La suerte suprema

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Pepe Bienvenida

sábado, 18 de mayo de 2013

Lo de Talavante no es una encerrona / Por Ricardo Díaz-Manresa




"...Por mucho que insistan en utilizarlo mal, encerrona nunca significa una corrida de único espada. Encerrona es una cosa malísima que le puede ocurrir a un ser humano y que es desconocida, imprevista, desagradable.
Matar seis toros un torero es corrida de único espada..."
  • “...No seamos contumaces y no digamos encerrona sino cuando, por ejemplo, nos lleven a presenciar una corrida con toros sin presencia, fuerza ni casta. Eso sí que es una encerrona”..."
(Paco Delgado)

Lo de Talavante no es una encerrona

Ricardo Díaz-Manresa
Hoy es el día. Talavante se encierra con seis toros en Madrid. Único espada. La capital hierve. Mucho mérito para Alejandro. La primera del mundo a punto. Talavante se convierte por un día en figura heroica sin hacerle falta. Es en Madrid, en pleno San Isidro. Vaya valor. Y es con victorinos con lo que riza el rizo de la epopeya. Esto es tener un gesto y esto es prestigiar y promocionar el toreo. Una llamada de atención para los demás que están en su casa defendiendo lo del arte y la cultura como papagayos –otros escondidos como quien saben- y no en el ruedo con capote, banderillas, muleta y espada.

Y papagayos hemos tenido, tendremos hoy y mucho más mañana hablando de “Talavante y su encerrona”. Que no, no, no y no. No es encerrona. Ya he repetido mil veces lo que significa esta palabra en el idioma español y, si no lo saben, que se vayan al diccionario de la Real Academia.

Y como papagayos lo repetirán hoy, y los días antes y después de la corrida de único espada de Castella en Beziers y la de –no digamos- Morante allá para septiembre en la de Ronda, vestido de goyesco, después de hacer las paces con el empresario Fran o Rivera Ordóñez o Paquirri (II claro, que así se le ha ido conociendo a lo largo del tiempo). El artista de la Puebla criticó con dureza la Medalla de las Bellas Artes que le habían otorgado y se negó a un minuto de silencio en el aniversario de la muerte de Paquirri, el verdadero (como dice Ansón cuando se refiere a su ABC).

Encerronas no. Ni los acontecimientos de la pasada feria de Sevilla de Manzanares y Diego Ventura. No. Ninguna. Nin-gu-na.

Papagayos que oyen alguna estupidez y lo repiten sin pensar. ¿Dónde va Vicente?, donde va la gente. Y, en lo increíble, al carro de analfabetos de la Logse y de la moda tonta, se han sumado el catedrático Amorós (¿catedrático y no sabe su significado? lo que faltaba), Carlos Herrera –el de los leuros y otras lindezas lingüísticas- y el locutor del bigote. ¡Buscad su significado en el diccionario!.

Llevo años luchando contra la utilización contraria del palabro y, como ven, mi “éxito” es más rotundo cada día. Todos los periódicos –los digitales especializados no digamos- no lo utilizan más y peor porque no pueden. Que encerrona es lo inesperado y muy negativo. La putada en toda regla es lo que se entiende por encerrona. Situación negativa, inesperada e imprevista contra la voluntad del puteado.

Esa gran persona, trabajador infatigable y modelo de informadores que es Paco Delgado ha puesto también los puntos sobre las íes y se suma a la lucha para acabar con el palabro utilizado como sinónimo de corrida de único espada. Menos mal. Espero que a él le hagan más caso del que me han hecho a mí (ninguno). Pero llevo tiempo así y seguiré. Así que Paco desterremos las encerronas y que sufran las verdaderas estos tontos. Mejor no.

A alguno de ellos se les ocurrió esa definición idiota de “antigüas pesetas” sin molestarse por encontrar las nuevas (que no existen). Solamente son pesetas, la anterior moneda legal. Pues lo dice hasta el potito. Plaga de papagayos.

