la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 29 de mayo de 2026

San Isidro'26. Seis jureles de Domecq viendo («bedroom eyes») pasar el tren, que era la mecedora de Urdiales. Márquez & Moore

El pico

'..Como nos gusta siempre ir a lo positivo, diremos que lo mejor de la tarde fue la magnífica interpretación del himno nacional de España que ejecutó con unción y parsimonia la espléndida banda del maestro don Rafael Zahonero, y con esto se acabó lo bueno que nos deparó la tarde, en la que no ha existido el toro..'

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
La paremiología nos ofrece este aserto tan certero que reza: «Días de mucho, vísperas de nada», con el que se expresa lo corriente que es el hecho de que después de la abundancia no es raro que venga la necesidad. Ayer (miércoles para el lector) tuvimos un regalo en forma de tremenda corrida de toros y, para compensar, hoy tuvimos la nada taurina, pues estos pobres animales tan bondadosos, tan bobos, tan zompos que hoy salieron a Las Ventas apenas tenían nada que ver con las fuerzas desatadas de la naturaleza que hollaron ayer el ruedo proclamando las más incontrovertibles verdades del toro de lidia: la fuerza, el vigor, la casta, la bravura e incluso la mansedumbre. Hoy, como si vinieran de otro planeta, seis jureles de Juan Pedro Domecq fueron capaces de originar el mismo tipo de sopor que producen esos videos de pintura secándose que hay en YouTube y, si los asientos de la plaza fueran algo más cómodos, los ronquidos habrían superado incluso a los ¡bieeeen!, esos que tanto se estilan.

Como nos gusta siempre ir a lo positivo, diremos que lo mejor de la tarde fue la magnífica interpretación del himno nacional de España que ejecutó con unción y parsimonia la espléndida banda del maestro don Rafael Zahonero, y con esto se acabó lo bueno que nos deparó la tarde, en la que no ha existido el toro, que lo han cambiado por unos animalejos de mirada estúpida y perdida, esa mirada de Marilyn Monroe a la que se denominó «bedroom eyes», que evoca desvalimiento o vulnerabilidad; y en la que, salvo dos apuntes ínfimos, no existió el toreo, sustituido por ese vaivén como de mecedora que extasía a las buenas gentes y que tantísimo dista del toreo recio, verdadero y bien ejecutado, conforme a las reglas del arte, que se les hace a los toros.

En realidad más que una corrida de toros lo que hoy se dio en la calle de Alcalá 237 fue una amable kermesse con animales de ésas en las que se combina el ambiente de una feria con la exhibición, interacción o concurso de diferentes especies domésticas y de granja como en la Wendener Kirmes de Westfalia del Sur y otras que se dan en Alemania. Hoy se trataba de una kermesse centrada en bóvidos que exhibieron de manera incesante, ante los aplausos de la concurrencia, sus habilidades embestidoras, sus trotes alegres y despreocupados, sus mohínes de enfado al ser un poco hostigados, sus caiditas de slapstick y, sobre todo, su mirífica bondad, sus deseos de agradar y su disposición a acometer todas las pequeñas tareas y rutinas que se les iban encomendando a cada rato. No perderemos el tiempo en escribir el nombre de los seis manatíes que anduvieron hollando la arena de miga de Las Ventas, porque lo que deseamos es que su memoria desaparezca cuanto antes y con ella se borre de nuestra mente, de una manera absoluta, el denso sopor que nos ha ocasionado la contemplación de su absurda vida pública.

La ocasión para todo lo anterior venía dado porque hoy se celebraba la Corrida de la Prensa. Imaginen ustedes cómo está la prensa hoy día, para hacerse una pequeña idea de cómo fue la corrida de la prensa. 

Este año contamos con la presencia de SM el Rey, que estuvo acompañado por Victorino Martín en una barrera del 9 y ahí se pegaron la tarde, que lo mismo Victorino le explicó a Don Felipe la diferencia que hay entre esos peluches que había en el ruedo y lo que es el toro de Victorino, para que el monarca, que no es lo que se dice un gran aficionado, pudiera calibrar que esos mohínes, esos giros y esos tropezones, tan característicos del Bos Taurus Juampedrerus distaban una barbaridad del comportamiento de aquel toro bravo, Belador, número 121, cárdeno, encaste Albaserrada, ganadería de Victorino Martín, lidiado en esta misma plaza hace 44 años.

Para acompañar a los simpáticos animales en sus evoluciones y para estimular sus deseos de corretear contrataron a Diego Urdiales, que vino vestido con el terno de moda de este año, ese azul almacén que hace furor; a Roca Rey, de berenjena y oro, y a Bruno Aloi, que venía de blanco a abrir plaza y a confirmar la alternativa que le dio Roca Rey en Aguascalientes (Méjico) el año pasado.

Lo peor de la tarde fue Urdiales, porque sabemos que él tiene la moneda y no le dio la gana de sacarla para que se viese, prefiriendo poner su conocimiento al servicio del pajareo por las afueras y de esa ligazón en los pases que es tan cara a los públicos contemporáneos. Las condiciones de su toro -eran dos pero parecían el mismo- sin un mohín, ni una mirada, acudiendo presto y sin maldad al cite, bien merecían que el riojano hubiera mostrado un poco de generosidad para con la plaza y hubiera dejado dos lecciones de cómo y dónde se torea, pues él sabe esa materia. A cambio optó por el vaivén, el confort del pico, la posición en las afueras y, entre ese piélago de vulgaridad, camuflada en su elegante figura, dejó un par de buenas verónicas, un natural, un hermoso pase de trinchera y una soberbia estocada. No hubo más, pero las buenas gentes, felices de echar la tarde junto a su Rey, ondearon sus pañuelos sin una enorme convicción, pero que fue suficiente para que don José Luis González y González y González y González, tan comprensivo siempre, sacase el trapo blanco que ponía en manos del veterano torero de Arnedo primero una oreja y luego otra que le sirvieron para franquear la depauperada Puerta Grande de Madrid. Bien sabemos que esas orejas no valen ni para que se las lleve a El Perchas de la calle Laurel de Logroño que, como todo el mundo sabe hace unas deliciosas orejas picantes o rebozadas, y desde luego no son esas orejas las que quedarán en el recuerdo el día de mañana, cuando hablemos de Diego Urdiales.

De Roca poco hay que decir porque él tiene sus maneras, que rechazamos, pero lleva a las gentes a la plaza y ante eso, un respeto. Dio su pequeño mitin taurómaco en el que no faltaron cosas de rodillas, otras traídas por el espaldar y mucho trapo por aquí y por allá. Le vimos más espeso en el animal de la cara A y más suelto en sus modos en el de la cara B, en el que sacó más su personalidad. Otra oreja barata pasó a sus manos por la generosidad del susodicho y no sé si no andaba medio encolerizado con tantos que le negaban el pan y la sal. Allá él.

La corrida, por llamarla algo, se iba alargando y alargando y aquello nunca terminaba. A las 10 menos 19 minutos de la noche agarraba Bruno Aloi su muleta para comenzar su insulso trasteo, tiempo que empleamos en varias tareas de papiroflexia, creando aviones, pajaritas, aviones flecha y una bonita sombrilla con los restos del Programa Oficial número 27 de la temporada 2026. A las 10 menos 7 minutos dobló el juampedritis y salimos huyendo al bar a tomar un café solo doble que nos sacara del sopor, asombrados de haber sido capaces de aguantar tanto.

Hoy no trabajó Iván García, pero a cambio nos repitieron a «Pirri».

Zompo y yo


ANDREW MOORE










Las tres edades, 1923







El rey de los cowboys, 1925

FIN

Hay algo peor que el Estado de la Corrupción / por Javier Ruiz Portella

Uno de los incalculables memes que han inundado las redes sociales, especialmente desde que se descubrió el alijo de joyas de Zapatero. Suya es la frase.

'..Lo peor es que cuando todo ello ha saltado a la abrumadora luz del día, cuando todo ello se sabe y se conoce a la perfección, todavía habrá millones que, ejerciendo su más que democrático derecho, seguirán votando por la misma panda de truhanes..'

Hay algo peor que el Estado de la Corrupción

Javier Ruiz Portella
Lo peor de ese esperpento con aires de astracanada en el que, día tras día, va deshaciéndose el Régimen del 78 no son ni las joyas acumuladas por Zapatero, ni su mina de oro en Venezuela, ni las cuarenta maletas que, como Alí Babá y sus cuarenta ladrones, se trajo Delcy Rodríguez, ni el hediondo olor que brota de la trama de trapicheos con los Maduro y los Xi Jinping. Lo peor, con ser grave, tampoco es la sumisión de Sánchez al sultán marroquí ni que Marlaska prive de armas a los guardias que manda a morir frente a unos narcos que, a este paso, pronto nos convertirán en un nuevo narcoestado. Lo peor, en una palabra, no es el alud de corrupciones y mangoneos que han hecho de la Corrupción la piedra angular de ese Estado al que llaman democrático.

