la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 25 de febrero de 2021

Obra y milagros de San Diego Pablo Simeone / por Juan Manuel Rodríguez

 Pensé que jamás en mi vida diría esto pero sí existe una religión más fanatizada aún que la de Leo Messi y esa no es otra que la del Cholo Simeone. En su ánimo por proteger al entrenador argentino, el nuevo becerro de oro colchonero, el perioatletismo es capaz de montarte un contubernio en menos tiempo del que tardas en comerte el kiwi del desayuno.

Obra y milagros de San Diego Pablo Simeone

Es cierto lo que decía anoche Felipe del Campo en El Primer Palo, y que ratificaba el atleticólogo José Miguélez (que no creo que sea dudoso salvo porque, más allá de sus preferencias, lleva siendo un periodista objetivo y crítico durante los últimos 30 años de su vida): uno ya no sabe cómo acertar con un colchonero. Igual habría que añadirle actual, uno no sabe cómo acertar con un colchonero actual. Sí porque los aficionados históricos del Atlético de Madrid, los que sí tenían a lo mejor motivos para quejarse por el trato recibido, no eran tan blanditos ni tan acomodaticios como los actuales. Aquellos sí que eran sufridores de verdad, los de ahora se tiran rápidamente a la lona en cuanto amagas (sólo amagas) con lanzarle un crochet a Simeone. Y eso es precisamente lo que ha sucedido con la entrevista que Filipe Luis, uno de los soldados del Cholo, ha concedido al periodista Sid Lowe; han salido en tropel para arropar al entrenador como si lo dicho por el brasileño ("Simeone no tiene corazón") fuera un insulto gravísimo o como si sus declaraciones estuvieran sacadas de contexto y el periodista (al que al mismo tiempo se elogia) las hubiera manipulado.

No hay más que leer la entrevista para saber que no es así, Filipe Luis dijo lo que dijo, como tampoco se puede dudar sobre que el 99'9 por ciento de los periodistas profesionales habrían titulado como lo hizo Lowe. En la misma entrevista Filipe Luis pone a caer de un burro a Hazard, que fue compañero suyo en el Chelsea, pero a Eden no hay quien le defienda ni en su caso existe la posibilidad de que se hayan sacado sus palabras de contexto por la sencilla razón de que Hazard juega actualmente en el Real Madrid y a él sí puede faltársele al respeto porque para un madridista hay barra libre. Iba a decir que no se puede ser más papista que el papa ni más cholista que el Cholo pero en lo tocante al argentino que entrena y no al que dirige la Iglesia católica es falso porque sí se puede ser más cholista que el propio Cholo y no hay más que darse una garbeo por el perioatletismo para verlo.

Pidiendo perdón de antemano por la digresión y volviendo a lo dicho al principio, o sea a lo expuesto anoche por Felipe del Campo en El Primer Palo y ratificado más tarde por José Miguélez, diré que yo también estoy de acuerdo con ellos, hoy en día todo lo que se diga ofende a los atléticos. Si les dices que son favoritos te achacan que les digas que son favoritos y si les dices que ya no lo son y ahora es favorito el Real Madrid (que va 3 puntos por detrás con un partido más disputado) se molestan porque les dices que ya no son favoritos. Así las cosas, el líder de la Liga española sería el primero de las grandes Ligas mundiales en gozar del privilegio de tener una situación indescriptible e indescifrable porque, aún siendo primero, no se puede decir que sea favorito ni tampoco que no lo sea sin que los seguidores te salten a la yugular secundados, cuando no directamente encabezados, por los opinólogos del Wanda.

