la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 18 de agosto de 2018

Madrid. Alejandro Talavante, ¿dos bolitas en la Feria de Otoño?

Alejandro Talavante, autor del mejor y más auténtico toreo en San Isidro - Paloma Aguilar

Unos rumores apuntan a que la intención del extremeño es entrar dos tardes en el bombo y otros a que Plaza 1 prefiere abaratar costes sin la presencia de grandes figuras


Alejandro Talavante, ¿dos bolitas en la Feria de Otoño?

Rosario Pérez
ABC, 17.08.2018
Llega un runrún de rumores, y también de fuentes contrastadas, de que Alejandro Talavante tiene la intención de poner su nombre en dos de las bolitas que entren al bombo de la Feria de Otoño a finales de agosto. ¿Será cierto? ¿Habrá acuerdo?

Desde luego, si esto es verdad y se confirma, la presencia de Talavante daría lustre y categoría a la controvertida fórmula del sorteo de toreros y ganaderías para el otoñal abono venteño. No hay que olvidar el extraordinario momento de plenitud que está viviendo el coleta con las mejores muñecas del escalafón.

Además, y siempre hablando en hipótesis, acallaría esos otros comentarios y murmullos que apuntan, por corrillos y mensajes, a que esta modalidad ha sido inventada por Simón Casas para evitar la presencia de figuras y ahorrar costes e intentar sanear una dura temporada económica.

El morbo de ver a la figura pacense anunciada con toreros que actúan en otro tipo de corridas y carteles o que, por ejemplo, le «tocase» matar la de Adolfo, guiño torista del ciclo, podría suponer un parón a la bajada en el número de abonos y quién sabe si el aumento de los mismos. No olvidemos que un bombo sin figuras y sin toreros con cierto morbo a la hora de ver qué ganado y compañeros le tocan corre el peligro de generar cierta expectación el día del sorteo y muy poca a la hora de renovar abonos...

De momento, es solo un rumor, pero sería una jugada maestra por parte del productor francés y quién sabe si, al rebufo de Talavante -que exigirá sus condiciones como el torero de Madrid que es-, alguna otra figura cogería el guante y este novedoso ciclo se convertiría en otro modelo de gestión y una de los innovaciones que los aficionados vienen reclamando hace tiempo. Esperemos acontecimientos; mientras tanto, soñemos.

Como dijo Boecio hace más de milenio y medio: «La gloria humana no es otra cosa que un gran rumor de viento en los oídos».

No confundir calidad con facilidad / Por Rafael Comino Delgado



Decía Salvador Sánchez "Frascuelo", "donde no hay emoción no hay corrida de toros posible".

No confundir calidad con facilidad

Rafael Comino Delgado
Habitualmente oímos hablar de la calidad de un toro, de la calidad de su embestida se entiende, y tenemos la impresión de que, a veces, se está confundiendo, y cada vez con mayor frecuencia, calidad con facilidad, que sin embargo son cosas muy diferentes.

Para nosotros una embestida de calidad debe empezar por colocar bien la cara, abrirse ligeramente en el embroque, ser rítmica, humillada, planear, de largo recorrido, gateando detrás de la muleta como si la quisiera morder, con suficiente afán de cogerla, rebosarse saliendo con la cabeza por abajo y repitiendo con prontitud, con lo que permitirá al buen torero expresarse, sentir profundamente el pase, disfrutar con el lance o muletazo, y trasmitirá emoción al tendido, porque el toro embiste bien y con temperamento.

En cambio, una embestida facilona es anodina, suave (blanda), insípida, demasiado lenta, aunque puede colocar bien la cara, abrirse, ser rítmica, fácil de conducir para el torero, pero falta ese gateo detrás de la muleta, ese afán de cogerla, no se rebosa aunque sea humillada y llegue hasta el final (pocas veces), suele ser algo tarda, por tanto dice poco, no despierta emoción en el tendido, falta trasmisión al público. Y cuando en el toreo no hay emoción todo se viene abajo. 

