la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 17 de julio de 2018

DAX (FRANCIA). Colombo en la Feria de Agosto 2018



Domingo 12 de Agosto de 2018

Vespertino: 
Toros de Santiago Domecq:
 Sebastián Castella
 Gines Marín
Jesús Enrique Colombo.


Carteles oficiales de Dax para su feria de agosto y septiembre

El ciclo está compuesto de siete corridas de toros, una novillada y una corrida de rejón y tiene como aliciente una nueva gesta de Juan Bautista, que es la encerrara con seis toros de diferentes ganaderías el martes, 14 de agosto. Hay que destacar también la alternativa de El Adoureño en un cartel de lujo y la doble presencia de Emilio de Justo, en agosto con los Pedraza de Yeltes y en septiembre para la corrida de toros de Victorino Martín.

Los carteles han quedado de la siguiente forma:

Domingo 12 de agosto:

Matinal: Toros de García Jiménez para Juan José Padilla, José María Manzanares y Roca Rey.

Vespertino: Toros de Santiago Domecq para Sebastián Castella, Gines Marín y Jesús Enrique Colombo.

Lunes 13:

Toros de Pedraza de Yeltes para Rafaelillo, Daniel Luque y Emilio de Justo.

Martes 14:

Toros de Victorino Martín, Pedraza de Yeltes, Jandilla, Montalvo, La Quinta y La Dehesilla para Juan Bautista, como único espada.

Miércoles 15:

Matinal: Toros de Los Espartales para Sergio Galán, Andy Cartagena y Lea Vicens.

Vespertino: Toros de Ana Romero para Thomas Dufau, Juan del Álamo y un tercero por designar.

Feria Toros y Salsa


  • Feria de septiembre:

Sábado 8 de 
Toros de Victorino Martín para Curro Díaz, Emilio de Justo y José Garrido.

Domingo 9:

Matinal: Novillada de José Cruz para Baptiste Cissé Dorian Canton y Juan Molas.

Vespertino: Toros de Victoriano del Río para Enrique Ponce, Alejandro Talavante y El Adoureño, que tomará la alternativa.


RECUERDOS FLAMENCOS: PACO DE LUCIA Y DUQUENDE





El gobierno del odio y del rencor / por Rafael Comino Delgado



Me pregunto, ¿qué pecado hemos cometido los españoles para que Dios nos mande, en tan corto periodo de tiempo, a dos gobernantes, Zapatero y Sánchez,  tan extremadamente  incapaces  y nocivos para España? No lo sé, pero debe haber sido un pecado muy ofensivo para Dios,  a tenor del castigo impuesto.


El gobierno del odio y del rencor

Rafael Comino Delgado 
Catedrático de la Universidad de Cádiz 
Mientras ha estado en la oposición, e incluso ahora, Pedro Sánchez ha culpado a don Mariano Rajoy de ser el causante, en gran medida, del separatismo catalán, porque se mantenía siempre dentro de la Constitución y no hacía gestos hacia Cataluña.

Pensábamos, al menos  yo así lo interpretaba, que era simplemente para atacar al adversario político, es decir, al PP, pero que en el fondo él, Sánchez,  sabía que la actitud separatista de los nacionalistas, sean catalanes o vascos, es inquebrantable, se hagan los gestos que se hagan, porque odian y desprecian al resto de España y a  los  españoles. Recuérdense las palabras de Sabino Arana sobre los castellanos, las de Jorge Pujol sobre los andaluces, las de Joaquin Torra sobre los españoles en general  (escritas están, en los tres casos), calificándoles  de seres inferiores. Ellos son racistas, supremacistas, se consideran una raza superior, por eso son nacionalistas radicales, y ya sabemos que: "el patriota ama  a su patria, el nacionalista odia a los demás pueblos" (Charles de Gaulle).

Sánchez hablaba y habla de modificar la Constitución y buscar el encaje de Cataluña y País vasco en España, e igualmente pensábamos, al menos yo así lo interpretaba, que eran solo palabras, porque él sabe que los separatistas quieren la separación total de España, quedando unidos solo por vínculos que les favorezcan unilateralmente a ellos,  pero no al resto de  España.

Sin embargo al llegar al gobierno, el Sr. Sánchez inmediatamente ha empezado con esos gestos, como acercar los presos golpistas a Cataluña (allí están bajo el control de sus compañeros golpistas, por tanto gozaran de todos los privilegios legales e ilegales), acepta juzgar a Puigdemont solo por malversación de fondos públicos, decirles que recuperará  la parte del Estatuto que anuló el tribunal constitucional, etc.  Estatuto parido por el nefasto Zapatero, y que originó, en gran medida,   la situación  que estamos viviendo en Cataluña.

Esto nos lleva  a concluir  que: 

a) Pedro Sánchez piensa que verdaderamente es posible negociar con los independentistas una formula en que Cataluña quede dentro de España,  en unas condiciones favorables para el resto de España y para la mitad de los catalanes que son los separatistas.

b) Pedro Sánchez, con tal  de llegar a presidente,  está dispuesto a dar  la independencia a Cataluña, pero que parezca que no se le ha dado, para no perder  demasiados votos. De hecho ha dicho varias veces que Cataluña es una nación. Incluso, por lo que está haciendo, creemos que está dispuesto a destruir España.

Cada uno que piense lo que quiera pero, en nuestra opinión, son las dos alternativas posibles, teniendo en cuenta como ha actuado y sigue actuando el actual presidente del gobierno.

Si estamos ante la primera alternativa, es decir lo expuesto en a), hay que deducir, yo lo hago, que el Sr. Sánchez es muy  ingenuo, muy necio, al no haberse dado cuenta de las verdaderas intenciones de los nacionalistas, que quieren una independencia total. 

Si  estuviésemos ante  la segunda alternativa, es  decir lo expuesto en b), el Sr. Sánchez  sería  un traidor, un ser miserable, amoral, que ha estado y está mintiendo a sus conciudadanos. Concretamente estaría  vendiendo España a los separatistas a cambio del apoyo para  ser presidente del gobierno. Y lo que quede  de nuestra España se lo ha vendido, igualmente a cambio de su apoyo para llegar a la presidencia, a la izquierda radical, a los antistema, cuyo objetivo también es destruirla. 

Don Pedro Sánchez no se caracteriza precisamente por su gran inteligencia, pero, en principio, tenemos que suponerle una inteligencia  suficiente para haberse  dado cuenta de  adonde van los separatistas, sean catalanes o vascos que, como ya dijimos,  odian y desprecian  profundamente  a los españoles, incluidos Zapatero y Sánchez; a estos dos probablemente más que al resto. En el fondo siempre  ha sido así, y así seguirá siendo durante siglos. Es su condición. Los cobardes, los mezquinos, los traidores ante la mano dura se humillan y ante quien les trata bien se  rebelan, le  agreden, le insultan; es justo lo que está sucediendo, por eso la solución solo es una. 