Yo creo que, en el fondo del fondo, existe en seguidores y perioatléticos un trauma que se niegan a sacar a flote y que sólo podría solucionarse con terapia. No quieren reconocerlo, prefieren aparentar fortaleza, pero aquel gol de Sergio Ramos en el minuto 93, cuando ya estaban tocando con la palma de ambas manos su primera Copa de Europa, ésa que el fútbol le debe al Atleti desde los años 70, supuso un golpe tan duro, tan violento, tan absolutamente cruel, que les dejó rotos por dentro, literalmente descosidos. Aquel gol y cómo acabó aquello, y además ante el Madrid, les traumatizó hasta tal punto que ya no quieren ser favoritos de nada y para nadie. Lo de Milán todavía tuvo un pase pero lo de Lisboa lo siguen teniendo muy adentro y no se atreven a sacarlo porque hay que aparentar una fortaleza de ánimo de la que en realidad carecen.

Pensé que jamás en mi vida diría esto pero sí existe una religión más fanatizada aún que la de Leo Messi y esa no es otra que la del Cholo Simeone. En su ánimo por proteger al entrenador argentino, el nuevo becerro de oro colchonero, el perioatletismo es capaz de montarte un contubernio en menos tiempo del que tardas en comerte el kiwi del desayuno. Y el Atleti, como decía ayer, siempre gana para ellos, como lo hace la banca en el casino: si ganan porque ganan, si gana el Barcelona porque no gana el Real Madrid y si gana el Real Madrid porque tiene más presupuesto, por Franco, por Falange Española de las JONS o por Unidas Podemos. Pretenden que el Atlético de Madrid sea el único líder de Liga del mundo que pase desapercibido, invisible ante el radar de los demás, inatacable, puro... Y eso es imposible porque no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo, ¿verdad que no?

Los carteles están a punto pero... ¿habrá toros? / por Álvaro R. del Moral

¿Volverá a pisar un toro bravo el albero del Baratillo en la primavera? / Foto: Álvaro Pastor Torres

La reapertura de la plaza de la Maestranza depende de la evolución de la pandemia y las normas que regulen el aforo. La pelota pasa a la Junta de Andalucía.


 Los carteles están a punto pero... ¿habrá toros?

ÁLVARO R. DEL MORAL
El Correo /Sevilla, 25 Febrero 2021
Ramón Valencia está dando los ultimísimos toques a las combinaciones de toros y toreros que deben saludar la reapertura de la plaza de la Real Maestranza después de un larguísimo año en barbecho. La mayoría de los compromisos ya se habían amarrado semanas atrás con actuantes y ganaderías pero los ánimos habían quedado enfriados después de la eclosión inmisericorde de esta declinante tercera ola que, sin olvidar la larga lista de víctimas y contagiados, mantiene severas restricciones de movilidad geográfica además de un horario limitado para el comercio y la hostelería.

En un primer momento había trascendido la intención de mantener la emblemática fecha del Domingo de Resurrección celebrando el resto de festejos en torno a los fines de semana siguientes sin atender a las fechas tradicionales, toda vez que la Feria de Abril –la fiesta del albero y los farolillos- había vuelto a quedar suspendida por segundo año consecutivo. En realidad no iban por ahí los tiros. La propuesta definitiva quedó desvelada de una forma más o menos oficial a finales de enero en un encuentro organizado por la alcaldía para oír las cuitas de los distintos sectores afectados por la suspensión de los fastos abrileños.

Pendientes del 50%

En ese encuentro, que contó con la presencia de la empresa Pagés, quedó fijada la fecha del 18 de abril para enmarcar la ansiada reapertura de la plaza, manteniendo los dos fines de semana siguientes como ejes de los ocho festejos restantes a los que habría que unir las tres corridas previstas para la septembrina Feria de San Miguel. La empresa reafirmaba así su voluntad de dar toros pero sigue manteniendo un mínimo asumible para levantar la persiana: poder contar con el 50% del aforo disponible... Se trata de una cuestión que sólo compete a las autoridades de la Junta de Andalucía que recibirán a Ramón Valencia en los primeros días de marzo. Será el momento en el que conozcan oficialmente esas combinaciones y se definan los definitivos porcentajes de aforo que podrían favorecer –o cancelar- la celebración de estos espectáculos que, en caso de verificarse, tendrían un tremendo valor simbólico para alentar la reactivación taurina.

