la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 18 de octubre de 2018

¡Ay Carmena! / Por Paco Mora



¡Ay Carmena!

Paco Mora
“Dentro de la más absoluta cordialidad”, como es de uso normal mandarse a hacer puñetas toreros y apoderados cuando no les salen las cuentas, tengo que reconocer que las últimas declaraciones de doña Carmena sobre la Escuela Taurina de Madrid me han repateado el estómago. Pero como ambos somos ya casi valetudinarios, a mí me da que esos periódicos ataques de la señora alcaldesa a la Escuela Marcial Lalanda son cosa de la edad. Porque… ¡Hay que ver qué perra ha cogido la buena señora con el tema taurino!

¡Qué ganas tiene de que el toreo desaparezca del mapa en su ínsula Barataria! Tantas que hasta saca a relucir a la ONU para tratar de justificar su pataleta antitaurina. Y es que la edad no perdona y uno coge manías por cualquier cosa. Que me lo pregunten a mí, que cuando veo una fotografía de la doña la clavo en la pared cabeza abajo a ver si su cerebro se vacía de sus malas ideas sobre “la Fiesta más culta”, Federico dixit, que bien se sabe que era un facha de tomo y lomo, ¿verdá-usté-señora-mía? Claro que lo hago con toda cordialidad. Con la misma que el día que pierda las elecciones la señora en cuestión, me voy a pegar un homenaje aunque solo sea de chocolate con porras, por aquello del madrileñismo castizo más o menos fané y descangallao. Que usted y yo “vecchia signiora” ya no estamos para muchos trotes.

Además, a mi provecta edad tengo que reconocer que a uno le cuesta ya mucho comulgar con ruedas de molino. Y doña Carmena, que si no es coetánea mía le faltan tres días con pasado mañana, no puede resistir el espectáculo taurino, entre otras cosas porque su palmito ya no le permite vestirse de manola con mantón de Manila y peineta para irse a los toros de Carabanchel y a la verbena después, como la Casta o la Susana castizas y rozagantes de la zarzuela.

Bueno, y nada más por hoy. Aquí un amigo, señora alcaldesa, que no la ha votado porque no vive en los madriles, pero que si pudiera la botaría. Pero con “b”, claro. De todos modos, ¿qué necesidad tenemos usted y yo de meternos en libros de caballería a estas alturas de nuestro sosegado sobrevivir?

Feria del Pilar 2018: el adiós de un héroe / Por Eduardo Acerete



Análisis de un abono cuya valoración no deja mal sabor de boca. El presidente D. Antonio Placer devolvió la la seriedad que se había perdido en los últimos años. Faena contundente de Álvaro Lorenzo. El Juli, en su encerrona, se encontró con un toro de Los Maños que le hizo sudar y sufrir como no ha padecido en toda la temporada. Talavante se fue inesperadamente.

Feria del Pilar 2018: el adiós de un héroe

Eduardo Acerete
No sabíamos si tendríamos feria. La primavera parecía invierno y la plaza de Zaragoza, y su afición con ella, se tuvo que enfrentar al cierzo y a las tempestades de un sistema que algunos afirman que no existe. Las exigencias del que quiere más, de a quien nada le vale sino encuentra su bolsillo lleno, parecían augurar el peor de los futuros a una plaza tocada durante años por malas gestiones de ganaduros. Tribunales, recursos, denuncias, sorteos y pocas ganas de que nadie diese toros si las arcas de cada uno no engordaban.

Pero así, contra viento y marea y con una cautelar que pretendía dar vida a la plaza, se organizaron en poco menos de un mes los festejos de ambos ciclos. La desaparecida, por este año, feria de San Jorge y la del Pilar casi se solaparon en un sola, separadas solamente por una semana de inquietudes. Y lo hicieron generando ilusión, con unos carteles en los que podían verse notables ausencias como la de Roca Rey que prefirió terminar su temporada en un festival en Sevilla; la de un impredecible Morante; o las de los toreros del empresario de Madrid que, después de las trabas a los trámites de nuestro pliego, no aparecieron en los carteles.

