la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 19 de diciembre de 2014

Con la vista en el futuro / po rÁlvaro Rodríguez del Moral


  


Álvaro Rodríguez del Moral
El Correo de Andalucía. 
El curioso plan ‘Renove’ de los Choperitas. 
El diestro Manuel Escribano sorprendió al mundillo taurino la semana pasada escogiendo el ancho paraguas de la empresa de la plaza de de Madrid para consolidar su presencia en las ferias en la temporada 2015. El comunicado del diestro de Gerena se acompañaba de unas declaraciones grandilocuentes de José Antonio Martínez Uranga que cobraron sentido con el proyecto presentado algunos días después. Los planes de los Choperitas se fundamentarían, textualmente, en “la falta de oportunidades de que disponen numerosos matadores con verdaderas aptitudes”, una situación que estaría remachada con el panorama reduccionista que vive la economía en general y el toreo en particular. Partiendo de esa base, aseguran los empresarios donostiarras, se tomaría la representación de ciertos matadores y novilleros -hasta ahora son el propio Escribano y Francisco José Espada- para facilitar su acceso a las ferias sin perjuicio de que los interesados nombraran su propio equipo. El plan, que tiene carácter bienal, estaría enfocado a encontrar un mentor definitivo para los toreros tutelados, que contarían con todo el potencial taurino de la empresa Taurodelta para el desarrollo de sus respectivas carreras y cederían el correspondiente porcentaje de sus honorarios que se destinaría a sufragar este programa al que sólo podemos desear un buen fin y frutos reales. Suerte; la necesitarán.

Pensando en los frutos del 18-D. Mientras tanto permanecemos expectantes y ¿por qué no? esperanzados con los frutos del encuentro sectorial que sentará en una misma mesa, por fin, a una parte más que representativa de todos los sectores del negocio taurino. Sabemos de sobra que todos y cada uno de los intentos anteriores para vertebrar este mundillo se han contando por fracasos pero no podemos dejar de felicitar a la Unión de Criadores por tirarse de nuevo a una piscina que debe tener algo más de agua esta vez. El beneficio de la duda ya lo tienen. Con el escepticismo de coletudos y empresarios, ¡ay!, ya contaban… Y nos vamos marchando, no sin antes comentar el llamativo titular dictado por Miguel Ángel Perera en la recentísima entrevista concedida a la revista XL Semanal. La andanada en la línea de flotación de los Matilla-Balañá no admite tiritas. Cambiamos de tema confirmando un secreto a voces: la gestión de la plaza de toros de Los Califas ya pertenece al nuevo señor del amor, el saber y las dominaciones. Que brinden con tekila. Sólo una cosita más: la jugosa oferta que tendría Francisco Rivera encima de la mesa será muy difícil de rechazar pero en la orilla derecha han fruncido el ceño.

Historia romántica del Napoleón de los toreros / por Rosario Pérez

Retrato de Francisco Montes «Paquiro»

Francisco Montes «Paquiro» hizo aportaciones imprescindibles a la Tauromaquia
Historia romántica del Napoleón de los toreros

ABC.ES / MADRID
Francisco Montes «Paquiro» hizo aportaciones imprescindibles a la Tauromaquia

l Napoleón de los toreros. Así bautizaron a Francisco de Paula José Joaquín Juan Montes Reinas, Paquiro a secas en los carteles. Nacido en 1805 en la localidad gaditana de Chiclana en el seno de una familia acomodada, esa posición económica se truncó y se vio obligado a trabajar de albañil y a abandonar la idea de su entorno de que fuese cirujano.

