la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

lunes, 28 de septiembre de 2026

Aquellos sesenta… (XXXI) / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Sebastián Palomo Linares. Foto: ABC

'..El linarense llegó después a la cumbre, puso patas arriba Las Ventas con el rabo de “Cigarrón” en el 72, tuvo larga carrera, y murió célebre. Fue otro de los que escribieron con fosforescentes caracteres la historia de aquellos años..'

Aquellos sesenta… (XXXI)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali 28 IX 2026
Qué la historia del toreo es la historia de los toreros. Perogrullada, si no fuese necesario estarla recordando al torismo unipolar.

El que torea es el hombre, el sujeto. La otra mitad esencial para la consumación del rito, el toro, es el objeto, aun en su sacralidad como abstracción de la naturaleza; bravura, poder, superioridad física, belleza… hoy, también selecciones humanas.

Todas las historias del quehacer terminan siendo la historia de quienes lo hacen. De quienes se dan a ello. Vassari cuenta el Renacimiento con su “Vida de grandes pintores”. Suetonio el Imperio romano con su “Vida de los doce Césares”. Diógenes Laercio la filosofía clásica con su “Vida de los filósofos más ilustres”. Y desde la magna enciclopedia de Cossío, hasta la muy condensada, pero plausible “Historia del toreo” de Laverón, la cuentan a través de sus catálogos biográficos de matadores de toros y novillos...

Por mi lado, estas viñetas, apenas recolección aleatoria de recuerdos juveniles desgastados o aumentados por subjetividades, idealizaciones, desmemorias e influencias tempranas y tardías, no tienen intención historiadora. No pueden tenerla.

Son solo relatos personales. Coincidan o no con el cliché histórico, inevitablemente también tratan de los que vi “ponerse delante”. De los que por una u otra causa no pude olvidarme. No sé si esta salvedad obligada ya la hice. De no ser así la invoco ahora en mi defensa. Si tengo alguna, ¿vale?

Los que arribaron en la segunda mitad de la próspera década. Muchos, todos ávidos como sucede con las utopías perseguidas a muerte; "Dorado", "Fiebre del oro", "Tierra prometida", “Fin del arco iris”…, ninguno pudo quitar a los que habían encabezado el fenómeno: Puerta, Camino, El Viti, El Cordobés.

Pero no fue cuestión de turnos, fue cuestión de toreo e impacto. Ninguno pudo arrebatarles, en esa década digo, el predominio del público, los carteles y el dinero. Pese a traer valor, personalidades propias, retadoras tauromaquias, obsesivas ambiciones, astutos apoderados, e incluso tempranas leyendas; espontáneas o fabricadas.

Palomo, Paquirri, Dámaso González, Fuentes, Teruel, Miguel Márquez, Andrés Hernando, El Caracol, Amador, Benjumea, Curro Vázquez, Julián García, Manolo Martínez, Eloy Cavazos… Me vienen, más que en orden cronológico de arribo (alternativa) o mérito torero, como la memoria los llama. Todos ellos, pese a su valía, llegaron a ya entrados los setenta haciendo la segunda, a despecho de los intentos belicosos con que algunos quisieron igualarse dentro y fuera del ruedo con los propios.

Por ejemplo, Sebastián Palomo Linares, a seis meses de su alternativa cuando le vi primero. Desde semanas antes de su debut en La Santamaría, de Bogotá, el 9 de diciembre del 66, con Joselillo de Colombia y El Viti, toros de Mondoñedo (creo). Ya los alrededores de la plaza estaban empapelados con su sonriente imagen de maletilla, melenuda, enjuta, medio infantil aun, y el eslogan de su temprana película: “Nuevo en esta plaza”.

Yo, dos años mayor, visitaba con frecuencia el cercano Tequendama, hotel de toreros, en cuyo lobby mi novia, Gloria, en vacaciones ambos de la universidad, atendía una boutique. No sé por qué, así como inconscientemente había asociado a El Cordobés con Los Beatles, asocié aquella imagen y actitud provocadora de Palomo con las del irreverente cantante francés Hervé Vilard, muy de moda entonces, disparado por el éxito de su vida: “Capri cest fini”, y quien burlón había contestado en una temprana entrevista: “mi novia se llama Robert”.

Fui a ver a Palomo. Su alegría, espectacularidad y sobre todo su vehemencia me ganaron, pese a no cortar orejas. Estatura media, no deslució la composición con ninguno de los dos pequeños toros. Codicioso, arrojado y bullidor, cada una de sus dos bregas pareció ser la última de su vida. Lucía como el más poseído por los hálitos multitudinarios de El Cordobés, y sin ser su imitador, era casi tan desafiante y contagioso como él.

A los pocos días, estaba en vacaciones, contaba, volví a verle en Medellín donde vivía mi padre. Tras escandalizar (no raro), esa vez con el cambio a última hora de los dos “aguasvivas” que le correspondieron en el sorteo, por dos de Mondoñedo, desquició la plaza compartiendo triunfo con Efraín Girón.

En cambio, nos quedamos esperándolo ese mismo año en Cali, mi plaza, donde se le anunció abriendo feria el 26 de diciembre con Pepe Cáceres y Tinín. Se quitó (“parte médico”), siendo sustituido, por Antoñete. Pero sí lo hizo al mes, 26 de enero del 67 en Manizales con Andrés Hernando y Oscar Cruz. No estuve, seguí la corrida por radio (Ramón Ospina). Cogido y triunfante.

