sábado, 15 de diciembre de 2018

VENEZUELA. Hugo Domingo Molina “Las figuras y las grandes casas empresariales, pasan, pero la fiesta debe seguir. Deben ser más solidarios”.


Este año fui a Madrid en Mayo asistiendo a una condecoración de la Casa Bienvenida. Allí les pedía a las figuras que, los que antes habían ganado mucho dinero aquí (éramos los que más pagábamos y siempre cumplíamos), tenían que echar una mano. Hubo poca receptividad a ayudar a esta afición y evitar el cierre. Si desaparece una feria como la de San Sebastián…


Hugo Domingo Molina: “Las figuras y las grandes casas empresariales, pasan, pero la fiesta debe seguir. Deben ser más solidarios”.

POR JAIME · 12 DICIEMBRE, 2018
Durante este invierno venimos hablando con los mayores empresarios taurinos de América con el fin de conocer la dura realidad del toreo allí. Por desgracia, podemos ir comprobando el egoísmo de los españoles a la hora de ayudar a plazas en las que ganaron muchísimo dinero. Una de ellas es la plaza referente de Venezuela, San Cristóbal. Hoy hablamos con Hugo Domingo Molina, gestor del coso y creador de una feria que lucha por sobrevivir mientras las figuras les dan la espalda. Un retrato de lo que está matando el toreo y una feria que debe volver a brillar con la base de la lógica.


Debemos a España el poder seguir el ejemplo y trayectoria taurina que han sembrado en todo el mundo. En mi pueblo se daban corridas, con toros criollos, en plazas cuadradas. Vivíamos ocho corridas de toros, de domingo a domingo, durante la Feria de la Consolación. De ahí partió mi afición, más teniendo en cuenta que vivíamos a cincuenta metros de la plaza.

Un empresario pionero y muy joven, nace la Feria de San Cristóbal.

Cuando tenía unos 18-19 años se nos metió el gusanillo de ser empresarios pero más allá del toro criollo, queríamos el de casta porque tenía más continuidad en su embestida. Solía asistir a ferias como las de Manizales, Cali y Bogotá. En Manizales, feria de gran tradición, vimos que había un parecido con San Cristóbal en cuanto al número de habitantes.

Nuestra feria arranca sobre el 65-66 de la mano del fenómeno del momento, Manuel Benítez. Trajimos toros colombianos y llenamos las dos tardes en una plaza ya redonda. En esa plaza de madera, a la que el torero trajo mucho turista, duramos dos años.

Con Benítez había nacido la Feria.

Como te decía, el fenómeno Benítez había atraído a mucho turista y al tercer año creamos, en seis meses, una plaza de toros para 18000 espectadores. La hicimos en el norte de la ciudad y, con el toro, llegaron las avenidas y los servicios allí. Logramos pasar a ocho o diez corridas de toros.

La Feria de San Sebastián ya estaba consolidada pero dependíamos de ganaderías que traíamos de Méxio y Colombia. Contábamos entonces con dos ganaderías venezolanas que pasaron a veintidós. La pena es que llegó la crisis y ahora nos toca volver a empezar desde el inicio, con solo dos corridas.

Antes de entrar en el presente, hablemos de tantos años de gloria en San Cristóbal.

Aquí han venido las máximas figuras de España (Benítez, Camino, Ordóñez, Viit, Litri, Ponce, Manzanares…), mexicanos (Manolo, Eloy…) todas las máximas figuras han pasado por aquí.

No era la misma situación económica que ahora.

El petróleo nos hacía ser consolidados. Después fue cayendo la economía y con ello, el espectáculo. Aquí teníamos a los mejores artistas como Luis Miguel, Juan Gabriel… Todo se ha ido cayendo en una feria que, en su inicio, contribuyó a realizar las plazas de Mérida o Valencia.

¿Qué ha pasado?

La crisis política, se ha abandonado el turismo. La feria de San Cristóbal convirtió a la ciudad de rural a cosmopolita, con grandes avenidas. Estamos muy cerca de Colombia y la cantidad de visitantes hacía que tuvieran que alojarse los turistas en hoteles de Cucuta. Los hoteles de aquí crecieron en un movimiento turístico excepcional. Se generaba un gran dinero para Colombia y Venezuela que decayó la cuestión política.

Me decía que con San Cristóbal, Venezuela crece.

Se renueva. Solo existía el Circo de Caracas y la plaza de Maracay. Con el inicio de la feria se construyen Mérida (15000 espectadores), Valencia (25000) y ahora, como Maracay, están cerradas todas menos Mérida. A ella solo les quedan San Cristóbal y Tóvar que es nueva.

En esos años llegan las grandes casas empresariales españolas.

Nos asociamos con los Chopera, los Lozano, los Matilla… siempre estuve asociado con las grandes casas españolas.

¿Cómo recuerda esas ferias de la edad de oro?

Nos dimos el lujo de traer dos vuelos con toros, de España un avión con 5-6 corridas de toros. Vivíamos la época dorada del toreo. Con los Lozano trajimos toros españoles logrando que la feria reuniera toros de Venezuela, México, España y Colombia. Económicamente éramos envidiables y las plazas de Colombia y Ecuador dependían, por el tema del cambio, de nosotros para las contrataciones.

El tipo de cambio hace que la feria, con el control del gobierno, se hunda.

Cuando el gobierno toma el control de cambio, era delito contratar en dólares salvo que los diera el gobierno, todo se complica. Muchos toreros cobraban en dólares, se abusó de eso, y se entró en declive porque muchos no cobraban lo establecido. Nosotros nos salvamos este año porque las contrataciones se dieron con toreros particulares que aceptaron los pagos de otra forma.

