la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 18 de octubre de 2026

De herradero por Tierra de Pinares: 'Toros de Brazuelas'

El ganadero Jesús Pérez, en plena faena. - Foto: DV

'..En el término de Alcazarén se encuentra la finca 'El Refugio'-La Carbonera', otrora dominio de los Luguillano, donde aprendieron a torear Jorge y David de la mano de su padre; el gran Clemente Castro 'Luguillano Grande'..'

De herradero por Tierra de Pinares

Bajo una incesante lluvia, se herraron 90 machos y hembras en la ganadería Toros de Brazuelas ante un buen número de amigos y aficionados

Los Luguillano

En el término de Alcazarén se encuentra la finca 'El Refugio-La Carbonera', otrora dominio de los Luguillano, donde aprendieron a torear Jorge y David de la mano de su padre; el gran Clemente Castro 'Luguillano Grande'.

Por allí andaban los dos hermanos invitados por Jesús Pérez Carbonero, el ganadero propietario del hierro 'Toros de Brazuelas', de origen Juan Pedro por las vías de El Montecillo-La Palmosilla y un añadido final de Lola del Yerro.

Un hierro inscrito en la Asociación de Ganaderías de Lidia, cuyo presidente es su vecino de Boecillo, el ganadero Íñigo Gamazo. Y por allí andaba anotando la 'oficialidad' del herradero el veterinario-ganadero salmantino y miembro de la junta directiva de esta entidad, Julián Escudero.

León de la Riva y Santonja

También saludamos al que fuera alcalde de Valladolid y buen aficionado, Javier León de la Riva y a su hijo Pablo, que llegó con Pablín, el pequeño de la familia que lleva la afición en la sangre.

No faltó, como viene siendo habitual en esta casa, el que fuera consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Junta de CyL, Gonzalo Santonja acompañado de su esposa María Antonia de Isabel. El catedrático bejarano hizo una gran labor en todos sus cometidos durante su mandato, y potenció la tauromaquia en todas sus formas y vertientes.

Lo último que consiguió fue el Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial del Toro Jubilo de Medinaceli; festejo tradicional tan perseguido con saña por los antitaurinos. Aprobado el 10 de junio de 2026, por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León.

También saludamos a Juan García Tejedor (Cope y La 8 Valladolid), cuyo hijo novillero estaba ayudando en las tareas al ganadero junto a otros amigos. Y a Pepe Estévez, quién cámara en ristre estaba grabando el herradero para el programa taurino Grana y Oro que dirige Carlos Martín Santoyo a través de Cyltv.

El Triángulo, nuevo hierro de encaste Vega-Villar

Hechas estas presentaciones de rigor, pasamos al herradero, donde se marcaron unos 90 animales procedentes de los dos hierros de la casa: el de procedencia Juan Pedro Domeqc, y uno adquirido recientemente de encaste Vega-Villar origen Paco Galache (Patas Blancas).

Registrado en la misma Asociación con el nombre de El Triángulo. "Ya hemos tentado alguna vaca de este encaste y salió muy buena -dijo el ganadero-. Pero hasta que no estemos consolidados con este nuevo hierro lo "vamos a quemar todo en casa"-remachó Pérez Carbonero.

La finca cacereña de 'Las Pedrizas' en Moraleja

El ganadero nos comentó que en la finca cacereña tiene vacas y crías de ambos hierros, además de ganado manso para carne. En total de ambas fincas reúne unos 1.200 animales, entre vacas, paridera, añojos, erales utreros y una corrida de toros para 2027.

Respecto a la temporada que acaba de finalizar, Jesús Pérez nos comentó: "Estamos muy satisfecho con lo lidiado: Cuatro novilladas (una de ellas en Las Ventas), una corrida de toros y la novillada que se correrá en el concurso de cortes de La Flecha en el próximo noviembre".

"Hemos visto -comentó el ganadero- una evolución en la ganadería que a nosotros nos hace pensar que vamos por el camino adecuado, y se han lidiado animales de mucha calidad".

Respecto a la próxima temporada nos decía lo siguiente:

"Tenemos cinco novilladas dispuestas y 13 cuatreños reseñados para una sola corrida de toros".

