la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 16 de agosto de 2026

Europa - América 2026: Colombo encamina su campaña de mayor festejos / por Eduardo Ravell


EN LA FERIA INTERNACIONAL de la Virgen de la Asunción de Usquil Perú
Foto Toros Perú/

Próximo a cumplir nueve años desde que tomó la alternativa en Acho Lima, el diestro venezolano JE Colombo se ha trazado una meta de superación de festejos qué lo catapulta entre los mejores diestros latinos del escalafón europeo y americano: Colombo es ahora mismo el diestro venezolano de mayor connotación en lo que va del nuevo milenio, siglo XXI.

Eduardo Ravell*
Agosto, septiembre y octubre ya forma parte de lo que ha de ser la mejor travesía taurina del diestro tachirense JE Colombo a propósito de su noveno aniversario desde que tomó la alternativa un 17 de noviembre del año 2017 en Acho-Lima en el marco del periplo ferial del Señor de los milagros de manos de la primera figura francesa Sebastian Castella y del extremeño Ginés Marín .

Han sido nueve años de intensa actividad que hoy día son el mejor testimonio de que no han sido nueve almanaques en vano, por el contrario: en nueve años se ha manifestado un Colombo más cuajado, en estado puro, mucho pundonor y valor para su corte de cubrir los tres tercios y con un aval que lo colocan entre los muy pocos toreros que lidia y estoquea todos los encastes sin desperdicio sobresaliendo ante su marca favorita desde Zahariche Sevilla con los Miuras.

MIURAS EN ISLAS BALEARES, domingo 13 septiembre
 en regio debut mano a mano/ Foto Cortesía León Sanz

Y este 2026 vuelve Colombo por las camadas Miuras desde que el pasado 13 de julio rozó la puerta grande de su plaza talismán y al mismo tiempo emblemática con un sólo trofeo a su primer Miura y siendo su segundo ejemplar el que le jugó un acero trasero qué le impidió doblar a tiempo. Pero viene una especie de revancha cuando haga su debut en las islas Baleares, Mallorca, Monumental de Toros de Muro en regio mano a mano con el español Damián Castaño y el rejoneador Ferrer Martín quién sorteará dos ejemplares del hierro Cuevas Bajas.

Obviamente que todos los compromisos del venezolano Colombo son de alta prioridad no sin antes recordar que una nueva puerta grande Miura lo mantiene en su mejor momento con su cuarta puerta grande miura aunque ya no consecutiva más si quinta miurada tocando pelo y su récord personal miura sigue en tres puertas grandes con su marca de Zahariche de Sevilla de los hermanos Miura, encaste único a los que las figuras no quieren ver.

Este lunes 17 de agosto va Colombo a Usquil ciudad del Perú también conocida cómo el balcón del cielo por su altura incaica en la plaza Monumental el temerario donde se lidiarán toros españoles de Polo Saiz y del Puerto de San Luis para el español José Fernando Molina y el peruano Julio Alguiar.

Miércoles 19 y viernes 20 de agosto en Huamachuco.
Domingo 23 en Arequipa y cierra agosto el lunes 31 en Cuéllar Segovia con los Partido de Resina.
Martes 8 septiembre en Santoña de Cantabria,
12 septiembre en Villarrubia de los ojos y de nuevo un día 13, domingo, con la emblemática Miurada y de ahí a Lima el 18 de octubre entre las grandes luminarias figuras del escalafón mundial.

Una temporada 2026 de ensueño para enarbolar su noveno aniversario desde que tomó los trastos profesionales de matador de toros.

Eduardo Ravell* Columnista taurino del diario Pico Bolívar de Mérida / Locutor productor de la pauta de feria Activa 103.5 fm del Circuito Líder de Venezuela

AGENDA COLOMBISTA EN SU RECTA FINAL, Camino a su consagrado noveno año de alternativa en Acho-Lima 18 octubre/ Foto cortesía Jorge Luis Ramírez

No se avienen a razones / por Roberto Granda


 ANDERS FOGELIN

'..Detesto la cínica superioridad moral de quien es contrario a los toros por oposición a la crueldad animal y saca la espada para defender a una banda de facinerosos delincuentes que tienen como socios a los de otra banda, la que llevaba en listas electorales a los asesinos de mujeres y niños..'
l
No se avienen a razones

ROBERTO GRANDA
«Todo hombre es tonto al menos cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite», asegura el refranero. Ocurre que, en ocasiones, nos pasamos de esa medida de tiempo, y se corre el riesgo de quedarse del otro lado para siempre, sin que exista ya un remedio. Hay que administrar la estupidez en pequeñas dosis para que no se vuelva crónica, como por desgracia les pasa a los fans de Marvel o a los votantes de Podemos.

