la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 9 de octubre de 2026

Luz de tormenta y orgullo andaluz en las calles de Úbeda

¡Qué rincón tan mágico y lleno de duende nos regala Úbeda! 

Luz de tormenta y orgullo andaluz en las calles de Úbeda 

Caminar por la emblemática Cuesta del Carvajal es adentrarse en la historia viva de nuestra tierra. Las históricas piedras centenarias y las blancas fachadas se bañan hoy de una luz celestial, con esos rayos de sol colándose entre las nubes tras la lluvia que parecen abrazar cada rincón de nuestra ciudad patrimonial. 

Y presidiendo este paisaje urbano tan nuestro, ondea con fuerza y elegancia la blanquiverde, la bandera de Andalucía.  Símbolo de nuestra identidad, de nuestra historia y del orgullo de pertenecer a una tierra única, llena de arte, luz y rincones inigualables como este.

¡Siente Úbeda, siente Andalucía!

Lope De Barnuevo Juan Angel

Los valientes están solos / por Javier Torres

'..Si esto no se ha caído del todo es, en gran parte, por un puñado de jueces valientes que, como Beatriz Biedma, imparte justicia a los villanos desde la soledad de su despacho..'

Los valientes están solos

Javier Torres
Dos bombas. La primera en 1943, la segunda en 1992. Italia vive su propia guerra civil en cuanto los Aliados desembarcan en Sicilia un verano antes de hacerlo en Normandía. En esta isla árida y salada, donde los perros se comen a otros perros para no morir de hambre, vive la familia Riina en la ciudad de Corleone. El padre manipula una bomba aliada que encuentra en la rua del Piano, junto a su casa. El desenlace es trágico, todos mueren menos uno de los hijos, el pequeño Salvatore.

Muy pronto Salvatore se convierte en Totò, y con los años en capu di ‘i capi, en jerga siciliana. Todos le temen, son muy pocos quienes se atreven a llamarle por su apodo, la bestia. En los 80 aquel niño huérfano es un hombre despiadado que pone en jaque a todo un Estado, que ejerce el terrorismo contra otros clanes y somete a las instituciones italianas. Son años de omertá, compra de voluntades y mucha sangre. Mata a medio millar de personas, una carnicería que avergüenza al Gobierno y es, sobre todo, un aviso a navegantes.

Claro que hay quien no quiere captar el mensaje. Enfrente hay un juez empecinado y corajudo dispuesto a que el crimen organizado no gobierne Italia. Se llama Giovanni Falcone y libra una cruzada contra la mafia siciliana desde el palacio de Justicia de Palermo. Desde ahí sienta a los cabecillas ante el banquillo en un macrojuicio histórico que paraliza un país y le acaba costando la vida. Totò, que sobrevive a una bomba cuatro décadas atrás, ordena que coloquen cuatro mil kilos de explosivos bajo la autopista al paso del coche del magistrado entre el aeropuerto de Palermo y la ciudad. Hace tiempo que vigilan a Falcone, ahora trasladado al Ministerio de Justicia en Roma, y aprovechan una de sus visitas a casa para quitárselo de en medio. Aquella noche Totò brinda con champán.

Es 1992, epitafio de la carrera de un juez que defiende la legitimidad del Estado frente a la mafia. Su legado es formidable: logra el encarcelamiento de Salvatore Riina y el profundo rechazo del pueblo italiano hacia la mafia. Todo esto lo cuenta Roberto Saviano en las páginas de Los valientes están solos, obra que debería leer quien sienta vocación de mártir por la justicia terrenal.

En España tenemos varios aspirantes a emular al juez Giovanni Falcone. Mafia ya tenemos, eso desde luego. Tuvimos la de ETA, que perpetró una historia aún más trágica. El 12 de mayo de 1980 dos terroristas acribillan a tiros a Ramón Baglietto, concejal de la UCD en Azcoitia. Dos décadas atrás Baglietto había salvado la vida a uno de los etarras —entonces un bebé de 11 meses llamado Cándido— cuando iba a ser atropellado por un camión que mata a su madre y hermano.

