jueves, 13 de julio de 2023

El Juli y Cayetano una fiesta / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Fotograma: Mundotoro TV

El Juli con dos faenas maestras y un emotivo Cayetano cortan de a tres orejas y abren la Puerta Grande. Ferrera silenciado. Noble y encastado encierro de Borja Domecq...

El Juli y Cayetano una fiesta

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro/Cali, 12 VII 2023
Cuánto le ha costado al toreo construir un maestro lidiador del calado de Julián López “El Juli”. Al menos treinta años, desde sus deslumbrantes inicios infantiles cuando Vicente Zabala Portolés, le vio en Chinchón y le anunció al mundo en una crónica que hoy hace parte de la historia taurina.

Crónica refrendada por una carrera larga y dorada que ya supera el cuarto de siglo en este año de su espléndida madurez. Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona lo han visado. El toreo de hoy, tan controvertido, queda justificado y quizá exonerado por su sólida maestría.

Cómo todas las figuras, en todos los campos no solo del toreo, tiene malquerientes, incomprensivos y detractores. Dostoyewsky tan descarnado siempre, decía: “El primer síntoma de la aparición de un gran hombre en el panorama de la historia es que millones de idiotas se coaligan contra él”. Bueno, Julián no está exento, de que se le recrimine no haber lidiado un dinosauiro, no haber renunciado a las primacías propias de su bien ganado rango, o no parecer lo suficientemente atractivo a los enamoradizos.

Pero hoy con dos toros encastados y nobles construyó de nuevo dos faenas impolutas, de una belleza, sobria, rotunda y eficaz. Como manda la estética torera, para la cual no hay arte por el arte, sino arte por la verdad. Las ventajas y la fuerza para el toro, los riesgos y el talento para el hombre.

“Torbellino”, el quinto, cuatreño, negro, bien puesto en sus 580 kilos, pareció entender desde el primero de los cuatro clavados delantales a pie junto y la maja larga, que había encontrado digno interprete para su encastada nobleza. Empujó en las dos moderadas y atinadas varas de Barroso. Fue derecho a los justos pares de Soler y “El Pilo” y siguió franco pero codicioso las derechas por alto, el giro con cambio de mano y el de pecho que lo pusieron limpiamente en los medios.

Sin rozar la muleta que trazó largo y bajo, pero sin desfallecer libró una pelea pródiga en quietud, temple y mando por los dos pitones. Los naturales de la tercera tanda fueron antológicos y promediando la faena el viejo coro ¡Juli, Juli! Volvió a brotar.

La estocada, resistida hasta la muerte en los medios, rompió las compuertas emocionales de la plaza y su señoría doña Marina Curiel García, no se sabe por qué se hizo rogar un poco (solo un poco) para otorgar la segunda oreja, a la sin duda mejor faena de la feria. La petición era furiosa, unánime, insoslayable.

La irrefutable lidia del segundo, “Versolario”, también muy noble, pero de menos raza y emoción, terminó en estocada honda y desprendida recibiendo una oreja. Más, la dos fueron oficiadas con la misma suficiencia, claridad y difícil facilidad propias de la maestría. El habitat de Julián parece ser la cara del toro, donde ha vivido desde niño. Allí está en su elemento, es lo que transmite. Qué bueno para la fiesta seguir contando con él.

A su lado por la Puerta del Encierro iba también triunfal Cayetano Rivera Ordóñez. Otra tauromaquia, otra sensibilidad, otras evocaciones para esta plaza donde su bisabuelo, su abuelo y su padre dejaron tantas gestas y tantos recuerdos. Pamplona no puede negarse a su memoria cuando a cambio de otra inspiración, ve surgir de las entrañas del último de la dinastía, junto a las suertes fundamentales, el temperamento y los alardes ancestrales. Fue una comunión con el torero y su abolengo, es cosa muy de la ciudad y la familia. Que nadie se meta con eso, Es cosa de ellos. Y así se lo echaron a hombros, porque les dio la gana, con la misma cantidad de premios que El Juli.

Ya cada quien hará las comparaciones que quiera y como le salgan. Hoy entre los dos hubieran hecho decir a Hemingway como dijo del Paris de su juventud, Pamplona era una fiesta… la fiesta de los toros.

Encierro de Jandilla, noble y encastado. Encierro para torear y festejar.

FICHA DEL FESTEJO
Pamplona. Miércoles 12 de julio de 2023. 8ª de San Fermín. Sol. Lleno total. Seis toros de Jandilla, disparmente presentados encastados y nobles.
Antonio Ferrera, silencio y silencio.
El Juli, oreja y dos orejas.
Cayetano, oreja y dos orejas.

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