miércoles, 30 de octubre de 2019

Raúl, ¡hoy es el día! / por Juan Manuel Rodríguez



Y hoy es el día, efectivamente. Es el día de su vigésimoquinto cumpleaños como futbolista del Real Madrid. Es el día que, quienes nos consideramos raulistas, recordamos con especial ilusión y, habrá que reconocerlo, también un pelín de tristeza. Aquel chico de aspecto frágil y que parecía que no saldría jamás del primer regate hizo historia y ahora dirige al filial del Real Madrid desde el banquillo. 

Raúl, ¡hoy es el día!

Madrid, 29 Octubre 2019
La historia fue aproximadamente así: un día, y hace de esto por lo menos quince años, me llamó Dieter Brandau por teléfono y me preguntó: "Oye, hermano, ¿qué te parece si tu artículo de Libertad Digital lo convertimos en blog y así pueden comentar los lectores?"... "Adelante", le dije. "Pero", me respondió, "yo le cambiaría el nombre... ¿Qué te parece El penúltimo raulista?"... "Perfecto"... Como podréis observar, soy hombre de fácil contentar. La broma acerca del título del blog venía a colación de que yo siempre le decía a Dieter que él era el último raulista sobre la faz de la Tierra y yo el penúltimo, de tal envergadura eran los palos que le daban por aquel entonces al delantero del Real Madrid. El caso es que Raúl había crecido muchísimo como futbolista desde sus inicios y, en ese camino, y como nos pasa a todos menos a Guardiola, que es perfecto, acertó y se equivocó: acertó hasta el punto de llegar a convertirse en el segundo máximo goleador histórico del Real Madrid por detrás de un tal Cristiano Ronaldo y se equivocó porque, durante el trayecto, se le agrió el carácter, tuvo un trato desigual con la prensa y, cuando tuvo poder, como le sucede a todo hijo de vecino, lo ejerció en el vestuario.

A lo que iba: el artículo diario, que me parece que se englobaba bajo un titular general que era El negocio del deporte, se convirtió en blog, y el blog pasó a llamarse El Penúltimo Raulista Vivo... hasta que llegó Federico Jiménez Losantos, que no me dejara mentir si afirmo que nunca fue un fan de Raúl, y añadió lo de "vivo". El Penúltimo Raulista Vivo. Más de siete mil artículos después, y a puntito de celebrar en el próximo mes de septiembre mis primeros veinte años en Libertad Digital, hoy es el día en que se cumple un cuarto de siglo del debut de aquel chico de apariencia endeble, un poco sardinilla como diría mi amigo Petón, pero con un corazón de león que no le cabía en el pecho. Como de Di Stéfano, del futbolista Raúl también solía decirse que no era un diez en nada pero sacaba nueves en todo. Y, como en el caso de todos y cada uno de los futbolistas que han sido leyenda en el club deportivo más importante de la historia, a Raúl, como a los ya citados Di Stéfano o Cristiano, le definió como deportista su coraje, ese armazón impenetrable que le urgía a levantarse cada mañana con la necesidad imperiosa de seguir ganando y de seguir siendo competitivo.

Hubo coetáneos de Raúl, y el caso más reseñado suele ser siempre el de Guti, con muchísima más clase que él pero con menos insistencia. Eso es lo que definió a Raúl, la insistencia. Insistió hasta que derribó la puerta del primer equipo, siguió insistiendo hasta que venció la de la selección nacional, se mostró arrolladoramente insistente a la hora de conquistar títulos e, insistiendo, se convirtió en uno de los diez futbolistas más importantes del Real Madrid. Dicen que el coronel Sanders, el fundador de la franquicia que hoy conocemos como Kentucky Fried Chicken, tuvo que visitar cerca de mil restaurantes antes de que uno de ellos le comprara su pollo crujiente con once especias y aromas; Sanders se levantaba por la mañana y se repetía eso de "Hoy es el día". Hoy KFC cuenta con más de 18.000 restaurantes de comida rápida en 120 países y, según datos de la revista Forbes, está a nivel de negocio sólo por detrás de McDonald's. A Raúl le sucedió lo mismo y siempre se levantaba diciendo eso de "Hoy es el día". Y hoy es el día, efectivamente. Es el día de su vigésimoquinto cumpleaños como futbolista del Real Madrid. Es el día que, quienes nos consideramos raulistas, recordamos con especial ilusión y, habrá que reconocerlo, también un pelín de tristeza. Aquel chico de aspecto frágil y que parecía que no saldría jamás del primer regate hizo historia y ahora dirige al filial del Real Madrid desde el banquillo. El otro día dijo algo así como que estaba opositando para dirigir algún día al primer equipo. O mucho me equivoco o lo conseguirá exactamente con los mismos ingredientes que consiguió encumbrarse al Olimpo del madridismo. Hoy es el día, el día de Raúl, el día de un futbolista con corazón de león. Felicidades.

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