la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 23 de junio de 2017

"EL HIJOPUTA NO DESCANSA": El cantante Nacho Vegas insulta a Fandiño.



Nacho Vegas, sobre Fandiño:
'Si no hubiese sido un torturador seguiría vivo'

Nacho Vegas ha publicado unas palabras en su perfil de Twitter sobre la muerte del torero Iván Fandiño, fallecido el pasado sábado 17 de junio en una corrida de toros a causa de una cornada. El cantante asturiano ha respondido a un mensaje de una usuario sobre las últimas palabras que el diestro pronunció: "Sí, vaya mierda de últimas palabras. Igual si no se hubiese dedicado a la tortura no habría tenido que decirlas y seguiría vivo".

A este mensaje se suma el del inglés Ricky Gervais, creador de la famosa serie 'The Office', quien hizo referencia a la muerte de Fandiño con esta frase: "Un precioso toro torturado se defiende".

Fandiño, de 36 años, murió en la ciudad francesa de Aire Sur L'Adour a consecuencia de una gravísima cornada inferida por un toro de Baltasar Ibán de nombre Provechito, que lo corneó en el costado derecho después de perder pie a la hora de instrumentar un quite por chicuelinas.

GREGORIO SÁNCHEZ,HOMENAJE AL HACEDOR DE TOREROS / Por Aquilino Sánchez Nodal




  • Con motivo de la muerte del amigo y matador de toros Gregorio Sánchez, reproducimos un magnífico artículo publicado en este medio en Mayo de 2011. Su autor, otro entrañable amigo que también nos dejó, Aquilino Sánchez Nodal, un gran aficionado, paladín de la cultura del toro, que también se vio inmerso en el mundo empresaria ltaurino.


“Vengo dispuesto a barrer toda la bisutería que empobrece la Fiesta, a torear con el matador que me echen y todo lo que salga por los chiqueros. Creo que soy el mejor torero en activo con el capote”. 

HOMENAJE AL HACEDOR DE TOREROS

Aquilino Sánchez Nodal
Madrid, 3 de mayo de 2011
“Vengo dispuesto a barrer toda la bisutería que empobrece la Fiesta, a torear con el matador que me echen y todo lo que salga por los chiqueros. Creo que soy el mejor torero en activo con el capote”. 

La temporada de 1.958 no había dado comienzo en España pero Gregorio Sánchez desafiaba sin rubor al sistema, a los toreros y los vividores que siempre perjudican y defraudan sin conciencia ni interés que el suyo propio. Una entrevista con tintes personales y profesionales se publica el día 17 de Febrero de 1.958. Gregorio era el “anunciador” de la llegada de otro rebelde del toreo, Manuel Benítez “El Cordobés”, con quien compartiría carteles en su última temporada. 

“Soy nacido en un pueblo de la provincia de Toledo, Santa Olalla hace treinta y un años. Antes de ser lanzado tuve que luchar con garras de tigre para abrirme camino en la vida. Trabajé en las labores del campo, de soldador y albañil. No había en aquellas profesiones ni fortuna ni futuro por lo que decidí jugarme la vida en el toro. Abandoné todo y me eche a los campos acompañado de miseria, desesperación y deseos de cambiar mi destino. Pueblos, plazas de carros, talanqueras imposibles, peligrosos “capeos” con toracos asesinos ya toreados o corridos por las calles. Era un camino sin final hasta que me ofrecieron ir de sobresaliente, en 1.947, con veinte años, a una novillada en Cadalso de los Vidrios. Comencé a intervenir en novilladas con toros más gordos que los que torearía con caballos. Luego llegó Madrid, el día 8 de Agosto de 1.954, no se como lo consiguió mi apoderado el señor Romero pero estaba anunciado para matar dos novillos de Rodríguez Santana con otros dos aprendices, Luis Díaz y José Rivas. Ya contaba con veintisiete años, no era ningún chaval. No resultó un sonado triunfo ni corté una oreja pero algo haría bien cuando me repitió la empresa al domingo siguiente. Me barruntaba que gustaba al público de Madrid, quizás porque encontraban un cierto parecido físico y en mis formas con Domingo Ortega pero yo no lo creía, no imitaba a nadie, toreo como soy sin fijarme en otro. Admiro a los toreros que han comenzado como yo, desde el sacrificio y las rastrojeras de los pueblos, Rafael Llorente, “Chicuelo II” o el mismo Domingo Ortega, forjados a sangre y fuego igual que yo. Hay muchos toreros que podrían haber sido profesores de música y son matadores sin haberse despeinado. Nunca he despreciado mis raíces, la tierra me ha parido castellano y torear como se destripan los terrones con dureza, arte, sencillez y el sudor de la frente. Por muchos millones que llegue a ganar con el toro nunca olvidaré las madrugadas a las cinco de la mañana cuando mi hermano me decía: -“Gregorio, hala, a dar de beber al “ganao” que hoy tenemos mucho tajo”. Cuando mi presentación en Madrid ya me había venido a vivir a la capital a trabajar de albañil, fue en 1.945. Nunca regresé para quedarme en Santa Olalla. Mi mayor ilusión era ganar lo suficiente para poder comprarme una de las casas que ayudé a levantar. ¡Mira que torear se me da bien, pero mejor poner ladrillos! … Y eso que había que sobrevivir a los inviernos y a la falta de “pienso” aunque había que tener más hambre de toros que de cocido para decidirse a entrar en lucha y disputar el terreno a las figuras. Muchos de aquellos toreros se habían hecho como yo y no se dejaban quitar un garbanzo. Mi alternativa fue en Sevilla de manos de Antonio Bienvenida, el 1 de Abril de 1.956, con Joselito Huerta de testigo y toros de don Joaquín Buendía. Por cierto, al pasar de muleta al de la ceremonia, me cogió de forma grave por la espalda. Ese año, el 14 de Mayo confirme con César Girón de padrino y astados de don Antonio Pérez, Alfonso Merino fue testigo. En mi carrera me he medido a todos los matadores y si era posible en la plaza de Madrid como dicen que hacían los toreros antiguos. Soy partidario de eliminar los sorteos en las corridas de toros. Creo que es una ventaja para los que más torean y una humillación para los modestos que no los queda más remedio que tragar, no es aconsejable para la igualdad de oportunidades. También se debe despreciar todo lo que empobrece la Fiesta, está a su alrededor y oscurece la pureza del toreo. Comprendería que algún matador prefabricado se moleste al leer esto … ¡Que piensen lo que quieran! Los que son toreros de verdad y se han dejado la piel para serlo y los ha costado mucho trabajo abrirse camino seguro que piensan como que yo y lo verán con agrado”. 