Me inclino a pensar que estamos ante  la segunda alternativa,  con lo cual no tendríamos más remedio que considerar a don Pedro un traidor, con una ambición patológica de poder mezclada con una gran dosis de odio, que le lleva incluso a mentirnos a todos,  a vender su patria a los que quieren destruirla. ¡Ojala yo esté equivocado!

Casi todo lo que  hemos expuesto respecto a Cataluña es válido para Vascongadas. El PNV votó los presupuestos con don Mariano Rajoy a cambio de muchos millones de  euros,  no por interés general, y a la semana le traicionó (la traición está en el ADN del PNV) votando a Sánchez a cambio de todas las promesas que este le hizo, entre ellas, que  sepamos hasta ahora,  acercar  los presos de ETA,  a pesar de que aún no han pedido perdón y quedan más de  300 asesinatos sin resolver, y entregarles la Seguridad Social. Con el acercamiento de los presos de ETA, en  el momento actual,  el Sr. Sánchez está humillando, aun más de lo que ya las humilló el Sr. Zapatero,  a las víctimas del terrorismo y a todo español decente, bien nacido.

Para nosotros esta acción significa  perdonarle  a  ETA todo, incluso  el no haber pedido perdón por tanto sufrimiento provocado, los  más de 300 asesinatos no esclarecidos, la tortura más cruel y prolongada que se conoce, como fue el secuestro y cautiverio de Ortega Lara, etc., etc. Pero en cambio no perdona a Franco que salvase a España de las garras del criminal y liberticida comunismo (porque el comunismo es un ideología criminal y liberticida) ganándoles  una guerra que ellos habían provocado intencionadamente, porque creían que la ganarían, sin  embargo la perdieron pero, eso sí, saquearon el banco de España llevándose todo el  dinero y oro que había para entregarlo a Rusia, es decir, a Stalin (naturalmente quedándose ellos una buena cantidad), ya que no le podían entregar la nación, España, que era su primera intención.

Perdonar tanto a ETA  es  difícil de explicar  para una mente que no esté muy perturbada, carente del más  mínimo sentido  de ética, de moral, de honor, de  dignidad, de  hombría de bien. Fíjense como  será que en Internet se pueden leer artículos y comentarios sobre don Pedro Sánchez, en los que se le llama de todo lo que puedan  imaginarse, naturalmente nada bueno. Por ejemplo, don Alfonso Ussía,  en carta dirigida a don Mariano Rajoy, le llama "petimetre" y "títere", don Roberto Centeno, en artículo publicado en el blog Deltoroalinfinito el día 9 de Julio de 2018,  bajo el título, "Ante la exhumación de los restos del caudillo Franco", le llama "botarate guerra civilista", "miserable" "apóstol de la mentira y del odio". El músico Felipe Campuzano, en un tweet que circula por la redes,  es más directo y le dice: "... eres un mierda...". Juzguen Vds. si don Alfonso  Ussía, don Roberto Centeno y don Felipe Campuzano llevan razón o no. Y no se alarmen  porque  muchos piensan,   sobre Sánchez,   bastante peor que los tres anteriormente citados.

Creemos que si  el Sr. Sánchez todavía  se respeta a si mismo  algo, aunque sea poco, debería reflexionar, meditar sobre hacia donde está llevando a  España  y a  todos los españoles, al desastre político, económico y social (la fractura social ya es evidente), que incluso puede ser a otro enfrentamiento, naturalmente con otras formas, pero provocado por los mismos, ideológicamente hablando, con los mismos argumentos (violentar la ley y la libertad, ataques a la Iglesia,  para   imponerse, cueste lo que cueste, hasta eliminar al adversario que para ellos es enemigo). Y esto no solo lo digo yo, hay mucha gente que lo piensa;  alguno, como  el periodista,  Hermann Tertsch  acusa, abiertamente,  a Sánchez de estar auspiciando, intencionadamente,  un enfrentamiento civil entre españoles. 
Se piensa y se dice porque es muy evidente, pues  todo lo que ha hecho, desde que tomó posesión,  se  puede considerar que viene dictado por la insensatez y el odio hacia el pasado,  la Iglesia, la monarquía y hacia los que no piensen como él. De hecho ya ha comenzado  una campaña de acoso y derribo a Felipe VI, orquestada por  el presidente del gobierno, con el apoyo de Podemos. También es tan evidente esta maniobra que don Alvaro  Milans del Bosch pide, en carta a ABC, que defendamos al rey, para evitar males mayores.

¡Ah!, y ante esta desastrosa situación los barones  del PSOE que parecían más sensatos (Susana Díaz, Fernández Vara, Garcia-Page,  Javier Jiménez, Lambán) no abren la boca, y es que cuando la ética, la moral y la dignidad escasean, un buen pesebre es lo mejor para permanecer callado. 

Sus hechos nos permiten  afirmar que el gobierno de Pedro Sánchez es "el gobierno  del odio, del rencor", es  el "gobierno de la iniquidad en contra de la decencia". No es solo que quiera favorecer a los enemigos  de España que le han aupado a la Moncloa, es que quiere destruir a los demás. 

Nunca antes, durante la democracia,  se había percibido en España  tanto  odio entre hermanos, que el que se percibe ahora, si bien es algo que empezó a fomentar   el  abyecto Zapatero y está multiplicando Sánchez. 

Efectivamente el Sr. Sanchez, por las razones que sean, tal vez alguna tara congénita o adquirida en la niñez, odia mucho, es un manantial inagotable de odio, de soberbia y de torpeza. Al respecto recuerden la frase de Tennessee Williams: "Creo que le odio es un sentimiento que solo puede existir en ausencia de toda inteligencia", y la de Víctor Hugo: "Cuanto más pequeño es el corazón más odio alberga". Ambas reflexiones   parecen  hechas a la medida para Sánchez. 

Sin embargo, pienso-¡ojala me equivoque!- que aun veremos  cosas peores de lo que hasta ahora hemos visto. Algunos socialistas de carnet me han comentado, literalmente, "todo lo que está diciendo y haciendo es electoralista, echar carnaza a la jauría, decir lo que la chusma quiere oír, pues él no piensa así". Yo  digo que, tiempo al tiempo, pues  no hay nada más peligroso que un imbécil con iniciativa, con ambición, con poder y amoral.

