la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 6 de junio de 2026

San Isidro'26. Juampedrada de "rebotáos" para Uceda, Clemente y Aguado de borrajas (H2O). Márquez & Moore


'..Hoy tocaban de nuevo los de Juan Pedro. Por si no hubo bastante con los de la Corrida de la Prensa del otro día, hoy otra taza de ricino así, por las buenas..'

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
Hoy tocaban de nuevo los de Juan Pedro. Por si no hubo bastante con los de la Corrida de la Prensa del otro día, hoy otra taza de ricino así, por las buenas. Ésa era la actitud cuando bajábamos hacia a Las Ventas, pero luego, como se suele decir, «viene el toro y lo descompone». Y la descomposición consistió en que donde el día 28 de mayo hubo seis pobres jureles bondadosos, bobos, zompos y soporíferos que, por cierto, llevaron a su propietario al éxtasis ganadero, hoy, con el mismo hierro en el anca salieron otros seis que, sin ser la maldad personificada, crearon suficientes dudas e incertidumbres como para que el amo que los cría se fuera a su casa o a sus predios del Castillo de las Guardas triste y cabizbajo, porque él lo que quiere del ganado que cría es sumisión, sumisión y sumisión. 
Nadie vaya a pensar que la corrida fue una de ésas de las que se llaman «duras», que en los seis juampedros -o cinco más uno- de hoy no hubo casi nada que demostrara inteligencia por parte del ganado, ni tampoco andaban mirando al torero, cosa que tanto incomoda, ni prácticamente se comían a nadie, pero su falta de sumisión, demostrada en ciertas actitudes tales como levantar la cabeza o derrotar al salir del pase, no humillar lo necesario o la falta de homogeneidad en las embestidas, no era lo que venían buscando los que se anunciaron con este encierro, dando la suma de todas esas circunstancias el resultado de una tarde movidita.

Para despachar a los juampedritis se trajeron en este último Viernes de Cubata al veterano Uceda Leal de frambuesa, cuajado de oro, con cabos de oro y alamares de chorrillos largos; a Clemente, de grana y azabache, y a Pablo Aguado, de faja de madre y muchísimo oro. Ésta era la tercera comparecencia de Aguado en la Feria del 2026 y todavía no sabemos a qué ha venido.

Uceda quiso hacer lo suyo en el cuarto de la tarde, Baladuero, número 107. Brindó a la parroquia y se dispuso a vérselas con el colorado. Se lo sacó a los medios muy toreramente y dejó un pase de trinchera para quien estuviera atento y ahí la cosa comenzó a hacer aguas. Lo mismo si Uceda pilla este toro hace siete años, nos había dejado una interesante faena, pero dio la impresión de que el madrileño no quiso o no pudo soslayar las pocas complicaciones que el toro le planteó. El bicho se fue desfondando y, a su manera, el matador también. Media estocada fue suficiente para echar abajo al toro.

Clemente lo intentó también en su segundo, Soldador, número 118. Inició su labor con unos «medios gayolos» en los que el toro planeó sobre él y en el último tercio se fue a terrenos del 6 a darle la réplica a este Soldador que primero le avisó dos veces y luego acabó cogiéndole. Hay que decir que Clemente en este toro se puso valientemente a hacer el esfuerzo de situarse donde los toros cogen, y que el conjunto de su labor hasta que fue retirado por las asistencias para llevarle a las manos de los Padrós, caló en los tendidos por su autenticidad basada en irse al pitón contrario y quedarse bien colocado. Le pasó al toro en series por la derecha y luego de uno en uno por la izquierda con bastante verdad, contando con que la condición encastada del toro aumentaba la sensación de riesgo, siendo la actuación de Clemente en este toro lo de mayor valía de todo lo visto en la tarde.

Hay personas que portan apellidos que son definiciones: «Novillo», «Rufián», «Carnero» o, en este caso, Aguado, que en este caso sería la condición del toreo de quien porta esa denominación. Seis toros ha tenido delante Pablo Aguado en la Monumental, para dejarnos aunque fuera una brizna de ese arte que aseguran que atesora y lo que nos ha dado han sido sopas con honda, con la honda preocupación de que su incompetencia con la muleta se ve aumentada de manera exponencial con el toro que sale en Madrid, que es tan distinto de todos los demás toros que verá en toda la temporada. Cuentan que el otro día, en Aranjuez y ante una renqueante bola de sebo, bordó el toreo y la impresión es que el que quiera verle y recrearse en las capacidades que le cantan, debe comprarse una moto y recorrerse la España vaciada, de pueblo en pueblo, como Diógenes con el candil, a ver dónde le echan las babosas que convengan a su decadente filigrana. La cosa de las herramientas tauricidas, tal y como quedó demostrado, tampoco son su fuerte. Pablo Aguado es H2O: incoloro, inodoro y, sobre todo, muy insípido.

Mención aparte merece el peonaje. Por la parte equina el único que estuvo a la altura de la plaza en la que se encontraba fue «Espartaco», que picó al tercero. Por la parte de la bipedestación reseñar la brega de Iván García al tercero y sus ganas de agradar con las dificultades que le puso el sexto y el coraje de Morenito de Arlés. Fernando Sánchez parece que está en horas algo bajas, aunque las gentes se han encariñado con él y le aplauden todo lo que hace.

La corrida fue remendada con un sobrero de Montalvo, que salió en segundo lugar, lo cual nos lleva a plantearnos por cuál será la razón de que el día que se jugaron los de Montalvo los sobreros fueran de Casa de los Toreros y de Fermín Bohórquez teniendo uno de Montalvo en el congelador. La tradicional opacidad que siempre rodea todo en el mundo de los toros no nos ayudará a conocer la respuesta al enigma.
                                                                                                                                             

ANDREW MOORE



















FIN

San Isidro/26: Otros Juampedros / por Antolín Castro

Así estaba toreando Clemente justo antes del percance

'..Cada vez que vemos a Clemente nos ofrece algo, hoy lo ha hecho con el coraje para no dejarse ganar la pelea por la mala, mansa y desclasada corrida de Juan Pedro..'

