la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 13 de julio de 2018

6ª DE SAN FERMÍN. Los cojones de Pepín: Liria vuelve a su plaza y corta una oreja después de una tremenda voltereta.


Pepín Liria, oreja y clamorosa vuelta al ruedo tras la faena del cuarto toro de la tarde. 
(IÑIGO ALZUGARAY)


Vayan por delante mis disculpas al feminismo extremo al que le disgustara el titular de esta crónica, pero existen pocas maneras de expresar mejor lo ocurrido en la plaza de Pamplona en la sexta de la Feria del Toro.
Tampoco es probable que lean el texto, andan confiscando chapas, pero por si acaso espero que no enloquezcan al encontrar un texto libre. Y encima sobre toros. ¡A la hoguera!


Los cojones de Pepín: Liria vuelve a su plaza y corta 
una oreja después de una tremenda voltereta

  • El palco niega al murciano la puerta grande en su regreso a Pamplona a pesar de la mayoritaria petición y unos momentos llenos de épica.

Vayan por delante mis disculpas al feminismo extremo al que le disgustara el titular de esta crónica, pero existen pocas maneras de expresar mejor lo ocurrido en la plaza de Pamplona en la sexta de la Feria del Toro.

Tampoco es probable que lean el texto, andan confiscando chapas, pero por si acaso espero que no enloquezcan al encontrar un texto libre. Y encima sobre toros. ¡A la hoguera!

Los cojones de Pepín, sí. La pelotas de Pepín. El torero de los noventa. El torero de Pamplona. 10 años después. 

El cuarto de la tarde era un hermoso cinqueño. 605 kilos de casta entregada. Pepín trabajaba por someter al toro cuando lo desarmó, ya mucho más rajado y en plena pelea defensiva.

Con un desplante de rodillas y de espaldas apareció traidora la arremetida del toro, que lo lanzó y volteó como a un muñeco, como a una pelota de playa que pasa de mano en mano, de pitón a pitón. Cayó con la frente, sonó casi el golpe en la plaza. 


Una paliza. Se repuso Pepín en tablas ensangrentado, herido, conmocionado. Con la taleguilla destrozada. Cogió la muleta y, de rodillas, volvió a citar al toro. 

La plaza clamó. La plaza vibró. Los cojones de Pepín. ¡Pepín, Pepín, Pepín!

Liria aún tuvo los arrestos de tirarse a morir con la espada. Como los toreros que buscan contratos. Como en los noventa en las corridas de Cebada Gago cuando terminaba en la enfermería. ¡Pepín, Pepín!

La plaza agitó los pañuelos enfervorecida. Cayó el toro y el griterío por la segunda oreja resonó casi en Pamplona entera. 

La faena no era merecedora de dos orejas, pero sí los cojones de Pepín, el momento, la emotividad, la vivencia, la emoción, el valor, la torería y la dignidad de un tío que se negó luego a que lo sacaran a hombros en su segunda despedida de Pamplona. 

Con dos cojones. 

La corrida de Victoriano del Río tuvo toros con casta, pero no fue redonda como en otras ocasiones. Se rajaron un par de toros y se defendieron en el último tercio. El sexto, con el hierro de Cortés, estaba vacío, hueco. 

Ginés Marín dejó la Feria de Pamplona después de 4 toros en dos días consecutivos, sin llegar a demostrar mando. Es lo que le faltó, además de toros, pero sobre todo pelea. Deja la sensación de torero que necesita un punto muy concreto en sus enemigos para ponerse delante. 

El Juli, que también volvía a Pamplona después de un año de ausencia, dejó buenos momentos, sobre todo con el quinto de la tarde y el toreo al natural. Mató feo y mal. Y poco más. Le pidieron la oreja, que bien pudo conceder el palco vistas las exigencias en tardes anteriores. 


FICHA

Seis toros de Victoriano del Río: con movilidad y encastado el primero; con genio el segundo, feo y desclasado el tercero; encastado el cuarto hasta que se rajó; desrazado aunque noble el quinto, vacío el sexto. 

Pepín Liria, de blanco y oro: silencio y oreja. 
El Juli, de marino y oro: silencio y ovación. 
Ginés Marín, de plomo y oro: silencio y silencio. 

Presidencia: Iñaki Cabasés (Geroa Bai-PNV) asesorado por Josetxo Gimeno y Fernando Moreno. Fue muy protestado por no conceder la segunda oreja a Pepín Liria y una al quinto de la tarde para El Juli. 

Incidencias: lleno absoluto en la plaza de Pamplona. Gran ambiente.