la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 13 de julio de 2026

América - Europa 2026 : San Fermin, Colombo y sus miuras enamoran la fiesta / por Eduardo Ravell

EN SU TERCERA PUERTA GRANDE CONSECUTIVA...Fué apoteósica salida a hombros de su hermano Luis Enrique, 2025 fué gran temporada de ensueño.../ FOTO Mundotoro

Par de acontecimientos en estos tiempos "calurosos" con el centenario del bestseller 'Fiesta', la novela taurina que enalteció el premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway; y la otra cara de la moneda con la fiesta del rey de los deportes, la del once nacional de España de grata actuación precisamente en la tierra de Hemingway, USA.

Por Eduardo Ravell* 
Si hay algo en común por estos días en España son los nueve días y doce horas alrededor de los sanfermines y sus chupinazos en pleno mediodía. Desde el recién 6 de julio y hasta el 14 de julio a la medianoche la capital Navarra no duerme: es una especie de Nueva York, la capital mundial que no duerme. Un periplo ferial que inició en el año 1.591 en el mes de septiembre pero muy pronto se mudó al mes de julio para coincidir con las ferias comerciales y ganaderas; todo un jolgorio festivo ante su santo patrono San Fermín.

Ya van un total de 435 ferias en plaza de primera con un cinturón turístico sin precedentes en tota la historia ibérica y gracias al corresponsal de guerra Ernest Hemingway la capital navarra hizo universal su feria como la más emblemática de todas las ferias: turistas de todo el plano terrenal se enfilan hacia Pamplona sí o sí.

QUE DIRÍAN HOY DIA....Ernest Hemingway, los hermanos Girón Diaz, el coterraneo narrador y cronista taurino Kike Rosales, Ramón Toni, verse ante Miuras en Pamplona con un Colombo recordman y la recta final del mundial de fútbol 🇺🇸USA / Foto álbum galería casa de la Misericordia Pamplona

Ahora bien, sus combinaciones taurinas encartelan a la crema y nata del escalafón y sale a relucir un joven diestro oriundo de latinoamérica con ese acento andino desde el Táchira y su colombomanía JESÚS ENRIQUE COLOMBO nacido en la capital sancristobalense y criado en la vecina población de Táriba, a escasos diez minutos y que en su momento fué el otrora Portón Taurino de América.

FAMILIA COLOMBISTA EN LA ESTAFETA...En pleno corazón navarro, calle Kalea de la Estafeta esperando el recorrido de los toros del sexto encierro, la palmosilla : novillero taribero Reinado Gil, Rafael de la Cueva, novillero tachirense en pleno ascenso, JE COLOMBO la figura marketing Miura y Jesús Adolfo Ruiz Colombo./ Foto cortesía Golfredo Rojas/

Lo que nadie imaginó es que por este nuevo milenio, siglo XXI , el joven diestro venezolano JE Colombo se iría a constituir en ese emblema récord mundial del toreo con los legendarios cornúpetas ejemplares sevillanos del encaste único Miura de Zahariche. Pues bien, Colombo ostenta la bicoca suma de tres puertas grandes consecutivas lidiando y estoqueando Miuras a partir de los periplos 2023, 2024 y 2025 y va este próximo lunes 13 de julio por su cuarta puerta de par en par y ahí sale a relucir otra "merma" que no es otra la de ese morrongas colombista y sus tres tercios que ponen la plaza en total vértigo con una afición a sus pies: Idolatrado por toda Pamplona y su noble afición turística de todo el planeta.

 
 Los Miura en los corrales del GAS Pamplona. LOS MIURAS QUE " ENAMORAN " LA FIESTA...En Pamplona ya cunde la expectativa por él lunes 13 donde Colombo saldrá a consagrar su leyenda ya constituida: la corrida se verá por OneToroTV.

En resumidas, cuentas podemos decir que ya la mesa está servida con la llegada a los corrales del gas: los Miuras de este lunes 13/7, donde nuestro joven diestro llega en su mejor estado, su mejor versión y una feria donde su santo patrono lo viene adoptando, cobijándolo, como todo un hijo adoptivo desde que debutó como novillero saliendo a hombros, el 5 de julio del año 2017 a su segundo novillo, quinto del festejo del hierro El Parralejo...hasta hoy día.