Y que en realidad lo es, dejémonos de tonterías.

¿Cómo no sería democrático el Estado de la Corrupción? ¿Cómo no lo sería cuando sus siervos llevan medio siglo votándolo masivamente año tras año? ¿Cómo no sería democrático cuando lo peor de ese lodazal donde todo se pudre no son las corrupciones y sumisiones que lo inundan? Lo peor es que cuando todo ello ha saltado a la abrumadora luz del día, cuando todo ello se sabe y se conoce a la perfección, todavía habrá millones que, ejerciendo su más que democrático derecho, seguirán votando por la misma panda de truhanes.

Es esto lo que acongoja, lo que estremece el ánimo. Y lo que hace —lo que debería hacer— reflexionar.

El día en que se vuelvan a celebrar elecciones (es de esperar que no lleguen hasta el extremo de prohibirlas), serán millones los que vuelvan a entregar voluntariamente su voto a quienes les arrebatan, entre otras cosas, lo más granado de sus bienes, como dice La Boétie (limitémonos a los bienes materiales: al expolio fiscal, y dejemos de lado los expolios del alma: total, es el parné lo que de verdad les importa tanto a los siervos como a los amos).

Es cierto, probablemente sean bastantes menos los millones que voten a las listas del PSOE en los próximos comicios. Da igual. ¡Aún serán demasiados! Además, la mayoría de quienes dejen de votar a la pata sociata del Régimen se agarrarán como garrapatas a su pata pepera. Con lo cual… Es cierto que el PP constituye un mal algo menor; es cierto que su corrupción no alcanza los vértigos delirantes de los socialistas; pero, aunque haya diferencias de grado entre ambos, no dejan de ser uno y otro parte integrante del mismo Régimen.

¿Entonces? ¿Cómo impedirlo? ¿Qué pensar, qué conclusiones sacar? ¿Será tal vez que la democracia —la democracia liberal— dista de ser ese remanso de paz, felicidad y prosperidad que nos han vendido?

«No hay mal que por bien no venga», solía decir el anterior jefe del Estado. La actual cochambre que emponzoña el aire nos ofrece, al menos, motivos más que suficientes, nos obliga, en realidad, a pensar y reflexionar, por una vez en serio, sobre tales cuestiones.

San Isidro/26: Una Roca y un Rey… / por Antolín Castro

Así de feliz salió el riojano, también el público feliz con su actuación    

'..Entre Roca y el Rey se coló un riojano llamado Diego Urdiales. Abrió su capote y toreando a la verónica ganando terreno llegó hasta el centro del redondel. Fue como abrirse la claraboya por donde entró la luz que ilumina el toreo clásico..'

San Isidro/26: Una Roca y un Rey…

Antolín Castro
Opinión y Toros / Madrid, 28 Mayo 2026
Llegado este 28 de mayo, era la fecha marcada en el calendario para muchos, aunque no para todos.

Una gran parte lo habían marcado por la llegada a su primer compromiso del torero peruano Roca Rey, en menor medida por ver la segunda tarde del riojano Diego Urdiales, tras los buenos momentos de su primera actuación en la feria, otros, y no pocos, por ver la confirmación del mexicano Bruno Aloi. Claro que también los había por ver los toros madre de muchas ganaderías, en su primera cita isidril, el encierro de Juan Pedro Domecq.

La asistencia del Rey Felipe VI, con ocasión de celebrarse esta Corrida de la Prensa, hizo que en la plaza no cupiera un alfiler con tanto banderín de enganche. Tres toreros, tres nacionalidades. La de México por tercer día consecutivo. Los toros siempre una incógnita, siendo de Juan Pedro, aún más.

Entre Roca y el Rey se coló un riojano llamado Diego Urdiales. Abrió su capote y toreando a la verónica ganando terreno llegó hasta el centro del redondel. Fue como abrirse la claraboya por donde entró la luz que ilumina el toreo clásico. Una premonición de que estábamos ante la oportunidad de que un tipo de toreo, el clásico, el eterno, se había hecho presente en las manos de uno de los diestros que mejor lo puede ejecutar.

Una no, muchas verónicas así vimos hoy de la mano de Urdiales.

Cuando Urdiales cogió la muleta todos estábamos convencidos que podríamos ver torear igual de bien que lo había hecho con el capote. Sucedió, esa fue nuestra suerte, aunque sin llegar a arrebatarnos como lo hecho con la capichuela. Por si no fue suficiente su toreo en redondo y al natural, firmó con la espada el derecho a pasear un trofeo.

En el cuarto, creíamos que no podría superarse y nos equivocamos. Su toreo de capote y de muleta llegó a alcanzar, por momentos, los más bellos pases de la feria, siendo el final con ayudados por bajo de pura orfebrería. Solo faltaba firmarlo con el acero y no falló, de nuevo recetó una estocada hasta la bola y pudo pasear otra oreja. Diego Urdiales pasó por Madrid y Las Ventas le dieron el marchamo para que su salida en hombros fuera un hecho. El toreo se había hecho presente y esas formas, esa pureza, merecían que su ejecutor saliera de la plaza en volandas.

El peruano naufragó con su primero y nadó, y guardó la ropa, con su segundo. Si bien logró entusiasmar a sus muchos seguidores, su faena estuvo por debajo de lo que es fácil verle en otras tardes. Paseó un trofeo en un día donde las formas que cotizaron fueron las de otro tipo de tauromaquia.

El mexicano, con el peor lote, no terminó de acoplarse con ninguno de sus oponentes, a pesar de mostrarse con ganas y animoso toda la tarde.

Que el toreo se haga presente es casi un milagro. Hoy la suerte es que pasó por la plaza, además de Roca y el Rey, un torero de Arnedo que presentó sus credenciales.

MADRID/ 18ª San Isidro de la Prensa. El mejor Urdiales / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Diego Urdiales con “Mapaná” el 4°. Foto: Las Ventas

Con dos faenas exquisitas y dos buenas estocadas el riojano abre la Puerta grande. Oreja para Roca Rey. Silenciado el confirmante Bruno Aloi. Encierro noble y manso...

El mejor Urdiales

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Madrid, 28 V 2026
Arrecia el calor. Hoy 32ºC, mañana quizá 34. Faltando cinco minutos llegó a la barrera del 9, S.M. Felipe VI (aplausos, fotógrafos), himno de España. Los tres primeros brindis fueron para él, con discursos de diferente duración.

Y comenzó la tarde de Urdiales. Porque toda fue suya. Los dóciles toros de su lote, el público fervoroso y su disposición que le permitió desplegar esa tauromaquia clásica y estética que lo ha convertido en torero de culto, pero que dispensa con la poca frecuencia de las joyas raras. Hoy se desató, paro y ligó como pocas veces, Daba gusto. Su sensibilidad para las distancias, las alturas y los tiempos. La medida, la sobriedad, la planta firme y la naturalidad. Bueno, caben más adjetivos, pero a estas alturas de las casi tres décadas de su alternativa, ya está dicho todo. Para que abundar. Madrid lo disfrutó, con cartel de “No hay billetes” y todo. Cómo coreaban cada suerte, profunda y roncamente, como un rezo.

Le cedió el primer toro al confirmante y recibió al segundo, “Bullanguero” con seis y media verónicas, que le debieron parecer pocas, pues en el quite a la buena primera vara de Iturralde, se prodigó con otras seis de más lentitud. Roca Rey interviene con tres chicuelinas, dos tafalleras y una media, lucidas. Sus banderilleros cumplen con decoro, y Diegotras el brindis más largo a su majestad, genuflexo mete al juanpedro al baile, con cuatro por bajo, una trinchera, cinco derechas, el cambio de mano y el de pecho. Todo en uno, que fue un aclamado inicio de faena. El toro iba y venía fijo en el trapo y así siguió hasta la muerte. Por un pitón y por el otro llegando al culmen de la obra en los cuatro naturales carteleros y el forzado que la promediaron. Sin dislates, terminó por ayudados bajos y un estocadón fulminante que despejó cualquier duda, si cabía, sobre el premio.

