la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 17 de agosto de 2018

HA FALLECIDO "ANGELETE", ÚLTIMO TORERO VIVO DOCTORADO POR MANOLETE.



CONTABA CON 95 AÑOS DE EDAD.

El decano de los matadores de toros EUGENIO FERNÁNDEZ “ANGELETE” ha fallecido esta mañana en su ciudad natal de Baños de Montemayor (Cáceres)

El matador de Toros fallecido había nacido en la localidad extremeña de Baños de Montemayor era el último matador de toros que aún quedaba vivo de todos los que habían tomado la alternativa de manos de MANOLETE en la plaza de toros de Barcelona el año 1943.

El diestro fallecido permaneció toreando hasta finales del año 1950 en el que anunció su retirada de los ruedos para ese año.

D.E.P. El diestro Eugenio Fernández “ANGELETE”.


Por su trayectoria profesional y su dimensión humana dentro y fuera de los ruedos, la Corporación Municipal de Baños de Montemayor, acordó, en 2007, en Sesión Plenaria rendir homenaje a la figura de Eugenio Fernández Sánchez ‘Angelete’ poniendo su nombre a una calle de la localidad y posteriormente, en 2015, rebautizando también con su nombre la plaza de toros de Baños de Montemayor para que de esta manera, las cualidades profesionales y humanas del diestro permanecieran en la memoria de vecinos y visitantes.

Carrera profesional de Eugenio Fernández Sánchez ‘Angelete’

Angelete, como era conocido en el mundo taurino Eugenio Fernández Sánchez, nació en Baños de Montemayor el 23 de Marzo de 1923.  De estirpe torera, puesto que era sobrino de Angel Fernández Pedraza ‘Angelete’ (de quien tomó el nombre artístico), matador que tomó la alternativa en Salamanca el 12 de septiembre de 1917 de la mano de Joselito ‘El Gallo’, para confirmarla el 23 de septiembre de ese mismo año en la plaza de Las Ventas de manos de ‘Cocherito’ y que compartió cartel con las principales figuras de la época, recorriendo las principales plazas de España y de América,  hasta su retirada el 31 de mayo de 1926.

Volviendo al sobrino, Eugenio Fernández Sánchez, desde muy temprana edad sintió el gusanillo de los toros y así se le pudo ver con once años matar dos becerros en la provincia de Cáceres, y con trece años, de manera oficial, otro en Trujillo. El parón de la Guerra Civil le obligó a interrumpir su prematura carrera, pero el 11 de junio de 1939 debutó con traje de luces en la plaza de toros de Salamanca causando una muy buena impresión. Tras este debut, participa en diversos festejos y en 1941 se presentó en Cáceres con picadores,  dando el gran salto el 13 de  septiembre de 1942 toreando en Las Ventas, y desde luego algo debía tener ese chico de apenas 19 años, cuando en ese mes repitió dos tardes más en el difícil y exigente coso madrileño, ganándose a público y crítica a la vez que inició una carrera imparable que le llevó, durante 1943, a torear cuarenta novilladas, (todo un record, si tenemos en cuenta las dificultades en el transporte de la época) ganando con ello el primer puesto en el escalafón novilleril y dejando claros su buen hacer y torería. Así, en este año, nos encontramos a Angelete autodefiniéndose, en unas declaraciones a la revista Escuela de Tauromaquia como “...de escuela rondeña pero queriendo hacer algo mio”, y ese algo suyo, ese estilo, fue glosado por los grandes críticos taurinos del momento (Cañabate, Kaito, Pepe Leganés etc.) en frases como: “Torero de seda con elegante naturalidad”, “Diestro que ciñe las verónicas como nadie”, “Esencia pura de un toreo singular” etc.

Los éxitos de Angelete se sucedieron y un  12 de octubre de 1943 Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’ le dio la alternativa en la Monumental de Barcelona cediéndole el toro Sombrerero de Dña. Caridad Covaleda, alternativa que confirmaría el 14 de mayo de 1944 en Las Ventas de Madrid, esta vez de la mano de Pepe Bienvenida y lidiando el toro Presumido de la ganadería del Vizconde de Garci-Grande.

A partir de aquí la trayectoria de Eugenio Fernández Sánchez, le lleva a torear en las principales plazas de España (Real Maestranza de Sevilla, Ventas de Madrid, La Glorieta de Salamanca, Monumental de Zaragoza etc.), ocupando crónicas y reportajes en los principales medios de la época que siguieron haciéndose eco de su depurado, estético y personal modo de torear.

El diestro también contó con una gran proyección internacional, puesto que en 1945 pudo disfrutarlo el público francés en plazas como Biarritz, Bayona etc. y ese fue también el salto a América, donde toreó en diversos cosos de México, como la Monumental, Mexicali y Orizaba, y en Venezuela. Prensa y afición del país azteca se rindió al maestro brindándole titulares como: “Torero del temple maravilloso y la suprema elegancia” o “En México hay un diestro que ha sentado cátedra del buen toreo”, la Asociación de la Prensa, le concedió por unanimidad la Oreja de Oro en la Monumental de México.


Posteriormente siguió toreando en distintos ruedos hasta su total retirada en la plaza de toros de Valencia de Don Juan en 1950.

