la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 2 de octubre de 2026

Feria de Otoño'26. Interesante novillada de El Retamar y un Programa de mano que ni en la lendrera de Sol. Márquez & Moore




JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
Con una interesante novillada de El Retamar se ha dado comienzo a la Feria de Otoño 2026, con la significativa caída del cartel de Mario Vilau, herido recientemente, que era el que más interés daba al cartel de hoy, quedando la terna formada por El Mene, Nacho Torrejón y Sergio Rollón, que hoy se presentaba en Madrid con caballos.

Antes de seguir hagamos un pequeño apunte sobre tres cosas, antes de que se acabe la temporada, para que no se nos queden entre las teclas del ordenador: la primera es la deleznable elección del fotógrafo -ignoro su nombre y prefiero seguir ignorándolo- que ha ilustrado la portada de los programas en la temporada 2026. Creo que la portada del programa de hoy batía récords en cuanto a antiestética, mal gusto y fealdad. La segunda es dejar la constatación de que las pesadas techumbres metálicas que guarecían de la lluvia a las decenas de personas que se sientan de gañote en el callejón de Las Ventas han sido sustituidas por unas leves y traslúcidas cubiertas de policarbonato. Todo sea por el confort de esos frescales. La tercera es la patente evidencia de las pocas dotes para la equitación de nuestra querida doña Rocío, la gentil amazona que, vestida de Felipe II, despeja la plaza y encabeza el paseíllo en cada festejo. Esperamos no tener que contemplar algún día un desagradable accidente.

Los Núñez de El Retamar pusieron en la tarde lo que de bueno hubo. Su diverso surtido de comportamientos y de humores, su variedad y su seriedad nos alegraron el festejo, quedando bajo su autoridad la responsabilidad de apechugar con el peso de la tarde. Dos de ellos, Pampunoso, número 55 y Maestro, número 64 fueron despedidos con ovación en el arrastre y el sexto, Impagado, número 14, fue saludado con aprobación en su salida al ruedo de Las Ventas. Hubo en el ruedo capotes y muletas por el suelo, y la corrida se desarrolló en un lapso de dos horas y diez minutos, y al buen entendedor no hace falta explicarle más al respecto; también se pudieron contemplar las habituales reticencias y cucamonas de la panda de galloferos que aparecen brevemente en el ruedo encaramados en lo alto de una montura para no hacer la suerte con arreglo a las normas del arte cuando el toro o el novillo imponen cierto respeto.

En cuanto a los toreros hubo la voluntad de lucir a los toros y de dejarles a cierta distancia en la suerte de varas, por más que las triquiñuelas de los montados tendiesen a tratar de que esa arrancada de largo o a media distancia no se produjese, como suelen hacer.

A El Mene, de azul cielo y oro, ya se le vio desde el principio que se le iba a ir el toro. Es como si el animal llevase encima un letrero de neón con las palabras: «Me iré de este mundo sin saber qué es el toreo». A ese fin se aplicó concienzudamente El Mene, dilapidando la franqueza de las embestidas de Pampunoso, sin un plan de qué hacer en las ocho u ochocientas series con las que intentó conducir las vibrantes acometidas de un animal que pedía firmeza, claridad de ideas y colocación. Nada de eso obtuvo y a cambio recibió un pinchazo en la suerte contraria, que a quién se le ocurre poner a ese toro en la suerte contraria, y un espadazo en la natural. La ocasión ya se sabe que es calva como una bola de billar y El Mene la tuvo con su primero. Con su segundo pasó, como decía nuestro añorado Bombero, que el toro era peor y el torero era el mismo, con lo que el tiempo se fue pasando sin que Mene lograse cosechar un solo ¡ole!, ni un ¡bieeen!, ni siquiera unas palmitas de consolación. A este también le mató a la segunda.