Decía Salvador Sánchez "Frascuelo", "donde no hay emoción no hay corrida de toros posible". Y la emoción en el toreo de calidad debe llegar por dos vías, la estética y el riesgo, por eso el toreo es el único arte que debe ser validado con el riesgo; si no hay riesgo le falta algo a este arte. Bien entendido, que estar ante un toro siempre tiene riesgo, pero nos referimos a que el público tiene que percibir esa sensación de riesgo, y con esa embestida que hemos denominado facilona no se percibe, o se percibe poco el riesgo.

El toro embiste bien, pero no lo hace con suficiente agresividad, con suficiente temperamento y entrega, porque no puede o porque le falta raza y/o casta. El público en el tendido tiene la sensación de que aquello lo puede hacer él.

Por tanto a esta segunda embestida nosotros no la denominamos de calidad, aunque el toro embista bien, lentamente, pero es demasiado facilona. Eso no es calidad, es suavidad, o si quieren dulzura, y en el toreo la suavidad, la dulzura la tiene que poner el torero en su forma de torear, de expresarse, de mostrar su arte, pero no el toro. El artista es el torero; el toro no es, ni nunca podrá ser, artista. El toro tiene que embestir bien pero transmitiendo riesgo, emoción, porque lo hace con energía, con codicia, con entrega, con afán de coger el engaño.

CALI. Lo kitsch en el toreo (II) Por Jorge Arturo Díaz Reyes.



¿Comida chatarra? ¿Bebida cancerígena? ¿Moda desechable? ¿Televisión basura? ¿Seudociencia? ¿Pacotilla? ¿Demagogia? ¿Populismo? ¿Toreo comercial? Venga, estar con los tiempos que corren o desaparecer.

Lo kitsch en el toreo (II)

Jorge Arturo Díaz Reyes
Cali, agosto/2018
Más que una particularidad del gusto, un estilo, una escuela del arte, lo kitsch es toda una estética. Una manera de sentir el mundo, en la definición kantiana. Pero también de pensarlo, vivirlo, torearlo, toda una ética.

El término, alemán en principio y hoy universal, es joven, si lo comparamos con los cinco mil años que tiene la palabra escrita o los más de cuatrocientos mil que le atribuyen al habla; ochenta y cinco apenas. Pero la idea quizá es tan vieja como la civilización.

Aunque su reciente importancia coincide con un estado de la cultura que lo justifica; “el posmodernismo”. Una era sumergida en un mar de sonidos e imágenes (publicidad), que empuja sin retorno la enorme masa humana hacia el consumo pantagruélico de una producción descomunal, cuyos desechos infestan el planeta mortalmente. Todo, al vaivén del ciclo consumo-producción. Todo.

“El que manda es el púbico”, dicen los vendedores y los líderes pragmáticamente. Su gusto, su ética, su medianía, su vulgaridad. Es la democracia del mercado. El cliente siempre tiene la razón.

¿Comida chatarra? ¿Bebida cancerígena? ¿Moda desechable? ¿Televisión basura? ¿Seudociencia? ¿Pacotilla? ¿Demagogia? ¿Populismo? ¿Toreo comercial?  Venga, estar con los tiempos que corren o desaparecer.

A la gente no solo le gusta que la engañen, sino que necesita que la engañen. Alegaba un colega mío quien con gran éxito económico desertó de la medicina científica por la curandería muchos años atrás.

Adocenado, vulgar, ordinario, ramplón, barato, ampuloso, cursi, chabacano, impostado, zafio, ingenuo, simplón, prolijo, grosero, feo, de mal gusto sobreactuado, basto, exagerado, falso, retorcido, pretencioso, efectista, sentimentaloide, imitado, fingido, ventajista, oportunista, ávido, trapacero, arribista... kitsch puede significar cosas terribles.

¡Pero cuidado! No siempre con justicia. De origen, todo arte, costumbre, tradición fue popular. Toda la cultura es engendrada por el pueblo y en principio, antes de ser refinada por las élites “cultas”, fue popular. La literatura, la música, la pintura, el toreo, ahora clásicos, vienen de ahí... (continuará).

viernes, 17 de agosto de 2018

HA FALLECIDO "ANGELETE", ÚLTIMO TORERO VIVO DOCTORADO POR MANOLETE.



