la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 25 de mayo de 2016

DAVID MORA.- EL PREMIO / por Antolín Castro / Fotografías de Andrew Moore



Se jugó la vida David en San Isidro 2014 y casi la perdió; sí, aquel día en que hubo de suspenderse el festejo por estar heridos los tres toreros, sucedió el 20 de mayo y se acaban de cumplir dos años de aquello.   

                                                                EL PREMIO

Antolín Castro
Fotografías de Andrew Moore
S.I.16.- Dicen que para que te toque un premio antes debes de jugar, debes de llevar, al menos, algunas papeletas. Hoy había en la plaza un hombre, un torero, que las había jugado casi todas por no decir todas. Su nombre David Mora.

Y el premio le estaba reservado a quien más papeletas había jugado. Se jugó la vida David en San Isidro 2014 y casi la perdió; sí, aquel día en que hubo de suspenderse el festejo por estar heridos los tres toreros, sucedió el 20 de mayo y se acaban de cumplir dos años de aquello.

Desde ese día en que David Mora sufrió el gravísimo percance su vida se tornó en una lucha constante, en una permanente carrera de obstáculos, en un escalar montañas de superación, de esfuerzo, de entrenamientos, de recuperación muscular inacabables. Todo eso y más ha hecho este torero para poder un día, dos años después, poder pisar de nuevo el ruedo venteño. No ha parado de comprar papeletas -nunca suelen ser gratis-, el diestro madrileño para enfrentarse de nuevo al sorteo de la vida y de su profesión.

Superó, ya en 2016, la prueba de ponerse delante del toro y su afán por seguir esforzándose le hizo parecerse más a uno nuevo que al David Mora que conocíamos. Su toreo cogió poso al tiempo que sus piernas cogían fuerzas y ambas cosas las ha presentado en los ruedos donde ya ha actuado este año. Faltaba optar al premio gordo y en el esportón hoy se traía todas las papeletas.

Por chiqueros salió Malagueño y él, más que nadie, supo que su día había llegado, que había merecido la pena tanta dureza para estar preparado para cuando hubiera que descorchar el toro del éxito en ese ruedo que era su reto. Si le faltaba algo, un joven espada, único que había salido hasta hoy por la puerta grande, le hizo un quite a Malagueño que encandiló aún más a David. Fue la prueba del nueve, Mora también se echó el capote a la espalda. No he pasado este calvario para que llegue uno nuevo y me robe las palmas que tanto ansío, se dijo.

Cogió muleta y montera y se encaminó a buscar al Dr. García Padrós, primer artífice de su vuelta a la vida aquella tarde de hace dos años, le brindó ese toro, el premio gordo. Todo estaba en su sitio. ¡No! Todavía quiso hacer lo que los modernos toreros hacen, pasarse el toro por la espalda para iniciar faena, pero no estaba en su sitio y el toro le despertó con un volteretón impresionante. No había llegado hasta aquí para salir vencido y no se rindió. El premio era suyo porque así estaba predestinado.

A partir de ahí, más si cabe con los sentimientos a flor de piel de los espectadores, todo iba a estar bendecido, premiado. Malagueño no paraba de embestir, como queriéndole devolver todas las faenas que en estos dos años no pudo realizar. Nadie se atreve a analizar tal o cual defecto en la composición de su faena, pues toda ella fue un delirio, como ese descorche permanente de botellas de cava cuando aparecen los premiados del gordo de la lotería. Había salido el premio gordo y le había tocado a David Mora, al que todo el mundo quería que le tocara… Y le tocó.

El torero puso todo de su parte, pero todo estaba ya encarrilado con el premio del sorteo. La estocada fulminante, la plaza borracha de pañuelos, las dos orejas, la salida a hombros. Todos estaban de suerte, esa que se le negó aquél 20 de mayo de 2014. La suerte es para quienes la buscan, pero también para quienes hacen mayores esfuerzos para superarla tras de la desgracia.