Otro descubrió lo de hermanos y hermanas, cuando hermanos es plural genérico que engloba a todos, y ya ven…Hasta en la sopa. Se lo oí por primera vez a un político socialista de lo más mediocre…Quería democratizar, igualar los dos sexos. Y como tienen que decir uno de los dos antes –imposible decir hermanas y hermanos a la vez- pues siempre queda uno por detrás. Nunca iguales. En fin, las imbecilidades de la moda loca.

Y seguirán –ya lo creo- repitiendo encerronas. El artículo de Paco Delgado, del pasado 19 de abril, con el título “La encerrona de encerrona” terminaba de esta manera magistral: “No seamos contumaces y no digamos encerrona sino cuando, por ejemplo, nos lleven a presenciar una corrida con toros sin presencia, fuerza ni casta. Eso sí que es una encerrona”.

Le pido a Dios, querido Paco, que a ninguno de estos encerroneros de las encerronas, los castigue en su vida con una encerrona de verdad. Qué mal lo iban a pasar.
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CÓRDOBA. Museo taurino: más preocupación./ Rafael Alonso


Museo Taurino Municipal de Córdoba en Junio de 2008
Sigue cerrado por reformas, desde el verano de 2005
Crece el temor entre los aficionados sobre el futuro del Museo cordobés y crece la sospecha sobre  el nefasto proyecto de la empresa catalana Kultura Ideas y Estrategias Para el Patrimonio SL de haber desnaturalizado el sentido taurino y histórico de Córdoba. Razón por la cual el Ayuntamiento se esfuerza en ocultar el penoso resultado y de callar ante el despilfarro del presupuesto empleado

Junio de 2005...¡de 10 meses a 8 años......!
  • El Ayuntamiento comunicó el pasado mes de abril que El Museo Taurino dilata su apertura hasta el otoño por trámites administrativos....¿..?
  • La Junta de Gobierno Local aprobó una nueva adjudicación -dice que definitiva- del equipamiento a la empresa Dragados, que rebaja el plazo de ejecución de siete meses y medio a cinco.- CLICK

Museo taurino: más preocupación

Rafael Alonso
Tertulia Taurina Tercio de Quites, de Córdoba

Hace casi dos meses que la Tertulia Tercio de Quites hizo pública a través del Diario CORDOBA su preocupación por el estado del Museo Taurino, más concretamente por el cuándo abriría sus puertas tras ocho años de remodelación y por el cómo lo hallaríamos.

Movidos por esta preocupación y convencidos de lo que significa este museo para la ciudad, solicitamos al señor alcalde información al respecto y autorización para conocer el proyecto museológico elaborado por la empresa Kultura Ideas y Estrategias para el Patrimonio. El alcalde nos remitió al concejal de Cultura y éste --de modo amable y eficaz-- al director general del área correspondiente. A todos agradecemos su disponibilidad, facilidades y cortesía para complacer nuestra petición.

Una comisión de la Tertulia Tercio de Quites fue recibida por el aludido responsable de Cultura, quien de modo correcto, preciso, ilustrado y profesional nos presentó a grandes rasgos las características del proyecto, al tiempo que pasaba las páginas de una edición abreviada del mismo. Agradecemos el tiempo que nos dedicó y la información que nos transmitió, aunque lamentamos que nos negase rotundamente la posibilidad de conocer el proyecto en su totalidad.

El resultado de la entrevista, y es lo que ahora queremos transmitir a la opinión pública, es: más preocupación. Y esto lo decimos ahora que tenemos información. Es una preocupación racional basada en el conocimiento, que supera y coincide con nuestro temor inicial basado en la percepción. 

