la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 5 de julio de 2026

El Orgullo degenerado / por Javier Portela

Nos complace presentarles ese individuo (o «individue») cuyas patochadas nos sirven para que también El Manifiesto se sume a glosar el Día —«del Orgullo» lo llaman— en que se celebra el más grande, zafio y hortera de todos los desmadres; ese día en el que los sustitutos del proletariado en el imaginario izquierdista (y también centro-liberal) se lanzan a la calle para, despelotándose en público, ponerse a la vanguardia de las fuerzas antaño llamadas revolucionarias.

El individuo en cuestión, cuya belleza y apostura apreciarán a buen seguro todos ustedes, es, por lo demás, un dirigente político ‘gayego’, a lo mejor hasta un diputado en el parlamento de Galicia, uno de los líderes, en todo caso, del separatista BNG. Mientras luce su «falda almidoná» y ondean las banderas crecidas en su cabeza, va hablando, obviamente, en esta especie de español mal hablado que es el gallego oficial, una lengua que nada tiene que ver con la belleza nostálgica del gallego, por ejemplo, de una Rosalía de Castro.

Lo que está en juego en el Orgullo LGTBIQ+

Más allá de tanta astracanada y tanta risa, la cosa es, en realidad, muy seria. Pintarrajeándose, desnudándose y fornicando en público, los orgullosos manifestantes del Orgullo pretenden provocar y combatir el orden machista y patriarcal de un Sistema… que es el primero en aplaudir y fomentar sus gansadas: las de quienes, blandiendo los delirios de su ideología de género, pretenden combatir algo que se sitúa en un orden infinitamente superior y que nada tiene que ver con explotación o dominación alguna. ¿Qué son, si no, los intentos constantemente emprendidos por inculcar la ideología woke en colegios y parvularios hasta a infantes… de tres años? ¿Qué es, si no, su combate destinado a quebrantar las bases mismas de la antropología humana? Una antropología que no es otra cosa que el orden decretado, impuesto —afortunadamente— por la Naturaleza; ese orden que, sin que nadie decida ni pueda decidir nada, hace que un hombre sea un hombre y una mujer, una mujer.

Y, sin embargo, es cierto. Hay hombres que se sienten y anhelan —sinceramente— ser mujeres, y hay mujeres que se sienten y anhelan —sinceramente— ser hombres. Pocos, poquísimos, pero los hay. Tales desgracias existen, tales trastornos psíquicos los hay: su nombre es disforia sexual. Se trata de casos en los que la Naturaleza, como si se desviara o censurara a sí misma, engendra desgracias y padecimientos sin par. En realidad, lo que hace la Naturaleza es desviarse de sus propias normas como en cualquier enfermedad o catástrofe natural, salvo que en este caso no hay nada con que curar el desvío: sólo cabe reprimir a los afectados o asumir el trastorno y cumplir lo que impone para que no trastorne más.

Dejemos de lado el caso de los niños y adolescentes —esas mutilaciones sexuales que constituyen uno de los grados superiores y más escalofriantes de la degeneración de los tiempos—, y preguntémonos: ¿qué hacer con las personas adultas que se hallan realmente, seriamente afectadas de disforia? La respuesta parece evidente: una vez corroborada, médica y psiquiátricamente, la gravedad de su dolencia, y una vez que se les haya concedido un plazo lo bastante amplio para reflexionar sobre la irreversibilidad de su decisión, nada debería impedir que se efectuara el cambio que la Naturaleza ya ha realizado en el espíritu de los afectados.

Pero una cosa es esto y otra, muy distinta, totalmente opuesta, es lo que hace el movimiento LGTBIQ+: fomentar y promover el mayor número posible de «transiciones de género», al tiempo que se considera a los transexuales poco menos que como la encarnación del kalos kai agathos («lo justo, lo bueno y lo bello») de los griegos.

Algo parecido, aunque aquí no existe trastorno alguno, es el caso de la homosexualidad. Perfectamente legítima en sí misma, lo único que algunos podrían acaso objetarle es lo mismo que la Iglesia opone (u oponía…) a los métodos anticonceptivos: esta forma de sexualidad impide la reproducción. Pero una cosa es esta legitimidad y otra, totalmente distinta, es lanzarse a la calle para promover, en medio de toneladas de vulgaridad y zafiedad, un «orgullo» tan absurdo como el de quien tuviera la idea de proclamar un Día del Orgullo Heterosexual.

Con otras palabras, lo inaceptable es promocionar la homosexualidad en unos términos que tal parece como si lo antinatural, lo que habría que arrinconar fuera la heterosexualidad, a la vez que se afirma, como lo hace nuestro amigo gallego, que se debe seguir luchando sin tregua para que se respeten los derechos de los homosexuales.