En la temporada de 1.962 dejaron de pasar las vacas gordas para Gregorio Sánchez y no volvieron, como no vuelve el tesoro de la juventud. El año 1.969, Gregorio Sánchez toreó 14 corridas de toros casi todas con Manuel Benítez. …. Lo demás hasta el homenaje, es conocido por todos los aficionados españoles, la Escuela, los apoderamientos, sus charlas, los berrinches y la añoranza de un pasado imperfecto lleno de triunfos y amigos. Quizás el apelativo más correcto para Gregorio Sánchez sea el de “hacedor” de toreros que aseguren el futuro a la Fiesta Eterna.

Escuela de Tauromaquia "Marcial Lalanda" de Madrid

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Enlace relacionado:

Muere el torero Gregorio Sánchez a los 86 años



La plaza de la madrileña de Las Ventas fue la que más gloria le dio allá por los años 50 y 60, donde se erigió en figura del toreo gracias a las nueve puertas grandes de Madrid.

  • Siempre se le recordará por despachar en apenas 80 minutos seis toros en solitario, de la ganadería de Barcial, a los que, además, cortó un total de siete orejas.

Muere el torero Gregorio Sánchez a los 86 años


ABC, 23/06/2017
El matador de toros toledano Gregorio Sánchez ha fallecido hoy a los 86 años en su domicilio por causas naturales, según han informado hoy a Efe fuentes de la familia.

Su hija mayor, Silvia, ha señalado que ha muerto alrededor de las 19:15 horas en su casa de Galicia, donde residía junto a su mujer desde que se jubiló en la escuela taurina de Madrid, hace tres años, y donde en los últimos años se ha ido apagando «como una vela» hasta el día de hoy.

Aún no se conoce dónde se instalará la capilla ardiente, o si sus restos se trasladarán a Madrid, pues la última voluntad del maestro de Santa Olalla era que le incinerasen y esparcieran sus cenizas sobre el albero de Las Ventas.


La plaza de la madrileña calle de Alcalá fue la que más gloria le dio allá por los años 50 y 60, donde se erigió en figura del toreo gracias a las nueve puertas grandes de Madrid que logró en su carrera, más una más como novillero.

Siempre se le recordará por despachar en apenas 80 minutos seis toros en solitario, de la ganadería de Barcial, a los que, además, cortó un total de siete orejas.

Fue en la entonces tradicional corrida a beneficio del Montepío de Toreros del 19 de junio de 1960 cuando Gregorio Sánchez se instauró definitivamente en la cúspide del toreo de la época, lo que llevó a ser líder del escalafón durante dos temporadas (1957 y 1958).

Pero antes había pasado muchas penurias, en la posguerra, donde vio como siete de sus once hermanos fallecían, además de su padre, que fue fusilado. Entonces encontró en el toro la vía de escape para huir del hambre y la miseria.

Su debut en público tuvo lugar en 1948, cuatro años más tarde debuta con picadores en Guadalajara, presentándose en Madrid, primero en Vista Alegre, en 1953, y después en Las Ventas, en 1954.

El 1 de abril de 1956 toma la alternativa en Sevilla, de manos de Antonio Bienvenida y en presencia del mexicano Joselito Huerta, y en junio del mismo año la confirma en Madrid, la primera de las muchas tardes de gloria que dio en el ruedo capitalino, donde toreó 50 corridas de toros, logró 39 orejas, además de ser uno de los pocos toreros en lograr cuatro apéndices en una misma tarde.

Tras 18 años de matador de toros decide retirarse en 1973, matando otros seis toros en solitario en Madrid, pero su vinculación a la actividad no cesó al convertirse en uno de los profesores de la escuela taurina de Madrid, donde trabajó hasta su jubilación, y cuyo mayor éxito fue el ser uno de los valedores fundamentales de Julián López el Juli, entre otros muchos.

Su poso como torero de corte clásico y dominadoras formas quedan ya para el recuerdo. El año pasado se descubrió en la plaza de toros de la capital un azulejo que homenajeaba «sus nueve puertas grandes en Las Ventas y su magisterio impartido en la escuela taurina de Madrid», un acto al que ya no pudo asistir y al que acudieron sus hijos.

Monumental de Las Ventas 1 de Mayo de 1966
Gregorio Sánchez, Andrés Vázquez, y Mondeño


VENEZUELA. PRELADOS TAURINOS / por Giovanni Cegarra


Cardenal Baltazar Porras y Obispo Mons. Enrique Rojas, Prelados Taurinos
--Foto Ramón Pico--

Va por Uds. Cardenal Chamo Porras y Obispo Mons. Kike Rojas, su guía pastoral ayude a encaminar a quienes tienen en sus manos el destino de nuestra Venezuela y Fiesta Brava y olé.



PRELADOS TAURINOS

Giovanni Cegarra
Mérida. 22.06.2017
Hay noticias que reconfortan y enaltecen a nuestra inerte Fiesta Brava en Venezuela, en estos tiempos enrarecidos por la intolerante diatriba política que vive el país, como lo son, el devenir triunfal por ruedos europeos, de dos jóvenes promesas del toreo venezolano, el hoy novel matador de toros Manolo Vanegas y el novillero Jesús Enrique Colombo, ambos tachirenses, a lo que se suma esta semana, la designación del nuevo Obispo Auxilar de Mérida, Municipio Libertador del Estado Mérida.

