lunes, 28 de mayo de 2012

En Madrid que “atorée” San Isidro (Rafael Guerra “Guerrita”) / Por Pedro Javier Cáceres




En Madrid que “atorée” San Isidro
(Rafael Guerra “Guerrita”)

Pedro Javier Cáceres

Datos para echar un rato.
Se han consumido 10 tardes de las 24 programadas para este San Isidro.
Consumir que no consumar que es otra cosa. La mayoría de los festejos no han respondido a las expectativas, y eso que eran escasas en alicientes, salvo la corrida de las figuras, y por ello toma mayor relevancia aportar estos “datos para echar un rato”.

Un 90% de ocupación, siendo cicatero con las nalgas y generoso con el cemento de Las Ventas. Más de 200.000 espectadores en 10 días. Muchos, obvio, son usuarios únicos (cerca del 70% de abono que a su vez se diversifica), pero cada descarga es un boleto pagado en taquilla de lo que hay que descontar el “tifus” que en San Isidro, tan solo en San Isidro, no es dato baladí.

De estos 10 espectáculos tan sólo 1 (día 17) era “arrematao”, 2 de lo que se llama cartel de “Madrid” (el día del Patrón con derecho a devolución), 5 corridas entre promoción de ascenso y descenso, solteros contra casados, otros en mestizaje de alevines y viejas glorias, el desembarco de “el mariachi 2012”, más 1 novillada de interés familiar y 1 de rejones sin Pablo ni Diego.

Además del día 15, otros dos han estado lastrados por los cambios de ganadería, y por lo tanto con derecho a devolución, donde por cierto la “lista de espera” pese a ser carteles “low cost” ha funcionado: 81% con Tejela, Tendero, Álamo y 95% con Abellán, Saldívar y Barrio.

63 ejemplares al ruedo.
Entre toros de lidia (guapos y feos), más de uno con hechuras de buey, alguno en fase mamut, otros de Botswana (metieron tres en la corrida de la Prensa creyendo que iba el Rey). Varios “locos bajitos” o becario de toro, tal que el tercero de Victoriano del Río, y bastantes, por compensar, repetidores de curso (cinqueños —se está abusando mucho últimamente-).
3 sobreros. Entre ellos un debutante, como en los bailes de sociedad, nadie sabe porqué, puesto que consultado Google las únicas referencias es haber echado un toro por las calles de Vall d’ Uxó, que además no salió bueno, dicen, y otro en el homenaje a Montoya en Albacete.

Todo ello sin contabilizar un solo toro para premio, ni una corrida medio completa en juego. Dos toros de Valdefresno, dos de Torrestrella, una de Victoriano uno, si acaso, de Montecillo y otro de D. Fermín más un par de novillos de Buenavista. Pero todos de clase media, alta, baja y con derecho a cocina.

Una corrida sustituida, otra casi y la novillada exhibió tres hierros.
Salvo los rejoneadores que cortaron 5 orejas en su tarde (únicas Puerta Grande —Cartagena y Sergio Galán-) y la del novillero Gonzalo Caballero, esta primera decena se salda con una oreja de Castella (“grande” tras ser herido en el primer muletazo) y otra de Fandiño, las dos de gran importancia y mérito pese a la estocada del vasco. Ha sido lo más relevante de lo que llevamos de ciclo.
En “la otra feria” como hacen los diarios deportivos con “la otra liga” destacar las orejas hurtadas por el palco al rejoneador Leonardo Hernández y a Matías Tejela.

Fuera a parte, la actuación de Eduardo Gallo, el capote de David Mora y su momento, la proyección que dejaron Juan del Álamo y Saldívar más una estocada de Uceda Leal.

Feria muy dura, concluyó su periplo, por falta de fortuna para Abellán; de escaso rédito, o ninguno, para los confirmantes Nazaré y Esaú como para las buenas maneras de Leandro, preocupante lo de Barrio, pasa el tiempo sin evolucionar Tendero como el novillero Salguero, desesperante lo de Conchi Ríos, de compasión El Payo e irritante Aparicio.

Todos han terminado ciclo menos Julio, ¡veremos!, si es así.

A El Cid le quedan dos tardes (San Isidro y Arte y Cultura), una al inédito Curro Díaz (Arte y Cultura), Juan Bautista tendrá que dejar la modorra con los “adolfos”. Y César Jiménez… ahí quería yo llegar.

Cotejen datos de aforo, alicientes previos y desarrollo para convenir que el comportamiento de “los mercados” está siendo extraordinario y que la “prima de riesgo” es asumible, tirando a buena pese a los ¿imprevistos?
O una, o varias, manos negras, grises o blancas, solidarizadas con Repsol para no perder su cuota productiva de gas-oil tras el episodio con Cristina de Mairena; un entrañable homenaje a los sucesores de Barreiros o posibilitar dar lustre a la merecida Cruz del 2 de Mayo concedida a Florito.