5ª de feria en Málaga. Gran tope de Ventura, colosal Ponce sin espada e increíblemente “asustado” El Juli / por J. A. del Moral

ENRIQUE PONCE RECIBIÓ EL CAPOTE DE PASEO AL TRIUNFADOR DE LA FERIA 2017 DE MANOS DEL ALCALDE DE MÁLAGA.


Ayer no pude por menos que recordar – siendo yo un neoaficionado bien enseñado por mi señor padre – una memorable tarde celebrada aquí mismo, Málaga, en la que Luís Miguel Doninguín y Antonio Ordóñez cotaron doce orejas y tres rabos con una extraordinaria corrida de Juan Pedro Domecq. De haberse celebrado ahora con estos mismos toros, no pocos aficionados y la mayoría de la crítica, habrían calificado a aquellas seis reses de ratitas. Eran los tiempos de los llamados “chanquetes” con los que tanto los toreros como el público de entonces lo pasaban en grande. Hablamos de hace 59 años…



Gran tope de Ventura, colosal Ponce sin espada e increíblemente “asustado” El Juli

Málaga. Plaza de La Malagueta. Jueves, 16 de agosto de 2018. Sexta de feria en tarde muy calurosa con casi lleno.

Dos toros despuntados para rejones de Guiomar, manejable el que abrió plaza y excelente el que hizo cuarto. Dos de El Vellosino (gigantesco el segundo y muy cuajado el sexto). Dos de La Palmosilla (tercero y quinto), grandes y con genio, endemoniado el último. 
Diego Ventura (de corto con chaquetilla gris): Rejonazo muy trasero, oreja. Medio rejonazo y dos descabellos pie a tierra, gran ovación.
Enrique Ponce (blanco y oro): Dos metisacas y estocada trasera, ovación. Pinchazo y estocada trasera, petición insuficiente y enorme ovación negándose a dar la vuelta al ruedo. 
El Juli (marino y oro): Pinchazo hondo y tres descabellos, división de opiniones. Pinchazo y estocada, pitos.

A caballo destacaron José Palomares y Salvador Núñez, En la brega, Jocho, Mariano de la Viña y Álvaro Montes. Y en banderillas, también de la Viña, Jocho y Montes.


Pasado tanto tiempo y mientras yo viajaba en dos aviones (San Sebastián-Barcelona-Málaga), los veterinarios de La Malagueta hicieron una escabechina y de los toros que se iban a lidiar, solo quedó un par. Dos más que respetables y cuatro mastodontes pasados de edad porque los hubo de cinco y uno de seis años. Vamos, como para salir corriendo y que atoree San Isidro…

Con los que mató mal el prologuista de a caballo, Diego Ventura, en este mano a mano entre Enrique Ponce y El Juli, no hubo problemas. Mató los que estaba previsto. Y si Diego no cortó un par de rabos fue por sus fallos con el rejón de muerte. Aunque no sé casi nada de rejones y, además, no me gusta el toreo a caballo con reses mochas de Guiomar, me limito a decir que Ventura estuvo verdaderamente impresionante. Pero…


Pero hay tantísima diferencia entre el toreo a caballo y el de a pie, que estas mixturas deberían estar prohibidas. Yo lo paso fatal viendo como la gente se entusiasma con los caballeros y como con los matadores de a pie se aplican en exigirles tanto como si sus toros estuvieran tan groseramente afeitados como los de los rejoneadores. Así pues, solamente decir que Diego Ventura estuvo como suele, cumbre.


La plaza estaba casi llena y la verdad es que no era para menos. Las dos máximas figuras del toreo actual frente a frente. Ambos recién llegados triunfantes y gloriosos de San Sebastián.


No me chocó que Enrique Ponce estuviera como estuvo salvo con la espada que ayer para nada dio en la diana. Pero antes, tanto con el gayumbazo primero de la ganadería El Vellosino – había sido sobrero en la corrida de Ponce en San Isidro – como con el quinto de La Palmosilla que fue otro “tío” cuasi inviable y peligrosísimo por el el pitón izquierdo, Enrique estuvo como siempre y, actualmente, mejor que nunca en su ilimitada carrera absolutamente triunfal.


Su primera faena, brindada a Javier Conde y a su esposa Estrella Morente, fue una lujosa colección de bellísimas estampas del toreo sobre ambas manos y de todas las clases del clasicismo que en sus manos adquieren rango celestial. La Maestría se unió a la delicadeza. El temple a la dulzura. El clasicismo a un sueño hecho realidad. Y eso que el mastodonte siempre embistió como dormido, despertándose solamente en cada muletazo del gran maestro valenciano con la pega de sus repentinas caídas, feos instantes que, pese a su inoportunidad, apenas paliaron la magnífica composición. De no haber matado Enrique tan mal, habría cortado una oreja. Y de no haberse caído varias veces el toro, las dos. La ovación que recogió, entusiasta y agradecida.

Pero faltaba el quinto, de La Palmosilla, y con este pudimos gozar aún más aunque francamente asustados porque ver a Ponce jugarse la cornada como si fuera un principiante sin contratos, al tiempo de ir resolviendo magistralmente todos los inconvenientes que presentó el morlaco, fue ocasión de superlujo. La absoluta entrega del maestro en pos de su ilimitada categoría y especialísima clase, la guardaré en mi memoria para siempre. Que un señor que lo tiene todo hecho y todo ganado en el toreo y en todas las plazas del mundo se exponga como se expuso ayer Enrique es algo tan inaudito como histórico. Porque una cosa es “resolver” y otra torear a este bruto ejemplar como si fuera un sumiso colaborador.


