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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 24 de julio de 2018

El pulso de la gran temporada, no el de quien llama temporada a torear una sola corrida / por J. A. del Moral



Trepidante agosto como lo está siendo julio. Y todo el toreo en competencia. La más importante e interesante sucede entre los primeros del escalafón que son los que más interesan, oigan y por algo será… Arriba, nadie baja la guardia.


El pulso de la gran temporada, no el de quien llama temporada a torear una sola corrida

Tras Mont de Marsan, Santander, la feria de Julio de Valencia en donde no estaré, Huelva, El Puero y de nuevo al Norte con las semanas grandes de San Sebastián – breve excursión a Málaga – y Bilbao. Trepidante agosto como lo está siendo julio. Y todo el toreo en competencia. La más importante e interesante sucede entre los primeros del escalafón que son los que más interesan, oigan y por algo será… Arriba, nadie baja la guardia. Podrán fallar en corte de orejas alguna vez por no acertar con la espada o por tropezarse con algún toro imposible, pero en la mayoría de sus actuaciones dan el do de pecho. 

Esta temporada se ha subido a la máxima actualidad e interés, el más inasequible al desaliento que hayamos visto nunca, el mayor héroe  entre los héroes, Juan José Padilla. Chapeau, don Juan José… 

En la cúpula continúan los triunfos del mejor de los mejores de la historia, don Enrique Ponce Martínez. Quienes dicen que la Fiesta está tocada de muerte, desvarían. Llevo toda mi vida oyendo “esto se acaba”… cuando los acabados siempre fueron, son y serán los que lo afirman.  
Pero siguiendo con los grandes, el peruano Andrés Roca Rey se ha pegado como una lapa a los que más mandan. El Juli, otro que no cesa ni parece que lo vaya a hacer pronto. En absoluto. 

José María Manzanares continúa siendo modelo de escultores. Si viviera Miguel Ángel Buonarotti, su famoso David empalidecería ante la estatua viviente del hijo de su gran padre. De todos los hijos de grandes toreros, el más destacado fue Antonio Ordóñez y ahora Jose Mari.

Miguel Ángel Perera está ganando en regularidad triunfal a su gran paisano Alejandro Talavante aunque éste, cada vez que está bien, lo borra. Cuidado con él. Mientras tanto, Castella no cesa en sus empeños aunque cada año que pasa está más, no digo aburrido, sino que aburre hasta las ovejas porque se ha instalado en el toreo maquinado. Y de entre los más completos, Cayetano. Ahora mismo da gusto verle. Lo tiene todo y a un gran nivel.  
Morante anda a su aire y casi no cuenta aunque cuando está en vena, la arma. Pocas veces por cierto. Y ¿después?, el pelotón. Porque Ginés Marín, aunque está situado arriba, no está dando la gran talla que anunció y se ganó. Si no se va pronto a arriba, el año que viene no podrá meter la cabeza entre los grandes tantas veces como la sigue metiendo. Ojalá me equivoque.

Y en estas, el ínclito José Tomás, acaba de anunciar que da por finalizada su temporada. Oigan, pero ¿de qué temporada habla? No sabia que torear una sola corrida puede considerarse como temporada. ¡Vaya usted a paseo acompañado por su inaguantables fans! A este paso vais a conformaros con un torito por lustro…. Os acompaño en vuestro sentimiento, tíos…