jueves, 26 de agosto de 2021

El dúo Mbappé-Florentino demuestra que sí se puede plantar cara al todopoderoso PSG

 Kylian Mbappé celebra un gol en el partido entre el Brest y el PSG. 

GANAN UNA BATALLA
El tándem que han formado el jugador francés y el presidente del Real Madrid consigue ganar una batalla. El PSG parecía inaccesible y ya valora en qué precio hay que vender a Mbappé.

El Real Madrid lanzó una bomba atómica con la oferta de 160 millones de euros al PSG para fichar a Mbappé y ya tiene lo que perseguía. Hay precio de compra para empezar a negociar. El club parisino, pese al enfado manifestado por el portavoz Leonardo, advierte que no vende al delantero por menos de lo que le costó. Florentino tiene que subir la oferta y la cifra debe estar por encima de los 180 millones de euros porque parte de esta cantidad (35 millones) corresponden al Mónaco (club del que salió el jugador en 2017). En Francia apuntan que por 220 millones de euros el PSG sí aceptaría una venta. Era inevitable que aparecieran las tensiones entre dos clubes que mantenían buenas relaciones.

Lo llamativo de la oferta por escrito que presentó el Real Madrid al Paris Saint-Germain no es solo la cifra de 160 millones de euros, que tiene todo tipo de interpretaciones porque es una cantidad que te puedes ahorrar por un jugador que queda libre en junio de 2022, sino pedir permiso para negociar con el francés. Es un protocolo, sin más. Florentino y Mbappé tienen un acuerdo desde hace tiempo. Viene de largo, pero el presidente del Real Madrid elige la vía elegante y respetuosa para abrir una negociación con un club que es inflexible a la venta de su estrella.

Pedir permiso es la manera más educada que tiene el Real Madrid para dejar claro al PSG y al mundo del fútbol que hacen las cosas dentro de la legalidad. No era necesario porque en el juego del mercado de fichajes los clubes actúan por detrás y hablan primero con el futbolista. Este paso, calificado por algunos de señorío, de pedir licencia al club propietario del futbolista para negociar un acuerdo también se lo ha saltado el Real Madrid.

Un acuerdo cocinado
Sin conocer que el jugador está dispuesto a todo para salir del PSG, en el Real Madrid no habrían decidido enviar la oferta por escrito de 160 millones de euros. Pedir ese permiso para dialogar con el jugador es un engaño. Mbappé tiene el sueño de jugar un día en el Real Madrid. Si no es esta temporada, será la siguiente. Este fichaje se viene cocinando desde hace muchísimos años. Desde, incluso, el día que era todavía un adolescente y decidió ir primero al Paris Saint-Germain antes que el Real Madrid. Estaba en el Mónaco y valoró tener una primera etapa en su país antes de salir a otra competición extranjera. Desde hace cuatro años hay vías de comunicación y contactos entre el Real Madrid y Mbappé, pero el 24 de agosto de 2021 era el día marcado en rojo para hacer la ofensiva.

Kylian Mbappé cumple su cometido, con frialdad y personalidad, y pone de los nervios a los dueños del club. En Qatar, por primera vez desde que compraron el PSG, tienen que estar desubicados. El delantero rechaza sus millones y su faraónico proyecto. Ninguna de las cuatro ofertas de renovación, con un salario más elevado que el que puede cobrar en el Real Madrid, sirven para persuadirle. No le da importancia a los refuerzos de Messi y Sergio Ramos. Mbappé tiene endemoniados a los jeques y esto, aunque pueda parecer bueno para el Real Madrid, sigue siendo peligroso porque es sabido que este club-estado no prioriza el dinero.

Benzema y Mbappé en un partido con Francia en la Eurocopa

La táctica sigue su curso. Ahora es el turno de Florentino Pérez. Los 160 millones de euros es una cantidad que descoloca al PSG. No es un paso en falso, pese a que en el club francés califican la oferta como “rumores”. ‘Que no digan que no he hecho todo por fichar a Mbappé’ es el golpe que tenía guardado el presidente del Real Madrid. Saca músculo y también orgullo porque, aunque haya querido guardar las formas pidiendo permiso para negociar con el jugador, Florentino necesita recuperar esa imagen de ‘ser superior’ que le atribuyó Butragueño. La paralización de la Superliga, una temporada sin títulos, la espantada de Zidane, jugadores que no ilusionan… Demasiados frentes abiertos para un presidente exigente, ambicioso y que ahora hace frente al todopoderoso Paris Saint-Germain.

Los nervios en el PSG
El Real Madrid hizo una primera oferta a lo grande por un jugador que queda libre en un año y por el que podía esperar a enero para no pedir permiso. Florentino actúa como un multimillonario porque, a pesar de que el valor de mercado (según el portal Transfermarket) del francés es de 160 millones, lo quiere comprar ya a golpe de talonario. Lo que consigue, sin ninguna duda, es poner la pelota en el tejado del PSG. Se la han devuelto, tal y como buscaba, con la negativa a la primera oferta. Tiene que tirar la casa por la venta. Irse a los 200 millones de euros. Pero ya ha puesto entre la espada y la pared a un club que no es vendedor, pero que quedaría como un mal negociante si no acepta el dineral del club blanco.

El Real Madrid estaba obligado a dar este paso después de todo lo que está haciendo el francés por abandonar París. Es un gesto de Florentino a Mbappé. Impagable. Mejor que lo de la servilleta entre Florentino y Zidane. Una táctica conjunta y contundente para demostrarle que lo quieren y necesitan. La ofensiva de Florentino con Mbappé supera todo lo excepcional y mágico que hizo el presidente en sus primeros años para construir un Real Madrid galáctico. Es más difícil y asume riesgos queriendo sacar a Mbappé del PSG. Más que cuando arrebató a Figo del Barcelona, Zidane a la Juventus, Beckham al Manchester United y Ronaldo al Inter de Milán. Lo de Cristiano Ronaldo se lo encontró hecho.

Hay dinero en la caja para subir la oferta de los 160 millones de euros y poner en más aprietos a un PSG que se niega a vender. ¿Acabará cediendo? Es la gran pregunta que mantiene en vilo a todo el mundo del fútbol y con la que el resto de clubes están asombrados por cómo Florentino ha sacado músculo. El Real Madrid no está en la ruina, a pesar de dos temporadas en la que los ingresos han disminuido por la pandemia. En el Madrid esperaban este momento para, principalmente, no defraudar ni dejar tirado a Mbappé.

El orgullo y el poderío financiero del PSG encuentran un rival en el Real Madrid de Florentino Pérez. No lo consiguió el Barcelona en todos sus intentos para fichar los jugadores que le interesaban del equipo francés. Desde Verratti hasta Neymar. El PSG pasó por encima del Barcelona. Ni siquiera guardó las formas como ha hecho el Real Madrid. En el Paris Saint-Germain ni pidieron permiso para fichar a Neymar. Sacó los cañones y pagó la cláusula de 222 millones de euros. A las bravas, en un movimiento hostil contra el Barcelona, negoció antes con el brasileño que con Josep Maria Bartomeu. Aquí comenzó la ruina deportiva y económica del Barcelona. Florentino lo que pretende es iniciar un ciclo de esplendor deportivo y financiero con el fichaje del su ‘socio’ Mbappé.

No hay comentarios:

Publicar un comentario