la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 8 de octubre de 2026

La última oportunidad de salvar España / por Irene González


'..Es posible reconducir el suicidio nacional a un camino de prosperidad y justicia para los españoles de toda condición, especialmente el trabajador. Pero el camino de salvación de España y reconstrucción de la clase media, la industria, el sector primario y las familias pasa inexorablemente por un camino nacional donde la prioridad sea proteger al pueblo español y la prioridad de su prosperidad..'

 La última oportunidad de salvar España

Lo que se haga los próximos meses determinará el rumbo de nuestra historia

Irene González
Ha llegado la hora. No es momento para la duda, el miedo o la cobardía. No estamos ante un cambio de Gobierno, ni un fin de ciclo político, sino ante algo de mayor trascendencia ante la última vez que votaremos siendo los españoles mayoría, la última oportunidad de salvar España. Después de cinco décadas en las que el destino de nuestra patria ha sido secuestrado por sus enemigos y dirigido al precipicio; en las que las fuerzas disgregadoras de la nación, izquierda y secesionismos subestatales, han gobernado; en las que los cobardes y traidores han ocupado el Gobierno sin molestar a los anteriores cuando se apartaron, sin que jamás ejerciesen un poder para el bien común de la nación. Después de décadas de un líquido amniótico que ha narcotizado a las generaciones que me preceden, que ha subyugado a un pueblo español al PSOE al considerarlo la institución estatal mediática y política incuestionable, sin distinguir entre España y su secuestrador, al fin ha llegado la hora de que pueda evitarse la destrucción nacional y social del pueblo español en el que nos ha embarcado la clase política del régimen.

El socialismo desaparece en Europa

Como esas raras ocasiones en las que la naturaleza se alinea, el 29 de noviembre se abre una pequeña rendija de oportunidad para acabar con el PSOE y enviarlo al vertedero de la historia durante décadas, quizá por siempre. Esa posibilidad histórica pasa necesariamente por varias fases, la primera es que el partido socialista quede tercera fuerza por detrás de VOX. Les guste o no. Son matemáticas. Y sí, esto es posible, deseable y bueno para España. Ninguna encuesta lo apunta. Ninguna expectativa lo contempla, pero yo no estoy aquí para comentar lo que otros esperan que suceda, sino para construir esa realidad, a decirles que sí pueden hacer algo para salvar España. Vengo a hablar de la medicina que necesita nuestro país y no del apego patológico a su enfermedad por los derrotistas que creen que no se puede, que los malos tienen demasiado poder. En el resto de Europa los socialistas han desaparecido o menguado su existencia en los parlamentos cuando la situación de descomposición era ya irreversible. Si desapareció en Francia puede suceder en cualquier lugar. En España sólo podemos evitar la guerra (no) civil étnica dirigida por la extrema izquierda globalista que sufre ahora el país vecino si enviamos a la irrelevancia política al PSOE antes de que se consume nuestro reemplazo por la inmigración masiva. Y no va a haber otras elecciones antes de que se organicen y nacionalicen a otros millones acabando así con la existencia del pueblo español.

Es posible reconducir el suicidio nacional a un camino de prosperidad y justicia para los españoles de toda condición, especialmente el trabajador. Pero el camino de salvación de España y reconstrucción de la clase media, la industria, el sector primario y las familias pasa inexorablemente por un camino nacional donde la prioridad sea proteger al pueblo español y la prioridad de su prosperidad.

Jesús Enrique Colombo, ante su encerrona en Cajabamba y su regreso a Lima: «Serán dos días para agradecerle a Perú todo lo que me ha dado»

Colombo, en la pasada Feria de San Isidro. © Luis Sánchez Olmedo


Pablo López Rioboo
Cultoro.es / Madrid, 8 Oct. 2026
Jesús Enrique Colombo afronta uno de los tramos más importantes de su temporada americana. El torero venezolano se encerrará el próximo domingo, 11 de octubre, con seis toros en la Monumental Plaza de Toros «Germán Contreras Jara» de Cajabamba, dentro de la Feria Internacional Virgen del Rosario, antes de afrontar otro compromiso de máxima responsabilidad en Lima, donde está anunciado el 18 de octubre en la Feria del Señor de los Milagros. Dos citas que confirman su estrecha vinculación con Perú, un país al que llegó siendo prácticamente un niño y en el que ha encontrado una de las grandes bases de su carrera.