En el coso pucelano ya debutó con una novillada hace un par de años, pero le falta hacerlo con una corrida de toros

¿Y Valladolid para cuándo una corrida de toros?, le espetamos al ganadero!

"Para cuando diga la empresa, tenemos varias ofertas encima de la mesa, pero desde luego Valladolid es la que más me motiva".

Respecto a "tomar antigüedad" en Las Ventas, algo que no se consigue fácilmente, ya lo hizo en 2022. Desde la época de los Molero, ningún ganadero vallisoletano lo había conseguido. Jesús Pérez se mostraba orgulloso:

"Pues sí, porque además de tomar antigüedad, estamos repitiendo todos los años. O sea, que eso se supone que las cosas las estamos haciendo con ciertas garantías".

La fiesta campera continuó con una comida multitudinaria para las decenas de aficionados que se dieron cita en este acto ganadero tan importante para una ganadería como es el herradero: el carnet de identidad de los animales. ¡Suerte ganadero!



De Burgos Bengoetxea en el Betis - Barcelona / por Alberto Cosín

Arbitró el llorón nacido en Bilbao del comité vasco. 
En el VAR estuvo Del Cerro Grande.

'..Es un personaje funesto que ojalá no volviéramos a ver arbitrando. Basta ya. No iba a permitir romper su gran porcentaje de victorias arbitrando al Barça. Por supuesto, tuvo su ayuda desde el VAR. Todos a una..'

De Burgos Bengoetxea en el Betis - Barcelona

Alberto Cosín
Una golfada tras otra. No tiene fin. El lágrimas de cocodrilo debería quedarse sin trabajo del silbato después de tantos años siendo un total sinvergüenza en el terreno de juego y últimamente también en las salas de prensa. No tiene otro nombre. Es un personaje funesto que ojalá no volviéramos a ver arbitrando. Basta ya. No iba a permitir romper su gran porcentaje de victorias arbitrando al Barça. Por supuesto, tuvo su ayuda desde el VAR. Todos a una.

En el 1-2 de Rodri en un córner hay una clara falta de Cubarsí que se apoya y no deja saltar al zaguero que está junto al autor del tanto culé. Agua.

En el VAR rebobinaron hasta el Real Betis de Lopera para ver una mano de Cucho, que es empujado por un defensa culé, y así anular el 2-2 de los verdiblancos unos instantes después.

En el 1-3 visitante hay un juego peligroso de Fermín no señalado. Nada.

Tras el 2-3 verdiblanco expulsó a Bernal por una tangana con Lamine que inició el español. Roja para el bético por un toque en la cabeza del extremo, no en la cara adonde se llevó las manos, y amarilla para el culé. A ver, ¿qué se pensaban, que se iba a quedar Lamine sin Barcelona - Real Madrid? El CTA y el impresentable presidente de la Liga dan directrices muy claras y sencillas.

También vieron amarilla Bellerín, Diego Llorente y Fermín.

El llorón, EN SU SALSA, CUMPLIENDO ÓRDENES Y GANÁNDOSE EL SUELDO DE FORMA INDIGNA.

Cerrar España / por Rafael Nieto



'..La decisión de cerrar (ya veremos si temporalmente o ya para siempre) la estación de Metro de Sol nos pone ante la evidencia de lo que ocurre cuando las instituciones públicas deciden claudicar ante la barbarie y la sinrazón..'

Cerrar España

Rafael Nieto
La decisión de cerrar (ya veremos si temporalmente o ya para siempre) la estación de Metro de Sol nos pone ante la evidencia de lo que ocurre cuando las instituciones públicas deciden claudicar ante la barbarie y la sinrazón. Se cierra la estación ante el riesgo de que los usuarios puedan contraer enfermedades ya que, al parecer, se vienen filtrando al subsuelo los restos orgánicos (mejor no entrar en detalles) procedentes de los acampados en el kilómetro cero. Como ven, absoluta una maravilla. Un ejemplo de desarrollo, de civismo, de orden y de justicia, todo en uno.

