lunes, 17 de diciembre de 2012

Las cabezas en invierno ¡mente fría! / Pedro Javier Cáceres

El torero pensador / Obra de Jesús Cuesta Arana /

Las cabezas en invierno ¡mente fría!

Pedro Javier Cáceres

Será un problema de exceso de calefacción hogareña y no salir al exterior para con temperatura ambiente, fría, la mente domine sobre el corazón…y sobre otras vísceras también.

No ha entrado aún el crudo invierno y la torería es versátil en comportamientos:

El maestro Ruiz Miguel cree que algo le queda para acabar su obra. Pedrito de Portugal se canta un fado intimista lleno de nostalgia en un karaoke y quiere volver. Aparicio se debate entre la amnesia de su último San Isidro y el rebuscar, motivándose para regresar, en el baúl de los recuerdos. El Soro, sí, El Soro, entra por enésima vez en e l quirófano pensando en torear en 2013.

Todos van por libre, en sus ilusiones y sus miedos. No hay estrategia. Sí sentimientos encontrados, nostalgia y alguna necesidad, espiritual o material.

Mente fría en apoderados que no tienen que jugarse la vida pero sí su prestigio y confianza de sus poderdantes, más si son figuras del toreo, para mantener o ganar cotización con el techo rebasado en las condiciones de mercado actual de dudosa sostenibilidad.

Son apoderados denostados por su condición de “centrocampistas”: empresarios y ganaderos, paquete básico, monopolio, oligopolio. Son profesionales, escrutadores de la bolsa, meten la cabeza en el congelador, incluso en invierno, y proponen a sus pupilos lo mejor para todos (la tauromaquia en conjunto) con visión total: corto, medio y largo plazo.

Manzanares quiere matar 6 toros en Sevilla y Talavante en Madrid (“victorinos”). Dos “parquets” de verdad y no de “monopoly”.

El producto, antes que esconderlo, se pone en valor.
Optimizando recursos. Asegurándose un alto porcentaje de éxito. Mente fría.
Ni una puntada sin hilo.
V.gr.: al revés sería un suicido estéril para el uno y un capítulo en su currículo personal para el otro, poco más.

Ante esta situación la pregunta, antes del pasado miércoles, era ¿qué hará El Juli?

¿Exigirá un mano a mano con Manzanares en Valencia —ya lo hizo con éxito con Ponce-?
¿Sugerirá un encuentro con Morante en Sevilla con “victorinos”, por ejemplo, como aceptó el de La Puebla con El Cid saliendo airoso?
Amén de contrarrestar la ofensiva de Talavante en Madrid de guisa similar, la guinda del pastel: ¿retar a la Empresa y la Comunidad para montar el gran espectáculo “en la cumbre” ansiado José Tomás - Juli?

¡No va más!

Con su casuística (el hombre es él y sus circunstancias) Roberto Domínguez —apoderado, “independiente”, de El Juli- lo hizo y triunfó. ¿Es mal espejo, aunque sea casero?

No es fácil. Pero se trata de una figura de época que ha mandado y quiere mandar por encima de todo y de todos. Lógico y legítimo.
Ciencia y paciencia. Sobre todo paciencia para dar todo tipo de facilidades y cumplir los objetivos sin que el vil metal los aborte.
Disfrutar, antes que sufrir, como yunque, puntualmente, para ser martillo definitivo. Zamora no se ganó en una hora, ni la Armada Invencible, al final, fue tal.

Reinventarse por segunda vez (ya lo hizo cuando hubo de pasar de niño precoz de idolatría multitudinaria a madurar en joven maestro reconocido por todos. No fue un camino de rosas, pero ahí están los resultados).
Ahora tocaría iniciar un 3º ciclo, definitivo, para ser esa “rara avis” de figura del toreo grande, que lo es, y además “dueño de su destino”.

Cuando las siembras han dado cosechas suculentas durante muchos años el terreno también se agota; sigue produciendo por inercia, pero la fertilidad más tarde o temprano desemboca en barbecho.

Roturar de nuevo, volver a sembrar, con la solera de “cepa vieja” en abono nuevo, y entender la cosecha inmediata no perdida si no una inversión a un año vista.
Si todo va bien para 2014 el “rey del mambo”. Si no, que te quiten lo bailao. Ésta es una profesión de riesgos de todo tipo.

De momento la táctica ha sido la de esconder el producto, tal cual, hasta julio.
Una opción. ¿Mente fría?

Si bien no siempre la escasez de mercancía asegura la revalorización cuando ésta ha superado la rentabilidad de terceros y la demanda no ha sido superior a la oferta.

¡Mente fría! ¿Qué somos? ¡Leones o huevones!

¡Suerte!

2 comentarios:

  1. Pedro,Javier es un honor que ilustre un texto suyo con una obra de mi colección y autoría. Un abrazo.

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  2. Pedro Javier perdona lo de la come entre su nombre compuesto.Siempre cometemos alguna que otra errita -no;errata-.Abrazos.

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