la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 24 de agosto de 2026

Aquellos sesenta… (XXVI) / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Portada libro, editorial Guadarrama.

'..Feria de Sevilla (junio13 de 1968) —presencio asombrado, embebido, embelesado la revelación de El Cordobés en una tarde no de padre y señor mío sino de a mí me pesa, pésame señor… dos faenas a dos toros de Carlos Núñez, bravos…, bien hechos, bien armados; con el trapío todavía exigido en La Maestranza. ¡Toros y torero!..' 

Aquellos sesenta… (XXVI)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro.com / Cali 24 VIII 2026
Aunque discreta la retirada de Clarito, el quizá más formidable crítico taurino de la historia, clausura la época. Se despidió a sí mismo con solo una irónica frase, última de sus memorias publicadas en 1972: “Aquí fina mi papel de Fray Gerónimo”

“Fray Gerónimo de Campazas, alias Zotes”, burlador de los excesos, la pedantería y el mal gusto de su tiempo. Personaje ficticio de la novela de Jose Francisco de Islas en 1758.

Cuando las escribió (Las memorias) Clarito había sido ya testigo y cronista de: La “Edad de oro”. La de “Plata”. La manoletista. Los tremendos cincuenta, y aquellos sesenta, dedicándole a estos los capítulos 16 al 19, últimos de su libro.

Lo hizo no sin antes barrer el piso con Hemingway, cobrándole las blasfemias contra su mandamiento: «El toreo está tan lleno de Manolete como los cielos y la tierra de la voluntad de Dios». Llamando al premio Nobel con argumentos; chiflado, escritor pobre de mal oído, y aurea mediocritas.

Después de tal ajuste de cuentas, acomete Clarito el recuento de su final década crítica, la que nos ocupa. La memoria del ilustre riojano hace cuerpo con mis recuerdos y los enriquece. Cómo esquivar sus conceptos, evaluaciones, frases que han trascendido, repetidos hasta la saciedad, hasta ser convertidos en adagios, en lugares comunes como sucede con todos los clásicos. Como no volver una y otra vez a su clarividente prosa. Como soslayarlo en esta o ninguna otra evocación. Así comienza:

“Antes de irse los años cincuenta dan a luz, para que sienten sus reales en la época venidera, tres toreros de alternativa –Mi pluma veterana se resiste a usar el viejo apelativo matador de toros-”. Diego Puerta, Curro Romero y Paco Camino.

Del primero dice: —Puertita— sume su alegre pinturería en un carácter volcánico. Su toreo, al rojo, eleva y realza su breve estatura. Lejos de salirle la sangre buena por las heridas, se levanta encorajinado, sobrándosele el valor por encima de la montera. Recrecido en vez de rebajado por el cruento rosario de cornadas, se la juega una y otra tarde con un toro y otro, sin distingos ni reparos. No existe en los anales de la torería de altura rastro ni huella de un valiente semejante…Puerta —casado, con hijos y una buena fortuna— continúa sostenido por su inmarcesible coraje y guiado por sí mismo, entre las primeras figuras de 1971…

Del bombeado arte de Curro Romero —para mi inédito aún, y nunca tendré ocasión de apreciarlo en todo su esplendor— me quedo ayuno y escasamente me es permitido juzgar sino figura y apariencias… Puesto a torear, los toros de larga embestida le hermosean el viaje y los remisos le atosigan. Pero muy bien compuesta la figura, el armonioso movimiento de los brazos, su ritmo su cadencia, consigue con los toros que colaboran al remate de las suertes lances y pases que le crean una fantástica personalidad y un sonoro romance…

Y el tercer hombre —primero en facundia y vena artística— de este fin de década, el otro camero, flor virtualmente abierta en 1960, al menos a mis ojos, se llama Paco Camino y es un garboso chaval andaluz, bien hecho, conformado en la talla justa, bien parecido, moreno y sevillano. Y sevillano su corte torero: un fino espécimen de la bella escuela… ¡Ah!, sí, fino artista, gran torero y perfecto matador que, cuando aquellos raramente tenidos hoy por virtuosos del estoque trucan la suerte, él alguna vez —varios San Isidros le anotan la estocada más pura—, perfilado en el centro de gravedad, la espada a su nivel canónico, la muleta discurriendo a ras del suelo, ejecuta clásicamente el volapié…

Y sigue: Cuando El Viti, matador de buenos modos toreros y prurito pro matar bien, vino a os toros me iba yo a casa. Pude contar poco de él. La afición, el mundo taurino y poco más o menos todo el mundo pendía de un novillero revolucionario, de El Cordobés.

El caso de El Cordobés —no inexplicable. Pero poco explicado— va a constituir en los anales del toreo todo un caso… adelantado de hippies y Beatles simboliza la época en perspectiva descocada y minifaldera… Quienes pregonan que ha levantado la fiesta, confunde la fiesta con el espectáculo, que a mi particularmente me crispa los nervios…

Sin embargo, Feria de Sevilla (junio13 de 1968) —presencio asombrado, embebido, embelesado la revelación de El Cordobés en una tarde no de padre y señor mío sino de a mí me pesa, pésame señor… dos faenas a dos toros de Carlos Núñez, bravos…, bien hechos, bien armados; con el trapío todavía exigido en La Maestranza. ¡Toros y torero! Arte serio y buen arte. Unidad de medida. Apertura reposo y mando. Ligazón y remate de los pases. Clasicismo y clase. ¡Santo Diós! Me revengo contrito—, yo estoy equivocado. ¡Es un artista! ¡Es un tío!