Las cientos de miles de personas que pasan a diario por la estación de Metro de Sol tendrán que entender que el derecho a la okupación (inexistente) de los acampados exige que ellos cambien su itinerario para ir al trabajo o a estudiar. Tendrán que buscar combinaciones alternativas, o coger un autobús, porque los acampados han convertido la plaza en una especie de parque de atracciones cutre con piscina al aire libre, tiendas, puestos ambulantes de comida, perros, gallinas y todo tipo de objetos imaginables. Es lo que tiene la libertad.

Cuando en España existían la ley y la justicia, y los cargos públicos estaban verdaderamente expuestos al control diario de la opinión pública, una situación de okupación ilegal de una plaza pública en Madrid (ya no digamos de la más popular y conocida de todas) se resolvía en menos de veinticuatro horas. En nada afectaba la filiación ideológica o partidista del alcalde de la ciudad o del Delegado del Gobierno: se daba una orden de desalojo, y los okupas eran enviados, pacífica o violentamente, a sus respectivas casas. Ahora ya no.

El actual alcalde de Madrid, que es del PP, echa la culpa de la inacción al Delegado del Gobierno, que es del PSOE; quien, a su vez, acusa a la presidenta regional, que es también del PP; la cual hace reproches al presidente del Gobierno, que es del PSOE. Y mientras ellos se acusan, la ciudadanía tiene que dejar de pasear por sus barrios, los comerciantes de Sol empiezan a plantearse el cierre o la mudanza, y los viajeros del Metro se tienen que buscar la vida si no quieren fallecer contaminados por amoniaco procedente de los orines.

Esto es claudicar de los deberes y responsabilidades de los cargos públicos. Esto es renunciar a ejercer derechos y obligaciones. Esto es abandonar a los ciudadanos. Esto es permitir la comisión de delitos que afectan gravemente a los derechos fundamentales de las personas. Esto es, en suma, corromper la democracia y el Estado de Derecho como no ha ocurrido en España desde hace décadas. Y de esto hay básicamente dos culpables y responsables: el Partido Socialista y el Partido Popular. Da igual cuando usted lea esto.

No parece, sin embargo, que los cargos antes citados se den por aludidos. A lo más que llegan es a insultarse con denuedo en las redes sociales, para regocijo de los votantes de sus partidos. Todo seguirá, por tanto, igual. Con la Puerta del Sol llena de mierda, con los acampados bañándose sin jabón en su improvisada piscina, con los comerciantes desesperados porque no entra un cliente desde hace semanas, y con los niveles de amoniaco creciendo sin límite por la acumulación de deshechos orgánicos. Pensándolo bien, quizá una buena solución para este momento sería, sencillamente, cerrar España.

Morante cierra su temporada en Zaragoza entre una monumental bronca por negarse a torear


El torero sevillano cerró su temporada 2026 con una amarga despedida en la plaza de La Misericordia, donde la protesta de los tendidos contrastó con los momentos de gran torería que había dejado en su primera comparecencia.

El torero sevillano patina en su segunda tarde en la Misericordia con un segundo toro mediocre que no quiso ni torear y provoca la bronca del público

Paula Marco
Morante de la Puebla puso punto final a su temporada 2026 en medio de una sonora bronca en la plaza de toros de La Misericordia de Zaragoza. El diestro sevillano, uno de los grandes protagonistas del año taurino, encontró una despedida muy distinta a la que seguramente habría imaginado, con un público que manifestó abiertamente su descontento.

La segunda comparecencia de Morante en la Feria del Pilar terminó dejando una imagen amarga, aunque también una reflexión inevitable: la protesta, como el triunfo, forma parte de la historia del toreo. Ni siquiera las grandes figuras están exentas del juicio de los tendidos, donde cada tarde representa un examen diferente.

La corrida estuvo condicionada por las deficiencias del ganado. En el primer turno de Morante fueron devueltos dos ejemplares por falta de fuerzas antes de que saliera un segundo sobrero de Román Sorando. Pese a las dificultades, el sevillano consiguió algunos momentos estimables y recibió una ovación.