Nacho Torrejón venía sin apoderado y con un vestido en el que sobre la seda de color rioja se hallaba bordada la producción anual de oro de las Nevada Gold Mines. Su primer novillo, Lechuguero, número 22, lo primero que hizo fue arrebatarle el capote, para ir centrando el tema, y luego tras un paso sin pena ni gloria por el catafracto, puso su personalidad sobre la arena de Las Ventas para desafiar a su matador. El toro era como para apostar en esa lucha, máxime si vienes sin apoderado, para poderle y justificar todo el oro del vestido, pero eso significaba jugársela con un enemigo incierto al que el novillero nunca acaba de someter. A este lo liquidó de estocada desprendida y descabello. Su segundo fue Maestro, que llega al último tercio desarrollando una bonita y vibrante embestida, ante la que Torrejón solamente puede poner su descolocación, su permanente descargazón de la suerte, su toreo de ceder el terreno que, sorprendentemente, llega a cierto público a quien encandila esa deplorable manera de torear basada en tener al toro en movimiento sin ton ni son, con lo que el novillero comienza a ser vitoreado en su labor. No aprovecha Torrejón las netas bondades del toro para componer una obra con enjundia, conformándose con los vítores de muchos que se habrán olvidado de él y de su labor antes de llegar a Manuel Becerra. Lo caza al segundo intento y saluda desde el tercio. La ovación fuerte es para el toro.

Sergio Rollón, de blanco y oro, dio una sensación de aceleramiento y cierta bisoñez. Su bagaje taurómaco hasta la fecha es bastante magro y de pronto se ha encontrado hoy en Las Ventas con más público de una sola vez que el que le haya contemplado en toda su carrera desde que es novillero. Anotemos entre lo bueno la estocada con que despenó a su primero, Pamplinas, número 54. Su segundo, Impagado, con presencia y hechuras de toro anduvo muy suelto de acá para allá y sin fijar, costó bastante lo de la pica por las pocas ganas de trabajar que manifestaba el piquero Pérez, y luego fue marcando sus dificultades ante la impericia de Rollón, que consiguió estar digno frente a la difícil prueba a que se le sometió. Mató de media estocada.


El Programa

[JRM]




ANDREW MOORE

















FIN

Ángeles Custodios, Patronos de la Policía. Ceuta siempre a vuestro lado...

¡Feliz día del Patrón!

César Rincón: “Quiero volver a sentir a Sevilla y devolverle todo el cariño que siempre me ha dado”


El próximo domingo, 4 de octubre, regresará a la Maestranza después de dieciocho años y, antes de su esperado regreso, nos cuenta en exclusiva para Burladero.tv sus sensaciones y cómo afronta una cita tan especial.

César Rincón: “Quiero volver a sentir a Sevilla y devolverle todo el cariño que siempre me ha dado”

Emilio Trigo
Han pasado dieciocho años desde la última vez que César Rincón hizo el paseíllo en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. Dieciocho años que, sin embargo, no han borrado de su memoria las sensaciones, los recuerdos ni, mucho menos, el vínculo especial que mantiene con una plaza y una afición que tantas veces le demostraron su cariño.

El próximo domingo 4, el maestro colombiano volverá a pisar el ruedo del Coso del Baratillo con motivo del festival benéfico en favor de la Hermandad de la Estrella y Autismo Sevilla. Un cartel de enorme atractivo en el que también estarán Joao Moura padre e hijo -quien se despedirá de Sevilla-, Alejandro Talavante, Roca Rey, Pablo Aguado y el novillero Pepe Martínez, con reses de distintas ganaderías.

Rincón afronta la cita con ilusión, respeto y ese cosquilleo que, pese al paso de los años, continúa apareciendo cuando se acerca una gran cita.

Maestro, dieciocho años después vuelve a hacer el paseíllo en Sevilla. ¿Qué siente estos días previos?

Siento muchísima ilusión y, al mismo tiempo, un respeto enorme. Sevilla es una plaza muy especial para mí y volver después de tantos años significa mucho. Aunque haya pasado tanto tiempo, ese gusanillo interior sigue estando ahí. Cuando se acercan las grandes citas aparecen las mismas sensaciones, esa responsabilidad y ese cosquilleo que uno siente cuando sabe que va a enfrentarse a algo importante.