Dos años más tarde por fin debutó en Cañaveralejo, abriendo la puerta Señor de los Cristales, el 28 de diciembre, segunda de feria, con El Viti, el paisa Hernán Alonso y toros de Fuentelapeña. Cortó tres orejas y fundó aquí desde aquella tarde una secta “palomista”. Populares periodistas incluidos: Pardo Llada, Gallego Blanco, Eduardo de Vengoechea (el más) entre otros, y consolidándose como figura en Colombia. De aquí salió alistado en “La Guerrilla” junto a El Cordobés, con quien retador, había intentado enemistarse en sus inicios. Cómplices en esa revoltosa temporada 1969. Amarga para los empresarios.

Años después en Madrid, ya viejos los dos, Pepe Dominguín, quien lo había descubierto en 1964, en esa nocturna de oportunidad en Carabanchel, plaza que llevaba con su hermano Domingo, me dijo después de un par de copas de pacharán — “Lo escogí porque tenía cara de granuja”.

—Recordé otra vez aquella lejana corrida cuando el aprendiz de zapatero, que de novillero apodaban “El rata”, cambió irreglamentariamente el sorteo y se robó a Medellín. Le di la razón.

—De los 800 aspirantes a la oportunidad, solo él llegó a figura —agregó Pepe.

—Estaba raquítico. Tuvimos que llevarlo al médico para que le pusiera un plan de alimentación.

—Recordaron en alguna entrevista después de su muerte, los hermanos Lozano sus apoderados vitalicios.

Guerrero, vivaz, carismático. No fue el más lírico ni más eficaz capotero, no hacía el segundo tercio, su brusca e impositiva muleta era más instrumento de combate y alarde que de sosiego, mando y temple, y su letal espada más espectacular que pura. Su carta de triunfo era él mismo, su soberbia, su torrentoso temperamento. Así lo recuerdo, en su habitual blanco y plata, con su vertiginosa ligazón, de pie y de rodillas, fajándose, alardeando, mordiendo un pitón, feliz o furioso a sintonía siempre con el momento del toro y de la plaza.

Mediático. En esa técnica publicitaria inventada por El Pipo para Manuel Benítez, que no funcionó igual con ningún otro. Palomo fue quién más la bordeó. Bajo la inteligentísima dirección de sus apoderados. Llevando gente, levantando emociones, polémicas y banderías. Siempre dando de qué hablar. Pero frente al toro y alternantes, macho, sin conceder ni desaprovechar ventaja. Su ambición era total e indeclinable. Así se ganó cada triunfo, cada cogida, cada peso, cada polémica.

Seguido a toda hora, en público y en privado por micrófonos, cámaras y ojos, como un precursor de los actuales realitys no se molestó en esconder su intimidad. Por decir algo, en el cinematográfico romance desde 1968, con la cantante y actriz Marisol. Ídolos de juventud que se repartían entre la pantalla y la realidad. El linarense llegó después a la cumbre, puso patas arriba Las Ventas con el rabo de “Cigarrón” en el 72, tuvo larga carrera, y murió célebre. Fue otro de los que escribieron con fosforescentes caracteres la historia de aquellos años.

Remember Maricarmen! / por Carlos Esteban


'..Maricarmen es bandera del poder en otro sentido: es la encarnación estadística de su votante. La izquierda, que ya enfrentó a los hombres con las mujeres, ha encontrado un filón oponiendo a nuestros jubilados y prejubilados con sus hijos y nietos..'

Remember Maricarmen!

Carlos Esteban
Decía Lincoln que no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo, y por mi vida que no recuerdo sentencia que, siendo cierta, sea más inane en política: ¿para qué quiero engañar todo el tiempo? Me vale con que la impostura se sostenga hasta las próximas elecciones, que luego ya Dios dirá. ¿Para qué necesito engañar a todo el mundo? Me basta con que me crea un número adecuado de electores.

El gran descubrimiento político del siglo XX fue que al común la realidad le trae al pairo, porque la realidad es sucia y tiquismisquis, llena de peros y sinembargos. El pueblo vive de mitologías, y quien presenta la mejor se lleva el premio.

Esto lo entiende la izquierda y le cuesta sudor y lágrimas a la derecha que, como el estamento oficial español de antaño, responde con un mamotreto ilegible de ochocientas páginas a unos dibujitos truculentos de los Cranach. A veces pienso que no es que la derecha no lo entienda, es que le da alipori esa mitificación tan cruda.

Pero la ultrasimplificación es necesaria en un sistema político, la democracia, que consiste en ganar la atención de un montón de gente que tiene mejores cosas que hacer. De ahí la necesidad de Maricarmen o de lo que se tercie.

La izquierda coge a Maricarmen e inmediatamente deja de ser Maricarmen y se convierte en Lucecita o Agustina de Aragón. Y van con todo, con Alberti y con guitarras, fondos buitre y «nuestros mayores».

Ante Maricarmen, la leyenda, el icono, todo intento de puntualizar, de matizar, de contextualizar suena mezquino, de un academicismo árido como la hoja de cálculo que sigue esgrimiendo el PP como una bandera bajo la que nadie va a alistarse jamás.

Es legítimo sentirse frustrado ante estado de cosas, es comprensible deplorar que sigamos aferrados a mitos e infantiles vidas ejemplares. Pero no es muy práctico, no lleva muy lejos. Uno debe luchar con las armas que hay o cambiar las reglas, lo que no resulta demasiado realista a medio plazo.

