la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 3 de abril de 2025

Los cristícolas / por HUGHES



'..Sánchez Saus, experto historiador medieval –y en la Edad Media está el meollo– nos explica las raíces nacionales de España desde el suelo, la geografía, el habitante y cada estrato histórico y lo hace con amenidad, finura e inteligencia destacando todas las unidades que vinieron antes de esa unidad política constitucional proclamada de 1812..'

Los cristícolas

HUGHES
Es común en España que se niegue la existencia de la nación española hasta la Constitución de Cádiz. Solo la nación política que ahí surge permitiría hablar de España como tal. De lo anterior, la nación histórica, se olvidan, como si políticamente no sirviera.

El paso siguiente es que, quienes así piensan, pongan a continuación en cuestión ese mismo concepto de nación política por ser difuso, discutible, inservible, sospechoso o decaído ante las nacionalidades.

España es, de esta manera, algo imposible: cuando es, está en cuestión y antes no fue.

Por eso es utilísimo el libro que ha escrito Rafael Sánchez Saus, Historia de la Nación española (La Esfera de los Libros), una obra que acaba justo en 1812 y que se preocupa en explicar todo lo anterior a esa nación política que nació contrahecha porque vino como impulso popular contrarrevolucionario y antifrancés pero se codificó como principio revolucionario a imitación francesa.

Sánchez Saus, experto historiador medieval –y en la Edad Media está el meollo– nos explica las raíces nacionales de España desde el suelo, la geografía, el habitante y cada estrato histórico y lo hace con amenidad, finura e inteligencia destacando todas las unidades que vinieron antes de esa unidad política constitucional proclamada de 1812.

A la unidad geográfica de la península que daba natural separación del resto y, a la vez, cambiante diversidad interior, le sigue la romanización. Hispania fue con Diocleciano diócesis romana, entre la provincia y el imperio, una de las seis de Occidente. Tan singularizada, caracterizada y dibujada estaba.

Luego llegaría la genial labor creadora e integradora de Leovigildo, que fusionó en el Reino de Toledo la etnia goda con la hispanorromana, propiciando la unión religiosa con su hijo Recaredo. Ahí se reconstruye la unidad territorial de la vieja Hispania.

Cuenta Sánchez Saus –citando a Luis García Moreno– que el gentilicio preferente de entonces no era hispanos, ni godos, ni romanos, sino cristícolas. Así se llamaban a sí mismos los españoles de entonces.

En ese reino visigodo, los norteños conviven imitativamente con la franja costera de la Spania bizantina. En España, gran desembocadura, delta occidental de Europa, se tocan el norte conquistador y el imperio romano oriental.

España, tierra cunicular, tierra de los cristícolas, da la impresión de ser, ante todo, lugar de profunda romanización, como si para ser tan cristiana, Roma le hubiera tenido que dar mucha pavimentación. Esa Hispania romana es estrato primero imborrable al que siempre se retornará.

España es latinidad arraigada y profunda (la idea de imperio la intuyen hasta los godos). Y eso siguió siendo después: hija más romana que la propia Roma.

Leyendo a Sánchez Saus entendemos que la nación no es concepto, ni carácter, ni proposición orteguiana, ni decisión. Es una realidad dada a la que se llega y donde la historia llega, a nosotros nos nacen. No es un mito vago y penumbroso, sino una milenaria evidencia, un devenir de uniones previas conformadoras que están en nosotros aunque sea como ignorancia, olvido o carencia.

La lectura del libro no despierta emotividades ni ardorosos apasionamientos breves, sino una callada incumbencia, un afán por saber, por distinguir, por cultivar, por trasmitir. Un contento con nuestra compleja dificultad, refinada, misteriosa, inconmensurable. Cuando uno empieza a entender España, ¡qué finura! Surge de ahí un no poder callarse y a la vez una eufórica y serena aceptación del mundo, con el que nos sentimos más capaces de dialogar. Cuidadosa invitación a ese sentir lo nacional es este libro.
--
2 de Abril de 2025

miércoles, 2 de abril de 2025

La aparición de Morante / por Antolín Castro

La mejor medicina, para él y la afición, es que se nos aparezca mucho

'..Cuando torea Morante lo hace todo distinto, enhebra sus pasos y pases en una cadena de movimientos donde invita al toro para que forme parte de la obra, su obra. Deslumbra cuando le sale bien y hasta te hace vibrar cuando le sale mal..'

La aparición de Morante

Antolín Castro
Opinión y Toros/01Abril 2025
Hace unos días, primero en Almendralejo y después en Castellón, Morante de la Puebla hacía de nuevo sendos paseíllos.

Todo el mundo taurino pendientes de volver a verle en los ruedos. Como se sabe, hubo de apartarse de ellos por causa de esa penosa enfermedad mental que aqueja al de la Puebla. Y la espera se hizo más larga por culpa del aplazamiento primero, y suspensión después, de la corrida anunciada a primeros de marzo en Olivenza.

Todos los medios se hicieron eco de este regreso del maestro sevillano, pero todos nos dijeron que era la reaparición, modo clásico de indicar que está de vuelta un torero cuando por distintas circunstancias ha estado alejado un tiempo.

Yo no debo, ni puedo, ni quiero llamarlo así, para mí ha sido una aparición, como aquellas en las que suelen referirse a Vírgenes o Santos. Esa es la impresión, la sensación verdadera, cuando aparece alguien que se escapa de la normalidad, cuando no de la mediocridad, que a veces nos envuelve en el día a día taurino.

No es igual desde que se abre de capa, ni cuando inicia las faenas de muleta y, por supuesto, cuando da cada paso para engarzar un pase tras otro. Te transporta a otro lugar, a otra dimensión, el ver la sutileza de sus trazos, la despaciosidad y la improvisación. No puedes mantener el mismo estado sensitivo que cuando son otros los que vestidos de luces dan pases a los toros.

Cuando torea Morante lo hace todo distinto, enhebra sus pasos y pases en una cadena de movimientos donde invita al toro para que forme parte de la obra, su obra. Deslumbra cuando le sale bien y hasta te hace vibrar cuando le sale mal. Porque nada es un sucedáneo, todo es auténtico, y adquiere mayor valor al saberse que no está robando aplausos, sino generando sueños en los aficionados, que se hacen realidad desde sus muñecas. Sin olvidar el ajuste de su toreo y sus zapatillas atornilladas en la arena.

