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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 6 de agosto de 2018

El sorteo. A Bombo y Platillo / por Antolín Castro


En las ternas que se formen en Otoño no estarán, seguro,
 dos de esta imagen

En la Feria de Otoño no estarán las susodichas figuras, no se someterán a semejante riesgo. Si en un cartel cualquiera no dejan que entre un tercero que no sea de su cuerda cómo van a permitir que les caigan dos y… además con la de Escolar. Ni locos. Ni están ni que nadie los espere.

A BOMBO Y PLATILLO

Antolín Castro
Madrid, 06.08.2018
De ese modo se ha lanzado la noticia de que en la Feria de Otoño de Madrid se utilizará, de forma pionera, un sorteo entre los diestros actuantes para que la suerte les diga en qué corrida harán el paseíllo, además de qué compañeros les acompañarán.

Una idea esperada y deseada durante mucho tiempo, sí, pero en ferias más amplias, en San Isidro sin ir más lejos. Es en mayo donde adquiría carácter de primicia mundial ese sorteo. Y si las figuras no aceptaban el reto, eso ya en sí mismo también sería una primicia mundial: ‘Las figuras huyen de San Isidro’ sería el titular.

No habrá opción para saberlo, en San Isidro -ya lo ha dicho Simón- de eso no hay nada, se volverá a lo de siempre: Las figuras juntitas con las ganaderías ya sabidas y los demás a los leones o algo así. Los resultados después suelen ser siempre los mismos, salvo honrosísimas excepciones. Unos han aprovechado y otros desperdiciado ‘la oportunidad’. Menuda vara de medir jugando con distinto balón.

Lo peor es que se lo tienen creído y así se lo hacen saber a la gente a través de la televisión y medios afines. 

Las figuras triunfan -en eso ya se omite con qué tipo de toro- por la capacidad que tienen en ‘inventarse un toro o una faena’ y los demás no están rodados o no han sabido aprovechar las condiciones que les han ofrecido las ganaderías encastadas. ¡Jóder! Bastaría con cambiar solo un día los papeles que unos y otros interpretan y nos enteraríamos todos de una puta vez. 

Eso lo podría lograr el deseado sorteo, pero también estará trucado. En la Feria de Otoño no estarán las susodichas figuras, no se someterán a semejante riesgo. Si en un cartel cualquiera no dejan que entre un tercero que no sea de su cuerda cómo van a permitir que les caigan dos y… además con la de Escolar. Ni locos. Ni están ni que nadie los espere. Es mucho más fácil la opción comentada y ni siquiera dejan entrar a uno solo de los desheredados.

Así que todo se convertirá en una oportunidad para que a alguno de los (no digo que se apunten, pues salvo diez se apuntarían todos) que cuenten con ellos, tenga la suerte de que les toquen los toros de Victoriano del Río. Claro que como estos toreros no disfrutan de veedores, lo mismo el ganadero manda lo más ‘destacado’, en todo, que tenga en la dehesa.

Otro aspecto a considerar, si es que nadie lo ha hecho, es que con toreros del medio para abajo y con el interés despertado en los aficionados, no creemos que la empresa pague los honorarios de figuras a los que toreen los toros de las mismas. Claro que si no hay éxito de taquilla y recaudación de primicia mundial, lo mismo terminan echando la culpa a la afición por no haber secundado ‘tan original gran idea’. Eso sí, de todos modos las figuras estarán al margen de la genial idea.