la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

martes, 31 de marzo de 2026

La pasión según la tauromaquia / por Antonio Cepedello


'..La Pasión según la Tauromaquia es la pasión por nuestras tradiciones, cultura, ritos, valores, principios, identidad, independencia, libertad y todo lo que nos humaniza, porque no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios para los creyentes, y de cada embestida de un toro bravo para los taurinos..'

Por Antonio Cepedello
La Tauromaquia es la pasión de sus aficionados por el toro bravo, como el cristianismo es la pasión de los creyentes por Jesucristo. Dos pasiones unidas a lo largo de la historia de la Humanidad, tanto en la civilización mediterránea como ya también en otras latitudes allende los mares. Los orígenes de ambas devociones pasionales son la fe y los sentimientos, los principales valores distintivos del ser humano para considerarse como tal, es decir, humano, y no una bestia.

La relación entre el rito milenario del arte taurino y la Semana Santa no se reduce a la adoración de los toreros a distintas imágenes del hijo de Dios o a su veneración a advocaciones de la Virgen María, sino que son dos acontecimientos milenarios con mucho significado y simbolismo en común, que a los españoles nos han acompañado desde hace muchísimas generaciones, y casi siempre han ido de la mano.

Estos acontecimientos universales representan dos sacrificios rituales, donde la sangre cumple una función purificadora, al igual que ocurre también en tradiciones de otras religiones y culturas, como es la fiesta del cordero de los judíos y los musulmanes. Comparten también las 3 creencias monoteístas muchos principios y valores con la Tauromaquia, tanto de devoción como de entrega, fe y altruismo.

La muerte y la resurrección cuentan además con una función de redención. La crucifixión de Jesucristo salva a toda la Humanidad, mientras que la lidia de los toros bravos en el ruedo permite que su especie no desaparezca, lo que no ha ocurrido con estos animales donde no se celebran espectáculos taurinos.

El torero se enfrenta a la muerte, que representa el burel, para hacer disfrutar a los espectadores con sensaciones inmortales. El triunfo del diestro alegra y es celebrado por el público, mientras que su cogida y fracaso nos asumen en la mayor tristeza. Al igual que a los católicos nos ocurre con nuestro Mesías, que también luchó por defender su vida y las nuestras, pero sufrió un percance mortal, que al final superó con su resurrección.

Estos ritos comparten numerosos símbolos, como el color negro, el silencio, el respeto, el dolor, el llanto, la tristeza o la felicidad. Por ejemplo, el número 3 representa tanto los tercios que se dividen los espectáculos taurinos, como el misterio de la Santísima Trinidad. El traje de luces del torero es también similar al del sacerdote, con el predominio del oro y el característico color amarillo que desprende el sol. Ambos personajes son representantes divinos en la Tierra.

El reflejo artístico de ambas tradiciones engloba todas las disciplinas, tanto la pintura, como la literatura, la música, la escultura o la arquitectura, que inmortalizan momentos efímeros, reales y legendarios en cada caso, que además en muchas creaciones se entremezclan entre sí.

No nos podemos olvidar tampoco de las devociones religiosas de toreros de época como la de Juan Belmonte por 'El Cachorro', la de Joselito 'El Gallo' por 'La Macarena', la de 'Lagartijo' por el 'Jesús Caído' cordobés, la de Antonio Ordóñez por la 'Esperanza de Triana' o la de Morante de la Puebla por 'El Gran Poder' sevillano.

Hay también cofradías y hermandades titulares de los profesionales taurinos en muchas localidades españolas, como 'La Amargura', de Jaén; 'La Macarena', de Almería, o 'San Bernardo' y 'El Baratillo', de Sevilla . Además, existen todavía ganaderías de reses bravas que enmudecen los cencerros de sus cabestros durante la Cuaresma en señal de luto y respeto.

La Pasión según la Tauromaquia es la pasión por nuestras tradiciones, cultura, ritos, valores, principios, identidad, independencia, libertad y todo lo que nos humaniza, porque no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios para los creyentes, y de cada embestida de un toro bravo para los taurinos.