Por supuesto, cuando no tiene materia prima delante no habrá posibilidad de milagro alguno. Entonces llega la frustración de tantos, con la misma fuerza que antes cuando hubo éxtasis.

 Seamos claros, en las apariciones no puede aspirarse a que duren horas enteras, los Santos no están para ti a tiempo completo, basta con que te deslumbren durante unos minutos.

Basta con ver los videos de esas dos tardes para no equivocarse, las imágenes no te sugieren ningún otro torero, todo sabe a Morante, todo huele a Morante. Por eso lo llamo aparición y no reaparición.

¿A quién no le gusta que se le aparezca Morante?

México.- La Fiesta está Viva: Malva y Azabache / por Rafael Cué


Hoy, por una iniciativa ciudadana de poco más de 20 mil firmas, cientos de miles de aficionados a los toros en la capital ya no podemos vivir en plena libertad.

La Fiesta está Viva: Malva y Azabache.

Rafael Cué
Hoy, por una iniciativa ciudadana de poco más de 20 mil firmas, cientos de miles de aficionados a los toros en la capital ya no podemos vivir en plena libertad.

En primavera, la CDMX se viste de malva; las jacarandas embellecen algunas partes de la ciudad, haciéndonos pensar que la realidad es otra, que vivimos en paz y armonía, con respeto y democracia.

Es clara que la realidad es amarga; la jefa de gobierno de esta ciudad claramente ha dividido a la población capitalina. A los cientos de miles que gustamos de la tauromaquia nos ha arrancado de tajo un derecho y una libertad; ya no todos somos iguales. 

Hoy, por una iniciativa ciudadana de poco más de 20 mil firmas, cientos de miles de aficionados a los toros en la capital ya no podemos vivir en plena libertad.

Es clara la manipulación política; nos utilizaron como moneda de cambio para darle su caramelo al nene Sesma, que llevaba 10 años sin lograr nada y, como hoy los gánsteres del Verde son utilizados por Morena para conseguir titulares en los medios, a los ciudadanos una vez más nos llevaron entre las patas.

Es clara la actitud acomplejada de los activistas que van de foro en foro mintiendo con argumentos que han repetido mil veces y hoy los toman como credo. Alguno de ellos, con sonrisita irónica, comenta venir de familia taurina. Sería normal que respetara, aunque no le gustaran los toros, por lo que creo que hay algo psicológico más profundo, quizá una falta de aceptación o adaptación familiar, y por eso se entiende mejor con los animales a los que pretende defender, pero terminará extinguiéndolos si esta sinrazón continúa.

Está claro que a la jefa de gobierno de esta ciudad no le gustan los toros; es válido, fue activista desde sus inicios políticos, dirigió una de las alcaldías más peligrosas e inseguras de la capital. Iztapalapa, donde según hemos podido investigar, en nada se mejoró la vida de los conciudadanos iztapaleños. Desgraciadamente, es clara la falta de talento político hacia las minorías. Nos han prohibido una tradición que está por cumplir 500 años, argumentando que la CDMX será un mejor sitio para vivir. Es clara su desinformación, es clara la manera para evadir problemas reales como el transporte público, el pésimo estado del pavimento en toda la ciudad, la contaminación que nos ahoga, el desabasto de agua y, desde luego, la inseguridad.

Los capitalinos no podemos utilizar un portaplacas en los coches, no podemos ir a los toros, no podemos caminar por la noche por no sentirnos seguros, pero, eso sí, pretenden dar una imagen de progreso por abrazar un perro, llevarlo en carriola o castrarlo; lo que sí es crueldad.

La tauromaquia es un rito, en el que se venera al toro, se crea arte con su instinto por embestir, se le cría y se le cuida. Sí sangra, sí muere. El 7% que llega a la plaza da sustento, vida y razón a las 118 mil cabezas de ganado que permanecen viviendo en 170 mil hectáreas en equilibrio ecológico. Esto no importó. Es clara su intención de no escuchar, de no pensar en el efecto secundario inmediato de este atropello democrático. Es clara la manera de gobernar, más mediática que práctica; es clara la manera de ignorar nuestras tradiciones y costumbres.

De malva y azabache hizo Morante una de las faenas más grandes en la Plaza México. De malva se viste la CDMX en primavera; qué lejos estamos ahora de poder vivir como entonces. Morante ha vuelto, ha lidiado con su toro más peligroso y traicionero, su confeso padecimiento mental. Se le ha visto con la enorme rotundidad taurina de siempre, dos orejas al primero, toreando con la narrativa histórica del toreo, con la profundidad del cante hondo, con la alegría de la primavera y la seriedad del toreo. Con su segundo, que no tuvo opciones, abrevió para luego declarar con su habitual genialidad: “vamos paso a paso”.

Pienso en el calvario de este hombre por aferrarse a la vida; se aferra al toreo. Vive para ello y su vocación lo lleva a no sucumbir ante sus demonios. El torero se aferra al hombre y viceversa. Qué grandeza y qué admirable actitud.

Clara es la pérdida de valores hoy en la humanidad. Clara es la visión prohibicionista. Clara es la división entre los mexicanos. Clara es la debacle que vivimos como sociedad.

Nos queda el toreo. Salvémoslo con honor. Estoy seguro de que existen políticos serios con visión democrática en todos los partidos; pedimos ser escuchados y tomados en cuenta.

México es mejor con toros que sin toro.
-
México, 2 de Marzo de 2025

El Real Madrid, la esencia del mal / por William Pogue


'..CADA SEMANA, HAYA O NO FÚTBOL, HAY QUE AGUANTAR LA LLUVIA FINA, LA TORMENTA, LOS RAYOS Y TRUENOS, TODA LA METEOROLOGÍA Y RESTO DE FENÓMENOS ATMOSFÉRICOS IMPACTANDO SOBRE EL REAL MADRID, SUS FUTBOLISTAS, SU PRESIDENTE, SU ENTRENADOR, SUS AFICIONADOS. TODO EN EL REAL MADRID ES MALO. ES LA ESENCIA DEL MAL..'