¿Luchar hoy en día por tales derechos? ¿Acaso estarían conculcados en lo más mínimo los derechos de quienes, entre otras cosas, tienen acceso ilimitado, como bien sabía el suegro del actual presidente del Gobierno, a todos los establecimientos en los que solazarse en cualquier capital del reino? 

Verdades incómodas: quienes asesinaron en la retaguardia fueron los socialistas, los comunistas y los anarquistas, alentados por los masones / por Javier Paredes

La directora de la oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, Lourdes Grosso, y el adjunto a dirección, Fernando del Moral, presentan el informe de las causas de beatificación al Prefecto del Dicasterio, cardenal Marcello Semeraro

"De los 3.344 candidatos a subir a los altares, la gran mayoría son mártires, con un total de unos 3.000"

Verdades incómodas: quienes asesinaron en la retaguardia fueron los socialistas, los comunistas y los anarquistas, alentados por los masones.

Francesc Cambó: "Los que no ven en la gran tragedia española más que una guerra civil, con los horrores que acompañan siempre la lucha entre hermanos, sufren lamentable ceguera".

Javier Paredes
Catedrático emérito de Historia Contemporáneo
Esta semana hemos conocido que hay 3.344 candidatos a subir a los altares, en las 349 causas abiertas de las diócesis españolas. Oficialmente se ha publicado que la directora de la oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, Lourdes Grosso, y el adjunto a dirección, Fernando del Moral, han presentado el informe al Prefecto del Dicasterio, cardenal Marcello Semeraro, en el que constan estos datos.

En esa misma información se dice que de las 349 causas abiertas, 292 corresponden a causas por virtudes; es decir que se trata de candidatos que se murieron en la cama, después de haber vivido ejemplarmente. Y se añade que hay otras 48 causas “de la persecución religiosa del siglo XX en España”, que es el eufemismo que se utiliza para no decir a las claras que se trata de los mártires que dieron su vida en la persecución religiosa que llevaron a cabo los socialistas, los comunistas y los anarquistas, alentados por los masones, durante la Segunda República y la Guerra Civil.

Y por aclarar la noticia del todo, diré que la mayor aportación de los 3.344 candidatos la hacen estos mártires. Las 292 causas por virtudes son individuales, mientras que las 48 de mártires corresponden a grupos por diócesis, en los que suele haber varias decenas de mártires en una sola causa. Así por ejemplo, la diócesis de Valencia tiene dos causas abiertas, una con 100 y la otra con 90 mártires; la provincia eclesiástica de Castilla La Mancha tiene siete causas abiertas con 464 mártires… En consecuencia, de los 3.344 candidatos a subir a los altares, la gran mayoría son mártires, con un total de unos 3.000.

En el primer capítulo de mi libro  Hasta el Cielo. Mártires de la Segunda República y la Guerra Civil, he escrito que a esta impresionante realidad religiosa, la mayor persecución de la Iglesia católica en sus dos mil años de existencia, la denominación oficial de los obispos españoles se ha referido unas veces como «mártires de España», otras como «mártires del siglo XX» y hasta de una tercera manera como «mártires de la década de los años treinta». Y todavía quedan otras maneras más si se combina la primera forma con las otras dos: «mártires de España del siglo XX» y «mártires de España de la década de los treinta».

"Hay 48 causas “de la persecución religiosa del siglo XX en España”, que es el eufemismo que se utiliza para no decir a las claras que se trata de los mártires que dieron su vida en la persecución religiosa que llevaron a cabo los socialistas, los comunistas y los anarquistas, alentados por los masones, durante la Segunda República y la Guerra Civil"

Cierto que son mártires españoles, pero es falso que sean mártires de España, porque no en toda España hubo persecución religiosa. Dejando a un lado la Segunda República, período en el que ya hubo mártires a manos de los mismos verdugos de la Guerra Civil, todos esos miles de mártires se produjeron en la zona bajo el control de los socialistas, los comunistas y lo anarquistas o zona del Frente Popular. Porque lo cierto es que en la zona de Franco o zona nacional no solo no hubo persecución religiosa, sino que se defendió y se protegió a los sacerdotes, a los religiosos, a las monjas y, en suma, a la religión católica. Por esta razón los sacerdotes, los religiosos y las monjas, a los que les cogió el estallido de la guerra en la zona republicana, se escondían o trataban de pasar a la zona de Franco para que no les mataran los rojos; y ninguna de estas personas se pasó de la zona de Franco a la zona de los rojos. Por tanto, estos dos comportamientos, tan diferentes y tan opuestos, quedan ocultos cuando a los católicos asesinados en la Guerra Civil por los socialistas, los comunistas y los anarquistas, alentados por los masones, se les denomina oficialmente «mártires de España».