Tres conclusiones básicas sacamos de la entrevista, las cuales son exponentes del proceso seguido, de la situación actual y del peligro que se cierne sobre el propio museo. A saber: 

  • la primera es que el proyecto museológico que encargó en su día la anterior Corporación municipal está cerrado, es inamovible y que se ejecutará así, tal y como lo ha heredado la actual Corporación de la anterior. 
  • La segunda es que en la redacción del proyecto ni antes, ni en medio, ni después ha habido la más elemental participación ciudadana, audiencia o información pública --que no es necesaria, pero sí conveniente-- y que se ha asumido sin más el proyecto presentado por la empresa adjudicataria.
  • La tercera es que el museo resultante supone una simplificación de tal calibre que compromete la identidad del museo, que va acompañada de una generalización conceptual que difumina la riqueza de sus fondos y la amplitud de su contenido y lo convierte en un parque temático susceptible de ser ubicado en cualquier ciudad del mundo, no ya de España ni, incluso, del rincón menos taurino de la geografía española.
Estamos convencidos de que el Museo Taurino de Córdoba podría ser único en el mundo por la calidad, cantidad y diversidad de sus fondos, por el valor arquitectónico del edificio, por el valor urbanístico del entorno, etcétera. Y también único en el sentido de que no podría ubicarse en otra ciudad que no fuese Córdoba por el significado de nuestra ciudad en la cultura taurina, en la historia de la tauromaquia, por la aportación cordobesa a la fiesta y, si se quiere, a los orígenes de la misma antes de la conquista cristiana. Es más, Córdoba necesita ese museo como activo y dinamizador cultural, como un bien patrimonial que coadyuve a la generación de renta a través del turismo.

Pero estamos convencidos de lo contrario, de que una vez más esta ciudad volverá a perder la oportunidad de conseguir algo por lo que clama, que pasará la ocasión con el cómplice silencio de los discretos --¡qué bien nos conocía Pío Baroja!-- y luego, al cabo del tiempo, ya consumado el despropósito, vendrá el lamento en las tabernas, el discurso inculpatorio hacia los demás envuelto en el rancio celofán del senequismo, o sea, la protesta entre labios cuando ya sabemos que no vale para nada.

Y en otro orden de cosas, cabe preguntarse si ¿han reparado las autoridades que encargaron y asumieron el proyecto de Museo Taurino y las que lo van a ejecutar que muchos de los fondos del mismo lo son en concepto de depósito o de donación, y que, en consecuencia, aquella se halla sometida a las condiciones contenidas en el acta correspondiente --firmada por los cedentes y el alcalde recipiendario-- y que la reformulación museográfica puede alterar o dejar sin efecto?

En definitiva, más preocupación.

Pese a todo, desde la Tertulia Tercio de Quites aún confiamos en la sensibilidad y el compromiso de los actores y de la ciudadanía en general para lograr el museo que esta ciudad merece y puede tener, e invitamos a participar en pos de su consecución de modo leal, sincero y positivo. Nuestro papel y función, no son otros.

El Museo cerrado

Octava. La de Guadaira. Segunda taza de un caldo muy malo / José Ramón Márquez



El que avisa...


José Ramón Márquez

Ahora que en Madrid ha vuelto el invierno, parece que en vez de en la de San Isidro estamos en la Feria de Otoño. Ayer, al terminar la corrida que tantas risas nos proporcionó, la peña regalaba entradas a manojos, por si llovía y se suspendía poder devolverlas para que la Empresa no se aprovechase de la circunstancia. Claro que otra cosa era tratar de colocarlas, que ni regaladas las quería nadie; y esta tarde entre el frío y el partido del Real y el Atlético, ni siquiera estaban los vejetes esos que se ponen en la Puerta Grande a ver si alguien les regala un boleto. La Plaza estaba un poco más poblada que lo que suele estar un domingo cualquiera.