¿Qué locura padecemos? / por Ricardo Díaz-Manresa

Que conste en acta : 
VIERNES SANTO y TELEVISIÓN. Y el SÁBADO con MÁLAGA...

'..Y, mientras, la SEMANA SANTA cada vez más llena de televisión porque nadie está obligado a respetarla si no creen en nada y… algunos además incluso creyendo. Pero todo vale. Ahora, nos sale la simpatiquísima ONE TORO, también en VIERNES SANTO, anunciando que transmite desde ARLES la corrida camarguesa..'


Como el resto del pueblo español. Como también casi todos los países del globo. El mundo taurino no podía ser menos. La locura no sé si es leve, normalita o grave. Que cada uno opine. Me limitaré a reflejar los hechos.

Ricardo Díaz-Manresa
En VALENCIA han pasado por la “tragedia” de no dar orejas cuando no había pañuelos suficientes. Y algunos se le han tirado al cuello a la presidenta del festejo, no se sabe si por convicción, intereses u órdenes. No insistiré porque AVANCE ha demostrado su independencia y respuesta de la realidad con los articulistas, con residencia en la capital valenciana, testigos de la tarde de marras, abriendo brecha muy clarita PACO DELGADO. Sólo diré que VALENCIA tiene fama de dar muchas orejas y no influir en nada y además, y lo digo para los que se han desgarrado las vestiduras, que la orejas se dan por mayoría de pañuelos y que mayoría es la mitad más uno. O sea, un pañuelo de cada dos espectadores, con la plaza nevada absolutamente. ¿Cuándo se ve eso?

En ZARAGOZA ¿para qué insistir?. Ahora a empezar de nuevo y a ver la locura del nuevo pliego y los toros de SAN JORGE cada vez más en el alero. ¿Quién le pone el cascabel al gato?. Tampoco se va a acabar el mundo -¿verdad?- porque no haya toros en la capital maña. Pero sería otra locura de las muchas que padecemos.

Y, mientras, la SEMANA SANTA cada vez más llena de televisión porque nadie está obligado a respetarla si no creen en nada y… algunos además incluso creyendo. Pero todo vale. Ahora , nos sale la simpatiquísima ONE TORO, también en VIERNES SANTO, anunciando que transmite desde ARLES la corrida camarguesa. Que conste en acta : VIERNES SANTO y TELEVISIÓN. Y el SÁBADO con MÁLAGA, insistiendo, HELLÍN y por supuesto CANAL SUR.

Y confusión en las entradas sueltas de MADRID y SEVILLA, puestas a la venta por la redes mucho antes que en las taquillas, que a este paso no tardarán muchos en desaparecer, en ser historia. Y en MADRID, y me restriego los ojos varias veces un tercer NHB tras los lógicos de ROCA REY. Cartel: CASTELLA, EMILIO DE JUSTO y TOMÁS RUFO. ¿Quuuuuueeeeé?.

Y la gran demanda, que supongo es verdad, para LAS VENTAS y la MAESTRANZA. En SEVILLA aumentó el abono un 35 por ciento, cifra importante, lo que explica que haya más dificultad para adquirir entradas sueltas. A este paso, cuando vayan a empezar las ferias, habrá puestos ya muchos NHB. Nunca, si es verdad y parece que sí, nunca hubo tantas peticiones ante menos calidad e interés. Y esto, y lo remarco, sí que es una opinión mía además de un hecho. Nunca hubo situaciones así que se multiplican cada año, lo que es bueno para el toreo y la caja de las empresas correspondientes. La afición o los curiosos aumentan y sube el negocio de PLAZA 1 y LANCES DE FUTURO. Enhorabuena a los que les va mejor en la nueva situación cambiante. Siempre hay que alegrarse de los avances de los demás.

lunes, 30 de marzo de 2026

MÚSICA SACRA. Lunes Santo, buen momento para escuchar una Pasión: la Pasión según San Juan, de Bach.


Juan 18,1-19,42

C.: En aquel tiempo, salió Jesús con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus dis­cípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos. Judas entonces, tomando la patrulla y unos guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos, entró allá con faroles, antorchas y armas. Jesús, sabiendo todo lo que venía sobre él, se adelantó y les dijo:

+: -«¿A quién buscáis?»