Pasamos de las casas grandes a que ahora nadie acuda allí.

Ninguna viene. Hemos vuelto a las dos corridas con las que iniciamos la feria. Nosotros vimos como, por razones políticas, se había dado la feria a empresas particulares que arruinaron todo. Soy presidente de la plaza y accionista con empresas municipales y siempre he contado con el respeto de las casas grandes porque siempre cumplí. Ojalá volvieran y colaborasen.

Viendo la situación económica, ¿sigue usted por un tema de romanticismo?

No tanto, es más bien que se trata la feria de una creación nuestra. Tengo 80 años y fuimos nosotros los que fundamos la Feria. Estamos buscando recuperar su esplendor por la ciudad, para que no muera una feria que necesita su parte taurina. Si no lo hacemos la plaza se cierra y luchamos para mantenerla.

Hasta ahora hemos logrado el apoyo de toreros, no de las figuras, que han aceptado venir con unos honorarios que sí podemos pagarles. La gente está volviendo a responder pese a que queda lejos la época de los 12000 abonados que teníamos con renovación nada más acabar la feria en Enero. Nosotros siempre cumplimos como empresa pero nos marginaron por temas políticos y llegó la debacle.

¿Somos egoístas los españoles?

Este año fui a Madrid en Mayo asistiendo a una condecoración de la Casa Bienvenida. Allí les pedía a las figuras que, los que antes habían ganado mucho dinero aquí (éramos los que más pagábamos y siempre cumplíamos), tenían que echar una mano. Hubo poca receptividad a ayudar a esta afición y evitar el cierre. Si desaparece una feria como la de San Sebastián…


Triste su poca ayuda teniendo el caso reciente de Medellín.

Es triste que desaparezca una feria tan importante que tuvieron los Chopera. Recuerdo que coincidía con San Cristóbal y las figuras venían aquí y allí toreaban los sábados. Vemos, con tristeza, como ha desaparecido todo de un plumazo.

Me decía Manolo Vanegas el otro día que era más un tema económico que político el causante del descenso de festejos.

La crisis económica no la hemos creado nosotros, han sido los políticos. No es que quieran prohibir directamente a nivel nacional pero han sido enemigos de la Fiesta en lugares como Maracaibo dónde sí han prohibido.

¿Y si llegan a San Cristóbal?

Aquí han estado y han colaborado con la fiesta pero la solicitud de divisas se fue frenando y todo decayó.

¿Cree que volverá el esplendor de San Sebastián de antaño?

Con respecto a la última feria que dieron los particulares, cuando llegamos subimos a 2000 abonados. La gente fue dándose cuenta que ofrecíamos confianza cumpliendo lo anunciado frente a los particulares, ellos anunciaban toreros que no venían. Aquí se lee y se ve todo lo que pasa en España y México. Tenemos afición y les hemos hecho entender que si luchamos juntos evitaremos que esto se caiga. Dimos el año pasado dos corridas y el año que viene proyectamos tres. Lo que no queremos es ofrecer lo que no podemos pagar.

Toreros más “modestos”, precios más modestos.

Las figuras han pedido mucho y no llenan la plaza. O las figuras se dan cuenta que deben adaptarse a lo que se les puede pagar o es imposible. No les podemos pagar 80-90000 dólares. El año pasado tuvimos dos medias plazas (casi 10000) con la base de Colombo y Vanegas. Tuvimos un resultado artístico favorable y seguimos avanzando en el abono. El aficionado sabe que la figura es imposible.

Este año tiene en el cartel a Julio Benítez, ¿qué tiene de simbólico el volver a renacer de la mano de un Benítez?

Mucho. Manuel, como hablamos antes, fue quién inauguró la proyección de la feria y es recordado. El aficionado viejo no olvida lo que cambió todo con él.

Muchos recuerdos, imagino.

Sí, de los que iniciamos la feria quedamos 2-3 y la estamos manteniendo. Estamos recuperando a gente que dejó de ir a la feria.

¿Le da miedo el futuro sin ya esos románticos que la iniciaron?

No, tengo un nieto de 7 años que dice que la ganadería es suya. Pese a que no nos dejan meter niños nos las apañamos porque son los aficionados del mañana.

Un deseo, Don Hugo.

Le hemos pedido a las figuras y empresarios grandes que deben mirar hacia acá en casos como el de Venezuela. Los toreros y las casas grandes pasan pero la fiesta debe seguir, deben ser solidarios. Hace años éramos la base porque no había el control de cambio y llegué a contratar a Viti para 18 corridas por toda América porque las ferias de Colombia, Acho o Colombia no tenían cómo pagar en dólares.

Una triste realidad que me van confirmando los empresarios americanos como usted.

Muchos toreros han entendido la situación y vienen, otros no. No comprenden algunos que no se puede pagar igual que antes y lo que pedimos es que, los que se han beneficiado cuando había dinero, ahora nos ayuden para que no muera la fiesta acá.

Es duro su egoísmo.

Nosotros no buscamos ganar dinero, daremos lo que se pueda dar. No queremos mentir a la afición ni a los profesionales. Nosotros siempre cumplimos con los Chopera, con Camará, con los Lozano, con Bailleres… Ahora estamos como estamos y necesitamos de su ayuda para que esto no muera. Si una plaza muere es muy difícil volver a recuperar esa afición

La parte humana parece no importar y se está trasladando aquí.

Hay que tener parte humana y ayudar o esto desaparecerá. Nosotros hemos pasado de 22 ganaderías de bravo a 4 y la mantenemos por afición, casi por una obligación nuestra. Si nos siguen asfixiando, esto morirá.


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