Uno pudiese acotar: Qué diria Hemingway si viviera por estos tiempos, qué dirían la trilogía de los hermanos Girón Díaz que tanta gloria sumaron en la feria navarra, catalana, madrileña y paramos de contar, pero imposible dejar a un lado a nuestro inolvidable compatriota Enrique Erasmo Rosales Carvajal, el gran KIKE ROSALES que por esto fecha estaría concentrado entre su admirado JE Colombo y sus trasmisiones del mundial de fútbol en cadena nacional desde Caracas con su hermanazo del micrófono Ramón Tony, Don Manolo Davila Mogollón y Carlitos Maldonado...vaya anecdota por estos días de doble conmemoración. Así son las casas.

* Columnista taurino del diario Pico Bolívar de Mérida / Locutor productor de la pauta de feria Activa 103.5 fm del Circuito Lider de Venezuela

OREJA MIURISTA, SU PRIMERA DE AQUELLA TARDE JULIO 2025...Colombo ya está en Pamplona , en su mejor estado con la moral por las nubes: ojo, ya suma seis indultos en este 2026.

LLEGÓ EL ANSIADO DIA COLOMBISTA...A plaza llena la Monumental navarra de Pamplona donde este lunes 13 la historia continuará creciendo en un solo récord: cuarta puerta de par en par de manera consecutiva. Dios lo quiera. 

Del olvido a la hipertrofia: España no necesita fabuladores / por Trystan Mordrel

Augusto Ferrer-Dalmau, 'Por España y por el rey. Gálvez en América' (detalle)

A primera vista, parece encomiable la actual ola de ditirambos que recibe la actuación de España y, en particular, del teniente coronel Bernardo de Gálvez en la guerra de independencia de Estados Unidos. Los elogios están más que justificados. Sucede, sin embargo, que la exageración y la desmesura de las alabanzas pueden acabar produciendo los efectos más contraproducentes.

Del olvido a la hipertrofia: 
España no necesita fabuladores

 Por Trystan Mordrel
Hay reparaciones que terminan pareciéndose demasiado a las falsificaciones. Durante casi dos siglos, el papel de España en la guerra de Independencia de los Estados Unidos quedó relegado a un segundo plano por una historiografía casi enteramente anglosajona y, más tarde, por el gran relato franco-norteamericano de Yorktown. Bernardo de Gálvez, las campañas del Misisipi, la toma de Pensacola, la defensa de San Luis, el dinero llegado desde La Habana y las operaciones españolas contra las posiciones británicas permanecieron durante largo tiempo en penumbra. Era, sin duda, necesario corregir esa injusticia.

Asistimos hoy, sin embargo, a un fenómeno inverso, casi cómico por su desmesura. Del olvido se ha pasado a la hipertrofia; de la discreción, a la hinchazón; de la nota al pie, a la pretensión de reescribir toda la guerra en beneficio exclusivo de Madrid.[1] España ya no se habría limitado a contribuir a la victoria norteamericana: lo habría financiado todo, permitido todo, hecho posible todo, mientras Francia se apropiaba de la gloria y los estadounidenses olvidaban pagar la cuenta.

La tesis seduce porque da la vuelta a un relato demasiado conocido. Es, sobre todo, falsa en sus proporciones, imprudente en sus cifras y bastante pobre en su método. No basta con descubrir a un actor olvidado para convertirlo, de golpe, en el protagonista de todas las escenas.

España desempeñó un papel considerable en la guerra. Ningún historiador serio podría negarlo. Incluso antes de su entrada oficial en el conflicto, facilitó el envío de armas, pólvora, vestimenta y dinero a los insurgentes. La casa Gardoqui, las redes de Bilbao, las autoridades de Luisiana y de Cuba participaron de ese esfuerzo clandestino. Cuando Madrid entró en guerra contra Gran Bretaña en 1779, sus fuerzas abrieron nuevos frentes y obligaron a Londres a dispersar sus recursos desde el golfo de México hasta Gibraltar.

Bernardo de Gálvez emprendió entonces campañas que bastarían para sostener su gloria. Se apoderó de las posiciones británicas del bajo Misisipi, tomó Mobile y luego Pensacola en 1781, al frente de tropas compuestas por españoles, criollos, franceses, acadianos, negros libres y auxiliares indígenas. Al mismo tiempo, los españoles defendieron San Luis de un ataque procedente de Canadá y llevaron su bandera hasta el fuerte Saint-Joseph, en las nieves de la región de los Grandes Lagos.

