viernes, 26 de julio de 2019

No existe el matrimonio homosexual / por Rafael Comino Delgado



..el Matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. El matrimonio, lleva implícita la complementariedad, es decir, que lo que a uno de los dos le falta lo aporta en otro, para poder procrear. Resulta pues lógico, porque el hombre y la mujer, desde el punto de vista biológico y psicológico, somos complementarios.

No existe el matrimonio homosexual

Rafael Comino Delgado 
Catedrático de Universidad de Cádiz
La palabra Matrimonio tienen su origen en el latín Matrimonium que, a su vez, procede de Matrem, que significa “madre”, y Monium que significa, “calidad de”, es decir, Matrimonio significa, “en calidad de madre”. La mujer puede ser madre porque tiene matriz, pero necesita de un hombre para que fecunde la célula germinal femenina que es el ovocito, y una vez fecundada se implanta en la matriz o útero. 

Así pues, el Matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. El matrimonio, lleva implícita la complementariedad, es decir, que lo que a uno de los dos le falta lo aporta en otro, para poder procrear. Resulta pues lógico, porque el hombre y la mujer, desde el punto de vista biológico y psicológico, somos complementarios. Así lo ha establecido la naturaleza, y eso no se puede cambiar, y menos con la semántica, como no se puede cambiar que la tierra gire alrededor del sol, ni la ley de la gravedad.

Por tanto, la unión de dos hombres genotípica y fenotípicamente, homosexuales naturalmente, no puede ser jamás un matrimonio, porque ninguno de los dos tiene matriz para albergar el ovocito fecundado, ovocito que, por otra parte, ninguno de los dos puede aportar. La unión de dos mujeres tampoco puede ser matrimonio porque, aunque las dos tienen matriz les falta quien aporte la célula germinal masculina, el espermatozoide. Por tanto, la unión de dos personas homosexuales jamás podrá ser un matrimonio. Podremos llamarle, gaymonio, mariconio, lesbimonio, unión civil, pareja, o como quieran, pero nunca será un Matrimonio, y si así se le llama estamos engañando a las dos personas que se unen. Por ello cuando una pareja de homosexuales viven juntos y uno dice, refiriéndose al otro, “mi marido”,  es  incorrecto aunque el que lo diga sea ministro.

Sería como, por ejemplo, si queremos llamar a un burro,  coche, y a un coche, burro, el coche seguirá siendo un coche y el burro un burro. O siendo más explícitos aun: Imaginemos que todos los españoles decimos que en Écija nieva, todos los años el 15 de agosto,  además ello se establece por ley, se publica en el BOE y en todos los medios de comunicación, incluso se mete en la cárcel al que diga lo contrario. O si quieren otro ejemplo, imagínense que decimos, y además se hace por ley, que los olivos echan manzanas y los manzanos echan magdalenas. Bueno a pesar de ello todo sigue siendo como es, en Écija no nieva el 15 el agosto, los olivos echan aceitunas y los manzanos, manzanas.

Pues igual de claro es que la unión de dos hombres genotípica y fenotípicamente, nunca será un matrimonio, y la unión de dos mujeres genotípica y fenotípicamente tampoco lo será, lo diga quien lo diga.

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