la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 5 de mayo de 2026

José Pacheco: 30 años de un califato emocionante / por Carlos Bueno

José Pacheco: 30 años de un califato emocionante

'..Aquella fue una época dorada para El Califa, anunciado en todas las ferias de todo el orbe taurino con todas las figuras. Yo no he visto a nadie bajar la mano tan a los sótanos como él lo hacía..'

CAPOTAZO LARGO
José Pacheco: 30 años de un califato emocionante

Carlos Bueno
Corría el año 2000 y acabábamos de iniciar una nueva etapa en la extinta Canal Nou, la televisión pública valenciana que, por primera vez, programaba un espacio taurino semanal. Mi compañera en la redacción era Carmela, hija de Enrique Grau, apoderado de José Pacheco “El Califa”, que ese día toreaba en Las Ventas. Carmela estaba visiblemente nerviosa y muy pendiente del teléfono. No consiguió centrarse en toda la tarde hasta que, por fin, una llamada la hizo explotar de alegría y, de inmediato, tranquilizarse. José acababa de cortar dos orejas en Madrid de una imponente corrida de Dolores Aguirre. Todo había valido la pena. La exhaustiva preparación, la campaña en prensa con un lema que rezaba “El Califa también es valenciano” para lograr un puesto en la plaza de la capital del Turia, la interminable espera, la apuesta por los hierros duros… Con la puerta grande de Madrid el panorama cambiaba de forma radical.

En mi casa tenía una foto impresionante de El Califa dispuesto a iniciar una faena con su peculiar pase cambiado por la espalda. Era del año anterior en la feria de Julio de Valencia. Un majestuoso Cuadri colorado se arrancaba con ímpetu impulsándose sobre las patas traseras. Las dos manos delanteras quedaban suspendidas en el aire como si pretendiera saltar hacia el torero que, impávido, le esperaba de perfil, en rectitud entre los pitones, con la mirada desafiante, sin cambiarle el semblante, con la muleta detrás de su cuerpo. Porque José no la enseñaba por delante para hacer el péndulo; él aguantaba hasta el último segundo para sacarla por detrás. De infarto.

Aquella imagen salió publicada en prensa y me impactó. Era del gran Moratatalla Barba. Le localicé con la intención de comprársela pero, sorpresa, me la regaló. Y otra sorpresa: esa misma instantánea también la tenía El Califa en el salón a gran tamaño, como descubrí en una entrevista que le realicé en su hogar.

Y es que, por razones profesionales, pronto conocí al torero y a la persona para descubrir que se torea como se es. Y él es sincero y muy de verdad. Leal, puro, valiente. Es claro y también sensible. Se entrega a su gente y a lo que hace; no está a medias tintas. Y su concepto se basaba en el compromiso, en la colocación impecable, en jugarse la vida en cada pase, lo que le costó cogidas muy graves. Es uno de los pocos toreros que logró poner a Madrid de acuerdo. Su forma de citar de frente y cargar la suerte conectó con la exigencia de la cátedra madrileña, donde sigue siendo recordado por su autenticidad.

En Las Ventas volvió a abrir la puerta grande tres años más tarde, en 2003, de nuevo con los majestuosos Dolores Aguirre, con la particularidad de que esa tarde hizo el paseíllo sólo dos días después de fallecer su padre, el que le inculcó la dureza del torero, el compañero de capeas de El Cordobés, que fue quien le había dado la alternativa el 1 de mayo de 1996, hace ahora 30 años.

Aquella fue una época dorada para El Califa, anunciado en todas las ferias de todo el orbe taurino con todas las figuras. Yo no he visto a nadie bajar la mano tan a los sótanos como él lo hacía. Pero el torero del asentamiento total, del abandono absoluto y de la emoción desbordante, sufrió percances de toros mayúsculos que, además de cornadas, le provocaron lesiones vertebrales de extrema preocupación, tanto que, en 2010, los médicos desaconsejaron que siguiera en activo porque cualquier nueva voltereta podría dejarle postrado en una silla de ruedas.