Lo de mártires del siglo XX es todavía más chusco, porque ni los siglos han asesinado a nadie desde que el hombre puebla la Tierra, ni hubo persecución religiosa en España durante todo el siglo XX. La persecución religiosa en el siglo XX, contra las personas y contra las cosas sagradas, se produjo desde el año de 1930 hasta el año 1939, coincidiendo con los últimos meses delreinado de Alfonso XIII, la Segunda República y la Guerra Civil. ¿Mártires del siglo XX, mártires de la década de los treinta, mártires de España…? No por rigor histórico y sí, si lo que se pretende es ocultar que los verdugos fueron los socialistas, los comunistas y los anarquistas, alentados por los masones y que Franco protegió a los católicos.

Porque por más que unos y otros se empeñen en expulsar a la verdad histórica por la puerta, resuelta que se vuelve a colar por la ventana. Es un hecho incuestionable que, aunque con distinta intención, la religión fue la argamasa que unió a los integrantes de cada uno de los dos bandos de la contienda. Muchas eran las diferencias entre socialistas, comunistas y anarquistas, algunas resueltas a tiros, pero les unía su afán en exterminar de España a la Iglesia Católica. En el otro bando, son evidentes los desacuerdos entre monárquicos, falangistas y requetés, pero a todos les unía la defensa de la Iglesia católica, por lo que se embarcaron en una guerra que juzgaron como una Cruzada.

En más de una ocasión, el papa Pío XI se refirió a la Guerra de España como Cruzada. La mayoría de los obispos españoles, desde el principio, definieron la Guerra Civil como una Cruzada. Baste un par de ejemplos. El primero en hacerlo fue el obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea, en un artículo publicado el 23 de agosto de 1936 en el Diario de Navarra, que se titulaba así: “Nos es una guerra: es una cruzada”. Otro tanto hizo el arzobispo compostelano, Tomás Muniz Pablo, en el Boletín Oficial Oficial del Arzobispado de Santiago.

Por su parte, cuando los redactores de la revista de la Compañía de Jesús, Razón y Fe, pudieron escapar del Madrid rojo a la zona nacional, volvieron a publicarla y en el número 476 del mes de septiembre de 1937 se podía leer:

Razón y Fe, en su propio nombre y en el de la Compañía de Jesús, no considera la lucha empeñada en España como una mera guerra civil, sino como una gran cruzada espiritual y cultural, legítima en sus orígenes, y necesaria, urgente, providencial… De otro modo, sería a estas horas nuestra patria víctima del marxismo rojo en sus más extremas derivaciones, y hubiera dejado de existir España, la única España que nosotros y el mundo reconocemos, para quedar convertida en provincia amorfa del soviet y presa de las ambiciones masónicas-comunistas”.

"Muchas eran las diferencias entre socialistas, comunistas y anarquistas, algunas resueltas a tiros, pero les unía su afán en exterminar de España a la Iglesia Católica"

Sobre la cuestión de la Guerra Civil como Cruzada escribieron muchos los personajes de los ámbitos político y cultural. Veamos solo un ejemplo; el 17 de noviembre de 1937, el político catalán Francesc Cambó publicó un artículo en el periódico de Buenos Aires La Nación. Su escrito se titula, precisamente, “La Cruzada Española”, y en él se podía leer lo siguiente:

“Los que no ven en la gran tragedia española más que una guerra civil, con los horrores que acompañan siempre la lucha entre hermanos, sufren lamentable ceguera.

Para comprender su magnitud, hay que recordar el año 1917, el de la instauración del bolcheviquismo en Rusia, y pensar en todas las desdichas que de aquel hecho se han derivado para todos los pueblos.

La cruzada de la España nacional es, exactamente, lo contrario de la victoria del bolcheviquismo en 1917, y su triunfo puede tener y tendrá para el bien la trascendencia que para el mal tuvo aquella. Significa que allá, en el extremo sudoccidental de Europa, se levantó un pueblo dispuesto a todos los sacrificios para que los valores espirituales (religión, patria, familia) no fueran destruidos por la invasión bolchevique que se estaba adueñando del poder. Es porque tiene un valor universal la cruzada española, por lo que interesa no solo a todos los pueblos, sino a todos los hombres del planeta.

Cuando la Iglesia católica, en el siglo XVI, sufrió el más duro embate de su existencia, fue España la que asumió la misión terrena de salvarla. Y ya en el siglo XIX, cuando el destino de Napoleón se apartó del servicio de su patria para servir únicamente su propia causa, fue España, la España inmortal, la que ofreciendo al héroe hasta entonces invencible una resistencia inquebrantable, salvó a Europa y a la propia Francia.

Hoy se cumple una vez más la ley providencial que reserva España el cumplimiento de los grandes destinos, el servicio de las causas más nobles, que lo son tanto más cuanto implican grandes dolores sin la esperanza de provecho alguno.

