la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 31 de enero de 2026

Festividad de San Juan Bosco, sacerdote, fundador de los Salesianos, padre y maestro de los jóvenes

San Juan Bosco (nacido el 16 de agosto de 1815, Becchi, cerca de Turín, Piamonte, reino de Cerdeña [Italia]—fallecido el 31 de enero de 1888, Turín; canonizado el 1 de abril de 1934; festividad el 31 de enero) fue un sacerdote católico romano pionero en la educación de los pobres y fundador de la Orden Salesiana. Es patrono de editores, publicadores, jóvenes , aprendices y magos.

Juan Bosco nació durante una sequía y hambruna en una época de reconstrucción, tras el fin de las guerras napoleónicas. Su padre murió cuando tenía dos años, dejando a su devota madre a cargo de él y sus dos hermanos mayores, criándolos en la pobreza como agricultores y pastores de subsistencia. De niño, vio la actuación de una compañía de circo ambulante y comenzó a aprender por sí mismo trucos de magia y acrobacias. Reunía grupos de otros niños para sus pequeños espectáculos y recitaba una homilía, una oración o un himno reciente al final. Se sintió llamado al sacerdocio, pero carecía de la educación necesaria . Finalmente encontró un sacerdote comprensivo que lo ayudó con una educación básica, pero su búsqueda fue recibida con dureza por uno de sus hermanos.

Bosco abandonó su hogar a los 12 años y trabajó en trabajos ocasionales como jornalero agrícola hasta que quedó al cuidado del futuro San José Cafasso, quien ayudó a ampliar su formación en el seminario y le enseñó sobre la espiritualidad de San Francisco de Sales.

San Juan Bosco

Bosco fue ordenado sacerdote (1841) en Turín y, influenciado por Cafasso, comenzó a trabajar para aliviar la difícil situación de los niños pobres y abandonados que llegaban a la ciudad en busca de empleo. Trabajando en locales prestados, Bosco proporcionó a los niños educación, instrucción religiosa y recreación; con el tiempo, dirigió un gran establecimiento que contenía una escuela secundaria , una escuela técnica y una iglesia, todos construidos gracias a su esfuerzo. También se ganó una reputación local como predicador popular y elocuente , y era conocido por usar los trucos de magia que había aprendido de niño para atraer la atención del público. 

En Turín, él y 22 compañeros fundaron la Sociedad de San Francisco de Sales (también conocida como la Salesianos de Don Bosco ) en 1859, y antes de su muerte se había extendido a Inglaterra, Francia, España y Sudamérica. Con Santa María Mazzarello fundó las Hijas de Nuestra Señora Auxiliadora (Hermanas Salesianas de Don Bosco) en 1872, una congregación de monjas dedicadas a un trabajo similar entre las niñas.

Hacia el fin de nuestra historia / por Carlos Esteban

'..La tiranía no es una cuestión de forma de gobierno: cualquiera de ellas es susceptible de degenerar en un poder despótico, basta que los gobernantes gobiernen exclusivamente en su propio beneficio, ignorando el bien común..'

 Hacia el fin de nuestra historia

Carlos Esteban
Uno de los rasgos más irritantes de ese prototipo metageneracional que es el búmer (en esta concepción abierta hay búmers de 18 años) consiste en un reducido marco histórico comparativo. Todo lo que sucede se equipara a un único periodo, estrecho para lo que es la Historia Universal, y a un lugar relativamente pequeño: la Europa de los años Treinta y Cuarenta. Fuera de ese marco nunca ha pasado nada relevante. A lo largo de mi vida he conocido a más supuestos Hitlers de los que podría contar.

Siendo así que no conocen otro término de comparación, cada vez que se habla de alguna proeza propagandística se compara con Goebbels (el adjetivo ‘goebbelsiano’ ha hecho relativa fortuna). Lo gracioso es que cualquier comparación en este sentido es como comparar a Cicerón con un bebé que balbucea sus primeras palabras.

Goebbels era capaz de convencer a los alemanes de mentiras que, en cualquier caso, el ciudadano medio no podía comprobar en un sentido o en otro: que los judíos conspiraban para destruir Alemania, que Alemania estaba ganando la guerra.

Juego de niños: la propaganda hoy nos convence de lo contrario de lo que ven nuestros ojos, de lo que sabemos por experiencia directa. Eso sí tiene mérito. La propaganda hoy es hacernos decir que un hombre es una mujer si así lo proclama; que hombres y mujeres son idénticos salvo por irrelevantes diferencias anatómicas; que un invierno gélido y lluvioso es el más seco y cálido en cientos de años; que millones de personas entrando en tu país desde otros radicalmente distintos en cultura, lealtades, códigos morales y visión del mundo es algo enriquecedor y positivo.

Pero debo rectificar: no es que nos convenzan, es que nos desaniman en un repetido ritual de humillación. Encuesta tras encuesta en Europa y Estados Unidos arroja el mismo resultado: una abrumadora mayoría cree que hay que controlar las fronteras y deportar (al menos) a los ilegales. Pero, teniendo todos esos países un régimen supuestamente basado en la voluntad popular, la política que se aplica es la contraria, y la gente se alza de hombros.

El artista Ai Weiwei, uno de los disidentes chinos más célebres, que se refugió en Estados Unidos para acabar volviendo a su país, expone esta paradoja occidental. En China hay muchas cosas que no puedes decir sin que el gobierno actúe contra ti. En Occidente, en teoría, puedes decir lo que quieras, y algunos lo hacen. Pero mientras en China un mero susurro público puede cambiar una política, en nuestros países miles de protestas vociferantes pueden ignorarse tranquilamente.

El gobierno ha anunciado la regularización de medio millón de extranjeros extracomunitarios, que luego serán casi un millón, cuando se acaben de hacer las cuentas.

No sabemos nada de ellos, tienen ideas y referentes absolutamente ajenos a los nuestros, pero se van a convertir, de golpe, en nuestros compatriotas. Eso, en otro tiempo más sensato, no hubiera supuesto la automática dimisión del gobierno, sino algo bastante más radical. 

Se consideraría, con motivo, alta traición, cooperar en la invasión del país. Por muchísimo menos en otras épocas se alzó el pueblo como un solo hombre. Hoy se pone un tuit o, como es el caso, se escribe una columna.

