la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 27 de mayo de 2015

Madrid: Víctor Méndes, I "Fábula Taurina Iberoamericana" en la Clausura del V Encuentro Iberomaericano del Círculo Bienvenida.


Vicente Yesteras, Víctor Mendes y Rafael Perea "Boni"


V ENCUENTRO IBEROAMERICANO 
-MADRID MAYO DE 2015-

V Í C T O R   M É N D E S 
I "FÁBULA TAURINA IBEROAMERICANA"

******
Fueron distinguidos con 
"Insignia de Plata"

 Rafael Perea "Boni" y Vicente Yesteras
Toreros de Plata

 Erick Cortés
Matador venezolano

Jorge Espinosa de los Monteros
Presidente del Capítulo mexicano C.T.A.D.B.

Bernardino Mahíllo Jimémez
Socio Fundador del C.T.A.D.B.


Gabinete de Prensa del C.T.A.D.B.
Fotografías: Dolores de Lara
Madrid, 26 de Mayo de 2015.-
En medio de un extraordinario ambiente de cordialidad y espíritu taurino, el Círculo Bienvenida ha clausurado su V Encuentro Iberoamericano en Madrid, en su tercera y última jornada, en el histórico recinto que representa la Cava del Café Gijón, donde se ha celebrado un almuerzo de hermandad entre socios y amigos españoles y portugueses, junto con integrantes de los distintos Capítulos americanos de Venezuela, Méjico, Ecuador y Colombia, con un merecido ofrecimiento de homenaje al legendario matador de toros portugués, Víctor Méndes que recibió del presidente Fernando Claramunt, el recién insituido galardón de "Fabula Taurina Iberoamericana". El Dr. Claramunt, hizo una magistral y enciclopédica glosa de el torero de Vilafranca de Xira, y de su fretaerno y bello país lusitano. 
No se quedó corto Víctor Mendes en su respuesta de agradecimiento al Círculo Bienvenida y en el elogioso recuerdo a los integrantes de la gloriosa dinastía torera de significativa vinculación a Portugal, al tiempo de ofrecer un ilustrativo y emotivo relato a su trayectoria excepcional en el toro, expresando su orgullo y satisfacción de haberse proyectado en la profesión que ama y entregar todo su empeño y pasión en el arte de torear.

Los demás galardonados, con la "Insignia de Plata", se expresaron igualmente con gratitud, y referencias y citas taurinas que constitueron toda una conferencia que hizo las delicias de los asistentes, con el denominador común de resaltar la importancia de esta labor del Círculo Bienvenida en  su afán de difusión  de la cultura taurómaca y defensa de la corrida de toros de los valores que la inspira, tanto en España como fuera de sus fronteras creando a su vez un determinante y valioso factor humano en las fraternales relaciones entre aficionados de los países iberoamericanos.

ACTO DE ENTREGA DEL GALARDÓN

I "FÁBULA TAURINA IBEROAMERICANA"

EXCMO. SR. D.  
Victor Manuel Valentín Mendes-Marinhais
"Víctor Mendes"
Matador de Toros

Como homenaje a su excelsa persona depositaria de las más altas virtudes y cualidades humanas, y en justo reconocimiento de su magnífica trayectoria profesional en el toreo contribuyendo con ello a la elevación de la tauromaquia a las más altas cotas de dignidad y prestigio, a la vez que que se constituye, desde  su naturaleza portuguesa, en factor de orgullo y fraternidad en el mundo taurino iberoamericano.

En Madrid, a veinticuatro de Mayo de 2014

Manuel Polo, presidente del Capítulo de Las Rozas de Madrid, 
impone el galardón a Vicente Yesteras.
El directivo del Círculo, Fernando Herrero,
 impone el galardón a "Boni"
Javier Hurtado, impone el galardón al matador de toros 
y empresario de Maracay y Valencia Erick Cortés
Víctor Méndez impone el galardón al bibliófilo mexicano 

 Juan Lamarca y el socio fundador Bernardino Mahíllo  
tras recibir la Insignia de Plata              
Víctor Mendes y Rafael Perea "Boni"
Javier Hurtado y Erick Cortés


Juan Lamarca entre "Boni" y Yesteras


Juan Lamarca felicita a Víctor Mendes 
y a Jorge Espinosa de los Monteros



La del Puerto. Corrida sin caballos con seis moruchos / por José Ramón Márquez


Antonio Chacón...


"... En el sexto Luque no fue capaz de poner sobre la arena de Las Ventas argumentos con que cimentar un triunfo, pues dio la sensación de que el toro quedaba por encima del torero y que se iba sin torear, acaso porque tenía unos gramillos de castita le desconcertó a la vista de cómo iba la tarde..."

La del Puerto. Corrida sin caballos con seis moruchos*

Segunda entrega del detritus lisarnasio en la Feria 2015. Hoy hemos tenido en el ruedo la antaño temida divisa del Puerto de San Lorenzo, ganadería dura y torista en los ochenta, transmutada por la real gana de su propietario, don Lorenzo Fraile Martín, en bosta ganadera, limosines de color negro, ganado de engorde, pues ni para tirar de un carro, ni para arrastrar piedras valían los endebles Puerto de San Lisarnasio. Parece mentira que de las seiscientas y pico ganaderías que hay inscritas en la Unión de Criadores de Toros de Lidia tengan siempre que echar mano de las mismas, tres de los Lozano, dos de los Fraile, dos del Montecillo... ¿es que no hay en el campo otras ganaderías como para no tener que estar comprando dos y tres corridas siempre a los mismos? Y si, al menos, dijésemos que los ganados que traen son de los que dejan la boca abierta a la afición, pues vale. Pero es que lo que traen son chotos de cebadero travestidos de toro, pobres animales inermes que dan mucha más pena que risa. Lo que hoy tuvo la desfachatez de echar en Madrid el señor don Lorenzo Fraile Martín es la más evidente prueba de su fracaso como ganadero, de su desamor a la Fiesta y de su completa falta de responsabilidad respecto del producto que cría. Los lisarnasios de don Lorenzo Fraile Martín, que ni en el tipo ni en las hechuras ya recuerdan ni en pintura a los Atanasios de los que dicen proceder, propiciaron hoy un espectáculo indecente con su endeblez, su sosería su mansedumbre descastada, su nulo interés de acometer o su ignorancia supina sobre el uso de los pitones que ornaban sus cabezas. Los lisarnasios dieron lugar a una corrida de toros sin picadores. No se les picó porque había que elegir entre que el toro se mantuviese en pie o que se fuese a ser despenado por la certera puntilla de don Ángel Zaragoza Gálvez, y optaron por lo primero porque les dio la gana, pero si se hubiese llegado a picar de verdad, en vez del simulacro que se ha cometido esta tarde, de los seis lisarnasios no llega ninguno al tercio de muerte, y al Presidente, don Justo Polo, le salen agujetas en el brazo de tanto sacar el pañuelo verde.