Otros Juampedros
Antolín Castro
Opinión y Toros / Madrid, 5 de Junio de 2026
Penúltima tarde del abono isidril. De nuevo los toros de Juan Pedro Domecq. Mañana cerrarán los de Victorino Martín.

La pasada semana, con los juampedros, llegó el toreo clásico de la mano de Urdiales, hoy esperábamos que llegara también, toreros había que saben hacerlo. La duda era que nunca segundas partes fueron buenas, pero ilusión había mucha en los tendidos.

Uceda Leal abría el cartel y el madrileño sería el primero en poner sobre la mesa ese concepto clásico que vuelve a gustar tanto o más como lo hiciera antaño. Pero no pudo ser. Uceda se vio desbordado en su lote. En el primero se afligió de inmediato y en el cuarto estuvo más dispuesto, sí, pero superado por las arrancadas del Juampedro.

Pablo Aguado no encontró los juampedros adecuados para estar bien y, por tanto, no estuvo bien. A ninguno le cogió el aire y pasó de puntillas. Lo malo es que ha pasado de puntillas en las tres tardes que le hemos visto. Breve intento con el capote, donde lo mejor fue un quite por chicuelinas como réplica a un quite a la verónica de Uceda en su primero. Muy poco.

En medio de ellos dos, madrileño y sevillano, actuó un francés llamado Clemente. Tuvo que ponerse en primer lugar frente a uno de Montalvo que había sustituido al de Juan Pedro por flojedad manifiesta. No le encontró el ritmo y el trasteo resultó sin apenas atención de los tendidos.

Pero no había venido a Madrid a pasear. Y si los toros no daban oportunidades claras de triunfo, sería él quien tomara la iniciativa para que los espectadores vieran algo esta tarde. Su primera decisión fue irse a portagayola, donde se escapó de milagro del mal aire de la embestida del toro. Estaba claro, seguiría él, y los aficionados que llenaban la plaza, sin nada que les levantara de sus asientos.

Brindó al público y sacó de la montera, por no decir de la chistera, la disposición que había que tener si se quería no pasar desapercibido. Había que tirar la moneda. El toro fiero y violento le vino a decir con sus embestidas que facilidades ni una. Pero tras de un par de series desbordado se atrevió a bajar la mano y pisar, conquistar para mejor decir, el terreno del toro. Lo logró.

Ahí aparecieron series de ganar la pelea a Soldador y la plaza empezó a sentir, por un lado, emociones de verdad y, por otro, miedo de verdad también. Había logrado domeñar aquella forma salvaje de embestir, pero el toro esperaba su oportunidad. En un descuido lo agarró de muy mala manera, zarandeándolo y estrellándolo contra la arena. Se nos encogió el alma a todos mientras le llevaban a la enfermería, temiendo lo peor. Más tarde supimos que no le caló el pitón pero que llevaba una luxación de codo. Clemente tiró la moneda y pagó con tener que retirarse de la pelea que llevaba ganada. Sin duda, durante ese quinto toro, vivimos lo mejor de la tarde.

Cada vez que vemos a Clemente nos ofrece algo, hoy lo ha hecho con el coraje para no dejarse ganar la pelea por la mala, mansa y desclasada corrida de Juan Pedro. Nada que ver con la dulzura de la pasada semana. Ya lo imaginábamos al entrar, el ganadero se esmeró con el encierro que trajo el día 28 de mayo. Hoy nos obsequió, a público y toreros, con las sobras.

MADRID/ 25ª San Isidro. Tarde in Clemente / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Clemente con “Soldador” el 5°. Las Ventas

Cogido Clemente en la faena de la tarde, saluda su cuadrilla. Silenciado Uceda Leal y pitado Pablo Aguado. Encierro carente y defensivo…

Tarde in Clemente

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Madrid, 5 VI 2026
Frente al peor lote de una mala corrida de Juan Pedro Domecq, Clemente, estuvo en torero toda la tarde, afrontando las duras y las maduras con aguante, apuesta y verdad.

Al quinto “Soldador” lo recibió a portagayola, y el misil dirigido a la cara le obligó a zambullirse y perder el capote. No se arredró, y encaró de nuevo con dos verónicas y media en las que los pitones iban por la montera. Toro de cuidado. Celoso en las dos puyas atrás de Manuel Quinta. Tomás Ubéda e Ismael González le parean con mérito y el rubio torero de Burdeos sale sin brindis a jugarse el pellejo. Así lo advertía el toro. Así fue. Incierto desde los cuatro estatuarios y los dos ayudados de inicio, cada pasada era un azar.

Salió de cada uno de los cuatro naturales buscando bulto, y punteando arriba en el de pecho. Alimaña con poder. A despecho de las avilanteces, Clemente logró someterlo en una tanda de cinco derechas y el de pecho, que fue la más valiosa de la tarde. Seguida por otra de igual dimensión en que la inminencia era la emoción predominante. No, si habría cogida, sino cuando. La pelea se desarrollaba en los bajos del siete, sin una sola voz discordante. Cómo sería. Los derrotes, iban por diversa latitud y altura. Hasta que tras tres naturales de alta tensión sobrevino la cogida anunciada en el cuarto. Lo pillo por el muslo derecho, lo zarandeo feo entre los pitones y lo tiró a la arena bocaarriba e inmóvil, mientras los peones se llevaban al malo. Otros corrieron con él a enfermería y Uceda tomó los trastos, para empalmarle una estocada corta, inane, y castigarlo con cinco descabellos fallidos hasta que se echó por su propia viluntad. El marrajo fue arrastrado entre algunos aplausos, tal vez admirados de su mala leche, y Morenito de Áreles salió al tercio montera en mano para saludar una ovación unánime a nombre de su matador.

Había estado muy correcto y decidido también con el segundo bis “Encanto”, un soso primer reserva de Montalvo, al que superó por los dos pitones sin lograr que sus generosas tandas por uno y otro pitón conectaran a gran nivel, por la falta de emoción del toro. Le mató con una estocada levemente desprendida, oficiada de frente y con honesta entrega, sin lograr reconocimiento. Mejor dicho con u silencio que decía mucho más que los que le dieron a sus alternantes.

