martes, 19 de julio de 2011

EL RODEO COMO MODELO / Por Fortunato González Cruz

                                                                     
“Las cárceles deben ser centros de formación del hombre nuevo…A mí la cárcel me fue útil” 
Hugo Rafael Chávez Frías
 
 EL RODEO COMO MODELO

Fortunato González Cruz 
Por la calle real 
 
Mérida-Venezuela, 18/07/2011.-
Así como el 14 de febrero de 1989 se hizo añicos la Caracas “sucursal del cielo”, la cárcel de El Rodeo ha mostrado la cara de la revolución en su versión más pura y cruel: Una inmensa riqueza, armada hasta los dientes con un hombre nuevo como líder. Fortunas amasadas a partir de una riqueza petrolera que demanda poco sudor y que ha sido administrada sin controles éticos ni legales, atesorada por los grupos que tienen el poder y controlan el colectivo mediante mecanismos que van desde el terror hasta las fórmulas más actualizadas del marketing. Armas de última generación en manos de monstruos desalmados, envenenados por ideologías y otros estupefacientes que hacen de la muerte su consigna. El líder que destruye moral o físicamente al adversario para mantenerse en el poder sobre su pila de billetes que reparte a su antojo. ¡El hombre nuevo!

“El Oriente”, según declaraciones de “El Yoifre”, lanzó a su gente 700 mil bolívares fuertes, 700 millones de los de antes, y se fue con otros 1.700 millones en efectivo con 76 de sus compatriotas cargados de drogas y armas, entre ellas los renombrados fusiles kalashnikov importados de Rusia. El pran “Yoifre” se quedó para dirigir desde dentro de las cárceles el fabuloso negocio, mientras que “Oriente” sale a coordinarlo desde fuera. El negocio va desde la existencia de cada preso en el penal, droga, secuestro, extorción y sicariato hasta las decisiones de los tribunales, según Quinto Día. Pran significa literalmente preso rematado asesino nato, y es equivalente a líder, jefe, cacique, comandante. Es el hombre nuevo formado en las cárceles de la revolución, semejante al que se ha formado fuera de ellas en las altas esferas del poder político y económico, como en los barrios marginales de cualquier ciudad venezolana, donde se es jefe, se roba y se mata con sorprendente semejanza de estilos y razones. Mientras se avanza en la formación del “hombre nuevo” la sociedad decente se retrae, levanta rejas al frente de sus casas y se encierra en ellas, no sale de noche, ni solo, y el país va cayendo en manos de los pranes y sus “luceros”.

El Consejo Superior Penitenciario en su Diagnóstico Socio demográfico que el 90,53% de los reos son varones, el 45% tiene menos de 25 años de edad y un 56,7% forman parte del estrato IV de la sociedad. El "pran" de Rodeo II, Yorvis Valentín López Cortez, alias "Oriente", tiene tan sólo 26 años de edad; y su mano derecha, Yoifre Francisco Ruiz Estanga, cuenta con 20 años. Cuando comenzó la revolución el primero tenía 12 años y el segundo 7. Los que hoy tienen esa edad están viendo en los medios los triunfos de los pranes, el éxito de una “negociación”, el descubrimiento de Tareck El Aissami quien dijo que “Luego de que conversamos con los internos de El Rodeo nos dimos cuenta de que son seres humanos”. Es el país donde el protagonismo lo han asumido los “hombres nuevos”. “Estado Delincuente” lo llama Agustín Blanco Muñoz

1 comentario:

  1. Por cuatro veces estuvo mi padre ayer en la cárcel y mi tio, una vez. No piense ustedes que hicieron algo malo, ni tampoco piense que son taxistas, lo que paso fue que estuvieron jugando a la OCA.

    Pepito

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