En conversación con Cultoro, Colombo analiza ambos compromisos, reivindica el protagonismo de los toreros banderilleros y descubre una nueva faceta de su vida: la de ganadero. El venezolano ha adquirido una punta de cincuenta vacas en Colombia con la intención de trasladar en el futuro su proyecto ganadero a su país natal, donde confía en que la tauromaquia recupere el protagonismo de otras épocas.


—Después de cerrar tu temporada europea, afrontas una encerrona con seis toros en Cajabamba. ¿Qué significa este reto para ti?

—Es una actuación muy especial y que me ilusiona muchísimo. Encerrarme con seis toros en Cajabamba es un reto muy bonito. Tengo que agradecerle a Perú todo lo que me ha dado desde niño, ese cobijo y ese cariño que siempre he encontrado allí. Y qué mejor manera de celebrarlo que encerrándome con seis toros en una plaza en la que siempre he tenido suerte y que considero una de las mejores de Perú.

—Perú se ha convertido en una de las grandes potencias taurinas de América, con un número muy importante de plazas y festejos. ¿Cómo has vivido esa evolución?

—Mi padre fue un torero que toreó muchísimo en Perú y me llevó allí desde muy niño. Él siempre tuvo la visión de que Perú iba a convertirse en una potencia taurina, y no se equivocó.

Llegué a Perú con doce años para torear y desde entonces no he dejado de volver ni un solo año. Es un país que me trata como a un torero más de allí. Tengo la fortuna de estar viviendo un momento muy bonito, de encontrarme anunciado en las mejores ferias y de sentir el cariño de los aficionados.

Llevo muchos años disfrutando de esa relación y siempre me ilusiona regresar a sus plazas.


—Para la encerrona de Cajabamba se ha planteado un encierro con toros de distintas ganaderías, incluso con presencia de ganado español. ¿Qué puedes adelantarnos?

—Sí, habrá un toro de la ganadería española de Polo Sáiz y también toros de ganaderías como Paiján o Puerto de San Luis, entre otras. Estamos terminando de definir algunas de las ganaderías que participarán en la encerrona.

Lo importante es que será una tarde con toros de distintas procedencias, algo que también hace más atractivo el reto de encerrarme con seis.

—Y apenas unos días después llegará Lima, una de las plazas con mayor personalidad de toda América. Además, vienes de conseguir allí una salida a hombros.

—Llevo cinco o seis años seguidos toreando en Acho y siempre he tenido mucha suerte. La afición me quiere muchísimo. Hasta el año pasado había cortado orejas, pero todavía no había conseguido salir a hombros. El año pasado pude hacerlo por primera vez y fue algo muy importante para mí.

Me ilusiona muchísimo regresar el próximo 17 de octubre. Acho es una plaza con una personalidad extraordinaria, una de esas plazas que tienen algo especial.

—¿Qué hace tan diferente a la plaza de Acho?

—Para mí tiene una semejanza con Sevilla por el silencio, por su personalidad y por el gusto que tiene por el buen toreo.

Es una plaza que siempre ha tenido muchísimo prestigio. Para los toreros antiguos era una de las preferidas de la temporada americana y sigue conservando ese carácter. Estar anunciado allí siempre es una ilusión.

—En Lima compartirás cartel con El Fandi e Ismael Martín, recuperando un tipo de terna que históricamente ha tenido mucho tirón en América: la de los toreros banderilleros.

—Sí, vuelve el cartel de los banderilleros a Lima. Es un cartel que ya se ha dado en algunas plazas de América, pero no en Acho.

Volver a coincidir con el maestro El Fandi e Ismael Martín, con toros de Montalvo, es una maravilla. Me ilusiona mucho que se recupere este tipo de carteles y, especialmente, hacerlo en una plaza con tanta personalidad.

Para mí será una tarde con un mensaje especial de agradecimiento a la afición. Tengo que dar la cara y quiero volver a salir a hombros.


