domingo, 18 de septiembre de 2011

Sugerencias para el próximo Pliego de Las Ventas / Por Domingo Delgado de la Cámara

(Fotografía La Loma)

Sugerencias para un Nuevo
Pliego de Las Ventas

Domingo Delgado de la Cámara

Madrid, Septiembre / 2011
Presento aquí una lista de sugerencias que, en mi modesta opinión, deberían tenerse en cuanta al elaborar el próximo pliego de adjudicación de la Plaza Monumental de las Ventas. Es cierto que algunos aspectos exceden de lo que es estrictamente un pliego de adjudicación, pero era inevitable tratarlos por su importancia y trascendencia. Creo que todo lo que digo es bastante sensato y digno de ser debatido. Espero que resulte de interés.

EL MODELO DE GESTIÓN
A muchos aficionados nos gustaría una experiencia autogestionaria del tipo de Pamplona o Bilbao. Sé muy bien que se trata de magnitudes diferentes: no es lo mismo la organización de una feria de una semana, que la organización de una temporada de ocho meses. Pero, aún así, sería interesante probar un modelo distinto del actual. Una autogestión con un gerente de reconocida competencia, cuyos beneficios económicos se destinasen a beneficencia. Expresado este deseo de muchos aficionados, hay que reconocer que el modelo de arriendo a una empresa profesional dio excelentes resultados en los tiempos de Manolo Chopera y José Luis Lozano. Y es obvio que los tiempos aconsejan austeridad en el gasto público, por lo que, de momento lo más prudente parece continuar con el arrendamiento a una empresa privada.

EL CONSEJO TAURINO
El consejo taurino debe cambiar completamente. En el deben figurar los representantes legítimos de los aficionados, y ejercer de órgano fiscalizador de la actuación de la empresa. Un contrapoder que limite el poder del empresario y defienda el interés del aficionado. Esta debe ser su función, y no ser la “clac” de la empresa gestora, como hasta ahora ha venido sucediendo. El consejo debe ser quien vigile el estricto cumplimiento del pliego y no quien justifique los desvaríos de la empresa.

EL CANON
El canon económico debe ser cerrado. Así se evitará la sospecha de la subasta encubierta. Sospecha quizás injustificada, pero que ha estado presente en las dos últimas concesiones del coso. En numerosas ocasiones los dirigentes de la Comunidad de Madrid han manifestado que la Plaza de Toros no supone un negocio para la Comunidad, y que lo que les preocupa es la calidad de los festejos en la primera plaza del mundo. Pues habría que demostrarlo alejando cualquier tufo mercantilista del pliego. Una cantidad económica cerrada (entre dos y tres millones de euros, que se me antoja suficiente para el mantenimiento del inmueble). El pliego debe incidir en la calidad de los festejos y no en el dinero a percibir. En las dos últimas concesiones se ha demostrado que, cuando la empresa paga una cantidad económica desorbitada, la calidad de los carteles baja en picado. La empresa se ve obligada a reducir gastos en toros y toreros. Esta es la razón última de los bochornosos carteles de los últimos sanisidros.

EL EMPRESARIO
Muchos han olvidado ya la horripilante gestión de José Luis Martín Berrocal en esta plaza de Madrid. En 1980 la plaza de Madrid cayó en el marasmo más triste y más cutre de su ya larga historia. Por fortuna, inmediatamente después Manolo Chopera hizo de San Isidro el negocio más rentable del mundo de los toros, y recuperó el prestigio de la plaza. Pero la malhadada experiencia de Berrocal nos enseña que la plaza no puede ser puesta en manos de aventureros. Para dirigir la plaza de Madrid se necesita una empresa de gran prestigio, mucha solvencia y amplio historial en la gestión eficaz de plazas de primera y segunda categoría. Se dirá que con este criterio se impide el acceso a las Ventas de empresarios jóvenes, ambiciosos y de ideas renovadoras. Pues que demuestren todo eso en las plazas de provincias y, después, cuando tengan currículum que liciten por Madrid. Pero no antes. La primera y más trascendente plaza del mundo no puede dejarse en manos inexpertas. 

