la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 29 de octubre de 2026

Jesús Enrique Colombo y Roberto Piles ponen fin a su relación de apoderamiento


El torero venezolano y el apoderado francés separan sus caminos de mutuo acuerdo tras casi cuatro años de trabajo en común.

El torero Jesús Enrique Colombo y su apoderado Roberto Piles han decidido poner fin a la relación profesional que los unía desde principios del año 2023. La decisión, según han confirmado ambas partes, se ha tomado de mutuo acuerdo y en términos amistosos, deseándose mutuamente la mejor de las suertes en sus respectivas trayectorias futuras.

Finaliza así una etapa de casi cuatro años en la que el diestro venezolano ha sumado un total de 153 corridas bajo la dirección de Piles, consolidándose como una figura destacada en el escalafón.

En estas temporadas, Colombo ha conseguido hitos como la triple Puerta Grande consecutiva en la Feria de San Fermín frente a los toros de Miura, el histórico indulto de la Feria de Azpeitia, o los triunfos en plazas como Istres (Francia), Guadalajara (México), Teruel, Lima (Perú), Cali (Colombia), Mimizan (Francia), Andújar, Cuéllar… entre otras de las 153 corridas que ha estoqueado en estos casi cuatro años.

La carcoma / por Carlos Ortega


'..Las civilizaciones no caen de golpe. Cuando llega Alarico a las puertas de Roma todo está ya podrido. La estructura sí se desploma de repente, y por eso tenemos fechas precisas para marcar fines y principios en nuestros esquemas históricos. Pero la carcoma que ha ido royendo los cimientos es invisible, pasa desapercibida..'

La carcoma

Carlos Ortega
Al menos 68 muertos. Ese es, por ahora, el espantoso balance del choque de dos trenes de alta velocidad en Urda, Toledo, apenas nueve meses después de la tragedia de Adamuz. Sabemos que el principal sistema de protección ferroviaria estaba averiado y que los trenes circulaban con un sistema alternativo. Es una historia que vemos repetida, un mecanismo que empieza a fallar por todos lados porque gastar en su conservación no es muy vistoso.

Las civilizaciones no caen de golpe. Cuando llega Alarico a las puertas de Roma todo está ya podrido. La estructura sí se desploma de repente, y por eso tenemos fechas precisas para marcar fines y principios en nuestros esquemas históricos. Pero la carcoma que ha ido royendo los cimientos es invisible, pasa desapercibida.

Hay un verbo de moda que esconde una tragedia: «visibilizar». Sólo lo que se ve existe en un sistema de partidos, en una campaña electoral, en una acción de gobierno. No basta hacer las cosas bien: hay que anunciarlo a lo grande, a bombo y platillo. Debe brillar como un cartel de neón.

Por eso los partidos, al llegar al poder, tienden a gastar solo en captación de clientelas (reparto de sinecuras entre los leales, para que estén dispuestos a sacar la navaja en defensa de sus garbanzos) y en aparatosos planes, en efectismo, en fuegos artificiales. El resultado de cada desembolso debe verse al instante.

¿Y cuál es siempre la partida menos glamurosa, más humilde, sin resultados inmediatos, sin ofrecer cambios espectaculares o aun modestos? El mantenimiento.

Las civilizaciones mueren, al final, por falta de mantenimiento. Cuando un gobierno gasta en mantenimiento, ¿qué puede enseñar el gobernante al pueblo? Nada. Porque un accidente ferroviario es una noticia. Mil trayectos en tren sin problema no es una noticia. Nadie, o muy pocos, va a darte su voto porque los incendios o las gotas frías no son tan destructores como podrían ser, porque no hay un apagón total de doce horas. Es decir que estás haciendo que las cosas sigan funcionando como deben. Y eso tiene muy mala venta, para nuestra desgracia.

Para acabar de arreglarlo, con mandatos de cuatro años, gastar en mantenimiento puede parecer al gobernante estar gastando en una partida que favorece al partido rival si gana las próximas elecciones.

Las campañas electorales se han convertido en subastas cada vez más obscenas, lindando con el caso de los pretorianos que en 193 ofrecieron la púrpura imperial al mayor postor, Didio Juliano. Todos los colectivos sociales imaginables salen a la calle, interrumpen el tráfico, amenazan la tranquilidad pública con una demanda muy sencilla: ¿qué hay de lo mío? Eso son votos, y ceder a cada demanda es una decisión racional para el partido en el gobierno.