—Durante muchos años, los carteles de banderilleros fueron uno de los grandes atractivos de las ferias americanas. ¿Crees que deberían recuperar ese protagonismo?

—Creo que deberían estar en casi todas las ferias. Son carteles que transmiten mucha alegría, mucha emoción y mucha verdad.

Los toreros banderilleros somos toreros muy completos. Podemos hacer una gran faena de muleta, torear bien con el capote, banderillear y poner de acuerdo a todo el mundo.

Históricamente, estos carteles han tenido muchísimo éxito. Eran capaces de levantar tardes y de dar una enorme importancia a determinados festejos.

Este año también se ha visto en España que siguen funcionando. He podido compartir cartel con algunos de mis compañeros y triunfar junto a ellos. Creo que merecen tener su sitio en las ferias y que es muy positivo que vuelvan a recuperarse.

—Sin embargo, en ocasiones parece que al torero que pone banderillas se le encasilla en un concepto determinado, cuando cada uno tiene su propia personalidad artística. ¿Crees que existe cierta infravaloración?

—Es algo muy complejo. Cada torero tiene su manera de torear con el capote, con la muleta y también con las banderillas. Es una suerte muy personal y muy difícil.

Banderillear todos los toros y conseguir que haya espectáculo en cada uno de ellos es algo tremendamente complicado. Con la muleta puedes encontrarte un toro que se venga abajo y tienes que buscar la manera de mantenerlo, o uno que suelte la cara y debes corregir esa embestida.

Pero con las banderillas tienes que intentar ofrecer siempre la misma pulcritud y el mismo espectáculo, independientemente de cómo sea el toro.

A veces eso se infravalora. Cuando un torero que ha dejado de banderillear vuelve a hacerlo, normalmente busca un toro que reúna las condiciones adecuadas. Nosotros, en cambio, tenemos que banderillear todos los toros, embistan como embistan.

Ahí está la verdadera dificultad: buscar el lucimiento con cualquier tipo de toro. No todos embisten igual y no siempre es fácil conseguirlo. Pero estamos preparados y mentalizados para sobreponernos a esas circunstancias.

—Además de tu carrera como matador, has iniciado un proyecto ganadero en Colombia. ¿Cómo surge esa nueva inquietud?

—Hace unos meses pude comprar una punta de cincuenta vacas y empezar esta locura tan bonita de ser ganadero. Es algo que me hace muchísima ilusión.

Para un torero, tener una punta de vacas representa una satisfacción enorme. Ahora estoy intentando organizar la camada que queda de este año y seguir avanzando con el proyecto.

—¿Por qué decidiste comenzar precisamente en Colombia?

—Fue algo bastante improvisado. La ganadería pertenecía a un amigo en Colombia, en cuya casa había tentado muchas veces. Él quería venderla porque había decidido dedicar su finca a otra actividad.

Cuando me lo comentó, vi la oportunidad y decidí quedármela.

Ahora estoy buscando la manera de preparar mi finca en Venezuela para poder trasladar allí el ganado en el futuro. Mi ilusión es tener una ganadería en mi país.

—¿Te gustaría que ese proyecto pudiera contribuir también a la recuperación de la tauromaquia venezolana?

—Por supuesto. Venezuela tiene actualmente pocas ganaderías y me gustaría que la mía fuera una más. Quiero intentar hacer las cosas bien para que, en el futuro, podamos lidiar nuestros propios toros en Venezuela.

Es un proyecto que me hace mucha ilusión y que también está relacionado con mi deseo de que la fiesta vuelva a tener fuerza en mi país.

—¿Cómo está viviendo la tauromaquia venezolana este momento? ¿Hay posibilidades de recuperar plazas y ferias?

—Ahora mismo está todo en una especie de pausa, esperando que pueda reactivarse.

Hubo un momento en el que estaban volviendo los toros a pueblos que llevaban cinco o diez años sin celebrar festejos. Se estaban recuperando muchas corridas, pero después llegaron circunstancias muy complicadas que obligaron a suspender varias ferias.

Tenemos la esperanza de que vuelvan a celebrarse con normalidad San Cristóbal y Mérida, que son dos de nuestras ferias más importantes.

También nos gustaría recuperar plazas como Maracay, Maracaibo o Valencia, aunque esta última es especialmente complicada por sus dimensiones.

