sábado, 22 de julio de 2017

3ª de Mont de Marsan. Puerta grande para Juan Bautista y vuelta al ruedo a un toro de La Quinta / POR JEAN LOUIS HAURAT



Dos orejas y rabo logró Juan Bautista en el cuarto de la tarde, “Palomito” de nombre, cardeno oscuro, que resultó el mejor toro del encierro de La Quinta esta tarde en Mont de Marsan. Extraordinario el toro, encastado, bravo, templado en su embestida, emocionante y con calidad. Recibió un medido tercio de varas en la que destacó Antonio Puchano con un segundo encuentro donde el toro se arrancó desde la lejanía dando espectáculo y mostrando su bravura. Un quite galleando de David Mora fue el prólogo a una faena completa, plástica y muy variada con la que logró el diestro francés poner boca abajo la plaza.

El otro diestro triunfador del festejo fue David Mora quien logró un trofeo del buen quinto de la tarde


3ª de Mont de Marsan. Puerta grande para Juan Bautista y vuelta al ruedo a un toro de La Quinta.

Gran toro de Conradi y entrega total del artista que cuajó una actuación por ambos pitones en la que destacó el toreo al natural, la facilidad para improvisar en la cara del toro con autentica inspiración y el gusto por un toreo templado y de excelente corte. El epílogo de su obra vino con aires sevillanos citando al toro con el cartucho de pescao sobre la cadera a cuyo encuentro acudió alegre y entregado a las telas de Juan Bautista. Doblones de cierre y kikirikí fue el pórtico a una estocada recibiendo que le sirvió para culminar una obra premiada con las dos orejas y rabo. Se le dio la vuelta al ruedo al toro de La Quinta.


Con el que abrió plaza, Juan Bautista logró también cortar un trofeo a un toro bien presentado -en el tipo de la ganadería- al que el galo recibió con el capote con gusto y calidad alternando el toreo a la veronica con las chicuelinas. Recibió el de La Quinta sendos puyazos, destacando el segundo al arrancarse de lejos y hacerlo con clase, nobleza y emoción. Tras él, se lució David Mora en un quite por verónicas abrochada con una media muy gustosa. Ya en faena, Juan Bautista logró cuajar un trasteo medido en su duración y administrando en todo momento las fuerzas justas del toro el cual siempre embistió con temple y nobleza. Lo mejor y más destacado vino en la mitad del trasteo donde logró cuajar dos buenas tandas, una por cada pitón, quedando para el recuerdo el toreo al natural ligado a varios molinetes y el de pecho. Estocada recibiendo y oreja.


El otro diestro triunfador del festejo fue David Mora quien logró un trofeo del buen quinto de la tarde. Un toro con calidad en sus embestidas y buen son al que Mora lo recibió a la verónica con un buen remate a una mano, muy torero. Brindó la faena al respetable y cuajó un trasteo por ambos pitones con momentos muy lucidos, sobre todo al natural donde toreó a placer abrochándolo con uno de pecho y el pase del desdén con mucha torería. Estocada al segundo encuentro entregándose que estuvo precedida por un pinchazo, en la que resultó angustiosamente volteado sin consecuencias. Ovación al toro y oreja.


Con el que hizo segundo del festejo complicado, díficil, incierto -siempre midiendo cualquier movimiento de sus lidiadores- tuvo que torearlo siempre esperándolo, pues el astado fue tardo. Peligroso sobre el pitón izquierdo, la faena de Mora la fundamentó en el toreo en redondo donde, midiendo la embestida del animal, le cuajó muletazos valientes y con entrega. Fue en un remate de tanta, en el pase de pecho, cuando sobrevino una voltereta quedando a merced del de La Quinta pero sin consecuencias, del que se repuso con torería y entrega, volviendo a la cara del toro para concluir su trasteo. Faena de exposición y disposición -de verdad- que le valió finalmente una vuelta al ruedo.


Completó la terna Juan del Álamo quien no tuvo excesiva suerte con el lote sorteado. ante el tercero también complicado, incierto, reservón y venido a menos le cuajó un recibo de capote a la verónica hilvanadas con varias chicuelinas y una media en las que se lució y gustó al públIco. En el caballo, el de La Quinta recibió un puyazo llegando desde lejos y perdiendo las manos al salir del encuentro con el caballo, completando el tercio con un segundo leve picotazo. Del Álamo logró los mejores momentos de su actuación en el toreo sobre el pitón derecho al inicio de faena y, a partir de la segunda tanda, con el toro venido a menos y sin entregarse a las telas, buscó el triunfo sin posibilidad. Manoletinas como cierre a su actuación y ovación con saludos por parte del público. Y al que cerró plaza, otro toro de La Quinta bien presentado que cumplió en el caballo, con un buen primer puyazo a cargo de Peña buscó el lucimiento a pesar de las comlpicaciones. Poderoso el toro, quizás requirió de una tercera entrada al caballo para atemperar más su acometida lo que hizo que llegara al último tercio bronco. Le costó a Del Álamo acoplarse a las exigencias y complicaciones de la res. Desacertado con la espada y con el descabello recibió palmas de despedida tras un aviso.

FICHA
Mont de Marsan (Francia), viernes 21 de julio de 2017. Toros de La Quinta, desiguales de presentación, encastados y de juego variado e interesante en líneas generales. Destacó el lidiado en cuarto lugar de excelente comportamiento que fue premiado con la vuelta al ruedo. Atendió al nombre de “Palomito”, cárdeno oscuro, herrado con el número 66, nacido en Octub./2012. 

Juan Bautista, oreja y dos orejas y rabo; David Mora, vuelta y oreja; Juan del Álamo, ovación con saludos y palmas de despedida tras aviso. Entrada: Lleno. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Iván Fandiño. La banda de música homenajeó al diestro interpretando el pasodoble que lleva su nombre. Destacó en el cuarto de la tarde, el picador Antonio Puchano, y en el sexto, Peña.

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