El Real Madrid, la esencia del mal 

 William Pogue
La Galerna/Madrid,1 abril, 2025
La palabra es indignación. Honestamente, creo que es una suerte seguir sintiendo indignación. Muchas personas se resignan a vivir en la injusticia, en la impunidad del delincuente al amparo de la política o protegido por intereses espurios, en la mediocridad de líderes sociales, políticos, intelectuales, que deberían ser quienes nos representaran a todos. Y es una suerte porque acostumbrarse al agua tibia resultó fatal para la rana de la fábula. Si no saltamos y nos revolvemos contra la injusticia cuando el agua está tibia, pereceremos hervidos cuando ya sea tarde.

Pero tiene un coste energético inmenso. Soportar en redes sociales a los terraplanistas del fútbol, aka el club de los valors, o a las incansables plañideras de San Blas está fuera de la escala para un ser humano con una tolerancia promedio a las ofensas. Cada semana, haya o no fútbol, hay que aguantar la lluvia fina, la tormenta, los rayos y truenos, toda la meteorología y resto de fenómenos atmosféricos impactando sobre el Real Madrid, sus futbolistas, su presidente, su entrenador, sus aficionados. Todo en el Real Madrid es malo. Es la esencia del mal.


Cuando no es un penalti gris pitado a favor es un estudio milimétrico sobre una falta que de no haber sido convertida en gol sería irrelevante. Cuántas de esas le han aplaudido a Messi sin reparar en la anomalía estadística que algún día analizaremos (Messi se tiraba en la frontal un promedio de tres veces por partido cuando la cosa se ponía fea contra rivales correosos). Nunca hubo ruido por eso, que fue tendencia en liga y en Champions durante años. Tenemos que pedir perdón hasta por la calidad de nuestros delanteros, que desatascan partidos en los que no nos imponemos por el juego. Tenemos que aguantar a Simeone, personaje en caída libre, decir que no han perdido la eliminatoria de Champions, que si la UEFA, que si el VAR... y el populacho de raciocinio disfuncional le compra el discurso en lugar de relacionar causa y consecuencia en la ecuación: fútbol rácano igual a derrota en los grandes eventos cuando no puedes igualar la ambición del rival. Lleva desde 2014 sin aprender. Ya parece tarde.


El Real Madrid lleva robando desde 1902, según Simeone. La gracia del tipo menos gracioso de su pueblo se hizo trending topic en redes. La letanía de los cien años de robos es imparable ya entre el antimadridismo internauta. Simeone, jugador de esfuerzo y agresividad muy por encima de su calidad futbolística, como atestigua todavía el muslo derecho de Julen Guerrero. Simeone, entrenador competente para equipos sin ambición y comunicador mediáticamente irresponsable. Simeone está generando odio sin consecuencias. De hecho, pese a su balance estadístico como entrenador, sigue estando protegido por los medios. Cada vez le costará más barbacoas a Gil Marín, porque cada vez tiene menos defensa. Nadie le ha preguntado al bueno del Cholo, hasta hoy, algo tan pertinente como a cuántos millones de euros de entrenador sale cada título del Atlético. Yo les digo: aproximadamente a 43,7. Récord mundial, sin duda.


NADIE LE HA PREGUNTADO AL BUENO DEL CHOLO, HASTA HOY, ALGO TAN PERTINENTE COMO A CUÁNTOS MILLONES DE EUROS DE ENTRENADOR SALE CADA TÍTULO DEL ATLÉTICO

Los futbolistas del Real Madrid son peores ahora que nunca, hasta se quejan cuando les dan patadas sin sanción, de los árbitros, de los insultos racistas, de la falta de descanso entre partidos. Son mucho peores que Maffeo, boxeador aficionado y bocachancla profesional o que Baena. Ambos, ídolos inexplicables para el populacho. Desafortunado gesto de Rüdiger, cierto. Sin embargo, la UEFA no va a abrir un expediente al Atlético por señalar públicamente al VAR por el doble toque de Julián Álvarez que cualquier persona con ojos y un cerebro funcional pudo ver. No va a abrir expediente por el lanzamiento de objetos. Nunca va a entrar en la reincidencia de los espectáculos lamentables en los alrededores del Metropolitano, con niños de por medio: violencia, odio, racismo. No va a entrar en eso, no. Porque Ceferino, Ay Ceferino... forma parte de la mugre que es el fútbol hoy.

El presidente del Real Madrid nunca sale en los medios por una noticia positiva. Es el malvado de la Superliga, el archienemigo del humilde, discreto y moderado Javier Tebas. Es quien quiere (pobrecitos) acabar con una organización diseñada para corromper la competición por dinero, es quien ha juntado una colección de estrellas inimaginable en la plantilla (suma y sigue con Arnold, si finalmente llega), es el responsable de molestar a los vecinos del Bernabéu dos días al mes durante dos horas. De hecho, es quien ha movido el Bernabéu desde el extrarradio de Madrid al centro de negocios de la ciudad, por molestar, y porque es rico y se lo puede permitir. No lo pueden soportar. Ya lo dijo nuestro añorado Cristiano: "Pienso que por ser rico, por ser guapo, por ser un gran jugador, las personas tienen envidia de mi". El antimadridismo resumido en una sola frase. El antimadridismo es envidia. ¿Por qué alguien pagaría por igualar un palmarés histórico? Por envidia. ¿Por qué alguien se declararía "el equipo del pueblo" o presumiría de "no pueden entender lo que es ser del Atlético"? Por contraste, por antagonismo. Por envidia. Si no puedo ser lo que es el Real Madrid, hay que ser diferente en todo y decirlo todo el tiempo.


Qué me dicen del bueno de Flick, "der heuchler" [el hipócrita], todo orgulloso de "no ser" como el Real Madrid. Poco ha tardado en comprar la mercancía caducada culé. Més que un club. Por supuesto, Ancelotti es un mal entrenador, anticuado, siempre hace los cambios de forma extemporánea y no consigue que el equipo carbure. Nada que ver con el admirable estratega y revolucionario Hansi, que casi con la misma edad ha ganado menos de un tercio de los títulos (9 vs 31) que Carlo, quien, además, últimamente empieza a responder en ruedas de prensa como si representara al club. Intolerable. Lástima que parte del madridismo no sepa ver cuál es el lado correcto de la historia en este caso. Yo les digo: ahora mismo, Ancelotti über alles.

