domingo, 25 de septiembre de 2016

También pasarán los pucheros de Cristiano / por Juan Manuel Rodríguez



"...Bien o mal, como está ahora, Zidane cuidará al jugador mal que le pese. Con o sin pucheros, como los que hizo ayer al ser sustituido, Cristiano también rotará. Y el disgusto pasará como pasan las oscuras golondrinas y la morriña..."

También pasarán los pucheros de Cristiano

Juan Manuel Rodríguez
Desde el punto de vista de su entrenador debe resultar muy difícil sustituir a Cristiano. Si está bien es por supuesto más complicado, pero incluso estando mal, como es el caso, el caos emocional que puede provocar la mera presencia física de un delantero de esas dimensiones entre los defensas rivales debe ser únicamente comparable a la que genera Messi. Por lo demás, siempre existe la posibilidad de que te resuelva un partido en el minuto 90 sin haber jugado nada bien los 89 minutos anteriores tal y como sucedió, por ejemplo, contra el Sporting de Lisboa. Si, incluso no estando bien, como repito que es el caso, quitas a Cristiano para meter a otro jugador y las cosas no mejoran, supongo que siempre te quedará la duda eterna de si un mal Cristiano habría sido capaz de resolver el partido. Fútbol ficción en cualquier caso.

El partido de anoche de Cristiano contra la Unión Deportiva Las Palmas fue decepcionante desde el primer hasta el último minuto, que Zinedine Zidane decidió que fuera el 72. El otro día le preguntaron al entrenador del Real Madrid si el Barça era menos equipo sin Messi y él respondió la verdad, que sí lo era; el Real Madrid también es menos equipo sin Cristiano y esto se está notando en el arranque de Liga, que es bueno en líneas generales si aparcamos en doble fila los matices y malo sin paliativos si nos referimos exclusivamente a CR7. Aún recuerdo la que se lió (o, por mejor decir, la que liaron adrede) cuando, allá por 2013, Aitor Karanka defendió la suplencia de Casillas alegando que tenía el alta médica pero no el alta competitiva; Cristiano tiene el alta médica y Zidane está dosificando su alta competitiva, pensando por ejemplo en el partido de Champions del próximo martes, que va a ser de órdago a la grande.

A la complejidad de retirar del campo a Cristiano por todo lo anteriormente expuesto se añade la circunstancia de que el portugués se considera insustituible. Cristiano es así, todo forma parte de un pack, o le quieres o no le quieres; por mucho que tu entrenador sea Zidane, que lo ganó todo como futbolista, y no, por ejemplo, Benítez, un futbolista así jamás aceptará de buena gana que debe ser sustituido. Zidane es el entrenador idóneo para gestionar un hecho inédito puesto que nunca antes a lo largo de toda su carrera profesional tuvo Cristiano 31 años, a punto de cumplir los 32. A estos nuevos tiempos deberemos acostumbrarnos todos cuanto antes, empezando por el propio protagonista. Bien o mal, como está ahora, Zidane cuidará al jugador mal que le pese. Con o sin pucheros, como los que hizo ayer al ser sustituido, Cristiano también rotará. Y el disgusto pasará como pasan las oscuras golondrinas y la morriña.

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