Lo de Jiménez. A mi me gustó y mucho en su primero, por capacidad, su claridad de ideas y por torear a favor del “soso” y “feble”. Pero es lo que tiene Madrid, filias y fobias (incomprensibles con algunos toreros, quizá por ser de Madrid y haberse entregado a esta plaza en cuerpo y alma). En el segundo le pudieron y entregó la cuchara.

Fue la víspera en que los reventadores calentaron motores y se fueron por Victoriano, Castella y Manzanares.
Talavante es hijo adoptivo por méritos propios, además de “la esperanza blanca” del integrismo, amén de arma arrojadiza con el resto de figuras.

A Victoriano del Río le medio perdonaron la escasez de trapío del 3º por presentar una corrida, desigual, de correcta presentación, pero más porque salió complicada y pidió el carnet a las figuras.

A Castella por su coraje, raza, fuerza y orgullo torero.
Pero no fueron todos, incluso con la cornada en el primer muletazo y su permanencia en el ruedo hasta matar el 4º, alguno le protestó la oreja, otros hicieron crónicas caducas y casposas, cobardes, del sí ¿pero?, y en el 4º, que estuvo firme y muy por encima del toro, le protestaron más de una vez.

Desde el principio la diana era Manzanares. Se callaron en el capote, excelente, y en la primera fase de la faena a derechas, con el toro a media pujanza. Bajó la faena a izquierdas y el ir de más a menos, donde Manzanares hizo uso de su tauromaquia para sacar partido a toro paradito, queriéndose rajar, empalmando pases en vez de ligar, par no dejarle pensar, ciertamente con la pierna de salida retrasada para no quebrar las pocas fuerzas del toro, ahí ¡leña al mono!. Luego no se valoró el arrimón sincero que se pegó con el 5º, un animal que a cualquier otro le hubiera hecho abdicar.

Fue tarde poco lucida en cuanto a torero, no lo propició la corrida, pero que puso a prueba la responsabilidad de tres figuras (Talavante, a medio gas con el pequeño 3º, se creció como torero largo, capaz y de recursos ante una burrita como el 6º).
Tarde intensa, de las que hacen afición.

Y tarde que explica el porqué, salvo Castella, Perera y El Cid, con otra casuística, las figuras vienen lo justo a San Isidro (Manzanares y Talavante ya no comparecen hasta la Beneficencia y Morante tiene el mismo planteamiento).
Y no es el toro, porque estos se pegan por estar tres tardes en Sevilla… ¡vale, Sevilla es Sevilla!...pero igualmente se pirran por torear dos o tres tardes, si fuera preciso, en Bilbao.
Ni siquiera el público, que el de Bilbao no es bizcochón, incluso el de Sevilla, es el enrarecimiento del ambiente y las consignas o la bulla, tanto de mala educación o de juerga, como en Pamplona, que al final es un sentimiento de falta de respeto.

Manzanares tiene a su favor que la “gran sombra” contesta (los “borjamaris” siempre fueron muy de “los Manzanares”), a diferencia con toreros como El Juli (al que ahora se le añora) y Ponce.

Con los “datos para echar un rato” colegimos que de ser Madrid de otra manera, y quizá las figuras de ahora menos sensibles, otra tarde más de estos y puestos de acuerdo empresa y El Juli, incluso Ponce serían otros, nunca más allá del 95% de media, 5 puntos, y el resultado estaría por ver, pero el muñeco se habría vestido de otra forma.
Que cada cual asuma su responsabilidad.

Tampoco nadie quiera arrogarse el protagonismo de la intransigencia. Lo que sí es más cutre.
Ahora que somos tan dados a aquello que “cualquier tiempo pasado fue mejor” recordemos que el pasado día 16 se guardó un minuto de silencio, como todos los años, en memoria de Joselito “El Gallo”.
Pues hagamos memoria. Joselito no estaba anunciado en Talavera y sí en Madrid. Rompió su contrato con Madrid harto del trato ingrato y decidió ir a Talavera ¿mal de ojo?

Antes, incluso, “El Guerra”. Cuando se le preguntó, tras varios años de ausencia de Madrid, que si ese año iba a torear, hizo célebre la frese “en Madrid que atorée San Isidro”

Y esto es lo que hay. Muchos años después con estos “datos para echar un rato” San Isidro se ha puesto a torear a destajo… ¡que está la cosa mu malita!
***

1 comentario:

  1. Lo mismo alguien se cree esto. El análisis de este hombre lo habría hecho lo mismo antes de feria, se ve que lleva la faena hecha. Así nos va, con esta crítica. Será que nos la merecemos.
    Un saludo.

    Ascensio.

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