La tiranía no es una cuestión de forma de gobierno: cualquiera de ellas es susceptible de degenerar en un poder despótico, basta que los gobernantes gobiernen exclusivamente en su propio beneficio, ignorando el bien común. En este caso diría que hay algo más que ignorar el bien común, que hay una especie de sadismo en la imposición de medidas no solo contrarias al sentir general, sino irreversibles. No es solo un ataque directo y planificado contra el pueblo que ahora habita nuestra nación, sino contra la nación misma, su supervivencia, su futuro. Un ataque, en fin, que cancela nuestra historia común.

La Gaceta de la Iberosfera

El intento de prohibir el acceso de los menores a las corridas de toros sería claramente inconstitucional / por Andrés Amorós

Decenas de jóvenes acompañaron a Morante de la Puebla en su salida a hombros en Madrid
'..La conclusión es evidente: una ley estatal sobre esta materia invadiría competencias autonómicas. Si llegara a promulgarse, las Comunidades Autónomas la recurrirían con la seguridad de ganar..'

El intento de prohibir el acceso de los menores a las corridas de toros sería claramente inconstitucional
Andrés Amorós
El Debate / 30 Enero 2026
Casi todos los días escucho decir a alguien que él ya ha decidido no seguir la actualidad política porque no quiere amargarse la vida. La contumacia de Pedro Sánchez y sus aliados ha sido mayor que su resistencia. Supongo que esa persona se limitará a leer algunos titulares en el móvil, a escuchar algunas noticias en la radio o en la televisión: el tiempo, la salud, los resultados deportivos… Así estamos.

Mucha gente está harta de Puigdemont y los independentistas catalanes, de las inacabables exigencias de los independentistas vascos. Si tienen algo de confianza, te dirán que por qué no les damos todo lo que nos piden para que se vayan y nos dejen en paz… Así estamos.

Por terribles que sean la amnistía o los dislates jurídicos, quizá esa gente se resigna a que así es la política… Si escuchan hablar de escándalos, te dirán que eso ha pasado siempre…

Pero, por mucho que quieran cerrar los ojos, el caos de los trenes les ha herido de verdad: ha habido muertos inocentes y piensan que podrían haber sido ellos. Además, es raro que ese caos no les haya afectado ya a ellos, o a alguien de su familia, o a sus amigos; en la Alta Velocidad, en la media o en las líneas de cercanías: los retrasos, las cancelaciones, el deterioro generalizado…

Por mucha propaganda que haga el gobierno, parece imposible negar una realidad que tantos hemos vivido. La única solución es la bien conocida estrategia de las cortinas de humo, para que la gente hable de otras cosas.

Una vez más, se ha recurrido al viejísimo intento de prohibir la entrada de los menores de edad a los espectáculos taurinos. Así, el gobierno da algo de satisfacción a la izquierda radical, su aliada, a la que necesita para seguir en el poder, y cuyas quiméricas ocurrencias económicas no siempre puede apoyar. A la vez, la apelación al sufrimiento de los niños añade una envoltura buenista, sensiblera, que a algunos agradará.

No importa que se haya declarado por ley que la Tauromaquia forma parte del patrimonio cultural inmaterial español (una ley que también Urtasun y sus colegas quieren derogar).

No importa que el Tribunal Constitucional haya declarado tajantemente que «la Tauromaquia es una manifestación cultural presente en la sociedad española».

No importa que esa prohibición atente contra la libertad educadora de las familias y contra la cultura española.

No importa que nunca se haya demostrado que la asistencia a un espectáculo taurino perjudique psicológicamente a los menores.

No importa que los menores estén familiarizados, en la televisión, con espectáculos mucho más violentos.

No importa que la Tauromaquia transmita valores éticos muy valiosos: coraje, esfuerzo, disciplina, respeto, saber estar cada uno en su sitio…

No importa que ese intento suponga un ataque a un sector económico legítimo y respetable.

No importa que ese ataque a la Fiesta nacional implique rendirse a un animalismo radical, que conduce a conclusiones absurdas. Por ejemplo, proclamar que un cordero, un ternero y un bebé son «todos iguales, con los mismos derechos» (lo ha atestiguado François Zumbiehl). O, para evitar el sufrimiento de los animales, proponer que los filetes se consigan por fecundación «in vitro», a partir de células madre (Jesús Mosterín). Y defender que los seres humanos no tengamos más hijos, para que se extinga nuestra especie y vivan los animales en un mundo feliz (Singer).

Podría seguir aportando argumentos culturales contra el anuncio del Gobierno pero el decisivo y clarísimo es estrictamente jurídico: la regulación de los espectáculos públicos es una competencia transferida a las Comunidades Autónomas.

Así lo proclamó el Tribunal Constitucional, al anular la norma catalana que prohibía los toros. Su jurisprudencia establece de manera inequívoca que la competencia para determinar las condiciones de asistencia y/o participación en espectáculos taurinos corresponde a las Comunidades Autónomas.

Lo afirma así la sentencia del Tribunal Constitucional 177/2016 del 20 de octubre, en su fundamento jurídico 7º:

«Ello no significa que la Comunidad no pueda, en ejercicio de sus competencias sobre ordenación de espectáculos públicos, regular el desarrollo de los espectáculos taurinos – como, de hecho, ya resolvió la Comunidad Autónoma en una Ley previa…».

A partir de esto, han publicado sus normas para regular los requisitos de asistencia a los espectáculos taurinos –que yo sepa– las Comunidades Autónomas de Galicia, Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla la Mancha, Castilla- León, Cataluña, Euskadi, Extremadura, la Rioja, Madrid, Navarra y Valencia.

La conclusión es evidente: una ley estatal sobre esta materia invadiría competencias autonómicas, sería claramente inconstitucional. Si llegara a promulgarse, las Comunidades Autónomas la recurrirían con la seguridad de ganar.

¿No conocen los juristas del PSOE algo que cualquier modesto aficionado a los toros, como yo, encuentra sin mucha dificultad? Parece mentira… o no, visto lo que vemos a diario.

Todo ello puede ser un error jurídico garrafal. O, simplemente, una cortina de humo para distraer la atención de otros gravísimos problemas pendientes; en términos taurinos, un brindis al sol. Así estamos…

Otro ataque del gobierno al toreo / por Rafael Comino Delgado

 

'..Llama la atención que con tantos problemas como hay en España, en la que la unidad de la nación está prácticamente rota, la democracia herida de muerte y la corrupción galopante, sea la asistencia de los menores de 18 años a los toros, el tema que preocupa a nuestro gobierno,  y quiera prohibirla..'

