la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 17 de agosto de 2026

Crítica al proyecto de modificación del Reglamento Taurino de Andalucía / por Joaquín José Herrera del Rey


'..Modernizar no significa desregular. Simplificar tampoco. El Reglamento no es un obstáculo para la Fiesta. Es una de las principales garantías de su autenticidad. Y cuando las garantías se sustituyen paulatinamente por excepciones, acuerdos sectoriales y conveniencias empresariales, existe el riesgo de que la Tauromaquia no esté evolucionando, sino simplemente diluyéndose..'

Crítica al proyecto de modificación del Reglamento Taurino de Andalucía.

Joaquín José Herrera del Rey
Apenas quince meses después de la aprobación del Decreto 87/2025, de 26 de marzo, la Junta de Andalucía plantea ya su modificación. El dato, por sí solo, merece una reflexión. El anterior Reglamento permaneció vigente durante casi veinte años; el nuevo ha necesitado ser revisado antes de completar siquiera dos temporadas taurinas. La reforma puede corregir problemas concretos, pero también confirma algo más preocupante: el Reglamento de 2025 nació con insuficiente maduración, escasa capacidad de escucha al aficionado y excesiva permeabilidad a determinadas demandas sectoriales.

La propia exposición de motivos reconoce que la aplicación práctica ha revelado insuficiencias, incertidumbres y preceptos necesitados de aclaración. Muchas de esas dificultades, sin embargo, eran previsibles. Un Reglamento Taurino no debería elaborarse mediante el método de aprobar, experimentar y rectificar. Una norma llamada a ordenar una institución cultural tan compleja debe aspirar, ante todo, a la estabilidad.

Una reforma que parchea, pero no revisa el modelo

El proyecto aborda cuestiones como los seguros, la tramitación electrónica, las modificaciones de los carteles, la suspensión por lluvia, los abonos, las plazas portátiles o el Consejo de Asuntos Taurinos.

Son materias relevantes, pero la reforma vuelve a dejar al margen algunos de los problemas de fondo del Reglamento. Se modifica la norma, pero no se revisa su filosofía. Y esa filosofía parece avanzar hacia una Tauromaquia progresivamente más flexible, con mayor disponibilidad de las reglas por empresarios y profesionales y una correlativa pérdida de peso de las garantías tradicionales, de la autoridad presidencial y, demasiadas veces, del propio aficionado.

El enfundado: una laguna que ya no puede considerarse accidental

Resulta especialmente incomprensible que vuelva a omitirse una regulación precisa del enfundado de las astas.

Estamos hablando de una actuación material sobre las defensas del toro y, por tanto, sobre uno de los elementos esenciales de su integridad. No basta con que la práctica no esté prohibida.

El Reglamento debería determinar materiales, condiciones de colocación y retirada, controles veterinarios, documentación y garantías suficientes para acreditar que el enfundado no ha producido alteración alguna.

Después de esta segunda oportunidad normativa, el silencio deja de parecer un simple olvido y comienza a convertirse en una verdadera opción por la no regulación.

El sorteo no es una ceremonia

También merece revisión el tratamiento del sorteo de las reses, institución esencial de la corrida. El sorteo no constituye una tradición pintoresca. Es una garantía objetiva destinada a impedir la selección interesada de los toros y asegurar la aleatoriedad de su distribución entre los actuantes. Cada excepción debe ser, por ello, extraordinaria y restrictiva.

Cuando decisiones tradicionalmente regladas pasan a depender del acuerdo de profesionales, empresa o intervinientes, la Administración retrocede en su función de garante. Y cuando las excepciones se multiplican, terminan modificando la regla.

De la reglamentación a la autorregulación

Este es probablemente el problema de mayor calado de la reforma. El nuevo modelo parece avanzar hacia una cierta autorregulación del espectáculo por quienes participan económicamente en él.

La modificación proyectada del artículo 61.1 resulta paradigmática. Ante la existencia o amenaza de mal tiempo, la presidencia debe recabar la opinión de los espadas y de la empresa y, si todos acuerdan celebrar el festejo, la presidencia queda vinculada. Y la presidencia es la autoridad del espectáculo.

No representa a la empresa ni a los toreros. Su razón de ser consiste precisamente en encontrarse al margen de los intereses económicos y profesionales concurrentes y garantizar el Reglamento y el interés general.

Consultar a los profesionales resulta razonable. Convertir su acuerdo en vinculante para la autoridad administrativa es algo cualitativamente distinto. Supone debilitar silenciosamente una institución fundamental de la Tauromaquia reglada.

El aficionado, el gran olvidado

La reforma vuelve además a mostrar una preocupante tendencia: facilitar la gestión empresarial aun a costa de reducir determinadas garantías del espectador.

Así sucede con los abonos. En temporadas de más de diez espectáculos podrán comercializarse dejando vacantes hasta un quince por ciento de los puestos de profesionales, sin que posteriormente exista derecho a devolución total o parcial.

La razón empresarial puede comprenderse: reservar puestos para contratar posteriormente a triunfadores de ferias, circuitos o certámenes.

Pero la pregunta es inevitable: ¿deben adaptarse las empresas a las garantías del espectador o debe adaptarse el espectador a las necesidades de las empresas?

También resulta discutible considerar que determinadas ampliaciones de reses o actuantes, nacidas de la voluntad “espontánea” de la empresa, no constituyan modificación del cartel.

La espontaneidad puede tener valor artístico. Difícilmente puede convertirse en categoría jurídica.

Un festejo autorizado y anunciado posee una configuración objetiva. El espectador no tiene únicamente derecho a que no le cobren más: tiene derecho a conocer y recibir, en sus elementos esenciales, el espectáculo que compró. Algo semejante ocurre con la suspensión por lluvia. Que la salida de la primera res determine prácticamente la pérdida del derecho a devolución puede producir situaciones manifiestamente desproporcionadas cuando el festejo queda reducido a una mínima parte de lo anunciado.

