domingo, 23 de julio de 2017

4ª de feria en Mont de Marsan. Oreja para Bautista y Garrido ante los dos únicos torrealtas que sirvieron.



El festejo estuvo condicionado por el comportamiento de los toros de Torrealta de los cuales destacaron el tercero y el que cerró plaza. Sebastián Castella se fue de vacío


 Oreja para Bautista y Garrido ante los 
dos únicos torrealtas que sirvieron


Mont de Marsan-23/07/2017
No fue hasta el último toro del festejo cuando se pudo disfrutar de una faena completa donde la emoción y calidad del toro colaboró para ver a un diestro como Garrido que se vació buscando el triunfo hasta lograr un merecido trofeo. A este sexto lo recibió toreando por faroles cosidos a varias verónicas que abrochó con una media rodilla en tierra. Pelea desigual del toro en el caballo con un segundo puyazo mejor que el primero. En faena, Garrido fue cuajando una actuación muy entregada y llena de gusto en la que alternó series por ambos pitones, alcanzando momentos de emoción, sentimiento y autenticidad. Siempre alargando la embestida del animal, supo templarlo con profundidad aprovechando la noble embestida del de Torrealta.


Faena de menos a más, con firmeza y solidez que concluyó con una estocada al encuentro y el premio de la oreja. Antes, con el deslucido tercer toro de la tarde, de menos trapío que los anteriores y que no peleó en el caballo, uno de los momentos más lucidos vino en el quite por caleserinas firmado por Juan Bautista en su turno de quites, respondido por chicuelinas por el propio Garrido. Después, con la muleta, poco pudo hacer dadas las condiciones del toro de Torrealta. Blando, complicado y soso, el diestro intentó cuajar un trasteo lucido que fue complicado de lograr. Anodino el toro, finalizó una actuación que fue silenciada.


El otro triunfador del festejo fue el diestro francés, Juan Bautista, quien ante el cuarto logró una faena con la que demostró su madurez y el buen momento en el que se encuentra. Mal presagio tuvo el público cuando vio claudicar a este cuarto al terminar el segundo tercio de banderillas pero un torero en sazón y estado de gracia como Bautista logró convertir al deslucido de Torrealta en un toro que posibilitó el triunfo. Faena por ambos pitones, compacta, sentida, madura, bien planteada y muy medida, atendiendo a las condiciones del astado. Administró tiempos, distancias, y alturas de los engaños cuajando una faena donde lo de mayor calidad vino en el toreo al natural. Literalmente, se inventó un toro por el que nadie apostaba, logrando una actuación que deja al descubierto el buen momento por el que atraviesa el diestro. Rubricó su faena en el centro del ruedo recibiendo al toro y a él fue a parar la oreja tras escuchar una aviso. 
Con el que abrió plaza, no tuvo excesiva suerte. Un astado bien presentado aunque ligeramente escurrido de carnes, que embistió con las fuerzas justas, tal y como así lo manifestó en sus dos livianas entradas al caballo. Con la muleta, Juan Bautista intentó lucirse por ambos pitones en una faena que no terminó de alzar el vuelo por las condiciones del animal. Le faltó clase al toro a pesar de su codicia y el molesto calamocheo condicionó la última parte de su lidia. El diestro tampoco terminó de estar cómodo con semejante comportamiento del Torrealta. Pitos para el astado y silencio para el torero.

Completó cartel Sebastián Castella quien protagonizó una valiente actuación ante el quinto de la tarde. Astado bien presentado pero que peleó muy poco en el caballo, con el que Castella estuvo entregado y muy comprometido buscando el triunfo. El toro nunca terminó de entregarse ni de embestir con certeza, y ante él, el diestro le cuajó una actuación compacta presidida sobre todo por el valor y el temple impavido ante el animal. Sobrevino el percance sin consecuencias cuando Castella fue cogido muy feamente sobre el pitón derecho. Se sobrepuso al susto y continuó buscando el triunfo en un alarde de torería con el que consiguió redondear un lidia muy valiente y entregada ante un toro nada fácil. Saludó tras recibir un aviso. Al segundo de la tarde, un toro bien presentado, abanto de salida y que recibió dos puyazos traseros, Castella le cuajó una actuación en la que tuvo que sobreponerse al comportamiento del de Torrealta, siempre incierto, complicado por ambos pitones, que terminó parado y a la defensiva. Ante él, lo intentó sin opción al lucimiento, siendo lo más destacado algún momento en el toreo en redondo y concluyendo su faena entre los pitones, un terreno en el que siempre se ha sentido cómodo el diestro galo. Erró a espadas y fue silenciado por su labor.

Ficha
Mont de Marsan (Francia), sábado 22 de julio de 2017. Toros de Torrealta desiguales de presentación, siendo los de más trapío los tres últimos. El mejor en cuanto a su comportamiento fue el lidiado en 6º lugar y, también destacó el 4º gracias al buenhacer de su matador. Juan Bautista, silencio y oreja tras aviso; Sebastián Castella, silencio y saludos tras aviso; José Garrido, silencio y oreja. 
Entrada: Lleno. El público francés tributó una cerrada ovación a Juan Bautista -tras romperse el paseíllo- en reconocimento a la tarde que ayer protagonizó en este mismo coso, correspondiendo el diestro son saludos desde el tercio.


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