domingo, 28 de mayo de 2017

Cerdos separatistas catalibanes vuelven a pitar masivamente el himno nacional español durante la final de la Copa del Rey

 

El himno de España que ha antecedido a la final de la Copa del Rey entre FC Barcelona y Alavés ha recibido una sonora pitada por parte de buena parte de la afición que se encontraba en las gradas del estadio Vicente Calderón, presididas por el rey Felipe VI. Justo antes del himno, la afición del Barcelona ya había empezado a entonar cánticos de ‘¡Independencia, independencia!.

  • En euskera fue presentado el once del Alavés y en catalán el del Barça. El Calderón, en su último partido oficial, no estaba lleno.

Cerdos separatistas catalibanes vuelven a pitar masivamente el himno nacional español durante la final de la Copa del Rey.

Lo que pasa cuando se echa margaritas a los cerdos. El himno de España que ha antecedido a la final de la Copa del Rey entre FC Barcelona y Alavés ha recibido una sonora pitada por parte de buena parte de la afición que se encontraba en las gradas del estadio Vicente Calderón, presididas por el rey Felipe VI. Justo antes del himno, la afición del Barcelona ya había empezado a entonar cánticos de ‘¡Independencia, independencia!.

Como ocurriese en ocasiones anteriores y en finales entre un equipo catalán y otro vasco, la pitada ha sido masiva. Ya lo fue en 2015 en el Nou Camp, cuando se enfrentaron Athletic y Barça, lo que generó que el Comité Antiviolencia se reuniera dos días después para estudiar sanciones y levantara un intenso debate en los ámbitos político y deportivo. Y la segunda hace un año, todas en el Calderón, aunque los aficionados sevillistas ni mucho menos la secundaron.

Después del recibimiento a ambos conjuntos, con un mosaico con banderas azules y blancas en la zona de aficionados vitorianos y con colores azulgranas, por arriba, y rojo y amarillo, de la bandera catalana, por abajo, en la parte de seguidores barcelonistas, comenzó a sonar el himno español y a la vez silbidos procedentes de las gradas, con los 22 jugadores alineados junto al equipo arbitral.

Mientras, en el palco, al lado de Felipe VI -quien por la mañana había presidido en Guadalajara el día de las Fuerzas Armadas-, el lehendakari Iñigo Urkullu y Carles Puigdemont. No estuvo el ambiente previo especialmente politizado en los alrededores del Calderón, con las aficiones en buena sintonía. Aunque la polémica llegó con la supuesta retirada de banderas esteladas por parte de la Policía Nacional. El presidente de la Generalitat se quejó en TV3. “Espero que la Fiscalía no tarde en actuar si ha sido así. Exijo que se actúe si están violando la sentencia judicial por la libertada de expresión”. Al contrario que el año pasado, esta vez la Delegación de Gobierno no había prohibido la presencia de estelades en el recinto. Pero en el fondo del Barça eran multitud, entre alguna tímida de España.

En el fondo vitoriano, que mostró minutos antes una bonita pancarta retro, apenas rastro de ikurriñas. Más esteladas en el lado catalán, que desplegó la suya, enorme: Tots units fem força. En euskera fue presentado el once del Alavés y en catalán el del Barça. El Calderón, en su último partido oficial, no estaba lleno.

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