miércoles, 27 de septiembre de 2017

Escribano soñó el toreo en Villamartín / por Rafael Comino Delgado



Se podrá torear con mas arte, porque el arte es algo que Dios da a quien da y Finito, Morante, Romero, Paula solo hay uno de cada, pero es imposible torear mejor que toreó Escribano a ese toro.

Escribano soñó el toreo en Villamartín

Rafael Comino Delgado
Hace aproximadamente un mes llamábamos la atención sobre la gran madurez y el gran momento que atraviesa Manuel Escribano. A estas alturas de la temporada ha alcanzado el cien por cien, tras la enorme cogida que sufrió el pasado año en la feria de Junio de Alicante.

Pues bien, ocurrió en Villamartin el día 23 de Septiembre de 2017, en el quinto de la tarde. Manuel se encontró con un buen toro de el Torero y pudo cuajarlo de principio a fin. Pasamos un gran tarde de toros puesto que exceptuando el segundo de la suelta (primero de Escribano) fueron buenos o muy buenos. Los demás componentes el cartel, Diego Ventura y Octavio Chacón también estuvieron a gran nivel. Por cierto, Chacón está pidiendo a gritos, con su capote, muleta y espada ser incluido en más carteles.
Se podrá torear con mas arte, porque el arte es algo que Dios da a quien da y Finito, Morante, Romero, Paula solo hay uno de cada, pero es imposible torear mejor que toreó Escribano a ese toro.

Lo entendió a la perfección desde que salió de los chiqueros, y en todo momento le dio la lidia adecuada, lo que el toro pedía. ¡Qué bien ve los toros y que facilidad tiene para pensar en la cara! Siempre con el medio pecho por delante, la pierna de salida por delante, enganchándole muy adelante y arrastrándole la muleta todo lo que el brazo le daba, hasta vaciarlo por detrás de la cadera, sacándole la muleta por debajo de la pala del pitón. Es verdad que al final de la faena el toro ya estaba muy agotado, y en algún muletazo salió con la cabeza alta. No hubo ni un solo enganchón, ni siquiera un roce de la muleta, no hubo ni el más mínimo tirón, todo muy templado, muy rítmico, a compas, encajado y reunido, y pasándoselo todo lo cerca que las leyes de la Física permitían. ¡Toreo de seda! Faena cumbre, toda ella con toreo fundamental, redonda, maciza, solida, sin concesiones a la galería.

Antes había estado perfecto con el capote. El tercio de banderillas fue de los que habitualmente cubre; sencillamente magistral. Lo remató de un volapié en el hoyo de las agujas y le concedieron la dos orejas y el rabo, pero eso es lo de menos. Lo importante es como estuvo con el toro al que le exigió una barbaridad. Se emborrachó de torear bien. Realmente se puede decir que soñó el toreo, que esa faena es la que él sueña hacer cada día.

Ocurrió en Villamartín, pero esa faena en Sevilla, Bilbao o Madrid hubiera recibido dos orejas inmediatas, sin discusión, de las de mucho peso. Él mismo maestro refirió que era el toro que mejor había cuajado esta temporada. En Bilbao también cuajo un toro a placer (por cierto Matías le hurto la segunda oreja) pero, en nuestra opinión, aquella fue una faena de menos a más y esta fue de más a mucho más.

En las primeras ferias, Sevilla y Madrid, no estaba totalmente recuperado y perdió orejas por la espada. Hay que tener en cuenta que la cogida de Alicante fue entrando a matar, pero eso ya está superado. 

Particularmente me alegro mucho. Después del calvario que ha pasado (solo él sabe el sufrimiento que ha soportado y superado tras la cogida de Alicante) por fin ha logrado la plenitud, y está disfrutando de su toreo y de sus triunfos.

¡Qué pena que se acabe ya mismo la temporada, porque ahora es cuando está a tope, aunque cruzando el océano está América, donde creo seguirá toreando este próximo invierno.


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