la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 22 de octubre de 2014

Donde da la vuelta el aire…/ por Álvaro Rodríguez del Moral




Encuentros en la tercera fase. Lo comentamos la semana pasada. Los carteros del rey llevan y traen misivas lacradas que culminarán -según parece- en un contacto definitivo para fumar la pipa de la paz. Hablamos de la resolución del conflicto que condenó la temporada sevillana y envenenó gran parte dela campaña.



Álvaro Rodríguez del Moral
  • Publicado el 21 de octubre de 2014 en la edición impresa de El Correo de Andalucía

¿El toreo está en quiebra? 

El relato apocalíptico de José Antonio Martínez Uranga no es nuevo y podría resultar un punto exagerado. Pero está pronunciado por un diablo que sabe más por viejo que por diablo y camina ya de vuelta. Aún no hay que pulsar las alarmas pero el lamento del patriarca de los Choperitas merece ser tenido en consideración. Está claro que algo está pasando y si el negocio ha dejado de ser viable en sus bases, el acoso antitaurino no cesa y los estamentos del toreo siguen tirándose de los pelos estamos cerrando puertas a un futuro que sólo puede pasar por hacer viable y atractivo el producto. No hay más aunque el inmovilismo de la patronal -es pública y notoria su negativa a modificar el actual statu quo- va en contra de encontrar la solución definitiva. Una cosa sí está clara: ha llegado el momento de dejar a un lado el “y tú más” que ha contagiado el insolvente debate político a todas las esferas de la sociedad. El toreo se mueve en el tiempo y el espacio que le toca vivir y si hacemos caso a Ortega, siempre ha sido fiel reflejo de la historia y los acontecimientos que lo rodean. Sólo hay que echar un leve vistazo para ver la basura que nos atrapa. Y el toro no se libra de esa crisis global que va mucho más allá de lo económico.

Encuentros en la tercera fase. 
Lo comentamos la semana pasada. Los carteros del rey llevan y traen misivas lacradas que culminarán -según parece- en un contacto definitivo para fumar la pipa de la paz. Hablamos de la resolución del conflicto que condenó la temporada sevillana y envenenó gran parte dela campaña. La Real Maestranza de Caballería -que ha movido a sus embajadores-, la empresa Pagés y alguno de los alzados más arrepentidos no tienen duda al respecto aunque otros siguen poniendo cara de repóker y hay un quinto -del que ya se conocía alguna petición exótica- que puede salir por donde menos se le espere. Una cosa sí parece trascender. Algunos coroneles del extinto grupo querrían mantener esa política de bloque para afrontar los inminentes acuerdos de Yalta que nacerán muertos si se pretende repartir papeles de vencedores y vencidos. Pero, con o sin la necesaria paz de Vergara, otros miembros del fracasado club tendrían ya más que decidida su comparecencia en la plaza de la Maestranza en la temporada 2015. El Fuenteovejuna todos a una ya no va con ellos y sus hombres están más que aleccionados para sentarse a hablar con Valencia y Canorea sin demasiados preámbulos. Seguro que pueden ponerles nombre; sólo quieren correr el más tupido de los velos sobre la absurda situación que se ha vivido este año. Resumiendo: que no necesitan un nuevo toque de cornetín para revocar una situación que les ha pasado la misma factura que quisieron cobrarle a los Pagés. La acabó pagando, como suele pasar en las barras de los cenáculos taurinos, el último que se marcha. Sí, hablamos del aficionado.

Cosas que se hablan por ahí. 