La corrida de hoy se basaba en la parte ganadera en los novillos de Guadaira (quiere decirse de la Ganadería de Guadaira S.L.). Se conoce que como dieron tan buen juego y dejaron tan buen cartel el pasado 28 de abril, que daba asquito verlos, pues pensaron las mentes pensantes de los Choperón Father and son, o se le ocurrió al zascandil de Simón Casas o lo mismo dijo Toño Matilla que sí o sí, o sea que a ellos solos o en compañía los unos de los otros se les puso la cosa en que hoy tenían que volver a Madrid de nuevo los jandillas de eliminando lo anterior de Guadaira a corretear y a lucir palmito por la arena de Las Ventas. Y salieron los Guadaira y fue como la repetición de lo de abril, que no hace falta ser doctor en veterinaria para saber que en un mes no hay un ganadero, por bueno que sea, que arregle una ganadería.

En honor a la verdad hay que decir que en general los novillos no desentonaron de la novillada del día anterior, anunciada jocosamente como corrida de toros de Juan Pedro Domecq, y que al salir el primero de los de hoy uno se daba cuenta de que el peso del novillo es el que les convenía a varios de los «toros» del día anterior. Y en cuanto a la presencia, si descontamos las cabezas, que estos de hoy eran algo más pobres y estrechas de sienes, pues lo mismo. La gran sorpresa de los novillos la dio el sexto, Pintor, número 52, que saltó la barrera por el 7 para contento de unos adolescentes, una japonesa y del que firma estas líneas, y que luego, durante la faena de muleta se dedicó a dar unos berridos en cada pase como imitando el habla deChewbacca. Lo mismo que ayer Morante en su primero se dedicó a emitir un ronquido, un croar a cada trapazo para hacer andar al torillo, hoy este novillo Wookie quiso festejar también sus embestidas con su primitivo canto.

Para acabar con las fieras de Guadaira se vinieron a Las Ventas a pasar frío Gómez del Pilar, Juan Leal y Roberto Blanco, de Madrid, Arlès y Medina del Campo, respectivamente.

Gómez del Pilar ya debería estar con la alternativa tomada si hacemos caso a aquella vieja conseja que recomendaba el toro de cinco y el torero de veinticinco. El año pasado ya estuvo en san Isidro y tuvo lo que su entorno consideraría un éxito, que por lo visto no fue suficiente como para empujarle hacia el mundo del cuatreño. Hoy, como ayer, volvió a ponerse de rodillas ante el chiquero para saludar la salida de sus dos oponentes y hoy, como ayer, quiso echar mano de un repertorio ligero basado en el desparpajo y la frescura, pero con la salvedad de que hoy no tenía enfrente al novillo del año anterior, por lo que todo lo que el año pasado puso de su parte aquel animal, en este año lo tenía que poner el torero. El hombre lo que ponía era su desparpajo y su frescura, y como la tarde estaba ya de por sí fresca, la cosa no acabó de llegar al tendido. Lo mejor la cuadrilla, con un Raúl Cervantes que puso dos buenos pares y con Iván Aguilera que maneja de perlas el capote de brega.

Juan Leal debe admirar un montón a Castella. De hecho es quien le va a dar pasado mañana la alternativa. El principal defecto de este chico es que no tiene muñeca, por lo que no resuelve bien el remate del muletazo. Donde tiene que aparecer ese juego que deja al toro colocado para el siguiente pase, Leal da un corte abrupto y el toro se queda descolocado y el torero también. Si el toro llega a ser muy tonto y es de los que se coloca solito, no pasa nada, pero si le pasa lo que hoy, que al toro hay que llevarle más, la cosa fracasa. De la colocación y demás tiquismiquis ni hablaremos porque Leal se acopla de manera muy ortodoxa a las modernas tendencias de ese tipo de toreo ventajista al que denominamos julianerismo en su variedad de cercanías o ahogamiento. Imbuido de las enseñanzas de los maestros, obsequió a la congelada parroquia con el circular invertido, como Manzanares.