Lo demás de la tarde, además de la vuelta al ruedo para Malagueño, tiene poca historia, con toros mansos, con un Urdiales espeso a pesar del peor lote y un Roca Rey, dueño y señor del ‘por delante y por detrás’, que en tres tardes parece haber quedado cansino y superado en Madrid. El premio estaba reservado y le tocó a quién más lo había buscado y merecido.

















martes, 24 de mayo de 2016

"Gitanillo" en el recuerdo / por Antonio Portillo



Hoy 24 de mayo se cumplen 47 años de la trágica muerte en accidente de trafico de Rafael Vega de los Reyes "Gitanillo de Triana" al que acompañaba su yerno, el también matador de toros y buen torero venezolano Héctor Alvarez, que tambien falleció.



ANTONIO PORTILLO PEINADO 
Investigador taurino
"Gitanillo", había nacido en Triana el 21 de marzo de 1915. Con solo 18 años, el 19 de agosto de 1933 en Málaga, dos años despues de que su hermano el gran Francisco "Curro Puya" perdiera la vida por cogida de "Fanguero" en Madrid.

Fue su padrino Domingo Ortega, actuando de testigo De la Serna. Le confirmó alternativa en Madrid Marcial al año siguiente.

Torero capaz de desarrollar una gran inspiración artística, tenía un estilo clásico impregnado de un aroma de azahar y jazmin propio de su patria chica y su etnia, que cuando se acoplaba al toro, dificilmente se encuentra torero igual en la historia de la tauromaquia. Junto a su hermano "Curro Puya", su paisano y amigo "Cagancho" y Rafael de Paula, forman el cuarteto que ha toreado mejor con el capote.Cuatro gitanos geniales ingualables en su arte.


Como cordobés y aficionado me siento honrado recordando a "Gitanillo", como el torero mejor compañero y sobre todo amigo de "Manolete". Su relación personal con el cordobés la inició, por casualidad, cuando éste era un chaval y el trianero le permitió torear en un tentadero que dirigía.

Cuando años mas tarde, aquel 1 de julio de 1939, otro trianero
genial: "Chicuelo", enorme torero tambien, le concede la alternativa en presencia de "Gitanillo", el cordobés le recuerda a éste la anécdota, que el gitano ya no recordaba, puesto que no podía imaginar que aquel chiquillo desgarbado del tentadero era la nueva figura.

Tras ese dia, la primera coincidencia entre ambos se produce en junio de 1941 en Barcelona. Es curioso que con el que se completa la terna tenemos los dos toreros auténticamente amigos de Manolete en aquel fatídico año de 1947, el mas dificil año para él, que terminó trágicamente en Linares aquella madrugada maldita del 29 de agosto. Me refiero a otro Rafael, también gitano y de dinastía taurina, Rafael Ortega "Gallito". Tambien torero con mucho arte.

Es curioso también el hecho de que "Gitanillo" acompañó a "Manolete" en la primera y la última corrida que toreó, pues encabezó terna aquella tarde en Linares. Era la vigésimoquinta corrida que torearon juntos esa temporada, por expresa voluntad del codobés, que se emocionaba viendo torear de capa a su amigo.

Tras la muerte del "monstruo", "Gitanillo" se prestó desinteresadamente para torear tres veces seguidas en la desaparecida plaza de Los Tejares de Córdoba. Me refiero a la corrida que "Manolete" había comprometido con Fray Albino, obispo de la diócesis cordobesa, para el mes de septiembre de 1947, a beneficio de una barriada a promover para familias sin recursos. El trianero sustituyó al cordobés fallecido el mes anterior. 
Tambien me refiero a los dos espectáculos que se organizaron a beneficio del monumento a Manolete, un festival y la corrida extraordinaria que el gran amigo de ambos Carlos Arruza organizó en 1951.


Rafael Vega, ademas de gran torero fue gran persona, al igual que su familia, de la que me honra con su amistad su hijo Rafael Vega Rojas, excelente persona y amigo, que provocó con pocos meses de vida que los dos toreros y amigos se convirtieran en "compadres", puesto que Manuel Rodriguez "Manolete" fue el padrino de bautizo de mi amigo Rafael en compañía de su abuela, la gran Pastora Imperio, como decimos aquí abajo: ¡¡¡OJÚ QUÉ ARTE...!!!.

 

Volvemos a la acción: Glory, glory Man United / por Juan Manuel Rodríguez.