Pero los sistemas físicos que sostienen nuestra civilización son mudos. La carretera mal señalizada o llena de socavones puede irritar, pero es dudoso que haya cambiado un solo voto. Las vías en mal estado no salen a la calle a protestar, las laderas de donde no se ha limpiado el material inflamable no hacen manifestaciones.

El colapso rara vez es tan cinematográfico como en Mad Max. El colapso es que cada vez menos cosas funcionen, es dejar que la herrumbre se apodere de todo, son las consecuencias de sociedades presentistas, primitivizadas, incapaces de guardar para el duro invierno.

El oculto secreto de nuestro éxito civilizacional tiene un nombre aburridísimo: mantenimiento. Y el oculto secreto de nuestra decadencia es el olvido.

miércoles, 28 de octubre de 2026

COGER un TREN en ESPAÑA es FLIRTEAR con la MUERTE (68 fallecidos)

Con la emoción y la rabia que se desprenden del nuevo asesinato ferroviario, Fernando Paz nos habla de las circunstancias en las que se ha producido

La torería / por Manuel Gutiérrez Troya


 '..La torería hay que entenderla como un sentimiento que transmite algo íntimo para expresar sensaciones. Ahí radica la base principal, que la naturalidad transcienda con entonaciones, precisos y necesarios, demostrando una disposición de acompasada gallardía..'

La torería
Por Manuel Gutiérrez Troya

“Sobre la arena pálida y amarga, la vida es sombra, y el toreo sueño”.

Cuando leí este espléndido fragmento de un poema de Gerardo Diego, en el que se refería a la suerte y muerte en los toros, me sentí embargado por una emoción que entonces no entendía, pero me sirvió para evocar recuerdos, palabras y situaciones que me acompañaron desde niño. Ya han pasado muchos años, debido a la edad que ahora tengo, cuando mi querido padre, Q.E.D., me llevaba a ver toros. Nunca lo olvidaré.

Me hablaba de Curro Cúchares, Lagartijo, Frascuelo, Guerrita, Machaquito o Cagancho, aunque no los viera torear por ser anteriores a su época, pero me nombraba otros, como: Joselito, Belmonte, Chicuelo, Manolete, Arruza, Domingo Ortega, etc., que sí tuvo la suerte de verlos.

Desde pequeño empecé a acompañarle a los toros, tiempos de Rafael Ortega, Aparicio, Litri, Pedrés, Manolo González, Antonio Ordóñez, Chamaco, Curro Romero o Antoñete. En una ocasión le escuché decir; “el toro bravo es un animal muy cambiante, aunque el torero sea muy avezado en su oficio, es difícil predecirle sus reacciones”.

Siempre he tenido presente esas palabras, al igual de otra pregunta que le hice viendo una corrida sobre la torería que debe infundir un torero en la plaza, a lo que me contestó; “los toreros son personas muy valientes y especiales, el toreo hay que aceptarlo y sentirlo con pasión, es arte, es grandeza, también es dramático”.

En mi mente sigue todavía la acertada respuesta, de la que saqué mi propia conclusión de esa solemnidad tan grande que tiene el toreo y juzgarlo así: “la torería es comunicativa y privilegiada, llena de emoción y cualidad de difícil definir, con la que nacen unos pocos y abundan los que mueren sin comprenderla”. Mi afición a los toros la mantendré siempre con la misma pasión, nunca dejaré de considerar que, aparte del riesgo que tiene la profesión, la torería llega más allá de su propia actividad.

Ya lo dijo el maestro Antonio Ordóñez con la frase siguiente; “hacer en todo momento vida de torero y dejar elegantemente constancia de ello en los ruedos”. Como otra que comentó José Miguel Arroyo Joselito en una televisión; “estar con armonía delante de la cara de un toro, exige una perfecta conjunción artística, sentimiento, porte y talento”. Pienso que estas dos definiciones son bien acertadas.

Los toreros fuera de los ruedos también deben cuidar su imagen personal, para después pronunciarse con firmeza y compostura ante la fiera con autenticidad, mantenerse puramente como uno lo siente, para poder plasmar belleza en la plaza. De lo contrario, de nada sirve la poca disposición y la falsa gentileza. La ilusión siempre debe estar proyectada en conseguir los retos que uno se proponga, sin perder nunca la compostura y menos la fe.