La cosa fue a más con el cuarto, “Mapaná”, que no fue tan temible como su nombre indicaba. Un pastueño, de la estirpe del “toro artista” rótulo que el siete ya parece haber asimilado plenamente. Las verónicas en el quite a la vara de Manuel Quinta, quizá sean las más bellas de la feria. Brindó a la plaza y de allí para allá todo fueron amores. Una faena redonda por las dos manos en que se conjuraron toro y torero sin necesidad de autoritarismos. Al son mutuo, y bajo los ¡bieeeen¡ del público que parecían letanías, fueron hasta el encuentro final de toreros ayudados por bajo, rodilla en tierra una espada total, algo delantera y tarda que no fue óbice para que su señoría, don José Luis González González apremiado por una petición tempestuosa le abriera la Puerta grande. Justo.

Roca Rey, estuvo a medio tono en una faena correcta con el soso tercero, que pagaba con su estulticia cualquier arrebato emocional. Una espada delantera puso fin a la brega y la gente se ocupó de otra cosa. Con el quinto, “Secuestrador” surgió el Roca más combativo. Templados delantales y verónicas de saludo y quite, y tras brindarlo al público, dos rodillas en tierra, para cinco por alto, dos por la espalda, de susto, un cambiado y uno de pecho. Jaleo, ni los que se tiene jurada aquí desentonaron. Cruzado, pudiente, muleta delantera, trazó bajo, firme en redondo y círculo llevó las embestidas del “artista”. Largamente, sombrándose, matizando, en los terrenos. Al final pinchó arriba, y sin solución de continuidad rodó al toro con un estocadón como un rayo. Usía esperó hasta que la ensordecedora petición no le dejó salida y sacó el pañuelo. La vuelta fue con muchas prendas. No hay tal que Madrid no lo quiere. Los que no lo quieren son los que sabemos, unos pocos. Al terminar levantó la montera y los saludo respetuosamente, la mayoría del sector aplaudía. Para qué fue eso, la ira se desato hasta gritarle fuera, fuera. Eso ya es una cosa personal, extra taurina totalmente.

Bruno Aloi, confirmó en silencio con dos sosos, los más de la corrida de Juan Pedro que se debatió entre la nobleza y la mansedumbre a secas, A él le tocaron dos de los últimos. Apenas puedo dar fe de su compromiso y elegancia innata. Corrida de casi tres horas.

  • FICHA DEL FESTEJO
Madrid. Jueves 28 de mayo 2026. Plaza de Las Ventas. Corrida de la Prensa, 19ª de San Isidro. Sol 34ºC. Lleno de “No hay billetes”. Seis toros, de Juan Pedro Domecq, cinqueños, 549 kilos promedio, nobles y mansos.
Diego Urdiales, oreja tras aviso y oreja.
Roca Rey, silencio tras aviso y oreja,
Bruno Aloi, silencio y silencio.

Incidencias: Saludo Pablo Gallego tras parear al 6º. Al final del festejo, Diego Urdiales salió a hombros por la puerta grande,

Le negaron la vida / por Rafael Comino Delgado


'..Cantaor, como dijimos, cumplió en varas y banderillas, y en la muleta fue cumbre, excepcional, y ni una sola persona pidió el indulto. Madrid es la primera plaza del mundo, y debe seguir siéndolo, pero tal vez deberían cuidar algunos aspectos..'

Le negaron la vida

Rafael Comino Delgado
En la corrida de toros del 22 de mayo pasado en las Ventas, salió en cuarto lugar el toro Cantaor, nº 13, de don Victoriano del Rio, Hierro de Toros de Cortés, que correspondió al maestro Sebastián Castella. En la Suerte de Varas se puede decir que cumplió, a pesar de ser mal picado, porque los dos puyazos que se le dieron fueron traseros, pero eso es algo normal desde hace bastantes años, en Madrid y en todas las plazas del mundo, pues se pica mal, hasta el punto de que se puede uno pasar la temporada entera sin haber visto un puyazo puesto en su sitio, que es el tercio posterior del morrillo. En banderillas también cumplió, y se desmonteró José Chacón. En la muleta faena larga en la que el toro sacó a relucir un caudal de bravura, de clase en la pronta embestida muy profunda, con buen ritmo, noble, repitiendo una y otra vez, siempre muy obediente a los toques, lo que trasmitía a los tendidos gran emoción, pues fue el toro ideal para hacer el toreo que hoy se suele demandar por los aficionados. El maestro Castella se entregó al máximo y el toro también dio todo lo que tenía (el toro enrazado cuanto más le puedes más se entrega), en una faena larga, como es la norma actualmente, pues en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado era gran rareza que sonara un aviso, y ahora lo raro es que en una faena no suenen uno o más. Pero a la hora de matar no estuvo acertado y hubo de descabellar varias veces. Él mismo dijo que está atravesando una mala racha con la espada, lo cual le privó de la puerta grande que tenía en sus manos, tras una faena muy buena de principio a fin, sin altibajos, pues siempre fue de más a más. 