El riesgo de folklorizar la Tauromaquia

Detrás de estas modificaciones aparece una cuestión todavía más profunda: la progresiva folklorización de la Fiesta.

La Tauromaquia posee indudablemente una dimensión festiva, popular y cultural. Pero la corrida de toros ha sobrevivido también porque constituye uno de los espectáculos históricamente más reglados.

Edad, peso, trapío, integridad de las defensas, reconocimientos, sorteo, apartado, autoridad presidencial, veterinarios, avisos, devolución de reses, trofeos y derechos del público no son burocracia. Son parte de la autenticidad del espectáculo.

Incluso instituciones excepcionales como el indulto parecen ganar progresivamente terreno, dentro de una concepción en la que lo extraordinario corre el riesgo de hacerse habitual.

Flexibilizar constantemente las reglas puede producir una Fiesta aparentemente más libre, pero también menos auténtica.


Diecisiete reglamentos para una Fiesta nacional

El proyecto invoca además la necesidad de homogeneizar la normativa andaluza con otras reglamentaciones taurinas. La pretensión resulta paradójica.

Seguimos manteniendo un auténtico reino de taifas reglamentario, consecuencia de la incapacidad política para establecer un marco suficientemente común para una manifestación cultural que se proclama de dimensión nacional.

Si Andalucía ejerce su competencia normativa, debería hacerlo para establecer el mejor Reglamento posible, no simplemente para aproximarse a otros.

La cuestión no es qué hacen las demás comunidades autónomas, sino qué regulación protege mejor la integridad del toro, los derechos del aficionado, la independencia presidencial y la autenticidad de la lidia. La pureza.

Una segunda oportunidad desaprovechada

El proyecto demuestra que el Decreto 87/2025 necesitaba correcciones. Pero resulta más preocupante comprobar que esta segunda oportunidad tampoco se utiliza para revisar integralmente el modelo.

Continúa sin resolverse satisfactoriamente el enfundado; no se refuerza el sorteo como garantía objetiva; aumenta la intervención de los operadores privados en decisiones reglamentarias; la presidencia pierde centralidad y algunas garantías del espectador ceden ante necesidades empresariales.

Por eso, el problema fundamental no reside en cada modificación aisladamente considerada.

La cuestión verdaderamente importante es qué Tauromaquia quiere proteger Andalucía. Una Tauromaquia asentada sobre la integridad del toro, el sorteo, la autoridad independiente de la presidencia, los derechos efectivos del aficionado y unas reglas objetivas conocidas de antemano. O una Tauromaquia progresivamente flexible, donde aumenten excepciones, acuerdos entre operadores, decisiones empresariales y fórmulas de autorregulación.

Modernizar no significa desregular. Simplificar tampoco. El Reglamento no es un obstáculo para la Fiesta. Es una de las principales garantías de su autenticidad. Y cuando las garantías se sustituyen paulatinamente por excepciones, acuerdos sectoriales y conveniencias empresariales, existe el riesgo de que la Tauromaquia no esté evolucionando, sino simplemente diluyéndose.

La reforma de 2026, lejos de cerrar el debate abierto por el Decreto 87/2025, confirma sus defectos de concepción. Y deja una inquietante sensación: Andalucía tiene un Reglamento nuevo, pero ya instalado en permanente estado de reforma.

Pepe Campos. Corrida tradicional de la festividad de la Virgen de la Paloma. Un gran toro de Araúz de Robles preludió una noche sin avisos

Audrey Hepburn

Plaza de toros de Las Ventas, Madrid.

Sábado, 15 de agosto de 2026. Corrida tradicional de la festividad de la Virgen de la Paloma, aunque nocturna. Cuarta corrida de toros del verano madrileño. 

Encierro de toros de Araúz de Robles (encaste mixto de Parladé-Gamero Cívico —Samuel Flores—, más Gamero Cívico —Juan Guardiola—, sobre Saltillo; refrescado con Juan Pedro —vía Salvador Domecq—). 
Bien presentados, sin redondear las hechuras el quinto y el sexto. Grandotes. Nobles y mansos, menos el primero, veleto y astifino, que fue bravo en la primera vara, con menor empuje en la segunda, y le faltó la prueba de la tercera vara. El segundo, abierto de cuerna, con genio. El tercero, veleto y astifino, sin aparatosidad, encastado. El cuarto, largo, de menos cara, tardo y descastado. El quinto, veleto del derecho, pitón que se astilló en el caballo, encastado. El sexto, veleto, destartalado, manejable. 
Rozando el tercio de entrada. Noche de verano agradable. Llovió antes del festejo.

Terna: Javier Cortés, de Madrid; de blanco y plata; dieciséis años de alternativa; cinco festejos en 2025, y cinco en 2026; silencio y silencio. José Garrido, de Badajoz; de azul zafiro y azabache; diez años de alternativa; once festejos en 2025 y cinco en 2026; silencio y silencio. Antonio Puerta, de Cehegín (Murcia), de blanco y oro, con cabos blancos; once años de alternativa; un festejo en 2025 y ninguno en 2026; aplausos y silencio. Antonio Puerta confirmaba la alternativa.

Entre los tres matadores de toros de la noche de ayer sumaban diez festejos en este año de 2026.