Me pregunto, ¿qué pecado hemos cometido los españoles para que Dios nos mande, en tan corto periodo de tiempo, a dos gobernantes, Zapatero y Sánchez,  tan extremadamente  incapaces  y nocivos para España? No lo sé, pero debe haber sido un pecado muy ofensivo para Dios,  a tenor del castigo impuesto.


lunes, 16 de julio de 2018

Cristiano no es un santo / por Juan Manuel Rodríguez



Yo creo que Cristiano se ha ido por dinero. Creo que su elección del fútbol italiano no ha sido casual sino que, como contamos la semana pasada, ha elegido la Juve porque allí va a tener un ventajosísimo trato fiscal. Cristiano se ha ido por dinero y porque el fisco será más benevolente con él allí de lo que es aquí, y eso es porque Cristiano, como decía al principio, es el mejor futbolista del mundo... pero no es un santo.

Cristiano no es un santo

Yo soy sólo de santificar a los santos, y a algunos ni eso. Con esto quiero decir que no existe San Cristiano Ronaldo, existe Cristiano, existe CR7, el mejor futbolista del mundo, existe el máximo goleador histórico del Real Madrid, existe el hombre que ha hecho historia en el club blanco, el segundo mejor jugador que ha tenido el mejor club deportivo, tan sólo por detrás de don Alfredo di Stéfano, que es el mejor... pero que tampoco fue un santo. Lo digo porque a un sector del madridismo le sigue sin parecer compatible que uno se deshaga en elogios hacia el deportista, incluso que destaque los valores del ser humano, pero que diga que el enorme futbolista que es Cristiano está por debajo de lo enormísimo que es el Real Madrid.

A mí me parece perfectamente compatible el hecho de reconocerle a Cristiano sus hercúleos servicios prestados con una realidad que es tozuda y que además no tiene arreglo, y es que el club sigue, que Cristiano ha decidido irse, que se le desea la mayor de las suertes, tanto la personal como la deportiva, pero que el Real Madrid como institución no puede estar pendiente de la presentación de CR7 con su nuevo equipo, que es la Juve, rival por cierto del Madrid, sino en lo que toca, y lo que toca es la próxima temporada que, inevitablemente, se jugará sin Cristiano. Anoche comentaba que para mí no tiene nada de especial la presentación de Cristiano, que a un madridista tiene que preocuparle la de Vinicius, que es el jueves que viene, y que, en mi opinión, el madridismo no puede quedarse en el 16 de julio de 2018 sino que tiene que estar pensando en el 1 de junio de 2019, que es cuando se juega la final de la Champions en el Metropolitano.

Yo creo que Cristiano se ha ido por dinero. Creo que su elección del fútbol italiano no ha sido casual sino que, como contamos la semana pasada, ha elegido la Juve porque allí va a tener un ventajosísimo trato fiscal. Cristiano se ha ido por dinero y porque el fisco será más benevolente con él allí de lo que es aquí, y eso es porque Cristiano, como decía al principio, es el mejor futbolista del mundo... pero no es un santo. Como no lo es Zidane, de quien un periodista venezolano ha comentado que podría estar presente en el acto de esta tarde. Yo creo que Zidane ha sido una bendición para el Real Madrid, me parece que se encuentra ya, por derecho, entre los dos o tres mejores entrenadores del club blanco de toda su historia; pienso que Zidane es un hombre desinteresado y que quiere al Real Madrid... pero eso es compatible, debe ser compatible, con el hecho de que yo crea que no se comportó bien con el club al anunciar de la noche a la mañana que se iba. Zidane tampoco es un santo, como no lo eran Muñoz o Miljanic, como no lo es Del Bosque y, por supuesto, como tampoco lo es José Mourinho.

No hay nada peor que ser más papista que el propio Papa. No se puede ser más cristianista que el mismísimo Cristiano porque eso tiene otro nombre, y es un nombre muy feo. No es un ejercicio sano. Si me remonto al año 2009, cuando Cristiano fichó por el Madrid, recuerdo la ilusión que a mí me hizo ese fichaje... pero también recuerdo vivamente la poca ilusión que le hizo a muchos madridistas, que renegaron de CR7 sin darle la posibilidad de defenderse porque iba a cerrar los garitos de Madrid, porque no se cuidaba y porque arrastraba una corte inaguantable. Hoy, muchos de los que atizaban sin misericordia a Cristiano porque no casaba con los valores del Real salen en procesión a criticar a aquellos que, como es mi caso, constatamos que la etapa de CR7 en el Madrid acabó, que acabó porque él quiso, que acabó porque el reloj de Mendes no marca las horas sino los millones, que acabó porque a él le interesó. Lícito sí, por supuesto, pero esa actitud no conlleva santidad.

Esto es fútbol. Los mismos que hoy lloran a Cristiano y no entienden que se diga que, para el Real Madrid, su presentación de esta tarde no tiene nada de especial, insultaban a Hugo Sánchez cuando venía al Bernabéu con la camiseta del Atlético de Madrid y, al día siguiente de vestir de blanco, gritaban "¡Hugo, Hugo!"... Son los mismos que hoy crucifican a Neymar pero que, si algún día llega a jugar en el Madrid, le beatificarán en cuanto le marque un gol al Barça y se bese el escudo. Cristiano podría haberse quedado en el Real Madrid, con el que tenía contrato hasta 2021; el Madrid habría respetado en cualquier caso lo firmado... pero fueron el futbolista y su representante quienes quisieron ganar más. En Italia lo hará, en concreto 9 millones de euros netos más por cada una de las 4 temporadas que, en principio, jugará en la Juve: 36 millones de euros más para Cristiano, que no es un santo, y 12 para Mendes, que lo es aún menos. Florentino Pérez tampoco es un santo, eso por supuesto, pero gestiona un patrimonio que no es suyo como si fuera un cura de pueblo: el euro que entra por el que sale. Yo sólo puedo elevar a los altares a Juan Gómez y a Cary Grant, y ya me adelanto a deciros que ninguno de los dos era tampoco ningún santo. Y añado, afortunadamente.

PD: Al leer el titular de mi artículo de hoy, "Cristiano no es un santo", la burra volverá al trigo y se me acusará de ser un desagradecido por no reconocerle a CR7 que sana a los enfermos, camina sobre las aguas y multiplica los panes y los peces. Me da, por supuesto, igual. Yo digo lo que digo y escribo lo que escribo, que está ahí, negro sobre blanco, para quien quiera leerlo y comprenderlo.

