sábado, 16 de marzo de 2019

VALENCIA. Feliz reaparición de Paco Ureña en la Feria de Fallas / por Andrés Amorós


La firmeza de Paco Ureña en el inicio de faena
al cuarto toro - Mikel Ponce

La espada priva al torero murciano y 
a Enrique Ponce de salir a hombros

Feliz reaparición de Paco Ureña en la Feria de Fallas

Andrés Amorós
CRÓNICADIRECTO. ABC, Valencia16/03/2019 21:21h
La gran noticia es que Paco Ureña reaparece, después de la terrible cornada de Albacete, en septiembre, por la que perdió un ojo. Recibe el cariño del público, se muestra recuperado y corta una oreja, igual que Ponce, que pierde por la espada otras dos, después de una gran faena. Los toros de Juan Pedro Domecq ofrecen dos caras: con poca fuerza y casta, los tres primeros; con nobleza y movilidad, los otros tres.

Enrique Ponce tuvo el gesto de brindar el primero
 de la tarde a Paco Ureña - Mikel Ponce

Vuelve a llenarse la Plaza. ¿Quién dijo que la Fiesta ya no interesa? En un tendido de sombra, Morante (que no torea, en esta Feria) con Santiago Abascal. Antes del paseíllo, se rinde merecido homenaje a Santiago López.

Paco Ureña - M. Ponce

Todos los diestros actúan una tarde, en esta Feria, salvo Enrique Ponce, que torea dos. Recibe con suave empaque al primero, astifino. Ureña quita por muy ceñidas gaoneras. Acierta Ponce al brindarle a Ureña el primero, que, muy pronto, se apaga. Ponce ha de tirar de él para ligar derechazos, con más estética y sabiduría que emoción, pero el toro se desentiende, rajadito, en toriles. Mata a la segunda, recibiendo un palotazo en la boca. Al tercero, que, de salida, ya flaquea, apenas lo pican. Con un toro tan justo de casta y fuerzas, ha de tirar de recursos estéticos para que la faena remonte. Otro toro que acaba rajado, en tablas. Así, el triunfo grande es imposible. Mata caído: oreja.

Enrique Ponce - M. P.

El quinto galopa, en banderillas: se luce Mariano de la Viña. Como este toro sí se mueve, Ponce lo imanta en la muleta desde el comienzo ytorea a placer, con mando y elegancia, ligando naturales, cambios de mano, molinetes y sus poncinas. Espera a que concluya un cante flamenco pero pierde las orejas, por los fallos con la espada.

Paco Ureña - M. P.

Retirado Padilla, a Ureña le toca sucederlo, en el papel del héroe, que es capaz de torear, aunque haya perdido un ojo (algo difícil de imaginar, para una persona normal y corriente). Los aficionados exigentes le tienen «un respeto imponente» –como dice del Piyayo José Carlos de Luna– por intentar el toreo clásico con todo tipo de toros; a veces, con una sinceridad que roza la ingenuidad. En su rostro, era fácil advertir una expresión doliente que parecía anticipar la tragedia… Pero todo esto son «novelerías»: de hecho, intenta reanudar sucarrera taurina –su vida–, después del terrible percance. La simpatía del público está asegurada, pero, ¿será capaz de hacerlo? Felizmente, demuestra que sí es capaz.

Ureña, al natural - M. Ponce

Al segundo, muy escurrido y flojo, casi no lo pican. Por muy amable que sea este público, se aburre y se enfada. Brinda Ureña al público y, por la televisión, a alguien más. (Repito lo de tantas veces: ¿por qué no se escucha por los altavoces de la Plaza? No es lógico que, los que han acudido aquí, se pierdan algo que sí escuchan los que están en su casa). Ureña se entrega, intenta el toreo clásico, aunque el torito queda corto. Sólo con la espada ha acusado el percance. En el cuarto, que se mueve mucho, se luce con los doblones, rodilla en tierra, y algunos naturales (aunque la gente aplaude más los remates mirando al tendido, lo menos valioso). La faena ha tenido mucho eco. Agarra a la segunda una estocada y la gente está feliz de que corte una oreja. En el último, manejable, que brinda a Rafaelillo, logra buenos muletazos y, sin una duda, se mete entre los pitones, pero pincha. Alegra comprobar que está recuperado, como torero, sin que se advierta disminución en lo físico ni en el ánimo. Le deseo lo mejor, en esta nueva etapa.

Santiago Abascal (con Morante) y Arévalo se saludan
 en el coso de Valencia - Míkel Ponce

Postdata. Se cumplen exactamente cien años de la alternativa de Ignacio Sánchez Mejías. Fue en Barcelona (¿quién hubiera podido imaginar, entonces, la locura actual?), alternando con los más grandes, José y Juan. He localizado un texto donde Ignacio dice que, al verse junto a los dos, sintió miedo. Pero lo venció, igual que hizo toda su vida. Por eso, García Lorca lo cantó, como un héroe, y sigue vivo en el recuerdo. Nadie simboliza mejor que Ignacio la unión de los toros y la cultura española.

Paco Ureña pasea la oreja del cuarto toro - Mikel Ponce

FERIA DE FALLAS

PLAZA DE TOROS DE VALENCIA. Sábado, 16 de marzo de 2019. Séptima corrida de la Feria. Lleno. Toros de la ganadería de Juan Pedro Domecq, con poca fuerzay casta los tres primeros, buenos los otros tres.

ENRIQUE PONCE, de celeste y oro. Pinchazo y estocada (silencio). En el tercero, estocada caída (oreja). En el quinto, cinco pinchazos y estocada (saludos).

PACO UREÑA, de rosa y oro. Tres pinchazos y estocada. Aviso (silencio). En el quinto, pinchazo y estocada (oreja). En el sexto, pinchazo, media estocada y descabello. Aviso (saludos).

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