Otro ataque del gobierno al toreo

Rafael Comino Delgado
Y ahora el ataque es contra los menores de edad, lo cual era previsible dado que en los últimos años ha habido una gran afluencia de menores de 18 años a las plazas de toros (sigue aumentando y quieren prohibirla por ley), tal vez buscando la verdad, la ética, la dignidad, la seriedad y el respeto, principios que rigen y enaltecen el toreo, y que ni jóvenes ni mayores encontramos en la sociedad, y menos en la vida política, especialmente la más cercana al gobierno.

El Ministerio de Juventud e Infancia, ha dicho que piensa ampliar la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y Adolescencia frente a la Violencia, para que no se permita ni la participación ni la asistencia de los menores de edad en actividades, eventos o espectáculos en los que haya violencia contra los animales. 

Como muchos recordarán, el partido político Podemos publicó, en cierta ocasión, que la ONU había llamado la atención a España para que prohibiese la entrada en los toros a los menores de 18 años, e incluso que les prohibiese asistir a las escuelas taurinas; como casi todo lo que dice era falso. Fue un Comité de Derechos de los Niños formado por 18 miembros que no representaban a país alguno, todos de zonas donde no conocen nada de la Tauromaquia, y nunca ese acuerdo fue votado en la ONU.

Sobre el tema de la influencia de ver toros en los menores de edad solo hay publicados, que nosotros conozcamos, tres documentos científicos serios, que son los siguientes:

-Estudio encargado por la comunidad de Madrid a cuatro equipos de tres universidades distintas, y coordinado por el profesor don Enrique Echeburua Odriozola (1999), hoy catedrático emérito de Psicología Clínica en la universidad del País vasco .

-Un Estudio realizado en Méjico por el Dr. Don Juan Cárdenas, psiquiatra infantil (2017).

-Una Tesis doctoral del Dr. Don David Guillén . Universidad Nacional de Educación a Distancia( 2017).

 Los tres concluyeron lo mismo: 

“NO SE ENCONTRARON REPERCUSIONES NEGATIVAS EN MENORES DE 18 AÑOS”.

Llama la atención que con tantos problemas como hay en España, en la que la unidad de la nación está prácticamente rota, la democracia herida de muerte y la corrupción galopante, sea la asistencia de los menores de 18 años a los toros, el tema que preocupa a nuestro gobierno,  y quiera prohibirla, aunque es posible que su verdadero objetivo sea que hablemos menos sobre los muertos en Adamuz. En el Debate,  ha publicado don Andrés Amorós un extraordinario artículo en el que se demuestra como tal prohibición es inconstitucional. 

En cualquier caso, ante esta decisión del Ministerio de Juventud e Infancia, yo propondría al gobierno que haga un estudio serio (que lo encargue a varios catedráticos de Psicología, pero que, a ser posible, no todos sean afiliados al PSOE o de extrema izquierda), sobre la influencia psicológica que tiene sobre menores y mayores de edad: 

La enorme corrupción que hay en España, con personas muy cercanas al gobierno en la cárcel, otros investigados, otros pendientes de juicio, el abandono de los ferrocarriles, y los muertos que ello ha ocasionado (¿Son víctimas inevitables o asesinatos por negligencia?), las grandes deficiencias en que están los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las causas que provocaron tantos muertos por la Dana de Valencia (¿víctimas inevitables o asesinatos por negligencia?) y, en general, la degradación  que hay en España de Instituciones  como los  ministerios de Interior, de Justicia, del  Tribunal Constitucional, de la Fiscalía General del Estado, la Separación de poderes prácticamente inexistente, la tasa de paro que tenemos (la más alta de la Unión Europea), los altísimos impuestos que pagamos, la tasa altísima de abandono escolar,  etc. etc. 

Tal vez todo ello tenga infinitamente más influencia psicológica negativa, pero no solo en menores de edad, sino en toda la población española, que asistir a una escuela taurina o a un festejo taurino, pues la Tauromaquia solo aporta cosas positivas. 

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Relacionado: EL DERECHO DE LOS MENORES A LA CULTURA TAURINA / por François Zumbiehl

David de Miranda: Una faena para el recuerdo / por Víctor Ramírez "Vitico"

'..David de Miranda debutó en San Cristóbal por todo lo alto dejando una faena para el recuerdo con un gran toro de Los Aranguez, compartiendo la salida a hombros con Jesús Enrique Colombo. El encierro de la ganadería de Carora tuvo dos ejemplares de alta nota, premiados con la vuelta al ruedo..'

David de Miranda: Una faena para el recuerdo

Dos toros de alta nota de Los Aranguez

Víctor Ramírez "Vitico"
David de Miranda debutó en San Cristóbal por todo lo alto dejando una faena para el recuerdo con un gran toro de Los Aranguez, compartiendo la salida a hombros con Jesús Enrique Colombo. El encierro de la ganadería de Carora tuvo dos ejemplares de alta nota, premiados con la vuelta al ruedo.
Empecemos por el feliz debutante en esta plaza, David de Miranda que suma una nueva conquista. Tuvo en primer término a un toro de gran nota, "Ríotinto" número 7, cárdeno oscuro, bragado meano, bien hecho y que dio un juego excelente. David lo lanceó con gusto a la verónica para abrir faena con pases por alto de rodillas con la mano izquierda, emotivos cerrados con un desdén sencillamente extraordinario. Abría así la sinfonía de buen toreo del diestro de Huelva, que toreó con el alma en series con ambas manos profundas, llenas de ritmo, cadencia, naturalidad y temple, el bravo "Riotinto" fue a más gracias a unos naturales de ensueño. Hubo petición de indulto, no fue otorgado y De Miranda acertó con la espada. Dos orejas de las de verdad. No pudo redondear con el quinto a pesar de su voluntad y entrega pues no tuvo tela donde cortar con un toro deslucido, parado y tardo.

"Torpedo" número 22 fue el tercero, negro, bien hecho y bravo como un tejón. Nada fácil pues embestía con mucho celo, incluso metiéndose por dentro con aspereza pero quién dijo que la bravura es fácil? Jesús Enrique Colombo le hizo frente con gallardía y emotividad, una larga cambiada de rodillas y así de hinojos le toreó a la verónica. Tras una exhibición de facultades en el tercio de banderillas con tres pares espectaculares, Colombo hizo frente a aquel caudal de embestidas con entrega y valor. No hubo acople, pero si voluntad, muchos pases, con el diestro incomodado por la agresividad del astado que cuando no iba podido rebañaba y protestaba. 
Jesús Enrique tiene raza y puso en la balanza todo lo que tiene, dio la cara, logró algunos muletazos de buena factura y mantuvo la conexión con el público, mientras "Torpedo" buscaba hacer diana y hundir el barco. La petición de indulto fue de nuevo denegada y Jesús demostró lo que todo el toreo ya sabe: es un auténtico as de espadas, cobrando una extraordinaria estocada al encuentro que justificó el par de orejas. "Torpedo" fue despedido con una ovación de gala en una merecida vuelta al ruedo. 