Ahora tenemos a la mafia metida en el Gobierno, he aquí la novedad, con unas siglas que nos suenan a todos y suscitan tal admiración que en la emisora episcopal piden pactos con el ala buena. La mafia moderada. Pero no hay dos mafias. Hay una, la que encarga a un clan de Badajoz matar a la juez que investigaba al hermano de Pedro Sánchez.

Lo nuestro no es una novela italiana, todo viene en la agenda de Leire Díez. «Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano». La Celsa es Cintia Rocho, líder del clan, que reconoce ante la Guardia Civil que el exjuez Sáenz de Tejada, contacto de la cloaca de Ferraz, le ordena eliminar a la juez Beatriz Biedma, que era «un puto grano en el culo».

Seguro que es casualidad, pero la Fiscalía de Badajoz mantiene en prisión provisional al hijo de 18 años de Cintia Rocho por robar un patinete cuando no hace mucho quería negociar su puesta en libertad. El escenario cambia, por supuesto, el mismo día en que su madre desvela el encarguito que le llega de Ferraz.

Ayer la propia víctima, Beatriz Biedma, compareció ante la Audiencia Nacional. Confiesa su angustia cuando supo que una desconocida había preguntado por ella en el colegio de sus hijas. Que incluso temió por su vida y la de su familia al conocer los contactos del PSOE con los narcos de Badajoz. Alguien —relata— se presentó en el bar donde suele desayunar haciéndose pasar por su hermano (que no tiene) y una mujer por su secretaria en el colegio de las niñas.

La juez Biedma no ha tenido escolta durante todo este tiempo. Marlaska le puso quince a Sarah Santaolalla cuando fingió una agresión y apareció con un cabestrillo tan falso como el teatrillo con Maricarmen, que acumula las horas televisivas que no le dan a una juez amenazada de muerte.

Siempre decimos que este hedor a fosa es imposible de superar, aunque nos quedan ocho semanas para que las mentes bunkerizadas que trabajan para don PSOE hagan magia. De momento, Sánchez planea incluir a Begoña en las listas para aforarla y a Zapatero como gran reclamo de campaña.

Si esto no se ha caído del todo es, en gran parte, por un puñado de jueces valientes que, como Beatriz Biedma, imparte justicia a los villanos desde la soledad de su despacho.

César Rincón regresa a Ecuador junto a Pablo Aguado en Tambo Mulaló


'..El maestro colombiano recibirá un homenaje por el 35.º aniversario de sus cuatro salidas consecutivas por la Puerta Grande de Las Ventas en 1991, una gesta que marcó su consagración como figura del toreo y ocupa un lugar destacado en la historia de la plaza madrileña..'

César Rincón regresa a Ecuador junto a Pablo Aguado en Tambo Mulaló

El festival Arte y Solera reunirá a ambos toreros el próximo 14 de noviembre y rendirá homenaje al maestro colombiano por los 35 años de sus cuatro Puertas Grandes en Madrid, coincidiendo con el cincuentenario de la plaza.

La plaza de toros de Tambo Mulaló, a las faldas del volcán Cotopaxi, será escenario de una cita de especial significado para la afición ecuatoriana. César Rincón volverá a vestirse de torero en Ecuador por última vez, según anuncia la organización, en el festival Arte y Solera, que se celebrará el 14 de noviembre de 2026 y en el que compartirá cartel con Pablo Aguado.

El maestro colombiano recibirá un homenaje por el 35.º aniversario de sus cuatro salidas consecutivas por la Puerta Grande de Las Ventas en 1991, una gesta que marcó su consagración como figura del toreo y ocupa un lugar destacado en la historia de la plaza madrileña.

Junto a Rincón estará Pablo Aguado, uno de los nombres más estrechamente vinculados a Arte y Solera. De acuerdo con los datos facilitados por la organización, el sevillano ha indultado cuatro novillos y ha salido a hombros en las ocho ediciones consecutivas en las que ha participado, consolidando una relación singular con la afición de Tambo Mulaló.

La cita conmemorará también los 50 años de la inauguración de la plaza, que sumará a su historia el encuentro entre un maestro de época y uno de los grandes exponentes del toreo sevillano actual. Una tarde de homenaje, despedida y celebración al pie del Cotopaxi.

Jaén.- Curro Vázquez, la voz de una vida delante del toro / por Ana Lechuga

Primera fila del Teatro Darymelia y el torero Curro Vázquez sobre las tablas del Darymelia. / Ana Lechuga / Diario JAÉN.

El matador de Linares, Premio Nacional de Tauromaquia 2025, protagoniza el XXIV Pregón Taurino de Jaén

Curro Vázquez, la voz de una vida delante del toro

Ana Lechuga
A las puertas de la Feria de San Lucas, el Teatro Darymelia fue ayer escenario de la celebración del XXIV Pregón Taurino de Jaén, una cita que situó la palabra, la memoria y la pasión por el toreo en el centro de la escena. En esta ocasión, el encargado de pronunciar el pregón fue el matador linarense Curro Vázquez, recientemente distinguido con el Premio Nacional de Tauromaquia 2025, un reconocimiento que puso de relieve una trayectoria estrechamente vinculada a la historia reciente de la fiesta.

La velada contó con la presencia de numerosos aficionados; de representantes de los ayuntamientos de Jaén y Linares en las figuras de su alcalde y alcaldesa respectivamente, Julio Millán y Auxi del Olmo, así como la propiedad del coso de La Alameda, Juan Carlos Toro y Fran Sánchez.

El acto estuvo presentado por el periodista Ángel del Arco, quien realizó una extensa semblanza de la figura de Curro Vázquez y repasó su amplia trayectoria como matador y como apoderado. El pregón fue concebido como una conversación entre ambos en la que pasado y presente se dieron la mano.

Sobre el escenario del Darymelia, Curro Vázquez comenzó recordando el origen jiennense de su padre y sus primeros contactos con el mundo del toro, destacando la histórica influencia de la provincia de Jaén en la fiesta y las grandes figuras que ha dado esta tierra. Asimismo, repasó algunos de los episodios más significativos de su carrera y compartió con el público recuerdos de una vida dedicada al toro, marcada por el esfuerzo, el aprendizaje y la búsqueda de una determinada manera de entender la tauromaquia.

El pregón permitió acercarse a la figura de un torero que ha dejado una profunda huella dentro y fuera de los ruedos. Su discurso estuvo ligado a las vivencias acumuladas durante años de profesión y a las personas que han formado parte de ese recorrido, y su experiencia se convirtió así en hilo conductor de una conversación que reivindicó el toreo como una expresión en la que convergen arte, técnica, valor y sensibilidad.

La presencia de Curro Vázquez adquirió un significado especial al producirse en un año en el que ha recibido el Premio Nacional de Tauromaquia. El galardón ha reconocido su aportación a la tauromaquia y su trayectoria, y otorgó al pregón una dimensión añadida al contar en Jaén con uno de los nombres más destacados de la historia del toreo. Sus palabras acercaron al público a la dimensión más humana del torero, más allá de los triunfos y de las tardes de gloria, para detenerse en una profesión que ha exigido constancia, sacrificio y entrega.

jueves, 8 de octubre de 2026

La última oportunidad de salvar España / por Irene González


'..Es posible reconducir el suicidio nacional a un camino de prosperidad y justicia para los españoles de toda condición, especialmente el trabajador. Pero el camino de salvación de España y reconstrucción de la clase media, la industria, el sector primario y las familias pasa inexorablemente por un camino nacional donde la prioridad sea proteger al pueblo español y la prioridad de su prosperidad..'

 La última oportunidad de salvar España

Lo que se haga los próximos meses determinará el rumbo de nuestra historia

Irene González
Ha llegado la hora. No es momento para la duda, el miedo o la cobardía. No estamos ante un cambio de Gobierno, ni un fin de ciclo político, sino ante algo de mayor trascendencia ante la última vez que votaremos siendo los españoles mayoría, la última oportunidad de salvar España. Después de cinco décadas en las que el destino de nuestra patria ha sido secuestrado por sus enemigos y dirigido al precipicio; en las que las fuerzas disgregadoras de la nación, izquierda y secesionismos subestatales, han gobernado; en las que los cobardes y traidores han ocupado el Gobierno sin molestar a los anteriores cuando se apartaron, sin que jamás ejerciesen un poder para el bien común de la nación. Después de décadas de un líquido amniótico que ha narcotizado a las generaciones que me preceden, que ha subyugado a un pueblo español al PSOE al considerarlo la institución estatal mediática y política incuestionable, sin distinguir entre España y su secuestrador, al fin ha llegado la hora de que pueda evitarse la destrucción nacional y social del pueblo español en el que nos ha embarcado la clase política del régimen.

El socialismo desaparece en Europa

Como esas raras ocasiones en las que la naturaleza se alinea, el 29 de noviembre se abre una pequeña rendija de oportunidad para acabar con el PSOE y enviarlo al vertedero de la historia durante décadas, quizá por siempre. Esa posibilidad histórica pasa necesariamente por varias fases, la primera es que el partido socialista quede tercera fuerza por detrás de VOX. Les guste o no. Son matemáticas. Y sí, esto es posible, deseable y bueno para España. Ninguna encuesta lo apunta. Ninguna expectativa lo contempla, pero yo no estoy aquí para comentar lo que otros esperan que suceda, sino para construir esa realidad, a decirles que sí pueden hacer algo para salvar España. Vengo a hablar de la medicina que necesita nuestro país y no del apego patológico a su enfermedad por los derrotistas que creen que no se puede, que los malos tienen demasiado poder. En el resto de Europa los socialistas han desaparecido o menguado su existencia en los parlamentos cuando la situación de descomposición era ya irreversible. Si desapareció en Francia puede suceder en cualquier lugar. En España sólo podemos evitar la guerra (no) civil étnica dirigida por la extrema izquierda globalista que sufre ahora el país vecino si enviamos a la irrelevancia política al PSOE antes de que se consume nuestro reemplazo por la inmigración masiva. Y no va a haber otras elecciones antes de que se organicen y nacionalicen a otros millones acabando así con la existencia del pueblo español.

Es posible reconducir el suicidio nacional a un camino de prosperidad y justicia para los españoles de toda condición, especialmente el trabajador. Pero el camino de salvación de España y reconstrucción de la clase media, la industria, el sector primario y las familias pasa inexorablemente por un camino nacional donde la prioridad sea proteger al pueblo español y la prioridad de su prosperidad.

Jesús Enrique Colombo, ante su encerrona en Cajabamba y su regreso a Lima: «Serán dos días para agradecerle a Perú todo lo que me ha dado»

Colombo, en la pasada Feria de San Isidro. © Luis Sánchez Olmedo


Pablo López Rioboo
Cultoro.es / Madrid, 8 Oct. 2026
Jesús Enrique Colombo afronta uno de los tramos más importantes de su temporada americana. El torero venezolano se encerrará el próximo domingo, 11 de octubre, con seis toros en la Monumental Plaza de Toros «Germán Contreras Jara» de Cajabamba, dentro de la Feria Internacional Virgen del Rosario, antes de afrontar otro compromiso de máxima responsabilidad en Lima, donde está anunciado el 18 de octubre en la Feria del Señor de los Milagros. Dos citas que confirman su estrecha vinculación con Perú, un país al que llegó siendo prácticamente un niño y en el que ha encontrado una de las grandes bases de su carrera.


En conversación con Cultoro, Colombo analiza ambos compromisos, reivindica el protagonismo de los toreros banderilleros y descubre una nueva faceta de su vida: la de ganadero. El venezolano ha adquirido una punta de cincuenta vacas en Colombia con la intención de trasladar en el futuro su proyecto ganadero a su país natal, donde confía en que la tauromaquia recupere el protagonismo de otras épocas.


—Después de cerrar tu temporada europea, afrontas una encerrona con seis toros en Cajabamba. ¿Qué significa este reto para ti?

—Es una actuación muy especial y que me ilusiona muchísimo. Encerrarme con seis toros en Cajabamba es un reto muy bonito. Tengo que agradecerle a Perú todo lo que me ha dado desde niño, ese cobijo y ese cariño que siempre he encontrado allí. Y qué mejor manera de celebrarlo que encerrándome con seis toros en una plaza en la que siempre he tenido suerte y que considero una de las mejores de Perú.

—Perú se ha convertido en una de las grandes potencias taurinas de América, con un número muy importante de plazas y festejos. ¿Cómo has vivido esa evolución?

—Mi padre fue un torero que toreó muchísimo en Perú y me llevó allí desde muy niño. Él siempre tuvo la visión de que Perú iba a convertirse en una potencia taurina, y no se equivocó.

Llegué a Perú con doce años para torear y desde entonces no he dejado de volver ni un solo año. Es un país que me trata como a un torero más de allí. Tengo la fortuna de estar viviendo un momento muy bonito, de encontrarme anunciado en las mejores ferias y de sentir el cariño de los aficionados.

Llevo muchos años disfrutando de esa relación y siempre me ilusiona regresar a sus plazas.


—Para la encerrona de Cajabamba se ha planteado un encierro con toros de distintas ganaderías, incluso con presencia de ganado español. ¿Qué puedes adelantarnos?

—Sí, habrá un toro de la ganadería española de Polo Sáiz y también toros de ganaderías como Paiján o Puerto de San Luis, entre otras. Estamos terminando de definir algunas de las ganaderías que participarán en la encerrona.

Lo importante es que será una tarde con toros de distintas procedencias, algo que también hace más atractivo el reto de encerrarme con seis.

—Y apenas unos días después llegará Lima, una de las plazas con mayor personalidad de toda América. Además, vienes de conseguir allí una salida a hombros.

—Llevo cinco o seis años seguidos toreando en Acho y siempre he tenido mucha suerte. La afición me quiere muchísimo. Hasta el año pasado había cortado orejas, pero todavía no había conseguido salir a hombros. El año pasado pude hacerlo por primera vez y fue algo muy importante para mí.

Me ilusiona muchísimo regresar el próximo 17 de octubre. Acho es una plaza con una personalidad extraordinaria, una de esas plazas que tienen algo especial.

—¿Qué hace tan diferente a la plaza de Acho?

—Para mí tiene una semejanza con Sevilla por el silencio, por su personalidad y por el gusto que tiene por el buen toreo.

Es una plaza que siempre ha tenido muchísimo prestigio. Para los toreros antiguos era una de las preferidas de la temporada americana y sigue conservando ese carácter. Estar anunciado allí siempre es una ilusión.

—En Lima compartirás cartel con El Fandi e Ismael Martín, recuperando un tipo de terna que históricamente ha tenido mucho tirón en América: la de los toreros banderilleros.

—Sí, vuelve el cartel de los banderilleros a Lima. Es un cartel que ya se ha dado en algunas plazas de América, pero no en Acho.

Volver a coincidir con el maestro El Fandi e Ismael Martín, con toros de Montalvo, es una maravilla. Me ilusiona mucho que se recupere este tipo de carteles y, especialmente, hacerlo en una plaza con tanta personalidad.

Para mí será una tarde con un mensaje especial de agradecimiento a la afición. Tengo que dar la cara y quiero volver a salir a hombros.


—Durante muchos años, los carteles de banderilleros fueron uno de los grandes atractivos de las ferias americanas. ¿Crees que deberían recuperar ese protagonismo?

—Creo que deberían estar en casi todas las ferias. Son carteles que transmiten mucha alegría, mucha emoción y mucha verdad.

Los toreros banderilleros somos toreros muy completos. Podemos hacer una gran faena de muleta, torear bien con el capote, banderillear y poner de acuerdo a todo el mundo.

Históricamente, estos carteles han tenido muchísimo éxito. Eran capaces de levantar tardes y de dar una enorme importancia a determinados festejos.

Este año también se ha visto en España que siguen funcionando. He podido compartir cartel con algunos de mis compañeros y triunfar junto a ellos. Creo que merecen tener su sitio en las ferias y que es muy positivo que vuelvan a recuperarse.

—Sin embargo, en ocasiones parece que al torero que pone banderillas se le encasilla en un concepto determinado, cuando cada uno tiene su propia personalidad artística. ¿Crees que existe cierta infravaloración?

—Es algo muy complejo. Cada torero tiene su manera de torear con el capote, con la muleta y también con las banderillas. Es una suerte muy personal y muy difícil.

Banderillear todos los toros y conseguir que haya espectáculo en cada uno de ellos es algo tremendamente complicado. Con la muleta puedes encontrarte un toro que se venga abajo y tienes que buscar la manera de mantenerlo, o uno que suelte la cara y debes corregir esa embestida.

Pero con las banderillas tienes que intentar ofrecer siempre la misma pulcritud y el mismo espectáculo, independientemente de cómo sea el toro.

A veces eso se infravalora. Cuando un torero que ha dejado de banderillear vuelve a hacerlo, normalmente busca un toro que reúna las condiciones adecuadas. Nosotros, en cambio, tenemos que banderillear todos los toros, embistan como embistan.

Ahí está la verdadera dificultad: buscar el lucimiento con cualquier tipo de toro. No todos embisten igual y no siempre es fácil conseguirlo. Pero estamos preparados y mentalizados para sobreponernos a esas circunstancias.

—Además de tu carrera como matador, has iniciado un proyecto ganadero en Colombia. ¿Cómo surge esa nueva inquietud?

—Hace unos meses pude comprar una punta de cincuenta vacas y empezar esta locura tan bonita de ser ganadero. Es algo que me hace muchísima ilusión.

Para un torero, tener una punta de vacas representa una satisfacción enorme. Ahora estoy intentando organizar la camada que queda de este año y seguir avanzando con el proyecto.

—¿Por qué decidiste comenzar precisamente en Colombia?

—Fue algo bastante improvisado. La ganadería pertenecía a un amigo en Colombia, en cuya casa había tentado muchas veces. Él quería venderla porque había decidido dedicar su finca a otra actividad.

Cuando me lo comentó, vi la oportunidad y decidí quedármela.

Ahora estoy buscando la manera de preparar mi finca en Venezuela para poder trasladar allí el ganado en el futuro. Mi ilusión es tener una ganadería en mi país.

—¿Te gustaría que ese proyecto pudiera contribuir también a la recuperación de la tauromaquia venezolana?

—Por supuesto. Venezuela tiene actualmente pocas ganaderías y me gustaría que la mía fuera una más. Quiero intentar hacer las cosas bien para que, en el futuro, podamos lidiar nuestros propios toros en Venezuela.

Es un proyecto que me hace mucha ilusión y que también está relacionado con mi deseo de que la fiesta vuelva a tener fuerza en mi país.

—¿Cómo está viviendo la tauromaquia venezolana este momento? ¿Hay posibilidades de recuperar plazas y ferias?

—Ahora mismo está todo en una especie de pausa, esperando que pueda reactivarse.

Hubo un momento en el que estaban volviendo los toros a pueblos que llevaban cinco o diez años sin celebrar festejos. Se estaban recuperando muchas corridas, pero después llegaron circunstancias muy complicadas que obligaron a suspender varias ferias.

Tenemos la esperanza de que vuelvan a celebrarse con normalidad San Cristóbal y Mérida, que son dos de nuestras ferias más importantes.

También nos gustaría recuperar plazas como Maracay, Maracaibo o Valencia, aunque esta última es especialmente complicada por sus dimensiones.

Todo dependerá de que el país siga mejorando y de que podamos volver a apostar por la tauromaquia. Sabemos que existe afición porque plazas como San Cristóbal y Mérida siguen teniendo una respuesta importante del público.

—La aparición de figuras americanas capaces de triunfar en Europa también puede ser decisiva para mantener viva esa afición. ¿Cómo valoras lo que ha supuesto Roca Rey para la tauromaquia americana?

—Ha sido importantísimo. Después del maestro César Rincón, lo de Andrés ha tenido una repercusión mundial enorme.

Que un torero americano esté dando la cara todos los días al máximo nivel es un orgullo para todos nosotros. Conozco a Andrés desde que éramos pequeños y prácticamente nos hemos criado juntos en el mundo del toro.

Lo que ha conseguido ha sido muy importante para Perú, pero también para toda América.

Los toreros americanos que seguimos viniendo a Europa tenemos la ilusión de conseguir triunfos que después podamos trasladar a nuestros países. Es muy importante que sigan saliendo toreros en México, Venezuela, Colombia o Perú.

En mi caso, siento que la afición venezolana sigue mi trayectoria con muchísimo cariño. Poder conseguir cosas importantes en Europa y llevar esa ilusión a Venezuela me ha ayudado también a crecer profesionalmente y a mantener una presencia importante en las ferias americanas.

—Por último, ¿qué esperas de estas dos tardes tan especiales en Cajabamba y Lima?

—Son dos compromisos que me ilusionan muchísimo. La encerrona de Cajabamba es un reto muy bonito, una manera de agradecerle a Perú todo lo que me ha dado durante tantos años.

Y Lima es una plaza a la que siempre quiero volver. Tengo una relación muy especial con su afición y me gustaría repetir la salida a hombros del año pasado.

Son dos tardes muy importantes, prácticamente al final de mi temporada, y quiero afrontarlas con la máxima ilusión para después empezar a pensar con claridad en la próxima.

Antonio Bienvenida: más de medio siglo sin el icono del clasicismo

Se cumplen 51 años que el Maestro de Madrid falleció dejando atrás más de 800 corridas de toros, un puñado de faenas inolvidables y un estilo de vivir el toreo inolvidable

Antonio Bienvenida: más de medio siglo sin el icono del clasicismo

El toreo lleva 51 años sin Antonio Bienvenida, que falleció el 7 de octubre de 1975. Tres días después de sufrir una trágica voltereta por una becerra en la finca de Amelia Pérez-Tabernero, en El Escorial (Madrid).


Antonio Mejías Jiménez, nacido en Caracas (Venezuela) el 25 de junio de 1922 y criado en Sevilla, llevaba un año justo retirado de la profesión en el momento de su muerte. Un adiós que se produjo el 5 de octubre de 1974 en la antigua plaza de Vista Alegre de Carabanchel después de alternar -vestido de grana y oro y con un capote negro de Joselito- con Curro Romero y Rafael de Paula. Aunque Antonio Bienvenida no dejó de participar en los festivales benéficos que le requerían.

Toreó su primer becerro con apenas cinco años y debutó en la capital en 1939. Muy pronto se convirtió en figura indiscutible: en 1941, su faena con el novillo ‘Naranjito’, de Antonio Pérez, en Las Ventas lo consagró como la gran esperanza del clasicismo.

Al año siguiente tomó la alternativa en Madrid el 9 de abril de 1942, mano a mano con Pepe Bienvenida y toros de Miura. Antonio Bienvenida salió en once ocasiones por la Puerta Grande de Las Ventas. Bienvenida presidió el Montepío de Toreros, denunció públicamente el fraude del afeitado y organizó múltiples festejos benéficos. Sus gestos altruistas le valieron la Cruz de Beneficencia en 1956.

Toreó en más de 800 corridas. El 16 de junio de 1960 en Las Ventas, intentó la hazaña de matar doce toros de distintas ganaderías, seis por la tarde y seis en una corrida nocturna, viéndose obligado a desistir después de que doblara el noveno.

En la campaña de 1964 obtiene un gran triunfo el 15 de mayo en la plaza de Vista Alegre, en el barrio madrileño de Carabanchel, enfrentándose en solitario a seis toros de Félix Moreno de la Cova, Antonio se llevó cinco trofeos y salió a hombros por la puerta grande. Ese mismo, cuaja posiblemente la mejor faena de su vida el 5 de septiembre de 1964, con un astado de la ganadería de Cembrano en el coso de San Sebastián de los Reyes.

Antonio Bienvenida fue enterrado entre multitudes, con el ataúd abrigado con un capote de seda grana y bordados en oro.


***********