Festividad de la Virgen del Carmen



Cuenta la leyenda que el 16 de julio de 1251 Santa María del Monte Carmelo, más conocida como Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen, se le apareció a San Simón Stock (superior general de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo) para entregarle sus hábitos y el escapulario. Según esta tradición, la Virgen prometió en ese momento liberar del purgatorio a todo aquel que vistiera el distintivo durante su vida, provocando que la devoción mariana se extendiera a numerosos países europeos. Y España es, precisamente, uno de los lugares donde más arraigada está esta advocación.

Prácticamente todos los pueblos y ciudades de la costa española rinden culto religioso a la Virgen del Carmen cada 16 de julio. Como esta celebración suele estar estrechamente vinculada tanto a la mar y a los marineros como a la actividad pesquera, generalmente se organizan procesiones y vistosas romerías marítimas portando la imagen de la patrona del mar (también patrona de la Armada Española) con el fin de bendecir las aguas, solicitar ayuda a la dura vida de los pescadores y propiciar abundantes capturas.


Cada 16 de julio, la Armada, la Marina mercante, la pesquera y la deportiva celebran la festividad de su Patrona, la Virgen del Carmen. En el caso de la Armada se programan diversos actos en todas sus bases y unidades, que son engalanadas con la vistosa empavesada, lo mismo que los buques mercantes y los pesqueros. Desde el Cuartel General de Madrid y los arsenales, pasando por las comandancias navales distribuidas por toda la geografía española, hasta los buques que hoy están atracados y navegando celebran esta festividad de gran tradición. Es costumbre muy arraigada, tanto en la Armada como en la mercante y la pesquera, la celebración de una comida especial en un ambiente de camaradería.

La advocación mariana de la Virgen del Carmen está vinculada oficialmente con la Armada desde el 19 de abril de 1901, fecha en la que la reina regente, María Cristina de Habsburgo y el ministro de Marina Cristóbal Colón de la Cerda, duque de Veragua, refrendaban con sus firmas la real orden por la cual se proclamaba, de manera definitiva, a la Virgen del Carmen Patrona de la Marina de Guerra.


Aunque el texto de la real orden recogía que la Virgen del Carmen era de hecho Patrona de todos los navegantes, es bien sabido que con anterioridad las gentes de la mar, navegantes, pescadores y marinos, no veneraban una única advocación patronal, sino que se multiplicaban en pluralidad de títulos y con preferencias escogían para abogada de sus travesías la imagen de más veneración de su lugar de origen.

Una de las advocaciones más popularmente arraigadas era la de Nuestra Señora del Rosario. De ellas, las más vinculadas con la Armada serían la imagen que, donada por los venecianos, llevó Juan de Austria en su galera real en la batalla de Lepanto y “la Galeona”, que a bordo de la nao capitana hacía la Carrera de Indias. De la misma época existen importantes testimonios que ratifican la antigüedad de la devoción de los navegantes a la Virgen del Carmelo. El patronazgo de la Virgen del Carmen sobre la Marina de Guerra tiene su origen en la isla de León, en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando se dio estado casi oficial a esta devoción, que ya era la más popular en la ciudad.

Por ser una celebración de carácter religioso, los actos en honor de la Virgen del Carmen comienzan con la eucaristía en las diferentes parroquias castrenses y en el Panteón de Marinos Ilustres de la Armada, situado en la ciudad de San Fernando, dentro del recinto de la Escuela de Suboficiales. Los actos continuarán con la ofrenda floral en memoria de los que dieron su vida por España, a quienes en este día se les recuerda de manera especial y se les rinde honores, como es tradición. También se tributa especial reconocimiento a quienes han pasado recientemente a la situación de reserva al cumplir años de servicio y otros requisitos establecidos legalmente.

En los barcos que están en la mar estos actos se celebran de manera muy significativa, ya que la devoción de la Virgen del Carmen está estrechamente unida a la condición de marino. Numerosas unidades de la Armada celebrarán este día navegando, en misiones en el extranjero o desplegadas fuera de su base. 

En la Marina Mercante es tradición el empavesado de los buques cuando están en puerto y el disfrute de una comida especial a bordo para celebrar la fiesta marinera. Como también es tradición de especial arraigo la procesión marítima, que se celebra en muchas localidades del país, algunas de las cuales han adelantado la fecha. Entre ellas, por su arraigo desde 1919, destaca la de la Virgen del Carmen en Santa Cruz de Tenerife, que saldrá esta tarde desde la parroquia de la Concepción y embarcará en la marquesina para hacer un recorrido por la dársena de Anaga acompañada de una multitud de embarcaciones deportivas y cientos de fieles desde tierra. 


La II República y la Guerra Civil constituyen la persecución de católicos más salvaje de la historia



Pero ahora, Pedro Sánchez va a intentar
 'borrar el tiempo' y cambiar la historia.

La II República y la Guerra Civil constituyen la persecución de católicos más salvaje de la historia

Es un imposible, una ilusión, pero Pedro Sánchez lo vuelve a intentar, a imitación de Fernando VII, que fue quien inventó lo de borrar el tiempo, al regresar del exilio de Francia en 1814, porque no le gustaba lo que habían hecho las Cortes de Cádiz: «declaro que mi Real ánimo es, no solamente no jurar ni acceder a dicha Constitución, ni a decreto alguno de las Cortes generales y extraordinarias ni de las ordinarias actualmente abiertas,  sino el de declarar aquella Constitución y aquellos decretos nulos y de ningún valor ni efecto, ahora ni en tiempo alguno, como si no hubiesen pasado jamás tales actos y se quitasen de en medio del tiempo».

También las personas presumidas borran el tiempo y se quitan unos años para aparentar una juventud perdida. Todos estos presumidos propiamente sí que borran el tiempo, pero para Fernando VII y Pedro Sánchez lo de borrar el tiempo es la manera de liquidar la historia que no les conviene. A Fernando VII, el liberalismo gaditano y a Pedro Sánchez, el franquismo. Aunque todo hay que decirlo, lo del absolutismo de Fernando VII, comparado con lo de la Comisión de la Verdad de los socialistas, como diría el castizo, van a ser “leches migás”.

Y resumiendo, Remigia, que se nos pasa el asado, lo que pretende Pedro Sánchez con esa Comisión de la Verdad es reeducar las mentes, como hacía Mao, para que los ciudadanos piensen lo que le conviene al poder.

 Y a este Gobierno socialista lo que le conviene que pensemos es que durante la Segunda República había unos demócratas, los socialistas, que eran la caña de la tolerancia, pero apareció un tirano sanguinario que se llamaba Franco que acabó con las libertades y dejó España sembrada de fosas de tantos como ejecutó.

