la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 19 de marzo de 2026

Gregorio Tébar "EL INCLUSERO": 60 años de alternativa / por Antolín Castro

Toreando así a punto de cumplir los 80 años

'..Le damos la enhorabuena y le deseamos el mayor de los éxitos para los reconocimientos que todavía quedan por cumplir. Ha sido siempre un placer el saber que los toreros de verdad ni mueren, ni se retiran… ni se olvidan..'

60 años de alternativa

Antolín Castro
En esta semana se cumplen sesenta años de alternativa del matador de toros Gregorio Tébar ‘El Inclusero’.

Hoy 19 de marzo es la fecha de la efemérides, cuando en la plaza de toros de Valencia, contando con Antonio Ordóñez como padrino y Paco Pallarés como testigo, el diestro alicantino alcanzó el grado de matador de toros toreando y estoqueando a Jovenzuelo, toro de la ganadería del Marqués de Domecq. Dicho toro fue arrastrado con un auricular menos, oreja que paseó triunfal el torero por el ruedo de la calle Xátiva.

El pasado día 17 cumplió el diestro 80 años. No son pocos años, convirtiéndose en uno de los matadores más longevos y antiguos, en edad y alternativa, aún con vida.

Con tal motivo están proliferando y organizando distintos eventos para conmemorar dicho aniversario en Alicante. Uno de ellos, ha sido sin duda, la emisión de un original sello de Correos. El acto tuvo lugar en el Museo Taurino de la plaza de toros de Alicante, donde se develó el sello en conmemoración de los sesenta años de alternativa.

Posando junto al sello en el rincón del Museo dedicado a su carrera

A ese acto se añadirán otros a celebrarse próximamente y es que El Inclusero ha sido santo y seña para muchos aficionados durante todos estos años de su dilatada carrera, tanto en Alicante como en Madrid, fundamentalmente.

Es justo este reconocimiento por parte del conjunto de la afición, incluida la Sociedad Filatélica, en compensación con la marginación a la que ha sido sometido por los empresarios de forma continuada. Es de resaltar de que a pesar de ello, sigue contando, y mucho, para quienes valoraron, todavía valoran, su capacidad artística, su torería, su pureza, la naturalidad y la autenticidad con que ejecuta el toreo.

A punto de cumplir esa edad de 80 años, todavía le hemos podido ver en videos, en muy buena forma y sin perder ninguna de las cualidades toreras resaltadas en el párrafo anterior, que siempre le adornaron, toreando unas vacas en un tentadero junto a Frascuelo y Uceda Leal. El fotógrafo Alfredo Arévalo pudo captar imágenes como la que vemos unas líneas más arriba..

Gregorio Tébar es incombustible. No para de cumplir años, de edad y de alternativa, y ahí sigue dictando lecciones del toreo más puro y añejo.

Le damos la enhorabuena y le deseamos el mayor de los éxitos para los reconocimientos que todavía quedan por cumplir. Ha sido siempre un placer el saber que los toreros de verdad ni mueren, ni se retiran… ni se olvidan.
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Tarde importante de Tomás Rufo en Fallas / por Andrés Amorós

Tomás Rufo recibió al primero de su lote a porta gayola (también lo haría con el último)EFE

Se impone a los toros y a la Presidenta,
 que le regatea los trofeos

Tarde importante de Tomás Rufo en Fallas Se impone a los toros y a la Presidenta, que le regatea los trofeos

Andrés Amorós
El Debate / 18 de Marzo de 2026
La víspera del día de San José, un cartel interesante: un mano a mano de dos de los diestros que están mostrando más entrega y cualidades para ser primeras figuras, Borja Jiménez y Tomás Rufo. Lo vimos ya hace poco en Valdemorillo y supongo que lo veremos más veces, esta temporada. Los toros son de Domingo Hernández, una divisa consagrada, que fue favorita de El Juli.

Esta tarde, las reses salmantinas dan un juego irregular pero, en general, son manejables. Los dos jóvenes diestros no regatean su entrega pero, «por fas o por nefas» (decían los revisteros), sólo Tomas Rufo corta una oreja, en el último.

A Borja, muy poderoso, le falla lamentablemente la espada, como ya le ha sucedido en otras ocasiones.