El episodio más controvertido llegó con el cuarto, un toro de Garcigrande ante el que Morante decidió abreviar su actuación. Su actitud provocó una reacción especialmente dura de los tendidos, con gritos de protesta y lanzamiento de almohadillas. El torero abandonó el ruedo entre una fuerte bronca, en una despedida que terminó por eclipsar buena parte de lo sucedido durante la corrida.

La otra cara de la jornada la protagonizó Iker Fernández «El Mene», quien tomó la alternativa de manos de Morante, con Diego Urdiales como testigo. El joven aragonés cortó una oreja al toro de su doctorado, dejando una actuación esperanzadora ante sus paisanos. Urdiales, por su parte, mostró oficio y disposición, aunque las limitaciones de su lote impidieron que alcanzara el triunfo.

El festejo dejó así dos imágenes contrapuestas: la ilusión de un nuevo matador que comienza su trayectoria y la despedida entre protestas de una figura consagrada. Una tarde en la que también quedó de manifiesto la importancia del ganado y su influencia decisiva en el desarrollo del espectáculo.

Morante cierra de esta manera su campaña de 2026 con una bronca que no borra los momentos de torería que ha ofrecido durante la temporada, pero que tampoco puede ignorarse. Porque la grandeza del toreo también exige aceptar sus tardes difíciles, incluso cuando el protagonista es uno de los artistas más importantes de su generación.

Ficha del festejo: Plaza de La Misericordia, Zaragoza. Sábado 17 de octubre de 2026. Lleno de «no hay billetes». Morante de la Puebla, ovación con saludos y fuerte bronca; Diego Urdiales, ovación tras aviso y silencio; El Mene, oreja y silencio.

¡Arde París! ¡Arde Francia!


Destrucción, saqueos y violencia contra la Policía en Francia: «Ha sido promovido por el islamoizquierdismo. El país ya es un Estado fallido»

El primer ministro de Francia, Sebastian Lecornu, ha informado a última hora de este sábado que los disturbios provocados por la violencia de la extrema izquierda en las movilizaciones que denuncian la mala situación de la educación pública, el elevado coste de la vida, entre otras reivindicaciones, se han saldado con más de 1.200 detenciones y un total de 150 policías heridos.

En una rueda de prensa celebrada a última hora, ha informado a los medios de comunicación desplegados de las más de 1.200 detenciones y a las que ha relacionado con «perfiles extremadamente peligrosos». Asimismo, ha tachado de «milagro» el hecho de que el balance de heridos no sea «más grave» del anunciado, fijado en 150 policías heridos en todo el país y dada la naturaleza de las protestas.

De este modo, ha aprovechado para acusar a La Francia Insumisa, formación liderada por el político de ultraizquierda Jean-Luc Mélenchon, de «estar del lado de los alborotadores».

«O se está del lado de la República —y, por tanto, de las fuerzas del orden, de quienes protegen a las personas y sus bienes y hacen cumplir la ley— o del lado de los alborotadores», ha aseverado durante una visita a los agentes desplegados en el centro de París.

Ante una jornada de protestas salpicada por incidentes violentos, el primer ministro ha insistido en que «ha llegado el momento de elegir bando», dirigiéndose directamente al partido de Mélenchon, con el que mantiene un enconado enfrentamiento desde el inicio de las movilizaciones y en vista de las próximas elecciones previstas para abril y mayo de 2027.

Por su parte, Marine Le Pen también ha señalado al partido de Melénchon. «Las reivindicaciones sociales legítimas han sido una vez más tomadas como rehenes por la extrema izquierda y los discursos de los diputados de Jean-Luc Mélenchon, que, al legitimar la violencia, al considerar el orden como una opresión y el desorden como un derecho, buscan precipitar al país en el caos», ha aseverado.


«Frente a esta estrategia incendiaria, los franceses, que ya no pueden más con estar atrapados entre la austeridad y el mazazo fiscal del poder y los activistas de la insurrección, deben resistir unos meses más. Los liberaremos de las políticas tóxicas macronistas y los protegeremos de la violencia de la extrema izquierda», ha añadido.