Mérida, en el Año Jubilar de su Plaza de Toros Monumental Román Eduardo Sandia y en su historia arquidiocesana andina merideña venezolana, cuenta hoy por hoy, con dos Prelados de la Iglesia Católica, dos Prelados Taurinos, a su Eminencia Cardenal Mons. Baltazar Enrique Porras Cardozo, Arzobispo Metropolitano y al Pbro. Luis Enrique Kike Rojas Ruiz, Cura Párroco de El Sagrario, Rector de la Catedral Basílica Menor de La Inmaculada y Capellán del coso taurino, hoy designado por el Papa Francisco como Obispo Auxiliar en la Arquidiócesis Metropolitana.

Mons. Baltazar Chamo Porras, Cardenal Arzobispo Metropolitano y Mons. Enrique Kike Rojas, Obispo Auxiliar de Mérida, dos Prelados cuya afición y pasión taurina corre por sus venas junto a la de Pastores de la Iglesia Católica que enorgullecen al gentilicio andino merideño venezolano y por supuesto, a nuestra Fiesta Brava, cuya guía espiritual y bendición vienen valederas en estos difíciles días que afronta y confronta nuestra Venezuela sumida en una cruenta crisis socio económica política cuya salida no tiene rumbo definido en quienes tienen en sus manos el poder sacarla del camino hacia el abismo.

Va por Uds. Cardenal Chamo Porras y Obispo Mons. Kike Rojas, su guía pastoral ayude a encaminar a quienes tienen en sus manos el destino de nuestra Venezuela y Fiesta Brava y olé.

jueves, 22 de junio de 2017

CIERRE DE LAS VENTAS: LA COMUNIDAD DE MADRID DESMIENTE PUNTO POR PUNTO LA PRIMICIA DE “EL MUNDO”.



Solo nos falta por saber quienes fueron los verdaderos culpable de haber intentado suspender por un año los festejos taurinos. La Comunidad ya habló al respecto. ¿Y el Ayuntamiento? A sabiendas de lo antitaurinos que son los que actualmente gobiernan en la ciudad de Madrid, todo hace pensar que ellos fueron los que intentaron cargase los toros en Las Ventas. ¿O no?


!Toma del frasco, Carrasco!… Pero la Comunidad de Madrid desmiente la primicia de “El Mundo”. ¿Quienes fueron entonces los verdaderos culpables?


PUBLICADO EN EL MUNDO
Las Ventas cancela la temporada
El coso debe acometer importantes obras

La plaza de toros de Las Ventas cerrará sus puertas este verano hasta nueva fecha, según informa Vicente Zabala de la Serna en el periódico El Mundo. Según esta información, el coso madrileño necesita unas importantes obras para mejorar la seguridad, en los accesos y en los tendidos, que serían de tal calado que, a pesar de que no hay fecha para la reapertura, se baraja la opción de que la plaza esté lista para la Feria de San Isidro de 2018.

La decisión ha sido tomada por la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, sobre todo por las trabas del consistorio para conceder licencias para espectáculos no taurinos por motivos de seguridad.
Por lo tanto, la corrida de toros programada para este domingo puede ser la última antes de la cancelación de la temporada. En cuanto al contrato con la nueva empresa gestora del coso, Simón Casas y Nautalia, quedaría en suspenso y se ampliaría, probablemente, hasta 2020.
Hay que recordar que el coso de Las Ventas fue inaugurado en 1929, es Bien de Interés Cultural desde 1994.


LA COMUNIDAD DE MADRID DESMIENTE PUNTO POR PUNTO LA PRIMICIA DE “EL MUNDO”

Las obras de mejora en la seguridad del edificio se realizarán por fases y no interferirán en la programación taurina tal y como se había dado a conocer a primera hora de este jueves

“La Feria de Otoño y todos los festejos taurinos se celebrarán”, anuncia el Consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido. Por su parte, Cristina Cifuentes, presidenta de la Comunidad de Madrid, también es tajante: “Que quede claro: no se suspenderá la Feria de Otoño en Las Ventas”.

Mientras tanto, ¿qué dice la empresa?

Dicen lo que sigue

Plaza 1, a la espera de confirmación oficial
La celebración del último espectáculo queda a la espera de la decisión de las autoridades

Han asegurado que no harán declaraciones y descargan la responsabilidad de la decisión y la hoja de ruta a partir de ahora en la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento.

Más allá del trastorno e inconvenientes que generaría la suspensión de la temporada taurina, consideran, sin ser una postura oficial de la empresa, que la medida tiene un aspecto positivo ya que con estas obras se resuelven los problemas que desde hace años presenta la plaza y pueden convertirla en un edificio moderno con todas las necesidades de evacuación y seguridad que se demanda a los recintos públicos en la coyuntura social por la que atravesamos.

De esta manera, también se acabará con las diferencias de criterio institucional que se manejaban a la hora de conceder permisos para ofrecer espectáculos en Las Ventas. Hasta ahora no se autorizaban o se ponían inconvenientes para espectáculos no taurinos que sobrepasaran cierto aforo y en cambio sí que se celebraban los taurinos, que de alguna manera estaban con el riesgo de se que aplicara un criterio semejante en cualquier momento, medida que podría tener peores consecuencias.

En todo caso, Plaza 1 sigue a la espera de la comunicación oficial por parte de las autoridades para desvelar todas las incógnitas que todavía quedan pendientes sobre el cierre del coso de Las Ventas. En estos momentos nadie se atrevía a asegurar si el del domingo será el último festejo de la temporada o habrá alguno más.

Solo nos falta por saber quienes fueron los verdaderos culpable de haber intentado suspender por un año los festejos taurinos. La Comunidad ya habló al respecto. ¿Y el Ayuntamiento? A sabiendas de lo antitaurinos que son los que actualmente gobiernan en la ciudad de Madrid, todo hace pensar que ellos fueron los que intentaron cargase los toros en Las Ventas. ¿O no?

Entre el Real Madrid y Cristiano, yo me quedo con el Real Madrid / por Juan Manuel Rodríguez



A este callejón con una salida tan estrecha y con tan poca visibilidad nos ha conducido de repente, sin comerlo ni beberlo y después de la mejor temporada de la historia del club, la soberbia, el desconocimiento y la altivez del mejor futbolista del mundo.