Cifras y ausencias

Las combinaciones han sufrido algunos vaivenes en las últimas semanas aunque las habituales filtraciones -que han seguido una senda distinta a los cauces clásicos- permiten poner en pie el grueso de un abono de escasas fisuras. La base indiscutible de este atípico ciclo de transición es Morante de la Puebla, que sumaría cuatro compromisos incluyendo su presencia inédita en el cartel de Miura. La primera línea la completan Pablo Aguado y Roca Rey –que no se han visto las caras desde el 10 de mayo de 2019- además de Manzanares. Suman tres contratos por coleta, idéntica cifra a la que podría optar Juan Ortega que debutaría así, por todo lo alto, como matador de toros en la plaza de la Maestranza. Ya se había visto anunciado en el abono de 2020 antes de que todo quedara fulminado por el virus.

También hay que destacar las dos tardes apalabradas con Diego Urdiales, uno de los toreros más esperados por el aficionado o el doblete que asume Antonio Ferrera. El extremeño es uno de los mejores intérpretes de las últimas ferias y ha pedido –y parece que le habrían dado- la corrida de Victorino Martín que estoquearía mano a mano con un valor al alza como Emilio de Justo. Daniel Luque, por su parte, también volvería a Sevilla con un doble contrato que certifica su buen momento.

En el capítulo de las ausencias destacan los nombres de Enrique Ponce, Alejandro Talavante y Diego Ventura. El primero no habría aceptado las lentejas ofrecidas por la empresa y ya se sabe lo que dice el refrán... Mucho más enquistado sería el caso del rejoneador de la Puebla del Río que ya sentenció en su momento que no volvería a anunciarse en Sevilla con una corrida de Bohórquez que es, precisamente, la que hay reseñada en el campo para el festejo ecuestre.

Talavante, que pisó el albero sevillano por última vez en 2018, se había convertido en la estrella inesperada de la temporada 2020 al desplazar el nombre de Pablo Aguado en el cartel de Resurrección con el enredo de Garcigrande de pantalla de fondo. La pandemia convirtió todo en papel mojado. Tampoco estará, previsiblemente, en 2021. Parece que quiere esperar a que se eleven los porcentajes de aforo de las plazas. El fondo de la cuestión, en realidad, no deja de ser una estrategia para mantener la altísima cotización que pretende defender en esta nueva etapa que aún no ha podido iniciar después de su retirada de 2018. No, tampoco estará Cayetano, convaleciente de una lesión de pulgar, ni esa baraja de jóvenes pretendientes que llegaron al estallido de la pandemia con el motor a medio gas. La Junta de Andalucía tiene ahora la palabra...

Los carteles –tomados de distintos portales especializados- son los siguientes y aún no tienen carácter oficial:

Domingo, 18 de abril. Toros de Victoriano del Río para Morante de la Puebla, Roca Rey y Pablo Aguado.

■ La campaña seguiría con tres tramos de festejos gravitando en torno a los fines de semana del 22 al 25 de abril; el del 29 y 30 de abril y el 1 y 2 de mayo en los que se podrían verificar las siguientes combinaciones.

Toros de Juan Pedro Domecq para Morante de la Puebla, Juan Ortega y Pablo Aguado.

Toros de Garcigrande para Julián López ‘El Juli’, Miguel Ángel Perera y Roca Rey.

Toros de Hermanos García-Jiménez para Julián López ‘El Juli’, Manzanares y Paco Ureña.

Toros de Jandilla para El Fandi, José María Manzanares y Juan Ortega.

Toros de Santiago Domecq para Diego Urdiales, Daniel Luque y un tercer espada por designar.

Toros de Miura para Morante de la Puebla, Manuel Escribano y Pepe Moral.