LA TEMPORADA
Madrid es plaza de temporada. Es la única plaza de temporada que queda. Y debe ser seguir siendo así. El festejo de cada domingo es innegociable. De San José al Pilar, todos los domingos. No me vale el argumento de que los domingos la gente no va a los toros. El argumento es falso: cuando se han ofrecido corridas interesantes hemos visto llenarse la plaza el domingo de Pascua o cualquier domingo de Julio. La solución no está en cerrar la plaza los domingos. Hay que incentivar los festejos de los domingos para que el público acuda. Por ejemplo, haciendo la adecuada publicidad, prácticamente inexistente ahora. Por su lado, el festejo de oportunidad, esa novillada con tres desconocidos, o esa corrida de toros con tres matadores modestos…, esta clase de festejo es absolutamente necesario. Porque Madrid es la única oportunidad que tienen los matadores modestos y los novilleros desconocidos para reivindicarse. Una vez desaparecidas las demás plazas de temporada, Madrid es la única plaza capaz de lanzar nuevas figuras y renovar el escalafón. Sí, es cierto que estos festejos dominicales son ahora mismo deficitarios. Pero su déficit se compensa con la espectaculares ganancias de San Isidro. Así que dejemos el festejo del domingo en su sitio.

Otra cosa: la actual empresa, muy ladinamente, ha suprimido en la práctica las corridas de toros de domingo, agrupándolas todas en torno a San Isidro. Y así ha dejado en el pozo a muchos matadores cuya única posibilidad de salvación estaba en torear en Madrid en verano. El próximo pliego debe especificar claramente que, fuera de feria, deberán celebrarse al menos quince corridas de toros. Y durante los domingos de Julio y Agosto deberá anunciarse obligatoriamente una corrida de toros. Las novilladas de verano, por su parte, deben volver a los viernes, día en el que acudía mucho público. Fueron trasladadas al domingo por los intereses de una conocida cadena televisiva.En el cómputo total de la temporada deberá exigirse la celebración de 45 corridas de toros de a pie y 25 novilladas con picadores. Estas cifras eran las que manejaban los Hermanos Lozano y, con ellos la plaza fue muy rentable. El argumento de que como mejor está la plaza es cerrada a cal y canto, salvo en San Isidro, es de una estupidez conmovedora. 

SAN ISIDRO Y FERIA DE OTOÑO
El estrambote de la Feria del Aniversario de estos últimos años fue producto de un error del pliego actual: reducir la Feria de San Isidro. Es muy cierto que esta reducción fue pedida por las organizaciones de aficionados, cansadas de sanisidros larguísimos y llenos de corridas mediocres. Pero luego hubo que inventar la Feria del Aniversario, pues quedó claro que en esa época del año la gente quiere toros y es capaz de llenar la plaza ¡durante un mes entero!Por otro lado, si queremos que la empresa organice una temporada deficitaria de ocho meses, habrá que permitir que gane dinero en San Isidro. Por tanto, habría que dejar a la empresa organizar hasta 30 festejos seguidos en el abono de San Isidro, eliminando la absurda Feria del Aniversario…Pero para que una feria que dura un mes sea interesante, es evidente que deben estar presentes todos los toreros de postín tres tardes (¿o cuatro tardes?). Las figuras piden un Potosí a la hora de torear en Madrid y, últimamente, la empresa de turno los contrata dos tardes nada más para que las cuentas no se descabalen. Porque teniendo en cuenta lo barato de las entradas en Madrid, cuando se anuncia a tres figuras juntas aún con el cartel de no hay billetes, se pierde muchísimo dinero. Lo que me sugiere otro asunto importante: lo barato de las entradas.
Los precios actuales hacen que La Monumental de las Ventas, aún siendo la más grande de España, recaude mucho menos que Pamplona, Bilbao o Sevilla. Y esto es un problema, porque Madrid está dejando de ser competitiva: los ganaderos prefieren lidiar sus mejores toros en Pamplona o Bilbao, plazas mucho menos problemáticas que Madrid y que, además, pagan mejor. Así que habría que afrontar el tema de los precios de las entradas de la plaza de Las Ventas.Sé que se trata de un asunto tremendamente impopular. Una patata caliente que la Comunidad nunca se ha decidido a abordar. Pero la reforma de precios es necesaria para poder ofrecer lo mejor. Yo propondría dos sistemas: el primero consistiría en dejar el precio de las localidades de andanada, grada y sol tal cual está, para que todo el mundo que lo desee pueda ir a los toros sin excesivo quebranto económico. Pero homologar los precios de los tendidos de sombra con los de Sevilla o Bilbao. Quien quiera darse el pisto que lo pague.

