lunes, 20 de abril de 2020

VICENTE ZABALA PORTOLES VS VICENTE ZABALA DE LA SERNA


Un periodista con una tradición tan rica y llena de blasones como los que atesora en su palmarés Zabala de la Serna, debe ser un ejemplo de objetividad  y compromiso en defensa de la Fiesta Nacional y todos sus componentes, no un obstáculo de los muchos que deberá enfrentar  hasta lograr su plena recuperación.

José Ortegón
Cali, 18 Abril 2020
Tuve el honor de reunir en mi casa  a los  Maestros de la crónica taurina más importantes de su época: VICENTE ZABALAPACO LUNA y ALVARO CRUZ BUENO.  ¡Que cartel de lujo!  ¡Que honor! Su partida hacia la eternidad, ensombreció mi corazón de taurino sin concesiones .

En la Feria de Cali del año 1.991-1992, Manolo Lozano me presentó a SIMON CASAS, quien  viajó a estos lares  como apoderado del grandioso torero sevillano EMILIO MUÑOZ. El último de los barrocos. Su toreo belmontino era la expresión del arte y la sensualidad, y en el remate de cada muletazo, no había espacio entre toro y torero  para un alfiler.

Desde el año de 1.992, he seguido con verdadero interés y admiración,  la trayectoria de SIMON CASAS en las diferentes facetas de su vida taurina. Una vida llena de sorpresas y  de éxitos rotundos;  pero, por encimas de todo, un respeto absoluto por los toreros;  por las normas y principios que rigen la Fiesta Brava, suponiendo  que tales normas existan.

Fiel a su instinto  de taurino y de ex- matador de toros, ha procurado como empresario de las más importantes ferias de España y de Francia,  darle oportunidad a aquellos  toreros que en el ruedo tiene algo importante que decir, sin hacer caso de  las críticas  ácidas e injustas, cuyas fuentes se originan en la envidia y la frustración de quienes creen que el toreo se asimila a la labor  del albañil. 

En la confección de los carteles procura en todo momento lograr cierto equilibrio,  para que  aquellos excelentes toreros marginados injustamente por que resultan molestos para las "figuras", tengan también la oportunidad de saborear una porción de la tarta que aquellos devoran con insaciable apetito. 

Definitivamente SIMON CASAS es un revolucionario. Un innovador. Una persona de éxito. ¡El menú completo para el escarnio, la envidia y la maledicencia! En síntesis: un triunfador y  eso no se lo perdonan tan fácilmente. 

Pero su  éxito no radica solamente en su labor como empresario, gestor y apoderado. Busca ante todo  plasmar el testimonio de sus propias convicciones, no el dinero fácil, ese que con tanto ahínco persiguen los buitres del toreo, como el vampiro que desangran a sus a sus víctimas hasta causarles la muerte por anemia aguda.  

No conozco personalmente a VICENTE ZABALA DE LA SERNA, pero desde siempre he leído con interés sus artículos periodísticos, igual que hice con los de  su padre desde cuando escribía en EL ALCAZAR, en el NUEVO DIARIO  y en el ABC

Releyendo   las Crónicas que ZABALA DE LA SERNA  ha publicado últimamente  en el Periódico EL MUNDO de Madrid, el lector desprevenido puede darse cuenta de que no  existe relación dialéctica entre el mensaje irónico o fiscalizador  y el ataque directo y artero  sin justa causa.  

Los lectores seguimos sin entender los motivos de  la controversia planteada contra SIMON CASAS. Una desafortunada controversia que nadie entiende pero que le hace inmenso daño a la Fiesta Brava. 

Un periodista con una tradición tan rica y llena de blasones como los que atesora en su palmarés Zabala de la Serna, debe ser un ejemplo de objetividad  y compromiso en defensa de la Fiesta Nacional y todos sus componentes, no un obstáculo de los muchos que deberá enfrentar  hasta lograr su plena recuperación.

Su abuelo el genial VICTORIANO DE LA SERNA, a quien inmortalizara el Maestro RUANO LLOPIS  en su obra maestra EL PASE DE LAS FLORES, desde el mas allá espera que su nieto cumpla con responsabilidad,   el deber que le imponen sus ancestros.

Para la muestra no hay mas que recordarle aquel 29 de Mayo de 1.936 en la Plaza de Toros de Madrid,  en la que alternaban  VICTORIANO DE LA SERNA, MANOLITO BIENVENIDA Y DOMINGO ORTEGA. El público  que colmaba la Plaza ante el poco éxito de los toreros por culpa del ganado, empezaron a ensalzar al maestro Fermin Espinosa "Armillita" quien  asistía como espectador, y al grito de viva México, profirieron toda clase de insultos contra  los toreros españoles. 

El abuelo de nuestro Vicente Zabala de la Serna, enardecido tiró espada y muleta y de rodillas, cito al toro que lo enganchó por el pecho pegándole una  gravísima cornada. Ya en brazos  de su cuadrilla camino de la enfermería, gritaba a todo pulmón: VIVA ESPAÑA...... 


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