CONTABA CON 95 AÑOS DE EDAD.

El decano de los matadores de toros EUGENIO FERNÁNDEZ “ANGELETE” ha fallecido esta mañana en su ciudad natal de Baños de Montemayor (Cáceres)

El matador de Toros fallecido había nacido en la localidad extremeña de Baños de Montemayor era el último matador de toros que aún quedaba vivo de todos los que habían tomado la alternativa de manos de MANOLETE en la plaza de toros de Barcelona el año 1943.

El diestro fallecido permaneció toreando hasta finales del año 1950 en el que anunció su retirada de los ruedos para ese año.

D.E.P. El diestro Eugenio Fernández “ANGELETE”.


Por su trayectoria profesional y su dimensión humana dentro y fuera de los ruedos, la Corporación Municipal de Baños de Montemayor, acordó, en 2007, en Sesión Plenaria rendir homenaje a la figura de Eugenio Fernández Sánchez ‘Angelete’ poniendo su nombre a una calle de la localidad y posteriormente, en 2015, rebautizando también con su nombre la plaza de toros de Baños de Montemayor para que de esta manera, las cualidades profesionales y humanas del diestro permanecieran en la memoria de vecinos y visitantes.

Carrera profesional de Eugenio Fernández Sánchez ‘Angelete’

Angelete, como era conocido en el mundo taurino Eugenio Fernández Sánchez, nació en Baños de Montemayor el 23 de Marzo de 1923.  De estirpe torera, puesto que era sobrino de Angel Fernández Pedraza ‘Angelete’ (de quien tomó el nombre artístico), matador que tomó la alternativa en Salamanca el 12 de septiembre de 1917 de la mano de Joselito ‘El Gallo’, para confirmarla el 23 de septiembre de ese mismo año en la plaza de Las Ventas de manos de ‘Cocherito’ y que compartió cartel con las principales figuras de la época, recorriendo las principales plazas de España y de América,  hasta su retirada el 31 de mayo de 1926.

Volviendo al sobrino, Eugenio Fernández Sánchez, desde muy temprana edad sintió el gusanillo de los toros y así se le pudo ver con once años matar dos becerros en la provincia de Cáceres, y con trece años, de manera oficial, otro en Trujillo. El parón de la Guerra Civil le obligó a interrumpir su prematura carrera, pero el 11 de junio de 1939 debutó con traje de luces en la plaza de toros de Salamanca causando una muy buena impresión. Tras este debut, participa en diversos festejos y en 1941 se presentó en Cáceres con picadores,  dando el gran salto el 13 de  septiembre de 1942 toreando en Las Ventas, y desde luego algo debía tener ese chico de apenas 19 años, cuando en ese mes repitió dos tardes más en el difícil y exigente coso madrileño, ganándose a público y crítica a la vez que inició una carrera imparable que le llevó, durante 1943, a torear cuarenta novilladas, (todo un record, si tenemos en cuenta las dificultades en el transporte de la época) ganando con ello el primer puesto en el escalafón novilleril y dejando claros su buen hacer y torería. Así, en este año, nos encontramos a Angelete autodefiniéndose, en unas declaraciones a la revista Escuela de Tauromaquia como “...de escuela rondeña pero queriendo hacer algo mio”, y ese algo suyo, ese estilo, fue glosado por los grandes críticos taurinos del momento (Cañabate, Kaito, Pepe Leganés etc.) en frases como: “Torero de seda con elegante naturalidad”, “Diestro que ciñe las verónicas como nadie”, “Esencia pura de un toreo singular” etc.

Los éxitos de Angelete se sucedieron y un  12 de octubre de 1943 Manuel Rodríguez Sánchez ‘Manolete’ le dio la alternativa en la Monumental de Barcelona cediéndole el toro Sombrerero de Dña. Caridad Covaleda, alternativa que confirmaría el 14 de mayo de 1944 en Las Ventas de Madrid, esta vez de la mano de Pepe Bienvenida y lidiando el toro Presumido de la ganadería del Vizconde de Garci-Grande.