Pero como la realidad es mucho más interesante que la ficción, y bastante menos aburrida de lo que nos quiere meter en la mollera Pedro Sánchez, veamos algunos de los comportamientos tolerantes y democráticos de los socialistas durante la Segunda República y la Guerra Civil

  • Un mes después de la II República, los demócratas republicanos ya estaban quemando iglesias y conventos.
No había transcurrido ni un mes desde la proclamación de la Segunda República, cuando el 11 de mayo comenzó la quema de conventos e iglesias en Madrid, que al momento se extendió por toda España. Solo en Málaga ardieron 42 templos. Si decimos que entre los pirómanos había socialistas, siempre cabe la posibilidad de salvar al partido, calificando a estos elementos de incontrolados. Pero la cuestión es que a día 12 de mayo, cuando todavía no se había extinguido el incendio, el órgano oficial del PSOE, El Socialista publicó lo siguiente: «La reacción ha visto que el pueblo está dispuesto a no tolerar. Han ardido los conventos: es la respuesta de la demagogia popular a la demagogia derechista»

Por su parte, el Partido Radical Socialista calificó los incendios de los lugares sagrados como «un espléndido empuje de una propuesta popular». Como se ve, la solidaridad y la comprensión democrática de los socialistas salía en apoyo no de las víctimas, sino de los pirómanos, y por eso no actuó la fuerza pública para evitarlo, no le fuera hacer daño a algún incendiario, porque como dijo Azaña: «Todos los conventos de Madrid no valen la vida de un republicano».

¿Y qué hacía Franco en estos días de fuego? El general dirigía la Academia General Militar de Zaragoza, donde estaba destinado desde 1928 y de donde se marchó, cuando el Gobierno la cerró el 20 de junio de 1931. En esos días, Franco recibió un escrito para que arriara la bandera bicolor y pusiera la republicana, a lo que contestó que la había mantenido porque no quería desobedecer a la monarquía y que tenía el firme propósito de respetar y acatar la soberanía nacional. Y aunque según mis noticias, Franco no fusiló a ningún cadete, por si yo estuviera equivocado, la actual ministra de Defensa, Margarita Robles, podía montar un campo de trabajo durante este verano, para excavar todo el campo de maniobras de San Gregorio por si hubiera allí alguna fosa.

  • Los socialistas perdieron las elecciones de 1934 y dieron un golpe de Estado 
En 1933, los socialistas perdieron las elecciones y fueron desalojados del poder, lo que encajaron tan antidemocráticamente que dieron un golpe de Estado en 1934, al que todavía hay quien lo designa como la Revolución de Asturias, como si aquello hubiera sido un intento de redimir al pueblo oprimido y explotado. Desde esa fecha se acabó la legalidad y por lo tanto, los socialistas son los principales responsables del fracaso de la Segunda República.

El protagonismo de este golpe de Estado en Asturias corrió a cargo de las Juventudes Socialistas, que entre los muchos desmanes que cometieron, la emprendieron contra los católicos. En Turón apresaron a ocho hermanos de la Salle y a un pasionista y los llevaron a la Casa del Pueblo, que aunque como es sabido es un recinto donde los socialistas promueven la sana diversión y la cultura popular, en esta ocasión hicieron una excepción y convirtieron la Casa del Pueblo en una cárcel para los religiosos, de donde les sacaron para fusilarlos.

En 1936 los socialistas oficialmente ganaron las elecciones de febrero formando parte del Frente Popular, pero no hace mucho una investigación histórica ha descubierto que las elecciones de 1936 las perdió el Frente Popular y por eso hicieron todas las trampas posibles para ocultar la fechoría, hasta que hace bien poco ha sido descubierta. Y como desde 1934 el PSOE no veía otra posibilidad para mantener el poder que la agitación y la descomposición social, según la estrategia comunista impuesta por Largo Caballero, a quien los socialistas llamaban cariñosamente El Lenin Español, pusieron en marcha toda una serie de atentados y asesinatos, para desestabilizar a la sociedad con el fin de provocar la guerra civil, porque pensaban que la iban a ganar.

  • Los socialistas también asesinaron al jefe de la oposición, Calvo Sotelo 
Para ello ni repararon en gastos, ni disimularon. Proyectaron el asesinato de los líderes de la oposición, con tan poco acierto que cuando fueron a buscarlos solo encontraron a uno. De estos crímenes se encargó la escolta socialista de Indalecio Prieto, conocida como la Motorizada. De vuelta de la casa de Gil Robles, al que no encontraron por estar fuera de Madrid, alguien se acordó que Calvo Sotelo vivía el número 89 de la calle Velázquez. Los socialistas se presentaron en su casa el 13 de julio a las tres la mañana, delante de su familia se lo llevaron detenido y una vez en la calle le descerrajaron un tiro en la cabeza y arrojaron su cadáver en las tapias del cementerio.

Y volviendo a Franco. Cerrada la Academia Militar de Zaragoza, le asignaron distintos destinos en la Península, hasta que el Gobierno del Frente Popular le mandó lo más lejos posible de Madrid, y le nombraron comandante militar de Canarias. Y dicen los que lo han estudiado, que todos estos acontecimientos revolucionarios en los que los socialistas tuvieron un innegable protagonismo, provocaron una cierta hinchazón en las borlas de los fajines de varios generales. La prueba es que el 23 de junio, Franco le envió una carta al ministro de la Guerra, Casares Quiroga, notificándole el descontento del Ejército. De nada sirvió. 

El asesinato de Calvo Sotelo, perpetrado por los socialistas el 13 de julio, era la señal inequívoca de que a la barbarie revolucionaria desatada por los socialistas solo se podía responder con las armas, en legítima defensa.

Y con la guerra, los socialistas y sus socios de izquierdas emprendieron la persecución más cruenta de toda la Historia de la Iglesia. Más cruenta, más cruel y más cobarde… Porque entre los beneficios de haberme criado en un barrio proletario, me enteré en su día que, en una iglesia cercana a mi casa, próxima a la estación del metro Puente de Vallecas, en la parroquia de San Ramón, el mismo día 18 de julio de 1936 asesinaron dentro del templo a la primera víctima religiosa. Fue un niño de 7 años, al que se le imputó el gravísimo delito de ser el hijo del sacristán de San Ramón.

