la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 23 de enero de 2026

¿Puede dimitir un orangután? / por HUGHES


'..El hombre es el animal que dimite. La etología ha estudiado muchas fronteras entre el hombre y el animal, pero ¿se ha preocupado de la dimisión? ¿Puede dimitir, por ejemplo, un orangután? La dimisión parece una frontera entre el ser humano y el primate. El humano dimite, el homínido no..'

¿Puede dimitir un orangután?

HUGHES
Dimitir está en la boca de todo el mundo. Se considera a la vez un triunfo político del que lo pide y un acto de dignidad política y personal de quien lo hace.

El hombre es el animal que dimite. La etología ha estudiado muchas fronteras entre el hombre y el animal, pero ¿se ha preocupado de la dimisión? ¿Puede dimitir, por ejemplo, un orangután? La dimisión parece una frontera entre el ser humano y el primate. El humano dimite, el homínido no.

Porque dimitir implica juzgar la propia acción desde un punto de vista abstracto, imparcial, algo no observado o solo de forma muy rudimentaria en primates. Pueden reaccionar a injusticias, pero no aplicar principios normativos abstractos sobre sí mismos. No pueden realizar operaciones morales que impliquen justicia, bien común, razón práctica o prudencia.

Desde este punto de vista moral, que el orangután dimita es imposible.

Ahora bien, hay otra línea de pensamiento porque el orangután sí es capaz de retirarse o abandonar. Puede dejar de cooperar, evitar un conflicto o retirarse de un grupo e incluso rechazar una tarea.

Esta retirada puede producirse por la presión social, que el orangután percibe como hostilidad por amenazas posturales, invasión de su espacio, coaliciones, vocalizaciones o exclusión.

El orangután, ante este panorama, puede desistir. No actúa aquí la moral sino la supervivencia, la seguridad. Como explicó Biruté Galdikas, máxima autoridad en póngidos, el orangután es capaz de un análisis coste-beneficio; por ejemplo, evitar una lucha que no puede ganar o dejar una tarea si el coste energético es alto.

Así, el orangután, aunque sea incapaz de una reflexión moral de segundo orden (ni de orden alguno), podría registrar la presión del grupo y, tras un análisis coste-beneficio, considerar que ha de echarse a un lado.

El orangután tiene algunas facultades como la empatía básica, la autoconciencia y la planificación simple que, si bien no permiten el acto humano de dimitir, sí pueden ayudar al desistimiento o la evitación de un conflicto.

Por tanto, si entendemos la dimisión como un acto de valor simbólico y moral, entonces no, el orangután no puede dimitir; pero si despojamos al acto de dimitir de su sentido moral y lo entendemos como un acto estratégico de retirada, es decir, reducido al mínimo: abandonar una posición cuando los costes superan a los beneficios o cuando permanecer compromete su propia integridad, entonces sí encontramos conductas dimisorias en el orangután, que es capaz de actos de renuncia, abandono o alejamiento (también el chimpancé, dotado de lectura de la situación social y de una memoria de alianzas).

Es decir, y concluyendo: no solo dimite el hombre; es posible esperar algo parecido a la dimisión en el orangután. No es una locura pensarlo. No es esperar un imposible orangutanesco, al contrario de lo que sucede con el bonobo, el tití, el macaco y el babuino.

Valencia.- Ilusión y lo que surja / por Paco Delgado


'..La gente, tras nueve meses con la plaza cerrada, quiere toros, quiere volver a sentarse en los tendidos del coso de Monleón para sentir la emoción del toreo y la cartelería del serial así lo promete. Luego ya se verá cómo resulta..'

Ilusión y lo que surja

Paco Delgado
Esa fue la principal mercancía que se vendió en la presentación de la próxima feria de fallas: ilusión. Lo repitió varias veces el gerente de Nautalia y no le falta razón. La gente, tras nueve meses con la plaza cerrada, quiere toros, quiere volver a sentarse en los tendidos del coso de Monleón para sentir la emoción del toreo y la cartelería del serial así lo promete. Luego ya se verá cómo resulta.

Pero, a priori, y teniendo en cuenta los condicionantes del mercado y los insondables misterios del negocio taurino, no cabe duda de que los responsables de la plaza valenciana se han esforzado, en la medida de lo posible, por ofrecer un producto atractivo.

Hay nombres de gente que llama la atención del aficionado y que a lo largo de la pasada campaña dejaron claro que quieren y pueden y que hay que ir dándoles sitio. David de Miranda y Fortes fueron de lo más destacado del año pasado, aportando no sólo aire fresco sino también un componente esencial para que el espectáculo funcione: emoción.

Emoción también desprende Román cada vez que se pone frente a un toro. El torero valenciano ha sido a lo largo de los últimos años un diestro en ese sentido impresionante. Pocos hay que lo hagan tan de verdad y de manera tan sincera. Es, así mismo de los que bajan la mano hasta casi lo imposible y cuando se acopla con un toro llega de verdad a quien lo contempla. Valencia, desde luego, lo sabe de sobra y lo ha vivido de cerca, contándose por triunfos sus últimas actuaciones en su ruedo. La pena es que se le atragante tanto el estoque, lo que le ha privado de no pocos éxitos y de que su valor estuviese más al alza. Pero siempre es un aliciente en cualquier cartel.

Los tres se anuncian juntos en la primera corrida del ciclo fallero y lo hacen para medirse a toros de La Quinta, una de las ganaderías más en forma últimamente y que en las últimas temporadas ha dado toros de excelente juego y que han permitido lucir a sus matadores, aunque no gratis, naturalmente. Es, claro, uno de los carteles de la feria.

Samuel Navalón y Víctor Hernández son otros de los nuevos que prometen. Navalón, en su etapa novilleril dejó ver unas condiciones y cualidades extraordinarias que ratificó en sus primeros meses como matador, aunque en 2025, y de manera inexplicable si se pretende usar la lógica, no se le dio cancha. Ahora entra en la partida y tiene una magnífica oportunidad para demostrar lo que vale.

El torero madrileño también destacó de novillero y sufrió el parón y ostracismo tras la alternativa, aunque en Las Ventas dio un fuerte toque de atención que ahora debe refrendar.

Ambos aparecen muy bien colocados en el programa. Navalón se anuncia en la corrida del día 14, -una de las que presumiblemente hará que se acabe el papel- junto a Talavante, el único que dobla sin que se sepan muy bien sus méritos para ello -y que bien podría haber dejado sitio a otros de los nuevos aspirantes, como Aarón Palacio, por ejemplo, y Roca Rey, ahora mismo líder del escalafón y diestro más taquillero del momento. Lidiarán ganado de Victoriano del Río, lo que, se supone, es una garantía. Por su parte, Víctor Hernández hará el paseíllo en uno de los días fuertes de las fiestas falleras, el día 17, en una de las combinaciones más eclécticas de la feria, acompañado por Perera y Marco Pérez, que deberá ir justificando el papel preponderante que se le ha dado desde que era novillero. Y con toros de Santiago Domecq, otro aliciente.

También como joven, y como emergente, y como triunfador, hay que considerar a Tomás Rufo, no en vano por tal fue tenido en la última edición, en la que cuajó una de las grandes faenas de la edición de 2025 y en esa condición se le repite.

E ilusión también despiertan los novilleros puestos. Mario Vilau fue la gran revelación del último ejercicio y con el compitió hasta el final Juan Alberto Torrijos, que ahora tiene escaparate y ocasión para el despegue, al igual que el mejicano Osornio, otro de los que llamó la atención. Marco Polope, recién ascendido, como Julio Norte y el mas toreado Julio Méndez completan el apartado que, cómo no, interesa y aporta una cuota no menor de esa esperanza que todos abrigamos de que las de fallas de 2026 sea una feria de postín para disfrutar y lo que surja.

San Cristóbal hará historia con un cartel de toreros banderilleros inédito en América

'..La presencia del ídolo de la casa, Colombo, tras su éxito en tierras peruanas, garantiza una entrada histórica y una vibrante atmósfera en los tendidos.

San Cristóbal hará historia con un cartel de toreros banderilleros inédito en América.

Por Germán D’ Jesús Cerrada
Notiferias / Venezuela, 22 Enero 2026
​Este sábado, 31 de enero, la Plaza de Toros ‘Hugo Domingo Molina’ será testigo de un evento inédito en América, reuniendo a las tres potencias de los rehiletes: El Fandi, Manuel Escribano y Jesús Enrique Colombo.

​La Feria de San Sebastián se viste de gala para un cierre de dimensiones históricas. Por primera vez en la historia de la Tauromaquia en América, se presentará el ‘cartel de los banderilleros’, con una combinación que solo ha ocurrido una vez en el mundo: el pasado 13 de septiembre en la Plaza de Utiel, España.


​En aquella ocasión, la terna salió a hombros tras una tarde de entrega total, pero fue el venezolano Jesús Enrique Colombo quien se alzó como el triunfador numérico de la jornada, cortando tres orejas y demostrando que está a la altura —y en racha competitiva— frente a dos figuras consagradas como David Fandila ‘El Fandi’ y Manuel Escribano, quienes cortaron dos apéndices cada uno.

​La afición sancristobalense espera con ansias este duelo de facultades físicas y maestría técnica. Los toros de la ganadería San Antonio serán los examinadores de este cartel de especialistas que dominan el segundo tercio con una espectacularidad que pocos pueden igualar.

​El evento no solo es el cierre con broche de oro de la feria, sino un reconocimiento a Venezuela como plaza capaz de albergar hitos mundiales del toreo.

La presencia del ídolo de la casa, Colombo, tras su éxito en tierras peruanas, garantiza una entrada histórica y una vibrante atmósfera en los tendidos.

jueves, 22 de enero de 2026

El silencio es el síntoma de que el ciclo se ha cerrado


'..El poder ya no repara, no planifica, no anticipa, solo comparece. Se hace la foto. Controla el encuadre. Marca el mensaje emocional.... El daño material y humano queda en segundo plano frente a la necesidad de preservar el relato..'

El silencio es el síntoma de que el ciclo se ha cerrado

La imagen funciona como alegoría más que como documento. No importa tanto quién aparece en el encuadre como qué representa la escena en su conjunto.

Un tren de alta velocidad volcado, emblema durante décadas de modernidad, integración territorial y “Europa”, convertido en chatarra al fondo.

Delante, una fila de poder institucional perfectamente alineado, con gesto grave, casi litúrgico. No hay urgencia, no hay tensión técnica, no hay explicación, solo relato.

Y ahí está la clave!

Durante años, el Régimen/78 construyó su legitimidad sobre tres pilares: crecimiento, estabilidad y promesa de convergencia con Europa. El AVE, como icono, resumía los tres. Pero hoy el símbolo se invierte: el tren ya no avanza, descarrila. Y no es solo un accidente ferroviario; es una metáfora de país.

Lo que vemos no es solo una foto, es el fin de ciclo de un modelo político agotado, donde la gestión real ha sido sustituida por comunicación y la responsabilidad por escenografía. El poder ya no repara, no planifica, no anticipa, solo comparece. Se hace la foto. Controla el encuadre. Marca el mensaje emocional.... El daño material y humano queda en segundo plano frente a la necesidad de preservar el relato.

Pero hay recursos o no?

España no se tercermundiza por falta de recursos, sino por prioridades políticas. Hay dinero, pero se destina a comprar paz social a corto plazo: subvenciones indiscriminadas, ayudas clientelares, redes de dependencia y una burocracia hipertrofiada que vive de redistribuir lo que otros producen.

Ya no se invierte en mantenimiento. Ni en capital técnico! Ni en talento!. Solo se invierte en lealtades.

El resultado es un país donde:
  • Las infraestructuras envejecen sin mantenimiento serio.
  • La clase media se empobrece a un ritmo brutal.
  • El Estado crece mientras el sector productivo se asfixia.
  • El mérito se sustituye por cercanía política.
Eso es tercermundización OJO! que no pobreza absoluta, sino decadencia institucional. Un país donde todo sigue funcionando… hasta que deja de hacerlo de golpe. Como ha pasado con el tren, y de paso dejando de momento 45 víctimas mortales.

La imagen transmite también algo más inquietante: unidad del poder frente al ciudadano, no frente al problema. No hay autocrítica, no hay ruptura interna, no hay responsabilidades cruzadas. Estado central, autonomías y Corona aparecen como un bloque homogéneo cerrado y autosatisfecho.

El mensaje implícito es claro: EL SISTEMA SE PROTEGE A SI MISMO

Y ese es, probablemente, el verdadero legado del R78 en su fase terminal en la que han convertido la política en un ecosistema endogámico donde prima el trinque, el pelotazo, la subvención y el carguito, mientras el país real, el que trabaja, paga y mantiene, observa cómo los símbolos de progreso se oxidan sin que nadie responda.

El tren volcado no es el centro de la imagen.

El centro es el silencio.

Y el silencio es el síntoma de que el ciclo se ha cerrado.

¡Morante, devuélveme mis lágrimas…! / por Antonio Lorca


'..Es decir, que Morante no se fue, ni vuelve. Morante mintió y nos estafó a todos; sentimentalmente, se entiende, pero nos engañó..'

¡Morante, devuélveme mis lágrimas…!
El torero sevillano ha anunciado una inesperada y sorprendente vuelta a los ruedos, una especie de estafa sentimental

Antonio Lorca
Morante de la Puebla puede colgar y descolgar el traje de luces cuando le venga en gana. Es un experto, además, en cortar por lo sano una tarde y desdecirse poco tiempo después como si nada hubiera sucedido. Ya lo hizo, la primera vez, en 2004 por motivos de salud; en 2007, por una pérdida de ilusión y en 2017 por aburrimiento, según sus propias palabras. Y se supone que el pasado 12 de octubre se retiró porque, dijo, ya no puedo más, que fue lo que le comentó a su cuadrilla después de desprenderse del añadido.

Pero el agotamiento le ha durado un plis plas. Una vez descansado, ha recibido al empresario de La Maestranza y se ha mostrado incapaz de decir no a una sabrosa propuesta (“pídeme lo que quieras…“) de gloria popular. Ya se sabe que el público es veleidoso y olvidadizo, y algunos genios jamás se refugiarían en una isla desierta porque los peces no aplauden.

Total, que el próximo 5 de abril, Domingo de Resurrección, aparecerá en la puerta de cuadrillas de la plaza de La Maestranza como si tal cosa, y Sevilla, sin duda, lo recibirá con una sonora ovación, porque para eso es Morante, que no es decir cualquier cosa.

Es decir, que Morante no se fue, ni vuelve. Morante mintió y nos estafó a todos; sentimentalmente, se entiende, pero nos engañó.

Su despedida de los ruedos fue un espectáculo digno de una ópera de Wagner, una puesta en escena excelsa, solemne, majestuosa, conmovedora, un homenaje extraordinario al rito de la tauromaquia, con un protocolo improvisado, pero desbordante de sentimiento.

Las Ventas, emocionada y conmovida en la vuelta al ruedo del torero, ajena al pensamiento del protagonista. A nadie se le olvidará el momento en el que Morante se dirige al centro del anillo, y cuando todos esperábamos que saludara al respetable, se echó las manos a la cabeza y se cortó (o se desprendió, es lo mismo) la coleta y la mostró al público con la cara desencajada y las lágrimas rodando por sus mejillas.

Ese instante de profundo desconcierto y asombro no se le olvidará jamás a quienes estaban en la plaza o veían el festejo por televisión. Es uno de esos momentos que se te quedan grabados en la memoria para siempre. Es una pincelada de grandeza humana y artística. Y la plaza entera quedó conmocionada.

¿Y ahora resulta que aquel espectáculo se ha diluido en el tiempo que desaparece un terrón de azúcar?

Seguro que no hay mala fe. Morante no quiso engañar, nunca estuvo en su ánimo, seguro. Simplemente, es genio para lo bueno y para lo malo. Para crear belleza en estado puro en un chispazo improvisado, y para romperte el alma con una decisión impropia de alguien inteligente.

Lo suyo ha sido una estafa sentimental.

Volver a los seis meses después de esa despedida inolvidable es no entender nada, una falta de respeto a quienes gozan y sufren con su particular vida interior. Él ha roto la seriedad del rito, él ha perdido la credibilidad ante los demás.

Ojalá triunfe en Sevilla, pero Morante ya no será el mismo para quienes se sienten estafados en lo más hondo. La próxima vez solo llorará él.

Morante, seguiré yendo a verte, pero devuélveme mis lágrimas del 12 de octubre.

Por eso, ayer miércoles, monosabio_blog escribía con razón en su cuenta de X: “Morante, seguiré yendo a verte, pero devuélveme mis lágrimas del 12 de octubre”.

Y las mías…

El País.com

Real Madrid.- In Memoriam: Lucien Müller

'..En el mes de diciembre de 1961 la selección española se midió a Francia en el estadio de Colombes. El choque terminó empate a uno y Di Stéfano puso la primera piedra para la llegada de Müller a Madrid unos meses después. ‘La Saeta Rubia’, enamorado de su estilo, le convenció para jugar en el club blanco y Santiago Bernabéu marcó en rojo su nombre de cara al periodo de fichajes de 1962, en el que también llegarían Amancio y Zoco, entre otros..'

In Memoriam: Lucien Müller

Alberto Cosín
La sala de máquinas del Real Madrid a comienzos de los años 60 necesitó ser renovada tras las retiradas de Miguel Muñoz y Zárraga, y la marcha de Santisteban. Bernabéu miró de nuevo al Stade de Reims para fichar al francés Lucien Müller, un jugador muy del gusto de Alfredo di Stéfano. En Francia era conocido como ‘Le petit Kopa’, mientras que en España se le empezó a llamar cariñosamente Don Luciano.


Nacido el 3 de septiembre de 1934 en Bischwiller (región de Alsacia), era hijo de alemanes. Müller era un interior y medio de enorme calidad, clarividencia para el pase y técnica individual. Otra característica es que aguantaba muy bien el cuero y apenas perdía balones. El periodista francés Jean-Philippe Rethacker lo definió así: “Organizador de juego sereno, sobrio, inteligente, y muy hábil, se adapta a la perfección al puesto de medio de ataque”. Sus inicios fueron en el FC Bischwiller de su localidad natal en edad juvenil. Su primer paso profesional tuvo lugar en el Estrasburgo en el que jugó cuatro años para más tarde disputar dos campañas en el Toulouse. En ‘Les Violets’ llamó la atención del gran técnico francés Albert Batteux que lo reclutó para el Stade de Reims en 1959. Allí coincidiría con la vuelta de Kopa al cuadro galo y ambos junto a Fontaine, Piantoni y Vincent formarían una de las más excepcionales delanteras europeas de la época durante tres campañas y cosechando dos títulos de Liga y una Supercopa. Müller puso su granito de arena en el célebre fútbol champagne que impuso Batteux en un equipo que bordaba el fútbol por su estilo alegre y espectacular, repleto de pases, combinaciones y regates.



En el mes de diciembre de 1961 la selección española se midió a Francia en el estadio de Colombes. El choque terminó empate a uno y Di Stéfano puso la primera piedra para la llegada de Müller a Madrid unos meses después. ‘La Saeta Rubia’, enamorado de su estilo, le convenció para jugar en el club blanco y Santiago Bernabéu marcó en rojo su nombre de cara al periodo de fichajes de 1962, en el que también llegarían Amancio y Zoco, entre otros.




Las negociaciones fueron muy rápidas y llegaron a buen puerto tras pagar el Real Madrid cuarenta millones de francos al Stade de Reims. El consejo directivo sacó una nota confirmando el acuerdo: “En el día de hoy, después de una serie de conversaciones entre el Real Madrid y el Stade de Reims, se acordó que el jugador Lucien Müller actué la temporada próxima con el equipo español”. Todo se cerró en Lieja en una reunión entre Raimundo Saporta y el presidente del cuadro francés M. Henri Germain.


El contrato firmado por Müller fue por tres temporadas y en sus primeras declaraciones a un medio de su país dijo que “ha sido un golpe inesperado, la verdad. Si jugar en el Stade de Reims es la máxima ambición de todos los futbolistas franceses, hacerlo en el Real Madrid es el sueño constante de todos los del mundo”.

También se refirió a Di Stéfano: “Todos sabemos que nadie ha entendido ni practicado el fútbol colectivo como Alfredo. No ha habido nadie como él. Ha marcado goles con los dos pies y con la cabeza a cientos y ha hecho posible que sus compañeros marcaran otros tantos. Además, por su omnipresencia, ha evitado igualmente muchos goles en su puerta”. También confirmó que había hablado con Kopa, antiguo jugador madridista: “Me ha dicho Raymond que en plan técnico puedo estar a la altura de los jugadores madridistas, pero que acusaré sin duda la velocidad y la dureza del fútbol español”. Preguntado por su contrato espetó que “es tan bueno que prefiero no hablar de el. Estoy muy contento”

Por último, acerca de la posición en la que podría jugar manifestó que “no sé de qué me alinearán, pero no me preocupa. Creo que jugaré en el centro del campo, bien como medio, bien como interior. Juegue donde juegue, haré el máximo para triunfar. Para mi son los jugadores los que juegan, los que deciden y no los sistemas que defiende las diversas personalidades. Creo que se olvida demasiado al jugador, por lo que este pierde rendimiento y hasta calidad”.


Müller jugó su primer partido de blanco, al igual que Amancio y Zoco, en un partido de pretemporada en Ghana. El Real Madrid viajó a Accra en agosto de 1962 y allí se midió al Ghana Black Stars en el estadio Nacional. El partido terminaría empate a tres y sería la primera vez de una media que todavía recuerdan los socios más veteranos del conjunto madridista: Müller-Zoco. Miguel Muñoz estaba enamorado del juego del francés y fue un indiscutible de su once, pese a que siempre fue tachado como un jugador algo lento, flemático y frío.


En su primera campaña compartió más minutos en la media con Pachín por la juventud de Zoco. Müller aportaba claridad en la distribución del juego y el navarro era el pulmón del centro del campo. El futbolista francés rindió a buen nivel y apenas tuvo problemas físicos por lo que jugó 26 de los 30 partidos ligueros. Su primer tanto oficial con la zamarra blanca fue en la quinta jornada en el Santiago Bernabéu contra el Elche. Así lo describió Jesús Fragoso en Marca: “Puskas devuelve a Müller la pelota, Müller, con la izquierda y desde el centro, dispara y bate a Villar”. El conjunto merengue conquistó la Liga con enorme claridad por delante del Atleti y se repuso así de su pronta y sorprendente eliminación en la primera eliminatoria de la Copa de Europa ante el Anderlecht. En la Copa, que Müller no podía disputar por ser extranjero, el Real Zaragoza eliminó a los madridistas en semifinales.


En la segunda temporada de Müller ya se instaló el dúo del francés con Zoco en la media tras ser Pachín desplazado a la defensa. El centro del campo creció en calidad sin perder un ápice de solidez. Su gran capacidad para organizar el juego era fundamental en la idea de Muñoz que lo consideraba un referente del once blanco. Además, la regularidad y tono físico que ahuyentaba las lesiones le permitía jugar cada semana sin problemas. Sumó 25 encuentros ligueros, aunque en este curso no vio puerta en Liga, pero sí en la Copa de Europa contra el Zürich. El cuadro blanco tuvo más resistencia por parte del Barça, pero volvió a levantar el título. En Europa se quedaron cerca del doblete al perder la final contra el Inter en Viena. Aquella noche se vio una enorme batalla en la medular entre Müller y Zoco ante Tagnin y Suárez que cayó del lado nerazzurri. Fue la gran oportunidad que tuvo el jugador francés de haber conquistado la Copa de Europa.


Su último curso en la casa blanca fue en la temporada 1964-65. La pareja que hacía con Zoco se complementaba con el navarro en funciones más defensivas y el francés canalizando el juego y demostrando visión, pase y técnica. El Real Madrid dominaba la Liga a su antojo y logró su tercer entorchado consecutivo. Se trataba de un equipo con gran regularidad, con una defensa sólida, un centro del campo equilibrado e imaginativo y una delantera que aunaba juventud con Pirri, Grosso y Amancio y veteranía con Puskas y Gento. La traumática marcha de Di Stéfano en verano no se notó en demasía en la parte ofensiva. Müller actuó en 26 de los 30 partidos y de nuevo se quedó a cero en su contador de tantos. El rival por el trofeo fue el Atlético de Madrid que se quedó a cuatro puntos de su eterno adversario. En la Copa de Europa, al igual que en 1962, el ogro fue el Benfica de Eusebio que apartó a los blancos de la competición en semifinales.


En los últimos meses de contrato, en la primavera de 1965, Müller avisaba que “quiero quedarme en el Madrid”. Sin embargo, si no renovara el contrato decía que le “gustaría continuar en España en un equipo famoso”. Ya había rumores de interés del FC Barcelona y el RCD Español, y unos días después se sumó el cuadro belga del Standard de Lieja. En el mes de abril, en una entrevista para el diario Pueblo, expuso que el “Real Madrid desea que me quede, y yo también”, pero el aspecto económico era importante porque “en las actuales condiciones económicas es imposible. Soy el jugador extranjero más barato que tiene el club”. Un mes después se confirmó que Puskas, Santamaría y Gento seguirían en el conjunto blanco pero la cuestión económica con Müller seguía en punto muerto. Al final fue el apartado para clave para no seguir en la capital. El francés había pedido una cantidad superior a los ocho millones por los tres años que abarcaría su nuevo contrato, mientras que el club blanco le ofreció un millón de pesetas por temporada, más sueldo y primas, y Müller no aceptó. El centrocampista ya estaba en negociaciones con el Barça que le colmaría sus pretensiones económicas y acabaría tomando el puente aéreo para la Ciudad Condal. Así cerraba su etapa blanca después de tres campañas, 92 encuentros oficiales y tres goles. A su palmarés en el fútbol francés añadió tres Ligas.


En el conjunto catalán también estuvo tres temporadas con un bagaje de 125 partidos, cinco tantos y dos títulos: una Copa de Ferias y una Copa. Con 34 años y al final de su trayectoria deportiva decidió regresar al Stade Reims para cumplir sus dos últimas temporadas como profesional hasta retirarse en 1970. En la selección francesa fue internacional en 16 ocasiones, anotó tres tantos y entró en la convocatoria en dos grandes torneos, la Euro’60 que se celebró en su país y el Mundial de 1966 con sede en Inglaterra.


Después de colgar las botas dio el salto a los banquillos siendo un entrenador con una larga trayectoria y nómina de equipos. La mayoría de su tiempo entrenando fue en España siendo las primeras plazas Castellón, Burgos en dos etapas y el Real Zaragoza. A finales de los 70 volvió al Barça como técnico, aunque no concluyó el curso 1978-79, y después vivió un tercer periodo en el Burgos. La única oportunidad para entrenar en el fútbol de su país fue en el Mónaco entre 1983 y 1986. Más tarde, retornó a España para sentarse en el banquillo del Mallorca y su carrera la terminó en el sitio en el que la comenzó, el Castellón. Sus mayores éxitos fueron tres ascensos a Primera con el Castellón, Burgos y Mallorca y a nivel de títulos una Supercopa francesa con el Mónaco en 1985.


En una entrevista en la década de los 90, ya retirado de toda actividad, afirmó que “los tres jugadores más grandes han sido Pelé, Di Stéfano y Puskas. Respecto a su estilo explicó que “mi principal cualidad era que nunca perdía el balón, sin esta cualidad no habría podido jugar en el Real Madrid”. También abogaba porque los jugadores de su época “serían hoy los mismos jugadores”, en relación a la gente que pensaba que no podrían jugar en un fútbol más rápido y físico. Por último, en cuanto a la comparación de estilos pensaba que el fútbol había “empeorado, ya no hay grandes equipos del pasado, ni tantos grandes jugadores. No se ven grandes partidos. Hoy, casi no se juega, se hacen pases, se resalta un gol o una jugada con pases inútiles, pases laterales, pases atrás. Antes, en tres pases, llegábamos delante de la portería”.

Se trató de una persona admirada en varios puntos de España y más olvidado en Francia que, con el paso de los años, estableció su lugar de residencia en Reims. Allí falleció el pasado día 20 de enero a los 91 años.

Fotos: archivo de Alberto Cosín

Morante. Deseada, gozosa y nada sorprendente nueva / por Luis Carlos Peris

 



Deseada, gozosa y nada sorprendente nueva

Luis Carlos Peris
Al vuelo campanas de la Giralda porque ya se ha hecho la luz y Sevilla vuelve a gozar de la presencia de su torero predilecto. Así como aquel histórico 12 de octubre decidió arrancarse la coleta en Las Ventas para desaire a la Maestranza, la noticia de que su tiempo sabático no llegó al año también nos llega desde el Foro, qué le vamos a hacer. Se reedita la historia aquella de la almohada del Cordobés de hace sesenta años.

Esta vez, la almohada fue sustituida por la constancia ilusionada de José María Garzón en solitario para ir a Portugal y a La Puebla a convencer a un genio tan singular. Un abono sin Morante era un plato difícil de digerir, incluso de diseño muy complicado, por lo que la fecha del 21 de enero de 2026 ya entra de lleno en la categoría de efeméride. Y habrá que convenir que la presencia de Morante era un hecho anunciado desde el mismo momento en que se produjo.

Y la vuelta del cigarrero viene acompañada de un gesto que vamos a ver cómo sale. Recuperar la fecha del Corpus en una ciudad desertizada es tarea asaz complicada. A la memoria nos viene aquel glorioso Corpus 81 con Manolo Vázquez, Curro Romero y Rafael de Paula convertido en inolvidable sinfonía... en la clandestinidad. Tarde de calor bochornoso y ni siquiera un tercio de los tendidos cubierto. Empresa complicada, pero por lo pronto, desde Madrid nos llegaba la gozosa noticia de que Morante vuelve; ¿para quedarse?

El tendero / por Fernando del Pino Calvo-Sotelo


'..quienes creen que acabando con Sánchez se acaban los problemas se equivocan. El problema es sistémico, y el psicópata es sólo un reflejo extremo, patológico y quién sabe si incluso presuntamente delictivo de ello, pero no su causa última..'

El tendero

Fernando del Pino Calvo-Sotelo
fpcs / 22 Enero 2026
La preparación de mi primer libro, que aparecerá publicado, D.m., esta primavera, ha dispensado a los lectores de este blog de mi habitual artículo de diciembre. Dado que toda interrupción conlleva la dificultad de recuperar el ritmo sin perder el compás, me preguntaba cómo comenzar un año que se nos presenta con el velo que siempre cubre el futuro. En efecto, a esta criatura llamada hombre le está vedado conocer lo que le deparará el mañana, una limitación frente a la que se rebela y sufre inútilmente, pues cree equivocadamente que el conocimiento del porvenir le haría más feliz.

En este sentido, cabe recordar el conocido discurso que sir William Osler dio en la Universidad de Yale el 20 de abril de 1913 En él recomendaba a los estudiantes vivir cada día como si fueran compartimentos estancos: «Pulsad un botón y escuchad que las puertas de hierro dejan fuera el pasado, el ayer muerto. Pulsad otro y dejad fuera, tras una cortina metálica, el mañana nonato»[1]. Osler, persona sensata, no abogaba por desentenderse del futuro respecto de aquello que podemos controlar, sino por despreocuparse de aquello que no está en nuestras manos cambiar. Del mismo modo, el pasado que debía quedar enterrado era el hecho inamovible, no el aprendizaje del pasado que nos sirviera de base para mejorar el futuro.

Este sabio consejo, tan difícil de llevar a cabo, aplica a nuestras vidas personales, pero también al análisis de lo que ocurre en nuestro país. España es hoy un país atrapado por la falta de aceptación de su pasado, un país convertido en estatua de sal por mirar hacia atrás de forma extraña, pues aplaude sus mediocridades y se avergüenza de sus éxitos. Por consiguiente, no es casualidad que tenga su autoestima tan dañada. Pero también es un país atrapado por las dudas sobre su futuro, un país hasta cierto punto desesperanzado y carente de horizonte en el que no es fácil ser joven. Todo ello contribuye a un estado de parálisis, pues ambas afecciones ―de signo fatalista― han desarrollado un carácter crónico de difícil, pero no imposible, solución.

Una Constitución mediocre

Ni los lastres del pasado ni los escollos que dificultan nuestro futuro constituyen una maldición bíblica, sino que son consecuencia de la acción de unos y de la inacción de otros. Aunque siempre sea difícil establecer relaciones causa-efecto, sin duda uno de los factores más relevantes que explican la delicada situación en la que nos encontramos es el conjunto de grandes carencias del sistema constitucional del 78. España no siempre fue así: se ha vuelto así. Por lo tanto, la situación es reversible.

La primera vez que critiqué las debilidades de nuestro texto constitucional ―en un artículo publicado hace más de una década― la idea parecía casi blasfema. Por eso, cuando al día siguiente recibí la llamada de José Pedro Pérez-Llorca, uno de los «padres» de la Constitución, pensé que iba a recibir una reprimenda. Sin embargo, ocurrió lo contrario: me felicitó por mi aparente osadía, me confesó que jamás había entendido la mitificación de un texto cuya redacción había sido «una improvisación permanente» y me advirtió con sentido del humor sobre el peligro de decir la verdad en nuestro país.

Pues bien, la verdad es que ninguno de los dos principales pilotos de la Transición poseía rango de estadista ni gran profundidad de pensamiento a pesar de contar con una indudable intuición política. No tenían la hechura de fundadores de un nuevo sistema político, y, por tanto, abordaron el futuro orden constitucional zigzagueando con tacticismo cortoplacista sin tener una idea muy clara del modelo de Estado al que aspiraban. La Constitución sería de este modo negociada a puerta cerrada por los representantes y correveidiles de los distintos partidos en discusiones miopes (que veían bien de cerca y mal de lejos) realizadas frecuentemente en entornos informales. Cuatro de los siete «padres» de la Constitución, por cierto, contaban con sólo 38 años.

La apariencia de consenso (aunque no fuera tal) les bastaba. La voluntad de salir del paso en asuntos delicados la solucionaban acudiendo a una dilatoria ambigüedad que posponía la resolución de nudos gordianos. Finalmente, el exceso de representatividad otorgado a los partidos políticos en detrimento del ciudadano, y el desproporcionado poder regalado a la parcialmente subversiva oposición socialista (creada ex novo para la Transición), contribuyeron a la elaboración de un texto estatista, debilitador de la nación, dirigista y empobrecedor.

Desaciertos constitucionales

Podría pensarse que el juicio crítico realizado desde la comodidad que otorga el paso del tiempo puede resultar injusto, pero los pecados originales de la Constitución ya fueron señalados por brillantes pensadores coetáneos como Julián Marías o Gonzalo Fernández de la Mora.

El primer gran error constitucional fue la creación del Estado de las Autonomías y el ambiguo concepto de nacionalidades, una verdadera bomba de relojería cuyo tic tac se oye cada vez con mayor nitidez. Hay que ser torpe —o malvado— para romper una nación milenaria, pero eso fue precisamente lo que facilitó la Constitución de 1978. Creó 17 reinos de taifas sin que hubiera necesidad ni demanda popular que lo exigiera, cada uno con su héroe inventado, su himno inventado y su bandera inventada (con alguna excepción), sistema que dio alas al independentismo y cimentó la dictadura regulatoria y el mastodóntico tamaño de la Administración que hoy sufrimos. Por otro lado, al no acotar las transferencias competenciales a las Autonomías, puso en marcha una fuerza centrífuga que transformó a las antiguas regiones en entidades demasiado parecidas a naciones independientes.

Por otro lado, el Estado de las Autonomías se convirtió en una agencia de colocación que facilitaba a los partidos políticos multiplicar su poder y plantilla. Como escribió Julián Marías en aquellos años, «no está claro si los partidos se han hecho para el país o el país para los partidos».

Otro gran desacierto de la Constitución consistió en elegir un sistema parlamentarista en vez de un sistema presidencialista. Con ello promovió la concentración de poder al fusionar el poder ejecutivo con el legislativo y otorgar a ambos un control exagerado sobre el poder judicial. Así, el texto constitucional consagró que en España no pudiera haber separación de poderes real. Este sistema, además, impidió el establecimiento de una limitación de mandatos, facilitando la perpetuación en el poder de cualquier líder medianamente carismático que no tuviera oposición digna de tal nombre.

Asimismo, la Constitución creó un Tribunal Constitucional politizado, hoy convertido en una institución desprestigiada y disfuncional que bordea la prevaricación con frecuencia. Del mismo modo, permitió que el Consejo General del Poder Judicial dejara muy constitucionalmente de depender en 1985 —por iniciativa del PSOE— de los propios jueces. A pesar de sus promesas electorales, el PP se negaría en redondo a cambiar el sistema cuando alcanzaba el poder con mayoría absoluta y se veía beneficiario del sistema. El modelo bicameral también quedó sin sustancia, de modo que el Senado se convertiría en una cámara superflua.

La Constitución también pareció conformarse con la consolidación nominal de la monarquía. Esta decisión dejó la jefatura del Estado monárquica —una importante institución que podía convertirse en utilísima salvaguarda del bien común de la nación precisamente por ser ajena a la colonización partidista y no depender del voluble voto popular— en gran medida carente de potestad. En mi opinión, la elección de una jefatura del Estado simbólica frente a una jefatura dotada de una potestad limitada, pero operativa, fue una equivocación.

En otro orden de cosas, cabe reseñar como error de la Constitución del 78 su indudable aroma socialista, que le llevó a canonizar el intervencionismo estatal, a no defender como sacrosanto el derecho de propiedad y a poner en marcha un insostenible Estado de Bienestar. Bajo su bonita máscara solidaria y filantrópica, éste ha creado un sistema de control poblacional semi totalitario que ha ido reduciendo la libertad personal, aumentando los impuestos y debilitando la capacidad de creación de riqueza del individuo. Al ser financieramente insostenible, el sistema va camino de quebrar al país en medio de un conflicto social e intergeneracional de imprevisibles consecuencias. En el mismo sentido, la falta de limitación de déficits públicos ―no resuelta por la enmienda constitucional del 2011― ha permitido la creación de un brutal endeudamiento que hipoteca nuestro futuro.

Finalmente, otra gran debilidad constitucional fue admitir la impunidad del poder ejecutivo-legislativo cuando vulnerara la propia Constitución, haciendo que la clase política pronto le perdiera el respeto. Así, el gobierno de turno podía saltarse la Constitución a la torera: si se salía con la suya ―cosa que era fácil si controlaba el Tribunal Constitucional―, perfecto; pero si le pillaban y recibía una sentencia condenatoria, pelillos a la mar. La inconstitucionalidad de una ley no tiene consecuencia alguna para el culpable, al contrario de lo que le ocurre al ciudadano que quebranta la más mínima norma.

¿Qué hacer?

En su discurso de hace más de un siglo, sir William Osler citaba a Carlyle: «Nuestra principal tarea no es ver lo que se vislumbra tenuemente a lo lejos, sino hacer lo que está claramente a mano».

Muchas veces resulta complicado ver lo que tenemos en nuestra mano hacer, pero sugiero comenzar por dar dos pequeños pasos siguiendo el ejemplo presentado por el disidente checo Václav Havel en El Poder de los sin Poder (1978), breve ensayo crítico con la tiranía comunista que por entonces subyugaba Checoslovaquia. Debido a sus actividades, Havel sería encarcelado durante un lustro, aunque tras la caída del Muro, pocos años después, se convertiría en presidente de su país. Nadie era entonces capaz de preverlo.

En su ensayo, Havel creaba la figura de un imaginario tendero sumiso frente a las autoridades comunistas. Éstas le regalaban un cartel con un eslogan para que lo colgara en su escaparate, propuesta a la que al principio accedía. Pues bien, un buen día el tendero se rebelaba y dejaba de exponer el eslogan, y no sólo eso: también dejaba de ir a votar en elecciones que no eran tales y comenzaba a decir en las asambleas lo que pensaba de verdad. «Con esta rebelión ―escribe Havel―, el tendero sale de la vida en la mentira; rechaza el ritual y viola las reglas del juego; reencuentra su identidad y su dignidad reprimidas; realiza su libertad. Su rebelión será un intento de vida en la verdad». Al hacerlo, el tendero no sólo ha dado un paso individual, sino que ha hecho algo mucho más importante: «Ha abatido el mundo de la apariencia, la columna que sostenía el sistema; ha demostrado que la vida en la mentira es precisamente vida en la mentira. Ha dicho que el emperador está desnudo».

Simpatizo enormemente con esta expresión, pues el primer artículo que publiqué en mi vida (Expansión, 2011) tenía ese mismo título. Pues bien, el primer pequeño paso que podemos dar es seguir el ejemplo del tendero rebelde y renunciar a repetir el eslogan de que el régimen constitucional de 1978 «ha sido el período de mayor paz y prosperidad de nuestra historia», porque no es verdad. La realidad es otra: ha sido un período de relativa depauperación y crecimiento muy mediocre, de decadencia social, de enorme aumento en la presión fiscal, de enormes tensiones políticas y territoriales y de un aumento de la delincuencia y de la violencia (para encontrar los datos que respaldan estas afirmaciones me remito a mi anterior artículo)[2]. Por otro lado, aludir a 1978 como si fuera el Big Bang o un amanecer tras una larga noche en un país de tan larga y brillante historia como España resulta grotesco y desprestigia a quien lo hace. Debemos defender la verdad, pues sin verdad no puede haber libertad.

El segundo pequeño paso que podemos dar es exigir al próximo gobierno, cuando expulse por fin al psicópata (cuya última desfachatez es afirmar que «va a dar con la verdad», él precisamente, del trágico accidente ferroviario de hace unos días), que aborde una profunda reforma constitucional. No se trata de reformar por reformar, sino de mejorar. El éxito no está asegurado, pero quienes creen que acabando con Sánchez se acaban los problemas se equivocan. El problema es sistémico, y el psicópata es sólo un reflejo extremo, patológico y quién sabe si incluso presuntamente delictivo de ello, pero no su causa última. Como recordaba Montesquieu, tras el advenimiento del Imperio, la República romana nunca sería restaurada porque «los golpes se daban contra los tiranos, no contra la tiranía».

Desde hace unos años, hemos perdido la más mínima decencia en el gobierno de la nación, que ha dinamitado el Estado de Derecho y arrasado con toda noción de bien y de verdad, pero llevamos décadas perdiendo el concepto de bien común, el ethos compartido que nos une como nación, enormes grados de libertad personal y el respeto por nosotros mismos, y, con ello, estamos perdiendo la esperanza. Sin embargo, debemos luchar por mantenerla. Como decía Havel, podemos salir de la vida en la mentira; reencontrar nuestra identidad y dignidad reprimidas; realizar nuestra libertad; abatir el mundo de la apariencia; vivir en la verdad. Esta España es posible.

[1] Sir William Osler. Un Estilo de Vida y otros Discursos. Unión Editorial, 2007.

[2] ¿Estamos mejor o peor? – Fernando del Pino Calvo-Sotelo


miércoles, 21 de enero de 2026

LA MAESTRANZA DE MARACAY CUMPLE 93 AÑOS / por Rafael Dupouy Gómez

La hermosa Maestranza de Maracay, Venezuela, inaugurada por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Manolito Bienvenida fue el héroe de la jornada. Toreó de capa magistralmente, derrochando finura y elegancia. Con las banderillas conmocionó la plaza, sentando cátedra de rehiletero. Sus pares de palos fueron un asombro de dominio, valor y gallarda pinturería. Su labor como banderillero ha sido algo sencillamente inmensa, inverosímil, fantástica.

 LA MAESTRANZA DE MARACAY CUMPLE 93 AÑOS

Rafael Dupouy Gómez
La Maestranza "César Girón" de Maracay (Venezuela), está cumpliendo 93 años de historia. El bello coso taurino, fue inaugurado por el Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, el 20 de enero de 1933.

Su histórica construcción se debió a la desmedida afición de sus hijos, Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, fundadores de la primera ganadería de toros pura casta de lidia en Venezuela "Guayabita", empresarios y propietarios de la joya arquitectónica que encomendaron realizar a su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva.

A la izquierda: Los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, impulsores, propietarios y empresarios de la bella Maestranza de Maracay, Venezuela. A la derecha: Su gran amigo, el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, artífice de la magnífica plaza de toros. Año 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El cartel de su inauguración lo integraron: el famoso rejoneador español don Antonio Cañero y los matadores de toros, Eleazar Sananes "Rubito" (venezolano), Manolo Bienvenida y Pepe Gallardo (españoles). Los toros lidiados fueron de la ganadería venezolana de "La Providencia", perteneciente al hierro de los hermanos Gómez Núñez.

Anuncio del cartel de la corrida de inauguración de la Maestranza de Maracay, Venezuela, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Artículo de prensa del año 1933 sobre la gran inauguración de la Plaza de Toros Maestranza de Maracay, Venezuela, en donde se aprecia la fotografía de los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez. (Archivo Hnos. Dupouy Gómez).

Impresionante lleno que mostraba la Maestranza de Maracay el día de su inauguración, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

El General Juan Vicente Gómez y sus hijos fueron grandes aficionados taurinos que contribuyeron enormemente en el desarrollo de la Fiesta Brava en Venezuela.

El General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, en compañía de su hijo Florencio Gómez Núñez y su compadre don Antonio Pimentel, el día de la inauguración de la Maestranza de Maracay, Venezuela, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

LA GRAN CORRIDA INAUGURAL

Los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, conversando con los diestros españoles Manolo Bienvenida y Pepe Gallardo, momentos antes de realizar el Paseíllo. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Maracay, 20 de enero, 1933.- Con la asistencia del Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República, a quien acompañaba su séquito oficial y un grupo de amigos, se ha celebrado la primera corrida de Feria, inaugurándose solemnemente la bella, coqueta y modernísima plaza de toros de la capital de Aragua.

La presencia del primer ciudadano del país fue saludada con las notas del himno nacional, siendo aclamado por la multitud. El circo, repleto en todas sus localidades y graciosamente adornado con banderolas tricolores, presentaba un aspecto imponente. Casi todas las damas que prestigiaron el espectáculo vestían a la típica usanza española, brindando un supremo y seductor encanto. Lindos y espléndidos rostros de mujeres realzaban la primera corrida de feria, dignos de los pinceles de aquel Julio Romero de Torres, "el Faraón de los pintores".

("Conde Federico", Diario "El Universal", 21 de enero de 1933).

Momento en que el ídolo venezolano Eleazar Sananes "Rubito", brinda al Benemérito General Juan Vicente Gómez, Presidente de la República de Venezuela, acompañado por su hijo Florencio Gómez Núñez, la muerte del primer toro lidiado en la Maestranza de Maracay, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Recordaba mi abuelo Florencio Gómez Núñez, aquella memorable fecha histórica:

"Para la inauguración de la Maestranza de Maracay, contratamos mi hermano Juan Vicente y yo a Manolo Bienvenida, primera figura del toreo de España, que era muy amigo de nosotros desde su juventud. Trajimos a Pepe Gallardo que cumplía una excelente temporada novilleril y había recibido recientemente la alternativa en Barcelona (España).

Mi gran amigo don Antonio Cañero, el famoso rejoneador español, también vino contratado por nosotros y se presentó con sus hermosas jacas brindándonos momentos de gran belleza, habilidad y destreza como consumado caballista. No tuvo suerte con los toros que le tocaron en suerte, porque acometieron poco a su cabalgadura. Recuerdo que le brindó a papá, el Gral. Juan Vicente Gómez, su primer rejón, dando muerte al primer toro que se lidiaba en la Maestranza de Maracay.

Yo influí mucho en la elección del torero que matara, de lidia ordinaria, el primer toro en la Maestranza de Maracay. Fue mi deseo incluir en el cartel inaugural a mi compadre, Eleazar Sananes "Rubito", en primer lugar, por ser venezolano y en segundo lugar, por ser un ídolo taurino que a pesar de sus años retirado, se mantenía vivo en el recuerdo de los aficionados.

Eleazar Sananes "Rubito", no estuvo bien esa tarde debido a sus años de inactividad. Tenía tres años retirado del toreo y eso influyó en su actuación. Para mí significó un gran honor y orgullo poder contar con él dentro del cartel como representante de Venezuela, porque fui muy aficionado del toreo de Eleazar Sananes. Siempre lo admiré y me identifiqué como un "Rubitero", furibundo. Pepe Gallardo, estuvo muy valeroso y decidido. Con el capote bordó unas verónicas realmente colosales, pero con la muleta no logró sacar partido a sus enemigos y estuvo errático con la espada".

EL TRIUNFO FENOMENAL DE MANOLO BIENVENIDA

Juan Vicente Gómez Núñez en compañía de Manolo Bienvenida, el diestro triunfador en la corrida inaugural de la Maestranza de Maracay, Venezuela, el 20 de enero de 1933. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Continúa evocando entrañables recuerdos de aquella tarde, mi abuelo Florencio Gómez Núñez:

"El torero triunfador aquella tarde fue Manolo Bienvenida, que le cortó las dos orejas y el rabo a un toro media casta de nuestra ganadería "La Providencia". 

Manolito toreó estupendamente bien con el capote, con una gracia y clase propia de la escuela sevillana. Destacó enormemente en el tercio de banderillas, logrando formidables y variados pares que levantaron al público de sus asientos. Con la muleta realizó una gran faena al toro media casta que era muy bravo y noble. Templando y mandando con suavidad, hilvanó tandas de muletazos llenos arte y calidad. Luego de dar muerte al toro, el público se desbordó en aplausos y aclamaciones, otorgándosele los máximos trofeos.

Manolo Bienvenida, nos invitó a mi hermano Juan Vicente y a mí a bajar al redondel para compartir con él su triunfo. Recuerdo que al toro le concedieron dos vueltas al ruedo y yo le lancé mi sombrero cordobés, llevándoselo el toro en el arrastre".

Así reseñó la crónica taurina la histórica faena de Manolito Bienvenida en la inauguración de la Maestranza de Maracay:

"Manolito Bienvenida fue el héroe de la jornada. Toreó de capa magistralmente, derrochando finura y elegancia. Con las banderillas conmocionó la plaza, sentando cátedra de rehiletero. Sus pares de palos fueron un asombro de dominio, valor y gallarda pinturería. Su labor como banderillero ha sido algo sencillamente inmensa, inverosímil, fantástica.

Los seis pares que clavó esta tarde bien lo acreditan como el primer palitroquero del mundo. Con la muleta hizo cosas inenarrables, brindando a los espectadores, atónitos ante tanta majeza y sabiduría emanados de un solo torero, un curso completo de bien torear. Le cupo en suerte el toro mejor del encierro, un bravo y nobilísimo media casta, con el que realizó la faena cumbre de la tarde. Imposible describir con detalles labor tan enorme, pues faltan adjetivos. Con una estocada al tercer viaje, entrando con guapeza, tiró patas arriba al extraordinario pupilo de "La Providencia", otorgándosele por demanda unánime y en medio de una atronadora ovación las dos orejas y el rabo del toro media casta.

La plaza crujía de ardoroso entusiasmo, siendo obsequiado Manolito con artísticos ramos de flores, que paseó en triunfo por el redondel bajo una lluvia de sombreros. Al toro, dechado de nobleza y bravura, se le concedieron merecidamente dos vueltas de honor al ser arrastrado, teniendo que saltar al ruedo los entusiastas y jóvenes ganaderos señores Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, dueños de "La Providencia", requeridos por los espadas y por el público. Gesto muy simpático, por lo flamenco y espontáneo, fue el de Florencio al ofrecer su castizo cordobés al toro muerto, llevándoselo en el arrastre colgado de un pitón.

Con su portentosa faena muleteril en su primera y brillante actuación en la corrida de inauguración de las Arenas de Maracay, Manolo Bienvenida se ha consagrado ante la afición venezolana. Manolito Maravilla, el torero de la muñeca de cristal".

("Conde Federico", Diario "El Universal", 21 de enero de 1933).

Fue a partir de la solemne inauguración de la Maestranza de Maracay, el 20 de enero de 1933, que se consolidaron las festividades taurinas de gran envergadura celebradas sucesivamente en el histórico coso.

Mi abuelo Florencio y su hermano Juan Vicente Gómez Núñez, organizaron las Ferias de Maracay en los años de 1933, 1934 y 1935 con gran éxito, interviniendo las máximas figuras del toreo de esa época de oro para la Fiesta Brava nacional.

Inolvidable resultó aquella gran Feria Inaugural de Maracay en 1933, actuando el rejoneador cordobés don Antonio Cañero, el ídolo venezolano Eleazar Sananes "Rubito", el español Pepe Gallardo, siendo triunfadores Manolo Bienvenida, en la primera corrida, cortando las dos orejas y el rabo a un toro media casta de la ganadería "La Providencia" de los hermanos Gómez Núñez.

En la segunda corrida de la Feria de Maracay en 1933, el diestro Pepe Amorós cortó oreja y rabo de su primero de "La Providencia" y la oreja y el rabo de un toro de Miura, siendo fuertemente ovacionado.

Impresionó mucho durante su actuación en la tercera corrida de la Feria de Maracay en 1933, el diestro mexicano José González "Carnicerito de México" por su gran valor y exposición, cortando las dos orejas y el rabo a un ejemplar de "La Providencia". El azteca compartió su apoteósico triunfo con los ganaderos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, a quienes hizo bajar del palco donde se encontraban para que lo acompañaran en el ruedo. Durante la lidia al toro de Miura, "Carnicerito de México" volvió nuevamente a demostrar su temeridad y entrega. Al engendrar un pase de muleta, fue alcanzado por el de Miura, recibiendo un puntazo hondo en el muslo izquierdo. Sin amilanarse en lo más mínimo, continuó la lidia hasta clavar medio estoque en las alturas, teniendo que recurrir al descabello, que logró después de varios intentos perdiendo un triunfo seguro.

Con la pundonorosa y sensacional actuación de "Carnicerito de México", culminaron las corridas de la Feria de Maracay de 1933.

Para la Feria de Maracay de 1934, los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, contrataron al sensacional diestro aragonés Nicanor Villalta, Manolo y Pepe Bienvenida, quienes triunfaron logrando faenas de ensueño que fueron premiadas con los máximos trofeos. Además, participaron el diestro Antonio García "Maravilla" y el rejoneador Miguel Cuchet.

En la Maestranza de Maracay, enero de 1934, de izquierda a derecha: Antonio García "Maravilla", Florencio Gómez Núñez, Nicanor Villalta y el rejoneador Miguel Cuchet, montando a la preciosa jaca "La Cabrera", ganadora del Primer Premio en "Concurso de Jacas Domadas a la Andaluza" en Jerez de la Frontera, España, en mayo de 1931. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Marcó una página importante la Feria de Maracay de 1935, contratando los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez al famoso diestro sevillano Manuel Jiménez "Chicuelo", al valenciano Vicente Barrera, el torero mexicano David Liceaga, el ídolo venezolano Eleazar Sananes "Rubito" y el español Juan Martín Caro "Chiquito de la Audiencia".

De izquierda a derecha: Florencio Gómez Núñez, Vicente Barrera, Juan Vicente Gómez Núñez y Manuel Jiménez "Chicuelo" en la Maestranza de Maracay. Año 1935. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

"Chicuelo", realizó la que ha sido considerada como la faena más grandiosa en ruedos venezolanos, al toro de la ganadería española de don Antonio Pérez Tabernero de nombre "Carpintero", marcado con el número 61.

"Chicuelo" le cortó las dos orejas y el rabo, pero no fue sólo por cortar las orejas y estar muy bien, sino por el arte que le imprimió el torero sevillano a ese toro.

Esa misma tarde apoteósica en la Maestranza de Maracay, el diestro valenciano Vicente Barrera ejecutó también una memorable faena demostrando su arte, valor y entrega cortando las dos orejas y el rabo.

La tercera y última corrida fue celebrada el domingo 20 de enero de 1935 participando los matadores Manuel Jiménez, "Chicuelo", Vicente Barrera y Juan Martín Caro, "Chiquito de la Audiencia".

Marcó un gran acontecimiento taurino esa corrida, resultando histórica, ya que por primera vez en Venezuela, se lidiaron en una misma corrida SEIS TOROS ESPAÑOLES DE PURA CASTA, tres toros de don Graciliano Pérez Tabernero, de Salamanca (Divisa: azul celeste, rosa y caña) y tres toros de Pura Casta de don Antonio Pérez, de San Fernando, Salamanca (Divisa: azul, encarnada y amarilla).

Hubo mucha animación para esta última corrida celebrada en la Maestranza de Maracay con un lleno en todas las localidades. Vicente Barrera consiguió otro resonante triunfo realizando una faena variada y completa que le valieron las dos orejas y el rabo de su segundo toro. Barrera estuvo desafiante ante un toro difícil y con genio, pero logró conectar con su enemigo, lidiándolo con mucha exposición.

La Feria de Maracay de 1936, organizada por los hermanos Juan Vicente y Florencio Gómez Núñez, fue suspendida por el fallecimiento del Presidente de la República de Venezuela, Benemérito General Juan Vicente Gómez, ocurrida el 17 de diciembre de 1935.

Los diestros que venían contratados para torear dicha Feria eran el "Pasmo de Triana" Juan Belmonte, Victoriano de la Serna, Alfredo Corrochano y Joaquín Rodríguez "Cagancho".

Luego de la desaparición física del General Gómez, la Maestranza de Maracay sufrió una especie de letargo hasta que tomó nuevamente impulso en mayo de 1946 con la presentación en su ruedo de la gran figura del toreo mundial Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete", quien actuó dos tardes. Debutó en Venezuela en la Maestranza de Maracay, el 1 de mayo de 1946, en compañía del venezolano Julio Mendoza y el peruano Alejandro Montani.

El 12 de mayo de 1946, el "Monstruo" de Córdoba, se volvió a presentar en la Maestranza de Maracay en un mano a mano con el diestro mexicano Carlos Arruza, actuando como sobresaliente el novillero venezolano Oscar Martínez. Los allí presentes pudieron ver enfrentarse a los dos colosos de la torería contemporánea.

Posteriormente, "Manolete" toreó un festival benéfico en el Nuevo Circo de Caracas, el 19 de mayo de ese mismo año. Esas fueron sus únicas presentaciones en Venezuela.

No podemos dejar de recordar, la gran labor emprendida por el maestro Pedro Pineda, al fundar la Escuela Taurina de la Maestranza de Maracay, convirtiéndose en la "Cantera de Aragua", dedicada a la formación de nuestros toreros, de donde salieron figuras importantes como los miembros de la dinastía Girón, los hermanos Ricardo y Oscar Martínez, Joselito Torres, Moreno Sánchez, Eduardo Antich, Carlos Saldaña, Sérbulo Azuaje, Joselito López, Ramón Montero "Maravilla", Lucio Requena, Adolfo Rojas, Jesús Narváez, Carlos Martínez, Carlos Rodríguez "El Mito", Rafael Ponzo, Carlos Osorio "Rayito", "Luis de Aragua", Pepe Cámara, José Nelo "Morenito de Maracay", Iván Rodríguez Vásquez y "El Victoriano", siendo algunos de los más destacados alumnos que pasaron por sus manos.

La Maestranza "César Girón" de Maracay, fue declarada Monumento Histórico Nacional en la Gaceta Oficial Nº 35.441 del 15 de abril de 1994.

Maestranza "César Girón" de Maracay, 93 años de historia taurina. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

La familia taurina presente en la Maestranza de Maracay (Venezuela). Composición fotográfica en donde aparece el General Juan Vicente Gómez, contemplando orgulloso la magnífica obra, inaugurada por él en 1933. En el ruedo, don Florencio Gómez Núñez, entusiasta propietario e impulsor del bello coso. Su hija, Rosa Elena Gómez Arráiz y sus nietos Juan Florencio, Rafael y Miguel Dupouy Gómez, disfrutando en el histórico Palco, uno de sus muy celebrados aniversarios. (Archivo: Hnos. Dupouy Gómez).

Vista nocturna de la Maestranza de Maracay en diciembre de 2025, donde se aprecian los avances de los trabajos de restauración. Foto tomada y compartida por mi buen amigo Gonzalo Díaz Palacio.

En el marco de sus 93 años, espero su pronta recuperación y utilización para celebrar sus tradicionales corridas de toros que engalanaron sus ferias con su entusiasta y bien entendida afición.

No se puede olvidar su origen histórico como coso taurino por excelencia para lo que fue construido en 1933.

Se deben seguir aprovechando sus espacios para fomentar la actividad turística, artística, cultural y deportiva de la región, sin excluir ni prohibir jamás a su muy arraigada Fiesta Brava, que forma parte de la identidad de los aragüeños.

Enhorabuena, Maestranza "César Girón" de Maracay, joya arquitectónica, orgullo de Venezuela. Plaza de toros llena de historia, donde se han presentado las más grandes figuras del toreo.

¡Felicidades por cumplir 93 años! siendo la cantera taurina venezolana y una de las plazas de toros más bellas del mundo.

Rafael Dupouy Gómez.