domingo, 24 de agosto de 2014

¡La BBC ha muerto, viva Raúl García! / por Juan Manuel Rodríguez


¡La BBC ha muerto, viva Raúl García!


Mientras asistía al entierro mediático de la BBC, ese tridente de ex jugadores incapaces de hacerle un gol al arco iris, y al tiempo que trataba en vano de enjugar mis lágrimas, fruto sin duda de la notabilísima y modélica interpretación que del Miserere mei, Deus (compact disc al que recurrí para ambientar tan trágico momento) hacía en aquel preciso instante el coro del colegio Claire de Cambridge, me enteré de que circulaba por ahí el vídeo de una jugada en la que uno de los componentes de la susodicha y apestada BBC, el conocido como Cristiano Ronaldo, agredía al defensa del Atlético de Madrid llamado Godín. Vista una y mil veces la acción yo no veo por ningún lado agresión (¡anda, un pareado!) sino una de las múltiples acciones que se producen a la salida de un córner.

El error de concepto es el siguiente: Cristiano no es el agresor, niños y niñas de España que ahora me leéis, Cristiano es el agredido. De hecho desde que llegó a España a Cristiano le patean, le pisan, le golpean, le tiran, le empujan y le agarran siendo rarísima la ocasión en la que la justicia deportiva, dicen las malas lenguas que encarnada por el árbitro, penaliza a los pateadores, pisadores, golpeadores, tiradores, empujadores y agarradores del susodicho Cristiano, que se va habitualmente a reposar a su casa con múltiples cornadas en las caras anterior, lateral interna y posterior de sus muslos o variadas heridas inciso-contusas mientras que sus agresores se marchan a cenar con la familia y luego se fuman un puro a la salud de Victoriano, que no de Victorino.

El porcentaje debe estar ahora mismo más o menos así: por cada mil agresiones que recibe Cristiano él devuelve una o ninguna, de forma que lo de la agresión a Godín, que por otro lado es uno de los que más rascan en nuestra Liga, debe ser una broma de mal gusto, una inocentada. Ya constituyó una paradoja de dimensiones siderales el hecho, al cual se van acostumbrando poco a poco los madridistas, de que el único expulsado del Atleti-Madrid del viernes fuera un jugador blanco, y Modric además. Tratar ahora de desviar la atención de las tobitas que Simeone le dio al cuarto árbitro, y que probablemente y al paso que vamos supongan una enorme sanción para el colegiado, utilizando a Cristiano es lo que en el argot se conoce como una "cortina de humo", que aquí va acompañada de persina y toldo. Mi grito de guerra será desde ahora el siguiente: "¡La BBC ha muerto, viva Raúl García!".

No hay comentarios:

Publicar un comentario