Al toro se le dio la vuelta al ruedo, lo que algunos protestaron, y me pregunto, ¿con razón o sin ella? Pues creo que eso depende de lo que exijamos para darle la vuelta al ruedo a un toro en Madrid, pero este mismo año se ha dado la vuelta al ruedo a alguno no superior a Cantaor, e iré más allá, también creo que inferiores a Cantaor se indultan en España todos los años varios. Pero Madrid es Madrid, y sus exigencias son muy superiores a cualquier otra plaza (a veces caprichosas), aunque creemos que ese toro era de vacas, lo que en las Ventas prácticamente no se contempla (craso error, en mi opinión). El único toro indultado en dicha plaza fue Belador, de Victorino Martín, por el maestro Ortega Cano, el día 19 de julio de 1982, corrida de la Prensa. Es algo que no entiendo porque no hay mejor tienta que la lidia en la plaza, y a Madrid los ganaderos llevan lo mejor de sus camadas; digo yo que en tantos años habrán ido toros excepcionales, merecedores del indulto, cuyo objetivo (además de un premio al toro, que por su bravura se ha ganado la vida) es preservar todas las características positivas de un toro de lidia, permitiendo que vuelva a la dehesa para padrear y trasmitirlas a sus hijos, y Cantaor tenía muchísimas, que gracias a la Ciencia trasmitirá, pues según dijeron los comentaristas de Telemadrid, se le cortaron los testículos para guardar semen e inseminar vacas. Así pues, el toro no podrá volver a disfrutar la dehesa, que se lo merecía en mi opinión, pero tendrá muchos hijos que si disfrutarán de la vida libre en pleno campo. 

Lo máximo a que puede aspirar un toro de lidia es a ser indultado, volver a la dehesa y padrear hasta su muerte. Cantaor padreará, pero le negaron, ¡Injustamente, en mí opinión!, volver a la dehesa, y con ello la vida, que se había ganado embistiendo en el ruedo. Si creen que siendo tan excesivamente estrictos, en este aspecto, hacen un bien a la grandeza de la tauromaquia, yo creo que le hacen un gran mal. Acepto que para ser indultado un toro debe haber sido excepcional en los tres tercios, pero ¿se puede valorar realmente la bravura de un toro con solo dos puyazos, generalmente mal puestos? He visto toros hacer una gran pelea en varas y luego rajarse en la muleta tras la primera serie, y viceversa. He visto, en la tienta, vacas salirse sueltas del caballo en los dos primeros puyazos y luego hacer gran pelea en cada uno de los siguientes tres o cuatro, siempre yendo a más. He visto toros dolerse mucho en banderillas y luego ser muy bravos en la muleta. Cantaor, como dijimos, cumplió en varas y banderillas, y en la muleta fue cumbre, excepcional, y ni una sola persona pidió el indulto. Madrid es la primera plaza del mundo, y debe seguir siéndolo, pero tal vez deberían cuidar algunos aspectos, como el que venimos comentando, o protestar que un picador traspase la primera raya, y luego aplaudirle tras poner dos puyazos muy traseros.

jueves, 28 de mayo de 2026

Un largo final feliz / por Itxu Díazz


'..la mejor manera de torcerle la mano sea redoblar nuestra insistencia en denunciar su insoportable hedor a trinque, incompetencia, y traición. Y revolvernos contra la pretensión sanchista de que la complejidad y la proliferación de tramas y subtramas, termine por vacunarnos contra nuestra capacidad de escándalo e indignación..'