ANCELOTTI ES UN MAL ENTRENADOR. NADA QUE VER CON EL ADMIRABLE ESTRATEGA Y REVOLUCIONARIO HANSI, QUE CASI CON LA MISMA EDAD HA GANADO MENOS DE UN TERCIO DE LOS TÍTULOS QUE CARLO, QUIEN, ADEMÁS, ÚLTIMAMENTE EMPIEZA A RESPONDER EN RUEDAS DE PRENSA COMO SI REPRESENTARA AL CLUB. INTOLERABLE

Los madridistas somos lo peor. Pseudodelincuentes. Disfrutamos de los robos porque somos amorales o seres vivos sin conocimiento. Merecemos lo peor. No hay un odio semejante al antimadridismo. Es universal, multicultural y para todos los públicos. Los niños lo maman de sus progenitores y los ancianos lo retroalimentan con los agravios imaginarios de otro siglo.

Si un culé pata negra de Honduras, pongamos por caso, supiera lo que significa y lo que simboliza la expresión "Més que un club" tal vez pensaría dos veces si le compensa dedicarle sus desvelos y su ocio a una causa con raíces supremacistas y excluyentes que es más un actor político que un club deportivo. La hemeroteca está llena de esa mierda. Está ahí para que todo el mundo lo pueda ver, pero la zombificación del culé ya culminó. Siguen el rastro cerril de la doctrina oficial del club: "No hay pruebas", "el dinero nunca llegó a los árbitros", o hablan de una delirante conversión de dinero blanco (facturas) en dinero negro, para pagar sobresueldos a directivos deshonestos. Es su mejor opción. Cómo van a reconocer la realidad. Es demasiado fea. Es mucho más aceptable encontrar un enemigo y volcar en él toda la fealdad y la miseria, un antagonista. El fenómeno tiene nombre en psiquiatría y se llama proyección. Satisface la necesidad de no sentirse lo que uno realmente es, por oposición a lo que quisiera ser, representado por alguien sobre el que proyectar la dolorosísima certeza de ser peor.


El antimadridismo empieza a ser tan universal como el madridismo en virtud del impacto global de las redes sociales. El Real Madrid es universal, pero sólo un club de fútbol. El mejor club de fútbol de la Historia. Uno de los más grandes de la historia del deporte. Los hay más ricos, con más secciones deportivas (muy útil para sumar copas de Europa de medio pelo, a ver si así...), los hay más "populares" que compensan con extras sobre el salario mínimo a entrenadores para que reeduquen a los seguidores violentos y ejerzan de cheerleaders cuando la ocasión lo requiera. Hay clubes cuyas aficiones "lo sienten más", "lo sienten distinto", pero en el fondo, todo se reduce a uno de los pecados más simples de verificar: la envidia. Porque somos ricos, porque somos guapos (vean a Bellingham con su novia o a Endrick con la suya), porque somos un gran club, el de las remontadas inexplicables, la épica, el de la bandera limpia y blanca que no empaña. Y eso… eso es insoportable.
-

4-4: El Real Madrid, penúltima Copa en el abismo


'..El Madrid se toma la penúltima Copa en el abismo, ese que tanto ama, para alegría de los cardiólogos y desesperación nuestra. Se clasifica para otra final de Copa del Rey a pesar de que, según se oye, todos juegan mejor que él..'

 4-4: El Real Madrid, penúltima Copa en el abismo

La Galerna/2 Abril 2025
El Madrid encaraba el encuentro de vuelta de las semifinales del Campeonato de España contra la Real Sociedad con las cuentas saneadas, hueco salarial y en un estadio terminado, de élite y sin aluminosis. El plan era superar la eliminatoria con tranquilidad y marchar pronto a descansar para afrontar el próximo duelo. Pero al Madrid no se le dan bien ese tipo de planes y acabó recurriendo por enésima vez a la épica como remiendo a los errores.

Carletto eligió un frente de ataque tribrasileiro, Rodrygo, Endrick y Vini, secundado por un centro del campo integrado por Tchouaméni, Valverde y Bellingham. En la retaguardia, Lucas V., Asencio, Alaba y Camavinga, que oficiaría de lateral izquierdo. El encargado de guardar la meta, Lunin. El del pito, Alberola Rojas. Y en el VAR, Trujillo Suárez; la cara es el espejo del alma.


El partido comenzó con el interés de una reunión de trabajo: intercambio de posesiones yermas, un par de pases de Lucas Vázquez quién sabe dónde, un disparo romo de Endrick... lo normal. Hasta que el joven brasileño se apropió del balón con ese cuerpo de M. A. Barracus que tiene y se fabricó una chilena que a punto estuvo de colocar el 1-0 en el marcador 360 grados con el que sí cuenta el Bernabéu.

El encuentro pareció desperezarse y acto seguido Vini pudo anotar el primero de tiro cruzado si Remiro no lo hubiese evitado. El propio Vinícius desbarató la siguiente acción de ataque donostiarra. Entonces la Real se quedó con el balón para jugar ellos solos durante un rato y en el minuto 16 Barrenetxea aprovechó la no presencia de facto de Lucas Vázquez para plantarse solo delante de Lunin y batirle por debajo de las piernas. Eliminatoria empatada. ¿Para qué tomarse el partido en serio desde el principio?

Minutos después del tanto visitante, Jude cruzó en exceso y marró una buena ocasión de empatar. Apenas un suspiro más tarde, Rodrygo disparó fuera también a la derecha de Remiro. Y otra vez Bellingham desde lejos, pero muy alto.

Andábamos todos postulándonos como lateral derecho del equipo cuando Vini se encargó de desintegrar los malos pensamientos sirviendo un pase magistral con el exterior a Endrick para que el 16 marcase un golazo de vaselina. El ex del Palmeiras ya había sido el autor del tanto madridista de la ida. El brasileño tiene más definición que una tele 8K (desconozco si este dato es cierto y/o actualizado).


La asistencia genial del 7 provocó un pinchazo en la úlcera de todos esos madridistas que vuelcan sus frustraciones en el último trofeo The Best. Aunque en el minuto 40 disparó fuera, motivo suficiente, según los entendidos, para pedir de nuevo su destierro a Arabia.