Entre el Real Madrid y Cristiano, yo me quedo con el Real Madrid

Juan Manuel Rodríguez
Si aún hoy, después de todo lo que ha pasado, Cristiano Ronaldo, tal y como publica el diario Marca, tiene previsto reunirse con Florentino Pérez nada más acabar la Copa Confederaciones para ponerle delante una oferta del PSG, es que o él o su "entorno", o ambos, no han aprendido absolutamente nada de nada. Aquí no hay término medio, no hay equilibrio posible: o estás con el club o estás con el jugador. El jugador es muy importante, importantísimo. Es tan importante el jugador que probablemente estemos hablando del futbolista más importante del Real Madrid desde que se marchara don Alfredo di Stéfano. Pero el club es más importante que cualquier futbolista y seguirá estando ahí y continuará ganando títulos cuando hayan pasado 25 años desde que Cristiano haya colgado las botas.

La intención de Cristiano de presentarle a Florentino Pérez una oferta del PSG es sólo eso, una intención. Primero porque el dueño del equipo francés y el presidente del Real Madrid tienen una "amistad cordial" y el jeque no quiere enemistarse con el equipo blanco; en cualquiera de los casos, el PSG no haría nunca un movimiento a espaldas del Madrid. ¿Una oferta de cuánto dinero?... Dicen que el PSG está dispuesto a entrar en la puja por MBappé y que lo haría como un elefante en una cacharrería, ofreciendo 140 millones de euros y un jugador. Pero MBappé tiene 18 años y su fichaje es amortizable. ¿Cuánto ofrecerían por uno de 32 años que el próximo febrero cumplirá los 33? ¿150?... Inaceptable para el Madrid. Si Cristiano o Mendes fueran inteligentes se ahorrarían esa oferta y pedirían perdón, pero hay mil ejemplos de futbolistas muy inteligentes dentro del terreno de juego y muy torpes fuera de él.

Puestos a elegir, entre el Real Madrid y Cristiano yo me quedo con el Real Madrid. A este callejón con una salida tan estrecha y con tan poca visibilidad nos ha conducido de repente, sin comerlo ni beberlo y después de la mejor temporada de la historia del club, la soberbia, el desconocimiento y la altivez del mejor futbolista del mundo. No me cabe la menor duda de que CR7 quiso hacer las cosas bien. Tampoco dudo de las buenas intenciones de sus asesores. No pondré en tela de juicio la actuación de Mendes, aunque tenga ya más jugadores representados con problemas que sin ellos. Pero han metido injusta e injustificadamente en la ecuación al club blanco, cuando Florentino siempre ha mimado a Cristiano. El Real Madrid no se merece eso. Los socios del Real Madrid no se merecen eso. Los compañeros de Cristiano no se lo merecen. No se lo merece Zidane. Alguien metió la pata... y ahora la deberá sacar.

Portugal: 28ª Semana de la Cultura Tauromáquica en Vila Franca de Xira



De 23 a 29 de junio transcurre una semana de reflexión y promoción de uno de los más fuertes elementos identitarios del Municipio: 
La Tauromaquia.

La 28ª Semana de la Cultura Tauromáquica da continuidad al ciclo de homenajes que el Ayuntamiento viene realizando a las grandes figuras del toro Vila-Franquense y en esta edición distingue a Victor Mendes, uno de los nombres ineludibles en este arte. En el Granero de la Patriarcal, que tiene por título "Victor Mendes. Torero Universal". Se inaugura el 24 de junio, a las 18h30, quedando patente hasta el día 8 de octubre.


El programa de la Iniciativa trae coloquios con personalidades renombradas para debatir esta expresión cultural; La presentación del libro conmemorativo de los 85 años del Grupo de Forcados Amateur de Vila Franca de Xira; Un Entrenamiento de Forcados abierto al público, una Novilhada con la Escuela de Toureio José Falcão; La promoción de las tertulias en el Jardín Municipal, la "Esperita" (actividad dirigida al público infantil), animación y otros momentos que puede conocer en el programa completo.

VILA FRANCA DE XIRA. "Victor Mendes Torero Universal"



Entre el 24 de junio y el 8 de octubre.

En el Centro Patriarcal de Vila Franca de Xira, la exposición "Victor Mendes. Tesorero Universal" La entrada será gratuita para conocer esta gran figura del toreo.

Es una iniciativa para mostrar al detalle la carrera del matador portugués, uno de las grandes figuras del toreo que llevó el nombre de Portugal por todo el mundo.

BADAJOZ. HOY COMIENZA LA FERIA EN HONOR DE SAN JUAN.



SOBRE LA MUERTE DE UN TORERO... / por Dr. Crespo




Maestro Iván Fandiño, yo sé que Dios ya te tiene a su lado. Pídele que proteja a tus hermanos de lentejuelas y seda y que asista a los médicos de las plazas de toros cuando caigan heridos. Porque estos hombres, los doctores Gouffrant, Scheiner, Giraud, Chambres, Mau, Darracq.. Al igual que quienes ejercemos la cirugía taurina en España, no son, no somos dioses ni ángeles de la guarda. Como ha dicho el Dr. Octavio Mulet hace poco “no nos consideramos nada de eso; somos unos profesionales que procuramos hacer bien nuestro trabajo y por eso exigimos medios y personal. La vida solo la salva Dios”.


SOBRE LA MUERTE DE UN TORERO...

Me llamo Enrique Crespo Rubio*, soy cirujano de plazas de toros y, exclusivamente como tal, trazo estas consideraciones porque cuanto he visto, leído o escuchado –en todos los sentidos- a raíz de la muerte en el ruedo de un torero, de mi amigo Iván Fandiño, me desconcierta, me remueve e incluso me ruboriza… Reitero que lo hago como Enrique aficionado a los toros y como Dr. Crespo facultativo de plazas con más de 36 años de ejercicio.

Han sido incontables las muestras de cariño, las palabras de admiración y las condolencias sinceras, que se han difundido hacia la figura del torero orduñés. Pero también, tristemente, como sucede últimamente en España con otras tantas circunstancias, se han desaguado comentarios irreverentes, toscos, infames, sobre su agonía y su muerte. La realidad incuestionable es que el día 17 de junio Fandiño resultaba herido en Aire-sur-l'Adour y fallecía en Mont de Marsan, a consecuencia –nadie lo olvide- de la embestida de un toro bravo.