Un largo final feliz

ITXU DÍAZ
Una de las técnicas favoritas de manipulación masiva del sanchismo es el hartazgo. Uno puede resistir el combate frente a frente, puede sobrevivir a un naufragio, puede librarse en medio de una ofensiva militarmente superior, pero es muy difícil soportar la insistencia. Nos pasa en cualquier ámbito de la vida. Podemos soportar a un tipo violento, a un idiota, a un insolente, pero difícilmente sobrevivimos al pesado, al amigo que se repite cien veces, o a quien en cualquier reyerta reitera mil veces la misma amenaza sin llegar nunca a golpear. El cansino, el plomo, el brasas, el intenso, el machacón, o el pelmazo terminan ganándonos por aburrimiento.

Todas las tramas judiciales del sanchismo están atravesadas por el hartazgo. De hecho, para el común de los mortales, es imposible seguirlas, porque son tan abundantes las implicaciones y ramificaciones que ni siquiera caben en infografías que puedan consultarse en un teléfono móvil, o imprimirse en papel de periódico sin causar un desastre ecológico en nuestros bosques.

El sanchismo no podrá estudiarse en los colegios ni dentro de la asignatura de Historia de España, ni en la más apropiada de Criminología. Sería necesaria una asignatura exclusiva para comprender la mezcla de corrupción e incompetencia del mandato de Sánchez, pero al final carecería del menor interés y haría caer a los alumnos en una profunda melancolía. Nadie recordará el sanchismo salvo como la confirmación de que el socialismo, da igual en qué época y lugar del mundo lo intentes, siempre termina en la misma ecuación: pobreza, corrupción, y mentiras.

Escribo esto cuando los agentes llevan ya más de diez horas registrando la sede central del PSOE. Más de diez horas que, tanto los jueces como la Guardia Civil, podrían estar dedicando a cosas infinitamente más útiles para los ciudadanos, si alguno de los actuales gobernantes progres hubiera llegado al poder con la más mínima vocación de servicio al bien común, y no con la perversa idea de montarse un circo de despilfarro, lujo, y puterío.

Pero no debemos olvidar algo: en las elecciones de 2023, cuando ya nadie podía tener dudas sobre el verdadero rostro del personaje, casi ocho millones de personas votaron a Sánchez, si aún creemos en la limpieza electoral. Y hace pocas semanas, en las andaluzas, con el sanchismo abierto en canal y brotando corrupción a borbotones, todavía el 22% de los ciudadanos tuvieron los tremendos huevazos de introducir —imagino que discretamente— la papeleta de la rosa y el puño en la urna, en lo que fue un mal resultado para el PSOE, pero un apoyo asombroso a la sucesión de escándalos de corrupción política en la que estamos inmersos.

Hemos de comprender entonces que hay un porcentaje decreciente pero aún grueso de ciudadanos —ya no me atrevo a escribir «de españoles»— que tolera cualquier tipo de corrupción a cambio de lo que le seduce del socialismo: 

las paguitas, las pensiones, las palabritas sectarias, y que no gobierne la derecha. Es decir, hay un alarmante porcentaje de votantes a los que les parece bien la corrupción, la guerra sucia contra la justicia, las orgías con dinero público, y la colocación de amigos a dedo en empresas estatales, siempre que no gobierne la derecha.

A favor de la derecha está el hecho biológico: las generaciones más jóvenes le cantan la canción del verano a Sánchez en cualquier lugar, cada vez que se reúnen y toman dos gintonics, mientras que la masa de votantes socialistas es, a día de hoy, eso, una masa, y con una mediad de edad que haría parecer chavalines a los senadores más longevos.

A esa masa socialista acrítica le resulta muy cómoda la estrategia sanchista de la negación, la insistencia, y las tramas interminables, porque no tiene la menor intención de entenderlas y seguirlas. Que siempre ha sido más fácil aprenderse un combo de palabras «bulo-fachosfera-ultraderecha» que leerse tropecientas páginas escritas en el siempre seductor y excitante idioma de los jueces.

El sanchismo, en fin, cree que puede aburrirnos a todos, que puede ganarnos el partido por hartazgo. Quizá la mejor manera de torcerle la mano sea redoblar nuestra insistencia en denunciar su insoportable hedor a trinque, incompetencia, y traición. Y revolvernos contra la pretensión sanchista de que la complejidad y la proliferación de tramas y subtramas, termine por vacunarnos contra nuestra capacidad de escándalo e indignación.

España está siendo saqueada por una banda. Pero nuestra historia, el cine clásico y la gran literatura nos enseñan que al final los malos pierden. Y entonces será el miedo y el rechinar de dientes en Ferraz.