Suerte de varas: fueron puestos convenientemente en suerte para el caballo. El cuarto se salía de la suerte. Hierros traseros que hicieron sangrar mucho a los astados —se les recetó metisaca—. Salieron sueltos de los encuentros el tercero, el cuarto, el quinto y el sexto. Al ser uno de los toros que se va a valorar para premio como mejor toro de la temporada describimos la pelea en el caballo del primer astado de nombre Carpintero, cinqueño, de 559 kilos. La suerte fue ejecutada por el picador Juan Pablo Molina. La primera vara se realizó en terrenos del tendido ocho. El astado acudió al caballo a una distancia de cuatro metros de la segunda raya. La puya cae trasera, el toro empujó fuerte, se le barrenó y suena el estribo, sale al capote con buen son. Se le volvió a poner en el mismo terreno, si bien ante las protestas para que la suerte fuera ejecutada en contraquerencia se le vuelve a situar, empleándose para ello varios capotazos, y el toro vuelve a quedar en el mismo terreno. Acude a la llamada del picador desde la mima distancia que en la primera vara, de nuevo la puya trasera, no empuja como en la primera, suena el estribo, y sale al capote dejando la impresión que obedecía más al castigo recibido que a la llamada de la tela. El empuje y el temple del toro en la muleta fueron extraordinarios.


PEPE CAMPOS
La empresa nos convocó para presenciar la corrida tradicional de la festividad de la Virgen de la Paloma (en Madrid) por la noche, bajo luz artificial, a la misma hora que se vivía lo más fetén de la verbena situada en La Latina. Los toros son fiesta pero también rito que requiere la comparecencia de sol y moscas para que el suceso de sus lidias se pueda disfrutar a plena luz con todos los sentidos dispuestos para percibir los estímulos externos —sobre todo para que la inspección ocular sea verdaderamente verificable—. A la altura del año que estamos bien merece que la corrida por motivo de la Asunción de la Virgen se celebre por la tarde, en horario español, por aquello del adelanto horario, a las siete. Pero vivimos tiempos de comodidades y de querer rehuir (mansedumbre) cualquier tipo de esfuerzo, cuando el ánimo y la energía son la base de todo empeño civilizatorio —como antaño reproducía el mundo de los toros en los ruedos —. 

Podemos argüir todo lo que queramos, pero no deja de ser una realidad que la sostenibilidad que se cree alcanzar con querer dar toros sin sol —como el sucedáneo de las plazas cubiertas— nos llevará por el camino que conduce al sumidero. Es decir, al desagüe lo taurino. No solo se debería recuperar el horario de toda la vida, sino la importancia del cartel, en día tan señalado.

Ayer noche, la corrida de Araúz de Robles la despacharon tres toreros que sumaban (suma total) diez festejos este año de 2026, y nos encontramos ya avanzado el verano. No se entiende el criterio de la empresa a la hora de confeccionar el festejo de ayer (como ninguno de los del mes de agosto) y no queremos decir que los espadas contratados no merezcan una oportunidad (pero no los tres al mismo tiempo). Da la impresión que quieren ahorrar en honorarios de manera pertinaz. No quisiéramos dar a entender que el dinero no sea importante, pero también lo es hacer bien las cosas, con sentido. Ayer la empresa ahorraba (con un tercio de entrada ganó dinero), para luego el 12 de octubre (fecha tradicional de las retiradas de Morante de la Puebla) despilfarrar. 
Tampoco queremos quitarle el mérito a Morante, ni decir que no tenga que ganar limpiamente lo que merece, sino que debe existir un equilibrio en los gastos y en los carteles que se confeccionan en Madrid. Y ningún criterio razonable lleva a pensar que las tres corridas de toros del mes de agosto madrileño (que podían ser más) poseen un peso en el calendario taurino para que aficionados, matadores y la propia fiesta de los toros salga beneficiada. Lo de ayer no tenía lógica y en el «resultado artístico» se reflejó el escaso cuidado tenido por la empresa en contratar a los toreros.

Podríamos pensar que en la empresa de Madrid existen personas trabajando todo el año en la labor de llevar la plaza y componer los festejos —a no ser que la fiebre hispánica del veraneo, también a ellos, que tienen un buen trabajo, les ataque o les seduzca —muy español— y se encuentren tumbados a la bartola o viendo corridas de toros en otras ferias y en otras plazas; dedicados al absentismo laboral —la holganza— porque lo que les peta es el disfrute de la temporada. Podría ser. Pero más bien será que quieren ahorrar en la programación taurina del verano, y no son capaces o no quieren acartelar a matadores de toros que puedan dar el salto y ascender en el escalafón. O es que nos estamos quedando sin matadores de toros solventes. No obstante, seguramente los hay y si existen deben ser contratados. La empresa está fracasando en esto y alguien debería señalárselo. 

En la cuestión de lo realizado por la terna de ayer noche, hay que empezar por hablar de Antonio Puerta. Ayer confirmó la alternativa tras once años sin haber toreado o hacerlo escasamente. Tuvo la fortuna de tocarle en suerte, en su confirmación, uno de los toros que van a entrar en la puja del mejor toro del año en Madrid. Estuvo digno, si bien no pudo estar a la altura del reto. Le faltó profundidad. No sabemos si por carecer de «la puesta a punto» que dan los contratos o por ausencia de calidad. Más bien será lo primero.

A este primer toro, Carpintero, Puerta lo recibió con buenas verónicas acompasadas, no perfectas. Inició la faena de muleta sacando al toro por bajo, entre el ocho y el nueve, en un buen comienzo, llevando y consintiendo al toro. Desde los medios frente al ocho y al nueve citó al toro con la diestra, el toro se arrancó y le regaló embestidas templadas con transmisión, los primeros pases fueron decentes. En la segunda tanda con la derecha el matador se tumba y los muletazos, y su cierre, van a menos. Al tomar la muleta con la izquierda la labor sube de calidad. Antonio Puerta se tumba al natural y el toro pide más. Algún muletazo fue completo y los adornos rezumaron, pero como la faena no tomaba vuelo, Puerta no vio el final de la misma que se diluyó entre intentos de derechazos y ayudados hacia el tercio. Pinchazo en la suerte natural y estocada en la suerte contraria. En el sexto de la noche, no se confió ante un toro manejable, en un quiero y no puedo, y sin completar los pases se le fue la tarea, con punteos en la muleta en el natural, y cierre apresurado con la diestra. Mató en la suerte contraria de pinchazo caído y estocada caída, más dos descabellos.