Toros de Victorino Martín para Antonio Ferrera y Emilio de Justo, mano a mano.

Toros de Fermín Bohórquez para Andrés Romero, Lea Vicens y Guillermo Hermoso de Mendoza.

San Miguel, entre los días 24 y 26 de septiembre:

Toros de Garcigrande para Diego Urdiales y, posiblemente, José María Manzanares y Pablo Aguado.

Toros de Juan Pedro Domecq para Morante de la Puebla, Roca Rey y Juan Ortega.

Toros de Fuente Ymbro para Antonio Ferrera, Miguel Ángel Perera y Daniel Luque.

Cabrones, no derribáis la estatua del «dictador» Franco, sino la del héroe legionario que salvó a mi abuela Francisca de una muerte segura


El resentimiento de unos y la cobardía de otros coinciden en la pasión común por borrar toda huella del régimen de Franco en el que la mayoría de ellos crecieron y prosperaron. Era lógico que la Constitución de 1978 naciera infectada de relativismo, reverberos laicistas, añoranzas de lo peor de la República y un apenas soterrado revisionismo.

Cabrones, no derribáis la estatua del «dictador» Franco, sino la del héroe legionario que salvó a mi abuela Francisca de una muerte segura

Después de la derrota de los protestantes en la batalla de Mühlberg durante la guerra de Esmalcalda (1546/47), el ejército imperial estaba a las puertas de Wittenberg, de modo que el príncipe elector se vio obligado a firmar la ‘Capitulación de Wittenberg’, en la que entregaba la ciudad y renunciaba a su dignidad electoral.  El 23 de mayo de 1547, el emperador entró cabalgando a la ciudad y concurrió también a la iglesia del castillo, a visitar la tumba de su gran adversario Lutero. Algunos acompañantes de Carlos V pidieron al emperador que, aunque muerto, entregase a la hoguera los restos mortales del hereje. El emperador respondió: «Ha encontrado a su juez. Yo hago la guerra contra los vivos, no conta los muertos».

Con esta cita histórica, queremos comparar la grandeza moral de nuestros héroes legendarios con el sectarismo guerracivilista de los dirigentes españoles. El goteo hace que el hombre masa no perciba peligro, es la táctica de la rana y el agua hirviendo. Pero ese goteo incesante se ha convertido en riada y la rana quiere sobrevivir. Es la hora de decir ‘basta’.

El resentimiento de unos y la cobardía de otros coinciden en la pasión común por borrar toda huella del régimen de Franco en el que la mayoría de ellos crecieron y prosperaron. Era lógico que la Constitución de 1978 naciera infectada de relativismo, reverberos laicistas, añoranzas de lo peor de la República y un apenas soterrado revisionismo. Ese oneroso vacío alcanza en la actualidad términos extremos. Aniquilados los últimos valores que, aunque debilitados, todavía subsistían, las perspectivas de futuro son dantescas para España, para el Estado y para una sociedad que, desguazada de valores, asiste impasible a su destrucción.

Ese odio infinito a Franco se debe sobre todo a que no han podido borrar la figura inspirativa y el modelo que sigue siendo para muchos españoles. Me atrevería a decir que para millones de españoles. 

Y ello pese a las megatoneladas de basura propagandística que se han vertido contra su memoria, sin parangón con ningún otro personaje de nuestra historia. Ese odio inmarcesible, imperecedero, sin la más mínima posibilidad de sosiego y apaciguamiento, se crece por la inmensa humillación de que a Franco sólo pudo la muerte, y se crece también por la seguridad de su creciente recuerdo en las gentes más sencillas cuando comparan su obra con la de este y otros gobiernos de la democracia.