En realidad la tarde, desde la óptica del ganado, fue una tenida antitaurina de las gordas. Un espectáculo indecoroso en el que unos animalejos iban por aquí y por allí con muchísima más pena que gloria, trastabillando, como quien anda a saltitos, proclamando su ineptitud para embestir, para acometer, para recargar, para derrotar, para crecerse en el castigo, para mostrar una sola cosa que los pudiese caracterizar como toros de lidia, nacidos para el luto y el dolor. Y allí, guarecido en un burladero en el que un rótulo de color blanco anuncia que tras él se hallan los mayorales, se encontraría un hombre de campo viendo lo que había estado cuidando durante años, el destete, el herradero, las fundas, el manejo, a la que había traído a hacer el ridículo a Madrid, y acaso ese hombre pensaría en algún momento que su misión debería ser decirle al amo que la vaca fulana y la mengana y la zutana deberían irse al matadero de Béjar o al que les caiga más a mano, que así no se puede, que los toros que criaban antes imponían el respeto, el miedo, que sólo los toreros machos tenían redaños para ponerse con ellos, que hasta los mansos imponían respeto con sus caras foscas, sus badanas, sus hechuras y sus arrobas. Y el hombre, si le tiene algo de amor a lo que cría, se habrá vuelto a Tamames apenado de que seis de seis hayan sido la irrisión, y que haya que defender el honor de la divisa echando mano de unas embestidas inocentes y de unos trotes cochineros, como los de los guarros que crían para los jamones marca Puerto de San Lorenzo.

Con los lisarnasios de la divisa encarnada y amarilla se anunciaron Antonio Ferrera, Miguel Abellán y Daniel Luque, cuyo padre en cierta ocasión me invitó a un suculento café.

De Ferrera diremos que entre el marasmo de carreras, ventajas y electricidad que son su estilo en banderillas puso un par de mérito, segundo par a su segundo toro, atacando de poder a poder, con el toro parado, esperando, y reuniendo en la cara, par de exposición ejecutado con velocidad, pero es que la cosa no era como para andar parando relojes. El trasteo de Ferrera no es para estos toros bobalicones y febles, pues él necesita toro para complementar sus carencias estéticas. A mi no me gustó la barbaridad que le han cantado la faena del Victorinoen Sevilla, pero no cabe duda de que Ferrera resalta cuando hay toro, y si no que piense en su faena de Madrid al Carriquiri en 2002, la que le puso en circulación, jugándosela con un toro manso y encastado con los argumentos más sólidos: valor, verdad y torería. Con los dos de hoy, la pastilla de mantequilla Arias y la de margarina Flora, lo que hiciese tenía poco interés. Si acaso hubiese tratado de darle más distancia a su segundo, Cartuchero, número 138, acaso hubiésemos apreciado otro planteamiento, dado que el animal galopó en banderillas, pero también es verdad que en él primaba el descaste mansurrón y que es posible que al primer muletazo mandón el toro se hubiese rajado. Nunca lo sabremos porque el torero decidió organizar su faena en cercanías, con poco lustre y nula repercusión.

Lo de Abellán es algo incomprensible, sencillamente incomprensible. Le han dado tres corridas en la Feria (¡vale! dos y la Prensa) como podían no haberle dado ninguna o haberle puesto cada día. La novedad es que hoy, por segundo día consecutivo, no vino vestido de blanco y ahí se acaba la noticia, porque lo demás es lo de siempre: lo del toreo asquerosamente ventajista, el repugnante cite con el pico de la muleta, el telonazo para echar al toro bien fuera, la carrerita como quien no corre, el toro que se pasa cerca cuando ya ha pasado la cabeza, la pata bien atrás y todo el catálogo de ventajas que constituyen el antitoreo, publicitado desde los púlpitos audiovisuales, especialmente por ese nefando Canal +, como la verdad del toreo. Tres comparecencias ha tenido Abellán en San Isidro 2015 y no ha dejado en las cansadas neuronas del aficionado medio un solo capotazo, un muletazo, un adorno para la memoria. Y eso que creo recordar que hasta le dieron una oreja.