No ha dejado de sorprender esa exclusiva americana firmada por Alejandro Talavante con el todopoderoso Bailleres, emergente señor de vidas y haciendas que pone una nueva pica en Flandes con este nuevo fichaje. El asunto deja a Curro Vázquez en una situación no sabemos si incómoda pero sí al menos novedosa al cercar sus funciones a los contratos que se firmen en la Madre Patria y las Galias. Sin solución de continuidad se oficializó otro apoderamiento que ya conocía todo el mundo desde la conclusión de la sevillana feria de San Miguel. Hablamos del nuevo binomio formado por El Juli y Luis Manuel Lozano, que ya ha tenido cumplido comentario en esta misma página. Pero llama la atención una curiosa apostilla recogida en el brevísimo comunicado que envió el jefe de prensa del diestro madrileño para despejar cualquier duda sobre el ámbito geográfico y los objetivos de su nueva etapa, que se centrará en el toro y el toreo y dejará las fías y porfías -que tantos disgustos le han dado- para su flamante apoderado. Textualmente se precisa que “esta unión tiene carácter exclusivo por ambas partes para todo el mundo en el mundo taurino”. No se puede decir más con menos: de mexicanos, nasty. El propio Luisma Lozano abundó el asunto y marcó las pautas del futuro en una reciente entrevista radiofónica concedida a Pedro Javier Cáceres: “él (El Juli) quiere despreocuparse de todo para preocuparse sólo de torear”. También hubo una leve pincelada para referirse al espinoso asunto de Sevilla: “nuestra labor es hacer fácil lo difícil e intentar llevar a buen puerto todas las negociaciones; las figuras tienen que estar en todas partes”. No hay más preguntas. Y nos vamos, recordando que la pasada semana habíamos prometido comentar el empeño que cerró la temporada en la plaza de la Maestranza. Preferimos darle carpetazo con algunas preguntas abiertas: ¿Salió la cosa tal y como se esperaba? ¿Estaba preparado Lama de Góngora para asumir el difícil compromiso? ¿Sigue en pie la lujosa alternativa que él mismo aseguró que se tenía que ganar? ¿Pulseó la empresa lo que se oía y se demandaba en la calle? ¿Fue echado a los leones? Ustedes mismos…

El mundo del toro paralizado ante la amenaza del sujeto Iglesias.


Que los profesionales del toreo – matadores, banderilleros, mozos de espada, ayudas, chóferes, empresarios, empleados varios y al completo de las plazas de toros, apoderados, no digamos ganaderos, mayorales, empleados de las dehesas, las familias de todos ellos, críticos e informadores taurinos -, afectados diversos por la posible prohibición del mundo de la hostelería, los taxistas, los limpiabotas…. etc, etc…. y, por supuesto, todos, pero todos todos todos los aficionados, por libre o asociados en peñas y clubs taurinos, permanezcamos impasibles y acobardados, es una vergüenza incalificable.

La profesión y la afición taurinas – somos millones – permanecen increíblemente paralizados ante la amenaza del sujeto Iglesias


Yo no sé como ya mismo no estamos todos en las calles y delante de las plazas de toros de España entera, pidiendo que el Tribunal Constitucional – también su sede en Madrid debería ser rodeada – dicte de una vez por todas la esperadísima sentencia contra la prohibición de las corridas de toros en Cataluña y, de paso, en donde también han sido prohibidas de facto como en San Sebastián. Sería la única manera de que La Fiesta quedara blindada para que ninguno de estos grupos de supuestos desarrapados emergentes que están surgiendo, osen llevar en sus programas la desaparición de la Tauromaquia. El pintoresquismo ácrata, cutre, repugnante y odioso de los que, mira por donde, eligieron precisamente la plaza de toros de Vistalegre para llamar la atención, cosa que lograron ampliamente en la mayoría de los medios aunque no fueran capaces de llenar el recinto – solo había gente en el ruedo y en uno de los tendidos - no ha logrado que reaccionemos como una piña pese a la amenaza de acabar con los toros en España.

Que los profesionales del toreo – matadores, banderilleros, mozos de espada, ayudas, chóferes, empresarios, empleados varios y al completo de las plazas de toros, apoderados, no digamos ganaderos, mayorales, empleados de las dehesas, las familias de todos ellos, críticos e informadores taurinos -, afectados diversos por la posible prohibición del mundo de la hostelería, los taxistas, los limpiabotas…. etc, etc…. y, por supuesto, todos, pero todos todos todos los aficionados, por libre o asociados en peñas y clubs taurinos, permanezcamos impasibles y acobardados, es una vergüenza incalificable.
Hay que reaccionar de una vez porque los que amenazan van en serio y bastará que puedan gobernar en solitario o en coalición con otros partidos de izquierdas o nacionalistas, para que las corridas de toros desaparezcan allá donde lo consigan. No quiero ni imaginar lo que sucedería si consiguieran el Gobierno Nacional al que aspiran.
También es preocupante y para colmo la actitud cuasi antitaurina del partido socialista. Ahí quedaron las declaraciones de su actual secretario general cuando dijo que él nunca le verán asintiendo a una corrida de toros…. Luego pretendió desdecirse como de tantas otras barbaridades más. Pero lo dicho, dicho estuvo…. A saber también cuales serán sus planes….

Este país estará como está, entre otras cosas, por la cobarde pasividad de la inmensa mayoría de los españoles. Lo que mal llamamos mayoría silenciosa…No tenemos remedio.