Jaén.- El Fandi, Emilio de Justo y David de Miranda ponen un broche apoteósico a San Lucas

EL Fandi se despidió tras la lidia de su segundo toro para viajar a Perú para actuar en la feria de Acho-Lima

Triunfal tarde con El Fandi, Emilio de Justo y David de Miranda ponen un broche apoteósico en la Feria de San Lucas

El Fandi puso pronto a hervir La Alameda. Abrió plaza con largas cambiadas de rodillas, un quite por lopecinas y un vibrante tercio de banderillas, antes de imponerse con la muleta a las embestidas desiguales del primero. La faena tuvo entrega, variedad y buen tono por ambas manos, suficiente para cortar una oreja. La gran explosión llegó en el cuarto. Volvió a recibir de rodillas y protagonizó un tercio de banderillas de enorme emoción, incluso después de sufrir una fea voltereta en el cuarto par. Se repuso con raza, inició también de rodillas la faena y formó un auténtico alboroto a base de recursos, capacidad y entrega. Tras estocada y descabello, paseó dos orejas y rabo bajo el clamor del público, que lo despidió antes de que emprendiera viaje hacia Perú.

También tuvo una tarde de enorme rotundidad Emilio de Justo. Frente al segundo, que llegó a saltar al callejón, dejó una faena de mando, emoción y medida, exprimiendo al toro por ambos pitones hasta cortar una oreja con petición de la segunda. En el quinto subió todavía más el listón. Se fue a portagayola y después cuajó una faena completa ante un excelente toro de El Parralejo, ligando tandas de mucha profundidad por ambos lados. La estocada culminó una obra de premio grande: dos orejas y rabo, mientras el toro fue distinguido con la vuelta al ruedo.

David de Miranda completó el tono triunfal del festejo con dos actuaciones de mucha firmeza. En el tercero ya había dejado un quite por chicuelinas de enorme ajuste y una faena de mando, exposición y buen trazo, iniciada de rodillas y rematada por mondeñinas. Una gran estocada le puso en las manos una oreja, con fuerte petición de la segunda. Cerró la feria ante un sexto de 600 kilos, al que toreó con poder, mano baja y buen pulso antes de acortar distancias en el tramo final. Otra estocada le valió dos orejas y puso el cierre a una tarde apoteósica.

José Caballero, el primer ilustrador del 'Llanto por Ignacio Sánchez Mejías' / por Andrés Amorós

Extracto de una ilustración de José Caballero para el libro 'Llanto por Ignacio Sánchez Mejías'. Editorial Cruz y Raya. Madrid. 1935José Caballero

Tuvo la fortuna y el mérito de ser amigo de muchos personajes de primera categoría. Todos ellos mantuvieron siempre el gran cariño que por él sentían.

 José Caballero, el primer ilustrador del 'Llanto por Ignacio Sánchez Mejías'

Andrés Amorós
El Debate / 17 Dic. 2026
Afines de 2025, se ha inaugurado en el Museo de Huelva una muestra de José Caballero, titulada Algo camina hacia el infinito: abre simbólicamente la vuelta a su ciudad natal del legado de este pintor, como anticipo de la conmemoración del centenario de la Generación del 27.

A la estética del 27 pertenecen claramente grandes pintores como Ramón Gaya, Benjamín Palencia, Maruja Mallo, Gregorio Prieto, Manuel Ángeles Ortiz, Ángeles Santos Torroella, Cossío, Bores, el humorista Martínez de León, el poeta Moreno Villa…

Se debe añadir a esta lista el nombre de José Caballero. En sentido estricto, no formaba parte de esa generación, por las fechas de su biografía, como él mismo precisó:

«No pude pertenecer a la generación del 27, cuando todavía tenía once años».

En realidad, estuvo muy próximo a ella, mantuvo gran amistad y colaboró con artistas y poetas de aquel momento: Lorca, Alberti, Bergamín, Neruda, Luis Buñuel, Miguel Hernández…

Desde muy niño –los cuatro años, según la leyenda familiar– sorprendió a todos por su innata facilidad para el dibujo. Lo reconocía él mismo, como una seña de identidad suya:

«Mi deseo de asombrar se manifestó y desde entonces busqué todas las ocasiones posibles para manifestarlo».