El otro sistema sería volver al modus operandi de “ Nueva Plaza de Toros de Madrid S.A.”. Con Jardón las corridas de toros tenían hasta tres precios distintos, dependiendo de la categoría y cuantía económica del cartel. Cuando el cartel es verdaderamente interesante no creo que nadie ponga pegas en pagar un poco más.

Lo que está claro es que deben terminar los sanisidros de los últimos años, plagados de carteles sin interés, con las figuras jugando un papel poco menos que anecdótico y, lógicamente, de pésimos resultados. En San Isidro, la feria más trascendental del mundo, deben torear los mejores toreros con la mejores ganaderías y de modo repetido y abundante. Los toreros de segunda y tercera fila deben torear durante la temporada, no en la Feria. San Isidro debe ser la cita más lujosa de la temporada y no la sucesión de remiendos que ha venido siendo últimamente.

La Feria de Otoño me sabe a poco, se me queda corta. En ella caben perfectamente un par de festejos más. Y que todos sus festejos sean seguidos. Cuando la feria se ha celebrado durante dos fines de semana, ni ha habido ambiente de feria, ni nada de nada. También hay que cuidar a la “ hermana pequeña” que, por cierto, ya tiene un gran historial de triunfos, pues en otoño el ambiente es menos tenso que en San Isidro y el toro embiste mucho más.Y hablando de cuidar: hay que cuidar todos los detalles que intervienen en la fiesta. Cuando uno va a los toros en Bilbao, se queda maravillado de la puesta en escena de la corrida. Por ello, debería exigirse que, al menos durante las dos ferias, la cartelería, las divisas, las banderillas, el tiro de arrastre, etc., etc., fueran de lujo. Madrid debe ser primera plaza del mundo en todo, hasta en los más mínimos detalles. Y la puesta en escena de la corrida en Madrid es bastante prosaica y vulgar. Asunto manifiestamente mejorable.

LAS GANADERÍAS
En este problemático momento, la Plaza de Madrid puede prestar un gran servicio a la Fiesta Nacional y al futuro de la cabaña brava. El pliego debe exigir la lidia de corridas y novilladas de los encastes minoritarios y marginados. Así podría evitarse su desaparición. Y puede que otras plazas siguieran el ejemplo. Madrid debe ser la plaza más amplia y universal. En ella, no sólo deben torear todos los toreros, toreros, también estar presentes todos los encastes de la cabaña brava. En San Isidro la flor y nata de las ganaderías; el resto del año todas las demás. Además hay un ambiente propicio para ello. Hasta el sector radical se ha convencido de que lo importante es la casta y no los kilos. Y no creo que los veterinarios pongan pegas a la lidia de toros terciados de santacoloma o contreras, por ejemplo. Este cambio de actitud del sector radical va a ser tremendamente positivo.

Pero, además, estaría muy bien que ese sector radical entendiera de una vez que la intransigencia sistemática y el acoso sañudo a determinadas figuras, en vez de prestigiar nuestra plaza, lo que está haciendo es denigrarla. Y con esa actitud inquisitorial se hace muy difícil la contratación de las figuras… Pero, en fin, me parece que ese cambio de actitud, va a tardar mucho en llegar. Exigencia, sí; intransigencia, no. Perdón por la digresión. Lo que quiero decir en este epígrafe es que el pliego debe exigir la presencia durante la temporada de todos los encastes.Y hablando de ganaderías, hay que hacer todo lo posible por reabrir el Batán, de tan grato recuerdo para todos los aficionados. Es una lástima que esta tradición tan madrileña se haya perdido. Sé que el inmueble pertenece al ayuntamiento, pero desde la Comunidad habría que exigir la reapertura inmediata.