A partir de aquí la trayectoria de Eugenio Fernández Sánchez, le lleva a torear en las principales plazas de España (Real Maestranza de Sevilla, Ventas de Madrid, La Glorieta de Salamanca, Monumental de Zaragoza etc.), ocupando crónicas y reportajes en los principales medios de la época que siguieron haciéndose eco de su depurado, estético y personal modo de torear.

El diestro también contó con una gran proyección internacional, puesto que en 1945 pudo disfrutarlo el público francés en plazas como Biarritz, Bayona etc. y ese fue también el salto a América, donde toreó en diversos cosos de México, como la Monumental, Mexicali y Orizaba, y en Venezuela. Prensa y afición del país azteca se rindió al maestro brindándole titulares como: “Torero del temple maravilloso y la suprema elegancia” o “En México hay un diestro que ha sentado cátedra del buen toreo”, la Asociación de la Prensa, le concedió por unanimidad la Oreja de Oro en la Monumental de México.


Posteriormente siguió toreando en distintos ruedos hasta su total retirada en la plaza de toros de Valencia de Don Juan en 1950.

5ª de feria en Málaga. Gran tope de Ventura, colosal Ponce sin espada e increíblemente “asustado” El Juli / por J. A. del Moral

ENRIQUE PONCE RECIBIÓ EL CAPOTE DE PASEO AL TRIUNFADOR DE LA FERIA 2017 DE MANOS DEL ALCALDE DE MÁLAGA.


Ayer no pude por menos que recordar – siendo yo un neoaficionado bien enseñado por mi señor padre – una memorable tarde celebrada aquí mismo, Málaga, en la que Luís Miguel Doninguín y Antonio Ordóñez cotaron doce orejas y tres rabos con una extraordinaria corrida de Juan Pedro Domecq. De haberse celebrado ahora con estos mismos toros, no pocos aficionados y la mayoría de la crítica, habrían calificado a aquellas seis reses de ratitas. Eran los tiempos de los llamados “chanquetes” con los que tanto los toreros como el público de entonces lo pasaban en grande. Hablamos de hace 59 años…



Gran tope de Ventura, colosal Ponce sin espada e increíblemente “asustado” El Juli

Málaga. Plaza de La Malagueta. Jueves, 16 de agosto de 2018. Sexta de feria en tarde muy calurosa con casi lleno.

Dos toros despuntados para rejones de Guiomar, manejable el que abrió plaza y excelente el que hizo cuarto. Dos de El Vellosino (gigantesco el segundo y muy cuajado el sexto). Dos de La Palmosilla (tercero y quinto), grandes y con genio, endemoniado el último. 
Diego Ventura (de corto con chaquetilla gris): Rejonazo muy trasero, oreja. Medio rejonazo y dos descabellos pie a tierra, gran ovación.
Enrique Ponce (blanco y oro): Dos metisacas y estocada trasera, ovación. Pinchazo y estocada trasera, petición insuficiente y enorme ovación negándose a dar la vuelta al ruedo. 
El Juli (marino y oro): Pinchazo hondo y tres descabellos, división de opiniones. Pinchazo y estocada, pitos.

A caballo destacaron José Palomares y Salvador Núñez, En la brega, Jocho, Mariano de la Viña y Álvaro Montes. Y en banderillas, también de la Viña, Jocho y Montes.


Pasado tanto tiempo y mientras yo viajaba en dos aviones (San Sebastián-Barcelona-Málaga), los veterinarios de La Malagueta hicieron una escabechina y de los toros que se iban a lidiar, solo quedó un par. Dos más que respetables y cuatro mastodontes pasados de edad porque los hubo de cinco y uno de seis años. Vamos, como para salir corriendo y que atoree San Isidro…

Con los que mató mal el prologuista de a caballo, Diego Ventura, en este mano a mano entre Enrique Ponce y El Juli, no hubo problemas. Mató los que estaba previsto. Y si Diego no cortó un par de rabos fue por sus fallos con el rejón de muerte. Aunque no sé casi nada de rejones y, además, no me gusta el toreo a caballo con reses mochas de Guiomar, me limito a decir que Ventura estuvo verdaderamente impresionante. Pero…


Pero hay tantísima diferencia entre el toreo a caballo y el de a pie, que estas mixturas deberían estar prohibidas. Yo lo paso fatal viendo como la gente se entusiasma con los caballeros y como con los matadores de a pie se aplican en exigirles tanto como si sus toros estuvieran tan groseramente afeitados como los de los rejoneadores. Así pues, solamente decir que Diego Ventura estuvo como suele, cumbre.


