domingo, 16 de septiembre de 2018

Acoso a las Escuelas Taurinas / por Rafael Comino Delgado


..las escuelas taurinas cumplen una función formativa, en general, de enorme importancia, que no está suficientemente  reconocida, fundamentalmente porque se desconoce, y  los taurinos  tenemos  la obligación  moral de divulgarla y de apoyarles.

Acoso a las Escuelas Taurinas

Rafael Comino Delgado
Hace unos días, el maestro  Paco Mora  denunciaba,  en  Aplausos.es,  la situación en que se encuentra la escuela taurina de el Puerto de Santa Maria (La Gallosina), ignorada por el ayuntamiento del que depende, que puede incluso desaparecer, lo que significaría una gran pérdida  para la ciudad, para  la zona en general y para la Tauromaquia.

Ello me lleva  a hacer unas breves consideraciones sobre lo que realmente significan y aportan las escuelas taurinas en España, y creo que en todo el orbe taurino.

Conozco muchas escuelas taurinas y, en mayor o menor medida, también a sus profesores, generalmente  matadores de toros, y puedo  asegurar que, en un alto porcentaje  de los casos, trabajan, imparten sus clases y se ocupan de toda la parte administrativa de forma altruista, es decir sin cobrar un solo centavo. Lo hacen simplemente por afición, por amor al Toreo y por la satisfacción de ver como los niños van progresando, y algunos cumpliendo sus sueños de ser toreros.

 Queremos  destacar la gran función que cumplen las escuelas taurinas, y que en general para el gran público, para la mayor parte de la sociedad, es desconocida. 

Dicha función tiene dos vertientes: por una parte la formación específicamente taurina, y por otra la formación como personas.
En las escuelas, los profesores enseñan a los alumnos los fundamentos de la Tauromaquia y una técnica fundamental para poder torear  y expresar cada uno su sentimiento torero. Gracias a las escuelas taurinas los alumnos pueden torear en tentaderos, en clases prácticas  y en novilladas sin caballos, festejos que en  contadas ocasiones  organizan los empresarios profesionales. Esto quiere decir que si las escuelas taurinas desaparecieran desparecería la cantera de donde tienen que salir las grandes figuras del Toreo. Sería un golpe mortal a la Tauromaquia. Los políticos antitaurinos lo saben  y por eso tratan de hacerlas desaparecer  a toda costa. 


El caso más representativo es el de Madrid, donde la totalitaria,  liberticida, protectora de delincuentes y libertadora de etarras, Sra. Carmena, está haciendo todo lo humanamente posible para  que la escuela taurina "Marcial Lalanda" desaparezca, pero que no lo dude ni un solo segundo, "desaparecerá ella antes que la escuela taurina".

 Y como doña Manuela hay, por desgracia, muchos políticos repartidos por España, que desprecian y acosan  a las Escuelas Taurinas, porque creen que eso les da votos,  mientras se ocupan fundamentalmente de engrosar sus patrimonios como sea; mejor no entrar en de  detalles.  

La otra vertiente educativa de las escuelas taurinas, casi totalmente desconocida para la población en general,  es la de formar a los alumnos como personas, como buenos y responsables ciudadanos. Me consta que  todos, absolutamente todos, los profesores  lo primero que  dicen a los niños cuando llegan a la escuela es que, "si importante es llegar ser figura del toreo, más  importante es llegar a ser persona, buen ciudadano", y esto se lo repiten constantemente mientras  permanecen en la escuela.
En las escuelas taurinas se enseñan valores fundamentales en la vida, como son: La Bondad (ser buenas personas), la verdad (vivir en la verdad), respeto hacia los  demás, solidaridad, esfuerzo diario para ser cada vez mejor y servir mejor a la sociedad. Esto lo sé porque  he visto como lo enseñaban los profesores. Aseguro, de forma inequívoca, que actualmente en las escuelas taurinas se enseña más educación que en la mayoría de los colegios públicos de España. Valgan, para ilustrar lo que digo, un par de ejemplos: Jamás oirán en una escuela taurina un alumno dirigirse  a una persona mayor, o a la que no conoce,   hablándole de tú,  mientras que en los colegios públicos eso es la norma;  verán  que  siempre se cede el paso a la persona mayor, mientras que en un colegio público eso es excepcional. 

Tenemos  muchos ejemplos de niños que estaban destinados a ser delincuentes, por el ambiente en que vivían, y  la escuela taurina les rescató para la sociedad; el maestro José Miguel Arroyo "Joselito", es quizá el caso más conocido.  

Pero lamentablemente también conocemos casos de niños que dejaron de ir a la escuela taurina  porque algunos de sus compañeros de colegio les señalaban y  acosaban, llamándoles asesinos;  y  peor  aún, pues en algún caso también les señalaba el profesor. Algo parecido a los profesores que en Cataluña señalaban  a los hijos de los guardias civiles. Esta es la España de nuestros días, y así  son algunos de los encargados de educar a nuestros hijos  o nietos. 

En conclusión, las escuelas taurinas cumplen una función formativa, en general, de enorme importancia, que no está suficientemente  reconocida, fundamentalmente porque se desconoce, y  los taurinos  tenemos  la obligación  moral de divulgarla y de apoyarles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario