la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 26 de junio de 2026

Madrid.- Primera novillada nocturna del verano venteño. El empuje de un novillero / por Pepe Campos

Bonifacio Alfonso

Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.
Jueves, 25 de junio de 2026. Primera novillada nocturna del verano madrileño. 

Encierro de novillos de Los Chospes (encaste Domecq, a través de Daniel Ruiz). Bien presentados a excepción del segundo escaso de trapío. Mansos y nobles. Flojos y descastados. Altos y largos. Primero y cuarto en este son. El segundo, escurrido y abierto de cuerna, aquerenciado a chiqueros, acobardado. Tercero, con mayor movilidad en la primera parte de la lidia, muy quedado en la muleta. Quinto, veleto, con querencia a chiqueros y a tablas. Sexto, aquerenciado en tablas. Casi media entrada. Noche veraniega saliendo del primer cambio climático.

Terna: Álvaro de Chinchón, de Chinchón (Madrid); de azul cielo y oro, con cabos blancos; veinticuatro años; dos festejos en 2025; silencio y silencio. El Mene, de Zaragoza, de tabaco y oro, con cabos blancos; veintiún años; treinta y seis festejos en 2025; palmas y oreja tras aviso. Félix de San Román, de Madrid, de azul noche oscuro y oro, con cabos blancos; veintisiete años; quince festejos en 2025; silencio tras dos avisos y silencio tras aviso. Félix de San Román se presentaba en Madrid.

Suerte de varas. Los novillos fueron al caballo y salieron sueltos de los encuentros. Se les picó, según costumbre, traseros. Siendo mansos, cumplieron. Como ejemplo elegimos la suerte de varas realizada por Héctor Piña al quinto. En las dos varas el novillo va de lejos, las puyas caen traseras; en la primera se le tapa la salida y se le da duro, sale suelto; en la segunda, con menor castigo, sale suelto.

Primera novillada nocturna del verano venteño. El empuje de un novillero 

PEPE CAMPOS
Con buen ambiente en los graderíos se vivió la primera de las novilladas nocturnas veraniegas del ciclo eufemístico «Cénate Las Ventas». Para la cita se eligieron novillos descastados de Los Chospes, del consabido y conseguido —por ser un ideal— comportamiento noble desrazado. Con dicho material la labor de los novilleros parecía destinada al fracaso, si bien el empuje personal de El Mene (quinto paseíllo en Las Ventas) aportó un componente de nervio a una noche que pudo quedar inédita en relación a méritos taurinos. El Mene parecía ser un novillero que iba a irrumpir con fuerza en el escalafón superior, por su buen corte, elegante y vertical, no obstante, algo indolente por suficiente, con esa manía de torear perfilado y con la muleta retrasada de los tiempos modernos, pero con mando en el manejo de los engaños, buen capote y capaz con la muleta. Se le veía con futuro. No decimos con ello que pudiera llegar a ser un nuevo monstruo del toreo, a pesar de recordar a Manolete. Desde luego resaltaba entre la novillería dada su potencialidad por conducirse por los caminos del buen gusto. Lo mejor de sus actuaciones lo tenía reservado a la hora de la suerte suprema donde se manejaba y se maneja con claridad, eficacia y soltura. También estaba y está en edad idónea. Llamado a tomar la alternativa, de pronto desaparece de los carteles de la presente temporada. Esto ha llamado la atención, más cuando se le ve anunciado en este ciclo de novilladas de poco relieve —agradables si se quiere, por aquello del verano y Madrid; poco cuidadas si se analizan los carteles y sin un objetivo claro en su planificación, aparte de la gastronomía y la fiesta—. ¿Qué ha podido suceder de por medio con este novillero? Sospechamos que por la razón que sea los gestores de los negocios taurinos dejaron de tener confianza en El Mene, posiblemente, por razones extrataurinas. Los insondables misterios de la tauromaquia. Unos sí, otros no. O entrar por el aro o quedarse fuera del sistema. Un sistema que manda y decide y que los aficionados desconocemos en su funcionamiento interno.

A pesar de todo lo explicado anteriormente sabemos que en la vida es de vital importancia la voluntad y el deseo, y el empeño personal. Si el hombre decide abrirse camino, si lo pretende de verdad, puede lograrlo o al menos haber dejado constancia de este hecho determinante, de cada biografía. Cuando surgen las dificultades en una trayectoria es el momento en el que debe aparecer el carácter y la determinación. Y esto es lo que le está sucediendo —pensamos, nos imaginamos— a El Mene. Cuando se le han cerrado las puertas dentro del sistema taurino, él ahora debe poner en juego su verdadera valía personal. Esto le viene bien, porque puede sacar lo mejor de su capacidad —que la tiene— y demostrar afición y resolución. 

En una fotografía que circulaba de los tres novilleros realizada días atrás se le veía a El Mene con semblante serio, que contrastaba con el risueño de sus compañeros. Por ahí se veía ya gestionada la respuesta a su situación, y desde ella imaginábamos la altura del envite. No quisiéramos ponernos fenómenos, pero se nos viene al recuerdo el mensaje del escritor japonés Mishima en su defensa de la sociedad original y pura japonesa (El rumor del oleaje, 1954), frente a los avatares del mundo moderno, que viene a decir que «lo único que cuenta de veras en un hombre es su empuje. Si se tiene empuje se es un hombre auténtico». Además puede ser la clave de un posible éxito, al menos en lo personal. Así vimos a El Mene ayer noche, con empuje, con decisión, dando un paso adelante. Ahora a él le queda la difícil tarea de mantener, a partir de este instante, el buen dibujo mostrado anoche. Algo que posiblemente podrá sacar a relucir en Madrid muy pronto, dentro de un mes, en la final del ciclo, de denominación humorística, «Cénate Las Ventas». La primera novillada nocturna de este verano nos reservaba esta grata sorpresa, la de El Mene y su acopiado empuje; pero no hubo sorpresa en torno a la elección del ganado que nos temíamos a la altura de lo que para este tipo de novilladas elige la empresa de Madrid: con pocas garantías. Pese a esa realidad deseamos que suba el nivel de las novilladas en las próximas citas.

Entrados en el análisis del toreo debemos comentar que ya se le vio decidido a El Mene ante su primer novillo. Pronto, desde el tercer capotazo se centró en recoger al novillo que se desentendía del engaño dada su mansedumbre. Lo lidió con eficacia llevándole desde tablas del tendido tres hasta los medios. Le puso bien al caballo. En la faena, a este novillo acobardado en tablas del tendido uno, ante la nulidad de posibilidades decide machetearlo directamente y con brevedad. Mata en tablas del uno de pinchazo y de estocada caída en la suerte contraria. 
En su segundo novillo brindó al respetable cuando la cosa prometía muy poco por lo aquerenciado hacia chiqueros del animal. El Mene, desde el tendido uno, saca al novillo hacia terrenos del ocho. Una vez allí, ante un novillo desentendido y renuente, más descastado, le templa dos pases por alto. Con la derecha en los medios del ocho le plantea la faena, con pases suaves rematados con el largo de pecho. En ocasiones salen medios pases, siempre con temple. Sube la apuesta al natural que ya son más largos y con el intento de bajar la mano en el trazo del muletazo. Buenos los remates por bajo, una buena trinchera, mando, decisión y torería. Contrasta la inexistencia de novillo, su poca sangre, frente a la firmeza del trasteo. El Mene comete el error contemporáneo de alargar la faena desluciéndose en los últimos muletazos. Mata por arriba en la suerte contraria.

Álvaro de Chinchón no tuvo su noche ante el primer novillo que fue manejable. Labor despegada y destemplada, mientras el astado le fue ganando la pelea. Torea sin lucimiento. Mata de pinchazo en la suerte natural soltando, y de estocada tendida en la suerte contraria. En el cuarto su trasteo fue poco exigente y acertado, si bien el novillo se quedaba sin embestida por su condición defensiva mansa. Lo mató en la suerte contraria de un pinchazo soltando el estoque y de estocada caída.

Félix San Román se presentó en Madrid. Muy alto de planta. A pesar de lo cual en su primer novillo quiso estar bien colocado ante la cara del astado y le sacó algún natural estimable. Dio poca distancia al animal que se fue desentendiendo del trasteo aunque el novillero intentó tirar de él. Le ahogo un poco. Para matar tres pinchazos y una estocada en la suerte natural. En el último novillo de la noche, muy manso y aquerenciado hacia tablas, ante sus pocas posibilidades decide matar, en cuya tarea tuvo que dar una vuelta completa al ruedo al tiempo de dos pinchazos y una estocada atravesada.

Reapareció con buena lidia en el sexto el subalterno Rubén Sánchez.

La suerte de varas en Madrid / por José Carlos Arévalo


'..Es realmente incomprensible la parálisis reglamentaria en todas la Comunidades Autónomas que se han arrogado el derecho de tener su propio reglamento taurino para luego no hacer nada..'

EN CORTO Y POR DERECHO
La suerte de varas en Madrid

Por José Carlos Arévalo
Vaya por delante un principio, el que legitima éticamente a la corrida de toros y que asumo con absoluta naturalidad, como cualquier aficionado: Nada se puede hacer al toro con impunidad. Todo lance, todo pase, cualquier suerte, ya sea ejecutada con compromiso o con ventaja, entraña un riesgo incuestionable para quien la hace.

Este principio se ve solo alterado por la actual tesitura en que se lleva a cabo la suerte de varas, desde un caballo mastodóntico, inexpugnable, con aparente y, a veces, real impunidad. Lo que supone una transgresión del planteamiento ético en que se asienta el toreo: en vez de ser un hombre (un torero) el receptor de la violencia del toro, es el toro quien se convierte en receptor de la violencia del hombre, permuta intolerable que el público castiga solidarizándose con el toro.

En efecto, el edificio ético de la lidia se basa en una ley natural, privativa de la especie humana: la solidaridad inquebrantable del ser humano con su semejante en peligro, ley que se cumple a rajatabla en el resto de la lidia. Hasta el punto de que ésta acrecienta el peligro de las suertes a medida que el toreo atempera al toro a lo largo de su combate, siendo la última, con razón llamada suerte suprema, la de matar al toro, la más potencialmente letal para el torero. Y el silencio colectivo, total que la precede y la acompaña, en todas las plazas del mundo, evidencia el inatacable rigor ético con que se plantea la lidia. No en vano, el filósofo Ortega y Gasset, inteligente espectador de la corrida, dijo: “En el toreo, lo ajustado es lo justo”.

De acuerdo con lo dicho, valgan algunas puntualizaciones sobre la suerte de varas que conducen a una positiva conclusión: Es fácilmente reformable. Cuenta con dos factores positivos. El caballo de picar, al margen de su desaforada romana, es el primero en toda la historia del toreo especialmente domado para la suerte de varas. Si se equilibrara su peso, siempre considerando que debe ser superior al del toro, dado que en el embroque de la suerte la fuerza que este desarrolla es el resultado de su peso por su velocidad al cuadrado, el caballo, que espera su envite parado y en un inestable ángulo semi frontal, debe necesariamente saberse defendido, así como su jinete, por un peso superior al del toro. Es un error antiguo considerar que el derribo prueba el poder del toro, Antaño, tan solo demostraba que, con un caballo flaco y terminal, la suerte estaba desequilibrada a su favor, quizá porque había muchos caballos viejos y valían poco, pero también porque el toro era menos bravo y derribar y hacer carne estimulaban su agresividad a la par que su esfuerzo lo atemperaba.

Hoy, por el contrario, la suerte está desequilibrada contra el toro. El caballo actúa muy sobrado de kilos, bastaría que tuviese los estrictamente necesarios para neutralizar el primer envite del toro y ofrecer al picador el apoyo preciso para su sujeción durante la suerte. Su obediencia a las órdenes de su jinete demuestra la calidad de doma que ofrece la cuadra Equigarce, la que si hoy aporta monturas desmesuradas -alzada, anchura y musculatura- tiene la disculpa justificada que le aporta un toro cada año más habitual, de cinco años y un peso siempre cercano a los 600 kilos, y, en ocasiones, cada vez más prometedor de una inercia que desemboque en los 700 kilos, algo que al aficionado le produce arcadas, y a lo que se ha llegado por culpa de un minoritario pero decisivo y aberrante torismo venteño, por la ausencia de principios taurinos en quien o quienes reseñan el “toro de Madrid” y por la inaudita obediencia de unos equipos veterinarios que, o bien carecen de principios profesionales o bien saben de toros menos que una monja belga.

Y como en el toreo todo está interrelacionado, la actual puya reglamentaria, voluntariamente nociva en su diseño original, cuando el caballo era viejo, flaco y débil, el peto como un babero, y el picador apenas tenía sujeción en la suerte, importaba menos que la pirámide de tres lados favorecieras el barrenar, o que la colocación del puyazo no fuera correcta, incluso que tocara la escápula, porque la estabilidad del caballo y la sujeción del picador a la suerte eran prácticamente nulas, así como mínima la duración de los puyazos, unas veces porque el toro derribaba y otras porque se iba de la suerte. Por supuesto, el espectáculo era más emocionante, mayor la posibilidad de tasar la bravura en tres o cuatro encuentros y mucho más generosas las ocasiones dadas al toreo de capa que las ofertadas por la suerte de varas actual, en la que todos sus elementos se tornan mucho más agresivos de lo que fueron en su día. Por ejemplo, el encontronazo del caballo mastodóntico con el toro mastodóntico multiplica los efectos indeseados que hace años eran irrelevantes y hoy.
A veces destruyen el juego del toro más bravo si la testuz del animal se golpea contra el estribo derecho del picador -de 7 a 9 kilos de acero con aristas cortantes-, porque se pueden producir lesiones óseas u oculares que zanjen las buenas embestidas del toro más propicio para el toreo.

Sí, ya sé que todo lo dicho son, según el tradicional aficionado torista, mariconaditas aplicables al superferolitico toro de hoy. Como la deseable sustitución del peto actual, terso y duro como una tabla en la cual el toro no puede romanear, apenas meter la cara ajo el estribo y romanear como lo hacía el toro de antaño contra el peto de borra. Sí, ¿por qué no volver al peto jerezano?

Sin embargo, lo paradójico es que los picadores son la gente más sana del mundo. Y este año, tanto en la feria de Sevilla como en la de Madrid, lo han demostrado un noble talante en la ejecución de la suerte: se ha regresado al puyazo más delantero, fijo, sin manipulaciones cuando la puya se ha introducido. Y si persiste, aunque más moderadamente, la recarga, es por culpa del tope que separa la pirámide de la base de la puya, otra prueba más del siniestro diseño de la puya reglamentaria.

Es realmente incomprensible la parálisis reglamentaria en todas la Comunidades Autónomas que se han arrogado el derecho de tener su propio reglamento taurino para luego no hacer nada.

El sitio de Zaragoza / por Paco Delgado


'..Hace unos días, cuando ya parecía que el contencioso se iba a resolver entre las varias ofertas que en firme se habían presentado, el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón volvía a paralizar de forma cautelar este concurso tras analizar los recursos presentados por Nautalia y Tauroemoción y mientras se resuelva el fondo del asunto..'

VIENTO DE LEVANTE
El sitio de Zaragoza

Por Paco Delgado
Cuando llegamos casi al ecuador de la temporada, y en unos tiempos en los que prima la antelación y las prisas por dar a conocer y presentar carteles y ferias, hay plazas que, a estas alturas, todavía no tienen claro qué va a ser de ellas ni quien, definitivamente, será el empresario que las dirija y gestione.

Si no fue fácil ni sencillo lograr que en Málaga se acabase teniendo sentencia, en Santander, con sus fiestas de Santiago a la vuelta de la esquina, la pelota sigue en el tejado y recurso va, recurso viene no se sabe muy de qué lado caerá, ni cómo acabará la jugada, aunque está claro que a la máxima autoridad municipal le interesa que no haya más lío y la feria se celebre sin problemas, que ya ha habido bastantes, y con todo boato, -chiste malo- en redactar, aprobar y publicar el pliego de condiciones y convocar el pertinente concurso de arrendamiento de su plaza de toros, pero con junio ya a punto de finalizar, no se ve solución a la vista. Al menos en muy corto plazo. Y, menos aún, a plena satisfacción de las partes. Ya se sabe, pleitos tengas y los tengas.

Todo el interés que se puso en sacar adelante la concesión del coso de La Misericordia con tiempo suficiente para poder planificar la temporada a conciencia se estrelló e hizo añicos en cuanto se lo echaron a la cara los destinatarios del mismo. Y prácticamente en el preciso instante de ver la luz el contenido de la propuesta cayó una tromba de críticas, censuras, reproches y descalificaciones. La clase taurina estuvo de acuerdo: aquellas exigencias eran inviables.

De disparatada se tachó la disposición de la corporación provincial zaragozana, que obligaba a cerrar compromisos con toreros y ganaderías con meses de antelación y fijar fechas concretas para su inclusión en la programación con una rigidez muy poco compatible con la dinámica real del sector, tanto es así que hasta la patronal emitió una nota en la que calificaba como inaceptables las condiciones exigidas. Pero como aquí todo el mundo va a la suya, no faltó quien presentó su candidatura. Y ahí comenzó el carrusel de apelaciones, impugnaciones y etcéteras. Una vorágine que se llevó por delante la celebración de la tradicional feria de San Jorge, con la que la afición local toma contacto con la fiesta tras medio año de cerrojazo a cal y canto.

