Competirán Alejandro Marcos, Manuel Diosleguarde, y Héctor Gutiérrez, que confirmará la alternativa.
La Copa Chenel busca dueño en una final que será transmitida por Telemadrid desde Las Ventas.
La Copa Chenel escribirá este jueves una nueva página en su historia. La sexta edición del certamen celebrará por primera vez su gran final en la plaza de toros de Las Ventas, donde Alejandro Marcos, Héctor Gutiérrez, que además confirmará la alternativa, y Manuel Diosleguarde competirán por suceder en el palmarés a Sergio Rodríguez.
Tres nombres, tres trayectorias marcadas por la búsqueda de oportunidades y un mismo objetivo: convertir Madrid en el punto de inflexión de sus carreras.
Alejandro Marcos llega a la cita convencido de que la Copa Chenel ha supuesto el impulso que necesitaba después de una etapa especialmente complicada. “Me he encontrado en un momento en el que los contratos eran prácticamente imposibles y la Copa Chenel me ha hecho el poder volver a dar este impulso”, reconoce el salmantino, que considera que el certamen le ha devuelto al primer plano.
Alcanzar esta final era, además, el reto que se marcó desde el primer día. “Era el objetivo con el que me inscribí en esta Copa Chenel y poderlo conseguir es una satisfacción”, asegura. Tras notar una evolución constante a lo largo del ciclo, afirma quedarse “con la progresión y con que me he encontrado más a gusto y más torero a medida que han pasado las corridas”.
Su mayor ambición, sin embargo, va más allá de levantar el trofeo. “Me gustaría que la gente saliera de la plaza hablando de mí. Quiero dejar impronta como torero aquí en Madrid y que la afición me recuerde”, resume.
Para Héctor Gutiérrez la tarde tendrá un componente todavía más especial. Además de disputar la final, confirmará su alternativa en la primera plaza del mundo, cumpliendo un sueño que le acompaña desde niño.
“Para mí supone mucha responsabilidad, mucho compromiso, pero a la vez es un sueño”, afirma el mexicano, que no duda en señalar la trascendencia que ha tenido la Copa Chenel en su trayectoria: “Es todo. Es la oportunidad de llegar a España y abrirme camino; sin él creo que sería prácticamente imposible”.
Después de haber afrontado el certamen con “compromiso absoluto” en cada comparecencia, encara la cita con una meta muy definida: “Me encantaría desorejar un toro y que mi rumbo y mi carrera agarren el vuelo que necesitan”.
También Manuel Diosleguarde entiende esta final como una oportunidad decisiva para su futuro. El diestro salmantino afronta el compromiso “sobre todo con ilusión”, aunque sin perder de vista “la importancia que tiene un triunfo en esta plaza, un triunfo que tanta falta le hace a mi carrera”.
Durante la competición considera haber dado un paso adelante. “Este certamen ha supuesto crecimiento como torero”, asegura, al tiempo que reivindica el papel de la Copa Chenel como “una oportunidad muy importante que se le da a toreros que no están en las grandes ferias y un escaparate para poder abrirse camino”.
De cara al desenlace, no esconde su ambición: “Ganar la Copa Chenel y abrir la Puerta Grande de Madrid”, aunque insiste en que el primer objetivo será “estar a la altura del certamen”.