Y Luque. Una larga, fácil remate de sus lances de recibo a su primero ha sido lo más distinguido y lo más torero de toda la tarde. Luego, el Luque eterno. Uno iba esta tarde a Las Ventas con la mosca detrás de la oreja, y nunca mejor dicho, que la o las orejas de esta tarde tenían un propietario, y ese era Luque. Y se notaba que el amable público que poblaba esta provinciana Plaza Monumental apoyaba, desde el principio, al sevillano. La cosa se torció por culpa del lisarnasio, un manso mansísimo, un Ferdinando que sólo quería volver al cercado con las jaras y los tomillos y dejarse del rollo éste de la Plaza. El hombre se volvió loco de ganas que tenía de irse a la puerta de chiqueros a ver si el misericordioso don Florencio Fernández se la abría, pero no hubo forma y entre medias ahí estaba el pelmazo de Luque intentando rebañarle muletazos, sin oficio alguno para sujetarle, cuando él sólo quería volver a Tamames y cuando se volvía ahí estaba Luque otra vez, erre que erre. Un fastidio. Faena a cachitos aprovechando inercias, como si estuviese con un perro grande. Lo mató a la última, un quinario. Y luego el sexto, uno de don José Luis Pereda, por haber echado al averno al taurosoufflé denominado Burganoso, número 72. El de Pereda, Cateto, número 96, no era como para llevarle a una exposición pecuaria ni a la Feria del Campo, porque el pobre de belleza andaba con la justa, con su morrillito y con su aire agalgado y algo ensillado, pero también es verdad que junto a los seis lisarnasios precedentes refulgía como si fuese el toro Civilón. Con éste, Luque no fue capaz de poner sobre la arena de Las Ventas argumentos con que cimentar un triunfo, pues dio la sensación de que el toro quedaba por encima del torero y que se iba sin torear, acaso porque tenía unos gramillos de castita le desconcertó a la vista de cómo iba la tarde. Una buena y eficaz estocada puso fin a la vida de Cateto, a las esperanzas orejeras de Luque y a la olvidable corrida.
_________________________________
Y la pena, también la pena por los aficionados que desaparecen. Hoy pregunté por Pascual, a quien echaba de menos desde el inicio de la Feria, y me dicen que ya no está entre nosotros. Pascual, soriano militante, seguidor fiel de José Luis Palomar, antoñetista, imprescindible sonrisa en la Andanada y compañero de abono hace muchos, muchos, muchos años, ahora ya ve la Feria a la derecha del Padre.

No me extraña que Madrid se nos vaya de las manos, si los buenos aficionados van desapareciendo.

Que la tierra te sea leve, amigo.

...hizo...

...lo único taurino de la tarde

"EL TONTO NO DESCANSA": La reina Letizia se disfraza de ‘top model’ en su primer viaje oficial.


"...Majestad, menos vulgaridad, en trajes y en dichos, que representa usted a España..."


La reina Letizia se disfraza de ‘top model’ en su primer viaje oficial



Destino: labor de ayuda española en Honduras y el Salvador. Llega al país y se exhibe como si fuera una ‘top model’, con un escote interminable, mientras aseguraba lo contenta que estaba de encontrarse allí.

Majestad, menos vulgaridad, en trajes y en dichos, que representa usted a España.

19ª de San Isidro en Madrid. Cicatería presidencial en la buena tarde de Daniel Luque / por J. A. del Moral



 Cicatería presidencial en la buena tarde de Daniel Luque


Madrid. Plaza de Las Ventas. Martes, 26 de mayo de 2015. Decimo novena de feria. Tarde medio calurosa con tres cuartos de entrada largos.

Cinco toros de de Puerto de San Lorenzo, bien presentados y de juego desigual. Por devolución de muy blando sexto, se corrió un sobrero de José Luís Pereda. Noble aunque un punto blando el primero. Bueno el segundo por los dos lados. Tan noble como rajado y muy huidizo el tercero. Se defendió mucho el cuarto por su blandura de remos. Manso absoluto y sin fuerza el quinto. Manejable en bravucón en sexto.

Antonio Ferrera (nazareno y oro): Pinchazo, estocada caída y descabello, silencio. Pinchazo y media caída, silencio.
Miguel Abellán (verde esperanza y oro): Estoconazo, ovación con discrepancias. Buena estocada y descabello, silencio.
Daniel Luque (verde botella y oro): Nueve pinchazos, un décimo hondo y descabello, aviso y silencio. Buena estocada, petición desatendida y vuelta al ruedo.


Con mis disculpas y mayores respetos a los lectores de esta página, si me ausenté en tres corridas de la feria de San Isidro, fue para no perderme el acontecimiento del homenaje a Enrique Ponce en Nimes en donde solamente quien subscribe asistió en representación de la crítica española. No vi a ninguno de mis compañeros. La libertad, que es el lema de esta página, quedó una vez más demostrada, aparte las polémicas que suscitan mis faltas y mis escritos en muchas ocasiones. De no haberla ejercido para tan señalada ocasión, ahora mismo estaría infelizmente arrepentido. Sé que ejercerla no solo como opinador sino como viajero sin trabas, habrá causado el enojo de muchos. Pero no me importa nada. Larguen cuanto quieran los “perros” que ladran continuamente contra mis toreros preferidos y hacia mí en su baldío intento de quitarnos de en medio. Pero les será inútil porque seguiremos, ellos y yo, cual las estrellas y el sol que continúan brillando en todo su esplendor manque les duela y contribuya a que se pongan cada día más feroces. En tal ferocidad radica nuestro éxito.

Me reincorporo a las corrida de San Isidro para ver la décimo novena corrida y lo hago satisfecho pese a haberme perdido la bis triunfal de López Simón a quien pienso podré ver en la próximas ocasiones que se ha ganado por derecho propio y lamento profundamente las cogidas que sufrieron los novilleros antier, Martín Escudero y el peruano Joaquín Galdós, al mismo tiempo felicitar quitándome el sombrero a quien, por tan desgraciadas circunstancias, se quedó solo con los seis novillos en lid, Francisco José Espada, dejando muy clara su hombría, su valor y su capacidad, tan repentina e inesperadamente asumida.

En la tarde de ayer volvieron a Las Ventas los atanasios de El Puerto de San Lorenzo para ser lidiados y matados por Antonio Ferrera, Miguel Abellán y quien compareció como favorito de la tarde una vez logrado sitio en la primera fila del toreo actual, Daniel Luque, obligado a triunfar para mantenerlo. Suerte a los tres. Y vamos al tajo.

El primer toro, negro y bien puesto de pitones, salió suelto del capote en el recibo de Ferrera y también de los dos lances que luego pudo darle. El toro echó las manos por delante. Cumplió manseando en el primer puyazo, aliviado. Como en el segundo. Banderilleó en solitario el matador. Bien sin nada de particular el primero. De poder a poder el segundo aunque no clavó arriba. Y desde el estribo el tercero que fue el mejor. Llegó muy manejable a la muleta. Bien Ferrera con la derecha con remates de pecho y de trinchera. Pero el toro era par quien yo me sé. Le habría armado un lio. Ferrera no debió bajarle la mano al principio sino llevarlo a media altura para atacarle después. Lo mismo podemos decir por el lado izquierdo. Hizo lo contrario y, estando medio bien, dejó escapar la oportunidad de haber triunfado en toda regla. Se rajó antes de la cuenta por lo apuntado. Pinchazo a paso de banderillas. Muy conservador Ferrera. Estoconazo caído.

Después de ver a Luque, los capotazos que pudo dar Ferrera al cuarto, mejor no comentarlos. Y otro toro huidizo. Este sí que se picó por su cuenta en el primer encuentro. Blandeó mucho. Segundo puyazo en forma. Y por blando, se defendió al embestir. Ferrera volvió a parear en solitario. De poder a poder en una de las huidas del animal el primero. Muy comprometido el segundo librándose de milagro. Y al quiebro por dentro de su gran especialidad el tercero aunque costó llevarle a tablas para consumarlo. Ovación. Y otro quiebro a cuerpo limpio. Por bajo con la derecha arrancó la faena. Y enseguida con la izquierda. En el primer natural, el toro perdió las manos. Derecha. Enganchón y más pérdidas de manos. Viajes cortos y enredo muleteril, lo que terminó por estropear casi del todo al animal. Empeño cuasi baldío en lo demás. En el cuasi, algún muletazo medio decente. Sonaron palmas y se animó a seguir para que ocurriera lo mismo. Mejor hubiera hecho en matar ya. Finalmente, lo hizo de pinchazo y más de media caída.

El segundo, también negro, salió distraído aunque de seguido llegó a la llamada sin rematar en tablas. Probón, se frenó en el capote de Miguel Abellán que fue desarmado. Cumplió en el primer puyazo con ímpetu. Y sin quite, tomó el segundo aliviado. Quite de Daniel Luque por elegantes chicuelinas y un recorte cambiándose de mano. Toda una declaración de intenciones. Clavaron desigualmente los peones en palos. El toro esperó y persiguió. Buen arranque de faena por bajo con la derecha y el de pechó. Enseguida se echó la muleta a la izquierda pero no se acopló. Lo consiguió a derechas en una ronda ligada al de pecho. Buen toro por ese pitón. No del todo bien en la segunda tanda. Algo mejor en la tercera tras dudar y quitarse. Mal asunto. De nuevo a izquierdas, se acopló más que en los del inicio del trasteo. Bonitos los que dio a pies juntos hasta ser desarmado. De pecho, desdén y cambio de mano. Insistió al natural. Era su tercera y última de la feria. Dos más con cambio y el de pecho fue lo mejor. Demasiado tarde. Otro toro de oreja que se fue con las dos puestas pese a la contundente estocada con que lo mató. Se dividieron las opiniones al saludar. Le vinieron grandes las tres corridas que le dieron.

Hermoso el quinto. Y tan hermoso. 621 kilos. Correteó distraído en su salida. Y huyó del capote de Abellán. También blandeó de remos. Desarmado Miguel. Y el toro de oca en oca… Cuando se cansó, tomó el primer puyazo, cumpliendo. Huyó raudo del segundo. Y fatal el picador en el tercero del que, cómo no, salió de naja. Manso integral en varas. Difícil para banderillear. Lo hicieron como pudieron y hasta bien. No sirvió para nada, Manso, sin fuerza, corto de viajes, gazapón….Un regalito. Abellán lo intentó con más moral que El Alcoyano. Y la gente se cansó rápidamente. Así y todo, algún natural pegó. Macheteó entre pititos y mató bien de buena estocada y descabello. Menos mal.



El tercero, muy en el tipo de Atanasio. Salió distraído. Muy bien a la verónica Daniel Luque hasta salir el toro suelto. Y una y media más al volver a los medios donde estaba Daniel. Noble aunque muy huidizo el burel. Cumplió bien en el primer encuentro con el caballo. Y se fue suelto hasta cruzar todo el ruedo. Volvió a suceder lo mismo. A estos toros hay que dejarles que se piquen solos. Recomendación que yo aprendí de Antonio Ordóñez. Fue lo que finalmente ocurrió. Bien Antonio Chacón en palos. Trotoncete el animal antes de comenzar la faena. Luque se fue al tercio de sol, casi en los medios, para iniciarla. Soberbio con la derecha en redondo y el de pecho. Distancia. Pese a rajarse el animal, los que pudo dar tras cada huida, estupendos. Al natural, muy bien con inmediato cambio de mano para ligar dos y el de pecho zurdo. Lástima que se rajara el toro. Terminó alternando ambas manos con notable galanura, temple e incluso ligazón por no quitarle nunca la muleta de la cara. Muy por encima de las huidizas condiciones del noble manso. Lo pinchó al hilo de las tablas y volvió a pinchar tras sacarlo un par de metros de su refugio. Otros dos, aviso…siete más y descabello. Una pena. Fue faena de oreja y la pudo cortar.

Buenos lances por el lado izquierdo y media superior de Luque al sexto. Noble con poca fuerza. A ver si le cuidan. Demasiado le dieron en el primer puyazo. ¡Increíble¡. Fue devuelto muy oportunamente. En su lugar soltaron un sobrero de José Luis Pereda. Mulato girón con cara arremangada. Alto de agujas. Suelto del capote hasta pararse delante de Luque. Corto de viajes en los intentos de lucirse. Bravucón en el primer puyazo y sin fuerza al salir. La cara arriba en los lances de Luque en su quite muy bien intencionado y gustoso. Orden en la lidia. Segundo puyazo como el anterior. Grandes pares de El Algabeño I y otro de El Algabeño II. Ovación para ambos. Había toro. Brindis de Luque al público. Desde lejos con la derecha. Bien aunque con el toro echando la cara arriba al final de sus briosas embestidas. Solo un enganchón. Soberbia la segunda tanda con la muleta muy abajo, que es lo que había que hacer. Repetición en la misma grandeza. Dos maculillas en la tercera con trincheras, cambio y el de la firma de remate. Vamos a ver por el lado izquierdo. Tardeó y no humilló. ¿A la derecha otra vez? No. Más al natural obligando mucho al toro. Dos, el de pecho y cambio bonito. Y ahora sí. Más por redondos. Primero el de pecho. Amago de cogida. Muy cerca. Casi metido en la cara del toro. Fue cosa de valor y el animal ya agotado. Natural y el de pecho. Muy bien Luque. Por encima. Una vez cambiar de espada, dos ayudados bajos y gran estocada. Le pidieron la oreja. Creo que por mayoría. Pero el presidente no debió verlo así. Luque dio una merecidísima vuelta al ruedo.

"SAN ISIDRO".- "Puerto de San Lorenzo": RESACA Y ESPERA / por Domingo Delgado de la Cámara 7 Fotos de Andrew Moore


 -Fotos de Andrew Moore-

"...La verdad es que el público únicamente se metió en la corrida con las dos lidias de Daniel Luque. Las actuaciones de los veteranos fueron vistas con desgana y con prisa, con el deseo de que aquello acabara cuánto antes. Y eso que tanto Antonio Ferrera como Miguel Abellán, tuvieron buen material para triunfar en condiciones..."

RESACA Y ESPERA



Domingo Delgado de la Cámara
Ayer vivimos una tarde de resaca y espera. Todos los años tenemos tardes así en San Isidro. Después de una tarde de emociones intensas, al día siguiente el público está cansado y resacoso, está somnoliento, con pocos ánimos. También sucede que la víspera de un festejo de gran expectación, la gente está en reposo, guardando fuerzas para el día siguiente, contemplando el festejo de modo rutinario y apático. En la corrida de ayer se dieron las dos circunstancias, agravadas por el escaso interés de esta decimonovena de feria, donde dos veteranos mil veces vistos acompañaban a Daniel Luque, que por unas circunstancias o por otras, no termina en cuajar en figura, a pesar de sus enormes cualidades. 

La verdad es que el público únicamente se metió en la corrida con las dos lidias de Daniel Luque. Las actuaciones de los veteranos fueron vistas con desgana y con prisa, con el deseo de que aquello acabara cuánto antes. Y eso que tanto Antonio Ferrera como Miguel Abellán, tuvieron buen material para triunfar en condiciones. Los dos primeros toros de la tarde, se prestaron al éxito. Y los segundos de sus lotes respectivos, exigieron un esfuerzo que los matadores no estuvieron dispuestos a afrontar. La corrida de Puerto de San Lorenzo, fue muy atanasia ella. Abantones y corretones en los primeros tercios, pero con grandes posibilidades en la muleta. Pero había que querer, ni Ferrera, ni Abellán estuvieron por la labor. 

Ambos conocen el oficio y saben torear ¿porqué no han sido primeras figuras? Porque la figura no escatima los esfuerzos, se arrima a diario. El que dosifica los esfuerzos, vive de la profesión, pero no es figura, es un segundón. Para ser figura, hay que estar bien todos los días. Ferrera y Abellán, han tenido toros muy buenos en este San Isidro, pero sabedores de que van a torear bastante, al amparo de los éxitos alcanzados en Sevilla el primero y el año pasado el segundo, han preferido no arriesgar. Aura mediocritas… Además, putas, galgos y toreros, los tres años primeros… 

El primer toro de Ferrera, fue algo soso, pero tuvo gran nobleza y calidad. Ferrera dio muletazos con buen gusto, pero todos de uno en uno, sin ligazón ninguna. Así es imposible interesar a nadie. Ferrera estuvo muy empeñado en hacernos ver que el cuarto era un marrajo intoreable. Pero hete aquí que el toro se desplazó con largura por el pitón izquierdo. Esta faena, llena de desconfianzas y renuncios, no coló. Como tampoco colaron unos pares de banderillas puestos con todas las ventajas. 

El mejor de la tarde fue el segundo. Por el pitón izquierdo, su viaje era bueno, pero no muy largo. Por el pitón derecho, el toro era sensacional. La faena de Abellán tuvo mucho pico, mucho toreo periférico y mucho enganchón inoportuno. Y esta vez no sirve el pretexto del viento, porque no soplaba. El quinto embestía con todo, con esa embestida desordenada tan propia de los atanasios y los lisardos. Hemos visto a Niño de la Capea, Espartaco y a Enrique Ponce, cuajar extraordinariamente a estos toros. Pero hay que tragar en los primeros compases de la faena, para que el toro rompa a embestir. Y Abellán no tragó. Por cierto, por una vez, Abellán iba vestido como Dios manda, con un bonito terno verde y oro. Porque lo del sempiterno blanco y plata, ya cansa. 

Ya he dicho que la gente sólo prestó atención a la corrida cuando actuó Daniel Luque. A veces quiere, a veces no. A veces le salen las cosas, a veces no. Pero todo lo que hace tiene impronta de gran torero y la gente lo percibe. Ayer quiso. Todas sus intervenciones con la capichuela tuvieron sabor, no en balde, el de Luque es uno de los mejores capotes del momento. Con la muleta, seguramente no dio a sus toros la lidia adecuada. Y no les dio la lidia adecuada por mostrarse impaciente y querer resolver rápidamente. Las ganas le traicionaron. Pero las dos faenas estuvieron salpicadas de muletazos de gran calidad. Con el huido primero, debió dejar que el toro se marchara a la querencia y allí plantear la faena. Se empeñó en torear en otro terreno y había un muletazo bueno y un siguiente deslucido por la huida del toro. Ya he dicho que hubo muletazos excelentes, pero en una faena carente de mando y unidad. Además, con la espada se atascó en exceso. 