Uceda Leal, solo pudo mostrar su tauromaquia clásica por momentos ante sus dos defensivos y ásperos toros, pitados ambos al arrastre con toda razón. Y su proverbial espada tampoco pudo brillar. Al primero le pinchó y sin estoquearlo les aplicó tres descabellos. Al cuarto, le infirió solo media estocada delantera, pero fulminante. Sin embargo, al final de la corrida, entre aplausos abandonó la plaza. Le quieren y le respetan.

Pablo Aguado, naufragó ante las dificultados de su lote. Ni sus predicados destellos, destellaron. Ahí, dejando pasar el tiempo y el toro, y además Pretermitiendo los sagrados cánones de la suerte suprema. Se deshizo del tercero con dos pinchazos, medio bajonazo (de pena) y dos descabellos. Del sexto con una espada delantera. Le pitaron, y le volvieron a pitar de salida.

Juan Pedro Domecq no cumplió. Ni por trapío, ni por bravura, ni por nobleza, ni por arte ni por parte. La tarde inclemente la llenó Clemente, el honrado y valiente francés siniestrado. De quien informan a última hora, contusiones y una fractura de codo. Sin cornada por fortuna.

  • FICHA DEL FESTEJO
Madrid. Viernes 5 de junio 2026. Plaza de Las Ventas.
25ª de San Isidro. Sol 32ºC. Lleno. Seis toros de Juan Pedro Domecq, 550 kilos promedio, justa de todo y defensiva,

Uceda Leal, silencio y silencio.
Clemente, silencio y cogida, saluda la cuadrilla.
Pablo Aguado, pitos y silencio.

Incidencias: Saludó Iván García tras parear al sexto.

viernes, 5 de junio de 2026

Real Madrid: Blanco y en botella / por Daniel Vila García


RIQUELME ES ALGO MÁS QUE UN MELÓN POR ABRIR. RIQUELME ES UN PELIGRO PÚBLICO PARA LOS INTERESES DEL REAL MADRID

Blanco y en botella

Daniel Vila García
Cuando estamos inmersos en un proceso electoral cualquiera, siempre tenemos la tentación de abandonar la razón en pos de la emoción. Conocedores de esta conducta humana, los expertos en marketing político se valen de sus artimañas para perpetrar las candidaturas de los clientes que contratan sus servicios. Más allá del bien y el mal, unos profesionales aviesos modelan a un tipo sin escrúpulos dispuesto a todo. ¿Es eso básicamente lo que sucede en el mundo de la política? Pues, visto lo visto últimamente, creo que a nadie le cabe ninguna duda, ¿verdad?

En los últimos años, la neurociencia ha entrado a saco. En este terreno, la tecnología gobierna a golpe de algoritmo creando la siguiente ilusión óptica en el usuario: desde tu supuesto libre albedrío tienes la potestad de elegir cada apartado de tu vida sin determinismo alguno. En todos los sistemas políticos, priman unas luces y unas sombras. La mayor sofisticación de la democracia es hacernos creer que en nuestras manos tenemos una papeleta mágica que otorga poderes ilimitados a un candidato de nuestro gusto. El temor del hombre inteligente es vivir rodeado de personas grises que olvidan el deber de fiscalizar el ejercicio del poder de unos cuantos profesionales al servicio de una mayoría social.


Todos sabemos la postura de Jorge Luis Borges frente a la democracia. El escritor argentino tenía una postura descreída acerca de sus bondades hasta el punto de que la llamó «un abuso de la estadística». Una postura similar ante este fenómeno la tenía Fernando Sánchez Dragó cuando comentaba lo siguiente: «Quien haya asistido a una reunión de una comunidad de vecinos no puede creer que el alma exista». Si cito a dos escritores con bastante peso popular y pozo intelectual es porque creo que muchas veces debemos oír a las personas con mando en plaza en saber y gobierno intelectual.

Todo este preámbulo es necesario para decir lo siguiente: en estas elecciones a la presidencia del Real Madrid vemos claramente cómo un candidato es de fiar y el otro, no. El primero, Florentino Pérez, se presenta con sus propias credenciales. El segundo, con castillos en el aire. Mientras el señor Pérez enseña todas sus cartas, el joven Riquelme es algo más que un melón por abrir. Lo voy a decir sin rodeos: Riquelme es un peligro público para los intereses del Real Madrid.

¿Y en qué me baso? Tengo ojos y oídos para leer y oír lo que dice el candidato Riquelme. También tengo suficiente capacidad para entender lo que sugiere su discurso. Y, además, poseo el bagaje necesario para descubrir a un vendedor de paraguas en el desierto. En las últimas semanas, el chico Riquelme va presentando a sus cómplices, a saber: Ramón Calderón, Manolo Lama, Miguel Ángel Gil Marín o Iker Casillas.

En esta pléyade de prohombres de la vida pública, echo de menos al gran Nanín, otrora esbirro de Calderón cuando perpetraron el pucherazo en la Asamblea de Socios del Real Madrid en 2009. Dicho pucherazo propició la dimisión de Calderón cuando la fortuna y la decencia pillaron in fraganti a los macarras de la moral.

A día de hoy, la mayor parte de nosotros no podemos calibrar la importancia de la vuelta de Florentino Pérez al Real Madrid. Que me perdonen los creyentes por la blasfemia, pero aquello fue la auténtica Segunda Venida. Durante los años posteriores a la dimisión de Florentino Pérez, el Madrid se convirtió en algo vulgar y desangelado. Se ganaba alguna liguilla, pero aquello daba entre pena y grima. Muchos de nosotros nos preguntábamos si la magia se había acabado, si jamás podríamos recuperar el polvo de estrellas.

El madridismo sensitivo se preguntaba una y otra vez: ¿Es este Madrid cañí y hortera el que verán mis hijos? ¿Hay alguien capaz de recoger la corona en el río? ¿Es Florentino el que ha de volver? Todos sabíamos que Florentino era el único que podía poner orden en las zahúrdas y devolver la ilusión al madridismo. Dicho y hecho.