Todo dependerá de que el país siga mejorando y de que podamos volver a apostar por la tauromaquia. Sabemos que existe afición porque plazas como San Cristóbal y Mérida siguen teniendo una respuesta importante del público.

—La aparición de figuras americanas capaces de triunfar en Europa también puede ser decisiva para mantener viva esa afición. ¿Cómo valoras lo que ha supuesto Roca Rey para la tauromaquia americana?

—Ha sido importantísimo. Después del maestro César Rincón, lo de Andrés ha tenido una repercusión mundial enorme.

Que un torero americano esté dando la cara todos los días al máximo nivel es un orgullo para todos nosotros. Conozco a Andrés desde que éramos pequeños y prácticamente nos hemos criado juntos en el mundo del toro.

Lo que ha conseguido ha sido muy importante para Perú, pero también para toda América.

Los toreros americanos que seguimos viniendo a Europa tenemos la ilusión de conseguir triunfos que después podamos trasladar a nuestros países. Es muy importante que sigan saliendo toreros en México, Venezuela, Colombia o Perú.

En mi caso, siento que la afición venezolana sigue mi trayectoria con muchísimo cariño. Poder conseguir cosas importantes en Europa y llevar esa ilusión a Venezuela me ha ayudado también a crecer profesionalmente y a mantener una presencia importante en las ferias americanas.

—Por último, ¿qué esperas de estas dos tardes tan especiales en Cajabamba y Lima?

—Son dos compromisos que me ilusionan muchísimo. La encerrona de Cajabamba es un reto muy bonito, una manera de agradecerle a Perú todo lo que me ha dado durante tantos años.

Y Lima es una plaza a la que siempre quiero volver. Tengo una relación muy especial con su afición y me gustaría repetir la salida a hombros del año pasado.

Son dos tardes muy importantes, prácticamente al final de mi temporada, y quiero afrontarlas con la máxima ilusión para después empezar a pensar con claridad en la próxima.

Antonio Bienvenida: más de medio siglo sin el icono del clasicismo

Se cumplen 51 años que el Maestro de Madrid falleció dejando atrás más de 800 corridas de toros, un puñado de faenas inolvidables y un estilo de vivir el toreo inolvidable

Antonio Bienvenida: más de medio siglo sin el icono del clasicismo

El toreo lleva 51 años sin Antonio Bienvenida, que falleció el 7 de octubre de 1975. Tres días después de sufrir una trágica voltereta por una becerra en la finca de Amelia Pérez-Tabernero, en El Escorial (Madrid).


Antonio Mejías Jiménez, nacido en Caracas (Venezuela) el 25 de junio de 1922 y criado en Sevilla, llevaba un año justo retirado de la profesión en el momento de su muerte. Un adiós que se produjo el 5 de octubre de 1974 en la antigua plaza de Vista Alegre de Carabanchel después de alternar -vestido de grana y oro y con un capote negro de Joselito- con Curro Romero y Rafael de Paula. Aunque Antonio Bienvenida no dejó de participar en los festivales benéficos que le requerían.

Toreó su primer becerro con apenas cinco años y debutó en la capital en 1939. Muy pronto se convirtió en figura indiscutible: en 1941, su faena con el novillo ‘Naranjito’, de Antonio Pérez, en Las Ventas lo consagró como la gran esperanza del clasicismo.

Al año siguiente tomó la alternativa en Madrid el 9 de abril de 1942, mano a mano con Pepe Bienvenida y toros de Miura. Antonio Bienvenida salió en once ocasiones por la Puerta Grande de Las Ventas. Bienvenida presidió el Montepío de Toreros, denunció públicamente el fraude del afeitado y organizó múltiples festejos benéficos. Sus gestos altruistas le valieron la Cruz de Beneficencia en 1956.

Toreó en más de 800 corridas. El 16 de junio de 1960 en Las Ventas, intentó la hazaña de matar doce toros de distintas ganaderías, seis por la tarde y seis en una corrida nocturna, viéndose obligado a desistir después de que doblara el noveno.