Todo empezó con una interesante novillada de Aureliano Hernando de la que se cayó Miguel Cuartero por una lesión campera que venía de largo. El principal aliciente de aquella primera tarde de toros, el novillero de la tierra, se había ido, pero aún así, las ganas de toros de la afición maña, poblaron los tendidos. Poco había, en cambio, que rescatar de aquella tarde si no hubiese sido por el ganado. Al día siguiente, y cerrando el miniciclo, la corrida concurso nos dejó momentos de interés en las manos de Chacón. Algo de ella rescatamos. Y es que el juego de los toros presentados a la cita mejoró si cabe el saldo ganadero de los tres últimos años, pese a que alguno, como el toro de Prieto, careciese de la presentación y dignidad mínima para lidiarse en esta plaza. Aunque, en general, lo que se dice bravura no hubo mucha, quizá sólo la presentada por el tardo sexto en el caballo pero al que no pudimos ver en la muleta de Pepe Moral, que atesoró una tarde hacia abajo.

De domingo a viernes la expectación continuaba abriéndose más porque el tramo pilarista se iniciaba con la siempre esperada novillada de Los Maños. Una novillada con juego y a la que Adrien Salenc consiguió arrancar dos orejas de un buen novillo. El sábado 6, en cambio, comenzaba la que ha sido la principal tónica de esta Feria: las retiradas. Venía a dejar los ruedos Juan Bautista, en plaza de primera, sin tampoco mucho ruido, e intentando dejar sobre el ruedo motivos para su recuerdo. Pero en la notable corrida de Montalvo quien iba a dar otro toque de atención era el joven Álvaro Lorenzo, una de las pocas ilusiones que parecen abrirse entre la cada vez más hastiada afición. Dos orejas y una faena contundente que, desde luego, le harán figurar en todas las quinielas para los premios de la feria.

El lunes la empresa intentó solventar lo malo de la fecha con una corrida que, al menos, atrajese a partidarios de quienes se vestían de luces. Una tarde de aragoneses en la que al buen juego de los toros de El Pilar se sumó la retirada sorpresiva de Ricardo Torres, en un arrebato de honradez que quedó sellado en sus palabras. Suerte en la vida, torero.

La tarde de García Jiménez, en un miércoles tomado por muchos habituales como descanso ante el cartel presentado, el toreo se esfumó de la plaza y el tiovivo emocional, peñista y partidario, calentó a quienes siguen acudiendo a ver al David del Granada a la par que helaba la afición de los habituales. Nada sacamos de lo que hicieron David Fandila, López Simón o un desdibujado Ginés Marín al que nada mal le ha de sentar el invierno. Una tarde, además, en la que le tocó a Don Antonio Placer sujetar a la plaza, como haría en adelante, devolviendo la categoría y la seriedad que se habían perdido en los últimos años. Y es que la labor de Placer fue admirable de principio a fin, con algún borrón como un inválido no devuelto el viernes, pese a las diatribas y gritos que parte de la prensa ha vertido sobre él. Zaragoza es un plaza de primera. Casi nos la matan pero estamos empeñados en que vuelva a su ser.

El torismo se daba cita el jueves ante el encierro de Adolfo Martín. Pero de nuevo, como le lleva sucediendo un temporada ya larga, la tarde estuvo marcada por la ausencia de bravura y casta y por un nivel de mansedumbre que empieza a pesar. Aunque en ella, al menos, vimos desplegar un magisterio lidiador a Antonio Ferrera del que muy pocos están provistos. Faena de altura ante un manso con genio en su primero que hizo caminar la tarde cuesta abajo, sobre todo al paso de un Miguel Ángel Perera que cada vez se encuentra más fuera de esto. Fuera, incluso, de sí mismo. Y tarde en la que no dejó mal sabor, por su disposición, Paúl Abadía pese al tiempo que ha estado alejado de los ruedos.

Ponce y su magisterio con un manso pusieron alguna nota de color al aciago viernes en el que Urdiales, después de reventar Madrid, no se encontró a sí mismo y en el que Perera pasó de la abulia a una insulsa y despegada faena que poco dijo. Magisterio de Enrique Ponce que no encontramos, en cambio, ante un primero del Puerto con cierta bravura y que por momentos desbordó al de Chiva, llevándole a perpetrar su versión más ventajista y aparentemente entregada pero carente del fondo de verdad que aúna el criterio de una plaza.

Para el último fin de semana nos esperaban los principales puertos de la Feria. La encerrona de Julián López Escobar y la publicitada despedida de Padilla. El de San Blas vino entregado hasta encontrarse con un toro de Los Maños que le hizo sudar y sufrir como, seguramente, no ha padecido en toda la temporada. De ahí hacia la nada. De ahí hacia la nada más hiriente para el orgullo de cualquier torero. Una gesta por los veinte años en la que mostrar su poder, su conocimiento del toro, y que se quedó en la conjugación de diversas decepciones. Él se trajo los toros. Él expulso a los de Alcurrucén metiendo otro de su amigo Domingo. Él fue el responsable del resultado.

Y el domingo, como colofón de feria, llegaba la despedida del Pirata, del hombre cien veces repuesto y reinventado; del último héroe trágico entregado por el toro. No era momento, seguramente, para esgrimir criterios, medir faenas o imponer fobias. A un hombre que se va con la dignidad de Padilla, que ha hecho de su vida ejemplo, sólo quedaba entregarle un día que recordase para siempre. Y así se hizo. La afición esperó cualquier atisbo de triunfo, cualquier resquicio de victoria por pequeño que fuese, para catapultarlo a los hombros de la gloria por la puerta de la Misericordia. No se amoldó a lo visto en el ruedo, claro que no, pero Juan José Padilla fue de nuevo alzado por la afición que lo vio caer y levantarse, terminando de hacerlo suyo. Que la vida le sea más fácil de lo que ha sido hasta el momento y que no se pierda su ejemplo. Adiós y un abrazo perpetuo, torero. Vino, además, acompañado de un Manzanares que entregó más de lo que tal vez esperábamos en la despedida de un compañero. Tres verónicas y una media ante un novillo -porque fue impresentable la corrida-, que hubieran roto la plaza de darlas otras manos. Y tres tandas de naturales, templados, encajados, elegantes y puros que contrastaron con multitud de series algo faltas de encaje. Pero qué tres tandas. 
Por último, acompañaba Talavante al de Jerez en su despedida sin que ninguno supiésemos que también él nos venía a decir adiós por un tiempo. Maestría y facilidad que se iniciaron con el cartucho de pescao y unas tandas de naturales que fueron ganando en encaje, en verticalidad y en verdad del toreo. Desplantes clásicos hacia el tendido o un final de perfil, al hilo del pitón, muleta atrás y el mentón hundido que terminaron por mostrarnos una faena amanoletada y cerrada por el palo del de Córdoba. Y en su segundo más profundidad y maestría, la cadera rota rematando los muletazos, que bien le habrían ayudado a salir a hombros de no ser por las espadas. Tarde grande del extremeño que tal vez nos costó ver sobre el tiempo pero que, con su marcha, acrecentará la ausencia de pureza que tantas tardes nos ha brindado.

Mucho más pasó y mucho menos. La feria no nos deja mal sabor. Aunque sí que es posible que haya varios debes de la empresa. La mala gestión de los períodos de abono y venta de entradas generaron situaciones inusuales como la ausencia de espacios libres en los tendidos para el cambio de localidad de los abonados o para que fuesen sacados nuevos, mientras salían a la venta, salvo para el día 14, en forma de entradas sueltas. La supresión de dos apartados públicos de interés o el fiasco de una feria de populares que no contempló los llenos de otros años.

¿Quién gobierna en España? ¡Razonemos! / por Rafael Comino



¡Qué Dios salve a  España! O la salva Dios,
 o esto  ya no tiene posible arreglo.

¿Quién gobierna en España? ¡Razonemos!

Rafael Comino 
Catedrático de la Universidad de Cádiz
1) "Lo bueno, si breve, dos veces bueno,  y  aun lo malo,  sí  poco, no tan malo" (Baltasar Gracián). Como esta premisa es verdad, vamos a cumplirla, y hagamos un breve  razonamiento, aunque pueda ser malo.

2) ¿Quién gobierna en España? Pues  en nuestra opinión es evidente que  gobiernan:

a) Los separatistas-golpistas catalanes.

b) Los separatistas  vascos, es decir, terroristas y no terroristas, aunque  estos últimos, si bien es verdad que no empuñaron la pistola, eran simpatizantes de los que las empuñaron, o miraban para otro lado.

c) La izquierda radical (unos del PSOE,  otros de Podemos y el residuo insignificante que queda de IU).  Toda esa  ralea ha puesto de presidente, para que se limite a ejecutar las órdenes que ellos le den, a un  imbécil tipo 5, según la clasificación de don Fernando Savater. Es  ambicioso, mentiroso, traidor y plagiario, que solo piensa en permanecer en la Moncloa. Para vigilarle de cerca y trasmitirle las órdenes han designado  a Pablo Iglesias, un chequista de estirpe. 

3) Como podemos  apreciar, todos enemigos de España, unos por unas razones y otros por otras, pero enemigos.  Desean destruir el estado español, nuestra cultura, nuestra forma de vivir.

4) Si ello es así, y lo es,  los enemigos de España solo pueden querer para España lo peor, y lo quieren, y están llevando a cabo todas las acciones posibles para destruirla.

5) Por consiguiente, como diría Felipe González, si continúan mandando  mucho tiempo más, y mucho tiempo más es, como mucho,  un año, nuestro país, nuestra nación, nuestra patria, dejara ser  tal. Se irá al garete, o al carajo.

¡Qué Dios salve a  España! O la salva Dios, o esto  ya no tiene posible arreglo.

VENEZUELA. ¿El crimen nos devorará? / por Luis Ugalde



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¿El crimen nos devorará?

El horrendo asesinato de Fernando Albán - privado de libertad sin orden de detención, violando la ley y arrastrado y empujado a la muerte en el SEBIN- ha sobrecogido al país y al mundo, que ya venían alarmados con el crimen que anda suelto en Venezuela.  Testimonios de alta credibilidad vienen informando de detenciones ilegales, violaciones sistemáticas de procesos judiciales con detenidos incomunicados de sus familiares y abogados, ejecuciones extrajudiciales, órdenes de excarcelación burladas, extorsiones de miles de dólares para salir de la injusta prisión, etc. Parece incomprensible que algunos que en otro tiempo reclamaban derechos humanos y que todavía hoy quieren ostentar el título de sus “defensores”, sean los primeros encubridores. Son más que alarmantes las informaciones que llegan sobre militares detenidos, incomunicados y maltratados. No es menos preocupante la persecución selectiva de líderes de partidos que el régimen ha decidido descabezar. Y cínicamente hablan de elecciones libres y de diálogo con esos mismos perseguidos y encarcelados. ¡Dialogar con una pistola al pecho! y con la condición previa de reconocer a una tiranía que se autoprórroga por seis años más, para castigo de millones de venezolanos.

Pero el crimen no está solamente en las cárceles y en la manipulación de la justicia, sino que se ha generalizado en las diversas áreas económicas, sociales y políticas, donde actúa el gobierno y sus armados, legales e ilegales: contrabando de gándolas en las fronteras, tráfico millonario de droga, robo sistemático en las alcabalas a quienes transportan víveres, chantaje a los comercios, extorsión a quienes necesitan sus documentos, trasiego multimillonario de dólares preferenciales, niños comiendo en la basura… La inseguridad reina entre los productores del campo  y los vecinos de la ciudad. Tan grave es el cinismo y la complicidad, que muchas bandas se sienten autorizadas, e incluso, invitadas a vivir del crimen y del abuso, imitando a los corruptos de más arriba. 

El Libertador, cuando ya las tropas enemigas iban en retirada y amanecía la República, decía alarmado “la anarquía nos devorará”. La anarquía y el crimen reinan hoy cuando impunemente se violan los derechos de los otros y se  usa la ley para eliminar a los rivales. Hoy de la República no queda sino el nombre, y el Estado no es  garantía para ningún ciudadano, solo es sinónimo de abuso y botín privado.

No es de extrañar que al régimen le suene a denuncia el par de primeros artículos antidictatoriales que definen el alma de la Constitución de 1999:

Artículo 2 “Venezuela se constituye en un estado democrático y social de derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”.

Artículo 3 “El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad  y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines”.

Los hechos hacen que estos artículos suenen a una burla cínica y cruel. En vista de que ni quieren ni pueden convertir en vida la Constitución de 1999, deciden eliminarla e imponer otra constitución tiránica como lápida de la sociedad muerta. Ejecutarán este crimen a no ser que nos pongamos de pie y unidos todos: las diversas agrupaciones, asociaciones, organizaciones y partidos, asumiendo el deber ciudadano y la obligación de conciencia de defenderla. Si no queremos que el crimen termine devorando al país, todos tenemos que levantar- como nos lo manda la Constitución en el artículo 333- con una voz unida que clama ¡basta ya!, y actuar de modo eficaz para frenar la muerte en todas sus formas y restablecer el orden constitucional.  

Con ello estaremos honrando la memoria y el sacrificio de la vida de Fernando Albán y de  muchos más, perseguidos, asesinados y maltratados; de millones a quienes el crimen en sus múltiples formas les ha arrebatado su vida digna, en libertad y justicia. 

¡Dios bendiga a Venezuela y  nos de ánimo 
con su “Levántate y camina”!


miércoles, 17 de octubre de 2018

Lo que deja un adiós / Por Paco Delgado



Se cierra la temporada española con la despedida de varios toreros. Alguna anunciada, otras inesperadas. Todas destacadas. Despedirse no siempre es fácil, especialmente cuando la persona que se va ha significado algo más o menos importante, aunque, como decía el dramaturgo noruego Henrik Ibsen, sólo lo que se pierde es adquirido para siempre.


Lo que deja un adiós



Fue en la última corrida de la feria del Pilar de Zaragoza cuando Juan José Padilla oficializó su adiós a los ruedos, aunque todavía le queden contratos por cumplir en plazas americanas. Ya estaba programado así y el torero jerezano, tras pasear las dos últimas orejas que se le conceden a este lado del Atlántico, micro en mano, agradeció al mundo del toro lo mucho recibido a lo largo de su carrera. Una trayectoria ciertamente intensa -tomó la alternativa en 1994- y no siempre fácil que, curiosamente, se le puso más a favor después de sufrir una espantosa cogida, precisamente en Zaragoza, que le costó, literalmente, un ojo de la cara. Pero lejos de suponerle un trastorno -que, desde luego, físicamente así fue- aquel percance significó un nuevo impulso para su actividad profesional y tras reaparecer en 2012, un año más tarde de aquel fatídico accidente, también en el coso de Pignatelli, Padilla vivió la cara más amable del toreo, actuó más que nunca hasta entonces y se enfrentó, junto a las principales figuras, a corridas que antes no veía sino en la tele. Y a un dinero que tampoco antes había llegado.

Al margen de gustos y preferencias, no cabe duda que Padilla ha sido todo un ejemplo y de muchas cosas, superación, espíritu de sacrificio, esperanza, fe, coraje... y ha servido para dar al mundo el verdadera sentido de la corrida, que, ya se ha dicho muchas veces, no es otro que un reflejo de la vida misma, en la que hay contratiempos, satisfacciones, ilusión desgracias... pero sobre todo lucha. Padilla no se resignó a su suerte, mala, y luchó por lo indecible por superar la adversidad. Y ese esfuerzo tuvo recompensa y durante las últimas seis temporadas ha recorrido las principales ferias y plazas explicando que no hay que rendirse y sí hacer frente al destino. Su ejemplo, además de a millones de personas, debe servir, especialmente ahora, a un torero que pasa por una situación similiar, Paco Ureña, que debe tomar nota de lo que fue capaz de hacer el llamado Ciclón de Jerez.

Y el mismo día que Padilla hizo su último paseillo, Alejandro Talavante, un poco por sorpresa y sin que nadie lo esperase, también al acabar aquella función del domingo 14 de octubre, comunicaba su intención de dejar de torear por tiempo indefinido. Uno de los diestros con mayor personalidad de los últimos tiempos decidía tomar un descanso, un período de reflexión y esperar a ver qué rumbo toman las cosas a partir de ahora. No ha sido fácil para él la útima temporada, muy maltratado por el sistema y con la sospecha de que no iba a cambiar el panorama de manera inmediata. No era tampoco nada descabellado que el torero extremeño tomase esa determinación y coger un año sabático y balsámico. Aunque, una vez más, quien va a salir perdiendo es el aficionado, que pierde a uno de los toreros más interesantes del momento. Nada nuevo.

También por esas fechas se retiraba Alberto Aguilar, matador bravo y aguerrido, arrinconado últimamente pese a dar siempre la cara y enfrentarse a corridas que nadie quiere sin que se le haya tenido en cuenta lo hecho. Que no ha sido poco.

Antes dijo adiós Juan Bautista, el mejor torero que ha dado el pais vecino y que, tras la muerte de su padre, no tiene más reemdio que hacerse cargo de los negocios familiares, incompatibles con la dedicación absoluta que exige su profesión. Coherencia y sentido común una vez más en un diestro que siempre demostró tener la cabeza muy bien amueblada.

Cuatro toreros, cuatro estilos, cuatro formas de enteder el toreo y la vida. Cuatro nombres que, más o menos profunda, dejan su huella en la ya larga historia de la tauromaquia.

El chantaje de Moncloa a Zarzuela: Felipe VI salva a Sánchez del ridículo del besamanos


Chantaje

Pero esto es sólo el comienzo: a cambio de que el PSOE no abandere el bando pro-República, Felipe VI deberá comportarse como un Rey políticamente correcto.


El chantaje de Moncloa a Zarzuela: Felipe VI salva a Sánchez del ridículo del besamanos


Eulogio López
HISPANIDAD, 17/10/18 
El protocolo no es más que el hijo del sentido común y solo precisa de una virtud: la discreción… virtud en la que Pedro Sánchez aún debe ganar varios enteros. Además, Moncloa cuenta con sus propios expertos en protocolo. Por tanto, el ridículo del matrimonio Sánchez-Gómez, en el besamanos regio, es todo suyo. Pero ocurrió que España se estaba divirtiendo demasiado con el ‘ridi’ presidencial, por lo que Moncloa presionó a Zarzuela para que ésta se auto-inculpara, mediante unas presuntas instrucciones que consistían en que el presidente del Gobierno hiciera de co-monarca en la ceremonia.

Y si así fue, y así lo asegura la ministra-portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, ¿por qué razón un responsable de protocolo de Palacio, a punto de echar la carcajada ante las cámaras, le indica a la pareja presidencial que ese no es su sitio? Esas presuntas instrucciones, según fuentes cercanas a Zarzuela, no existieron ni podían haber existido jamás.

Hoy por ti mañana por mí: el Gobierno judicializa el ataque del Parlament al monarca.

Por eso, la mentira de Zarzuela, intentando proteger a un Pedro Sánchez que ha demostrado una alta capacidad para el chantaje institucional: ahora Zarzuela sabe que, si no frena lo que más teme Pedro Sánchez –quedar en ridículo- el PSOE se pasará al bando que propicia la III república y que está compuesto, precisamente, por todos sus socios de la moción de investidura -comunistas y separatistas catalanes y vascos, principalmente- los mismos que aprobarán los Presupuestos de Sánchez.

De entrada, Moncloa ha premiado la docilidad de Zarzuela con un recurso contra la reprobación del Monarca en el Parlament.

Todo esto forma parte del paripé por el que los nacionalismos vascos y catalán aprobarán los Presupuestos y consolidarán a Sánchez en Moncloa.

Pero el chantaje mira al futuro: Cuidado, Majestad, seguiréis siendo monarca mientras aceptéis los sagrados principios del Gobierno: eco-panteísmo –la religión al uso entre la progresía mundial-, feminismo –cuanto más necio, mejor- y laicismo radical. Porque en esta alianza Moncloa-Zarzuela, los grandes perdedores son… los católicos, naturalmente. La Reina doña Letizia ya marcó el camino sanchista durante su discurso ante la FAO.

Tendremos una monarquía ecopanteísta, feminista y, por supuesto, laicista.

Tengan en cuenta que lo único que une a socialistas, comunistas y separatistas, al Frente Popular en versión 2018, el que lidera Pedro Sánchez, es la cristofobia. 