Frisando el descanso, una arrancada purasangre de Camavinga propició un tiro franco de Endrick, mas su disparo a la remanguillé se marchó desviado.

No ha quedado reflejado en esta crónica, pero el inglés Bellingham fue el autor de varias acciones de mérito durante la primera mitad (acabaría firmando una actuación heroica). Nos hemos acostumbrado a que juegue en nuestro equipo uno de los grandes. Clarividencia, clase, empuje y actitud.

El descanso llegó cuando Jude se marchaba solo a la contra tras un piscinazo de Cubo. No esperábamos menos de uno de los colegiados que pagaron al hijo de Negreira y siguen en activo.

El segundo tiempo arrancó con un casi gol olímpico de Rodrygo. Remiro salvó in extremis. El Madrid había salido mejor que en la primera mitad —no duraría mucho— y a continuación Endrick protagonizó una incursión por la línea de fondo muy meritoria que no pudo rematar Vini porque acabó derribado.

En el córner siguiente, Remiro noqueó a Bellingham de un fuerte manotazo. Sabemos que aunque el portero rival golpee en la cara a un jugador del Madrid nunca será penalti por cualquier motivo que elijan ustedes, aunque finalmente todos se reducen a que el agredido lleva una camiseta blanca. Probablemente esto aparezca en alguna circular arbitral.

Un poco después, empujón y manotazo al unísono de Zubimendi y Aritz sobre Endrick, rematado con un talonazo en la cara al caer. Como el delantero lucía camiseta blanca —ver párrafo anterior—, ya saben cómo acabó la jugada.

En el 56', pisotón de Sucic a Valverde al caer de un salto. ¿Qué posibilidad hay de que tres acciones dolorosas seguidas sobre jugadores del Real Madrid sean todas casuales y lances que no merecen sanción? Antes de responder, una cuarta: Aramburu barrió a Vini, pero pilló a Alberola enviándole un bizum a Javier Enríquez. Se demoró en mandarlo, porque tampoco vio una clara falta sobre el 7 al borde del área.

Bellingham probó suerte desde lejos en el 60 y se encontró con una buena respuesta de Remiro.

Mbappé entró al campo en el minuto 65 en sustitución de un Endrick muy ovacionado por el Bernabéu. ¿Era el brasileño el cambio más adecuado?


En el 69 el Madrid casi se come un gol de Zubimendi, que remató de primeras con la izquierda a la salida de un saque de esquina y Lunin salvó con una parada muy meritoria. El rechazó lo envió fuera Oyarzabal desde cerca. La Real había recobrado vigor, el Madrid era un desastre.

Dos minutos después, gol de tacón de Alaba, pero en propia meta. 1-2 y eliminatoria igualada.

Hasta el 73 no mostró amarilla Alberola a Aramburo, que casi desguaza nuevamente a Vinícius al propinarle otra patada alevosa.

Ancelotti movió el banquillo para dar entrada por fin a Modric por Lucas, por lo que el Madrid contaría con lateral derecho, Valverde, hasta el final del partido. Pero entonces Alaba anotó un doblete en propia meta y la Real Sociedad se colocó 1-3 arriba. Quedaban 10 minutos. El Madrid llevaba un rato que no estaba.

Se apareció de nuevo Vinícius —y ya no se fue— para firmar una gran jugada y servir otra asistencia, en esta ocasión a Bellingham, quien remató canónicamente de primeras a gol. 2-3. Eliminatoria empatada.


Vinícius falló el tercero poco después frente a Remiro. No en vano no había hecho nada, salvo propiciar dos goles. ¿Acaso es importante eso en fútbol? Seguro que no. El córner siguiente lo empotró de cabeza a gol Tchouaméni. 3-3 cuando quedaba un suspiro para el 90 y en ventaja el Madrid.

A Alberola no le sentó bien y añadió 7 minutos. No hizo falta consumirlos para que Oyarzabal aprovechase una cantada de Lunin para anotar el cuarto de la Real. Eliminatoria en tablas otra vez. El Madrid goza de la solidez defensiva de una servilleta de papel.

Bellingham a punto estuvo de marcar de cabeza en el 94, pero nuevamente intervino con acierto Remiro. Era gol cantado.

Con un centro blandito de Alaba terminaron los 90 minutos y llegábamos a una prórroga deseada por todos, sobre todo por Ruido Bernabéu. El Madrid había dejado mucho que desear, principalmente en defensa, dos goles de la Real fueron en propia meta y los otros dos errores de Lucas Vázquez y Lunin.

El tiempo extra lo inició el Madrid con Fran García y Rüdiger en detrimento de Camavinga y Alaba. A los dos minutos, un robo de Rodrygo inició un contrataque que acabó rematando al lateral de la red Vini tras pase de Kylian.

Se llegó al final de la primera parte de la prórroga con un empujón de Elustondo a Mbappé dentro del área cuando iba a rematar a gol el 9. Ya saben que en estos casos nunca es penalti para el Madrid porque los defensas siempre "molestan lo justo", pero no cometen infracción alguna.

Brahim y Güler por Asencio y Rodrygo para arrancar los últimos 15 minutos.

Olasagasti hizo una entrada durísima a Vinícius, quizá la más fuerte vista en mucho tiempo, terrorismo futbolístico, que ni Alberola ni Trujillo consideraron roja. Terrorismo arbitral. Habrá que escuchar después las quejas de Imanol.

Y llegó Antonio en el 115 para vengar la alevosa y terrorífica patada de Olasagasti. Rüdiger marcó el 4-4 de cabeza a la salida de un córner magníficamente botado por Arda.

El partido acabó con otro gol salvado por Remiro a chut cercano de Brahim.

El Madrid se toma la penúltima Copa en el abismo, ese que tanto ama, para alegría de los cardiólogos y desesperación nuestra. Se clasifica para otra final de Copa del Rey a pesar de que, según se oye, todos juegan mejor que él
--



Andrés Amorós: «Miguel Hernández identifica el toro con el ser humano y, en concreto, con el español»

Ver Video 

El catedrático de Literatura y crítico taurino de El Debate recuerda que sin tauromaquia el toro desaparecería

Andrés Amorós: «Miguel Hernández identifica el toro con el ser humano y, en concreto, con el español»

Miguel Pérez Pichel
El Debate / 29 Marzo 2025
El catedrático de Literatura Andrés Amorós es como esos sabios de otro tiempo en torno a los cuales se reunía el pueblo, o la tribu, o la comunidad, para alimentar el espíritu con su sabiduría.