MADRID: EXPOSICIÓN DE PALOMO LINARES





martes, 21 de octubre de 2014

SEVILLA.- EL REPASO (3): Causas y consecuencias / por Álvaro Rodríguez del Moral


 
 Pero llegó el 12 de diciembre de 2013 : Morante, El Juli, José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante hacían público un escueto papelito en el que justificaban su negativa a torear en Sevilla bajo la contratación de los Pagés “para que la plaza recupere su identidad y se respete a los toreros y sus representantes”.


Álvaro Rodríguez del Moral 

El guión es de sobra conocido. 
El 27 de noviembre de 2013, muy pronto hará un año, se había convocado a la prensa especializada para valorar la temporada que había quedado atrás. Los anfitriones del encuentro -un almuerzo celebrado en una peña gastronómica del Arenal sevillano- eran Ramón Valencia y Eduardo Canorea, gerentes de la empresa Pagés. Pero la comida se incendió en los postres. Las archifamosas declaraciones de Canorea enviando a José Tomás a Senegal y colocando en la parra a todas las figuras dieron muy pronto la vuelta al reducido planeta de los toros. Pero, cuidado, el ruido de estoques se escuchaba desde hacía tiempo aunque aquellas declaraciones evitables se quisieron tomar como excusa o, quizá, fueron la chispa definitiva de la asonada del senado taurino.

Hay que recordar, un año después, algunas cosas que se comentaron entonces y se dejaron off the record. Los empresarios sevillanos sabían que se avecinaba tormenta aunque posiblemente no podían imaginar que la sangre llegaría al río de esa manera. Mientras los ejércitos se armaban y se realizaban tímidas e insuficientes llamadas a la calma, llegaba la declaración de guerra definitiva. Los toreros alzados habían hecho llegar antes una carta a la Real Maestranza de Caballería a la que se quería interpelar puerilmente -con nosotros o con ellos- para que tomara partido en un conflicto que no fue ajeno a otras maniobras sobre las que se ha corrido un velo de silencio. Pero llegó el 12 de diciembre de 2013 : Morante, El Juli, José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante hacían público un escueto papelito en el que justificaban su negativa a torear en Sevilla bajo la contratación de los Pagés “para que la plaza recupere su identidad y se respete a los toreros y sus representantes”.

Paradójicamente se acabó consiguiendo lo contrario de lo que rezaba y alguna de esas reivindicaciones encontraron escasísima empatía en la calle en este tiempo de recesiones. Las aspiraciones dinerarias de las figuras y sus problemas con una empresa demasiado locuaz importaban un comino al aficionado de a pie. Lo que querían es ver a sus toreros favoritos en la plaza; para eso sí sacaban las carteras y se apretaban -cada vez más- el cinturón. Aunque,cuidado, a lo mejor aliviando la fuerza: la cacareada identidad de la plaza acabó de derrumbarse a la vez que se pulverizaba definitivamente la nómina de un abono que andaba en caída libre un largo lustro. ¿Quién había ganado la mano? Nadie. Eso sí, había perdido el aficionado y se había marcado un camino de difícil retorno.

¿Qué ha quedado de todo aquello a día de hoy? Tan solo la sensación de haber vivido una guerra inútil plagada de bajas y en la que sólo hay perdedores. El anuncio de los carteles de una Feria celebrada en las fechas más tardías de su historia se acogió con cristiana resignación y promesas -esta vez cumplidas- de no retratarse en la renovación de los abonos. El termómetro de la taquilla y el extraño paisaje humano que presentó la plaza durante los días de la Feria acabó sentenciando el desastre y confirmó lo irremediable. El G-5 había echado a los penúltimos abonados de los Pagés, sí, pero también habían espantado a su propia clientela. ¿Serán capaces de recuperarla? Ahí está el lío; ése tiene que ser el objetivo definitivo de las dos partes en conflicto: volver a meter en la plaza a todos los que se fueron jurando no volver.

En los rincones del toreo ya se habla de diversos contactos que buscan revocar la situación. Todo el mundo alude al tremendo e indudable desgaste sufrido por la empresa Pagés pero se habla poco del brutal descenso de ingresos que ha sufrido la Real Maestranza desde ese 2007 que marcó el techo de la inflación taurina. También conviene recordar la dirección de algunos de los misiles que se lanzaron en la rebelión de otoño. En la trastienda del extinto G-5 -y así lo han proclamado algunos de los bardos adeptos a la causa- se cuestionaban las ganancias del cuerpo nobiliario. Pero el traído y llevado piso de plaza, no se olvide, corresponde a un acuerdo privado y aceptado por dos partes legítimamente representadas y tiene un triple destino: la conservación del coso, la beneficencia y el mecenazgo. ¿Se quería arañar de la tarta ajena? Puede ser. Mientras tanto, esperaremos acontecimientos.

