la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 2 de mayo de 2015

Cruces en Córdoba


Cruz de Manolete

"...No se sabe quién parió a quién. Si Córdoba a mayo o mayo a Córdoba. Lo que es seguro que no se comprende mayo si no se ha estado en Córdoba en al menos uno de los tres felices acontecimientos que se producen en el mes: Cruces, Patios y Feria..." 


Cruces

Francisco Javier Gómez Izquierdo
Llega mayo y Córdoba revive. La ciudad se engalana para una fiesta mayor que dura más de treinta días. Las cordobesas, guapas con avaricia, aguantan la envidia forastera de su sexo y lucen reventonas entre un bullicio de flores inimaginable, y es que tengo para mí que esta hermosura de la mujer cordobesa es fenómeno que sólo puede deberse al culto que las madres rinden a mayo. No se sabe quién parió a quién. Si Córdoba a mayo o mayo a Córdoba. Lo que es seguro que no se comprende mayo si no se ha estado en Córdoba en al menos uno de los tres felices acontecimientos que se producen en el mes: Cruces, Patios y Feria. 

Estamos en las cruces. Las cofradías montan una cruz de flores y a su lado una barra como de caseta de feria en las que se vende vino, cerveza y raciones. Las cofradías de espíritu más fenicio dejaron hacer a los jóvenes y estos llenaron sus cruces con muchedumbres de su edad porque disfrazaron el botellón con jarras de rebujito -vino con seven-up-, y vasos de cerveza de a litro en los que abreva convulsivamente el gremio de los estudiantes. 

Las cruces son un exceso de alcohol y personal, pero no se registran incidentes mayores porque todo el mundo acude predispuesto a divertirse con buenos sentimientos. Mayo viene siempre generoso a Córdoba y no es cosa de hacerle feos de buenas a primeras, por muy borracho que se esté.

Cruz de toda la vida en El Alpargate de Córdoba

Cruz del Bailío

Barra del Bailío

Ambiente en Santa Marina

... y aquel quite desde el palco / por El Hombre tranquilo



Juan Lamarca y aquel quite desde el palco

EL HOMBRE TRANQUILO
Córdoba, 1 de Mayo de 2015.
El sentido de la amistad de los nacidos de Jaén es tan natural, que a veces parece que los has conocido de toda la vida.

Ese es el caso de Juan Lamarca. No lo traté hasta hace relativamente pocos años, pero nuestra mutua consideración se ha ido consolidando de tal forma, que en este momento pienso que, tras aquella charla inicial en Córdoba, en la sede de la Tertulia "El Castoreño", ya éramos tan amigos como lo somos ahora.

El haber crecido en una provincia que tradicionalmente era de las más ganaderas de España, hizo sentir a Juan que el toro de lidia formaba parte del paisaje físico y espiritual español, y como España es para él, más que una Patria, una adoración aprendida al mismo tiempo que del Santo Rostro de su capital, se convirtió no en aficionado, sino en creyente de la Fiesta de los toros. Y de ahí a hacerse oficiante sólo hubo un largo y esforzado paso, el de ser presidente de la Plaza de Toros de Las Ventas, el mayor rango de aficionado que se puede alcanzar.

Cumplida una amplísima etapa en el palco de la Monumental, ahora sólo guarda de ella buenos recuerdos. Pero de esos recuerdos destaca uno de los que pueden enorgullecer a un aficionado.

Sucedió en una tarde de borrasca en el ruedo y en el tendido, cuando Alfonso Ordóñez, haciendo con una mano visera para ver a través de la cortina de agua y en la otra el par de banderillas, no veía el tercio menos embarrado para entrar a colocar su segundo par. El toro de pavorosa cara y amo del ruedo llevaba clavadas solo dos banderillas y Alfonso había dado varías pasadas en falso. Juan Lamarca no se lo pensó. Se impusieron el ser humano y el aficionado al usía, y sacó el pañuelo cambiando el tercio librando al banderillero de un peligro cierto. La borrasca se convirtió en galerna. Se enfadó la plaza con gran alboroto contra el palco.

Unos días más tarde, y a la salida de la plaza tras la corrida de turno, vió como su amigo Juan Antonio Gómez Angulo se plantó para saludarle acompañado de Antonio Ordóñez que sin mediar palabra se echó al cuello dándole un abrazo. 

- He tardado en localizarle, pero no quería dejar de verle para darle las gracias. Le invito a cenar y se lo cuento.

- Muchas gracias, maestro, pero me es imposible por un compromiso ya adquirido.

- Pues entonces nos vemos mañana. Pero antes quiero decirle que quizá le ha salvado usted la vida a mi hermano. Yo estaba en el callejón con los apoderados y los toreros estaban alerta porque sabíamos que el toro iba a coger a Alfonso. Usted lo vio y cambió el tercio. Esta tarde ha hecho un quite desde el palco con un pañuelo. 

De la emoción de ese día derivó una cordial y extensa relación entre torero y usía, fruto del agradecimiento de uno y de la admiración del otro.

Me sumo con estas líneas al homenaje a Juan Lamarca, brindándoselas por buen amigo, por buen presidente y, como decía siempre el maestro Pepe Luis Vázquez, por buena persona. Va por usía.



viernes, 1 de mayo de 2015

ENTREVISTA A DON FERNANDO CLARAMUNT LÓPEZ / “Tauromaquia y Psiquiatría”.




Publicado el abril 22, 2015 de ateneo10

Es una de las entrevistas más largas que hemos hecho pero creánme que merece la pena, por el entrevistado y por la temática: “Tauromaquia y Psiquiatría”.

Del entrevistado, Don Fernando Claramunt López decir que no han sido sus 30 libros publicados (20 dedicados al mundo del toro y 10 a su profesión de psiquiatra), ni la importancia que ha representado para la psiquiatría española, lo que hace de él un hombre esencialmente interesante. Personalmente, es su capacidad de conocimiento universal de la literatura y su experiencia vivída, lo que hacen de Don Fernando un personaje que detiene la historia, la suya y la de los que le rodean para acercarla a todos nosotros.

Va por ustedes.

NOTA.- Dar las gracias y la bienvenida a este espacio de entrevistas a Carine, viuda del maestro ” Chenel” que se extrena con éxito en esta entrevista.

Carine Bocos / Pilar Guardiola Flores 

CARINE.– ¿ Con 13 años se puso por primera vez delante de una vaca?
D.FERNANDO: Sí, a los 13, en un capea pueblerina de mi provincia. Una vaca vieja y embolada. Pero la primera vez en realidad tenía 5 años, después de haber visto torear de luces a Juan Belmonte.
Le había dicho a mi padre que yo era belmontista. Me regalaron un traje de luces, dibujado por mi padre y cosido por mi madre. Así como el de Belmonte era Corinto con alamares de seda blanca, el mío era Corinto y plata. Realmente era de purpurina pero claro, para mi, era de plata. Lo he conservado hasta hace poco y mis nietos se lo ponían cuando eran pequeños.
Y me llevaron a una vaquería, de ganado manso donde había nacido un becerro días antes. El becerro no era bravo pero topaba. –“¿ Quieres torear?” me dijeron “Sí, si” contesté. Vino a verme torear mi prima Marisa, un año menor que yo. Me dió pena que no la dejaran ponerse mantilla y peineta. Me dejaron un paño grande de color rojo, y me puse delante del becerro. Cuando le acerqué la tela al hocico, el animal dio dos o tres cabezazos, dos o tres carreras y los mayores se asustaron porque yo no me moví y di varias verónicas belmontinas. (Se ríe) Dejadme que lo cuente así. Sé que no moví los pies, porque era un corral pequeño y tampoco me podía mover, y que fueron dos o tres verónicas, quizás con las manos un poco altas.
Y me sacaron de allí los mayores. Yo no quería marcharme porque en la puerta había un perro que me daba un miedo horroroso – los perros me siguen dando miedo- y porque el becerro y yo queríamos seguir. Era un animal cariñoso, yo le hacía caso y a partir de ese instante se creó un lazo entre el ganado bovino y yo.
Don Fernando y su esposa Pura.

CARINE.- ¿Cómo no fué torero?
D. FERNANDO.- Esa pregunta me la sigo haciendo.
Cuando veo a amigos toreros profesionales, les digo que me gustaría, que sueño, fantaseo que algún día me hagan caso y me dejen formar parte de su cuadrilla durante una temporada. Creo que eso mismo le dije a Antonio Bienvenida.

Además yo haría como los toreros antiguos. Iban de banderilleros en la cuadrilla durante bastante tiempo y cuando el matador o un crítico taurino sabio juzgaba que ya había aprendido bastante, entonces le dejaban ser novillero y después le daban la alternativa. Pero nunca se saltaban esos pasos.
En sueños sigo siendo torero de invierno. Paso miedo y me lo aguanto, como en los buenos tiempos.
Pero en mi familia había muchos médicos. Mi padre era médico, varios tíos míos lo eran, 2 primos míos estaban empezando la carrera de Medicina y yo acababa de terminar el bachiller. Les dije a mis padres que yo quería estudiar una carrera de letras, entonces se llamaba “Filosofía y Letras”, era lo que me hubiera gustado porque quería ser escritor. También hubiera querido ser pintor. Pero pertenecemos a un medio cultural determinado y en mi casa, la presión era muy grande para que estudiara Medicina.
Además mi padre y mi madre- que leía mucho- me decían “Cervantes vivió pobremente y era Cervantes, a Shakespeare tampoco le sobraba el dinero, Quevedo nunca vió sus obras publicadas, San Juan de la Cruz menos y todos estos eran los escritores más importantes”
Había que tener una carrera seria y formal, haría la de Medicina.
Algunos amigos míos se habían ido a estudiar a Salamanca y en casa dije que quería estudiar allí. Además unos médicos con la carrera recién terminada me explicaron que era una facultad muy agradable, nada masificada y donde los profesores y los alumnos se conocían.
Recuerdo que en la Plaza Mayor, íbamos loa chicos paseando en un sentido, las chicas en otro y nos mirábamos, intercambiábamos miradas más o menos insinuantes. Y si había profesores- llevábamos sombreros a lo Humphrey Bogart- nos los quitábamos con mucho respeto y los profesores se lo quitaban también. Eso en Madrid no pasaba.
Además, un estudiante en Salamanca era una persona. Las patronas de la pensiones nos querían mucho. Por la noche, hacía mucho frío y cuando ya estábamos en la cama, nos metían una especie de sartén con carbón entre las sábanas para calentarlas. Nos cuidaban mucho.
La vida allí era muy agradable y me permitía disfrutar del campo bravo, además de ir a la Facultad donde estaba muy a gusto y donde tuve profesores magníficos, muy competentes y a la vez muy sencillos.
Unos amigos seminaristas me invitaron un día a una excursión, a hacer una comida en el campo. En el tren en el que nos subimos, línea de Ciudad Rodrigo, viajaba un grupo de maletillas de mi edad. En cuanto les oí hablar, les pedí permiso para sentarme con ellos y escuchar su conversación. Me contaron que iban a un tentadero. Les pedí por favor si podía ir con ellos, sin hablar, sin decir nada y aceptaron.
Presidía la tienta Julio Aparicio, que en aquella época era novillero de moda. Sería el año 49. Yo estaba sentado en la tapia como todos los demás, cuando Julio Aparicio miró hacia arriba y dijo:.- “ A ver. Que baje un aficionado”. Palabra de honor. Di un salto. Por lo visto los maletillas más antiguos bajaban primero y ese orden se respetaba como el reglamento de piratas y navegantes. Pero yo, eso no lo sabía y salté. Alguien me puso una muleta en la mano y di unos cuantos pases que me supieron a gloria.
A partir de ese momento, los maletillas del tren se hicieron amigos míos y fui con ellos varias veces a entrenar en la Plaza de toros de Salamanca. Hacía mucho frío, no entrenábamos en el ruedo sino en la parte interior de la Plaza. Poco a poco fui cogiendo más soltura con los trastos.

Carine y Don Fernando con Antoñete al fondo

CARINE.- He sido esposa de un torero y muchas veces me he preguntado qué buscan, aparte del triunfo y de la superación. para mí, ese enfrentamiento a la muerte es difícil de entender. ¿desde su profesión y desde su experiencia delante de un animal bravo, nos podría ayudar a entender lo que busca un torero?
D. FERNANDO.- Me lo he preguntado mucho. Escribí una capítulo en el tomo 7 del Cossío titulado “ Los toros desde la psicología”. No sé exactamente lo que buscan. En plan pedante te podría decir que hay muchos estudios sobre ello pero no creo que sea el instinto de muerte, de jugar con la muerte, como han dicho algunos psicoanalistas. Ese instinto te empuja a ponerte en peligro y eso sería común con otras profesiones peligrosas o deportes de riesgo. Los pilotos de caza, el paracaidismo amateur, el puenting….
Yo no amaba el riesgo, además, tenía miedo y no quería la muerte consciente, ni creo que inconscientemente.
Lo que sí creo que tienen los toreros es el deseo de no pertenecer a la masa, de acrisolar, afinar su propia personalidad, de ser uno mismo.
Tú y yo somos en gran parte lo que nos ha obligado a ser la cultura en la que nos hemos movido. Tu familia, tu entorno social, tu clase social, tu economía, tu país, tu idioma. Pero aparte de esas presiones que son fuertes, puede haber un impulso interno a ser otra cosa, a rebelarte contra todo esto, a pensar “no quiero ser de la masa”. No puedo generalizar pero creo que hay un ansia de independencia, sobretodo, deseo de ser uno mismo y cierto desafío frente al entorno.
Aunque tengan un entorno humilde, ellos no quieren ser de la masa.

PILAR.- Desde lapsiquiatría: ¿Qué circustancia hace que un torero antes de la corrida pueda utilizar sustancias que pongan en peligro su vida?
DON FERNANDO.- Siendo médico especialista, algún matador me preguntaba.- ¿Qué tranquilizante puedo tomar antes de la corrida?, porque paso mucho miedo.
A todos les decía:.-“ Si necesitas un tranquilizante, no torees. Me parece una irresponsabilidad”.

PILAR.- Si le parece vamos a hablar ” Del más grande”. Manolete. ¿Como ve el psiquiatra la personalidad del matador?.
DON FERNANDO.- Para hablar de “Manolete”, me pondría de pie, luego de rodillas y después de unos cuantos rezos y estar purificado, hablaría de él. Le vi por primera vez con 10 años y la última en 1947 dos meses justos antes de lo de Linares, con el mismo vestido rosa pálido y oro. Doce corridas en total le ví en mi plaza alicantina. Toreando en Alicante tuvo una fractura de clavícula, en junio de 1945. Mi padre, le atendió inmediatamente y estuve dos horas muy cerca de “Manolete” en la enfermería, sentado a los pies de su cama. Yo le miraba como si estuviera viendo a San Pedro, en silencio y con devoción. Antes de eso, en el año 1944, en una corrida que toreaba “Manolete”, con “Dominguín”, Fermín Rivera y “El Estudiante”, yo estaba en tendido de sol y bajé con mi cámara de fotos a la puerta de cuadrillas. Pedí permiso a Luis Miguel para hacerle una foto, pero volvió la cara y no me hizo caso. Cuando me acerqué a” Manolete”, mi voz temblaba (yo tenía 14 años). “Manolete” me miró, hizo una inclinación de cabeza y con una bondad infinita y muy cortésmente asintió, pero yo estaba tan nervioso y me temblaba tanto la mano que la foto no salió. Nunca más he temblado en mi vida, ni siquiera cuando en el Campamento de Milicias Universitarias hacíamos prácticas con bombas de mano o disparábamos granadas con un mortero.
Referente a la personalidad de “Manolete”, desde el punto de vista psicoanalítico, él estaba muy ligado a la madre. Doña Angustias, era una mujer con personalidad fuerte y marcada. Había sido esposa de dos toreros, uno de ellos el padre de “Manolete”. El diestro, en broma, le decía:.- “ Has tenido dos maridos toreros y ninguno valía un duro”.
Los toreros suelen estar muy enmadrados, menos los Bienvenida que estaban empadrados (Don Manuel, el Papa Negro tenía enorme personalidad). “Manolete” vivió muy dominado por el mundo de la madre y de las hermanas. Era el único niño de la familia y en aquella sociedad cordobesa, que no trataba igual a los niños y a las niñas, en aquél entorno de mujeres, era un rey.
Tuve mucha amistad con un íntimo amigo suyo del colegio, Pepe Gan, fotógrafo y cineasta ya fallecido, que fue compañero de clase de “Manolete”. Me habló mucho de él. Decía que era muy estudioso. El director de la revista “Dígame”, don Ricardo García “K-Hito”, muy amigo mío y de mi padre, me contó que al diestro le gustaba mucho pintar, y no lo hacía mal.
La personalidad de Manolete era retraída y tímida. Tenía un gran complejo de Edipo. Cuando se encontró con Lupe Sino, se enamoró como un niño, y como un adolescente. Lupe, le descubrió el amor y el calor humano. Un día, hablando de “Manolete” con “El Estudiante”, que había sido muy amigo, me comentó que “ Manolete le preguntó:” ¿Cómo puede un hombre salirse de una mujer?”.”El Estudiante” contestó: .- “ Yo lo he hecho muchas veces, de soltero, y me salía muy bien, pero tú eres otra clase de hombre”.
Luis Procuna, el bravo y simpático torero mexicano ( El “Berrendito de San. Juan”), me contó que coincidió con “Manolete” y Lupe Sino en la feria de Lima, y no salieron de la habitación del hotel en cuatro o cinco días. Es decir, que debía de ser una mujer que le acaparaba, con una personalidad extraordinaria. “Manolete”, hombre de una sola mujer, estaba desbordado por Lupe. Por el contrario, la madre no podía verla ni quería oír hablar de ella.
Quizás, si hubiera vivido “Manolete” más años, se hubiera ido a México a vivir con Lupe Sino. Allí le querían muchísimo y le respetaban en grado sumo. Él fue muy feliz en México. Hay un vídeo de Manolete cantando en la finca de Silverio Pérez, en Texcoco. Este genio mexicano del toreo me comentó que su amigo había sido del todo feliz en tierras mexicanas a diferencia de la cerrada sociedad cordobesa de aquellos años.

El famoso Toricuarto que da nombre a un libro de D.Fernando

PILAR.- En definitiva .¿ Cómo dibujaría el perfil psicológico de “Manolete”?.
DON FERNANDO.- Lo definiría como un Dios de cristal. Muy frágil. Y otra cosa, “Manolete” sufría en casi todas las corridas percances o momentos de riesgo indudable. Un día le preguntó a su apoderado: -¿ Por qué a Juanito Belmonte (se querían mucho “Manolete” y Juanito Belmonte), no le coge nunca el toro y a mí me tropieza casi todas las corridas.? . Camará le contestó:-Fíjate en los pies de Juanito, vuelan. Pero “Manolete” no se iba. Con motivo de la primera cornada en México, “Manolete” confesó: “ Vi que el toro venía vencido y me podía haber ido, pero si me voy, no soy Manolete”.
No puedo hablarte más de “Manolete” por el respeto y la devoción que le profeso, porque no le puedo comparar con ningún otro torero.

CARINE.- ¿Cómo se puede justificar la muerte de 6 toros en nuestra era, en nuestra sociedad?. ¿cómo le explicaría, en pocas palabras, a alguien que no ha visto nunca una corrida, qué se hace en una tarde de toros?
D.FERNANDO.- Tengo ese problema, con mis nietos que viven en Bruselas, la niña tiene 9 años y el niño tiene 7. Dicen: – “Al abuelo español le gusta mucho el Ole-Olé”. Mi nieto Antonio, que tiene una visión algo africana de España, cree que todavía soy aficionado practicante y al ver mis fotos toreando me recomienda: “-Ten cuidado con los búfalos que te pueden pinchar”. Creo que en la cultura actual, la muerte está negada. Antiguamente se ponían velas, cirios, se velaba al moribundo. Pero hoy en día la muerte de las personas es un trámite. Difícilmente ves a un muerto en su casa. (En cambio por TV ves muchísimos todos los días, caidos en guerras absurdas, o ahogados al hundirse las pateras). Hoy vas al tanatorio donde te lo hacen todo y ya está. Por añadidura, en buena parte del mundo existe ahora un bombardeo hipócrita por parte de los animalistas, que andan por ahí, bien financiados, para llamarnos “asesinos”. En alguna provincia nuestra nos llaman “españoles”, creyendo que así nos insultan más a fondo. Creo que con ellos es mejor no discutir, sería perder el tiempo.
Los toros no son un deporte. Es un sacrificio que tiene un origen religioso. Aunque sea un espectáculo y haya empresas y apoderados, es un sacrificio remoto, mediterráneo, quizás existan antecedentes en Anatolia o en el Oriente Medio, Grecia, Creta. Pero sobre todo, es profundamente español y de los países americanos de nuestra estirpe.
Un día, en una corrida por televisión, mi nieta, la de 9 años, que es medio belga, con cierta influencia hispana y alemana, me dijo: “ -el toro tiene pupa” viendo la sangre en el lomo. “Esto no es pupa” le dije, –“Esto es sangre española. A veces el torero también tiene sangre, pero nunca llora.”

Pase torero. Pintura de Don Fernando

PILAR.- Don Fernando: ¿qué relación existe entre la psiquiatría y la fiesta del toro?.
DON FERNANDO.- La psiquiatría es una rama de la medicina, pero también es una rama de la cultura. La psiquiatría puede ayudar a entender la tauromaquia, pero no puede explicar toda actitud del hombre ante la muerte. En una corrida están “Eros” y “Thánatos”, fuerzas de vida y fuerzas de muerte, ambas se agitan como una coctelera intensísima en una corrida. No todos los espectadores están preparados para pensar que la muerte del toro es premonición de que ellos también van a morir un día. Tienes que aceptar tu propia muerte.
¿Porqué mueren 6 toros?. Te diría, para recordarte que vamos a morir por lo menos 6 veces. Que cada día de la semana te mueres un poco. Cada día que pasa es un día más que vivimos y un día menos que nos queda de vida. No todo el mundo está preparado para aceptar la muerte ni para aceptar la sangre ni la destrucción del cuerpo humano, de tu vida interior, tu personalidad, tus recuerdos más queridos, lo que para Unamuno era el Yo y le hacía entender y padecer el sentimiento trágico de la vida. Los verdaderos aficionados saben aquello de que “ a los toros no va uno para divertirse” . Cuando le dan la vuelta al ruedo al toro y aplaudimos, estamos identificándonos nosotros mismos con el toro. Y homenajeando al toro. Y a nosotros nos hubiera gustado ser ese toro, que con honor, con nobleza y con dignidad ha sabido morir. Son pensamientos que tengo. No son estudios científicos. Es una aproximación cultural antropológica, no pretendo ahora un estudio científico. Creo que el toro durante la lidia, intuye que va a morir. El toro, al final junta las manos y es como si dijera:- Ya seguir, no merece la pena. Todo lo que empieza, acaba. Creo que el problema es de antropología cultural y de sentimientos.

En el famoso Toricuarto con Carine y Pilar Guardiola

PILAR.- ¿Por qué cree que se está perdiendo la afición?
DON FERNANDO.- Disminuye entre las masas rockeras y futbolizadas, así como en los espacios de la prensa y la televisión, pero no se pierde. Las iglesias de hoy están medio vacías. Cuando se acabó la misa en latín, que tenía su misterio y su poesía, el poeta Agustín de Foxá, Conde de Foxá, decía a sus amigos curas: “Vais a matar la afición”. Creo que España, ahora, es menos española. Falta españolía. El orgullo muy legítimo de sentirse español y la preocupación de ser español tiene que ver con lo más profundo de nuestra identidad. Creo que hay una crisis de valores hispánicos. El honor, la dignidad, el valor, la hidalguía… todo eso es el toro. Son figuras del toro y del torero, unido al sentimiento trágico de la vida que latía en la intimidad de don Miguel de Unamuno.

PILAR.- Para cerrar la entrevista. ¿Cómo un profesional de la psiquiatría definiría la tauromaquia?.
DON FERNANDO.- Recordando a Hemingway:” El toreo es un invento español. Lo inventaron los españoles a pesar de los extranjeros, que nunca los aceptarán”. Y hago constar que don Ernesto, el de los toros y los vinos de España, con quien hablé en tres ocasiones durante la temporada de 1959, nunca se sintió extranjero entre nosotros.

Otra de las pinturas muy querida por Don Fernando. Autor M.J. Ortíz

Una de las fotos preferidas. 
Don Fernando en un pase muy torero.

Rincón de la biblioteca

El traje de luces

El famoso fotógrafo Pepe Gan

Uno de los libros que aunan historia y tauromaquia.

Madrid: Hoy comienza la Feria de la Comunidad.



Feria de la Comunidad de Madrid
Plaza de Toros de Las Ventas 
Hoy Viernes 1 de Mayo, a las 18, 30h.


Novillos de González Sánchez-Dalp 
para 
Juan Miguel,
Clemente 
(se presenta) 
Alejandro Marcos 
(nuevo en Madrid)



HAY ALGO NUEVO BAJO EL SOL / por BENJAMÍN BENTURA REMACHA



"...Esa novedad es que, por primera vez en la historia de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, un torero peruano salió a hombros por la Puerta Grande. Fue el pasado 19 de abril y el afortunado es el novillero limeño Andrés Roca Rey, que les cortó sendas orejas a un novillo de La Ventana del Puerto y a otro de José María López..."


HAY ALGO NUEVO BAJO EL SOL

BENJAMÍN BENTURA REMACHA
Zaragoza, 1 de Mayo de 2015.-
Esa novedad es que, por primera vez en la historia de la plaza de toros de Las Ventas de Madrid, un torero peruano salió a hombros por la Puerta Grande. Fue el pasado 19 de abril y el afortunado es el novillero limeño Andrés Roca Rey, que les cortó sendas orejas a un novillo de La Ventana del Puerto y a otro de José María López. Después lo llevaron a la enfermería para que le curaran tres leves lesiones, una que le afectaba a los músculos isquiotibiales, otra a la piel y el tejido subcutáneo y otra en el escroto.
Nos tenemos que remontar hasta los tiempos de la plaza de toros de la Puerta de Alcalá para encontrar al primer peruano considerado torero con sus peculiares formas y que ha llegado hasta nuestros tiempos gracias, como otras tantas cosas taurinas o no, al genio comunicador de Francisco Goya. Dos estampas de su llamada Tauromaquia, la 23 y 24 según la lista propuesta por Ceán Bermúdez, señalan a Mariano Ceballos, “el indio Ceballos”, como protagonista de la estampa en que mata a espada un toro desde un caballo y la otra en la que quiebra rejones a un toro montado en silla sobre otro toro. Hay otra estampa similar a esta en la serie litográfica de Burdeos y el embajador peruano Miguel Mujica Gallo aseguraba que poseía un cuadro al óleo de procedencia goyesca y dedicado al que él no considera indio sino zambo, negroide, hijo de negro e india o al contrario. Zambo en España es sinónimo de estevado o patiestevado, a lo Quevedo. Mujica Gallo publicó en los años 60 un artículo en ABC en el que hablaba de la naturaleza peruana de Ceballos, que desde Lima marchó a Argentina y luego vino a España para encontrar la libertad y la fama en sus ruedos y plazas. 

En 1971, Ediciones de Cultura Hispánica, publicó un libro del diplomático limeño que titulo “Goya, figura del toreo”, sin las interrogaciones que antes le había puesto a semejante aserto. Mujica Gallo firmaba sus escritos y colaboraciones taurinas como “Don Acho” en recuerdo de la plaza de toros de la capital peruana que, como su torero Ceballos con el aragonés “Martincho”, es contemporánea de la plazas de Sevilla y Zaragoza y anterior a la de Ronda.

Acho (Hacho) significa en lenguaje precolombino lugar elevado desde el que se ve el mar, el cerro de San Cristóbal, donde se construyó la plaza de toros octogonal en 1766, en las cercanías del río Rimac. El coso no tenía barrera y, a la altura del ruedo, había unos cuartos o palcos con grandes ventanales que ocupaban grupos familiares o de amigos que vivían los festejos con toda la intensidad festivalera. En esa plaza toreó en diciembre de 1919 y en los comienzos de 1920 José Gómez Ortega “Joselito” en su único viaje al otro lado del Atlántico. Fueron diez corridas triunfales de las que yo recuerdo un par de fotos, la una de un espectacular muletazo y la otra, el de Gelves montando en bicicleta. Juan Belmonte fue más pródigo en sus actuaciones americanas y hasta se casó con la peruana Julia Cossío. Por poderes. Decía el de la calle de la Feria que no le gustaban las ceremonias en directo, bautizos, primeras comuniones o bodas y que hasta pensaba mandar a alguien a que lo representar en su entierro. El día que se casó, él estaba en Panamá y la novia en Lima. Las malas lenguas aseguraban que recibió un ultimátum de los hermanos de la novia: o se casaba con doña Julia o se tenía que volver a España nadando.

El caso es que, después de Ceballos, no aparece en los ruedos de España otro diestro peruano hasta el 29 de agosto de 1926. Fue Carlos Susoni Soana (Lima, 1904) en una novillada en la anterior plaza de toros de la Carretera de Aragón y que tomó la alternativa en Guadalajara el 23 de octubre de 1927 de manos de Saleri II y con toros de la viuda de Féliz Gómez. No la confirmó en la capital, marchó a su tierra y ya no volvió a España. El siguiente espada fue Alejandro Montani (Lima, 2 de mayo de 1921), que tomó la alternativa en Lima en 1939, vino a la península Ibérica y se presentó como novillero en Madrid en 1943 y volvió a doctorarse el 15 de agosto de 1944 en Barcelona con toros de Domingo Ortega, de manos de Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Tríana” y en presencia de Carlos Arruza, también testigo de la confirmación en Madrid el 20 de septiembre del mismo año y con el padrinazgo de Pepe Bienvenida y toros de don Alipio, el de las patillas venerables. Fue un buen torero. El tercero, al que yo recuerdo con especial cariño porque alguna crónica le hice en su etapa carabancherlera y porque era una gran persona y con un hermano poeta de importancia universal, Nicomedes Santa Cruz. El torero, Rafael Santa Cruz (Lima, 3 de julio de 1929), negro negrísimo, ni zambo ni indio: negro. Protegido por los Dominguín y torero de importancia. Tomó la alternativa en Barcelona, en Las Arenas, el 27 de julio de 1952 de manos de Luis Miguel y con el testimonio de Rafael Ortega, “casi nadie al aparato”. Luego, Humberto Valle (Lima, 27 de noviembre de 1930) que se presentó como novillero en Madrid el 15 de agosto de 1954 y tomó la alternativa en la misma plaza y el 12 de octubre de aquel mismo año de manos del cordobés Manuel Calero “Calerito” y la presencia de Juan Montero. Las noticias que tuve de él años después le señalaban como el intérprete más destacado de lo que en Perú se conoce como “la suerte nacional” y que consiste en torear de capote desde un caballo. Creo recordar que prodigó tal suerte en las corridas del bicentenario de la plaza de Acho. Una manifestación muy distinta es la “Yawar Fiesta” de Ayacucho, con un cóndor cosido por sus garras al morrillo de un toro y liberado después como triunfador del desigual combate.

Finalmente me viene a la memoria el nombre de Rafael Puga (Lima, 1948), hijo del ganadero de “La Pauca”, que tomó la alternativa en la Feria del Cristo de los Milagros de 1972, el 1 de noviembre, que se la dio José Mari Manzanares en presencia de José Antonio Gaona y con toros de Las Salinas, que ganó “El Escapulario de Oro” al año siguiente y vino a España en 1974.

No tengo noticias de que Humberto Parra, al que llaman “El Campuzano” y es distinguido ilustrador taurino, haya tomado la alternativa ni en su tierra ni en España. Creo que reside por tierras gaditanas y es heredero de Roberto Domingo, Casero, Puente y García Campos en el apunte vivo e inmediato de lo que sucede en los ruedos. Señalar que a Conchita Cintrón, que nació en Chile, la hizo peruana el presidente Manuel Prado y que, junto al coso limeño, existe un mirabete árabe octogonal de cuatro pisos, monumento histórico artístico que tiene sus leyendas aún antes de construirse. Algunos dicen que lo levantó el virrey Manuel de Amat al mismo tiempo que la plaza primera para cobijar a su amante Micaela Villegas “La Perricholi”. En realidad lo construyó don Francisco Ingunza en 1858 porque le prometieron un palco perpetuo por ceder el paso a los tendidos de sombra y, al no concedérselo, levantó la curiosa torre. Se proyectó la reconstrucción de la plaza de toros de Acho en 1944, cuando se hicieron cargo de su arriendo los señores Fernando Graña Elizalde, Alejandro Graña Garland y José Antonio Roca Rey (¡Ojo! ¿Tiene algo que ver con el novillero que hace unos días abrió la Puerta Grande de Las Ventas?). 

La inauguración del remozado coso tuvo lugar el 12 de octubre de 1946, primera corrida de la Feria del Señor de los Milagros, Fiesta de la Hispanidad, tres jinetes al frente del paseíllo, un chalán peruano, un campero andaluz y un charro mexicano, delante de Manuel Rodríguez “Manolete”, Luis Procuna y Alejandro Montani , toros de “La Punta”.

Un recuerdo personal: Moisés Espinoza Zárate, corresponsal de FIESTA ESPAÑOLA en Perú, me regaló un toro de cerámica de Pucará que me trajo en mano hasta Barajas Antonio Ordóñez. Lo conservo. 

Hoy torea Jesús Enrique Colombo en Villanueva de Perales-Madrid


Jesús Enrique Colombo continúa 
su campaña por ruedos europeos


1 de Mayo de 2015
Villanueva de Perales-Madrid
Festival con los matadores de toros españoles Javier Castaño, Víctor Barrios, Esaú Fernandez y su compatriota Cesar Valencia.

Giovanni Cegarra
Este viernes primero de mayo, Día Internacional del Trabajador, el joven novillero taribero tachirense venezolano, Jesús Enrique Colombo, actuará en Festival de Postín que tendrá lugar en el Municipio Villanueva de Perales, de la Comunidad de Madrid, España.

Su padre Jesús Adolfo Colombo, vía telefónica nos deja saber, la mañana de este miércoles 29, que su hijo alternará en este Festival con los matadores de toros españoles Javier Castaño, Víctor Barrios, Esaú Fernandez y su compatriota Cesar Valencia.

Luego de su actuación en Villanueva de Perales, Jesús Enrique Colombo continuaá su campaña por ruedos europeos, agregó su Padre, el sábado seis de junio, en Vauvert, comunidad francesa, en la región de Languedoc-Rosellón, Departamento de Gard, Distrito de Nimes y Cantón de Vauvert, junto al novillero colombano Guillermo Valencia.

"EL TONTO NO DESCANSA": Casillas amenaza: "Claro que me voy a quedar, ¿dónde voy a estar mejor que aquí?"


El capitán madridista dice que prefiere ganar la Champions a la Liga, donde los blancos no dependen de sí mismos.

Casillas amenaza: 
"Claro que me voy a quedar, ¿dónde voy a estar mejor que aquí?"

LD / EFE 2015-04-30
Iker Casillas, capitán del Real Madrid, ha reiterado su deseo de continuar en el conjunto blanco a pesar de las informaciones que le sitúan fuera del club a partir de la próxima temporada. "Claro que sí", respondió cuando le preguntaron si continuará en el equipo. "¿Dónde voy a estar mejor que aquí" afirmó en declaraciones al programa Jugones.

El portero también eligió ganar la Undécima Copa de Europa antes que conquistar la Liga y destacó el mérito que tendría convertirse en el primer club que consigue reeditar el título de Liga de Campeones.

"Evidentemente la afición madridista es muy de la Copa de Europa; si me haces elegir una es la Champions porque dependemos de nosotros", respondió en un acto de Hyundai cuando fue entrevistado por Álvaro Benito, excompañero del Real Madrid.

"Creo que conseguir una segunda Copa de Europa seguida no ha pasado nunca en esta competición y es un reto apasionante. La liga también pero si me haces quedarme con una, me quedo con la Champions", añadió.

Casillas coincidió con la línea de su técnico, el italiano Carlo Ancelotti, que ve mayor posibilidad de conquistar el título europeo antes de ganar la Liga, en la que el Real Madrid depende de un error del Barcelona.

"El míster lo dijo y es verdad, es más fácil entre comillas competir por la Champions por méritos nuestros y en Liga dependemos del Barcelona. Aún así lo que tenemos que seguir haciendo es ganar en Sevilla y esperar a ver que ocurre en Córdoba", señaló.