No cesaron, sin embargo, aproximaciones, consultas y declaraciones pero que, una vez puesta la maquinaria legal en marcha es difícil pararla, no consiguieron que se resolviese el atasco. Hubo empresas que recurrían, por unos motivos una vez y por lo contrario a la siguiente, y a la vez mandaban su propuesta de gestión; otras que criticaban mientras que de tapadillo intentaban hacerse con el arrendamiento... en fin, un ejercicio de cinismo poco edificante, la verdad.

Hace unos días, cuando ya parecía que el contencioso se iba a resolver entre las varias ofertas que en firme se habían presentado, el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón volvía a paralizar de forma cautelar este concurso tras analizar los recursos presentados por Nautalia y Tauroemoción y mientras se resuelva el fondo del asunto. Con esta medida, el proceso de licitación quedaba suspendido de manera provisional, a la espera de una resolución definitiva. El cuento de nunca acabar. Y recordando, de paso, el episodio que vivió Zaragoza durante la Guerra de Independencia en el que se convirtió en leyenda la heroica resistencia de los defensores de la ciudad frente al invasor francés -mira. qué casualidad- y que plasmaría en papel y en el pentagrama Cristóbal Oudrid, cuya fantasía militar convertida en zarzuela se hizo famosa y debería sonar ahora como leiv motiv de este culebrón que ya está empezando a desmadrarse (con fondo de cañonazos, fusilería y toques de ordenanza, mezclados con sones de música popular).

jueves, 25 de junio de 2026

Cremita / por Itxu Díaz


'..No has perdido el honor porque nunca lo has tenido. Has perdido el tiempo y los tiempos. Has perdido el control. Y has perdido la gracia, también. Porque la risa del loco no es graciosa, sino repulsiva, el humor del loco tiene siempre algo de monstruoso y depravante. ¿Cremita? Dicen los que saben de esto que es útil en Soto del Real..'

Cremita

Itxu Díaz
Allá por los dos mil fue muy popular un anuncio de la ONCE y su canción «tú me das cremita, yo te doy cremita». Más de veinte años después, Pedro Sánchez ha rendido homenaje sin pretenderlo a tan audaz ocurrencia creativa, ofreciendo como única comparecencia, en el día en que su mujer caía finalmente en los brazos de la justicia, la grabación de un TikTok recomendando a los españoles que se pongan crema, no está claro si para protegerse del sol, o para soportar la urticaria continuada de su atroz desvergüenza.

De un tiempo a esta parte, Arturo Pérez-Reverte no pierde ocasión de mostrar su fascinación por Sánchez, en el contexto de su desequilibrado amor por los forajidos, los maleantes, y todo eso que ha idealizado en el universo de su literatura. Dice el académico que el presidente es un profesional —de lo suyo, se entiende— porque, con todo lo que tiene encima, sigue «toreando a la oposición por los dos pitones».

Yerra doblemente el de Alatriste, porque ni es un profesional, ni está toreando nada. El toreo, don Arturo, es arte noble. Y lo es porque respeta unos códigos, porque encierra unos valores y somete a ellos a los protagonistas. Si un torero saltase al ruedo armado con machetes y troceara vivo al toro, no sin antes vaciarle las cuencas de los ojos, no estaríamos hablando de una gran faena, sino de un desalmado cabrón. Sánchez es un espontáneo con machetes en el ruedo de la política española, y arrancarle los ojos al toro es su manera de entender la alegórica ceguera de la justicia.

De nuevo, el diagnóstico más audaz lo ha hecho estos días Santi Abascal, al recordar que Sánchez, tras la deriva judicial de su mujer, es más peligroso hoy que ayer. Y lo es, entre otras razones, porque es consciente de que ya nadie en España da un duro por su estado de salud mental, y la locura es el eximente favorito de los cronistas progres, cuando se trata de justificar crímenes.

Están las redes a rebosar de gentes que se dicen bien informadas anticipando el inminente final del sanchismo, y están los españoles cansadísimos de la eterna promesa de la victoria de la justicia y la liberación de España. Lo escribo con toda precisión, porque la nación está secuestrada desde hace siete años por un impostor, sometida en todas sus instituciones, y amordazada en cada rincón de lo público, pero también de lo privado: cuando salió a la luz la cloaca, todos pudimos ver como se entremezclaba el mercadeo de las instituciones y los cargos, con la compra de voluntades en empresas y medios de comunicación; que no, que no son afines, que solo están a sueldo. Y aun encima no lo paga él de su bolsillo, sino que estamos pagando al secuestrador para que nos mantenga cautivos.

No hace mucho se decía que a Sánchez lo juzgará la historia. Ahora ya sabemos que lo juzgará la justicia. Lo que sí examinará la historia —y tal vez los jueces— es el papel de los cooperadores necesarios, señalados para la más triste posteridad, todos aquellos que se dejaron comprar, todos los Patxi López que desconocen el amor propio, y los plumillas de tinta por encargo, todos los Rufianes de boca ancha, pilila diminuta, y bolsillo agradecido. También, sí, los otros cooperadores necesarios: los que hacen política donde deberían estar haciendo la guerra, los que llevan siete años tonteando para retratar a Sánchez y sus socios, como si los españoles no fuéramos ya capaces de dibujarlos con todo lujo de detalles hasta con los ojos cerrados. Y, por supuesto, los que no han perdido ocasión de sumarse al linchamiento del juez Peinado, para confirmar que, además de no ayudar para liberar a la nación española, están felices de perpetuar al secuestrador en su trono.

Y entretanto, mientras la justicia esquiva el bombardeo que llega desde Ferraz y La Moncloa, el cachondeo: cremita para los españoles. Como cuando aún había alguien que pensase que era un político hábil y audaz, como cuando aún la novia cadáver de la bancada del Gobierno tenía algo de gracia, aunque fuera siguiendo los guiones del delirante Redondo, patrón de los soberbios y endiosados, el sobón cuyo nombre no recuerdo, y otros ilustres asesores para todo, de esos que unas veces te escriben un discurso, y otras te mandan unas cuantas putas al despacho.

Cremita, en fin. No has perdido el honor porque nunca lo has tenido. Has perdido el tiempo y los tiempos. Has perdido el control. Y has perdido la gracia, también. Porque la risa del loco no es graciosa, sino repulsiva, el humor del loco tiene siempre algo de monstruoso y depravante. ¿Cremita? Dicen los que saben de esto que es útil en Soto del Real.

¿El indulto es premio al toro, o también al torero? / por Rafael Comino Delgado

'..en este tema no estoy de acuerdo con los toreros que presumen de no haber indultado, pues creo que el indulto es un premio al toro, que ha sido muy bueno (y por ende al ganadero), y también al torero, que ha sabido sacarle todo el fondo que tenía, que ha sabido entenderle, dirigir adecuadamente la lidia..'

¿El indulto es premio al toro, o también al torero?

Rafael Comino Delgado
He leído que algunos toreros presumen de nunca haber indultado a un toro, porque entienden que ello es un premio al toro, que ha estado por encima del torero. Yo soy aficionado, y pienso que los profesionales saben más del toreo que los aficionados, y por tanto asumo que sé menos que cualquier profesional, pero en este tema no estoy de acuerdo con los toreros que presumen de no haber indultado, pues creo que el indulto es un premio al toro, que ha sido muy bueno (y por ende al ganadero), y también al torero, que ha sabido sacarle todo el fondo que tenía, que ha sabido entenderle, dirigir adecuadamente la lidia, hacerle las cosas muy bien para que muestre todo lo que lleva dentro. 

Sabemos que por muy bueno que sea un toro en todos los aspectos (bravura, casta, poderío, calidad en la embestida, ritmo, repetición, humillación, nobleza, duración, etc.), si el torero empieza a pegarle tirones, a hacerle brusquedades, a dejarse coger los engaños, sacándoselos por arriba, el toro, que iba a ser extraordinario, se convierte en malo. Pero es que mi opinión sobre el tema que nos ocupa viene refrendada por la opinión de muchos profesionales con los que he hablado sobre ello, y piensan que el indulto es un premio al toro y al torero, (incluso podríamos decir a la cuadrilla, que ha sabido hacer la cosas muy bien) por tanto, presumir de no haber indultado nunca un toro, por muy gran figura que se haya sido o sea, es un error, para mí y para el 99% de los profesionales, al menos con los que yo he hablado.