El sexto fue otra cosa, noble y sin mucho celo al que Colombo lanceó con buen aire a pies juntos haciendo un rítmico quite por chicuelinas y navarras, luciendo de nuevo sus portentosas facultades físicas en banderillas. Más reposado, Jesús Enrique tiró de oficio en una faena con más gobierno, logrando muletazos estimables con ambas manos, en un trasteo largo que cerró con pases de rodillas y desplantes. La noticia estuvo en que falló con la espada, algo que en este torero es realmente una excepción a la regla.

Seguramente Emilio de Justo no dejará que quien sacó en el sorteo la bolita con los números de su lote lo vuelva a hacer. No se puede tener más mala suerte, su lote fue auténticamente deslucido, el primero parado, tardo y soso sólo le permitió mostrarse voluntarioso logrando algún muletazo de buen corte. Lo del cuarto fue aún peor, como cuando las esperanzas se van por el despeñadero del desengaño. Manso perdido en varas, "Capitán" no hizo honor a su nombre, suelto y rajado le hizo entender a Emilio que el camino que tan bien conoce a hombros hoy lo haría a pie.

Ficha de la corrida

San Cristóbal
Plaza de toros "Hugo Domingo Molina"
Viernes 30 de enero
Media entrada en tarde fresca y nublada.

Toros de Los Aranguez, bien presentados, destacaron los corridos en segundo y tercer lugar, "Riotinto" n° 7 y "Torpedo" n° 22, bravos, el primero con clase y nobleza, el segundo con raza y temperamento, ambos premiados con la vuelta al ruedo tras petición de indulto. Parados, tardos y sosos primero y quinto, manso el cuarto y noblón el sexto.
Pesos: 430, 435, 435, 440,510 y 520 kg.

Emilio de Justo, de azul marino y oro: Silencio tras aviso y silencio.
David de Miranda, de corinto y oro: Dos orejas y silencio.
Jesús Enrique Colombo, de tabaco negro y oro: Dos orejas y silencio.

David de Miranda y Jesús Enrique Colombo salieron a hombros por la puerta grande.

Las cuadrillas cumplieron bien.

San Cristóbal. Las orejas fueron para De Miranda y Colombo en la segunda de "San Sebastián" / por Jesús Ramírez "El Tato"

A hombros David de Miranda y Jesús Enrique Colombo

Este sábado tercera de feria para terna de extraordinarios banderilleros Manuel Escribano, "El Fandi" Jesús Enrique Colombo con toros de "San Antonio.

Jesús Ramírez "El Tato"
Notiferias / Fotos Golfredo Rojas
El comportamiento desigual de los toros con el hierro de "Los Aranguez", acabó con la racha triunfal en San Cristóbal del diestro español Emilio de Justo pese a los esfuerzos del espada cacereño. Entre tanto, el debutante David de Miranda se alzaba con dos trofeos y Jesús Enrique Colombo también duplicaba premios para salir a hombros.

Larga y tediosa la corrida que registró medio aforo con disfrute en los tendidos de alegría ferial.

Emilio de Justo se fue en blanco

Los triunfos consecutivos de Emilio de Justo acá, se cortaron hoy con astados de medias arrancadas, apencados al piso, que buscaban más la huida que el combate. Con semejante género solo destacó la voluntad del espada tratando de lograr muletazos imposibles. La espada tampoco estuvo certera siendo silenciada su labor en ambos.


David de Miranda dos orejas

El fino torero de Huelva le correspondió en primer lugar un astado manejable que el hispano, con entrega y torerismo supo llevar con temple en naturales de buen gusto, a los que habían antecedido cinco muletazos por alto de hinojos. Buen gusto logrado con entrega y decisión, exprimiendo el último muletazo. Lo despenó de estocada entera y recibió las dos orejas después que sorpresivamente ordenaron la vuelta al ruedo a "Río tinto".
El quinto fue un mansote, parado que rehuía hasta de su sombra. Vanos esfuerzos toreros para despachar pronto reinando el silencio

Don Juan Lamarca visitante de lujo, el general Martínez Campos y Jesús Colombo

Colombo dos orejas

El espada tachirense todo entrega, recibió con afarolado de rodillas al tercero de la tarde, para luego lucirse en trío de verónicas. La plaza fue un hervidero de emoción en tres pares de banderillas, el último al violín espectacular. El tachirense muy rápido despertó la conexión con el público, dándole importancia al astado en serie de derechazos, luego los naturales con la emoción atrapada en la arena sin dejar las manoletinas como colofón para dejar luego estocada de rápido efecto, y recibir dos orejas y para que no faltara nada, una vuelta al ruedo también al negro "Torpedo".

La faena del sexto fue de entrega y ganas, superando el comportamiento del astado caroreño sin dejar tiempos muertos, midiendo los tiempos en derechazos de aguante fundiendo juventud con entrega desmedida. Varios viajes con el acero impidieron cualquier premio auricular.

La puerta grande estaba ganada, y entre volandas salió de la plaza con David de Miranda bajo la luz artificial y el bullicio general

En las cuadrillas destacó puyaso de Carlos Alzate, banderillas de José Ortega, Abrahan Neiro y "Piedrita" y en la brega diligente Gerson Guerrero y Juan José Girón.

Este sábado tercera de feria para terna de extraordinarios banderilleros Manuel Escribano, "El Fandi" y Jesús Enrique Colombo con toros de "San Antonio.

Se presenta la séptima Corrida de toros del Renacimiento en Baeza

La Feria Internacional del Turismo (FITUR) ha sido escenario de la presentación del cartel de la VII Corrida del Renacimiento que se celebrará el 11 de abril en la plaza de toros de Baeza, en la que se anuncian Alejandro Talavante, Emilio de Justo y el que fuera alumno de la escuela taurina local Pedro Gallego, que tomará la alternativa, quienes lidiarán una corrida de Victoriano del Río.

Por primera vez en sus 134 años de historia la monumental plaza de toros de Baeza acogerá la alternativa de un nuevo matador de toros. Con este gesto, tanto el Ayuntamiento de Baeza, como Tauroemoción, apuestan por las jóvenes promesas de la provincia jiennense, a la vez que arropan la labor que desarrolla la Escuela Taurina municipal.