A Tomás, le piden la oreja en sus tres toros pero la Presidenta se la niega, en los dos primeros. En el segundo toro, la colocación de la espada puede justificarlo. En el cuarto, yo estaba seguro de que la iba a conceder pero me equivoqué: todavía no he entendido la razón de la negativa. Eso provoca una reacción del torero y del público: en el último, después de un trasteo emocionante y de una valerosa estocada, Rufo corta por fin la oreja y el público valenciano le obliga a dar tres vueltas al ruedo.

El sevillano Borja Jiménez, discípulo del maestro Espartaco, da la cara todas las tardes, con una loable actitud, sin importarle la categoría del coso. Su gran apuesta son los seis toros que matará al final de San Isidro: hace poco, ha presentado esta corrida, titulada «In memoriam de Ignacio Sánchez Mejías», en Pino Montano, el cortijo del gran torero, que tuvo un papel tan decisivo en el nacimiento de la Generación del 27. (Lo de «In memoriam» parece destinado al ministro Urtasun. Podría cantar el precioso bolero de Manuel Alejandro: Procuro olvidarte).

Pase de pecho de Borja Jiménez a 'Azulado', su primer toro de la tardeEFE

En el primer toro, cinqueño, manejable, que se quiere rajar, Tito Sandoval apenas señala el castigo; Iván García le gana la cara con guapeza. Sin ninguna duda, Borja Jiménez se muestra poderoso, dominador; lo mejor, una serie al natural. Creo que el toro pedía más distancia. Mata mal, vertical, entrando desde muy lejos.

Va a porta gayola Borja en el tercero, noble, obediente, justo de fuerzas. Vemos ahora el cuarto quite por chicuelinas de la tarde: es demasiado… El toro cumple en varas. Comienza el diestro con los habituales cambiados por la espalda; se muestra muy poderoso, con muletazos de mano baja. Por el deseo de triunfo, quizá ha atacado demasiado y demasiado en corto a un toro que pedía más distancia y más suavidad. Falla de nuevo con la espada.

Miden el castigo al quinto pero el toro se cruza, en banderillas, y dura muy poco, en la muleta: después de una serie poderosa de Borja, el animal se viene abajo. Le ha faltado toro. Y reincide en el mal uso de la espada.

No ha estado mal esta tarde Borja Jiménez pero se va con tres silencios: no puede estar satisfecho. Ha de moderar sus ansias, que a veces le hacen acelerarse; no debe querer imponer su faena a todos los toros. Aunque la masa aplauda los arrimones, muchos toros exigen darles distancia. Y, por supuesto, ha de cambiar su forma de entrar a matar.

Con todo el respeto que me merecen dos profesionales como él y como su apoderado, no entiendo que se empeñe en matar de esa forma, entrando desde tan lejos: así, da tiempo a que el toro levante la cabeza, cuando él llega, y se tape, con evidente riesgo. Ahora, además, ha cogido el tranquillo de levantar mucho el codo, para sortear los pitones levantados: así, parece casi inevitable que la espada quede perpendicular y no sea certera. ¿Cómo no lo advierte? Le he escuchado a Borja decir que él lo ve así… Creo que el fallo con la espada le está privando de muchos éxitos.

Viene de repetir su triunfo en la Magdalena de Castellón Tomás Rufo, que también fue el triunfador en Fallas, el año pasado. El segundo toro empuja bien en el caballo de Manuel Jesús Espartaco, que pica en el sitio justo. Tomás corre bien la mano pero el toro es pegajoso, vuelve rápido; dándole distancia, embiste mejor y Rufo logra muletazos casi circulares; en corto, el toro protesta, aunque el diestro aguanta. Con el toro distraído, la espada queda desprendida. Supongo que ése es el motivo de que la Presidenta no conceda el trofeo.

El cuarto, colorado, muy bonito, era el preferido por los profesionales. Una vez más, se demuestra que las hechuras no garantizan el buen juego de un toro… El motor importa mucho más que la carrocería. Le pegan al toro muy poquito pero sale suelto, distraído, con tendencia a chiqueros. Desde el comienzo, Rufo se muestra firme, lo mete en la muleta, aunque proteste. Las embestidas son muy irregulares. A pesar de eso, el diestro logra naturales largos, mandones. Suena el aviso durante el largo trasteo, rematado con una buena estocada. Ni el público (incluido este humilde aficionado) ni el diestro comprenden por qué la Presidenta niega también este trofeo. Indignado, el torero da una vuelta al ruedo clamorosa.