Javier Cortés, un torero del gusto de Madrid, que pechó con el peor lote y con el que no se sintió a gusto. Con su primer toro no pudo resolver el genio del ejemplar de Araúz. Quiso aplicarle suavidad a los muletazos, sin llegar a entrar en la pelea que le llevara a encontrar la distancia y el método de hacerse con la embestida del morlaco. No le encontró el punto. Se fueron desentendieron ambos. Mató en la suerte contraria de pinchazo y media caída. En el cuarto —segundo astado cinqueño del encierro—, el descaste del bóvido salió a relucir, y tras unos apuntes de tanteo por parte de Cortés, el toro se rajó en terrenos del seis. Mató en la suerte contraria de dos pinchazos y una estocada media caída.

José Garrido, no mostró acierto ni confianza en la parte mollar de su trabajo, es decir, en las faenas de muleta, debido a que sus dos astados tenían problemas que resolver. Los dos toros tuvieron empuje y Garrido planteó el trasteo desde las florituras y el acompañamiento. Inicios de faena vistosos pero cortando el viaje de los toros, cuando pedían ser conducidos de inicio a final. Muy poco mando en los muletazos, que salían enganchados o incompletos. Sus dos toros fueron ganándole la pelea. Curiosamente el tercero se rajó al final de la faena ante la falta de domino que necesitaba. Murió tras pinchazo hondo en la suerte natural. A este toro le había toreado Garrido con temple a la verónica, no siempre apretado. En el quinto la ausencia de mando dominó todo el trasteo. El comienzo fue improcedente con muchos tirones por bajo. El toro pedía firmeza y sosiego y no se le aplicó. Murió de golletazo en la suerte natural.

Lo mejor del festejo, aparte del juego de Carpintero, fue que no se escucharon avisos. Noticia de titular.

Steve McQueen

domingo, 16 de agosto de 2026

Europa - América 2026: Colombo encamina su campaña de mayor festejos / por Eduardo Ravell


EN LA FERIA INTERNACIONAL de la Virgen de la Asunción de Usquil Perú
Foto Toros Perú/

Próximo a cumplir nueve años desde que tomó la alternativa en Acho Lima, el diestro venezolano JE Colombo se ha trazado una meta de superación de festejos qué lo catapulta entre los mejores diestros latinos del escalafón europeo y americano: Colombo es ahora mismo el diestro venezolano de mayor connotación en lo que va del nuevo milenio, siglo XXI.

Eduardo Ravell*
Agosto, septiembre y octubre ya forma parte de lo que ha de ser la mejor travesía taurina del diestro tachirense JE Colombo a propósito de su noveno aniversario desde que tomó la alternativa un 17 de noviembre del año 2017 en Acho-Lima en el marco del periplo ferial del Señor de los milagros de manos de la primera figura francesa Sebastian Castella y del extremeño Ginés Marín .

Han sido nueve años de intensa actividad que hoy día son el mejor testimonio de que no han sido nueve almanaques en vano, por el contrario: en nueve años se ha manifestado un Colombo más cuajado, en estado puro, mucho pundonor y valor para su corte de cubrir los tres tercios y con un aval que lo colocan entre los muy pocos toreros que lidia y estoquea todos los encastes sin desperdicio sobresaliendo ante su marca favorita desde Zahariche Sevilla con los Miuras.

MIURAS EN ISLAS BALEARES, domingo 13 septiembre
 en regio debut mano a mano/ Foto Cortesía León Sanz

Y este 2026 vuelve Colombo por las camadas Miuras desde que el pasado 13 de julio rozó la puerta grande de su plaza talismán y al mismo tiempo emblemática con un sólo trofeo a su primer Miura y siendo su segundo ejemplar el que le jugó un acero trasero qué le impidió doblar a tiempo. Pero viene una especie de revancha cuando haga su debut en las islas Baleares, Mallorca, Monumental de Toros de Muro en regio mano a mano con el español Damián Castaño y el rejoneador Ferrer Martín quién sorteará dos ejemplares del hierro Cuevas Bajas.

Obviamente que todos los compromisos del venezolano Colombo son de alta prioridad no sin antes recordar que una nueva puerta grande Miura lo mantiene en su mejor momento con su cuarta puerta grande miura aunque ya no consecutiva más si quinta miurada tocando pelo y su récord personal miura sigue en tres puertas grandes con su marca de Zahariche de Sevilla de los hermanos Miura, encaste único a los que las figuras no quieren ver.

Este lunes 17 de agosto va Colombo a Usquil ciudad del Perú también conocida cómo el balcón del cielo por su altura incaica en la plaza Monumental el temerario donde se lidiarán toros españoles de Polo Saiz y del Puerto de San Luis para el español José Fernando Molina y el peruano Julio Alguiar.

Miércoles 19 y viernes 20 de agosto en Huamachuco.
Domingo 23 en Arequipa y cierra agosto el lunes 31 en Cuéllar Segovia con los Partido de Resina.
Martes 8 septiembre en Santoña de Cantabria,
12 septiembre en Villarrubia de los ojos y de nuevo un día 13, domingo, con la emblemática Miurada y de ahí a Lima el 18 de octubre entre las grandes luminarias figuras del escalafón mundial.

Una temporada 2026 de ensueño para enarbolar su noveno aniversario desde que tomó los trastos profesionales de matador de toros.