Se fue el torero y se quedó la persona, tan auténtica como siempre. Ahora le dedica horas al ciclismo y es tan bueno pedaleando como lo era toreando. Sí, como ciclista es un fenómeno, pero como torero es inolvidable.

Aquellos sesenta… (XI) / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Las Ventas, óleo Sánchez Manso. Portada libro, Madrid cátedra del toreo. Suárez-Guanes

'..En el 64, la histórica confirmación y grave cogida a El Cordobés por el primero de Benítez Cubero el miércoles 20, y la tarde del jueves 14 de mayo en que se descubre a El Pireo quien les corta tres orejas a novillos de Baltasar Ibán..''

Aquellos sesenta… (XI)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali, Colombia, 4 de Junio de 2026
Las once capitales taurinas del mundo eran por entonces: Madrid, Sevilla, Bilbao, Valencia, Pamplona, Barcelona, en España. En América: México, Lima, Bogotá, Quito, Caracas. Once, de las cuales, hoy solo seis dan corridas. No está el toreo mejor que nunca.

Y este año, a cuatro días del inicio de la feria magna en la primera de todas, con la ausencia de Morante de la Puebla y la incierta aún de Andrés Roca Rey, máximas figuras del momento, convalecientes ambos de graves cornadas, recibidas en Sevilla, es inevitable volver la memoria a las ferias de aquellos años. Cuando no faltaban los grandes.

Cuando no había satélite, y no se transmitía como ahora en directo por televisión, magníficamente, por cierto. Cuando las noticias nos llegaban por acá, tan diferidas, tan lentas y de tercera o cuarta mano. Cuando no existían, el celular ni el internet, que han hecho universal, multitudinaria y permanente la vieja tertulia tabernaria. Cuando teníamos los aficionados ultramarinos que esperar semanas las revistas, que nos traían el relato, las fotos, y las exégesis de la gran feria, sus corridas, faenas, glorias, pesares, veredictos... Cuando eso era todo cuanto podíamos saber, creer y repetir.

San Isidro, donde pasaban tantas cosas buenas y malas, pero todas importantes. Esa feria lejana, a la que no habíamos peregrinado aún. En Las Ventas, quizá más que hoy, guía del toro, por su toro, medida y dictado del presente y el futuro, de lo cierto y no cierto, de lo justo y lo injusto, de lo bello y lo feo. Que cotizaba la cartelería (toros y toreros). Donde una ovación, una vuelta al ruedo, una oreja, y ni se diga dos y la Puerta Grande, no solo eran noticia y dato estadístico, sino historia universal.

Un acto de fe. Toda historia lo es. Más, para los que no estábamos allí. Aunque ahora, guardadas proporciones, también. Lo estamos viendo con los propios ojos, y el audio nos explica con pontificia voz, que no, que no es lo que vemos sino lo que deberíamos ver. Con esas insignificantes salvedades, vuelvo a la voz de los recuerdos. Qué también…

Cómo juzgó Madrid esos diez sanisidros. Qué pasó en ellos, a quiénes derrotó, a quienes ungió como triunfadores. Sí, pues la historia la escriben los triunfadores, como hizo notar George Orwell.

En el sesenta, la premiación oficial fue así: Trofeo de la feria, y por supuesto, consagración definitiva del ni siquiera veinteañero aún, Diego Puerta. Mejor estocada, Antonio Ordóñez, pero también su faena “del siglo” al atanasio, “Bilalarga”. Y en esta misma corrida, la confirmación del místico Mondeño.

En el 61, un acontecimiento jalonante. El sábado 13 de mayo, la triunfal alternativa de El Viti, Puerta grande con toros de Alipio y Escudero Calvo. Y el viernes 19, los atanasios (todos ovacionados en el arrastre) cogen a Camino y a Puerta, y Gregorio Sánchez los mata solo.

En el 62, Todo fue para Jaime Ostos y el venezolano César Girón, quienes el 16 y el 28 de mayo respectivamente, salen a hombros con sendas tres orejas. Uno, de los galaches, y el otro (resurgido), de los de Gamero Cívico. También es el año en que por primera vez participan en la feria tres colombianos: Joselillo de Colombia, con toros de Barcial el domingo 6. Pepe Cáceres que confirma y pincha dos grandes faenas a toros de Montalvo, el martes día de San Isidro; y Alfonso Vázquez II quien doblemente ovacionado debuta con novillos de Pallarés el viernes 29.

En el 63, el inicio de una leyenda, Paco Camino al fin conquista Madrid de una vez y para siempre, con dos estruendosos triunfos, cortando tres orejas a toros de Oliveira el viernes 17 de mayo, y cuatro a toros de Galache el sábado 18. También fue la feria de la grave cornada de César Girón por su primer toro de Pinohermoso.

En el 64, la histórica confirmación y grave cogida a El Cordobés por el primero de Benítez Cubero el miércoles 20, y la tarde del jueves 14 de mayo en que se descubre a El Pireo quien les corta tres orejas a novillos de Baltasar Ibán.

En el 65, el triunfador indiscutido de San Isidro es El Viti con dos Puertas grandes, cortando cinco orejas a toros de Miura y Galache, los días, lunes 17 y martes 25 de mayo respectivamente. S.M. con su toreo majestuoso se convertiría luego, en uno de los más grandes toreros en la historia de la plaza y del toreo. 12 puertas grandes, dos más que Camino y 36 orejas cortadas, cuatro menos que Camino. Madrid lo bendijo… Bueno, aquí se agotó el espacio por hoy… (continuará).

lunes, 4 de mayo de 2026

Feria de la Comunidad. Novillos con movilidad, novilleros poco avezados / por Pepe Campos



Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.

Domingo, 3 de mayo de 2026. Cuarta novillada de la temporada. Tercer festejo y último de la Feria de la Comunidad. Novillos con movilidad de Couto de Fornilhos (procedencia Atanasio Fernández). Bien presentados. Nobles. Mansos. Todos se dolieron en banderillas. Dieron juego. El primero encastado. El segundo y tercero con el cabeceo característico de este encaste. El cuarto, flojo y más parado al acusar la primera vara. El quinto flojo y soso. El sexto con trapío, algo flojo, con embestida para el triunfo. Un cuarto de entrada. Tarde primaveral fresca.

Seis novillos de Couto de Fornilhos

Suerte de varas: volvemos a poner un ejemplo sobre la situación de la suerte, la llevada a cabo al encastado primero por el picador Iván García Marugán. Las dos varas caen detrás de la cruz, la primera caída, el novillo no estaba puesto en suerte. En la primera vara el novillo pelea y empuja, se le pica con metisaca y se repucha; en la segunda se le barrena, el astado pelea sin fijeza, se le tapa la salida, en tablas se sale de la suerte pero vuelve para derribar, puede que por la impericia del piquero.

Terna: Mario Arruza, de Mota del Cuervo (Cuenca); de azul noche y oro, con cabos blancos; de veinte años; veintitrés paseíllos en 2025; silencio tras aviso y silencio. Cristian González, de Guijuelo (Salamanca); de azul noche y oro, con cabos blancos; veintidós años; veinticuatro festejos en 2025; vuelta al ruedo por su cuenta tras un aviso y saludos. Juan Alberto Torrijos, de Linares (Jaén); de rosa y oro, con cabos blancos; veintiún años; nueve paseíllos en 2025; vuelta al ruedo por su cuenta y silencio. Mario Arruza y Cristian González debutaban en Las Ventas.

PEPE CAMPOS
Ayer hubo novillos que se movieron y que pudieron permitir el triunfo de los novilleros (dos de ellos noveles en la plaza de Madrid). Pero los novilleros no supieron encauzar las embestidas de sus oponentes. En la actualidad existen muchos novilleros (algo que es bueno), algunos muy toreados, si bien no están lo suficiente preparados para dar el salto al escalafón superior. No se sabe cuál es el origen de tamaño problema, si la poca decisión de la juventud que hoy habita el mundo europeo (aunque debemos destacar que en los tendidos había muchos jóvenes, que asisten, repiten y se van aficionando) o bien la labor de las escuelas taurinas, porque los tres novilleros (según el programa han estado ligados a alguna escuela de tauromaquia). ¿Qué les dirán allí? Todo se convierte en un misterio que no se desentraña viendo lo que hacen los aspirantes a matadores de toros en sus compromisos mayores (y Las Ventas, es un compromiso superior que no hay que dejar pasar en vano). 

Hoy ya no hay capeas (o prácticamente han desparecido) porque la sociedad se asusta ante cualquier atisbo de aspereza, de rudeza, en la vida de los pueblos y de las gentes. Por esa razón sólo quedan —para aprender el oficio— las escuelas de tauromaquia, que obtienen resultados muy desiguales. Es un debate interesante, el hecho de la valía de los futuros matadores de toros, si los que regentan las diferentes escuelas mostraran (explicaran) a los aficionados la realidad, los problemas y las posibles soluciones. Ahí dejamos el estado de la cuestión en este singular mundo educativo de la fiesta de toros hoy.

Los tres novilleros de ayer, poco dijeron. Y hay que señalarlo, no esconderlo. Mario Arruza, ya talludito, en su primer novillo nada mostró con el capote. Con la muleta, inicio su labor con un tímido tanteo. Después, se le fue un novillo que se movía y que se prestaba a la fiesta; ahora bien, necesitaba de un dominio real con la franela, con su manejo, que no llegó. Toreó del tendido nueve al siete. Algún pase suelto le salió decente; pero al no ahormar en ninguna ocasión el novillo se le fue, y con ello una estupenda oportunidad para enseñar su mundo. Mató en la suerte contraria de estocada caída, desprendida, tendida y perdiendo la muleta. En el cuarto novillo de la tarde, más parado (acusó la primera vara) pero más noble, dio verónicas sin celo, y en la muleta, en los medios del tendido ocho, se entretuvo en una labor anodina, despegada e insulsa. Mató en la suerte contraria, de un pinchazo y de una estocada tendida.

Cristian González, al segundo novillo le recibió con verónicas y ya se veía que el animal metía la cara. El picador no lo masacró (José Ney Zambrano). La faena de muleta comenzó con pases de tanteo, estuvo despegado, sin domeñar las embestidas ni en redondo, ni al natural. Terminó con bernadinas por un solo pitón, el izquierdo. Lo mató en la suerte natural de estocada desprendida y atravesada. En el quinto, volvió a la tesitura de torear muy despegado, con enganchones, sacó algún pase pero sin llegar a ningún puerto. Mató de estocada en la suerte contraria, introducida con habilidad, pelín caída.

Juan Alberto Torrijos, no era nuevo. Comenzó con verónicas a pies juntos sin llevar toreado al astado, sino acompañando la embestida. Con la muleta, en el tendido siete, se mostró rápido, excesivamente despegado (característica de este novillero si recordamos su actuación del curso pasado); superficial, con falta de dominio. Los ayudados finales salieron muy enganchados. Mató en la suerte natural de estocada. En el último novillo de embestida noble y dulce, Torrijos renovó las prisas, el uso del pico y las cercanías para ahogar al animal. Mató de pinchazo en la suerte contraria, y con el novillo mirando a tablas le dio una estocada resolutiva.


Madrid dicta sentencia en el mes clave del toreo / por Sergio Hueso


'..La ausencia de Morante de la Puebla condiciona inevitablemente el escaparate del abono. Sin él, el gran foco recae únicamente sobre Roca Rey, que además podría reaparecer en Madrid tras la cornada sufrida en Sevilla..'

POR MONTERA
Madrid dicta sentencia en el mes clave del toreo

Sergio Hueso
La Feria de San Isidro encara uno de los desafíos más decisivos para el presente del toreo. Más allá de reunir figuras o confeccionar un abono atractivo, su gran responsabilidad está en marcar una dirección clara para la tauromaquia y sostener, durante todo el ciclo, un criterio firme, equilibrado y coherente a la hora de medir y premiar cuanto ocurra en el ruedo.

Ese será el gran termómetro de una feria extensa, que se prolongará durante mayo y parte de junio. Muchas tardes, muchos nombres y demasiados intereses como para permitir errores de criterio. Precisamente por eso no puede repetirse lo ocurrido en la primera parte de la Feria de Abril de Sevilla, donde la imagen de un palco errático y cambiante dejó una sensación preocupante. Si en algún lugar debe exigirse rigor absoluto, es en Las Ventas.


San Isidro necesita una presidencia sólida, reconocible y con personalidad. Porque si de algo sirve un ciclo como el isidril, es para consolidar trayectorias y definir, en parte, el rumbo del toreo.

El ciclo madrileño reunirá a veteranos, figuras y jóvenes que buscan la oportunidad definitiva. Muchos llegan con la obligación de refrendar en la plaza aquello que se viene reclamando desde hace tiempo: sitio, visibilidad y confianza.

La ausencia de Morante de la Puebla condiciona inevitablemente el escaparate del abono. Sin él, el gran foco recae únicamente sobre Roca Rey, que además podría reaparecer en Madrid tras la cornada sufrida en Sevilla. A partir de ahí, la feria deja espacios abiertos para que 44 matadores, 5 rejoneadores y 9 novilleros peleen por refrendar sus carreras.

Es cierto que los triunfos actuales no pesan como antaño, pero San Isidro sigue siendo San Isidro y Madrid continúa siendo Madrid. Su repercusión mediática, con cientos de medios acreditados, televisión en abierto y la implicación de Telemadrid, convierte a la feria en un escaparate único para el toreo.

Por eso, mayo sigue siendo el gran examen. Y por eso resulta imprescindible volver al origen de esta columna: un palco coherente, sólido y riguroso, a la altura de la plaza que representa. Porque Las Ventas no solo debe premiar lo que sucede; debe defender una idea de la tauromaquia

Y esa responsabilidad es tan importante como el toro que salta al ruedo. Que haya suerte para todos. Y, sobre todo, que salga el toro.

El mosqueo con Mbappé / por Ignacio Ruiz Quintano


'Con el gol, el viernes, del bello y setentero Bellerín, que es vegano (palabra india que significa “mal cazador”), todos supimos que esto ya sólo lo arregla Mourinho..'

Ignacio Ruiz Quintano / Abc
En Sevilla (otra Sierra Morena arbitral) colapsó el mosqueo que el madridismo tiene con Mbappé, líder de los piperos: tiró un mano a mano al tercer anfiteatro y luego miró la hora y marchó al vestuario como a cambiarse para ir a la Feria, donde a nombre de “Laissez faire, laissez passer” tendría puesta caseta, lo que a juicio de los incautos no tiene perdón de Dios.

Puerta del Perdón es el nombre de los accesos a catedrales para devotos en busca de indulgencias por penitencias como la del Camino de Santiago, y en el fútbol, en modo secular, la del cutrerío liguero en el Bernabéu, donde, perdidos todos los títulos por el gatillazo de Xabi Alonso, el madridismo de campanario aprovecha ahora los partidos de la basura (a más de veinte puntos de la cabeza, el cuarto clasificado ha eliminado de la Copa y de la Champions al líder) para ajustar cuentas con sus demonios familiares, que son Camavinga y Vinicius.

El francés pidió perdón en redes por su expulsión en Munich. Y el brasileño pidió perdón en el césped sólo por existir, que a eso han reducido su vida la barbarie y la corrupción ibéricas. Vinicius lo hizo después de un gol de bandera al Alavés (¡un quite del perdón!), en el mismo partido que Mbappé hizo un gol de churro y fue elegido por ello MVP. Pero el debate ya venía servido, con todo el antimadridismo en el bando de Mbappé: echar a Vinicius (dos Champions) y hacer un equipo para Mbappé (cero Champions), con Deschamps de entrenador.

Contra el Alavés hubo Martes de Carnaval y la mugre pipera, nieta de la misma mugre pipera que pitaba a Juan Gómez Juanito, pitó a Vinicius cada vez que tocaba el balón y ovacionó a Mbappé cada vez que fallaba un gol, empujando al espectador neutral a hacerse culé por vergüenza ajena. Al final del partido, hubo silbatina general al equipo, y mientras Mbappé, “Hombre del Partido”, corría a esconderse en el vestuario, Vinicius ¡y Camavinga! se quedaron en el césped a cumplimentar al público, que tampoco merece otra ilusión que la de Mbappé compitiendo por el Pichichi con Muriqi mientras las maras mediáticas aprovechan la frustración ambiental para echarle pulgas a Arbeloa: por qué no juega el pobre Pitarch cuando vuelven Mbappé y Bellingham y por qué no juega el viejo Carvajal, que tiene que ir al Mundial.

Lo de Pitarch es broma, pero lo de Carvajal, ése con el que el joven Víctor Muñoz se ganó en Pamplona su regreso al Madrid, no. Ahí está esa solanera de comadres donde reluce el tinte de Cañete, “héroe” del Real Madrid-Odense del 94, comadreando que Arbeloa no pone a Carvajal porque es el futbolista que lo retiró: “A mí me da que el rencor caduca más tarde que el yogur”, es la frasecilla manchega muy Paulo Coelho que deja caer Cañete, haciendo buena la impresión que Pérez de Ayala tenía de esta clase de españolejos: “Sí, aquí somos como comadres que vivimos de la vida ajena a falta de la propia. Murmurando de todo. Ensayando el palillo de dientes en el nombre del amigo. Dando mordisquitos de ratón en…” Cañete con un mondadientes repasando la actualidad, que es la recena. Como diría Cela: un país encabronado por la envidia. Por eso es una bendición para el Real Madrid no tener jugadores españoles: primero por ser club universal, y luego por evitar los comadreos que alimentan al Combinado Autonómico y que tanto incomodaron cuando el mourinhismo. ¿Que qué fue el mourinhismo? Para los más jóvenes, y en palabras de sir Alex Ferguson

“Durante el tiempo de Mourinho en Madrid, seguía cada semana lo que estaba ocurriendo en España. El cautivador choque entre Mourinho y el Barcelona fue, para mí, como una serie emocionante, y esperaba ansioso cada nuevo episodio semanal. El Barcelona estaba en la cima del mundo, ¿y quién se atrevía a desafiarlo, sacrificando su propia reputación en el proceso? Sólo Mourinho. Fue como ir a la batalla con una espada pequeña para enfrentar a un ejército entero en plena fuerza”.

Con el gol, el viernes, del bello y setentero Bellerín, que es vegano (palabra india que significa “mal cazador”), todos supimos que esto ya sólo lo arregla Mourinho.
[Domingo, 26 de Abril]

Los parásitos del Estado / por Rafael Nieto


'..Tendrá que haber un despertar, no sabemos si revolucionario o no, pero sí decidido a mandar a sus casas a estos parásitos del Estado español que no representan a nadie..'

Los parásitos del Estado

Rafael Nieto
El 1 de mayo ha sido siempre (desde la muerte de Franco, se entiende) un día robado por los sindicatos mayoritarios al conjunto de los trabajadores. Un día de todos convertido en el día de ellos, lo cual es característico de los socialistas. UGT y CC.OO., sindicatos inseparablemente unidos al socialismo y al comunismo español, se las han arreglado para convencer a la mayoría de los currantes de que solamente ellos les podían representar; que no hay posibilidad alguna de defender sus intereses fuera de esas siglas. Y naturalmente, eso es falso, como prácticamente todo lo que proclaman.

Es bueno recordar aquí, porque estos demagogos izquierdistas se aprovechan del desconocimiento de nuestra historia para publicitar sus presuntos logros, que la primera legislación obrera y sindicalista fue promulgada por el franquismo, el 9 de marzo de 1938, gracias al entonces ministro de Organización y Acción Sindical, el falangista Pedro González Bueno. El Fuero del Trabajo es, sin duda, una de las leyes más humanas y más protectoras que se han promulgado nunca sobre el mundo del trabajo. Inspirado en la doctrina falangista, en el tradicionalismo y en la doctrina social de la Iglesia, el Fuero terminaba con la nefasta lucha de clases, piedra angular del socialismo.

Tampoco conviene olvidar a José Antonio Girón de Velasco, ministro de Trabajo desde 1941 hasta 1957, a quien los trabajadores españoles debemos el Seguro Obligatorio de Enfermedad, creado en 1942, y que junto al Seguro de Vejez e Invalidez y los subsidios familiares fueron el antecedente directo de la Seguridad Social. La negociación libre fue sustituida por las magistraturas de trabajo, que eran tribunales laborales donde empresarios y obreros estaban obligados a solucionar sus conflictos. También se impulsaron políticas de vivienda protegida y barrios obreros con participación del Estado. Hoy estamos prácticamente obligados a pensar y a decir que todo aquello fue malísimo, pero nuestros padres y abuelos opinaban otra cosa muy distinta.

La pretensión de que solamente la izquierda puede defender los intereses de los trabajadores es, simplemente, falsa. Una de esas falacias que la historia se ha encargado de constatar con su infalibilidad científica. Al revés. Es hoy, con un Gobierno social-comunista en España, cuando más pastueños, dóciles y sumisos son esos sindicatos mayoritarios de izquierdas, acostumbrados a la sopa boba del dinero público y la subvención. Unos sindicatos que, lejos de pelearse con el poder político y empresarial, se van de mariscadas con los millones que recaudan procedentes de los esquilmados bolsillos de los trabajadores a los que dicen defender y representar. Es todo una pantomima.

El PSOE, acostumbrado a trincar del dinero del contribuyente para sus vicios y corruptelas, ha adoptado a estos sindicatos mayoritarios como si fueran un caniche al que le echas un hueso cada vez que levanta la patita para saludar. Sus manifestaciones, que en algún momento de gobernanza pepera incluían botes de humo, barricadas en las calles y alguna que otra brecha occipital, hoy son paseos turísticos por el centro de Madrid, con banderitas y pins que demuestran la merma tan importante que sufren a nivel intelectual. Nunca faltan fotos de Lenin ni del Che Guevara, porque la delincuencia y el crimen son mucho más cercanos al socialismo que el propio movimiento obrero.

Lo cierto es que muy pocas veces han estado los trabajadores peor que hoy en España, con los salarios congelados desde hace años, con una inflación que ha destrozado sus ahorros y su calidad de vida, entrampados hasta las cachas en la imposibilidad de tener una vivienda propia en la misma ciudad donde trabajan. Los españoles acuden cada día a su puesto de trabajo a ganarse su miseria. No serán ni UGT y CC.OO., los sindicatos de los comegambas subvencionados, quienes cambien esta dramática realidad. Tendrá que haber un despertar, no sabemos si revolucionario o no, pero sí decidido a mandar a sus casas a estos parásitos del Estado español que no representan a nadie.

domingo, 3 de mayo de 2026

Valdemoro: Juan Miguel, única oreja en una última clasificatoria de la Copa Chenel.

'..Juan Miguel fue el nombre triunfador de la tarde en la última clasificatoria de la Copa Chenel 2026. El torero madrileño paseó un trofeo del segundo de la tarde y pudo abrir la Puerta Grande de no haber fallado con el acero en el quinto..'

Valdemoro: Juan Miguel, única oreja en una última clasificatoria de la Copa Chenel condicionada por la cogida de Alberto Durán

Tarde importante de Fernando Plaza, que firmó ante sus dos oponentes dos grandes actuaciones.

Juan Miguel fue el nombre triunfador de la tarde en la última clasificatoria de la Copa Chenel 2026. El torero madrileño paseó un trofeo del segundo de la tarde y pudo abrir la Puerta Grande de no haber fallado con el acero en el quinto. Una tarde en la que destacó el toreo de Fernando Plaza ante sus respectivos oponentes y en la que Alberto Durán vivió la cara más amarga del toreo tras sufrir una cornada en el escroto en el cuarto, siendo destacable también el lleno de ‘No hay billetes’ que colgó Valdemoro por tercer año consecutivo.