Escribe el periodista y crítico de cine asturiano Tino Pertierra en la red social llamada ahora X (y siempre Twitter): «Nadie va a convencerme de que el boxeo es un deporte, que Torrente es buen cine y que los toros son un arte. Así que nunca discuto sobre ello».

Una publicación implacablemente lógica en sus argumentos irracionales. La borró después, tal vez consciente del bochorno propio que provoca vergüenza ajena, pero las redes no olvidan.

Como crítico de cine y escritor de relatos cortos en columnas, Pertierra es una de las plumas más certeras, sensibles y ecuánimes que he leído en un sector bastante limitado, y una persona con la que aprendí mucho, hace ya casi 20 años, haciendo prácticas en el periódico líder del Principado, La Nueva España. Con lo difícil que es escribir bien de cine, sin caer ni en el academicismo ni en la pedantería. Pero toda esa inteligencia entra en estado semicomatoso cuando aparecen en juego los prejuicios y la política.

Hay temas con los que no se aviene a razones. No discute, dice. Entra en modo negación. Las compuertas del raciocinio no dejan pasar más neuronas fritas. El escritor se niega a bajar al barro con los demás, seres cavernícolas y plebe abyecta capaz de entender el boxeo o los toros. Incluso de disfrutar con ambas cosas. Él está por encima de esa barbarie de golpes y sangre. De sudor y acero. Pan, circo y hematomas para chusma bajuna.

Además de publicaciones sobre cine, en su perfil de la red social llama, o retuitea contenido donde se llama, gentuza a Milei, sicario de la pocilga mediática al corresponsal de ABC en Washington, David Alandete; gentuza fascista a Santiago Abascal (ya saben ustedes que, para estos, todo es fascismo) y «cloaquera y franquista» a Ana Rosa Quintana. También comparte publicaciones de Echenique. De Echenique. Hay pocas cosas más lamentables para un escritor que la pérdida absoluta del sentido del ridículo. Parece aquello de una bipolaridad enfermiza, pero el integrismo político vuelve necios incoherentes a las personas más supuestamente sensatas y equilibradas.

Aunque no discuta sobre ello, se podría poner sobre la mesa que el noble arte pugilístico sólo tiene sus cerriles detractores entre los que desprecian lo que ignoran, como es el caso. Mucho se ha escrito sobre un deporte bueno, sacrificado y hermoso que implica, como otros deportes de contacto y las artes marciales, un grado de disciplina, respeto, autocontrol. Tiene mala prensa y buenos valores.

Sólo recibe el desdén de quienes su máximo esfuerzo ha sido tratar de adelgazar lo suficiente para no ahogarse al subir el primer tramo de escaleras, y la vagancia y la haraganería suelen imponerse en su vida, contrapunto al rigor de quien se vacía en los entrenamientos y en las dietas para ser mejor cada día, ser mejor en algo que muchos no van a valorar, porque lo van a rechazar con esa inquina con la que sólo rechazan los neófitos. Su contumacia hace que en un combate de boxeo o de full contact sólo vean la violencia atávica de dos personas pegándose, desconociendo todo lo demás, que es mucho.

La misma simpleza argumental de quien asevera que el fútbol son once tíos en calzoncillos corriendo detrás de una pelota. Comentarios de raquíticos, de personajes primarios, necios incapaces de ver más allá de sus sesgos preconcebidos. No saben nada de la técnica, del estudio del rival y de las carencias propias y ajenas, de la fraternidad que surge entre peleadores o entre compañeros de gimnasio. Para ellos, todo es violencia, por lo que es lo mismo un combate profesional que en un bar partirle a alguien una silla en la espalda.

