la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 29 de marzo de 2026

ÚBEDA EN SEMANA SANTA: "El Borriquillo" sale el Domingo de Ramos

 

La Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén y María Santísima del Amor ("El Borriquillo") realiza su salida procesional en Úbeda la tarde del Domingo de Ramos, marcando el inicio de la Semana Santa. 

Lugar de salida: Iglesia de la Trinidad, en el centro de Úbeda.

Hora de salida: Tradicionalmente alrededor de las 18:00 horas.

Detalles: Es una de las procesiones más familiares y populares, en la que los fieles portan palmas y ramas de olivo.

Recorrido: El trono realiza una salida compleja desde la iglesia de la Trinidad hacia la calle Corredera. 

La cofradía cuenta con banda de cornetas y tambores propia que acompaña a los tronos de la entrada triunfal de Jesús. 


ÚBEDA 2026: CIUDAD DE SEMANA SANTA

 

El anuncio gráfico de la Semana Santa de ubetense
 es obra del fotógrafo Francisco Javier Caravaca

Semana Santa y patrimonio se fusionan en un cartel protagonizado por 'las Angustias'

Nuestra Señora de las Angustias, en su salida procesional el Viernes Santo, con el “Palacio de las Cadenas” como telón de fondo, bajo la atenta mirada de los cofrades del guion… La fotografía de Francisco Caravaca refleja la expectación de los cofrades de la ciudad de Los Cerros, ante la llegada de una nueva Semana Santa, representada en la imagen del escultor granadino Nicolás Prados López, rescatando en su infografía el lema que popularizara el académico de la lengua Melchor Almagro, en su famoso artículo de 1947 en el ABC: “Úbeda, Ciudad de Semana Santa”.

La composición de Caravaca Punzano, con grandes dosis de fervor y religiosidad popular, logra encuadrar la escena ante la imponente fachada del Ayuntamiento, retratando así una de las señas de identidad de nuestra Semana Mayor, y que le valió a Úbeda la Declaración de la Unesco en 2003: su patrimonio, ya que el instante se producía el pasado Viernes Santo, en el corazón patrimonial de la ciudad, la Plaza Vázquez de Molina. La imagen será uno de los recursos que el consistorio presentará en la Feria Internacional de Turismo, para promocionar la semana turística por excelencia en la ciudad patrimonio.

El cartel fue desvelado en el acto de presentación, organizado por la Unión Local de Cofradías de Semana Santa de Úbeda y el Ayuntamiento de Úbeda, que contó también con las palabras del cofrade de las Angustias, y profesional de la comunicación, Alfonso Miranda, y la actuación musical del grupo de cámara “Arts Harmony”.

Este 2026 es la quinta ocasión en la historia que la Cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias y Descendimiento de Cristo protagoniza el cartel de Semana Santa de Úbeda. Lo hizo anteriormente en 2006, con el misterio del Descendimiento de Cristo, y con la Virgen de las Angustias en 1989, 1969 y 1962. Además, la cofradía apareció retratada en uno de los mosaicos del cartel pictórico de Manuel García Villacañas del año 2020.

'La última cena': Un acercamiento humano a lo que fueron las últimas horas de Jesús con sus discípulos.


Meritoria película religiosa que recrea uno de los momentos más importantes para los cristianos: la última reunión de Jesús con sus discípulos antes de la traición de Judas y su Pasión. 

'La última cena'
Un acercamiento humano a lo que fueron las últimas horas de Jesús con sus discípulos.

Juana Samanes
El film ha sido impulsado por Pinneacle Peak Studios, responsables de otros largometrajes como El Caso de Cristo, Sansón o la saga Dios no está muerto.

Dirigida por el cineasta italiano Mauro Borrelli, éste ha realizado una puesta de época muy acertada para realizar una aproximación humana sobre los conflictos internos de los discípulos y de los enemigos que se mueven en torno a Jesús en las horas previas a su arresto. En esa aproximación se toman algunas libertades sobre el Evangelio, no especialmente llamativas, un poco en la línea de lo que se ha hecho en la serie The Chosen. Eso sí, a algunos les chirriará la importancia que se da al personaje de Judas, sobre su traición provocada no solo por su avaricia sino por sus miedos y su cobardía. 

Mejor retratado está Pedro, aunque todavía era más bronco que lo que sale en este film, y han errado en la elección del actor que interpreta a Juan, que aquí es un hombre curtido cuando se tiene constancia de que cuando ocurrieron los hechos expuestos era un adolescente. 

Y el caso es que no se ha escatimado en medios para lograr un reparto lleno de actores conocidos para el gran público como Robert Knepper (Prison Break, Los Juegos del Hambre), James Faulkner (Pablo, Apóstol de Cristo; Juego de Tronos), James Oliver Wheatley (Zero A.D., El reino perdido de los piratas), Jamie Ward (Romeo & Julieta, La materia oscura) o Daniel Fathers (Los Goonies, La casa del dragón)

Para: los que quieran empezar a sumergirse en la Semana Santa asistiendo al cine


sábado, 28 de marzo de 2026

La carta de un médico sobre el suicido de Noelia: «No en nombre de la Medicina»

'..No habría suicidio asistido si no hubiera médicos para asistirlo. Me sorprende que no se haya hecho notar la grave responsabilidad del equipo médico que ha facilitado la muerte de una joven que fundamentalmente quería irse de este mundo porque no encontraba motivos para seguir viviendo..'

La carta de un médico sobre el suicido de Noelia: «No en nombre de la Medicina»

Pablo Barreiro García 
No habría suicidio asistido si no hubiera médicos para asistirlo. Me sorprende que no se haya hecho notar la grave responsabilidad del equipo médico que ha facilitado la muerte de una joven que fundamentalmente quería irse de este mundo porque no encontraba motivos para seguir viviendo; en todo caso padecía una grave depresión que probablemente le afectaba su capacidad de juicio. Y en este contexto se puede entender que esta joven solicitase ayuda a morir, y que la sociedad bendiga tal demanda, y que haya leyes que intenten regular cómo practicar la eutanasia.

Pero que haya médicos que estén dispuestos a facilitar la muerte de una paciente deprimida conlleva una grave responsabilidad en un triple sentido: 

I) porque un médico sabe lo que significa tener mermada la capacidad  de juicio. II) porque el código deontológico sigue recordando que un médico no debe colaborar ni facilitar la muerte de su paciente; y lo que es más grave, III) porque con su aquiescencia el médico bendice y fomenta una demanda social que compromete la esencia de la Medicina, la promoción de la salud y la protección de la vida humana. Vienen muy al caso las palabras de E. Pellegrino

«Los médicos nazis no perdieron su sentido del bien y del mal. Su percepción del bien estuvo bien impregnada, absorbida, por la sociedad, las costumbres, su propio oficio y sus estándares científicos en aquellos momentos... Solo una ética médica críticamente reflexiva y unos individuos autocríticos pueden ofrecer alguna esperanza de que la historia no se repita».

Y con este caso creo que la comunidad médica demuestra ser responsable, al menos en parte, de la degradación moral de la sociedad, desde el momento en que el Código Deontológico que nos hemos dado queda supeditado a la legalidad vigente, y no es posible censurar, a lo que parece casi ni de palabra, a aquellos médicos que van en contra de los principios básicos e irrenunciables de nuestra milenaria profesión.

El objetivo: Una oreja o más / por Antolín Castro

Qué difícil es saber objetivamente si hay mayoría

'..aunque sepamos que el Toreo es un arte y no un deporte. Muchos, demasiados, se pasan más tiempo reclamando orejas que disfrutando, sintiendo el toreo. Algo que hace vibrar y que conmociona los sentidos es lo que sucede en un ruedo entre un toro y un torero..'

El objetivo: Una oreja o más
Antolín Castro 
Opinión y Toros /Madrid, 28 de Marzo de 2026
En el mundo del toro se premia con orejas las actuaciones de los toreros.

Sabemos que es así, aunque sepamos que el Toreo es un arte y no un deporte. Muchos, demasiados, se pasan más tiempo reclamando orejas que disfrutando, sintiendo el toreo. Algo que hace vibrar y que conmociona los sentidos es lo que sucede en un ruedo entre un toro y un torero.

Esa es la parte importante, la que ha de permanecer en el recuerdo y en el corazón del aficionado. Si el fútbol se recuerda por los goles, por el resultado, el toreo es recordado siempre por el componente artístico vivido. Mientras los goles son la esencia del fútbol en el toreo la esencia es lo artístico, no las orejas.