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XX SEMANA CULTURAL DEL CLUB TAURINO de Trujillo




XX SEMANA CULTURAL DEL CLUB TAURINO de Trujillo
22 al 25 de octubre de 2014.
Teatro Gabriel y Galán.

  • Miércoles Día 22 de octubre a las 20,30 horas.
Conferencia coloquio a cargo Don Pedro Garcia Macías Titulada “Don Adolfo Martin, un ganadero de bravo”.
  • Jueves Día 23 de octubre a las 20,30 horas.
Mesa Redonda: Escuelas taurinas, el futuro del toreo.
Conferenciante y moderador: Don Jorge Fajardo Liñera, Presidente de la Unión de Federaciones taurinas de aficionados de España. UFTAE.
  • Viernes Día 24 de octubre a las 20,30 horas.
Conferencia Coloquio a cargo de Don Fernando Saturio Garcia Terral, titulada “Ignacio Sanchez Mejías, Torero eterno”.
  • Sábado Día 25 de octubre a las 20,30 horas.
Concierto de la Banda Municipal de Música de Trujillo, dirigida por Don Antonio Flores Sanchez.

Entrada gratuita.Organiza: Club Taurino Trujillano

Teatro Gabriel y Galán

Análisis de la temporada 2014 (I) Lo peor y lo mejor de la que acaba de terminar / J. A. del Moral




Aunque en próximos artículos iremos desgranando pormenorizadamente los distintos aspectos y el estado del toreo más actual, hoy hacemos un rápido resumen a modo de guión que ofrezca el panorama, centrándonos en qué fue lo peor y lo mejor que ocurrió en las plazas de toros durante la pasada temporada

Análisis de la temporada 2014 (I)
Lo peor y lo mejor de la que acaba de terminar


LO PEOR: El plante en forma de chantaje mafioso que cinco figuras entre las más importantes hicieron a la Real Maestranza de Sevilla mediante el cual amenazaron con no torear en la plaza de toros de Sevilla si la Institución no cumplía lo que pretendieron, fue cumplido para pasmo de todo el mundo. Ninguno de los firmantes de la carta que enviaron a la Maestranza actuó este año en la feria más emblemática del mundo, causando un daño irreparable, tanto económica como ambientalmente y no solo a la Sevilla taurina, sino a todo el toreo. ¿Les sirvió de algo a Morante, El Juli, Miguel Ángel Perera, José María Manzanares y Alejandro Talavante? Desde luego nada de nada respecto a lo que se propusieron conseguir. Y ¿qué era? Que la Real Maestranza rompiera el contrato que les liga a la familia formada por los herederos de Pagés y firmara otro con la multimillonaria familia mexicana de Bailleres. Tal chantaje fue liderado a la postre por Morante y, sobre todo, por El Juli. Pero ninguno de los cinco reconoció tal cosa. No tuvieron el mismo valor que les distingue como grandes toreros. Se acobardaron como hombres, argumentando como principal pretexto supuestos malos tratos de la empresa hacia ellos. Posiblemente los hubo y llevaban razón más o menos afectiva, pero ese no fue el motivo de fondo que les llevó a cometer tamaña imprudencia y tan colosal atrevimiento. Muchos medios afines les defendieron contra viento y marea, a la vez que atacaban a los empresarios de La Maestranza. Y otros más o menos decentes tardaron demasiado tiempo en denunciar la maniobra. Únicamente quien subscribe fue quien dio la cara y hasta se la dejó partir moralmente por El Juli que pidió al Director General de RTVE que me cortaran las alas por haber denunciado la tropelía en el programa “Clarín” de “Radio 5 Todo Noticias” del primer domingo de marzo. Y esto fue y es así de claro como verdadero. Me quedé solo ante el “miura”, pero terminé “matándolo”. Aprovecho la ocasión para dar las gracias a cuantos me apoyaron desde la afición porque del mundo profesional no hubo uno solo que dijera ni pio en mi favor, aunque yo sabía a ciencia cierta que chocar con La Maestranza y ganarles la partida era como que el presidente de la actual Generalidad de Cataluña, consiga la independencia. Cosas de locos. Tanto los cinco toreros como los separatistas catalanes.