Amorós, crítico taurino de El Debate, es un erudito en el sentido más estricto del significado del término: es experto en literatura, en toros, en música, en filosofía…, y sobre todo, en los entresijos de la vida, de la naturaleza humana y del espíritu.

Fruto de esta erudición es su extensa producción bibliográfica. Su último libro Las cien mejores poesías taurinas (El Paseillo), aúna sus dos grandes pasiones: la tauromaquia y la poesía, con una selección de las mejores poesías taurinas desde Alfonso X el Sabio o Gonzálo de Berceo, hasta Luis Alberto de Cuenca, Sabina o Calamaro pasando por los grandes escritores del Siglo de Oro, del romanticismo español o de la Generación del 27.

Don Andrés, en este libro usted aúna sus dos grandes pasiones: los toros y la poesía. ¿Estaban predestinadas la tauromaquia y la poesía a una relación simbiótica?

–Yo creo que sí. La tauromaquia ha dado lugar a una literatura amplísima, a verdaderas bibliotecas. La biblioteca del Conde de Colombí, y la biblioteca que ahora está en la plaza de toros de Madrid.

La poesía es el género más adecuado para la tauromaquia, sin duda. Porque la tauromaquia tiene muchos aspectos y cada poeta se fija en el aspecto que más le llama la atención.

Para unos, la tauromaquia es un espectáculo colorista, como para Manuel Machado, por ejemplo. Algo sensual, un espectáculo brillantísimo: «Ronco toque de clarín...». Para otros, lo que importa es el animal en el campo, que también es una belleza, una poesía de la naturaleza. Por ejemplo, Rafael Morales, Aleixandre.

'Hay muchísima riqueza de poesía taurina. Yo creo que eso merecía no solo la antología, sino, también, el comentario'

Otros, en cambio, se fijan en el torero como héroe popular. Pues Moratín hace eso, también Aleixandre.

Para algunos la tauromaquia es símbolo del ser humano, de la vida y de la muerte. Y ahí está Miguel Hernández y Dámaso Alonso y Lope de Vega y Sor Juana Inés de la Cruz. Mucha gente.

Los hay también para los que la tauromaquia es algo muy trágico: Lorca, evidentemente, El Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Pero Medina Medinilla también tiene un poema que es una belleza.

Ejemplar de 'Las cien mejores poesías taurinas',
de Andrés AmorósThorun Piñeiro

Algunos lo toman desde el punto de vista costumbrista o humorístico: Quevedo, Torres, Villarroel. Para otros es un motivo de crítica de una España, digamos, vieja, dormida: Antonio Machado, el Llanto por las virtudes y Coplas de don Guido.

El que más sabe de toros de todos los poetas que yo conozco, el más entendido de técnica, de historia, es Gerardo Diego. Tiene un libro, La suerte o la muerte, que es una tauromaquia completa en verso.

Para algunos está unido a la religión: Berceo, Alfonso X. Para muchos está unido al símbolo de España: Miguel Hernández, Blas de Otero. Algunos utilizan la burla contra los antitaurinos, como Antonio Carvajal.

Hay muchísima riqueza de poesía taurina. Yo creo que eso merecía no solo la antología, sino, también, el comentario.

Lo que he procurado en este libro es que, cronológicamente, abarque toda la literatura española desde el comienzo, el poema de Fernán González Berceo, hasta hoy, hasta Sabina, Calamaro. Y unir la llamada literatura culta con la llamada literatura popular. La cultura es una suma.

–Usted selecciona las 100 mejores poesías taurinas, pero las ordena por orden cronológico. Si tuviera que elegir la mejor de todas, ¿cuál sería?

–Lo de las 100 es una cosa simbólica. Cuando yo era chico fue muy popular en España, las selecciones como las 100 mejores poesías de la lengua castellana. Bueno, pues elijamos cien.

El problema ha sido cortar, aunque no lo parezca. A mí me habría sido más fácil añadir 50 más, pero hay que elegir y lo sientes.

Dentro de eso, todas las que elijo tienen un cierto valor también literario, un valor significativo, no sólo taurino. Obras maestras, sin duda ninguna. El Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de Federico García Lorca. Junto con las Coplas de Jorge Manrique es la mejor elegía de la literatura española.

Andrés Amorós en la redacción de El DebateThorun Piñeiro

A mí me gusta también mucho Miguel Hernández. En el primer libro importante suyo de poemas, El Rayo que no cesa, hay unos sonetos absolutamente maravillosos porque no se queda en lo externo de la tauromaquia, sino que profundiza y lo que busca es la tauromaquia como símbolo de la vida y de la muerte y del amor. Miguel Hernández utiliza la fiesta de los toros como símbolo del destino trágico del hombre.

La gran metáfora es la del toro de Miguel Hernández con una expresión muy bonita, que yo le comenté a Mario Vargas Llosa y me dijo ‘uy, qué bonito. Pues esto lo voy a usar yo’: «Como el toro, me crezco en el castigo».

¿Qué es eso de crecerse en el castigo?: Una característica que tiene el toro bravo es que primero acude al caballo sin saber qué le va a pasar. Ahí le hieren con la puya y vuelve a ir. Se crece en el castigo. Es una metáfora maravillosa del ser humano de crecerse ante las adversidades.

No se queda en lo externo, sino que se identifica con el toro. El toro como símbolo del ser humano y, concretamente, del ser humano español.

–Ha hablado del poema de Lorca Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. ¿Tiene predilección por este poema? ¿Puede explicar brevemente su importancia?

–En España, y en la literatura española de todos los tiempos, hay dos obras maestras absolutamente indiscutibles: Las Coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique, y el poema de García Lorca Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.

¿Por qué es tan grande? Hay gente que cree que Ignacio Sánchez Mejías no existió, que se lo inventó Lorca. Y no es así. Era un torero. Es decir, tiene un fundamento histórico real, concreto.

Todo poema elegíaco incluye una meditación sobre la muerte, pero también sobre el elogio del muerto concreto. Resulta que Federico era amigo de Ignacio. Ignacio Sánchez Mejías fue el mecenas de la generación del 27.

