miércoles, 20 de noviembre de 2013

MANUEL BENITEZ, LA VUELTA A LOS RECUERDOS / Por El hombre tranquilo




"...En la tarde del lunes pasado he vuelto a aquellos días al asistir al preestreno en Córdoba del documental "Y no llevaste luto por mí", de Alberto Esteban. El próximo día 29, cuando se estrene en televisión, puede ser el programa más comentado de la semana, porque en él se ve a "El Cordobés" en estado puro..."

MANUEL BENITEZ, LA VUELTA A LOS RECUERDOS

El hombre tranquilo
Mi recuerdo de Manuel Benítez se remonta a su debut sin picadores en Córdoba, en mayo de 1960, cuando actuó con Edmundo Juárez "El Argentino" y Ramón Montero - los dos estuvieron muy bien -, con un serio encierro de Francisco Amián y con media entrada en los tendidos. Yo tenía trece años, pero recuerdo perfectamente aquel día. Ese día de mayo de hace 53 años, en la plaza, El Cordobés era volteado una docena de veces por cada novillo. En una ocasión, el toro, mientras lo pisaba, le puso un pitón bajo la mandíbula, y Manuel se libró asiéndose al asta con ambas manos. En otra, al intentar un par al quiebro con las largas (aún no habían llegado las banderillas cortas, pese a fotos trastocadas que se atribuyen a ese día), uno de los palos quedó enhiesto en el sitio del descabello. Allí pudo terminar la lidia, pero ese día estaba predestinado para "El Cordobés" y todo - incluidas las innumerables cogidas, de las que salía sonriente, lo cual conmovía de tantas ganas como denotaba de ser torero - se confabulaba para que gracias al valor y al carisma del torero y a la astucia empresarial de su apoderado "El Pipo", durante toda la semana no se hablara en Córdoba de otra cosa que de Manuel Benitez. Dos semanas después, el de Palma del Río toreó una novillada nocturna con Manuel Rodríguez, de Lora del Río, que estuvo muy bien, y en esa segunda novillada, "El Cordobés" puso ya el cartel de "No hay billetes". Y al llegar el verano, siempre sin picadores, durante el agosto cordobés de las seis de la tarde, cuando el sol pega puyazos, actuó nuevamente Manuel, esta vez como único espada con 4 novillos mal presentados. Y tampoco él estuvo muy allá, pero metió en la plaza mil personas más de las que permitía el aforo, y todos los espectadores, la mitad en la sombra y la otra mitad enfrente, hubimos de presenciar la novillada a pie firme, sin podernos sentar y ya digo que en agosto y a en la siesta. Y sin podernos ni rascar. "Oiga, ¿se puede poner un poco más a la derecha, que es que tengo que mover los pies para no caerme?". "Bueno, a ver si puedo... ¿Esta bien ahora?". "Sí, muchas gracias". "Nada, mandar". Esas eran las frases de los llenazos de "El Cordobés" a partir de ese día. Y es que el dúo "Cordobés"-"Pipo" había logrado en tres meses lo que una figura del toreo pudiera haber tardado tres años en conseguir. Luego el dúo se deshizo, pero "El Cordobés" mantuvo el mismo carisma sobre las masas y aún mayor poder sobre los toros y las taquillas.

En la tarde del lunes pasado he vuelto a aquellos días al asistir al preestreno en Córdoba del documental "Y no llevaste luto por mí", de Alberto Esteban. El próximo día 29, cuando se estrene en televisión, puede ser el programa más comentado de la semana, porque en él se ve a "El Cordobés" en estado puro. Escuchen sus comentarios sobre el anterior Jefe del Estado, o sobre los políticos o sobre episodios trágico-cómicos de su vida. Escuchen las entrevistas a personalidades del mundo del toro como Paco Camino, José María Montilla, "El Puri", Palomo "Linares", Alvaro Domecq, Pepe Toscano - autor del califato de Manuel Benítez, dicho sea de paso - o Juan Lamarca, entre otros muchos. Y contemplen también, aunque sea a ráfagas, a "El Cordobés" toreando. Se van a sorprender.

Para concluir, tres opiniones autorizadas. Angel Mendieta, escritor y periodista taurino muy crítico con Manuel Benítez, en su último libro, "Paseando por mi Córdoba taurina", dice: "El Cordobés llegó con la escoba de barrer, con el trapo del polvo, con el aspirador y con el camión de baldeo". Y el Sumo Pontífice Paco Camino confiesa a François Zumbiehl en su obra "El torero y su sombra" (búsquenla en las librerías de viejo; vale la pena): "... de verdad era un monstruo. (...) Hizo cosas nuevas, se arrimaba como un desesperado y era imposible poder con él en ese momento". Y en un almuerzo entre amigos, entre ellos Juan Lamarca, quien me lo cuenta, Su Majestad "El Viti" responde a un comensal que le reprocha que entre Diego, Paco y el propio "Viti" no acabaran con "El Cordobés": "El Cordobés" - replica Santiago Martín - hacía lo mismo que nosotros y mucho más". 

A ver que les parece a ustedes el documental "Y no llevaste luto por mí". A mí, personalmente, me hizo reir, emocionar y hasta pensar.

1 comentario:

  1. Vi la novillada a la que corresponde la foto del natural circular de Manuel Benítez. A ese novillo lo toreó a cámara lenta. Obsérvese que muleta, torero y toro están como en una imagen congelada, a pesar de que en aquella época las fotos no tenían la tecnología actual. Tardó en matar, pero a pesar de ello le dieron las dos orejas. Fue de las tardes en las que mejor vi torear a El Córdobés. Luego ya fue derivando hacia un toreo más para la galería, aunque con la zurda siempre tuvo una facilidad y una perfección extraordinario. Lo otro, que es lo que han copiado sus imitadores, ya era menos extraordinario.

    El Hombre Tranquilo

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