¿Le ha sorprendido comprobar que ese gusanillo sigue intacto?

No, porque creo que eso forma parte de ser torero. Podrán pasar los años, podrás haber vivido muchas experiencias, pero cuando uno se pone delante de un toro y, sobre todo, cuando va a pisar una plaza como Sevilla, las emociones aparecen. Torear es vivir y sentir. El toreo rescata al hombre. Es una fecha súper ilusionante y cargada de responsabilidad, aunque sea un festival.

Sevilla forma parte de algunos de los capítulos más importantes de su carrera.

Sin ninguna duda. Sevilla tiene un color especial. Aquí he vivido momentos extraordinarios y también momentos de una intensidad enorme. Recuerdo especialmente mi despedida. Aquel día me puse a torear en los medios con la izquierda y Sevilla crujía. Fue una entrega de la afición difícil de explicar. Son recuerdos que permanecen en el interior para siempre.

¿Qué significa para usted reencontrarse con aquella afición?

Muchísimo. Sevilla siempre me ha demostrado un cariño muy grande. Y creo que Sevilla tiene algo muy especial: nunca mira la identidad del torero, sino la entrega, la pasión y lo que uno deja en el ruedo. Eso es algo que valoro muchísimo. Yo espero volver a sentir ese cariño y, de alguna manera, devolverle a Sevilla todo lo que me ha dado a lo largo de mi carrera.

Esta vez, además, el motivo que le trae a la Maestranza es especialmente importante.

Sí. Y eso hace que este festival sea distinto. Nunca toreé ese festival y aquí hay una causa muy importante detrás. Se trata de ayudar a la Hermandad de la Estrella y también a Autismo Sevilla. El toreo, una vez más, demuestra que está ahí cuando se le necesita y que puede volcarse en causas solidarias.

¿Qué le dice que el mundo del toro siga respondiendo ante este tipo de iniciativas?

Me parece fundamental. El toreo siempre ha estado presente en las causas solidarias y debe seguir estándolo. Cuando existe la posibilidad de ayudar a quienes más lo necesitan, todos tenemos que intentar aportar nuestro granito de arena. Para mí es un orgullo poder formar parte de algo así.

¿Cómo recibió la llamada para participar en el festival?

Con muchísima alegría. Quiero agradecer a toda la organización que haya pensado en mí y, de una manera muy especial, a Andrés Roca Rey por la llamada que me hizo para participar. Se lo agradezco enormemente.

¿Qué tiene de especial este festival?

Que no es uno más. Es un festejo muy distinto y muy especial por todo lo que representa. No solamente por el cartel y por volver a Sevilla después de tantos años, sino por la finalidad que tiene. Eso hace que todos los que participamos tengamos una responsabilidad todavía mayor.

Compartirá cartel con figuras como Alejandro Talavante, Roca Rey y Pablo Aguado, además de Joao Moura padre e hijo y el novillero Pepe Martínez

Es un cartel muy bonito y con nombres muy importantes. Además, tiene el aliciente de la despedida de Joao Moura de Sevilla. Cada uno aportará su personalidad y su manera de entender el toreo. Lo importante es que todos vayamos con la máxima ilusión y con el deseo de que la tarde sea un éxito.

¿Qué se ha propuesto César Rincón para ese día?

Lo principal es triunfar. Eso es lo que siempre quiere un torero. Pero también deseo que la plaza se llene a rebosar, que Sevilla vuelva a verme en plenitud y que yo pueda entregarme al máximo y dar lo mejor de mí. Después de tantos años, sería muy bonito volver a sentir esa plaza llena y esa conexión con el público.

¿Le preocupa más la responsabilidad que la nostalgia?

La responsabilidad está ahí, sin duda. La nostalgia forma parte de los recuerdos, pero yo no quiero vivir esta tarde mirando hacia atrás. Quiero disfrutarla y vivirla plenamente. Lo que pasó forma parte de mi historia, pero el domingo habrá que salir al ruedo y hacer lo que uno sabe hacer.