'Gracias a Federico García Lorca, Ignacio Sánchez Mejías es un modelo de afrontar la muerte'

En 1927 acuden a Sevilla una serie de poetas a los que Ignacio metió en el tren. Les paga el viaje y los lleva a Sevilla.

Ignacio Sánchez Mejías era un personaje fantástico, con una curiosidad inagotable que, además de torero, fue dramaturgo, que con la Argentinita quiso potenciar el flamenco, fue presidente de la Cruz Roja y del Betis. Le gustaba montar a caballo y pilotar aviones... Era una persona realmente extraordinaria. Increíble. Fue una tragedia muy grande que muriera.

Un momento de la entrevista con Amorós en El DebateThorun Piñeiro

Pero lo importante es que con García Lorca, a partir de esa muerte concreta, el muerto se universaliza. García Lorca no se queda en el costumbrismo. No dice nada en el poema de cómo toreaba Ignacio. No habla ni del capote, ni de la muleta, ni de las banderillas... Lo considera como ser humano, lo convierte en un ser humano ejemplar, en un modelo.

Gracias a Federico García Lorca, Ignacio es un modelo de afrontar la muerte. Y también gracias a él Ignacio no ha muerto del todo. Gracias a su canto, a su poema, Ignacio no ha muerto para siempre.

–Entre los poemas seleccionados, los hay de grandes escritores identificados con la izquierda: Antonio Machado, Federico García Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti… ¿Muestra eso el sinsentido de la obsesión de la izquierda política contra la tauromaquia?

–Es que esa obsesión es una tontería absoluta. Es una cuestión de sentido común. La tauromaquia no es de izquierdas ni de derechas. La tauromaquia es un arte popular español. Es del pueblo español y en el pueblo español hay gente de izquierdas, de derechas, de centro y de todo.

Además, como es un arte, no se impone a nadie. Es algo que elegimos libremente. Algunos izquierdistas actuales, absolutamente ignorantes y sectarios, pretenden identificar la tauromaquia con una España de derechas o cerril o anti europea. Eso es un verdadero disparate.

Yo puedo dar listas de escritores y de personajes importantes de la izquierda que eran apasionados de los toros, y listas de personajes de la derecha que también eran apasionados de los toros, y listas de gente de la izquierda a los que no le gustaban los toros y estaban en su derecho.

Ahora, a lo que no tienen derecho es a ignorar la realidad, de falsificarla, de mistificarla, como decir que la tauromaquia es de derechas o es de Franco. Eso es sencillamente de una ignorancia enorme. Es simplemente ignorancia, barbarie, sectarismo, como el que tiene el actual ministro de Cultura, el señor Urtasun.

–Cantantes actuales como Joaquín Sabina y Andrés Calamaro también han dedicado versos a los toros, y poetas de relevancia, como Luis Alberto de Cuenca. ¿Hay relevo generacional entre los poetas taurinos?

–No es algo automático, no es mecánico. Yo siempre pongo un ejemplo. Hacia 1605 en Madrid coinciden Cervantes, Lope, Góngora Quevedo y Calderón. ¿Por qué surgen a la vez tantos buenos poetas? Pues no se sabe. Pues porque Dios quiere. No hay una razón sociológica mecanicista que lo explique.

En el año 27 se reúnen Lorca, Salinas, Guillén, Alberti, Cernuda y muchos más. En ese momento hay una cercanía muy grande del mundo de la cultura al mundo de la tauromaquia.

'Hay una cosa que a los antitaurinos que les da igual, que omiten o callan: sin tauromaquia, si no hubiera la fiesta, el toro desaparecería'

¿Qué es lo que pasa ahora? Creo que hay menos cercanía del mundo de la cultura y del mundo joven al mundo de la tauromaquia. Por dos razones concreta. Primero, la sociedad española ha cambiado y ahora es mucho más urbana, cuando antes era más rural.

Antes, la sociedad española sentía más cerca el campo, el toro, el animal, toda una serie de tradiciones que mis hijos, y no digo mis nietos, probablemente no conocen, como la matanza del cerdo o muchos ritos tradicionales del campo español. Y el toro, nace en el campo. España es menos rural, más urbana.

Hay una cosa que a los antitaurinos que les da igual, que omiten o callan: sin tauromaquia, si no hubiera la fiesta, el toro desaparecería. Esa especie maravillosa no es una especie natural, es una creación artificial del ser humano, de los ganaderos.

En segundo lugar, hay unos prejuicios de animalistas radicales que quieren prohibir la tauromaquia como quieren prohibir otras cosas más. Yo suelo decir, más o menos en broma o en serio o las dos cosas, que si yo fuera antitaurino sería muy buen antitaurino.

Porque la tauromaquia tiene aspectos criticables, por supuesto. Y las artes plásticas, y la novela… En la tauromaquia no todo es inmaculado, pero hay que conocerlo. Y la gran mayoría de los antitaurinos hablan desde una ignorancia y de un desconocimiento absoluto y dicen ‘el pobre torito’.

Bueno, al torito no se han acercado de ninguna manera. Basta con ver un toro, aunque tú estés detrás de un muro de piedra, a tu nivel para asustarte. El toro es uno de los animales más feroces de la creación, de los más terribles que existen.

Cuando a mí me dicen que es algo bárbaro, salvaje y que los taurinos son unos asesinos sanguinarios… Hombre, si a mí me llaman bárbaro y salvaje y voy de la mano de Picasso y de Goya, y de García Lorca, y de Miguel Hernández, y de Orson Welles, y de Hemingway..., pues voy a gusto. No seré yo tan raro ni tan tonto.

Los suaves se han puesto serios / HUGHES


Los suaves se han puesto serios

HUGHES
Una reacción a la condena a Le Pen va a ser igualar populismos. Unos y otros, los de derechas e izquierdas, se quejan del lawfare.

Por eso el izquierdista Melenchon dice que la destitución de un cargo electo es decisión del pueblo. Lo siente así. Cuando Elon Musk alude a la izquierda radical quizás peca de reduccionista.

Las cosas se han puesto serias y la división del momento no es izquierda y derecha sino euroglobalistas contra soberanistas (o nacionalistas en su sentido virtuoso).