Muy al final de la faena, oímos una inoportuna voz desde el tendido que acusó a Ponce de no haber usado la mano izquierda. Enrique se volvió hacia quien se lo había afeado y le dijo: “Ah, pero es que no ha visto usted como es por el izquierdo?, mírelo ahora mismo...” Y Enrique citó tres veces por el criminal pitón, dejando al vocinglero en el mayor de los ridículos.

Tras fallar a espadas, la ovación fue grandísima y muchos le rogaron que diera la vuelta al ruedo. Con un gesto determinante se negó a recoger el capote que le estaba ofreciendo Mariano de la Viña para que la emprendiera.

Al otro maestro, don Julián López, le vimos ayer desconocido por su falta de interés en resolver la papeleta con el mal tercero de La Palmosilla y como nunca le habíamos visto de asustado y hasta diría que aterrodizado con el barrabás de El Vellosino. Hasta se tiró de cabeza al callejón por el peligroso acoso que sufrió junto a las tablas en el arranque del trasteo muletero. Ayer vimos a un desconocido Juli a la deriva. Increíble pero cierto. Acabábamos de verle glorioso y mejor que nunca con la muleta en San Sebastián. Pero en este duelo sin orejas con Ponce, el valenciano arrasó al madrileño. Quede dicho.

GRANADA. Marc Serrano corta un rabo en el festival de Albuñán



GRANADA
Marc Serrano corta un rabo en el festival de Albuñán

Con más de media entrada se han lidiado novillos de Eliseo Moran de buen juego en general  (2º y 3º premiados con la vuelta al ruedo).

Marc Serrano: Oreja y dos orejas y rabo
Javier Benjumea: Dos orejas y oreja




"La verdad, como medio y fin" / por Rafael Comino Delgado


El Sr. Sanchez muchas veces repitió que no llegaría al gobierno a cualquier precio, que no pactaría con independentistas, y ha pactado, no solo con independentistas sino también con proterroristas, y pagando no cualquier precio, sino un precio muy alto, ¡vender España! Esas tres mentiras son infinitamente más graves que  haber aprobado una asignatura o un curso sin merecerlo. Sobre todo  la traición a España  que supone  asociarse a  separatistas, proterroristas, delincuentes de todo tipo (todos ellos enemigos de España), para llegar al poder..


"La verdad, como medio y fin"

Rafael Comino Delgado
Catedrático d ela Universidad de Cádiz
Estamos viviendo en España una época convulsa, difícil, caracterizada por  haber perdido todo lo que de valor existe en la vida: verdad, dignidad, humildad, respeto, sentido del deber, reconocimiento del esfuerzo personal como manera de mejorar y progresar en sentido material y espiritual.

Sobre todos esos valores vamos  a destacar la Verdad, pues es insoportable, estomagante, nauseabundo, repugnante ver cómo, constantemente,  algunos políticos y gran parte de los medios de comunicación, de todo tipo, mienten sin el menor rubor. La mentira se ha hecho algo habitual, hasta el punto de que estamos llegando o, mejor dicho, hemos llegado a aceptarla  como algo normal.

Estamos viendo como muchos  mienten, o han mentido, en sus respectivos currículos, aunque en estos días suena  más, por razones obvias, don Pablo Casado.  

Yo digo rotundamente: 
Todas las universidades, todas, y cuando digo universidades quiero decir profesores de esas universidades, han concedido, en alguna ocasión,  aprobados, cursos de doctorado, títulos de máster, o de otro tipo, etc,  a personas  sin merecerlo, por recomendaciones políticas, de familia, de amistad, etc. Si analizáramos en profundidad los  currículos de todos los políticos que ocupan cargos de alta relevancia (de los que a diario están en los medios de comunicación), con seguridad absoluta encontraríamos que, en mayor o menor medida, están falseados casi todos. 

Conozco decenas de hombres que tienen diplomas o certificados de Cursos de Formación de la Junta de Andalucía, y no asistieron ni  a una sola clase, ni se sometieron a evaluación alguna. Es más, algunos ni sabían que estaban apuntados a esos cursos; los apuntaron, para engrosar la lista y  obtener más  subvenciones, sin ellos saberlo. Pero esto no suena, no sale apenas en los medios (muchos de ellos vendidos al mejor postor), alguien se encarga de silenciarlo. Por eso pienso que  esto sería lo de menos, porque mienten en todo lo  que dicen muchos  de ellos, y en cosas de más trascendencia. Por ejemplo, cuando el PP llegó al gobierno el año 2011, el saliente dijo que había un déficit del 6 % y luego resultó ser del 9-11 %. 

La moción de censura a don Mariano Rajoy era para convocar elecciones inmediatamente, según dijo el Sr. Sanchez, y ahora dice que no las convoca.


Muchas veces repitió que no llegaría al gobierno a cualquier precio, que no pactaría con independentistas, y ha pactado, no solo con independentistas sino también con proterroristas, y pagando no cualquier precio, sino un precio muy alto, ¡vender España! Esas tres mentiras son infinitamente más graves que  haber aprobado una asignatura o un curso sin merecerlo. Sobre todo  la traición a España  que supone  asociarse a  separatistas, proterroristas, delincuentes de todo tipo (todos ellos enemigos de España), para llegar al poder, haciéndoles concesiones inadmisibles, las que conocemos, y seguramente habrá otras inconfesables. Eso nos lleva a no tener el más mínimo respeto a algunos políticos, porque se lo han ganado a pulso. Aunque uno haga un gran esfuerzo es imposible respetarles.