La plaza estaba casi llena y la verdad es que no era para menos. Las dos máximas figuras del toreo actual frente a frente. Ambos recién llegados triunfantes y gloriosos de San Sebastián.


No me chocó que Enrique Ponce estuviera como estuvo salvo con la espada que ayer para nada dio en la diana. Pero antes, tanto con el gayumbazo primero de la ganadería El Vellosino – había sido sobrero en la corrida de Ponce en San Isidro – como con el quinto de La Palmosilla que fue otro “tío” cuasi inviable y peligrosísimo por el el pitón izquierdo, Enrique estuvo como siempre y, actualmente, mejor que nunca en su ilimitada carrera absolutamente triunfal.


Su primera faena, brindada a Javier Conde y a su esposa Estrella Morente, fue una lujosa colección de bellísimas estampas del toreo sobre ambas manos y de todas las clases del clasicismo que en sus manos adquieren rango celestial. La Maestría se unió a la delicadeza. El temple a la dulzura. El clasicismo a un sueño hecho realidad. Y eso que el mastodonte siempre embistió como dormido, despertándose solamente en cada muletazo del gran maestro valenciano con la pega de sus repentinas caídas, feos instantes que, pese a su inoportunidad, apenas paliaron la magnífica composición. De no haber matado Enrique tan mal, habría cortado una oreja. Y de no haberse caído varias veces el toro, las dos. La ovación que recogió, entusiasta y agradecida.

Pero faltaba el quinto, de La Palmosilla, y con este pudimos gozar aún más aunque francamente asustados porque ver a Ponce jugarse la cornada como si fuera un principiante sin contratos, al tiempo de ir resolviendo magistralmente todos los inconvenientes que presentó el morlaco, fue ocasión de superlujo. La absoluta entrega del maestro en pos de su ilimitada categoría y especialísima clase, la guardaré en mi memoria para siempre. Que un señor que lo tiene todo hecho y todo ganado en el toreo y en todas las plazas del mundo se exponga como se expuso ayer Enrique es algo tan inaudito como histórico. Porque una cosa es “resolver” y otra torear a este bruto ejemplar como si fuera un sumiso colaborador.


Muy al final de la faena, oímos una inoportuna voz desde el tendido que acusó a Ponce de no haber usado la mano izquierda. Enrique se volvió hacia quien se lo había afeado y le dijo: “Ah, pero es que no ha visto usted como es por el izquierdo?, mírelo ahora mismo...” Y Enrique citó tres veces por el criminal pitón, dejando al vocinglero en el mayor de los ridículos.

Tras fallar a espadas, la ovación fue grandísima y muchos le rogaron que diera la vuelta al ruedo. Con un gesto determinante se negó a recoger el capote que le estaba ofreciendo Mariano de la Viña para que la emprendiera.

Al otro maestro, don Julián López, le vimos ayer desconocido por su falta de interés en resolver la papeleta con el mal tercero de La Palmosilla y como nunca le habíamos visto de asustado y hasta diría que aterrodizado con el barrabás de El Vellosino. Hasta se tiró de cabeza al callejón por el peligroso acoso que sufrió junto a las tablas en el arranque del trasteo muletero. Ayer vimos a un desconocido Juli a la deriva. Increíble pero cierto. Acabábamos de verle glorioso y mejor que nunca con la muleta en San Sebastián. Pero en este duelo sin orejas con Ponce, el valenciano arrasó al madrileño. Quede dicho.