Si un torero no ha indultado jamás un toro, será porque no ha tenido la suerte de enfrentase a uno que lo mereciese, o porque no se han dado todas las circunstancias que tienen que darse en un momento determinado, en una plaza determinada, en un ambiente determinado, con un público determinado, y que el torero ese día esté especialmente inspirado, en definitiva que para que haya indulto han de darse multitud de circunstancias, que es difícil coincidan todas. Eso es todo y nada más, porque, y es lo que pienso, pues a todos los toreros, digan lo que digan, les gusta indultar a un toro, y especialmente cuando el toro lo merece, porque todos sabemos que cada año se indultan varios que no merecen tal indulto, si exigimos lo que dice el Reglamento debe exigirse para indultar.

miércoles, 24 de junio de 2026

México.- La Fiesta está viva: Cinco siglos de toros / por Rafael Cué

'..El peso histórico y la contundencia cultural de la tauromaquia en nuestro país existen incluso desde antes de que la Virgen de Guadalupe se apareciera en el cerro del Tepeyac a San Juan Diego, en 1531..'

La Fiesta Está Viva: Cinco Siglos

Por Rafael Cué
Hoy, 24 de junio, se cumplen 500 años de que el primer festejo taurino en lo que entonces era la Gran Tenochtitlán quedara documentado. El documento es la Quinta Carta de Relación de Hernán Cortés al rey Carlos V. En ella se relata que el 24 de junio de 1526, día de San Juan, “se corrieron ciertos toros y hubo regocijos de cañas y otras fiestas…”.

Este manuscrito fue fechado el 3 de septiembre de 1526, tras el regreso de Cortés de su viaje a las Hibueras, hoy Honduras. Dos años después se fundó en el Estado de México la primera ganadería de reses bravas, con animales traídos desde Navarra. El propio Cortés, a su paso por las Antillas, trajo además reses criollas, con las que don Juan Gutiérrez Altamirano, primo de Hernán Cortés, fundó en los primeros años de la Colonia la ganadería de Atenco, que para orgullo de esta cultura se mantiene vigente hasta nuestros días. Así lo documentó con rigor el historiador José Francisco Coello Ugalde (q.e.p.d.), máxima autoridad en historia taurina mexicana.

Desde entonces, la tauromaquia ha evolucionado de la mano de distintas civilizaciones que, con el paso del tiempo, se fusionaron con los venidos de Europa y, como usted bien sabe, formaron México.

Mucha sangre se derramó para que hoy podamos, con orgullo, decir que México es el resultado de una lucha por la libertad basada en el mestizaje. En esta ecuación, la tauromaquia ha tenido, tiene y tendrá un lugar especial en la manera de entender la vida y la muerte, amar a los animales y expresar artísticamente lo que llevamos dentro.

El peso histórico y la contundencia cultural de la tauromaquia en nuestro país existen incluso desde antes de que la Virgen de Guadalupe se apareciera en el cerro del Tepeyac a San Juan Diego, en 1531

De esta magnitud son su importancia y su valor cultural, por lo que millones de mexicanos nos rehusamos a que esta cultura sea atacada en absurdos intentos prohibicionistas por parte de seres incapaces de procesar esta realidad.

Políticos corruptos, evidentemente incapaces de servir al pueblo, con el único objetivo de estar en el poder para robar y manipular información y recursos, como el impresentable Jesús Sesma, personaje vulgar con una sola agenda política: obedecer los intereses animalistas del extranjero. No se ha manifestado en lo absoluto en cuestiones ecológicas de interés nacional, como la tala indiscriminada de bosques por parte del crimen organizado, o el ecocidio que el absurdo Tren Maya ocasionó. Este tipo cumplió con su agenda antitaurina, cobra de nuestros impuestos y no sirve para nada más.

Qué decir de la señora Brugada, producto político de la mayor incapacidad mostrada para gobernar una ciudad como la capital. Apasionada de los ajolotes y con deplorable gusto estético, cree que esta ciudad es el patio de una vecindad que puede decorar a su antojo. Rencorosa, con un profundo complejo sobre lo que realmente es México, a diario nos atormenta en X con sus inauguraciones de puentes que ya existían, barriendo la banqueta para que creamos que todo va bien y que ella es buena gobernante.

México está muy por encima de sus gobernantes. Los actuales son de los peores de la historia; no se puede generalizar, hay gente valiosa y capaz, pero desgraciadamente son pocos y están rodeados de seres que, por su desempeño, parecen odiar a México, a su gente y a su cultura.