C.: Le contestaron:

S.: -«A Jesús, el Nazareno.»

C.: Les dijo Jesús:

+: -«Yo soy.»


Aquellos sesenta… (VI) / por Jorge Arturo Díaz Reyes

 Las Ventas. Foto: Las Ventas

'..Sí, a compás del mundo, la Fiesta era una fiesta. Coincidían muchos toreros de personalidad, arte y tirón. Mucho público nuevo, joven, cosmopolita y no iniciado. Mucha inocencia. Mucha taquilla. Mucha prensa, radio, televisión, cine..'

Aquellos sesenta… (VI)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro/Cali, Colombia, 30 III 2026
Sí, a compás del mundo, la Fiesta era una fiesta. Coincidían muchos toreros de personalidad, arte y tirón. Mucho público nuevo, joven, cosmopolita y no iniciado. Mucha inocencia. Mucha taquilla. Mucha prensa, radio, televisión, cine. Mucha publicidad. Mucha farándula. Mucho torerismo. Mucho taurineo. Mucha crítica complacida y… no poco “sobre”, se decía.

El toro se recuperaba. En España 1960 su peso mínimo reglamentario, que había bajado en la posguerra a 423 kilos, subió a 460, para plazas de primera (aún), y con obligación de ser anunciado en las tablillas. Se penalizaron la manipulación de las astas y otros menoscabos. Aunque la edad, apenas vino a ser garantizada (guarismo en la paletilla) por la entrada en vigencia del libro de las ganaderías hasta 1970. Gozosamente, la tauromaquia saludaba un nuevo amanecer. Más no sin disensiones.

Tal como sucedió en otras épocas felices y nodales, el purismo respondió aumentando su furor. Siempre fue así. Cuando a fines del siglo XVIII, Costillares introdujo el volapié (ahora ortodoxo), protestaron: “Pasan y repasan los toros hasta cuando fatigados e inmóviles se abalanzan sobre ellos para acuchillarlos”. Cuando Belmonte se quedó quieto y ligó, alegaron: “Así no se puede torear”. En 1948, cuando Manolete acababa de morir en la cumbre de su gloria, Adolfo Bollaín, con prólogo de Antonio Díaz Cañabate y epílogo de José María Cossío, publicó: “Hoy se torea peor que nunca”. Ya lo había dicho muchas veces antes, con El Monstruo en vida.

Y entonces, con la efervescencia sesentera desbocada, en el tendido siete de Las Ventas y sus andanadas arriba creció el clamor de contención, rigor y esencialidad. Pero sin hallar plumas dignas de él, que lo asimilaran, lo argumentaran, lo pusieran en blanco y negro, y lo lanzaran a los cuatro vientos. Los respetados papas vigentes de la crítica en Sevilla y Madrid, José María del Rey Caballero “Selipe” y Díaz Cañabate, asordinaban sus admoniciones. Ni que decir del resto.

Por ejemplo, con El Cordobés a toda máquina, tras su avasallador primer año de alternativa, Edgard Neville, conde de Berlanga, escritor taurino, diplomático, director de cine y pintor ya se siente obligado a encarar los protestones con su artículo, “Diestéfano y El Cordobés”: “Y esos sujetos que llevan un pito a la plaza, y se muestran furiosos con El Cordobés a la primera ocasión? Llevar un pito a la plaza es como meterse en el bolsillo un documento de identidad con una filiación vergonzosa (…) El torear es como quiere que sea quien toree” (ABC, Madrid 1 de julio de 1964).

Pero a contrapartida y al mismo tiempo, dos aguerridos espontáneos se lanzaban a la crónica. El canónico madrileño Vicente Zabala Portolés, y el beligerante salmantino (Fuente de Oñoro) Alfonso Navalón Grande, “Látigo de toreros, azote de afeitadores” le llamaría luego Javier Villán. Escribían, uno en El Alcázar y el otro en Informaciones, medios de corto alcance. Le declararon la guerra a “El Huracán” y semejantes, cada cual por su lado. Eran todo lo que ellos no toleraban. ¿Y cómo así que torear como quiere quien toree? No señor.