"...Así que Guardiola, que huyó de España para no tener que vérselas más con Mourinho, que le dio la vuelta a la Liga como si de un calcetín se tratara, volverá a encontrarse de nuevo con Mou, que conoce la Premier mucho mejor que él..."

Volvemos a la acción: Glory, glory Man United

Parece inevitable que al final se produzca el esperado y ruidoso choque de trenes en la ciudad de Manchester. Guardiola confirmó hace tiempo que dirigiría al City y Sergio Valentín adelantó hace meses en EsRadio que José Mourinho haría lo propio con el United. La seguridad que mi compañero tenía a la hora de afirmar tal cosa procedía, según nos confesó anoche mismo en El Primer Palo, de la existencia de una cláusula secreta incluida en el precontrato firmado entre el club y el entrenador según la cual, en caso de arrepentimiento, el primero debería compensar al segundo con una suculenta cantidad de dinero, veinte millones de euros creo recordar. Me cuesta creer que Mourinho hubiera cobrado por no trabajar porque ya renunció otras veces a hacerlo, por ejemplo en el Real Madrid o en el Chelsea, pero es cierto que la cláusula estaba ahí y que, más allá del vil metal, su existencia sí corroboraba el interés cierto del prestigiosísimo club inglés por incorporar al portugués.

Así que Guardiola, que huyó de España para no tener que vérselas más con Mourinho, que le dio la vuelta a la Liga como si de un calcetín se tratara, volverá a encontrarse de nuevo con Mou, que conoce la Premier mucho mejor que él. De entrada, la Liga inglesa golea al resto porque vuelve a captar al mayor talento futbolístico actual, José Mourinho, y a su némesis, el sobrevalorado Guardiola: la tensión está garantizada. Ambos tendrán dinero a espuertas para fichar (el City, por ejemplo, acaba de anunciar la incorporación de Gündogan por 26 millones de euros) y la única ventaja de Guardiola es que él dirigía al Bayern de Manchester al mismo tiempo que diseñaba el futuro del City de Múnich mientras que Mourinho siempre tuvo hasta el final la duda de si el United cumpliría su palabra; parece que sí lo hará, demostrando con este fichaje que se acabaron de una vez por todas las bromas y que los Glazer van a por el premio gordo.

Eso sí, el modo en que uno y otro han llegado al City y al United respectivamente ha sido muy diferente. Guardiola no tuvo empacho en reconocer que podía dirigir al Bayern de día y al City por las noches; suya es la desafortunada frase "soy como una mujer, puedo hacer dos cosas a la vez". Pero, por tercer año consecutivo, el Bayern no pasó de semifinales en la Champions y la noticia de que había nuevo chico en la oficina contaminó el vestuario del City y acabó desequilibrando a Pellegrini, cuyas últimas actuaciones han resultado cuando menos sorprendentes. Con Mourinho se especuló, sí, pero ya estamos a 24 de mayo, Van Gaal acaba de ser despedido y a estas horas aún no hay confirmación oficial; así que el parlanchín, el hablador, el provocador calló una vez más mientras que el serio, el responsable, el equilibrado una vez más volvió a largar. Yo lo tengo claro: "Glory, glory Man United". Y, por supuesto, que viva siempre España, Pep Guardiola.

Décimosexta de mi Feria. ¿Novillejos de quién? ¡Eso es, de los Fraile! Y muermo novillerín a raudales / por José Ramón Márquez


Paseo


"...Cuando nos quisimos aclarar un poco sobre lo que íbamos a ver, ya estaba saliendo a corretear por la arena el primero de la tarde, una bella persona en forma de novillo a quien su amo había puesto el nombre, a todas luces exagerado, de Huracán..."