Además, existen modalidades sin contacto que ya se están implementando para llegar a un público más amplio, donde priman el sudar y lo aeróbico. Te pone a tono mentalmente y ayuda a definir el cuerpo y mejorar de forma notable todo el sistema cardiovascular, la coordinación, los reflejos y la fuerza funcional. El boxeo no sólo es un deporte, Tino, es que es el deporte más completo.

Grandes del cine se han ocupado del boxeo para narrar sus historias, por todo lo que tiene de épica, de derrota y de redención. Así Scorsese rodó una de sus más impresionantes obras maestras (Toro Salvaje), John Huston un hermoso canto a los derrotados (Fat City) y Clint Eastwood usó el boxeo para hablar de la forma más conmovedora posible del amor, de la vida y de la muerte (Million Dollar Baby) porque, finalmente, de eso se trata. Y tantas grandes películas como Campeón, con un icónico John Voight, Marcado por el odio, Paul Newman explorando y explotando El Método, Cinderella Man, con unos soberbios Russell Crowe y Paul Giamatti, o The Boxer, Irlanda, IRA y Daniel Day-Lewis.

No es un deporte porque es algo más. La mística y el lirismo de combates legendarios, aquellas rivalidades históricas como las que mantuvo Alí con los pesos pesados de su época o la Pacquiao-Márquez. El pugilismo también es el fino estilista, casi ilógico en sus movimientos sobre el ring, que era el artista ucraniano Vasyl Lomachenko.

De tauromaquia entiendo menos que de boxeo, ya que no he ido en mi vida a una corrida de toros, puesto que no me gustan. Pero sé que ha sido ensalzada o admirada por celebridades como Ernest Hemingway (Fiesta sigue siendo una novela de vibrante actualidad, pese al siglo transcurrido desde su publicación), Picasso (indispensable pintor que como persona era una mierda), Federico García Lorca o Goya, nuestro pintor de negruras. Sin la cultura taurina no se entiende España. Algo así afirmó Ortega y Gasset. A lo mejor es eso, que no entienden España.

No hace falta ser un abonado de Las Ventas o La Maestranza para conocer el fenómeno social que supone Morante de la Puebla y las devociones que despierta; o admirar el duelo en el ruedo entre hombre y bestia, que se retrotrae al mito del minotauro. Y la tensión de vivir en el lindero de la muerte.

Detesto la cínica superioridad moral de quien es contrario a los toros por oposición a la crueldad animal y saca la espada para defender a una banda de facinerosos delincuentes que tienen como socios a los de otra banda, la que llevaba en listas electorales a los asesinos de mujeres y niños.

Pertierra no va a discutir, no va a argumentar porque es más una cuestión de cerrazón mental que de capacidad para alcanzar consensos con quien piensa distinto.

Hay un sector, llamémosle intelectual, que opera sin disimulo como una ramificación, dentro de la Cultura, de la organización criminal PSOE. De ese régimen inepto y corrupto.

Personas a las que les supones un bagaje, una experiencia y un oficio en el periodismo y en la vida, que justifican, tergiversan, ocultan o callan ante el sanchismo y sus actividades depredatorias. No les importa vivir bajo las voluntades de una banda cleptócrata, siempre y cuando todos tengan claro que la alternativa, la actual oposición, que ellos engloban de manera infantil en el término fascismo, es peor.

Lo mismo ocurre en Asturias con Miguel Barrero, escritor y director de la gijonesa Semana Negra, feria dedicada a la literatura Noir. El menda hace indisimulado activismo político. Recuerdo con una sonrisa socarrona una columna que escribió Barrero, que el pájaro la tituló precisamente Fascismo, y era por la época donde se tramitaba la prohibición de fumar en los locales cerrados, bares y restaurantes, principalmente. Mussolini también estaba en contra del cigarro después de las comidas, presumo.

Con los literatos progres españoles ocurre lo que afirmaba Borges de los peronistas: «No son ni buenos, ni malos; son incorregibles».

