la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 10 de agosto de 2026

Donde estuvieron los mejores / por Rafael Nieto


'..Marlaska lleva la cobardía escrita en la cara. Cualquiera que se fije detenidamente en su manera de hablar puede darse cuenta de cómo elude siempre su responsabilidad echando la culpa de las desgracias que ocurren (que son cada día más) al primero que puede cargar con ella, normalmente subordinados suyos o miembros de la oposición..'

Donde estuvieron los mejores

Rafael Nieto
Si hay un ministro que, por sí solo, resume lo que es la mafia criminal que gobierna España, por desgracia, desde hace ya siete años, ese es, sin duda, Fernando Grande Marlaska. Siempre sabiendo que ninguno de los ministros podrá nunca alcanzar en cara dura y desvergüenza al «Uno», el bañista de La Mareta. Pero al antiguo juez hay que reconocerle una deriva personal y política que entronca perfectamente con la tradición socialista española: absoluta falta de escrúpulos morales, tendencia natural a la mentira y la cobardía, y una completa inutilidad para el desempeño del cargo público.

El episodio de guerra híbrida montado por Marruecos (y «ya nos enteraremos quién más») en Ceuta ha vuelto a poner de manifiesto la calaña del personaje, «bueno para nada» (como dicen los mejicanos y Mario Noya), que ha preferido dejar a la Guardia Civil y a los servicios de inteligencia españoles como Cagancho en Almagro antes que asumir su responsabilidad y dimitir por su incalificable incompetencia. Afirmando que nadie había avisado a España de lo que iba a suceder cuando ha quedado demostrado que se produjeron varios avisos durante los días previos a la invasión promovida por el régimen alauí.

Marlaska lleva la cobardía escrita en la cara. Cualquiera que se fije detenidamente en su manera de hablar puede darse cuenta de cómo elude siempre su responsabilidad echando la culpa de las desgracias que ocurren (que son cada día más) al primero que puede cargar con ella, normalmente subordinados suyos o miembros de la oposición. No tiene la menor conciencia del cargo que ocupa, que exige la máxima capacidad y altura moral posibles, ya que del Ministerio de Interior (y del de Defensa) dependen todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado; es decir, nuestra seguridad. Nuestras vidas.

En España han entrado más de 80.000 personas provenientes de Marruecos desde la pasada semana. Han entrado porque, como ha quedado demostrado, el Ministerio de Interior no atendió los avisos que le dio tanto la Guardia Civil como distintos miembros de los servicios de inteligencia. Se le pidieron más efectivos, se le pidieron oficiales que supieran manejar drones, se le pidieron medios materiales en la zona…Y no hubo respuesta. ¿Podemos pensar que si siguen en España varios miles de esos invasores (muchos de ellos, peligrosos delincuentes indultados por Mohamed VI), cualquiera de nosotros está en serio peligro por culpa de este ministro?, ¿es arriesgado calificarle como un absoluto incompetente, indigno del cargo que ocupa?

El enconamiento ideológico, que anula la razón de muchas personas impidiéndolas ver la realidad de las cosas, hace que una gran mayoría de los españoles no sea verdaderamente consciente de lo que supone tener a alguien como Marlaska en un cargo tan sensible. Es, literalmente, como poner al zorro a cuidar de las gallinas. Y esto, suponiendo que no haya realmente un deseo del actual Gobierno de borrar Ceuta del mapa de España, igual que la han borrado del seguimiento informativo del Ministerio de Interior esta semana, como ha salido publicado, sin que el Ejecutivo lo haya desmentido en absoluto. La mezcla de incompetencia y villanía no tiene precedentes en nuestra historia reciente.

Fíjense en él cuando salga por televisión. Miren sus gestos, su mirada, sus palabras: todo en él recuerda lo más bajo de la condición humana. Es como Sánchez, pero más mayor y con menos luces. Y lo tenemos en uno de los puestos más sensibles de toda la Administración pública. Poco nos pasa. Ojalá no tengamos que lamentar algún día una gran desgracia, proveniente de los invasores, por culpa de esta gente aupada al poder por millones de personas equivocadas. Colocando a los peores, a los más indignos, a los más cobardes, a los menos patriotas, allí donde durante mucho tiempo estuvieron los mejores.
La Gaceta de la Iberosfera

AMÉRICA - EUROPA 2026 / En Tovar Toricantano oficializa dos tardes benéficas / por Eduardo Ravell


CARTELES A LA ORDEN DE LA NOBLE AFICION, Toricantano por una causa benéfica contra todos los pronósticos. / Foto afiche empresa taurina Toricantano C A

La noche del sábado 8 de agosto ha sido el punto de partida para hacer oficial las dos tardes de toros por la causa benéfica del doble terremoto del pasado 24 de junio en el estado Vargas y demás entidades circunvecinas del centro del país.

