la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 10 de julio de 2026

El mérito es de Diego Urdiales / por Antolín Castro

Justo es que haya recompensa y lo es también para los aficionados

'..Una alegría que se vean reconocidos sus méritos y que las empresas importantes hayan tenido la sensibilidad de poner en sus carteles a uno de los mejores intérpretes del toreo actual. Por todo ello, se puede decir que estamos de enhorabuena..'

El mérito es de Diego Urdiales

Antolín Castro
El torero de Arnedo ve reconocida su actuación en la pasada feria de San Isidro a base de contratos.

No siempre es así, a veces los triunfos en Madrid tienen poca recompensa. Pero bien mirado, es que la actuación de Diego Urdiales en Las Ventas sobrepasó lo que es una salida en hombros, fue la perfección del toreo a la verónica, la pureza y elegancia del toreo de muleta y la cabal interpretación de la suerte suprema.

Visto así, y aún a sabiendas de que muchas ferias ya estaban hechas, el diestro riojano se ha abierto él solito la puerta y el derecho a que las empresas, que no tenían cerradas sus ferias, hayan tenido la necesidad, y obligación, de contar con él.

El pasado año le resultó difícil estar acartelado, y cogiendo sustituciones de Morante alcanzó notoriedad tanto en Málaga como en Bilbao. Es ahora cuando, según van apareciendo esas ferias, todas de plazas de primera o segunda, cuando su nombre está en lo más alto y en los carteles de campanillas.

Nos alegramos por él, por los aficionados y también por el sistema, que ha sentido la presión para tener que acartelar al protagonista del suceso más importante del ciclo isidril.

De ese modo, como decimos, su nombre aparece en esas ferias y no en carteles de plazas de tercera. Un reconocimiento total a su calidad y representación de la pureza en el toreo. La primera capital de provincia donde ya ha toreado hace unos días ha sido en Segovia, alternando con Talavante y Fernando Adrián.

A partir de ahí son muchas las capitales de provincia quienes tendrán que ver torear al diestro riojano. Para empezar, será la plaza de Valencia quien le vea hacer el próximo paseíllo. Lo hará el día 18 de julio, alternando con Daniel Luque y Samuel Navalón.

En agosto, serán las plazas de Pontevedra, día 8 con Castella y Luque; San Sebastían, día 13, con Luque y Borja Jiménez; Málaga, día 20, con Morante y Fortes; Bilbao, día 27, con Talavante y Roca Rey; Palencia, día 29, con Juan Ortega y Pablo Aguado.

Como podemos ver alternará con todos los diestros que encabezan el escalafón y en plazas de importancia, estando en todas las de primera categoría que celebran sus ferias en agosto.

En septiembre también estará en plazas de importancia, pudiendo adivinar que hará el paseíllo en la feria de Salamanca y, por supuesto, en la de Logroño. Es lógica su presencia en octubre en la feria de Otoño de Madrid.

Un puñado de carteles, acordes con su categoría, alejado de sumar festejos por el simple hecho de sumar fechas. Diego Urdiales ha de estar en las plazas de importancia, donde es más seguro se pueda valorar sus formas de interpretar el toreo.

Una alegría que se vean reconocidos sus méritos y que las empresas importantes hayan tenido la sensibilidad de poner en sus carteles a uno de los mejores intérpretes del toreo actual. Por todo ello, se puede decir que estamos de enhorabuena. No siempre se tienen en cuenta los méritos a la hora de programar las ferias. Incluso nos llama la atención que haya sido así.

La manipulación sobre el buen samaritano / por Irene González

El Papa en Lampedusa

'..La manipulación de la parábola del Buen Samaritano para que nos sintamos obligados a contribuir a nuestra propia destrucción es maldad, traición, mentira y cobardía y nada de eso es de Dios..' 

La manipulación sobre el buen samaritano

¿Quién usaría las Escrituras para manipular políticamente a los cristianos en la aceptación de su propia desaparición?

Irene González
El viaje del Papa de Canarias a Lampedusa no ha dejado ningún margen a la duda de cuál es la obsesión y la prioridad del Vaticano, blanquear y fomentar la inmigración masiva que está destruyendo Europa. Y con ese fin, se construye una moral sin base en la razón ni la verdad, para que abracemos nuestra desaparición como civilización, de nuestra identidad. Pero lo peor de todo no es la traición y el abandono de una Iglesia a su pueblo, Europa, sino la manipulación de las Escrituras con fines políticos como sucede de forma recurrente con la parábola del Buen Samaritano (Lc 10, 25) para fomentar la inmigración masiva desde el Papa Francisco.

Fue el Evangelio escogido por León XIV para celebrar la Misa en Lampedusa como eje del discurso político que dio utilizando la Homilía. Sus palabras no pueden ser ignoradas, en la cuestión existencial de nuestro tiempo ha abandonado la ambivalencia mostrada en su Pontificado. Del hay un derecho a no emigrar, a proclamar que los europeos, para ser un buen samaritano, tenemos la doble obligación y la doble responsabilidad “de acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes que lleguen y, al mismo tiempo, trabajar por el desarrollo de sus países de origen, para que nadie se vea obligado a emigrar. Todo esto velando por el respeto de la dignidad del inmigrante”. Más que una petición delirante al europeo de menos de 45 años al que han arrebatado su futuro y será un trabajador pobre toda la vida sin acceso a vivienda, a formar una familia, a la seguridad en su barrio o servicios de calidad (a causa principalmente de la inmigración masiva) suena a un clavo definitivo en el ataúd de nuestro futuro, de una vida de angustia que nadie escucha, que a nadie le importa, que solo puede empeorar si continua la invasión migratoria.

Desorden de las fronteras abiertas

“Nadie está exento de responsabilidad”, salvo el inmigrante que ha tomado la decisión de venir o de subirse a un cayuco, ése no tiene ninguna. No es moral exigir al europeo que se responsabilice de las decisiones que toman los inmigrantes al venir aquí cuando los países en vías de desarrollo suponen más del 80% de la población mundial. ¿No incentiva eso un éxodo masivo y perpetuo del resto del mundo a Europa? Interesa a alguien que haya muertos en el mar para fabricar una culpa contra el inocente, el europeo que trabaja para no tener nada, salvo miedo a ser asaltado en su barrio. ¿Qué realidad se está creando en Europa? Cuando todo el mundo entiende que el desorden de las fronteras abiertas causa desesperación, pobreza y desarraigo, y que la inmigración ilegal marítima trae a los peores criminales de África, la iglesia católica sale a abrir la “Puerta de Europa” a África, y que una clase trabajadora empobrecida y apaleada lo pague.

La primera manipulación de la parábola del Buen Samaritano es la traslación de los papeles. Siempre identifican al inmigrante en Europa con el judío apaleado (miembro del mismo pueblo de Jesús en el AT), asaltado por unos bandidos queda medio muerto en el camino de vuelta a su casa (vuelve a Jericó). Ante este suceso un sacerdote y un Levita, que representan la religiosidad y la Ley, pasan de largo, pero un samaritano, (que identifican con el pueblo nativo de Europa), enemigo del judío, le atiende, le lleva a una posada a que se cure y paga su estancia hasta que se recupere de las heridas. La realidad en la parábola del Buen Samaritano es que el europeo es el apaleado y despojado de sus pertenencias por los inmigrantes, que son los bandidos que salen impunes. La realidad es peor que la parábola. Tanto la iglesia como el Estado no solo pasan de largo ante nuestro sufrimiento, (somos su pueblo), sino que han abierto las puertas a los bandidos. El Papa no ha mostrado dolor ante las 250.000 niñas violadas por pakistaníes en Reino Unido o ante ninguno de los asesinatos en Francia o resto de Europa cometidos por inmigrantes contra europeos o sacerdotes.

Es Europa quien yace medio muerta, y mientras un europeo está expoliado y herido en el suelo, la policía (Levita) nos puede detener si somos acusados de racismo, como pasó con Henry Nowak; y la iglesia (el sacerdote) vendrá a pedir que integremos a los bandidos dándoles lo que tenemos porque “la diversidad es la civilización del amor”. No queda nadie que sea el Buen Samaritano con nosotros, con el pueblo de las naciones de Europa que no se resigna a morir sin su identidad. No queda nadie que nos escuche en nuestra agonía, dolor y empobrecimiento tirados en el suelo de nuestra propia casa que es la patria. La mejor política para la paz y la prosperidad son las fronteras férreas.

El apaleado mató al samaritano

El Santo Padre dijo “hay que pasar de una mera gestión de las emergencias a la elaboración de políticas orgánicas y compartidas”. Pero aun aceptando la manipulación y el cambio de roles en la parábola, el Samaritano atiende al apaleado en una situación puntual de emergencia, no se lo lleva a su casa con su mujer e hijas, ni le da una paga, ni la vivienda que no le da sus propios hijos, ni trajo por reagrupación a la familia numerosa del apaleado, sino que se lo lleva un posada en el camino de forma temporal hasta que se recupere de las heridas. Ni el apaleado mató al samaritano al recuperarse, como hizo el africano de Ruanda que entró por Lampedusa, quemó la catedral de Nantes en 2020 y asesinó después al sacerdote que lo acogió.

Otro detalle no menor es que el Buen Samaritano pone dinero de su bolsillo para ayudar en una emergencia a una persona, no monta una ONG con el dinero de otros donde se enriquece en esa labor creando una industria que vive del tráfico de seres humanos. Y por supuesto el judío apaleado no queda herido en un intento de asaltar la casa del samaritano por los que le han llevado hasta allí. No es uno, ahora son “Legión”. No hay mayoría hombres en edad militar con pasado bélico que asaltan Samaria y un samaritano lo mete en las casas de los pobres para que los sufran las hijas de otros. No sería el buen samaritano, sino el traidor y malvado de la historia.

La manipulación de la parábola del Buen Samaritano para que nos sintamos obligados a contribuir a nuestra propia destrucción es maldad, traición, mentira y cobardía y nada de eso es de Dios. 

Es necesario preguntarnos como católicos, ¿quién usaría las Escrituras para manipular políticamente a los cristianos en la aceptación de su propia desaparición, de la civilización de la Cruz? ¿Quién sería tan inteligente para revestirlo de bien y engañar a los hombres buenos para que triunfe el Mal?

Roca Rey también banderilleó / por Rafael Comino Delgado


 '..nos parecería muy bien que de vez  en cuando lo haga, y cuando coincida en el cartel con Morante, como ocurrirá el próximo día 2 de agosto en el Puerto de Santa María, le invitara a banderillear uno de sus toros, ya que ambos pueden hacerlo  de forma bastante brillante..'

Roca Rey también banderilleó

Rafael Comino Delgado
La otra gran figura del toreo actual, Andrés Roca Rey, no quiere ser menos que Morante de la Puebla -quien algunas veces ha banderilleado- y en Chota(Perú) decidió banderillear, lo cual nos parece bien. Si un matador domina muy bien el tercio de banderillas, como es el caso de el Fandi, Manuel Escribano, Jesús Enrique Colombo, Ismael Martín… me parece lógico que decida banderillear a casi todos sus toros, pues forma parte de la lidia, y de su tauromaquia, dado que el matador, si no banderillea, está en las tablas observando el comportamiento del toro durante ese tercio, que llevan a cabo sus banderilleros.  Si solamente es regular o bueno a secas con las banderillas, veo bien que, de vez en cuando, decida banderillear alguno de sus toros, incluso compartir el tercio con sus subalternos, o que invite a un compañero matador a banderillearlo, y si no es de regular para arriba con las banderillas, lo mejor es que nunca lo haga, y deje esa labor a sus subalternos, que para eso están. Lo de picar un toro, como en su día hizo el maestro Luis Miguel Dominguín, y el pasado san Isidro hiciera Antonio Ferrera, eso es otra cosa, pues mientras se lleva a cabo la suerte de varas el matador debe estar pendiente, con el capote en las manos, para intervenir si es necesario, o en quites si lo cree oportuno. Eso creo que es una labor exclusiva de los picadores, si bien que un matador lo haga una vez, puede pasar, tampoco le vamos a condenar por ello. 

Y volviendo al hilo del tema que nos ocupa, que es las banderillas, digamos que Andrés Roca Rey en Chota, según he leído y visto en Internet, puso un par de forma bastante notable, es decir, que lo  hizo bien, lo cual aplaudimos, e incluso nos parecería muy bien que de vez  en cuando lo haga, y cuando coincida en el cartel con Morante, como ocurrirá el próximo día 2 de agosto en el Puerto de Santa María, le invitara a banderillear uno de sus toros, ya que ambos pueden hacerlo  de forma bastante brillante (o que Morante  invitase a Roca Rey, o que se invitasen mutuamente  a banderillear y a participar en quites), pues ello sería muy del agrado de los públicos, ya que hoy día les ven como las dos máximas figuras, por méritos propios, si bien el de la Puebla, por razones de edad, con mucho más camino recorrido que el peruano, que también tiene nacionalidad  española, pues lleva mucho tiempo viviendo en España, y aquí se ha hecho torero y figura. Entre ambos hay rivalidad, como debe ser, y cuanta más mejor, y cuanto más la perciba el público mejor para la Fiesta.

La selección de fútbol de Argentina adopta a un anciano y lo convierte en mascota: se llama Messi / por Pepe Campos

jed.ai. master / Según la I.A.

'..Messi había vivido sus años de juventud en aquellos territorios donde Don Quijote había sido vencido por el Caballero de la Blanca Luna. Allí recibió clases oportunas de picaresca, aquella que le sirvió para hacerse una estrella mundial. Di Stéfano —un jugador total— definió en su día a Messi como un pícaro..'

Pepe Campos
En el primer mundo vivimos tiempos de geriatrización, cuya realidad se convierte en un problema para muchas sociedades, y no todas dan un buen ejemplo en la manera de tratar a sus personas mayores que trabajaron duro para que la vida hoy sea más llevadera para los jóvenes. Los problemas suelen traspasar fronteras y situaciones sociales, y la abundante existencia de gentes que viven más y mejor en el mundo de hoy se ha trasladado al deporte del fútbol. Ese deporte inventado por los ingleses allá por el siglo XIX, donde siempre ganaban los alemanes a lo largo del siglo XX, y que en la actualidad —en pleno desarrollo del siglo XXI— es gestionado por los argentinos (con el permiso de la FIFA, claro). ¿Y cómo están ejerciendo ese dominio los argentinos sobre el planeta fútbol —soccer en EEUU—? La respuesta es digamos sencilla: acudiendo a la gerontología y ubicando a su máxima estrella —Messi— en el centro de la práctica viva de la geriatría

Messi había vivido sus años de juventud en aquellos territorios donde Don Quijote había sido vencido por el Caballero de la Blanca Luna. Allí recibió clases oportunas de picaresca, aquella que le sirvió para hacerse una estrella mundial. Di Stéfano —un jugador total— definió en su día a Messi como un pícaro. No creo que hubiera envidia en ello, sino la mirada de la experiencia. En el fútbol un pícaro —pillo, astuto— puede sobrevivir si su equipo le protege, los contrarios hacen la vista gorda o le envidian y si las normas son laxas. 
El primer aspecto lo encontró en ese gran Barcelona que se construyó alrededor de la habilidad y buen fútbol de Messi. Messi era hábil y los demás jugadores del Barcelona trabajaban para él (hubo algún jugador díscolo y tuvo que emigrar). Acabado el botín, Messi tuvo que buscarse las habichuelas en Francia (en Francia no se vive la picaresca) y se le obligó a trabajar como a los demás integrantes de la plantilla del Paris Saint-Germain. El fracaso fue morrocotudo. Ahora bien, en la vida siempre pueden existir soluciones, pues si una puerta se cierra otra se abre, y el mejor remedio en tiempos de crisis y necesidad consiste en volver al origen, al hogar, y acudir a la protección de la familia. Ahí en ese instante de máxima emergencia en su carrera futbolística es cuando le surge el acogimiento por parte de sus colegas argentinos que poco antes de 2022 (Mundial de Catar) le comenzaron a diseñar un plan geriátrico de conservación, mantenimiento y puesta en escena.

Ese plan exitoso ha consistido en poner todo lo que fuera necesario a su servicio, sin fisuras, ni controversias. Entonces, usando en gran parte el modelo de su etapa catalana, se le rodea de una selección de jugadores —con su guardia pretoriana— que luchan en el terreno de juego por él hasta la extenuación y le liberan de todas las miserias del fútbol antiguo, como era aquello de correr, defender o trabajar. Si todo el mundo está de acuerdo, y se convierte en un buen vasallo, el plan puede ser perfecto, y así ha sido, aplicado en una época de normas relativas y cambiantes. Coincidiendo con el ascenso político y social de la gerontología. 

Nada mejor que creer en un anciano, apoyarle, suministrarle recursos y poner a su servicio a la juventud, que le tendrá como un modelo y le puede convertir en una ansiada forma de mascota. Messi ha mutado en talismán, en fetiche, en amuleto. Él pone de su parte —y no es poco— pues su pie izquierdo se mantiene vigente, y es capaz de poner centros para que los rematen sus servidores, además se muestra todavía avezado en darle zurriagazos al balón para meterlo en las mallas de las porterías de los equipos rivales, que son consentidores de esa puesta en escena mediante la ayuda mutua, la cooperación, el auxilio, la asistencia, el amparo, digamos, también, con la sugerencia de una subvención, pues algo habrá y puede que se reparta y llegue. 

La FIFA gestiona: Mundial en Catar, Dembelé deposita su mano en el hombro de Di María y llega el penalti. Después, fuimos testigos del reparto de los Balones de Oro. Mientras, hay una apuesta por la geriatría que se abre a un nuevo conducto de éxitos, a través del Mundial de EEUU —ahí estaba ya Miami—. En este Mundial 2026 y llegados los actuales eventos, de nuevo la familia: donde aparece su guardia pretoriana que en los encuentros reparte estopa y resguarda, al mismo tiempo, a la mascota. La mascota, a pesar del cansancio, responde, le pega duro al balón. Se la rodea de algodones y de normativas afines. Una apuesta geriátrica —que podría a priori no entenderse, ni venir a cuento— pero que está en consonancia con los tiempos que corren donde el calor se abre al beneficio económico —la hidratación—, al relativismo —el VAR— y al multiculturalismo —rivales exóticos— hasta que llegue la prueba de fuego —cuando toque jugar contra un verdadero equipo— que se intenta dilatar y que no suceda.

La dinámica expuesta está en curso y es posible que termine con el resultado idóneo. Un segundo campeonato consecutivo. Otros equipos quisieron ponerla en funcionamiento pero no encontraron consenso interno —Portugal, con Cristiano Ronaldo, a mayor distancia Colombia, con James—. En tanto, la mayoría de escuadras del Mundial 2026 se bate en un mundo más verdadero, si bien vislumbrando que en el futuro les puede llegar la fórmula exitosa argentina, mezcla de geriatría y mascotismo clásico. La FIFA, ojo avizor, cuida, cuidará, a todo su rebaño. Si entramos en la valoración de este Mundial de Fútbol tenemos que aceptar el éxito masivo de público —un público globalizado—. La inexistencia de auténticos duelos hasta la fecha. Algunos llegarán en la fase de cuartos. Planificado para que se produzcan en semifinales, seguramente en la final. Una demora que funciona en el mundial, pero no en las ligas nacionales (con poco interés, a excepción de la Premier), ni en la Champions (reformada para que se den pronto los enfrentamientos con contenido). 

Así, en la nueva Champions todo pasa por la lozanía y no existe espacio para la vetustez. De modo que podemos asegurar que la pauta triunfante de los últimos dos mundiales con su defensa de la ancianidad no cabe en el resto del planeta fútbol. El Mundial, tal cual, viene a ser sólo una isla, un territorio vetusto, y si algún aficionado deja de ver ahora su fútbol, su decisión sería la correcta, acertada y virtuosa. No se pierde nada. Ahora bien, digamos para terminar que el equipo de Francia atesora talento a espuertas con cinco jugadores de arriba fantásticos como Dembelé (el del dedito sobre el hombro de Di María dentro del área, en 2022), Doué (exquisito driblador, como se vio en el partido contra Paraguay), Mbappé (con toque y ambición), Olise (visión de juego) y Barcola (llegador). 
Inglaterra posee a un delantero centro clásico que marca goles, se asocia y trabaja (Kane), y ello podría darle el título (si las meigas o el fiferío lo permiten). Marruecos luce nervio, algo en detrimento en el mundo moderno. Noruega alinea a un pateador de época, con el don de la ubicuidad (Haaland). Y España sabe jugar al fútbol antiguo (centrocampismo) siendo por ello un fútbol moderno. Lo que pueda suceder de aquí al final (19 de julio) pasará y se moverá según los deseos e intereses del Poder, en este mundo viejo que parece hay que proteger en estos precisos momentos.

jueves, 9 de julio de 2026

¿Descansa en paz? / por Juan Abreu

 

Habla Felipe VI: “Es ciertamente sorprendente y de alguna forma intolerable que todavía haya personas que jaleen a los responsables de todo ese dolor”. Bien. Pero. Ese “y de alguna forma intolerable”, me saltó al cerebro como una manada de hienas. ¿Cuál forma?

¿Descansa en paz?

Esas lágrimas son un estigma imborrable en el rostro de una España que eligió arrodillarse ante los bárbaros.


Por los 29 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco, se ha hecho un documental. Se estrenará mañana viernes. Lo veré con el mayor interés. Se titula Miguel Ángel Blanco, las 48 horas que lo cambiaron todo. Un título desafortunado, porque el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco no cambió nada. ETA siguió matando y la sociedad etarra (léase vasca) continuó su proceso de envilecimiento de manera inexorable, hasta hoy, en que vota en grandes números a Bildu, el brazo político de la banda que mató a Blanco. Envilecimiento que incluyó, cómo no, profanaciones de la tumba de Blanco y acoso a su familia. ¿Cabe algo más demostrativo de que nada cambió la atrocidad del crimen? Cierto es que se produjeron manifestaciones en toda España para implorar, vanamente, que ETA no consumara su amenaza de muerte. Pero. Como bien señala Carlos Rodríguez Estacio en su imprescindible obra sobre la muerte de Miguel Ángel Blanco, llena de datos desconocidos (la tortura a la que sometieron al joven concejal, por ejemplo) y de lúcidos análisis acerca de la rendición moral y política de los españoles ante un nacionalismo tribal que no dudó en recurrir al asesinato. 

«Cabe preguntarse, nos dice Estacio, si esta deriva no se encontraba ya en los planes originales de ETA. Así, al menos, lo sugiere la respuesta de Txapote a un compinche que, ante la magnitud de la reacción cívica, le preguntó si no había sido un error asesinar de esa manera al concejal: “Estas cosas se entienden un año después”. A la luz de los acontecimientos posteriores, esta frase adquiere un cariz de aritmética macabra. Quizás Txapote fuera capaz de anticipar necro-lógicamente el efecto dominó que se iba a producir. Después de todo, un psicópata en un entorno psicopático tiene más probabilidades de acertar».

«Si uno revisa las imágenes de aquellas grandes manifestaciones, hay un detalle muy significativo: no ves ni una bandera española. Y lo mataron por ser español, por el mero hecho de serlo. Pensar que se iba a mantener una reacción de esta naturaleza a partir únicamente del humanitarismo o de consignas éticas resulta algo más que ingenuo. Salimos al campo ya derrotados».

«En la Transición se ensayó un experimento único: una democracia sin nación. Y de esta manera se sirvió el país en bandeja a sus enemigos, sin ningún anticuerpo patriótico que le permitiera defenderse de las agresiones (externas o internas)».

Ni una sola bandera de España. Esto resume la tragedia española. 

Habla Felipe VI

No puedo hablar del documental hasta que no lo vea, naturalmente, pero algo diré de un reportaje aparecido en el diario El Mundo. En el documental, se entrevista al Rey Felipe VI y, según el diario, dice lo siguiente. “Es ciertamente sorprendente y de alguna forma intolerable que todavía haya personas que jaleen a los responsables de todo ese dolor”. Bien. Pero. Ese “y de alguna forma intolerable”, me saltó al cerebro como una manada de hienas. ¿Cuál forma? Es no sólo intolerable que se jalee a los asesinos, también que se permitan celebraciones cuando salen de la cárcel, muchas veces sin cumplir sus condenas. “De alguna forma”, dice el Rey.  Pero. Si alguien tiene la obligación de usar un lenguaje recto cuando habla a sus súbditos, es el Rey. Majestad, es algo intolerable, punto. Amén de grotesco, vil y repugnante; pero esto último entiendo que no lo diga. No vaya a ser que el enemigo se ofenda. 

Y otra cosa, uno de los documentalistas, Jon Sistiaga, va a la tumba del asesinado Miguel Ángel Blanco y echa un discursito. La tumba está en un pueblito de Orense. La trasladaron allí desde el País Etarra para impedir que siguiera siendo objeto de profanaciones y destrozos. 

En el discursito, Sistiaga, según leo, dice: «Te has perdido ver a Messi en tu Barça y la carrera en solitario de Bunbury (…) Aquellas 48 horas lo cambiaron todo. Tu asesinato nos hizo perder el miedo. Tu muerte, ya me jode decírtelo así, fue el principio del fin de ETA. El 60% de los jóvenes de este país que han llegado al final de este documental no sabían quién eras. Supongo que no es culpa de ellos sino de nosotros que no se lo hemos contado. Así andamos. Descansa en paz».

Así andamos

Messi y Bunbury, dice, vaya chorrada. Nada de que ETA, que lo mató, no ha desaparecido, por el contrario ha progresado tanto desde que le pegó dos tiros en la cabeza, que ahora es parte del Gobierno de España. Nada de que Zapatero y ahora Sánchez, en los casi treinta años que lleva muerto se han dedicado, los muy traidores, a blanquear a ETA y a poner en libertad a muchos de sus asesinos. Nada de que está en Galicia porque su familia tuvo que escapar de las hordas de patriotas vascos. Nada de que su matador ha sido trasladado a una cárcel del País Etarra donde sus correligionarios políticos le harán la vida lo más fácil posible. Mucho vis a vis.  Nada de que los partidos más votados en el país imaginario que lo mató, son el partido que recogía las nueces del árbol de los crímenes de ETA, y el partido de los pistoleros, que es muy posible que  se haga con el poder en las próximas elecciones. Así andamos. 

Sobre el tema de la tortura se habla poco. O nada. Se podría incomodar a los homicidas, socios del Gobierno. Lean La tribu caníbal, el libro de Estacio. Es indispensable para calibrar la barbarie tribal etarra y la inconmensurable fosa de bajeza e infamia de los políticos que pactaron el blanqueamiento y puesta en libertad de los terroristas. 

Cuarenta y ocho horas llorando

A Miguel Ángel, por orden de Txapote, lo mantuvieron atado y amordazado cuarenta y ocho horas en el maletero de un coche, justo hasta el momento de matarlo. Cuarenta y ocho horas. Y aún este detalle, que suele excluirse cuando se habla del tema: la autopsia revela que Blanco tenía las mejillas quemadas: se había pasado los dos días que lo mantuvieron dentro del maletero del coche, llorando. Esas lágrimas son un estigma imborrable en el rostro de una España que eligió arrodillarse ante los bárbaros. Una España que sigue de rodillas.

Descansa en paz. Concluye su monólogo de Sistiaga, ante la tumba del joven concejal del PP. Sabemos que no es más que una frase hecha. Pero. Si hubiera para los muertos posibilidades de descanso, de una manera u otra, dependiendo de lo sucedido después de su muerte, Miguel Ángel Blanco estaría hoy revolviéndose de horror en su tumba. 

Albacete con su Dámaso y Zaragoza contra sí misma / por Ricardo Díaz-Manresa


Normalidad en la temporada con la pareja de figuras a lo suyo, Talavante haciendo pinitos y los triunfadores de ahora que van detrás siguen triunfando con la complacencia y aprobación de la actual afición y sus tragaderas.

La danza de los taurinos 
Albacete con su Dámaso y Zaragoza contra sí misma 

Ricardo Díaz-Manresa
Y no cesa la locura en ZARAGOZA que parece que queda claro que los actuales dirigentes maños de la plaza no quieren que haya feria del PILAR, así de fuerte, y están haciendo toda clase de perversidades para lograrlo. Son los políticos de ahora del PSOE y todavía hay que oir lo que algunos dicen y es nada menos que los que vengan de otro partido lo harán peor. Puede que sean más imbéciles, que ya lo están demostrando, pero nunca más crueles y tan dañinos porque ESPAÑA, además, ya estará demolida. Y la feria del PILAR se ve cada vez más lejos. Todo empeora, todo, y ¿qué podemos hacer?.

La sociedad está así y en ALBACETE, menos mal, otorgan, a título póstumo, a DÁMASO GONZÁLEZ, la Medalla de Oro, Honor y Gratitud, que méritos sobrados tiene. Algo lógico y positivo. Creo que es el torero de ALBACETE con más quiso a su tierra y el más fiel, y precisamente en el año que su sueño taurino para su ciudad, la corrida de ASPRONA. no se va a celebrar. Otra contrariedad y contradicción pero repito ¿qué podemos hacer?

Elogios por tanto para ALBACETE y su inolvidable DÁMASO y elogios para ROCA REY que apoya decisivamente el festival de octubre en SEVILLA para su VIRGEN DE LA ESTRELLA, declarado devoto de la conocida por la Valiente.

Y el torero, por otra parte, se complica la vida llevándose una ganadería a su PERÚ pero el proyecto no puede ser más ambicioso y bonito.

Y, mientras tanto, seguimos leyendo lo de encerronas cuando son todo lo contrario. Pero así están las cabezas. Que sigan, que sigan y sigan…que van a seguir.

Y también seguimos, y seguiremos, con las pandemias del pico, los banderilleros vestidos de luto, muchos además rigurosamente, y muchos trajes manchados de sangre…de tanto arrimarse.

Y uno de los resucitados a la gloria en este 2026, LUIS FRANCISCO ESPLÁ, de moda total, filosofa en un programa como excelentísimo y aficionado filósofo que es. A ratos no se le entiende, otras veces parece padecer diarrea mental y durante tanto tiempo -¿3/4 de hora?, el mayor dedicado a un personaje, lo nunca visto y oído- también dice cosas normales.

En vista de lo cual, propongo que repitan varias veces el programa pero sobre todo que declaren oficialmente a ESPLÁ, no sé quién tiene categoría y poder para hacerlo, gran filósofo del siglo XXI, porque una mente y una palabrería así no pueden ni deben perderse. ESPLÁ espléndido o esplándido.

También propongo que sea declarado gran filósofo, aunque no es taurino pero lo tenemos hasta en la sopa, a ARTURO PÉREZ-REVERTE que sabe de la vejez más que nadie. Pero más.

Son dos claros ejemplos de que alguien que triunfa en algo pueda hablar y sepa de todo como el todólogo que esta sensatísima sociedad lo convierte.

Uno es torero y pintor y el otro escritor pero no sólo hablan de todo lo divino y lo humano sino que además pontifican. ESPLA y ARTURO en estado puro.