La última felonía antifranquista de los representantes de la castuza política española es, con diferencia, la más abyecta de todas. Ya no se trata de demoler la imagen del «dictador», sino también la del héroe que embutido en el traje legionario, muchos años antes de su proclamación como jefe del Estado, salvó a miles de mujeres y ancianos españoles de una muerte segura, entre ellos muchos antecesores de los diputados autonómicos del PSOE, PP y Vox en Melilla.

La Asamblea de la ciudad norteafricana, presidida por Ciudadanos, ha dado este lunes luz verde a la retirada de la estatua del teniente coronel Francisco Franco de la vía pública, una propuesta del Gobierno regional apoyada por los tres partidos que lo conforman -Coalición por Melilla (CPM), PSOE y Ciudadanos (Cs)- y del diputado no adscrito y expresidente de Vox, Jesús Delgado Aboy.

El PP, grupo mayoritario en la Cámara regional con 10 de sus 25 diputados, se ha abstenido, y Vox, que solo tiene un escaño, ha votado en contra.

Los tres partidos del Gobierno regional han celebrado con aplausos la aprobación de esta propuesta, con la que, según el partido mayoritario del Ejecutivo, CPM, Melilla inicia «ese camino hacia una democracia plena», pues la estatua «lo único que hacía era mantener a la ciudad anquilosada en el pasado».

Tras la infame decisión, mi mente viaja a 1921, poco después de la aniquilación del ejército español en Annual, perdidas las posiciones que defendían nuestras plazas en África, con el traidor Abdelkrim poniendo cerco a la ciudad de Melilla, rebosante de niños, mujeres, ancianos y heridos de guerra. No había hombres para defenderla. Al fin, en la amanecida del 24 de julio llegan dos banderas legionarias al puerto de Melilla. Millán Astray está al frente. Saluda de este modo al pueblo aterrorizado: «¡Melillenses!: Os saludamos, es La Legión que viene a salvaros, no temáis, nuestras vidas os lo garantizan..!».

Desembarcan los legionarios desfilando con paso alegre, firme y rápido, entonando «La Madelón» y «Los Voluntarios» al son de cornetas y tambores, haciendo demostraciones de armas, arrancando de la población vivas y aplausos. Entre ellos ya despuntaba la figura de un joven comandante de origen ferrolano llamado Francisco Franco. Entre las que vitoreaban a los salvadores legionarios estaba mi abuela Francisca. Acababa de perder a sus dos hermanos en Annual, cuyos restos descansan hoy en el panteón de los héroes del cementerio melillense, el espacio geográfico español con más valientes por metro cuadrado. Aquellos legionarios la salvaron de una muerte segura y sabe Dios de cuántas afrentas más.

En recuerdo de aquella jornada, Melilla dedicó una estatua al comandante Franco, que aún hoy se conserva en la entrada del puerto, junto a las murallas de la imponente Acrópolis. Los diputados locales del PSOE, de Ciudadanos y del partido bereber de Mustafá Abercham, tanto monta, llevan años obstinados en que la estatua desaparezca. Parece que esta vez sí lo han conseguido. 

miércoles, 24 de febrero de 2021

La temporada sin bola de cristal / por José Luis Barrachina Susarte

No hace falta mirar al fondo de una bola de cristal para adivinar que sean cuales sean las opciones, ni siquiera la mejor de ella podrá dar ni el menor rasgo de normalidad a los festejos que pudieran celebrarse, y tendrá verdadero mérito el sólo hecho de que las Ventas y la Maestranza lograsen abrir sus puertas una sola tarde por bandera, pero sería imperdonable de nuevo que pasase otro año sin al menos esa tarde que ambas plazas le deben a la Tauromaquia...

USARTE EN ESTADO PURO: La temporada sin bola de cristal

Toros de Lidia / 23 febrero, 2021
La presente temporada ya está echada, y sin haberlo preparado me ha salido este terrible pareado. Terrible porque no hace falta ser un adivino para comprobar que los pasos que se están empezando a recorrer ya son los de una temporada que está muerta antes de comenzar.

