sábado, 20 de junio de 2020

Concentrar esfuerzos / por Carlos Bueno


En las 35 concentraciones taurinas que se celebraron el pasado fin de semana en España no se pedía un trato de favor, sólo igualitario. No se demandaban privilegios sino justicia, tolerancia y respeto, esa es la base de la convivencia en democracia.

Concentrar esfuerzos


Carlos Bueno
Avance Taurino / 17 junio, 2020
La plataforma ‘También Somos Cultura’, sin tinte político y surgida a través de las redes sociales, logró convocar en un tiempo récord 35 paseos o quedadas taurinas el pasado fin de semana por toda España para dar visibilidad al sector, tan maltratado en estos tiempos a base de engaños y menosprecios.

Los toreros son excluidos de las prestaciones que el Ministerio de Cultura sí que está concediendo a otros artistas. Los empresarios no pueden organizar festejos y no reciben ayudas. Los ganaderos envían toros al matadero ante la imposibilidad de lidiarlos. Las pérdidas son millonarias. El pan de muchas familias escasea. El impacto económico no puede ser más negativo. Además el tesoro genético y medioambiental que suponen las dehesas corre serio peligro. Pero nuestros dirigentes políticos no parecen sensibles a tales circunstancias.

El mundo taurino está siendo ninguneado y vilipendiado. El Gobierno de la nación se limita a dar falsas esperanzas para ganar tiempo y tranquilidad asegurando que no está en contra de la tauromaquia, que no pretende prohibirla y que cumplirá la ley. Faltaría más. Pero la realidad es que una y otra vez las promesas caen en saco roto y, lejos de recibir apoyo, al toreo se le ponen cada vez más zancadillas y trabas.

Nadie pide un trato de favor, sólo igualitario. No se demandan privilegios sino justicia, tolerancia y respeto, esa es la base de la convivencia en democracia. Por eso, los profesionales de la Fiesta estuvieron respaldados por artistas de toda índole, médicos, periodistas, asociaciones, aficionados al toreo en la plaza y en la calle, reclamando libertad en las 35 concentraciones que, sin duda, fueron un éxito y, a pesar de que no en todas las ciudades estuvieron organizadas con el mismo acierto, el objetivo de hacerse notar se logró con creces.

Ahora es momento de pasar a las acciones legales, que, del mismo modo que los cazadores han reclamado a los principales partidos que el Código Penal incluya como delito los ataques de odio de los animalistas, los taurinos exijan el cumplimiento de sus derechos y la consideración que merecen. Hay que luchar por normalizar la tauromaquia en nuestra sociedad, por convencer a los personajes influyentes de la cultura y el deporte que se signifiquen con el toreo y que presuman de su afición sin reparos del mismo modo que los antis, como el osado Lewis Hamilton, se atreven a criticar los toros desde el más profundo desconocimiento.

Si hay que volver a protestar debería hacerse en una magna manifestación planteada bajo una estrategia bien estudiada. No conviene desgastar a los aficionados sino concentrar esfuerzos. Es tiempo de esperar reacciones y desenlaces y tomar una determinación con otra perspectiva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario