sábado, 23 de junio de 2018

SAN ISIDRO 1947. CORRIDAS FINALES.



Comentaba, en una entrevista, el maestro Pepe Luís Vázquez que, en su época, cuando un torero destacaba o iba para figura el aficionado solía decir: Bueno, ya veremos como está con los miuras. Es decir, la corrida de Miura era fundamental en la carrera de un torero; hoy, nada de eso. Que la toreen otros.
Dando ejemplo Pepe Luís toreaba miuras y en Madrid.


SAN ISIDRO 1947. CORRIDAS FINALES.

José María Sánchez Martínez-Rivero
Junio de 2018, en Collado-Villalba.

El día 16 de mayo con lleno absoluto y la presidencia de don Rafael de la Plaza, muy acertado en su labor, se celebró la segunda corrida de feria. En el cartel Pepín Martín Vázquez, Jaime Marco, El Choni y Raúl Rovira. Toros de Alipio Pérez Tabernero Sanchón, de Matilla de los Caños (Salamanca) que resultaron buenos. 

Resumiendo la tarde, Pepín Martín Vázquez, en su primer toro, de nombre Guarrito, número 40, negro zaino, estuvo bien con el capote y muleta para terminar de dos pinchazos y media estocada. Ovación.
En su segundo Torrebaja, número 8, negro zaino, muy bueno, realizó una gran faena de muleta que empezó toreando de rodillas muy quieto. Dos pinchazos, estocada y descabello. Vuelta y saludos.

Jaime Marco, con el toro Biznagrito, número 45, negro zaino, con el capote estuvo colosal. Hizo un quite por chicuelinas ceñidísimo. Con la muleta, fue cogido, toreando al natural, negándose a ser asistido en la enfermería y siguiendo toreando con pases de todas las marcas, para  terminar de dos medias, estocada y dos descabellos. Ovación.
En su segundo, de nombre Niño, número 36, negro zaino, mansote, cumplió. Silencio.

Raúl Rovira, lidió en primer lugar a Guapito, número 23, negro zaino, muy bueno. Con el capote muy variado con lances capote a la espalda.  Destacar en la faena de muleta dos derechazos, mirando al tendido, escalofriantes. Gran estocada. Petición y vuelta.
En su segundo no tuvo el resultado artístico deseado. Estocada atravesada y otra buena. Silencio.

El día 17 hubo novillada de Sánchez Fabrés para Manuel Navarro (palmas y ovación), Francisco Muñoz (ovación y ovación) y Vicente Fauró (ovación y un aviso), los novillos chicos pero buenos.
Y vamos con la corrida más interesante esperada por los aficionados, la de Miura. 

Bajo la presidencia de don Arturo Cartier con un lleno rebosante, el día 18 de mayo se celebró la corrida de Miura. Diestros: Pepe Bienvenida, de celeste y oro; Pepe Luís Vázquez, de blanco y oro y Pepín Martín Vázquez, de verde y oro.
Pepe Bienvenida, lidió en primer lugar a Hurón, número 46, negro entrepelado y bragado. Un toro bueno. Bien con el capote y en su quite. Espectacular en banderillas aguantando mucho en el tercer par que es ovacionado. Con la muleta regular ya que el toro, al final, no pasaba. Media tendida y una entera. Pitos. Se esperaba más de Pepote Bienvenida.
En su segundo, Corruco de nombre, número 14, negro y bragado, estuvo regular. Fue el toro más grande y de más peso de la corrida. Pepe no quiso ganar la pelea o no pudo ganarla. Pinchazo, media y una entera. Bronca. De las de antes porque ahora no se oyen así.

Comentaba, en una entrevista, el maestro Pepe Luís Vázquez que, en su época, cuando un torero destacaba o iba para figura el aficionado solía decir: Bueno, ya veremos como está con los miuras. Es decir, la corrida de Miura era fundamental en la carrera de un torero; hoy, nada de eso. Que la toreen otros.
Dando ejemplo Pepe Luís toreaba miuras y en Madrid.

Su primer toro, de nombre Pajarito, número 47, negro, un toro bueno, le permitió torear de capote –como él sabía-, magistralmente, con verónicas superiores. ¿Se dejan torear estos toros con el capote? Depende de quien lo maneje como se vio esa tarde.
Faena de muleta –marca de la casa- citando de largo y dando tres naturales y el de pecho que se le ovacionan. Estocada. Petición y vuelta al ruedo. ¡Difícil era en esos tiempos cortar una oreja en Madrid!
En el quinto, segundo de su lote, Berenjeno, número 30, negro lombardo, toreó con precauciones con un toro peligroso e irregular de comportamiento. ¡Osú, que diría el maestro! Pinchazo y estocada. Algunos pitos.

Pepín Martín Vázquez, lidió en primer lugar a Coralito, número 19, negro bragado, bueno. Bien con el capote. Faena de muleta con mando, valor y arte. Naturales, molinetes y redondos con gracia torera. Tenía la oreja en la mano; pero mató mal. Pinchazo, estocada y tres descabellos. Vuelta al ruedo.
En su segundo, Aguilillo, número 11, colorado. Faena de muleta con valor aguantando tarascadas. Estocada y descabello. Ovación.

Finalizó esta primera feria de San Isidro de 1947, el día 22, jueves. Cartel: El Estudiante, de verde y oro; Andaluz, de morado y oro y Jaime Marco, El Choni, de rosa y oro.
La corrida quedó en un mano a mano al resultar cogido El Choni al lancear a su primer toro. Luís Gómez, El Estudiante, palmas, silencio y silencio.
Andaluz, silencio, vuelta al ruedo y palmas.
El balance final de la primera feria de San Isidro, en cuanto a la asistencia de público fue un éxito. Todas las tardes lleno.
La Presidencia acertada.

Destacar la corrida del día 16, en la que se lidiaron toros de Alipio Pérez Tabernero Sanchón muy buenos.
Los miuras bravos, con casta y nobles. El segundo de la corrida Pajarito, número 47 fue el más bravo.

Como saben los aficionados, pero nosotros lo aclaramos para los recién llegados a nuestra fiesta, los pesos no se daban en tablilla como hoy. Se conocían en canal, una vez muerto el toro, siendo la media de las corridas de 340 kgs. El toro Corruco, número 14, de Miura pesó en vivo 592 kgs.

Este es el resumen que hemos tratado de dar a conocer, en este modesto ensayo, basado en los programas de mano originales que se entregaban al entrar en la plaza y que figuran en el archivo del autor.


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