GRANADA. Marc Serrano corta un rabo en el festival de Albuñán



GRANADA
Marc Serrano corta un rabo en el festival de Albuñán

Con más de media entrada se han lidiado novillos de Eliseo Moran de buen juego en general  (2º y 3º premiados con la vuelta al ruedo).

Marc Serrano: Oreja y dos orejas y rabo
Javier Benjumea: Dos orejas y oreja




"La verdad, como medio y fin" / por Rafael Comino Delgado


El Sr. Sanchez muchas veces repitió que no llegaría al gobierno a cualquier precio, que no pactaría con independentistas, y ha pactado, no solo con independentistas sino también con proterroristas, y pagando no cualquier precio, sino un precio muy alto, ¡vender España! Esas tres mentiras son infinitamente más graves que  haber aprobado una asignatura o un curso sin merecerlo. Sobre todo  la traición a España  que supone  asociarse a  separatistas, proterroristas, delincuentes de todo tipo (todos ellos enemigos de España), para llegar al poder..


"La verdad, como medio y fin"

Rafael Comino Delgado
Catedrático d ela Universidad de Cádiz
Estamos viviendo en España una época convulsa, difícil, caracterizada por  haber perdido todo lo que de valor existe en la vida: verdad, dignidad, humildad, respeto, sentido del deber, reconocimiento del esfuerzo personal como manera de mejorar y progresar en sentido material y espiritual.

Sobre todos esos valores vamos  a destacar la Verdad, pues es insoportable, estomagante, nauseabundo, repugnante ver cómo, constantemente,  algunos políticos y gran parte de los medios de comunicación, de todo tipo, mienten sin el menor rubor. La mentira se ha hecho algo habitual, hasta el punto de que estamos llegando o, mejor dicho, hemos llegado a aceptarla  como algo normal.

Estamos viendo como muchos  mienten, o han mentido, en sus respectivos currículos, aunque en estos días suena  más, por razones obvias, don Pablo Casado.  

Yo digo rotundamente: 
Todas las universidades, todas, y cuando digo universidades quiero decir profesores de esas universidades, han concedido, en alguna ocasión,  aprobados, cursos de doctorado, títulos de máster, o de otro tipo, etc,  a personas  sin merecerlo, por recomendaciones políticas, de familia, de amistad, etc. Si analizáramos en profundidad los  currículos de todos los políticos que ocupan cargos de alta relevancia (de los que a diario están en los medios de comunicación), con seguridad absoluta encontraríamos que, en mayor o menor medida, están falseados casi todos. 

Conozco decenas de hombres que tienen diplomas o certificados de Cursos de Formación de la Junta de Andalucía, y no asistieron ni  a una sola clase, ni se sometieron a evaluación alguna. Es más, algunos ni sabían que estaban apuntados a esos cursos; los apuntaron, para engrosar la lista y  obtener más  subvenciones, sin ellos saberlo. Pero esto no suena, no sale apenas en los medios (muchos de ellos vendidos al mejor postor), alguien se encarga de silenciarlo. Por eso pienso que  esto sería lo de menos, porque mienten en todo lo  que dicen muchos  de ellos, y en cosas de más trascendencia. Por ejemplo, cuando el PP llegó al gobierno el año 2011, el saliente dijo que había un déficit del 6 % y luego resultó ser del 9-11 %. 

La moción de censura a don Mariano Rajoy era para convocar elecciones inmediatamente, según dijo el Sr. Sanchez, y ahora dice que no las convoca.


Muchas veces repitió que no llegaría al gobierno a cualquier precio, que no pactaría con independentistas, y ha pactado, no solo con independentistas sino también con proterroristas, y pagando no cualquier precio, sino un precio muy alto, ¡vender España! Esas tres mentiras son infinitamente más graves que  haber aprobado una asignatura o un curso sin merecerlo. Sobre todo  la traición a España  que supone  asociarse a  separatistas, proterroristas, delincuentes de todo tipo (todos ellos enemigos de España), para llegar al poder, haciéndoles concesiones inadmisibles, las que conocemos, y seguramente habrá otras inconfesables. Eso nos lleva a no tener el más mínimo respeto a algunos políticos, porque se lo han ganado a pulso. Aunque uno haga un gran esfuerzo es imposible respetarles.

