la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 21 de octubre de 2019

Cuando El Viti toreó en Boada / por Paco Cañamero



 ...y fue por la causa más curiosa que uno pueda imaginar, a beneficio de su cura párroco, don Joaquín Herrero Corral, para que pudiese tener una nueva dentadura, pues la natural se había caído, podrida por el abuso del azúcar y el tabaco. El Viti, como no podía ser menos, fue el gran atractivo de ese festival organizado por Rafael Yagüe, inolvidable personaje que fue novillero en su juventud y después mantuvo viva la pasión por la Fiesta.

Cuando El Viti toreó en Boada

Paco Cañamero
Glorieta Digital, 19 Octubre 2019
Santiago Martín ‘El Viti’ acabó la temporada de 1968 escribiendo con letras de oro una parte de la enorme página histórica que dejó en la Tauromaquia. Su última corrida fue una concurso celebrada en Salamanca, el seis de octubre, donde alternó con José Luis Barrero y Víctor Manuel Martín, cortando cuatro orejas y dos rabos. Sus anteriores compromisos, celebrados en Córdoba, Guadalajara, dos en la feria de Valladolid, otra en la de Salamanca y Zamora, las había saldado con destacados triunfos, en medio de un año tan importante de su carrera. Tras el postrero éxito en esa corrida especial celebrada en La Glorieta colgó en el ropero los ternos de luces y antes de viajar a América, que ese año no lo haría hasta finales de diciembre para torear en Cali, disfrutó de jornadas de campo, de tentaderos -muchos de ellos con vacas de retienta-, de atender su finca y otras actividades propias, además de aprovechar para cumplir con algún compromiso en festivales.

Uno de ello se celebró en el pueblo de Boada y fue por la causa más curiosa que uno pueda imaginar, a beneficio de su cura párroco, don Joaquín Herrero Corral, para que pudiese tener una nueva dentadura, pues la natural se había caído, podrida por el abuso del azúcar y el tabaco. El Viti, como no podía ser menos, fue el gran atractivo de ese festival organizado por Rafael Yagüe, inolvidable personaje que fue novillero en su juventud y después mantuvo viva la pasión por la Fiesta. Yagüe, que era simpatiquísimo y muy querido por las gentes de la Fiesta, estaba casado con una hija del ganadero Amador Angoso, uno de los dueños de la finca Villoria de Buenamadre -que aunque se ‘apellide’ de Buenamadre, pertenece administrativamente al Cubo de don Sancho y sentimentalmente a Boada, por cercanía geográfica y, por tanto, de donde son parroquianos-. Amador Angoso fue ganadero de postín y dueño de una divisa que tras la separación familiar, en 1930, con su hermano Manuel, este acabaría vendiéndo a la familia vallisoletana Molero, pero su parte se mantuvo y aún hoy sus descendientes siguen con ella, aunque ya con otra sangre.

Rafael Yagüe, por razón de su matrimonio, frecuentaba la finca Villoria, donde además poseía una punta de ganado, fruto de la herencia de su esposa y a él le servía para satisfacer sus sueños. Además, como era un excelente relaciones públicas y hombre de magnífico trato, pronto se hizo amigo de don Joaquín, el sacerdote, un hombre bajito, de aspecto abotijado, semejante al cervantino Sancho y ataviado con vieja sotana preconciliar. Don Joaquín, que hizo una destacada obra social y gracias a sus gestiones el pueblo de Boada pudo ser definitivamente dueño de la finca La Zarza, que se parceló y de ella vivió mucha gente, era un hombre dicharachero y que frecuentaba el bar, donde gustaba ser invitado a una copa de coñac, mientras fumaba sin parar cigarros de la marca Celtas Cortos. Entonces, Rafael Yagüe, sabedor de las necesidades de don Joaquín y también para reconocer sus virtudes decidió que era el momento de hacer algo en su honor. Y entonces nada mejor que organizar un festival taurino que convertiría a Boada el centro de todos los caminos para los aficionados a la Fiesta.

Don Joaquín, en el centro de la fila superior, junto a un grupo de chavales de Boada a finales de la década de los sesenta.

De esa manera, Rafael Yagüe contrató, nada más y nada menos, que a la figura de Santiago Martín ‘El Viti’, algo que fue un acontecimiento, junto a Paco Pallarés, de la vecina villa de La Fuente de San Esteban y torero muy querido en la comarca, que unos años antes había protagonizado una impactante irrupción novilleril. Los dos diestros estoquearían reses del organizador, anunciadas en el cartel con el nombre de Yagüe Angoso. El resto de espadas sería un conjunto de conocidos ganaderos que a la vez eran aficionados prácticos y estaba integrado por el propio Rafael Yagüe, por Luis Garcigrande –a tenor de muchos el mejor aficionado práctico de su época-, por Alfonso Navalón –entonces en su momento de mayor prestigio periodístico-, por José González Villegas, por Javier Sánchez-Arjona, por Juan Carlos Martín Aparicio y por último Antonio Gallardo.


A la hora prevista los nueve intervinientes hicieron el paseíllo en una abarrotada plaza portátil instalada en las eras y resultó ser un festejo saldado con el éxito de los actuantes, junto a la felicidad de todo un pueblo por ver torear allí, nada menos, que a la figura de Santiago Martín ‘El Viti’. Fue una tarde redonda, de las que quedan vivas en los recuerdos y donde se alcanzó el principal objetivo, cumplir para que tuviera una dignidad aquel cura llamado don Joaquín Herrero y que tanto bien hizo por Boada en su larga etapa apostólica en esa localidad, logro conseguido gracias a la solidaridad del mundo de los toros. Desde entonces, cada tarde que televisaban alguna corrida desde mucho antes del inicio, don Joaquín marchaba al bar del señor Ambrosio Madruga -‘Café y vino de Madruga’, que era el gancho y estaba escrito sobre la puerta en letras negras- y más si toreaba su admirado Santiago Martín ‘El Viti’. Entonces, con su inseparable cigarro de Celtas Corto y la copa de coñac siempre a mano, le jaleaba con olés y celebraba sus triunfos, quedándo por momentos pensativo para recordar en sus adentros esa tarde del Pilar de 1968 cuando El Viti toreó en Boada en su honor y constituyó un gran acontecimiento para todo el pueblo.

El Viti, al finalizar su actuación en este festival celebrado en honor del sacerdote.

LA PROFANACIÓN EN MARCHA: Valle de los Caídos. Sánchez no quiere testigos de la inminente exhumación de Franco: la Guardia Civil expulsa a los monjes de la Basílica



Una profanación en toda regla de un templo católico, a cargo de un gobierno socialista: ¿comienza una nueva persecución religiosa en España?

Valle de los Caídos 
Sánchez no quiere testigos de la inminente exhumación de Franco: la Guardia Civil expulsa a los monjes de la Basílica.

A mediodía del domingo 20, la Guardia Civil presente en el Valle de los Caídos ha ordenado a los frailes que abandonen la Basílica del Valle de los Caídos, donde se encuentra enterrado Franco y que se lleven sus “cosas”, porque no podrán volver atrás. A lo mejor, con lo de sus ‘cosas’ se referían al Santísimo Sacramento.

Mientras, entraban en Cuelgamuros la maquinaria necesaria para proceder a la exhumación de Franco y los residentes en la hospedería eran expulsados.

Lo que está ocurriendo ahora se parece mucho a 1931. No estamos lejos de una nueva guerra civil en España. 

Está claro que Pedro Sánchez no quiere testigos del desenterramiento, aunque si la publicidad electoral consecuente. Por eso, los medios informativos serán convocados para que tomen imágenes desde el exterior. El 10 de noviembre hay elecciones y Sánchez quiere mostrar a los españoles su victoria sobre el cadáver de un muerto hace 43 años, así como la profanación, con el auxilio del Tribunal Supremo y el silencio de la jerarquía eclesiástica, de un templo católico, ante unos monjes que no van a plantear violencia de ningún sitio y al que cualquier guindilla puede humillar, sabedor de que estos sí son ‘pacifistas’ que no se van a defender, que prefieren morir antes que matar.

Orden de la Guardia Civil a los monjes: Que retiren sus “cosas” y que no vuelvan a entrar en la Basílica. 

Hay que insistir en que Pedro Sánchez y el PSOE no luchan contra el Franquismo sino contra los católicos. Repetimos que lo de Franco no es antifascismo sino cristofobia: una tumba en una iglesia no es ni puede ser un lugar de enaltecimiento de nadie.

De paso, el anticlericalismo socialista se venga de quien impidió, con el golpe militar de 1936, que la izquierda continuara masacrando a los católicos.

Ya ha entrado la maquinaria para la exhumación y los residentes de la hospedería han sido expulsados 

¿Es el comienzo de una nueva persecución religiosa en España -contra los católicos, naturalmente- como la iniciada en 1931 con la profanación de templos? Todo indica que sí. Tanto en 1931 como en 2019, la persecución se inició desde el poder o con plena aquiescencia del poder político. De ahí a la guerra civil sólo hubo un paso.

Al tiempo, a mediodía del domingo, entraba en el Valle de los Caídos la maquinaria necesaria para la exhumación y se expulsaba a los clientes de la hospedería. Está claro que Pedro Sánchez no quiere testigos incómodos.

Santiago Cantera presentó una denuncia el viernes por la ocupación de basílica y convento por parte de la Guardia Civil, con total impunidad 

El prior del Valle de los Caídos, Santiago Cantera, presentó el viernes 18 una denuncia por la actitud de la Guardia Civil, que entraban en el templo armados hasta los dientes y también en la clausura-residencia, utilizando hasta los urinarios de los monjes.

El Vaticano, el único con autoridad sobre la comunidad benedictina (orden ‘exenta’ de la autoridad episcopal) nada ha ordenado Roma al prior Cantera, lo que significa que no quiere un enfrentamiento directo pero que no le gusta nada, lo que se dice nada, la repugnante utilización electoral que Pedro Sánchez está haciendo del cadáver de Franco ni, mucho menos, la profanación consiguiente del Valle.

Los obispos españoles callan y el Vaticano también. Desde luego, nada ha ordenado el Papa al prior de los benedictinos. 

Por cierto, duro con el fuerte y fuerte con el débil, en el mejor estilo Sánchez: mientras mide las palabras con los independentistas catalanes, autores de la violencia en Cataluña, se ensaña con un grupo de monjes que no opondrán otra resistencia que la de su lealtad.

En cualquier caso, el silencio de los obispos españoles produce un reconcomio indecible. Ayer contábamos cómo el obispo Martínez Camino perdía los nervios ante el catedrático de Historia contemporánea Javier Paredes a cuenta del ‘estentóreo’ silencio episcopal, no sobre la exhumación de Franco, sino sobre la profanación de una basílica católica. Esto recuerda 1808, cuando, ante el silencio, o connivencia, institucional frente a la invasión francesa tuvo que ser un alcalde, el de Móstoles, quien declarara la guerra a los franceses. Y el pueblo le siguió.

Pedro Sánchez avanza en su guerracivilismo… y en su cobardía.

COLOMBO SE QUEDA LIBRE. FIN DEL APODERAMIENTO DE JUAN RUIZ



 Jesús Enrique Colombo y Juan Ruiz Palomares han puesto punto y final a su relación de apoderamiento que les une desde comienzos de 2015, cuando Colombo salió de la Escuela Taurina de Madrid.

Redacción 'Del toro al infinito'
Madrid, 21 Octubre 2019
La decisión ha sido tomada de mutuo acuerdo y deseándose lo mejor para ambas partes, según nota de prensa emitida por el enntorno del torero.

El torero de Venezuela, después de una temporada difícil, rozó la gloria de Las Ventas el pasado 12 de Octubre tras cortar una oreja y dar una vuelta al ruedo tras una fuerte petición frente a una corrida de Valdefresno.

Colombo regresa a Lima



Para Europa, América toma el relevo / por Antolín Castro



En México, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela tendrán oportunidad los diestros locales para confrontar con los españoles en una injusta reciprocidad que aquí no se produce. Los mexicanos, mayormente, ocuparán puestos que ni en sueños pueden ocupar acá. Sin hacer ascos a las figuras españolas, competirán con ellos, cosa que aquí no sucede salvo en el caso del peruano.

Para Europa, América toma el relevo

Terminada la temporada en España y en Europa, América toma el relevo de la actividad taurina.

No sabemos si es momento de descanso para los aficionados de estos lares o, simplemente, de relajación al no tener que acudir, para ver toros, a los cosos taurinos. Quizá sea buen momento para la reflexión y el análisis de cuanto ha acontecido en este 2019 que va tocando a su fin.

América siempre tendrá el sentido de continuación para aquellos diestros que cruzan el charco para seguir toreando, también para visionar de forma más representativa las actuaciones de los toreros americanos, que son muchos y a los que se ve muy poco en este lado del Atlántico. Más en este año en el que Roca Rey hubo de parar su temporada por lesión y hasta la figura mexicana, Joselito Adame, hubo de marcharse por falta de contratos.

En México, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela tendrán oportunidad los diestros locales para confrontar con los españoles en una injusta reciprocidad que aquí no se produce. Los mexicanos, mayormente, ocuparán puestos que ni en sueños pueden ocupar acá. Sin hacer ascos a las figuras españolas, competirán con ellos, cosa que aquí no sucede salvo en el caso del peruano.

Precisamente es el regreso de Roca Rey el mayor atractivo para este otoño/invierno americano. Su reaparición, confirmada en la feria de Lima, pondrá sobre la mesa si esas ansias para ocupar el cetro siguen vigentes en sus expectativas como máxima figura.

Su obligado parón allá por julio, tras su paso por Pamplona, fue una de las noticias de la temporada recién acabada. Junto a esa desgraciada lesión la temporada ha sido pródiga en graves percances, tanto como que su cierre ha sido el más teñido de sangre. Javier Cortés, Gonzalo Caballero y Mariano de la Viña, lamentablemente, son los nombres que quedan en la memoria de todos en este final.

Pero la temporada, con San Isidro en cabeza, se ha caracterizado por ser una de las más sangrientas de los últimos años. No olvidamos percances gravísimos como el de Rafaelillo en San Fermín, Román y Escribano, además de Caballero, en Madrid. Ponce también sufrió un destrozo importante en su rodilla en Fallas, que le tuvo en el dique seco durante meses. Sin querer olvidarnos de otros muchos diestros, dejamos constancia con los citados.

También ha habido alegrías, como la irrupción de Pablo Aguado entre los toreros queridos y deseados por los aficionados. La gran temporada de Paco Ureña tras la pérdida de la visión de un ojo. La consolidación de Emilio de Justo como uno de los imprescindibles en todas las ferias. El poso y naturalidad de Urdiales, así como Ferrera y su capacidad para innovar y ofrecer un espectáculo diferente, sin podernos olvidar de la emotiva despedida de El Cid. Como con los percances, otros muchos toreros han contribuido a satisfacer las expectativas durante este año.

Los toros han seguido por el mismo camino de los años anteriores. Bombones para los de arriba, pan duro para el resto. Entre las noticias a destacar está el primer indulto a un toro de Miura. Ese indulto supera, por insólito, la multitud de indultos a otros toros de los del carretón.

Mucho de lo relatado ha llenado los corazones de los aficionados y marcará el recuerdo de este 2019, pero ahora toca poner la mirada en los países americanos. Aquí solo nos quedaremos con saber cómo se recompondrán los distintos apoderamientos de las muchas rupturas habidas en estos últimos días.

LA PROFANACIÓN EN MARCHA: El prior denuncia que guardias civiles armados "deambulan" por la basílica


Dos vehículos de la Guardia Civil, custodiando el acceso a la basílica del Valle de los Caídos desde la abadía. EL INDEPENDIENTE.


 Cantera denuncia ante el Supremo la vulneración del principio de inviolabilidad de los lugares de culto al no tener los agentes autorización eclesiástica / El monje comunica a la jerarquía de la Iglesia que se restringe el derecho de culto y no recibe respuesta.

Noticia relacionada:


El prior denuncia que guardias civiles armados "deambulan" por la basílica

EL INDEPENDIENTE, 20 OCTUBRE 2019
El prior del Valle de los Caídos ha pedido al Tribunal Supremo que prohíba que guardias civiles armados «deambulen» tanto por el interior de la basílica como por la abadía, al entender que dicha presencia supone un quebrantamiento tanto del principio de inviolabilidad de los lugares de culto y del domicilio de los monjes como del derecho a la libertad religiosa al carecer los agentes de autorizaciones eclesiástica y judicial.

En un escrito presentado este viernes, al que ha tenido acceso El Independiente, la comunidad benedictina pide al Alto Tribunal que dicte una resolución con las medidas oportunas para que «cesen las vulneraciones» de los citados derechos fundamentales.

El Supremo ha avalado el desenterramiento de Franco acordado por el Gobierno frente a la pretensión de los familiares, pero tiene todavía que resolver el recurso que interpuso la congregación religiosa contra el traslado de los restos del dictador y pronunciarse sobre las alegaciones presentadas por esta parte tras acordar la Sala el alzamiento de la suspensión cautelar de la exhumación.

Pedro Sánchez y Carmen Calvo, en sus escaños del Congreso de los Diputados.
El Gobierno cierra el Valle de los Caídos para exhumar a Franco entre el 18 y el 22 de octubre
Allanado el camino por la Justicia, el Consejo de Ministros acordó el pasado 11 de octubre el inicio de las operaciones necesarias para trasladar al ex jefe del Estado desde la basílica del Valle de los Caídos hasta una sepultura del cementerio madrileño de El Pardo-Mingorrubio antes del 25 de octubre y el cierre temporal de Cuelgamuros hasta que concluya su ejecución.

El prior, Santiago Cantera, ha realizado esta petición al Supremo dos días después de haberse dirigido a la Delegada del Gobierno en Madrid y no haber recibido respuesta. El religioso pedía a María Paz García que a la mayor brevedad designara un interlocutor con la abadía con capacidad de decisión al objeto de resolver las situaciones que se están presentando en el Valle de los Caídos tras la clausura provisional del recinto y no tener conocimiento de que se hubiera dictado una orden por escrito con las condiciones del cierre.

Horas después de la presentación del escrito ante el Alto Tribunal, la Delegación del Gobierno designó a un interlocutor que se reunió este viernes por la tarde con los monjes. Las comunicaciones son verbales: no hay un documento escrito en el que se detalle lo que se va a hacer hasta la materialización de la exhumación.

El prior denuncia ante el Supremo que se vulnera el principio de inviolabilidad de los lugares de culto al no tener los agentes autorización eclesiástica

«Se han venido sucediendo situaciones incómodas con los agentes de la Guardia Civil aquí destacados por la falta de claridad y cambios en las órdenes recibidas, por ejemplo sobre quién está autorizado para entrar en el recinto, quién puede asistir a la eucaristía en la basílica, etc, lo que produce situaciones manifiestamente irregulares e injustificadas, como la restricción del derecho de culto (manifestación del derecho fundamental a la libertad religiosa) de muchos fieles, la deambulación de agentes armados en el interior de la basílica -sin mi autorización eclesiástica y a todas las horas, incluido durante el culto- o por el interior del monasterio sin autorización judicial», escribía el prior en el correo electrónico enviado este miércoles a la delegada del Gobierno en Madrid.

Cantera recurría a María Paz García después de que, cuando se dirigió al capitán destacado en el Valle de los Caídos para buscar una fórmula que permitiera ir resolviendo «ágilmente» el día a día mientras se lleva a cabo la exhumación, el oficial de la Guardia Civil le reconoció que él no era un interlocutor «adecuado» y le remitió a la Delegación del Gobierno.

Fracasada la vía administrativa, la comunidad benedictina pretende ahora que sea el Tribunal Supremo el órgano que adopte las medidas para que cese la vulneración del principio de inviolabilidad de los lugares sagrados y del domicilio de los monjes y del derecho a la libertad religiosa que supone la presencia de los guardias civiles tanto en la basílica como en el monasterio.

La jerarquía eclesiástica guarda silencio

Fuentes de la abadía del Valle de los Caídos han reconocido a este diario que han enviado tanto al arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, como al presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, una copia del correo electrónico remitido a la Delegada del Gobierno en Madrid en el que denunciaba la restricción del derecho de culto que se estaba produciendo. La autoridad eclesiástica no ha respondido.

El silencio de la jerarquía de la Iglesia en España contrasta con el escrito de adhesión que sacerdotes y religiosos están firmando en reconocimiento a la «valentía» del prior y del resto de monjes benedictinos ante la «violación ilícita» de la basílica. 

«Esta defensa heroica del libre acceso de los fieles a los templos, y de la inviolabilidad de éstos, protegidos por las leyes divinas y humanas, recuerda hoy la intrépida resistencia del santo obispo Tomás Beckett negándose a secundar los deseos de su rey, contrarios a la Ley de Dios y a la responsabilidad del clero de custodiar, aun con sus vidas, las cosas y lugares sagrados a ellos encomendados», expone el escrito.

El Gobierno trabaja con la previsión de materializar el traslado de los restos de Franco entre el martes y miércoles próximos. El Ejecutivo de Pedro Sánchez se ha comprometido con los nietos del dictador en comunicarles con al menos 48 horas de antelación la fecha en que se consumará la exhumación.


El «coraje para servir a España», Majestad, se demuestra con hechos y no con palabras



Lamentamos no poder compartir el ideal corajudo que tiene el Rey. Se esta viviendo la semana más trágica de Barcelona desde la del verano del 2009, con cientos de heridos y detenidos, decenas de policías heridos, amplias zonas de la ciudad condal devastadas, un presidente de la Generalitat apelando a la insurrección y la razonable sensación de abandono por parte del Estado que tienen muchos catalanes que se sienten españoles. 


¿Qué lecciones de coraje puede dar el Rey que hace poco se refirió al franquismo como una «trágica dictadura», lo que nunca se hubiera atrevido a decir de otras que gozan de tan buena prensa? ¿Sería hoy Rey Felipe VI si la figura cenital de esa «trágica dictadura» no lo hubiese dispuesto?

El «coraje para servir a España», Majestad, se demuestra con hechos y no con palabras


La princesita estaba emocionada el viernes. Debutaba como princesa de Asturias en el imponente teatro Campoamor de Oviedo. Y lo hacía leyendo un discurso repleto de elevados conceptos que nada significan provenientes de según qué ‘negros’. Atrás quedaron horas de preparación en Palacio con mamá Letizia. Y se notó. La perfecta declamación había sido sin duda el resultado de un arduo ensayo.

No nos referiremos sin embargo a lo que tuvo que leer quien no deja de ser una niña de 13 años ajena aún a los asuntos de Estado. En cambio, sí es procedente referirnos al discurso del Rey Felipe VI, cuando pidió «coraje para servir a España» a Leonor.

Lamentamos no poder compartir el ideal corajudo que tiene el Rey. Se esta viviendo la semana más trágica de Barcelona desde la del verano del 2009, con cientos de heridos y detenidos, decenas de policías heridos, amplias zonas de la ciudad condal devastadas, un presidente de la Generalitat apelando a la insurrección y la razonable sensación de abandono por parte del Estado que tienen muchos catalanes que se sienten españoles. 

¿Debemos compartir el concepto del coraje para servir a España que tiene quien mantenido el silencio y la lejanía institucional que no procedía en circunstancias tan excepcionales? 

¿Qué papel más acorde a su condición de jefe del Estado que haber visitado estos días Barcelona, transmitiendo un mensaje de apoyo de la Corona a los ciudadanos pacíficos y solidarizándose con nuestros compatriotas catalanes que sufren la violencia de los grupos secesionistas? 

¿Qué cosa más importante había en la agenda regia que acudir a Cataluña para defender la autoridad del Estado gravemente cuarteado por su máximo representante en la región, Quim Torra

¿Era más importante para la dignidad nacional  la boda de Rafa Nadal en Mallorca que la visita a Cataluña que la gravedad del momento exigía?

A muchos les habría tranquilizado ver al Rey, con su uniforme de capitán general, dirigiéndose a los españoles, con brevedad y concisión, en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, como hizo su padre la noche del 23-F«La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum».

¿Qué lecciones de coraje puede dar el Rey que hace poco se refirió al franquismo como una «trágica dictadura», lo que nunca se hubiera atrevido a decir de otras que gozan de tan buena prensa? ¿Sería hoy Rey Felipe VI si la figura cenital de esa «trágica dictadura» no lo hubiese dispuesto? 

Más allá de lo probable diríamos que no. Lamentamos tener que remover hechos que la amnesia nos aconsejó ignorar durante años, pero se diría que los Borbones no tienen memoria histórica, que representan a una institución huérfana de pasado. Debe ser la única en el mundo que no bebe ni se nutre de la tradición ni de la herencia. Al menos no para los que quieren desenterrar ahora parte del pasado para exorcizar el presente y garantizarle un futuro a la princesita.

¿Qué lección de coraje más creíble habría sido la de exigir explicaciones al CNI por no prever un escenario de tanta violencia y del que muchos venían advirtiendo? 

Lo que se está viendo estos días en las calles catalanas ha precisado de una gran preparación y requerido de grandes medios. Nuestros servicios de inteligencia, una vez más, han sido completamente ineficaces, como lo fueron cuando un puñado de secesionistas pudieron burlarles y mantener escondidas las urnas fabricadas en China durante semanas.

Si que ha exhibido esta semana es el coraje que la princesa heredera debe tomar como ejemplo y modelo, entonces Majestad, lo mejor es no prolongar la agonía y darle sepultura a la Corona con los honores que en cambio no tendrá la exhumación de Franco, al que su familia tanto debe.

domingo, 20 de octubre de 2019

2019: El año que la afición de Sevilla cambió de bando / por Álvaro R. del Moral




La eclosión de Pablo Aguado ha roto la hegemonía de Morante de la Puebla en las preferencias del aficionado hispalense. Ambos matadores fueron la cabeza del pelotón de toreros sevillanos en la temporada que ya queda atrás

ÁLVARO R. DEL MORAL
2019: El año que la afición de Sevilla cambió de bando
La ovación de gala que recibió Pablo Aguado antes de abrirse de capote para parar a su toro correspondiente en el festival del 12 de octubre marcó algunas diferencias. La incondicionalidad del público que abarrotaba los tendidos con el joven matador contrastó con el clima hostil que acompañó a Morante de la Puebla un par de semanas antes, en la cuarta y última corrida que lidiaba en el abono sevillano. Pero hay más datos: El diestro de La Puebla, anunciado con El Juli para dar la alternativa a Ángel Jiménez, se quedó lejos, muy lejos del lleno que cualquiera habría apostado no hace tanto. Tampoco era la primera vez que contemplaba demasiado ladrillo visto al hacer el paseíllo.

¿Hay divorcio entre el público sevillano y Morante? Quizá sea pronto para firmarlo pero las complacencias del planeta taurino hispalense se han volcado –con todo merecimiento- sobre Pablo Aguado. No hace falta ni recordarlo: poco más de veinte muletazos y cinco minutos en la cara de un toro de Jandilla bastaron para poner del revés la Feria de Sevilla y todo el toreo. Había nacido una nueva figura, casi por generación espontánea. O no...

Aquel milagro tenía precedentes. Sin salir de la temporada 2019 hay que recordar que el diestro sevillano comenzó puntuando en Valencia antes de coger la sustitución de Enrique Ponce en Morón de la Frontera. La corrida se había preparado por y para la reaparición de Jesulín pero todo el mundo salió hablando de Pablo Aguado. El joven matador sevillano indultó al toro ‘Toledano’, un gran ejemplar de El Torero que le permitió enseñar sus mejores registros. Pero lo mejor, una vez más, estaba por llegar...

Aún pasaría por un pueblo de Francia antes de recalar en la plaza de Las Ventas, la tarde del Domingo de Resurrección, junto a Juan Ortega y David Galván, formando una atractiva terna que no tuvo suerte con la corrida reseñada. Y el de 10 de mayo, ya es sabido, salió lanzado de Sevilla borrando del mapa a Morante y Roca Rey, que no ha querido verlo desde entonces ni en pintura. ¿Qué pasó después? El milagro se repetiría en San Isidro, logrando un silencio inédito que permanece en la memoria del aficionado. Aún volvería una tercera tarde al Foro, sufriendo un percance inoportuno que le hizo perder algunas fechas antes de retomar el pulso de la campaña en León. Hubo que esperar hasta las Colombinas de Huelva para que Pablo Aguado volviera a romper en dos la temporada con una grandiosa actuación global que enloqueció al público del coso de la Merced. Ya no había dudas. Hay que anotar otro concierto en Linares antes de que se convirtiera en el sustituto natural de Roca Rey en la Goyesca. Para ello hubo que cambiar fechas con Palencia en un ejercicio de diplomacia taurina en la que ganó todo el mundo. Aguado también rindió la Maestranza de piedra gracias al sobrero que le regaló Morante. Hubo nueva salida a hombros en Logroño y sólo le queda, este mismo sábado, el bolo de Jaén. ¿Quién duda de su presencia el próximo Domingo de Resurrección? Aguado concluirá la temporada este sábado en Jaén: será la corrida número 41 de una temporada en la que, a falta de las que aún pueda cortar en el cierre, ha cortado 37 orejas y un rabo, firmando hasta 11 faenas de dos orejas.

Y si Aguado va de ida, Morante ya cuenta las temporadas en viaje de vuelta. Con 40 años cumplidos, el grandioso artista de La Puebla ya navega por encima del bien y del mal pero sobre todo, ajeno a los parámetros de regularidad y estadística que se les exigen a otras figuras al uso.

 La de Morante ha sido una campaña irregular, con demasiadas simas y contadas cimas en la que, a pesar de todo, ha mantenido intacta su aura de primera figura. No ha tenido suerte en su paso por la plaza de la Maestranza aunque deja para el recuerdo algunos recitales capoteros que le sitúan entre los más grandes del percal. No quiso ir a Madrid, rechazando el oportunista sorteo de Simón Casas. ¿Qué se puede contar del resto de su campaña? Ha alternado palmas, pitos y frecuentes inhibiciones. Hubo recitales de distinta intensidad en plazas como Jerez o Valladolid y especialmente en Gijón. Todo sabe muy a poco para un torero que sigue siendo esperado. No se puede retirar sin dictar su definitiva sinfonía en la plaza de la Maestranza. En la temporada 2019 ha toreado 36 corridas de toros en las que ha cortado 20 orejas.

La clase media

Podemos encabezar este estrato con la feliz temporada de despedida de Manuel Jesús ‘El Cid’, que ha sabido rentabilizar ese adiós anunciado subiendo el número de las actuaciones contratadas, volviendo a los escenarios de mayor categoría y, sobre todo, acercándose a sus mejores y más lejanos fueros en algunas tardes clave. El diestro de Salteras había culminado la temporada 2018 con 19 contratos y una temporada periférica en la que sólo se asomó a tres plazas de primera. Entonces se supo que la de 2020 iba a ser su última campaña, afrontada de la mano de Manuel Martínez Erice. Y la cosa cambió este año, culminado con 35 corridas de toros. Discreto en Sevilla, tuvo que esperar al verano para que la cosa se lanzara a partir de Santander y Huelva. Después llegarían los hermosos capítulos de sus despedidas otoñales en las plazas de la Maestranza y Las Ventas, que –con Bilbao- han sido los pivotes principales de su carrera. Manuel mató su último toro en España en Zaragoza, el día del Pilar. Cortó las dos orejas. Aún le quedan algunos bolos americanos para dejar definitivamente la profesión.

El abordaje de la carrera de Manuel Escribano pasa inexcusablemente por el largo y doloroso rosario de percances –algunos gravísimos- que la salpican desde su gloriosa resurrección taurina –por la vía de la sustitución a El Juli- en la Feria de Abril de 2011. Pero el veterano matador de Gerena ha vuelto a caer herido en esta temporada, concluida con 24 festejos repartidos entre los ruedos de España y Francia. Ésa es, precisamente, la clave de su temporada. Haber logrado mantenerse en esas cifras a pesar del inevitable desgaste y la dureza de una campaña basada en divisas duras. Sin suerte en Sevilla, logró puntuar en Bilbao con los toros de Miura y sobresalir en Zaragoza con los ‘adolfos’ a pesar del ninguneo del palco. Un toro de Adolfo Martín, precisamente, fue el que le hirió gravemente en la feria de San Isidro mientras el sector más intransigente de la plaza seguía a lo suyo.

Hay que sacar del pozo a Daniel Luque, decidido a recuperar el tiempo perdido y el largo e indeseado paseo por las afueras del toreo. El despertar del otro matador de Gerena ha sido paulatino, firme, constante... Luque volvió a quedar fuera de los planes de la empresa Pagés y tuvo que esperar hasta finales de mayo para abrir fuego en Madrid con una corrida de Victorino Martín. Su verdadero cuartel general iba a trasladarse a Francia, encadenando triunfos y un creciente run-run entre las huestes del toreo. El 14 de agosto, en Bayona, se encerró con seis toros marcando la medida de sus posibilidades. Daniel mantendría esa primacía al norte de los Pirineos y volvería a asomarse a Las Ventas antes de cerrar campaña por tierras aragonesas. Su papel cotiza al alza.

2019: El año que la afición de Sevilla cambió de bando

Mucho más desdibujado ha sido este año el papel de Pepe Moral. Las cosas se torcieron desde el principio, sufriendo un inoportuno percance en Valdemorillo que se complicó más de lo esperado. La reaparición fue en Madrid. No rodaron las cosas. Después llegó el doble pase de Sevilla sin lograr sacar la cabeza con un espeso encierro de El Pilar aunque estuvo cerca de cortar la oreja del único ‘miura’ que se dejó en el cierre. Y de Sevilla, una vez más, a Madrid donde volvió a sentir la censura del público. La cosa empezaba a ponerse cuesta arriba y tuvo que esperar hasta el 24 de agosto en Sanlúcar de Barrameda, vestido de marinero del siglo XVI, para cuajar e indultar un ‘victorino’ que le reconcilió consigo mismo. Sólo toreó una corrida de toros después. En Arlés y con los ‘palhas’, cortando dos orejas. Lo ha dejado con Julián Guerra, su apoderado de las dos últimas temporadas, las que más ha toreado en toda su carrera. Tiene por delante un invierno entero para darle vueltas a la cabeza.

Las cifras no coinciden con el crédito que mantiene aún Juan Ortega, otro torero sevillano pendiente de la oportunidad definitiva para saltar de órbita. Ha basado casi todo en el ruedo de Madrid y aún no se ha presentado como matador en la plaza de la Maestranza. En 2019 sólo ha toreado once corridas de toros y de ellas, cuatro han sido en la plaza de Las Ventas donde mantiene su cartel prácticamente intacto. Tiene a favor su excelente concepto. Necesita un triunfo definitivo y decisivo.

El tercer estrato

La cosa se complica para el resto de la tropa. El camero Esaú Fernández ha logrado vestirse de luces en 11 ocasiones, alternando con alguna incursión a algunas plazas del ámbito rural americano. En España ha basado su campaña en ese desconocido –pero muy activo- circuito de festivales sin picar que ha sumado a las corridas toreadas en un puñado de plazas de tercera, especialmente de la provincia de Cuenca. Lo tiene difícil para romper ese cerco, en el que también vivaquea otro matador veterano como Salvador Cortés, que se ha vestido de luces en seis ocasiones durante la temporada sin lograr asomarse a ruedos de resonancia.

A partir de ahí, el resto de matadores sevillanos se hunde en el sótano del escalafón. Lama de Góngora, que apostó su vuelta a los ruedos españoles a la corrida toreada el pasado año en la plaza de la Maestranza, no ha logrado salir del ostracismo. La antigua promesa sólo ha toreado cuatro corridas en España, alternando con dos bolos en ruedos menores mexicanos, la tierra que sirvió de refugio al torero después del eclipse que siguió a su alternativa.

El caso de Rafa Serna es algo diferente. No ha toreado apenas, es verdad. Sólo se ha anotado cuatro tardes en ruedos españoles pero dos de ellas han sido, respectivamente, en Sevilla y Huelva. En la Maestranza, además, cortó una oreja que le podría avalar una hipotética repetición en 2020. En Huelva tampoco pasó desapercibido aunque lo que pase o deje de pasar en las puertas que se le abran el año que viene será crucial para seguir caminando o pararse en seco. Antonio Nazaré, por su parte, ha podido cumplir tres paseíllos vestido con el uniforme del cuerpo en ruedos de escasa resonancia. Es un caso parecido al de Javier Jiménez, que se anota una corrida en Cenicientos, dentro del cinturón de plomo de Madrid; otra en el santuario torista francés de Vic-Fézensac y un viaje a Perú. Como Nazaré, estuvo a punto de subirse al carro gracias a varios triunfos esperanzadores que no tuvieron la continuidad necesaria.

Alfonso Cadaval es un torero de reciente y digna alternativa –la tomó en la plaza de la Maestranza en la feria de San Miguel de 2018- que sólo ha vuelto a enfundarse el vestido de torear en dos ocasiones tras ese doctorado, una de ellas en Sevilla. El año que viene, ésa es la verdad, parte de cero. Es una situación parecida –salvando los años de alternativa que les separan- a la que atenaza a Alfonso Oliva Soto, que está encontrando un escape a su ostracismo en ruedos peruanos, donde se ha labrado su propia fama. En España sólo se ha anotado un paseíllo: fue en la plaza de Las Ventas, en uno de los llamados ‘desafíos ganaderos’ organizados en el verano madrileño en el que el camero pasó de puntillas.

Cierra la lista de matadores sevillanos el último en incorporarse a ella. Se trata de Ángel Jiménez, que logró tomar la alternativa en la pasada feria de San Miguel instalado en un cartel de auténtico lujo. Su caso es el de una peculiar resurrección taurina después de quedarse prácticamente parado como novillero. En la entregada tarde de su doctorado cortó una oreja que, usualmente, franquea la puerta a una nueva oportunidad en el coso maestrante. De él depende aprovecharla. Se lo juega casi todo a ese único cartucho.