Es curioso, que siendo así de clara y contundente la diferencia, muchos, demasiados, se empeñan en que sean las orejas la forma de valorar lo visto en una tarde de toros. Eso, las orejas, forman parte de lo acontecido, pero jamás podemos decir que son lo disfrutado y conmovido de una faena.

El gol es el que hace vibrar y gozar a un aficionado de ese deporte, que para nada se conformaría con ver jugar bien si los goles no le han dado la victoria. Ese es el objetivo del fútbol, perforar la portería del equipo rival a base de goles, en los toros el objetivo es torear bien al toro a base de, tras el dominio, llenar de pasajes artísticos una faena.

Muchas veces, demasiadas, desde los micrófonos de todos los comentaristas de las televisiones se empeñan en dedicar más tiempo y darle excesiva importancia a las peticiones de orejas, a sentirse ofendidos por su concesión o no.

Al margen de los presidentes, que pueden equivocarse como cualquiera, queda patente que eso es como si fue penalti o no. En el fútbol, repito, sí es trascendente que se de validez al gol, que es su esencia, pero cuando se discute eso en los toros, resulta que todo lo bueno o malo del toreo ya ha sucedido. El torero triunfa toreando y eso debería ser lo que hay que validar y dar importancia.

La concesión de orejas o no, no cambian lo que ya hemos visto. Está probado que muchos toreros fueron y son considerados como los mejores sin que ello cuadre con sus estadísticas de apéndices conseguidos.

Sería bueno que desde los micrófonos no se hiciera tanto hincapié en ese tema, trasladando más y mejor la autenticidad o la pureza de lo realizado por los toreros. Toreros, que hacen de comentaristas, son adictos a esas quejas trasladando al telespectador la sensación de que lo mejor del toreo está en las orejas. Al menos yo, siempre me quedo con los bellos momentos del toreo güeno.

Además, con la tecnología actual, sería bueno ya aplicar algún sistema que validara las mayorías necesarias para la concesión de las orejas, sin que los pañuelos sean el pretexto para unos y otros para decir que sí o que no hubo mayoría.
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Sevillanía / por José Mª Contreras Espuny


'..Aunque más que santa o cristiana, a Sevilla lo que le interesa, por encima de todo, es ser Sevilla. Y si eso conlleva profesar la religión verdadera, pues mira tú qué suerte. Así visto es providencial. ¿Cuántos permanecerán en el buen camino gracias a su devoción hispalense? Porque pocos fervores hay más intensos..'

Sevillanía

José Mª Contreras Espuny
Sevilla es suya, muy suya, tan suya que ha acabado convertida en otra cosa: un bastión espiritual, una nueva Covadonga. La secularización —esa peste protestante que asoló la península de norte a sur— se frenó en seco ante esta aldea de irreductibles sevillanos. Una resistencia admirable, sin duda, pero sostenida medio sin querer. Porque si esta ciudad se ha mantenido al margen de ciertas moderneces, ha sido como consecuencia de permanecer fiel a sí misma; esto sí buscado a toda costa. Sevilla se ha quedado tan quieta que el devenir del mundo la ha colocado en vanguardia. Y si, como auguran algunos, cabe esperar un regreso de la tradición, una reconquista de sur a norte, incluso una nueva contrarreforma, nacerá en estas calles en las que, si no hay un Cristo, es porque ya ha pasado y estamos a la espera de la Virgen.

La idiosincrasia sevillana arrastra una vieja sospecha de superficialidad. Muchos opinan que su arraigo consiste mayormente en pereza mental, que el rito no es más que el pretexto de un pueblo que se echa a la calle porque la tarde está buena. Y tienen razón, al menos en lo de la superficialidad. Pero como dijo Eugenio d´Ors: «En el principio fue la APARIENCIA». Todo lo demás son añadidos, ornamentos. Porque la forma suscita el fondo, porque Sevilla lleva lo de dentro por fuera, o mejor dicho, es lo mismo por dentro que por fuera, es reversible. Además, la posición estética y la querencia barroca han demostrado ser el mejor repelente contra la secularización; a las pruebas me remito. Esa religiosidad natural —que los gnósticos de nuevo cuño desprecian como si los sevillanos fuesen papúes con capirote— ha mantenido el laicismo a raya. Sevilla tal vez no sea santa, pero sin duda es cristiana.