Eduardo Ravell* Columnista taurino del diario Pico Bolívar de Mérida / Locutor productor de la pauta de feria Activa 103.5 fm del Circuito Líder de Venezuela

AGENDA COLOMBISTA EN SU RECTA FINAL, Camino a su consagrado noveno año de alternativa en Acho-Lima 18 octubre/ Foto cortesía Jorge Luis Ramírez

No se avienen a razones / por Roberto Granda


 ANDERS FOGELIN

'..Detesto la cínica superioridad moral de quien es contrario a los toros por oposición a la crueldad animal y saca la espada para defender a una banda de facinerosos delincuentes que tienen como socios a los de otra banda, la que llevaba en listas electorales a los asesinos de mujeres y niños..'
l
No se avienen a razones

ROBERTO GRANDA
«Todo hombre es tonto al menos cinco minutos al día. La sabiduría consiste en no rebasar el límite», asegura el refranero. Ocurre que, en ocasiones, nos pasamos de esa medida de tiempo, y se corre el riesgo de quedarse del otro lado para siempre, sin que exista ya un remedio. Hay que administrar la estupidez en pequeñas dosis para que no se vuelva crónica, como por desgracia les pasa a los fans de Marvel o a los votantes de Podemos.

Escribe el periodista y crítico de cine asturiano Tino Pertierra en la red social llamada ahora X (y siempre Twitter): «Nadie va a convencerme de que el boxeo es un deporte, que Torrente es buen cine y que los toros son un arte. Así que nunca discuto sobre ello».

Una publicación implacablemente lógica en sus argumentos irracionales. La borró después, tal vez consciente del bochorno propio que provoca vergüenza ajena, pero las redes no olvidan.

Como crítico de cine y escritor de relatos cortos en columnas, Pertierra es una de las plumas más certeras, sensibles y ecuánimes que he leído en un sector bastante limitado, y una persona con la que aprendí mucho, hace ya casi 20 años, haciendo prácticas en el periódico líder del Principado, La Nueva España. Con lo difícil que es escribir bien de cine, sin caer ni en el academicismo ni en la pedantería. Pero toda esa inteligencia entra en estado semicomatoso cuando aparecen en juego los prejuicios y la política.

Hay temas con los que no se aviene a razones. No discute, dice. Entra en modo negación. Las compuertas del raciocinio no dejan pasar más neuronas fritas. El escritor se niega a bajar al barro con los demás, seres cavernícolas y plebe abyecta capaz de entender el boxeo o los toros. Incluso de disfrutar con ambas cosas. Él está por encima de esa barbarie de golpes y sangre. De sudor y acero. Pan, circo y hematomas para chusma bajuna.

Además de publicaciones sobre cine, en su perfil de la red social llama, o retuitea contenido donde se llama, gentuza a Milei, sicario de la pocilga mediática al corresponsal de ABC en Washington, David Alandete; gentuza fascista a Santiago Abascal (ya saben ustedes que, para estos, todo es fascismo) y «cloaquera y franquista» a Ana Rosa Quintana. También comparte publicaciones de Echenique. De Echenique. Hay pocas cosas más lamentables para un escritor que la pérdida absoluta del sentido del ridículo. Parece aquello de una bipolaridad enfermiza, pero el integrismo político vuelve necios incoherentes a las personas más supuestamente sensatas y equilibradas.

Aunque no discuta sobre ello, se podría poner sobre la mesa que el noble arte pugilístico sólo tiene sus cerriles detractores entre los que desprecian lo que ignoran, como es el caso. Mucho se ha escrito sobre un deporte bueno, sacrificado y hermoso que implica, como otros deportes de contacto y las artes marciales, un grado de disciplina, respeto, autocontrol. Tiene mala prensa y buenos valores.

Sólo recibe el desdén de quienes su máximo esfuerzo ha sido tratar de adelgazar lo suficiente para no ahogarse al subir el primer tramo de escaleras, y la vagancia y la haraganería suelen imponerse en su vida, contrapunto al rigor de quien se vacía en los entrenamientos y en las dietas para ser mejor cada día, ser mejor en algo que muchos no van a valorar, porque lo van a rechazar con esa inquina con la que sólo rechazan los neófitos. Su contumacia hace que en un combate de boxeo o de full contact sólo vean la violencia atávica de dos personas pegándose, desconociendo todo lo demás, que es mucho.

La misma simpleza argumental de quien asevera que el fútbol son once tíos en calzoncillos corriendo detrás de una pelota. Comentarios de raquíticos, de personajes primarios, necios incapaces de ver más allá de sus sesgos preconcebidos. No saben nada de la técnica, del estudio del rival y de las carencias propias y ajenas, de la fraternidad que surge entre peleadores o entre compañeros de gimnasio. Para ellos, todo es violencia, por lo que es lo mismo un combate profesional que en un bar partirle a alguien una silla en la espalda.

Además, existen modalidades sin contacto que ya se están implementando para llegar a un público más amplio, donde priman el sudar y lo aeróbico. Te pone a tono mentalmente y ayuda a definir el cuerpo y mejorar de forma notable todo el sistema cardiovascular, la coordinación, los reflejos y la fuerza funcional. El boxeo no sólo es un deporte, Tino, es que es el deporte más completo.

Grandes del cine se han ocupado del boxeo para narrar sus historias, por todo lo que tiene de épica, de derrota y de redención. Así Scorsese rodó una de sus más impresionantes obras maestras (Toro Salvaje), John Huston un hermoso canto a los derrotados (Fat City) y Clint Eastwood usó el boxeo para hablar de la forma más conmovedora posible del amor, de la vida y de la muerte (Million Dollar Baby) porque, finalmente, de eso se trata. Y tantas grandes películas como Campeón, con un icónico John Voight, Marcado por el odio, Paul Newman explorando y explotando El Método, Cinderella Man, con unos soberbios Russell Crowe y Paul Giamatti, o The Boxer, Irlanda, IRA y Daniel Day-Lewis.