Las formas de manifestarse los toreros en las plazas, deben ser las propias que el mismo pueda percibir desde sus adentros, sin exteriorizar ficticios ni extravagancias en un trabajo tan delicado, porque torear no es solo darle pases al toro y cortar orejas, es mucho más. La torería hay que entenderla como un sentimiento que transmite algo íntimo para expresar sensaciones. Ahí radica la base principal, que la naturalidad transcienda con entonaciones, precisos y necesarios, demostrando una disposición de acompasada gallardía.

Las manos del lidiador deben acariciar los engaños dándoles vida con sencillez, sacando a la luz toda la sensibilidad, tratando de moldear la materia dura para agradecer la bravura del toro y transmitirla. Ya lo dijo Juan Belmonte; “cada uno torea como se es”. Al igual que otra frase que repitiera en más de ocasión Rafael El Gallo; “ese misterio tan grande que revelar, es torear con naturalidad”. Que grandes filósofos fueron dichos maestros con sus expresiones.

Quién está detrás (si es que hay alguien detrás) / por Hughes

Los islamo-izquierdo-separatistas ondean la bandera secesionista detrás de las barricadas de Barcelona. Toda una tradición.

¿Quién está detrás de los violentos motines iniciados en Francia y que ya han cruzado los Pirineos (La Coruña, Vitoria, Barcelona, Bilbao… y lo que te rondaré, morena)? “Quien está detrás es la extrema derecha” (léase: Marine Le Pen y Santiago Abascal), dicen, sin sonrojarse quienes ocupan (aún les queda un mes) el poder. De modo que los agredidos son… los propios agresores. ¡Unos autoagresores a quienes les encanta agredirse a sí mismos! En fin… Si alguien se lo cree, si este tiro no les sale por la culata, las entendederas de nuestra crédula gente serán aún más considerables de lo que hasta ahora han demostrado ser.

Quién está detrás (si es que hay alguien detrás)

Hughes
Ya antes de los disturbios en Barcelona, se venía hablando de una extensión de las protestas francesas por toda Europa. Desde España hasta Serbia, siendo el sujeto revolucionario los jóvenes. No se decía ultraizquierda sino «la juventud».

Jóvenes es otro eufemismo para magrebíes o moros de toda la vida y tales parecían quienes procedieron al saqueo el sábado.

Hordas anarquistas y socialistas hacían que Barcelona ardiera en la Semana Trágica de 1909. ¡La tradición es la tradición! Al menos no había entonces “moros en la costa”. No acechaba aún el peligro de la Gran Sustitución

Es el pillaje, lo que alguien en Francia llamó un acto fugaz de comunismo.

Las reacciones inmediatas fueron un espectáculo. Por ejemplo, en la izquierda, el nepoministro Bustinduy (y desde luego no estaba solo en esto) habló de Israel

Para los centristas, se trataba de una nueva injerencia extranjera, un «ataque híbrido», o sea, mitad Putin, mitad moritos.

Para Rufián, de fondo estaba la extrema derecha y a la vez un tufillo a operación de Estado.

Para muchos separatistas catalanes, el problema era España, Castilla, Madrid, como si no hubieran sido ellos los responsables de llenar Cataluña de marroquíes.

Los “estudiantes” se disponen a asaltar una tienda para obtener
 medios con los que estudiar mejor

Putin, el CNI, Netanyahu y por supuesto la CIA, un clásico. Faltaban los marcianos o quizás la IA, una IA ya independizada que estuviera detrás del segarro, amigo.. Todo formaba parte del esfuerzo por evitar que lo de Barcelona se asociara a lo más evidente: la izquierda radical y la ‘muchachada’ norteafricana. También se percibía la intención, apenas disimulada, de esgrimir el cui prodest para manchar a los únicos que denunciaron que algo así era posible.

Se da la circunstancia de que los que lanzaban al vuelo estas campanas conspiranoicas tienen bastante que callar sobre el asunto. A mayor error de posición o diagnóstico, mayor ha de ser luego la estrella invitada. Por eso a los calamitosos centristas no se les cae Putin de la boca.

Puestos a hablar así, lanzando hipótesis sin nada en la mano, podríamos decir que los saqueadores son la consecuencia de una consciente importación de nihilismo: traer personas capaces de expresar un desprecio a la cultura y sociedad europeas del que ni siquiera somos capaces ya los propios europeos. Importamos mano de obra barata y también nihilistas baratitos, personas con una bárbara indiferencia por Europa y sus formas sociales, religiosas, culturales, políticas, urbanas… Puestos a lanzar tesis al aire, esta no suena peor.

