viernes, 20 de septiembre de 2019

Los aficionados a los toros también somos españoles / por Pla Ventura



Ya lo decía aquel pensador argentino llamado Facundo Cabral cuando se refería al socialismo: “Hay que escapar del socialismo porque cogen un imbécil, lo ascienden y lo convierten en un dirigente”

 Los aficionados a los toros también somos españoles

Sin duda que, los aficionados a los toros desde que nos desgobierna ese tipo aberrante llamado Pedro Sánchez, poco podemos esperar de él en lo que a la fiesta de los toros se refiere porque, como se ha demostrado, tanto él como la tiparraca que puso frente a TVE han obviado la fiesta de los toros por completo. Lo que me pregunto es cómo no se han cargado todavía el programa Tendido Cero; algún escollo insalvable debe de haber para que dicho programa se siga emitiendo.

Claro que, la fiesta de los toros es una pura anécdota comparada con la hecatombe que se nos avecina gracias a dicho personaje que, para su fortuna, -y desdicha de los españoles- es presidente de España sin que nadie le haya votado y, la vez que le votaron no supo formar un Gobierno por ser un inepto. Pero así es el socialismo actual, el hazmerreír del mundo. Que se lo pregunten a Felipe González y él nos dará su veredicto hacia ese Pedro Sánchez que, habla como un cura y actúa como un irresponsable. Un tipo que le hace guiños a los independentistas, a los truhanes catalanes que dieron un golpe de estado y demás gentuzas. ¿Qué coño se puede esperar de dicho personaje?

Jamás antes, hasta la llegada de este tipo a la política habíamos conocido un personaje más siniestro; pero no lo digo yo, lo dicen sus hechos lamentables. España se administra todavía con los presupuestos de Rajoy porque la gentuza que dice gobernarnos ha sido incapaz de hacer presupuestos acordes a la realidad actual. Ahí están todos viviendo de la “sopa boba” y cobrando del “demonio” como diría un castizo.

Lo triste de la cuestión es que, en su día, los padres de la Constitución cometieron dos errores imperdonables; el primero no es otro que debería de haber un artículo que dijera que, si a los quince días de las elecciones no teníamos gobierno, respecto a los políticos, nadie cobraría ni una sola peseta y, el segundo que viene a ratificar al primero es que, ¿cómo es posible que esas gentuzas sigan cobrando sin trabajar, sin formar gobierno, sin preocuparse de nada? Esa es la maldita política que tenemos que, a priori, es decir, de momento, parece que no tiene consecuencias pero, que nadie se apure que, la catástrofe está al llegar puesto que la recesión ya ha comenzado.

Un país no puede funcionar sin tener un gobierno; el que sea, pero con un Gobierno. Andamos a la deriva pero el aberrante personaje que se sube al Falcon a diario no se inmuta. Ni él ni todos los que están a su alrededor porque saben que, los miles de euros que cobran todos los meses están asegurados. Y, para colmo, hay que ser nefastos hasta la saciedad cuando de sus malditas bocas sale la palabra trabajo. ¿A qué coño le llaman estas gentes trabajar?

Recordemos que, desde que llegara al poder ese tipo asqueroso que se llama Zapatero, el que hundió a España en la más absoluta de las miserias, el que se dejó a millones de personas en la puta calle por su maldita gestión, el Partido Socialista ya no ha levantado cabeza, la prueba es que todos los que formaban parte de dicho partido que eran personas válidas, todos, sin distinción, huyeron despavoridos –o les echaron- cuando triunfó el tal Pedro Sánchez, el que Dios nos envió como el peor de los castigos, peor que la plaga de las langostas.

¿Qué pasa, que Felipe González era tonto? Esa es la idea que tienen los sociatas de ahora mismo pero todos deberían saber que, González, en sus mandatos, dejó a España es un nivel importantísimo y lo que es mejor, reconocida en todo el mundo. Claro que, lo este hombre no sospechaba es que llegaría un “mesías” que destruiría, primero el partido y, acto seguido, a España entera. Es cierto que a Felipe González, al final de su mandato, comenzaron a crecerle los enanos y tuvo que ser Aznar el que solucionara los problemas de España. Pero mira si fueron astutos los sociatas que, la tragedia de Atocha en Madrid, sin que nadie lo pensara, les dejó de nuevo en el poder, eso sí, para que conociéramos al sociata más miserable del mundo, llamado Zapatero.

Ahora, el apestoso Sánchez, como logro mayor, en su cabeza no cabía otra cosa que la exhumación de Franco que, dicho sea de paso, nadie entiende por qué quiere cargarse la historia de España puesto que, Lenin, sigue “vivo” en Rusia y nadie se rasga las vestiduras porque forma parte de la historia de cada país. Queda claro que, el paro, la pobreza, la falta de recursos sociales para asilos, guarderías, casas de acogida, hospitales incluso, todo eso al partido socialista de ahora mismo y a su número uno, le sudan los cojones dicho en plata. Eso sí, el muy miserable ha potenciado la fiesta de los maricones, le molesta Franco en su tumba, invita a que todo el mundo tenga perro y, como dije miles de veces, si para colmo entras en política y te confiesas maricón, de repente te hacen ministro.