Pues bien,  esta situación que vivimos en España nos ha dado pie a hacer algunas reflexiones sobre la "Verdad", sin profundizar en aspectos filosóficos ni teológicos demasiado profundos, pues nos interesa reflexionar sobre la verdad como opuesta a la mentira  contada  a diario por muchos de los políticos que hacen leyes, que deciden, de alguna forma, lo que será de nuestras vidas y las de nuestros descendientes.

La palabra "veraz" o "verdad" tiene, como casi todas, varias acepciones, si bien en el contexto que vamos a tratar nos  quedaremos  con la siguiente: "Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas tiene la mente, y conformidad de lo que se dice con lo que se piensa". No se puede negar racionalmente, porque corresponde con la realidad.

En la antigüedad, desde antes de Jesucristo, para los hebreos, "verdadero   es aquello  que es fiel a sí mismo", y según los griegos "la verdad se identificaba con la realidad"

Cuando Jesucristo dijo, "la verdad os hará libres", entre otras cosas se refería  a  que Él (su doctrina, sus enseñanzas) era el camino de la verdad  en esta  vida, y solo con la verdad se puede ser libre, entendiendo como libre, también entre otras cosas, no temer a nada. Si siempre se dice y sigue  la verdad, ¿a qué puede temer?

Nosotros  tomaremos el concepto, "veraz o verdad"   como "la coincidencia entre la realidad y lo que se afirma o piensa". Habitualmente solemos decir que nadie está en posesión de la verdad   absoluta, y es verdad, pero en este contexto nos referimos a  la verdad de cada cual y a la verdad real, que se debe defender siempre, aun cuando ello vaya en contra de los intereses propios.

Pensamos que un  hombre, una persona, es veraz cuando busca siempre la verdad por encima de todo, y la defiende por encima de todo, si bien cuando se le demuestra que la verdad es otra, que  está en un error,  no tiene el más mínimo inconveniente  en aceptarla.

Un hombre es veraz cuando rechaza la mentira, la falsedad,  por encima de todo. En la Biblia (Eclesiástico, 4) se dice, "Hasta la muerte lucha por la verdad y el señor combatirá por ti". Y añadimos nosotros que nuestra verdad, nuestras ideas,  debemos defenderlas por encima de todo, naturalmente de forma razonada, respetuosa, pero firme, frente a los demás. El filósofo griego Platón decía, "Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada él como hombre". Para nosotros,  el hombre que no es capaz de mantener púbica, respetuosa y civilizadamente sus ideas es un cobarde, al que la palabra hombre le viene grande.

Lo contrario de la verdad, en  este contexto,  es "la mentira, la falsedad". Lo contrario del hombre veraz es el hombre falso, mentiroso. Dice lo contrario de lo piensa intencionadamente.

Cuando nosotros decimos "la verdad como medio y fin", queremos decir que siempre debe utilizarse la verdad como un medio para alcanzar un fin, que es la verdad. Buscar la verdad apoyándonos en otras verdades. Un hombre sabio,  es decir, "el que   tiene  gran capacidad de pensar, de  razonar,  y de considerar las situaciones y circunstancias, para distinguir  lo positivo de lo negativo"  y por tanto es sabio en la manera de ser, de  comportarse en la vida, de relacionarse con los demás de forma humilde, veraz, justa, siempre utilizará y defenderá la verdad, por encima de todo, como medio para buscar la verdad que es el fin u objetivo en la vida, al menos para nosotros. No se puede buscar la verdad (en general, sea del tema que sea) utilizando como medio la mentira.

Cuando siempre utilizamos, seguimos, la verdad ante todo, nos sentiremos verdaderamente libres, pues como dijese el mártir, padre Jerzy Popieluszke, "Decir la verdad con valor es un camino que conduce a la libertad". Mientras que cuando se utiliza la mentira siempre se estará limitado para tomar cualquier decisión,  camino, o defender cualquier idea. Siempre penderá sobre nuestra cabeza la espada de Damocles que es la mentira, y que inexorablemente nos llevará al lugar equivocado, tarde o temprano. Jacinto Benavente, el dramaturgo español, muy acertadamente decía que, "la peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande".

El hombre que tiene muy claros estos conceptos y los  lleva  a la práctica, es decir, los vive, por tanto vive en la verdad, es  sabio y libre, aunque a veces cueste. Puede que cueste tanto como  perder la vida, pero el que la quita pierde más al haberse convertido en un ser injusto para siempre. Dice un proverbio  chino  que,  "cuando habla el dinero calla la verdad", lo cual es una verdad aplastante,  que vemos a diario, y no solo entre políticos sino en todo tipo de  colectivos. Así mismo, es otra verdad contundente la que dijera Francisco de Quevedo: "Donde hay poca justicia es peligroso tener razón (decir la verdad), porque los imbéciles son mayoría". 

Las   dos reflexiones están presentes constantemente en la vida actual-y creo que en la de siempre- y ambas demuestran, como decíamos, que mantenerse en la verdad como medio y como fin , a veces cuesta y mucho, pero a nuestro modo de entender la  existencia,  vale la pena.