Por eso hemos visto aparecer un radicalismo en el centro, el radicalismo temible de los suaves, que piden expropiaciones, cancelaciones, censura, vetos, guerra… La diferencia es que ellos lo hacen con, dicen, el Estado de Derecho, expresión que va sonando a maza.

Solo había que ver al mercurial Macron pasando revista a las tropas. No es un hombre que pueda nombrar cónsul a su caballo. Es un hombre que puede hacerlo primera dama.

Una reacción contra lo de Le Pen será el silencio. Otra, por supuesto, el aplauso cerrado (el tipo de desfachatez de los socialistas españoles) y entre medias un camuflaje, un engañabobos con disquisiciones críticas de tipo político o técnico; por ejemplo, que la inmediata inelegibilidad de Le Pen deriva de una ley reciente que ella defendió con ardor y que, por tanto, se lo merece un poco.

Esto sería el tipo de media verdad para contentar a quien, más por narcisismo que por conciencia, quiere aun prestar atención o hacer como que presta al funcionamiento de las cosas.

La realidad es que se trata de un juicio dimensionado y estirado hasta lo político, con una sentencia que pretende efectos inmediatísimos, para ya, para ayer.

Todo lo que en su defensa diga ahora Le Pen se interpretará como ataque a la justicia, al derecho, a la mejor Europa… como si fuera una Irene o María Jesús Montero (raro será que esto no se haya escrito ya).

Hay reacciones en el espectro pintoresco, que también cuenta. La del analista Pedro Baños destacó por su humor: «Georgescu, Le Pen… ¿Alvise?». Un tuit que resume una corriente, no pequeña en las redes, que confunde las cosas (la confusión puede ser muy progubernamental) y mezcla lo real con lo teatral, lo relevante con lo extravagante, lo que molesta con lo que no.

Si un parecido hay con el populismo de izquierdas y hasta con el putinismo es el del establishment llamado liberal, porque también le pone apellido a la democracia: la democracia liberal, tan estirada ella, al final es prima no tan lejana de la democracia popular o de la democracia soberana.

El estado de la europea ya lo conocíamos por el funcionamiento intergaláctico de la Comisión o por ese pequeño detalle de repetir un referéndum hasta que lo ganan (Dinamarca o Irlanda). Ahora gira, se focaliza. Ya no es contra el pueblo. Ahora es contra una parte concreta del pueblo.

La condena a Marine Le Pen en Francia hace pensar en Georgescu en Rumania y los dos casos evocan la persecución a Trump. Pero podríamos seguir, y lo difícil ya sería parar: la reforma constitucional alemana con parlamento expirado, las restricciones al sufragio a la minoría rusa en Estonia, las amenazas a Hungría, la amnistía golpista en España, el sistema policial y judicial de dos niveles de Reino Unido

1 de abril de 2025

martes, 1 de abril de 2025

Bienvenido, irrepetible Morante / por Carlos Bueno


'..El genio regresó a los ruedos el pasado fin de semana después de que su enfermedad mental le obligara a retirarse durante 210 días. Y volvió tal cual se marchó. Faena grande al primero y pitado en el segundo. Luces y sobras. Clarividencia y oscuridad. Vítores y abucheos. Siempre gracia y pellizco, también controversia; nunca indiferencia..' 

Bienvenido, irrepetible Morante

Carlos Bueno
Si yo fuese pintor me gustaría ser Sorolla, que reflejó como nadie algo tan irreproducible como la luz. Si fuese escultor Benlliure, dueño del movimiento en un material tan inmóvil como una pieza de bronce. Si fuese compositor Mozart, el portento que con su música provocó sentimientos de difícil explicación con palabras. Si fuese montaña el Everest, el reto más alto del mundo. Si fuese mar el Mediterráneo, quizás porque mi niñez sigue jugando en su playa… Si fuese una flor la del azahar, que evoca el perfume de los campos de la tierra que me vio nacer. Si fuese cantante Sinatra, el nombre de la voz que se idolatra. Si fuese toro querría ser bravo hasta el final para quedarme por siempre en la dehesa de semental. Si fuese actor Robert de Niro, y si fuese torero el de La Puebla del Río.

José Antonio Morante, del arte del toreo un diamante gigante, del buen gusto amante, un flamante brillante de arte escalofriante. Cuando alguien me pide consejo para ver una corrida de toros por primera vez, siempre le digo: “Ves a ver a Morante”. Porque Morante es diferente aún cuando su sustento son los cánones más clásicos del toreo: parar, templar y mandar.

Morante manda y crea según la inspiración, y cuando ésta llega despierta los sentidos, pellizca el alma. Es genuino, auténtico, emocionante, arrebatador. Morante es armonía y belleza. Es arte conmovedor y vibrante. Es turbación y éxtasis.

Y como excelso artista también es impredecible. Hay momentos de lucidez y otros de turbiedad. Enigmas de los virtuosos, cosas de las musas. Lo cierto es que no suele estar a medias tintas porque no sabe fingir; blanco o negro, pero siempre Morante, por eso nunca deja indiferente. Quien le ha visto iluminado no lo olvida, y cada vez somos más quienes hemos tenido la suerte de paladear su toreo y de emocionarnos con él.

Muchos somos los que hemos podido disfrutar de la grandeza y majestad de su tauromaquia; tardes que puso a todos de acuerdo, actuaciones esplendorosas que le valieron orejas, rabos y premios; pero, sobre todo, emociones inolvidables, eso que vale más que cualquier abultada ficha de un festejo.

El de La Puebla es capaz de brindar la obra más maciza, de protagonizar un petardo sonoro o de derramar unas gotas de su particular esencia, suficiente para los buenos degustadores de los mejores caldos. Sea como fuere, no hay nada más bonito que ver torear a Morante ni nada más torero que una bronca a Morante.

El genio regresó a los ruedos el pasado fin de semana después de que su enfermedad mental le obligara a retirarse durante 210 días. Y volvió tal cual se marchó. Faena grande al primero y pitado en el segundo. Luces y sobras. Clarividencia y oscuridad. Vítores y abucheos. Siempre gracia y pellizco, también controversia; nunca indiferencia. Cosas de artistas inimitables e irrepetibles, cosas de Morante, el bienvenido, el bien hallado, el necesario.