Esta es mi primera consideración: no se deben buscar más responsables en esta tragedia, que ha marchitado para siempre la vida de un hombre, que ese animal. El toro, una “bestia” de soberbia belleza, es criado para mantener con el hombre una contienda –en el ruedo, en las calles- a vida o a muerte, cuyo desenlace la mayoría de las ocasiones permite alcanzar –al torero, al mozo- la gloria. Pero no siempre. Y cuando “el desenlace” provoca la tragedia en el ser humano, en cualquiera, a todos nosotros se nos quiebra el sentimiento y tardamos en aceptar el drama. Seguramente porque nos hemos acostumbrado a que en las carreras de los encierros y en la arena de las plazas ya no contemplamos la muerte en el testuz de los toros. Pero la fiesta de los toros lleva implícita, tarde o temprano, la sangre de sus partícipes; esa es una realidad dolorosa que nunca debemos olvidar y todos tenemos que aceptar. Si, el toro como animal temible es capaz de hacer sentir al hombre las emociones más fuertes pero también, como fiera agresiva, puede dañar, puede herir, puede matar.

Pocas horas después de la inmolación (del verbo inmolar: dar la vida en honor de algo) de Iván Fandiño en Aire-sur-l´Adour, el Maestro Luis Francisco Esplá, ciertamente emocionado, manifestaba que “el toro está hecho para herir; es su condición y sabe emplearla, sabe herir. El vulnerable es el ser humano; el toro es el vulnerante…” 
Y eso sucedió aquella maldita tarde. El toro, de nombre Provechito, hirió brutalmente al hombre, de nombre Iván, causándole unas lesiones tan severas que a la postre resultaron críticas y acabaron con la vida del héroe. Las lesiones originadas por el asta del toro afectaron a varios órganos vitales aunque, finalmente, serían los desgarros de las venas suprahepáticas los que determinarían el fatal desenlace.

Mucho se ha especulado sobre la asistencia que, en la Enfermería de la Plaza de Toros de Aire-sur-l´Adour, recibió el maestro Fandiño. Hasta es probable, sin duda por la desinformación de las primeras horas, que surgieran muchas dudas entre las gentes del toro e incluso en aquellas ajenas a él. No he querido, intencionadamente, pronunciarme hasta ahora sobre aquellas tremendas circunstancias.
Conozco lo suficiente la filosofía de trabajo de los profesionales médicos y las condiciones sanitarias en las plazas de toros de Francia. Ninguna es equiparable a las de España. Entre otros motivos porque la configuración y la ordenación sanitaria estatal son diferentes, incluso me atrevo a decir que, racionalmente, es más coherente la del país vecino. Sin embargo, desde mi punto de vista, la asistencia médico-sanitaria en las plazas de toros es mucho más adecuada y evolucionada en España, probablemente porque nuestro bagaje, en cuanto a la cantidad y a la gravedad de las heridas, sea infinitamente más numeroso.

La doctrina de trabajo, y por tanto la dotación e infraestructuras sanitarias en las Enfermerías, de los médicos españoles difiere en gran medida de la de los colegas franceses. Entre otras razones porque “nuestra cirugía taurina” se asienta en la tradición que nos transmitieron nuestros maestros cuya escuela, enraizada en los orígenes del arte quirúrgico y argumentada con los resultados en las heridas por asta de toro, nos enseña a proceder, ante una cornada, ante cualquier cornada, de forma inmediata y radical, aún cuando las circunstancias del entorno no sean todo lo favorables que deseáramos.

En los últimos días me han preguntado, privadamente o a través de las redes sociales, que pensaba y que hubiera hecho yo ante una herida como la de Iván Fandiño... Hasta ahora no me había expresado públicamente. Entendí desde el primer momento que la herida era tremenda, de una gravedad inusitada y por tanto crítica para la supervivencia del torero; y más cuando se confirmó el verdadero alcance de la cornada: las lesiones eran irreparables, eran letales. Ninguno de nosotros, de tantos como se han nombrado que podrían haberle salvado, lo hubiéramos hecho. 

Pero también voy a decir que mi forma de entender la cirugía taurina, mi filosofía, mi doctrina de trabajo en las plazas de toros, me habría empujado a operarle in situ, en la misma Enfermería, aunque el desenlace habría sido el mismo. Es la única cuestión en la que puede existir alguna divergencia a la hora de afrontar en la plaza de toros esa herida tan incierta, en cuanto a la supervivencia del herido. Desgraciadamente, repito, la cornada era mortal. Estoy convencido que el Dr. Darracq y su equipo hicieron no solo todo cuanto estaba en sus manos por evitarlo sino todo aquello que su ética profesional les aconsejaba en esos terribles momentos.

Los médicos de plazas de toros, de España y de Francia, de Portugal y de Hispanoamérica, tenemos que seguir trabajando para mejorar las condiciones médico-sanitarias de todas las Enfermerías e implicándonos en la formación de los jóvenes que un día nos sustituirán en esos burladeros que hoy ocupamos nosotros…. Con el solo objetivo de disminuir las consecuencias que acarrean las cornadas y las lesiones causadas por los toros. Pero, del mismo modo, somos conscientes que siempre habrá que lamentar tragedias como la de Iván Fandiño. Claro que estas no se producirían si estos héroes del presente, estos “Aquiles” modernos, estos dioses terrenales vestidos de oro y gloria, no hubieran elegido hacer de su vida la más bella ocupación del mundo. 

Maestro Iván Fandiño, yo sé que Dios ya te tiene a su lado. Pídele que proteja a tus hermanos de lentejuelas y seda y que asista a los médicos de las plazas de toros cuando caigan heridos. Porque estos hombres, los doctores Gouffrant, Scheiner, Giraud, Chambres, Mau, Darracq.. Al igual que quienes ejercemos la cirugía taurina en España, no son, no somos dioses ni ángeles de la guarda. Como ha dicho el Dr. Octavio Mulet hace poco “no nos consideramos nada de eso; somos unos profesionales que procuramos hacer bien nuestro trabajo y por eso exigimos medios y personal. La vida solo la salva Dios”.
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*Enrique Crespo Rubio es Secretario Gral. de la Sociedad Española de Cirugía Taurina.