La izquierda española ejerce sobre estos miembros del mundo de la Cultura una hipnótica fascinación. Es una maldición moral. Y una gangrena de los medios de comunicación que deberían controlar al poder y no tapar sus miserias. En RTVE, algo ya muy evidente, está la mayor concentración de golfos por metro cuadrado que ha conocido el país. Pero es en provincias donde también se aglutinan no pocos juntaletras, correveidiles, palanganeros y propagandistas que, solapados tras lo cultural, lustran las botas de los cargos gubernamentales de turno. En la Asturias socialista, verbigracia, abundan agentes como Pertierra que, mientras hacen sus labores externas en el periodismo cultural, suelen impulsar tácitamente a socialistas asturianos de la talla de Adrián Barbón, Adriana Lastra y otros mercachifles locales de los que andan en una obscena busca y captura de un cargo, un sueldo en la Administración. Mientras sean de la izquierda y extrema izquierda está bien, da igual que se trate de cualquier imbécil incompetente en estado químicamente puro, que no le van a buscar las vueltas. Ni una sola crítica, ni un solo tuit.

Es una necrosis ética por la que tantos malogran su reputación. Creen que porque se dediquen a ferias literarias o a reseñar escritores o a hacer críticas de cine, no vamos a saber lo que en realidad son, cuando tengo, para identificar a un agente de la PSOE, más olfato que un perro perdiguero.

Es triste verles con esas maneras, como si fueran un Patxi López cualquiera, que portaba los ataúdes de sus compañeros y con esas mismas manos ahora masturba políticamente a los asesinos y sus herederos. La Cultura en el tardosanchismo no debería hundirse con la banda agonizante y acorralada por la Justicia, pero siguen cacareando fascismos, insultando y bunkerizados. O perdidos ante el cambio social que se avecina, como los vestigios de un ejército derrotado que vagara tras la capitulación.

Y así es como sucede. Así es como bajas del pedestal a tus antiguos referentes. Respetas a alguien hasta que te das cuenta que es un operador más del partido político más corrupto de nuestra historia. Que, además y aunque menos grave, se niega a hablar de boxeo o de toros porque eso sí que no. Ahí pone el límite. Por algo en una ocasión me dijo Fernando Savater que los intelectuales españoles eran, sin duda, de lo más tonto del país.

Las Ventas: Unas verónicas como tributo a la Paloma / por Alicia Valverde


Garrido deja lo más torero de un festejo en el que la corrida pocas opciones dio, a excepción del importante primero.

Las Ventas: Unas verónicas como tributo a la Paloma

Por Alicia P. Velarde
ABC / 15 Agosto 2026
Desde por la mañana, un huracán no paraba de soplar en Madrid. Y si paraba, comenzaba el diluvio. Así se iba sucediendo el día, pareciendo imposible que se pudiera celebrar la corrida. Pero a las nueve, la Virgen de la Paloma dispuso que el cielo estuviera despejado y las banderas quietas, quedando una noche agradabilísima. Todo a favor de obra, especialmente para Antonio Puerta, que seguramente llevaba once años soñando con esta fecha.

Y al fin salió Carpintero, el toro de su confirmación. Y soñadas fueron sus embestidas. Quiso agradar desde el principio el murciano, dejando largo al de Araúz en el caballo. Bien fue el animal, tras lo que se lució en el quite su padrino, Javier Cortés. Puerta puso voluntad con un toro que iba al engaño con alegría y recorrido por la diestra, bajando la intensidad por la zurda, ya que tendía a pegar un feo derrotito. Algunos muletazos fueron a tenor de la calidad del animal por el pitón bueno, y una tanda por la diestra fue especialmente jaleada, aunque faltó reunión en todo momento, cosa lógica en alguien tan poco placeado. El abreplaza fue arrastrado entre una merecida ovación. Aquello empezaba bien, ilusionaba y prometía. Pero en el aspecto ganadero, ahí quedó. Eso sí, la presentación intachable.

Pero lo más torero llegó en el tercero. Se plantó Garrido para recibir a Mestizo, que era un tío, y le pegó unas verónicas de escándalo. Qué torería, qué profundidad en los lances, que desprendían una gracia barroca que arrancaron los «olés» más sentidos de la noche. Y una media a pies juntos. Ea, ahí quedó eso. Expectantes estaban los tendidos cuando rodilla en tierra se sacó el extremeño al araúz, que se dejó sin más en el caballo e hizo cosas raras en el intento de quite de Cortés. Pero poco más hubo. Al toro le faltó continuidad, entrega y clase. Tras un feo pinchazo, el animal se echó, mostrando su poca casta, y optando el torero por que lo apuntillara el tercero.

Por bajo recogió Garrido al quinto, pero al pegajoso animal no se le vislumbraba una gran entrega. «¡Párate!», le pedía el lidiador en banderillas. Y dos comienzos en uno dejó José, primero por ayudados para pasar a doblarse con el cuatreño hasta los medios. Con gusto y buen hacer lo toreó, pero las premoniciones se cumplieron, y el toro pasaba si eso, y para el caso sin decir nada. A años luz de él estuvo el pacense, cuyo único lunar fue el mal uso de la tizona.

Tampoco tuvo mucha suerte con su lote Javier Cortés, que prácticamente quedó inédito con sus dos toros. El primero apuntó cosas feas desde banderillas, por lo que el madrileño se lo sacó por bajo a los medios, quitándole la tontería y enseñando quién mandaba. Pero al verse podido, el deslucido animal se vino abajo y pocas opciones le dio al madrileño, pese a sus intentos de buscarle, tesonero, unas vueltas que no tenía.

Y con todo, ese fue el que más opciones le dio, porque el cuarto fue el remate. Más que un toro, parecía una cabra. No quería saber nada del caballo, eternizando un tercio bastante deslucido, por cierto, y además esperaba en banderillas. Pero porque no quería que nadie le molestara, porque era manso de solemnidad. Cuando no le quedó otra, al vérselas a solas con Cortés, decidió ir al engaño (porque eso embestir no era) a brincos. Así era imposible.

Y cerró la tarde, ya con un aire incómodo -y algo frío- Chistorrón, que embestía más frío aún. Bueno, si se estaba delante no, porque menudos parones pegaba a veces. Pero sin humillar ni na.

A toro pasado, una pregunta rondaba a muchos aficionados: ¿Qué habría pasado si Carpintero hubiera caído en manos de Garrido? No hay respuesta para eso, pero está claro que pocos homenajes hay más bellos para la Paloma que las verónicas que le sopló al tercero. 

Plaza de toros Monumental de Las Ventas Sábado, 15 de agosto de 2026. Entrada: 7.701 espectadores. Toros de Araúz de Robles. 

Javier Cortés, de blanco y plata. Pinchazo y media (silencio). Dos pinchazos y media (silencio).

José Garrido, de turquesa y azabache. Pinchazo bajo (silencio). Estocada corta baja (silencio).
Antonio Puerta, de blanco y oro. Pinchazo y estocada trasera (ovación). Pinchazo, estocada caída y trasera y descabello (silencio).

Enreda que algo queda / por Paco Delgado


'..En Hollywood no sabían, ni saben, nada de las andanzas y cómo se las gastan quienes manejan el negocio taurino por estos lares. Esto sí que son enredos dignos de una buena película de humor. Aunque, como decían en La Codorniz, temblemos después de haber reído..'

Enreda que algo queda

Paco Delgado
Pues, a última hora, hubo solución para el embrollo de la adjudicación de la plaza de toros de Zaragoza y, aunque en el camino se ha perdido la feria de abril por San Jorge, se podrá celebrar la que en octubre se da para realzar la festividad de la patrona de la ciudad, la Virgen del Pilar, una de las grandes citas que cierran la temporada española. Pero el susto sigue en el cuerpo.

Con el pañuelo blanco a punto de aparecr por tercera vez, enviando al garete a uno de los seriales antaño más destacado de la campaña y hogaño, como otros que tan cerca nos pillan, muy depauperado y venido a menos, finalmente se impuso el criterio judicial, que sigue siendo de lo más fiable que queda a la gente de a pie en este pobre país de caraduras, vividores, maleantes, sinvergüenzas y, presuntamente, delincuentes.
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón concedió a la Diputación de Zaragoza las medidas cautelares solicitadas para garantizar la celebración de la Feria del Pilar, desbloqueando así un procedimiento que había quedado paralizado por el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón. Inmediatemente se procedió a la apertura de las ofertas económicas que se habían presentado, dando al empresario aragonés Jesús Mena como virtual gestor del coso de la Misericordia para lo que resta de 2026 y la totalidad de la campaña de 2027. Antes, recursos, contrarecursos, impugnaciones, paralizaciones, retrasos, sustos y líos. Luego, solución exprés. Aquí paz y después gloria. Y la sensación de que entre pillos anda el juego.

La mercantil Conphia Urbana S.L., que figura a nombre de Roberto Becerril y Sofía González Gracia, (aunque en realidad quien hará y deshará será el combo integrado por  el empresario aragonés del sector porcino Jesús Mena junto a los hermanos Matilla y Ramón Valencia) y cuya plica fijó un canon diario de 7.073,41 euros (IVA incluido), se hizo con la gestión de la plaza. Esta cifra supone un desembolso de 431.478 euros por los 61 días de uso previstos para la inminente feria de octubre, y se eleva hasta los 1,5 millones de euros para los 213 días de la temporada 2027. En total, la oferta roza los dos millones de euros, imponiéndose con holgura a las otras ocho propuestas concurrentes, entre las que figuraban firmas vinculadas a profesionales como Ignacio Ríos, Raúl Gracia “El Tato” o el también matador aragonés Alberto Álvarez.

Aunque el sector puso el grito en el cielo ante lo que tildaron de una propuesta descabellada e inaceptable, sí que ha habido quien ha sabido aprovechar la ocasión y pescar en río tan revuelto. No es la primera vez. Ni será la última. Algo parecido sucedió ya hace unos años cuando se vendió desaforadamente que arrendar la plaza de Las Ventas era inviable y ante la desbandada general quien lanzó la voz de alarma se hizo con la presa. O como cuando en Valencia el taurinismo lloró lágrimas más amargas que las de Petra von Kant (véase  Rainer Werner Fassbinder) y al final el coso de Monleón se concedió a quien ofertó más del doble de lo pedido…

Groucho y Chico Marx protagonizaron, en Una noche en la ópera, una de las escenas más delirantes de la historia del cine cuando discutían un contrato tan absurdo como hilarante del que iban quitando cláusulas conforme cada uno avanzaba un disparate más grande e inútil que el otro, quedando al final el acuerdo reducido a una sola y única condición; la primera parte de la segunda parte contratante será considerada la segunda parte de la primera parte. En Hollywood no sabían, ni saben, nada de las andanzas y cómo se las gastan quienes manejan el negocio taurino por estos lares. Esto sí que son enredos dignos de una buena película de humor. Aunque, como decían en La Codorniz, temblemos después de haber reído.

Las alegrías de 2026 / por Ricardo Díaz-Manresa


'..Vamos a fijarnos ahora en dos circunstancias fundamentales : que al público le ha dado por ir a los toros y que parte de ese público es muy joven. Qué alegrón ver a los toreros en sus salidas a hombros rodeados de grandes grupos de jóvenes..'

Las alegrías de 2026

Por Ricardo Díaz-Manresa
Hay que celebrar más que nada las alegrías y los buenos momentos de la vida. Y bastante sufrimos los periodistas profesionales cuando tenemos que criticar y denunciar irregularidades o irresponsabilidades. Vamos a fijarnos ahora en dos circunstancias fundamentales : que al público le ha dado por ir a los toros y que parte de ese público es muy joven. Qué alegrón ver a los toreros en sus salidas a hombros rodeados de grandes grupos de jóvenes.

Tenemos otras alegrías sorprendentes, nuevas y a las que quiero referirme, como ver Las Ventas con entradón en una de las finales del Camino con el posterior Cénate o la otra final, en Málaga, de la Escuelas Taurinas de Andalucía. Tendidos con mucho ambiente en las dos celebraciones. Y también otros NHB que antes no se esperaban ni estando locos. Es normal que Morante haya atraído en el Puerto hasta el máximo en sus cuatro actuaciones porque es el mejor ejemplo y la máxima atracción del momento y que está como en su vida. Este Morante tiene poco que ver con el Morante de antes de la pandemia y lo podemos confirmar lo que hemos seguido y visto toda, pero toda, su carrera desde que empezó.