Como un padre magnánimo, Florentino volvió sobre sus pasos y salió entre la multitud para volver a liderarnos a todos. Porque Florentino es tan inevitable como ese célebre personaje de Marvel llamado Thanos. Friedrich Nietzsche señalaría al señor Pérez como un auténtico líder. Más allá del bien y el mal, Florentino Pérez es el último arquetipo del madridista que aspira a trascender.

El 1 de junio de 2009, cuando arrancó su segundo ciclo presidencial, Florentino Pérez hizo en un verano lo que solía hacer antes en cuatro. En materia de fichajes presentó de una tacada a jugadores estratosféricos como Cristiano Ronaldo, Kaká, Benzema o Xabi Alonso junto a nombres más tipo fondo de armario entre los que destaco a Álvaro Arbeloa o a Esteban Granero.

En aquel lejano verano del 2009 Florentino Pérez volvió a fascinar al mundo del fútbol. No obstante, el máximo responsable del Real Madrid tenía un secreto: esta vez no iba a dejar ningún cabo suelto. Como cualquier hombre de una inteligencia superior, Pérez sabía cuáles fueron sus fallos en el pasado y ahora quería corregirlos. A nivel de configuración de jugadores, me llamó la atención cómo se aseguró de que hubiera jugadores suficientes para hacer una plantilla potente. El epítome de esto que señalo lo encontraríamos en la temporada 2016/2017, cuando el Madrid de Zidane alineaba dos onces de titulares capaces de pasearse por el campeonato liguero y, además, ganar con solvencia la Copa de Europa.

Concretando: el 7 de junio el socio está llamado a ejercer su derecho al voto. Espero que el socio del Madrid sepa elegir sabiamente entre dos candidaturas que son el día y la noche. Mientras Riquelme pasa la noche del miércoles 3 entre Trancas y Barrancas soltando una necedad tras otra, Florentino Pérez anuncia en un descanso de la entrevista que si él es elegido este domingo, José Mourinho será el entrenador para la próxima temporada. ¿Qué quieren que les diga? Blanco y en botella.
--

¡¡Atenta la compañía que viene el Papa!! (1 de 2) - ¿QUÉ VA A DECIR EL PAPA EN ESPAÑA?



Hay dos elementos que el Papa Leon XIV no puede eludir:
  • La absoluta inmoralidad de un gobierno, corrupto, corruptor, tramposo y amoral, que se obstina en permanecer en el poder utilizando todo tipo de argumentos cizañeros y de mentiras enfermizas.
  • La absoluta y total degradación del orden público y de la seguridad ciudadana que se viene registrando en España y mucho más concretamente en Cataluña, generada por bolsas de inmigrantes masivas e inintegrables.
Creo que a los Papas hay que darles un voto de confianza (al menos en un principio) y que sean sus declaraciones y encíclicas las que vayan definiendo su tarea pastoral. Era difícil que León XIV fuera “peor” para que su antecesor, pero también creímos que era imposible superar a Zapatero y ahí tienen a Sánchez, igualándolo, sino superándolo. Un mal líder puede entrañar el hundimiento de una opción concreta. Es difícil que el PSOE se recupere del zapatero-sanchismo y más parece que vaya a desaparecer, como ocurrió con el Partido Socialista Italiano. Pero en el caso del catolicismo, las cosas van en otro sentido.

Por el momento, el Papa León XIV va dando una de cal y otra de arena en sus declaraciones. Su encíclica Magnífica Humanitas me indica que tiene tendencia a meterse en “camisa de once varas”, callejones de difícil salida. Hay en el espíritu del documento cierta hostilidad hacia la Inteligencia Artificial en unos momentos en los que China y EEUU apuestan fuerte por estas herramientas que han llegado para quedarse (y que nadie lo dude). Solo la UE y, ahora el Papa, se han mostrado partidarios de regulaciones y más regulaciones. Es un mal territorio para establecer la doctrina oficial de la Iglesia en la materia y, sobre todo, un tema en el que entran consideraciones de todo tipo: el buen o mal uso de la IA no depende de la IA sino del sistema de valores en función del cual se aplique.

EL PÉNDULO RECUPERA SU POSICIÓN NORMAL

Se dice -y soy de los que no lo dudan, porque lo estoy viendo en mi entorno- que hay una “recristianización” de los jóvenes. Es una muy buena noticia. Pero, a diferencia de los años 60 y 70 esta “recristianización” se está haciendo “por la derecha”. De hecho, no es que los jóvenes se hayan “recristianizado”, sino que se han “derechizado” y uno de los rasgos propios de cualquier proceso de derechización en Occidente es asumir el catolicismo como valor.

En los años del Concilio Vaticano II y en los 70, los jóvenes -puedo dar fe de ello porque estudiaba en aquel momento en un colegio de Escolapios y lo viví muy de cerca- los “jóvenes católicos” se estaban “izquierdizando”, seguramente por la influencia de sus profesores (la mayoría de padres escolapios que tenía como profesores, participaron en la “manifestación de sotanas” ante la Jefatura Superior de Policía de Barcelona, terminaron afiliados al PSUC, ni uno solo continuó en la orden e, incluso, uno de ellos, “el pare Botey” acabó como Secretario General del PSUC (eso sí, cuando ya estaba casi extinto). Hoy, la tendencia es justo la contrario. En primer lugar, las pocas vocaciones que entrar en los seminarios son de jóvenes “muy convencidos” de los valores católicos tradicionales y, por tanto, poco predispuestos a discursos sobre el “compromiso cristiano”, “curas obreros”: hay muchas más posibilidades que se conviertan en “curas trabucaires” que en émulos de Camilo Torres o de Hélder Cámara (que, por cierto, fue uno de los líderes del fascismo brasileño en su juventud para luego girar 180º).