Sigue la avalancha de festejos televisados. Ya no da tiempo a verlos todos. Ahora se ha vuelto imparable esta moda pero miren para el deporte : la tele televisa todos los partidos de fútbol -insisto- de la tercera división. Y claro no podemos ni debemos quedarnos atrás, aunque los sanfermines sólo se podrán ver la mitad de los días. Incongruencias pero todo muy normal en esta sociedad tan lógica y sensata.

¿Cuánto torea EL CID? ¿Cuánto PERERA?. Lujos desaprovechados. Los nuevos podrían fijarse en ellos pero apenas pueden.

Termino repitiendo ¿qué podemos hacer?.

A San Fermin le pido / por Paco Delgado


'..a San Fermín pedimos, aunque no sea nuestro patrón, que nos guíe en este empeño y no se desborde la fiesta y se vaya todo de madre. Nunca fue bueno morir de éxito..'

VIENTO DE LEVANTE
A San Fermin le pido
Paco Delgado
Aunque, stricto sensu, no sea nuestro patrón, que -puede que de manera equivocada pero firmemente arraigada en nuestro ideario- es el curro diario y sin horas, si bien también ponemos velas a la diosa Fortuna, del santo pamplonica se espera que despliegue su capótico y que con más arte que Morante y tanta eficacia como Esplá permita que su feria sea brillante y sin desgracias.

Desde el pasado día 5 y hasta el próximo 14, Pamplona vive sus días grandes, los más importantes del año y los que, una vez más, la convierten en protagonista de todos los medios de comunicación del mundo. 

Su origen se remonta al siglo XII, cuando el obispo de Pamplona trajo de Amiens las supuestas reliquias de San Fermín, cuyas fiestas se comenzaron a celebrar alrededor del 7 de julio a finales del siglo XVI para aprovechar el mucho mejor tiempo de los días de verano, y ya de entonces se conocen numerosos datos sobre las “diversiones con los toros” como parte fundamental de esta celebración, si bien desde finales del siglo XIV hay constancia de corridas de toros en la ciudad. 

Aunque hoy son para muchos la parte esencial de la feria, el encierro nació por la pura necesidad de trasladar a los toros desde extramuros al coso taurino, que estuvo durante siglos en la Plaza del Castillo, hasta donde la manada era conducida por un grupo de caballistas y la gente participaba con varas y garrochas.

No es por tanto, como ahora se cree -y muchos tratan de difundir interesadamente, buscando la supresión de una tradición como se ve antiquísima-, el núcleo básico del evento, sino un paso previo y accesorio a la parte principal, que no es otra cosa que la corrida y que, justamente, da sentido y función a las carreras para el traslado del ganado. 

Dicen que fue a raíz de las visitas de Hemingway a la feria, y la fama y repercusión de sus escritos sobre lo que pasaba en la plaza y en la ciudad en esos días festivos y tan especiales, cuando los sanfermines cogieron fama y auge, pero hay que ser realistas y comprender que su popularidad llega cuando se comenzó a televisar los encierros y las corridas que con con aquellos toros veloces se daban horas más tarde.

Tanto éxito tuvo la fórmula que la masificación actual -las calles por las que se lleva a los toros desde los corrales hasta la plaza están literalmente atestadas y apenas hay un hueco para poder correr sin tropezar con el de delante, atrás, izquierda o derecha- hace que prácticamente sea imposible muchos días poder no ya ver sino llevar a cabo carreras como las que 40, 50 ó 60 años atrás se efectuaban y que eran puro espectáculo.

Asímismo se tiene a gala el que los toreros cobren en San Fermín como lo que son: personas extraordinarias que se juegan el tipo ante unos toros por lo comun más grandes que los que salen en el 90 por cien del resto de plazas. No es raro, por tanto, que año tras año, temporada tras temporada, las más encopetadas figuras aparezcan en los carteles de este serial, dando con su presencia un toque de distinción. También es verdad que la Monumental, desde hace ya mucho tiempo, se llena se anuncie quien se anuncie, y no es menos cierto que al menos la mitad de la plaza no presta atención a lo que sucede en el ruedo.

Juerga, diversión, miedo, arte y valor se dan cita esta semana y se mezclan para que el conjunto sea único e inimitable y hasta aquí lleguen estos días cientos de miles de visitantes y turistas que buscan la catarsis entre vinazo y adrenalina, aunque, como dice el profesor de la Universidad de Navarra, Ricardo Fernández Gracia, "al igual que todos los grandes fenómenos de masas, los sanfermines necesitarán una adecuación a los tiempos".

Por eso, a San Fermín pedimos, aunque no sea nuestro patrón, que nos guíe en este empeño y no se desborde la fiesta y se vaya todo de madre. Nunca fue bueno morir de éxito.