Aunque más que santa o cristiana, a Sevilla lo que le interesa, por encima de todo, es ser Sevilla. Y si eso conlleva profesar la religión verdadera, pues mira tú qué suerte. Así visto es providencial. ¿Cuántos permanecerán en el buen camino gracias a su devoción hispalense? Porque pocos fervores hay más intensos. El sevillano ―especialmente el que ha de hacerse perdonar haber nacido en otra parte― demuestra un celo desmedido, emocionante, algo ripioso. Cuando dos devotos se cruzan, buscan una barra y empiezan un desafío de elogios que mal se tiene que dar para que no escale a barbaridades del tipo Sevilla, el Edén recobrado. Quita: ¡Sevilla… Corredentora de la humanidad!

El problema es que si Sevilla ya es perfecta, cualquier cambio supone una corrupción, una merma. No puede avanzar sino hacia sus adentros. Mientras Málaga cabalga a lomos de no sé qué innovaciones, la capital andaluza permanece, se adormece, se atrinchera en la satisfacción de ser lo que ya es; pose gatopardiana que la aboca a un inevitable declive. Un declive lúcido, siempre y cuando el resto haya equivocado el rumbo. Está claro que Sevilla es una excepción, y será una excepción estimable solo si la regla merece ser contravenida.

Yo, que no soy sevillano ni aspirante a tal, que estoy aquí medio de paso, creo que acierta en su dejación. En efecto, Sevilla está llamada a ser la nueva Covadonga. Aunque puede que mi enardecimiento se deba a la época del año. Ahora mismo la ciudad está en sazón, henchida. Es su momento propicio. Empieza a mediados de Cuaresma ―cuando uno ya ha abandonado el propósito de convertirse y se contenta con sobrevivir― y se prolonga hasta la llegada de los primeros rigores del verano. Florece el azahar y el oficio de estar vivo no parece el peor de los desempeños. Llega la Semana Santa, se adivina la Feria, y entretanto Sevilla se mantiene en sus trece, decayendo hacia arriba.

Partido de Resina: la personalidad hecha toro


 ‘Nosotros en la selección de la ganadería no queremos perder la esencia de lo que siempre ha sido Pablo Romero, esa es nuestra primera prioridad. También estamos buscando encontrar ese punto más en estos últimos 30 años de poder darle más transmisión al toro, fuerza y el fondo que hace que este toro sea un espectáculo en la plaza’, asegura el ganadero.


Partido de Resina: la personalidad hecha toro
La divisa sevillana comienza temporada este sábado en San Agustín de Guadalix, en el marco de la Copa Chenel 2026

Partido de Resina es una de las divisas más icónicas de la cabaña brava española, además de una de las de más amplia tradición de nuestro campo bravo. ‘Los toros más guapos de campo’, como se dice dentro del argot taurino, pastan en las tierras de la finca ‘Partido de Resina’ en la localidad sevillana de Aznalcázar.

Su ganadero, Tico Morales, continúa con el legado de un hierro histórico que viene apuntando alto en las últimas temporadas. Unos resultados que evidencian la recuperación y mejora de una divisa única en la dehesa española.

‘Nosotros en la selección de la ganadería no queremos perder la esencia de lo que siempre ha sido Pablo Romero, esa es nuestra primera prioridad. También estamos buscando encontrar ese punto más en estos últimos 30 años de poder darle más transmisión al toro, fuerza y el fondo que hace que este toro sea un espectáculo en la plaza’, asegura el ganadero.

La morfología de los toros de Partido de Resina es la que los hace únicos, tal y como apunta Tico Morales. ‘Nuestro toro es muy armónico, cilíndrico, con mucho pecho, manos delanteras bajas, respetable de pitones, chatitos. Con un pelo tan especial como es el cárdeno en su mayoría, aunque también tenemos cárdenos más oscuros y reata con toros negros’.

Un toro con un comportamientos muy específico y que bien lidiado, marca la diferencia. ‘El toro en el campo es un toro muy curioso. Es un toro que mide sus distancias y que hay que tratarlo con paciencia, tienes que saber cómo acercarte a él y medirte a él. En la plaza le gusta fijarse mucho en su alrededor, por lo que hay que fijarle bien. Necesita una lidia muy completa y, si se le cuida, tiene una transmisión y una nobleza muy especial en la muleta’, apunta Tico Morales.