No tan normal lo de San Isidro, con un entusiasmo y una locura que no se correspondían con el producto ofrecido. Tampoco estos dos festejos nombrados tenían grandes atractivos con toreros no especialmente conocidos pero en esas estamos y eso es lo que les dota de sorpresa y por tanto de mucha alegría. Es estupendos que, con la cantidad de críticas que han recibido los taurinos por hacerlo mal, ahora tegamos que cambiar al chip. Pero a lo mejor no ha sido por ellos sino por la nueva costumbre, moda o deseo de ir a los toros.

El caso es que hay que recibir la noticia de que hay pueblos que han decidido que regresen los espectáculos taurinos, incluso localidades muy pequeñas, donde está el quid de la conservación y multiplicación de los toros : en esos pueblos y en esos festejos.Trajes torero

Vamos a más mientras que la sociedad va lastimosamente a menos y vemos lo de Ceuta, donde igual los culpables están en la península. O mejor en el centro de la península. Y aunque la cosa vaya cada día a peor, por dejación o debido a intereses terroríficos, va el pueblo viviendo una situación dramática, insostenible, y alguien se abraza con una representante del desgobierno que dicen que es ministra. Y eso quese les han metido en la cama con la propietaria y no pueden ni salir a la calle. Ni hasta sin normalidad para comprar el pan. En fin, allá ellos. Como los de la casas incendiadas y destruídas que no decían ni una palabra cuando aparecían los responsables de la ecología criminal. Allá ellos que tanto se hacen respetar.

Mientras, la gente va a los toros y está encantada y si sigue la tendencia vamos a disfrutar de unos tiempos como no se recordaban en muchos años. Incluso hay ferias de segunda en el mes de agosto que están poniendo NHB y hasta en Pontevedra se ha conseguido poner el cartel cuando íbamos para 20 años sin hacerlo.

En fin, que no se acaben las alegrías y aumenten en cada feria y plaza.

Las lágrimas de Morante de la Puebla eclipsan el sentimiento / por Antonio Lorca


'..Pero sí ha pasado. Claro que sí. El artista jugó con los sentimientos de sus admiradores, no tuvo en cuenta el alcance de su decisión, y, ahora, al cabo de un año, vuelve con una sonrisa, y esperará, seguro, ser recibido entre vítores..'

Las lágrimas de Morante de la Puebla eclipsan el sentimiento.

El torero sevillano es la sal de la fiesta, el único ingrediente por el que es posible olvidar desengaños.

Por Antonio Lorca
Aquellas lágrimas del 12 de octubre de 2025 en Madrid, las del torero y las de muchos aficionados, ya están marchitas, pero no olvidadas. Lo sucedido esa tarde fue un acontecimiento de los que quedan en la memoria para siempre, un golpe vivo en el corazón, atropellado por un sentimiento tan fuerte como inesperado.

Nadie, quizá ni el mismo Morante, sabía qué después de la vuelta al ruedo, pausada y clamorosa, desbordante de emoción y afecto sincero, el torero se trasladaría al centro del ruedo y con la cabeza embotada y los ojos vidriosos se desprendería de la coleta en señal de un adiós que dejó a toda la plaza enmudecida y desorientada.

Morante se retiró a las tablas llorando, y lloraron muchos, incapaces de digerir en ese instante una separación tan impactante.

Y la fiesta de los toros quedó presa de una incógnita ante el movimiento sísmico que significaba la retirada del torero más importante del momento, de un artista sin par, de un genio, se dice y será verdad, y humano también, incapaz de soportar la presión de sí mismo, de su enfermedad mental y del esfuerzo que debe suponer vestir cada tarde el traje de luces.

Pero murió Joselito el Gallo y la tauromaquia siguió adelante. Seguiría sin Morante también, aunque su ausencia creara un dolor de cabeza a los empresarios.

Pero las lágrimas, sinceras sin duda, portaban más agua que conmoción; las del torero, al menos. Pronto se rehízo el ánimo de Morante (“No sé hacer otra cosa”, confesó en una reunión de amigos) y bastaron dos visitas del empresario de Sevilla para cambiar de opinión, devolver la coleta a su sitio y anunciarse con todos los honores en la Feria de Abril.

Y Sevilla, que es como es, lo recibió con los brazos abiertos, con el cariño desmedido que solo saben expresar los sevillanos. Pelillos a la mar… Morante es nuestro… 

“Pero Madrid merece un respeto, y diga lo que me diga Rafael [García Garrido, empresario de Las Ventas], este año no debo volver a esa plaza”, reveló el torero en esa misma cita.