Inflexibles en su credo: el relato fáctico, la excelencia. El toro íntegro y fiero, (“único imprescindible”), con edad, cuajo, tamaño, peso, astas. La lidia, (“no se puede torear sin saber lidiar”); parar, citar frontal, cruzado, templar, cargar la suerte (sobre todo), mandar, vaciar atrás y ligar bien. La estética sí, pero solo construida sobre la ética, sino no. Atacaron sin concesiones las ventajas, el “destoreo”, el “perritoro”, el “afeitado”, el “sobre” y otras endemias.

Insoslayables, llegaron urbi et orbi, desde sus medios de no gran prensa, porque leerlos era razón y emoción. Como decían los escoceses, “la cabecera de la mesa está donde yo me siento”. Pontificaron sin ser infalibles, influyeron, crearon corriente, y excedieron también su poder. Zabala, que no tomaba notas, ascendió años después a la titularidad en el ABC, reemplazando a Díaz Cañabate, y el tenaz Navalón, en el diario Pueblo, reemplazando a Gonzalo Carvajal. Reinaron largamente.

Por supuesto ganaron enemigos, dentro del sistema y alrededores. Era inevitable. Fueron adorados y execrados, acusados de “hacerle mucho mal a la fiesta” y laureados por defender su integridad. Navalón fue agredido físicamente en varias ocasiones, pero también, sacado a hombros en la plaza de Las Ventas, ¡dos veces! Homenaje que nunca ningún cronista recibió, antes ni después.

Su santa causa sería continuada en las décadas posteriores por escritores notables como Javier Villán en El Mundo y Joaquín Vidal en El país. Los comienzos de esa cruzada marcaron aquellos sesenta. Se le deben, fue una de sus herencias.

Mucho después, sin haber dado el brazo a torcer, el primero, murió en un avión de Américan, estrellado a 80 kilómetros de Cali, el 20 de diciembre de 1995, cuando llegaba para cubrir la feria. El segundo, estrellado contra sus molinos de viento y enfermo, en Salamanca 2005.

Inolvidables. Su gesta está consignada en crónicas, relatos, periódicos, revistas, libros…, papeles, no existía Internet, y ha sido revisada recientemente por la tesis doctoral del periodista vasco Javier García Nieto, nacido al finalizar la década (1970). Una investigación a posteriori, bibliográfica, que no por científica deja de ser amena y conmovedora:

“La corriente crítica esencialista de la crónica taurina (1965-2002). Antecedentes, desarrollo, auge, y desaparición”; (Universidad del País Vasco 2022). Léanla, son solo 937 páginas bien escritas…

P. D.: Ayer, después del medio día, murió aquí en Cali Aura Lucía Mera; escritora, columnista, cronista taurina, espíritu formidable de aquella década. Había comenzado su trabajo también por 1964. Somos cada vez menos los de entonces.

Las imbecilidades de Marx / por Esteban Ortiz


La historia ha sido contundente. El mundo no es blanco o negro. Es entender que nos quieren imponer microrrelatos que destruyan la esencia de la sociedad para poder dividirla y así gobernar con más facilidad. No caigamos en la trampa. Simplemente hay cosas que no funcionan.

Las imbecilidades de Marx

Esteban Ortiz
Quito-Ecuador / Marzo de 2026 
El pensamiento de Karl Marx ha tenido una influencia profunda en la historia política, económica y social del mundo. Sus postulados inspiraron revoluciones, movimientos sociales y sistemas de gobierno. Sin embargo, esto no ha funcionado y ha terminado todo en un gran cuento.

Sin embargo, como la narrativa está controlada por cheerleaders marxistas, usualmente solo se repiten los conceptos que quieren imponer y que les conviene para seguir manteniendo sus beneficios personales. Es decir, piden tolerancia y respeto quienes no tienen tolerancia ni respeto. Con esto, es necesario desentrañar algunos postulados que evidencian el fracaso de un sistema.