Demos por hecho, pues, que los jóvenes se están “derechizando” y, por tanto, en gran medida, “cristianizando”. Y el jefe de la cristiandad es el Papa: León XIV… Así pues, todos estamos esperando qué dirá en el curso de su visita a España. De ello dependerá que esa “derechización” siga los parámetros de la Iglesia Católica, o más bien, se haga a sus espaldas. No olvidemos que dentro de la Iglesia existen “disidentes” que siguen considerándose católicos pero que desconfían de buena parte de las orientaciones vaticanas…

LA DUDA SOBRE LO QUE DIRA LEON XIV EN ESPAÑA

¿Qué se espera que diga el Papa en España? ¿Qué puede decir? Veamos…

El nacionalismo catalán, como siempre, ha empezado meando fuera del texto (y lamento no tener otra frase más amable para describir su actitud). Olvidando que solamente entre un 20 y un 25% de barceloneses (como máximo), habla catalán en su vida cotidiana, siguen sosteniendo que la lengua catalana es la propia de Cataluña. Y en esto tienen razón. El problema es que Cataluña forma parte del Estado Español y la lengua del Estado es el español… Si tenemos en cuenta que el Estado es superior a sus partes, habrá que concluir que el catalán es una opción lingüística que se sitúa por detrás de la “lengua de todos”, algo sobre lo que la gencat no quiere ni oír hablar.

Y este es el problema: que para Junts (y también para ERC, partido que, como es tradición, siempre ha mostrado posiciones anticristianas) el mensaje del Papa al consagrar la Torre de Jesús de la Sagrada Familia debe ser “en catalán”. Bueno… si son felices con eso, para qué vamos a discutir. A fin de cuentas, Junts se encamina hacia su holocausto final en el próximo ciclo electoral y no es de extrañar que aspire a prolongarlo lo más posible, pero todos, en Cataluña, saben que, ya sea en las próximas autonómicas, municipales o generales, Junts va a quedar muy, pero que muy mermada, por Aliança Catalana, a poco que este partido llegue unido a estos comicios. Pasemos a cosas más serias.

Hay dos elementos que el Papa Leon XIV no puede eludir:
  • La absoluta inmoralidad de un gobierno, corrupto, corruptor, tramposo y amoral, que se obstina en permanecer en el poder utilizando todo tipo de argumentos cizañeros y de mentiras enfermizas.
  • La absoluta y total degradación del orden público y de la seguridad ciudadana que se viene registrando en España y mucho más concretamente en Cataluña, generada por bolsas de inmigrantes masivas e inintegrables.
¿La paz mundial? ¿la guerra de Ucrania? ¿los derechos humanos en Palestina? ¿la fraternidad mundial? ¿el diálogo interreligioso con el Islam? ¿la Inteligencia Artificial?... Música celestial: todo esto son problemas de siempre ante los que un Papa no puede hacer gran cosa. Los problemas concretos que afectan al catolicismo español son otros y un Papa, digno de tal nombre, no puede dejarse arrastrar por la “corrección política”, la moda woke, los trending topic o los influencers de mediopelo.

No se trata de lo que a nosotros nos gustaría que dijera, sino lo que la sociedad española necesita oír para reforzar su fe y volver a tener confianza en el futuro...
  • Sería bueno que el Papa recordara que Europa es tierra cristiana y no musulmana.
  • Sería bueno que el Papa recordara la persecución de cristianos en varios países.
  • Sería bueno que el Papa recordara que esas persecuciones solamente son debidas a islamistas.
  • Sería bueno que el Papa recordara que el islam europeo es cada vez más agresivo.
  • Sería bueno que el Papa recordara que todas las políticas migratorias han constituido un fracaso.
  • Sería bueno que el Papa recordara que el “amor cristiano” no puede desembocar en la destrucción de las sociedades occidentales.
  • Sería bueno que el Papa recordara que los “yihadistas del islam” ya están en Europa.
  • Sería bueno, claro está, que el Papa recordara que la pureza de intenciones, la claridad en la gestión, la transparencia, la honestidad y la verdad, el trabajo bien hecho, son valores católicos, que deben de estar presentes en la vida pública (no, no hace falta que recuerde a la catedrático-cajera de las saunas gays, el hermanísimo que incluso falsificó, como su hermanazo psicopatón, títulos y doctorados, que Zapatero "el joyitas" o que todo el entorno del gobierno no pasa de ser una mafieta de baja estofa, o que un país no puede estar en manos de un gobierno a partes iguales formado por sumisos al number one y corruptos asociados al number one).
  • Sería bueno que el Papa recordara que inmigración y delincuencia, inmigración y descenso en la calidad de los servicios públicos, que inmigración y seguridad, que inmigración y violencia contra la mujer, que inmigración y aumento de la presión fiscal, están tan íntimamente unidos que solamente un idiota integral o un lobotomizado progre es capaz de negarlo…
Y, ya si me apura, sería bueno que el Papa recordara a Junts y a ERC, que hubiera preferido hablar en una lengua que fuera la mayoritaria que se habla en Barcelona, en lugar de la “lengua oficial de la gencat”. Y, de momento, no es el árabe sino el español... pero, apostamos que, de seguir así, cuando se inaugure el Pórtico de la Gloria de la Sagrada Familia, por entonces el árabe será mayoritario, de seguir así, y Barcelona será una ciudad con la sharia como ley oficial...

QUE HA DICHO EL PAPA HASTA AHORA SOBRE TODO ESTO

Vamos a ver qué es lo que ha dicho León XIV, hasta ahora, sobre la inmigración masiva.

En la materia hay cierta ambigüedad, justo en un momento, en el que el tiempo de las dudas ha quedado muy atrás. Es más bien hoy, el tiempo de las “afirmaciones absolutas y de las verdades soberanas” (que debía uno de los innombrables). Pregunto a la IA y la IA me responde: “El papa León XIV defiende el derecho de los Estados a regular sus fronteras y controlar el orden migratorio, pero exige con absoluta firmeza que se garantice siempre un trato humanitario y el respeto a la dignidad inherente de los migrantes”. Lo dicho: una de cal y otra de arena. Empate a iguales… Claro está que la cosa quedaría mucho más clara si el Papa hubiera añadido -está a tiempo de hacerlo- un estrambote final: aludiendo al respeto que deben tener los inmigrantes a la cultura que los recibe. Lo que implica, hablando en plata, que si esa contrapartida no se respeta: “a la puta strassen” que dicen los alemanes.