Y las grandes democracias de Europa occidental, que miran con reserva y prevención la gran cruzada española, se empeñan en no ver que para ellas será el mayor provecho, como para ellas sería el mayor estrago si el bolcheviquismo ruso tuviera una sucursal en la Península Ibérica.

Y ahora, si quieren, después de estas citas y otras muchas más que podríamos haber escrito, podemos hacer los mismo que lo del indio de la película aquella, en la que en lugar de utilizar la manta para hacer señales de humo y contar lo que pasaba, se la ataba a sus talones para que la manta borrase el rastro de sus huellas en su huida.

TAUROMAGIA POR GUILLERMO SUREDA: EL TOREO Y SU TÉCNICA ( I )


Guillermo Sureda trata de todo lo que pueda tener cierta importancia para la causa del buen toreo. Este periodista mallorquín testigo excepcional de una época dorada del toreo, desde Manolete a El Cordobés, procura un análisis con la cabeza clara, el corazón caliente, con la mano generosa, como Unamuno quería que fueran tratadas todas la cosas de los hombres.

TAUROMAGIA POR GUILLERMO SUREDA
EL TOREO Y SU TÉCNICA ( I )
"Tauromagia"-1978.- Espasa Calpe
'De Manolete a El Cordobés'


Su propósito no es de humilde talante, pero bastante más difícil es darle a un toro media docena de buenos muletazos, dice con arrogancia, y hay quien tiene el valor - y la templanza y el arte- de dárselos. El teórico toro de la crítica no tiene por qué ser más peligroso que el toro real de la corrida.

Jean Cau, escritor francés que se hizo aficionado a los toros, ha dejado escrita una de las más bellas e inteligentes definiciones sobre la esencia última del aficionado:

“Amar a los toros es, cada tarde, a eso de las cinco, creer en los Reyes Magos e ir a su encuentro”.

Guillermo se mueve, pues, en un mundo donde lo mágico tiene, por lo menos, tanta importancia como lo lógico. Incluso se reafirma en que lo mágico y lo lógico se casan cada tarde cuando los clarines lanzan sus afilados sonidos y cuando los toreros, con los pulsos alborotados por el miedo inevitable, inician el paseíllo.

Hay en la corrida un orden que la regula y la preside, que la ordena y tipifica, pero también hay como una corriente subterránea, todo un veneno mágico que la dignifica y embellece. No está sólo, no, Apolo en el ruedo, sino que también debe estar en él Dyonissos .


Si lo lógico y lo mágico no está presentes en una corrida de toros, en una faena de muleta, incluso en un mismo muletazo, la obra bien hecha se quiebra y se diluye, unas veces por los dudosos caminos del arte por el arte, otros por los fríos caminos de la técnica deshumanizada. Solo cuando la cabeza y el corazón, la inteligencia y el sentimiento se cruzan y se mezclan de un modo sólido, entrañable y radical, la corrida, la faena, y el pase tienen eso que podemos llamar “una suerte de eternidad”.

Convencido está Guillermo Sureda de que un aficionado es aquel que busca la perfección del toreo y espera encontrarla seis veces en cada corrida.


Se trata, pues, de un iluso, de un hombre que, como decía Jean Cau, cree en los Reyes Magos. Y se pregunta el analítico Sureda:

¿no es bonito esto? ¿no es bonito cada tarde a eso de las cinco, sentirse niño, saber que la plaza es una caja de sorpresas, pensar que el torero tiene, sobre su talante lógico, algo así como el don del prestímano?

Por eso estima que se debe conservar, pura, intacta, decente, la corrida de toros.

Por eso, en su análisis, en su estudio, procura defenderla ante los abusos y los fraudes, contra las imposturas y los malos usos que tratan de envilecerla.

El docto y apasionado Guillermo Sureda alza su voz y quiere unirla a otras voces-voces que suelen clamar en el desierto, voces repartidas por toda la geografía española- que quieran seguir creyendo que mientras exista la arrogancia fiera de un toro auténtico y la gallardía indómita de un auténtico torero, la fiesta taurina seguirá siendo algo que vale la pena defender.


EL TOREO Y SU TÉCNICA (I)
SER TORERO, ESA LOCURA

¿Qué extraña cosa es ser torero? ¿Se ha estudiado a fondo el fondo el fondo de esta insólita profesión? ¿Es segura la “normalidad” sicológica del hombre que decide ser torero, es decir, del hombre que decide hacer de su vida un espectáculo, poniéndola en juego cada tarde, -en una plaza- frente a la media luna de las astas? Por otra parte ¿se ha estudiado esta profesión desde un punto de vista sociológico?, puesto que el torero es, en un tanto por ciento muy elevado de veces, un ser influido notabilísimamente por eso que solemos llamar “nivel de vida”?.