Pues la mentira siempre acabará descubriéndose, y el castillo donde habita la mentira derrumbándose y aplastando a los que habitan en él, porque la verdad es la verdad aunque todos digan que es mentira,  y tarde o temprano así se demostrará, ya que como pensaba el poeta inglés Charles Caleb Colkton (1780-1832), "El mayor amigo de la verdad es el tiempo; su más encarnizado enemigo, el prejuicio" 

Para nosotros la verdad  dará, al que vive en ella y para ella, autoridad pero la autoridad no siempre le dará verdad, pues un hombre que siempre dice la verdad vale más que un millón de los que mienten, por muy poderosos que sean. Ejemplos los tenemos a cientos entre nuestros  actuales políticos, que podrán tener la  autoridad legal del cargo, pero no la moral de decir siempre la verdad que es la verdadera. 

En España ahora es habitual reescribir y contar la historia a gusto del que la reescribe o cuenta, plagada de mentiras, que están haciendo muchísimo mal a la sociedad en general, y generando un odio entre unos y otros impensable antes de la llegada al poder de don Jose Luis Rodriguez Zapatero, gran culpable de ello. Pero es que el actual presidente  solo hace, es este aspecto, echar gasolina al fuego, de forma masiva. Algún día y de alguna forma lo pagarán, porque pocas cosas hay más mezquinas, más despreciables que fomentar el odio entre las personas, y más aún entre hermanos, como es en este caso.

Para nosotros pocas cosas hay por las que valga la pena luchar hasta la muerte como lo es la verdad, la dignidad y la justicia, pues  si de verdad todos buscáramos, deseáramos y siguiéramos la verdad, viviéramos en la verdad, la vida verdaderamente sería infinitamente mejor de lo que es, porque  la verdad es limpia, bella, por sí misma; la mentira siempre es sucia y está muy maquillada, y puede que a corto plazo la verdad duela, la mentira sea más atractiva, pero a la larga la verdad siempre es un calmante.

Entendemos que la mentira expresa la mezquindad de quien la pronuncia, pues el mentiroso se envilece a sí mismo y  empobrece su dignidad; su indignidad es directamente proporcional al número de mentiras que dice.

La medida del hombre debe ser  la verdad en el decir y el hacer. Se puede tener más o menos verdad, es decir, se puede ser más o menos hombre. 

Y desde luego creemos que para llevar una vida intelectual y moralmente plena, satisfactoria, feliz, solo hay un camino: La verdad por encima de todo, pues siguiendo  el camino de  la verdad, moderación, prudencia y decencia  siempre se llegará a lugar correcto.

Mantenerse en la ambigüedad no es de hombres íntegros,  cabales, sabios,  ya que encierra cobardía, mentira y falsedad. Téngase presente que, y con esto terminamos nuestra reflexión,  "la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio"(Cicerón). 

La cultura del esfuerzo, del doctor Cavadas / Por Juan Miguel Núñez Batlles



Las palabras del insigne doctor son de imperecedera actualidad. Ahora más que nunca, en el actual contexto social, hay que poner en duda la guía moral de "los jetas" famosos y políticos y la influencia y trascendencia que puede tener, y de hecho tiene, en los jóvenes, a los que llamó a "dignarse", que no "indignarse"




La cultura del esfuerzo, del doctor Cavadas

Juan Miguel Núñez Batlles
Es como un personaje de ciencia ficción tanto por su erudición y maestría como por las habilidades, casi sobrehumanas, que demuestra tener como cirujano de trasplantes. De modo que a  la sombra de sus éxitos profesionales, al doctor Pedro Cavadas (Valencia, 1965) se le reconoce como mucho más que una celebridad, por las consideraciones que acarrean los apelativos que le llueven de todas partes del mundo, algunos tan definitivos y contundentes como "el cirujano de las manos de oro" o "el cirujano-milagro".

Ejerce su actividad en su tierra, no obstante, con una proyección sin fronteras. A sus cincuenta y dos años es todavía joven para meterlo en los anales extraordinarios de la historia, sin embargo, su largo y brillante palmarés alcanza ya tal trascendencia social y mediática que su fama se hace inabarcable. Para resumir, un historial de intervenciones de lo más complejas, muchas de ellas pioneras, la mayoría de trasplantes y reimplantes a personas de todas las edades, de manos y brazos, de rostros rechazados, de cara, lengua y mandíbula, extirpación de tumores de grandes dimensiones y de costillas, incluso para devolver funcionalidad a hemipléjicos. Las técnicas del doctor Cavadas aparentan ser infalibles.    

Pero lo que yo quiero resaltar aquí del doctor Cavadas, más allá de méritos y logros profesionales, es su discurso humano.Tan célebre personaje llegó a asegurar en alguna ocasión que "los cirujanos somos la peor especie de médicos, los más vanidosos, los más competitivos". Aunque de eso, también ha reconocido que ya se ha curado. No oculta que en tiempos tuvo ambición por la riqueza material. No obstante, la muerte de un hermano y un viaje a Kenia cambiaron su perspectiva. Vendió un patrimonio que entonces consideró superfluo y creó la Fundación Cavadas. Y se marcó nuevos retos, como reparar heridas de machetes, de disparos, a gente que no había visto un médico en su vida.