En la campaña de 1964 obtiene un gran triunfo el 15 de mayo en la plaza de Vista Alegre, en el barrio madrileño de Carabanchel, enfrentándose en solitario a seis toros de Félix Moreno de la Cova, Antonio se llevó cinco trofeos y salió a hombros por la puerta grande. Ese mismo, cuaja posiblemente la mejor faena de su vida el 5 de septiembre de 1964, con un astado de la ganadería de Cembrano en el coso de San Sebastián de los Reyes.

Antonio Bienvenida fue enterrado entre multitudes, con el ataúd abrigado con un capote de seda grana y bordados en oro.


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Morante en el horizonte / por Antolín Castro

En nada, se cumplirá un año de esta imagen que dejaba huérfanos, por poco tiempo, a los aficionados

'..Su regreso a los ruedos -tras quitarse la coleta en Madrid- meses después en Sevilla, todavía no se digiere bien por todos los aficionados. Quienes prestaron sus lágrimas en Las Ventas para que el momento estuviera cargado de emociones indescriptibles, tendrán que renovar sus votos si quieren que se pueda repetir. ¿Llorar y aplaudir o ignorar que aquello pasó de verdad?..'

Morante en el horizonte

Antolín Castro 
Oipinión y Toros / 8 Septb. 2026
Se aproxima la fecha señalada para que Morante de la Puebla regrese a Madrid.

Las Ventas será testigo de la vuelta tras lo sucedido justamente hace un año en este mismo ruedo. Un 12 de octubre mágico y un nuevo 12 de octubre, al menos, expectante.

Aquello no fue normal y no sabemos cómo será ahora la vuelta. El recuerdo imperecedero de su actuación -la que se encargó él mismo de que pareciera la última- hace concebir que tengamos sensaciones contrapuestas.

Su regreso a los ruedos -tras quitarse la coleta en Madrid- meses después en Sevilla, todavía no se digiere bien por todos los aficionados. Quienes prestaron sus lágrimas en Las Ventas para que el momento estuviera cargado de emociones indescriptibles, tendrán que renovar sus votos si quieren que se pueda repetir. ¿Llorar y aplaudir o ignorar que aquello pasó de verdad?

Difícil papeleta a la hora de pronunciarse. El genio de La Puebla se presenta de nuevo en Madrid sin una confesión en la que se incluya el arrepentimiento. Según la tradición católica para obtener el perdón se necesitan cinco condiciones: Examen de conciencia, dolor de corazón, propósito de la enmienda, decir los pecados al confesor y cumplir la penitencia.

De todas esas condiciones para obtener el perdón, las cuatro primeras ha de protagonizarlas el que quiere obtenerlo. En la última de las cinco, cumplir la penitencia, es cuando interviene aquél que ha de darte el perdón. En este caso será el aficionado, que llenará la plaza.

Así que el próximo lunes, los aficionados, el público en general, serán quienes decidan si ‘perdonar’ sin condiciones a Morante o hacerle cumplir una penitencia. Las explicaciones que a lo largo de la temporada ha dado, dejan dudas a muchos sobre si aquel corte de coleta fue una decisión sincera o fue una sobreactuación oportunista.

Cada cual lo habrá visto de una manera, unos celebrando que se retractara de quitarse el añadido y, otros, viéndolo como una falta de seriedad, cuando no de respeto a quienes le ovacionaron de forma sincera y sentida. 

Recuerden aquellas lágrimas que asomaron acaparándolas todas para él, el día que se estaba preparado para llorar la marcha de Fernando Robleño.

Sea como sea, el lunes tendremos la respuesta en la plaza de Las Ventas. El público dirá si han sido válidas las explicaciones ofrecidas por el diestro para hacer tan larga temporada y, en su caso, el perdón sea un hecho o… haya quien se haya sentido molesto u ofendido por una decisión que él mismo dio por inválida una vez pasado el invierno.

Total: sólo fue un invierno, sin ferias, el que permaneció la coleta torera encima de la mesilla.

Otra humillación / por HUGHES


 '..casi una década después, Puigdemont la prisión no la ha olido. Primero fue el desliz de dejarlo escapar, después la Euroorden, con la que Bélgica, Alemania, Italia y la propia Bruselas hicieron papiroflexia y eso que la Unión Europea nos iba a solucionar todo… Primero el 155 y luego Europa. ¿Se acuerdan de cuántas veces al día lo repetían?..'

