lunes, 22 de agosto de 2016

Zidane o el secreto de tener contentos a los once suplentes. / por Juan Manuel Domínguez



El dolor de cabeza, que lo será también del alma, le vendrá a buen seguro a Zidane cuando estén totalmente recuperados Keylor, Pepe, Modric, Benzema y Cristiano, cuatro jugadores aparentemente titulares y uno indudablemente fijo. Creo que fue Bill Shankly quien dijo aquello de que el secreto de un buen entrenador era tener contentos a once jugadores, los once suplentes.


Zidane o el secreto de tener contentos 
a los once suplentes.

Efectivamente, lo único que tiene garantizado esta temporada Zinedine Zidane es un permanente dolor de cabeza a la hora de confeccionar el equipo titular. Anoche, en Anoeta, un campo muy complicado, el Real Madrid se deshizo de la Real Sociedad con una suficiencia insultante, sobrado, marcando las distancias desde el primer minuto de juego; y, de un modo muy similar a como ocurriera en la Supercopa de Europa, lo hizo sin cuatro jugadores aparentemente titulares y uno indudablemente fijo: Keylor, Pepe, Modric, Benzema y Cristiano, que es el intocable. Hace un año habría hablado sin titubear de cinco jugadores titulares pero el entrenador madridista se ha encargado de demostrarnos a todos con hechos que no es así, que para él es esencial el trabajo de la semana y que tiene veintitrés futbolistas titulares, o sea todos, lo que le provoca, lógicamente, el pertinente dolor de cabeza anteriormente referido.

De Casilla hay poco que decir pero la culpa no es de Kiko, que pasó inadvertido. De haber jugado Keylor tampoco habría mucho que decir de él. Si por algo estaba especialmente satisfecho ayer Zidane era del trabajo colectivo y defensivo de su equipo, plagado de extraordinarias individualidades, sí, pero solidario, compacto, sin fisuras. El Real Madrid hizo 3 goles y pudo haber marcado 6, pero la Real Sociedad simplemente no dio señales de vida. Varane estuvo en su línea, sobrio, siempre bien colocado. Kovacic es una de las grandes sorpresas en este arranque de temporada puesto que todo el mundo daba por hecho que Zidane no contaba con él, y ahí está después de haberle torcido el brazo al entrenador; Zizou, que no es muy dado a individualizar, se refirió en tres ocasiones a Mateo: ese es el camino que tiene que seguir James. Poco más se puede decir de Asensio, sencillamente genial tanto en el desmarque del 2-0 como en la finalización. Y Morata estuvo revoltoso, luchador, implicado; sus goles llegarán tarde o temprano.

El dolor de cabeza, que lo será también del alma, le vendrá a buen seguro a Zidane cuando estén totalmente recuperados Keylor, Pepe, Modric, Benzema y Cristiano, cuatro jugadores aparentemente titulares y uno indudablemente fijo. Creo que fue Bill Shankly quien dijo aquello de que el secreto de un buen entrenador era tener contentos a once jugadores, los once suplentes. A Zidane quieren sacarle de ese carril pero el francés se niega: "¿Cómo está James, que ahora mismo tiene por delante a Asensio, Kovacic e Isco?"... Zizou sabe que el secreto del éxito del Real Madrid dependerá esta temporada de cómo tenga de positivamente tensos y dispuestos a jugadores de apariencia suplente. "El grupo", repite una y otra vez el técnico madridista, "el bloque; vamos a ganar o a perder todos juntos". Juntos, sí, y con algún que otro dolor de cabeza a la hora de hacer la alineación. ¿Y lo de Bale?... Lo de Gareth da para un artículo entero. Mejor mañana.

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