Me apresuro a reconocer que no conozco bien el caso real, concreto, de Maricarmen, sólo lo bastante para saber que a la izquierda no le importa gran cosa. Maricarmen puede convertirse en Paquita en el discurso de Bardem porque no se trata de un personaje real, del personaje real, sino de un símbolo útil que rima, forzando levemente la asonancia, con lo que quiera la izquierda.

Pero, una vez presentada, Maricarmen es irrefutable, porque sólo lo racional es sujeto de refutación. «Desmontar» a Maricarmen es fútil y desde fuera se ve como una cruel vivisección.

Por lo demás, Maricarmen es bandera del poder en otro sentido: es la encarnación estadística de su votante. La izquierda, que ya enfrentó a los hombres con las mujeres, ha encontrado un filón oponiendo a nuestros jubilados y prejubilados con sus hijos y nietos.

Las Ventas.- Corrida concurso o limpieza de corrales. He aquí la cuestión. Márquez & Moore



'..Problemas, problemas y problemas para José Carlos Venegas, ninguna corrida toreada el año pasado; Isaac Fonseca, un festejo en el año pasado, y Alejandro Chicharro, ocho festejos en 2025, el año de su alternativa, o sea, lo mismo de siempre..'


JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
Ya nos advertía don Luis Fernández Salcedo en su «Verdad y mentira de las corridas concurso» (Unión de Bibliófilos Taurinos, 1974) de la diferencia que existe entre las de verdad, una corrida de concurso seria, con toros bien seleccionados según criterios genéticos, de comportamiento y de tipo de casa, de las de mentira: festejos anunciados como “de concurso” que en realidad son limpiezas de corrales o presentaciones de ganado mediocre. Hoy en Las Ventas tocó más bien lo segundo, en esta corrida de toros a finales de la temporada con ganaderías que lidian poco o muy poco. Habían anunciado uno de Palha, que finalmente no vino y fue sustituido por otro de Partido de Resina, que además aportó el segundo sobrero, que por fortuna no salió a escena. El resto de las ganaderías anunciadas para hoy eran las de Saltillo, Castillejo de Huebra, Conde de la Corte, Pallarés y Valdellán. El primer sobrero, que tampoco salió, corría a cargo de Saltillo. Hacemos hincapié en lo de los sobreros como cosa óptima, porque es muy común que en determinadas corridas de corte «torista» tengan reservados en la recámara toros de lo menos torista, de esos que alardean de su juampedrería, para ir limpiando los corrales y librándose de ellos como sea. La noticia que corrió como la pólvora desde el apartado fue que el de Saltillo era otro «Cazarrata», éste con el número 42, que nos lleva a aquél del mismo nombre y ganadería, número 45, frente al que se las vio Sánchez Vara hace ya diez años, que parece que fue ayer.

Si algo hay que resaltar de la corrida concurso de hoy es la variedad de tipos y de comportamientos que se han podido contemplar en la plaza. Toros con personalidades diversas y, a veces, cambiantes que han mantenido el interés del espectáculo durante toda la tarde. Si alguien busca eso que ahora llaman «bravura enclasada», que vaya asco de término, no la hallará en la tarde de hoy. Si alguien busca la mera «bravura», la de don Luis Fernández Salcedo, tampoco, porque hoy se ha dado una corrida en la que ha primado la casta, el comportamiento cambiante, la mansedumbre, la personalidad o la incertidumbre. Problemas, problemas y problemas para José Carlos Venegas, ninguna corrida toreada el año pasado; Isaac Fonseca, un festejo en el año pasado, y Alejandro Chicharro, ocho festejos en 2025, el año de su alternativa, o sea, lo mismo de siempre. Con los toreros también hubo sus cuitas, porque estaba anunciado Cristián Pérez, ninguna corrida en 2025 para no desentonar, que se cayó del cartel a causa de una recaída en la cornada que sufrió en Illescas a primeros de septiembre. Venegas entró en sustitución de Pérez.

Fue saludado con palmas Cazarrata en su salida al ruedo de Las Ventas por su trapío y su excelente lámina. Entró el toro con alegría al caballo por tres veces y huyó del mismo al sentir la puya también por tres veces, tomando una cuarta vara al relance, y dejando el paradigma de su posible bravura a la altura del betún. Pasó por los rehiletes sin pena ni gloria y cambió en el último tercio dejándose torear a cambio de sobreponerse a su imponente presencia. Venegas lo pasó por las dos manos, con más firmeza en las series a derechas, sin rehuir el otro pitón ni los adornos. Una estocada entera y buena puso en su mano una oreja que algunos, mezquinamente, le negaban.

Bellotito, número 17, fue el de Partido de Resina. Otro toro impecable de presentación en el tipo de la casa, algo estrecho de sienes. Acudió con presteza y de largo al penco sobre el que surfeaba Héctor Vicente, que se dedicó a tundir los lomos de Bellotito como si tuviera algo personal contra él en las tres entradas que le hizo en las que el de cuatro patas demostró más honestidad que el de dos. Muy deficiente el tercio de varas, como viene siendo habitual, y de poco interés el de banderillas, con el de Partido de Resina mirando a cualquiera que se moviese. Fonseca se plantó a ver qué se podía hacer con el toro y se encontró inerme ante su violencia. Una estocada entera y un aviso fueron el epílogo a su actuación.