Una mañana cualquiera, un chico cualquiera, a lo mejor hijo o nieto de torero, a lo mejor ni una cosa ni la otra, sin ninguna relación anterior con el mundo taurino, decide, en la recóndita intimidad de su alma, hacerse torero. Pero ¿Se toma la determinación de ser torero como quien toma la determinación de salir a la calle o de ir al cine? No, no es eso. Se trata de algo que va germinando lentamente, al principio casi subconscientemente, hasta que un día necesita aflorar a un primer plano.

Por otra parte, toda vocación implica una determinación para elegir el camino, y si toda elección es dramática porque consiste, por de pronto en renunciar a otras posibles maneras de llenar la vida, es decir, de ser hombre, la de ser torero lo es todavía mucho más, precisamente porque trata de llenar la vida con una profesión que consiste en poner esa vida cada tarde en una situación límite.

Se han hecho distinciones fundamentales entre profesión y vocación. Según ellas, la vocación es algo ultraconcreto, como la persona vocada. En cambio, la profesión es una realidad que pertenece a la vida colectiva y que está, por consiguiente, genéricamente estereotipada. Las profesiones se pueden ejercer con vocación, pero también sin ella. La auténtica vocación, en cambio, no coincide casi nunca con la profesión preestablecida, es decir, con el repertorio de conductas que ella propone, sino que exige siempre de dicha profesión una interpretación más original. De ahí que cada “gran torero” aporte algo nuevo y original a su profesión.

Manuel Benítez "El Cordobés" espontáneo en Las Ventas

Y es vocación de ser torero es, por de pronto una locura. Una locura por cuanto significa poner la vida en constante peligro, y una locura por cuanto quien la siente, siente que se está volviendo loco por ser torero.

He hablado con hombres que han sido figuras del toreo, con otros que han sido modestos toreros y con otros que no han llegado ni siquiera a eso, y todos, todos, todos, a la hora de la verdad, a esa hora de confidencia sincera y terminante, me han dicho lo mismo: la vocación de torero es como una llama poderosa que nos prende, nos envuelve, y no nos deja ya nunca quietos.

También todos, absolutamente todos, coinciden en lo mismo: 

si nacieran mil veces, mil veces querían nuevamente ser toreros.

¿Qué ingredientes se combinan en esa vocación para hacerla irresistible a los ojos de quien la tiene, e incluso de muchos que no la tienen? Son varios, unos de tipo idealista y otros de índole materialista. Por de pronto, estos –aunque, claro está, no siempre, ni mucho menos, coincidan-:

a) necesidad de salir de un estrato social nada agradable;

b) la satisfación de ser eso que se llama “un triunfador”;

c) la necesidad de henchir una vanidad poderosa;

d) el impulso de una rebeldía interior contra unas estructuras socioeconómicas a todas luces injustas;

e) el deseo de ser un vengador social y de codearse con quienes le han ignorado antes de ser torero e incluso, en ocasiones, humillado;

f) el puro, escueto, y limpio placer de torear;

g) el apetito de ovaciones, triunfos y popularidad;

h) el brillo del dinero, ganado “a lo loco” y prontamente;

i) la emoción indescriptible que lleva implícito el hecho de “o pasarse el toro por la faja”, etcétera.

El Cordobés "toreando" a las almohadillas de Pamplona

Por todo eso, algunos dicen que ser torero triunfador es una alucinante aventura que le convierte a uno de rebelde con causa a un reaccionario sin ella...

sábado, 4 de julio de 2026

UN AÑO YA, COMPADRE...¡OJÚ! / por Manuel Herrero Presa


RAFAEL PERALTA PINEDA
(!Compadre mío!)
❤️🙏❤️
SE "FUE" EL CUATRO DE JULIO

Hace unos doce años le escribí, como felicitación y semblanza, uno de mis "Sobre la marcha" al que titulé "NACIDO EL CUATRO DE JUNIO" (día y mes de su nacimiento).

Haciendo un simil mental y gustándome el "soniquete" de esa frase, dicho título me vino a la cabeza recordando una película norteamericana que protagonizó Tom Cruise, que se llamó, y se llama, "NACIDO EL CUATRO DE JULIO", (Día nacional de EEUU).

Si el soldado de la película era un héroe, mi compadre en esta vida ha sido otro.

Ha sido un "soldado héroe a caballo" para luchar en su profesión y en su trabajo. Un "dulce héroe" para luchar por su familia. Un "cariñoso héroe" para alegrar la vida de sus amigos. Un "señor héroe" para aguantarme a mí más de cincuenta años como amigo

(!que ya hay que tener...!). Y un "gran hombre y valiente héroe" para morir en paz junto a su gente.

Ha sido tan valiente y generoso, que estoy seguro que ha esperado y alargado su agonía para que el día de su "ida" coincidiera con la fecha del 4 de julio y así su compadre y "hermano" tuviese doble motivo para escribirle.