La hora de la verdad / por Ramón Rodríguez Arribas




«En una democracia no puede haber nada ni nadie por encima de la ley, y cuando sobre ella se intenta poner la política, la historia, los derechos del pueblo o cualquier otro 'invento', actuando al margen y contra la Constitución y el entero Ordenamiento Jurídico, no hay más remedio que acudir a lo que las propias leyes establecen y hacerlo con oportunidad, proporcionalidad, prudencia y hasta mesura, pero haciéndolo»

RAMÓN RODRÍGUEZ ARRIBASABC, 22/06/2017 El lenguaje coloquial español está impregnado de frases tomadas de la fiesta de los toros, que resultan expresivas de situaciones reales; así, «coger el toro por los cuernos», «dar una larga cambiada», «estar para el arrastre», etcétera. Y tal vez, la más dramática es la de «la hora de la verdad», con la que se señala el momento en que el maestro, caída y casi plegada la muleta, blande la espada y cuando el toro se arranca, se abalanza sobre él para concluir con la suerte final de la lidia... o tal vez morir, como de hecho ha sucedido en bastantes ocasiones y algunas están ya en la historia, así los casos de los diestros Manolete y Paquirri, y hace solo unos días, aunque en distinta suerte de lidia, concretamente en un quite, hemos asistido a la tragedia sufrida en la persona de Iván Fandiño, que nos ha puesto una vez más de manifiesto el arrojo ante el riesgo y el valor de los toreros enfrentándose a la única fiera que existe en el territorio europeo y que no se ha extinguido gracias a esta fiesta, en la que el hombre afronta su propio destino, aunque nada comprendan quienes sin la nobleza del astado, demuestran su vileza celebrando el luto de los demás.

También en la vida de las naciones puede llegar esa hora de la verdad en la que está en juego su permanencia en la Historia de los pueblos. Hace unos días, el presidente de la Generalitat (representante ordinario del Estado en Cataluña según el artículo 152-1 párrafo 1º de la Constitución Española) ha anunciado, con la teatralidad que gusta al nacionalismo, la celebración de un referéndum en aquel territorio del Estado español, de cuya ilegalidad e inconstitucionalidad no dudan ni los que lo patrocinan, al que ha puesto la fecha del primero de octubre de 2017, fijando la pregunta, que viene a consistir en pedir a los españoles censados en aquella Comunidad Autónoma que digan si quieren que España siga siendo España o no, porque a ello equivale que se pronuncien si desean que Cataluña sea un Estado independiente, con forma de República, y todo ello prescindiendo de la opinión de los otros 40 millones de españoles que, por lo visto, «no tenemos derecho a decidir». Y encima proclaman que ese proceder, totalitario y sedicioso, es el «democrático» y los autoritarios y opresores son quienes no les dejan saltarse las leyes y hasta cometer delitos impunemente. Si no fuera por la extrema gravedad del asunto, sería para escribir un sainete, como los del inolvidable Carlos Arniches.

Lo que no cabe es sorprenderse de este anuncio porque, desde hace muchos meses y hasta años, las autoridades autonómicas de Cataluña han venido preparando y ejecutando medidas dirigidas a este referéndum, contra las reiteradas sentencias del Tribunal Constitucional, que han declarado siempre que no cumplirían. Otra cosa es que, como sucede cuando algún familiar o amigo dice que va a suicidarse, no nos lo hayamos querido creer, y yo el primero, confiando –ahora vemos que erróneamente– en que no se ejecutaría la locura y que no necesitaríamos asumir la responsabilidad de evitarlo de manera eficaz. Lo peor es que, en este caso, lo que está en peligro no es sólo Cataluña, sino España misma y ante ello hay obligaciones que impone el Ordenamiento Jurídico y que, adquiridas bajo juramento, no pueden dejarse de cumplir, aunque exigieran el empleo de instrumentos legales y medios, que nadie quisiera tener que utilizar, pero cuya omisión podría producir una gravísima responsabilidad, tanto para quienes debieran hacerlo, como para quienes deben de apoyarlo cuando se produzca, incluidos todos los españoles, que no podemos permanecer de meros espectadores de un «golpe de Estado lento» como lo calificó Alfonso Guerra; y es que en una democracia no puede haber nada ni nadie por encima de la ley, y cuando sobre ella se intenta poner la política, la historia, los derechos del pueblo o cualquier otro «invento», actuando al margen y contra la Constitución y el entero Ordenamiento Jurídico, que descaradamente se dice que se pretende destruir, no hay más remedio que acudir a lo que las propias leyes establecen y hacerlo con oportunidad, proporcionalidad, prudencia y hasta mesura, es cierto, pero haciéndolo, porque lo único que no se puede hacer es no hacer nada.

Las Navas del Marqués presenta su feria taurina.





Cuatro serán los festejos en la localidad abulense de Las Navas del Marqués con dos corridas de toros (una mixta), un festival en el que están incluidos los novilleros locales Daniel Barbero y Sergio Díaz junto a un concurso de recortes.

La presentación corrió a cargo de Rafael Ayuso, empresario de la plaza y matador de toros que también estará presente en el festival y un festejo más como concurso de recortadores, en el que participará Alejandro Pascual único recortador local ante la lesión de su hermano Rafael.

La Feria queda de la siguiente forma:

Día 9 de julio (domingo): Corrida de Toros de la ganadería de Alcurrucén para los diestros: Javier Herrero, David de Miranda y Miguel Ángel Silva.

Día 10 de julio (lunes): Concurso de recortes.

Día 11 de julio (martes): el Festival con los matadores de toros David Luguillano, Javier Conde, Rafael Ayuso y los dos novilleros locales Daniel Barbero y Sergio Díaz que lidiaran reses con el hierro onuvense de Macandro de origen Salvador Domecq “El Torero”.

Día 12 de julio (miércoles): Corrida de toros mixta del hierro de Dña. Mercedes Pérez Tabernero para Curro Díaz y Juan del Álamo y dos novillos para el novillero con picadores Ángel Téllez.