Antes de la frase final de sus memorias dejó otra lapidaria: “Triunfar sin peligro es triunfar sin gloria! Clarito murió en Madrid, trece años después. Vivió noventa y seis entre las épocas de “Guerrita” y “Espartaco”. Estuvo antes y después de Joselito, Belmonte, las plazas monumentales, el peto, la puya tricorte, la espada de juguete, la penicilina, el tremendismo, el toro “destremendizado”, los veedores, la selección del dócil, el utrero, el afeitado, la "bastarda simbiosis crítica-publicidad", y el “más festival que fiesta”.

Testigo secular, a regañadientes, de cómo, lidia, combate, arte, toro, toreros, públicos, plumas, modos, modas, normas, gustos... fueron supeditándose al mercado. Íntimo confidente del toreo, guardián de sus cánones, lo amó, lo pensó, lo defendió denunciando sus males, glorificando sus virtudes, y lo hizo citando, describiendo, relatando, probando más que predicando.

Cronista maestro, reverenciado y temido, jamás escribió para la gran prensa. No lo necesitó. Desde sus medios de menor tirada, “The Kon leche”, “Liberal” e “Informaciones” levantó su taurología. Ministro de la república española (Comunicaciones 1934). Preso político, dato que aparece minimizado en las biografías bajo su dimensión de crítico e historiador taurino.

Sus “Memorias”, texto grandioso y obligado a quienes pretendan afición y comprensión, deja que los hechos hagan la teoría...

Al bizarro “Pepete” glosando los quiebros del “Gordito”; “Tú jases títeres”.

O el joven Luís Miguel, abrumado por la espectacularidad, los efectos y los adornos de Arruza, preguntar al retirado Belmonte –¿Qué puedo hacer yo ante todas esas cosas?

Y al Pasmo responder –¡Pues torear! Que… que… es lo que no se ha hecho en toda la tarde.

César Jalón Aragón “Clarito”, pasó templada, larga y lentamente por la fiesta iluminándola. Cuando el bravo, el valor y el honor hayan sido extinguidos, podrán ser evocados en sus escrituras y el culto vivirá.

Málaga, plaza de toros de primera y tercera de España, en el contexto de una tauromaquia desnaturalizada / por Antonio Lorca


 '..que este viernes pasado llegaron los victorinos, pusieron patas arriba el ciclo y dijeron a viva voz que todo lo que había sucedido hasta entonces era un simulacro de la fiesta de los toros, que ha estado basado en tres pilares fundamentales: un toro sin trapío, un palco presidencial volátil y un público generoso y jaranero..'

Málaga, plaza de toros de primera y tercera de España, en el contexto de una tauromaquia desnaturalizada.

Una corrida de admirable trapío, brava, encastada y exigente de Victorino Martín salva una feria tan divertida y generosa como intrascendente.

Por Antonio Lorca
¡Benditos victorinos! ¡Bendito aquel a quien se le ocurrió que volvieran a la feria de Málaga tras doce años de ausencia! Gracias a esos toros cárdenos, de deslumbrante estampa, mirada desafiante, fiereza en las entrañas, casta desbordante y un interminable afán de lucha se ha salvado la Feria de Málaga, que estaba en un tris de morir de un éxito tan divertido como intrascendente.

Vuelta al ruedo al toro 'Borracho', número 53, de 587 kilos, de la ganadería de Victorino Martín(Imagen cedida por Tauroemoción).

La Diputación Provincial, propietaria de la plaza, y Alberto García, el nuevo empresario, están seriamente empeñados en que el coso de Málaga, de primera categoría según el Reglamento Taurino andaluz, junto a los de Sevilla y Córdoba, sea el tercero de España, -tras Las Ventas y La Maestranza-, por el prestigio, la seriedad (el toro y la exigencia de la autoridad y de los tendidos) y la repercusión de los festejos que allí se celebran.

Pero no parece que ese objetivo sea fácil de conseguir porque existen determinadas fuerzas y circunstancias que trabajan a destajo para que Málaga sea el reflejo de una plaza turística y no ese centro de referencia de cultura taurina a la que se aspira.

Lo sucedido en la recién finalizada feria así lo confirma; al menos, hasta que este viernes pasado llegaron los victorinos, pusieron patas arriba el ciclo y dijeron a viva voz que todo lo que había sucedido hasta entonces era un simulacro de la fiesta de los toros, que ha estado basado en tres pilares fundamentales: un toro sin trapío, un palco presidencial volátil y un público generoso y jaranero.

Hasta entonces, hasta ese viernes, se habían cortado 17 orejas, y habría que buscar con lupa cuántas alcanzaron la consideración de meritorias; de ellas, dos de una tacada pasearon el rejoneador Diego Ventura y los matadores de a pie David de Miranda, Marco Pérez, Emilio de Justo y Fortes. Y no hay que ser muy exigentes para afirmar que solo las que recibió Ventura respondieron con justicia a lo realizado en el ruedo. Las demás, regalos de unos tendidos rendidos a la diversión y encabezados por un palco presidencial sin criterio. Se puede ser torerista, pero no hasta ese extremo.

Es prácticamente imposible alcanzar el loable objetivo del prestigio (plaza de primera y tercera de España) si no existe una afición exigente con la pureza y la integridad, sabia y generosa a un tiempo, que defienda los valores fundamentales de la tauromaquia clásica. Y en Málaga, como en el resto de las plazas de este país, es tan minoritaria que su presencia pasa inadvertida.