Y mire Vd. Así ha sido.

NACIDO EL CUATRO DE JUNIO
Y
SE "FUE" EL CUATRO DE JULIO

¿Habéis visto una coincidencia más casual en el tiempo y en la anécdota?...

Ha sido él, seguro, quién con su ingenio, ocurrencias y generosidad de siempre ha querido poner punto y final a esta historia.

Era un sonajero de arte siempre a compás.

🎶Marisma en Doñana donde me gusta vivir...🎶

Manuel Herrero Presa
(Sobre la marcha... y con el alma rota)

❤️🙏❤️

(Esto le escribí el año 2013)

(Así lo dejo. No quito nada de: "Y vivan...", porque lo sentí así)

NACIDO EL 4 DE JUNIO

Naciste el cuatro de junio.

!!Que fecha más memorable!!

Creciste junto a arrozales, lucios, cigüeñas, zorzales.

Marisma pura de vida, toros, yeguas y pinares.

Naciste para la historia. En Puebla te parió Madre.

De todos fuiste el pequeño, un Arcangel pa tu Padre.

Eres artista​, torero, poeta... y Caballero imborrable.

Eres de tu yegua Brinca, y de la niña que bailaba entre pinos y jarales.

De Puerta Principe en Maestranza, de crines siempre al aire.

Dador de vida y cariño, junto a Mamer, "mi comadre".

Tienes un niño y tres niñas, eres abuelo entrañable.

Eres hijo, esposo, padre, y hermano de estirpe grande.

Agua Bendita en Rocío, padrino pa acristianarle.

Eres amor pa mis hijos... !Que suerte!, también de Amelia compadre.

Y vivan mis c...

Manuel Herrero Presa

(sobre la marcha, del tirón, "tocado" de un ala, la madrugada del 4-6-2013)

Villaseca de la Sagra presenta el XXVI Alfarero de Oro 2026 como pilar de las Ferias de novilladas

 

 '..el certamen, que se desarrollará del 3 al 10 de septiembre, con el tradicional descanso del 8 de septiembre, festividad de la Virgen, jornada en la que, como es costumbre, no habrá festejos..'

Villaseca de la Sagra presenta el XXVI Alfarero de Oro 2026 como pilar de las Ferias de novilladas

Villaseca de la Sagra volvió a vestirse de gala para presentar oficialmente el XXVI Certamen de Novilladas Alfarero de Oro 2026, una edición muy especial que reafirma el prestigio de uno de los ciclos novilleriles más importantes de España y que volverá a convertir a la localidad toledana en punto de encuentro imprescindible para los aficionados.

El acto, celebrado con una gran asistencia de público, sirvió para desvelar las combinaciones que compondrán el certamen, que se desarrollará del 3 al 10 de septiembre, con el tradicional descanso del 8 de septiembre, festividad de la Virgen, jornada en la que, como es costumbre, no habrá festejos.

Carteles del XXVI Alfarero de Oro 2026
  • Jueves 3 Septiembre
Novillos De Ana Romero
Jesús Romero
Sergio Rollón
Ruiz De Velasco
  • Viernes 4 Septiembre
Novillos De Pedraza Yeltes
Iker Fdz “El Mene”
Martín Morilla
Simón Andreu
  • Sábado 5 Septiembre
Novillos De Conde De Mayalde
Emiliano Osornio
Jorge Hurtado
Manuel Quintana
  • Domingo 6 Septiembre
Novillos De Montealto
Gonzalo Capdevila
Cristian González
Emilio Garcia Torres
  • Lunes 7 Septiembre
Novillos De Alcurrucén
López Peregrino
Juan Alberto Torrijos
Rafael De La Cueva
  • Miercoles 9 Septiembre
Novillos De José Escolar
Daniel Pérez
Alberto Donaire
Emiliano Ortega
  • Jueves 10 Septiembre
Novillos De Hijos De Celestino Cuadri
Joao D Álva
Jesus De La Calzada
Antonio Aparicio

Con esta nueva edición, el Ayuntamiento de Villaseca de la Sagra vuelve a apostar por una combinación de ganaderías de interés y jóvenes novilleros llamados a protagonizar el futuro de la Tauromaquia, manteniendo la esencia que ha convertido al Alfarero de Oro en una referencia nacional.

Un viaje por 25 años de historia

Uno de los momentos más emotivos de la gala fue el estreno del documental «25 años del Alfarero de Oro», una producción audiovisual que recorre la trayectoria del certamen desde su nacimiento hasta la actualidad.

La obra recoge algunos de los momentos más destacados de estas veinticinco ediciones, recordando el paso de numerosos toreros que hoy forman parte de la élite del escalafón, así como el compromiso permanente de Villaseca con la promoción de la tauromaquia y de los nuevos valores.