Pedro Gallego, que tomará la alternativa, explicó la tremenda ilusión que le hace estar presente en un cartel de máximo nivel. «Hubo una serie de circunstancias en mi carrera y en mi vida que me unieron mucho con Baeza, desde que era pequeño. Además, quiero recalcar que esta alternativa la vivo como una oportunidad en la que mi carrera se puede impulsar»

viernes, 30 de enero de 2026

Iglesia, izquierda y patronal / por Javier Torres


'..Entrar a España de forma ilegal tiene premio. La primera consecuencia será el reagrupamiento familiar, así que la cifra de Funcas se queda corta. En un año más de un millón de extranjeros tendrá papeles. Luego vendrá el derecho a voto en las municipales y después en las generales..'

Iglesia, izquierda y patronal

Javier Torres
España colapsa y hasta la rojigualda que luce en Colón aparece rajada por el temporal. Nos acordamos, mientras los limpiaparabrisas retiran la nieve del coche, de las predicciones que apuntaban a uno de los inviernos más cálidos y secos. Tal es el signo de nuestra época, que hasta las agencias meteorológicas están colonizadas de ideología y chamanismo climático. Del casi segundo gran apagón, ni pío.

La borrasca Kristin azota la península un día después de que el Consejo de Ministros apruebe la penúltima regularización masiva de inmigrantes. No son medio millón como dice Moncloa, sino 830.000 los que –según Funcas– obtendrán papeles. Entrar a España de forma ilegal tiene premio. La primera consecuencia será el reagrupamiento familiar, así que la cifra de Funcas se queda corta. En un año más de un millón de extranjeros tendrá papeles. Luego vendrá el derecho a voto en las municipales y después en las generales. Y así hasta completar nuevas regularizaciones en un país donde la población nacida en el extranjero alcanzará muy pronto los once millones. ¡Once millones!, por eso el gorrito de papel de aluminio hemos de ponérselo a quienes niegan el reemplazo poblacional, que no es una teoría alocada de cuatro chalados en redes, sino una de las patas del sistema. Once millones equivalen a la población de Andalucía, Extremadura y Canarias juntas.

Pero antes de todo eso los españoles –los últimos de la fila– siguen dándose de bruces con unos servicios públicos colapsados y una sanidad donde Larra reaparece con el vuelva usted mañana. La vivienda es imposible y los barrios irreconocibles porque el efecto llamada, que es el fondo de la cuestión, masifica las ciudades y erosiona nuestra identidad. También hay consecuencias económicas. Dispara la demanda en un mercado con el paro juvenil más alto de Europa y, como la mano de obra importada es barata, precariza los salarios de los nacionales.

El sistema necesita seguir chupando la sangre a las masas de inmigrantes para regocijo de la patronal, pero ni la izquierda ni la Iglesia pueden decir estas cosas. Así que para contentar a sus distintas parroquias Alberto Garzón habla de justicia y monseñor Argüello de dignidad humana. Antonio Garamendi –burguesía Neguri, estudios en Deusto, CEOE de cuna–, se aprieta el nudo de la corbata, carraspea y hace como que no está en el mismo barco que socialistas y podemitas (oh, cielos, me parece fatal que el decreto se apruebe sin pasar por el Congreso… como si él preguntase alguna vez a los trabajadores).

Aquí conviene detenerse. No hay una sola patronal en el mundo en contra de la inmigración masiva. Derecha del dinero e izquierda antinacional van de la mano. Por eso las regularizaciones masivas las han aprobado desde el PP hasta Podemos y don PSOE, a carcajada limpia, mantiene un pie en la moqueta y otro en la barricada. Es la santísima trinidad del régimen: patronal, Iglesia vende cruces e izquierda vende obreros. Todos de la mano, que me quedo sin comer.

Ha circulado estos días una cita de Santo Tomás de Aquino sobre la cuestión migratoria: sólo deben acceder a la ciudadanía los de segunda y tercera generación tras abrazar la religión del país de acogida. De lo contrario, los recién llegados «no estando arraigados en el amor al bien público, podrían atentar contra el pueblo». No lo escucharemos en COPE.

La confusión generalizada es el pegamento del régimen que de vez en cuando nos distrae con trampantojos. A veces gritan mucho y hacen como que se enfadan, como Rufián; en otras ocasiones se disfrazan de miliciano, como Uclés, y eso nos recuerda que en la izquierda todo es atrezo desde el 78. ¿Sabía usted que el programa de Cintora cuesta más dinero que el presupuesto anual de la Casa Real? La izquierda es hoy un gigantesco felpudo de las oligarquías que destruye el estado del bienestar y traiciona a los trabajadores autóctonos desde el BOE.

Entretanto, a esta pantomima tampoco podía faltar el PP, que ahora se hace la estrecha con Mercosur y las regularizaciones masivas. Aznar dio papeles a más de medio millón e introdujo la figura del arraigo en la ley de extranjería, desde entonces un coladero. Feijoo lleva cuatro años en Madrid y aún cree que todo es una cortina de humo, menos lo suyo, claro. Es más fácil ver a un portero meter un gol en el último minuto que al PP sin cambiarse de chaqueta.

Con razón cada vez son menos los que miran a Europa buscando un mesías. Von der Leyen anuncia un acuerdo de libre comercio (sic) y movilidad (sic) con la India. Gana la industria farmacéutica europea a cambio de inundar nuestro mercado de baratijas fabricadas con mano de obra esclava. Nos prometen que sólo llegarán «talentos indios» porque siempre llegan los mejores, como vemos en calles y estadísticas policiales.

Me pica todo el cuerpo, quién sabe si no es el sarampión.

Venezuela. Marco Pérez abre la Puerta Grande en la primera de San Sebastián / por Víctor Ramírez "Vitico"


'..La novillera Olga Casado dejó más dudas que certezas en una actuación desconcertante..'

Marco Pérez abre la Puerta Grande en la primera de San Sebastián

Víctor Ramírez "Vitico"
Marco Pérez abrió la Puerta Grande en la primera de la feria de San Sebastián, una noche en la que destacó el venezolano Antonio Suárez con una actuación seria y con proyección. El encierro de la casa Molina Colmenares tuvo sus dificultades pero fue interesante.

Antonio Suárez abrió plaza con un toro con movilidad pero que le puso a prueba por sus constantes cambios de ritmo, regalaba una embestida buena y en la siguiente rebañaba o se quedaba debajo haciendo hilo. Suárez le toreó con temple y buenas maneras, destacando algunos muletazos muy buenos con la mano derecha, tocando con precisión y llevando largo al ejemplar que con diferentes ritmos e inercias era de los que hacen dudar a cualquiera. Unas manoletinas de cierre ceñidas dieron paso a pinchazo y estocada, negando el palco la oreja. 