¿Se imagina ya vestido de luces otra vez en Sevilla?

Es algo que todavía veo muy lejano. Volver a ponerme el traje de luces para torear en Sevilla no estaba dentro de mis planes. Si alguna vez volviera a hacerlo, tendría que ser por una cosa determinada y muy especial. Y este festival, por su carácter solidario y por todo lo que representa, es precisamente una fecha muy particular.

¿Qué espera encontrar cuando vuelva a pisar el ruedo de la Maestranza?

Espero encontrar a Sevilla. Su afición, su sensibilidad, su exigencia, pero también ese cariño que tantas veces me ha demostrado. Y espero estar a la altura. Quiero que la gente disfrute, que se entregue y que nosotros podamos devolverles esa entrega desde el ruedo.

Después de dieciocho años, ¿qué le gustaría que recordara Sevilla de su vuelta?

Que César Rincón volvió con la misma ilusión, con el mismo respeto y con las mismas ganas de entregarse. Que no se guardó nada. Que salió a darlo todo por la afición y, sobre todo, por una causa solidaria que merece que todos hagamos el máximo esfuerzo.

¿Hay nervios antes de volver a una plaza tan especial?

Claro que los hay. Y benditos nervios. Ese cosquilleo interior es parte de esto. Si algún día desaparece, probablemente algo habrá cambiado dentro de uno. A mí todavía me emociona pensar en hacer el paseíllo en Sevilla.

¿Qué le diría al aficionado sevillano que está pensando en acudir el domingo?

Que vaya a la plaza. Que nos acompañe y que entre todos consigamos que la Maestranza esté llena. Hay una causa muy bonita detrás y merece la pena apoyarla. Nosotros vamos a entregarnos al máximo para que sea una tarde especial.

Por último, maestro, ¿qué significa para César Rincón volver a Sevilla?

Significa reencontrarme con una parte muy importante de mi vida. Sevilla me ha dado muchísimo y yo siempre he sentido un cariño enorme por esta tierra y por su afición. Ahora tengo la oportunidad de volver, de disfrutar y, de alguna manera, de devolver una pequeña parte de todo ese cariño. Espero que sea una tarde inolvidable y que, sobre todo, entre todos consigamos ayudar a quienes lo necesitan.

Dieciocho años después, César Rincón volverá a hacer el paseíllo en la Real Maestranza. Lo hará con respeto, ilusión y ese “gusanillo” que, como él mismo reconoce, sigue acompañando al torero cuando se acercan las grandes tardes. Esta vez, además, con una razón que trasciende el propio ruedo: que el toreo vuelva a ser también una herramienta para ayudar a los demás.

SEVILLA.- LA TAUROMAQUIA DE LOS CAPRICHOS / por Diego Martínez


 Con lo bonita que era la Maestranza 
y qué cara tan fea se le está poniendo.

LA TAUROMAQUIA DE LOS CAPRICHOS
Diego Martínez
Unión de Abonados y Aficionados de Sevilla
Por circunstancias personales no me encontraba con ganas de hacer crónica de la feria de San Miguel,pero tras los acontecimientos acaecidos no me queda otro remedio que por lo menos contar y denunciar la deriva de ésta mi plaza,la cuál me duele en el alma.

Ésta feria ha sido el apogeo de la tauromaquia de los caprichos y caprichosos, todos los días ha habido alguno.
Un capricho es querer hacer torero, torera o torere a una chiquilla que no tiene los mimbres para serlo, llevándola por un camino de flores,con una novillada indigna para Sevilla y hasta para la plaza de mi pueblo.

Lo que se le hace a animales sin pitones casi sin trapío y sin nada que se le parezca a un toro de lidia, pierde toda la verdad que debería tener ésta fiesta.

Otro capricho,en éste caso monetario supongo del señorito José María, es no traer a Sevilla animales con el trapío del quinto toro de la corrida del Puerto y la Ventana de san Lorenzo. Ese animal debe ser el tan cacareado "toro de Sevilla" y no los que salieron en días posteriores. Pero no tengo muchas esperanzas, por no decir ninguna de qué se vayan a ver el año próximo muchos animales cómo ése en la feria y casi diría que ninguno.

En el apartado trapío me ha decepcionado por completo el nuevo empresario, se ha plegado a Morante y demás figuras, es pa echarle la bola negra, que tan de moda está últimamente.

El sábado llegamos al capricho del público de sacar por la puerta del Príncipe a un torero, en éste caso Pablo Aguado, a cómo diera lugar y saltándose a la torera, nunca mejor dicho,cualquier canon de objetividad. En éste caso ayudó y mucho el presidente que estaba encaramado al palco ése día, el ínclito Gabi. ¿Como se puede conceder una oreja, por mucho que la pida el público, después de tres descabellos que ni tumbaron al toro, el cual se echó aburrido?     
Y ojo, Aguado toreó cómo los ángeles, con poco toreo fundamental, pero con remates y adornos de una naturalidad apabullante, cómo si estuviera toreando en su casa. Pero a los toros ¡¡hay que matarlos bien!!

Don Gabriel, si ya está usted jubilado de su trabajo de policía, ¿por qué no lo hace también de su chiringuito particular? Se lo agradecería eternamente.

Y llegamos al último y doble capricho,el del día grande en el cuál venía el ídolo de masas de la actualidad (¡cuánto añoro ahora mismo al Morante de hace 20 años!), qué llegó con la lengua fuera, por una temporada que un hombre medicado no debería hacer.
No creo que lea éstas humildes letras, pero por favor Maestro, usted no puede seguir haciendo ésto más tiempo, recapacite y haga recapacitar a los que tiene alrededor, su cuerpo y su mente se lo agradecerán, se lo pide un morantista de los de antes del postureo.

Al rey Midas de la tauromaquia se las ponen como a Fernando VII, con novillotes sin trapío y lo que es peor aún, sin casta y sin nada dentro. Y para rematar, si no le gusta alguno de los aprobados, pues se devuelve y se cambia por otro. Aunque en éste caso, parece ser que el toro tenía una nube en un ojo (queratitis en clave médica) y ahí entra el papelón de los veterinarios que reconocen y tragan con auténticos animalejos con todo tipo de taras y por supuesto, el presidente de turno, en éste caso, el aún más ínclito, Pepín Luque Teruel, lacayo dispuesto a todo para engrandecer "su fiesta" y la de sus señoritos políticos. Este hombre está en su salsa, no se ha visto en otra y amenaza con seguir..... haciendo barbaridades , para que el triunfalismo no pare.

El petardo de corrida fue de época, pero claro, a plaza a reventar, las penas de los taurinos son pocas.

Llegados a éste punto, yo soy de los que piensa, que es mejor que las plazas estén llenas aunque sea de personas sin criterio taurino alguno, que no vacias con cuatro aficionados que entienden. Pero se están cometiendo auténticos desmanes en nombre de la mayoría, aunque aquí yo culpo mucho más que al público, a presidentes sin personalidad alguna, que no ponen freno a la euforia y que se pasan la vida en el palco con los calzones por los tobillos, ya que sí no se los bajan los toreros, se los bajan los políticos.

El palco de la Maestranza ahora mismo da auténtica pena y con él, ésta maravilla de plaza, la mayoría de las veces, TAMBIÉN.

jueves, 1 de octubre de 2026

1º de Octubre: día del Caudillo


El 1 de octubre, en una ceremonia solemne celebrada en la sede de Capitanía General de Burgos, el general Franco fue investido con sus nuevos poderes como «Generalísimo de todos los ejércitos y Jefe del Estado»

El nombramiento de Francisco Franco como Jefe del Gobierno del Estado tuvo lugar el 28 de septiembre de 1936 en una reunión de altos mandos militares del Ejército, siendo publicado el correspondiente decreto por la Junta de Defensa Nacional el día 30. 

El 1 de octubre, en una ceremonia solemne celebrada en la sede de Capitanía General de Burgos, el general Franco fue investido con sus nuevos poderes como «Generalísimo de todos los ejércitos y Jefe del Estado», que fue el título que ostentó durante su providencial mandato. Desde entonces y hasta su fallecimiento, el 1 de octubre fue conmemorado oficialmente todos los años como el día de la «Exaltación del Generalísimo a la Jefatura del Estado» o simplemente como «Día del Caudillo»​.


México.- El Senado aprueba la Ley de Bienestar Animal: los estados tendrán la última palabra sobre la tauromaquia.


La nueva legislación federal reconoce a los animales como seres sintientes, pero no establece una prohibición nacional de las corridas de toros. La regulación de los festejos taurinos permanecerá en el ámbito de las entidades federativas.

El Senado aprueba la Ley de Bienestar Animal: los estados tendrán la última palabra sobre la tauromaquia.

México, 30 Sept. 2026
El Senado de la República aprobó este martes 29 de septiembre la nueva Ley General en Materia de Bienestar, Cuidado y Protección de los Animales, una legislación que había generado una fuerte preocupación en el sector taurino mexicano por sus posibles consecuencias sobre la celebración de corridas de toros.

El dictamen salió adelante en lo general con 115 votos a favor y uno en contra, emitido por el senador de Morena Adán Augusto López Hernández. La legislación reconoce a los animales como seres sintientes y sujetos de cuidado, además de establecer nuevas obligaciones y mecanismos de protección contra el maltrato.

La tauromaquia no queda prohibida a nivel nacional

Para el mundo taurino, el punto fundamental está en el alcance de la nueva legislación respecto de los espectáculos con toros.

De acuerdo con la información conocida tras la aprobación, la ley no decreta una prohibición federal de las corridas de toros, por lo que su autorización y las modalidades bajo las cuales puedan celebrarse seguirán dependiendo de la legislación de cada entidad federativa.

Este escenario desplaza buena parte de la batalla jurídica y legislativa hacia los Congresos estatales, donde podrán definirse las condiciones aplicables a los festejos taurinos en cada territorio.

La cuestión no es menor. El marco general aprobado prohíbe conductas de maltrato y crueldad y establece nuevas obligaciones de protección animal. Además, contempla sanciones administrativas, reparación del daño y mecanismos nacionales de coordinación y registro.

El sector taurino había pedido ser escuchado

La aprobación se produjo apenas después de que representantes de la tauromaquia, la gallística y la ganadería solicitaran públicamente al Senado que no avanzara en la legislación sin abrir un diálogo con los sectores afectados.

Tauromaquia Mexicana sostuvo que estas actividades forman parte de cadenas económicas y sociales que involucran al campo, ganaderos, trabajadores, veterinarios, transportistas, artesanos, comerciantes y prestadores de servicios, y reclamó participar directamente en una discusión legislativa con consecuencias para actividades actualmente legales.

El matador Diego Silveti también había convocado a la comunidad taurina a concentrarse ante el Senado para defender la continuidad de la tauromaquia.

Cambia el escenario, no termina el debate

La aprobación de la Ley General de Bienestar Animal abre así una nueva etapa para la tauromaquia mexicana. No existe una prohibición nacional automática de las corridas, pero la discusión queda ahora particularmente vinculada a las legislaciones locales y a la forma en que cada estado armonice y aplique el nuevo marco general.

Para la Fiesta en México, por tanto, el debate está lejos de haber terminado. El foco se traslada ahora a los estados, sus congresos y las futuras disputas jurídicas sobre los alcances de la nueva legislación.
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De Ceuta a Sol Rafael Nieto / por Rafael Nieto


'..¿Qué ilegalidad o delito no habrá cometido esta mafia criminal instalada en el poder? Tras su golpe contra la Constitución, su secuestro del Parlamento, su ilegal amnistía al separatismo, su relación amor-odio con Mohamed VI vía Pegasus… La entrega de Ceuta al sultán y una nueva okupación de la Puerta del Sol no hacen sino confirmar lo que tantos años llevamos anticipando..'