El conflicto terminó con la ruptura del grupo como era de prever, y con el enfado de algunos de sus componentes, principalmente de José María Manzanares que fue el más perjudicado por no tener nada contra la empresa de Sevilla sino todo lo contrario y quedarse sin torear en la plaza que le tenía como príncipe del toreo para toda su vida. Todavía no me explico por qué Josemari se unió al grupito. Otro que denunció a sus colegas en el motín por dejarle solito cuando, por romper con quien le apoderaba gustosamente bien – Manuel Chopera – e irse con Curro Vázquez, fue apartado de muchas ferias.

De los otros tres, quien mejor salvó la alocada ruptura con Sevilla y, sobre todo, su honor personal fue Miguel Ángel Perera. A la postre, gran e indiscutible campeón de la campaña 2014. Y quien más quedó afectado fue El Juli quien, tras diseñar para sí mismo una temporada corta que anunció pomposa y horteramente en un acto social en Madrid, terminó saliéndole casi todo le salió mal. Postreramente arrepentido, anunció cambio de apoderamiento – a partir de ahora será el delfín de los Lozano quien reconduzca la maltrecha situación con la diplomacia florentina que siempre utilizan y tantos réditos les ha dado – y recobró el perdido equilibrio emocional imprescindible para ejercer el toreo con todas sus mejores consecuencias. Lo cierto y verdad es que El Juli terminó su temporada 2014 bastante mejor de cómo la empezó. Entraremos en detalles más concretos sobre El Juli cuando le toque en estos análisis.


Respecto a Morante de la Puebla, por caso aparte dada su excepcional personalidad artística y la enrevesada y hasta inverosímil como ser humano nada común, pudo permitirse el lujo de pasar de todo lo humano y lo divino, incluso de sí mismo, llevando a cabo una temporada más de las que viene prodigando. Siempre más pendiente de torear preciosamente bien que de hacerlo resolviendo previamente los problemas que los toros – casi todos – plantean. Y es que Morante arruina las posibilidades de muchos toros por lo mal administrador que es en el planeamiento inicial de sus faenas. Y de ahí su irregularidad triunfal, compensada con sus geniales aunque esporádicas faenas frente a toros de gran clase y con sus inimitables detalles que salpica cada vez que torea, incuso en sus peores tardes. Algo que le ha llevado a valerse e incluso a abusar del fenómeno que goza últimamente: La morantosis, que consiste en que muchos de los que van a verle, le jalean todo, hasta los enganchones y las giñás. Sin embargo, hay que reconocerle a Morante que, de todos los diestros de su cuerda a lo largo de la historia, es el que más valor ha tenido y tiene con notoria diferencia.


Otro aspecto de lo peor del año taurino 2014, se centra en la falta de público en las plazas, algo desgraciadamente convertido cuasi endémico que se debe principalmente a la crisis que todavía nos afecta todos menos a los ricos de verdad. Salvo la feria de Pamplona en San Fermín, la de San Isidro en Las Ventas en Madrid con buenas entradas pese a la perdida de abonos con respecto a los que tenía hasta no hace mucho, y quizá también la de Albacete que de todas las ferias provinciales ha sido la más exitosa en la taquilla aun manteniendo el número de festejos de siempre.


Más motivos de disgusto corre a cargo del mal estado de gran parte de la cabaña brava por varios motivos: La desaparición de ganaderías absolutamente incapaces de subsistir económicamente hablando; las graves dificultades también economicistas de la mayoría de los que subsisten. Algunos, de milagro. El bajo rendimiento de las camadas de no pocos hierros hasta hace muy poco neta e indiscutiblemente triunfadoras, como los de Núñez del Cuvillo que ya venía sufriendo un bajón, y el más prestigioso de Fuente Ymbro pese a algún toro suelto que salvó el honor de la divisa. Y el medio e irregular rendimiento de casi todas las demás, por falta de fuerza y de casta fundamentalmente pese a la nobleza de casi todas. Se salvaron algunas aunque muy pocas de las tenidas por toristas, con Victorino a la cabeza.