Trofeo que si paseó del cuarto en un trasteo de menor entidad que su primero, no obstante el torero volvió a demostrar oficio y un notable avance en su forma de estar delante del toro. Es de destacar las extraordinarias medias verónicas de cierre en el saludo a ambos toros por cierto, y ya en este cuarto que brindó al gran beisbolista Oswaldo Guillén, afrontó las dificultades con valor y técnica, sin mucha brillantez porque el toro no la permitía pero si con gusto, estética y cabeza. Un espadazo puso en sus manos la oreja. 

Marco Pérez pagó con el fallo a espadas en su primero el intento de forzar un indulto a todas luces improcedente con un primer toro que simplemente se movió sin decir gran cosa. Al alargar la faena el noble "Truhán" se aconchó en tablas haciendo sudar tinta al joven salmantino. Pérez había estado muy bien con el capote en unos delantales torerísimos y en el quite por chicuelinas de manos bajas dejó claro que su manejo del capote ha mejorado notablemente. Muleta en mano aprovechó la movilidad noblota del jabonero para ligar una faena variada, que abrió con dos péndulos en los medios muy quieto que ya le pusieron al público de su lado. El trasteo tuvo pasajes brillantes en varios muletazos largos y buenos, acompasando con la cintura y el pecho, destacando los espléndidos pases de pecho. Tenía en sus manos el par de orejas que desperdició por querer buscar lo que no se podía encontrar. 

En el quinto le bastó con abrir la faena de rodillas y hacer gala de su notable oficio para encadenar series de muletazos por ambos pitones, algunos muy buenos, otros sin mensaje pero con la habilidad de jugar con las alturas e inercias, manejando con precisión de relojero cuando enganchar por delante al toro o simplemente dejarlo pasar sin molestarlo cuando con la cara a media altura no decía nada. Una estocada fue la guinda del pastel.

La novillera Olga Casado dejó más dudas que certezas en una actuación desconcertante. Con su muy terciado primero lanceó bien a la verónica tras saludarlo con dos faroles de pie y por momentos se acopló a un "Napoleón" que se rindió muy pronto. Casado le dio muchos pases pero sin sentirse ni dejar mensaje. Con toda la voluntad del mundo Olga cumplió pero con la espada se perdió en un laberinto de dudas que debe resolver cuanto antes. 

En el sexto, más hecho y fuerte que el anterior, Casado cumplió con el capote simplemente. Visiblemente incómoda con la encastada embestida de "Coloreto", se enfrascó en una larga faena con muchos pases, alguno de ellos muy bueno como los de inicio a pies juntos para abrir trasteo pero luego su labor fue bajando de tono.  En esta ocasión estuvo breve con el acero  y le fue concedida una oreja.

Ficha de la corrida 

San Cristóbal 

Plaza de toros "Hugo Domingo Molina

Jueves 29 de enero.

Media entrada en noche fresca.

Un toro de El Prado (1°) difícil. Toros y novillos de Rancho Grande, correctamente presentados salvo el muy terciado tercer novillo, de juego complicado.

Pesos: 445, 430,350,435,470 y 360 kg.

Antonio Suárez, de negro y plata: Vuelta tras petición y oreja.

Marco Pérez, de verde manzana y oro: Palmas tras aviso y dos orejas. Salió a hombros.

Novillera Olga Casado, de grana y oro: Silencio tras aviso y oreja tras aviso.

Las cuadrillas cumplieron con eficacia, destacando en la brega Gerson Guerrero y en banderillas Carlos Pizzuto.

Marco Pérez debutó en Venezuela como matador de toros con "Truhán" n° 22, jabonero. Olga Casado se presentó en San Cristóbal con "Napoleón" n° 20, negro

Marco Pérez abre la Puerta Grande en el inicio de la FISS 2026 / por Carlos Alexis Rivera

Marco Pérez / Fotos Luis Cobaría

Por: Carlos Alexis Rivera
Notiferias/San Cristóbal 30 Enero 2026
La edición 2026 de la Feria Internacional de San Sebastián arrancó con una corrida mixta nocturna de balance positivo en la Plaza de Toros de Pueblo Nuevo. Con más de media entrada en los tendidos y un clima favorable, se lidiaron astados de los herederos de Hugo Domingo Molina (uno de El Prado y cinco de Rancho Grande), de juego dispar pero que permitieron el lucimiento, destacando especialmente el corrido en quinto lugar.

Antonio Suárez: Oficio y firma local  
El torero de la casa, Antonio Suárez, dejó constancia de su evolución técnica. En su primero, un ejemplar que permitió el toreo de cercanías, Suárez cuajó series de muletazos largos, rematando con elegancia a la cadera. El mal uso de los aceros tras un pinchazo inicial dejó su labor en una vuelta al ruedo tras petición.


Con el segundo de su lote, el tachirense salió a asegurar el triunfo. Ante un toro con transmisión, Suárez impuso su mando con una faena de poder y firmeza. Tras una estocada entera, paseó una oreja de ley.


Marco Pérez: Un debut soñado

El salmantino Marco Pérez ratificó por qué es el nombre del momento. En su primer turno mostró una entrega absoluta, aprovechando la nobleza del ejemplar por el pitón derecho, aunque la espada le privó de tocar pelo.

Lo mejor de la noche llegó con el quinto, el toro de la corrida. Pérez entendió las distancias y los tiempos, cuajando una faena de gran calado en los tendidos por ambos pitones. Tras un espadazo certero, el palco presidencial concedió las dos orejas, asegurando su salida por la Puerta Grande en su presentación en San Cristóbal.

Olga Casado: Disposición y firmeza

 

La novillera madrileña Olga Casado conectó rápidamente con el soberano. Su primero fue un ejemplar deslucido que se rajó pronto, obligándola a abreviar tras intentar sacar agua de un pozo seco. 
En el último de la noche, un toro colorado, Casado mostró su mejor versión por el pitón derecho. Pese a que la faena careció de continuidad por la condición del astado, su determinación en la suerte suprema fue clave. Cobró un gran espadazo y, tras sonar un aviso, le fue concedida una oreja.

Ficha del festejo:

Antonio Suárez (azabache y plata) Vuelta al rueda tras aviso y oreja

Marco Pérez (manzana y oro) Palmas tras aviso y 2 orejas

Olga Casado ( Grana y Oro) Palmas tras aviso y oreja

 

Marco Pérez

Cuán largo me lo fiais / por Carlos Esteban

'..Lo que tenemos delante no es un error que vaya a afectarnos durante unos pocos años; es algo que cambiará la composición de nuestra nación, de lo que es España, para las próximas generaciones, quizá para siempre, alterando los valores, lealtades y visiones del mundo del país en que vivirán nuestros descendientes. Es una sola generación arruinando una paciente labor de siglos...'