No es un deporte porque es algo más. La mística y el lirismo de combates legendarios, aquellas rivalidades históricas como las que mantuvo Alí con los pesos pesados de su época o la Pacquiao-Márquez. El pugilismo también es el fino estilista, casi ilógico en sus movimientos sobre el ring, que era el artista ucraniano Vasyl Lomachenko.

De tauromaquia entiendo menos que de boxeo, ya que no he ido en mi vida a una corrida de toros, puesto que no me gustan. Pero sé que ha sido ensalzada o admirada por celebridades como Ernest Hemingway (Fiesta sigue siendo una novela de vibrante actualidad, pese al siglo transcurrido desde su publicación), Picasso (indispensable pintor que como persona era una mierda), Federico García Lorca o Goya, nuestro pintor de negruras. Sin la cultura taurina no se entiende España. Algo así afirmó Ortega y Gasset. A lo mejor es eso, que no entienden España.

No hace falta ser un abonado de Las Ventas o La Maestranza para conocer el fenómeno social que supone Morante de la Puebla y las devociones que despierta; o admirar el duelo en el ruedo entre hombre y bestia, que se retrotrae al mito del minotauro. Y la tensión de vivir en el lindero de la muerte.

Detesto la cínica superioridad moral de quien es contrario a los toros por oposición a la crueldad animal y saca la espada para defender a una banda de facinerosos delincuentes que tienen como socios a los de otra banda, la que llevaba en listas electorales a los asesinos de mujeres y niños.

Pertierra no va a discutir, no va a argumentar porque es más una cuestión de cerrazón mental que de capacidad para alcanzar consensos con quien piensa distinto.

Hay un sector, llamémosle intelectual, que opera sin disimulo como una ramificación, dentro de la Cultura, de la organización criminal PSOE. De ese régimen inepto y corrupto.

Personas a las que les supones un bagaje, una experiencia y un oficio en el periodismo y en la vida, que justifican, tergiversan, ocultan o callan ante el sanchismo y sus actividades depredatorias. No les importa vivir bajo las voluntades de una banda cleptócrata, siempre y cuando todos tengan claro que la alternativa, la actual oposición, que ellos engloban de manera infantil en el término fascismo, es peor.

Lo mismo ocurre en Asturias con Miguel Barrero, escritor y director de la gijonesa Semana Negra, feria dedicada a la literatura Noir. El menda hace indisimulado activismo político. Recuerdo con una sonrisa socarrona una columna que escribió Barrero, que el pájaro la tituló precisamente Fascismo, y era por la época donde se tramitaba la prohibición de fumar en los locales cerrados, bares y restaurantes, principalmente. Mussolini también estaba en contra del cigarro después de las comidas, presumo.

Con los literatos progres españoles ocurre lo que afirmaba Borges de los peronistas: «No son ni buenos, ni malos; son incorregibles».

La izquierda española ejerce sobre estos miembros del mundo de la Cultura una hipnótica fascinación. Es una maldición moral. Y una gangrena de los medios de comunicación que deberían controlar al poder y no tapar sus miserias. En RTVE, algo ya muy evidente, está la mayor concentración de golfos por metro cuadrado que ha conocido el país. Pero es en provincias donde también se aglutinan no pocos juntaletras, correveidiles, palanganeros y propagandistas que, solapados tras lo cultural, lustran las botas de los cargos gubernamentales de turno. En la Asturias socialista, verbigracia, abundan agentes como Pertierra que, mientras hacen sus labores externas en el periodismo cultural, suelen impulsar tácitamente a socialistas asturianos de la talla de Adrián Barbón, Adriana Lastra y otros mercachifles locales de los que andan en una obscena busca y captura de un cargo, un sueldo en la Administración. Mientras sean de la izquierda y extrema izquierda está bien, da igual que se trate de cualquier imbécil incompetente en estado químicamente puro, que no le van a buscar las vueltas. Ni una sola crítica, ni un solo tuit.

Es una necrosis ética por la que tantos malogran su reputación. Creen que porque se dediquen a ferias literarias o a reseñar escritores o a hacer críticas de cine, no vamos a saber lo que en realidad son, cuando tengo, para identificar a un agente de la PSOE, más olfato que un perro perdiguero.

Es triste verles con esas maneras, como si fueran un Patxi López cualquiera, que portaba los ataúdes de sus compañeros y con esas mismas manos ahora masturba políticamente a los asesinos y sus herederos. La Cultura en el tardosanchismo no debería hundirse con la banda agonizante y acorralada por la Justicia, pero siguen cacareando fascismos, insultando y bunkerizados. O perdidos ante el cambio social que se avecina, como los vestigios de un ejército derrotado que vagara tras la capitulación.

Y así es como sucede. Así es como bajas del pedestal a tus antiguos referentes. Respetas a alguien hasta que te das cuenta que es un operador más del partido político más corrupto de nuestra historia. Que, además y aunque menos grave, se niega a hablar de boxeo o de toros porque eso sí que no. Ahí pone el límite. Por algo en una ocasión me dijo Fernando Savater que los intelectuales españoles eran, sin duda, de lo más tonto del país.

Las Ventas: Unas verónicas como tributo a la Paloma / por Alicia Valverde


Garrido deja lo más torero de un festejo en el que la corrida pocas opciones dio, a excepción del importante primero.

Las Ventas: Unas verónicas como tributo a la Paloma

Por Alicia P. Velarde
ABC / 15 Agosto 2026
Desde por la mañana, un huracán no paraba de soplar en Madrid. Y si paraba, comenzaba el diluvio. Así se iba sucediendo el día, pareciendo imposible que se pudiera celebrar la corrida. Pero a las nueve, la Virgen de la Paloma dispuso que el cielo estuviera despejado y las banderas quietas, quedando una noche agradabilísima. Todo a favor de obra, especialmente para Antonio Puerta, que seguramente llevaba once años soñando con esta fecha.