El sexto fue un sobrero de José Luis Pereda. Cinqueño, con cara de reviejo, pero era un chivo. Era muy chico. Con otro cartel y en otras circunstancias, ojo con la que se habría armado. Conclusión, en Madrid, si no hay figuras consagradas en el cartel, se acepta sin problemas el toro chico. El toro tenía un aspecto totalmente Villamarta. También fue muy Villamarta en cuanto a juego. Le costaba humillar y era violento. Fue un toro muy exigente. Daniel Luque estuvo muy dispuesto, como dicen ahora. Pero tanta disposición le impidió pensar con claridad. Si hubiera dado más sitio al toro, si no se hubiera puesto tan en corto, hubiera aprovechado mejor la prontitud e inercia del toro. Y habría habido menos enganchones en la faena, que fue una combinación a partes iguales de pases buenos y pases enganchados. Lo mejor de la faena, la estocada. Fue perfecta por lentitud y precisión en la realización de la suerte. También fue perfecta por su colocación en todo lo alto. La bellísima muerte del toro, añadió emoción al momento. Y hubo petición de oreja. 

Ciertamente, la faena no era de premio, por la cantidad de enganchones habidos, pero la estocada fue para enmarcar. El presidente denegó la oreja. Precisamente el mismo presidente que otorgó la oreja del viernes al torero de negro. Las peticiones fueron similares, pero la estocada del viernes estaba trasera y tendida, mientras que la de ayer, fue perfecta. En cuanto a las faenas, la de ayer tuvo muchos enganchones delante de un toro complejo; la del viernes no tuvo ajuste ninguno y rapidez toda, ante un toro de bandera. Por cierto, se trata del mismo presidente, que robó la puerta grande de Eugenio de Mora el verano pasado, después de haber estado soberbio con aquél torazo del Conde de la Maza. Urge unificar criterios y que todos los toreros sean juzgados por el mismo rasero. 

Y mañana viene el Morantetour ¡oh,la,lá…















martes, 26 de mayo de 2015

Entrenadores, mentiras y cintas de vídeo / porJuan Manuel Rodríguez



Entrenadores, mentiras y cintas de vídeo

Por el Real Madrid han pasado desde el año 2000, el primero de Florentino Pérez como presidente del club blanco, doce entrenadores: Del Bosque, Queiroz, Camacho, García Remón, Luxemburgo, López Caro, Capello, Schuster, Ramos, Pellegrini, Mourinho y Ancelotti. ¿Muchos? ¿Pocos?... Para saber si el club blanco es como aseguran esa terrible máquina trituradora de entrenadores y Pérez el nuevo Atila de los banquillos deberíamos hacer el sano ejercicio de tomar como referencia a otros clubes importantes del fútbol español. En los últimos quince años, el Barça ha tenido once entrenadores, a saber: Serra Ferrer, Rexach, Van Gaal, De la Cruz, Antic, Rijkaard, Guardiola, Vilanova, Roura, Martino y Luis Enrique. ¿Y el Atleti? ¿Cuántos entrenadores ha tenido el Atleti desde 2000?: Zambrano, Alonso, Cantarero, Aragonés, Manzano, Ferrando, Bianchi, Murcia, Aguirre, Abel Resino, Denia, Sánchez Flores, otra vez Manzano y, por fin, Simeone. Me salen catorce.

Salgamos fuera de España. ¿Cuántos entrenadores habrá tenido la Juventus desde 2000?... ¡A contar!... Ancelotti, Lippi, Capello, Deschamps, Corradini, Ranieri, Ferrara, Zaccheroni, Delneri, Conte y Allegri. Once. ¿Y el Bayern? ¿Cuántos entrenadores habrá tenido el Bayern desde que Florentino Pérez llegó a la presidencia del Real Madrid?... Hitzfeld, Magath, de nuevo Hitzfeld, Klinsmann, Heynckes, Van Gaal, Jonker, otra vez Heynckes y Guardiola. Nueve. Estos son datos objetivos y, por lo tanto, no discutibles. La razón que lleva a algunos periodistas a incluir en la lista de Florentino Pérez como destituido a Camacho, que dimitió después de un mes de competición, y a García Remón, que le sustituyó porque en ese momento era su segundo, y a no incluir en la del Atleti a Zambrano, Alonso, Cantarero, Murcia, Bianchi o Aguirre puede ser por un doble motivo: porque no les consideren entrenadores o porque quieren dejar en ridículo al presidente del Real Madrid. Yo me inclino por esto último puesto que Bianchi ha ganado siete veces la Liga de Argentina, cuatro Copas Libertadores y tres Copas Intercontinentales, de forma que sí se le podría considerar en principio como entrenador de fútbol.

Lo que (salvo evidente afán malicioso y ganas de hacer daño por parte de quien los interprete) debe desprenderse de los datos anteriormente expuestos es que todos los clubes (excepción hecha del Arsenal a cuyos propietarios parece no inquietarles demasiado estar diez o quince años sin ganar nada) y todos los directivos, los de aquí, los de allá, los de acullá y los de allende los mares, reaccionan de un modo similar cuando su equipo no logra los objetivos inicialmente previstos y, al final, acaban echando al entrenador. Hay veces incluso que, como pasó con Heynckes en el Bayern, el club prescinde de su técnico después de ganarlo todo; y otras en las, como le sucede a Luis Enrique con el Barça y a pesar de que las persepectivas son magníficas, es el propio entrenador quien se piensa si le merece la pena seguir dirigiendo a una plantilla en la que manda un jugador. Pero, salvo aquí, de todo esto no leerán nada por ahí.

