la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 16 de julio de 2026

David de Miranda ¡Vayan a verlo! / por Manolo Viera


'..una forma de torear con la que David de Miranda está escalando la cúspide del toreo. Toreo con el que descifra todos los argumentos para atrapar el éxito. Una manera de crear hermanada con la inteligencia y la belleza, sin descartar la pureza. Sencillez y buen gusto en una tauromaquia admirablemente expresiva..'

GALLEANDO
Vayan a verlo

Por Manolo Viera
Está tocado por la vara del valor y, además, por la impecable quietud. No ha tenido prisa por llegar. Casi lo ha logrado y aún sigue haciéndolo todo sin celeridad. Ante el toro y lejos de él. Actúa despacio. En su tiempo. Cada tarde que viste el traje de torear expone sus argumentos para seguir ahondando en su verdad. Manda en las embestidas con la mejor versión de un concepto que constituye, por sí solo, una extraordinaria aportación a la tauromaquia actual. Simple y poderosa demostración de una forma de lidiar con la que alcanza su cenit con la regularidad de los grandes triunfos.

Una colección de “puertas grandes” certifica la grandeza de su toreo. Ese que hace que se vivan en la plaza momentos tremendos cargados de emotividad. Valor, veracidad y elegancia en el hacer. Algo más allá que un bonito natural. La excelencia de la lidia transformada en poderosa dimensión con la que consigue enloquecer a quien le ve. Formas de ejecutar una tauromaquia despaciosa y contenida. Todo está ocurriendo en esta temporada de sueños hechos realidad.

Faenas concebidas en su forma con el vigor de lo auténtico. Al principio fue quietud en un concepto de miedo. Después, un penetrante juego de muñeca que refuerza el armazón de un toreo con el que ilumina los tendidos, contagiando sentimientos que inducen a la emoción. Razón de ser de una forma de torear con la que David de Miranda está escalando la cúspide del toreo. Toreo con el que descifra todos los argumentos para atrapar el éxito. Una manera de crear hermanada con la inteligencia y la belleza, sin descartar la pureza. Sencillez y buen gusto en una tauromaquia admirablemente expresiva.

Nadie duda ya de las cualidades que acompañan a quien realiza en los ruedos verdaderas hazañas que habitan en el juego de la vida. A la vista está aquella ya lejana tarde en la que rozó la tragedia. Viéndole torear se abre el corazón. Fascina la forma de concebirlo, de ofrecerlo caminando por ese mundo de autenticidad traducido en pasión y, a veces, en dolor. Hace días, en la plaza de toros de Pamplona, volvió a dejar patente su enérgica vena de figura, y aún le quedan muchas plazas para culminar su temporada. Vayan a verlo.

La final del Mundial de Fútbol de 2026. Y el tostón de «el mejor de la historia» / por Pepe Campos


Cotorra argentina (Myiopsitta monachus) yacente en alcorque madrileño. 
Calle Montesa/Lista

'..De la selección argentina hemos hablado en días pasados. Con Inglaterra ha crecido y ésta es su verdadera amenaza. A pesar de todo, España es favorita para ganar la final, y le ha llegado el preciso momento de demostrarlo. Si la suerte acompaña, lo evidenciará. Si no, se nos caerá encima el mundo, un orbe que es grande, pesado, tabarroso e insufrible..'

La final del Mundial de Fútbol de 2026. Y el tostón de «el mejor de la historia»

Pepe Campos
Hemos escrito mucho sobre Messi y en torno a Argentina a la hora de analizar este mundial de fútbol de EEUU (Canadá y Méxito) de 2026. El domingo se celebrará la final entre España y Argentina. Ha llegado la hora de valorar lo que puede ocurrir en ese encuentro que a priori parece igualado. Se puede decir que para España enfrentarse al equipo argentino (y a Messi) introduce un factor de dificultad que contra Inglaterra no se hubiera dado. El equipo inglés, como se demostró en su semifinal con la escuadra sudamericana, iba a ser más asequible mediante un garantizado control del juego por parte de los jugadores españoles. Ahora bien, así las cosas en estos momentos, para España todo lo que pueda suceder se nos antoja de una evidente contrariedad, por diferentes motivos. Pasan por la presencia de la figura de Messi y por cómo entiende y practica el fútbol el conjunto che. No sirve hablar de la clara ayuda recibida por Argentina por parte de la FIFA (sus dirigentes son unos visionarios, y han apostado por un equipo ganador para sacar adelante sus propuestas mercantiles y estratégicas, alrededor del deporte del balón esférico). Según han ganado los argentinos a los ingleses en la semifinal, debemos pensar que no sólo tienen prerrogativa arbitral, sino que también poseen gestión. Un juego basado en la fe, en la lucha, en la entrega, en la estrategia, en saber ser favoritos hasta el último segundo de los encuentros y ganar con argumentos (o si no, sin ellos). Dominan todas las fases de la contienda, las extradeportivas y las emocionales, como sabemos: rodear al árbitro, sacar la falta en el momento oportuno, parar el partido cuando es conveniente, acelerarlo si es necesario, acertar en las ocasiones, repetir los esfuerzos, hundir al rival y pasar por encima de él. Todo lo que digamos es poco. Además han creado alrededor de su jugador estrella, Messi, un andamiaje de voluntad y confianza infinita. Una estructura que les ha funcionado, y en la que Messi —hay que reconocerlo— se ha mostrado firme y decisivo. Más sorprendente si nos fijamos en su edad (le hemos llamado anciano, creemos que lo es, si bien es un viejecito que se resiste a morir y que mata si no se le arrincona o no se le somete a un marcaje individualizado, ya que, mientras tenga un hálito de vida, liquida, despacha y se resiste). Hay que apreciar que a la picaresca consuetudinaria de este personaje debe añadirse, como virtud, su dominio del balón y su aparición en los encuentros en las fases claves y extremas.

Nuestra oposición a Messi, no es una negación, sino una matización. Vivimos en un mundo de experiencias definitivas y finales. De ese modo tenemos que padecer ese constante veredicto buenista de «el mejor de la historia», una y otra vez. La visión histórica de las personas hoy día es mínima: todo lo válido se reduce a lo que vivimos en este instante y se nos impone como mensaje mediático con componentes de verdad. Falta realizar un análisis sociológico sobre esta sensación social de estar viviendo lo que nunca nadie antes pudo vivir o sentir o pensar o realizar. Lo último es lo nuevo, lo mejor, y se convierte en algo eterno desde nuestro presentismo. No se entiende que hubo un antes y que existe un después. No merece la pena, en este instante, ir más allá en esta valoración, para comprender lo que se nos impone sobre quién es Messi o cualquier otra faceta o personaje. Aquellos que somos aficionados a la tauromaquia y podemos tener perspectiva histórica lo entendemos, fácilmente, si pensamos en lo que supuso no hace mucho el fenómeno José Tomás como el torero mejor de la historia. Y ahora toca con Morante de la Puebla. El sistema y sus acólitos, erre que erre, una tabarra, y no hay manera de mantener ningún tipo de conversación, ni de matización al respecto. 
Sobre Messi pasa lo mismo; pues se nos impone actualmente esa sentencia lapidaria del mejor de la historia. No importa que hubiera otros tiempos, equipos, jugadores, situaciones y contextos. Nada, o piensas que es el mejor de todos los tiempos o se es un ignorante. De modo inocente alguna vez he comentado que si Messi hubiera jugado en la posición de Beckenbauer a lo largo de toda su carreta, y, al revés, Beckenbauer en la de Messi ¿quién hubiera rendido de manera más idónea? No se tiene en cuenta tampoco el hecho de la evaluación del equipo en el que se juega y cómo este grupo responde en torno a una figura deportiva. Etc. Realmente pensamos que Messi es sin duda un gran jugador —no se puede negar— pero no por ello es el mejor de la historia. ¿Qué es lo que lleva a forzar eso? ¿Y Di Stéfano, por ejemplo, o Pelé, Puskas, Garrincha, Best, Cruyff, y todo el listado que queramos, incluidos futbolistas marginales —me viene a la mente Mágico González—? Si se es masa, este tipo de conversaciones no tienen sustento. Si se es gentío, es determinante reducir todo a una cosa —la dichosa cantinela del mejor de la historia— y dejar fuera de la charla y de la reflexión las infinitas matizaciones dialécticas que convierten a las aficiones —en este caso el fútbol— en un motivo de apuesta romántica. Los medios de comunicación y sus periodistas adláteres se encargan de ensuciar cada atisbo de pensamiento libre que pueda gestarse y genera independencia.

He visto todo el mundial a través de la plataforma DAZN y he quedado positivamente sorprendido. Los comentarios siempre se han ceñido a hablar de fútbol de manera equilibrada, sin centrarse en conversaciones vacías y polémicas, el rollo del Balón de Oro y lo del mejor de la historia, ¡dale molino!, como suele darse en las cadenas generalistas de televisión o en la prensa deportiva con un periodismo de muy poco nivel, desagradable, ignaro. Este domingo desaparece uno de esos programas que alimentan tales polémicas, y un día tras otro se centran en el galardón del Balón de Oro. Muy pobre discurso, pero que ha funcionado. Nos alegramos de su final; y suponemos que morirá este mismo domingo con las botas puestas hablando del Balón de Oro como si no existieran más temas ni compartimentos de razonamiento. 

Al adentrarnos en el análisis del partido de la final del Mundial de este domingo tenemos que imaginar la manera en la que pueden jugar ambos equipos. De España es notorio y hemos dicho que dispone de un equipo que se basa en el centro del campo. De jugadores que se mueven con soltura por la medular del terreno de juego. En este caso hay que volver a escribir sobre Rodri y su papel dentro de la selección española. Desde nuestro punto de vista es un jugador fundamental, ya que el juego de España pasa por sus pies, nace allí, y su movilidad por el césped es fundamental al condicionar el ritmo, los momentos y los terrenos por donde circulará la pelota. A su lado, algo más adelantado, tenemos a Olmo, un jugador de entrega que se posiciona a la perfección en espacios cortos y que tiene en la mente irse hacia delante elaborando juego asociativo y asistencias. Por el otro lado aparece Fabián, un centrocampista con físico, despliegue, corte y llegada. Incluso gol. Le ha ganado el puesto a Pedri, más fino, si bien escaso de físico. Entre Rodri, Olmo y Fabián se compone lo mejor de España. Están bien acompañados. Por detrás, los dos centrales, Cubarsí y Laporte, de buen juego aéreo, anticipación al juego rival y solvente salida del balón. 

Con ellos ya tenemos en disposición casi a la mitad del equipo. Faltan las alas. Por detrás, Cucurella, lateral izquierdo, muy diligente en adelantarse al juego del contrario e irse hacia arriba, dinámico y con lectura del partido. En el lateral derecho, Porro, un descubrimiento de este mundial. Férreo en defensa, asociativo en el centro del campo y llegador en ataque. Por delante de ellos, Lamine Yamal, un extremo derecho a pierna cambiada, pues su pierna buena es la zurda, que tiene desborde; pero lo mejor de él es la visión del juego, del espacio libre, para poner balones a los compañeros. En el extremo izquierdo, desarrollando un gran mundial, Baena, que cumple la función de falso extremo o cuarto medio. Muy trabajador y con buen pie (que todavía no ha sacado a relucir).

Nos falta hablar del portero, Unai Simón, un cancerbero clásico, con excelente colocación y un juego con los pies —que hoy se pide a los porteros—, digamos que correcto. Desde el banquillo muy buenos jugadores, como Llorente (lateral derecho, potente), Merino (centro del campo y delantera, oportunista), Pedri, si quedara fuera de la titularidad, Nico Williams (extremo izquierdo, hábil, que podría tener su momento), Yeremi Pino (extremo, también, driblador, con poca participación hasta ahora), Gavi (un todo terreno es posible disponga de una oportunidad en la final). Y más jugadores, si la cosa se pone fea. Aparte, para ganar a Argentina hay que tener el balón. Todo eso se conoce. Más saber sufrir si los argentinos se comportan a modo Uruguay o, simplemente, con sus propios genes competitivos que hemos resaltado. 

En plan táctico, no se debería descartar, si las cosas van favorables, tapar a Messi —bloquearle—, algo que no ha hecho ningún equipo, ni los ingleses, que le dejaron a su aire y le dieron protagonismo. En una selección seria se tendría que cuestionar el futuro de Tuchel, ya que obligó a recular a su equipo tirando la semifinal a la basura y no supo dar con el antídoto para tapar a Messi, ni a Lautaro, ni a De Paul. En fin, una gestión de Tuchel muy controvertida que se ajusta a su rol de entrenador autor, como lo son Guardiola, Klopp, Emery, y tantos otros del fútbol actual. El buenismo del fútbol. Muy ocurrentes, influyentes y caprichosos. No es el caso de De la Fuente, que ajusta la táctica según las cualidades de su jugadores (pensamos que lo hará). Ni de Scaloni, a quien hay que darle un grado de autonomía a partir de lo que diga Messi y que no se le presuponía. De la selección argentina hemos hablado en días pasados. Con Inglaterra ha crecido y ésta es su verdadera amenaza. A pesar de todo, España es favorita para ganar la final, y le ha llegado el preciso momento de demostrarlo. Si la suerte acompaña, lo evidenciará. Si no, se nos caerá encima el mundo, un orbe que es grande, pesado, tabarroso e insufrible.

Patria sin fútbol / por Itxu Díaz


'..resulta frustrante que tantos españoles tengan que esperar cuatro años, cada mundial, para vestirse con los colores de su propio país en su propio país, sin resultar sospechosos de no sé qué; algo que la izquierda ha decidido sin el concurso de al menos la otra mitad de españoles..''

Patria sin fútbol

Por Itxu Díaz
Están mi ciudad y la tuya engalanadas con banderas de España. Niños, jóvenes y mayores visten camisetas, bufandas, pulseras y ondean al viento la rojigualda, que no «la roja», tristísimo invento de La Sexta en aquel Mundial del 2006 en el que todos hablábamos del añorado Andrés Montes y de El Koala, el que iba a hacer un corral «pa echá guarrilla y pa echá guarrillo».

El fútbol es una pasión gratuita. No es primitiva ni tribal, como dicen los que gustan paradójicamente de tocar mucho las pelotas, pero odian el balompié. El fútbol, como la música y las fiestas populares, ayuda a la cohesión de un país, nos une y hermana en una lucha sin grandes consecuencias; un hermanamiento que disfrutamos, no tanto por los goles —que también—, sino porque apela a algo muy íntimo, al sentido último de constituir una nación, para ser, para defendernos.

Sin embargo, resulta frustrante que tantos españoles tengan que esperar cuatro años, cada mundial, para vestirse con los colores de su propio país en su propio país, sin resultar sospechosos de no sé qué; algo que la izquierda ha decidido sin el concurso de al menos la otra mitad de españoles. A pesar de que los zurdos acumulan infinitas traiciones a la patria, la ruptura de la unidad nacional, la real y la que atañe a los símbolos, para lograr pescar políticamente en ese río revuelto, es la peor de todas. Es el pecado original de la izquierda española: el odio a España.

Con la bandera celebramos a nuestros mayores, a los que nos precedieron fundando el hogar que habitamos, a los que lucharon por reconquistar esta tierra cristiana y derramaron su sangre por nuestra paz, o a los que murieron también, asesinados de la forma más canalla, en la lucha contra las ratas de la banda terrorista ETA; gracias a su valentía hoy somos un poco más nobles, un poco más libres.

Los nacionalistas, que hoy ya sabemos que no creen en nada salvo en su modelo de negocio, han insistido durante décadas en que la insignia nacional es una afrenta a las identidades regionales. Valiente soplapollez con la que hemos tenido que tragar sin quererlo, por la complicidad de la izquierda, y por la cobardía habitual del centro-derecha. No sólo la bandera española no causa afrenta alguna, sino que gracias a ella existen nuestras bellas regiones, que la historia en rojo y amarillo es inseparable de cada uno de sus territorios, su cultura, y sus gentes.

Renunciar durante cuatro años a la bandera que nos une es matar al padre, renegar de la propia familia, y traicionarse a uno mismo. Es pisotear la memoria de nuestras gestas históricas, despreciar El Quijote, a Velázquez y Goya, y a los Machado. Ocultar lo símbolos nacionales es como tapar con un velo de temor y vergüenza San Lorenzo del Escorial, Las Meninas, o la catedral de Santiago de Compostela; es renegar de Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, y San Ignacio de Loyola; es como malvender en Vinted el orgullo que supone la Escuela de Salamanca, las leyes de Indias, la primera globalización del mundo, las universidades de Salamanca y Alcalá, y el Siglo de Oro.

Hay quien no merece la nación que le ha tocado en suerte. Renunciar a la bandera española, a los grandes símbolos de la nación, y al inmenso y glorioso acervo cultural, histórico, político, espiritual, y social de España es, como dicen los eruditos, de gilipollas.

David Galván: Valor y arte en estado puro / por Rafael Comino Delgado


'..Valor, mucho valor del de verdad no del que atropella la razón con la intención de impresionar  al público,  y Calidad en su toreo, pues todo lo que hacía estaba inspirado y presidido por la más pura ortodoxia..'

Valor y arte en estado puro

Rafael Comino Delgado 
En julio de 2011 escribíamos un artículo en Aplausos.es  titulado Calidad con valor, para referirnos a David Galván cuando todavía estaba de novillero, pero ya le había visto varias veces y me trasmitía unas sensaciones inmejorables; se vislumbraba en él un gran torero que poseía los dos ingredientes fundamentales para ser gente importante en el toreo: Valor, mucho valor del de verdad no del que atropella la razón con la intención de impresionar  al público,  y Calidad en su toreo, pues todo lo que hacía estaba inspirado y presidido por la más pura ortodoxia. Desde entonces ha pasado mucho tiempo, y naturalmente le he seguido y le he conocido en profundidad como persona. Como es lógico ha evolucionado mucho como toreo y como persona (era un niño y ahora es un hombre), pero conservando la esencia. 

Para mí es un matador de toros de lo más selecto dentro del escalafón, pues el valor al que ya aludíamos lo conserva, pero multiplicado por muchos enteros. Es uno de los toreros con más valor de los que yo he visto, porque dicho valor está basado en la verdad de su toreo; torear es muy difícil, pero torear con la verdad por delante es extremadamente difícil, hay que arriesgar mucho, entregarse mucho, y por desgracia no todos los aficionados captan esa verdad, solo la captan los muy buenos. David hace todo lo que hace con la verdad por delante (la misma que tiene en su vida personal fuera del toreo), se coloca en un sitio donde  da al toro todas las ventajas. 

El otro ingrediente al que aludíamos en 2011 era la calidad, que la sigue teniendo, pero perfeccionada, sin embargo, ahora vamos a emplear un término más amplio, el arte, que a David le fluye desde lo más profundo de su alma, y lo expresa con gran estética y elegancia; su toreo es verdad, es arte, es elegancia, todo lo cual a nadie deja indiferente. Todos recordaran la faena que realizó en san Isidro de 2024, por la que se le concedió el trofeo al torero revelación de ese año. Fueron 10 minutos en los que el arte iba fluyendo pausadamente desde lo más profundo de su alma, cautivando y emocionando a todos los que la vimos en directo o por TV. 

Este año ha debutado en Pamplona con toros de Cebada Gago y ha triunfado plenamente, de acuerdo a los toros que ha tenido, pues todas las crónicas hablan de lo bien que ha estado, de la calidad de su toreo, de sus faenas en general. 