Mariscador, número 7, de Castillejo de Huebra, fue el primero de los de Alejandro Chicharro, que se empeñó en pedir el cambio de tercio con dos entradas al caballo del toro, la que se fue suelto y la que se quedó a que le pegasen. Luego no vio las condiciones del toro, acaso el más «manejable» del encierro, si se nos permite esa expresión. Lo que consiguió Chicharro fue ir soliviantando al personal y los únicos aplausos que cosechó fueron al salir al ruedo tras el batacazo que se pegó al tomar el olivo huyendo de Mariscador, que le apretó lo suyo al sentir el hierro dentro de su cuerpo. Luego, con una estocada baja, dejó ya la cosa apañada.

El segundo de Venegas fue Uva-Larga, número 7, del Conde de la Corte, un toro de comportamiento bastante insólito en su manera de acudir al capote, donde echaba el freno y no pasaba, y al caballo al que acudió en cuatro ocasiones sin acabar de desarrollar una pelea basada en la bravura. Puso Uva-Larga las cosas complicadas a los banderilleros, que no había forma de entrar al toro por el pitón derecho, y ahí estuvo Raúl Cebadera, tercero de la cuadrilla, que clavó con torería y fue justamente ovacionado. En la muleta el toro volvió a sacar sus condiciones más inspiradas en la mansedumbre agresiva que en la bondad pabloaguadil.  le dejó una estocada trasera y luego la cosa se complicó en lo del apuntillamiento.

Imaginario, número 16, de Pallarés, de buena presencia, se dejó torear a la verónica por Fonseca y acudió por cuatro veces al cite de Borja Lorente, que demostró que si se quiere, se puede hacer la suerte de varas de una manera digna y honesta. Si la tercera vara se le fue baja no fue por una premeditación del picador, que en todo momento movió al caballo con soltura y que cobró tres buenas varas que le valieron el aplauso del público. Parte del triunfo del toro se le debe al buen trabajo de Lorente y después a la exquisita brega de Raúl Ruiz. Fonseca comenzó dando distancia al toro, pero pronto lo dejó, enganchando algún natural estimable. Pinchazo, metisaca y estocada fueron sus argumentos toricidas. El toro fue despedido con palmas en el arrastre.

Para terminar, el de Valdellán, Huertano, número 37, manso encastado e incierto que para algunos fue el toro más singular de la corrida. Y eso que no era ningún top-model, y que le protestaron de salida por su figura poco agraciada. Fue Huertano ese toro con el que siempre querríamos ver a los que se enseñorean del escalafón, a quienes nunca veremos frente a algo como esto. Tras la ilusión de Lorente en el quinto, ahí vino El Legionario a volver a poner las cosas en su sitio en cuanto a la mala práxis en el tercio de varas, aumentado el espectáculo con la nula intención del toro en acudir a las invitaciones que se le iban haciendo. En banderillas volvió Iván García a dejar un apunte de su gran clase. En la muleta Huertano no dio ni una sola facilidad a Chicharro, que lo cazó a la tercera. Luego el animal se levantó tres veces cuando Óscar Reyes trataba de apuntillarle prendiéndole violentamente en una de ellas, sin consecuencias.

Al término de la corrida los altavoces de la plaza comenzaron a emitir sus ya clásicos sonidos de ultratumba, y en la horrísona cháchara que salía de ellos fuimos incapaces de desentrañar las palabras que decían. Al parecer estaban dando los premios de la corrida concurso, pero entre aquel estruendo no nos enteramos ni de cuáles eran ni de a quién iban dirigidos, como nos pasa siempre.



ANDREW MOORE


















FIN

Ni Morante, ni Luque, ni Borja Jiménez, ni el que inventó el toreo... / por Ándrés Amorós

Morante de la Puebla, con el primero de su lote en la última corrida de la Feria de San Miguel de SevillaEFE

Única duda previa. ¿Por qué Morante y sus compañeros no se han anunciado con la corrida de Jandilla, la que propició la gloria de Pablo Aguado? Lo ignoro.

Ni Morante, ni Luque, ni Borja Jiménez, ni el que inventó el toreo...

Desastre ganadero total, en el último festejo de la Feria de San Miguel

Esta Feria de San Miguel estaba resultando muy buena: por anunciar cuatro festejos; por los tres carteles de «No hay billetes»; por la transmisión en directo, en Canal Sur; por la Puerta del Príncipe de Pablo Aguado y todo lo que eso supone: el triunfo rotundo de una tauromaquia sevillana, basada en el ¡olé! y no en el ¡ay!, con la gracia de la improvisación…

Culmina la Feria con un gran cartel: nada menos que con Morante, acompañado por Daniel Luque y Borja Jiménez. ¿Tenía dudas alguien de que se iba a colocar de nuevo el cartel de «No hay billetes»?

Única duda previa. ¿Por qué Morante y sus compañeros no se han anunciado con la corrida de Jandilla, la que propició la gloria de Pablo Aguado? Lo ignoro.