Tomás Rufo, con el segundo de su lote, de nombre 'Entrometido' y 592 kilosEFE

Vuelve a ir a portagayola en el último (ya lo había hecho en el primero), cinqueño, muy serio: ha de cambiar el viaje del toro a última hora y encadena dos largas de rodillas más, en el tercio. Con un toro que mansea, barbeando tablas, Rufo nos sorprende meciendo el capote en unas estupendas verónicas, que ponen al público en pie. El toro huye del caballo, embiste a oleadas. El diestro brinda al público y acierta: muy firme, sin una sola duda, lo mete en la muleta desde el comienzo; le arranca naturales; aguanta parones, cuando el toro se apaga; acaba la faena por bajo, con estética. Se vuelca, al matar, jugándosela de verdad, aunque la colocación de la espada es defectuosa. Esta vez, la Presidenta no se atreve a negarle la oreja: si lo hubiera hecho, no sé cómo habría reaccionado este apasionado público, que pide clamorosamente la segunda oreja y la obliga a Rufo a dar tres vueltas al ruedo.

Ha vivido Tomás una tarde difícil y ha logrado sobreponerse. Aunque haya cortado solamente un trofeo, puede salir satisfecho. No olvidará fácilmente esta tarde: está en el buen camino.

POSTDATA. Siempre se ha dicho que, para matar bien, hay que hacerlo «en corto y por derecho». La teoría clásica me parece absolutamente válida. En el interesantísimo libro de entrevistas a toreros que acaba de publicar Nacho de la Serna, De barro y oro (ed. El Paseíllo), recoge un consejo que recibió Luguillano: «Santiago, ponte cerca del toro y, cuando baje la carita, pasa rápido. Y, aunque estés en Madrid, acuérdate de mi, busca mi rincón y te llevarás las orejas». Le dio ese consejo Antonio Ordóñez, que algo sabía de esto…
  • FICHA
VALENCIA. Feria de Fallas. Miércoles, 18 de marzo. Lleno aparente: 9.500 personas. Toros de Domingo Hernández, de juego irregular; en general , manejables.
BORJA JIMÉNEZ, de azul y oro, dos pinchazos y estocada (silencio). En el tercero, pinchazo y estocada perpendicular desprendida (aviso, silencio). El el quinto, pinchazo y estocada (silencio).
TOMÁS RUFO, de verde hoja y oro, estocada desprendida (petición y vuelta). En el cuarto, buena estocada (aviso, petición y vuelta, bronca a la Presidenta). En el quinto, estocada trasera (oreja, petición de la segunda y tres vueltas al ruedo).

Irse de pesca / por Carlos Esteban


'..uno de los cánceres políticos de nuestras sociedades es la politización de todos los aspectos de la vida, que en realidad es la tristeza de vivir en un conflicto permanente entre facciones, una guerra civil incruenta y de baja intensidad, pero continua y que nos deja a todos con cara de pocos amigos y una mecha muy corta..'

Irse de pesca

Carlos Esteban
La democracia parte de la misma base intelectual que explica el servicio militar obligatorio; igual que la organización de la polis es algo demasiado importante para dejarlo en manos de profesionales de la política, la defensa nacional es asunto demasiado crucial para confiarlo en exclusiva a una casta guerrera. El ejército debe ser el pueblo en armas, igual que se confía en que el gobierno sea el pueblo legislando.

Ahora, yo veo muchas ventajas en la vieja ‘mili’, pero también un defecto que comparte, me temo, con el sistema político: el común no tiene necesariamente vocación militar, como no la tiene para interesarse en los entresijos de la cosa pública. Y esto acaba conduciendo a que una parte en absoluto despreciable del electorado elija una vez a su partido y, a partir de ese momento, delegue en él la fastidiosa labor de desarrollar un programa.

