domingo, 17 de marzo de 2019

La maldad de Carmena / por Rafael Comino Delgado


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De todo ello se deduce que la Sra. Carmena es una persona, mala, muy mala, y cobarde, y cuanto más vieja es, y ya es bastante, más maldad encierra su mente diabólica, podrida.

La maldad de Carmena

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
Manuela Carmena, aprovechándose de su cargo público, ha coproducido, financiado y,  ya,  estrenado  en Madrid, la obra porno y ofensiva para todos los cristianos, "Dios tiene vagina" con dinero público. Y su estreno lo ha hecho ahora que nos faltan pocas semanas para la Semana Santa. En dicha obra se mofan, Dª Manuela la primera, de la Semana Santa, que es sagrada para todos los cristianos, y también  de Andalucía de forma especial.

En su día, y como recordarán, Dª Manuela  contrató  a unos tirititeros  para blasfemar y atacar a la religión cristiana, prohibió el Belén en Atocha y también en la C/Alcalá, tradicionales en Madrid, etc, etc. Los ataques a la religión cristiana han sido constantes por parte de Dª Manuela Carmena.

Todo eso es provocar, herir moralmente,  a una religión y a sus seguidores, simplemente por el placer de hacerles daño, por el placer de hacer el mal.

Dª. Manuela está en contra de la Religión en general,  pero no es capaz de hacer esos ataques al Islam, porque sabe que si los hace le puede costar la vida, y con cierta razón, porque aunque la violencia nunca esté justificada, tampoco está justificado mofarse, aprovechando un cargo público, con dinero público, de los sentimientos religiosos  de nadie, y ella lo hace.
De todo ello se deduce que la Sra. Carmena es una persona, mala, muy mala, y cobarde, y cuanto más vieja es, y ya es bastante, más maldad encierra su mente diabólica, podrida.


Dicen, con razón,  que "la cara es el espejo del alma" por lo que mirando la cara de Dª  Manuela uno se imagina un alma  horrorosa, fea,  terrorífica, tenebrosa, como la de Leviatán. 
La Sra. Carmena hace el mal por placer;  vierte odio sobre los cristianos porque es lo único que puede verter, pues no tiene otra cosa. En su alma almacena odio, rencor y maldad. Su cara lo delata, y mucho más sus actos.

¡Sra. Carmena! en principio, cuando leí la noticia me produjo cierta indignación, pero a los pocos minutos esa indignación se había transformado en pena de Vd., pues que  una persona de su edad, ya bastante avanzada,  siga viviendo en la maldad, en el odio, tenga una mente tan satánica, tan perversa, necesariamente tiene que haber sido y ser muy desgraciada, de lo contrario es imposible explicar sus actuaciones.
Normalmente con la edad uno va cambiando de forma de ser y pensar en muchos aspectos, se va dando cuenta de que no vale la pena odiar, de que no se debe ofender a nadie, porque eso no lleva a nada bueno.

Lord Chesterfield, político y escritor inglés, decía, "La gente odia a quien le hace sentir la propia inferioridad";   Victor Hugo, "Cuanto más pequeño es el corazón, mas odio alberga"; Tennnessee Williams, dramaturgo, americano, "Creo que el odio es un sentimiento que solo puede existir en ausencia de toda inteligencia"

¡Dª Manuela!, aplíquese todas esas reflexiones, piense sobre ellas, e intente desterrar tanta maldad de su alma,  procure ser feliz el poco o mucho tiempo de vida que  le quede. Si así actúa  ganará mucho, su vida será menos amarga y los que sufren sus ataques también vivirán más felices.
Cuentan, fuentes generalmente bien informadas, que la Pasionaria, en sus últimos días, llamó a un sacerdote, se confesó, pidió perdón por todos sus crímenes, comulgó y se convirtió al catolicismo. Así puedo morir en paz. ¡No lo deje Vd. para el último minuto, no sea que luego no le de tiempo!  

No es que yo pida haga Vd. lo mismo, pero por lo menos deje de ofender los sentimientos de los cristianos. Solo eso le proporcionará mucha paz interna.


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