Y ahora, al cabo del tiempo y paralelamente a los elogios que sigue recibiendo por sus hitos profesionales, el doctor Cavadas vuelve a ser noticia, por las cosas que siente, y por la forma de decirlas, con tan absoluta claridad como acertada y apabullante rotundidad.

Me llegó esta mañana uno de esos vídeos que circulan de forma masiva por WhatsApp, a los que generalmente no le presto mucha atención. Era de hace seis años. Y como me lo enviaba un antiguo compañero de Colegio Mayor poco amigo de lo frívolo, sentí curiosidad. Se trataba del discurso de investidura de Cavadas como Doctor Honoris Causa de la Universidad Internacional Valenciana. Y lo cierto es que acertó mi remitente. 

Las palabras del insigne doctor son de imperecedera actualidad. Ahora más que nunca, en el actual contexto social, hay que poner en duda la guía moral de "los jetas" famosos y políticos y la influencia y trascendencia que puede tener, y de hecho tiene, en los jóvenes, a los que llamó a "dignarse", que no "indignarse", porque todos sabemos que muchos dirigentes no hacen nada y "que no hay que esperar que ellos lo hagan todo".

Aquella investidura con la que se le distinguía la consideró entonces como un reconocimiento "a la cultura del esfuerzo", porque, según sus propias palabras, no hay ninguna fórmula mágica para triunfar en la vida. Lo más importante, enfatizó, es "trabajar y ser generoso en el trabajo", aunque ello suponga ir "a contracorriente de un discurso que te lo da todo hecho". 

Excelentes reflexiones de quien realiza una media de mil ochocientas operaciones anuales y reivindica el trabajo "con calidad y excelencia ", animando a los estudiantes a luchar para conseguir objetivos en beneficio de los demás.

Qué importante la cultura y el ejemplo del doctor Cavadas. 

PERÚ. COLOMBO REGRESA AL PERÚ A LA FERIA INTERNACIONAL DE HUAMACHUCO


Colombo en su reciente actuación en Dax (Francia)

Los días 17, 18 y 19 de agosto se celebrarán las tres corridas en e marco de la fiesta patronal en honor a la "Santísima Virgen de la Alta Gracia" en la monumental plaza de toros del distrito de Huamachuco (La Libertad).


K
Los carteles son los siguientes:

Viernes 17: Ramses Ruiz (Colombia), Vicente Soler (España) y Jesús Enrique Colombo (Venezuela) con reses de San Simón.
Sábado 18: Octavio Chacón (España), Juan de Castilla (Colombia) y Jesús Enrique Colombo (Venezuela) con astados de San José del Monte.

Domingo 19: Salvador Cortés (España), César Bazán "El Yeta" (Perú) y el rejoneador Francisco Javier Rodríguez (Venezuela) con bureles de San Simón y Montecarmelo

     

CARTELES DE LA FERIA DE HUAMACHUCO (LA LIBERTAD)



jueves, 16 de agosto de 2018

La venganza de Don Mendo / por Paco Mora


Alejandro Talavante (Foto: Arjona)

 ¡Qué pecado habrá cometido el bueno de “Tala” para estar ausente de ferias como las de Bilbao, Pamplona y otras en las que uno esperaba verlo anunciado después de “lo de Las Ventas”!

La venganza de Don Mendo

Paco Mora
No es una buena práctica para ayudar a la Fiesta que los triunfos de los toreros no se traduzcan en categoría y mejor trato económico. No lo es. Sin embargo hay casos que claman al cielo y el último y más sangrante es el de ese Talavante, que el pasado San Isidro puso Las Ventas patas arriba con dos tardes de éxito, que en otros tiempos le hubieran bastado para situarse en la cúspide del toreo con caché de figura, y tener abiertas las puertas de todas las ferias importantes, incluidas las de allende los mares y las del otro lado de Los Pirineos.

Pero, dichos triunfos han tenido el efecto contrario para el extremeño. ¡Qué pecado habrá cometido el bueno de “Tala” para estar ausente de ferias como las de Bilbao, Pamplona y otras en las que uno esperaba verlo anunciado después de “lo de Las Ventas”! Es muy probable que el secreto esté en lo que dijo Castella después de jugarse la vida en San Isidro en dos magníficas actuaciones pagadas con sangre, cuando le preguntaron si eso llevaría consigo mejores corridas y más dinero: “Aquí, si pides lo tuyo te dejan en casa”. O algo así.

Tengo para mí, y no estoy solo en esa sospecha, que Alejandro no ha sido tan precavido como el francés y lo han castigado severamente por su atrevimiento. De tal manera que incluso su apoderado Toño Matilla le ha dado el pasaporte ¡Ahí es nada! Cobrar más. ¿Habrase visto mayor desahogo? Con las cosas de comer no se juega, muchacho; tú arrímate y triunfa tanto como quieras pero hablar de dinero es un “tabú” que te puede conducir a quedarte sentado. Aquí, quien manda, manda y cartuchera al cañón. No hay más solución que paciencia y barajar. Y pensar que “con el tiempo y una caña hasta los verdes caen”, como rezongaba el recolector de higos debajo de la higuera.