El concurso de recortes volverá en agosto

La programación taurina de Villaseca para 2026 también incluirá una nueva edición del ya tradicional concurso de recortes, que se celebrará el viernes 7 de agosto, a las 22:30 horas, con un encierro de la ganadería de Monteviejo, una cita ya consolidada dentro del calendario taurino estival de la localidad.

Gorka Jerez dará un paso decisivo

Otro de los anuncios más destacados de la presentación fue el debut con luces de Gorka Jerez, novillero de Villaseca de la Sagra, que afrontará un momento muy importante en su carrera actuando ante su afición.

En ese mismo festejo también participará el joven Aitor Gómez, quien lidiará dos becerros dentro de una clase práctica, dando continuidad al compromiso del municipio con la formación y promoción de los nuevos talentos de la tauromaquia.

Con esta completa programación, Villaseca de la Sagra vuelve a demostrar su firme apuesta por el futuro de la Fiesta, combinando tradición, promoción y un certamen que, tras veinticinco años de historia, continúa siendo una de las grandes referencias del panorama novilleril español.

Esa extraña pulsión de muerte / por Carlos Esteban


'..el problema no es la izquierda radical en sí misma; todas las épocas han tenido minorías de manicomio, sectas destructivas, movimientos disparatados. El problema es que Occidente parece transido de una extraña pulsión de muerte que le impide reaccionar..'

Esa extraña pulsión de muerte

Carlos Esteban
El sucio secreto de la izquierda clásica es que nunca fue de la defensa del proletariado. La doctrina no surgió de las masas trabajadoras, sino de los salones de las clases ociosas, primero en la Ilustración y, en su expresión más generalizada, del gabinete de un burguesito especialmente manirroto y gorrón, Karl Marx. Lenin fue un paso más allá y admitió que la revolución espontánea que Marx profetizaba ‘científicamente’ nunca tendría lugar, y que esa misión quedaba en manos de una ‘vanguardia revolucionaria’ que se apresuró a encarnar él mismo.

Pero como todo es susceptible de empeorar, la izquierda lo hizo, y hoy es fundamentalmente un problema mental, una forma extrema de endofobia, de odio de lo propio, que a veces ni siquiera disimula que su verdadero grito de guerra el es el viejo: «¡Muera Sansón con los filisteos!».

Afortunadamente vivimos en la Gran Clarificación, en ese final de función en el que se encienden las luces y caen las máscaras. Sea por seguridad en la victoria, por el secreto placer del exhibicionismo triunfante o por mera estupidez, muchos representantes de los nuevos movimientos nacidos de esa hidra que es la izquierda empiezan a gritar a los cuatro vientos lo que hasta ahora disimulaban.

Les presento a la feminista alemana Verena Brunschweiger, adalid del movimiento cuyo lema es «mi linaje termina conmigo». Brunschweiger anima a las mujeres a no tener hijos. ¿A todas? No, sólo a las blancas, alegando que el objetivo de los pronatalistas occidentales es «controlar a las mujeres y mantener fuera a los refugiados».

Para Brunschweiger, los europeos son responsables de las malas condiciones de vida en África, «por eso acogería a todos los inmigrantes y refugiados, porque, por así decirlo, hemos arruinado el mundo».

No hay mal del que no seamos responsables los blancos, empezando por ese universal ‘coco’ de la modernidad que es el proteico cambio climático, «que hace que la vida en África, por ejemplo, sea miserable y horrible. Así que, por supuesto, ¿por qué no invitarlos si quieren venir?».

La pregunta sería por qué quieren venir. Por qué, si los blancos somos, como decía Susan Sontag, «el cáncer del planeta», quieren venir a las sociedades que hemos construido y habitamos. Pero sería ingenuo plantear pregunta alguna a Brunschweiger como si su planteamiento fuera racional. Bastaría con que la alemana pasara cinco minutos con un historiador y un antropólogo mínimamente honestos que le contara cómo era la vida en África antes de que un solo blanco pusiera el pie al sur del Sahara, o como sigue siendo allí donde apenas lo ha hecho.

Brunschweiger está de enhorabuena. En un siglo los blancos han pasado de ser alrededor de un tercio de la humanidad a una séptima u octava parte. Europa, en concreto, representaba casi una cuarta parte de la humanidad en 1900 y hoy no llega a uno de cada diez.

Porque el problema no es la izquierda radical en sí misma; todas las épocas han tenido minorías de manicomio, sectas destructivas, movimientos disparatados. El problema es que Occidente parece transido de una extraña pulsión de muerte que le impide reaccionar, un VIH cultural que ha destruido su sistema inmune y le ha dejado listo para desaparecer, como profetizaba el poeta T.S. Eliot, con un gemido, no con una explosión.

viernes, 3 de julio de 2026

La extrema derecha es el nuevo centro / por Víctor Leone

Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente, identitario y patriota, de Colombia

'..El nuevo centro… del mundo. Así es como siempre han empezado, y esta vez también, los grandes cambios que abren una nueva época. Una época en la que el mundo está hoy girando deprisa hacia gobiernos basados en la seguridad, el patriotismo y la defensa de la familia..'