La última vuelta al ruedo de Andrés Hernando: Ávila despide al torero que hizo del temple y la sobriedad castellana su bandera


'..Casi sesenta años después de aquella histórica jornada, Andrés Hernando ha regresado por última vez al albero de la plaza que ayudó a inaugurar. Una despedida cargada de simbolismo, en la que sus restos mortales han dado una última vuelta al ruedo ante la presencia de sus seres queridos, poniendo el epílogo a una vida dedicada al toreo..''

La última vuelta al ruedo de Andrés Hernando: Ávila despide al torero que hizo del temple y la sobriedad castellana su bandera.

La plaza de toros de Ávila ha acogido este martes un emotivo último adiós a Andrés Hernando, fallecido el pasado lunes a los 88 años como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido en el término municipal de La Colilla. A las cinco de la tarde, sus restos mortales han recorrido el ruedo en una simbólica vuelta de honor, acompañados por familiares y amigos que han querido despedir al diestro en un escenario estrechamente ligado a su trayectoria.

El coso abulense guarda un lugar especial en la historia profesional de Hernando. El 21 de julio de 1967 fue uno de los protagonistas de su inauguración, compartiendo cartel con Victoriano Valencia y Manuel Benítez «El Cordobés», en una corrida en la que se lidiaron toros de Atanasio Fernández.

Casi sesenta años después de aquella histórica jornada, Andrés Hernando ha regresado por última vez al albero de la plaza que ayudó a inaugurar. Una despedida cargada de simbolismo, en la que sus restos mortales han dado una última vuelta al ruedo ante la presencia de sus seres queridos, poniendo el epílogo a una vida dedicada al toreo.


Andrés Hernando, tres Puertas Grandes en Madrid y una vida dedicada al toro: así fue la trayectoria de un referente del toreo castellano

Andrés Hernando García, nacido el 26 de febrero de 1938 en La Velilla (Segovia), fue uno de los matadores más representativos del toreo castellano durante las décadas de los sesenta y setenta. Hijo de un taxista que emigró a Madrid y sin antecedentes taurinos familiares, comenzó a interesarse por la Tauromaquia siendo todavía un niño. Debutó con picadores el 24 de junio de 1956 en Chinchón y, tras destacar en la antigua plaza de Vistalegre, se presentó como novillero en Las Ventas el 6 de julio de 1958, junto a Luis Parra «Parrita» y Victoriano Valencia, con reses de Palha. Su progresión le llevó también a la Real Maestranza de Sevilla, donde debutó el 10 de junio de 1962 cortando una oreja, antes de alcanzar el escalafón superior.

El 1 de julio de 1962 tomó la alternativa en Segovia, de manos de Victoriano Valencia y con Santiago Martín «El Viti» como testigo, frente al toro Generoso, de Manuel Arranz. Aquella tarde cortó tres orejas y salió a hombros, iniciando una carrera que encontraría en Madrid uno de sus escenarios fundamentales. Confirmó la alternativa en Las Ventas el 29 de marzo de 1964, apadrinado por Antonio Medina y con José María Montilla como testigo, ante Bellaquito, de Salvador Guardiola. En el coso venteño consiguió tres salidas por la Puerta Grande, entre las que sobresale su triunfo en la Corrida de la Beneficencia de 1964, una de las citas de mayor prestigio del calendario. También dejó una actuación destacada el 2 de octubre de 1965, frente a toros de Antonio Pérez, consolidando su nombre entre los espadas importantes de aquella época.

Otro de los grandes hitos de su trayectoria llegó el 23 de mayo de 1968 en la Monumental de Barcelona, donde consiguió el indulto de Potrico, un toro de Pablo Romero, en un acontecimiento excepcional que no se producía en aquella plaza desde hacía aproximadamente tres décadas. Su nombre quedó igualmente ligado a Ávila, cuya plaza de toros inauguró el 21 de julio de 1967 junto a Victoriano Valencia y Manuel Benítez «El Cordobés», con toros de Atanasio Fernández. Aquella corrida, televisada y celebrada con los tendidos llenos, terminó con los tres matadores a hombros. La vinculación de Hernando con la capital abulense fue también personal: allí conoció a quien sería su esposa, Sonsoles Aboín, y acabó estableciendo su residencia y su actividad ganadera en la provincia.