Y al fin salió Carpintero, el toro de su confirmación. Y soñadas fueron sus embestidas. Quiso agradar desde el principio el murciano, dejando largo al de Araúz en el caballo. Bien fue el animal, tras lo que se lució en el quite su padrino, Javier Cortés. Puerta puso voluntad con un toro que iba al engaño con alegría y recorrido por la diestra, bajando la intensidad por la zurda, ya que tendía a pegar un feo derrotito. Algunos muletazos fueron a tenor de la calidad del animal por el pitón bueno, y una tanda por la diestra fue especialmente jaleada, aunque faltó reunión en todo momento, cosa lógica en alguien tan poco placeado. El abreplaza fue arrastrado entre una merecida ovación. Aquello empezaba bien, ilusionaba y prometía. Pero en el aspecto ganadero, ahí quedó. Eso sí, la presentación intachable.

Pero lo más torero llegó en el tercero. Se plantó Garrido para recibir a Mestizo, que era un tío, y le pegó unas verónicas de escándalo. Qué torería, qué profundidad en los lances, que desprendían una gracia barroca que arrancaron los «olés» más sentidos de la noche. Y una media a pies juntos. Ea, ahí quedó eso. Expectantes estaban los tendidos cuando rodilla en tierra se sacó el extremeño al araúz, que se dejó sin más en el caballo e hizo cosas raras en el intento de quite de Cortés. Pero poco más hubo. Al toro le faltó continuidad, entrega y clase. Tras un feo pinchazo, el animal se echó, mostrando su poca casta, y optando el torero por que lo apuntillara el tercero.

Por bajo recogió Garrido al quinto, pero al pegajoso animal no se le vislumbraba una gran entrega. «¡Párate!», le pedía el lidiador en banderillas. Y dos comienzos en uno dejó José, primero por ayudados para pasar a doblarse con el cuatreño hasta los medios. Con gusto y buen hacer lo toreó, pero las premoniciones se cumplieron, y el toro pasaba si eso, y para el caso sin decir nada. A años luz de él estuvo el pacense, cuyo único lunar fue el mal uso de la tizona.

Tampoco tuvo mucha suerte con su lote Javier Cortés, que prácticamente quedó inédito con sus dos toros. El primero apuntó cosas feas desde banderillas, por lo que el madrileño se lo sacó por bajo a los medios, quitándole la tontería y enseñando quién mandaba. Pero al verse podido, el deslucido animal se vino abajo y pocas opciones le dio al madrileño, pese a sus intentos de buscarle, tesonero, unas vueltas que no tenía.

Y con todo, ese fue el que más opciones le dio, porque el cuarto fue el remate. Más que un toro, parecía una cabra. No quería saber nada del caballo, eternizando un tercio bastante deslucido, por cierto, y además esperaba en banderillas. Pero porque no quería que nadie le molestara, porque era manso de solemnidad. Cuando no le quedó otra, al vérselas a solas con Cortés, decidió ir al engaño (porque eso embestir no era) a brincos. Así era imposible.

Y cerró la tarde, ya con un aire incómodo -y algo frío- Chistorrón, que embestía más frío aún. Bueno, si se estaba delante no, porque menudos parones pegaba a veces. Pero sin humillar ni na.

A toro pasado, una pregunta rondaba a muchos aficionados: ¿Qué habría pasado si Carpintero hubiera caído en manos de Garrido? No hay respuesta para eso, pero está claro que pocos homenajes hay más bellos para la Paloma que las verónicas que le sopló al tercero. 

Plaza de toros Monumental de Las Ventas Sábado, 15 de agosto de 2026. Entrada: 7.701 espectadores. Toros de Araúz de Robles. 

Javier Cortés, de blanco y plata. Pinchazo y media (silencio). Dos pinchazos y media (silencio).

José Garrido, de turquesa y azabache. Pinchazo bajo (silencio). Estocada corta baja (silencio).
Antonio Puerta, de blanco y oro. Pinchazo y estocada trasera (ovación). Pinchazo, estocada caída y trasera y descabello (silencio).

Enreda que algo queda / por Paco Delgado


'..En Hollywood no sabían, ni saben, nada de las andanzas y cómo se las gastan quienes manejan el negocio taurino por estos lares. Esto sí que son enredos dignos de una buena película de humor. Aunque, como decían en La Codorniz, temblemos después de haber reído..'

Enreda que algo queda

Paco Delgado
Pues, a última hora, hubo solución para el embrollo de la adjudicación de la plaza de toros de Zaragoza y, aunque en el camino se ha perdido la feria de abril por San Jorge, se podrá celebrar la que en octubre se da para realzar la festividad de la patrona de la ciudad, la Virgen del Pilar, una de las grandes citas que cierran la temporada española. Pero el susto sigue en el cuerpo.

Con el pañuelo blanco a punto de aparecr por tercera vez, enviando al garete a uno de los seriales antaño más destacado de la campaña y hogaño, como otros que tan cerca nos pillan, muy depauperado y venido a menos, finalmente se impuso el criterio judicial, que sigue siendo de lo más fiable que queda a la gente de a pie en este pobre país de caraduras, vividores, maleantes, sinvergüenzas y, presuntamente, delincuentes.
El Tribunal Superior de Justicia de Aragón concedió a la Diputación de Zaragoza las medidas cautelares solicitadas para garantizar la celebración de la Feria del Pilar, desbloqueando así un procedimiento que había quedado paralizado por el Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón. Inmediatemente se procedió a la apertura de las ofertas económicas que se habían presentado, dando al empresario aragonés Jesús Mena como virtual gestor del coso de la Misericordia para lo que resta de 2026 y la totalidad de la campaña de 2027. Antes, recursos, contrarecursos, impugnaciones, paralizaciones, retrasos, sustos y líos. Luego, solución exprés. Aquí paz y después gloria. Y la sensación de que entre pillos anda el juego.