Pues bien,  esta situación que vivimos en España nos ha dado pie a hacer algunas reflexiones sobre la "Verdad", sin profundizar en aspectos filosóficos ni teológicos demasiado profundos, pues nos interesa reflexionar sobre la verdad como opuesta a la mentira  contada  a diario por muchos de los políticos que hacen leyes, que deciden, de alguna forma, lo que será de nuestras vidas y las de nuestros descendientes.

La palabra "veraz" o "verdad" tiene, como casi todas, varias acepciones, si bien en el contexto que vamos a tratar nos  quedaremos  con la siguiente: "Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas tiene la mente, y conformidad de lo que se dice con lo que se piensa". No se puede negar racionalmente, porque corresponde con la realidad.

En la antigüedad, desde antes de Jesucristo, para los hebreos, "verdadero   es aquello  que es fiel a sí mismo", y según los griegos "la verdad se identificaba con la realidad"

Cuando Jesucristo dijo, "la verdad os hará libres", entre otras cosas se refería  a  que Él (su doctrina, sus enseñanzas) era el camino de la verdad  en esta  vida, y solo con la verdad se puede ser libre, entendiendo como libre, también entre otras cosas, no temer a nada. Si siempre se dice y sigue  la verdad, ¿a qué puede temer?

Nosotros  tomaremos el concepto, "veraz o verdad"   como "la coincidencia entre la realidad y lo que se afirma o piensa". Habitualmente solemos decir que nadie está en posesión de la verdad   absoluta, y es verdad, pero en este contexto nos referimos a  la verdad de cada cual y a la verdad real, que se debe defender siempre, aun cuando ello vaya en contra de los intereses propios.

Pensamos que un  hombre, una persona, es veraz cuando busca siempre la verdad por encima de todo, y la defiende por encima de todo, si bien cuando se le demuestra que la verdad es otra, que  está en un error,  no tiene el más mínimo inconveniente  en aceptarla.

Un hombre es veraz cuando rechaza la mentira, la falsedad,  por encima de todo. En la Biblia (Eclesiástico, 4) se dice, "Hasta la muerte lucha por la verdad y el señor combatirá por ti". Y añadimos nosotros que nuestra verdad, nuestras ideas,  debemos defenderlas por encima de todo, naturalmente de forma razonada, respetuosa, pero firme, frente a los demás. El filósofo griego Platón decía, "Un hombre que no arriesga nada por sus ideas, o no valen nada sus ideas, o no vale nada él como hombre". Para nosotros,  el hombre que no es capaz de mantener púbica, respetuosa y civilizadamente sus ideas es un cobarde, al que la palabra hombre le viene grande.

Lo contrario de la verdad, en  este contexto,  es "la mentira, la falsedad". Lo contrario del hombre veraz es el hombre falso, mentiroso. Dice lo contrario de lo piensa intencionadamente.

Cuando nosotros decimos "la verdad como medio y fin", queremos decir que siempre debe utilizarse la verdad como un medio para alcanzar un fin, que es la verdad. Buscar la verdad apoyándonos en otras verdades. Un hombre sabio,  es decir, "el que   tiene  gran capacidad de pensar, de  razonar,  y de considerar las situaciones y circunstancias, para distinguir  lo positivo de lo negativo"  y por tanto es sabio en la manera de ser, de  comportarse en la vida, de relacionarse con los demás de forma humilde, veraz, justa, siempre utilizará y defenderá la verdad, por encima de todo, como medio para buscar la verdad que es el fin u objetivo en la vida, al menos para nosotros. No se puede buscar la verdad (en general, sea del tema que sea) utilizando como medio la mentira.

Cuando siempre utilizamos, seguimos, la verdad ante todo, nos sentiremos verdaderamente libres, pues como dijese el mártir, padre Jerzy Popieluszke, "Decir la verdad con valor es un camino que conduce a la libertad". Mientras que cuando se utiliza la mentira siempre se estará limitado para tomar cualquier decisión,  camino, o defender cualquier idea. Siempre penderá sobre nuestra cabeza la espada de Damocles que es la mentira, y que inexorablemente nos llevará al lugar equivocado, tarde o temprano. Jacinto Benavente, el dramaturgo español, muy acertadamente decía que, "la peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande".