Esto lleva a la paradoja de que la gente siga votando a partidos muchas de cuyas posturas, a menudo las más significativas, no coinciden con lo que esa misma gente desea. El caso de la inmigración masiva es una de esas posiciones políticas que, siendo extraordinariamente impopular, como indican todas las encuestas, no basta para que un número crucial de ciudadanos cambie su voto.

Pero, aunque las consecuencias puedan ser desastrosas, una parte de mí se alegra de ese desinterés generalizado, reflejo a veces de un sano escepticismo sobre la posibilidad de que nos permitan de verdad a los plebeyos cambiar cosas que los que mandan no quieren tocar.

Borges suspiraba por un futuro en que la humanidad llegue a merecer no tener gobierno, y Tolkien, tan reaccionario en casi todo, se definía a sí mismo como simpatizante del anarquismo. La desconfianza hacia el poder, la intuición de que no hay nada en la naturaleza humana que faculte a unos para obligar al resto a hacer lo que no quieren, no son en absoluto rasgos ajenos a cierta derecha, algo que no tiene nada que ver con el liberalismo al uso.

Porque uno de los cánceres políticos de nuestras sociedades es la politización de todos los aspectos de la vida, que en realidad es la tristeza de vivir en un conflicto permanente entre facciones, una guerra civil incruenta y de baja intensidad, pero continua y que nos deja a todos con cara de pocos amigos y una mecha muy corta. Es agotador y completamente antinatural que no existan apenas espacios en los que no entren las líneas divisorias de la ideología, que no haya actividad, por inocente que sea, que no te encasille en la izquierda o la derecha, que no sea censurada como fascista o ridiculizada por woke.

Porque en la vida del común, en realidad, el peso de la política es mínimo. Trae más alegría encontrar trabajo que la victoria electoral de «los tuyos»; más pena una enfermedad en la familia que una mayoría absoluta de «los otros».

Quizá no sea casual que buena parte del movimiento conservador responda a este instinto despolitizador, este hartazgo intuitivo de la obligación de mantener una presencia continua y vigilante en el foro. A veces es mejor irse a pescar.

VALENCIA FALLAS 9ª.- Pilar Bojó se roba el show / por Jorge Arturo Díaz Reyes


Tomás Rufo tras la lidia del 6°. Fotograma: OneToro

Con cinco vueltas al ruedo y una oreja que la presidenta no dejó ser más, Tomás Rufo zanjó su mano a mano con Borja Jiménez quien se fue triplemente silenciado. Encierro de Hernández, con kilos y mucho que torear...

VALENCIA FALLAS 9ª
Bojó se roba el show

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro/ Cali, III 18 2026 
Con 590 kilos promedio y dos cinqueños, el encierro de Domingo Hernández sacó una nobleza diversa. Desde la del modoso primero, que prácticamente se dejaba hacer de todo sin el menor decoro, hasta las exigencias del quinto y del sexto. No se cayeron y todos llegaron al fondo de las faenas.

En medio de una batahola, Tomás Rufo recibió y tiró a la arena la oreja que, tras una batalla de toda la tarde, por fin le concedieron su señoría doña Pilar Bojó y su asesor José Luis Campillos. La petición de la negada segunda era clamorosa como también lo habían sido las de las primeras del segundo y el cuarto. Entonces inició a mano limpia la vuelta al ruedo que al final fueron tres exigidas por los contribuyentes. Cinco en total. No lo querían dejar ir. No hubo puerta grande. No lo quiso el palco. “Las orejas importan”, rezaba desde la mañana, antes de la corrida el editorial de Mundotoro, como anticipándose.

Es que hubo mérito. En la estocada final al torazo que cerró plaza, “Dardo”, negro, cinco años, con 597 kilos, un volapié frontal y un aguante que dejó llegar los pitones a la cara. Los gavilanes arriba levemente desprendidos. La faena, iniciada a portagayola, con dos largas cambiadas de rodillas, y floreada por “El Soro” y la banda, no fue menos. Bello toreo a la verónica, de las cuales dos por la izquierda fueron auténticas obras de arte. Y con la muleta de largo y de cerca, por uno y otro pitón, a la medida del veleidoso arremeter, salpicada de instantes de mucho temple, mando y ligazón. Fogosa y en la raya. Generosa, hasta más allá del toro. El público la vivió con pasión y pidió con furor el doble trofeo que no fue tal.