La vida le tuvo otro destino preparado: después de ver con su mirada de niño cómo los franceses invadían su pueblo y perder cierto estatus por un problema laboral de su progenitor, su familia se vio obligada a cambiar de domicilio. Hete ahí que la nueva casa estaría junto al matadero, donde comenzó su contacto con el ganado.
Alumno de Pedro Romero

Auspiciado por Jerónimo José Cándido, ingresa en la Escuela dePedro Romero, que se entusiasmó con el prometedor torero. Con estas palabras publicadas en el Correo Literario en 1932 se refirió a Paquiro: «Francisco Montes entró de alumno en la Real Escuela de Tauromaquia gozando la pensión de seis reales, concedida por Su Majestad a los de esta clase, y que como diestro primero puse en él todo mi conato por obligación, y por advertir en él que carecía de miedo y estaba dotado de mucho vigor en las piernas y en los brazos, lo que me hizo concebir sería singular en su ejercicio a pocas lecciones que le diese... Así, tras un breve paso por la Escuela de Tauromquia y con veinticinco años encima nos lo encontramos preparado para, en un par de años, conquistar como nadie, con suvalentía sin límites y su vigor físico, la plaza».

Toreó hasta seis tardes en Madrid en 1831

Torero muy completo, se presentó en Madrid el 18 de abril de 1831. Pese a no andar acertado con el acero, gustó tanto que toreó hasta cinco tardes más (¡cinco, sí!) en latemporada madrileña: el 25 de abril, el 16 y el 23 de mayo, el 11 de junio y el 26 de septiembre. No bastaría con eso, un lustro después se apuntó a todas las corridas. En 1833, triunfó a lo grande y las dos temporadas siguientes se convirtió enun líder.

Predilecto de los públicos, el pueblo se inventó esta coplilla: «Para sabio, Salomón; Paquiro para torero; para gobernar España, don Baldomero Espartero».

Con la fortaleza física mermada, se retiró en 1847 y se dedicó alnegocio vinícola. No fueron bien las cosas y, tal vez recordando la época en la que cobraba hasta dos mil reales por toro lidiado, decidió reaparecer en 1850. Nada fue igual y sufrió una durísima cornadade la que no logró recuperarse del todo. Moriría un año después por unas fiebres. Hubo «gran luto y sentimiento general», se recordaba en el catálogo de la exposición «Paquiro y su tiempo».
Grandes aportaciones

Inteligente, rodeado de las mejores cuadrillas y experto capotero, vivió la época del romanticismo español. Una de sus máximas aportaciones fue la publicación en 1836 de su Tauromaquia completa, en la que no solo figuraba la técnica lidiadora, sino que supuso la base de una reglamentación de cara al futuro.

Paquiro imprimió, además, lujo al terno: «Introdujo el uso de las borlas o machos, alamares y lentejuelas para recargar un vestido de torear que cada vez se va haciendo más complicado en su composición y adorno, olvidándose ya definitivamente el uso de ropa corriente para intervenir en una función de toros», cuenta Paco Delgado en «Los colores del toreo». Además, acortó la chaquetilla, con oberturas en la axila para moverse mejor, y ensalzó las hombreras. Usó el raso como fondo de chaquetilla y se enriquecieron los bordados, además de incorporarse los alamares. Y el elemento imprescindible: la montera, «toque de distinción que tuvo como origen el deseo de lidiadores plebeyos de emular a nobles y caballeros que alanceaban toros y que se cubrían y protegían con cascos».

Tocado con montera y moña y envuelto en un vestido poblado de oro y pedrería, es famoso su retrato de Antonio Cavanna. Francisco Montes, en torero. Así era Paquiro... y «la viveza de sus ojos en un rostro impasible» (Gautier).

Navidad: Felicitación del la Comisión Taurina Municipal de Mérida-Venezuela






jueves, 18 de diciembre de 2014

El PSOE vuelve a llevar al Congreso la reconversión del Valle de los Caídos


"...Los populares defienden que el mausoleo es «un lugar pacífico» y «sin significación política», por lo que piden a los socialistas que «dejen de una vez descansar a los muertos en paz»..."


El PSOE vuelve a llevar al Congreso la reconversión del Valle de los Caídos

«Dejen de una vez descansar a los muertos en paz y cicatrizar las heridas que, dolorosamente, tuvieron abiertas dos generaciones» es uno de los argumentos que ayer utilizó el PP para rechazar una iniciativa del PSOE que reclamaba al Gobierno «resignificar» el Valle de los Caídos y al Congreso declarar previamente que el mausoleo que guarda los restos del general Franco es «contrario a la cultura de la paz».