Cuando el Papa volvió de su gira africana, enfatizó que los inmigrantes son seres humanos y que “hay que tratarlos como seres humanos, no como animales” ni “peor que a las mascotas de casa”… Y este es otro problema porque a las “mascotas de casa” se las trata a cuerpo de rey. También aquí haría falta hacer una precisión: “los inmigrantes deben comportarse como seres humanos, no exigir más de lo que merezcan, hacer lo que parece que han venido a hacer, trabajar, y no pedir más que los ciudadanos autóctonos que han construido sus países a lo largo de generaciones”.

Por supuesto, el Papa condena todo tipo de “discriminación” y -me dice la IA- que “Ha instado reiteradamente a la comunidad internacional a combatir la indiferencia colectiva, pidiendo (textualmente) ‘mirar a la cara a aquellos que llegan desde tierras lejanas y sufrientes’ para acogerlos sin estigmas ni odio”. Todo esto parece muy razonable y, por tanto, católico… pero ambiguo, porque haría falta haber aprovechado la “gira africana” para pedir que cesaran las masacres de ciudadanos blancos en Sudáfrica o las violencias contra católicos en el continente. El Papa, vale la pena recordarlo, no es un “diplomático”, es un “líder espiritual” y esa función hace de él un personaje que debe de respetar y defender la Verdad con mayúsculas. Y eso, muy a menudo, supone enfrentarse a la “corrección política”. En África casi nada va bien. Y, por otra parte, si África es el “continente negro”, lo que nadie duda, ¿no sería bueno recordar que Europa es el “continente de la raza blanca”?

El Papa ha aclarado explícitamente que “nadie dijo que se deba tener fronteras abiertas”. No es cierto: la izquierda, desde hace décadas viene sosteniendo que “no pueden ponerse puertas al campo”, “que ningún ser humano es ilegal”, cuando no se muestra a favor de las fronteras abiertas de par en par, “derecho humano” reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos (en realidad, le declaración no menciona explícitamente a la inmigración, pero reconoce, en su artículo 13, “el derecho de toda persona a salir de su país, a buscar asilo frente a la persecución y a regresar a su propia patria”, lo que es interpretado por la progresía como el “puertas abiertas obligatorio”).

Como otra muestra de “una más de cal y otra más de arena”, es cierto que el Papa, admite que una “entrada desordenada” puede provocar desajustes sociales en los países de destino, pero recalca que la saturación de un Estado no justifica el maltrato hacia quien ya ha llegado a la frontera… Entonces, ¿cómo se ataja el problema? ¿con paños calientes? ¿sustituyendo las concertinas por paños de seda? ¿cómo se acaba con la delincuencia y la violencia? No, don Robert Francis Prevost, conocido en la cristiandad como León XIV: en España, no solamente, no hay maltrato a la llegada de un inmigrante a España, sino que se le trata con el mismo cuidado que a un recién nacido: nunca ninguna autoridad le exige nada, así que poco a poco va creyendo que se lo merecen todo (en Ia Inglaterra de ese cadáver político que es Starmer, se ha autorizado a los sijs a que luzcan en la calle y a diario sus famosos puñales…), sin preguntarse de dónde sale todo ese dinero que reciben en concepto de pagas no contributivas.

Por tanto, cuando el Papa habla de IA omite lo esencial (y vale la pena recordar lo que es…): la Naturaleza es sabia… a medida que aparecen nuevas herramientas que suplen a los humanos, va disminuyendo la tasa de natalidad. Y allí donde esas herramientas están mas extendidas es donde los ciudadanos tienen menos hijos: la IA resta mano de obra… por tanto, cuantos menos seamos, mejor. Entonces, ¿para que aceptar una inmigración en países como España, de muy baja natalidad y nulo valor añadido y donde, dentro de poco, las actividades más elementales las realizarán máquinas, robots humanoides, los trabajos de campo desaparecerán o poco menos, la construcción será modular y el albañil que hemos conocido terminará desapareciendo?…

A pesar de desdecir el bíblico “crecer y multiplicaros”, la realidad del mundo moderno se impone: cada vez menos, hacen más… Por ello, los Estados, desde el punto de vista católico, deberían de aceptar sólo refugiados políticos y a condición del compromiso de regresar a sus países de origen en el momento en el que hayan desaparecido la situación que los lanzó al exilio y, siempre, a condición de asimilarse e integrarse, durante su estancia en la Nación que les ha recibido. Esa es una postura “católica”, y cuanto más clara sea, más “universal” será. Por eso decía que, abordando el tema de la IA como objeto de su primera encíclica, el Papa no ha estado muy oportuno.

Va a ser en las Islas Canarias donde el Papa deberá a hablar necesariamente de inmigración. Canarias es hoy la “parada y fonda” previa a la llegada de la inmigración africana a Europa: una verdadera invasión en la que está presente la barbarie, el salvajismo, la ausencia completa de formación humana, social y cultural… procedente de países que son independientes desde hace 50, 60 y 70 años. No son refugiados políticos: son aspirantes a “paguitas”. Nada más… ¿Tendrá el valor de recordarlo el Papa, u optará por la “corrección política” o el equilibrio diplomático de alternar cal con arena?

Esta ambigüedad calculada no es propia de un discurso racional en este primer tercio del siglo XXI. La primera exhortación apostólica del papa León XIV se titula Dilexi te (Te he amado) está y está dedicada al amor hacia los “pobres”… Y no es una mala exhortación, a condición de no confundir “pobres” con “inmigración”. A pesar de que en la exhortación se diga que la opción preferencial por los más débiles no es una simple actividad de asistencia social o una oficina burocrática, sino una exigencia teológica fundamental de la fe cristiana, hay que decir en voz mucho más alta que entre nuestra gente también hay pobres, que hay movimientos sociales que están empobreciendo a Estados enteros y a grupos sociales literalmente extorsionados por sus administraciones para dar “paguitas” a recién llegados que esperan recibirlas por el resto de sus días sin dar nada a cambio.