La marina española obtuvo asimismo una victoria de la que los ingleses no suelen acordarse con demasiado entusiasmo. El 9 de agosto de 1780, el almirante Luis de Córdova capturó un enorme convoy británico y más de cincuenta buques cargados de material, armas, dinero y refuerzos. Fue uno de los mayores desastres logísticos de la historia de la Royal Navy. En La Habana, finalmente, se reunieron cerca de quinientos mil pesos en el verano de 1781 para proporcionar a las fuerzas franco-norteamericanas el efectivo indispensable antes de Yorktown.
  • Todo eso es cierto. Todo eso es notable. Todo eso merece ser conocido.
Nada de ello autoriza, sin embargo, a afirmar que España financió la Independencia norteamericana “hasta el último centavo”. Una fórmula semejante ya no pertenece a la historia, sino a la propaganda.

La confusión descansa sobre un procedimiento bastante sencillo. Se suma la ayuda entregada directamente a los insurgentes, los créditos comerciales, los suministros, los gastos militares españoles en el golfo de México, el sitio de Gibraltar, las campañas navales y, por qué no, el costo general de la guerra. Después, se transforma todo eso en una deuda de los Estados Unidos con España. Siguiendo ese razonamiento, Washington debería haberle reembolsado a Madrid la recuperación de Menorca, los sueldos de las tropas de Gálvez, los cañones de Gibraltar y hasta el forraje de las mulas del ejército español.

El pase de manos es grosero, aunque eficaz. Permite hacer aparecer cifras gigantescas y convertirlas luego en miles de millones actuales o incluso en múltiplos del producto bruto interno español. La precisión numérica le presta entonces a la fábula la apariencia de la ciencia.

España no entró, sin embargo, en la guerra para crear los Estados Unidos. No reconoció a los insurgentes como aliados ni firmó con ellos ningún tratado comparable con la alianza franco-norteamericana. Carlos III reinaba sobre un inmenso imperio colonial y desconfiaba, como era natural, del principio según el cual los súbditos podían deponer a su soberano. Más aún, sus ministros comprendían que una república norteamericana independiente, expansionista y poblada por colonos ávidos de tierras, terminaría convirtiéndose en una amenaza para Luisiana, las Floridas, Texas, el Misisipi y la Nueva España.

Los objetivos españoles eran de otra naturaleza. Madrid quería recuperar Gibraltar, Menorca y las Floridas, alejar a los británicos del golfo de México y consolidar su propio imperio. La Independencia norteamericana fue para España un resultado útil de la guerra, no su razón de ser. Fue, para emplear una palabra poco heroica, un subproducto.

Esta realidad no disminuye en absoluto a Gálvez. Le devuelve, por el contrario, su verdadera estatura. No fue un oficial norteamericano olvidado por la posteridad, sino un gran servidor de la monarquía española, que libró una guerra española según intereses españoles. Sus victorias beneficiaron a los insurgentes porque ambas potencias combatían contra el mismo enemigo, no porque Madrid se hubiese descubierto de pronto una vocación republicana.

El episodio de La Habana ilustra perfectamente la diferencia entre una ayuda decisiva y una pretensión desmesurada. En el verano de 1781, mientras Washington y Rochambeau preparaban la campaña que debía conducirlos hacia Virginia, el ejército aliado sufría una escasez aguda de numerario. Hacía falta dinero contante y sonante para pagar a las tropas, asegurar los transportes y evitar que la operación se malograra antes de comenzar. El almirante de Grasse, que se encontraba entonces en las Antillas, trató de reunir fondos en Saint-Domingue, pero los comerciantes franceses se mostraron poco dispuestos a prestarlos. Fue entonces cuando Francisco de Saavedra y Sangronis, representante de la Corona española en Cuba, organizó en La Habana una suscripción extraordinaria. En pocas horas se reunieron alrededor de quinientos mil pesos entre autoridades, comerciantes y particulares. La tradición quiso luego que las damas habaneras entregaron sus joyas; el detalle pertenece acaso más a la leyenda que a los libros de cuentas, aunque conserva el recuerdo de una movilización real.

La suma fue embarcada en la fragata francesa Aigrette, entregada a de Grasse y transportada hacia la costa norteamericana. Ese dinero permitió pagar a las tropas francesas y estadounidenses en un momento crítico y contribuyó, por lo tanto, al éxito de la marcha sobre Yorktown. Fue una ayuda valiosa, acaso indispensable en aquella coyuntura precisa. No financió, sin embargo, los años anteriores de guerra, el armamento de las escuadras francesas, el transporte del cuerpo expedicionario, las campañas navales ni el conjunto de los auxilios concedidos a los insurgentes. Una caja de dinero puede salvar una operación; no por eso ha financiado toda la guerra.