En un debate celebrado ayer en el marco de la Comisión de Cultura de la Cámara Baja, la diputada popular Rocío López defendió que, según la Ley de la Memoria Histórica aprobada durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el Valle de los Caídos «es una iglesia y es un cementerio, es un recinto sin ninguna significación política», a lo que añadió que es «un lugar pacífico que fue concebido como lugar de encuentro de los que murieron en la Guerra Civil». A su juicio, el PSOE que convierte ese mausoleo «en arma arrojadiza» y sus propuestas para que sea reconvertido «rezuman odio».

Tiempo de Navidad en Baeza




Baeza (Jaén) Navidad 2014

Fotografías: La Loma








 















Puerta de Úbeda

miércoles, 17 de diciembre de 2014

UN REDIVIVO HOMBRE DEL RENACIMIENTO O UN HUMANISTA ROMÁNTICO / Jesús Cuesta Arana




David Galván, esencia humana y torera, este flamante libro de José Salguero, siempre es recibido con silencio respetuoso.



UN REDIVIVO HOMBRE DEL RENACIMIENTO O UN HUMANISTA ROMÁNTICO


Jesús Cuesta Arana
Para retratar a José Salguero Duarte, hay que ponerle de fondo un forillo de los tiempos de Leonardo, León Bautista Alberti o los Médicis, entremezclado con un paisaje entre el Campo de Gibraltar y la Toscana italiana. Sin duda, estamos ante un renacentista barbado y con terne sombrero –eso si- que pisa en el mundo de hoy. Dan razón sus facetas como pintor, escritor, editor, cronista, poeta, pregonero, crítico taurino, fotógrafo... Su summa artis comprende 24 exposiciones, entre colectivas e individuales, con un buen fajo de premios y reconocimientos a pesar de su tardía vocación. Escritor de mucha prole, con 18 libros al aire y la luz de la calle. Un diletante. Conversar con él, es entrar en un calidoscopio de saberes, aunque perfilando, aún más, su retrato psicológico, también cuadra con mucha carga de humanismo entreverado de romanticismo –por temperamento y carácter- de alto voltaje. Nace y se hace, asistido en la máxima de Píndaro: “Llegar a ser lo que eres”. En este punto, viene Ortega y Gasset a remarcar, cuando filosofa que cada uno es por mitad, lo que él es y lo que es el ambiente donde vive. Sus cualidades así lo delatan: romántico, generoso, soñador, auténtico... Fiel a sus convicciones y a sus orígenes. Siempre dando el salto mortal, al vacío, entremedio de la gente mediocre que se alían para desprestigiar. De la gente que padece la tristeza del bien ajeno. Casa bien el temple con la pasión, cogiéndole la vez a Heráclito: es calmo e inquieto a la vez. Como Juan Belmonte (El Pasmo de Triana), es rápido y lento. Se mueve siempre exquisito en una armonía de contrarios. Es un artista, por encima de todo, que escribe y pinta con mucha veta expresionista, fauves (fieras) y primitivista. A sabiendas, que el gris es la renuncia, la lejanía del color. Lo importante es adaptar el ojo lo mismo a la luz que a la oscuridad, aquí está el cónquibus. Todo en la vida es “pintable” ¿Acaso Velázquez no pintó el aire en Las Meninas?

El ingenioso Salguero, o he aquí un hombre pegado a un sombrero –en la calor y en el frío-, vive en un mundo en derredor, lo mismo en el mapa gibraltareño de sus sueños-pan de cada día, que en el círculo mágico de las plazas de toros. Dos espacios vitales que forman y conforman su espléndida personalidad. Un hombre refractario a las convenciones que, como romántico de buena vitola, nada muchas veces a contracorriente. Siempre advertido de que se aprende más de los fracasos, nunca de los éxitos..