Cuán largo me lo fiais

Carlos Esteban
A la tristeza de nuestras perspectivas nacionales y la exasperación de ver los males avanzando sin que nadie a cargo quiera hacer nada para frenarlos hay que sumar, y no es cosa menor, la humillación.

Puestos a sufrir los desmanes del poderoso, hay un oscuro consuelo en que exista alguna grandeza en este, siquiera como genio del mal. Sufrir bajo la férula de Stalin fue sin duda terrible, pero menos vergonzoso que padecer los desmanes de un mindundi arribista como Sánchez, un trilero bastante más afín a Rinconete y Cortadillo que a Nerón.

En ‘Sonámbulos: Cómo Europa fue a la guerra en 1914’, el historiador Christopher Clark hace la crónica de los 37 días en que unos líderes que no querían la guerra acabaron precipitándola de un modo casi inconsciente. Y uno recuerda ese fatal sonambulismo hacia la perdición en nuestra civilización, caminando resueltamente hacia desastres perfectamente visibles y evitables en el horizonte inmediato.

La regularización de medio millón más de recién llegados, con garantías risibles, es algo que apenas nadie quiere en una ciudadanía ya abrumada con los muchos y graves males derivados de esta rápida sustitución demográfica. Y, sin embargo, pocos están dispuestos, en un régimen democrático, a dejar de lado consideraciones menores para evitar el desastre.

Lo que tenemos delante no es un error que vaya a afectarnos durante unos pocos años; es algo que cambiará la composición de nuestra nación, de lo que es España, para las próximas generaciones, quizá para siempre, alterando los valores, lealtades y visiones del mundo del país en que vivirán nuestros descendientes. Es una sola generación arruinando una paciente labor de siglos.

Y ni siquiera es algo tan oscuro que no pueda preverse, calcularse incluso. Son números, operaciones matemáticas sencillas, al alcance de cualquiera: tasas de natalidad comparativas, ritmo de penetración, capacidad de nuestro sistema de bienestar social.

Pero ni aún así conseguimos superar banderías ya más tribales, heredadas y emocionales, cercanas al fervor futbolístico, que producto de una reflexión ideológica. Es la ceguera que fomenta el propio régimen de partidos de ignorar el largo plazo en favor de la mezquina ganancia inmediata y electoralista de «los nuestros».

Recordaba ayer en estas mismas páginas nuestro impagable Enrique García-Máiquez la ínfima calidad de quienes nos dirigen, la degradación de las élites. Y uno de los aspectos en que más se advierte esa putrefacción es en la aversión hacia lo grande y en la ceguera frente a las consecuencias que vayan más allá de unos meses.

La actitud de nuestros gobernantes con respecto al cambio demográfico, a dejar de ser lo que somos tan de golpe, es muchísimo más grave pero, en el fondo, la misma que afloró en la gota fría de Valencia o en el reciente desastre de Adamuz: un olvido de lo que llegará mañana y una concentración suicida en el inmediato beneficio político.

Algo que distingue al ser humano de los animales es, precisamente, su capacidad de prever y de sacrificar beneficios presentes menores por un bien mayor en el futuro. Así se construyeron no sólo catedrales que tardaron generaciones en terminarse, sino también redes de infraestructuras más prosaicas pero extraordinariamente convenientes.

Hoy nos estamos condenando, a ojos abiertos, a un futuro no sólo peor, sino más ajeno; no a un estar más desagradable, sino a un ser otra cosa, a un dejar de ser.

jueves, 29 de enero de 2026

Hughes. Benfica, 4; Real Madrid, 2. Adiós al topocho


Como un niño

'..El Benfica, aunque ibérico, no jugaba por hacer la puñeta al Madrid. Lo hacía para clasificarse y en el descuento, contra nueve, en un córner, lo consiguió con un remate de su portero, que subió con más perplejidad que otra cosa. Eran las energías mourinhistas, vistas ahora desde el otro lado..'

Hughes. Benfica, 4; Real Madrid, 2. Adiós al topocho

Hughes

Pura Golosina Deportiva

Un gran club, una gran afición, un gran palmarés. El Benfica hacía una exhibición antes del partido. El Estadio de la Luz se hacía un poco Metropolitano (menos luz, más tiniebla) y sólo faltaba el águila del club que bajara y se posara en el hombro de Vinicius.

El Benfica tenía auténtica skin in the game. El Madrid también, pero nos enteramos al final del partido. Su capitán era Otamendi, con la pinta conseguida de salir de un correccional de Bukele, y su entrenador Mourinho: la motivaçao estaba garantizada.

En el túnel de vestuarios, entre la gente, como un antiguo amor en medio de la avenida, aparecía Él. Mourinho, elegante y canoso bajo la lluvia, sosegado su espíritu de contradicción. Abrazó a Arbeloa, que parece un santo de Zurbarán.

El Madrid salió audaz, En los primeros minutos, casi dirigía Huijsen y Courtois era líbero. La construcción la completaba Güler. Ése era el triángulo de la lucidez, aunque lo que más pitaba era Asencio que, como llovía tantísimo, hacía tackling con aquaplaning: el aquatackling. Se le veía feliz como chiquillo.

Pero pronto vimos signos funestos: una ocasión del Benfica y pérdidas en los primeros intentos de Bellingham.

El Benfica jugaba en un 4-2-3-1 y los pivotes ya los hubiera querido Trump para su ICE.

La agresividad de unos y otros era distinta, y eso se vio en un balón aéreo entre Otamendi y Huijsen, dos masculinidades colisionaban y estaba claro quién se llevaba la peor parte.

Huijsen es holandés, holandés condenado a ser juzgado por ojos españoles.

Mourinho veía el partido con su estilo característico, como si bajara a pasear al perro y éste (el perro, el partido) parara a echar una meadita.

Lleva años Mou con equipos formados por jugadores desconocidos con nombres como Schjelderup, nombre de estornudo.

Al cuarto de hora, llegó un susto en forma de penalti. Hubo una polémica, en cuyo transcurso veíamos todo el rato a Otamendi sobre el árbitro. La consulta al VAR dio la razón al Madrid, pero ya había quedado claro el peligro de Sudakov y Prestianni, argentino pequeñito al que Courtois, poco después, le sacó con las yemas de los dedos un gol cantado.