Desde Madrid vamos recibiendo las milongas que nos cuentan desde Las Ventas, milongas cuando no bravuconadas que únicamente pretenden postularse para allanar el camino del desierto que se avecina. No se comprende muy bien si es aquello de perro ladrador poco mordedor, o si sencillamente se están limitando a proferir ese odioso discurso políticamente correcto que no sirve más que para contentar a los tontos. Bravuconadas y milongas con el refrendo silencioso de don Tancredo, ocupado en sabe Dios que asuntos pero que no está obrando en los taurinos. Digo yo que su sueldo debería ser prescindible por ahora.

Nos vamos a Sevilla animados por esos avances de carteles -sin entrar en el fondo de estos -que se anuncian para abril, a unos 50 días vista sin que haya el menor atisbo de oficialidad por parte de quienes tienen la responsabilidad de que aquello que se va avanzando por Radio Macuto pueda salir adelante y por derecho.

No hace falta mirar al fondo de una bola de cristal para adivinar que sean cuales sean las opciones, ni siquiera la mejor de ella podrá dar ni el menor rasgo de normalidad a los festejos que pudieran celebrarse, y tendrá verdadero mérito el sólo hecho de que las Ventas y la Maestranza lograsen abrir sus puertas una sola tarde por bandera, pero sería imperdonable de nuevo que pasase otro año sin al menos esa tarde que ambas plazas le deben a la Tauromaquia, aunque sea como acto de desagravio, por mucha pandemia que haya y por mucha afrenta política que surja. De modo que todos debemos conjurarnos para ello, una tarde en cada una, con el aforo máximo que se autorice y arrimando todos el hombro para convertir ese proyecto, no solo en viable sino también en ejemplo claro de lo que son los toros para España. Si hace falta un voluntario para la tarea que sea, aquí me tienen, y como yo habrá unas cuantas legiones.

Por lo demás, ya tenemos la amenaza de una nueva gira de reconstrucción como premio de consolación y consenso para la mansedumbre, el aviso del alto jerarca de Castilla la Mancha para permitir aforos de 500, aforos de 500 en las plazas de su Reino de Taifas y libre capacidad en los trenes que lleven a los aficionados hasta los cosos, también los anuncios de los organizadores de las primeras ferias, bien suspendiéndolas o bien juramentándose para celebrarlas en verano, más o menos cuando estemos en la cresta de la cuarta ola, porque no hace falta una bola de cristal para verlo.

Ahora va remitiendo la tercera, y estaremos en una zona valle durante unas cuantas semanas. Hasta puede que nos den rienda suelta para Semana Santa, tras la cual volveremos a ser malos incrementando los contagios, fruto de lo cual volverán las amenazas confinatorias con las que llegará el estío. Así que otro empujoncito y temporada 2021 que terminará prácticamente inédita.

Hago esta apuesta queriendo perderla, deseoso de comprar mi abono para Madrid, para Sevilla y también para las corridas sueltas que me interesen o, aunque no me interesen sean capaces de despertar ese gusanillo que quiere tirar la mascarilla a la basura de una vez por todas. Me la juego aventurándome con todo esto, con unas ganas tremendas de que al término de estos plazos me sienta ridículo por haber escrito estas líneas de hoy, porque mi mayor deseo en este momento es el deseo de estar equivocado.

Pablo Hasél son ellos / por Sertorio

 Arde Barcelona. Y no es en la Semana Trágica de 1909

 Como en 1936, el Gobierno ha dado carta blanca a las hordas, que no se limitarán sólo a esto. No serán los miembros del Gabinete los que nos defiendan contra sus propios vástagos malcriados. A ver si nos enteramos ya: Pablo Hasél son ellos; su sistema educativo los produce a miles cada año.

Pablo Hasél son ellos
--España, puesta patas arriba por un asno que llama música al ruido que producen sus rebuznos.