Todos los festejejos comenzarán a las 7 de la tarde.


miércoles, 21 de junio de 2017

Las propinas de Dios / por Enrique Amat



La muerte el pasado sábado de Iván Fandiño no deja de ratificar la veracidad del aserto del denominado Divino Calvo. Y es que si ya todos los seres humanos vivimos de las propinas de Dios, porque levantarse cada mañana es un regalo, lo es todavía más para todos aquellos que ponen en juego su vida en ese círculo mágico que es una plaza de toros.

Las propinas de Dios

“Vivimos de las propinas de Dios”. Esta es una de las múltiples sentencias que se le atribuyen a aquel coletudo de ensueño que debió ser Rafael el Gallo. Un ser de una personalidad fascinante y quien, al margen de sus brillantísimas desigualdades en la plaza, en la calle pródigo frases llenas de ingenio, sabiduría y gracejo.

La muerte el pasado sábado de Iván Fandiño no deja de ratificar la veracidad del aserto del denominado Divino Calvo. Y es que si ya todos los seres humanos vivimos de las propinas de Dios, porque levantarse cada mañana es un regalo, lo es todavía más para todos aquellos que ponen en juego su vida en ese círculo mágico que es una plaza de toros.

Ha muerto Iván Fandiño, como antes sucedió Víctor Barrio y otros muchos. Una muerte que va a contribuir a engrandecer y mitificar, como sucedió en otras ocasiones la figura de este espada de variados orígenes, con un maridaje entre lo gallego, lo vasco y lo alcarreño. Ahora sorprende, e incluso causa cierto sonrojo, leer o escuchar los elogiosos epítetos que le están dedicando algunos de los que otrora vertieron hacia él comentarios despectivos, críticos e irónicos. Pero la vida es así.

Y la muerte de este enrazado torero, quien por cierto ingresó en la Escuela de Tauromaquia de Valencia el 26 de enero de 1999 con el apodo de El Niño de la Antigua, en la que estuvo dos años, ha servido también a volver a magnificar y poner de manifiesto el respeto y la admiración que merecen todos cuantos se visten de luces en una plaza de toros. Y la grandeza de este arte efímero juego con la muerte que es la tauromaquia. Un arte tan denostado por algunos. Eso sí, utilizando argumentos cerriles, desde el punto de vista de la cerrazón, el sectarismo y el odio. Amparándose en un estúpido buenismo, y en ridículos eslóganes como eso las políticas inclusivas, la sostenibilidad, las sensibilidades y demás zarandajas.

Es la grandeza única de este ritual tan vivo y real pero a la vez tan efímero. El tratadista José Alameda aseguraba: “El toreo es difícil de ver porque es un arte en movimiento, un arte en el tiempo que nunca se detiene para que lo alcances, ni deja respiro para que lo vuelvas a pensar antes de haber transcurrido.”

Y es que el citado concepto de inmediatez, de incertidumbre y de riesgo, es algo esencial para entender y encontrar el verdadero sentido a la tauromaquia. Por eso, si después de haber vibrado al presenciar una faena en la plaza, uno la contempla en el video, en la tranquilidad de un salón, sabedor ya lo que ha sucedido en el ruedo y desprendiendo a todo aquello del riesgo, del miedo a lo desconocido, las cosas se perciben de una muy distinta forma.

Porque el riesgo y la posibilidad de la muerte, aunque no deseada por nadie, es algo esencial en el toreo. No ya en el sentido de que ésta se produzca o tenga lugar, ya que por fortuna no son tan numerosos los accidentes mortales en un coso, en comparación con otras manifestaciones como el boxeo, el automovilismo, el motociclismo o el alpinismo. Si no en el sentido de que su mera posibilidad, aunque remota, esté presente en el festejo.

Ese “aletear de negro la muerte por el redondel”, que decía el poeta Rafael Alberti, es lo que en definitiva engrandece y dimensiona la figura de los toreros. Así, García Lorca manifestó que: “La corrida es el único sitio donde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza.”

Eso es lo que significa meterse en ese círculo mágico que es una plaza de toros. Un espacio del que el espada no sabe si va a salir con vida, una vez entra en él. Hay que insistir en el hecho de que la muerte no se desea, pero es necesario que exista como posibilidad, como mera hipótesis, para que se pueda captar la grandeza que supone la creación del arte frente al riesgo.

Valga otra anécdota para ilustrar este tema. Francisco Arjona Cúchares fue un destacadísimo torero del siglo XIX. Un coletudo tan brillante y espectacular como seguro. Bullidor y dominador de las triquiñuelas de la lidia, casi nunca le cogían los toros. Un espada quien, en consonancia a lo que era su forma de torear, afirmaba: “De todas las suertes del toreo, la más importante es que no le coja a uno el toro”. Pues bien. Este espada tuvo una hija, María de la Salud, quien se enamoró de un joven lidiador llamado Antonio Sánchez el Tato. Un lidiador valiente y arrestoso, corajudo y entregado, al que sí cogían los toros con relativa frecuencia. Cuando aquella hija fue a pedirle a Cúchares permiso para casarse con el Tato, la contestación de su ilustre padre fue la siguiente: “Te doy mis bendiciones para que te cases, hija mía. Pero no pierdas de vista una cosa. Que no todos los toreros son como tu padre, que cuando sale de casa para torear una corrida y dice ¡hasta luego!, vuelve. Hay toreros que no vuelven de pie, sino en una camilla o dentro de una caja de pino”.

Cabe recordar que Cúchares acabó muriendo en la plaza cubana de La Habana, pero no como consecuencia de la cornada de un toro, sino a causa de sufrir un vómito negro. En tanto que su yerno, Antonio Sánchez el Tato, perdió una pierna de resultas de una cornada sufrida en la plaza de toros de Madrid, en una corrida que se celebró el lunes 7 de junio de 1869 con el fin de solemnizar la promulgación de la Constitución. La terna estuvo compuesta por El Tato, Vicente García Villaverde y Lagartijo. Los astados fueron de Vicente Martínez. El cuarto, de nombre Peregrino, le cogió al entrar a matar, infiriéndole una cornada de cuatro centímetros de longitud por tres de profundidad, en el tercio superior de la pierna derecha. Una herida que se complicó, por lo que se le hubo de amputar dicha pierna. Una extremidad que acabo por exhibirse más tarde en una célebre farmacia de Madrid y que dio lugar a un libro del autor americano William Lyon titulado La pierna del Tato. Luego, este espada trató de torear dos años más tarde con una pierna ortopédica, y lo llegó a intentar en las plazas de Badajoz, Valencia y Sevilla, pero sin resultado.