La misma hipertrofia lleva a presentar a España como víctima de una inmensa estafa francesa y norteamericana. Carlos III habría sido engañado, Luis XVI habría sacado las castañas del fuego, Washington habría embolsado los subsidios y todos habrían abandonado luego a Madrid con un crédito astronómico y un imperio al borde del derrumbe.

La historia real es menos teatral. España persiguió sus propios objetivos, obtuvo importantes victorias, recuperó Menorca y las Floridas, fracasó ante Gibraltar y salió de la guerra todavía al frente de un imperio inmenso. Su crisis posterior no se explica por una factura norteamericana impagada, del mismo modo que la pérdida de la América española no se deriva mecánicamente de la ayuda concedida a los insurgentes.

Hicieron falta la crisis de la monarquía, la invasión napoleónica, las abdicaciones de Bayona, las rivalidades entre criollos y peninsulares, las reformas borbónicas, el agotamiento fiscal y las guerras civiles de comienzos del siglo XIX para hacer estallar el conjunto imperial. 

Los imperios tienen causas de muerte más complejas que una mala inversión financiera.

Lo más lamentable es que esta exageración termina perjudicando la propia causa española. Durante mucho tiempo, los historiadores ingleses y norteamericanos minimizaron el papel de Madrid por desprecio, ignorancia o comodidad. Hoy, algunos autores españoles responden a esa negligencia con una exaltación tan desmesurada que les ofrece a sus adversarios el pretexto perfecto para rechazarlo todo en bloque.

A fuerza de decir que España pagó todo, se termina poniendo en duda lo que realmente aportó. A fuerza de sostener que lo ganó todo, se oscurecen sus verdaderas victorias. A fuerza de transformar a Gálvez en padre secreto de Estados Unidos, se olvida que fue, ante todo, un héroe español.

La monarquía hispánica no necesita semejantes artificios. Su historia es lo bastante vasta, trágica y brillante como para prescindir de charlatanerías. Dio hombres como Blas de Lezo, Gálvez, Saavedra y Córdova. Gobernó un imperio extendido sobre varios continentes, resistió a los ingleses, rechazó invasiones y obtuvo victorias que la memoria británica todavía prefiere mirar de costado.

¿Para qué agregarle entonces créditos falsos, miles de millones imaginarios y traiciones inventadas?

La historia española sufrió la leyenda negra, la ignorancia anglosajona y la indiferencia francesa. Ahora padece una enfermedad nueva: la hipertrofia patriótica de quienes creen servirla atribuyéndole todo.

Existe una manera más digna de hacerle justicia. Consiste, sencillamente, en decir lo que ocurrió.

España desempeñó un papel fundamental en la derrota británica. Aportó una ayuda importante a los insurgentes, abrió frentes decisivos y obtuvo victorias magníficas. No financió por sí sola la Independencia norteamericana, no pagó a los franceses “hasta el último centavo” y no fue la madrina desinteresada de una república a la que ya empezaba a temer.

Ese papel es lo bastante grande como para no necesitar ser inventado.

-[1]Un buen ejemplo de ello es el libro de Jorge Luis García Ruiz, El papel crucial de España en la independencia de los Estados Unidos. ↑

Pamplona.- 8ª de San Fermín. Oreja pírrica para Fernando Adrián, que no cuaja un gran lote de La Palmosilla / por Paco Aguado

Fernando Adrián, con la oreja que cortó a su segundo toro.DANIEL FERNÁNDEZ (EFE)

'..no hubo, en realidad, ninguna fase realmente estimable en el trabajo de Adrián que justificara siquiera esa barata oreja que le dieron por la efectividad del espadazo que cobró tras un pinchazo..'

Oreja pírrica para Fernando Adrián, que no cuaja un gran lote de La Palmosilla

Tampoco destacó Samuel Navalón con otro buen toro, y el lote de Fortes no ofreció posibilidades

El diestro madrileño Fernando Adrián cortó una pírrica oreja, la única que se concedió en toda la tarde, aun sin haber llegado a cuajar con el temple y la entrega que merecían a dos de los tres toros destacados que lidió este domingo en Pamplona la divisa gaditana de La Palmosilla.