¿Novillejos de quién? ¡Eso es, de los Fraile! Y muermo novillerín a raudales


Maldita sea, que con los lisarnasios siempre andamos de lío. Al principio uno creía que venía a ver una de la Ventana del Puerto, frailunada que te crió, y cuando me dan el programa en la puerta de la Plaza ahí resulta que está pintado el árbol genealógico de los Puerto de San Lorenzo, suma de las castas navarra y Vistahermosa para el genealogista, que se acaba sustanciando en la cosa lisarnasia; pero en la ficha del festejo pone La Ventana del Puerto y luego, para mayor confusión, apunta el documentado aficionado don José Vergara que en 2008 el fraile de turno eliminó lo anterior, lo lisarnasio aquello que se remontaba a lo de Vistahermosa y a Guenduláin y se compró en el mercadillo de La Fuente de San Esteban setenta animales de El Pilar. Hay que tener poca conciencia para llamarse Fraile y huir de lo lisarnasio, aunque la verdad es que para nosotros, que no somos AREVA, siempre que pone Fraile es lisarnasio -y siempre excluimos aquí a doña Carolina Fraile Cascón y a sus gracilianos de Cojos de Robliza-, y si no lo es lo será, porque la mente frailuna tiende a lo lisarnasio, que eso no es un encaste sino una forma de ser, un “mental state” como aquel Evrugo de Zush de los años 70.

Cuando nos quisimos aclarar un poco sobre lo que íbamos a ver, ya estaba saliendo a corretear por la arena el primero de la tarde, una bella persona en forma de novillo a quien su amo había puesto el nombre, a todas luces exagerado, de Huracán, número 35. A este siguieron Lituanillo, número 80;Resistemucho, número 44; Parasolillo, número 167;Lavandero, número 20 y el que mejor nombre y número portaba, Bonoloto, con el capicúa 141. Y esos seis dijes que el Fraile de turno envió a Madrid, que ya no deben quedarles en el campo más que las vacas viejas, porque hemos visto la camada entera pasar por Madrid, fueron de una nobleza estúpida y bondadosa, sin un ápice de mal rollo, novillos sin memoria ni inteligencia, máquinas de embestir criadas para ir correteando donde vieran un trapo flamear, no importa dónde esté puesto, e incluso para quedarse colocaditos después del mantazo, como si un torero de quilates les hubiese dejado en ese sitio.

Lo malo es que los toros tan carretones como estos de hoy son muy engañosos, porque dejan a los novilleros con las vergüenzas al aire. Pongamos que sale un barrabás, un toro que corta los viajes, que se entera, que mete el susto en el cuerpo; pues con ese toro las simpatías del público vuelan inmediatamente hacia el torero. La prueba evidente de esto nos la da uno de los actuantes de hoy, Juan de Castilla, que en su comparecencia del lunes pasado se ganó la sustitución de Adame a base de tragar con los regalitos de Paco Medina. Esto ocurre porque casi todos los toreros tienen muy poco que decir en los registros del toreo “bonito”, para el que la mayoría no están dotados, y en ese registro lo normal es que aburran a los públicos, a los toros y hasta a sus ponedores, pero en el del toma y daca, en el de la pelea, lo que se consigue es que de manera natural nazca una corriente de simpatía del público hacia ellos, pues al considerar los del tendido la desproporción que existe entre las intenciones aviesas de la fiera y la fragilidad del hombre, lo normal es ponerse de la parte de este último. Esta es la gran verdad relativa al espectáculo de los toros que formuló hace cerca de cien años don Ramón María del Valle-Inclán, que sigue siendo tan válida en nuestros días como entonces y de la que nadie se quiere enterar.

Muchas veces pensamos, viéndolos en la Plaza, que una buena porción de los toreros que vemos no son capaces de dar lances de capa o pases de muleta de un poco de enjundia ni siquiera sin toro, y hay que ver cuánto más aumenta la dificultad cuando se les vienen hacia ellos las 45 ó 46 arrobas lanzadas a toda pastilla. Eso es lo que vemos a diario.

Hoy trajeron a Las Ventas a Alejandro Marcos,Joaquín Galdós y Juan de Castilla, que, como se dijo más arriba, venía a sustituir a Luis David Adame.

De la actuación de Alejandro Marcos lo más señalado fue una notable volteretona que le pegó su primero, afortunadamente sin consecuencias. A raíz de ese trompazo y de una serie de idas y venidas hacia la garita de Padrós las gentes se fijaron un poco en el torero salmantino, aunque su poco interesante trasteo se basase de manera plena en las cansinas trazas de las ventajas, del toreo por afuera, del no dar el paso adelante... de lo de casi todos los días. A raíz de la voltereta estábamos pensando en lo profesionalmente que hacían los areneros el trabajo de portar a los heridos a la enfermería, recordando la vieja foto del pobre Domingo del Campo, Dominguín. Hoy, por la cosa de la Prevención de Riesgos Laborales (!!!), pueden saltar al ruedo un señor con un traje dos tallas por debajo de las que le corresponden, un joven en mangas de camisa o un mozo de espadas con la toalla del hotel al hombro, pero no los que mejor hacían ese trabajo y a quienes algunos toreros casi les deben la vida. Y si no, que lo diga Curro Vázquez. En este toro hubo una pequeña petición de oreja acrecentada por la descarada actitud de los mulilleros calderonianos, con sus pérdidas de tiempo y las dilaciones de todo tipo orientadas a que aumente el griterío y caiga la oreja y lo que ella traiga. La Autoridad no pone freno a eso y los mulilleros día a día son más descarados en la ruin búsqueda de sus propinas.

En su segundo Alejandro Marcos estaba totalmente fuera de la corrida, lo mismo que la mayoría del público, por lo que nadie prestó una especial atención a su trasteo basado en las mismas premisas que en su primero, sólo que sin trompazo.

Joaquín Galdós venía de que le “robasen” una Puerta del príncipe en Sevilla ayer domingo, al decir de los revistosos del puchero. A saber lo que haría en Sevilla, viendo las trazas que ha presentado en Madrid, porque o lo de Sevilla es un timo o Galdós tiene una personalidad esquizofrénica. Hoy en Las Ventas Galdós ha echado un saco de vulgaridad a granel, de descolocamiento, de cite piquero o picotero, de dar pases y más pases sin concepto alguno, sin que su orden obedezca a ningún fin salvo al de dejar pasar el tiempo. Un tostón, vamos. En el cuarto, lo mismo, pero con la Plaza desentendida del torero tanto como él mismo de su tarea. Lo mata de lo que antes se denominaba bajonazo, ahora estocada dentro de lo de negro (el toro). A éste le lleva la FIT, o sea que aún nos queda por verle un poco más.

Y Juan de Castilla, que el otro día estuvo hecho un tío, muy en novillero, incluso a veces queriendo ponerse en el registro del toreo serio, hoy ha devuelto con creces el crédito que obtuvo en la lidia y muerte de los cuatro Ventorrillo que se merendó por lesión de sus dos compañeros de terna. En su primero no dijo nada, y en su segundo, menos. El segundo era un novillo que en Granada hubiese pasado por toro cuyas buenas condiciones cantó desde el primer tercio y con el que Juan de Castilla se puso plúmbeo y espeso como una crema pastelera.

Ayer, en este mismo circo, un hombre toreó y se llevó la Plaza de calle. Ayer mismo hubo en Las Ventas un espejo en el que podrían mirarse todos estos novilleros para salirse de la senda trillada y anodina que les han vendido y dar un golpe de mando poniéndose del lado del toreo y llamar un poco la atención. ¿Por qué nadie lo hace?

Óscar Bernal

Felipe López

Teo Caballero

Alberto Sandoval

Luis Miguel Leiro

Antonio Jesús Apresa

Lisarnasio

La pancarta que Molés no muestra en su Canal

Reunión

Sombrero

Sombrero

El sitio de don Fernando
Guardando ausencia

Al rico barquillo para el nene y la nena

Chichen-Itzá

Perú

Toro

18ª de San Isidro en Madrid. Ni una sola oreja en una novillada que se debieron cortar seis / por J.A. del Moral.





"...Porque el primer novillo fue de dos orejas, el segundo de una, el tercero de dos y el cuarto de una. Dejémoslo ahí con los dos último. Seis en total y dos novilleros por la puerta grande. Vana ilusión..."


Ni una sola oreja en una novillada que se debieron cortar seis


J.A. del Moral·24/05/2016
Madrid. Plaza de Las Ventas. Lunes 23 de mayo de 2016. Decimo octava de feria. Tarde estupenda con dos tercios de entrada.

Seis novillos de La Ventana del Puerto (Puerto de San Lorenzo), muy bien presentados y algunos con tamaño, peso y hechuras de toro. En su mayoría dieron el juego clásico de la casa, salida fría, incluso manseando en el caballo para irse arriba y terminar embistiendo más o menos idealmente en la muleta. Al primero le dieron de lo lindo en el caballo y acabó docilísimo sobre todo por el lado izquierdo. El segundo cumplió más y mejor en los primeros tercios para llegar noble aunque agotado a la muleta. El tercero manseó hasta resultar magnifico por el pitón derecho. Al cuarto también le pegaron demasiado en el caballo y llego algo mermado aunque también noble a la muleta. Al quinto le cuidaron en la suerte de varas y también fue noble al final aunque yéndose abajo hasta rajarse. Y el sexto fue el más débil de los seis aunque también se dejó.

Alejandro Marcos (corinto y oro): Estocada tendida saliendo dramáticamente cogido y conmocionado, siendo llevado a la enfermería de donde salió para rematar al animal de estocada caída trasera, aviso, petición insuficiente y vuelta por su cuenta. Tres pinchazos, estocada y descabello, aviso y silencio.
Joaquín Galdos (avellana y oro): Estocada trasera caída, palmas. Indecente sartenazo, pitos.
Juan de Castilla (celeste y oro): Pinchazo, estocada corta tendida y estocada, aviso y silencio. Estocada y cuatro descabellos, aviso y silencio.
Diego Valladar puso un buen par de banderillas y dos Manuel María.

Acabo de recibir un paquete con diez ejemplares de mi libro “Cómo ver una corrida de toros”. Los que corresponden a la sexta impresión de la por ahora última edición. No les vendría mal a los tres novilleros de ayer que lo leyeran con atención. Por lo que ocurrió ayer, deberían hacerlo para que no cometan más los errores que les impidieron triunfar. Porque el primer novillo fue de dos orejas, el segundo de una, el tercero de dos y el cuarto de una. Dejémoslo ahí con los dos último. Seis en total y dos novilleros por la puerta grande. Vana ilusión.
Veamos lo que deben aprender leyendo lo primero que escribí hace trece años en el cuarto capítulo que se titula “¿Qué es la lidia?”:

“El aprovechamiento inteligente de todas las reacciones espontáneas del toro, combinado con las que provocan los toreros, es lo que se entiende por Lidia. O dicho de otra manera: Todo lo que se le hace a un toro o se evita hacerle para mejorar su comportamiento es lidiarlo. La extensión de este concepto supone actuar correctamente en cualquier caso, porque muchos toros con defectos, en principio insalvables, pueden mejorar y de hecho mejoran con una buena lidia, o empeorar si esta no es la que conviene.”

Digo ahora que una buena lidia supone que los buenos toros no empeoren o incluso que terminen siendo mejor de cómo salieron. Y una mala lidia, todo lo contrario, que los buenos empeoren y que los malos se pongan imposibles.

Pues bien, empezando por el salmantino Alejandro Marcos. Castigaron excesivamente a sus dos novillos supongo que por orden suya o quizá fue que los piqueros lo hicieron así a sabiendas de que el muchacho no está sobrado de valor. A pesar de ello, los dos ejemplares de ayer valieron para el triunfo. Se los dejaron a modo como se suele decir en estos casos. Y Alejandro lo intentó en diminutivo: Porque tienes buenas maneritas y es artistita. Tanto con el capote como con la muleta. Pero en grado de insuficiencia. La cogida que sufrió al entrar a matar al excelente primer novillo, le vino bien porque, gracias al tremendo susto, la gente agradeció mucho que saliera de la enfermería algo grogui para dar definitiva muerte a su enemigo-amigo. Y hasta muchos pidieron la oreja. El presidente no la dio porque no hubo mayoría de pañuelos, ateniéndose al reglamento.
Luego de lo que ocurrió con el primer novillo, se reeditó con el cuarto solo que este no fue de dos orejas pero sí de una. Total, mal por desaprovechar la oportunidad y esta ocasión tan lujosa que le pusieron en bandeja de plata. Mal asunto.