El citado Cúchares le dijo en una ocasión al actor y director teatral Julián Romea: “Aquí, en los toros, se muere de verdad y no de mentirijillas, como en el teatro”. Por ello el cineasta y aficionado Orson Welles afirmaba que un actor es un torero al que le pasan cosas de verdad.

Queda claro que el matador convive con la muerte, y ello forma parte de su propia idiosincrasia. Miguel Hernández, en su obra de teatro titulada El torero más valiente, pone en boca del espada Ignacio Sánchez Mejías, protagonista de la misma, la siguiente frase, en el momento en el que éste justifica su reaparición en los ruedos: “Voy en busca de Dios, que me lo dejé en la plaza.”

Con todo, por fortuna, hay que insistir en el reducido porcentaje de percances mortales que se producen en los festejos taurinos, en proporción con la gran cantidad de espectáculos que tienen lugar a lo largo y ancho de todo el año en las plazas de España, Francia, Portugal e Hispanoamérica. Y además, tal como asegura el pintor Miquel Barceló: “La tauromaquia es uno de los mecanismos que el hombre ha tenido que inventar para superar la muerte”.

La visión poética que de la fiesta de los toros tuvo el poeta Gerardo Diego se manifestó en torno a lo que él calificaba de presencias ineludibles en el toreo: la suerte, como lance de la tauromaquia o necesidad de fortuna, y la muerte, como amenaza trágica e imprevisible. Y con ese título, La suerte o la muerte, publicó en 1963 un conjunto de poemas taurinos que concluye con el poema Plaza Vacía y este último verso: “la vida es sombra, y el toreo sueño”

La verdadera magnitud de jugarse la vida / por Carlos Bueno



Hemos escuchado tantas veces que el torero se juega la vida que la afirmación ha perdido su magnitud. Nada más duro, sorprendente e heroico que poner en peligro la propia existencia. Sin embargo, la sociedad en general no parece conferirle al toreo el verdadero valor que tiene despojarse del instinto de supervivencia para crear belleza, para emocionar a un espectador que exige compromiso, riesgo, abandono y hasta desprecio por la vida. Debe ser así, seguro, de otra manera la tauromaquia no tendría esencia y perdería todo su sentido.

La verdadera magnitud de jugarse la vida

Carlos Bueno
Ante la muerte de Iván Fandiño nada podrá consolar a su familia y amigos. ¿Por qué? No hay respuesta. Podía haber sido cualquiera y podrá seguir siendo cualquiera. Sólo cabe pensar que él, como aquellos que antes perecieron en las astas de un toro y aquellos que le sucedan, ha puesto en valor el toreo, magnificando el verdadero significado de jugarse la vida y demostrando que, en el toreo, la línea entre la vida y la muerte es tan fina que permanecer a este lado de ella parece cosa de milagro.

Hemos escuchado tantas veces que el torero se juega la vida que la afirmación ha perdido su magnitud. Nada más duro, sorprendente e heroico que poner en peligro la propia existencia. Sin embargo, la sociedad en general no parece conferirle al toreo el verdadero valor que tiene despojarse del instinto de supervivencia para crear belleza, para emocionar a un espectador que exige compromiso, riesgo, abandono y hasta desprecio por la vida. Debe ser así, seguro, de otra manera la tauromaquia no tendría esencia y perdería todo su sentido.

Pero eso no debe minimizar la excelencia que supone vencer con la inteligencia al poder de un animal de más de media tonelada con dos pitones por delante. Sólo hay que pararse a pensar un momento para entender que la lógica impondría que sucedieran percances graves prácticamente en cada festejo. Se demanda tanta proximidad entre toro y torero, se confía tanto en que las reacciones del astado sean nobles, que parece un milagro que no se produzcan más cogidas.

Es verdad que los ganaderos han depurado el comportamiento de sus animales hasta límites insospechados y que los coletudos poseen ahora una técnica exquisita. Quizá esa perfección alcanzada en el toreo haya restado percepción de peligro, pero bastaría que bajase al ruedo cualquier mortal para comprender que seguir vivo después de lidiar un toro es algo inaudito. Y el destino, de tanto en tanto, nos lo recuerda.

Lamentablemente a veces falla la inteligencia humana, la ciencia taurómaca, para que todos volvamos a poner los pies en el suelo, para que entendamos lo extraordinario que es hacer el toreo y poder contarlo después. Aparece la parca y la figura del torero vuelve a adquirir el halo épico que nunca debe perder. La muerte jamás es bien recibida, pero por desgracia es necesaria para dignificar la tauromaquia, para que el toreo siga siendo verdad por encima de todo, para que la afirmación de que el torero se juega la vida nunca se convierta en un tópico.

El año pasado perecieron en los ruedos Víctor Barrio, el mejicano El Pana y el novillero peruano Renatto Motta, y ahora, hace sólo unos días, Iván Fandiño se ha unido a ellos para corroborar que la fatalidad puede entrometerse en cualquier momento, que no hay plazos ni periodos para que se presente, que en tauromaquia todo ocurre de verdad, sin trucos ni artificios, que no hay efectos especiales por muy manida que esté la expresión.

Nada podrá consolar a la familia ni a los amigos de Fandiño. ¿Por qué él? No hay respuesta. Podía haber sido cualquiera y podrá seguir siendo cualquiera. Ni existe explicación ni la habrá cada vez que alguien caiga. Sólo cabe pensar que todos fueron héroes y de alguna manera inmortales, y que aquellos que les sucedan seguirán poniendo en valor el toreo, magnificando el verdadero significado de jugarse la vida y demostrando que, en el toreo, la línea entre la vida y la muerte es tan fina que permanecer a este lado de ella más parece cosa de milagro que de ciencia. Gloria a Iván Fandiño.