La corrida de la familia Núñez lució unas idóneas y equilibradas hechuras para la embestida, pues, aun sueltos de carnes y de largo espinazo, todos fueron bajos de agujas, sin exageraciones en el cuarto delantero como otros encierros de la feria, y además tuvieron un largo cuello para descolgarlo tras los engaños, que es lo que hicieron esos tres buenos ejemplares jugados en segundo, tercero y quinto lugares.

Es decir, que dos de ellos cayeron en el lote, como segundo espada de la terna, de un Fernando Adrián que no llegó nunca a aprovecharlos con la sinceridad, la hondura y el temple que merecían, sino que se extendió en sendos trasteos amontonados, plagados de muletazos cortos y volanderos, sin enganchar ni gobernar las embestidas, sino desplazándolas con su propia inercia. A pesar del viento en contra, como argumento en su defensa, así lo hizo ya con el segundo, que mostró enseguida la calidad de su pitón derecho, aunque no tuviera mucha duración en una faena que nunca se levantó. Pero mucho más aguantó el quinto, un toro de cuerna playera al que picó con medida Pedro Iturralde y que se vino arriba con los cites de largo de Adrián.

La cuestión es que el madrileño repitió la fórmula con este y ya con el viento amainando, sin llegar a apurar tampoco la clase del toro también por el pitón diestro, para acabar embarullado a costa del escaso gobierno del animal. Y así no hubo, en realidad, ninguna fase realmente estimable en el trabajo de Adrián que justificara siquiera esa barata oreja que le dieron por la efectividad del espadazo que cobró tras un pinchazo.

El otro toro destacado del sexteto, aunque no tan evidente, fue el tercero, también lidiado entre un constante vendaval pero que, aun medido de fuerzas, tuvo una noble calidad en unas arrancadas espaciadas que pedían algo más de reposo y sitio que el que manejó Samuel Navalón.

El joven valenciano le dio así muchos pases, extendiéndose con más voluntad que resultados notables, hasta acabar metiéndose en la distancia corta como último recurso y cobrar, eso sí, una soberbia estocada, también tras un pinchazo previo. Con el sexto, el de más seriedad y al que saludó a portagayola, Navalón volvió a poner empeño, pero el de La Palmosilla no aguantó con suficiente fondo.

Para Jiménez Fortes fue, por contra, el lote de menos posibilidades, ya desde que su primero, al que recibió con una limpia y perfecta larga afarolada de rodillas en la puerta de chiqueros, mantuvo un constante y molesto gazapeo que no cesó, a pesar de que el malagueño, con un tesonero temple y mucha sinceridad, intentó desengañarle cuando más soplaba el viento.

Otra cosa fue lo del cuarto, no por el toro, que tuvo un comportamiento muy similar, moviéndose sin celo ni recorrido alguno, sino porque esta vez Fortes, que toreó en Pamplona a pesar de sufrir ayer una cornada interna, se obcecó en buscar donde no había, y menos aún en las tablas de sol, donde llegó incluso a ser derribado sin consecuencias.
  • La Palmosilla/Fortes, Adrián, Navalón
Seis toros de La Palmosilla, de buena presencia, desigualmente armados, largos de viga y bajos de agujas, además de sueltos de carnes. En cuanto a juego, mantuvieron una constante y desigual movilidad, algunos con problemas defensivos y tres -segundo, tercero y cuarto- con calidad y entrega en las embestidas.

Jiménez Fortes: estocada tendida atravesada, pinchazo y estocada honda desprendida (silencio); estocada delantera desprendida perpendicular y descabello (ovación tras aviso).

Fernando Adrián: pinchazo y estocada desprendida (ovación); pinchazo bajo y estocada delantera desprendida (oreja).

Samuel Navalón: pinchazo y estocada (ovación); estocada baja trasera y descabello (silencio). Entre las cuadrillas, destacaron Pedro Iturralde, picando al quinto, y El Víctor con el capote y las banderillas.

Plaza de Pamplona. 12 de julio. Octavo festejo de abono de la feria de San Fermín, con lleno (19.500 espectadores) en tarde calurosa y con viento constante que perjudicó la lidia.

Respeto a quien se juega la vida / por Francisca García


'..Lo peor es en las plazas que no guardan unos minutos de descanso en la corrida. es decir, cuando el tradicional ágape se hace mientras el torero de turno lidia al cuarto astado, lo que no deja de ser una falta de respeto al diestro del que apenas se tiene en cuenta su labor..'