Ya ha matado corridas de Miura, de Victorino, de Cebada, y con todas ha triunfado.  A lo largo de su ya importante carrera taurina-tomó la alternativa en el 2012 -ha acumulado muchos triunfos en plazas de gran responsabilidad, y los aficionados conocen sus virtudes como torero eminentemente artista con muchísimo valor, o torero eminentemente valiente con muchísimo arte (ambas cosas son verdad), de entrega total, de inspiración y de verdad en todo lo que hace. Sinceramente creo que David merece más y mejores carteles de los que hasta ahora le están ofreciendo. Si los empresarios se consideran de verdad empresarios taurinos de los buenos, y quieren ver toreo del que engancha, cautiva, emociona a los aficionados y a los públicos en general, que pongan a David Galván, y de esa forma se ayudarán ellos mismos, y ayudarán a la Fiesta.  ¡David Galván es el Valor y el Arte en estado puro!

Muere José Legrá, el boxeador que transitó de la pobreza a la opulencia y le caía bien a Franco / por Carlos Toro


José Legrá, Campeón del Mundo del Peso Pluma

'..Siete veces campeón de Europa entre 1967 y 1972, y dos del mundo (frente a Howard Winstone) en 1968, sus combates más importantes o más sonoros fueron contra nombres que recuerdan o han transmitido los viejos aficionados y permanecen en la historia y los archivos del pugilismo: Johnny Famechon, Clemente Sánchez, Eder Jofre (que lo venció a los puntos en Brasilia), Tomasso Galli, Jimmy Revie, Giovanni Girgenti, Evan Armstrong, Tommy Glencloss, Daniel Vermandere...' 

Muere José Legrá, el boxeador que transitó de la pobreza a la opulencia y le caía bien a Franco

Gran personaje dentro y fuera del ring, colgó los guantes a los 30 años con 133 victorias, 11 derrotas y cuatro nulos

Un personaje de peso pesado dentro de un boxeador de peso pluma en una España en blanco y negro, en una de las épocas doradas del boxeo español. Cosecha antillana del 43. Dicharachero, simpático, bonachón, vividor... "El Puma de Baracoa", según apodo bautismal de Manuel Alcántara y rey de un Madrid de extrarradio y palaciego, abierto, y a menudo, rendido, a su fama. Un bailarín en el cuadrilátero, un "dandy" a su manera fuera de él. Piel de chocolate, piernas de alambre, puños de relámpago y martillo, sonrisa de dentífrico... Un ídolo popular.

Cubano pobre de familia de siete hermanos, limpiabotas, friegaplatos, vendedor de periódicos, adolescente célebre en veladas de aficionados en su pueblo y su zona. Y, a los 15 años, a La Habana a probar fortuna en el boxeo profesional. Cuando los Castro lo prohibieron, se fue a México y luego a Miami, donde en el gimnasio de la Calle 5 conoció a Angelo Dundee y a Cassius Clay. A él lo llamaban "El Cassius Clay de bolsillo".

Aterrizó en España en 1963 requerido por Kin Tunero, vieja gloria del boxeo cubano, duro rival y blando amigo de nuestro Ignacio Ara y debutó venciendo por K.O en el sexto asalto al marroquí Ben Layachi. Tunero hizo de él un campeón, pero no hizo carrera de él en la vida cotidiana. Un golfante vocacional, pero un púgil excepcional. Obtuvo en 1966 la ciudadanía española de la mano de Vicente Gil, médico personal de Franco y presidente de la Federación Española de Boxeo. Y ya en 1967, le ganó el título europeo a Ivan Desmarets, por K.O en el tercer asalto.

Siete veces campeón de Europa entre 1967 y 1972, y dos del mundo (frente a Howard Winstone) en 1968, sus combates más importantes o más sonoros fueron contra nombres que recuerdan o han transmitido los viejos aficionados y permanecen en la historia y los archivos del pugilismo: Johnny Famechon, Clemente Sánchez, Eder Jofre (que lo venció a los puntos en Brasilia), Tomasso Galli, Jimmy Revie, Giovanni Girgenti, Evan Armstrong, Tommy Glencloss, Daniel Vermandere... En Managua, en 1973, un prometedor Alexis Argüello lo noqueó en el primer "round" y Legrá, Pepe Legrá, colgó los guantes a los 30 años y 148 peleas en su haber (133 victorias, 11 derrotas y cuatro nulos).


Había vivido rápido y bien. Franco sentía por él una enorme simpatía. Lo recibió muchas veces en El Pardo y le regaló un cochazo, un Oldsmobile (un "haiga", se decía entonces). Legrá había ganado muchísimo dinero. Niño descalzo y limpiador de calzado ajeno, coleccionó, en números redondos, un centenar de pares de zapatos ("casi todos blancos"). Las mujeres se le dieron muy bien. "Si las habitaciones de este hotel hablaran", le confesó entre risas, en el curso de una entrevista, a quien esto escribe.

Le fue bien en el "ring" y en las alcobas, pero mal en los negocios: una zapatería, una lavandería... Le aconsejaron mal o lo engañaron. Sus últimos años, en una residencia, sostenido económica y sentimentalmente por amigos como José María García, Manuel Berdonce y Juan Flores, fueron los de un enfermo múltiple. En el Hospital Gómez Ulla falleció quien había hecho un viaje circular de la pobreza a la pobreza, pasando por la opulencia. Una historia conocida. Una historia repetida.

miércoles, 15 de julio de 2026

América - Europa 2026 : Colombo rozó su cuarta puerta miura...faltó una oreja / por Eduardo Ravell

FUERZA MI VENEZUELA...Inmaculado gesto del diestro tachirense JE Colombo tras cortar su primera oreja a "Gaditano" . Pamplona ovacionó a todo dar el motivo del venezolano y su capote rosa. Foto Cultoro

Al joven diestro venezolano le falló su mejor aplicación: EL acero; media espada trasera no fué suficiente para que doblara "merecido" con 630 kilos, cárdeno oscuro, bragado, y ahí se esfumó esfuerzo por lograr una cuarta puerta grande consecutiva...el toro da y el toro quita…

Eduardo Ravell* 
Uno no sabe lo que pueda estar pasando por la cabeza de un diestro cuando de Miuras se trata; demasiada adrenalina ante un lleno brutal donde nuestra primera y única figura nacional llegó en busca de alargar su grandeza marketing-Miura.

JE Colombo llegó a Pamplona lo suficientemente mentalizado, cabeza fría y en su mejor versión de estado puro para enfrentar un reto qué el mismo se trazó desde que debutó de novillero un 5 de julio de 2017 donde abrió, de par en par, la consagrada puerta grande de la Monumental navarra, desde entonces es todo un ídolo de multitudes y para todo el planeta dada la importancia de ser LA FERIA DEL TORO la cita taurina más emblemática de la tauromaquia.

PAMPLONESES, COLOMBO LES CUMPLIÓ...Los medios a gusto, antes y después de la corrida la noble afición sabe que ahora es que hay Colombo pa' rato largo y el récord sigue vigente. FOTO cortesía JARC

Nos recuerda una frase, bíblica, del legendario Don Federico Nuñez Sanfoval (+) q.e.p.d .....quien quiera ver toros en España se les recomienda ir a Bilbao o Pamplona: palabras más, palabras menos. Es de imaginarse si Don Federico hubiese visto en vida las hazañas del diestro tachirense, qué diría. Pues recordemos que Colombo se las jugó reapareciendo en Bilbao ante un encierro torista de Dolores Aguirre tras aquel percance sufrido en Sant - Vincent de Tyrosse, Francia la tarde del sábado 26 de julio del 2025 donde recibió brutal golpe seco que le ocasionó doble fractura ósea: cúbico y radio del brazo izquierdo.

MEJOR DETALLE IMPOSIBLE...Ha sido un rotundo homenaje por más de 4 mil muertes ocasionadas por el doble terremoto drl 24 de junio con incontables heridos y damnificados por doquier. Ya vendrá la fecha por un festejo a beneficio de la causa.../ cortesía Jorge Luis Ramírez

Hoy día continúa lidiando y estoqueando tal cual con tornillos y placas de platino sin que se le hayan extraído aún...y eso es lo que muy pocos "aficionados" de oficio se dejan comer por la ignorancia, seguimos. Tras 25 días de reposo reapareció en Bilbao para mostrarse a si mismo y pasó la prueba dejando atónitos a su apoderado, médicos y fisioterapeutas que saben del genio colombista. Ok.

Vimos toda la corrida por OneToro TV, lo de este lunes 13 de julio ha sido un gran encierro, bien presentado, por la familia de Don Eduardo Miura y herederos. La terna de lujo para un diestro "miurista nato" Manuel Escribano, dueño del primer indulto miura de la era moderna, el 22 de junio de 2019 en Utrera de Sevilla un gran miura "Tahonero". Y otro sevillano, Esaú Fernández, indultó al miura "Guineo" en Sanlúcar de Barrameda de Cádiz, el 20 de agosto de 2023. Todo esto tras 170 años desde que salió a la palestra del redondel un único encaste con apellido grande, y pareciera infinito. Este lunes 13 de julio Escribano cortó la primera oreja de la tarde tras un oficio muy bien complementado en cada tercio y en su segundo, cuarto de la tarde, la presidencia hizo caso omiso tras la fuerte petición del respetable soberano y con la tozudez descarada le negaron oreja a ley.

Pepe Moral, diestro de mil batallas, sevillano con recorrido y lidiador de encierros duros, no tuvo su lote soñado: silencio y pitos tras aviso.

JE Colombo, de rioja y Oro, recibió a su primer miura "Gaditano" número 36, cárdeno oscuro y con la bicoca de 635 kilos, el más pesado del encierro, un tren con buen motor, con riñones en el caballo; Colombo invitó a su colega y gran amigo Escribano al tercio de rehiletes que hizo vibrar la plaza con banderillas de poder a poder y al violín, faena con esa técnica miurista que conoce muy bien el venezolano, aguantándole por ambos pitones y tras espadazo le conceden oreja a ley.

MERECIDO MIURA...Un excelente toro del cierre miurista, con clase y nobleza de encaste único , toro que hizo honor a su nombre "merecido" por limpios y ondos naturales. Foto Cultoro

En su segundo, "merecido" número 24, cárdeno oscuro bragado, tras recibirlo con su capote en detalle por la tragedia del doble terremoto en Venezuela, ovacionar de pie por ese gesto. Un gran miura con fuerza en la pica, con genio y bravura. Colombo deleitó a las peñas con impecables pares de banderillas al compás de un corto sombrero rojo. Brindó al soberano y "Merecido" humilló con fijeza por ambos pitones, sentado sobre el estribo con valor y su oficio hace que suene el legendario pasodoble Manolete, por naturales a un toro con clase, humillando bajo ese temple colombista, torero y toro se acoplaron en la media luna para una faena vibrante que se extendió con sentido de querer seguir, fué mejor toro de la tarde y Colombo se fué tras la espada que se quedó trasera, medio acero, y obviamente eso hizo que la bravura y casta miura tardará en doblar, tras la cruceta, cae un "merecido" que cumplió los requerimientos de Colombo que se conformó con escuchar ovación y colorin colorado...ahí quedó el récord por ligar una cuarta puerta grande Miura.

FAENA VIBRANTE POR EL MEJOR PITÓN...La naturalidad de toro y torero para una merecida puerta grande que se lo impidió su mejor aplicación: la toledana. FOTO Cultoro

La espada premia y también quita trofeos, cosa rara en Colombo con su suerte suprema que apenas rozó la puerta de par en par; al final todo el mundo contento y el joven diestro venezolano Jesús Enrique Colombo continúa siendo idolatrado por Pamplona y su santo patrono San Fermín: y el récord sigue INTACHABLE con tres puertas grandes consecutivas desde el 2023, 2024 y 2025....a ver quién se atreve. Las figuras cuando le nombran Miuras de inmediato responden al otro lado del móvil..."búsquense a Colombo”, palabras más, palabras menos.

*Columnista taurino del diario Pico Bolívar de Mérida / Locutor productor de la pauta de feria Activa 103.5 fm del Circuito Lider de Venezuela

CON TEMPLE, LIDIADOR, VALOR Y FIRMEZA...Rodilla en tierra con la plaza a sus pies que el destino no quiso testimoniarle. FOTO: Cultoro

Impresiones del España-Francia / por HUGHES


'..Lo bonito ahora sería ganarle a Inglaterra (aunque ojo tener que aguantar a los del «anglo» esto, «anglo» lo otro…) pero Argentina, que no juega tanto, no es ajena a nuestro lenguaje, como si el fútbol volcara algo de la gramática común, cosa no descartable..'

Impresiones del España-Francia

HUGHES
La complejidad política española, tan irresoluble, hace que al escuchar su himno me parezca ya con más miga que La Marsellesa; efusiones patrióticas al margen, por supuesto.

Pero ¿quién no siente España cuando suena el himno fuera? ¡Si nos están mirando!

Nos mira el mundo, y oye, Javier Bardem sigue en la grada con su camiseta. Se dirá lo que se quiera, pero el hombre ha estado ahí, con su España, aunque sea la ‘suya’. No está Manolo el del Bombo, pero ha estado él. Es lo que hay.

Tras el himno, un minuto de silencio ¿en memoria de quién? Un atentado de hace diez años. «Petición de Macron». Siempre esa repelente necesidad de la excepción francesa…

Me di cuenta que del fondo del cerebro reptiliano me llegaba el viejo prejuicio contra «los gabachos» por esa leve irritación de Macron, aunque luego todo eran sensaciones de simpatía, solidaridad y hasta lástima.

Porque desde el minuto uno se supo que ganaba España. Se vio ya en el rostro asustado de Deschamps, que siempre se equivoca. Qué tío, parece que lo puso ahí De Gaulle

El dominio de España fue total. Una unidad contra otra cosa. Pero no por falta de trabajo o de concepto. Era como ver a un equipo de la era de las libros contra otro de las pantallas. La base estaba en la asombrosa seguridad alrededor de Rodri. Su manera de fijar y unir las líneas, la inteligencia de los centrales compactada con los medios, y unos laterales que de repente se elevaban con la pelota como un vuelo de volantes de una bailaora. Y ante eso, ¿qué podían hacer los franceses? Mirar. Recibieron un baile que debería provocar un giro filosófico en Clairefontaine, Las Rozas de ellos.

En España, si uno se fija, todos son un poco centrocampistas. Todos han jugado en el centro del campo alguna vez o podrían hacerlo. Cubarsí es inteligente, Laporte buscaba con ojo proyectar a Cucurella en las primeras acciones, los laterales son vivísimos (qué importante es que el lateral sea siempre, mejor o peor, pero intuición viva), y en el centro, Rodri se vale de Fabián como un ayudante satelital en una constante interpelación… Fabián (¡qué humildad!) es un poco su escudo.

La asabiya española, esa argamasilla, es impresionante. La España campeona era un espectáculo de control de la pelota, de prodigios que giraban imantados. Esta no lo tiene en ese grado, pero tiene una vertebración extraordinaria. Qué cosa es que España se haya especializado en esa arquitectura invisible que se tiene con el balón y sin el balón, igual en la presión que en la espera.

No habían estado finos los de arriba, pero la sensación era… como en las ofrendas a la Virgen de los Desamparados en mi tierra, cuando hacen un enorme cuerpo de madera, el cadafal, que se va llenando de flores con las horas. Esa sensación me daba España, cadafal que espera, nervadura esperando florecer, cadalso también de guillotinas… ¿no quería historia francesa Macron?

(Ayudó a ejecutar el árbitro salvadoreño, que era como una maravillosa y diminuta criatura del fair play de la FIFA)

España es toda capilaridad, toda vida neuronal, todo inteligencia, es decir, entendimiento. Empieza en Cubarsí y acaba en Oyarzabal (mi jugador español favorito desde hace años). Me sentí representado (ante el mundo) como españolito cuando tras una jugada, una cualquiera, Oyarzabal sonrió, y esa sonrisa suya, de noblote, relajada, bienhumorada, sencilla, quizás autoirónica, era totalmente nuestra. No sé explicarlo. Una identificación que también siento cuando veo jugar a España, y pienso que lo que hacen no es para tanto, que yo voy por la calle y los veo en un campo y ni me paro a mirar, pero es lo que yo haría y nadie sabe hacerlo igual. ¿Cómo se puede jugar al fútbol de otra manera?

Cuando Rodri la toca para Pedri, ese dri-dri, dri de dendritas, eso no lo hace nadie; cuando sale Merino y sorprende, llega con una elegancia absoluta, no rompe, no desgarra, no violenta, entra con donaire de galán con la tía-abuela del bracete por un pasillo que es suyo; la manera de los medios de ocupar el ataque y de los atacantes de ‘hundirse’ (se invierten los extremos y se invierten ellos en un ¡plaf! de magia); esa soltura en los pases, ese fútbol colectivo pero no colectivista, juego de inteligencia del pase, del acuerdo, de la composición, de la adivinanza y las intuiciones vivas sucesivas… Sin la obsesión geométrica del rondo, sin esa cosa un poco doctrinal y a veces ofensiva o maniática. Esta España es más normal, más vulgar en apariencia pero con gran cableado de inteligencias y conexiones…

Francia era un desastre. Un desastre impotente que nos suena. La Francia de estrellas sujetadas por grandes pivotes, sin mucho más, es lo que ha imitado el Madrid muchos años. Mbappé se queda lejos del juego, aislado, como en una Isla de Elba del fútbol y toda la clase y potencia de esos jugadores se consume, queda en nada, porque son incapaces de ligar el juego con el otro, pero es que moverse uno considerando al otro que a su vez considera al tercero, ¡eso no es tan fácil! España borda y supera la dificultad de la conexión cerebro-pie, secreto del fútbol sobre los otros deportes, logrando una orquestación, como si hubiera alcanzado un estadio superior de la inteligencia del que ya no sabe salir. España… ha evolucionado futbolísticamente en otra especie.

El pase simple de Rodri parece que lo da cualquiera, «toma, tuya», pero esa simple soldadura está hecha de ojo de insecto, de autoridad romana, de temple torero, de confianza nuestra, de pícaro extranjis, de jadeante seriedad española…

Pero ¿cómo puede haber gente que no se exalte con Rodrigo? ¿Pero cómo tengo yo todavía que soportar a semejante caterva? ¿Señor, pero cómo tienes almas así por la vida, qué mensaje de amor nos quieres dar?

(Florentino, no fichar a Rodri sería un segundo Makelele)

El partido lo estaría disfrutando de un modo especial Luis Enrique, que tiene la media española o ibérica al menos (Fabián y los portugueses) y la potencia atacante de Francia, lo mejor de los dos mundos.

Pero lo importante es tener la media, o la capacidad de cada jugador de ser un poco mediocampista, de ver al otro, de entender el juego, de hacer lo justo… casi nada… Por eso, España sí tiene algo de fútbol total, pero con campechanía. Hay algo totalizador en que todos participen con parecida inteligencia y que Cucurella o Porro hayan sido estrellas del partido. No hay huecos de estupidez, agujeros negros, tontos del bote…

(Esto me recuerda al locutor Rivero, miope con alevosía, como si fuera cojo, cojo rojo no, miope progre: «Francia lo ve todo negro… quiero decir, difícil»)

La España de Luis y Del Bosque era la España del toque, esta España tiene menos fútbol personal, quizás, pero tiene una gran inteligencia de equipo muy pensado (como todos son listos, parece que alguien los piensa, los organiza, pero no, es al revés, de ellos se eleva ¡mano invisible no! ¡pie invisible del fútbol!)

Lo bonito ahora sería ganarle a Inglaterra (aunque ojo tener que aguantar a los del «anglo» esto, «anglo» lo otro…) pero Argentina, que no juega tanto, no es ajena a nuestro lenguaje, como si el fútbol volcara algo de la gramática común, cosa no descartable.

Alguien dijo que en este Mundial se insulta en español. Y también se juega.