De lo peor de la temporada que analizamos fue la burda además de absurda campaña contra José María Manzanares a quien reventaron muchas actuaciones, sobre todo en Madrid y este año hasta en Bilbao. Algo insólito en esta serísima plaza. Orquestada por parte de la prensa al servicio de bastardos intereses de determinados círculos profesionales que no aceptan que el de Alicante sea una de las grandes figuras actuales ni lo que, por consiguiente, viene ganando. Pero lo peor es que esta machacona campaña caló y sigue calando. Por fortuna, no afectó ni afecta al torero que cuajó una campaña de gran regularidad triunfal. Más adelante escribiremos más sobre el Manzanares del 2014.


Y el último motivo de lo peor fueron las graves y muy costosas de recuperar cogidas que sufrieron en la Feria de San Isidro, el novillero Posada de Maravillas y el matador de toros, David Mora, que tuvieron que dejar totalmente de torear y ya veremos cuando vuelven en plenitud de facultades.
LO MEJOR
Corre principalmente a cuenta de algunos toreros y novilleros. Empezando por la grandísima y grandiosa campaña que hizo Miguel Ángel Perera de principio a fin de la temporada tanto en España como en Francia en todas las grandes plazas y ferias salvo en la de El Pilar en Zaragoza sin suerte alguna con sus toros, realmente impracticables. Y ello a pesar de que a su toreo no le adorna ningún “don” especial…


Por lo que respecta a las demás figuras aún jóvenes, es imposible negar que la campaña de Manzanares ha sido francamente buena con las excepciones de la ya aludidas plazas que le hicieron la vida imposible a cosa hecha, premeditadamente hostiles. De entre los principales, por unas razones o por otras bien sean de carácter administrativo o por causa de percances, también figura Alejandro Talavante pese a no poder redondear este año aunque sí llevar a cabo varias faenas estupendas con su especialidad más sutil y señera cada vez que utiliza su mano izquierda de oro para dar los naturales más admirados de todo el escalafón.


Añadir las desigualdades de los grandes e ilustres ya nombrados y comentados, Morante y El Juli. Respecto a este último, decir por adelantado que continuó demostrando su maestría y su poderío incuestionables aunque casi siempre frente a los toros de sus tres o cuatro ganaderías predilectas, las más lucibles en líneas generales, en las que por cierto suele elegir lo que le da la real gana e incluso impide que lotes por sus gentes reseñados caigan en manos no afectas que no sean las suyas y a lo sumo de sus diestros protegidos, lo cual es una vergüenza para él y para los ganaderos que se dejan manejar. El maniobrerismo de Julián López entre bastidores intentado perjudicar al torero que más teme y envidia, Ponce, también le salió al revés de lo que pretendía. Lo mismo que sus pretendidas gestas.Lamentablemente, El Juli fracasó en toda regla en las corridas requeteanunciadas como tales de Miura en Nimes – vergonzosa – y de La Quinta en Mont de Marsan y en Bilbao. Que algunos crean que matar toros de La Quinta es un gesto, hacerles recordar que cuando los Santacolomas más genuinos de Buendía se lidiaban en casi todas las grandes ferias, las figuras las mataban y triunfaban con ella sin presumir de nada. Y por lo que respecta a las maneras de torear de El Juli, también hemos apreciado la gran diferencia entre El Juli de los últimos años hasta que sufrió la muy grave cornada en Sevilla hace dos temporadas y cómo ha toreado este año demasiadas veces, forzado, agachado, ventajista y antiestético hasta muy al final de la presente temporada que le vimos mejorar notoriamente, lo que celebramos aunque no merezca nuestra celebración. Otros en el mismo caso que el mío, dudo que lo reconocieran sin ambages.



De ninguna manera queremos dejar en el olvido al torero más tópicamente despreciado de los actuales más importantes por los que se creen sabios de la afición y de la crítica: David Fandila El Fandi. Continúa manteniendo su bandera en todo lo alto sin que le abata ninguna tormenta natural ni artificial sobre su indudable personalidad. La de uno de los toreros,todo terreno, mejores que hayamos visto.


Pero esta temporada hubo un caso aparte de todos los toreros: Enrique Ponce. La histórica campaña del gran maestro por antonomasia, tanto en España como en Francia, fue uno de los grandes acontecimientos. Sumó en 2014 la temporada que hizo el número 25 ininterrumpidas como matador de toros de su impar carrera por todos los conceptos. Iniciada, además y para mayor merito, con un gravísimo percance en las Fallas de Valencia que le pudo costar la vida, y continuada apenas un mes después, nada menos que reapareciendo en Sevilla y, a los pocos días, en Las Ventas de Madrid. Y, para colmo, sin suerte con los toros que le cupo lidiar y matar en ambas plazas. Ponce fue recibido con un respeto imponente en estas dos plazas y más tras andar muy por encima del ganado que tuvo que enfrentar.