Bueno fue el segundo toro de la tarde, un ejemplar de López Gibaja que tuvo bravura en sus embestidas. Juan Miguel supo aprovechar la buena condición del burel para firmar una buena labor que destacó por el temple y la entrega, pisando terrenos comprometidos. El final por manoletinas y la gran estocada fueron la rúbrica a un trasteo premiado con la oreja.

Un gran toro fue el quinto de Baltasar Ibán, un ejemplar que mostró bravura y emoción desde su salida por chiqueros. Tras lucirlo con el capote, Juan Miguel supo aprovechar las cualidades del astado para realizar una faena de muleta completa, toreando por ambos pitones con temple y relajo por momentos. Una actuación que redondeó la buena tarde de Juan Miguel. Tras la estocada, el torero marró con el descabello, lo que le privó de pasear una oreja que le abriera la Puerta Grande. El toro fue premiado con la vuelta al ruedo, mientras que el torero dio la vuelta tras una petición no atendida por la presidencia.

Trató Alberto Durán de lucirse en el recibo capotero al cuarto de la tarde, el primero de Baltasar Ibán, un ejemplar que expuso ya su exigencia desde los primeros compases de la lidia. En una tanda sobre la mano izquierda, el astado hizo por el torero zamorano, prendiéndole de fea manera por la zona de los testículos. Ya en el suelo, Durán fue consciente de la gravedad del percance, siendo rápidamente trasladado a la enfermería. Juan Miguel dio muerte al astado.

Abrió la corrida un toro alto y fuerte de Antonio López Gibaja con el que Alberto Durán buscó el lucimiento con el capote. A base de paciencia y temple, el torero zamorano estructuró una faena que tuvo sentido y contenido, aprovechando la movilidad del astado con varias tandas por ambos pitones. Torero fue el cierre de la faena, con una buena serie sobre la mano izquierda. El pinchazo previo a la estocada casi entera desprendida le privaron de pasear una posible oreja. Silencio.

Destacó el toreo al natural de Fernando Plaza durante la faena de muleta al tercer toro de López Gibaja. Muy asentado y firme, el torero madrileño fue poco a poco estructurando una labor que tuvo en su mano izquierda los muletazos de mayor pureza en la tarde. Cerró la faena por ajustadas bernadinas. El fallo con la espada le privó de pasear un premio. Ovación.

Otra actuación importante realizó Fernando Plaza al sexto de la tarde. Como si llevara veinte corridas a las espaldas y con una firmeza tremenda, Plaza fue poco a poco estructurando ante el sexto una faena que tuvo sus mejores momentos en el toreo al natural, con un toreo profundo, ceñido y vertical que tuvo mucho eco en los tendidos. La espada cayó trasera y tendida, teniendo que hacer uso del descabello. El fallo con los aceros fueron los causantes de que Fernando Plaza no obtuviera un triunfo importante ante el sexto toro de la tarde. Ovación.

Ficha del Festejo:

Hierro de Baltasar Ibán - Hierro de López Gibaja

Plaza de toros de Valdemoro, Madrid – Última corrida clasificatoria de la Copa Chenel 2026. Lleno de ‘No hay billetes’. Toros de Baltasar Ibán (4º, 5º y 6º) y López Gibaja (1º, 2º y 3º), bien presentados, aunque desiguales en sus hechuras. Variados de comportamiento, destacando el juego del quinto de la tarde, premiado con la vuelta al ruedo. Bueno también el sexto. Manejables y con clase los tres de López Gibaja, siendo el cuarto el de menos lucimiento.

ALBERTO DURÁN, silencio y herido

• JUAN MIGUEL, oreja y vuelta al ruedo tras aviso

• FERNANDO PLAZA, ovación y ovación tras aviso

Incidencias: Iván García se desmonteró tras parear al segundo.