LA ESCUELA DE TAUROMAQUIA
El pliego debe exigir una gran ayuda a la Escuela de Tauromaquia. Y la ayuda deber hacerse fundamentalmente organizando novilladas sin picadores, no clases prácticas. La clase práctica es una solución ahorrativa que nunca me ha gustado. No es lo mismo vestirse de luces para matar dos novillos ante un público pagano en una plaza de toros, que vestirse de corto para matar un añojo sin apenas público en la placilla de la Casa de Campo. Son necesarias más novilladas y menos clases prácticas. Novilladas en competición por los pueblos de la Comunidad y gran final en Las Ventas, por la tarde y con la plaza llena, no por la mañana con la plaza vacía como ha sucedido últimamente.

Por cierto, y ya que hablamos de la Escuela, es necesario un cambio de rumbo porque, desde hace mucho tiempo, no salen de ella toreros interesantes. La bajada de nivel del alumnado es muy llamativa. La Comunidad debería tomar cartas en el asunto, porque hasta hace poco la escuela de Madrid era la mejor y ahora es una más…

LA TELEVISIÓN
Cuando en 1992 se televisó por primera vez toda la Feria de San Isidro por Canal Plus, se hizo un gran bien a la fiesta. Todos los aficionados de España pudieron seguir el día a día de la feria y desde entonces, la Plaza de Madrid ha sido más popular que nunca. Pero no debemos conformarnos con la retransmisión de la feria por un canal de pago privado. Como hoy día la televisión es la ventana del mundo, se deben poner todas la facilidades posibles para transmitir en abierto y por las cadenas públicas, el mayor número posible de festejos. En otras palabras Telemadrid y Televisión Española (porque dentro de poco parece que va a cambiar la coyuntura política y querrá transmitir toros), deben tener preferencia a la hora de retransmitir festejos. El canal de pago tendrá que aceptar dicha preferencia. Por otro lado, la presencia del canal privado de pago es bienvenida, pero en ningún caso debe aceptarse la injerencia de este canal de pago en la programación de la temporada, como ha sucedido últimamente con el destierro de las corridas de toros de domingo de verano, sustituidas por novilladas que comienzan a horas desquiciadas por los intereses de programación de dicha cadena.

La cadena de pago nunca debe interferir en la programación de la temporada ni en la confección de los festejos, cosa que ha sucedido en bastantes ocasiones, y así debe constar claramente en el pliego.Tampoco eventos como el tenis o conciertos, deben interferir en la temporada de la plaza más importante del mundo. La celebración en ella de otra clase de eventos, desde luego puede hacerse, pero siempre que no afecten a la organización y desarrollo de la temporada taurina, como ha ocurrido en alguna ocasión. Las Ventas en sobre todo y antes que nada una Plaza de toros.