Por vez primera, en lo que va del nuevo milenio, se escogió la emblemática e histórica plaza Carabobo , la siempre plazuela tovareña, para dar a conocer las dos tardes de toros de lidia a efectuarse los dias 12 y 13 del venidero mes de septiembre en honor ail periplo de ferias y fiestas patronales de la excelsa Virgen de Regla.

PODER DE CONVOCATORIA, Tovar si quiere su feria y la plazuela carabobo se hizo sentir con una masiva concurrencia de público de todas las edades. Foto cortesía Lic Jorge Cepeda/

Con grato ambientazo ante el poder de convocatoria por parte de la empresa taurina Toricantano C A que conduce el Dr Silvio Salas Mazzei y el Sr José Antonio Montilla.

UN ESFUERZO POR DEMAS BENÉFICO , El Dr Silvio Salas Mazzei hizo énfasis al esfuerzo que le ha tomado al periplo ferial en tiempo récord y ya se siente un ambientazo en la sede de la oficina de la rmpresa: los abonos empiezan a levantar a su afición ./ Foto cortesía Lic Jorge Cepeda

EMPRESA Y ALCALDÍA ECHAN LA FERIA ADELANTE, El gerente empresarial Silvio Salas Mazzei y el burgomaestre Iván Pulitti cerraron filas por la parte taurina con el gesto benéfico por La Guaira/ Foto cortesía/

Que Dios y la Virgen repartan suerte y bendiciones para los centenares de turistas que siempre han tomado como punto de referencia las ferias de Tovar.

domingo, 9 de agosto de 2026

Los que vienen no vienen a esperar / por Sergio Hueso

Aaron Palacio
'..Una Fiesta sana necesita que los jóvenes incomoden. Que obliguen a los empresarios a pensar los carteles. Que hagan sentir a quien está por encima que el puesto debe seguir ganándose cada tarde. Las figuras no se construyen mediante relevos administrativos ni porque alguien determine que ha llegado el momento de renovar el escalafón..'

POR MONTERA
Los que vienen no vienen a esperar.

Sergio Hueso
Durante demasiado tiempo hemos utilizado la palabra futuro como una especie de sala de espera. El futuro de la Tauromaquia, los toreros del futuro, las figuras del mañana. Expresiones cómodas para referirse a chavales a los que, en realidad, se les pedía paciencia mientras los grandes nombres continuaban ocupando su sitio. Pero hay generaciones que esperan a que llegue su momento y otras que parecen decididas a adelantarlo. La que está apareciendo ahora empieza a pertenecer claramente a las segundas.
Historia tauromaquia

Marbella dejó este viernes una imagen bastante reveladora. Bajo la luz de los candiles, con el cartel de “No hay billetes” colgado y entre Morante de la Puebla y José María Manzanares, comparecía Aarón Palacio, apenas estrenado como matador de toros.

La lógica podía invitarle a cumplir, aprovechar la oportunidad y marcharse agradecido por haber compartido semejante escenario. Ocurrió justamente lo contrario. Cortó tres orejas, salió a hombros con ambos y, sobre todo, toreó con esa actitud de quien todavía tiene muchísimo que aprender, pero ninguna intención de pedir permiso para hacerlo. Los trofeos, siendo importantes, son probablemente lo menos interesante de Marbella. Las orejas desaparecen de la memoria con bastante rapidez. Lo que permanece es la sensación que deja un torero cuando afronta una tarde de esas dimensiones.

Y Palacio no pareció sentirse como el tercero de un cartel compuesto por dos figuras. Salió a competir. Con sus virtudes, con los excesos propios de quien tiene 21 años y también con momentos en los que fue capaz de bajar las revoluciones y enseñar una versión más asentada. Eso último quizá diga incluso más que las tres orejas. No hace falta que desde estas líneas proclamemos absolutamente nada. Ni conviene hacerlo. El toreo está lleno de carreras proclamadas demasiado pronto y de futuros que terminaron quedándose precisamente en eso, en futuro. Son otros quienes empiezan a utilizar determinadas palabras.

Después de Marbella, una de las principales cabeceras taurinas titulaba que Palacio había ganado “la partida”; EFE concluía su información asegurando que había dejado ganas de volver a verlo; y días atrás, después de Santander, la propia agencia lo había situado como una de las grandes revelaciones de aquella feria. Cuando diferentes miradas empiezan a coincidir, probablemente merece la pena prestar atención.

Bastaba también recorrer las redes sociales después de la corrida para comprobar que la conversación había trascendido el resultado. Y eso es mucho más difícil de conseguir que cortar una oreja. El aficionado puede discutir un premio, cuestionar un palco o rebajar la importancia de una salida a hombros, pero resulta bastante más complicado fabricar esa curiosidad que provoca querer saber dónde vuelve a torear alguien.
El verdadero triunfo empieza muchas veces al día siguiente, cuando el nombre continúa circulando después de que la plaza haya quedado vacía.

Pero sería injusto reducir esta reflexión únicamente a Aarón Palacio. Porque lo verdaderamente interesante del momento actual es que no parece tratarse de una aparición aislada. Marco Pérez, Samuel Navalón, Julio Norte, Cristiano Torres, el propio Palacio y otros nombres que van abriéndose camino forman una hornada heterogénea, con conceptos y trayectorias muy distintas, pero atravesada por una característica común: quieren sitio. No parecen dispuestos a aceptar eternamente el papel de promesa. Y eso es magnífico para el toreo.

Una Fiesta sana necesita que los jóvenes incomoden. Que obliguen a los empresarios a pensar los carteles. Que hagan sentir a quien está por encima que el puesto debe seguir ganándose cada tarde. Las figuras no se construyen mediante relevos administrativos ni porque alguien determine que ha llegado el momento de renovar el escalafón. Una figura aparece cuando empieza a quitar sitio a los demás. Siempre ha sido así.

Por eso quizá nos equivocamos cuando hablamos permanentemente de renovación generacional como si hubiera que organizarla desde un despacho. No hay nada que organizar. Hay que dar oportunidades y después dejar que el ruedo seleccione. Algunos llegarán muy arriba, otros encontrarán su lugar y muchos se quedarán por el camino. Esa crueldad forma parte de una profesión en la que nunca hubo plazas suficientes para todos. Lo importante es que exista competencia.

Durante años hemos escuchado que faltaban jóvenes capaces de despertar interés, que el escalafón necesitaba nombres nuevos y que la distancia entre las figuras y quienes trataban de llegar hasta ellas parecía demasiado grande. Ahora empiezan a aparecer toreros que, cuando reciben una oportunidad, no se conforman con ocupar el hueco que les han concedido. Quieren ampliarlo.

Palacio lo está haciendo durante una temporada en la que Sevilla ya obligó a mirarlo, Santander volvió a colocarlo en conversación y Marbella ha añadido otro argumento. Eso no significa que haya llegado a ninguna parte. Precisamente ahora empieza lo verdaderamente difícil. Mantener la exigencia cuando desaparece la novedad, responder cuando el toro no ayuda, confirmar en plazas distintas y conseguir que una buena temporada deje de ser una irrupción para convertirse en una posición dentro del escalafón. Ahí se separan las promesas de las realidades.

Y exactamente lo mismo vale para quienes forman esa nueva hornada. No necesitan que los proclamemos figuras antes de tiempo. Les hacemos un flaco favor si lo hacemos. Necesitan toros, contratos, ferias y tardes en las que tengan delante a quienes mandan para demostrar hasta dónde están dispuestos a llegar. Marbella ofreció quizá una pequeña fotografía de ese momento. Dos figuras consagradas caminaban hacia la Puerta Grande y, entre ellas, un torero recién llegado salía también en hombros después de haber afrontado la noche sin ningún complejo.

No sabemos todavía quién mandará en el toreo dentro de cinco o diez años. Nadie puede saberlo. Pero empieza a estar bastante claro que hay una generación que no piensa esperar hasta entonces para intentarlo.

Un marroquí en su cama / por HUGHES

Sin duda, el marroquí en cuestión debió de considerar, ¡criatura!, que la cama de la señora sería mucho más cómoda

El hecho es cierto. Le sucedió la otra noche a una pobre señora de Ceuta, quien, al descubrir lo que se le había subido a la cama, se llevó un susto morrocotudo. O ‘morocotudo’, precisa Hughes, con su mordacidad sin par.

Un marroquí en su cama

HUGHES
A Mari Trini se le cayó una estrella en el jardín y a una señora de Ceuta le apareció un marroquí en el pikolín.

Lo contó ella misma: me giré, yo pensaba que era mi marido, y ahí había un marroquí en calzoncillos.

Democracia era cuando tocaban a la puerta de madrugada y era el lechero, dicen que dijo Churchill.

Democracia avanzada, humanitaria y global es cuando te giras y a tu lado no está el cónyuge roncando sino un marroquí en gayumbos.

El marroquí entró por la ventana de un quinto. Parece mucho, pero tras saltar la valla de Europa, ¿qué es un quinto piso? Una vez dentro, le faltó que la señora, un poco amodorrada, le dijera ¿haces tú el café? para acreditar morada y no poder ser echado de la casa y casi que de la cama. ¿Están las ONG atentas? ¿Lo han estudiado bien sus abogados? Una vez que se asalta un país, el tema de la vivienda ya va de suyo, es como una prolongación natural de los derechos humanos. Ese marroquí, vulnerable como el que más, tenía el mismo derecho que cualquier otro a ser okupa, además, ¿y si se trataba de un menor? Y no, no insistan, por favor, que fuera calvo no prueba nada.

En lugar de tener una reacción humanitaria, o de pensar como un católico profesional que donde duermen dos duermen tres, la señora emitió un grito. El grito que debió de pegar al descubrir que el bulto a su lado no era el legítimo, sino un ‘migrante’ tuvo que ser morrocotudo o (lo siento) morocotudo. Se llevó un susto morocotudo, y dio el grito que tendría que haber dado la sociedad española, uno que fuera a la vez de sorpresa, indignación, terror, auxilio y, probablemente, un poquito de repelús.

La señora damnificada seguro que pensó: de todos los hogares, ¿por qué este hombre ha tenido que meterse en mi cama, pudiendo meterse en, no sé, la de un columnista de El País? Yo pagaría bastante, y no soy rico, para que, ante la duda, un marroquí migrante humanitarizable se metiera en calzoncillos por sorpresa en la cama de un columnista de El País. Pero no. Estas cosas siempre les suceden a los demás.

Antes, si abrías la ventana, te podía entrar un mosca, una paloma o como mucho un murciélago; ahora puede entrarte un marroquí. Fíjese usted bien al deshacer la cama no vaya a tenerlo instalado allí, sobre la sabana bajera; y mire dos veces antes de darse un baño, no sea que esté en la bañera con su patito de goma haciendo de hoja de parra…

El grito que la señora dio, y que no damos nosotros como país, llamó la atención del marido, y el intruso huyó. De lo contrario, ella podría ser ahora mismo un dato anónimo más en una estadística genérica sobre las cosas que hace el Patriarcado.

Toros en El Puerto: Daniel Crespo golpea fuerte en El Puerto y sale a hombros con tres orejas

 

'..El gaditano aprovechó con autoridad el mejor lote de una corrida de El Freixo que fue de más a menos y encontró su momento cumbre en el tercero, un toro con clase, ritmo y continuidad..'

TEMPORADA DE VERANO 2026
Daniel Crespo golpea fuerte en El Puerto y sale a hombros con tres orejas.

Toros de El Freixo para Morante de la Puebla, José María Manzanares y Daniel Crespo

La tarde tuvo en Daniel Crespo a su gran protagonista. El gaditano aprovechó con autoridad el mejor lote de una corrida de El Freixo que fue de más a menos y encontró su momento cumbre en el tercero, un toro con clase, ritmo y continuidad. Crespo lo saludó con gusto a la verónica, ajustó después por gaoneras y construyó una faena de precisión, temple y profundidad, con una extraordinaria serie al natural como eje principal. Las bernadinas finales terminaron de encender los tendidos y, pese a una estocada baja, paseó dos orejas. 