Su despedida de los ruedos tuvo lugar el 5 de octubre de 1974 en Segovia, la misma plaza en la que había recibido la alternativa doce años antes. Compartió cartel con El Viti y Roberto Domínguez, cortó dos orejas a su último toro, Invitado, y protagonizó una emotiva ceremonia de retirada en la que participaron su padre y su hijo durante el corte de coleta. Lejos de apartarse del mundo taurino, dedicó los años siguientes a la cría de ganado bravo en Marlín (Ávila), vinculado a Hermanos Hernando Aboín y a la ganadería Peñatella, además de desarrollar actividades empresariales. También impulsó los festivales benéficos de Apadefim en Segovia, organizando dieciséis ediciones entre 1973 y 1989, con la participación de numerosas figuras del toreo y una importante finalidad solidaria.

Su trayectoria recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el homenaje celebrado en octubre de 2022 en la plaza de toros de Ávila, con motivo del sesenta aniversario de su alternativa, al que asistieron alrededor de 1.500 personas. Un año después, el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid también distinguió su carrera con un azulejo conmemorativo en Las Ventas. Andrés Hernando falleció el 26 de octubre de 2026, tras sufrir un accidente de tráfico en la N-110, a la altura de La Colilla (Ávila), cerca de la tierra en la que había establecido su hogar. Desaparece así un torero que dejó su nombre escrito en Madrid con tres Puertas Grandes, protagonizó un indulto histórico en Barcelona y dedicó toda su vida a la Tauromaquia, primero como matador y después como ganadero y promotor de iniciativas solidarias. Desde CULTORO trasladamos nuestro más sentido pésame a sus familiares, amigos y allegados.

martes, 27 de octubre de 2026

CÓRDOBA.- JOSE MARÍA PORTILLO: EL LOLAZO

Manuel Quintana, de Córdoba

'..su actuación de este domingo en Montoro ha sido un auténtico "Lolazo". Y con capote, muleta y espada. Un derroche de torería, de valor y de técnicas con chorreones de arte..'


EL LOLAZO

Le llamaba todo el mundo "Lolillo", empezando por miembros de su familia y socios del Círculo Taurino, porque era un niño cuando empezó a torear. Pero su actuación de este domingo en Montoro ha sido un auténtico "Lolazo". Y con capote, muleta y espada. Un derroche de torería, de valor y de técnicas con chorreones de arte. A quien más me ha recordado ha sido a Paco Camino, con eso lo digo todo. Ni una duda, ni una extravagancia... Sólo el toreo de siempre con capote y muleta. ¿Para que más?

Su primer novillo fue extraordinario, pero dificil por encastado y galopón. Guerrita decía a los principiantes: "Pide a Dios que no te toque un toro bravo". Pues a Lolo le tocó, y lo cuajó en una gran faena con series de hasta seis naturales rematados con el de pecho. Asombra la madurez del joven Lolo Quintana por sus adornos y desplantes clasicos, porque si diera luquecinas, circulares invertidos y martinetes, suertes elogiables en sus inventores, pero inapropiadas para imitadores, el toreo de Lolo Quintana perdería calidad. 


A su primer novillo, de Jiménez Pasquau, le cortó hasta el rabo. Lolo le pidió a la presidencia la vuelta al ruedo para el bravísimo animal, que despertó en la muleta. Aunque, matizando, más bien se mostró semibravísimo, porque en el primer tercio fue de caballo a caballo y hasta que el prematuro maestro no se lo sacó a los medios y lo fijó allí, no rompió en bravísimo, como terminó siendo.


El segundo de Lolo, en cambio, tuvo cosas de marrajo, pero el diestro fue capaz de poderle y torearlo jugándosela en cada pase y entre gotas de torería. Muy bien también.

Y con la espada, los dos al suelo a la primera. La estocada del primero fue extraordinaria.

Enhorabuena por tanto, Lolo, y a tus padres y a tu tía Silvia.

Y mi felicitación a Antonio Tejero, apoderado del torero y amigo mío, y a su hermano José María y al maestro Rafael Chiquilín, otro gran amigo.

Y me sumo al entusiasmo de Alfonso Téllez, Presidente del Circulo Taurino.

Y avisarle a la afición cordobesa de que Lolo Quintana puede reverdecer laureles que ya parecían olvidados.

José María Portillo Fabra, de la Tertulia El Castoreño y del Círculo Taurino de Córdoba. 

Manuel Quintana, de Córdoba