Sertorio
El Manifiesto / 23.02.2021
Escribo mientras arde Barcelona y la acémila lombrosiana[1] que responde al pseudónimo de Pablo Hasél (esta bestia tiene faltas de ortografía hasta en el apellido) amenaza con que sus seguidores maten a ciudadanos inocentes si no lo sueltan. Ni más ni menos, así está España, puesta patas arriba por un asno que llama música al ruido que producen sus rebuznos. Ahora bien, lo que distingue estos disturbios de los habituales en cualquier otro país que no esté tan profundamente degradado como España, es que los gamberros cuentan con el apoyo del Gobierno, dispuesto a dejar que sus cachorros incendien y saqueen las ciudades y desfoguen su ira de niñatos comunistas contra la policía, que son los únicos trabajadores oprimidos en todo este aquelarre de la izquierda extremada. Es la nueva lucha de clases: señoritos rojos que arremeten contra los inermes jornaleros de las fuerzas del orden, a los que el Gobierno ha dado la orden de dejarse apalear, apedrear y afrentar por esta chusma bastarda de lumpen y pijos que representa todos los “valores” que el Régimen del 78 ha inculcado en la juventud durante cuarenta años: ¡Socialdemocracia, he ahí tus frutos!

¿Y por qué este campo de Agramante? Para demostrar al país que ellos, la izquierda, controlan las calles y pueden hacer lo que quieran porque la justicia y las autoridades van a mirar para otro lado. Como Black Lives Matter y las demás fuerzas del terrorismo urbano antifascista, los vándalos que piden la libertad de Hasél.

No son fuerzas antisistema, sino la vanguardia del mismo su fracción más radical. Por eso la absoluta permisividad del Gobierno, que sabe que estos señoritos calaveras son los suyos, su gente. 

No son rebeldes, son conformistas, biempensantes que defienden de manera exagerada los mismos principios que Sánchez, Calvo e Iceta. No creo tampoco que haga falta indicar que son los tonton macoutes de la pareja Iglesias-Montero y que su función consiste en demostrar a una aterrorizada clase media que la calle es suya. Ya lo hicieron con las agresiones a Vox durante la campaña electoral catalana. Está muy claro cuál es el mensaje para cualquier buen entendedor.

Por otro lado, los petimetres bolcheviques que hoy se divierten apedreando a los servidores públicos serán nuestros dirigentes de mañana. De entre ellos saldrán los ministros y caciques de los diversos organismos y chiringuitos que el régimen regala a esta gente. ¿De dónde vienen Errejón, Iglesias y Otegui? ¿Cómo no van a ver con simpatía a sus hijos espirituales? Quien sea detenido en estas algaradas podrá exhibir su breve periodo de calabozo como el mejor aval para un cargo público, mucho más decisivo que un máster, una carrera o un doctorado. Dentro de veinte años, estos niñatos pisarán las moquetas de los ministerios y Pablo Hasél será su Sabina, su Serrat, su Víctor Manuel. Veremos, quizá, a Irene Montero condecorándolo con alguna gran cruz o haciéndole académico de Bellas Artes o de la Lengua. 

No podían faltar tampoco los almodóvares, los detríticos intelectuales del Régimen, en defensa de su milicianada. Consideran que atenta contra la libertad de expresión el condenar a este zoquete narcisista por sus llamadas al asesinato, al coche bomba y a la violencia política. Exaltar a ETA, GRAPO y Terra Lliure no es “odio”. Supongo que Pablo Iglesias y su ayuda de cámara, un tal Echenique, también estarán de acuerdo con la comparsa de arlequines y polichinelas del cine “español”, ya que las leyes sobre este tema que promueven obedecen a ese espíritu. Sin embargo, estos defensores del terrorismo de izquierdas son los que pretenden encarcelar y matar civilmente (para hacerlo de hecho ya tienen a los antifas) a todos los que dudan del cambio climático, a los que se mofan de la histeria de género o a los que creen que Franco tuvo algún aspecto positivo. Esto, por lo visto, sí es “odio”, muy distinto del amor al prójimo que predica el jumento estabulado por sentencia firme en una prisión estatal.