La victoria electoral de Abelardo de la Espriella en Colombia es la enésima confirmación de una tendencia planetaria: lo que el sistema globalista estigmatiza con etiquetas como “extrema derecha” es, en realidad , el nuevo centro del tablero político, el regreso a los valores tradicionales con los que se identifican millones de votantes en todo el mundo (la terna “Dios, Patria y familia”, que da consistencia a la derecha). El carisma y la eficacia del presidente salvadoreño Nayib Bukele le han convertido en un icono admirado e imitado en muchos países. Por algo estamos ante el mandatario más querido por sus votantes (90% de apoyo) y el más odiado por los medios de comunicación del sistema. Lo que ayer sonaba como extrema derecha hoy aparece como de extrema necesidad a millones de ciudadanos.

Las subvenciones buenistas

Algún activista mediático a sueldo ha intentado hacernos creer que todo esto es consecuencia de la victoria de Milei en mayo de 2023, pero un fenómeno así de rotundo siempre responde a múltiples causas. Un factor que suele subestimarse es el desmantelamiento de USAID, el denso sistema de organizaciones sociales progresistas financiadas por Estados Unidos. Desde que Trump y Elon Musk lo cortaron de raíz, las siete elecciones celebradas en Hispanoamérica las ha ganado la “extrema derecha”: Kast en Chile, Fujimori en Perú, Noboa en Ecuador, Paz en Bolivia, Asfura en Honduras, Fernández en Costa Rica y De la Espriella en Colombia. Asusta imaginar cómo cambiaría Europa si se liquidasen todas las subvenciones buenistas de Bruselas diseñadas para fomentar la invasión migrante, alimentar el fantasma del apocalipsis climático y entronizar la ideología de género en detrimento de la institución familiar.

Lo que nuestros medios llaman “extrema derecha” era hace pocos años una anomalía con aura tercermundista, un sarampión exótico de pueblos de segundo orden como Hungría y El Salvador. Incluso se consideraba el trumpismo un vergonzoso paréntesis en la historia de Estados Unidos. Lo que hoy tenemos enfrente es un futuro inmediato en el que el ‘neofascismo’ puede arrasar en naciones tan centrales como Francia, Inglaterra y Alemania. En este último país, no es sólo que Alternativa por Alemania amplíe cada mes su ventaja frente a la tibia CDU, sino que ya se ha publicado el dato de que el partido de Alice Weidel es el favorito de las mujeres alemanas, como Agrupación Nacional lo es entre los homosexuales franceses. Dos nichos de voto tradicionales del progresismo están hartos de no poder pasear por sus barrios o estar tranquilos en las piscinas públicas, donde se sienten amenazados por la intolerancia islamista.

La política como misión divina

La derecha española tiene una doble misión cuando llegue a la Moncloa: gobernar un país en crisis a la vez que desmantela las espesas redes clientelares que deja el sanchismo (y que protegerán con un cuchillo entre los dientes desde la oposición). El Partido Popular no se puede permitir recaer en los cuatro años de siesta de Mariano Rajoy, que no cambió nada a pesar de una mayoría absoluta de once millones de votantes. Feijóo todavía no ha presentado un plan detallado sobre qué piensa hacer con cada institución, empresa semipública y medio de comunicación que ha colonizado el sanchismo y sus esbirros. Debería ser una de sus tareas más urgentes.

Termino con una posdata de carácter religioso: ayer circulaba por las redes una foto de Abelardo de la Espriella rezando el rosario en familia, nada menos que ocho personas, más de la mitad niños, todos concentrados en la oración, con una imagen de la virgen de fondo. Desde fuera, puede parecer una estampa excéntrica, incluso friki, pero resulta crucial para comprender el momento político. Hace un lustro, cuando José Antonio Kast perdió frente al progresista Gabriel Boric, hizo una declaración inquietante: “Nuestro proyecto es eterno, va más allá de las modas, siempre vamos a volver”, explicaba.  Es justamente lo que ha ocurrido. Lo sabe hasta Álvaro García Linera, el mejor intelectual del socialismo del siglo XXI, que llegó a vicepresidente de Evo Morales y declaró que sus cuadros de izquierda preferidos eran los que se comportaban como jesuitas: de manera tan devota, moral y disciplinada como un misionero católico. Los valores tradicionales no se van a esfumar nunca. La ‘extrema derecha’ ha vuelto para quedarse un largo periodo de tiempo. Son el nuevo centro político.