  • A 30 personas que rezaban en una iglesia los milicianos decidieron echarles vivos a los leones del Zoo, que andaban hambrientos.
Y aquel comportamiento tolerante y democrático de los socialistas no había hecho nada más que empezar. En el verano de 1936, Madrid fue el peor sitio de España para creer en Dios. Los milicianos detuvieron a unas treinta personas porque olían a cera. Les sorprendieron en una iglesia rezando el Rosario y les encerraron hasta decidir su castigo. Por fin a uno de ellos se le ocurrió una pena que todos aprobaron. Suben a sus prisioneros en un camión y atraviesan el parque del Retiro, justo por donde el Ayuntamiento de Madrid, desde hace tiempo, ha erigido un monumento en honor a Satanás, que todavía, a día de hoy, no se ha atrevido a quitar ningún alcalde. Y llegan al zoológico que, en esos tiempos, se llama la Casa de Fieras. Los osos y los leones están hambrientos, porque desde que estalló la guerra no hay comida ni para las personas. Para saciarles, arrojan los prisioneros a las fieras. Tuvieron un detalle con algunos y les acortaron el tormento, porque les reventaron la cabeza a balazos antes de que se los comieran las bestias. A los demás, para que no hubiera ninguna diferencia con lo que hicieron los emperadores romanos les arrojaron vivos en las jaulas de los osos y los leones.

La poca vergüenza / por Paco Delgado



El alcalde de pamplona, Asirón -que apuesta por abrir un debate social  sobre la supresión de las corridas en la ciudad que gobierna y que no  asistió a la tradicional misa en honor al patrón- tuvo empacho en  calzarse la chistera y presidir, como marca la tradición, la primera  corrida de la feria.

  • Como también es de vergüenza que las cadenas de televisión den minutos y minutos a los encierros, que aparecen en todos sus informativos con gran despliegue de medios, y no dediquen ni un segundo ni media palabra a lo que sucede por la tarde en el coso pamplonés.

La poca vergüenza

San Fermín y sus fiestas -en la que la de los toros es la más  significativa del programa-, sirve de nuevo como extraordinario  escaparate en el que la ciudad de Pamplona se deja ver en el mundo  entero.

Y todo esa venta de imagen, ese aluvión de visitantes y esa  plataforma visual y muy real para la economía no sólo de esta ciudad  que mil años antes de Cristo era ya conocida como Iruña y que con la ocupación romana, según Estrabón, pasaría a ser Pompaelo -y de ahí  Pamplona- en honor a Cneo Pompeyo Magno, guste o no guste, quieran o  no, viene de la fama adquirida por sus funciones taurinas.

Y en estas, aprovechando su momento de gloria – a ver cuándo se ve en  otra igual…- su actual alcalde, Joseba Asirón, va y suelta que no se imagina San Fermín sin encierros, pero sí sin corridas… que tiene  que existir esa evolución, dice, remarcando que le cuesta más ver la  desaparición de los encierros, a los que considera “una seña propia de identidad”, que la de las corridas de toros, sin pararse a pensar  que los encierros son consecuencia directa de las corridas de la  tarde para la que sirven la materia prima; el encierro es la fase  previa de lo que en realidad es la gran celebración de cada día, la  corrida y que sin éstas no habría aquellos…

Pero no por todo ello Asirón -que apuesta por abrir un debate social  sobre la supresión de las corridas en la ciudad que gobierna y que no  asistió a la tradicional misa en honor al patrón- tuvo empacho en  calzarse la chistera y presidir, como marca la tradición, la primera  corrida de la feria. Eso es tener poca vergüenza. Como poca, o  ninguna, tiene la ínclita Ruth Toledano, activista en defensa de los  derechos de los animales y que ha soltado en las redes sociales una  perla de muchísmos quilates: “El luto no es completo, incluso es  falaz, si no se refiere a todas las víctimas de la violencia de los  sanfermines. La mujeres violadas y los toros asesinados. Defender a  unas víctimas y olvidar a otras no es propio de un movimiento justo  como el de la liberación de las mujeres”. De premio… a la estupidez.

Como también es de vergüenza que las cadenas de televisión den minutos y minutos a los encierros, que aparecen en todos sus informativos con gran despliegue de medios, y no dediquen ni un  segundo ni media palabra a lo que sucede por la tarde en el coso  pamplonés. Vuelvo de nuevo a pedir a la Fundación del Toro de Lidia, único ente taurino que ahora parece que tenga algún interés en la defensa de la tauromaquia, que es primordial y prioritario el hablar  con las televisiones y pactar la vuelta del toreo a las pantallas, aunque haya que rascarse el bolsillo.

Tal como hacen los del fútbol, por ejemplo, que pagan fortunas porque  su deporte siga siendo el rey. Precisamente este año coinciden en el  tiempo la celebración de las corridas de San Fermín con el campeonato  mundial de balompié, en el que aparte del bochorno que, una vez más, nos han hecho pasar nuestros dirigentes, se ha podido ver la,  también, poca vergüenza de muchos astros, o supuestos astros, del balón.

Daba risa, o pena, no sé, era todo tan patético, ver como Neymar, o  Mbappè, o casi cualquiera, se retorcían de dolor sobre el césped por  un encontronazo con otro jugador o perdían casi el conocimiento por que les habían soplado en la oreja… Contrasta ese teatro, esa burla, esa falta de profesionalidad, con el carácter torero. En San Fermín sin ir más lejos, Paco Ureña aguantaba a pie firme, chorreando  sangre, a que doblase el toro para ir a la enfermería, o Castaño  pagaba con una grave cornada su ansia de triunfo. O, cuando se cumplen dos años de la muerte de Víctor Barrio en la plaza de Teruel,  en Arévalo, Juan José Padilla sufría una espeluznante cogida en la  que le arrancaron media cabellera. Y mañana a torear. Igualito que los de la poca vergüenza.


Fernando Villalón, el poeta brujo de la Generación del 27



El escritor fue además teósofo y un extravagante ganadero
 que quiso criar toros de ojos verdes


Fernando Villalón, el poeta brujo de la Generación del 27

Eva Díaz Pérez 
ABC, 15 de JUlio de 2018
Ciertas noches el poeta Fernando Villalón regresa a su casa de la judería de San Bartolomé en Sevilla cabalgando en su jaca marismeña. Con Villalón (Sevilla, 1881-Madrid, 1930) todo era posible: la leyenda taurina, los cuentos de aparecidos, las historias mitológicas y las crónicas de bandoleros. Formó parte de la Generación del 27 con obras que representan lo mejor de ese espíritu de la vanguardia que aunó la lírica popular con la evocación surrealista.

Puede que de los poetas del 27 Villalón sea el de biografía más extravagante. Fue aristócrata -conde de Miraflores de los Ángeles-, teósofo y ganadero que quiso criar una raza de toros con los ojos verdes. Hay quien lo llamó el poeta brujo de la Generación del 27. Y es cierto que cuando «la brillante pléyade» viajó a Sevilla para quedar inmortalizada en la fotografía icónica, el creador tuvo un papel destacado en aquellos días de fiesta y versos.

