jueves, 28 de diciembre de 2023

Día de los Santos Inocentes.-Cinco verdades que el lobby proaborto no podrá silenciar por mucho que lo intente

 
Hoy es el día de los Santos Inocentes, en el que recordamos la matanza de recién nacidos a manos del rey Herodes en Belén de Judá.

Los hechos que siempre debemos tener presentes en la defensa de la vida
Cinco verdades que el lobby proaborto no podrá silenciar por mucho que lo intente

El lobby proaborto lleva muchos años haciendo todo lo posible para que cada día se repita una matanza igual de atroz: 

la que se comete contra los hijos por nacer en el vientre materno, una matanza promovida por las leyes que permiten y alientan esa atrocidad. 

Se me ocurren muchas cuestiones éticas, morales y políticas en las que puedo albergar alguna duda sobre mis opiniones, pero en este tema no tengo ni la más mínima duda, porque sobre el aborto hay verdades muy sólidas que el lobby proaborto no podrá silenciar nunca, por mucho que lo intente y por mucho que intente censurar a quienes defendemos el derecho a vivir:

1. La vida humana empieza con la concepción. No es algo que diga cierta religión o ideología: es algo que la ciencia ha demostrado sobradamente. Negar eso tiene el mismo regor científico que afirmar que la Tierra es plana. En 2009, una ministra socialista española negó que un feto de 13 semanas sea un ser humano:  "eso no tiene ninguna base científica", afirmó Bibiana Aído. Es pasmoso que algunos que dicen ser los abanderados de la ciencia, del intelecto y de la cultura insistan en negar una evidencia científica porque contradice su ideología.

2. Las mujeres no conciben seres no humanos. En los últimos años, miembros del lobby proaborto han dicho los mayores disparates para justificar la atrocidad que defienden. Uno de ellos sostiene la idea de que en un hijo por nacer no es un ser humano. En 2009, un socialista de Perú llegó a equiparar a los niños abortados con vegetales.

3. Abortar es acabar con una vida humana. Abortar es matar. Por mucho que intenten disfrazarlo con eufemismos, el aborto provocado consiste en provocar la muerte a un ser humano. No es algo que se haya inventado ningún papa: lo ha demostrado la Medicina por activa y por pasiva. Sin embargo, en 2009 la socialista Elena Valenciano negó que haya vida en un embrión humano. Esta afirmación ya no es una estupidez equiparable con decir que la Tierra es plana: más bien, es algo tan ridículo como afirmar que la Tierra no existe.

4. Abortar es matar a un ser humano inocente e indefenso. El aborto provocado es uno de los actos más cobardes que puede cometer un ser humano: acabar con la vida de otro ser humano en aquella etapa de su desarrollo en la que es más débil, en la que ese bebé no puede defenderse y no ha cometido ningún mal a nadie, que le convierta en reo de una pena de muerte que hoy en día no se contempla ni para los crímenes más atroces en la mayoría de los países civilizados.

5. Abortar no es un derecho: es un crimen. Nadie tiene derecho a matar un ser humano inocente e indefenso. Contra un bebé por nacer no puede invocarse ningún derecho a la legítima defensa. El derecho a la intimidad tampoco está por encima del derecho a la vida. Por mucho que haya leyes injustas que llaman "derecho" a esa atrocidad, no deja de ser un crimen, y lo correcto es derogar esas leyes. Matar a los más inocentes e indefensos es un acto de barbarie que debe ser erradicado. La aceptación social de esa monstruosidad es algo por lo que seremos despreciados en el futuro, igual que lo son hoy en día aquellos que consideran un "derecho" la posesión de esclavos.

Para terminar, podrán amenazarme con sanciones, con el ostracismo, con la cárcel o con cosas peores, pero hagan lo que hagan seguiré pensando lo que aquí acabo de decir y seguiré manifestándolo siempre que tenga la oportunidad de hacerlo. La defensa de la vida frente al aborto es una de las causas más importantes de nuestro tiempo.

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