En segundo lugar, el toro. Ricardo, uno de los hijos del ganadero Victoriano del Río, dijo el miércoles en una tertulia malagueña que “los toreros son los que mandan y exigen”. Así se explica que a Málaga hayan acudido algunas de las ganaderías más bonancibles del mercado: Lagunajanda, Juan Pedro Domecq, El Parralejo, Victoriano del Río, Núñez del Cuvillo, Garcigrande y Torrealta, y ninguna de ellas haya destacado ni por presentación ni juego.

Aunque no esté de moda, el toro es el gran protagonista que da sentido a esta fiesta, que se llama, precisamente, “de los toros”, y que hoy, por imposición de los taurinos, se ha convertido en la “de los toreros”.

El toro lidiado en esta feria de Málaga, justo de presencia, de carácter bonancible y escasa fortaleza, a semejanza del de La Maestranza, es incapaz de crear la emoción inherente a este espectáculo, y sin la cual carece de todo sentido. Los pañuelos que han flameado en estos tendidos no respondían a la pasión de la intensidad de la lidia, sino a un exagerado interés por justificar el precio de las entradas con una desmedida diversión cuantificada por el número de orejas concedidas.

Y el palco. Se suponen el conocimiento y la buena voluntad de los presidentes, pero no son ambas condiciones suficientes para dirigir un festejo taurino. Las dos personas que han asumido esta responsabilidad en Málaga han dado muestras de una preocupante debilidad, incapaces de aguantar la presión de los tendidos para mantener el prestigio anhelado.

Claro que Málaga no es una isla solitaria. La tauromaquia actual está desnaturalizada por ese público moderno, entusiasta y con nula formación taurina, mayoritario en todas las plazas, que ha conseguido bajar el listón de la exigencia en Sevilla y Madrid, que son los referentes de la fiesta.

Así, llegó el viernes 21, los toros de Victorino provocaron la revolución y el tercero, de nombre Borracho, número 53 y 587 kilos, recibió los honores de la vuelta al ruedo. Si muchas corridas salieran como esta, más de la mitad del escalafón estaría en su casa. Que se lo pregunten, si no, a Escribano, Emilio de Justo y Fortes, que sudaron la camiseta de verdad para salir airosos de un durísimo compromiso para el que, sin duda, no están acostumbrados los toreros de hoy.

Manuel Escribano es un héroe contrastado sin el justo y merecido reconocimiento en una tauromaquia que valora la estética por encima de todo. Protagonizó una verdadera gesta (fue herido en una pierna por el primer toro y pidió a sus compañeros y a la autoridad matar al cuarto en segundo lugar antes de entrar en la enfermería), y pasó por la Feria de Málaga como un auténtica figura del toreo.

Emilio de Justo salió por segunda vez a hombros por la Puerta Grande tras una actuación memorable en la que los victorinos pusieron a prueba su capacidad como torero; y segunda salida en triunfo, también, para el malagueño Fortes, torero muy querido en su plaza, que estuvo a la altura de un victorino de vuelta al ruedo.

Fue una tarde preñada de emociones, una corrida de las que prestigian una feria.

Y el ciclo se cerró ayer con la corrida conmemorativa del 150 aniversario de la plaza, construida en 1876. Toros de tres ganaderías, Torrealta, Garcigrande y Núñez del Cuvillo (una limpieza de corrales en toda regla), una vuelta a la nobleza sin celo, a la insufrible mansedumbre y a la bondad no exenta, claro está, de riesgo. Morante sufrió un tremendo volteretón a la salida de un natural. El cuarto, de Garcigrande, lo enganchó por la parte baja de la taleguilla, a la altura de la tibia de la pierna derecha, lo levantó y lo estampó contra la arena; allí lo zarandeó por la espalda, primero, y quiso empitonarlo con saña, después, en el pecho y en la cara hasta que pudo ser auxiliado por sus compañeros. No resultó herido, pero sí magullado y dolorido, de modo que renunció a dar la vuelta al ruedo con la oreja que le concedieron. De sus muñecas surgieron los destellos más sublimes con el capote y la muleta; Roca Rey y David de Miranda salieron a hombros tras cortar tres y dos orejas, respectivamente, ganadas valerosamente ante animales descastados.

Vinicius: Bullying / por Jesús Bengoechea


SI HAY ALGUIEN AHÍ QUE NO VE QUE LA DEFINICIÓN DE BULLYING SE AJUSTA COMO UN GUANTE A LO QUE PADECE DESDE HACE AÑOS EL DELANTERO BRASILEÑO, QUE HAGA EL FAVOR DE EXPLICARLO.


Bullying

Jesús Bengoechea
Mou ha hablado de “bullying” contra Vinícius, y gran parte de la prensa deportiva y las redes sociales se han echado contra él, rasgándose las vestiduras cual sepulcros blanqueados. “Es un tema muy serio, no frivolicemos”, te sueltan quienes llevan años y años, precisamente, frivolizando con el hecho de que un ser humano sea sistemáticamente insultado y acosado por otros miles (y por periodistas que lo aplauden) un fin de semana tras otro. Yo llevo medio siglo viendo fútbol y nunca he visto nada igual, en todos los ámbitos: agresiones impunes sobre el verde, cánticos racistas, artículos denigratorios y una actitud general deshumanizante contra un chico cuyo único delito es revolverse contra eso mismo, no siempre ejemplarmente, eso es verdad, pero quién puede exigir ejemplaridad en medio de este contexto.

Perdón, su pecado no es solo ese. También lo es el escudo que lleva en el pecho, escudo por el que siente tanto amor y gratitud que acaba de elegir seguir seis años más viviendo ese calvario con tal de disfrutar el honor de seguir defendiendo esa camiseta.

Todas las definiciones existentes de la palabra “bullying” avalan cien por cien la acusación de Mourinho. Aquí no cabe ni la discusión semántica.

“El bullying es un conducta agresiva y no deseada por parte de la víctima, que se repite a lo largo del tiempo. Implica un desequilibrio (real o percibido) entre el poder del agresor y el del agredido, causando daño físico, emocional o psicológico. Hay tres elementos distintivos: la intencionalidad, lo repetitivo de la conducta y el desequilibrio de poder (la persona objetivo del bullying se siente en desventaja debido a tamaño, fuerza, popularidad o estatus social)”.

Si hay alguien ahí que no ve que esta definición se ajusta como un guante a lo que padece desde hace años el delantero brasileño, que haga el favor de explicarlo. Aquí, en La Galerna, si quiere. Pero que no venga con que Vini gana mucho dinero o que no ayuda con su actitud. Ni aun siendo ciertas esas pegas servirían para descartar la atribución de la palabra bullying a lo que está pasando. Repasen la definición. No aparecen esos conceptos como contraejemplos que nieguen el bullying o siquiera lo maticen.

Tampoco, aunque sea el contexto de aplicación más habitual del término, se me diga que Vini no es un colegial que está en el instituto. Como deja claro la definición, el concepto trasciende ese contexto. No es un abuso que se circunscriba al aula y a la infancia. Ese es solo un tipo de bullying de entre los muchos posibles.

Es bullying, pura y simplemente, y el hecho de que Mou haya sido el primero que no haya dudado en usar la palabra no la hace menos atinada. Si acaso más, porque la valentía lleva bola extra. El que nadie lo haya dicho antes, o no lo haya explicado en esos términos, no lo hace menos verdad. Si acaso (repito) más, porque las verdades resplandecen más cuando alguien, por fin, supera el tabú y las suelta por la boca, a despecho del escándalo de los biempensantes.

Un punto interesante de la definición observada es lo del desequilibrio de poder. Este aspecto es especial y sangrantemente ajustado al caso de estudio. Vinícius es un individuo increpado por sistema, o sea, por regla, sin que haya mediado ofensa previa, por parte de miles y miles de personas desde el (cuasi) anonimato de una grada. No hay mejor ejemplo de desequilibrio de poder. En cuanto a los mandobles y agresiones que recibe sobre el césped, el desequilibrio de poder se basa en la acostumbrada impunidad de esas agresiones. Cuando sabes que puedes pegar a Vini sin ver tarjeta, como saben a ciencia cierta la totalidad de los defensas de Primera, estás ejerciendo sobre tu víctima un poder del que él carece, y que te otorga una prebenda injusta. Desequilibrio de poder.


Lo mismo cabe decirse de un periodista que redacta un artículo o emite una perorata deshumanizadora (quizá incluso con tintes racistas, como hemos visto a veces) contra el brasileño. Vini no puede defenderse de esa agresión verbal. Puro desequilibrio de poder.

Todo, absolutamente todo, encaja en la definición de “bullying”. Mourinho no ha podido estar más acertado. La frase completa es para enmarcar: “Estamos en una era social de antibullying, pero con Vini estamos todavía en el bullying". Es un contraste desolador entre el camino por el que avanza la sociedad, que en este terreno es positivo, y el que esa sociedad (o al menos algunos de sus más casposos y violentos representantes) ha elegido seguir contra una persona específica por haber cometido el delito de caerles mal, que al final se reduce a eso, tristemente. A eso y al escudo que luce y ama, como decíamos. Vini es la excepción a la regla antibullying. Nos hemos puesto de acuerdo en que no conviene cosificar a la mujer, pero hemos hecho la excepción del reggaetón. Nos hemos puesto de acuerdo en que el acoso está feo, pero hemos hecho la excepción de Vini. Solo que lo segundo, claro, es infinitamente más grave por ser más concreto, menos vago. Es infinitamente más grave porque lo sufre una persona sola, a manos de miles de ellas.

NOS HEMOS PUESTO DE ACUERDO EN QUE EL ACOSO ESTÁ FEO, PERO HEMOS HECHO LA EXCEPCIÓN DE VINI

Antes decía que Vinícius no siempre responde ejemplarmente a la agresión. Si hablamos de respuestas ejemplares, lo primero que hay que recalcar es la palabra “respuesta”. Rara vez es Vinícius el primero en ofender. Cuando manda a segunda a aficiones rivales, cosa censurable por supuesto, es porque lleva un rato soportando una tormenta de mofas e imprecaciones por parte de gradas enteras. Cuando finge en el área, cosa que tampoco es edificante, lo hace porque está hastiado de que nunca le piten los penaltis de verdad, y siente que tiene que inventar algo. Cuando se revuelve de manera frenética contra el árbitro, es porque no aguanta más que le cosan a patadas que no son castigadas con tarjeta. Son respuestas. Él no empieza. No es Luis Suárez, agresor y fingidor permanente y sin causa, cuya actitud vergonzosa, sin embargo, jamás hizo levantar una ceja a casi ningún plumilla de este bendito país.

Lo segundo que hay que analizar es la palabra “ejemplares”, y nos aproximamos al giro de tuerca final. El propio Mourinho ha admitido que Vini no es un santo. Ha quedado claro que estoy de acuerdo en que no lo es, pero ¿por qué no lo es? Hay razones intrínsecas que tienen que ver con un carácter que dista de ser perfecto. Pero ¿y si hay algo más? ¿Y si una de las razones por las que Vini no es ejemplar es porque siente que no da más de sí en contestación a los ataques? En otras palabras, ¿y si una de las razones por las que no es ejemplar es porque se siente solo?


Si sus compañeros en el campo le acompañaran en sus batallas, que casi siempre son justas, quizá veríamos un Vinícius más centrado, porque no tendría que luchar personalmente todas las batallas ni hacer él todos los esfuerzos. El año pasado vimos cómo sus compañeros le defendían de ataques racistas. Se vio en el campo y fuera de él, con declaraciones contundentes (Valverde, Mbappé). Ese es el camino a seguir, pero no hay que ceñirse solo a lo del racismo. Vini debe sentir el apoyo de los suyos cuando le siegan los tobillos y el árbitro ni se inmuta. Lo mismo cuando las masas rugen sin motivo contra él. Si sus compañeros le arroparan más sobre la cancha, sus reacciones no serían tan desmedidas, por la sencilla razón de que no harían falta, o no en la misma medida.

Para mejorar la conducta de Vinícius, lo más inteligente es apoyarle. Sus entrenadores lo han hecho, pero no siempre con la contundencia debida. Mou ha sido el primero en entrar al más incómodo de los trapos con una aseveración tan taxativa como justa. Vini necesita, precisa y exactamente, lo que Mou hizo ayer.

domingo, 23 de agosto de 2026

México. La “Huamantlada” 2026 deja un muerto y 9 heridos.

La “Huamantlada” 2026 deja un muerto y 9 heridos.

La víctima mortal de la Huamantlada tenía 29 años de edad, es originaria de Huamantla, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y trauma de tórax luego de ser embestida dentro del circuito habilitado para el festejo.

Entre los lesionados se encuentra una mujer originaria de Estados Unidos, quien actualmente radica en Huejotzingo, Puebla.

La víctima mortal de la Huamantlada tenía 29 años de edad, es originaria de Huamantla, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y trauma de tórax luego de ser embestida dentro del circuito habilitado para el festejo.

“Se desgarró prácticamente el pulmón del lado izquierdo”, informó el titular de la Secretaría de Salud (Sesa), Rigoberto Zamudio Meneses, al presentar el reporte oficial de la jornada.

El secretario calificó la edición de este año como una “jornada muy accidentada”, debido a que, según señaló, desde hace ocho años no se registraba la muerte de uno de los participantes en La Huamantlada.

“Es, en los últimos años, la jornada más accidentada que hemos tenido; después de ocho años, un fallecido en esta Huamantlada, y lo rápido que sucedieron los accidentes”, declaró.

Destacó que el primer lesionado fue reportado apenas un minuto y medio después de iniciado el encierro.

“Al minuto con 30 segundos tuvimos el primer herido; entonces, ha sido muy accidentada”, remarcó.

La Huamantlada comenzó alrededor de las 10:00 horas en un circuito acondicionado con gradas y burladeros sobre calles del primer cuadro de Huamantla, uno de los tres Pueblos Mágicos de Tlaxcala. En el recorrido fueron soltados 21 toros de lidia, autorizados por el gobierno municipal, todos de más de 400 kilogramos y con ejemplares de hasta 520 kilos.

Miles de aficionados ingresaron al circuito para presenciar el encierro. Algunos permanecieron como espectadores, mientras otros se aventuraron a correr y sortear a los animales.

A partir de las 11:00 horas, los equipos encargados de la seguridad y organización comenzaron las labores para lazar y retirar a los toros, hasta conducirlos nuevamente a sus respectivos cajones de transporte.

Zamudio Meneses indicó que, además del saldo mortal, el operativo de atención médica enfrentó dificultades para retirar a los lesionados del circuito. Subrayó que, aunque existió coordinación previa entre las autoridades participantes, los puestos de socorro fueron instalados en puntos alejados de los accesos al circuito.


“Desafortunadamente, los puestos que se nos asignaron fueron muy lejanos a la atención; entonces, no depende de nosotros, depende del municipio básicamente, que es el que pone las reglas. Protección Civil nos asignó nuestros puestos de mando; entonces, la extracción fue complicada”, explicó.

El titular de la Sesa detalló que los equipos de emergencia atendieron inicialmente a 11 personas con lesiones menores, quienes no requirieron hospitalización. Otras 10 fueron trasladadas al Hospital General de Huamantla.

De este último grupo, una persona murió, mientras que otra permanece grave, con traumatismo craneoencefálico y una herida provocada por una cornada en una de sus extremidades. El resto de los pacientes se reporta estable y con pronóstico favorable.

Entre los lesionados de menor gravedad se encuentra una mujer originaria de Estados Unidos, quien actualmente radica en Huejotzingo, Puebla.

Zamudio Meneses señaló que durante la Huamantlada se desplegó un operativo especial de seguridad, rescate y atención médica para responder tanto a las emergencias dentro del circuito como a los lesionados.

En los hospitales fueron concentrados especialistas en atención de trauma taurino y, para reforzar las labores médicas durante la jornada, se contó con el apoyo de alrededor de 60 enfermeras.

La víctima de 29 años de edad, originaria de Huamantla, sufrió un traumatismo craneoencefálico severo. | Foto: Especial.

La edición 2026 de La Huamantlada cerró así con uno de los saldos más graves de los últimos años: una persona fallecida y nueve lesionados por asta de toro, además de una jornada marcada por la rapidez con la que ocurrieron los primeros accidentes y las dificultades para realizar las labores de extracción y auxilio dentro del circuito, según lo reportó el titular del sector salud local.

Emocionante faena de valor y arte de Morante, después de una fuerte voltereta, en el cierre triunfal de la Feria de Málaga

David de Miranda y Roca Rey, a hombros este sábado en el cierre de la Feria de MálagaEFE

Culmina esta Feria con la corrida extraordinaria, en conmemoración del ciento cincuenta aniversario de la Malagueta, que ofrece un gran cartel de toreros: Morante y Roca Rey, las máximas figuras actuales, con el triunfador David de Miranda.