Ya lo decía aquel pensador argentino llamado Facundo Cabral cuando se refería al socialismo: “Hay que escapar del socialismo porque cogen un imbécil, lo ascienden y lo convierten en un dirigente” Y este es nuestro caso. Claro que, Sánchez quiere imitar a su homólogo Zapatero que, copiando a Raúl Alfonsín en Argentina, logró lo que parecía imposible, es decir, la igualdad, es decir que todos fueran pobres de verdad. Acá lo consiguió Zapatero y, como no podía ser de otro modo, Pedro Sánchez como no quiere quedarse atrás, lo logrará por completo. Lo triste es que un tipo como el citado, pese a todo, siga consiguiendo algún que otro millón de votos. Eso sí que me parece increíble, lo que viene a certificar el morbo de mucha gente que, aferrados al socialismo prefieren vivir en la miseria antes de que haya progreso en España.

La deriva política trae consecuencias nefastas porque ataca directamente a los intereses de una nación. Digamos que, si no hay paz, orden, tranquilidad y equilibrio social, las empresas no pueden funcionar porque no se sienten fuertes ni mucho menos respaldadas. ¿Qué ocurre? Que responda el cafre de Zapatero que, como el mundo sabe, por su maldita gestión se cerraron miles de empresas para que, millones de españoles lo perdieran todo, esa la política del socialismo. Repito que, Sánchez lleva el mismo camino pero, que nadie lo dude, este pájaro tardará menos tiempo que Zapatero en quebrarlo todo.

Desde que reina la democracia, siempre ha sido la derecha la que ha solucionado los desastres que dejaba como herencia la asquerosa izquierda que, salvo un reducido grupo de personas, ahí solo militan que oportunistas, vagos, fracasados y gandules, es decir, todo aquel que no sirve para nada ha encontrado en la política su tabla de salvación pero, a costa de los demás, nunca por su esfuerzo. La pena de la derecha de España es que, cuando ya lo arreglaron todo, un minúsculo grupo de militantes, borrachos de poder e hijos de puta de nacimiento, robaron lo que no está en los escritos y de una mayoría absoluta dejaron a Rajoy en la más vil de las miserias. Pero esa mala acción no era de la derecha, pero sí de un grupo de criminales que militaban en dicha formación. Un hecho que, como se sabe, le costó la carrera política a Rajoy y, por ende, que la derecha pasara a la oposición. Todo eso es cierto, pero de los Eres de Andalucía en los que robaron mil millones de veces más que los apestosos de la derecha, de eso no se dice nada y, lo que es peor, no le ha afectado a nadie.

Ahora, como todo el mundo sabe, el día 10 de noviembre tenemos que ir de nuevo a las urnas porque un graciosos así lo ha decidido pero, que nadie se preocupe que, seguiremos peor, mucho peor; esto no ha hecho nada más que empezar. Con el costo económico que tienen unas lecciones se podría paliar todo el daño que el último temporal ha hecho en la Vega Baja alicantina pero, como siempre ocurrirá, el Gobierno tiene dinero para tirarlo por la borda, caso de las elecciones, pero a los damnificados, a esos que les parta un rayo. Eso sí, si pudiera, dicho tipo, exhumaría a Franco, cerraría el Valle de los Caídos y al coste que fuere, lo haría. Recordémosle al personal que, los socialistas, en su mayoría, cuando dirigen una nación, los pobres les importan una puta mierda porque ellos no pisan la calle, no pagan hipotecas, no acuden al mercado para hacer la compra. Eso sí, prometen bienestar, para ellos, claro que sí. Si le preguntásemos ahora a Sánchez por España diría que vamos de gloria bendita y, lo que es mejor, diría: “Pero no han visto ustedes que zapatos llevan mis niños”

Es cierto que todos los españoles pagamos nuestros impuestos, uno más que otros, por supuesto. Pero el núcleo duro de la recaudación del Estado, llega por la vida de las miles de empresas que, ante todo, dan trabajo para que los españoles podamos pagar los impuestos y, seguidamente, dichas empresas, con sus importantísimas aportaciones siguen llenando las arcas del Estado para que exista el llamado bienestar social que, en manos de los sociatas se ha convertido en pura quimera. A las pruebas me remito. Si fracasan las empresas, como ocurrió con Zapatero, el caos lo tenemos servido y, como los hechos demuestran, todos nos hace presagiar que el fulano referido nos llevará a la hecatombe sin remisión alguna. Sin empresas, sin producción, sin gente creativa, un país está muerto porque, como se sabe, no podemos vivir de los políticos, eso sí, son ellos los que viven opíparamente de nosotros. Y dicen que llegaron al poder para servirnos; para servirnos sí, pero de estorbo y para quitarnos el poco humor que nos queda. Seguid votándoles que lo pagaréis muy caro; lo triste es que la broma del socialismo nos afectará a todos. Que Dios nos coja confesados, no cabe otra reflexión.

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