miércoles, 22 de octubre de 2014

La insoportable crueldad de la democracia con el Barça / por Juan Manuel Rodríguez

"...es fácil comprender por qué a Franco le hacían la ola en Cataluña en general y en el Camp Nou en particular y a santo de qué Agustín Montal le agasajaba con medallas de diversos metales preciosos cada vez que tenía el tremendo honor de visitarle en el Palacio de El Pardo..."

La insoportable crueldad de la democracia con el Barça  

22 de Octubre de 2014
La democracia está siendo bastante más cruel con el Barça que la dictadura del general Francisco Franco Bahamonde, quien al fin y al cabo, y como ha quedado demostrado y acreditado, no sólo consintió que los azulgrana ganaran muchas más Ligas que el Real Madrid en los primeros quince años, los que van de 1939 hasta 1953, sino que también salvó en el último instante al club catalán de la quiebra económica y su más que probable desaparición tras la milagrosa recalificación de penalti injusto y en el último minuto de los terrenos de Les Corts. Por todo lo anteriormente expuesto es fácil comprender por qué a Franco le hacían la ola en Cataluña en general y en el Camp Nou en particular y a santo de qué Agustín Montal le agasajaba con medallas de diversos metales preciosos cada vez que tenía el tremendo honor de visitarle en el Palacio de El Pardo.

Desafortunadamente no podemos decir lo mismo de la democracia, que está persiguiendo hasta límites insospechados y difícilmente soportables al Fútbol Club Barcelona, convertido de nuevo, una vez más, en el último bastión de la resistencia contra el totalitarismo fascista que queda perfectamente condensado en la perversa idea de "un hombre, un voto". Ante tamaña persecución sólo cabe preguntarse si en la fobia mostrada por jueces y fiscales contra el Barça no se esconderá en el fondo ese ansia permanente por pasarle al club el recibo de los evidentes favores recibidos durante el franquismo. De lo contrario no se entiende cómo la han tomado con Joan Laporta, Sandro Rosell, Leo Messi, su padre, el padre de Neymar y su hijo. Los tentáculos de la democracia, que se extienden por todos sitios, han llegado incluso hasta la FIFA, que castigó con severidad al club azulgrana sin fichar durante un año por un quítame allá esos traspasos ilegales de menores de 18 años.

Ayer oí en Fútbol es Radio que amenazan incluso con impedir jugar a Luis Suárez, injustamente apartado de los campos de fútbol por unos mordisquitos de nada, este sábado contra el Real Madrid, y lo último que me quedaba por ver es que la Audiencia de Barcelona pretendiera ahora llevar a la cárcel a José Luis Núñez por la fruslería de haber sobornado hace un montón de años a unos cuantos inspectores de Hacienda. Durante muchísimo tiempo Núñez ha sido puesto como ejemplo a seguir por el periodismo deportivo español, y de todos es sabido que el periodismo nunca yerra. Núñez ha sido el directivo modelo, el gestor diez, la bandera, el hombre que modernizó el fútbol español... y ahora le quieren poner unas cadenas morales a este venerable anciano, meterle en una oscura mazmorra y tirar luego las llaves de los grilletes al río Llobregat. Otro preso de conciencia de la democracia. Exijo para él la concesión del premio Sájarov. Siempre nos quedará Gaspart, el último hombre libre sobre la faz de la Tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario