miércoles, 1 de abril de 2026

La fuerza de los datos / por Carlos Bueno


'..La Tauromaquia se sostiene sobre hechos. Y los hechos hablan de crecimiento. No se trata de opiniones sino de datos reales que dan fe del interés por los toros en la sociedad actual, por mucho que algunos partidos políticos y asociaciones antitaurinas se empeñen en afirmar lo contrario..'

CAPOTAZO LARGO
La fuerza de los datos

Por Carlos Bueno
La temporada taurina vuelve a ofrecer argumentos sólidos que desmienten cualquier relato de decadencia. No son percepciones ni interpretaciones interesadas, sino cifras concretas las que reflejan el momento que atraviesa la Fiesta. Desde los festejos populares hasta las grandes ferias, el interés del público no sólo se mantiene, sino que crece de forma sostenida.

La localidad valenciana de Algemesí acaba de llevar a cabo la tradicional subasta de su plaza con un resultado que supera las previsiones, y las peñas han copado la totalidad de los puestos garantizando así la celebración de su ancestral Semana de Toros de septiembre. Un síntoma inequívoco de arraigo, compromiso colectivo y continuidad de una tradición que forma parte esencial de la identidad local.

Pero este fenómeno no es aislado. En el reciente ciclo de Fallas, cerca de 90.000 espectadores acudieron a los 12 festejos del abono, lo que arroja una media de 7.500 asistentes por tarde. Una cifra notable que consolida a Valencia como uno de los grandes motores del calendario taurino.

La tendencia se confirma también en otros cosos de referencia. La Real Maestranza de Sevilla ha experimentado un incremento del 34,6% en sus abonos respecto a la campaña anterior, con 903 nuevos suscriptores. Por su parte, la madrileña feria de San Isidro 2026, ha marcado un hito histórico en Las Ventas al alcanzar los 18.520 abonados, 948 más que el año pasado. Magnitudes que hablan por sí solas y que evidencian solidez y un creciente interés social.

Estos datos adquieren aún mayor relevancia si se tiene en cuenta el contexto mediático actual. Lejos de restar público a las plazas, la televisión se ha convertido en un aliado estratégico. Plataformas como OneToro, junto a emisiones en abierto de cadenas autonómicas, han ampliado el alcance de la Tauromaquia, llevándola a hogares donde antes no llegaba. Telemadrid volverá a ofrecer el ciclo isidril y Canal Sur parte del serial abrileño.

Se rompe así el viejo tópico que afirmaba que la televisión sustituye la experiencia en directo, porque queda demostrado que, al contrario, la potencia. Genera expectación, despierta curiosidad y, sobre todo, contribuye a la formación del espectador, capaz así de decidir por sí mismo si el toreo le gusta o le disgusta. Un público más informado es también más exigente, pero igualmente más implicado. Y cuando ese interés se traduce en emoción real en el ruedo, el resultado se traduce en más asistencia, más afición y mayor vitalidad del espectáculo.

En este escenario, el papel de las figuras del toreo resulta determinante. Su disposición a ser retransmitidos y, sobre todo, su actitud en el ruedo son factores clave para consolidar esta tendencia. Si al espectador, ya sea desde el tendido o desde el televisor, se le ofrece autenticidad, entrega y verdad, la respuesta es el crecimiento de la ilusión, el aumento de la expectación y el fortalecimiento de la afición.

La Tauromaquia se sostiene sobre hechos. Y los hechos hablan de crecimiento. No se trata de opiniones sino de datos reales que dan fe del interés por los toros en la sociedad actual, por mucho que algunos partidos políticos y asociaciones antitaurinas se empeñen en afirmar lo contrario.