José Caballero fue discípulo de Daniel Vázquez Díaz, cuando pintaba éste los murales de La Rábida. Años después, el maestro lo recordaba así:

Fotografía de García Lorca dedicada para José Caballero.
Fundación José Caballero

«Un día llegó a mi estudio aquel joven que conocí en La Rábida, venía decidido a empezar sus estudios de pintura. En sus primeros dibujos, por él olvidados, pero inolvidables para aquellos que saben valorar la expresividad de una lírica y el terciopelo de una sombra, veía yo el nacimiento del pintor. Su gran temperamento inquieto es un insaciable afán renovador, que busca en todos los caminos donde su sensibilidad se nutre y se manifiesta en el divino goce de encontrar imágenes nuevas. Porque en José Caballero existió siempre el regusto de lo experimental».

También le influyeron mucho Picasso, Torres García, Alberto Sánchez… Siempre le atrajo la búsqueda, la libertad estética:

«No me lo he propuesto, pero siempre he estado en la vanguardia».

Probablemente, fue Luis Buñuel el que le puso en contacto con la pintura de Max Ernst y con el surrealismo.

En 1932, participó en una exposición surrealista, en el Ateneo de Sevilla: por el escándalo que causó, la muestra se cerró al día siguiente de la inauguración.

También en Sevilla, realizó una sesión vanguardista, con el poeta Adriano del Valle. Mientras Caballero hacía dibujos en dos pizarras, Adriano escandalizó al público, recitando estos versos:

«Como soy un poeta surrealista,
tan original y tan nuevo,
ahora mismo me agacho y pongo un huevo».

Sin embargo, José Caballero, igual que tantos otros, no se quedó en esas provocaciones juveniles. Eso sí, la experimentación, la búsqueda constante fue la línea conductora de su estilo.

En síntesis, rápida, podemos decir que fue pasando del surrealismo al expresionismo y, luego, a la abstracción. De ahí, a la pintura matérica, usando maderas, cuerdas, tornillos… En su etapa geométrica, sintió especial atracción por el círculo, como símbolo de la constante evolución del universo. Le influyó también la caligrafía oriental…

Se alineó siempre con los «descubridores», más que con los «perfeccionadores». Quizá el resumen de su estilo de madurez puede ser un expresionismo abstracto, no muy lejano de algunos pintores norteamericanos, pero de fuerte raíz andaluza.

José Caballero se había dado a conocer en 1932, con sólo diecisiete años, al pintar un telón para un montaje de la Historia de un soldado, de Stravinski, que tuvo lugar en la Residencia de Estudiantes.

Un par de años después visitó, con Luis Cernuda, los pueblos de Huelva, dentro de las actividades de las Misiones Pedagógicas.

También en 1934, entró a formar parte del grupo de teatro universitario La Barraca, la gran ilusión de García Lorca. Según parece, Federico apreciaba mucho la facilidad con la que el joven pintor solucionaba los mil problemas que solían presentarse durante el montaje, en un teatro itinerante.

Además, Lorca le encargó la escenografía y el vestuario de El caballero de Olmedo; luego, los de El burlador de Sevilla. En La Barraca, se consolidó la amistad del poeta y el pintor.

Federico valoraba mucho a su joven amigo, que le había ayudado a ver la escenografía como una «poesía visual»:

«Las magníficas dotes plásticas de José Caballero y su profunda imaginación poética me hacen esperar el luminoso fruto de un gran pintor andaluz».

También colaboró Caballero en revistas memorables, dentro de nuestra historia literaria: Cruz y Raya, de José Bergamín, y Caballo verde para la poesía, de Pablo Neruda.

Como es bien sabido, la permanente inquietud de Ignacio Sánchez Mejías le hizo volver a los ruedos en 1934, con más de cuarenta años y escasas facultades físicas. Una serie de desgraciadas coincidencias le llevaron a torear en Manzanares, el 13 de agosto: esa tarde, el toro Granadino lo hirió mortalmente.

A Sánchez Mejías lo cantaron sus amigos poetas: Rafael Alberti, Gerardo Diego, Miguel Hernández, José María de Cossío… Y, sobre todos, Federico García Lorca: el Llanto por Ignacio Sánchez Mejías es, sin duda, el mejor poema fúnebre de la literatura española, junto con las Coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique.