Mucho más razonable es la exhortación papal cuando señala que las carencias del ser humano actual no son solo materiales, sino también morales, espirituales, culturales y sociales. Y este es el problema porque, acto seguido el Papa insiste en que la Iglesia no debe simplemente “llevar a Dios a los pobres”, sino salir a las periferias para “encontrar a Dios entre ellos”... sin advertir que es mucho más probable que te encuentres a un yihadista o simplemente a un delincuente machete en mano que a un “pobre”.

De hecho, desde que llegan, los “pobres” lo hacen con un móvil de última o penúltima generación y las amplias franjas de la inmigración que se dedican a la delincuencia, viven mucho mejor que un honesto funcionario europeo de clase media. Un mantero africano, que recibe mensualmente su paguita, recibe ayuda del ayuntamiento de turno, no paga medicinas, no cotiza a la seguridad social y, de paso, de saca unos cientos de euros al mes vendiendo mercancía falsificada sin que le ocurra absolutamente nada, puede vivir mucho mejor que una familia europea.

La “exhortación” termina con un llamamiento a los fieles para realizar actos concretos de caridad, enfatizando de manera explícita la urgencia de educar a los marginados y “acoger dignamente a los inmigrantes”… ¿en spas y en hoteles de primera línea de playa, como se está haciendo? ¿qué más quieren? ¿Y sus deberes? ¡QUEREMOS OIR BIEN ALTO, CUÁLES SOIN LOS DEBERES DE LOS INMIGRANTES QUE LLEGAN Y A LOS QUE SE LES AYUDA Y SE LES TRATA A CUERPO DE REY, CON GENEROSIDAD Y DE MANERA PREFERENCIAL!

Así que, para la próxima “exhortación apostólica”, sería bueno que el Papa definiera exactamente qué es lo que entiende por “pobreza” y a qué se refiere: por que alternar retórica sobre la “pobreza moral” con alegatos a favor de la “pobreza material”, no es resolver la cuestión que importa: Europa no puede hacerse cargo de la pobreza africana: LOS AFRICANOS HAN QUERIDO SER INDEPENDIENTES, LO SON DESDE HACE DÉCADAS: ¡¡QUE PIDAN AYUDA A SUS ESTADOS, en lugar de irse, Y SUS "ÉLITES" LES EXPLIQUEN QUE HAN HECHO DURANTE 40, 50, 60 Y HASTA 70 AÑOS CON TODA LA AYUDA QUE LES HAN ENVIADO LAS ANTIGUAS METRÓPOLIS COLONIALES!!

San Isidro'26. Yemas de Jandilla y un hueso de Santiago Domecq. En la Feria de los Avisos, De Justo ha puesto una caseta. Márquez & Moore


'..Para ser justos, los de Jandilla no deberíamos mirarlos con los ojos de mirar a los toros, sino con los ojos del que elige los óleos para una pintura. Nadie en el entorno de esos toros tiene otro interés que el de crear y criar un «producto» que sea óptimo para que un torero pueda expresar su tauromaquia sin recibir por parte del toro otra cosa que apoyo, colaboración y sumisión..'


JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
La corrida de hoy era, según me dijo un señor, una «corrida de figuras». ¡Ah! ¿Y quién torea?, le pregunté, y ahí me enteré de que hoy me tocaba ver en Las Ventas a Emilio de Justo, Borja Jiménez y Víctor Hernández, lo cual me llevó a cavilar sobre qué entenderán algunos por eso de «figura», otro de esos términos devaluados que, a base de sobarlo, ya nada significa. Porque uno piensa en lo que se entendía antes por «figura» y cuesta mucho meter en esa categoría a Emilio de Justo, que da la impresión de no mandar ni en su casa, como para andar mandando en los despachos, aunque se ponga a pegar berridos, que es hoy por hoy lo que mejor se le da. Y los otros dos, pues lo mismo, que si se ponen un poco chulos los coge el empresario de turno y los cancela, como se dice ahora, y los carteles que compone el tal empresario ni se resienten ni se derrumban sin sus nombres pintados en ellos.

Sean o no lo que se dice figuras, lo que sí que consiguieron es que se pusiera un nuevo «No hay billetes» en esos huecos que hay a los lados de la Puerta Grande, señalados por un rótulo de cerámica que dice «Taquillas», lugar donde jamás se ha visto a tantos y tantos «grandes aficionados», amantes del gañote, de la cuchipanda y del «amón»; y aunque nos congratulamos y no dudamos de la veracidad de ese cartel, volvimos a observar en este nuevo lleno la existencia de buenos huecos en las andanadas, aunque es justo reseñar que en todos los burladeros del callejón no cabía ni un alfiler.

Otra de las características del particular mundo del toro, aparte de la afición al gañote antes referida, es la de la opacidad. Todo se sabe por dimes y diretes, por «me han dicho que» y por «parece ser que», pero sin un documento oficial que explique al aficionado si es verdad que para aprobar los cuatro de Jandilla que se aprobaron hubo que examinar y analizar a treinta toros, cosa que se comentaba en ciertos corrillos y que, de ser cierta, desbarataría la encomiable misión del veedor, sea éste quien sea. La cosa es que al final, tras tantas idas y venidas, solamente se pudieron salvar, como dignos de ser lidiados en la Monumental, a cuatro de Jandilla, que enlotaron perfectamente echando los dos de más presencia por delante y los dos más zapatuelos por detrás, y para completar la media docena precisa para el espectáculo se trajeron dos de Santiago Domecq.

Para ser justos, los de Jandilla no deberíamos mirarlos con los ojos de mirar a los toros, sino con los ojos del que elige los óleos para una pintura. Nadie en el entorno de esos toros tiene otro interés que el de crear y criar un «producto» que sea óptimo para que un torero pueda expresar su tauromaquia sin recibir por parte del toro otra cosa que apoyo, colaboración y sumisión. En ese sentido no es relevante, cuando se habla de este ganado, echar cuentas de cómo salieron, de cómo pelearon con el penco y el jinete o maturrango que le gobierna o de qué hicieron en el segundo tercio, porque nada de lucimiento en esas fases se ha buscado en estos toros, que son criados exclusivamente con la finalidad de ponerse a disposición del torero de turno para que con ellos pueda llegar a la creación de obras efímeras e inmarcesibles armados de su muleta. 