Con el cuarto, libreto parecido. La estocada de la tarde, en la yema, sin puntilla, tras una brega en que la derecha brilló más que la izquierda, prolijamente intentada. Tampoco el público fue atendido por usía. Y en el segundo, la misma historia, con una espada desprendida también fulminante. Los ocupantes del palco miraban augustamente los clamores y las protestas de los que pagan, como si no fuera con ellos.

Borja Jiménez, se negó con la espada a participar en el forcejeó de autoridad. Tras faenas voluntariosas, y a ratos gustosas, pinchó, y pinchó, y pinchó sin recompensa.
  • FICHA DEL FESTEJO
Miércoles 18 de marzo 2026. Valencia. Sol y nubes. Casi lleno. Seis toros de Domingo Hernández, con romana, nobleza y fondo.
Tomás Rufo, vuelta tara petición, vuelta tras petición, y oreja con petición de la segunda y tres vueltas al ruedo.
Borja Jiménez, silencio, silencio tras aviso y silencio.

miércoles, 18 de marzo de 2026

América - Europa: La familia Colombo y su producto de marca / por Eduardo Ravell


Al centro el cumpleañero del momento: Jesús Adolfo Ruiz, 
rodeado de su hijo torero y su esposa Mary de Ruiz

En su fecha de efemérides, por su natalicio, es Jesús Adolfo Ruiz Colombo el cumpleañero de turno del 16 de marzo.

El padre Colombo no deja de acompañar y guiar
 a su mayor orgullo taurino: JE Colombo

Obviamente que su mejor regalo es encontrarse en grata salud; y por esta fecha, ver y disfrutar la fructífera carrera de su hijo Jesús Enrique Colombo en su mejor versión e impecable estado...

Feliz cumpleaños Jesús Adolfo.....!

Mientras transcurren los días finales de un Marzo de grandes metas, de plácemes por una que otra efemérides y sobre todo porque su padre Jesús Adolfo ha sumado otro almanaque desde que vino al mundo por allá en los finales de la década de los años 50 y este recién martes 16 fue su día en que su seno familiar, amigos y un gentío que le ha felicitado; no obstante ha sido su hijo Jesús Enrique quien mayor entusiasmo le ha dado junto a la reina de la casa doña Mary Silva de Ruiz y sin subestimar a Luis Enrique, el único hermano del joven figura del toreo por Venezuela.

Tan pronto concluyeron las dos ferias más importantes de su país natal, San Sebastián del Táchira y Sol de Mérida JE Colombo se ha trazado su agenda 2026 arropado con un impecable y solvente nivel competitivo y cada encaste a lidiar y es por ello que Colombo tiene entre ceja y ceja una trascendental cita él venidero 13 de mayo en la capital ibérica dónde buscará derribar ese "muro" venteño de la calle Alcalá de Madrid que se le ha resistido en abrirse y el reto es ante los otroras toros de Pablo Romero hoy día conocidos como los del Partido de Resina, encaste por demás torista, muy áspera en la lidia y ahí se verán las caras un experimentado diestro balear pero hecho en la Extremadura de Badajoz con apellido que suena fuerte cuando de Ferrera se trata junto a una de las nuevas promesas aztecas conocido como Calita.

No obstante es el venezolano Colombo quien mejor lo sabe lo que representa lidiar los antiguos pabloromeros y ahí puede estar la diferencia para que el de Venezuela logre solventar la puerta grande de Las Ventas y de ahí su mente se vuelve a centrar en Pamplona y su santo patrono San Fermín para la miurada del miércoles 14 de julio cuando busque su cuarta puerta grande de manera consecutiva con emblema y marca MIURA.

JE Colombo es hoy día el máximo representante
taurino de Venezuela en el mundo

Sólo falta por saber el remate del cartel de cierre en Pamplona. A todas éstas hay que recordar lo que representa hoy día hablar de Colombo es sinónimo de centrarse en él mundo del toro siglo XXI donde ya no se consiguen mayores espacios para una tarde fortuita entre Europa y / la América taurina....