La tauromaquia en México cumple 500 años. Si algún día desaparece, será de muerte natural: cuando ningún niño sueñe con ser torero, ningún ganadero sueñe con el toro ideal y no existan mexicanos que aprecien el arte de torear. Nunca, pero nunca, por prohibiciones. Esta cobardía no tiene cabida en un país que ama la libertad y que debe despertar ante los oscuros tiempos que vivimos.

La imbecilidad de la derecha española / por Jano García


'..Y es que la derecha española es y siempre será una perdedora con esa mentalidad propia de un acomplejado, una víctima que padece el síndrome de Estocolmo de la PSOE, un cobarde o de un imbécil, pues nadie que en 2026 siga jugando a la «normalidad» teniendo un gobierno criminal y mafioso debe ser tachado de otra forma..'

La imbecilidad de la derecha española

Jano García
Tenemos una directora de la Guardia Civil que colabora con los delincuentes de la banda Leire y un ministro del Interior que es el principal aliado de los narcos. Mención especial a Óscar Sánchez, el exjefe de la UDEF que tenía 20 millones de euros emparedados en su casa y está procesado por delitos de tráfico de drogas

Cuando uno piensa –equivocadamente– que la derecha sociológica ya ha aprendido la lección de la PSOE, aparecen una vez más los sospechosos habituales para demostrarnos que no, que siguen igual de idiotas comiéndose las mismas jugadas una y otra vez. El último ejemplo lo tenemos con la decisión del juez Peinado de retirarle el pasaporte a Begoña Gómez. Un pasaporte, por cierto, que le había solicitado anteriormente y que la contable de prostíbulos para homosexuales no entregó.

El primer ataque viene a ser la comparativa con el caso de Zapatero. Algunos esgrimían el argumento de que retirar el pasaporte a Begoña Gómez no tiene sentido si a Zapatero no se lo han retirado. No, disculpe, lo que no tiene sentido no es que a Zapatero no le hayan retirado el pasaporte, sino que no esté ya en la cárcel. 

Cualquiera que estuviera acusado de organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda pública estaría ya durmiendo en la cárcel hace tiempo. Qué decir de sus siniestras hijas. Tres cuartas partes de lo mismo.

No faltaron los sindicatos policiales que se sumaron, junto a una larga lista de periodistas y politicastros, al linchamiento contra el juez Peinado. Tachaban de locura indefendible haber señalado que los escoltas de Begoña Gómez pudieran ayudarle a fugarse. ¡Como si no tuviéramos casos de personajes siniestros que pululan por la Policía Nacional y la Guardia Civil! Bastaría con recordar el caso Faisán –el chivatazo a los etarras para que no los detuvieran– que lo dieron miembros de la Policía Nacional. Sin olvidarnos de la mayor operación de la cloaca socialista: el 11M. Pero si algunos tienen la memoria corta, basta con contemplar el presente. Tenemos una directora de la Guardia Civil que colabora con los delincuentes de la banda Leire y un ministro del Interior que es el principal aliado de los narcos. Mención especial a Óscar Sánchez, el exjefe de la UDEF que tenía 20 millones de euros emparedados en su casa y está procesado por delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales, cohecho y revelación de secretos. Pues algunos siguen manteniendo que es imposible que Begoña Gómez –la contable de los prostíbulos de papá– encuentre un par de policías corruptos para fugarse. ¡Ya hay que ser tonto!

El último argumento, para no alargarnos, viene a decir que ¿cómo se va a fugar la mujer del presidente del Gobierno? ¡Y lo dicen en junio de 2026! La pregunta más bien es por qué no lo haría llegado el caso. Sería una pérdida de tiempo tener que explicar la naturaleza de Pedro Sánchez, su mujer, su hermano, sus manos derechas, sus ministros, sus periodistas a sueldo, sus amiguetes colocados en las instituciones, sus diputados y sus votantes cuando llevamos más de ocho años de sanchismo. Lo sería porque el que no lo ha entendido ya, me temo, que no lo va a entender, pero el que sí lo ha entendido sabe perfectamente que si hay alguien capaz de fugarse es la mujer de Sánchez, Zapatero y la banda criminal que los acompaña en cada caso de corrupción. Eso es lo que la derecha sociológica de este país no quiere entender para seguir viviendo en una ficción.

Y es que la derecha española es y siempre será una perdedora con esa mentalidad propia de un acomplejado, una víctima que padece el síndrome de Estocolmo de la PSOE, un cobarde o de un imbécil, pues nadie que en 2026 siga jugando a la «normalidad» teniendo un gobierno criminal y mafioso debe ser tachado de otra forma.