viernes, 31 de julio de 2026

Azpeitia: Navalón se llevó el lote, y salió a hombros / por Lázaro Echegaray

Foto: Eldigitaldealbacete.com

'..A Navalón le pasó eso de llegar a última hora y por la puerta de atrás a una corrida en la que se anuncian dos figuras, como son Luque y Jiménez, y salir por la puerta grande. Eso sí, lo hizo acompañado de un niño que al parecer era el hijo del ganadero. Incomprensible..'

Azpeitia: Navalón se llevó el lote, y salió a hombros
Samuel Navalón sustituyó en Azpeitia a Marco Pérez que fue corneado en Santander la semana pasada.

Por Lázaro Echegaray - España
El de Ayora venía a Azpeitia con las cosas claras: tenía que aprovechar la oportunidad que le ofrecía la situación. A fe que lo hizo. Le cayó en suerte un tercero que, aunque no era la joya de la corona, y tampoco se le aproximaba, tenía cositas que podían servir. No era un toro claro, arrancaba bien, con algo de fuerza y recorrido en la embestida, pero de pronto pegaba parones y miradas que ponían al torero en un brete. Aguantó. Tiró de repertorio para la galería ya desde la apertura de la faena de muleta. Sacó al toro a los medios y fue recortando las distancias hasta meterse dentro, lo que también gustó al respetable, quizás un poco más generoso de lo normal. Hasta el punto de que se le concedió una oreja a pesar de dejar una estocada contraria, pero con muerte.

Era la primera estocada que caía entera en toda la tarde. Luque había dejado una media en su primero y Borja Jiménez dio tal recital de pinchazos que nos hicieron perder la cuenta, así que lo de Navalón pareció ser una faena redonda, con toreo de rodillas, con las manoletinas que resultaron ser arlesinas y que nos fueron chivadas por José Miguel Arruego.

A darlo todo salió el torero en su segundo, el que cerraba plaza, el mejor toro de la tarde. Cuatro largas de recibo, quizás un poco despegadas pero de gran efectividad, un quite por chicuelinas, una cuadrilla desmonterada, un brindis a la meseta de toriles, que es donde se concentra la juventud de la plaza, y ya, con los olés subidos de tono, toreo ligado en los medios, dando distancia y aprovechando las condiciones del toro, con mucho el mejor de la tarde. Destacaron unos naturales de gusto, echando los vuelos de la muleta al hocico del de Loreto Charro, corriendo el brazo todo lo que la cosa permitía. Ya había avisado el toro de que podía rajarse, supo sujetarlo Navalón, cerrarle las puertas de salida. Emocionó de nuevo al respetable con las rodillas en tierra. Le premiaron con las dos orejas, otra vez con una estocada contraria.

A Navalón le pasó eso de llegar a última hora y por la puerta de atrás a una corrida en la que se anuncian dos figuras, como son Luque y Jiménez, y salir por la puerta grande. Eso sí, lo hizo acompañado de un niño que al parecer era el hijo del ganadero. Incomprensible. Sobre la corrida de Loreto Charro, poco hay que decir: desigual, sin fuerza, descastada, incluso rara, y fea de presentación a excepción del quinto y el sexto, que fue el único que sirvió.

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