Plumas más autorizadas que la mía ya han hecho notar en esta publicación el “caso Talavante”, pero no quiero dejar de echar mi cuarto a espadas en el asunto porque tengo en gran estima al torero en cuestión, cuya carrera he seguido desde que lo llevaba Reverte y lo vi una tarde de novillero en Hellín primero, y luego en su revelación en Las Ventas. Hoy Alejandro Talavante es uno de los pocos toreros con categoría de figura, y solo se me ocurre decirle, porque al fin y al cabo poca cosa más puedo hacer: No te preocupes “Tala” que tú pasaras a la historia del toreo como uno de los grandes de tu tiempo, y de esos que te menosprecian y te minimizan, dentro de unos años no se acordará nadie ni del santo de sus nombres. Si acaso, la máxima gloria que logren alcanzar los interfectos en cuestión sea la de ser los más ricos del cementerio.

"EL TONTO NO DESCANSA". Osoro se niega a reconocer el papel de Franco en la salvación de los católicos asesinados por la República / por Juan E. Pflüger




Se olvida de que la misma Iglesia a la que él dice pertenecer reconoció desde la carta conjunta de los obispos que la acción de Franco iba en defensa de los católicos que estaban siendo asesinados.



Osoro se niega a reconocer el papel de Franco en la salvación de los católicos asesinados por la República

Cada vez que el cardenal y arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, hace una declaración nueva sobre el intento socialista de profanar la tumba de Francisco Franco, queda más claro que está decidido a quedar bien con los herederos de aquellos que quemaban iglesias con curas dentro en 1936.

Está más preocupado de no disgustar a los que le gritan a diario "arderéis como en el 36" que en salvar la dignidad de la institución a la que representa. Y lo más triste es que como obispo de Madrid también representa a los miles de sacerdotes y creyentes que fueron asesinados durante la persecución religiosa de los años treinta en España. Y recordemos que esa persecución fue realizada por los mismos que ahora quieren profanar la tumba de Franco: socialistas, comunistas, anarquistas y separatistas.

Cuando desde el periódico El Mundo -ese que más ha atacado a la Iglesia durante los últimos veinte años- le preguntan si Franco fue un buen cristiano, se pone de perfil y evita responder soltando: "El juicio es de Dios".

Se olvida de que la misma Iglesia a la que él dice pertenecer reconoció desde la carta conjunta de los obispos que la acción de Franco iba en defensa de los católicos que estaban siendo asesinados.

Pero es peor la respuesta que da cuando se le pregunta su opinión sobre la profanación de la tumba va de Franco y explica que "Es algo que no depende de la Iglesia". 

Esto no es ya una frase cobarde de esas a las que nos tiene acostumbrado el obispo de Madrid. Es una mentira, y él lo sabe ¿O acaso desconoce el derecho canónico y el Concordato con la Santa Sede donde se responsabiliza a la Iglesia de los entierros en zonas sagradas?

Afortunadamente, mientras. Que Osoro continúa con sus mentiras, el prior del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, sigue defendiendo la legalidad, que no es otra que la permanencia de los restos de Franco en su actual tumba hasta que la familia decida lo contrario.


Que el PSOE es un partido de ladrones, criminales y corruptos, es algo que no admite discusión / Por Javier García Isac



Ni creen, ni desean ningún tipo de reconciliación. Solo buscan ganar en los despachos lo que no pudieron hacer en el campo de batalla, en una guerra civil que ellos mismos provocaron y que ahora pretenden sean otros los responsables de su irresponsabilidad.


Que el PSOE es un partido de ladrones, criminales y corruptos, es algo que no admite discusión

Resulta asombroso, resulta muy curioso comprender lo que la izquierda entiende por reconciliación. Ajustar cuentas, profanar cadáveres, imponer su verdad, tergiversar los hechos, y sobre todo y muy importante, no reconocer jamás que cometieron errores.

El flamante ministro astronauta, en unas recientes declaraciones, afirmaba que existen cuestiones sobre las que no cabe opinar. Es muy posible que tenga razón. Que el PSOE es un partido de ladrones, que entre sus filas han pasado muchos criminales y corruptos, y que formaron parte de la anti España, es algo que no admite discusión. Que saquearon, robaron y mataron en nombre de la libertad, y que mientras colaboraban en la exterminación de todo aquel que no pensara como ellos, nos hablaban de democracia.

Todo asesino, criminal o ladrón, necesita de su coartada particular, de su excusa, incluso de su justificación del mal. La izquierda española en general, y muy particularmente el partido socialista, necesitan ajustar cuentas con la historia. Necesitan reescribirla y volver a exterminar a laminar al disidente, al discordante. No tuvieron bastante con haberlo intentado hace 80 años, ahora necesitan acabar con la memoria de los héroes y de las victimas que sufrieron su persecución, de todos aquellos que les hicieron frente.

Anulan juicios y sentencias, rehabilitan a asesinos y ponen en pie de igualdad a víctimas y verdugos. Nos hablan de una democracia en la que no creen, a la vez que nos imponen su visión de la historia y su modelo de sociedad. Los totalitarios del siglo XXI lo tapan todo con la palabra libertad. La izquierda española es una maquina de generar franquistas, una fabrica imparable de provocar discordias y tensiones. Ni creen, ni desean ningún tipo de reconciliación. Solo buscan ganar en los despachos lo que no pudieron hacer en el campo de batalla, en una guerra civil que ellos mismos provocaron y que ahora pretenden sean otros los responsables de su irresponsabilidad.