Respeto a quien se juega la vida

Francisca García
Entiendo la Fiesta de los Toros como algo mucho más que una ocasión de divertimento. Siendo un evento social que concita a un buen número de personas entorno a un espectáculo, tiene mucho de manifestación artística. Las corridas de toros las siento como un espectáculo escénico, siempre igual y siempre distinto porque los protagonistas nunca son iguales, y porque siempre está presente el azar, que dirime el final de la representación.

En todo caso es un evento social con capacidad para conectar el arte, el riesgo y la tragedia, lejos de ser las corridas de toros, solo reunión de personas que comparten tiempo y espacio con intención de divertirse.

A los toros, a la gran Fiesta Nacional, se va a disfrutar con las emociones que podamos sentir. 

Emociones de índole artístico, sería lo deseable pero no siempre es así. Cuando seva a contemplar una  ópera que guarda una gran fuerza dramática, pongo por caso, si nos ha complacido la representación, saldremos emocionados o admirando a tal o cual intérprete.

Los toros es un ritual que tienen mucho de arte escénico, de drama, con un resultado final indeterminado dentro del juego de posibilidades; inteligencia, estética y dominio para dominar a una fiera. Qué menos que ser respetuosos con los oficiantes de la fiesta "más culta del mundo" (García Lorca) considerada Patrimonio Cultural e Histórico.

Y al hilo de esto, creo que merece un comentario especial el conportamiento de muchos públicos que tienen establecido como acto prioritario y central de su asistencia a las corridas, el hecho de considerar ocasión ideal para socializar, para relacionarse, para compartir con los amigos, las Peñas, los compañeros de bancada un determinado momento: el momento de la merienda.

La merienda, en algunas plazas de toros, durante la celebración de la corrida, constituye por tradición un momento especial, tanto social como gastronómico, el "plato fuerte" de la tarde. Detrás del tercer toro, se despliega "mesa y mantel" por todo el graderío para repartirse viandas, bebidas, comentarios y, en fin, el gran momento. Y hay plazas de toros, bastantes, que establecen media hora de descanso para que "el respetable" dé buena cuenta de lo primorosamente preparado en la cocina. Hasta ahí, vale, aunque sea, seguramente, un perjuicio para los toreros pues asumiendo que la mitad de astados están esperando en los chiqueros, vuelven a tensionarse tal vez pensando dónde habrá quedado el interés de los espectadores durante la digestión de tan pantagruélica merienda. Lo peor es en las plazas que no guardan unos minutos de descanso en la corrida. es decir, cuando el tradicional ágape se hace mientras el torero de turno lidia al cuarto astado, lo que no deja de ser una falta de respeto al diestro del que apenas se tiene en cuenta su labor, distraída entre bocado y bocado y el pasar de la bota o del vaso de vino.

Almería, Pamplona, Granada, Algeciras, entre otras, no perdonan ese tiempo de gastronomía y asueto y tienen establecido su tiempo, cercano a la media hora, interrumpiéndose la corrida. Hay plazas, sin embargo, como la de Burgos, donde los espectadores abren sus neveras, sus cacerolas de guisos insospechados y sus embutidos, cuando comienza a lidiarse el cuarto de la tarde. Resultados: que el primer espada que ha de torear al cuarto de la tarde, está destinado siempre a salir perjudicado. Y eso es así, existiendo datos que lo corroboran.

Morante de la Puebla, seguramente altamente informado, el año pasado en la fiesta de San Juan, abriendo cartel en la ciudad del Cid, y por tanto, siendo el director de lidia obligó arrastrado el tercer toro, a rastrear el ruedo convenientemente, lo que le llevó a los areneros, a instancias del diestro, a emplear media hora en la tarea, con lo que, cuando aquellos terminaron, los satisfechos (por la merienda) aficionados burgaleses, habían plegado ya sus servilletas y se prestaban a hacer caso a que saliera el cuarto de la tarde. El de la Puebla, este año, que también toreó en la feria de Burgos hizo exactamente lo mismo que el año anterior, lo que es plausible, poniendo así en entredicho que ver los toros con el bocado en la boca no es de respeto hacia quien se está jugando la vida y algo parecido podría pensarse de quienes no paran de comer pipas.