De Ceuta a Sol

El PSOE es un cáncer y toca extirparlo con urgencia.

Rafael Nieto
Cada cierto tiempo, España entra en un bucle de esquizofrenia colectiva donde es necesario pellizcarse para comprobar que uno no está soñando. Casi siempre coincide que está la izquierda en el poder y que se acercan elecciones; es entonces cuando las masas embrutecidas entran en ebullición al primer toque de corneta socialista. 
La maquinaria de la revolución (aunque sea de pacotilla) se pone en marcha, y ya ni las leyes, ni los jueces, ni las instituciones, ni por supuesto el resto de partidos políticos pintan absolutamente nada. Solamente se recupera la paz social cuando la izquierda renueva la mayoría en las urnas; y en caso de no hacerlo, siempre habrá una ley de nietos o alguna otra triquiñuela pseudolegal para conseguirlo.

Primero fue la invasión de Ceuta y ahora son los piojos en Sol. Primero la llegada de criminales, violadores y yihadistas desde África, y ahora la acampada de la mugre podemita en el kilómetro cero de España. Son dos fenómenos distintos pero que tienen la misma raíz: el desgobierno. O para ser más precisos, el Gobierno de una mafia. Capaz de negociar con un Estado enemigo una invasión perpetrada por un lumpen dantesco, y después montar una gran operación de manipulación colectiva usando para ello a una señora de 87 años que iba a ser desahuciada, pero que al final se queda viviendo en su casa de siempre. Ver para creer.

Como decíamos en anteriores columnas, a Sánchez y sus conmilitones les traen sin cuidado el pueblo ceutí, Mari Carmen, Paquita y hasta la hija de Sabiniano. Al único que ama Narciso es a sí mismo al verse reflejado en el espejo de La Moncloa cada mañana. Y es que un psicópata solamente tiene amor para sí mismo. El problema es el daño terrible que alguien así puede causar a una nación. Un daño que costará mucho tiempo poder reparar, suponiendo que se empiece pronto la reconstrucción nacional.

Lo ocurrido en Ceuta y lo que vemos en Sol demuestra sobre todo una cosa: con un «Ejecutivo» como éste del PSOE, el que resiste, vence. Ni los invasores que han puesto sus chamizos en la playa del Trampolín se han marchado de vuelta a Marruecos, ni los perroflautas que han puesto sus tiendas de Decathlon en el centro de Madrid van a regresar a sus casas de momento. Tienen su presa, que es una opinión pública entontecida y aborregada, y ya no la van a soltar hasta que nos pongan las urnas algún domingo de 2027.

Pruebe cualquiera de ustedes, mis dilectos amigos, a poner una tiendecita en la Puerta del Sol fuera de esta performance podemoide, prueben. Tardaría dos minutos la Policía Municipal en multarles y echarles a porrazos. A los colegas de Pablo Iglesias e Irene Montero, los marqueses de Villa Meona, nadie se atreve a molestarlos. Ni siquiera pasan los del servicio de limpieza urgente, el Selur, para arrancar la roña de los adoquines con agua a presión y cloro. Todos a aguantar a esa tropa de piojosos y vagos hasta que les apetezca retirarse de una plaza pública.

Pero a estas alturas, ¿quién puede ya sorprenderse por esto? ¿Qué ilegalidad o delito no habrá cometido esta mafia criminal instalada en el poder? Tras su golpe contra la Constitución, su secuestro del Parlamento, su ilegal amnistía al separatismo, su relación amor-odio con Mohamed VI vía Pegasus… La entrega de Ceuta al sultán y una nueva okupación de la Puerta del Sol no hacen sino confirmar lo que tantos años llevamos anticipando. El PSOE es un cáncer y toca extirparlo con urgencia.