Por eso, sostiene que todos los conflictos sociales surgen por las luchas de clases desde el inicio de la historia. Esto es una mentira. Las clases sociales son un invento de fines del Siglo XVIII. No puede haber lucha de clases cuando no hay clases sociales que luchen. Antes había estamentos. Eran sociedades que no crecían y en las que te tocaba ocupar el puesto de tus padres. En estas sociedades, no tienen conflicto de clases porque no hay a donde subir. Esto cambia con los siglos por la estructura de clases actual (alta, media, baja). Esto hace que la posición social no está dada por tu nacimiento sino por tu capacidad de trabajar y generar riqueza. ¿Es más justo? Desde luego. Al menos es más justo que el estrato social esté dado por tu condición de nacimiento. Pero Marx y Engels parten de una equivocación en la que sostienen buena parte de sus postulados.

Pero aquí es justamente donde viene otra trampa: Marx sostiene que, si en esta sociedad capitalista tú no tienes trabajo, eres un desempleado que no tiene dinero y eres una víctima del capitalismo. Pero si consigues trabajo, entonces tienes un empleador que te explota y, por lo tanto, eres una víctima del capitalismo. Entonces, si tienes dinero y trabajo eres víctima y, si no tienes dinero y no tienes trabajo, también. Esta contradicción es un bucle que busca generar odio, victimización y resentimiento en cualquier circunstancia: si no tienes trabajo, ¡es una injusticia! Si tienes trabajo, ¡te explotan!

Entonces, ¿qué proponen los gobiernos comunistas (socialistas, populistas)? Que te mantenga el Estado. Sin embargo, el Estado no tiene dinero. Por eso, si te da dinero, es porque se lo quitó a alguien más. Pero al gobierno no le conviene que los trabajadores se destaquen porque dejan de ser sumisos al partido, a la ideología y, por tanto, a recibir órdenes de parte del gobernante. Si pensabas que con Marx el objetivo era que cada trabajador viva mejor, en realidad el objetivo no es ese, sino asegurar la revolución para permanecer en el poder y seguir sometiéndote. Por eso no quieren que vivas mejor, porque si vives mejor y te superas, la revolución pierde un revolucionario. Ahí está la trampa.

La historia nos ha demostrado que este es un sistema tremendamente injusto y empobrecedor. Las cifras indican que el socialismo es una máquina de crear injusticias, pobreza y corrupción. Los países más libres tienen un PIB casi ocho veces más grande que el de los países reprimidos y en los países que son libres, la pobreza es 25 veces menor que en otros que no brindan condiciones adecuadas a sus ciudadanos.

El socialista promete unidad, pero en realidad promueve el odio y la discordia. Crea enemigos (la prensa, los ricos, el imperio) para justificar sus patrañas y en vez de unir, separa.

No existe la unidad si hay una verdad única. Es una ideología arraigada en la total ignorancia de la historia y se va en contra de la naturaleza propia del ser humano, que busca ser libre. Así, el socialismo termina siempre en una tiranía y la violencia, única forma de control, es la forma para someter a la sociedad.

Los socialistas supuestamente profesan la inclusión, pero solo buscan el pensamiento único y la falta de cuestionamiento a su régimen antinatural de sometimiento y represión. No hay diversidad ni aceptación a lo diferente sino imposición de un discurso que no se puede cuestionar ni discutir. La existencia de un discurso único que gira alrededor de la figura del líder es lo que imperará en un régimen sin libertades.

Es un régimen perverso y antidemocrático. Es un sistema opresor, violento, burocrático, corrupto, decadente y lo único que genera es atraso. 

La historia ha sido contundente. El mundo no es blanco o negro. Es entender que nos quieren imponer microrrelatos que destruyan la esencia de la sociedad para poder dividirla y así gobernar con más facilidad. No caigamos en la trampa. Simplemente hay cosas que no funcionan. (O)

Domingo de Ramos en Madrid. Ferrera, Fonseca y Cristian Pérez con los de Dolores Aguirre. Márquez & Moore

Cristian Pérez

'..Tras unos tremendos segundos en que el torero es zarandeado como un pelele por Carafea, que no atiende a capotes y se queda aquerenciado junto a su presa, consiguen agarrar al torero y llevarlo a la enfermería, siendo ovacionado, y quedando en la plaza la sensación de haber recibido un fuerte tabaco..'