Dio mal juego la novillada de Garcigrande; mucho peor, esta corrida, del mismo hierro: toros sin casta ni fuerza ni emoción alguna… Garcigrande es una prestigiosa ganadería pero lo de esta tarde ha sido un verdadero desastre. Ignoro las causas pero el resultado es indiscutible y no se puede maquillar. ¿Eligió Morante los toros de Garcigrande o se lo propuso la empresa? Misterios de los despachos taurinos, que nunca se explican. En todo caso, el resultado ha sido desastroso: ningún toro ha tenido casta ni fuerza. Con estas reses, ninguna faena ha logrado emocionar al público

Morante de la Puebla, con el capote ante el segundo de su lote@lancesmaestranz

Luce Morante un vestido clásico, inspirado en uno, que usaba Gallito. Sale suelto el primero, altito; no le deja estirarse con el capote de vueltas verdes; lo pican mal, trasero. Lidia muy bien Juan José Domínguez, llevándolo largo . Comienza José Antonio con ayudados por alto, cargando la suerte, muy toreros, que enlaza con un precioso natural. Por la derecha, liga con suavidad los muletazos pero el toro se para pronto (ahora dicen: baja la persiana); sencillamente, no embiste: no hay nada que hacer. Aliña por la cara, mata con habilidad, atravesado, y saluda. A un toro de Guisando, ni Morante lo torea.

Ocupa esta tarde Daniel Luque el puesto de primera figura que le corresponde y que se ha ganado en los ruedos; sin embargo, todavía no lo ha rentabilizado como merece, de cara al público. ¿No podrían intentar arreglar eso los que conducen su carrera?

Aunque el segundo sale con muy poco celo, traza Luque buenas verónicas, ganando terreno, cargando la suerte. Lo cuidan mucho en varas y acusa querencia de manso. Con la rodilla flexionada, le enseña a embestir; luego, traza suaves muletazos, con gran facilidad, pero el toro no dice nada en absoluto, se para y el público se impacienta. Mata con rotundidad. Claramente, le ha faltado toro

Triunfa muchas tardes Borja Jiménez con su entrega; si resolviera su problema con la espada, triunfaría muchas más. ¿No lo advierten él y su apoderado? Parece ser que no.

Traza buenas verónicas en el tercero, que humilla pero se quiere ir. Mide bien el castigo Vicente González. Borja sujeta por bajo al toro pero flaquea y se para. «Igual que el otro», sentencian a mi lado, con razón. El toro va y viene, sale de la muleta distraído, sin celo alguno. La voluntad de Borja se estrella con la falta de codicia del toro. Mata muy defectuoso.

El cuarto embiste a saltos y sale huyendo del capote de Morante. El público se ha hartado ya de toros mansos y deslucidos. Lo pican en toriles y estalla la bronca. Dicen que el toro no ve y el Presidente lo devuelve, con la aprobación general. Yo no sé si veía o no pero su mansedumbre era evidente.

Daniel Luque, con la muleta ante el quinto de la tardeEFE

El sobrero es de la misma ganadería, Garcigrande. Dibuja Morante tres buenas verónicas pero el toro ya flaquea de salida. Después de una larga vara, la res va al suelo pero corta, en banderillas. Intentan algunos que también lo devuelvan porque saben que el segundo sobrero es de Jandilla, que lidió tan buena corrida el día anterior, pero no hay motivo objetivo para hacerlo. La Plaza se encrespa más de lo que aquí es habitual. El toro pega arreones por alto, no tiene un pase. Morante lo prueba seis o siete veces y, sin más, se lo quita de delante con un espadazo: es lo que el toro se merecía y muchos lo aplauden. La bronca al toro es épica…. y nada más.

El quinto, burraco, sale suelto: Luque traza buenas verónicas y, cuando advierte que el toro queda corto, se pasa a fáciles chicuelinas. El animal va de lejos al caballo pero, en el primer puyazo, se derrumba. Ha picado bien Jabato. En banderillas, el toro hace hilo con Arruga y Luque se apresura a salir del burladero para hacerle un oportunísimo quite. Empieza bien Daniel la faena con ayudados por alto sin moverse pero el toro se acobarda en tablas. Lo saca de allí, traza derechazos con gran facilidad ; en los naturales, el toro ya se queda muy corto y se para. El animal ha embestido un poquito más que los anteriores… pero sólo un poquito. Luque ha mostrado su gran capacidad pero le ha faltado toro: el arrimón final impacienta al público. Mata con facilidad, trasero, y saluda.

Borja Jiménez, este domingo en La MaestranzaEFE

El último es el menos cuajado del encierro. Apenas lo pica Tito Sandoval. La Banda toca en honor de Luis Blázquez, en el último par de banderillas de su vida profesional – esos detalles que hacen grande a esta Plaza – . Al final del festejo , le cortan la coleta al buen torero valenciano, de ilustre dinastía, y él saluda una gran ovación.

Borja, con esfuerzo, le saca algunos muletazos pero el toro se derrumba a sus pies y el público lógicamente estalla. Lamentable final para un lamentable espectáculo. Usando una expresión de los revisteros clásicos, con toros así, en Las Ventas, «habrían quemado en la Plaza».

No basta con alegar que el juego de los toros es siempre un misterio ni echar la culpa al calor... En festejos tan importantes, los profesionales deben elegir las divisas y las reses con más acierto. Señalo especialmente a Morante: él tiene fuerza para elegir los toros que mata.

Pienso en la decepción de tantos aficionados; especialmente, la de muchos, que han acudido a Sevilla, con el esfuerzo que eso les supone, para ver esta corrida. Probablemente, se habían fijado sólo en los toreros anunciados y no en los toros: igual que la paloma de Alberti, se equivocaban.