Ése es el plan, que se cumple hasta que llega Emilio de Justo y sortea dos yemas de San Leandro llamadas Opaco, numero 94, y Lacerado, número 93, y se comprueba que entre su festival de gritos, bramidos y berridos, es incapaz de aprovechar las inocentes, educadas tranquilas y nada exigentes embestidas de los toros para construir una obra mínimamente estimable. Lo que hemos visto esta tarde se denomina desperdiciar la oportunidad, porque los dos bombones que ha tenido la suerte de sortear han sido el mejor regalo que se podía haber encontrado, si tuviera algo que decir con palabras. Si el Opaco ha sido bueno, lo del Lacerado ha sido como para darle el Premio Nobel de la Paz, porque no creo que se haya visto en la Feria un toro más embestidor y repetidor que éste, que no ha dado muestras de cansancio ni de sofoco. Sin importarle las veces que el pobre Emilio le puso la muleta, acudió a todas sin un mal gesto, sin una mala cara, sin un derrote; incluso con el estoque dentro parecía que esperaba que le pusieran la muleta para ir a ella como los insectos van a la luz. 

A cambio de sus bondades para el último tercio los dos de Jandilla recibieron un baño de vulgaridad, falta de colocación, ventajismo y ausencia del más leve compromiso, yéndose ambos al otro mundo sin haber llegado a conocer qué es eso del toreo para lo que habían sido criados. Menudo chasco para ellos. A cambio, su percepción del mundo fue torturada por los constantes bocinazos y chillidos de un tío vestido de rosa mejicano y oro que fue tundiéndolos a pases, medios pases, trapazos, chicotazos y alguna trincherilla y el esperpento del final por poncinas a su segundo, todo muy por debajo de lo que las claras embestidas de ambos toros prometían. Los mató a base de descabellos, de forma impropia, un torero que lleva casi veinte años de alternativa al que parece que toda la fuerza se le va por la boca. Los dos toros fueron despedidos con palmas por aquellos que en el toro valoran sobre todo su carácter embestidor.

El Jandilla de Borja Jiménez, de púrpura y oro, fue Libélula, número 22, un jabonero hermoso y armónico que gustó porque entró fuerte al caballo de Tito Sandoval y, tomándolo por delante, lo derribó bellamente. En la segunda entrada lo intentó de nuevo pero sus fuerzas ya no eran las mismas. El toro demostró un buen tranco y disposición al galope en banderillas y todo se acabó cuando Borja Jiménez se dedica a castigar al toro por abajo, en el inicio, a base de doblones y con eso digamos que se carga al toro, que tras ese principio inexplicable ya no vuelve a ser el mismo. Lo intenta Borja en diversos terrenos y la cosa no sale, y mira que lo intenta que hasta le dan un aviso. Luego le salió una pintura, un sardo de Santiago Domecq que atendía por Piernasuelta, número 67, que se empleó en varas, fue bregado con soltura por Juan Carlos Rey y recibido en los medios con pases cambiados por Borja, que hoy no tuvo su día. En ningún momento vio la faena al sardo y anduvo como una tabla en el mar a merced de las olas. Por ningún lado se atisbó algo reseñable de su actuación que fue seguida con la frialdad que se merecía por un público estupefacto al que no se le iba de la cabeza la idea de que dentro de dos días le tenemos anunciado en Las Ventas para vérselas con 6 toros 6. Que Dios le coja, y nos coja, confesados.

Víctor Hernández, de lila y oro, se las vio con su primer Jandilla, Zorrero, número 70, protestado de salida por chico y que apenas conoció la declinación del verbo picar. No fue este el toro que le venía bien a Hernández, acaso porque su embestida es franca y no pone la emoción que falta para hacer singular el toreo del matador. La faena se desarrolla en las más previsibles líneas del neotoreo con todas las cosas inherentes a esa mixtificación, tales como el cite ventajista con el pico de la muleta, la falta de colocación y de remate y demás cosas harto conocidas que componen esta manera contemporánea de concebir el toreo que tanto detestamos. Su segundo fue Versado, número 51, que le arreó un tremendo volteretón según le comenzaba a lancear a la verónica. En varas el toro empujó con fuerza, brío y fijeza, metiendo los riñones y recibiendo lanzazos sin tasa de parte de Agustín Collado. En la segunda vara, igual de mal picado, sacó al caballo hasta el tercio a base de empujar. No tuvo suerte el toro en esto, porque su disposición merecía un mejor trato. Lidia bien Marcos Prieto con un terno muy poco visto de color carmesí y azabache y comienza su faena Víctor Hernández en chaleco, porque la chaquetilla se la había destrozado el toro en la voltereta del principio. Su actitud en este toro es totalmente distinta a la del primero, volviendo a recordarnos a la personalidad del Víctor Hernández del año anterior, ésa que dicen que se inspira en José Tomás, y si bien opta por las cercanías demasiado cercanas y ahogadoras de la embestida desde el principio, bien es verdad que también plantea su faena con una buena colocación, dejando la pata adelantada y cayendo hacia adelante. Las cercanías que propone hacen que esté dando medios o cuartos de pase, pero la posición del torero, muy cruzado, y la fiereza del toro hacían emocionante lo que se estaba viviendo. Una nueva cogida no le amilanó. El torero remató su obra muletera sin refrendarla con el estoque, pero dejando buen regusto en la afición. Siempre hemos dicho que si el toro pone la emoción los defectos del torero se pueden pasar algo más por alto, sobre todo si hace un esfuerzo como el que hoy hizo Víctor Hernández.

En «toreabilidad» vencieron los Jandilla; en toro a secas la palma fue para Santiago Domecq. Con los 7 de hoy, si no me fallan las cuentas, ya llevamos 78 avisos en la Feria de San Avisos.



ANDREW MOORE














FIN