Otra humillación

HUGHES
De una forma espontánea y bastante serena, la gente pedía que Puigdemont fuera a prisión. Era casi lo único que se gritaba en 2017. A los españoles les cuesta hacer cánticos, se ve en el fútbol. Y ahí salió uno, apenas un grito, que el golpe catalán hizo florecer del mudo pueblo español: ¡Puigdemont a prisión!

Por supuesto, casi una década después, Puigdemont la prisión no la ha olido. Primero fue el desliz de dejarlo escapar, después la Euroorden, con la que Bélgica, Alemania, Italia y la propia Bruselas hicieron papiroflexia y eso que la Unión Europea nos iba a solucionar todo… Primero el 155 y luego Europa. ¿Se acuerdan de cuántas veces al día lo repetían?

Los secesionistas que sí fueron a la cárcel tampoco es que estuvieran mucho. Había ese matiz que no observó Marchena en la sentencia y que aflojó el régimen penitenciario de los reos, cuyo destino fue un resort penal catalán. Otros ni eso; Rufián actualmente hace de estrella moral en Madrid.

Hubo indultos, amnistía, se les cambió la ley, y no es descartable que en el futuro haya que indemnizarles. Y sí, fue Sánchez, el terrible Sánchez, pero nunca estuvo solo.

Habíamos visto a ETA, el pacto con los asesinos y el 15M, pero el golpe catalán, el puto procés, tuvo algo insufrible. Las ceremonias de odio y supremacismo, el atrevimiento de osar romper España… El golpe catalán fue incruento, aunque diseñado para que alguien cometiera un error, pero por eso, por su propia impotencia odiosa, también fue un ensañamiento simbólico, un sufrimiento para los españoles que tuvieron que escuchar la ruptura de España. Puigdemont, que entonces pasaba por psicópata, habló a los españoles de una forma inadmisible.

Comprobar lo poco que importaba esto a la gente supongo que fue el momento generacional de escarmiento. Estas humillaciones con el tiempo no generan odio, ni ira, sino un vacío, una reserva, amarga desgana de la que nace la sensación de estar ante un sistema monstruoso que nos envilece o nos humilla.

Cada español se queda enganchado a una humillación. Una se queda clavada. Yo creo que siempre desearé ver a Puigdemont en la cárcel, condenado a mirar un cielo español por la ventana.

miércoles, 7 de octubre de 2026

Lepanto, 7 de octubre de 1571. «La más alta ocasión que vieron los siglos»

'..Es un aldabonazo de memoria histórica: un recordar y honrar la gesta que tal día como hoy, hace 455 años, nos libró del Turco en aguas del golfo de Lepanto, entre el Peloponeso y Epiro, frente a la ciudad de Nupacto..'

7 de octubre de 1571. «La más alta ocasión que vieron los siglos»

Éste no es un artículo al uso.

Es un aldabonazo de memoria histórica: un recordar y honrar la gesta que tal día como hoy, hace 455 años, nos libró del Turco en aguas del golfo de Lepanto, entre el Peloponeso y Epiro, frente a la ciudad de Nupacto.

Es un recordar y revivir algo que no es un pasado; es algo que nos concierne hoy, aquí y ahora, en nuestra carne y sangre; algo sin cuya victoria no seríamos en absoluto como somos; algo que nos llama, además, a reemprender el combate, ahora que el mismo enemigo de entonces nos ha vuelto a declarar la guerrar (Yuhad, la llaman).

Cuando ningún medio del Sistema lo va a hacer, es la forma que tiene EL MANIFIESTO de celebrar «la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros», como decía el más alto escritor que, antes de esclavizado en Argel, dejó en Lepanto su mano (la izquierda, por ventura).

