jueves, 18 de enero de 2024

En buena lid: Nos volveremos a ver / por Daniel Vila García

Laporta cartel Bernabéu

"..en cuanto al Barcelona del señor Laporta, pues el tiempo dirá cuándo toca volver a vernos pero a buen seguro que será un encuentro estimable. Sospecho que les esperan días grises pero ellos solitos se lo han buscado. Nos volveremos a ver.."

En buena lid: Nos volveremos a ver

Daniel Vila García
La Galerna/17 enero, 2024
No sé cuándo fui consciente de que ser madridista también consiste en tener que soportar a aficiones rivales llorando todo el rato, o directamente increpando a tu equipo por no sé qué leyenda negra o deuda histórica. Esto, lejos de ser asumible o comprensible, lleva a situaciones surrealistas, como ver desfilar a equipos cómo el Cádiz Club de Fútbol frente al Real Madrid con camisetas de “Gánatelo en el campo”. Es divertido y entrañable que un equipo como el Cádiz le diga al 14 veces campeón de Europa o al 35 veces ganador de la Liga que nos ganemos en el campo no sé qué. Todo esto viene a cuento de la Superliga pero podría venir a cuento del aire y de los peces en el río. Una situación deliciosa en un contexto bochornoso. El esperpento del fútbol español.

Algo así sentí cuando vi al señor Joan Laporta desplegar su célebre pancarta junto al Santiago Bernabéu con la simpatiquísima leyenda: “Ganas de volver a veros”. Lucía un Joan Laporta sonriente y seguro de sí mismo. Los eruditos nos vendieron que era una estrategia de marketing agudísima y que el señor Laporta nos había noqueado porque él sí que sabía vender el relato. La prensa afín se vino arriba y las cuentas culés de Twitter comenzaron a llamar a su gurú Joker Laporta, como un mote juguetón y laudatorio. Un apodo muy del gusto de la generación Z, que son la crema de la intelectualidad en foros tan renombrados como TikTok. Vamos, Laporta estaba más de moda que nunca y éste era su momento. Y, entre risas y veras, volvió el señor Laporta a la presidencia blaugrana. Y volvió con todos los remedios contra la mala situación institucional del club y prometiendo el oro y la renovación de Lionel Messi pero, entre una cosa u otra, la leyenda argentina se fue para no volver. Y volvió Laporta y volvimos a vernos las caras.

ES DIVERTIDO Y ENTRAÑABLE QUE UN EQUIPO COMO EL CÁDIZ LE DIGA AL 14 VECES CAMPEÓN DE EUROPA O AL 35 VECES GANADOR DE LA LIGA QUE NOS GANEMOS EN EL CAMPO NO SÉ QUÉ

Durante las presidenciales y los primeros meses de la segunda venida de Laporta, la prensa especializada nos contaba las razones exactas de su temible gestión contra los intereses blancos. Al parecer solamente este prohombre era capaz de volver a reeditar los laureles de gloria que únicamente conoció el club barcelonés. Para los mentideros de este país, Laporta estaba perfectamente preparado para lograr volver a configurar al mejor Barcelona de la historia. Él tenía la clave exacta para ello. Como una transfiguración del mago Merlín, Laporta poseía la alquimia para encontrar al nuevo Messi en Ansu Fati y al nuevo Pep Guardiola en Xavi Hernández. Lejos del delirio, lo vendían como algo factible.

Laporta abraza maniquí Messi

A pesar de sus buenas intenciones, la realidad tenía otros planes para Laporta y sus fanboys. Desde el 7 de marzo de 2021 en que volvió a la presidencia, el bagaje culé es bastante pobre. No sé cuántas palancas después, no sé cuánto patrimonio dilapidado en fichajes de medio pelo, el palmarés es de una Liga y una Supercopa. Y, en su carrera eterna contra el Real Madrid, el club de Chamartín levantó una Liga, otra Champions, una Copa del Rey con baño y masaje incluido al Barça y sus consecuentes supercopas. 

En la última, la del pasado domingo, el Barcelona fue bailado por un Madrid a medio gas que en 10 minutos ya le había endosado 2 goles y que al cuarto ya no quiso hacer más sangre. La imagen del Barcelona era un Laporta desencajado y de un Xavi Hernández incapaz de hacer una gestión notable propia de un entrenador de élite. Ni el célebre mono de Krusty el payaso es capaz de escribir un guión tan desastroso.

EL BARCELONA FUE BAILADO POR UN MADRID A MEDIO GAS QUE EN 10 MINUTOS YA LE HABÍA ENDOSADO 2 GOLES Y QUE AL CUARTO YA NO QUISO HACER MÁS SANGRE. LA IMAGEN DEL BARCELONA ERA UN LAPORTA DESENCAJADO Y DE UN XAVI HERNÁNDEZ INCAPAZ DE HACER UNA GESTIÓN PROPIA DE UN ENTRENADOR DE ÉLITE

Por su parte, el Real Madrid levantó en Arabia su Supercopa número trece. Fue otro día en la oficina. Sin mucho desgaste, nos ventilamos a un Barça desnortado. Nada del otro mundo. Todos nos alegramos al ver a Nacho Fernández alzar al cielo su primer título como capitán y a Jude Bellingham sonreír tras su primer trofeo como madridista. El jueves tenemos de nuevo cita con el dentista en el Cívitas Metropolitano frente a los pupilos de Diego Pablo Simeone para disputar los octavos de final de Copa del Rey. A pesar de la victoria del pasado miércoles, sigue sin apetecerme pasar por el dentista. Y en cuanto al Barcelona del señor Laporta, pues el tiempo dirá cuándo toca volver a vernos pero a buen seguro que será un encuentro estimable. Sospecho que les esperan días grises pero ellos solitos se lo han buscado. Nos volveremos a ver.

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