En la portada del diario As de hoy puede leerse un amplio "No lo sé". Una periodista de El País le preguntó a Florentino Pérez por los motivos que había para prescindir de Ancelotti y él respondió con un "... pues no lo sé". Pero claro que lo sabe, lo sabemos todos, también lo sabe la periodista que hizo esa pregunta. Ancelotti pasará a la historia del club blanco como el entrenador que logró La Décima, sí, pero tan cierto es eso como que el italiano decidió contar sólo con doce o trece futbolistas de una plantilla de veintitantos jugadores y que el equipo llegó muerto físicamente al último tramo de la temporada. Traducción: innumerables lesiones. Se equivoca quien piense que Florentino Pérez va a sacar en público la lista de agravios de un entrenador para solaz del periodismo, de ahí que respondiera "no lo sé".

¿Acierta Florentino Pérez prescindiendo de Ancelotti?... Yo sí que no lo sé, no tengo ni la más remota idea. Tampoco lo sabe Florentino Pérez. Para responder a esa pregunta habrá que esperar al mes de junio de 2016 porque en un club como el Real Madrid se acierta... cuando se gana. Es curioso, o ya no tanto, pero quienes encabezaron la manifestación contra Mourinho porque el portugués no consiguió títulos en su último año como entrenador vuelven a liderarla ahora a favor de Ancelotti alegando que lo importante son los proyectos. "Los proyectos", qué lírico. Quienes, después de varias temporadas del equipo cayendo en cuartos de final de la competición, descalificaban a Mourinho llamándole despectivamente "semifinalista" resaltan ahora que Ancelotti haya llegado hasta las semifinales de la Champions. Y el caso es que, por ingenuidad o por pura y dura desinformación, hay gente que se lo cree. Hay gente que se cree que, a diferencia del resto de directivos del fútbol mundial, Florentino Pérez es el Atila de los banquillos, que no cree en los proyectos, que odia a los entrenadores y que sólo echa a Ancelotti por llevarle la contraria a los jugadores y a la afición. Allá cada cual. A mí también me cae muy bien Ancelotti. Y siempre le estaré agradecido por La Décima. Yo también creo que es un buen entrenador. Pero resulta que el presidente de un club que tiene 500 millones de euros de presupuesto esperaba algo más. De ahí precisamente el "impulso" y el "no lo sé".

Las Ventas: Montecillos de Venus, Rufinos de Chinchón y... Cocodrilo Dundee / por José Ramón Márquez


Y de pronto el Montecillo fue e hizo de cuerpo


LOS TOROS VISTOS POR EL QUE PAGA
 Montecillos de Venus, Rufinos de Chinchón y... Cocodrilo Dundee


Y si ayer demandábamos a don Julio Martínez Moreno que se fuese a su hogar, si no tenía los reflejos o los redaños para defender de manera permanente y militante la dignidad del Palco, hoy donTrinidad López-Pastor Expósito ha sido capaz de defender, frente a la horda vociferante, la honra de esta mancillada Plaza de Toros Monumental de Madrid. Bien, don Trinidad.

La cosa empezó por la mañana, cuando nos enteramos que de los seis dijes que había mandado a Madrid el ganadero don Francisco “Paco” Medina Aranda procedentes de la explotación agropecuaria de su propiedad sita en el término municipal de Orgaz, en la Carpetania, que se lidian bajo el nombre de El Montecillo, tan sólo habían pasado cuatro el severo reconocimiento de los profesores veterinarios. Como estamos diciendo, Orgaz, 88,77 km. en línea recta a Madrid y 107 por carretera, y no Ciudad Ho Chi Min, 10.896,34 km. en línea recta y 15.007,04 km. por carretera, se entiende que si no trajeron más es porque no los tenían. Y ahora a ver quién explica esto de que en los predios de don pacomedina no hubiese un par de novillos con que completar la corrida y poder lidiarla entera, estando la cosa anunciada desde hace la torta de tiempo. El caso es que por no disponer de ese par de montecillos hubo que echar mano de la ignota ganadería sevillana de doña Dolores Rufino Martín, que sí que disponía de dos birrias de capa castaña con las que completar la corrida y que no desentonasen de las dos yuntas que aportaba don Paco a la sociedad de gananciales.

Nadie podrá dudar a estas alturas, y en repetir eso el programa oficial es enormemente perseverante, que los productos pecuarios que envió a Madrid el señor Medina al provenir de los que con tanto cuidado seleccionó don Juan Pedro Domecq se arrancan pronto y lo hacen galopando con alegría y fijeza. Y es cierto que hubo prontitud, hubo alegría y hubo fijeza, pero sólo en la página 18 del programa oficial, porque lo que hubo en el ruedo fue debilidad, falta de fuelle, mansedumbre y bobería, a veces repetidora. Uno en la andanada proponía acudir a Legalitas para demandar a la Empresa por publicidad engañosa y reiterada con lo de la alegría y la fijeza, que lo ponen cada tarde, y así se estableció una animada controversia sobre si lo de quedarse fijo mirando la muleta sin moverse y sacando la lengua podía ser entendido como una forma de fijarse, rebatiendo de este modo la imputación de falsedad sobre las palabras contenidas en el prestigioso programa oficial.

Para lidia y muerte a estoque de las dos yuntas de Montecillos y de la de Rufinos vinieron a Las Ventas Martín Escudero, Francisco José Espada y Joaquín Galdós, el primero y el último nuevos en esta Plaza. Martín Escudero es pariente de Victorino y de Adolfo y nació en la nada taurina ciudad de Attendorn, en Alemania, cuando era República Federal de Alemania. Francisco José Espada es de Fuenlabrada y trabajó en Las Ventas en esta Feria 2015 el pasado día 12. Joaquín Galdós es limeño pasado por Málaga, por las manos deFernando Cámara, lo que le convierte, como si dijéramos, en un torero incorpóreo.

Ya se sabe que el hombre propone y Dios dispone, y lo que hoy dispuso el Creador es que la tarde fuera completa del fuenlabreño. A Martín Escudero lo atropelló el primer Montecillo de la tarde cuando estaba con la muleta en la izquierda: toro suelto que elige el bulto y atropella al torero propinándole un tremendo batacazo. Se llevan al conmocionado a las manos de Padrós y ahí tenemos a Francisco José Espada matando a su primer novillo de la tarde.

