jueves, 14 de marzo de 2019

Zidane / por Ignacio Ruiz Quintano



El modelo histórico del Real Madrid es Santiago Bernabéu, pero con Bernabéu no hubiera vuelto Zidane (ni nadie), pues con Bernabéu, si te ibas, no volvías (¡norma de la Casa!), y menos como se fue Zidane, en “espantá”, a lo Rafael el Gallo.

Zidane

Abc
El modelo histórico del Real Madrid es Santiago Bernabéu, pero con Bernabéu no hubiera vuelto Zidane (ni nadie), pues con Bernabéu, si te ibas, no volvías (¡norma de la Casa!), y menos como se fue Zidane, en “espantá”, a lo Rafael el Gallo.

–¿Y esas “espantás” tan tuyas que el público no se explica? –pregunta preguntó el Caballero Audaz al genio de la “espantá”.

El público no se las explica porque no está delante del toro –contestó El Gallo–. Eso responde siempre a un extraño que hace el bicho, a una amenaza, y como no tengo piernas para confiar en ellas y, a una “tarascá” de él, pudiera echarme fuera de un salto, tengo que cogerle la vez al toro y salir por pies.

Y el público adoró al Gallo como el piperío adora a Zidane.

Estudiadas por Corrochano, las “espantás” tenían su origen en un miedo insuperable que se adueñaba del torero cuando, en el ir y venir una faena, perdía la cara de los toros: “Perder la cara del toro es perder de vista el peligro, y el recurso era alejarse del peligro con terror. ¿Qué pensará el Gallo cuando vea que hoy se pierde o se hace como que se pierde la cara a los toros?”

El Gallo, gitano madrileño de la calle de la Greda, era religioso (llevaba siempre la medalla de la Paloma que le regalara la Reina Victoria y un Cristo del Gran Poder de cuya Congregación era hermano) y fue dos veces al fútbol:

He ido dos veces; pero no me he “enterao”. No lo entiendo. Pero ahí hay algo. Cuando va la gente será porque hay algo que yo no he descubierto.

Zidane, argelino marsellés, es místico, como él mismo explicó en 2005 a “France Football” al volver a la selección francesa de otra “espantá”:

Lo mío es bastante místico y se me escapa un poco. Una noche, a las tres de la madrugada, me desperté y hablé con 'alguien´, pero hasta mi último suspiro no lo diré. Es demasiado fuerte. Esta persona existe, pero… ¡viene de tan lejos! Tuve como una revelación… y ganas de volver.

No sé si hablamos de “bhakti marga”, el sendero de la entrega activa.

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