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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 4 de mayo de 2026

Madrid dicta sentencia en el mes clave del toreo / por Sergio Hueso


'..La ausencia de Morante de la Puebla condiciona inevitablemente el escaparate del abono. Sin él, el gran foco recae únicamente sobre Roca Rey, que además podría reaparecer en Madrid tras la cornada sufrida en Sevilla..'

POR MONTERA
Madrid dicta sentencia en el mes clave del toreo

Sergio Hueso
La Feria de San Isidro encara uno de los desafíos más decisivos para el presente del toreo. Más allá de reunir figuras o confeccionar un abono atractivo, su gran responsabilidad está en marcar una dirección clara para la tauromaquia y sostener, durante todo el ciclo, un criterio firme, equilibrado y coherente a la hora de medir y premiar cuanto ocurra en el ruedo.

Ese será el gran termómetro de una feria extensa, que se prolongará durante mayo y parte de junio. Muchas tardes, muchos nombres y demasiados intereses como para permitir errores de criterio. Precisamente por eso no puede repetirse lo ocurrido en la primera parte de la Feria de Abril de Sevilla, donde la imagen de un palco errático y cambiante dejó una sensación preocupante. Si en algún lugar debe exigirse rigor absoluto, es en Las Ventas.


San Isidro necesita una presidencia sólida, reconocible y con personalidad. Porque si de algo sirve un ciclo como el isidril, es para consolidar trayectorias y definir, en parte, el rumbo del toreo.

El ciclo madrileño reunirá a veteranos, figuras y jóvenes que buscan la oportunidad definitiva. Muchos llegan con la obligación de refrendar en la plaza aquello que se viene reclamando desde hace tiempo: sitio, visibilidad y confianza.

La ausencia de Morante de la Puebla condiciona inevitablemente el escaparate del abono. Sin él, el gran foco recae únicamente sobre Roca Rey, que además podría reaparecer en Madrid tras la cornada sufrida en Sevilla. A partir de ahí, la feria deja espacios abiertos para que 44 matadores, 5 rejoneadores y 9 novilleros peleen por refrendar sus carreras.

Es cierto que los triunfos actuales no pesan como antaño, pero San Isidro sigue siendo San Isidro y Madrid continúa siendo Madrid. Su repercusión mediática, con cientos de medios acreditados, televisión en abierto y la implicación de Telemadrid, convierte a la feria en un escaparate único para el toreo.

Por eso, mayo sigue siendo el gran examen. Y por eso resulta imprescindible volver al origen de esta columna: un palco coherente, sólido y riguroso, a la altura de la plaza que representa. Porque Las Ventas no solo debe premiar lo que sucede; debe defender una idea de la tauromaquia

Y esa responsabilidad es tan importante como el toro que salta al ruedo. Que haya suerte para todos. Y, sobre todo, que salga el toro.

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