
Del toro al infinito
“el nacimiento de la Fiesta coincide con el nacimiento de la nacionalidad española y con la lengua de Castilla……… asi pues, las corridas de toros…….. son una cosa tan nuestra, tan obligada por la naturaleza y la historia como el habla que hablamos.”. R. Pérez de Ayala
la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema
sábado, 7 de noviembre de 2026
Carlos y María / por Javier Torres

El Editor Vidal Pérez Herrero, Premio Taurino del Club Financiero Génova XXIII Edición.
No es maldición / por Paco Delgado
'Es desidia, irresponsabilidad, ineptitud, ineficacia, inutilidad, torpeza, incapacidad, desacierto, impericia, ignorancia, inoperancia, desinterés, negligencia, imprudencia, insensatez, desatino, equivocación, incompetencia, deficiencia, desvergüenza, inadecuación, incoherencia, malversación, fraude, desgobierno y, sobre todo, falta de atención en todo aquello que no les beneficie directamente. Es vileza. Y maldad.'
El birrey (con b) y la prevaricación de precisión / por William Pogue
David Adalid / por Antolín Castro

viernes, 6 de noviembre de 2026
La reconstrucción de la confianza nacional / por Irene González

'..La función de la España normal que no está enferma de ideología no tiene como misión de vida aguantar gobiernos de expolio de izquierdas, cuadrar sus cuentas y ser apedreado en la calle por la izquierda. Hay que construir un Estado con incentivos a la salvación nacional..'
La reconstrucción de la confianza nacional
El paraíso progresista es un infierno existencial para el hombre y la mujer que se siente vivo y libre
Nombrecitos torerísimos / por Ricardo Díaz-Manresa

Que cada uno opine lo que quiera tras ver olvidados a los clásicos de toda la vida como Antonio, José, Manuel, Francisco, Juan… Los de siempre.
Son los tiempos que corren y la moda por bautizarlos con nombres rarísimos o, por lo menos, alejadísimos del toreo… Se creen los progenitores que destacarán más fácilmente con estos nombrecitos tan raros en la cartelería de ferias.
Seguramente desconocen que a cada uno es lo que es por sus hechos y su personalidad, no por el nombre. No saben que el periodista más popular en España en los últimos 80 años se llama José María García. O sea, José y María y García. Y con apellidos como González, Rodríguez y Sánchez, tan vulgares, han llegado, eso sí desgraciadamente, tres españoles a la presidencia del Gobierno.
Ver un cartel de Antonios como Antonio Bienvenida, Antonio Ordóñez y Antonio Borrero “Chamaco” sería hoy un milagro. Abundaban los José, Santiago, Juan, Manuel sustituídos ahora por la lista que encabeza este artículo.
País que no lo conoce ya ni la madre que lo parió que dijo un político socialista menos malo, milagrosamente, que los actuales y además con nombre propio de toreros. Desde luego la prueba está en la tauromaquia donde podríamos leer en un cartel terna, por ejemplo, con Dennis, Tarik y Erik. El acabóse.
Suena hasta raro o al menos sorprendente que con estos nombrecitos tan torerísimos aspiren a ganar mucha fama en los ruedos.
Sí, sí, claro, me dirán pero lo importante es cómo torean, no el nombre, y hay por ahí un Aarón que está triunfando. Y algún otro de esta lista que lo intenta con posibilidades.
Pero sería estupendo un reportaje maravilloso en el que los progenitores explicaran las razones por las que colocaron ese nombre a sus descendientes, respetando la libertad y el gusto de cada uno que para eso estamos en algo que dicen que es una democracia. El mundo no para y cambia rapidísimamente y se nota, se nota… Siempre ha sido así y siempre lo será.
Falta saber, porque no hay datos, qué le parece a la afición estos nombrecitos torerísimos y si a esta sociedad rara e irreconocible le da igual. Que de todo hay. Pero está claro que llamarse ahora Pepe o Manolo va a ser más raro que llevar el nombre de Segismundo.
Lo que está claro que llevando nombre rarísimo no van a destacar todos porque el número de triunfadores será escasísimo como siempre.
Pero como ahora nada causa sorpresa, igual que ha crecido la afición o al menos el número de espectadores, puede aumentar el interés del público con toreros con estos nombrecitos. Nunca se sabe. ¿O alguien imaginó hace 50 años que la España actual sería como es hasta el punto que seguramente tendrán que cambiarle el nombre?. Que alguien lo proponga para un conjunto de razas que viven en nuestro territorio. Y además con la agravante de que los nuevos españoles ya mandan en muchos sectores. Y lo que te rondaré morena.
Pues tranquilidad, o lo que sea, y ya veremos cómo sigue España y lo que veremos en el futuro… Abrochénse los cinturones…