A Roberto Blanco no le vi en su presentación madrileña, que uno andaba liado con los Miura. En el recibo de muleta a su primero lo trajo de largo y por tres veces se le vieron buenas intenciones taurómacas. El novillo repetía de lo lindo y Roberto se echó al lado oscuro julianeando lo suyo para acabar él también con el homenaje a Manzanares del circular invertido. Faena de tono menor por debajo de las condiciones del novillote, pero, como se ha dicho, con un inicio prometedor. En su segundo, el que berreaba como Chewbacca, menos franco y menos claro por manso, se echó la mano a la zurda para pregonar dos series de mucha enjundia quedándose en el sitio, ligando los pases, tragando lo suyo y tirando del toro, que fue con mucho lo mejor de la tarde. ¡Oh, maravilla de ver a un muchacho de veinte años que no esconde la pierna! ¿Será que no todo está perdido? Quedamos a la espera de volver a verle y encargamos una novena a San Judas Tadeo para pedir que Roberto Blanco esté rodeado de personas que tengan más amor por el toreo que por los cuartos y por que se perfile para matar de forma más bonita y ortodoxa, que tal y como se pone recuerda a la giba de Marty Feldman en «El jovencito Frankenstein».

En su cuadrilla «Venturita» puso dos espléndidos pares, sobrios y elegantes, al tercero.
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Feria de San Isidro: Oscuridad en el horizonte / Por Antonio Lorca


El novillero Juan Leal / SAMUEL SÁNCHEZ (EL PAÍS)

"...Los novillos, para llorar; muy mal presentados en general —los tres primeros, unas raspitas de pescado—, sin fuerzas que los mantuvieran en pie; hicieron todos ellos una pelea, por llamarle de algún modo, lastimosa en varas. Ninguno de los seis fue picado..."

"...Ni la novillada ni los novilleros estuvieron a la altura exigida en esta feria..."

Oscuridad en el horizonte
  • Parece mentira, pero el horizonte de la fiesta viene bien cargado de nubarrones.
Anonio Lorca / El País
En una tarde heladora, con el cuerpo desencajado por el frío, una novillada tan birriosa como la de Guadaira y unos novilleros con tan oscuro futuro como Del Pilar, Leal y Blanco, consiguen que el alma se caiga a los pies. Parece mentira, pero el horizonte de la fiesta viene bien cargado de nubarrones.

Los novillos, para llorar; muy mal presentados en general —los tres primeros, unas raspitas de pescado—, sin fuerzas que los mantuvieran en pie; hicieron todos ellos una pelea, por llamarle de algún modo, lastimosa en varas. Ninguno de los seis fue picado. El deficiente papel de los varilargueros merece punto y aparte. El día que les llegue un expediente de regulación de empleo solo ellos serán los sorprendidos. Y esos animalitos, corretones y distraídos, alcanzaron el tercio final sin fuelle, sin codicia, sin entrega y con una nobleza incolora y anodina. Una novillada, en fin, de desecho. Que sí, que destacó el tercero, y se dejaron torear el cuarto y el quinto, pero en general, un desastre solo comparable al de los muchos toros que han pasado y pasarán esta feria por esta plaza. ¡Ah! Y que no se olvide: Guadaira es sinónimo de Juan Pedro Domecq.

Y, después, los novilleros, tres chavales punteros, placeados, experimentados, y bien dirigidos desde los despachos. La flor y nata de la novillería. El futuro de la fiesta. Y en el tendido cada cual se esfuerza por encontrar justificaciones a lo que no las tiene: que si son muy jóvenes, que si no hay que ser tan exigentes con ellos, que, míralos, son unos niños.


¿Cuándo surgirá algún apoderado que prohíba a su pupilo capotear por tafalleras o saltilleras, dos de las suertes más insípidas y aburridas que se puedan soportar en una plaza de toros? ¿Habrá alguien que enseñe a los chavales a torear a la verónica? ¿Quién se atreverá a decirles que no se puede ser un pesado, que el toreo es brevedad y calidad, y que todo se puede perder por alargar innecesariamente las faenas?Será verdad, pero unos niños con un futuro muy negro si persisten en su interés por ser figuras del toreo.