Emocionante faena de valor y arte de Morante, después de una fuerte voltereta, en el cierre triunfal de la Feria de Málaga

Con un nuevo cartel de «No hay billetes», salen a hombros Roca Rey y David de Miranda

Andrés Amorós
El Debate.com / 22 Agosto 2026
La Feria taurina de Málaga de este año ha constituido un rotundo éxito: se ha llenado la Plaza, igual que tantas otras, en este momento en el que la Tauromaquia se ha vuelto a poner de moda en España (¡gracias, Urtasun!). Con la nueva empresa, Tauroemoción, dirigida por Alberto García, ha aumentado significativamente el número de abonados (el fundamento más sólido de una Feria). El resultado artístico también ha acompañado: se han lidiado toros bravos y se han visto faenas importantes.

Menos me gusta que los toros sean de tres ganaderías. De Torrealta, 1º, manso imposible; 2º y 6º, mansos manejables; de Garcigrande, 4º y 5º, con cierta casta; de Núñez del Cuvillo, 3º, manso bondadoso.

En un festejo tan importante, que se lidien reses de tres ganaderías me parece poco serio. Además, es un síntoma claro de la situación actual de la Fiesta. Salvo excepciones (Victorino es una de ellas), el gran público se fija mucho más en el cartel de toreros que en los toros. (Lo mismo sucedió la tarde anterior, en la Feria de Ciudad Real).

Con estos toros, Roca Rey demuestra su capacidad y su casta, corta tres orejas. Con su valor impávido, David de Miranda logra dos. Después de sufrir una fuerte voltereta, Morante nos emociona con una faena de gran valor y estética.

Hace un par de días, Morante logró colocar en esta Plaza el ansiado cartel de «No hay billetes». Vuelve a ponerse el mismo cartel, esta tarde. Nos lo ha dicho el ministro Urtasun: esta Fiesta ya no le interesa a la sociedad española…

No tuvo suerte Morante el jueves con los toros, sufrió una voltereta y toreó de maravilla, aunque no se lo reconocieran con trofeos. Continúa arriesgando mucho y dando lecciones de torería, diferentes cada tarde.

El primer toro, de Torrealta, sale caminando, se frena en los capotes, empuja una vez en el caballo pero mansea claramente, parece despertar en las banderillas («los avivadores», llamaban a los palos); en la muleta, es reservón, protesta, con genio. Morante , con valor sereno, además de maestría, logra sacarle algunos templados derechazos. (Hace algunos años, con un toro como éste, habría abreviado desde el comienzo). Cuando comienza a sonar la música, manda que calle porque sabe que el toro no permite faena lucida. Se lo quita de delante con un espadazo. Sólo ha fallado con el descabello. Continúa Morante con su mala suerte, en los sorteos.

Recibe con cadenciosas verónicas al cuarto, de Garcigrande. Lo lleva al caballo con chicuelinas al paso, realizadas con repajolera gracia sevillana. Duerme el capote en nuevas verónicas, cargando la suerte. Sin una duda, enlaza Morante ayudados a dos manos por alto y por bajo con naturales. Con gran suavidad y empaque, corre la mano por los dos lados. El toro tiene casta, vuelve rápido; inesperadamente, le propina una fuerte voltereta y lo busca, en el suelo: le ha destrozado la parte inferior de la taleguilla, en la pierna derecha. Después de eso, todavía dibuja Morante muletazos extraordinarios por los dos lados. Cuando el toro se para por completo, se adorna con clasicismo, cogiéndole el pitón, como solía hacer Domingo Ortega. Aunque el toro escarba y no cuadra, José Antonio, muy decidido, logra la estocada: ¡y a una faena así le dan solamente una oreja!... Esa falta de criterio es la que ahora tienen muchos públicos. Se le ve a Morante muy quebrantado, por la paliza recibida, y no da la vuelta al ruedo.

Morante de la Puebla sufrió esta cogida durante la lidia del cuarto de la tardeEFE

Morante se agarró el pitón para evitar un mal mayorEFE

Muletazo del diestro de la Puebla a ese mismo toro, al que cortó una orejaEFE

Roca Rey continúa cortando trofeos en muchas Plazas. El que lo ve a menudo, advierte que suele repetir un tipo de faena que entusiasma a los públicos. Nos sorprenderá la tarde en que no comience ningún trasteo con muletazos cambiados (últimamente, de rodillas) y no acabe recurriendo al arrimón.

El segundo toro, de Torre Alta, bragado meano, sí se mueve pero tiene querencia a chiqueros. Va de largo al caballo pero sale huyendo; la segunda vez, recibe una vara puramente simbólica. Quita Roca Rey por saltilleras; David de Miranda, por tafalleras: son dos lances en los que se deja pasar al toro por alto, sin obligarlo, como en las verónicas, cargando la suerte. A pesar de lo poquísimo que le han castigado, el toro tiene las fuerzas justas y huye a toriles. 
Allí comienza Andrés con los habituales pases cambiados de rodillas. Ya en el centro del ruedo, liga muletazos mandones por los dos lados. (Al revés que Morante, pide a la Banda que continúe). 
Con el toro ya parado, recurre a los invertidos y al arrimón, que entusiasma al público. Pincha antes de una rotunda estocada: oreja. El toro, manso y flojo, ha acabado dejándose (la horrible expresión actual). Una vez más, Roca ha demostrado su gran capacidad.

Roca Rey se pasa por la espalda al segundo de su loteEFE

Cuidan en el caballo al quinto toro, de Garcigrande, que se mueve irregular. Esta vez, Roca Rey no ha comenzado con pases cambiados pero sí intercala alguno, en medio de los muletazos más clásicos, de mano baja, para dominar al toro. Al final, se mete entre los pitones, con el animal rendido y parado, poniendo al público en pie. Ha sido una faena de mucho poder y mucha casta, rematada por una estocada: dos orejas.

David de Miranda está encadenando triunfos a base de su valor impávido, de quedarse quieto y de aguantar, con un estilo vertical, a la manera de José Tomás. (Algo semejante hace Víctor Hernández). Ese estilo tiene mucho mérito y un evidente riesgo.

El tercero, de Núñez del Cuvillo, es un jabonero, cómodo de cabeza. Lo recibe David con pausados lances: alguna verónica y, en seguida, como ahora es habitual, una serie de delantales (para el toro y para el torero, es más cómodo eso que cargar la suerte). El toro acude al caballo al relance y sale de naja. Quita por gaoneras impávidas, estilo José Tomás, y remata a una mano, como si fueran naturales, con el capote. (Ahora, se está poniendo de moda: se lo vi hacer hace poco a Pablo Aguado, en Gijón). Cita de lejos al natural, con los pies juntos, amanoletado, y el toro responde con gran nobleza. Liga con facilidad circulares por los dos lados. El toro se para pronto y se raja a tablas. Todavía alarga con las habituales bernadinas, con el toro desentendido por completo. Se vuelca con la espada (suele ser muy seguro cuando ha cuajado faena): dos orejas.

David de Miranda, con el capote ante el primero de su lote, al que cortó las dos orejas que le abrieron la puerta grandeEFE

El último, de Torrealta, cumple en el caballo y se mueve pero tiende a enganchar los engaños. Comienza David de Miranda con ayudados, rodilla en tierra (la buena influencia de Enrique Ponce, su apoderado, supongo). El toro protesta, dura poco, pega derrotes: la faena demuestra entrega pero es desigual. Prolonga con el arrimón y los muletazos invertidos, igual que hizo antes Roca Rey. Acaba con unas manoletinas tan ceñidas que el toro lo voltea. Después de un metisaca, logra la estocada: petición de oreja.

Final feliz de una corrida triunfal: en una fecha histórica, cartel de «No hay billetes». Aunque los toros no han dado buen juego, se han cortado seis orejas. Cientos de jóvenes se echan al ruedo para sacar a hombros a Roca Rey y David de Miranda: dentro de su estilo, los dos han dado una buena tarde, con mucha entrega. Y, después de una fuerte voltereta, Morante ha ofrecido otra emocionante lección de valor y arte, tal como ahora mismo está haciendo.

A los ciento cincuenta años de la inauguración de esta Plaza, la Tauromaquia sigue muy viva, en Málaga.

POSTDATA. Viendo toros, en Málaga, es inevitable acordarse de Picasso. Cuando era un chiquillo, en su ciudad natal, iba a los toros con su padre y con su tío, buenos aficionados. El primer torero que recordaba haber visto fue Cara-Ancha, el mismo que cantó Antonio Machado, por su estocada en la suerte de recibir. Para llevarlo a los toros, su tío solía exigir al niño que comulgara. Años después, comentará el pintor: «¡Veinte veces hubiera ido a comulgar, para ir a los toros!».

En su madurez, Picasso se identificaba con el toro, animal sagrado; con el Minotauro, hombre con cabeza de toro, un ser dual, que simboliza todas sus contradicciones; con el centauro-picador…

Cono tantos exiliados, Picasso soñaba con volver a su patria. Luis Miguel Dominguín, su amigo, consiguió que Franco lo autorizase pero Pablo no se atrevió: quizá, por temor a lo que dirían sus amigos españoles del Partido Comunista…

Lo definió Luis Miguel: «Picasso es un torero, en el fondo». El toro bravo fue para él, siempre, el símbolo de su indestructible vínculo con España.

  • FICHA
MÁLAGA. Feria de Agosto. Plaza de la Malagueta. Sábado, 22 de agosto. Corrida extraordinaria, en conmemoración de los ciento cincuenta años de la Plaza. «No hay billetes».

Toros de Torrealta (1º, 2º y 6º), mansos; de Garcigrande (4º y 5º), con cierta casta, y de Núñez del Cuvillo (3º), bondadoso.

MORANTE, de ciruela y oro, estocada y tres descabellos (silencio). En el cuarto, estocada (aviso, oreja).

ROCA REY, de azul y oro, pinchazo y estocada (oreja). En el quinto, estocada (aviso, dos orejas).

DAVID DE MIRANDA, de sangre de toro y oro, buena estocada (dos orejas). En el sexto, metisaca y estocada (aviso, petición).

Salen a hombros Roca Rey y David de Miranda.

Dontancredismo y traición / por Rafael Nieto


'..El PP y el PSOE son como Rómulo y Remo, es decir, hermanos de leche, alimentados por la misma loba, que es el sistema político español, que lleva más de cincuenta años parasitando el Estado y haciendo todo lo posible por destruir la nación..'

Dontancredismo y traición

Rafael Nieto
La crisis de Ceuta, con todos los sucesos dramáticos y escalofriantes, ridículos y esperpénticos que nos ha dejado durante y después de la invasión ejecutada por decenas de miles de súbditos de Mohamed VI, ha vuelto a poner de manifiesto la triste realidad bipartidista de España en las personas de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijoo, la cara A y la cara B del «partido único» que gobierna en España. El PP y el PSOE son como Rómulo y Remo, es decir, hermanos de leche, alimentados por la misma loba, que es el sistema político español, que lleva más de cincuenta años parasitando el Estado y haciendo todo lo posible por destruir la nación.

Sánchez, que es con diferencia el gobernante más traidor y mendaz que ha habido en España en los últimos siglos, tiene en Feijoo la horma de su zapato; un Don Tancredo perezoso, un pan sin sal con cara de conserje de la funeraria que lo único que sabe hacer con dedicación es lanzar eslóganes contra su supuesto rival pero socio en Bruselas. A cada acto desleal y traicionero del «galgo de Paiporta» le sigue un solemne cruce de brazos del líder pepero, eso sí, con la retahíla habitual de adjetivos y lamentos. Totalmente inútiles, desde luego.

Muchos españoles (probablemente muchos votantes del PP) se preguntan hoy por qué el presidente de Ceuta, el pepero Juan Jesús Vivas, ha estado los últimos años compadreando y riendo las gracias en la Asamblea ceutí al partido quintacolumnista marroquí de la musulmana Fátima Hamed Hossain. Quienes seguimos a diario la actualidad de esa «españolísima ciudad» (que diría doña Margarita) lo sabemos muy bien. El ahora derrotado y cabizbajo Vivas ha apoyado, por acción y por omisión, propuestas de MDyC, el partido de Hamed, cuyo único objetivo ha sido siempre allanar el terreno para la invasión marroquí de Ceuta.

Durante todo ese tiempo en que Vivas estuvo jugando al peligroso juego de normalizar lo que a todas luces no era normal (ni ético, ni políticamente digno), ¿qué estaba haciendo el señor Núñez Feijoo? ¿No se enteró de nada de lo que estaba haciendo su compañero de partido en Ceuta?, ¿no tiene asesores allí, nadie le informó de lo que se estaba haciendo en los plenos de la Asamblea regional? Por supuesto que lo sabía. De hecho, estuvo con él varias veces. Pero este gallego se parece cada vez más a su paisano Rajoy, de quien, en su época de ministro de Aznar, se solía decir: «Lo bueno que tiene es que pasa por los sitios y no mancha; lo malo que tiene es que pasa por lo sitios y no limpia«.

El dontancredismo puede llegar a ser, en la práctica, tan nocivo como la traición para los ciudadanos de una nación, sobre todo si dicha nación está en una coyuntura tan delicada como la nuestra. No hacer nada, mirar los problemas de reojo, limitarse a hacer muecas y a conceder entrevistas, en un postureo infame, cuando España está en trance de perecer acosada por sus numerosos enemigos, ha dejado de ser vergonzoso para empezar a ser imperdonable. Y son ya muchas las situaciones y las circunstancias en las que el ex presidente gallego ha preferido colaborar con el PSOE (con el que vota en Bruselas nueve de cada diez veces) que combatirlo. ¿O cómo podemos calificar su pertinaz negativa a presentar una moción de censura contra Sánchez en el Parlamento?

Quedan unos meses para que los españoles seamos de nuevo convocados a las urnas, Dios quiera que, esta vez sí, para mandar al actual inquilino de La Moncloa a su casa, o a su sauna, donde él prefiera. Pero nadie debería confundirse. Núñez Feijoo, el Don Tancredo de Génova, no representa una alternativa, sino una mera alternancia. Los ciudadanos deben recordar quién ha estado con ellos en la lucha de verdad contra el PSOE, en las calles y en las plazas, en los tribunales y en las instituciones, allí donde era necesario hacerlo. No ha sido este socio de Sánchez, ex votante de Felipe González, que al igual que Vivas en Ceuta, trata de blanquear en Madrid la mayor desgracia que nos ha caído a los españoles en muchas décadas. Dios nos ampare.

Ecuador.- Latacunga presenta una feria internacional con Talavante, El Fandi, Olga Casado y Fernando Adrián


La segunda edición del ciclo ecuatoriano se celebrará los días 24 y 25 de octubre con dos corridas de toros, figuras españolas, nombres nacionales y reses de Huagrahuasi, Triana y Ortuño

Latacunga presenta una feria internacional con Talavante, El Fandi, Olga Casado y Fernando Adrián

La Feria de Latacunga 2026 ya tiene carteles. El ciclo ecuatoriano celebrará su segunda edición los próximos 24 y 25 de octubre, con dos festejos que reunirán toreros españoles y ecuatorianos en una de las citas taurinas destacadas del país.

La primera jornada llegará el sábado 24 de octubre, a las 12:30 horas, con una combinación de marcado acento internacional. Harán el paseíllo David Fandila “El Fandi”, Alejandro Talavante, Olga Casado y el rejoneador Arturo de la Fuente.

Para la ocasión se anuncian siete toros de Huagrahuasi y Triana.

El ciclo continuará el domingo 25 de octubre, también a las 12:30 horas, con Ramón García “Chechu”, Álvaro Samper, representante ecuatoriano del cartel, y Fernando Adrián frente a seis toros de Ortuño.
  • Carteles de Latacunga 2026
Sábado, 24 de octubre: 12:30 horas. Siete toros de Huagrahuasi y Triana para David Fandila “El Fandi”, Alejandro Talavante, Olga Casado y el rejoneador Arturo de la Fuente.

Domingo, 25 de octubre: 12:30 horas. Seis toros de Ortuño para Ramón García “Chechu”, Álvaro Samper y Fernando Adrián.

Latacunga apuesta así en su segunda edición por dos tardes de corte internacional, combinando figuras, juventud y presencia ecuatoriana para volver a situarse como uno de los focos taurinos del otoño americano.