Estamos ante un diestro sudamericano que ya no es secreto para nadie cuando se busca un emblema de firma comercial y COLOMBO es eso mismo; un producto de consumo comercial que se ha venido ensamblando a partir de aquel sábado 26 de julio 2025 en Tyrosse - Francia donde inesperadamente una doble fractura ósea en su brazo izquierdo le cambió por completo su agenda profesional que le marcó por constituirse en un torero referente donde la profesión se hace más consagrada y sin fecha por saberse hasta dónde puede llegar el de Venezuela a mantenerse en medio de un par de platinas de TITANIO que lo vienen sosteniendo entre las nuevas generaciones inmaculables, no hay otro diestro igual.
Eduardo Ravel

Aquellos sesenta… (IV) / por Jorge Arturo Díaz Reyes

   El salto de la rana, El Cordobés. Foto: Fernando Rubio

'..La insurrección de “El Cordobés” personificó esa psicodélica era. Con las masas en fervor, las plazas a tope, las corridas y el escalafón proliferando. Con él (caos) y Camino (canon), enfrentados en cabeza. Los dos polos, iconos del antagonismo desatado. El ayer y el hoy..'

Aquellos sesenta… (IV)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro/Cali, Colombia, 16 III 2026
La historia discurre como los fenómenos cósmicos, impulsada por fuerzas aleatorias, sobrehumanas, incontrolables. Yendo y viniendo azarosamente, más que con la cadencia de un péndulo. Arrastrando en ella cosas, individuos, sociedades, imperios, culturas, y… al toreo, por supuesto.

Lo enseñaron tempranamente los épicos y los trágicos griegos (hado). Ese loco batir, hizo que su paso por los años centrales del medio siglo transcurrido entre la bomba de Hiroshima y la disolución de la URSS, fuesen particularizados, llamados “gloriosos” por los historiadores franceses, y “de oro” por los anglosajones. A diferencia de los taurinos que como habíamos dicho (I) prefirieron vestirlos: “de platino”.

Sobre todo, en el hemisferio septentrional. Pues como predicaba por aquel tiempo Henry Kissinger, omnímodo ministro de Nixon: “La historia transcurre al norte del ecuador”. Aunque algo bajó de la línea umbilical, no se puede negar. Era inevitable. La humanidad nunca tuvo antes tanta energía (fósil), disponibilidad, boyantía, liberalidad, e insumisión. El crecimiento, el consumo, la producción se aceleraron sin freno a contra natura. Los gustos y costumbres trastocaron.

Los Beatles, Joan Báez, Bob Dylan, Joan Manuel Serrat (“Ahora que tengo veinte años”), afinaron su voz y lo cantaron. “Prohibido prohibir”, “Seamos realistas, pidamos lo imposible”, coreaba y gesticulaba la juventud estudiantil, trabajadora y desocupada en las calles, en los escenarios y los ruedos, sacudiendo toda la cultura.

La insurrección de “El Cordobés” personificó esa psicodélica era. Con las masas en fervor, las plazas a tope, las corridas y el escalafón proliferando. Con él (caos) y Camino (canon), enfrentados en cabeza. Los dos polos, iconos del antagonismo desatado. El ayer y el hoy. Así continuaron todo aquel septenio, del 64 adelante. Sin importarles qué a más de las figuras ya consolidadas, emergieran otros alternantes de peso, y estilo diverso. En el 66, Palomo Linares (vehemencia) y Paquirri (poderío). En el 68, Miguel Márquez (voluntad). En el 69, Dámaso González (estoicismo). Para, en el 70, cuál si se tratara de una clausura con estrambote, ocurrir cosas aún mas notables.

Una, “La guerrilla”. Como para subrayar la paradojal contemporaneidad. Los grandes empresarios: Chopera, Balañá, Canorea, Dominguín, Miranda, Stuyck…, que habían sido puestos de rodillas en ‘Villalobillos” por el ya millonario “Ciclón”, cuando les amenazó con su retiro (1967). Se reagruparon a comienzos del 69, tratando nuevamente de contener sus incontenibles y contagiosos honorarios, imponiéndole tarifas reguladas. Sobra decir por quien terció la prensa. Entonces este, afeándoles, que sin arriesgar se hacían ricos a sus costillas, reclutó al otro “popularísimo”, Palomo Linares, cogieron las armas y se fueron al monte. Torearon mucho, fuera y contra el sistema. Hasta retomar el poder a comienzos del 70. La taquilla manda.