Es bastante incomprensible que ninguna de las tres figuras novilleriles de ayer intentara estirarse a la verónica. El único, Roberto Blanco, hizo un amago insulso en su primero, y se atrevió a dar una, solo una, y una media en el sexto. Por lo visto, el día que la explicaron en clase no estuvieron ni Gómez del Pilar ni Juan Leal. El primero recibió a sus dos novillos de rodillas en los medios con sendas largas cambiadas; hizo, después, un quite por chicuelinas y otro por gaoneras en el que abrió plaza, y lo demás fueron mantazos. El segundo, se explayó con saltilleras y tafalleras en una demostración de vulgaridad que se podía haber ahorrado. Había que frotarse los ojos para no creer que todo aquello era un mal sueño o un desmayo momentáneo producto del frío.

Y llegó la muleta, y, entre los tres, darían unos tres mil pases por ambas manos, y hay que tener muy buena voluntad y generosidad para recordar alguno que mereciera la pena.


Juan Leal viene de torear en el abono sevillano, donde no dijo nada, y en Madrid ha dado un paso atrás muy grave. Con el capote es un dolor —como siga dando tafalleras y saltilleras, lo correrán a gorrazos cualquier día—, y muleta en mano no hizo absolutamente nada que haga pensar que no estaba inspirado. No es fácil dar pases con más superficialidad y vulgaridad. Se coloca siempre al hilo del pitón, con la muleta retrasada, ahoga las embestidas de los novillos, y lo peor es que el mensaje que transmite es que puede estar toreando hasta mañana y no decir nada. Sus novillos fueron tan nobles como sosos, pero no menos que él.Gómez del Pilar sorprendió muy gratamente en la feria del año pasado y da la impresión de que todo lo ha desaprendido. Vaya usted a saber por qué no ha tomado la alternativa, pero una estancia larga en el escalafón inferior debe desmotivar a cualquiera. Ha perdido frescura, se le nota triste y con pocas ideas. Su primero, muy aplomado, se agotó y se negó a embestir; pero el cuarto iba y venía, y el torero le dio pases y más pases, desbordado en todo momento, sin gracia ni temple.

Y Roberto Blanco se puede salvar de la quema porque en el tercero, el más encastado, ofreció una imagen de arrojo, de raza y de temperamento como novillero. Algunos compases de su faena fueron brillantes porque consiguió llevar al novillo muy toreado, embebido en el engaño. Se coloca bien, tiene personalidad y, como es habitual, alargó su labor y todo lo bueno que hizo se diluyó.

Quedaba el sexto —más de la mitad de la plaza había huido para entonces por culpa de los novilleros, para huir del frío y ver la final de Copa—, y Blanco se puso pesado, pesadísimo. Suspenso para los tres, que deben volver a clase para que les cuente lo que es una verónica y aprendan a no aburrir a las ovejas.
  • Plaza de Las Ventas. 17 de mayo. Noveno festejo de feria. Casi tres cuartos de entrada.
GUADAIRA / DEL PILAR, LEAL, BLANCO Novillos de Guadaira, desiguales de presentación, mansos, blandos, descastados y nobles. 
Gómez del Pilar: pinchazo y estocada caída (silencio); estocada (silencio). 
Juan Leal: pinchazo y estocada (ovación); estocada perpendicular y tres descabellos (silencio). 
Roberto Blanco: pinchazo y estocada trasera (ovación); pinchazo y estocada (silencio). 
  • Ovaciones y pitos
Raúl Cervantes, Juan Carlos García y Rafael Viotti destacaron en el tercio de banderillas.
Ni la novillada ni los novilleros estuvieron a la altura exigida en esta feria.