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Eeeeeeeeeeeessss-par-ta-co / por Juan Miguel Núñez Batlles



¡Eeeeeespartacooo.....! ha sido un grito muy frecuente y muy celebrado en las plazas de toros, en las principales ferias, a lo largo de muchas temporadas. Un grito que me sale ahora del alma.



Eeeeeeeeeeeessss-par-ta-co

Juan Miguel Núñez Batlles
Periodista
¡Eeeeeespartacooo.....! ha sido un grito muy frecuente y muy celebrado en las plazas de toros, en las principales ferias, a lo largo de muchas temporadas. Un grito que me sale ahora del alma.

Y no sé si, en el clamor de mi voz, arrastro alguna deuda que dejé pendiente con el torero en cuestión, en sus tiempos estelares cuando estaba en plena actividad en los ruedos. Quizás, en alguna crónica no fui justo con él. No sé si alguna vez me pude exceder en la censura o sencillamente en otras ocasiones no llegué a los elogios que merecía. Pero en aquel pasado no voy ahora a desandar caminos.

Porque en la panorámica de la vida me llega en este tiempo la oportunidad, que quiero aprovechar, de cantar sus virtudes, sobre todo como persona.

Pues más allá de la inteligencia y el valor sin límites de Espartaco en su forma de torear, y del dominio y el poder traducidos en una técnica infalible, incluso de su entrega sin reservas, todo ello en el ruedo, lo que yo quiero ahora es elogiar su excepcional catadura moral.


Al Espartaco retirado ya del resplandor y oropel de la fama, que ha sedimentado sus actitudes y conocimientos para mostrarnos ahora una hermosa lección de humanidad, quiero felicitar y dar las gracias por el ejemplo de su propia vida.

Dos circunstancias muy recientes en torno a él me lo han recordado: el pregón que pronunció en Huelva hace unos días, y su triunfo incontestable como ganadero también la semana anterior en la monumental de Las Ventas. ¡Con qué naturalidad y brillantez se han sucedido ambos acontecimientos!
                                                           
Fue Espartaco, es, la elegancia de lo bello y lo fácil de hacerlo desde la sinceridad.  


En el pregón para inaugurar la Feria Taurina de las Colombinas, Espartaco contó su vida. Un relato atractivo y fascinante, lleno de ideas. Esa vida de figura del toreo que parece fáci y, sin embargo, es harto difícil.

Una vida orientada al triunfo y al bien. Parece mentira, de una niñez tan rural y tan primitiva como la suya, donde ha llegado Espartaco.   

Y es que, la base de sus planteamientos como persona ha sido siempre la sinceridad, para ser capaz de todo, incluso de aceptar sus fracasos personales. Sincero y auténtico, Espartaco, generoso y amoroso.

Un día me llamó la atención esta confesión suya: "sólo he sido feliz con el triunfo de mis compañeros, cuando me retiré". No cabe mayor franqueza. Y la definición rotunda de lo que ha sido su espíritu combativo y de superación.

Por eso, el pregón de Espartaco en Huelva no puede pasar desapercibido.

Un discurso lleno de sinceridad y amor. Sin folios escritos para leer, porque las palabras venían directamente del corazón.

Así, cuentan las crónicas del acto, concurrió Espartaco ante el expectante auditorio sin un sólo papel por delante, apoyándose, palabra a palabra, en los sentimientos de sus propias experiencias. Su vida. La historia de su vida a pecho descubierto. La que, según él, nunca antes se ha contado.

Una vida que comienza cuando, siendo niño, Espartaquito se iba con los amigos al malecón de su pueblo, Espartinas, junto a la carretera general entre Sevilla y Huelva, para ver pasar los coches de cuadrillas que iban a torear a las Colombinas.

Aún siendo mentira –reconoce ahora-, aquel chiquillo presumía de que en uno de esos coches iba su padre.


Porque su padre era torero.  Antonio Ruiz, el primer “Espartaco”, aquel honrado matador que habiendo sufrido el desencanto de la profesión en un duro e injusto periplo que no le permitió ni siquiera poner la cabeza en la almohada de los sueños, sin embargo, no dudó en traspasar las ilusiones a su retoño, primogénito de una extensa prole, volcándose en su educación para hacer de él un hombre cabal, que, por supuesto, tendría la meta de alcanzar la gloria como figura del toreo.

Y así fue. Con el paso de los años, fue el hijo quien pasaría por aquella carretera haciendo realidad el sueño del padre. “En mi sueño, se materializó el suyo”, proclamó orgulloso en su discurso Espartaco. 

Y por tanto, lo que le contaba a sus amigos no era verdad, pero tampoco era del todo mentira. Sólo que tuvo que pasar el tiempo para que se cumpliera.

Grande Espartaco, por sus enseñanzas, que no cesan aún retirado de la actividad de torero de luces.


Y grande, muy grande, también como ganadero por ese triunfo en la final del certamen de novilladas nocturnas del verano en Madrid. El público y los toreros de ese día hablan y no paran de la calidad de los novillos de Espartaco. Y éste, con su habitual modestia, se quita méritos admitiendo sólo que “gracias a Dios, salieron nobles”. Y todavía añade que “la gente me quiere mucho y tengo muy buenos amigos”. Palabras textuales del ganadero al escuchar los primeros comentarios elogiosos que se hacían de él y de su ganadería.

Sin duda, estamos ante una admirable personalidad en lo que a valores morales proyecta el toreo: la gran humanidad de Espartaco.