lunes, 16 de enero de 2012

MÉRIDA: PACTAN DUELO LOS GANADEROS ORLANDO ECHENAGUCIA Y MIGUEL GUTIÉRREZ

Orlando Echenagucia

INTERESANTE DUELO PACTAN 
ORLANDO ECHENAGUCIA Y MIGUEL GUTIÉRREZ
Se juegan más que el honor y el triunfo de sus divisas

RUBÉN DARÍO VILLAFRAZ

MÉRIDA, 15 Ene 2012 (AFP) - Sí de algo estamos de acuerdo en el marco de la venidera Feria del Sol 2012, es el gran muestrario de ganaderías que se darán cita en el redondel del coliseo taurino emeritense. Pocos son los que extrañan que este año la empresa de turno, le ha pasado “raqueta”, es decir, no haya colocado como ya se había hecho tradición por espacio de casi 24 años seguidos en las marquesinas de los carteles del serial merideño las divisas del ganadero taribeño Hugo Domingo Molina, quien lidia a nombre de Rancho Grande y El Prado.

El progresivo declive en juego y presentación de los pupilos del hierro asentado en las montañas de La Porquera tal vez serían los factores para los gestores de la arena merideña de no contar este año con sus ejemplares, lo que en parte les debiera aliviar de “dolores de cabeza” al momento del reconocimiento y pesaje, como de las misma manera las habituales quejas que se hacían desde algunos miembros de la CTM como de aficionados. Vamos a ver como resulta al final la valiente propuesta que serviría de lección.

Pero el año pasado y este, una interesante rivalidad se has despertado en el seno de dos ganaderos con una muy arraigada personalidad tanto suya como de sus productos que envían a la plaza. Me refiero a Don Orlando Echenagucia y Miguel Gutiérrez Botero, ambos con la vitola de figuras señeras de lo que es la cría del toro tanto en Venezuela como la hermana república.

De sobra se ha hablado sobre lo que representa La Cruz de Hierro en el firmamento taurino nacional. A decir que es una de las vacadas con más reconocimiento tanto por los aficionados como por los propios toreros, quienes han conseguido en la simbiosis que ha definido Don Orlando el toro «Saltillo mexicano» en el prototipo exacto entre bravura, nobleza y fundamentalmente respeto a la integridad del toro, elemento ultimo este a la hora de la discordia para muchos quienes se ponen delante de los exponente de la cruz tatuada a fuego en la piel cárdena y mulata que con mimo lleva Don Orlando en los paramos de los pueblos del sur merideños.

Y no menos se ha comentado de lo que es Don Miguel Gutiérrez en el campo bravo colombiano. Sus toros, el cual lidia a nombre de su difunto padre, Don Ernesto Gutiérrez Arango, y que pastan en las montañas manizalistas de La Esperanza, son sinónimo de un triunfo que ya se ha vuelto habitual en el curso de las más importantes ferias del hermano país. No esta de más decir que el esfuerzo trabajado en el desarrollo y selección de un toro propicio para el triunfo como el que lidia Don Miguel, bajo los encastes Santa Coloma-Murube, es digno de reconocer y que hoy en día marcan la diferencia de lo que es una ganadería de bravo labrada con miras a lucir y hacer lucir al torero, uno de los principales protagonistas de esta fiesta que rinde culto al toro.

Pues estos dos “orfebres” del toro bravo han pactado con el consentimiento y testimonio de Don Rafael Henrique Casal recientemente una especie de “apuesta” sellada bajo el documento irrefutable de la palabra. Se trata de jugarse el honor y 5.000 BsF con la escogencia a concurso de uno de sus pupilos a lidiarse en la próxima Feria del Sol, para de esta manera determinar quien se lleva aparte de las mieles del éxito, una especie de sana rivalidad entre dos sangres entroncadas bajo un mismo encaste origen como es Vistahermosa.

«Tengo que reconocer que la corrida mía el año pasado fue de una toreabilidad extraordinaria, destacando sobre el lote un toro al que le tenía mucha fe, tan es así que antes de lidiarlos en la plaza, por su reata y hechuras le saque semen y ya tiene hijos pastando en la finca, como fue el recordado «Voy y Vengo» al que le cortó el rabo Leonardo Benítez. Pero la corrida de mi amigo Miguel Gutiérrez fue de una bravura suprema, lo que haga que reconozca que lejos del reconocimiento que el año pasado hizo la CTM a mi divisa como Mejor Encierro, como caballero tenga presente que para mí el Mejor Encierro fue el de Don Miguel. Es por eso que este año he cazado con él una apuesta singular, como es el hecho que el que entre uno de los toros que escojamos ambos y vaya a concurso en nuestros días que lidiemos, el que triunfe no le corresponda desembolsarse 5.000 BsF, que irían destinados a las arcas de la Escuela Taurina de Mérida, como incentivo tanto a los ganaderos que lidiemos en la feria como también a los muchachos que están dando lo mejor de sí en aras de formarse como toreros», desglosa por la línea telefónica Don Orlando Echenagucia.

Y para tal apuesta no es menos que se venga desde la finca El Rincón de los Toros con un digno representante de su hierro. «Sí ya lo tengo seleccionado, se trata de «Ahora si», Nº 519, cárdeno claro, bragado, que esperemos no nos haga quedar mal, ante lo que implica jugársela con uno de los mejores ganaderos de América y del mundo», deja en claro.

«Esperemos que Don Miguel nos haga honor a este sano duelo que sirve para colocar picante a esta hermosa pasión que nos une como es el toreo», finaliza Don Orlando Echenagucia.

Miguel Gutiérrez

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