San Isidro: ¡¡AL FÚTBOL!! / Por Antolín Castro



La gente huyó tras del frío a la final de copa del fútbol


"...¡Al fútbol! Era el grito de la tarde. Si al comienzo del festejo había unos doce mil espectadores, se redujo en mil ya en el cuarto, dos mil menos en el quinto, para quedar en un cuarto de plaza, unos 6.000, para presenciar el último de la tarde..."

¡¡AL FÚTBOL!!

Antolín Castro
España / Madrid, 17/05/2013
S.I. Ese titular cuadra perfectamente para la novillada de hoy. La tarde, fría como pocas, invitó a que muchos se quedaran en casa en lugar de acudir a la plaza. De ese modo, además de ahorrarse el frío no llegaban tarde a la cita futbolera de la final de la Copa del Rey. Eso propició que la plaza registrara una media entrada aproximadamente, lejos de los dos tercios que existen de abonados. Conclusión: La explicación que les he dado anteriormente.

Pero hubo novillos y novilleros en la tarde y las ganas de la terna se estrellaron con la flojedad de los novillos de Guadaira. Demasiada flojedad que no ha tendio intervención de Florito porque nadie apretó en su protesta y es que el grito era ese de no llegar tarde ¡al fútbol!.

El mejor librado ha sido Roberto Blanco que quizá venía de tapado. Cierto que le tocó el mejor novillo de la tarde, el tercero, pero cierto también que manejó la muleta con cierto gusto y templanza en todo momento. En ambos novillos marró con la espada al primer intento, pero al segundo uso contundencia.

Gómez del Pilar vino a por todas como en él es habitual, pero solo pudo lucir con el capote, ya que su lote se desmoronó en el último tercio. Nos queda un quite con el capote doblado por la mitad, llamado de la media luna, como réplica a unas gaoneras de Juan Leal en su primer toro. También le ponemos en su haber el haber ido a portagayola en sus dos novillos.

Juan Leal, que se despedía de novillero en Las Ventas, pasado mañana tomará alternativa en Nimes, se estrelló con la flojedad del ganado, que en nada favoreció su tarea. Presente en quites variados, no pudo desarrollar su toreo con la pañosa. Y es que el ganado se ha cargado las ilusiones de los chavales.

¡Al fútbol! Era el grito de la tarde. Si al comienzo del festejo había unos doce mil espectadores, se redujo en mil ya en el cuarto, dos mil menos en el quinto, para quedar en un cuarto de plaza, unos 6.000, para presenciar el último de la tarde. Este novillo, contagiado por la huída, hizo lo propio y saltó la barrera, pero a él no le dejaron irse al Santiago Bernabeu. 

El rey de la fiesta es el toro, en este caso novillo, y no llegó en las debidas condiciones a la plaza. Esperemos que El Rey de España llegue en condiciones al campo de fútbol y pueda entregar la copa que lleva su nombre a un equipo de Madrid. Una cosa que tenemos segura: Ganará un equipo de Madrid.
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Primavera en Partido de Resina




LA FIESTA ESTÁ DE LUTO / Por Bardo de la taurina


Alfonso López Barrenquy

En lo taurómaco, siempre respetó a su pluma y por ello nunca la prostituyó con la tinta de la mentira o el alquiler del servilismo, al becerro disfrazado lo repudiaba por denigrar la fiesta, sin que dieran un trapazo, reconocía a los torerillos de oropel, se molestaba cuando  del palco de la ‘autoridad’ volaban como confeti las orejitas patrañeras y hasta suspicaces, Don Alfonso periodista que nunca se engaño, ni engaño.