El segundo era un Rufino enano, con crotales en las orejas, Espada se fue por primera vez en la tarde a portagayola, suerte absolutamente falta de interés, por cierto, y planteó su trasteo ya conocido basado en los principios julianescos: no cruzarás y no cargarás. Como tampoco le salían los muletazos templados y el memo del Rufino no era el perrillo trotón, la cosa se quedó en ná de ná.

En el mismo recibimiento con el capote a su primero, otro Montecillo llamado Perezosa (sic), número 16, le pegó un volteretón en una colada imprevista a Joaquín Galdós del que quedó también conmocionado. Fue llevado junto a Martín Escudero a la jurisdicción de Padrós y, a partir de ahí, ya se quedó en solitario Francisco José Espada para acabar con los cuatro que restaban. A este Perezosa le iba lo de colarse y hasta que el de Fuenlabrada se apercibió de las condiciones del novillo le metió un par de sustos. La labor que desarrolló frente al Perezosa es, en el conjunto de la tarde, la más sobresaliente. A la indiscutible mansedumbre del animal se unía lo poco claro de su embestida. Espada fue capaz de no afligirse y de mantenerse como quien daba las órdenes, sobando al bicho y desengañándole con soltura. Se podría pedir más, que hubiese tratado de rematar su trasteo con un par de redondos encajados como demostración de victoria, pero bien es verdad que como novillero tampoco es cosa de exigirle como a un matador. Su principal virtud en este toro fue aplicarle una lidia correcta que, dicho sea de paso, se podía plantear por las afueras con dignidad.

El cuarto era un manso saltarín que hasta que no saltó por el burladero del 9 no se quedó a gusto. A este don Paco le había bautizado comoCocodrilo, número 22, y con él practicó Espada su segunda portagayola de la tarde, tan inútil como la primera. El toro no se comía a nadie y tenía ese aire socialdemócrtata tan propio de los Motecillo; Espada se confió con él y le fue sacando los muletazos a su manera, siguiendo la rígida norma julianesca: no cruzar, no cargar, con el pico citar. Al público festivalero y de entrada regalada que poblaba Las Ventas todo aquello le pareció de perlas y cuando el matador le clavó al toro una estocada desprendida casi entera salió al aire la pañolada y los silbos atronaron el ambiente hasta que el Presidente sacó su moquero poniendo una oreja en manos del matador.

El quinto era un toro negro, de los Montecillo negros, Narrador, número 12. Éste sí que era bobo de solemnidad. Era un toro como para acabar de amaestrarle tal que el caballo Furia, el león Bizco o la monaChita, para llevarle a Hollywood a hacer dinero con él. El pobre iba y venía encantado de verse en Las Ventas y frente a Francisco José Espada y se le notaban las ganas de agradar que el bicho tenía. Con este animal Espada debería haber presentado sus argumentos de torero hecho, a punto de alternativa, y haberse esforzado por ejecutar un toreo de más compromiso, de más reunión, de cite más asentado en la verdad. Con eso habría redondeado su tarde y habría dado un toque de atención. A cambio se limitó a hacer lo de siempre, lo del pico, lo de la pata atrás, lo de la alcayata, lo de que cabe un camión SCANIA entre él y el toro... lo de cada día. El resultado es una faena de tono muy menor en la que la fuerte sensación es que el toro se va sin torear o de que el triste trasteo que el torero ha planteado está bastante por bajo de las condiciones del toro. Nueva petición del público, concierto estridente de silbidos y el Presidente que calibra lo injusto de una Puerta Grande con este uno más uno de tan poca monta y no da la oreja. Bien, de nuevo, por don Trinidad.

El sexto era otro Rufino, castaño y con crotales. Era el clon del segundo, como si lo hubiesen resucitado y lo hubiesen vuelto a echar a la Plaza. Al principio pareció que iba a ser otra máquina de embestir, pero se fue apagando y quedando parado y ya se sabe que en el estilo del toreo moderno lo peor que puede ocurrir es que el toro se pare, porque deja al torero con todas sus ventajas al aire. Los vengativos que esperaban reivindicar la oreja negada en este sexto no tuvieron ocasión porque aparte del trasteo a menos el infame espadazo que le pegó al novillo le hicieron perder la posibilidad del lío, y eso que lo intentó por la senda del arrimón que tan buen rédito le dio el día anterior a López Simón.

El mérito mayor en la actuación de Espada ha sido el de no venirse abajo y el de afrontar sin desmayo la papeleta que se le ha presentado sin comerlo ni beberlo. Podría haber sido una gran tarde para él, pero para eso debería haber tratado de presentar argumentos de más solidez taurinamente hablando. Hace quince años habría habido muchos pitos a su labor.

APÉNDICE PICARESCO
Lo de las mulas no tiene nombre. El paso de caracol con que salen y recorren los metros que hay hasta llegar al toro si en el tendido está lanzada la pañolada, con los mulilleros haciendo cucamonas y haciendo como que arreglan las cabezadas, como si se hubiesen movido o estuviesen flojas, es un teatro cutre y sin gracia. Se entiende que eso lo hacen porque alguien, luego, les dará una propina, pero es necesario que el Delegado o los Alguaciles controlen la desfachatez de una cuadrilla logrera que está retrasando realizar su labor por vaya usted a saber qué o cuánto y que acaban poniendo al personal en contra del Palco.

Lo de David Saugar “Pirri” arengando a las masas desde el ruedo para que pidiesen la oreja para su jefe de filas con más fuerza pone a Las Ventas, taurinamente, al nivel de Batres. Parece mentira que un torero de dinastía, de dos dinastías -los Pali y los Pirri- no sepa guardar las formas en la Plaza que mejor conoce y que con mayor cuidado debería tratar. Espero que el delegado le haya propuesto para sanción por su irresponsable conducta.

Gayola de Espada a Cocodrilo

 
Cocodrilo asalta el 9

 
Cocodrilo señoreando el callejón

Puerta grande para Cocodrilo