Domingo de Ramos en Madrid. 
Ferrera, Fonseca y Cristian Pérez con los de Dolores Aguirre. Márquez & Moore

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
El primero de los toros de Dolores Aguirre que saltó esta tarde a la arena de miga de Las Ventas fue Cantinillo, número 49. Sus primeros minutos de vida pública fueron saludados por los silbidos de ciertos espectadores que no aceptaban como buenos los 520 kilos del toro, ni su culo de pollo, compensado acaso por la descarada cuerna que lucía. Pronto se pasó el berrinche, porque Cantinillo empezó a dar señales evidentes de que pese a sus imperfecciones anatómicas tenía en su interior el alma del toro de lidia imprevisible y peligroso. En seguida se percibió que su condición era un equilibrio entre su indudable casta y su carácter tirando a manso, lo cual no constituye ningún desdoro. 

No ayudó mucho en favor del desarrollo de las condiciones del toro la lidia que se le dio, casi un guiño a las capeas pueblerinas de fiestas patronales, y por eso cuando Cristian Pérez se dispuso a vérselas con el toro puede decirse que tenía por delante la ingente tarea de construir él solo la lidia de ese incierto animal. En terrenos del 5 se produjo la mayor parte del encuentro entre toro y torero, marcado por la dificultad del toro en tomar los engaños hacia afuera y su mayor aquiescencia a aprovechar los pases que apuntaban a tablas. Cristian Pérez desarrolló su labor a base de valentía y de conocimiento y con una buena colocación consiguió ir sacando estimables naturales e incluso ligándolos, sufriendo una voltereta cuando estaba pasando al toro con la derecha y volviendo decididamente a la cara del doloresaguirre para rematar su obra. Acaso alargó más la faena que lo demandado por las condiciones del toro, y eso le hizo escuchar un aviso antes de cobrar una estocada baja que le valió una cierta petición y una valiosa vuelta al ruedo en el toro de su confirmación de alternativa.

Tras la decisión y el arrojo del joven albaceteño le tocó el turno a Antonio Ferrera, que era, por así decirlo, la otra cara de la moneda. Si, en el primer toro, Cristian Pérez mostró su innegable deseo de dejar su sello y de no pasar desapercibido, Ferrera dio la imagen de un torero en el ocaso, sin ganas reales de batirse el cobre con sus oponentes, que tiró de su amplio oficio para pasar el trance sin despertar la animadversión de la cátedra, pero sin ser capaz de entusiasmar ni siquiera a la nutrida colonia extremeña que suele habitar diversas localidades a lo largo de la plaza. Sus toros fueron Cigarrero, número 34, y Bilbatero, número 16. Digamos que el primero de ellos dio un cierto punto de continuidad morfológica con el primero de la tarde, siendo el segundo un toro de excelentes hechuras y trapío. Ante ellos Ferrera no quiso intentar otra cosa que una lidia sobre las piernas, quitando de sus intenciones la más leve idea de riesgo o compromiso. Ni las condiciones ásperas de Cigarrero, que desengañaron rápidamente a Ferrera de intentar nada mínimamente arriesgado frente a él, ni la condición menos abrupta de Bilbatero fueron capaces de espolear al veterano matador, que prefirió plantear dos faenas a base de escaramuzas perfectamente olvidables que si, al menos, hubieran sido refrendadas con el buen uso del estoque, habrían sido menos inanes de lo que en realidad fueron. 

En su primero oyó un aviso y en el segundo algunos pitos. Decidió Ferrera no poner banderillas y eso hizo que pudiéramos deleitarnos con los dos pares que puso Ángel Otero, que recibió sólidos aplausos por su trabajo con los garapullos en el segundo. La otra cuestión respecto de Antonio Ferrera es la de su capote: independientemente de los colores de dicha herramienta, que apuntan más a cortina que a capote, no se ve muy claro que se empeñase en torear con el capote de seda a la vista del vendaval que hubo toda la tarde sobre Las Ventas. Por supuesto que siempre aplaudiremos el uso de un capote de seda, frente al de percal, pero lo mismo hoy podría haber tenido dispensa sin desdoro alguno. Digamos entre lo óptimo de Ferrera que persiste en su costumbre de sacar a los toros del caballo toreando, en una estimable interpretación del quite que hace referencia a los orígenes de ese lance.