Ahí, el “libro de las ganaderías” se hizo de ley, garantizando la edad del toro. Y Manuel volvió al foro de Madrid. En dos corridas (20 y 23 de mayo), corta ocho orejas a los de Montalvo y Atanasio. Con gran consternación de los conservadores y “la cátedra”. ¡Salvamos el rabo! ironizó en el ABC Díaz Cañabate, ante su no concesión. Paco no tarda en responder, allí mismo, el 4 de junio, en la Corrida de Beneficencia, encerrándose con siete toros de distintas ganaderías (uno de Miura) y cortándoles ocho orejas. Desquite. Apoteosis del “toreo eterno”.

“El Cordobés” guardó la réplica para el final. Como remate a su año de 121 corridas, que habían pulverizado el viejo récord de Belmonte (109). También se encierra el 18 de octubre, en Jaén, feria de San Lucas, lidia siete toros, les corta 11 orejas, tres rabos y al final, montado en el sobrero dice: “Después de lo que he hecho ¿quién puede prohibírmelo?”. Genio y figura. Con esa blasfemia tan suya cerró la temporada europea y la singular década, que la historia dejó atrás, para seguir su revuelta e infinita carrera.

Hoy, a tantos años, y una vez más de regreso a la barbarie, cuesta descubrir con justicia, en el sonriente, apacible y nonagenario anciano, ciudadano ilustre, dueño de “califato”, medalla de las bellas artes, nominador de calles, museos, bibliotecas, estatuas, leyendas y adoración, al atrevido rapaz, espontáneo de 1957 en Las Ventas. Al novillero hambriento y desesperado del “Aprendiendo a morir”, y del “O llevarás luto por mi”. Al “huracán” del toreo al derecho, al revés, en todos los idiomas, y sin mover los pies. Al “nadie”, redimido a héroe y prototipo de una generación y una época que se pretendieron revolucionarias… ¿Lo fueron?

Tarde de TOROS de Santiago Domecq en la Feria de Fallas con Perera, Víctor Hernández y Marco Pérez

Marco Pérez / Foto: Germán Caballero

'..El manantial de Santiago Domecq, abundancia de bravura, merece ocupar sitios de privilegio en las próximas ferias de Valencia. Dicho queda. Solo por afición..'

La clase de 'Bravío' de Santiago Domecq mereció más en la Feria de Fallas

El tercer toro de la tarde, que cogió dramáticamente al banderillero José Antonio Prestel, tuvo una belleza perenne cuando metía la cara en la muleta de Marco Pérez, quien alcanzó la puerta grande tras obtener una oreja de su lote.

Por Jaime Roch
El nombre de Santiago Domecq volvió a lucir en la plaza de toros de València. Aquella nebulosa romántica del indulto de ‘Escondido’ todavía latía en los tendidos, con el hondo temblor de su bravura, cuando justo antes de romper el paseíllo, el presidente de la Diputación, Vicent Mompó, descubrió la placa en homenaje a este último toro indultado, como una memorable relevancia de las emociones vividas en el pasado.

Y la misma divisa gaditana, que volvió a Valencia precisamente después de aquel histórico indulto, echó otro toro de bandera, un notable rastro del gran momento que vive Santiago Domecq, hierro que supone una auténtica joya de bravura en estos tiempos actuales.

Buen encierro

Un toro, el tercero de la tarde, tan completo dentro de un encierro con sus matices, con un lote de Miguel Ángel Perera interesante, sobre todo, el primero, tan formal y tan de fiar para estar delante; un buen segundo, que redondeaba su embestida al final del muletazo, aunque no fue el mismo por la mano izquierda; y un sexto noblote, pero de impresionante lámina. Porque es que la corrida, en su conjunto, fue bien armada y rematada.

Como decíamos, ese tercero, con el cuajo de los cinco años, serio pero con la guapeza de la curvatura del pitón, se llamó ‘Bravío’, herrado con el número 53, de 566 kilos y de pelo colorado. Llevaba la divisa negra -como el resto de sus hermanos- en señal de luto por la muerte de la ganadera, Ana María Bohórquez, madre y abuela de los actuales criadores.