LA FIESTA ESTÁ DE LUTO

Bardo de la taurina
Don Alfonso López Barrenquy, capitalino de nacencia, aunque muchos lo pensasen ibérico, se piro pa’ la tierra de nunca jamás, siempre complaciente con quienes deseaban escuchar a ese grandioso pelotaris que dio noches gloriosas en el Frontón México, las que protagonizo al lado de otros inmensos como Aquiles Elorduy el ‘Cesta de seda’, Julián Ibarlucea, ‘El Matemático Ituarte’, Guillermo Amuchástegui a quien los apostadores bautizaron como ‘El milagro de la pelota’, y como no recordar al inmenso Alberto Roser ‘El Príncipe’, Paco Berrondo, a quien nombraban como ‘El Caballero de las Canchas’, a Segundo Sáenz, y ¿que tal aquellos hermanos? Salsamendi Isidoro ‘El Jorobado’ y José Luis ‘El Maestrito’, más nombres pa’ el recuerdo como el de Echeverría, mejor conocido como ‘El Pescado’, o Carlos Bertch Izaguirre ‘El Loco’, y ‘Braci forte’ mote con el que se conocía en el ambiente a Julian Ugartechea y desde luego una mención pa’ Moisés Solana y ‘Chicuri II’ y de aquellas épocas Don Alfonso recordaba acontecimientos como aquel de que Rodolfo Gaona ‘El Califa de León’, fue en los principios del Frontón México gerente del mismo, del cual el restaurantero de los toreros Don Pedrito Yllana el famoso ‘Tío Luis’ fue cantinero y decía que el matador Luis Castro ‘El Soldado’ con la raqueta era un ‘General’.

En lo taurómaco, siempre respetó a su pluma y por ello nunca la prostituyó con la tinta de la mentira o el alquiler del servilismo, al becerro disfrazado lo repudiaba por denigrar la fiesta, sin que dieran un trapazo, reconocía a los torerillos de oropel, se molestaba cuando del palco de la ‘autoridad’ volaban como confeti las orejitas patrañeras y hasta suspicaces, Don Alfonso periodista que nunca se engaño, ni engaño.

Y ya que he mencionado a los jueces de plaza siento preocupada a esa taurina que lo es Doña Gabriela Arroy, quién en la red social expresara textualmente ‘Pues mientras no haya una estructura para alinear a todos los jueces de las plazas de toros, seguirá así la fiesta, ¡ineptos!’ (V – 12 – 13) y desde luego que hace falta unificar criterios, mas el asunto es complejo empezando por lo legal como lo sería que todos los estados tuviesen instaladas sus Comisiones Taurinas, lo cual no sucede o no operan como tal, comenzando por lo elemental que debiese ser el que entre empresa y usías exista una sana distancia, luego viene el hecho de que los jueces tengan el carácter y la valentía para no dejarse intimidar por los empresarios y de ahí se desgranan otras condicionantes como lo sería el hecho de que ninguna empresa nombre o acomode en los palcos a sus cuates, luego a los biomberos se les debería de auditar en cuanto a su solvencia moral y taurina en lo toristico y lo toreristico tanto en lo técnico, como en lo práctico y en el factor criterio porque en esto de presidir corridas los manirrotos como los miserables son igual de dañinos, en fin el tema es álgido y requiere de atención inmediata por lo que desde aquí exhorto a Doña Gabriela Arroy a que con ese su amor, pasión y entusiasmo a la fiesta, inicie una campaña sólida que emane de los aficionados en pro de la dignificación de los palcos en la que por ejemplo podrían aportar la propuesta como; ‘Que los jueces de plaza dentro de las 24 horas inmediatas a los festejos den a conocer públicamente el reporte de cada festejo en donde se asiente por principio en base a que criterio aprobaron los bureles lidiados, incluyendo como las edades fueron cotejadas y de ahí todo lo demás’ ¡Venga señora! que ya es tiempo de que los aficionados se comprometan accionando en pro de su fiesta, hasta lograr, lo que no se ha logrado hace tiempo y que si se logra, sería un gran logro, que lo es, el que la Fiesta Brava vuelva a ser digna, seria, ética, respetable y que desde luego recupere su esencia de fiesta popular, es decir del pueblo, del público, de los aficionados y no de quienes la tienen ubicada dentro de la Sección Amarilla como ‘Negocio Taurino’.
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