Ya es hora de acabar con esta gentuza antes de que nos incendien todo el país. Como en 1936, el Gobierno ha dado carta blanca a las hordas, que no se limitarán sólo a esto. No serán los miembros del Gabinete los que nos defiendan contra sus propios vástagos malcriados. A ver si nos enteramos ya: Pablo Hasél son ellos; su sistema educativo los produce a miles cada año.

Arlés: Asociación de Amigos del Museo Taurino

 Pierre Ambrogiani (1907-1985): los toreros. De origen corso, vivió en Fontvieille durante varios años, la cercana Arles le ofreció los colores y movimientos de Corrida. 


El rapero desalmado / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Foto: Christoph Pleininger, Wikipedia

"Si todas las corridas acabaran como la de Víctor Barrio, más de uno íbamos a verlas… Ha muerto un torero. Un torturador menos, hoy el planeta está un poco más limpio de tanta mierda".

El rapero desalmado

Jorge Arturo Díaz Reyes
Crónica Toro / Cali febrero 22 de 2021
Cuando Víctor Barrio murió en el ruedo de Teruel por la cornada de Lorenzo, tercero aquel 9 de julio de 2016, la noticia, las fotos y el video corrieron por las redes provocando consternación, pesar, luto, pero también salpicaduras de inhumanidad, de bestialidad. Entre muchas dos, las del profesor valenciano Vicente Belenguer:

"Muere un tal Víctor Barrio de profesión asesino de toros en Teruel…, yo que soy un ciudadano muy 'educado' hasta el punto de ser maestro, me alegro mucho de su muerte, lo único que lamento es que de la misma cornada no hayan muerto los hijos de puta que lo engendraron y toda su parentela, esto que digo lo ratifico en cualquier lugar o juicio. Hoy es un día alegre para la Humanidad. Bailaremos sobre tu tumba…”

Y el cantautor catalán Pablo Hasel:

"Si todas las corridas acabaran como la de Víctor Barrio, más de uno íbamos a verlas… Ha muerto un torero. Un torturador menos, hoy el planeta está un poco más limpio de tanta mierda".

El educador fue procesado por el delito de oido y absuelto con el argumento de que "el Código Penal no incluye al mundo de la tauromaquia como colectivo vulnerable". Pero el rapero, al que no se juzgó entonces, fue condenado ahora, en enero pasado, a nueve meses de prisión, por otras expresiones no menos crueles contra blancos diferentes.

Sus rimas de tiros en la nuca, bombas, kilos de amonal, navajazos, piolets en la cabeza, muertes, amenazas, putería, siglas y nombres propios fueron consideradas “enaltecimiento del terrorismo” e “injurias a la corona”. Refugiado en la rectoría de la Universidad de Lleida, su captura ha desatado hasta hoy una semana de solidarias y violentas protestas.

Casi al tiempo, en Washington, el Congreso de la nación, asaltado cuando se disponía a refrendar el resultado electoral, por una turba iracunda tras el resentido discurso del presidente derrotado, le abría juicio a este, rechazando su incitación al terror con mayoría de votos. Amplia, mas no suficiente para la condena (dos tercios). De su parte, Facebook y Twitter, ya se habían anticipado a cancelarle preventivamente sus cuentas.

Debate universal. Desde distintas militancias ideológicas y partidarias, la democracia, la legalidad, la libertad han sido invocadas con sesgos evidentes. Pero sobre tan altos conceptos, y linduras retóricas pesa una constante humana. Siempre, desde cualquier bando y bajo cualquier pretexto, hasta el de la causa más justa, lo desalmado puede aflorar, justificarse y convocar complicidad. La historia lo confirma.