El tercer diestro que nos trajo Plaza1 en este Domingo de Ramos fue Isaac Fonseca, quien sorteó a Pitillito, número 51, y a Bufonito, número 6. Pitillito entró tres veces al caballo de Agustín Collado y una al de Héctor Vicente, que hacía puerta. Inició Fonseca su faena a este toro en los medios con el primer pase cambiado de la temporada madrileña -¿cuántos más nos quedarán por ver, Dios mío?-, y luego trató de poner en marcha un trasteo basado en la falta de colocación, que no dio resultado alguno y que tampoco fue apreciado por el público, acaso más interesados en apreciar las condiciones y dificultades del toro. Escuchó un aviso y se retiró a la barrera a esperar la salida de Pitillito, que de alguna manera fue la reedición de lo suyo el año pasado con aquel Brigadier, número 2, de Pedraza de Yeltes. 

Pitillito acudió al cite de Héctor Vicente por tres veces, con alegría y vigor, demostró sus condiciones en banderillas, recibiendo una acertada lidia de Iván Vicente y llegó superior a la muleta, habiendo mostrado a las claras su temperamento. El toro, serio y cuajado, acudía al cite y Fonseca, que fue generoso en el cite de largo, no consiguió que su trasteo estuviera a la altura de las posibilidades que prometía el toro, que donde debió recibir pases y toreo se encontró con telonazos y banderazos nada acordes con sus condiciones. Se repitió la historia del Pedraza, estando el matador muy por debajo del toro. Escuchó dos avisos.

Carafea, número 41, fue el segundo toro de Cristian Pérez. Otro bello ejemplar, que apretó en varas frente a José Ney Zambrano, que midió el castigo y picó con arte. Cristian Pérez inició su faena en el punto donde había dejado la anterior, basando su labor en la colocación y la firmeza. Sinceros aplausos de la parroquia señalaron las primeras series del albaceteño, que cuando parece más confiado es cogido por el toro, por estar en el sitio en el que se torea (y en el que se cobra). Tras unos tremendos segundos en que el torero es zarandeado como un pelele por Carafea, que no atiende a capotes y se queda aquerenciado junto a su presa, consiguen agarrar al torero y llevarlo a la enfermería, siendo ovacionado, y quedando en la plaza la sensación de haber recibido un fuerte tabaco. Fue Antonio Ferrera el encargado de dar muerte a Carafea, cosa que hizo sin pena ni gloria, para dar fin a esta variada y emocionante corrida de toros.
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Este es el parte médico oficial:

‘Policontusiones con puntazos corridos en cara anterior y posterior de tórax y abdomen. Herida por asta de toro en cara interna 1/3 medio de pierna dcha. con una trayectoria hacia atrás y ascendente de 20 cm que rodea la cara posterior de la tibia, contundiendo la arteria tibial y produciendo destrozos en musculatura del compartimento posterior de la pierna.

Es intervenido bajo anestesia general en la Enfermería de la Plaza de loros de Las ventas y trasladado al Hospital Fraternidad Muprespa – Habana’.

PRONÓSTICO: GRAVE.


Confirmación de Cristian Pérez

ANDREW MOORE







FIN

Arbeloa sí la doma / por Ignacio Ruiz Quintano



'..Vinicius (“né” 2000) es el futbolista con mejores números de Champions en la última década, por delante de Lewandowski, Benzemá, Mbappé, De Bruynne, Haaland, Salah, Bernardo Silva, Cristiano, Sadio Mané, Dembelé, Firmino y Messi. Quien venga detrás, que arree..'

Ignacio Ruiz Quintano / Abc
“Gonzalo no la doma” es un decir de Martínez, el Homero del Negreirato, para decir que Gonzalo, el Van Basten con el que Xabi nos arrebató a Endrick, no controla un balón, habilidad que para Cruyff contenía todos los secretos del fútbol: tres pases en un toque.

Gonzalo no la doma en el césped y Arbeloa no la iba a domar en el banquillo, pero en dos eliminatorias de Champions les ha ganado los cuatro partidos a Mourinho y a Guardiola con Valverde y Vinicius, el lote que había que vender para comprar a Rodrigo Cascante, Rodri, el Balón de Oro del City. Menuda doma de egos. ¡Gloria al Cono!