Claro que, tampoco exageremos, para hacer el ridículo Sánchez no necesita del besamanos real. Así, este genio de la escena no tuvo mayor ocurrencia, en el Día Internacional de la Niña, que imitar al hortera de Justin Trudeau y ofrecerle la cartera presidencial a un niña en su despacho. Un gesto que resume toda una legislatura. La de don Pedro Sánchez.

TALAVANTE. Algo huele a podrido en Dinamarca / por Antonio Girol


Talavante en el patio de caballos de la plaza de toros de Jerez de la Frontera (FOTO: Arjona-Aplausos)

“…Si esto mismo lo aplicamos al toreo, es fácil adivinar dónde nace la podredumbre. Y como el país del usurpador rey Claudio nos queda bastante lejos, en este caso sería más oportuno decir, por ejemplo, Salamanca, que rima con Dinamarca, y cae más cerca….”

Algo huele a podrido en Dinamarca

Antonio Girol
Querido Alejandro, desconozco si te gusta la literatura. Aunque algo dentro de mí me dice que eres leído porque los artistas, y tú lo eres con creces en lo tuyo, suelen nutrirse de otras artes. Seguro que conoces la más afamada frase de las muchas que escribiese William Shakespeare. Me refiero a aquella que dice: algo huele a podrido en Dinamarca, y que pronuncia Marcelo en Hamlet. Con la que el genial dramaturgo inglés quiso reflejar la decadencia moral del reino escandinavo. En lo que no era más que una metáfora porque al igual que el pescado cuando se pudre lo hace por la cabeza, un estado lo hace por sus dirigentes.

      Si esto mismo lo aplicamos al toreo, es fácil adivinar dónde nace la podredumbre. Y como el país del usurpador rey Claudio nos queda bastante lejos, en este caso sería más oportuno decir, por ejemplo, Salamanca, que rima con Dinamarca, y cae más cerca.

Querido Alejandro, que un figurón de época, torero de fantasía de los que tanto escasean en el escalafón, como es tu caso se marche asqueado por lo que lleva tragado en esta temporada no es más que la constatación del sistema putrefacto que habita en el toreo para desgracia de aficionados cabales, de esos que cada vez abundan menos para alegría del sistema. Ese mismo sistema que mangonea imponiendo toreros más parecidos a funcionarios que a artistas. Ese sistema que entre bambalinas sugiere qué toreros deben estar en las ferias y, lo que es más triste, quienes no aunque eso signifique una merma de calidad en los carteles.

Ante ese panorama, es normal, y diría que incluso comprensible, que un espíritu libre como el tuyo haya dicho hasta aquí hemos llegado, pliegues velas y te retires a Los Arrifes de Arriba a seguir soñando mientras la ponzoña continúe ensuciando todo lo que toca.

Cuando esta tarde te veía brindar a tu hermano, con el que has compartido tantos sinsabores estos últimos meses, me empecé a barruntar lo que luego sería una realidad al leer el tuit en el que tu equipo de prensa anunciaba que decías adiós de forma indefinida. No te negaré que me dio rabia leer ese mensaje porque era la constatación de que una vez más, a diferencia de las películas, los malos volvían a ganar en la vida real.

Que esta temporada tus paseíllos hayan decrecido en veinte tardes en comparación con las que toreaste en 2017 tomando como fechas desde junio a octubre no es más que un claro ejemplo de que algo huele a podrido, a muy podrido.

Vuelve cuando quieras porque somos muchos los que desde hoy contamos las horas para volvernos a emocionar con el embrujo del vuelo de tu muleta en esa mano izquierda que debería ser la que de verdad mandase en esto del Toro y no las de esos Maquiavelos de despachos que tanto daño hacen a los restos que quedan de esta fiesta que antaño fuese tan grande. Toma aire en tu casa, desconecta de este mundillo, disfruta de tus hijos, enséñales por qué su padre es tan íntegro que ha sido capaz de pegar un corte de mangas a quienes han querido tirarlo sin ser capaces y vuelve, por favor vuelve porque el hueco que dejas en tu ausencia nadie va a llenarlo mientras tanto.