'..Desde su fundación en 1879, el PSOE ha sido una banda delincuencial disfrazada de partido político. Un partido antidemocrático, revolucionario, golpista, ladrón, torturador, asesino y responsable de la Guerra Civil de 1936..'
A la muerte de Franco, volvieron a aparecer como buitres en busca de carroña. Los 13 años de gobiernos de Felipe González fueron un desastre y una continuación de esa falsa democracia de los de Azaña, Prieto, Largo Caballero y el resto de facinerosos prohombres socialistas. Entre sus actos destacables: Ley para cambiar la forma de designación de los miembros del Consejo General del Poder Judicial, contraria a la Constitución y verdugo de la independencia del Poder Judicial ( “Montesquieu ha muerto”, Alfonso Guerra dixit).
Filesa, Malesa y Time Export; Caso Roldán, Banco de España, BOE, Casa de la Moneda, GAL; 6 millones de parados, deuda pública muy incrementada a pesar de haber subido los impuestos, etc, etc
Tras un paréntesis de 8 años, llegó contra todo pronóstico y de forma espuria al Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, con su permanente sonrisa seráfica propia de los tontos y sus cejas mefistofélicas.
Llegó al poder mediante la utilización política (y sospecho que su complicidad en la organización) del peor atentado terrorista de nuestra historia.
Legisló infames y abyectas leyes anticonstitucionales como Memoria Histórica o Violencia de género. Abrió el guerracivilismo y dividió y enfrentó a la sociedad para intentar conservar monopolísticamente el poder para el PSOE. Vendió las reservas de oro de la nación (es un clásico: sus antecesores socialistas asaltaron el Banco de España y robaron la segunda mayor reserva de oro del mundo).
Negó hasta el final la crisis de 2008.
Reabrió la caja de Pandora del separatismo y le dio alas.
Pactó con ETA y estableció una delictiva y repugnante alianza del PSOE con el proyecto totalitario de la banda terrorista, que ha completado Sánchez soltando a los sicarios etarras a cambio de que Bildu lo mantenga en La Moncloa.
Empezó a subvencionar, para imponernos, las energías renovables. Cuando no pudo seguir pagando el kilovatio subvencionado, dejó de hacerlo; por lo que ahora empresas extranjeras que invirtieron seducidas por las condiciones ofrecidas, nos reclaman la deuda y nos embargan mediante laudos de arbitrajes internacionales bienes del Estado español en EE.UU, Inglaterra y Australia por importe de más de 2000 millones de euros, y subiendo…
Dejó España en bancarrota, con una enorme Deuda Pública (otro clásico del socialismo) y con una altísima tasa de paro.
En fin, otro desastre total las dos legislaturas de Zapatero.
Pues a pesar de ello, se fue de rositas. Y de la mano del felón Sánchez, del que no voy a volver a glosar su delictiva trayectoria desde el mismo instante que okupó La Moncloa, ya que todos conocemos su pérfida actuación de psicópata mentiroso, traidor y encima gafe, Zapatero, en la sombra, sigue delinquiendo. Lleva lustros blanqueando la narcodictadura venezolana y el pucherazo de Maduro. Vuela en aviones de PDVSA, siempre sonriente, a Caracas para cobrar sus infames gestiones de pretendido mediador. También cobró por la operación del Rescate de Plus Ultra. Y por otros asuntos sucios (los ya acreditados 480.000 euros de Análisis Relevante, la firma de su amigo de las citas del Pardo, Martínez, ahora encarcelado, a cambio de unos fantasmagóricos informes. Y sus góticas hijas recibieron otros 190.000€ a cambio de nada). También practica su sinuoso y tenaz lobismo en Guinea y al servicio de los intereses chinos. Su patrimonio inmobiliario no para de crecer y se le supone una fortuna en paraísos fiscales.
Ahora está siendo investigado; espero y deseo que acabe frente a un juez y luego en una cárcel junto a Sánchez, donde merece estar desde el 2008.
Cada día esta banda socialista da materia para escribir acerca de cada nuevo escándalo, pero faltan horas en el día para poder comentar todos.
Me limitaré a comentar el último escándalo socialista descubierto, protagonizado por un alto cargo: el presidente del Tribunal Económico-Administrativo Central. José Antonio Marco Sanjuán: Número tres del ministerio de Hacienda de Marichús Montero, que sigue sin contratar a un peluquero ni a un logopeda, pero puso la mano en el fuego por él. Se ha sabido que este funcionario socialista cobraba desde hace siete años “mordidas” a cambio de hacer desaparecer expedientes de inspecciones fiscales.
Esta histriónica y ridícula ministreja de Hacienda, Montero, para la que cada palabra es un desafío y cada frase una amenaza, nos esquilma a impuestos confiscatorios de triste e indignante destino, pero sigue defiendo la inocencia de ese delincuente nombrado por ella.
No va a dimitir Marichús, por supuesto, porque carece de la fibra moral que exige un gesto así. Pero los andaluces se encargarán de pasarle la factura en las próximas autonómicas de mayo. Su derrota en el feudo socialista va a ser épica. No se va a ir, pero los andaluces van a echarla.
Con el PSOE, como con el resto de la Izquierda, nunca falta un nuevo despropósito o un nuevo escándalo, que opaca los anteriores.
Y la oposición, sigue sin saber aprovechar tanta corrupción sanchista para echarles. Y la ciudadanía impasible ante cada escándalo.
¡Pobre España!


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