viernes, 27 de mayo de 2016

Madrid. Sin Romance / por Antolín Castro / Galería Fotográfica de Andrew Moore


El que tuvo romance lo ha perdido, no se atrevió 
a ir más allá Fandiño a saludar


SIN ROMANCE

Galería Fotográfica de Andrew Moore
S.I.16.- Un día más la tarde terminó sin romance entre los toreros y los aficionados asistentes a Las Ventas. Tampoco, y van…, hubo romance con los toros, hoy de Parladé.

Y no es baladí lo que afirmo, ya que representa desidia, desinterés, falta de empatía. Es como esa gran cantidad de gente que nos encontramos día a día en nuestro camino y ni nos fijamos en ellos/as. Cuando todo esto ocurre: indiferencia, apatía, abandono, desgana, tedio o dejadez, es que es imposible un romance con alguien y eso es lo que ha pasado hoy.

En el cartel toreros sin tratamiento de figuras, pero reconocidos en el escalafón. El caso es que, como así lo han demostrado las localidades cubiertas, no existía para con ellos anticipadamente nada de lo citado anteriormente, pero no han enamorado a nadie, a pesar de insinuarse constantemente en la tarde. 'Ayudados' por los de Parladé, no lo han logrado.

Pasado, presente y futuro hicieron el paseíllo en esta calurosa tarde. Tres toreros con historias diferentes y cuyo objetivo era conquistar a la gran dama que es la plaza de Madrid. No lo han conseguido ninguno, damos fe.

Curiosamente el que menos romance ha mantenido a lo largo de su carrera con Madrid era Padilla y es el que ha estado más cerca de que se produjera ese romance. Dos hechos, de esas insinuaciones de las que hablábamos, han tenido buena culpa: Su decisión de presentarse a portagayola para abrir la tarde como saludo y la tremenda paliza que se ha llevado en su primer par de banderillas. Ambas cosas llamaron la atención del respetable que mantuvo respeto por el jerezano toda la tarde pero, como ya hemos dicho, sin establecerse ese romance que tanto busca el gaditano.

En un presente muy reciente, un torero llamado Fandiño sí tenía con Madrid un romance, que parece desaparecido por completo. La tarde de hoy es buena prueba. En su primero estuvo dubitativo, espeso e irregular, también con los aceros, pero en su segundo parecía resurgir el Iván Fandiño conocido y reconocido en Madrid. Quiso darle la vuelta a la tortilla con el toro de más peso de lo que va de feria, 649 kg, y a pesar de determinación y un espadazo final no lo ha logrado. Cuando pretendía saludar los aplausos, viendo que el romance no existía, se quedó en la boca del burladero.

Buscaba, como hizo el día de su confirmación, José Garrido tener un romance con Madrid. Él que representa el futuro lo necesitaba y estoy seguro que Madrid también quisiera dárselo, pero equivoca las cartas que ha jugado. No es un torero para andar de rodillas, de pegapases, es un torero de buen corte que debería haber enamorado a Madrid con cinco tandas bien dadas desde la naturalidad. El embarullamiento, el abusar de la cantidad, en lugar de la calidad que posee, le ha impedido ese romance. Y creo que éste lo tenía fácil, pero ha equivocado las formas y la estrategia a seguir. Ha querido cortejar a Madrid por la vía de ser pesado y a Madrid eso no le enamora.

Sin romance se han quedado los toreros, pero también la novia, la plaza se ha aburrido otra vez sin encontrar de quién enamorarse. Le gustaría tener más amados pero eso hasta ahora se está poniendo muy difícil por parte de quienes la cortejan más que por la cortejada.

-Galería Fotográfica de Andrew Moore-















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