Sin presumir de sabio, por la mañana comenté ya a algunos amigos mis temores por las reses. Me tranquilizaron: «Morante es capaz de hacer maravillas con cualquier toro»… No es cierto. Cuando se busca el toro mansito, flojo, manejable, se corre el evidente riesgo de caer en esto.

Si los toros no tienen fuerza ni casta, ni Morante, ni Luque ni Borja Jiménez ni el que inventó el toreo son capaces de emocionar de verdad al público

  • FICHA
SEVILLA. Plaza de la Real Maestranza de Caballería . Feria de San Miguel. Domingo, 27 de septiembre. «No hay billetes».
Toros de Garcigrande (4º, sobrero): todos, flojos, sin casta ni emoción
MORANTE DE LA PUEBLA, de grana y oro, estocada atravesada (saludos). En el cuarto, estocada (silencio).
DANIEL LUQUE, de azul, con hilo blanco, estocada y descabello (silencio). En el quinto, estocada trasera (saludos).
BORJA JIMÉNEZ, de rosa y oro, estocada defectuosa y descabello (aviso, silencio). En el sexto, pinchazo y estocada defectuosa (silencio).

AMÉRICA - EUROPA 2026: "COLOMBO Y LA TAUROMAQUIA ESTÁN DE PLÁCEMES..." / por Eduardo Ravell

TODOS LOS CAMINOS CONDUCEN A CAJABAMBA, PERÚ... En su segunda encerrona desde el 2018 en la FISS 🇻🇪, Colombo ante toros peruanos de Paiján, Puerto San Luis y, desde España, toros de Polo Saíz el domingo 11 de octubre. / FOTO cortesía de Jorge Luis Ramírez.

Si hay algún diestro a gusto con su profesión por estos días, ese es Jesús Enrique Colombo, quien celebrará su efeméride de natalicio este martes 29 de septiembre...

 "COLOMBO Y LA TAUROMAQUIA ESTÁN DE PLÁCEMES..."

Eduardo Ravell
Notiferias / Mérida-Venezuela, 27 Sptbe. 2026
​Cualquier parecido a un 29 del mes 9 es mera coincidencia si se toman en cuenta los 9 años de su alternativa a conmemorar en el marco de la Feria Internacional del Señor de los Milagros en Lima, Perú, la cual da inicio el 18 de octubre, donde J. E. Colombo abrirá el periplo limeño en un gran cartel con toros españoles junto a El Fandi e Ismael Martín.

Jesús Enrique Ruiz Silva vino al mundo un lunes 29 de septiembre de 1997 en San Cristóbal, capital de la cordialidad del estado Táchira y sede de las legendarias ferias internacionales en honor al santo patrono San Sebastián.

PUERTA GRANDE EN SU PRIMERA ENCERRONA... Un sábado 27 de enero de 2018 ante seis toros de San Antonio, con trío de orejas en su natal San Cristóbal - FISS con casi lleno.

​No obstante, sus padres, doña Mary Silva de Ruiz y don Jesús Adolfo Ruiz Colombo, vecinos de la población de Táriba —también llamada "La Perla del Torbes"—, fueron llevando las riendas de un niño precoz que se fue adelantando a la misma profesión que su padre desarrolló en su debido momento por ruedos peruanos.

​Jesús Enrique Colombo nació para eso: para vestirse de torero con disciplina y un orden familiar que fue la matriz de opinión para unos padres conscientes de la carrera que habría de tomar su hijo Jesús Enrique.

​Entre Táriba, su segunda cuna, y San Cristóbal se fue viendo crecer ese sueño del niño becerrista impulsado por su padre.

ABRIENDO LA FERIA DE ACHO 🇵🇪... Cartel de banderilleros con toros españoles de Montalvo. / Foto cortesía de Jorge Luis Ramírez.

Hoy en día, el tiempo ha sido su mejor aliado y testimonio para ver cristalizar la firme y exigente profesión de hacerse matador de toros de lidia.

Ya son veintinueve vueltas al sol de este plano terrenal con una dilatada trayectoria taurina que lo hace ser el torero de luces más importante de Venezuela en lo que va del nuevo milenio, siglo XXI. Es Jesús Enrique Colombo el joven diestro que a su edad ha logrado sumar una serie de laureles del arte de la tauromaquia en el Viejo Continente que lo vienen catapultando entre los pocos diestros del escalafón mundial que cubren los tres tercios y te torean todos los encastes, por muy toristas que sean.

ACHO Y SU BICENTENARIA PLAZA TAURINA. Figuras de peso con Roca Rey, Castella, Talavante, Manzanares, David de Miranda, Tomás Rufo, Fernando Adrián, El Fandi, debut del salmantino Ismael Martín, Galdós en sus 10 años de alternativa y J. E. Colombo con sus 9 años de doctorado. / Foto: Mundotoro.

Para muestra, un botón cuando se oye nombrar a Colombo y sus Miuras. Ah, ¿y qué decir de J. E. Colombo, lidiador de corridas duras como Prieto de la Cal, Hubert Yonnet, Samuel Flores y los Santa Coloma de tinte europeo o americano, Jandilla, Albaserrada, José Escolar, los antiguos Pablo Romero —hoy día llamados Partido de Resina— en total recomposición, etc.? Entre un toro americano o con recorrido europeo, ahí está Colombo con todas las de la ley.

​COLOMBO, HIJO ENTRE FAMILIA...