Joaquín Galdos, el limeño educado toreramente en España, volvió a Las Ventas desde su éxito en Sevilla del día anterior. Anda bien de todo el zagal peruano. Buenas maneras con capote y muleta. Pero con el pronto agotado segundo novillo quedó bastante inédito. Y con el quinto, que fue uno de los dos peores o de los menos aprovechables del envío, aún más inédito y, para empeorar las cosas, lo mató de un infame sartenazo. Siento decir, no obstante reconocer sus virtudes, que cuantos están tratando de emparejarlo de igual a igual con su paisano Andrés Roca Rey, van dados…

El hidrocálido de Aguas Calientes, Juan de Castilla, actuó en sustitución del herido Luís David Adame. Al estupendo tercer novillo lo toreó bastante bien aunque sin clase – no la tiene – sobre la mano derecha aprovechándolo con intensas rondas en la primera parte de su faena y, luego de navegar con menor acople al natural, el burel cambió a peor como consecuencia de los enganchones en sus intentos con la zurda. Además falló con la espada y se quedó sin una posible oreja aunque este animal, como ya he dicho, fue de dos. Y con el bastante peor sexto por su blandura, pues nada que destacar. La gente, además, terminó harta ante la improcedente insistencia del colombiano.

MADRID .S.I.16: NI UNA NI OTRA, TODO LO CONTRARIO / por Antolín Castro


Durante el paseíllo se mantenían las esperanzas 

vividas el pasado lunes, pero...


NI UNA NI OTRA, TODO LO CONTRARIO

Madrid, 23/05/2016 
S.I.16.- Llegamos a la tercera, y última, novillada del ciclo y el festejo se nos ha quedado en tierra de nadie. Ni la primera ni la segunda, todo lo contrario

No podemos decir que los novilleros no hayan mostrado disposición, mínimo a exigirles a los aspirantes del escalafón inferior, pero tampoco podemos decir que han estado bien. La terna se ha perdido en su afán por querer y en su realidad de no lograr nada positivo.

Lo más positivo lo ha realizado el torero español de la terna, Alejandro Marcos, que ha toreado con buen gusto en su primero, pero sin llegar a calar en los aficionados. Una feísima voltereta que le ha dejado inconsciente tras una caída brutal, ha sido el desencadenante para afligir a los espectadores. Le resultaba imposible mantenerse en pie y sus compañeros se lo han llevado en volandas a la enfermería, a la que creo que no han llegado.

Se ha hecho presente en el ruedo cuando ya Joaquín Galdós tomaba muleta y espada y ha sido él quien ha hecho lo propio para dar los últimos muletazos y la estocada. Le han pedido la oreja muchos, aunque no la mayoría, todavía compungidos por verle totalmente mareado, pero el Usía no la concedido. En compensación ha dado una cariñosa vuelta al ruedo.

El peruano Joaquín Galdós venía de cortar dos orejas ayer mismo en Sevilla, pero aquí no ha sido posible. Ha realizados dos trasteos fríos y despegados y ha matado mal, sobre todo a su segundo, saliéndose de la suerte. Con el capote ha estado animoso pero eso no ha sido suficiente. Silencio en su lote.

Quedaba la esperanza de que el colombiano Juan de Castilla, quien sustituía al anunciado Luis David Adame, estuviera como lo estuvo el pasado lunes en este mismo ruedo, pero tampoco ha sido así. Le hemos visto más deslabazado, menos confiado, si bien mostrando voluntad tanto en quites como con la pañosa. Hasta las estocadas, certeras el lunes pasado en los cuatro que mató, hoy le han traicionado y ese gran estoqueador que apreciamos se ha esfumado.

Decíamos ni una ni otra, si no todo lo contrario. De las tres novilladas esta no se ha parecido ni en lo malo ni en lo bueno a los dos casos precedentes. Pues ni los toros han sido tan borregos como el primer día, ni los novilleros han estado solo en componer la figura; pero tampoco los novillos han sido tan encastados como los del lunes pasado, ni los novilleros tan dispuestos y tan generosos en todo como fue la terna que les precedió, incluido que hoy repetía.

Tres novilladas con tres notas distintas. Una un espectáculo interesantísimo, otra un bodrio y ésta una del montón. Y es que el factor toro, o novillo, con su correspondiente casta, es el que de verdad pone lo que el espectáculo necesita.

“Resistemucho”
Novillos de Puerto de San Lorenzo
 "Huracán"

 Alejandro Marcos


Joaquín Galdós 



 Juan de Castilla

º