Y hoy en que otro de nuestros artículos habla precisamente de traidores y colaboracionistas— es también un motivo para recordar la traición que en tan alta ocasión cometiera la Francia de Francisco I, quien andaba trapicheando con el mismísimo Suleimán el Magnífico, el emperador otomano al que, a las órdenes de don Juan de Austria, derrotó en Lepanto la Liga Santa. Constituían esta coalición de Estados cristianos el Reino de España, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya.
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La danza de los taurinos. ¿Habrá Morante 2027? y el petardazo de Telemadrid / por Ricardo Díaz-Manresa


“no lo sé” respuesta a una pregunta de si lo veríamos la próxima temporada y segunda respuesta bastante más clara: “creo que he hecho méritos para merecer un descanso”. 

Ricardo Díaz-Manresa
Pues una semana más hay que empezar por MORANTE. Y con la pregunta ¿habrá MORANTE 2027?. Parece que no. Así que hay que darse prisa en las pocas que le quedan, especialmente las últimas de las ferias de Otoño y del Pilar. Sus declaraciones parece que avalan este adiós : “no lo sé” respuesta a una pregunta de si lo veríamos la próxima temporada y segunda respuesta bastante más clara: “creo que he hecho méritos para merecer un descanso”. Lo malo que no pudo despedirse bien de su Sevilla en la pasada de San Miguel.

Paralelamente su hijo se hace un tatuataje. ¿Para recordarlo más?. Pero si es su padre…Como tantas otras costumbres de esta incomprensible sociedad que padecemos, no entiendo la de los tatuajes. Me horripilan aunque a alguien, o a muchos, les parezcan bonitos. Se pintajean el cuerpo igual que las paredes. Me da tiricia al verlos. (Busquen esta palabra en el diccionario). Incluso en mi imaginación, los tengo como leprosos (voluntarios) de este siglo. Que lo disfruten los dos.

Y se consumó el petardazo de Telemadrid que la primera parte de la de Otoño no se pudo ver ni una imagen. ¿Cómo se casa esta actitud con la de reconocer que con las transmisiones de la corridas se dispararon las audiencias?. Que preguntan a Canal Sur y no digamos a A Punt los objetivos y resultados conseguidos. Deben ser los de la tele de AYUSO unas personas listísimas como tantos otros que ocupan en esta sociedad puestos destacadísimos. Como nunca.

Azulejo para JOSELITO en Las Ventas. No EL GALLO, sino ARROYO. Le echó valor para ponerse ese apodo irrepetible. Pero el azulejo se lo merece incluso sólo por aquella tarde de único espada en Madrid. Recuerdo la de PACO CAMINO y la suya como las dos mejores. Vaya par de tardes completas e inolvidables.

Lo que es la vida: PABLO AGUADO hace el paseíllo con un capote negro, de luto, por alguien importante en su vida… y le abren la Puerta del Príncipe. Negro y blanco.

Leo que EMILIO de JUSTO, ROCA REY y PABLO AGUADO esa misma tarde pusieron el NHB. ¿Ah, sí? Pues ROCA, él solito, tendría algo que ver..

Esa tarde, no sé, o alguna otra, hay más, la simpática y voluntariosa reportera NOELIA LÓPEZ confundió los colores verde y azul. De seguir así debe ir al oculista.

Y cada vez hay más mujeres en el toreo. Vimos a MACARENA DE PABLO ROMERO en la de San Miguel en el palco de la Maestranza Y a dos más en las transmisiones de Canal Sur.

Y el locutor principal de esta cadena se está convirtiendo en el primer pulseador del Reino. Qué pronto ve a los muleteros pulseando. ¿No hay otro palabro?. Pues del mar el mero y de la fiesta el romero.

Y el que siga esta emisora, parte taurina, lo ve, según den programas más viejos o en directo con el pelo de distinto color. Divertido. Según época del programa, según pelo. Y otra diversión o concurso podría ser ir contando las veces que el maestro le llama Enrique en cada transmisión: al que acertara debían regalarle por ejemplo dos entradas para el siguiente festejo.

Los toreros nos siguen sorprendiendo. Recientemente banderillearon PABLO AGUADO y MARCO PÉREZ y está bien que amplíen el repertorio.

Y cómo ha sufrido la dureza de Las Ventas el joven MARCO en su confirmación.

Y sigue el milagro de las Ventas también en Otoño. Con ternas con escaso atractivo ponen el NHB cuando en muchas otras plazas no habría más que media entrada. Pero siguen las situaciones a las que no encuentro explicación ni lógica.