El partido era serio, duro, intenso. Separaba a los hombres de los niños. Como esa categoría del sub23. Los de menos, apenas estaban, Mastantuono, por ejemplo, y sólo los mayores (Valverde, Bellingham, Asencio) se mantenían en pie. Guler luchaba con su calidad: un pase a Bellingham, un chut potente...

Al poco llegó el gol del Madrid. Se sintió que llegaba de la nada porque el pase lo daba Asencio, muy bueno, a la cabeza de Mbappé, que se lo había casi dictado. Fue un gran cabezazo. Antes del gol había tenido el Madrid unos segundos largos de toque, así que de la Nada absoluta no venía.

El 0-1 trajo su momento de euforia aprovechada para posesiones y combinaciones estériles y de ese optimismo precario se salió con un contragolpe enérgico del Benfica, muy mourinho. La jugada llegaba, como llegaría todo, por la izquierda madridista, la jurisdicción de Carreras, que saldrá en la foto como el culpable sin serlo del todo. Atacaba un benfiquista y Asencio, último hombre, decidió, sin sentido alguno, marcarse un aquatackling en el que quedó atrapado; no sólo eso: al querer incorporarse con su irritante brío, tropezó, de modo que le dio toda la ventaja al rival, que pasó al otro lado por donde llegaba Schjelderup, por supuesto solísimo. Su remate no lo hizo solo, pues Mourinho remataba con él en la banda.

Vinieron minutos de ahogo: Valverde, viendo el percal de Asencio, se hizo también líbero y cortó alguna jugada; Barreiro perdonó otro gol clarísimo en un córner (esos goles que lo son ópticos) y el Madrid entero ya daba señales de ahogo.

Mbappé lo intentaba con un individualismo de pingüino ante la montaña y se dolía, se tiraba al suelo. ¿Qué le habrá pasado? Se repetía la imagen intentado detectar el daño y el locutor Maldini repetía: ahí, ahí, como si supiera el frame exacto.

Mbappé se hizo el muerto un buen rato, como si diese lo mismo que estuviese o que no y a Vinicius no le importó porque, con el compañero yacente, siguió intentando su batalla contra el mundo. El Madrid era, pues, tan carajal arriba como abajo.

Por eso el 2-1, en el descuento de la primera parte, llegó de penalti injusto sobre Otamendi (que lleva la culpabilidad inscrita en la piel) pero no se sintió del todo inmerecido.

El Madrid se fue al descanso sin tener seguro su acceso al top 8 que sonaba topocho y así quedará: el topocho.

Del descanso el Benfica salió presionando muchísimo y en el Madrid todo lo planteaba Mbappé, cuya velocidad dejaba en evidencia al resto. A su pase cruzado como extremo derecho no llegó Vinicius.

El ritmo era similar y pronto llegó el 3-1, otro contragolpe, el del estornudo otra vez ante Asencio, que mucho ruido defensivo y pocas nueces. El pase había sido de Prestianni.

La defensa era criticable, pero el mediocampo ya había quedado reducido a nada.

Arbeloa dejó la penitencia zurbaraniana y movió el banquillo: Camavinga y Rodrygo, y el equipo quizás mejoró un poco, aunque el gol, el 3-2, tuvo algo de arranque sucesivo de genialidades: la evolución de Bellingham, Güler como siempre, y el remate perfecto de Mbappé, raso y ajustado, todo matemático.

Mientras Mou celebraba lo suyo poniendo los brazos como un Corcovado, el gol no se notó en el rostro de Arbeloa, cuyo trabajo consiste en parte en mantener los 90 minutos la misma cara, una forma de estoicismo facial. Da la impresión de que está concentrado en no mover un músculo, como cuando queremos no reírnos.

Dentro de lo que cabe entender como un proceso natural de maduración, Huijsen le arreó una hostia a Pavlidis (perdòn por el lenguaje, impropio de puragolosina, pero se hace por el bien del jugador).

El Madrid exhaló sus últimos hálitos pero en el infierno presionante lisboeta, se vio que Güler y Bellingham, ni nadie entre los demás, es capaz de adherencia a la pelota, de mantenerla, de tenerla, de quedársela un poquito, que es el primer fundamento futbolístico de la infancia. Cuando se empieza a jugar al fútbol, jugar bien es quedarse para uno la pelota. Luego ya llega el gol, pero es posterior.

Güler es pase, sin acarreo; y Bellingham es acarreo. Son un punto y una coma, una semipausa.

El Madrid iba otra vez, como tantos meses ya en Europa, detrás de la pelota, pero informe, sin forma, como una estela muriente tras la bola del cometa. Cómo será la cosa que en el 74 (lo apunté) Asencio intentó la jugada individual, movido por no sé qué extraordinario sentido de la autoestima o quizás como en ese estertor suicida del soldado que se ve solo en el campo de batalla.

Arbeloa salió de la contemplación ataráxica con una tanda de cambios rara: entraban Alaba, Cestero y Brahim, y el que se iba no era ninguno de los estelares sino Güler, que al irse lanzó su particular purqué: siempre yo.

De Arbeloa se podría decir lo que se dijo de Alonso: que no se atreve; aunque cuando Alonso se atrevió también se lo criticaron.

Estos cambios abrieron las puertas a un desastre distinto. Había cosas ya malas: Valverde de solucionador en todos los puestos, Courtois salvando goles, Mbappé con un individualismo como de afrancesado llegado a la España ajena de los Austrias. No era serio su personalismo, ni serio era el horror de Vinicius, del que ya vemos más su gesto enfadado de pez abisal que sus filigranas... Pero llegó un caos extrafutbolístico, una forma distinta de anarquía.

Primero Asencio fue expulsado por no medir, que es su gran dificultad. No mide. No es inmenso, sino inmensor.

Luego se autoexpulsó Rodrygo, de nuevo en el terreno de lo disciplinario.

Y al Madrid se le vieron de repente, tras unas semanas de felicidad pactada, los desperfectos, los de siempre y alguno más. Eran como humedades apareciendo después de la manita de pintura. Alguna humedad era Cara de Bélmez.

El Madrid de Arbeloa se queda, en pocos días, fuera de la Copa y fuera del Topocho. Parece que Zidane, lo que se dice Zidane, no es.

El Benfica, aunque ibérico, no jugaba por hacer la puñeta al Madrid. Lo hacía para clasificarse y en el descuento, contra nueve, en un córner, lo consiguió con un remate de su portero, que subió con más perplejidad que otra cosa. Eran las energías mourinhistas, vistas ahora desde el otro lado.