miércoles, 19 de julio de 2017

Morata, que seas feliz... fuera del Madrid / por Juan Manuel Rodríguez



Suerte, Álvaro. Que Dios te bendiga. Ya sabes dónde tienes tu casa para lo que quieras. Aquí dejas unos amigos. Suerte y gracias por todo. Que juegues mucho en el Chelsea, como es tu deseo, y que el seleccionador te incluya cuanto antes en la lista para el Mundial. Sé feliz... fuera del Madrid.

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Morata, que seas feliz... fuera del Madrid

El Real Madrid no es un club vendedor pero tampoco se ha caracterizado jamás a lo largo de su historia por tratar de retener a un jugador contra su voluntad. Mi amigo José Luis Morales me ha repetido un millón de veces que su mayor error fue marcharse del Real Madrid, que del Real Madrid te tiene que sacar a rastras una pareja de la Guardia Civil, que del Real Madrid uno se va con los pies deportivos por delante. Pero, aunque pueda parecer imposible, sigue habiendo futbolistas, incluso algunos de ellos formados en la cantera del equipo blanco, que, llegado un momento concreto de su vida profesional y en determinadas condiciones, insisten machaconamente una y otra vez en irse del Madrid. Y no de un Real Madrid en plena racha perdedora, no, qué va, nada más lejos de la realidad, sino de un Real Madrid más ganador que nunca, si es que eso es posible en un club esencialmente ganador.

Este es el caso de Álvaro Morata. A Morata, que cuando pasaba por delante del estadio Santiago Bernabéu siendo todavía un crío le preguntaba a su madre si ella creía que él podría llegar a jugar alguna vez allí, se le ha metido entre ceja y ceja que tiene que volar del nido. ¿Por qué? Pues Álvaro vuela del nido porque quiere jugar más minutos en un equipo (su equipo, por cierto) que tiene sentado en el banquillo a un entrenador que reparte más y mejor que nadie el tiempo entre todos los jugadores de su plantilla. ¿Y para qué? Pues, al parecer, para ganarse un puesto fijo en la selección de Julen Lopetegui. Tanto ha ido a la fuente el cántaro de Morata que, al final, ha acabado por romperse en el caño del Chelsea, que le pretendió otrora y que, a diferencia del United, que amagó pero no dio, o del Milan, que ni siquiera dio, sí ha convertido al chico en su primera opción.

Lo escribo como lo pienso: jamás en mi vida pensé que Álvaro Morata se convertiría en el traspaso más caro de la historia del fútbol español, pero así está a punto de ser. Y digo "a punto" porque el acuerdo entre Real Madrid y Chelsea por 80 millonazos de euros queda a expensas de la firma del delantero, y hace bien poco tuvimos una experiencia muy desagradable con Vitolo. Pero no es el caso y, si al final el Chelsea no se arrepiente, Morata firmará, y firmará fundamentalmente porque lleva rumiando su marcha cerca de un año. El Real Madrid ingresa 80 millones... pero se queda sin un delantero. Y, aunque circula por ahí una teoría según la cual el equipo blanco podría quedarse perfectamente como está, no parece que ahora, con el bolsillo más lleno aún, a Florentino Pérez le queden ni más remedio ni más excusas que tener que ir con armas y bagajes a por Mbappé. Si por Álvaro están a punto de soltar 80, por Mbappé pueden pedir 140, pero es que la diferencia entre uno y otro, según lo veo yo, no es sólo de 60 millones de euros sino mayor, mucho mayor. Suerte, Álvaro. Que Dios te bendiga. Ya sabes dónde tienes tu casa para lo que quieras. Aquí dejas unos amigos. Suerte y gracias por todo. Que juegues mucho en el Chelsea, como es tu deseo, y que el seleccionador te incluya cuanto antes en la lista para el Mundial. Sé feliz... fuera del Madrid.

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