La gente de edad, abunda en la fe que el tiempo siempre es el mismo; los que pasamos somos nosotros. Lo que si es cierto, es que el tiempo no se mide por los años, sino por las cosas que se viven. Todo en la vida debe ser tocado por el soplo de lo divino. Entre la magia, la poesía y la filosofía es como debe sentirse el arte desde los primeros aires primitivos. Todo esto, lo percibe Salguero, desde nativitate y así lo refleja en su variopinta obra. Lo importante es tener siempre conciencia histórica: saber en qué contexto se mueve cada uno; aunque no es condición sine quanon retratar o reflejar la realidad circundante. No ser un notario fiel y formulario de las cosas que ocurren. Hay un mundo interior. De la misma manera que un niño dota de alma a las cosas, el creador también tiene ese sentido connatural. Es decir, insuflar alma a cualquier proceso creativo. Detrás de cada obra hay una persona. Un respeto. Günter Grass creía que incluso los libros malos son libros y por tanto sagrados. A más libros, más libres, es la áurea ecuación.

José Salguero Duarte, autor incansable, acaba de dar luz y azogue a otro nuevo libro: David Galván, esencia humana y torera. Anteriormente, el autor de la Línea de la Concepción aborda poesía, ensayo, biografía, crítica, artículos con especial tino y sensibilidad.



En esta nueva entrega, se alumbra la biografía de un joven torero: David Galván. La poca cronología vivida del torero de la Isla de San Fernando, no es rémora para presentar una vida rica en sensaciones y vivencias plenas de contrastes. El torero en general vive más a prisa que el común de los mortales, Cada día, que pone rumbo a la plaza, es una aventura y por ende, concentra muchas interioridades que van sin solución de continuidad desde el triunfo al fracaso, desde la apoteosis a la tragedia. De modo que, cada vez que se pone el terno de torear tiene una nueva vida que contar. A Manuel Benítez “El Cordobés”, le oigo decir graciosamente, en su habitual cafetería al pie de su casa de Córdoba, que los gatos tienen siete vidas, pero que él tiene miles, tantas vidas como toros lleva lidiados.

El autor linense, en este libro, cuenta la vida y sensaciones de un torero que sube, sin descanso, peldaño a peldaño, la pina escalera de la gloria. David Galván, apunta en su cuaderno dorado una trayectoria fulgurante de novillero; dos años de alternativa con relevantes actuaciones. Unas credenciales conseguidas a buena ley. Y un último percance serio. Tirando de hemeroteca, se puede constatar que estamos ante un torero de ciencia y esencia. En la línea clásica, pero con toques de modernidad. Que no torea, sino que sabe torear. Atesora entre otras virtudes señeras: el temple y la emoción y además con acento personal ¿Qué más se puede pedir? Nace en lo que no se aprende. Desde niño, sabe que el arte es un juego serio como la realidad. Un juego serio porque brota del corazón. Ya se sabe que es en el corazón donde anidan todos los misterios de la vida. David Galván, va cada día, a la plaza a decir su misterio, con toda la sal de su tierra y la hondura cantaora de su paisano Camarón por soleá. El joven maestro de la Isla, de gran calidad humana, vive para el toreo como en un sacerdocio. Una entrega total. Cuesta subir muchos sudores y renuncias y luego mantenerse. Es ley universal. Tiene la suerte de tener a la vera al maestro y mentor, el matador de toros José Antonio Ortega (Orteguita), cuerda de transmisión de saberes, de los secretos del oficio en suma, porque lo demás ya lo lleva el torero. Lo importante, es agarrar cosas de aquí y de allí, sin dejarse influenciar, sin amanerarse, como oigo decir a Paco de Lucía. (En el momento que escribo estas líneas, el genio algecireño de las seis cuerdas, acaba de tirar para arriba, donde cantan y habitan las estrellas de verdad).

El autor, alumbra a la vez el texto con un álbum de magníficas fotos -realizadas por él mismo-, la trayectoria de David Galván vivida en primera persona. Desde la cercanía. Tangible. Consciente que a pesar de todo, siempre en la vida del ser humano existe una terra incognita o una zona de sombras. A la postre, lo que no se cuenta de la vida de una persona suele ser lo más interesante.