Pero luego, en todos los ruedos donde actuó hasta cerrar su campaña en Zaragoza, llevó a cabo extraordinarias obras maestras, auténticas lecciones de lidia y de toreo. Singularmente perfectas y quintaesenciadas con los toros buenos que le tocaron – Ponce torea mejor cada año que pasa -, e importantísimas con los malos de cualquier clase y hasta de mala condición que también abundaron. De no haber fallado tanto con la espada, se puede decir que Ponce habría salido en hombros en la mayoría de sus actuaciones. Lo consiguió en muchas. La más notable fue en la tarde que indultó un toro de Juan Pedro Domecq en Murcia. Le tocaron la Marcha Real mientras daba la vuelta al ruedo con las dos orejas y el rabo simbólicos que le concedieron.
De entre los más serios aspirantes a ocupar puestos relevantes en la primera fila del toreo, hay que mencionar la temporada que cuajó el sevillano Daniel Luque. Coronada con una esplendida actuación frente a seis toros imponentes de otras tantas ganaderías en Zaragoza. Bien podemos afirmar que, por fin, Luque consiguió lo que tanto ansió desde que tomó la alternativa en un ejemplo paradigmático del refrán que dice, quien la sigue y persigue, la consigue.


Apuntando posible subida a puestos avanzados, cabe también mencionar al sevillano Pepe Moral, una de las revelaciones del año algo tardía pero revelación al fin y al cabo.
Pero en esta temporada de 2014 ha ocurrido algo importantísimo de cara al futuro: La consecutiva irrupción de una baraja de novilleros dotados de extraordinarias virtudes reunidas en sus solas personas, lo que anuncia la gran posibilidad de encontrarnos ante una nueva generación de más que posibles figuras para el relevo glorioso de los que todavía ejercen de tales. Aunque para llegar a serlo tendrán que batirse el cuadro con los que todavía mandan, estos son los nuevos privilegiados: El peruano de Lima, Andrés Roca Rey, los españoles Borja Jiménez, José Garrido, Ginés Marín, Varea y, al parecer, el mexicano Juan Pablo Llaguno que acaba de pegar un serio aldabonazo con futuro asegurado en la plaza más seria de México, Guadalajara. Bien venidos sean todos.


Muchos más toreros quedan en el tintero por analizar. Pero, en absoluto, más importantes que los mencionados en este primer capítulo de los resúmenes de la temporada 2014. De todos escribiremos más adelante.
Finalmente en cuanto a lo mejor del año, añadamos el reconocimiento que merecen los criadores de las ganaderías de Alcurrucén, Victoriano del Río y Garcigrande-Domingo Hernández. También quedan otras varias por nombrar aunque no consiguieran tantos éxitos como las señaladas.


Y con respecto a las labores empresariales, destacar a los que rigen la plaza de Las Ventas con un San Isidro de 30 festejos consecutivos, repletos de tardes importantes cuando no celebradísimas; la siempre acertada gestión compartida de los hermanos Chopera, Pablo y Oscar con la Junta Administrativa de la plaza de Vista Alegre de Bilbao bajo la excelente presidencia de Javier Aresti; la de los hermanos Lozano en Albacete y Pontevedra; la recientemente regida por Tomás Entero de El Puerto de Santa María en su plausible propósito de rescatarla como merece tan singular e histórico escenario; y los en varios cosos juntos, Simón Casas – siempre espectacularmente imaginativo en su Nimes – con José Cutiño, por sus gestiones, propia desde hace mucho tiempo en Olivenza y gratamente compartida en Granada, Málaga y Zaragoza, por cierto resucitada para la historia y ya era hora en el 250 aniversario de su inauguración. También faltan en este primer apunte plazas y nombres de otros gestores dignos de mención. Pero los que acabamos de señalar, son los principales. 



Una profecía de Eugenio Noel / J. R. M.


Eugenio Noel


Muy a duras penas, como quien sube penosa cuesta y le es preciso detenerse, unas veces para tomar aliento y otras para regodearse con la vista de una linda flor nacida en medio del erial, así acabo de releer un libro de Eugenio Noel titulado Señoritos chulos, fenómenos, gitanos y flamencos. A Eugenio Noel, buen escritor, se le fue la mano en su pasión antitaurina. Este libro sobre los señoritos chulos, los fenómenos, los gitanos y los artistas flamencos podía haber sido muy interesante. Contiene muchos datos ciertos, muchas sagaces observaciones, muchas diatribas justas; pero todo está deformado por un afán de recargar las tintas, de acumular horrores y episodios grotescos y falsos, que invalidan en el lector desapasionado la fuerza de la verdad, que el autor encubre innecesariamente con clara y desagradable exageración.

