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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 27 de julio de 2018

Origen del Animalismo moderno, agresivo y violento / por Rafael Comino Delgado



En definitiva, pretenden el establecimiento de un pensamiento único,  para lo cual, el fin justifica los medios, que al fin y al cabo significa que para conseguir su objetivo todo, incluso la violencia, el terrorismo  y el asesinato están justificados.

Origen del Animalismo moderno, agresivo y violento

Rafael Comino Delgado
Catedrático de la Universidad de Cádiz
A partir de la primera mitad del siglo XX suceden tres hechos que consideramos básicos en el  posterior desarrollo y en la nueva forma de comportarse de los animalistas, caracterizada por una intolerancia, radicalidad, agresividad y violencia antes no conocidas.

Estos tres hechos fueron: la convergencia marxista-animalista, la aparición del nazismo y la publicación del libro “Animal Liberation” (“Liberación Animal” en español) por Peter Singer, ya antes referida en otro artículo. Analicemos brevemente estos tres hechos.

El Animalismo y sus diversas tendencias liberacionistas, abolicionistas y bienestaristas  consideraban que el capitalismo era quien sustentaba los medios de producción en los que están implicados los animales y, por otra parte, se daban cuenta de que ellos por sí mismos no tenían capacidad para lograr sus fines; de ahí que desarrollen un acercamiento al marxismo, enemigo del capitalismo, que les acoge y les considera una fuente de apoyos fácilmente manejable. En dicha convergencia se dice concretamente, entre otras cosas: 

“Entendemos que todos los actos de crueldad y maltrato animal están íntimamente ligados al sistema capitalista de producción, al cual combatimos, y en ese sentido creemos que una sensibilidad contra el maltrato animal es progresiva, como la que defienden agrupaciones de carácter animalista…”.

Marx pensaba que la liberación del proletariado conllevaría una emancipación universal, y algunos aprovecharon para incluir en ese “universal” también a los animales.

De esta forma, nace una simbiosis entre Animalismo y Marxismo. Los primeros prestan a los segundos su infantería, y los segundos a los primeros la suya más sus, bien estudiados, métodos de propaganda y coacción, que engloban la palabra, la mentira y las imágenes trucadas. Recuérdense las  frases de Lenin (que luego utilizaría el nazi Joseph Goebbels ): “Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad” y “Al cuerpo, violencia y al alma, mentiras”.

El segundo hecho es la llegada del nazismo. Como es ampliamente conocido, Adolf Hitler, que era un misántropo y animalista fanático, promulgó en Alemania la primera Ley de Protección de los animales. Así pues, en el Nazismo tenían los animalistas otro aliado del que aprender métodos de propaganda y de actuación, igual de refinados y abyectos que los que habían aprendido del Marxismo. 
Estas dos alianzas, de hecho, dieron a los animalistas potencial de acción y les cambiaron su forma de actuar por otra muchísimo más violenta.

Finalmente, el tercer hecho fue la publicación en 1975 del libro “Animal Liberation” por el filósofo australiano Peter Singer, quien reclama derechos para los animales. Tuvo gran difusión y repercusión, lo cual dio enorme auge al Animalismo, que se hizo muy popular y empezó a recibir suculentas subvenciones. Esto, a Singer, al fin y al cabo, le venía bien porque vendía más libros y ganaba más dinero, objetivo principal al publicar el libro. 

Lo cierto es que estos tres acontecimientos dieron lugar a lo que llamamos “Animalismo moderno”, con su auge y características ya referidas. De hecho, algunos dirigentes o simpatizantes animalistas han sido o son grandes misántropos, con mentes diabólicas,  de una crueldad ilimitada, en definitiva grandes criminales ya  citados en anterior artículo.

Actualmente, el objetivo de los animalistas es el Veganismo, del que existen tres ramas:
a) Veganos Éticos (no utilizan absolutamente nada de los animales)
b) Veganos Dietéticos (son vegetarianos)
c) Veganos ambientales (rechazan además la agricultura industrial)

En definitiva, pretenden el establecimiento de un pensamiento único,  para lo cual, el fin justifica los medios, que al fin y al cabo significa que para conseguir su objetivo todo, incluso la violencia, el terrorismo  y el asesinato están justificados.