Escribir sobre el Toreo y sus protagonistas para Salguero, es torear en su plaza a toro de carretón o en el patio de su casa con una toalla. ¿Quién no da alguna vez un pase al viento con una toalla? En esta biografía del artista-torero David Galván, se aprecian tres saberes fundamentales: un saber histórico, producto de su seguimiento al torero de plaza en plaza, un saber técnico, al reunir tanto material para profundizar en lo posible en el personaje y por último, un saber teórico o teorético, alimentado por su relación en la vida y en la obra estudiada a través de los medios abiertos al saber. Vivencias de primera mano o referenciales, entrevistas, lecturas específicas y generales a compás con una y mil fotografías, desde todos los ángulos y perspectivas, forman el corpus de este delicioso libro, motivo de celebración y que invita a la lectura de punta a cabo, por el tono de entusiasmo que le imprime su autor .Un logro.


Hacer la biografía de un torero –siguiendo al profesor Manuel Alvar- encierra mucho riesgo, porque el torero se desplaza (en el bien y en el mal) hacia el límite del mito; entonces la historia se desvirtúa y el relato no cuenta por la historia, sino por su representación en la historia. Por tal razón, Salguero que vive a tope la Fiesta de los Toros Bravos, sabe sortear a cuerpo limpio, las embestidas del sensacionalismo; la flama sentimentaloide, la fauna trompetera y todo el muestrario de clisés o lugares comunes que rodea el planetario taurino. Hay que mostrar al personaje y desposeerlo de abalorios insulsos. En saber que estamos en el mundo; pero el mundo puede estar en nosotros mismos. El torero es un ser fascinante que se mueve en un aura mágica. En una suerte –recordando a Antonio Mairena- de razón incorpórea. En un universo intransferible. Un sueño visible. O mejor dicho: se puede soñar dentro de un sueño. “Soñar que se sueña” como apunta Ramón J. Sender. De modo que, José Salguero, más que escribir la vida de un torero, escribe la vida de un sueño que sobrecamina, a pasos seguros, hacia la glorificación, Por los sueños no discurre nunca el tiempo. Y el tiempo avisa que, David Galván, es un torero para soñar. Porque él mismo es un sueño que se viste de luces. De tal manera, que cada vez tiene más cerca –este año así lo canta- de abrir de par en par la Puerta Grande que da a la Gloria Grande.

Para concluir, siempre la llegada de un nuevo libro es motivo de echar las campanas al vuelo. En estos tiempos, en que la tecnología punta, es una galerna que se lo lleva todo por delante. Viene a bien, la socorrida metáfora, que no es José Salguero, quien va a salir a hombros por la puerta triunfal, sino este libro con sabor a mar isleño y brisa de la Bahía de Algeciras.

El maestro Pape Luis Vázquez (del que tengo el inmenso honor que me prologue un libro, Juan Belmonte, la huella de un retrato), le oigo decir una vez, en su barrio de san Bernardo: “Hay dos clases de silencios, uno, el de respeto y el otro, el de la indiferencia en las tardes malas ¡Qué cosa más mala! Prefiere uno mejor, esa es la verdad, la bronca…” Al rumor de estas palabras se figura un nocturno sevillano, encendido por el verso de Heine: “que las estrellas son inquietos pensamientos de oro que tiene la noche”.

David Galván, esencia humana y torera, este flamante libro de José Salguero, siempre es recibido con silencio respetuoso. De admiración hacia una persona de vuelo libre que se expresa–sin recovecos, ni gramática parda-, como el alma le grita por dentro.

Lo escrito siempre permanece. De modo que, amigo José, permíteme que entre en escena o dentro del cuadro, y me prestes tu sombrero, para quitármelo ante ti a guisa de brindis, muy toreramente.

Mundial, Mundialito, Mundialón.../ Juan Manuel Rodríguez



"... Pero hete aquí que, coincidiendo precisamente con el hecho de que el Real Madrid puede ganar por primera vez esta nueva competición, el Mundial ha pasado a ser denominado por las teles Mundialito y los rivales del equipo blanco son rivalitos tan pequeñitos como el modestito Cruz Azul de Mejiquito al que ayer ganó por 4-0. Una cosa: si el Mundial es Mundialito, ¿las teles son televisioncitas?..."

 Mundial, Mundialito, Mundialón...