–Cono ayutorio de nuestro dueño Christo, dueño Salbatore, qual dueño ye tena honore e qual dueño tiene tela mandacione cono Patre, cono Spiritu Sancto, enos siéculos…

He aquí el primer vagido de la lengua española, traducción de un monje que anotaba un sermón de San Agustín en el monasterio de San Millán de la Cogolla. Dámaso Alonso reparó en que el primer balbuceo de la lengua española es una oración, en tanto que los primeros murmullos de la lengua francesa son militares, y los de la lengua italiana, una discusión por tierras.

El Cono endosándole una manita al Colonias no lo vieron venir nuestros ratones del Relato, más un penalti fallado en el Bernabéu y otro penalti birlado en modo Negreira por el francés Clément Turpin en grosero y continuado agarrón a Mbappé, su paisano, en el área. Martínez, el Homero del Negreirato, aclaró a la audiencia que Turpin no pitó el penalti porque la eliminatoria “ya está encarrilada”. Son sus costumbres, y hay que respetarlas. Pero si Turpin cojea, ¿qué nos queda del arbitraje?

El MVP del Bernabéu fue Valverde, y Vinicius fue el MVP del Etihad, donde arrancó el partido con una asistencia de Vinicius que falló Valverde delante del portero. Fue la mejor asistencia de lo que llevamos visto de Champions, una asistencia de Sócrates (el doctor de Belém, no el filósofo de Alopece) más que de Kroos, pero el cotorreo de la TV estaba quemando incienso por Doku para tapar a Vinicius. Si los números no nos dan, tiremos de versos. Como a los piperos los dieran a escoger, tomarían a Doku y tirarían a Vinicius, que no sabe celebrar. ¿Y qué saben ellos de cómo celebra Doku, si a la misma edad que Vinicius no ha tenido nada que celebrar? Doku (“né” 2002) es incendiario, mezcla de Onésimo y Adama Traoré, sobre todo emparejado, como en el Etihad, con Thiago Pitarch, que es una especie de Gavi “agordilláo” (de Rafa Gordillo), que aguijonea con su energía a las vacas sagradas del centrocampismo madridista, aletargado por el “factor Mbappé”. Vinicius (“né” 2000) es el futbolista con mejores números de Champions en la última década, por delante de Lewandowski, Benzemá, Mbappé, De Bruynne, Haaland, Salah, Bernardo Silva, Cristiano, Sadio Mané, Dembelé, Firmino y Messi. Quien venga detrás, que arree.

–Me hubiera gustado vivirlo once contra once –dejó caer, varias veces, Guardiola, que, después de todo, viene de una tierra, en palabras de Pla, de desconfiados ancestrales, "de retorcidos", de personas convencidas de que aquí se puede hacer todo a base de adoptar el aire del campanero cuando pasa a cobrar las sillas de la iglesia.

Lo de jugar con once podrían decirlo Motta en el Inter de 2010, Van Persie en el Arsenal de 2011, Pepe en el Real Madrid de 2011 o Terry en el Chelsea de 2012, pero nunca Bernardo Silva, que sacó un gol de zamorana, en el City de 2026 (Bernardo Silva ya regaló un penalti a Lunin en otra eliminatoria histórica). Mas ahí queda la insinuación del campanero de Sampedor, a quien la hinchada madridista en el Etihad cantó el “Guardiola, quédate”. Lo pagó con Thiago Pitarch, haciéndole la cobra cuando quiso saludarlo, y con Rudiger, a quien una vez en la lejanía, entre lapito y lapito, tiró un beso: “Y el labio, al encresparse para el beso, / se partirá en cien pétalos sagrados” (“Ascuas”, de Vallejo). Y todos sabemos que de cerca, en vez de un beso, Guardiola le habría dado su bicicleta a Rudiger. Y ahora que todas las supersticiones se dan para la Dieciséis (hoy estalla la primavera), redúzcase el derbi madrileño a un trámite para canteranos.
[Sábado, 21 de Marzo]


@ViniJrTalk