LA AFICIÓN 
La afición es quien se merece todo. Ella, con su entusiasmo y con su dinero, es la que mantiene todo este tinglado. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones se la maltrata y no se tiene en cuenta su opinión, cuando el trato hacia el aficionado debería ser exquisito.
Habría que crear una oficina de quejas, o de ruegos y preguntas, dónde puedan recogerse todas las sugerencias e inquietudes del aficionado. Muchas peticiones serán disparatadas o irrealizables, pero al menos, que conste en acta que el aficionado ha sido atendido y escuchado y, por supuesto, las opiniones ponderadas y sensatas sí habrán de tenerse en consideración por el Consejo. Ya he dicho en otro lugar que la afición debe estar representada en el Consejo.
Al abonado hay que tratarlo con suma delicadeza y no como a un esclavo que sólo tiene derecho a pagar. Y hablando de abonados y de abonos: ya va siendo hora de recuperar los miles de abonos que detentan los reventas. Todo el mundo sabe los nombres y apellidos de estos señores, y si nadie toma cartas en el asunto es por pura dejadez. ¿O hay intereses inconfesables para mantener a estos señores con sus abonos?. Y estos abonos recuperados deberían ponerse inmediatamente a la venta, para que, por fin, puedan tener abono muchísimas personas que sueñan con él desde hace años.
Con respecto a los abonados actuales, deberían tener preferencia para la adquisición de abonos vacantes, y deberían subsanarse los cientos de situaciones irregulares que existen: desde los que se cambian los abonos para poder estar junto a la esposa o el amigo, hasta el que disfruta de un abono desde hace años, pero que está a nombre de otra persona… Todas estas situaciones absurdas y molestas deberían ser resueltas fácilmente. La fidelidad de la clientela lo merece.Y, por supuesto, ofrecer siempre los mejores carteles con los mejores toreros. Así el aficionado estará contento y pasará por taquilla con alegría y no con amargura y resignación, para no perder el abono. Además está demostrado que cuanto mayor categoría tengan los carteles, más posibilidades hay de que salgan las cosas bien. Una cosa que últimamente está haciendo la Comunidad muy bien es la divulgación cultural de la fiesta. Las exposiciones, las conferencias, el libro del 75 aniversario… Estas iniciativas gustan mucho al aficionado y dejan en muy buen lugar el nombre de la Fiesta. En esta labor también debería implicarse la empresa concesionaria.Punto y final. Todas estas consideraciones las he hecho pensando únicamente en el bien de la fiesta y de la Plaza de Madrid, plaza de la que a veces reniego, plaza donde muchas veces me desespero, pero donde llevo más de treinta años viendo toros y donde he pasado los momentos más emocionantes de mi vida. La llevo en el corazón y sus penas y glorias las siento como mías.

A MODO DE RESUMEN

EL MODELO DE GESTIÓN
En el próximo pliego gestión privada, pero con la vista puesta a medio plazo en una autogestión de carácter benéfico, con un gerente de reconocida competencia.

EL CONSEJO TAURINO
Compuesto por aficionados y no por políticos, con la misión de fiscalizar la actuación de la empresa y vigilar el cumplimiento del pliego.

EL CANON
Canon cerrado, entre dos y tres millones de euros.

EL EMPRESARIO
Con amplia experiencia en la gestión de plazas de primera, y segunda, con gran solvencia y respetabilidad en el mundo de los toros.

LA TEMPORADA
A lo largo de la temporada deberán celebrarse un total de 45 corridas de toros y 25 novilladas con picadores. Por lo menos 15 corridas de toros se organizarán fuera de feria. Festejo mayor todos los domingos de San José al Pilar y obligatoriamente corrida de toros los domingos de julio y agosto.

SAN ISIDRO Y FERIA DE OTOÑO
Supresión de la Feria del Aniversario. Hasta treinta festejos de abono en San Isidro y hasta seis en la Feria de Otoño. Cuidando al máximo la calidad de los carteles. Revisión de los precios de las entradas para hacer de Madrid una plaza competitiva.

LAS GANADERÍAS
Lidia a lo largo de la temporada de todos los encastes minoritarios y en peligro de desaparición. Reapertura inmediata de la Venta del Batán.

LA ESCUELA TAURINA
Celebración de muchas novilladas sin picadores, y no clases prácticas, en los pueblos de la Comunidad. Gran final en las Ventas.

LA TELEVISIÓN
Preferencia de las televisiones públicas a la hora de retransmitir festejos. No se admitirá la injerencia del canal privado de pago en la programación de la temporada ni en la confección de los carteles.

LA AFICIÓN
Creación de una oficina de atención al aficionado. Persecución eficaz de la reventa expropiándoles sus abonos. Y puesta en venta en taquilla de dichos abonos. Preferencia del abonado a la hora de acceder a abonos vacantes y solucionar situaciones irregulares.
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