Pero o los empresarios taurinos son especialistas en el arte de la persuasión, o Morante es de ánimo frágil. Se desconocen, no se sabrá nunca, cuántos ceros tendrán las razones de Garrido, pero sí que son suficientes para que Morante se seque las lágrimas y vuelva a pisar el ruedo venteño como si nada hubiera pasado.

Pero sí ha pasado. Claro que sí. El artista jugó con los sentimientos de sus admiradores, no tuvo en cuenta el alcance de su decisión, y, ahora, al cabo de un año, vuelve con una sonrisa, y esperará, seguro, ser recibido entre vítores.

Y así será —ojalá que así sea—, porque Morante es necesario, es la sal de la fiesta, el único ingrediente por el que es posible olvidar desengaños.

Sin duda alguna, las lágrimas de Morante, aquellas lágrimas del año pasado, eclipsan el sentimiento de rabia que produce el engaño.

Esa es la suerte de los genios, que vienen y van, decepcionan y son recibidos como el hijo pródigo, y se pueden permitir veleidades que a los demás nadie perdonaría.

Morante vuelve el 12 de octubre a Las Ventas erigido en el protagonista de la Feria de Otoño. Atrás quedan su despedida de los ruedos, sus lágrimas y las nuestras.

Que sea para bien; es lo único que nos queda.

Pero ojalá reciba su merecido: que nadie más que él derrame lágrimas la próxima vez que se retire. Porque las lágrimas se marchitan, pero no se olvidan.

Publicado en El País

sábado, 15 de agosto de 2026

Haz lo que te dé la gana / por Carlos Esteban


'..Nacimos en el ocio y para el ocio, aunque tengamos que trabajar casi todo el año, casi toda la semana, casi todo el día. Eso es otra cosa, ni buena ni mala, sino necesaria..'

Haz lo que te dé la gana

Carlos Esteban
No me importa lo que hagas en tu trabajo: quiero verte en vacaciones, en ese periodo que llamamos muy justamente ‘tiempo libre‘, como si el resto del año nos afanáramos en el ergástulo.

Porque, en un sentido, es así. No sé bien quién eres si sólo te he conocido en el trabajo. Puedes tener una naturaleza amante del ocio y trabajar con Stajanov porque tu trabajo lo requiere y tienes facturas que pagar; puedes ser casi un misántropo de libro y parecer sociable porque tu puesto lo exige. El trabajo no te revela.

El tiempo libre, sí. Ahí tus decisiones son verdaderamente tuyas, y puedes holgar a placer, o dar rienda suelta a tu amor por la soledad sin restricciones. Puedes, incluso, esforzarte como no lo haces para la empresa en algo que realmente quieres y te gusta, porque nadie te paga ni te obliga y, simplemente, quieres hacerlo. Libremente.

Por eso veo un indicio deprimente y relevante de nuestra decadencia social en la decadencia de las vacaciones, en su perversión.

Es como si temiéramos esa libertad por falta de costumbre, como se teme lo inusual y extraño, como si nos diera miedo un ocio que nos enseña quiénes somos en realidad, qué queremos de verdad. Y por eso tenemos la tentación de subcontratar nuestra libertad, hacer de nuestras vacaciones una prolongación de nuestro trabajo, con sus horarios, itinerarios, tareas fijas, supervisión y resultados previsibles. Algo se tranquiliza en nuestra naturaleza amaestrada cuando seguimos a un guía, cuando sabemos que mañana a las once toca Pirámides de Guiza.

Las vacaciones no son un tiempo para recuperar fuerzas antes de volver al tajo, para «cargar las pilas» —una expresión que tipificaría en el Código Penal como constitutiva de delito—; es tu tiempo. Nacimos en el ocio y para el ocio, aunque tengamos que trabajar casi todo el año, casi toda la semana, casi todo el día. Eso es otra cosa, ni buena ni mala, sino necesaria.

No estoy planteando una reforma, ni la creo muy factible. Pero ahora, ahora mismo, estás de vacaciones. Y mi consejo es que hagas lo que te dé la gana.