Sevilla
En la finca de Pino Montano de Sánchez Mejías, donde los niños del 27 se reunieron para brindar por Góngora, Villalón puso la nota misteriosa. En aquella delirante velada se encargó de una sesión hipnótica en la que Rafael Alberti fue la víctima. Luego hubo flamenco, recital jocoso-gongorino de Dámaso Alonso, bromas dadaístas de Lorca, disfraces moriscos de Jorge Guillén y Gerardo Diego y visita al cercano manicomio de Miraflores para descubrir los perfiles acerados de la locura surrealista. Después de esto, ¿cómo no convertir a Fernando Villalón en personaje de una ficción?

En mi novela «Hijos del Mediodía», el poeta es uno de los protagonistas de una historia en la que se narra la desconocida crónica de la vanguardia en Sevilla con el paisaje de fondo de la Exposición Iberoamericana de 1929. En ella se cuenta el mítico viaje a Sevilla de la Generación del 27 y, sobre todo, la intrahistoria de la revista «Mediodía», una de las publicaciones de la Edad de Plata que sirvió de plataforma a la nueva literatura junto a otras como «Litoral», «La Gaceta Literaria», «Verso y prosa» o «Carmen».

Deseaba narrar el sueño de la vanguardia en Sevilla desde los años veinte al inicio de la Guerra Civil, cuando la pesadilla de la guerra borra todo como si nada hubiera ocurrido. En esos años asombrosos para la cultura española la revista «Mediodía» fue una versión curiosa de la vanguardia. Sus poetas organizaban cenas superrealistas en una mezcla de «soirèe» vanguardista y velada castiza con flamenco, cafés de recuelo y manzanilla bajo la luz vieja de los quinqués.

Se reunían en el Café Nacional de la calle Sierpes entre divanes de terciopelo rojo y ajados espejos isabelinos. Allí estaba Fernando Villalón con sus amigos Rafael Porlán, que se definía como una mezcla entre Lagartijo y Racine; Rafael Laffón, rey de los silencios, vestido con el luto de las Vírgenes grises; Juan Sierra, mirada melancólica de viejo boxeador; y Romero Murube, alcaide de los Reales Alcázares que narraba una Sevilla con espejos que guardaban el cadáver del aire y casas que olían a relojes parados.

La generación de Mediodía brindaba por la literatura y criticaba el mal de la ciudad hermosa: «Somos la sede de la flamenquería trasnochada, escenario de coplas de organillo, con toreros dulces de salones elegantes». Era una versión meridional de la Generación del 27 que matizó de costumbrismo las audacias de la vanguardia: hacían tertulias sobre «Un perro andaluz» y brindaban por Bretón en mostradores impregnados de vino picado y aceitunas. Y acudían a sesiones de jazz en patios de geranios y latanias que olían a mantillo recién regado.

Fue el 27 sevillano. Y aunque la foto generacional se hizo en Sevilla, ningún poeta de la ciudad aparece en la instantánea tomada en diciembre de 1927. A Villalón no lo encontramos en la fotografía, pero estaba allí. Igual que ocurrió con su paisano Luis Cernuda y los poetas de la revista «Mediodía», de cuya redacción formaba parte el poeta brujo.

Sin embargo, Villalón sí aparece en la antología que publicó Gerardo Diego en 1932 y que ha marcado el canon de la generación de la amistad. Villalón había sido un poeta casi secreto hasta que su primo, el también escritor Manuel Halcón, le «robó» el manuscrito creado con tinta roja de «Andalucía la Baja» para publicarlo. Luego siguió la edición de «La Toriada» y «Romances del 800», así como sus dramas de contrabandistas y bandoleros, entre ellos «Don Juan Fermín de Plateros». En sus páginas atraviesan los campos meridionales personajes como Tragabuches, Juan Repiso, Satanás o Mala-facha. El propio Villalón contó a su primo Halcón el encuentro que tuvo en 1906 con el temido bandolero Pernales. En Villalón se mezclaban sospechosamente la realidad y la ficción. Se sabía personaje de novela…

Ojos verdes
Villalón murió pobre en Madrid, pero se había criado en Sevilla en una casa solariega de la vieja aristocracia. Su familia residía en Morón de la Frontera, paisaje telúrico que influyó en su biografía. Era propietario de varias fincas como el Cortijo de la Sierra de Gibalbín o la Dehesa Majada Vieja cerca de Lebrija. Pero fue malvendiendo tierraspara criar una ganadería de toros con los ojos verdes. Toros mitológicos, como de mosaico antiguo, porque buscaba la raza más añeja, la que seguía pastando en los campos de Tartessos. Parece que lo de los ojos verdes era una de sus bromas poéticas. Lo que ansiaba era conseguir la característica de la ganadería saavedreña con un tono verdinoso en el arranque de los cuernos. Villalón soñaba corridas imposibles porque, como decía Belmonte, nadie quería lidiar sus morlacos de leyenda. No quiso hacer un negocio sino una metáfora. Por eso se arruinó.

En la Residencia de Estudiantes se guardan las fotografías de Villalón en el campo a caballo y vestido de garrochista haciendo faenas de acoso y derribo a sus toros. Esos mismos que aparecen en sus versos: toros ensabanados, altos de agujas, corniveletos y con olor a tiniebla. Y buscaba aventuras de surrealismo campero como ocurrió con la estrafalaria excursión a la isla de Tarfía. Tarfía era una isla de su propiedad que desaparecía con las mareas del Guadalquivir como una mínima Atlántida mitológica. Allí fue con su primo Halcón y el poeta Rafael Porlán que se inspiró en esta expedición para escribir un curioso ensayo filosófico: «Pirrón en Tarfía». La isla del Guadalquivir aparece aquí como una isla fenicia habitada por extrañas faunas de ibis y fenicópteros entre la llamada Costa Tartesia y la Punta de los Baobabs.

Fantasmas
Así era Villalón, un hombre de campo que en sus delirios poéticos veía a los albures del Guadalquivir convertidos en las nereidas de las que hablaba Bécquer en sus leyendas. De hecho, en el desván de su casa guardaba un silfidoscopio, una deliciosa invención literaria- para cazar las nereidas de agua dulce en el viejo Betis.

Villalón era teósofo y admirador de Madame Blavatsky. Decía haber descubierto a espectros que olían a almizcle y a patos de la marisma que corrían con pies de fantasmas. En las noches de ánimas, a la lumbre de camillas alhucemadas, entre aguardientes y castañas asadas, contaba historias de ultratumba. Describía a los fantasmas del Mediodía español: los terribles mal-lázaros, que nada tienen que ver con los trasgos, las hadas y los fantasmas sutiles del Norte.

