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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 30 de agosto de 2015

José Cubero "Yiyo", 30 años después su tauromaquia sigue viva en el recuerdo


Sin la tragedia de Colmenar también sería una gran figura


José Cubero "Yiyo", 30 años después su tauromaquia sigue viva en el recuerdo 

A veces nos preguntamos si hizo falta que ocurriera lo que ocurrió en Talavera, en Linares, o en Pozoblanco para que Joselito, Manolete y Paquirri entraran en los Anales imperecederos de la historia. Y la respuesta es clara: ninguna de aquellas tardes de drama hicieron falta porque las tres grandes figuras ya lo había hecho mucho antes. Lo mismo ocurre con José Cubero "Yiyo", que ya ocupaba un lugar de privilegio en el toreo cuando en su vida se cruzó "Burlero" en la plaza de Colmenar, ahora se cumplirán 30 años. De forma bien documentada Carmen de la Mata rememora en su reportaje aquella tarde de 1985, la tarde de su definitivo adiós, a la vez que sitúa en su lugar propio a la figura del gran torero madrileño.


Carmen de la Mata Arcos/Agosto 2015
En 1985 José Cubero era ya un precoz maestro del toreo. El
relanzamiento de su carrera se había producido dos años antes en la feria de San Isidro, al pasear en cuatro tardes --incluida la Corrida de Beneficencia-- cinco orejas, logrando abrir la Puerta Grande de Las Ventas por primera vez desde que se hizo matador de toros en 1981. Su concepción de la Tauromaquia, clásica y pura, y la difícil facilidad que mostraba ante los animales, le hacían acreedor de las enormes expectativas que tenían depositadas en su persona los verdaderos aficionados. Sin embargo,“Burlero” se encargó de truncar para siempre esa brillante trayectoria.

Aquel 30 de agosto de 1985, “Yiyo” no tenía firmada ninguna corrida. El día anterior había hecho el paseíllo en la localidad riojana de Calahorra, regresando por la noche a Madrid en compañía de su padre, Juan Cubero, y de su apoderado, Tomás Redondo. De madrugada, recibieron el ofrecimiento por parte de la empresa de la plaza de toros de Colmenar Viejo de sustituir a Curro Romero en el festejo previsto la tarde siguiente. Ellos aceptaron la propuesta, compartiendo cartel con su admirado Antonio Chenel “Antoñete” y José Luis Palomar, en la lidia de ejemplares de Marcos Núñez.

Los espectadores cubrieron en más de tres cuartas partes el aforo del coso colmenareño aunque el ambiente en los tendidos estaba algo enrarecido por la ausencia del “Faraón de Camas”. Posteriormente, cuando se produjo la tragedia parte de los aficionados culparon de ella, injustamente, al torero sevillano. El 29 de agosto había toreado en la feria de Linares, donde al terminar con la vida de su primer oponente fue reconocido por los médicos, que le diagnosticaron una contractura cervical, recomendándole varios días de reposo. El mismo 30 de agosto por la mañana, ya en Sevilla, el doctor Francisco Trujillo emitió otro parte facultativo ratificando las lesiones sufridas por Curro Romero. Justamente en la jornada siguiente de lo acontecido en Colmenar Viejo, influido en gran medida por las acusaciones del público, tomó la decisión de cortar la temporada.

El encierro de la divisa gaditana estuvo muy bien presentado y fue, en general, manejable, con un astado --corrido en segundo lugar-- muy protestado por el respetable por sus escasas fuerzas.

“Antoñete” firmó una importante faena al burel que rompió plaza, con pasajes de mucho empaque. Tras pasaportarlo, recorrió el anillo en vuelta al ruedo. El segundo de su lote le brindó menos posibilidades de lucimiento, por lo que todo quedó en palmas. José Luis Palomar no tuvo ninguna opción de triunfo con su primer antagonista debido, como ya se ha referido, a la limitada fuerza física del cornúpeta de Marcos Núñez. En cambio, el quinto de la tarde le permitió realizar un trasteo sobresaliente, concluido de una gran estocada. El conjunto de su actuación fue recompensado con una oreja.
Su última faena

José Cubero fue ovacionado al finalizar su primera lidia, demostrando firmeza y decisión ante un toro nada fácil del que logró extraer excelentes muletazos con ambas manos. El último ejemplar de la jornada estaba muy en la línea Villamarta de los Núñez, negro girón, con los pitones acodados, herrado con el número 24 y de nombre“Burlero”. Según el juicio emitido por los diversos periodistas presentes en la corrida, este burel fue, posiblemente, de los mejores que saltaron al redondel de la plaza madrileña ese día, pues desde el principio evidenció bravura y nobleza, contando además con la valiosa cualidad de ir siempre a más. La res llevó a cabo una buena pelea en varas, destacando la labor desde el caballo de Rafael Atienza.

El comienzo de faena de “Yiyo” sometiendo a “Burlero” por bajo y prolongando su embestida, fue fundamental para el devenir de la obra. Prosiguió toreando con la mano derecha en series de muletazos largos, templados, profundos, pasándose al toro de Marcos Núñez muy cerca. El diestro del barrio de Canillejas estaba totalmente entregado con el cornúpeta, resultando un trasteo de gran intensidad. Todo lo realizaba con absoluta firmeza, sin una duda, dejándole en todo momento al animal la muleta por delante y tirando hasta el final del viaje acompasadamente. Los medios informativos subrayan, de manera especial, los monumentales pases de pecho ejecutados por José Cubero. De igual forma, toreando con la mano zurda logró momentos notables, entre ellos los postreros naturales llenos de sentimiento.

Tras esto entró a matar al último astado del festejo, encontrando hueso en la primera entrada. Al segundo intento le recetó una extraordinaria estocada, pero el torero se quedó situado en los terrenos de adentro y el toro hizo por él. Entonces“Yiyo” trató de esquivar la embestida con la muleta, sin embargo “Burlero” lo volteó, intentando aún el espada en esa tesitura zafarse del animal girando sobre sí mismo repetidas veces. Todo resultó en vano, el ejemplar de encaste Núñez fijó su mirada en el torero y lo corneó certeramente en el costado izquierdo, infiriéndole una cornada que rompía en ocho centímetros la cavidad cardiaca. El burel apenas duró unos segundos en pie, mientras el matador era conducido a toda prisa hacia la enfermería, concediéndosele las dos orejas.

A pesar de los esfuerzos de los miembros del equipo médico, con Javier de la Serna a la cabeza, por reanimar al diestro madrileño, las lesiones producidas en el ruedo por “Burlero” eran irreversibles. En cambio, en los primeros instantes había informaciones contradictorias en la plaza, pues aunque desde el principio se observó la gravedad del percance llegaban noticias que apuntaban a que todavía era posible salvar la vida de José Cubero. Poco tiempo después, se confirmaron los peores presagios, “Yiyo” había dejado de existir aquella tarde de agosto en el coso de Colmenar Viejo. Todos los allegados al matador de Canillejas estaban destrozados, como también lo estaban sus compañeros de terna, “Antoñete” yJosé Luis Palomar.
El multitudinario adiós definitivo

Entrada ya la noche en la localidad de la sierra de Madrid y tras el levantamiento del cadáver por parte del juez, sacaron al torero en una camilla para trasladarlo en una ambulancia hasta su casa en la capital de España. La capilla ardiente se instaló en la iglesia de la Virgen del Camino, ubicada en el barrio donde vivía la familia Cubero, desfilando ante el féretro miles de personas.

El entierro de uno de “Los Príncipes del Toreo” --los otros fueron Julián Maestroy Lucio Sandín-- fue multitudinario, la misa se ofició en la mencionada parroquia de Canillejas el día 31 de agosto por el sacerdote titular de la misma, Eloy Pérez, junto con otros tres clérigos. Una vez finalizado el funeral, al que asistieron gran número de espadas, el vehículo con los restos mortales de “Yiyo” se dirigió por la calle Alcalá hacia la plaza de Las Ventas. Allí dio su última vuelta al ruedo en hombros de familiares y compañeros, entretanto el público que ocupó en más de tres cuartos los tendidos de la monumental madrileña no cesaba de aplaudir y de gritar “¡torero, torero!”. Para concluir fue sacado por la Puerta Grande, de la que pendían grandes crespones negros.

La distancia que separa el coso venteño del cementerio de Nuestra Señora de la Almudena fue recorrido por el cortejo fúnebre a pie, siendo llevado por gran parte de los toreros presentes en el entierro. En el campo santo aguardaban unas 10.000 personas, llegadas expresamente desde diversos puntos de la ciudad y también desde otros lugares del país para despedir a José Cubero.
En el camino de la maestría

La capital de España rindió un merecido homenaje póstumo a quien se había hecho hombre y torero en su seno tras llegar con corta edad desde Burdeos. Muy pronto ingresó en la Escuela Taurina de Madrid donde junto a los anteriormente mencionados Maestro y Sandín participó en innumerables festejos hasta llegar al debut con picadores al comienzo de la temporada de 1980 en San Sebastián de los Reyes. Con un gran ambiente entre la afición, acrecentado después de abrir la Puerta Grande de Las Ventas en el serial isidril de 1981, se anunció su alternativa para el 30 de junio de ese mismo año en Burgos.

Todo lo bueno que había apuntado desde niño quedó totalmente ratificado en la primavera de 1983, pues a pesar de no figurar inicialmente en los carteles de la feria madrileña, terminó haciendo el paseíllo hasta en tres ocasiones, ocupando el puesto que habían dejado respectivamente Roberto Domínguez, “Espartaco” yPaco Ojeda, saliendo a hombros en la segunda de ellas y proclamándose triunfador del ciclo en el aludido año.

A base de los repetidos éxitos cosechados en los ruedos de España, Francia y América, logró hacerse un hueco entre los espadas más destacados del escalafón, siendo considerado ya en 1985 como una firme realidad. Sus grandes conocimientos sobre el toro y sobre la profesión por una parte y su claridad de ideas para aplicarle a cada res la lidia adecuada por otra, hacían de “Yiyo” un auténtico maestro del toreo. Estaba en posesión, sin duda, de las virtudes más preciadas --valor, temple, inteligencia, sentimiento, elegancia, ambición de triunfo…-- que le iban a permitir mantenerse en lo más alto durante un largo espacio de tiempo. Por desgracia “Burlero” terminó bruscamente con esas esperanzas.

Bilbao : si no te veo no te creo / por Ricardo Díaz-Manresa

Toro de Juan pedro Domecq

"...Nota de estas Generales 2015 : poco público un año más, muchas orejas fáciles, mucho más ambiente fuera de la plaza que dentro, un presidente desquiciado que parece que va a joder (ahora las regalo y ahora que la debo dar pues no la doy) y cumbres Ponce y El Juli..."


Bilbao : si no te veo no te creo
  • Bilbao, si no te veo no te creo. Bilbao, quien te ha visto y quien te ve. Incluso algunos ganaderos, fracasados o triunfadores, pidiendo orejas e indultos en los burladeros del callejónBo,rja, Garcigrande y Bañuelos.

Pienso en ti, Bilbao, esta mañana, esperando la octava de abono de las Generales, sexta corrida. Como todos estos días. Como en agosto cuando te acercas. Como en julio, o antes, cuando salieron tus buenos carteles, no tan rematados.

Tu feria es agradable. Uno de los sitios de toros a donde mejor se puede ir y estar. Ambiente por todos sitios, buena comida, gente simpática, toros por la tarde, teatro por la noche, jarana si quieres en las casetas y, en definitiva, para elegir y disfrutar. Con Sevilla y Albacete, mis preferidas.

En definitiva, ambiente total fuera de la plaza y, menos, dentro. Y es que es una feria que, si no quieres gastarte un duro, pues no te lo gastas. Te levantas temprano, desayunas en casa, te vas para el Ercilla o los otros hoteles a otear la marea, en seguida el apartado, el único gasto obligatorio, e inmediatamente las tertulias por todas partes, gratis todas, a comer a casa, siesta, a ver el ambiente previo en la explanada de la plaza, a casa después a ver los toros por televisión o… al domicilio de algún amigo, a un bar, o a un centro taurino, y a salir corriendo después hacia los hoteles para las tertulias y debates. Y después el ambientazo, ya de noche, aunque lo tienes durante todo el día, del Ercilla y otros donde se mezclan toreros, actores, populares, periodistas y muchísimos curiosos. Todo ello por incluso cero euros.

O sea, mucho ambiente en la ciudad, casi todo taurino, y bastante menos en Vista Alegre. Las cuatro primeras entradas flojas y preocupantes. Mucho público, pero sin llenar, las dos del clavel, con cartelazos. Y de pena la del viernes, día de fiesta y troncal de la semana, con Finito quitando puestos y aupado por cuatro críticos decadentes. Torea como un dios pero donde habría que pagar para verlo es en tentaderos, en el campo. Fandiño, el vasco, no lleva ni a su familia y dice Del Moral que estaba muy cabreado por no ir a dos. Maldita ceguera. Y Talavante, al que hay que ir a ver ahora, deslumbrante, pero con esta pareja y el fiasco de los malditos juampedritos, pues…

Me dice Guanes que no ha ido la gente a las primeras pero verás mañana cuando llega Ponce. Es que si no van tampoco –le contesto- es para cerrar la plaza.

Los carteles dicen que son muy buenos en este tan sobrevalorado Bilbo en muchas cosas, pero Morenito, Joselito y Juanito (del Álamo) en el mismo cartel ¿quién los conoce de la masa?. Y Padilla, ya revisto y requetevisto, con un Cid decadente y un Garrido que saben de él los cuatro que lo vieron el año pasado por la mañana. La novillada –el tercer cartelazo- coincidió el el Atletic-Barça a la misma hora y lo que le gusta a la gente en Bilbao es su Atletic. Seremos el segundo espectáculo de masas pero estamos a años luz de espectadores y de seguimiento del fútbol. No hace falta más que tener ojos para verlo.

Orejas de risa en las cuatro primeras. Bilbao: si no te veo no te creo. Bilbao: quien te ha visto y quien te ve. Con un Matías que le ha dado –creo- por joder este año, con cara de amargado o de enfermo. Sacando el pañuelo los cuatro primeros días en cuanto la pedían cuatro –cuatro- que son “mayoría” siempre para los “informadores” y “comentaristas” del Canal Menos venido cada vez a menos todavía y tragado por Movistar.

Repartió Matías a los rejoneadores las que quiso, regalo de día de Reyes a Roca Rey para una puerta grande inmerecida (que a mí no me molesta porque dicen que hay que apoyar a los que llegan y ser triunfalista y ya vendrá con el toro y será otro rigor), flojito en la corrida de los itos (Morenito etc) y una oreja que dice un aficionadísimo vecino mío, muy amigo de Stuyck, de nombre José Antonio García Crespo, la que dio a Garrido sin esperar a ver los pañuelos , que es una locura. Así lo relató el “comentarista” : Garrido va hacia las tablas, con el público apagado porque ha tardado en caer el toro. (Pasan tres segundos). Pero se ven algunos pañuelos. (Pasan otros tres segundos). .¡Oreja! dice alborozado y sorprendidísimo el siempre entusiasta, halagador, verborreico y contentísimo David Casas al ver al Matías de las cuatro primeras. 

Y es que asl presi o le han leído la cartilla, o está enfermo de algo que no sabemos, o amargado por algo, o cabreado porque se teme que lo van a echar.

Cuando no debe dar orejas, las da. Cuando debe cambiar toros , no los cambia y nos hace tragar los malditos juampedritos que antes eligieron los toreritos y/o apoderaditos. Y nos zamparnos –él también- los desastrosos Bañuelos –buñuelos parecían- sin trapío ni juego.

Entonces usted no le habría dado la segunda al Juli. Si fuera presidente y hubiera hecho tantos regalos antes, sí. En caso contrario, seguramente no, porque la espada estaba baja y el toro demostró su falta de fuerza, pero hubo un faenón de muy señor mío. No habría dado casi ninguna en las cuatro primeras tardes por lo que Del Moral me dijo en una comida-coloquio de San Isidro : si tú fueras presidente, no durabas ni 24 horas. 

Bilbao, si no te veo no te creo. Bilbao, quien te ha visto y quien te ve. Incluso algunos ganaderos, fracasados o triunfadores, pidiendo orejas e indultos en los burladeros del callejón –Borja, Garcigrande, Bañuelos- pero –y esto todo lo tapa- cumbres Ponce, dos toros en dos tardes, sus primeros, e impresionante el Juli en ese quinto para no olvidar.

Así que mucho ambiente fuera, menos dentro y en la arena y en el palco, de todo. Muchas orejas, pocos pañuelos, muchos gritos y menos paganinis.

Treinta años de la cornada mortal al Yiyo / por Andrés Amorós



José Cubero Yiyo

El toro «Burlero» le propinó un navajazo en el corazón en la plaza de Colmenar.


Treinta años de la cornada mortal al Yiyo

Andrés Amorós
Hace exactamente treinta años, el 30 de agosto de 1985, José Cubero «Yiyo» fue herido mortalmente, en Colmenar Viejo, por el sexto toro, «Burlero», de la ganadería de Marcos Núñez. Tenía 21 años. Era la gran promesa del toreo, un joven atractivo y alegre. ABC le dedicó su portada, con este escueto titular: «Un toro mató al Yiyo».

Once meses antes, el 26 de septiembre de 1984, al Yiyo le tocó matar el toro «Avispado», que hirió mortalmente a Paquirri: «No quiero hablar de venganza pero, de alguna manera, tenía que expresar mi rabia por lo sucedido». Se enteró de la noticia volviendo, en coche, y tuvo que parar, al borde de la carretera, para llorar por su compañero. (De ese cartel queda vivo únicamente El Soro). «Tras Pozoblanco, el miedo me atenazaba y me sobrepuse. La gente, muchas veces, no quiere ver los riesgos de la profesión de torero. Esto del toreo no es un fraude».

Había nacido en Francia, hijo de padres andaluces, emigrantes. Volvieron a Madrid cuando él era un chico. Ingresó en la Escuela de Tauromaquia. Al trío que formó con Lucio Sandín y Julián Maestro les llamaron «los príncipes del toreo». Tomó la alternativa en 1981, con 17 años. Ya había triunfado en Las Ventas. Me lo decía Luis Miguel Dominguín: «De los jóvenes, era el más dotado». Tenía facilidad, cabeza, elegancia natural. Sólo le faltaba la madurez: no la pudo alcanzar.

Sustituto de Curro Romero

En Colmenar, no toreó Curro Romero, lesionado; le sustituyó El Yiyo, de azul y oro. En el último toro, a la caída de la tarde, cuajó una gran faena. El toro, herido de muerte, lo volteó; en el suelo, le metió el pitón izquierdo por la espalda, levantándolo en el aire. En las borrosas fotografías, impresiona su mirada perdida. Dijo sólo una frase, a su peón de confianza: «Pali, este toro me ha matado». Y cerró los ojos. Antoñete y Palomar lloraban. Su apoderado lo contó así: «Tenía el corazón como si lo hubiera rajado un cuchillo».

En la Plaza estaban su padre y su hermano. En una ambulancia lo trasladaron a la casa familiar, en el barrio madrileño de Canillas. Allí se formó una verdadera manifestación popular. En una fotografía, se ve al padre, abrazándolo: igual que Ignacio Sánchez Mejías a Joselito. Lo amortajaron con el vestido burdeos y azabache con que había triunfado en Madrid. Su féretro dio la vuelta al ruedo de Las Ventas, repleto de aficionados.

Lo recordaba Lucio Sandín, su compañero: «Un chico muy alegre, que siempre estaba de broma». Y Tomás Redondo, su apoderado: «Siempre quiso ser un hombre bueno». (Él no pudo sobreponerse: se suicidó, en 1989). La Tauromaquia incluye siempre esa posibilidad: «La suerte o la muerte», titula Gerardo Diego.

Una vez, Yiyo había dicho: «La muerte la llevamos, en la cara, todos los toreros. Pienso que un cuerno me va a arrancar el corazón.¿Qué más da?» Pero él la encontró. Delante de Las Ventas, en su monumento, un toro lo levanta al cielo de los héroes, que nunca mueren del todo. Treinta años después, El Yiyo sigue muy vivo, en nuestro recuerdo.

7ª de las Corridas Generales en Bilbao. Urdiales, a hombros, cuajó una excelente faena a un gran toro de Alcurrucén / por J.A. del Moral



 Urdiales, a hombros, cuajó una excelente faena a un gran toro de Alcurrucén


Bilbao.-29/08/2015. -Plaza de Vista Alegre. Sábado 29 de agosto de 2015. Séptima de feria. Tarde progresivamente nublada y fresca por el viento. Más de media entrada.
Seis toros de Alcurrucén, bien presentados, vario pelaje y de juego mediocre salvo el extraordinario cuarto toro. Manejable aunque sin clase el primero. Manso y manejable por el lado derecho el segundo. Muy deslucido el tercero. Extraordinario para el toreo de muleta el también encastado cuarto. Muy desigual y pronto a menos el quinto. Manejable sin clase y de corta duración el sexto. 
Diego Urdiales (grana y oro): Buena estocada, oreja. Buena estocada, dos orejas. Salió a hombros.
Sebastián Castella (tabaco y oro): Estocada trasera y descabello, ovación con saludos. Estocada, petición insuficiente y ovación con saludos.
Miguel Ángel Perera (pizarra y oro): Estocada baja, palmas con saludos desde el callejón. Estocada desprendida y descabello, ovación con saludos al abandonar la plaza.

Llegamos a la plaza bastante desanimados por lo de antier con una corrida absolutamente impropia de la plaza y con el resultado de la mayoría de los festejos. Porque, vamos a ver, de lo que llevamos visto hasta ayer sábado, de verdad de verdad qué es lo que ha merecido la pena. Solamente tres faenas: Las dos de Ponce en los primeros toros de sus dos tardes y la de El Juli al quinto de Garcigrande. Luego está lo del presidente Matías que no hay feria en la que, por unas razones o por otras, siempre tiene que protagonizar actitudes polémicas. Este año no solo por las concesiones o negaciones de orejas. También y sobre todo por su nula autoridad en lo que tendría imperiosa obligación de ejercerla. En esta feria ha mantenido en el ruedo a varios toros inválidos y ha aceptado una corrida que jamás debió pisar los corrales de la plaza y aún menos ser lidiada. Esto último es un baldón que pesará sobre el prestigio de la que mucho tenemos como plaza más seria del mundo. ¿O no? Conozco a algunos aficionados que me han dicho que no volverán más a la feria de Bilbao. Por el momento, este desánimo se notó de nuevo en las taquillas. Ayer otra media entrada pese a lo atractivo del cartel. Claro que, habría que aquilatar la realidad de tal atractivo. Cruzamos los dedos. La suerte de vino de cara a Diego Urdiales y el caso fue que la aprovechó. Sobre todo con el único gran toro de Alcurrucén que rompió a superior. Fue el cuarto. Y la gran faena, esta vez sí, del riojano, marcó la tarde. Veamos cómo fue todo en detalle.
El bien plantado y bonito castaño que abrió plaza se empelazó tras salir distraído y salió suelto del capote de Urdiales. Esto de salir suelto en los recibos es lo de casi todos los días. Me da hasta rabia tener que escribirlo casi siempre. Fijado al fin por Urdiales sin lucirse, el animal empezó a renquear de los cuartos traseros. Otra cosa que hay que repetir una y otra y otra vez… Se defendió en el aliviado primer puyazo y vayan anotando términos que hay que utilizar al describir la lidia de la mayoría de los toros. Tardó mucho en acudir al segundo encuentro, cubierto sin hacer daño al toro. Aplausos al picador por no picar. Más palmas tras cada par de banderillas si se clavan las dos medio reunidas. Y el toro, ya casi parado. Así llegamos a la primera faena de muleta de Urdiales. Tres por bajo con la derecha, cambio rápido de mano y de pecho. En los medios toro y torero, ligó tres redondos al de pecho muy jaleados. Largas porfías en la siguiente. Dos con buen trazo y extraño del animal por frenarse y echar la cara arriba. Al dar el primer natural, el toro se frenó otra vez y desarmó a Urdiales que hizo bien en volver al mejor pitón aunque ya no lo fue tanto porque se quedó corto y echó la cara arriba por lo que enganchó la muleta. Valiente el de Arnedo, aguantando postreras tarascadas resueltas con dos de pecho y desplante. Una vez cambiar de espada, macheteó sobre las piernas para igualar. Estocada volcándose. Le dieron una oreja pedida con gritos aunque sin mayoría de pañuelos.


Más serio por delante que por detrás el castaño cuarto. Suelto del capote de Urdiales. Al pararlo, echó las manos por delante. Cumplió empujando en el primer puyazo. Y no tanto en el segundo. Pasó sin quites a banderillas. Un buen par de El Victor, fallido después. Urdiales brindó al público. Sacó el toro al tercio y nos descubrió que el toro era muy bueno por el lado derecho. Breve aunque buena tanda por redondos. Muy despacio recetó los siguientes que remató con cambio de muleta al paso. Aunque remiso, también fue muy bueno el toro por el lado izquierdo. Irregular el torero al natural en la primera serie pero superior en la segunda que remató con dos molinetes. Y con el toro ya memiso, de nuevo bien con la derecha. Hizo bien en cambiar de espada antes de entrar a matar, dejando un bello final con ayudados por bajo y una estocada hasta las cintas. Aquí sí que mereció la oreja. Por contraste con la que le habían regalado, le pidieron las dos. Matías sacó los dos pañuelos a la vez. Y Urdiales se sentó llorando en el estribo antes de tomarlas y pasearlas en medio de un delirio desbordante. El toro fue muy aplaudido en el arrastre. En justicia, esta faena de Urdiales es la mejor que le he visto hacer.

Imponente el mulato chorreao listón segundo de la tarde. Suelto del capote de Castella. Apenas pasó con la cara alta a los primeros intentos del espada francés. El toro perdió las manos antes de tomar el primer puyazo manseando y saliendo de naja. Muy tardo en el quite por chicuelinas del matador. También tardó mucho en acudir al segundo encuentro, huyendo nada más sentir el hierro. Manso declarado. Y muy valiente quite de Perera por gaoneras altas enganchadas. El toro es esperó mucho y se dolió en banderillas desluciendo el tercio. Las últimas se clavaron de una en una. Muy bien Castella en su arranque de faena por bajo con la derecha para someter las ariscas embestidas del animal. Casi en los medios, mandones redondos logrando que el toro los tomara con celo. Firmísimo Castella en la siguiente tanda. No humilló nada el animal en los naturales que no pudo completar por los acosones que pegó. Y de nuevo otra vez bien con la derecha. Por encima del toro Sebastián. Sobrado. Está en sazón. Y le vale todo. En los siguientes muletazos tuvo que apostar mucho el torero. Aunque estos pases sobraron, cortó a tiempo la faena. La estocada cayó trasera y necesitó del descabello. Increíblemente, no se le pidió la oreja. En mi opinión más merecida que la primera de Urdiales.

Imponente el castaño botinero y calcetero quinto. Corto de viajes en el recibo de Castella. Se fue solo al caballo sin dejarse pegar porque se fue raudo. Pero se dejó pegar en el primer encuentro formal. Aunque Castella pidió el cambio de tercio, tuvo que ir al caballo por tercera vez. Desigual acierto de Chacón en banderillas. Y brindis de Castella al público en los medios donde empezó la faena con cambio diestro por la espalda y sucesivos naturales de menor a mayor acople. Pero no lo hubo después por el mismo pitón por lo que, tras cambiar de mano, la faena tomó cierto aunque breve vuelo por redondos. No del todo porque el animal se vino abajo y el final de trasteo, sobre ambas manos, tuvo que resolverlo con un arrimón que a unos gustó y a otros no tanto. Mató bien de estocada certera y los que no pidieron la oreja tras su bastante mejor faena anterior, se la pidieron es este. Castella salió a saludar al tercio para corresponder a la ovación.

Berrendo girón chorreado en verdugo y calcetero el tercer toro. Muy corto de viajes en el capote de Perera por renquear ostensiblemente de los cuartos traseros. Acostado en el peto tomó el leve primer puyazo. Apenas señalado el segundo. Protestas por la poca fuerza con que peleó el animal. Esperó muy distraído en banderillas. Bien Juan Sierra en sus dos pares. Tuvo que saludar. El toro derrotó por alto en los doblones y en el de pecho con el que Perera empezó la faena. Calamocheó en los firmes redondos que siguieron poniendo en apuros al extremeño. Muy remiso y nada fácil por desigual por el lado izquierdo. Además molestó mucho el viento. Perera tuvo que desistir matando acto seguido de estocada baja.

Cerró la tarde un espectacular berrendo salpicado careto que fue aplaudido al salir. A tan bella estampa no le correspondieron los hechos en el recibo capotero de Perera. Se dejó pegar en el primer encuentro con el caballo y salió suelto del segundo. Esperó muchísimo en palos y por muy poco coge a Joselito Gutiérrez al intentar clavar el primer par. Clavó como pudo el segundo. Y Perera brindó la faena al público con ganas de desquitarse de la mala suerte que había tenido en la feria. Atornillado en la arena enlazó sin moverse altos con la derecha y sucesivos redondos ligados a un natural sin moverse, creyendo más en si mismo que en el toro. El valor de Perera quedó una vez más patente al seguir quietísimo por naturales que ligó a doble de pecho. Terminó con uno de sus inimitables arrimones sobre la mano derecha y con una estocada desprendida seguida de descabello. No había sonado la música aunque se pidió y la faena vivió envuelta casi en la obscuridad de una tarde que acabó algo triste para el extremeño.

PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN; EL FRANCES LOUIS HUSSON A HOMBROS EN LA PRIMERA DEL PIÑON


"...el único que estuvo solvente en la cara de los barciales salmantinos fue el francés Luois Husson que, con dos faenas animosas, cortó un apéndice a cada uno de sus astados saliendo por la puerta grande..."


SOLO FACHADA DE LOS BARCIAL EN PEDRAJAS DE SAN ESTEBAN
EL FRANCES LOUIS HUSSON A HOMBROS EN LA PRIMERA DEL PIÑON

  • Una auténtica corrida de toros por presencia, por trapío, por arrobas. Con el añadido del llamativo y variado pelaje, como suele ser en este encaste de origen Vega Villar.

Santos Garcia Catalán
Valladolid, 29/08/2015
Había que tener mucha solvencia, valor y firmeza para estar delante de los barcial que han soltado en la tarde de hoy en Pedrajas de San Esteban que celebra San Agustín con la XVII edición del Piñón de España. Una auténtica corrida de toros por presencia, por trapío, por arrobas. Con el añadido del llamativo y variado pelaje, como suele ser en este encaste de origen Vega Villar. Además con caras para asustar. Una novillada válida perfectamente para Madrid.

Y el único que estuvo solvente en la cara de los barciales salmantinos fue el francés Luois Husson que, con dos faenas animosas, cortó un apéndice a cada uno de sus astados saliendo por la puerta grande. Sí hubo brillantez con las telas capoteras y también un susto que pudo acabar en KO cuando el utrero golpeó el mentón del novillero galo que casi se desploma.

Eso sí, vimos un tercio de varas desconocido por estos lares. El novillero de Dax los dejó lejos y ambos piqueros, toreando a caballo, supieron hacer un tercio realmente brillante con los dos novillos. Y en el quinto de la tarde volvimos a regocijarnos con el tercio de varas que propició el varilarguero vallisoletano y mayoral de Raso de Portillo, Juanan Agudo. Fue aplaudido por el respetable que llenó prácticamente la sombra en una tarde bochornosa 

La novillada no se comió a nadie, a pesar de las apariencias. Los utreros fueron descarados de pitones, sobre todo el tercero que fue devuelto tras invalidarse en un volatín (en su lugar se lidió un sobrero de Esteban Isidro) .Tuvieron arrobas, musculados, algunos regordíos; pero carentes de casta y de empuje; todos claudicaron en la muleta y las faenas fueron a menos porque, todos, sin excepción, se agarraron al piso como marmolillos. 

Y decimos esto porque dos de los novilleros anunciados en los carteles: el vallisoletano Jorge Escudero y el mexicano Alejandro Lima, presentaron partes facultativos. En su lugar se apuntaron a la novillada el valenciano Miguel Jiménez y el salmantino El Roque que cosecharon palmas y tres sepulcrales silencios respectivamente. Y es que apuntarse a este tipo de novilladas sin estar preparados es una temeridad.


sábado, 29 de agosto de 2015

Carta a Nicolás Maduro / por Agustín Acosta.



"...Tus días están contados. Si tratas de quedarte en el poder por la fuerza, correrás la misma suerte de Manuel Noriega o de Charles Taylor, en el mejor de los casos, o tal vez termines como Saddam Hussein o Nicolás Ceausescu, en el peor de los escenarios..."


Carta de un periodista de Miami
Carta del periodista Agustín Acosta a Nicolás Maduro

Por Información Nicolás, soy un simple periodista de Miami.- Te llamo Nicolás y no excelentísimo señor presidente, porque no eres ninguna de las tres cosas.-
No eres excelente sino un mediocre patán.-

Tampoco se te puede llamar señor porque simplemente eres un delincuente de poca monta que llegó al poder gracias a la adulación que profesaste al fallecido payaso que te antecedió y al cual el pueblo venezolano eligió en un arrebato de enajenación y desconocimiento.

Por la misma razón no se te puede tratar de presidente. A ti no te eligió nadie. Tú perdiste tu única elección por más de un millón de votos y todo el mundo lo sabe.-

El apelativo de delincuente no te lo otorgo a la ligera. Informes de inteligencia de la agencia Anti-Narcóticos de Estados Unidos te sitúan como el arquitecto de una gigantesca operación de venta de cocaína de la guerrilla de las FARC, por valor de 100 millones de dólares, para financiar la elección del candidato del frente Farabundo Martí a la presidencia de El Salvador. Donde yo nací, a eso le llaman narcotraficante.

Sin embargo, el propósito de esta carta no es re-procharte por el fraude electoral ni por la venta de drogas.

Yo no voté por Capriles porque yo no soy venezolano. Yo soy de la isla que gobiernan esas dos figuras satánicas y putrefactas de apellido Castro que son tus nuevos amos. Porque tú no eres más que una triste y pobre marioneta del demonio, perdida en un juego geopolítico que ni tú mismo entiendes. Y sé que no lo entiendes porque tu intelecto y tu nivel cultural son parecidos a los de un oso hormiguero. Después de todo te hemos escuchado decir que Venezuela y Portugal están en el mismo continente y que Cristo hizo un gran milagro con la multiplicación de los PENES y los peces. Por estas y otras estupideces salidas de tu boca, te voy a pedir que si no entiendes algo de lo que te digo aquí, no vaciles en llamar a José Vicente Rangel para que te lo traduzca. Es el más intelectual de la caterva de imbéciles que se hacen llamar chavistas.-

Mi propósito es más bien responder algunas de las barbaridades que has dicho en estos días. Mira, no es bueno que culpes al imperio de Estados Unidos de causar los problemas económicos de Venezuela porque si los poderosos del imperio deciden sustituir el petróleo que te compran por crudo de Canadá o de algún otro lugar, tu régimen duraría lo que me dura a mí un chocolate en las manos. El imperio es tu mejor cliente.-

El desabastecimiento de productos en los anaqueles de los mercados venezolanos responde al efecto de alquimia de ustedes los comunistas. Los alquimistas del pasado pasaron sus vidas tratando de convertir cualquier metal en oro. Ustedes, los alquimistas comunistas, desde la revolución bolchevique hasta la bolivariana, pasando por la cubana, se han graduado en la transmutación de economías y sociedades prósperas que han convertido en pestilentes estiercoleros.-

Los Castro arruinaron todas las cosas en Cuba, la economía, la industria azucarera, el medio ambiente, y terminaron arruinando las vidas de más de diez millones de personas. Ustedes, los chavistas, van por el mismo camino. Pero lamento decirte que no lo van a completar.-

Nicolás, estás viviendo en la era del internet. En la época en que todo se sabe y las cosas no perduran porque son sustituidas por nuevos eventos que se suscitan con rapidez. Por eso el mundo ha podido ver las atrocidades de tu régimen, los asesinatos de estudiantes, las torturas de los detenidos a manos de la policía, etc…

¿Quién crees tú que es el máximo responsable de esa barbarie? Eres tú Nicolás, porque tú eres el máximo líder, el comandante en jefe, el heredero, el delfín! Sobre tus hombros ya recaen los crímenes de sangre de estos días pasados. Delitos que no prescriben en el espacio y en el tiempo.

Tu tiempo será muy efímero y volátil porque tú no eres más que un burro de paja y con el primer aguacero te vas a desmoronar. Empieza a lloviznar en Venezuela. La llovizna no ha sido provocada por los políticos tradicionales de oposición sino por los jóvenes y los estudiantes. Por eso es que tu régimen caerá pronto. No en toda familia hay un político de la mesa de la unidad, pero si en toda familia hay uno o más jóvenes que no te tienen miedo ni tienen nada que perder porque no ven futuro en una nación que el payaso muerto y tú han tratado de destruir aceleradamente.

Tus días están contados. Si tratas de quedarte en el poder por la fuerza, correrás la misma suerte de Manuel Noriega o de Charles Taylor, en el mejor de los casos, o tal vez termines como Saddam Hussein o Nicolás Ceausescu, en el peor de los escenarios.-

Muchos, al recordar a la reina de belleza asesinada, preferiríamos lo segundo. También es posible que tu propia gente te pase la cuenta cuando el agua les llegue al cuello. ¿Tú crees que Diosdado no está aguardando su momento para ascender por encima de tu cadáver? Y si en medio de una revuelta masiva, incontenible, de una juventud enardecida, el ejercito te obliga a renunciar para aplacar a la masa, entonces terminarás como Mubarak o Morsi, los de Egipto, quienes pasaron, en unos días, del trono presidencial a una jaula de hierro en medio de un tribunal.

¿Te atreves, Nicolás, a predecir cómo vas a terminar tus días? Yo no me atrevo a escoger entre los escenarios anteriores, pero estoy seguro que no ando muy lejos de la realidad. Claro, siempre te quedaría la opción de refugiarte en Cuba. Sin embargo, tú eres un hombre joven y tus dos amos cubanos hace rato que están en la antesala del infierno, así que cuando se mueran se te acabaría el santuario.

Confio en que esta carta llegue a tus ojos. Sería bueno que la leyeras porque siempre hay tiempo de rectificar. Recuerda que puedes continuar reprimiendo, torturando o asesinando por un tiempo más, pero no vayas a pensar ni por un momento en que esos crímenes quedarán impunes.

Mientras más aprietes, mas pronto caerás y más violento será tu final. Bolívar está en la Gloria y en comunión con los Santos, intercede ante Dios para que tu no puedas destruir la patria que lo vió nacer y la que forjó con su valor y su sangre.

Manolete y Pepe Luis: Contrarréplica de A. Portillo a Manuel Vazquez Silva.




CARTA A D. MANUEL VAZQUEZ SILVA DE ANTONIO PORTILLO.

Señor Vazquez Silva, vaya por delante mi admiracion y respeto a la figura de su padre Jose Luis Vazquez Garcés, para mí uno de esa media docena de los mejores toreros sevillanos del S.XX que encabezan José y Juan, principales protagonistas de la Edad de Oro del Toreo, que la continuan Chicuelo y su padre, y que la terminan Paco Camino y Curro Romero. Ahí es na!!.

Tuve el privilegio de ver torear a su padre en su última etapa, cuando volvió en la segunda mitad de los años cincuenta, recuerdo una corrida en la vieja plaza cordobesa de Los Tejares la tarde del triunfo de otro extraordinario torero sevillano Jaime Ostos, que obtuvo el Trofeo Manolete.

Pero con el máximo respeto tengo que ser respetuoso con la verdad, y en este sentido aclararle lo siguiente: 

Efectivamente Pepe Luis y Manolete a partir de las novilladas que torean juntos en 1938 mantienen una excelente relacion dentro y fuera de la plaza. Lo dos se respetaban y admiraban mutuamente, y exteriorizaban su amistad. Efectivamente Pepe Luis fue el torero que mas corridas de toros toreó con Manolete, sí Sr. Vazquez, pero sólo en los años 1942, 43 y 44. Entre 1939 y 1941 fue Juanito Belmonte quien mas veces acompañó al cordobés y a partir de 1945 fue Arruza el rival, compañero y gran amigo de Manolete.

Mientras que Pepe Luis, por ejemplo, en la temporada de 1942 torea nada menos que 47 tardes con Manolete, sin embargo en 1945 es Carlos Arruza quien mas veces con diferencia torea con Manolete, una cifra casi identica a la de Pepe Luis en 1942, pues son 46 las corridas en las que coinciden el cordobes y el mexicano. Sin embargo Pepe Luis en ese 1945 torea sólo 8 tardes con Manolete, siendo superado incluso por los jóvenes Pepin Martin,con 10, y Parrita, con 15, ambos tambien tuvieron excelente relacion con el cordobés, el madrileño por su vinculación familiar y el sevillano por la amistad que su hermano Manolo tenía con Manolete.

Desde el 18/09/1945, que en Valladolid alternan los dos con Arruza, no vuelven a coincidir mas en una plaza de toros española. Y sólo coinciden en América en una tarde, la famosa del 17/02/1946 en la plaza de El Toreo cuando junto a Procuna obtienen un gran triunfo, saliendo los tres a hombros. Esa es la unica vez que comparten cartel Manolete y Pepe Luis en los dos últimos años de vida del "Monstruo", puesto que en 1947 no coinciden en corrida alguna.

¿Ése pudo ser el motivo que provocara el reto que, junto a otros toreros, le lanzó Pepe Luis a Manolete, y que tanto le dolió al cordobés?.¿Se sintió desplazado Pepe Luis por Arruza y los jovenes que venian empujando, como Parrita, Pepin o incluso Luis Miguel, que ya toreaban mas con Manolete que él?. No lo sé, pero lo que sí sé Sr. Vázquez es que Manolete a su vuelta de Mexico en 1947 se encontró con una campaña de prensa hostil alentada en parte por el reto que varios toreros entre los que se encontraba Pepe Luis lanzaron contra él. El recorte de prensa del "DIGAME" de la época que acompaño a esta réplica lo demuestra feacientemente.


Obviamente a la prensa le extrañó la actitud del sevillano con el cordobés, motivo de la pregunta que da pié al titular del recorte, y, conociéndolo, también es obvio que la irónica respuesta de Manolete denota un trasfondo de dolor por tratarse de un amigo.

Todo ésto me lo contó mi padre (amigo de Manolete) cuando yo era niño, pero para mas objetividad ahí van las palabras escritas de otro buen torero sevillano, que junto a Gitanillo y Arruza fueron los compañeros que tuvieron mas confianza y amistad con Manolete, me refiero a Rafael Ortega "Gallito".

En esa maldita primavera de 1947 Manolete visita la casa de "Gallito" poniendo como pretexto que lo invitara a comer pues le gustaba mucho el "bacalao con tomate" que guisaba su madre, pero en el fondo lo que quería era desahogarse con él por los lamentables momentos que estaba pasando.

"Gallito", junto al recorte del "DIGAME" que adjunto, relata así lo sucedido:

««Al regreso de Manolete de México donde tuvo grandes éxitos, para la temporada de 1947 varios toreros y algunos periodistas le prepararon una campaña de las mas feas y detractoras que yo he conocido, quisieron ensañarse con él y algunos toreros le desafiaron a torear juntos creyendo que así se harían con mas cartel. Quedó sorprendido y dolido por esta injusta y absurda campaña y vea el lector como reaccionó a tanta porquería»».

Continua Rafael con el relato así:

«« Quedamos citados y la entrevista se prolongó desde las dos de la tarde hasta las nueve de la noche. Nada mas terminar de comer me dijo con gran tristeza, Rafael, yo no merezco ésto...»».

"Gallito" va diciéndole a lo largo de la conversación que eso siempre le había ocurrido a las grandes figuras, Guerrita y su tio Joselito, fueron ejemplos de ello, tratando de confortarlo y darle ánimo, diciéndole que fuera a lo suyo y que no lo aburrieran.

Dice "Gallito":

«« Todavía recuerdo con gran pesar, que con la voz quebrada me dijo, Rafael cuando termine la temporada me voy y ya no me ven mas»».

Continua "Gallito" con su relato y mas adelante dice:

«« Un dia me dijo mi madre, Rafael, me da pena de Manolete porque estoy leyendo los periódicos, le he oido hablar contigo y, pobre hombre qué dificil se lo están poniendo. Mamá a mí no me importa todo ésto, el miedo que me da es que Manolete tiene tanta raza que es capaz de morirse en un minuto, éste se deja matar del toro cuando haga falta, y desgraciadamente acerté de pleno»».

Creo Sr. Vázquez que queda claro lo que quería decir en mi artículo, que Manolete sintió muy profundamente el agravio de sus compañeros y sobre todo pienso que el de Pepe Luis por la amistad que durante un tiempo tuvieron. Con ello solo deseo hacer ver al lector de mi artículo los hechos que influyeron en el pesar y la soledad que Manolete tuvo en ese maldito 1947, solo mitigados por su amor a Lupe y en parte por la comprensión de muy pocos amigos entre los que vuelvo a destacar a Gitanillo.

Con el máximo respeto hacia su padre, excepcional torero, y su familia, y sólo desde el deseo de mostrar la verdad de lo que le ocurrió a esa enorme figura del toreo que fue Manuel Rodriguez "Manolete", y darle luz a los incultos que ahora pretenden quitar su nombre de una plaza madrileña, he aludido a Pepe Luis.

Afectuosamente: Antonio Portillo