Profundamente afectado por la muerte de su amigo Ignacio, Federico debió de empezar a escribir el poema en seguida, ese mismo mes de agosto de 1934. El manuscrito del poema, ya concluido, que regaló a José María de Cossío, está fechado en octubre. De enero a marzo de 1935, Cruz y Raya anunció que el poema estaba ya «en prensa».

Decidió Lorca encargarle las ilustraciones del libro a su joven amigo José Caballero. Sabemos que le dio cuidadosas instrucciones. Quiso que, en la cubierta, apareciera un retrato de Ignacio con una orla de flores, frutos, trastos de torear y varios rótulos. Ante todo, varios nombres de ciudades: Sevilla, donde nació Ignacio; Madrid y Méjico, donde triunfó; Pontevedra, donde se retiró por segunda vez; Cádiz, donde reapareció; Manzanares, donde fue herido.

Arriba, junto a un sol y a unos angelitos, la inscripción: «Lo mató un toro de la ganadería de Ayala». Sin duda, quiso evitar el poeta la mención del nombre del toro, que coincidía con su ciudad natal: Granadino.

En la base del retrato, otros angelitos sostienen una cartela: «Lo recogió la Blanca Paloma» (es decir, la Virgen del Rocío). Sustituye a lo que primero había pensado el poeta: «Lo recogió la Venus Tartesia».

No se limitan a ésa las colaboraciones de José Caballero con Federico García Lorca: ya le había encargado el cartel de Yerma. En 1935, también, los figurines y decorados para el estreno de Bodas de sangre, en Barcelona. Y, al año siguiente, estaba previsto que colaborara en el estreno de La casa de Bernarda Alba, que no llegó a realizarse.

Cartel de José Caballero para la obra 'Yerma', de García Lorca. El cartel aparece firmado por José Caballero y su amigo Juan Antonio Morales, cada uno de ellos hizo un cartel propio, pero en ambos carteles firmaron los dos.Fundación José Caballero

En la Fundación José Caballero, he visto una fotografía en las que están los dos, el poeta y el pintor, en una verbena madrileña, con varios amigos: Eduardo Ugarte, codirector de La Barraca; el crítico musical Adolfo Salazar; el torero Pepe Amorós; Rafael R. Rapún, pareja entonces de Federico.

En otras fotografías, aparecen los dos junto a muchas otras figuras del 27: Luis Cernuda, Adriano del Valle, Pepín Bello, Gustavo Pittaluga, Guillermo de Torre, María Teresa León, Santiago Ontañon, Maruja Mallo, Pilar López, Edgar Neville…

También he podido ver allí varios dibujos de Lorca, bastantes textos autógrafos, muchos libros dedicados…

José Caballero nunca logró superar su dolor por el asesinato de Federico. Varios amigos comunes han contado que seguía hablando de su amigo en presente, como si continuara vivo…

Mantuvo siempre la amistad con la familia del poeta. En la posguerra, además, colaboró en varias representaciones, ediciones y homenajes a su gran amigo: durante el franquismo, el montaje de Yerma, en el Festival de Spoleto y en Madrid; el montaje de Bodas de sangre, también en Madrid.

Decorado de José Caballero para la obra 'Bodas de Sangre'José Caballero

José Caballero sintió toda su vida una gran pasión por la Tauromaquia, desde el punto de vista artístico:

«Mi afición a los toros me parece una cosa de toda la vida. Creo que nací viendo toros, de la misma forma que se me ocurre que nunca aprendí a nadar, que vine al mundo sabiendo hacerlo. La estética de la Fiesta es algo que va conmigo; soy protaurino, con la misma intensidad con que amo el mar».

No me sorprende que, entre sus toreros preferidos, estuvieran diestros de la línea esteticista, como Chicuelo y Cagancho; tampoco, que en 1989 hiciera los grabados para una preciosa edición del libro Al toro, de su gran amigo José Bergamín, que lo definió, con su habitual agudeza, como «banderillero de la pintura»:

«Una especie de enamoramiento del color… La línea le parece fácil a este banderillero de la pintura… Cuando traza un escenario teatral, está realizando sencillamente una escultura y arquitectura admirables».

