sábado, 15 de abril de 2017

Sampaoli: tocomocho al Sevilla / / por Juan Manuel Rodríguez


Cornudo y apaleado, el sevillismo asiste impasibe y atado de pies y manos a la transmisión en vivo y en directo de la infidelidad de su entrenador, el afamado Jorge Sampaoli, quien hasta hace dos días era considerado poco menos que un héroe de guerra. Conexiones a pie de campo con el nuevo presidente de la AFA, que reconoce que el técnico argentino es su primera, segunda y tercera opción para suceder al triste Edgardo Bauza;

Sampaoli: tocomocho al Sevilla

Cornudo y apaleado, el sevillismo asiste impasibe y atado de pies y manos a la transmisión en vivo y en directo de la infidelidad de su entrenador, el afamado Jorge Sampaoli, quien hasta hace dos días era considerado poco menos que un héroe de guerra. Conexiones a pie de campo con el nuevo presidente de la AFA, que reconoce que el técnico argentino es su primera, segunda y tercera opción para suceder al triste Edgardo Bauza; entrevistas en el palco con el presidente de Boca Juniors, un caballero desconocido que afirma abiertamente y sin tapujos que vienen a España a por él; repeticiones de una jugada en la que puede apreciarse nítidamente cómo Pepe Castro cae una y otra vez en el fuera de juego: "No me consta que vengan a hablar con nosotros". Claro que no le consta, señor Castro; no le consta por la sencilla razón de que nadie ha dicho que Claudio Tapia venga a hablar con ustedes... sino directamente con el entrenador. No le consta del mismo modo que el engañado no tiene tampoco constancia del tocomocho.

Con el Sevilla por primera vez apurado en la Liga y eliminado de una Champions en la que mordió el polvo ante la Cenicienta inglesa, puenteada y huérfana, la afición del club andaluz aparece como convidada de piedra de una partida en la que se juega su futuro inmediato. Sampaoli podría haberse negado pero, en cambio, no ha dicho nada, lo que es tanto como dejarse querer. En cambio Simeone, que sí tiene palabra, deshojó una margarita que sólo tenía pétalos con el "no". El Cholo sabe que ese tren volverá a parar tarde o temprano en su estación y, técnico de bloques más que de individualidades, no quiere llegar ahora a una Argentina en plena descomposición y con demasiados egos por metro cuadrado; Simeone, en fin, prefiere que el tiempo haga su meticuloso trabajo y, por encima de todas las cosas, no quiere salir mal de su Atleti.

Al presidente del Sevilla sólo le queda una salida digna. Acepte o no acepte ahora mismo Sampaoli, llegue o no a un acuerdo inmediato, Pepe Castro únicamente tiene una salida honorable y esta no es otra que la destitución inmediata del técnico argentino. Por eso no lo hará, porque duele. A la certeza del adiós de su hombre milagro, el director deportivo Monchi, el club andaluz tiene que añadir la fuga del técnico llamado a revolucionar el club. Pero, tal y como aseguraba Tocqueville, en una revolución, como en una novela, la parte más difícil de inventar es el final. Hace dos meses el final del Sevilla era un cuento de hadas y ahora se asemeja a otro de terror. Deportivamente hablando, el sampaolismo se ha deshecho como un azucarillo en un vaso de agua. Y en el plano personal, y a las pruebas me remito, ha quedado demostrado que el equipo andaluz sólo ha sido el segundo plato de don Jorge. Y, de haber ido en serio el Barça, quién sabe si incluso el postre. Atención compañeros, vamos a ver de nuevo repetida la jugada... Efectivamente, confirmado, trazamos la línea y comprobamos cómo Pepe Castro vuelve a caer en fuera de juego.

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