Señoritos chulos, fenómenos, gitanos y flamencos está impreso en 1916. El tiempo en el que Joselito y Belmonte alcanzan su momento cumbre. Eugenio Noel escribió lo que voy a trasladar íntegro, porque no tiene desperdicio:

«El que esto escribe defendía en un grupo cierta vez el alma noble del toro. Si mal no recuerda, se dijo algo parecido a esto:

- Día llegará, y no tardará mucho, en el que las empresas de Seguros se arriesguen a firmar pólizas con los fenómenos.

- ¿Por qué? Preguntaron.

- Muy sencillo. Los toros son cada día más pequeños; esto no quita ni pone rey, pero ayuda al fenómeno. El toro pequeño tiene la cabeza pequeña, sea cual sea su raza o cruzamiento, y las defensas más cortas y débiles. De otra parte, los cruzamientos -hechos a mansalva, por la codicia de los ganaderos, exigencias de los mismos fenómenos y convenios de los empresarios- son cada vez más frecuentes, descuidados y bastardos. Como el pedido de reses llega ya al absurdo y se pica en el ruedo cada vez peor, y como les viene en buen resultado a los «maestros», a medida que desciende el papel del toro sube el del torero, el riesgo es infinitamente menor y el público puede pedir que el cuerno se lleve la pechera de la camisa del diestro en un pase de muleta.

- Por tanto, hay cada vez más seguridad en el oficio.

- Esa seguridad ha creado los fenómenos.

- ¿El pueblo lo sabe?

- Lo presume; pero se deja engañar. Los fenómenos matarán el toreo. Después de ellos no podrán venir sino domadores que harán reír y bailar a los toros.

- ¿Es posible?

- Es fatal. La tragedia concluirá en sainete.

- ¿De modo que los fenómenos matarán el toreo?

- Lo pondrán en ridículo, que es lo mismo. La afición no podrá soportar la revelación del engaño; forcejeará porque su pasión no sucumba. Y con ella se irá otra de esas simulaciones a las que con tanta frecuencia ha tenido España que recurrir.

- ¿Y esa religión del valor?

- Lo que hay de bueno en ella, perdurará; el ejemplo del toro.

- ¿La exposición del torero?

- La destreza querrá decir eso de exposición. Lleva en sí los gérmenes de muerte. Con poco que avance se convertirá en prestidigitación.


Como ven ustedes, una corrida y otra, esta profecía se está cumpliendo en todas sus partes. Pocas páginas más adelante, Eugenio Noel decía:

«Los trajes (de los toreros) se han ido poco a poco afeminándose; se han alfeñicado los rostros, han disminuido las tallas, se han aniñado las formas, el movimiento, buscando la elegancia; cayó en el funambulismo, y los ha ido imaginando así el espectador, formándolos a su gusto. Si Goya fuese con Zuloaga a una corrida de toros saldría asustado. Estos toreros son niños prodigios que la lidia ha embrutecido. Sus masas son de adolescentes, y sus líneas, de hombretones. Su rostro duro no corresponde a su cuerpo fácil. Su mirada no es de su edad. El pueblo les guía, les aconseja, les exige y ellos dejan hacer, porque en esos niños-monstruo no hay voluntad. Morirían si el pueblo lo pidiera. No son atletas, ni luchadores, ni gladiadores; son iluminados, jovenzuelos paridos por un pueblo que necesita colosos y crea su caricatura. La gracia vana de la lengua pasó a sus músculos; es la misma. El pueblo los ha hecho como él es; no los adoraría si fuera de otra manera. No se trata de burlar a un toro; se trata de divertirlos a ellos, de hacerles olvidar su esterilidad. Esto ha originado esos cromos actuales, de lidiadores grotescos, cómicos, que representan un drama muy grande, actores inconscientes sobre la arena ardiente del circo, que es un proscenio.»

El espacio me impide adentrarme en los comentarios que merece esta impresionante profecía, hecha en el año 1916, cuando la gloria inmarcesible de Joselito y Belmonte estaba en su apogeo. Comentarios que, Dios mediante, haremos el próximo número.

Antonio Díaz-Cañabate, 1950