Tres selecciones europeas y Messi / por Francisco Javier Gómez Izquierdo

El dedo tonto

'..A Argentina se la protege a base de coartadas indecentes aportadas por ese Dios impío llamado VAR al que perversos advenedizos han incorporado con éxito incomprensible de crítica y público al mayor espectáculo del mundo..'

Tres selecciones europeas y Messi

Francisco Javier Gómez Izquierdo
En el Mundial de América tres son a mi parecer, las selecciones que salen a ganar por sentirse con más capacidades que sus rivales hasta esta finalización de los cuartos: Francia, España y en grado menor Inglaterra.

Francia va de victoria en victoria sabedora de su formidable y sin igual delantera y presumiendo de una grandeur legionaria capaz de aplastar a cualquier rival retador.

España no tiene los arietes tumbapuertas franceses pero su dominio es persistente, machacón, cansino... La iniciativa, el peso de los partidos es de los hombres de De la Fuente, sea por siempre alabado, que ha sido superior a las seis naciones con las que se ha enfrentado, cosa que no impide reconocer que ante Portugal y Bélgica la veleidosa Fortuna, una de las especias que más sabor regalan al fútbol se ha encaprichado del señor de Haro y le ha favorecido con la lesión de Nuno Mendes en octavos y la de Tielemans y sobre todo Courtois en estos cuartos.

No sé cuánto de buen portero tiene Lammens, pero la rareza de intentar blocar en vez de despejar a los costados como es norma obligada en los guardametas actuales dio ocasión a Merino, convertido en el talismán de los últimos minutos, para lograr una victoria merecida.

La semifinal Francia - España tendría que ser la final porque han sido los dos mejores equipos, pero los manejantes fiferos maquinaron una semifinal Brasil-Argentina a la que no llegó Brasil por deméritos propios.

A Argentina se la protege a base de coartadas indecentes aportadas por ese Dios impío llamado VAR al que perversos advenedizos han incorporado con éxito incomprensible de crítica y público al mayor espectáculo del mundo.

Hasta a mi admirado Turpin le han secuestrado el excelente conocimiento y recto proceder en la dirección de sus encuentros y se ha visto obligado a anular un gol correctísimo de Noruega ante Inglaterra por esa funesta divinidad que se pone pusilánime a conveniencia.

Argentina no ha jugado mejor, un poner, que Marruecos o Portugal, pero da la sensación de que Messi tiene tanto poder como el VAR y por eso todo el mundo desea fervientemente que Inglaterra pueda con Argentina (se volverá a hablar de Las Malvinas y tal y tal... como decía Jesús Gil) salvo los argentinos, claro está, y ¡Vaya por Dios! el Gran Jefe Infantino.

Colombo busca consolidar hito éste lunes en Pamplona / por Jesús Ramírez "El Tato"

Jesús Enrique Colombo por la cuarta puerta grande consecutiva este lunes en
 Pamplona.

'..Qué un torero venezolano haya hecho de ésta plaza y de éste mítico hierro su feudo, y por cuarta vez consecutiva, es un verdadero acontecimiento que trasciende lo taurino para convertirse en un auténtico hito nada fácil de igualar..'

Jesús Ramírez "El Tato"
Jesús Enrique Colombo se prepara para vivir una tarde histórica éste lunes 13 de julio en Pamplona, cuando se medirá por cuarta vez consecutiva con los temidos toros de Miura, un hito sin precedentes en la tauromaquia contemporánea que ningún otro matador ha logrado.

El venezolano busca así consolidar una hazaña inédita, y escribir su nombre junto a grandes leyendas de triunfo en el coso navarro, incluyendo a los hermanos César y Curro Girón.

Ya en los San Fermines 2026 Jesús Enrique Colombo con su padre
y los novilleros Andrés Gil y Rafael de la Cueva

Jesús Enrique tiene grabado su nombre en el coso pamplonés. En 2023, 2024 y 2025, logró salir a hombros por la puerta grande en este coso, tras lograr sumar un total de 7 orejas a los toros de Zahariche, un logro que lo ha convertido en el primer torero en abrir la puerta grande con éste hierro durante tres años consecutivos.

La gesta de JEC adquiere dimensión mayor, al lograr la hazaña cuando España tiene una excelente plantilla de toreros asiduos triunfadores de hierros duros, no apetecidos por las figuras. Es allí donde el nombre del espada tachirense, adquiere peso de mayor relevancia, que nos hace recordar en el tiempo a los hermanos Girón. Curro con 22 actuaciones cortó 41 orejas y 2 rabos y César con 10 paseillos, 13 orejas y 2 rabos.