​El joven diestro J. E. Colombo se encuentra en su seno familiar taribero, donde este martes 29 le serán entonados sus cánticos de natalicio ante la Virgen patrona del Táchira, la Consolación, y San Sebastián, patrono de su ciudad natal. 

Al día siguiente, miércoles 30 de septiembre, Colombo se enfila rumbo a España, donde tiene cifrados compromisos antes de retomar vuelo al Perú, donde el domingo 11 de octubre se las verá, en solitario, con toros de los hierros peruanos de Paiján, Puerto San Luis y toros españoles de Polo Saíz. Un acontecimiento por demás elocuente para una monumental plaza de toros de primera: "Germán Contreras Jara", de la ciudad de Cajabamba, en Perú. 

Una semana después será Lima y su santo patrono, el Señor de los Milagros, donde se verán haciendo el paseíllo El Fandi, J. E. Colombo e Ismael Martín con toros españoles de Montalvo. Un cierre de temporada 2026 de ensueño para un diestro venezolano que ha puesto no solo la carne en el asador, sino que también ha levantado por todo lo alto el tricolor de la patria de don Simón Bolívar y Palacios...

EN OLÍAS DEL REY (TOLEDO) 🇪🇸, Colombo con ejemplares de don Victoriano del Río; festejo mixto previo a sus 9 años de alternativa. / Foto cortesía de Jorge Luis Ramírez.

​OTROS DIESTROS, HIJOS DE LA BALANZA DE LIBRA...

​José Antonio Morante Camacho, Morante de la Puebla del Río, cumplirá 47 años el viernes 2 de octubre. El sábado 3 de octubre cumplirá 44 vueltas al sol la siempre recordada figura madrileña Julián López "El Juli".

Andrés Roca Rey llega a sus 30 años el venidero 21 de octubre y el maestro Juan Antonio Ruiz "Espartaco" llega a sus 64 años. A todas estas luminarias, celebridades y demás cumpleañeros libranos, que pasen gratos y felices momentos en sus efemérides de turno.

--*EDUARDO RAVELL: COLUMNISTA TAURINO DEL DIARIO PICO BOLÍVAR DE MÉRIDA, LOCUTOR PRODUCTOR DE LA PAUTA DE FERIA ACTIVA 103.5 FM DEL CIRCUITO RADIAL LÍDER DE VENEZUELA Y NOTIFERIAS PARA TODO EL MUNDO.

domingo, 27 de septiembre de 2026

David Galván: Clase ante el toro y ante la vida / por Rafael Comino

  Indulto de Mordedor, de Loreto Charro, por David Galván

 '..David es un hombre que ante el toro muestra siempre mucha clase en su toreo, como también la muestra ante la vida, entendiendo como tal, distinción, respeto, elegancia, buenos modales, en definitiva saber estar ante cualquier situación, a lo que el maestro Galván añade amplia cultura. ¡Enhorabuena maestro David Galván!..'

David Galván: Clase ante el toro y ante la vida

Rafael Comino Delgado
El pasado día 25 de septiembre se dio una corrida de toros en Los Barrios (Cádiz) con David Galván, Borja Jiménez y David de Miranda en el cartel, y toros de tres ganaderías ( dos de cada una), Las Ramblas, Salvador Domecq y Loreto Charro. Resultó una buena corrida pues los tres espadas triunfaron, si bien la actuación de David Galván fue apoteósica (4 orejas y 1 rabo), y no porque le tocara el mejor lote, que no fue así, sino porque su maestría, su madurez, su clase toreando, convirtieron sus dos toros que, en principio, por lo que hicieron en los primeros tercios, nadie apostaba mucho por ellos, en toros de triunfo. 

David dictó dos clases magistrales de cómo se lidia, se torea y se mata (solo mató uno, pues el otro, que salió en cuarto lugar, fue indultado) un toro. El primero mostró desde el principio escasas fuerzas, pero David supo aprovecharlas, lidiándole de tal manera que el toro pudiese sacar su fondo de bravura durante la lidia, con su toreo exquisito, pleno de clase, de calidad. Recordó la conocida frase de don Pablo Lozano, que decía, “El temple quita fuerzas al toro que las tiene y se las da al que no las tiene”. En los dos toros David alcanzó unos niveles de madurez, de torero hecho, que rayaron a grandísimo nivel. La faena fue tan redonda, tan perfecta, tan bella, que el público, entregado totalmente, cuando tras una gran estocada rodó su primer toro, pidió y obtuvo las dos orejas para el maestro Galván. 

Su segundo toro, el de Loreto Charro, se mostró desde el principio como un toro muy difícil, exigente, que requería de un torero muy capaz, y aquí de nuevo Galván dio otra amplia clase magistral de cómo se convence a un toro para que embista y se templa esa embestida. Como sería la entrega del toro a lo que la faena le iba exigiendo que hubo una abrumadora petición de indulto para el toro, quien debe la vida, y el estar hoy en la dehesa, totalmente a David Gaván. Muy pocos toreros en el escalafón hubiesen sido capaces de sacar a ese toro lo que David consiguió sacarle. Sencillamente el torero, que es uno de los pocos del escalafón que pueden calificarse, sin duda, como valientes, poderosos y muy artistas, que imprime a su toreo mucho sentimiento; estuvo cumbre, enorme, sensacional. No se le puede pedir más, pues exhibió una lidia completa en todos los aspectos, desde sabiduría, valor, poderío, calidad, arte, pellizco, duende, en definitiva clase, pues David es un hombre que ante el toro muestra siempre mucha clase en su toreo, como también la muestra ante la vida, entendiendo como tal, distinción, respeto, elegancia, buenos modales, en definitiva saber estar ante cualquier situación, a lo que el maestro Galván añade amplia cultura. ¡Enhorabuena maestro David Galván!