La mercantil Conphia Urbana S.L., que figura a nombre de Roberto Becerril y Sofía González Gracia, (aunque en realidad quien hará y deshará será el combo integrado por  el empresario aragonés del sector porcino Jesús Mena junto a los hermanos Matilla y Ramón Valencia) y cuya plica fijó un canon diario de 7.073,41 euros (IVA incluido), se hizo con la gestión de la plaza. Esta cifra supone un desembolso de 431.478 euros por los 61 días de uso previstos para la inminente feria de octubre, y se eleva hasta los 1,5 millones de euros para los 213 días de la temporada 2027. En total, la oferta roza los dos millones de euros, imponiéndose con holgura a las otras ocho propuestas concurrentes, entre las que figuraban firmas vinculadas a profesionales como Ignacio Ríos, Raúl Gracia “El Tato” o el también matador aragonés Alberto Álvarez.

Aunque el sector puso el grito en el cielo ante lo que tildaron de una propuesta descabellada e inaceptable, sí que ha habido quien ha sabido aprovechar la ocasión y pescar en río tan revuelto. No es la primera vez. Ni será la última. Algo parecido sucedió ya hace unos años cuando se vendió desaforadamente que arrendar la plaza de Las Ventas era inviable y ante la desbandada general quien lanzó la voz de alarma se hizo con la presa. O como cuando en Valencia el taurinismo lloró lágrimas más amargas que las de Petra von Kant (véase  Rainer Werner Fassbinder) y al final el coso de Monleón se concedió a quien ofertó más del doble de lo pedido…

Groucho y Chico Marx protagonizaron, en Una noche en la ópera, una de las escenas más delirantes de la historia del cine cuando discutían un contrato tan absurdo como hilarante del que iban quitando cláusulas conforme cada uno avanzaba un disparate más grande e inútil que el otro, quedando al final el acuerdo reducido a una sola y única condición; la primera parte de la segunda parte contratante será considerada la segunda parte de la primera parte. En Hollywood no sabían, ni saben, nada de las andanzas y cómo se las gastan quienes manejan el negocio taurino por estos lares. Esto sí que son enredos dignos de una buena película de humor. Aunque, como decían en La Codorniz, temblemos después de haber reído.

Las alegrías de 2026 / por Ricardo Díaz-Manresa


'..Vamos a fijarnos ahora en dos circunstancias fundamentales : que al público le ha dado por ir a los toros y que parte de ese público es muy joven. Qué alegrón ver a los toreros en sus salidas a hombros rodeados de grandes grupos de jóvenes..'

Las alegrías de 2026

Por Ricardo Díaz-Manresa
Hay que celebrar más que nada las alegrías y los buenos momentos de la vida. Y bastante sufrimos los periodistas profesionales cuando tenemos que criticar y denunciar irregularidades o irresponsabilidades. Vamos a fijarnos ahora en dos circunstancias fundamentales : que al público le ha dado por ir a los toros y que parte de ese público es muy joven. Qué alegrón ver a los toreros en sus salidas a hombros rodeados de grandes grupos de jóvenes.

Tenemos otras alegrías sorprendentes, nuevas y a las que quiero referirme, como ver Las Ventas con entradón en una de las finales del Camino con el posterior Cénate o la otra final, en Málaga, de la Escuelas Taurinas de Andalucía. Tendidos con mucho ambiente en las dos celebraciones. Y también otros NHB que antes no se esperaban ni estando locos. Es normal que Morante haya atraído en el Puerto hasta el máximo en sus cuatro actuaciones porque es el mejor ejemplo y la máxima atracción del momento y que está como en su vida. Este Morante tiene poco que ver con el Morante de antes de la pandemia y lo podemos confirmar lo que hemos seguido y visto toda, pero toda, su carrera desde que empezó.

No tan normal lo de San Isidro, con un entusiasmo y una locura que no se correspondían con el producto ofrecido. Tampoco estos dos festejos nombrados tenían grandes atractivos con toreros no especialmente conocidos pero en esas estamos y eso es lo que les dota de sorpresa y por tanto de mucha alegría. Es estupendos que, con la cantidad de críticas que han recibido los taurinos por hacerlo mal, ahora tegamos que cambiar al chip. Pero a lo mejor no ha sido por ellos sino por la nueva costumbre, moda o deseo de ir a los toros.

El caso es que hay que recibir la noticia de que hay pueblos que han decidido que regresen los espectáculos taurinos, incluso localidades muy pequeñas, donde está el quid de la conservación y multiplicación de los toros : en esos pueblos y en esos festejos.Trajes torero

Vamos a más mientras que la sociedad va lastimosamente a menos y vemos lo de Ceuta, donde igual los culpables están en la península. O mejor en el centro de la península. Y aunque la cosa vaya cada día a peor, por dejación o debido a intereses terroríficos, va el pueblo viviendo una situación dramática, insostenible, y alguien se abraza con una representante del desgobierno que dicen que es ministra. Y eso quese les han metido en la cama con la propietaria y no pueden ni salir a la calle. Ni hasta sin normalidad para comprar el pan. En fin, allá ellos. Como los de la casas incendiadas y destruídas que no decían ni una palabra cuando aparecían los responsables de la ecología criminal. Allá ellos que tanto se hacen respetar.

Mientras, la gente va a los toros y está encantada y si sigue la tendencia vamos a disfrutar de unos tiempos como no se recordaban en muchos años. Incluso hay ferias de segunda en el mes de agosto que están poniendo NHB y hasta en Pontevedra se ha conseguido poner el cartel cuando íbamos para 20 años sin hacerlo.

En fin, que no se acaben las alegrías y aumenten en cada feria y plaza.