El Mundial de Clubes (la antigua Copa Intercontinental con más equipos para que así la FIFA pueda ganar más dinerito para el tito Blatter) ha adelgazado un montón desde la última vez que lo ganó el Barça de Guardiola. Cuando lo ganó el Barça de Guardiola era el Mundial a secas y, para algunos, incluso el Mundialón. Todo sumaba para el Barça de Guardiola, el Mundialón de Clubes, el Supercopón de España, la Supercopaza de Europa, la Copaza del Rey, todo... Pero hete aquí que, coincidiendo precisamente con el hecho de que el Real Madrid puede ganar por primera vez esta nueva competición, el Mundial ha pasado a ser denominado por las teles Mundialito y los rivales del equipo blanco son rivalitos tan pequeñitos como el modestito Cruz Azul de Mejiquito al que ayer ganó por 4-0. Una cosa: si el Mundial es Mundialito, ¿las teles son televisioncitas?...

Sinceramente no comprendo este engorde o adelgazamiento del torneo según quien compita en él. O siempre Mundial o siempre Mundialito, ¿no?... Ayer, por ejemplo, fue primero Mundialito y luego Mundial dependiendo del estado de ánimo del narrador. El Mundial es Mundial, ni Mundialito ahora que el Real puede conquistarlo ni Mundialón cuando lo ganó el Barça de Guardiola ni tampoco Copa Toyota o, ya despectivamente, "la Toyota", como si fuera una vecina japonesa que nos cae mal. Y los rivales son los que son. Siempre supuso un "engorro" para los clubes europeos disputar la Copa Intercontinental. Los más motivados fueron históricamente los equipos sudamericanos que se encontraban con una ocasión única de medir sus fuerzas con el campeón de Europa. El aliciente para el Madrid es conseguir llevar hasta sus vitrinas un título de nuevo cuño pero que, en el fondo, es la Intercontinental de toda la vida. Y de esas el Real tiene tres.

El 4-0 al Cruz Azul que supone la vigésimo primera victoria consecutiva del equipo de Ancelotti, que también ha superado el récord de goles del Barça en 2012 alcanzando la cifra de 176 en 2014, no habla mal del rival mejicano del Madrid sino extraordinariamente bien del Real de Cristiano, Bale, Benzema, Isco, Ramos y compañía. En la Liga española, una de las más potentes del mundo, este Real Madrid le ha marcado 8 al Deportivo, 5 al Elche, otros 5 al Athletic, 5 más al Levante, 3 al Barcelona, 4 al Granada, 5 de nuevo al Rayo, 4 al Eibar, 3 al Celta y otros 4 al Almería. Con estos datos en la mano, y puesto que el Cruz Azul está en la media de goles encajados, está claro que el equipo mejicano podría jugar perfectamente en España sin desmerecer en absoluto. Por mucho que se empeñen, que lo hacen, no menguan los rivales, no, crece un equipo histórico, "una máquina" según Capello. Por mucho que insistan, que mira que insisten, no es Mundialito ni Mundialón sino Mundial. 

El peso del torneo lo determina la importancia de sus participantes y en el de este año interviene, además del mejor Real Madrid en mucho tiempo, ni más ni menos que el equipo de Su Santidad El Papa Francisco, que si llega a la final y pierde ante el Real Madrid pasará a denominarse de inmediato San Lorencito de Almagrito pero que si gana quedará bautizado como San Lorenzón de Almagrón. Como el Mundialón que ganó Guardiola y el Mundialito que puede ganar Ancelotti.ercontinental con más equipos para que así la FIFA pueda ganar más dinerito para el tito Blatter) ha adelgazado un montón desde la última vez que lo ganó el Barça de Guardiola. Cuando lo ganó el Barça de Guardiola era el Mundial a secas y, para algunos, incluso el Mundialón. Todo sumaba para el Barça de Guardiola, el Mundialón de Clubes, el Supercopón de España, la Supercopaza de Europa, la Copaza del Rey, todo... Pero hete aquí que, coincidiendo precisamente con el hecho de que el Real Madrid puede ganar por primera vez esta nueva competición, el Mundial ha pasado a ser denominado por las teles Mundialito y los rivales del equipo blanco son rivalitos tan pequeñitos como el modestito Cruz Azul de Mejiquito al que ayer ganó por 4-0. Una cosa: si el Mundial es Mundialito, ¿las teles son televisioncitas?...