Así embistió 'Bravío' de Santiago Domecq en la muleta de Marco Pérez
 /Germán Caballero/

Quizá, el mejor homenaje fue este toro, un auténtico superclase en la muleta de Marco Pérez, que fue a más en su brava condición y duró en las largas series de muletazos que le enjaretó el joven salmantino, en las que demostró viveza, gran ritmo y una extraordinaria humillación, virtud que ya cantó desde que salió por los chiqueros.

La belleza perenne de esa embestida, que derramó altísima calidad en el ruedo de la calle Xàtiva, hacía presagiar otra faena del mismo calibre, a cargo del incipiente Marco Pérez, debutante en Valencia tras un invierno en las Américas bien invertido y toreado. Con sus idas y venidas, él sabe cuál es su camino para abrirse paso en el toreo. Lo sabe y lo proyecta, tal y como demostró ayer para salir por la puerta grande de Valencia. A toda costa. Y lo consiguió.

Pero es que el galope de este ‘Bravío’ en banderillas fue puro ritmo, tercio en el que resultó dramáticamente volteado contra las tablas el tercero de la cuadrilla, José Antonio Prestel, sin resultar herido por cornada, pero sí con un fuerte golpe en la cara por el que pasó a la enfermería. El toro, en el primer puyazo empujó con fijeza y en el segundo cumplió sin más.

Así que todo hacía presagiar el cante grande. El toro, codicioso y fijo, no paraba de repetir, señal de su casta. Marco Pérez, sin probaturas, se echó de rodillas tras un pase cambiado por la espalda y se acopló sin dudarle, en una faena de más garra y carácter que categoría porque para categoría ya la traía el toro, que no paró de moverse. Entendida, de alguna forma, más para la galería que para las razones del toro, pero ese es el camino de Pérez y así lo ha entendido. Levantó su obra, cargada de velocidad y concesiones, y a Valencia le gustó tanto que hasta le pidió el doble trofeo, con la complicidad de los mulilleros, que tardaron en llevarse al toro. Paseó una oreja, pero el animal fue merecedor de una vuelta al ruedo que no se le dio. La ovación en el arrastre sí tuvo ese peso.

Al sexto, que impresionaba por su seriedad astifinísima, le cortó otra oreja que le dio la puerta grande que buscaba a toda costa. Hizo una faena de alardes, sin hilo conductor, pero jugándose el tipo, llena de garra para convencer a paganos y gentiles, con un final lleno de intensidad. Su apoderado Juan Bautista, en el callejón a su lado, no quiso ni ver cuando entró a matar. La estocada se materializó y la oreja para salir por la puerta grande, también. Todos contentos.

Víctor Hernánde, durante la tarde de toros de Santiago Domecq
 /Germán Caballero/

No estuvo fresco de ideas Víctor Hernández tras una primera faena cautelosa, más prudente a derechas que a izquierdas, la mano en la que repliega su propia pureza al natural. Por ahí, por donde es incontestable su toreo, intentó convencer frente a otro ejemplar de buena clase. Por la mano derecha no le cogió el aire ni lo cuajó. Así que por esta razón, hizo bien en no dar la oreja el presidente. Acertada decisión. Dio una vuelta al ruedo. Su quinto fue la especia de garbanzo negro, tuvo un viaje más en falsete, midiendo, sin apenas humillar, soltando la cara, muy brusco.

Miguel Ángel Perera dio muchos muletazos a sus toros. Tantos para perder la cuenta. Técnicamente perfecto, faltó alma a aquello.

El manantial de Santiago Domecq, abundancia de bravura, merece ocupar sitios de privilegio en las próximas ferias de Valencia. Dicho queda. Solo por afición.

Vicent Mompó descubre la placa en homenaje al último toro indultado / Raquel Abulaila

La placa a 'Escondido'

Vicent Mompó descubre la placa en homenaje al último toro indultado en la plaza de toros de Valencia junto a los ganaderos Santiago Domecq, padre e hijo. El acto tuvo lugar antes del paseíllo este martes, día que regresaba a la plaza de toros de València tras su histórico indulto en la Feria de Julio de 2024 de manos de Román Collado, el cuarto indultado en València, el segundo en la Feria de Julio.

Diario de Levante