En el sexto volvió a imponerse, esta vez ante un toro con movilidad, codicioso y con tendencia a venirse encima. Lo esperó, se asentó y terminó metiéndose en cercanías para dar intensidad al conjunto. Necesitó dos entradas con la espada, pero cortó otra oreja que redondeó su triunfo.

Morante de la Puebla abrió la tarde ante un toro falto de celo, desigual y sin demasiado fondo, que apenas le permitió lucirse de salida. En la muleta, el sevillano encontró el resquicio más aprovechable al natural, donde encadenó una docena de muletazos ligados en muy poco terreno y con notable pulso. La faena tuvo sabor y detalles de calidad, aunque nunca pudo romper por los cambios de ritmo del animal, que acabó viniéndose abajo. Una estocada ligeramente desprendida le valió una oreja. En el cuarto, protestado por su escaso trapío, volvió a cambiar el ambiente con un recibo a una mano pegado a tablas. Después rozó el percance en el inicio de faena, pero el toro se apagó muy pronto y apenas le dejó dos series sobre la derecha y algún destello aislado. Fue ovacionado tras aviso.

José María Manzanares no terminó de encontrar el hilo con su lote. El segundo tuvo querencia a tablas y exigió mucho en los embroques, obligando al alicantino a llevarlo muy tapado y enganchado por delante. La faena tomó cuerpo sobre la derecha, con una serie ligada en el centro del ruedo rematada con un cambio de mano circular de gran expresión, pero la espada, al segundo intento y con descabello, frenó cualquier opción. El quinto, de buenas hechuras pero poco argumento, tampoco le permitió continuidad. El toro pidió media distancia, terrenos próximos a tablas y líneas rectas, pero cada intento de ligazón terminaba con el animal acortando el viaje y quedándose debajo. La labor se fue diluyendo hasta quedar sin eco y la espada tampoco ayudó.

FOTOGALERÍA COMPLETA - HÉCTOR REY

FICHA:

El Puerto de Santa María (Cádiz) .- Quinta de la Temporada de Verano 2026 con toros de El Freixo para:

Morante de la Puebla, Oreja y Ovación tras aviso;

José María Manzanares, Ovación y Ovación;

Daniel Crespo, Dos orejas y Oreja;
Burladero.com / Sábado, 8 de Agosto de 2026

La tauromaquia que solo sale en las esquelas / por Julio Martínez Romero


'..Si no fuera por las redes sociales y por los cabales aficionados que las utilizan para la difusión de contenidos que no aparecen en los 'insoportales', sería complicado conocer esa otra tauromaquia, la de verdad. La del toro en puntas y el miedo en el ruedo y en los tendidos. La que deposita en el animal toda su esperanza..' 

La tauromaquia que solo sale en las esquelas

Por Julio Martínez Romero
ToroLive / Diario Digital Taurino
Es queja habitual de los aficionados que ponen la televisión, encienden la radio o leen EL PAIS, que los toros nunca tienen un mínimo espacio que no sea el de “ha muerto” un torero. Si es un percance grave y hay imágenes terribles, también merecen la pena para los editores. Es una queja lógica y loable. Cualquiera que sea periodista, no por el estúpido título que te dan en la universidad sino por el ejercicio real del oficio, sabe que en un evento donde se reúnen decenas de miles de personas, más allá de gustos, hay un hecho informativo. Si además genera emociones y desata pasiones, ese hecho se convierte automáticamente en noticioso. De lo contrario, ¿por qué invaden nuestro tiempo con esa insufrible filfa del fútbol femenino que no ven ni sus familiares si han de pagar y se nos hurta la información del segundo espectáculo de masas en España?

Pensando en esto, he caído en otra contradicción insalvable para los taurinos, entendiendo este término, ‘taurinos’, como peyorativo. Me refiero a esos simios diligentes que bautizó Leonardo Padura, siempre adscritos a la doctrina imperante de quien maneja los hilos. El buró de los estalinistas empresarios que pervierten la hermosa utopía de la justicia taurina está rodeado de palangristas ávidos de notoriedad. Como pasionarias de Temu, le dicen “no pasarán” a los que traten de cargarse su régimen, un lumpen travestido de Álvaro Moreno.

Por eso, mucho peor que los generalistas que omiten la tauromaquia por puro sectarismo, son los taurinos que hacen mutis de todo aquello que no forme parte de su cartera de clientes o de la media hectárea que aspiran a heredar por ser costaleros del ganaduros de turno. Vengo de Francia convencido de que hay otra tauromaquia mucho más digna y honrada, pero que solo tiene espacio en las esquelas de todos estos lictorcillos que no resistirían un cuarto de lobotomía. Morirse de hambre todavía es un arte, pero para eso hay que vestir de oro como los toreros que solo merecen su atención cuando están gravemente heridos.

Si no fuera por las redes sociales y por los cabales aficionados que las utilizan para la difusión de contenidos que no aparecen en los insoportales, sería complicado conocer esa otra tauromaquia, la de verdad. La del toro en puntas y el miedo en el ruedo y en los tendidos. La que deposita en el animal toda su esperanza. Los llaman ‘toristas’, pero hasta para eso yerran. El aficionado que va a Orthez, a Vic, a Ceret o a la feria de 3 Puyazos, entre otros muchos ejemplos de honradez, es el verdadero ‘torerista’. Es aquel que muestra su respeto a aquellos que elevan a los altares la profesión de torero y que, como digo, nunca aflorarán en el circuito de los taurinos si no es con los pies por delante.

Me fascina que, cada día, esas plazas cuenten con mayor afluencia, pero no me sorprende. Cualquiera de los chavalitos que se acercan a esta narcótica moda de la tauromaquia sin puntas descubre rápido la gran trampa de ese toreo laberíntico que, por más que se esfuerza, acaba volviendo siempre al mismo punto de vulgaridad y engaño. Si somos capaces de que esos públicos vengan a conocer la Ítaca del toreo, descubrirán que hay más verdad en medio pitón de cualquiera de esas corridas duras que en toda la temporada del figurín de turno entrado en años. Será nuestra gran Odisea, pero me consta que son ya muchos los que están en ese camino de búsqueda de la verdad, de la dignidad y de la honorabilidad de la palabra torero, cuya existencia es inherente al toro. La juventud se cura con el tiempo.

Galicia también es taurina / por Andrés Amorós

 Exterior de la Plaza de Toros de Pontevedra. Juantiagués

Gran expectación por la Feria de la Peregrina, en Pontevedra, donde Roca Rey ha colgado el cartel de «No hay billetes»

Por Andrés Amorós
El Debate / 08 Agosto 2026
En contra de lo que algunos puedan creer, Galicia también es taurina: lo demuestra la historia. La afición taurina se ha centrado siempre en dos capitales, La Coruña y Pontevedra.

Sobre la primera, Carlos Fernández Barallobre publicó un amplio, documentado e interesante estudio histórico: La Coruña, España y los toros. De él tomo algunos datos.

La primera Plaza de la ciudad la inauguró, en 1850, nada menos que Paquiro. En la segunda Plaza, la de 1885, tomó la alternativa Celita, el único diestro gallego que lo ha conseguido. Luego, también lo hizo Maera, en una corrida a la que asistió Hemingway.

En la Coruña triunfaron clamorosamente Juan Belmonte e Ignacio Sánchez Mejías, Domingo Ortega y Marcial Lalanda, Aparicio y Litri, El Cordobés y Palomo Linares…

Me consta que mi amigo Luis Miguel Dominguín sentía especial cariño por esa ciudad: allí, deslumbró ya al público, como becerrista, cuando sólo tenía once años: en 1944, le concedió la alternativa española Domingo Ortega. Ya mayor, retirado, Luis Miguel me pidió que le acompañara allí para un coloquio: a La Coruña no sabía decirle que no…

La Plaza cerró en 1967. Desde entonces, la Peña Taurina de La Coruña luchó por una nueva Plaza. Lo consiguió en 1991: el Coliseo Municipal, gracias al gran Alcalde Paco Vázquez, con el empresario Luis Álvarez.

En 2015 dejaron de celebrarse corridas de toros en La Coruña por una decisión puramente política de Marea Atlántica.

Pontevedra es ahora mismo el gran bastión de la Fiesta en Galicia. El empeño inteligente de los Lozano ha mantenido una de las Ferias taurinas del Norte más agradables.

Eduardo Lozano ha dicho que ésta Plaza es «nuestra niña bonita». La compró esta familia de empresarios hace algo más de cuarenta años, la ha cuidado siempre con especial cariño y ha conseguido que la afición taurina esté muy viva. Ahora, la gestionan Luis Manuel y Pablo Lozano.

En el libro histórico de Enrique Parra, «Parrita», he leído que existen testimonios ya de un festejo taurino, en Pontevedra, en 1559. En 1892, había una Plaza de madera: la sustituyó la actual, de piedra, que inauguró Bombita.

He contado más de una vez la anécdota de que el 3 de julio de l927, por una broma de Ignacio Sánchez Mejías, Rafael Alberti hizo el paseíllo como banderillero de su cuadrilla. El poeta le siguió la broma pero, cuando vio de cerca al toro, decidió quedarse dentro del callejón, toda la tarde. Lo cuenta en su libro de memorias, La arboleda perdida:

«A la salida de la Plaza de Pontevedra, me corté la coleta; quiero decir, que di por terminada mi carrera taurina. Tan sólo había durado tres horas».

A esa Plaza han acudido muchos personajes famosos: Alfonso XIII, Anthony Quinn, dos premios Nobel de Literatura como Hemingway y Camilo José Cela… Últimamente, Andrés Pastrana, expresidente de Colombia, solía acudir con su gran amigo Sebastián Palomo Linares. También he visto allí a Mariano Rajoy, Alberto Núñez Feijoo, Alfonso Rueda… Y a Rafael Louzán, antes de disfrutar con el triunfo de nuestra selección nacional de fútbol en el Mundial.

Todas las grandes figuras han toreado en Pontevedra. Entre otros, Manolete, Conchita Cintrón, Luis Miguel (la Plaza fue también propiedad de su familia), Ordóñez, El Cordobés Moura, Palomo Linares…

Antoñete realizó allí una de sus últimas grandes faenas. Espartaco toreó en ella desde chico. César Rincón obtuvo grandes éxitos. Enrique Ponce actuó con éxito muchas tardes. El Juli vivió allí el comienzo de su gran final, con la emoción de escuchar el famoso grito «Juli, ¡quédate!»


La Plaza de Toros de San Roque, en Pontevedra, es histórica pero está bien conservada y modernizada. Es cubierta: eso garantiza la comodidad del público, sea cual sea el clima.

«No hay billetes»

La Feria de la Peregrina tiene categoría pero, a la vez, es una Feria amable, con un público entusiasta. La presencia de los peñistas garantiza la entrada, el color y también la renovación del público. Este año, se han creado catorce nuevas Peñas; son, ya, cincuenta y una. Además de asistir a las corridas, las Peñas organizan numerosas actividades: concursos de carteles y de fotografías, viajes a las ganaderías…

Va a ser ésta la edición número 126 de la Feria de Pontevedra. Antes de comenzar, se ha colocado ya el cartel de «No hay billetes» para la corrida en la que actuará Roca Rey, el ídolo popular. Es algo que no sucedía desde que toreó José Tomás, hace diecisiete años.

En los carteles de este año, hay que subrayar la presentación en Pontevedra de un lidiador clásico como es Diego Urdiales y de un nuevo valor, Marco Pérez, que reaparecerá allí después de su último grave percance; también, la actuación de Daniel Luque, el triunfador del pasado año, que acaba de tener una actuación completa en Huelva: me hubiera gustado verlo rivalizar con Roca Rey… Los toros serán de dos grandes ganaderías: Alcurrucén, la divisa de la empresa, y Victoriano del Río.


El precioso cartel anunciador de la Feria muestra un muletazo por bajo de Roca Rey. Es obra del colombiano Diego Ramos : sin duda, uno de los mejores pintores taurinos actuales.

El coordinador de las Peñas, Juan Ramón Riveiro, declaró que Pontevedra «goza de una salud taurina de hierro». Este año, asisten a la Feria de la Peregrina trescientos nuevos aficionados; muchos de ellos, jóvenes, que han recogido la antorcha de sus mayores: como siempre ha sido, en este arte. Pese al sectarismo de algunos políticos, eso garantiza el futuro de la Fiesta.

Un año más, en la Feria de la Peregrina de Pontevedra vamos a comprobar que Galicia también es taurina.
--