El hombre que tiene muy claros estos conceptos y los  lleva  a la práctica, es decir, los vive, por tanto vive en la verdad, es  sabio y libre, aunque a veces cueste. Puede que cueste tanto como  perder la vida, pero el que la quita pierde más al haberse convertido en un ser injusto para siempre. Dice un proverbio  chino  que,  "cuando habla el dinero calla la verdad", lo cual es una verdad aplastante,  que vemos a diario, y no solo entre políticos sino en todo tipo de  colectivos. Así mismo, es otra verdad contundente la que dijera Francisco de Quevedo: "Donde hay poca justicia es peligroso tener razón (decir la verdad), porque los imbéciles son mayoría". 

Las   dos reflexiones están presentes constantemente en la vida actual-y creo que en la de siempre- y ambas demuestran, como decíamos, que mantenerse en la verdad como medio y como fin , a veces cuesta y mucho, pero a nuestro modo de entender la  existencia,  vale la pena.

Pues la mentira siempre acabará descubriéndose, y el castillo donde habita la mentira derrumbándose y aplastando a los que habitan en él, porque la verdad es la verdad aunque todos digan que es mentira,  y tarde o temprano así se demostrará, ya que como pensaba el poeta inglés Charles Caleb Colkton (1780-1832), "El mayor amigo de la verdad es el tiempo; su más encarnizado enemigo, el prejuicio" 

Para nosotros la verdad  dará, al que vive en ella y para ella, autoridad pero la autoridad no siempre le dará verdad, pues un hombre que siempre dice la verdad vale más que un millón de los que mienten, por muy poderosos que sean. Ejemplos los tenemos a cientos entre nuestros  actuales políticos, que podrán tener la  autoridad legal del cargo, pero no la moral de decir siempre la verdad que es la verdadera. 

En España ahora es habitual reescribir y contar la historia a gusto del que la reescribe o cuenta, plagada de mentiras, que están haciendo muchísimo mal a la sociedad en general, y generando un odio entre unos y otros impensable antes de la llegada al poder de don Jose Luis Rodriguez Zapatero, gran culpable de ello. Pero es que el actual presidente  solo hace, es este aspecto, echar gasolina al fuego, de forma masiva. Algún día y de alguna forma lo pagarán, porque pocas cosas hay más mezquinas, más despreciables que fomentar el odio entre las personas, y más aún entre hermanos, como es en este caso.

Para nosotros pocas cosas hay por las que valga la pena luchar hasta la muerte como lo es la verdad, la dignidad y la justicia, pues  si de verdad todos buscáramos, deseáramos y siguiéramos la verdad, viviéramos en la verdad, la vida verdaderamente sería infinitamente mejor de lo que es, porque  la verdad es limpia, bella, por sí misma; la mentira siempre es sucia y está muy maquillada, y puede que a corto plazo la verdad duela, la mentira sea más atractiva, pero a la larga la verdad siempre es un calmante.

Entendemos que la mentira expresa la mezquindad de quien la pronuncia, pues el mentiroso se envilece a sí mismo y  empobrece su dignidad; su indignidad es directamente proporcional al número de mentiras que dice.

La medida del hombre debe ser  la verdad en el decir y el hacer. Se puede tener más o menos verdad, es decir, se puede ser más o menos hombre. 

Y desde luego creemos que para llevar una vida intelectual y moralmente plena, satisfactoria, feliz, solo hay un camino: La verdad por encima de todo, pues siguiendo  el camino de  la verdad, moderación, prudencia y decencia  siempre se llegará a lugar correcto.

Mantenerse en la ambigüedad no es de hombres íntegros,  cabales, sabios,  ya que encierra cobardía, mentira y falsedad. Téngase presente que, y con esto terminamos nuestra reflexión,  "la verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio"(Cicerón).