De joven, incluso, José Caballero llegó a soñar con ser torero. Cuando se lo contó a García Lorca, éste le contestó:

«Tú, como mucho, llegarías a banderillero y te llamarías Pepito Lagarto».

Así le llaman Federico y Alfonso Buñuel (el arquitecto, hermano de Luis, el cineasta), en una postal que se conserva en la Fundación.

En el libro La aventura de la creación, que recoge escritos de José Caballero, se incluyen algunas anécdotas taurinas muy curiosas. Descubrió el mundo de los toros con don Federico, el padre de García Lorca. Le enseñaron los secretos de la lidia el torero Pepe Amorós, que formaba parte de la tertulia de Lorca, y Eduardo Ugarte, un gran aficionado.

Una vez, Lorca quiso que el pintor le acompañara a una corrida a la que había invitado a Luis Buñuel, «que era completamente negado para esto de los toros».

La guerra civil destruyó –según José Caballero– un mundo «de alegría y desenfado». Al concluir, pasó él una etapa muy difícil, llegó a dejar de pintar. Se ganaba la vida entonces creando los decorados de algunas películas y hasta de espectáculos folclóricos de Lola Flores, Concha Piquer, Juanita Reina…

También, daba clases de dibujo y pintura: tuvo fama de ser buen maestro. En su estudio madrileño, enseñó a pintar a no pocos personajes conocidos, aficionados al arte.

Una anécdota curiosa: uno de esos alumnos fue el diestro Antonio Bienvenida. Entre los documentos que se conservan en la Fundación, he podido ver una acuarela, nada realista, que pintó Antonio: sintetiza con alegres manchas de color la imagen de un torero, con el capote. Lleva la fecha y esta dedicatoria:

«A Pepe Caballero, mi gran maestro y mi admirado amigo».

Desde los años cincuenta, había vuelto a pintar: ganó premios, alcanzó reconocimiento internacional en las exposiciones individuales y colectivas; ilustró libros de José Hierro (Quinta del 42) y de Caballero Bonald; conoció a Picasso y a Joan Miró.

Volvió a encontrarse entonces con Rafael Alberti y con Pablo Neruda, sus amigos de juventud. Los dos escribieron textos poéticos, para los catálogos de sus exposiciones.

En Roma, en 1970, Rafael le dedicó un poema nostálgico:

«Un andaluz febril y vagabundo
por espacios perdidos… y, además, otras cosas
que no he podido ver ni puedo todavía
porque vivo muy lejos».

Pablo Neruda le dedicó otro poema, en el que une el afecto personal con lo pictórico. Se titula A José Caballero, desde entonces:

«¿Por qué no veo al pintor terrestre y celestial,
con una mano en la tristeza
y la otra mano, en la luz?
A ése lo veo.
Tal vez más entrado en la tierra,
en el color, en el silencio,
enamorado, anaranjado,
viviendo un sol sobreviviente.
Así es.
A través de él veo la vida
que dejé de ver para nunca».

La obra pictórica de José Caballero es muy amplia. Muestra siempre una permanente inquietud renovadora, al margen de cualquier manierismo académico. Solía decir que le habría gustado saber pintar como Velázquez pero que acabó pintando en la línea de Goya.

Tuvo la fortuna y el mérito de ser amigo de muchos personajes de primera categoría. Todos ellos mantuvieron siempre el gran cariño que por él sentían. Además de estimar su pintura, todos lo querían: por algo sería…

Aunque la obra de José Caballero sea tan amplia, su recuerdo quedará siempre unido a las ilustraciones que hizo, de jovencillo, para la primera edición del Llanto por Ignacio Sánchez Mejías.

Gracias a la amistad y a la visión de García Lorca, un joven pintor andaluz de sólo veinte años tuvo la oportunidad de unir su arte a un poema que iba a alcanzar resonancia universal.

A José Caballero le gustaba repetir una preciosa y certera sentencia de su amigo Federico:

«Sólo el misterio nos hace vivir, sólo el misterio».