La espada. El arma mortal de Colombo para amasar triunfos

Vale recordar que desde aquella época inolvidable de los hermanos Girón, son varios los toreros venezolanos que han pasado por dicha feria, pero ninguno con la relevancia y contundencia triunfal y consecutiva de Colombo.

Enfrentarse a los Miuras es para cualquier torero, un delicado examen de valor, técnica y conocimientos. Esta ganadería fundada en 1849, es sinónimo de bravura, peligro, casta, tragedia, grandes pitones, toros musculados, largos y abultada leyenda.

Qué un torero venezolano haya hecho de ésta plaza y de éste mítico hierro su feudo, y por cuarta vez consecutiva, es un verdadero acontecimiento que trasciende lo taurino para convertirse en un auténtico hito nada fácil de igualar.


El cartel de éste lunes reúne a Colombo con Manuel Escribano y Pepe Moral.
  • Actuaciones de Colombo en Pamplona
5-07-2017 novillos de "El Parralejo" 2 orejas PG

11-07-2022 1 oreja Cebada Gago

14-07-2023 Miura 3 orejas PG

14-07-2024 Miura 2 orejas PG

14-07-2025 Miura 2 orejas PG
Notiferias.com / Venezuela, 12 Julio 2026

domingo, 12 de julio de 2026

Pamplona no es un escenario para el ‘Joker’ / por Sergio Hueso


'..Pamplona puede cantar, reír y celebrar como ninguna otra ciudad. Pero delante del toro no caben payasos. El encierro tiene demasiada historia, demasiado riesgo y demasiadas vidas detrás como para convertirlo en el escenario del próximo ‘Joker’..'

POR MONTERA
Pamplona no es un escenario para el ‘Joker’

Por Sergio Hueso
Durante varios días, el conocido como ‘Joker’ de los encierros de Pamplona se convirtió en uno de esos personajes a los que muchos ríen la gracia hasta que ocurre algo. Su caracterización, sus gestos y su constante afán por hacerse notar encontraron eco en las redes sociales y cierta complicidad entre quienes confundieron la personalidad de San Fermín con la ausencia absoluta de límites.

Este sábado fue interceptado por la Policía Municipal durante la suelta de vaquillas, después de haber participado en el encierro grabando con un teléfono móvil. Una conducta impropia, irresponsable y completamente alejada del respeto que exige una carrera delante de seis toros.

Porque el encierro de Pamplona no es un escenario para fabricar vídeos ni un decorado en el que cualquier personaje pueda buscar su minuto de notoriedad. Cada mañana salen a sus calles seis astados capaces de matar. No es una forma de hablar ni una exageración. La prueba más evidente está en todas las personas que han perdido la vida en este recorrido a lo largo de su historia.

Por eso cuesta entender que, con el exhaustivo control de acceso que existe, pueda entrar alguien con una careta, un teléfono en la mano y más intención de hacer el payaso que de participar con seriedad en el encierro. No debería haber llegado al recorrido. Mucho menos después de varios días dejándose ver y convirtiéndose en protagonista.

El problema no es únicamente su aspecto. Cada uno puede vestirse o caracterizarse como quiera. El problema es la actitud. Entrar pendiente de una cámara, llamar la atención y utilizar al toro como parte de un espectáculo personal pone en peligro al propio individuo y también al resto de corredores.

Una cosa es respetar la personalidad de Pamplona, el ambiente de sus peñas, la música, el bullicio y esa manera tan particular de entender la feria. Todo ello forma parte de la identidad de San Fermín y debe defenderse. Otra muy distinta es permitir que el encierro se convierta en un circo para personajes que solo buscan repercusión.

La fiesta no está reñida con el respeto. Al contrario. Cuando suena el primer cohete, la broma termina. En ese momento solo deben quedar la concentración, la responsabilidad y el respeto al toro y a quienes corren a su lado.

La sanción era necesaria, pero llegó tarde. Antes hubo varios días de bromas, fotografías y vídeos que hicieron crecer a un personaje que nunca debió encontrar sitio dentro del recorrido.

Pamplona puede cantar, reír y celebrar como ninguna otra ciudad. Pero delante del toro no caben payasos. El encierro tiene demasiada historia, demasiado riesgo y demasiadas vidas detrás como para convertirlo en el escenario del próximo ‘Joker’.