La danza de los taurinos. Tres avisos y al corral no es nada, ¿verdad? mientras sigue la pandemia de recados.

Pablo Aguado

'..Hasta no hace mucho, ya no sé cuánto, un toro al corral era un estigma que hasta destrozaba carreras. Ahora el torero y el público lo asimilan y pasan. No se vio al sevillano destrozado ni abatido sino aceptándolo como un accidente posible y normal. Ni al público censurar como lo hacía antes. Todo vale. Buen nivel de una plaza que va a menos por días..'

La danza de los taurinos
Tres avisos y al corral no es nada, ¿verdad? mientras sigue la pandemia de recados

Ricardo Díaz-Manresa
Pues sigue sanisidro 26 con los habituales e increíbles llenazos con carteles que en otras plazas no atraerían a más de un cuarto de aforo. Y claro por eso no los anuncian en casi ninguna otra parte.

Ver los tendidos de LAS VENTAS y ver los de otras plazas es un abismo. Por ejemplo, el viernes en CÓRDOBA, cartel no de los cutres -algunos- de LAS VENTAS, y con interés por estar tres jóvenes con futuro -BORJA, VÍCTOR HERNÁNDEZ y MARCO PÉREZ- pues entrada deplorable en plaza y feria con historia y prestigio. Y encabezaba la terna ilusionante el tal BORJA JIMÉNEZ al que muchos proclaman figura, que no lo es y puede que lo sea en el futuro, pero ahora ni de lejos. Y una de las cualidades para hacerlo es atraer público cuando lo anuncian. Pues ya ven la experiencia. Y encima plaza cómoda, con asientos, lejos ya del incómodo cemento.

Y seguimos en MADRID con su aluvión de avisos (algunas tardes hasta 6 y a todo esto los de la tele diciendo estupideces como que están acortando las faenas…).

Y llegó lo que tenía que llegar : los tres avisos y el toro al corral. Le tocó a PABLO AGUADO. Había habido en días anteriores varios casos de dos avisos y rozando el tercero y después le dieron la oreja y hasta salió a hombros el premiado. Y todos tan contentos. Buen nivel.

Hasta no hace mucho, ya no sé cuánto, un toro al corral era un estigma que hasta destrozaba carreras. Ahora el torero y el público lo asimilan y pasan. No se vio al sevillano destrozado ni abatido sino aceptándolo como un accidente posible y normal. Ni al público censurar como lo hacía antes. Todo vale. Buen nivel de una plaza que va a menos por días.

Naturalmente sigue habiendo cosas bonitas, Por supuesto. Como que continúa arrasando la televisión, con cuatro autonómicas, cuatro, que transmiten el mismo día, la misma corrida de Madrid. Mucha pública y abierta. No lo recuerdan ni los más viejos del lugar. Muy importante para el futuro.

Bonito es ver a JOSE CARLOS VENEGAS venir a MADRID con el vestido blanco y oro con el que tomó la alternativa 11 años antes y que le está bien.

Más bonito todavía el gesto de MORANTE saliendo a hombros en JEREZ que pide le acerquen a la estatura de RAFAEL DE PAULA, inaugurada esa misma mañana, para saludarle y mostrarle su respeto.

También cosas increíbles de una sociedad perturbada.

Como escribir, y encima en un periódico, que en la presentación en LAS VENTAS de los libros de AVANCE TAURINO la gran ausente había sido la novia de ENRIQUE PONCE. Vaya cabeza y vaya caos mental. Pues así estamos.

Y ver al maestro del trío de TLMD vestido con el traje de comentarista un día, al siguiente con el de apoderado, y a continuación de nuevo de comentarista. Y el día de apoderado, cómo lo cuidó la cadena sacándolo mucho en el callejón. Ya puestos, ¿por qué no seguir opinando desde abajo?, ¡Independencia!. Pues no sé la falta que hace si su sustituto cumple bien y parece que no tiene intereses en el negocio. Pues vaya enchufe el del maestro con algún jefe de la emisora.

Y mientras tanto siguen anunciando festejos como si fueran de la Copa Chenel. Vale todo. La AYUSO pone a un equipo que al menos no sabe cuidar los detalles cuando, por otra parte, está claro que la decisión de transmitir en directo toda la feria es un gran éxito.

Y muy original el matrimonio de torera y torero que apodera a un novillero. Siempre juntos en el callejón. Como debe ser.

AvanceTaurino.com