La Misericordia, una caja sin tejado / por Sergio Hueso


'..La plaza de toros de Zaragoza no pertenece a una empresa. Ni siquiera pertenece a los aficionados. Es patrimonio de la Diputación Provincial de Zaragoza, y precisamente por eso corresponde a la institución mantenerla en unas condiciones acordes con su importancia, independientemente de quién organice los festejos..'

La Misericordia, una caja sin tejado

Sergio Hueso 
A La Misericordia le salen las cuentas. Lo que no termina de salirle es la cubierta. Quizá resulte simplista expresarlo así, pero los números invitan, como mínimo, a hacerse preguntas. La Diputación Provincial de Zaragoza acaba de adjudicar el arrendamiento de la plaza por unas cantidades que difícilmente pueden pasar inadvertidas. Conphia Urbana abonará alrededor de 431.000 euros por los 61 días de utilización correspondientes a 2026 y más de 1,5 millones durante 2027. Cerca de dos millones de euros entre ambas anualidades.

Conviene hacer una precisión antes de seguir. El canon que paga la empresa adjudicataria no constituye, por sí mismo, una partida finalista destinada al mantenimiento de la plaza. Nadie puede exigir que cada euro que entra por el alquiler vuelva automáticamente al coso. Pero una cosa es la contabilidad administrativa y otra la lógica de conservación de un patrimonio público. Y ahí empiezan las preguntas. Porque mientras La Misericordia es capaz de generar semejantes ingresos para su propietaria, su cubierta móvil lleva años esperando una solución definitiva. No meses. Años.

La información adelantada por Carmelo Moya en El Periódico de Aragón sitúa ya en noviembre de 2017 una actuación urgente sobre el sistema, después de detectarse problemas en la recogida del tejido y desgarros provocados por el viento. Después llegaron contratos menores, reparaciones de motores, intervenciones sobre los hidráulicos y diferentes trabajos de mantenimiento. Se iba sosteniendo lo que había, pero sin resolver el deterioro global de la instalación.

En octubre de 2022 parecía llegar por fin la solución. La Diputación licitó un proyecto integral por 627.000 euros, que contemplaba sustituir la membrana móvil y renovar motores, sirgas, poleas, detectores y otros elementos del mecanismo. No apareció ninguna empresa dispuesta a ejecutar los trabajos en aquellas condiciones y el contrato quedó desierto.

Puede ocurrir. Un presupuesto puede quedarse corto, pueden dispararse los materiales y una licitación puede fracasar. Sería poco serio utilizar únicamente aquel concurso desierto para repartir responsabilidades. Lo difícil de explicar es lo que viene después.

Han pasado casi nueve años desde las primeras actuaciones de 2017 y cuatro desde aquel intento de renovación integral. Entretanto, se han realizado revisiones, modificaciones técnicas, mantenimientos y nuevas formulaciones del proyecto. Y en 2026 seguimos hablando de cuándo y cómo sustituir definitivamente una cubierta cuyo mal estado hace mucho tiempo que dejó de ser una novedad.

El contraste es todavía más llamativo después del último pliego. La Diputación optó finalmente por un modelo en el que la oferta económica adquirió todo el protagonismo. La empresa que más pagase por utilizar La Misericordia se llevaba la plaza. El resultado ha sido un canon muy superior al de salida y unas cifras millonarias para las arcas provinciales durante la vigencia del contrato. De acuerdo. Es legítimo que una administración obtenga el mayor rendimiento posible de su patrimonio.

Pero también es legítimo preguntarle qué hace para conservarlo. Porque cuando llega el momento de cobrar, La Misericordia parece tener perfectamente calculado hasta el último día de utilización. Cuando hablamos de reparar uno de sus elementos más característicos, entramos en una historia que se prolonga desde 2017 entre informes, reparaciones, pliegos y proyectos. Y eso debería preocupar bastante más que cualquier discusión taurina.

La plaza de toros de Zaragoza no pertenece a una empresa. Ni siquiera pertenece a los aficionados. Es patrimonio de la Diputación Provincial de Zaragoza, y precisamente por eso corresponde a la institución mantenerla en unas condiciones acordes con su importancia, independientemente de quién organice los festejos.

No se trata de reclamar obras faraónicas ni de exigir que mañana aparezca una cubierta nueva. Se trata de algo bastante más sencillo: que después de tantos años exista una planificación capaz de convertir los proyectos en realidades. Porque resulta difícil aceptar que un inmueble público pueda producir cerca de dos millones de euros en alquiler durante dos ejercicios y, al mismo tiempo, arrastre durante casi una década un problema conocido en una instalación esencial.

Seguramente habrá expedientes que lo expliquen. Presupuestos, procedimientos, informes técnicos y dificultades administrativas. Pero las plazas no se mantienen con expedientes. Se mantienen invirtiendo en ellas.

Y quizás haya llegado el momento de que La Misericordia deje de ser únicamente una buena cuenta de ingresos y vuelva a ser también una prioridad cuando toca gastar.