El mal-lázaro es un tipo de espectro que ronda los campos solitarios y las últimas casas de los pueblos en los descuidos vesperales de las fiestas y las procesiones de los disantos. Estos cuentos deslumbraban a Gómez de la Serna cuando Villalón los narraba los sábados madrileños en la sagrada cripta de Pombo entre aparecidos por la Puerta del Sol.¿Es o no es un personaje de novela?

Sin embargo, cuando el autor escribía el libro me encontré con un problema: Villalón muere en 1930 y yo quería que la novela terminara el 20 de julio de 1936, justo cuando las tropas de Queipo de Llano toman la ciudad y comienza a desaparecer el sueño feliz de la vanguardia. Opté por seguir al pie de la letra la biografía sugerida por el propio escritor. Y pensé que, teniendo en cuenta su afición por el espiritismo, no sería disparatado que regresara a la acción novelesca convertido en espectro.

Además, había un delicioso precedente en una conferencia que el poeta Adriano del Valle ofreció en el Ateneo de Sevilla en 1935. Hacía cinco años de la muerte de Villalón, pero aún así Del Valle anunció su presencia leyendo un telegrama: «Desde el cielo del mar del Japón del norte donde cantaba mi canario. Enterado conferencia. Acudiré Ateneo ocho noche. Firmado: Villalón».

En el transcurso de la conferencia, en la que el pintor José Caballero improvisaba dibujos con «sus tizas eléctricas», Adriano del Valle sacó otro telegrama que decía: «Desde el cielo de Sevilla. Después de galopar incansablemente para asistir conferencia experimento gran contrariedad por falta de previsión. Mi jaca marismeña no cabe dentro del ascensor angélico del cielo sevillano. Discúlpame ante amigos. Villalón».

Todo en este escritor era singular, extravagante y delicioso. Arruinado por su sueño de toros mitológicos y acosado por los acreedores, tuvo que marcharse a Madrid. Poco después murió tras una operación de piedras en el riñón que se complicó. Quiso ser amortajado con ropa de campo, botas de montar y espuelas. En «La arboleda perdida», Alberti apuntaba el dato macabramente lírico del último deseo de Villalón: que lo enterraran con un reloj de leontina en el chaleco para que, al menos durante doce horas, siguiera sonando un latido bajo tierra.

domingo, 15 de julio de 2018

PAMPLONA. UN ALCALDÍN / por Pla Ventura


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El alcaldito, con chistera incluida se atrevió a decir que Pamplona no sería nada sin sus encierros, pero que sería conveniente suprimir las corridas de toros por la tarde. Y lo dijo un tipo que, además de ser alcalde de la ciudad navarra, tiene el abono de la feria durante treinta y siete años.


  • Lo que dijo el citado alcalde al respecto de la fiesta de los toros de su ciudad, era lo previsible; no sabemos si lo dijo de motu propio o como se barrunta, auspiciado por esos descerebrados de un partido llamado Podemos que, en realidad, lo que sí podrían hacer es irse todos a la mierda y dejarnos tranquilos a la ciudadanía.

UN ALCALDÍN

Sin lugar a dudas que en el mundo de la política, cuántos la ejercen, no todos son retrasados mentales, pero sí, todos aquellos que tienen muchas taras de todo tipo anidan en el mundo de la política, como prueba, el alcalde de Pamplona que no le voy a dar el gusto de nombrarlo porque, en realidad, es innombrable. Lo que dijo el citado alcalde al respecto de la fiesta de los toros de su ciudad, era lo previsible; no sabemos si lo dijo de motu propio o como se barrunta, auspiciado por esos descerebrados de un partido llamado Podemos que, en realidad, lo que sí podrían hacer es irse todos a la mierda y dejarnos tranquilos a la ciudadanía.

El alcaldito, con chistera incluida se atrevió a decir que Pamplona no sería nada sin sus encierros, pero que sería conveniente suprimir las corridas de toros por la tarde. Y lo dijo un tipo que, además de ser alcalde de la ciudad navarra, tiene el abono de la feria durante treinta y siete años. Vamos, que lo que estamos oyendo en estos tiempos por parte de los políticos, eso no lo habíamos sospechado jamás; es cierto que tampoco teníamos unos políticos como los actuales que, si son de izquierdas, a prohibir tocan; lo que sea, pero prohibir, es decir, ser dictadores que es para lo que han llegado a la política. Lo que vulgarmente se dice, piezas de Alemania tienen pocas, pero saberse dictadores ante los demás, eso les fascina.

Lo que no sabe ese pobre hombre que usa chistera para ir a los toros y, para colmo, presidir las corridas, es que Pamplona es famosa en el mundo no por tener un Hospital Universitario que es la admiración del mundo; su fama viene dada por los encierros mañaneros y por sus corridas de toros, un binomio imposible de separar; esa es la grandeza de esa tierra y la que gracias a las corridas de toros es mundialmente conocida. Fijémonos hasta donde llega la magia de los toros que, si por ejemplo, a un americano le preguntásemos por Soria nos diría. ¿Y eso dónde está? Por el contrario, esa misma pregunta la hacemos con Pamplona y la respuesta es contundente y afirmativa en cualquier parte del globo terráqueo. Pero esa fama viene dada por un espectáculo fantástico que, gracias al mismo, a los toros, ha dado prestigio mundial a la capital de Navarra.

El alcalde en los los toros. ¿Lo entiende alguien?

Sabiendo quién manda en Pamplona, aunque nos pese, era de esperar una reacción como la que tuvo ese pobre hombre que, para su desdicha, todavía no se ha enterado que dirige los destinos de la ciudad más famosa del mundo que, gracias a los toros la contaron y divulgaron personajes de la talla de Ernest Heminguay y, por ende, la hicieron famosa en el mundo. Con gentuzas como la descrita es posible todo; hasta que quieran suprimir la fiesta de los toros, la fiesta más ancestral de España, la que se vienen celebrando hace siglos pero que, estos cafres que ahora se dedican a la política, muchos de ellos, no saben que El Pisuerga pasa por Valladolid.

Es cierto que, el primer día de feria en Pamplona el alcalde tuvo que soportar algunos insultos tan tremendos como los que les lanzan a los árbitros todos los domingos; el tipo se merecía eso y mucho más porque, un político, antes de decir algo tiene que pensarlo; todos debemos de hacerlo, pero un político mucho más porque está representando a un pueblo.

Claro que, el muy gracioso, cuando se estaban acordando todos de sus seres más queridos, el tipo saludó con la chistera en mano. Olé sus cojones, sí señor. Era para irse de la plaza y no volver jamás; pero claro, eso lo haría cualquiera que tuviera dignidad pero, de un político se puede esperar todo, hasta que se caguen en sus muertos y no darse por enterado.