la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

domingo, 1 de marzo de 2026

Una Champions peligrosamente preparada para el Barcelona / por William Pogue


'..Veo al Barcelona en semis sin oposición. Y lo veo porque así lo ha querido Ceferin y probablemente porque así se lo ha ordenado Infantino, después de susurrarle al oído al propio Joan su decisión de descender al Barça a 1a REF el próximo verano. Será en medio del mundial, pero antes le habrá dado la oportunidad de enjugarse las lágrimas con un título continental..'

Una Champions peligrosamente preparada para el Barcelona

William Pogue
Veo la Champions peligrosamente preparada para el Barcelona. Qué frase nos dejó el incalificable Simeone. En los últimos años los sorteos han sido bastante benignos para ese club del que usted me habla. No les recuerdo ninguna escalada como las que nos han tocado a nosotros, especialmente en las dos últimas ocasiones que hemos tocado pelo, levantado metal o como se diga.


La reciente amistad del corrupto ex presidente y candidato Laporta con la aristocracia del fútbol tiene muchas lecturas. Recuerden: se baja un martes de la Superliga, escenificando amor eterno a Ceferin, unas semanas después de haber recibido el abrazo de Al-Khelaifi en la convención de la ECA. Fue mala suerte que dos días después de su renuncia a la Superliga la UEFA emitiera el comunicado en el que otorgaba al Real Madrid estatus de interlocutor único, "para acordar el futuro del fútbol". El estoque fatal le entró por la cruz, le atravesó los pulmones y ensartó la aceituna que aún tenía bailando en el estómago, con el penúltimo martini.

LAPORTA SE MANEJA BIEN EN EL LLORIQUEO. PROBABLEMENTE A ESTAS ALTURAS YA SABE QUE VA A SER DESCENDIDO POR LA FIFA EN AGOSTO

Y eso trae consecuencias, claro. El berrinche le pilló abandonando el cargo para volver a presentarse a lo que, hoy por hoy es su modo de vida, presuntas estafas aparte: presidir el Barcelona, el club de fútbol más corrupto del planeta. Tal para cual.

Laporta se maneja bien en el lloriqueo. Probablemente a estas alturas ya sabe que va a ser descendido por la FIFA en agosto y se ha ido engorilando en la campaña, haciendo gala de los juegos florales que su parroquia adora: que si los penaltis del Real Madrid, que si los 70 años de dominio del arbitraje, ya saben, los intragables argumentos habituales, llantos de plañidera.


Para sus seguidores Negreira es un bulo. Es difícil saber si lo creen de verdad. Algunos usuarios de X parecen creerlo, pero son indistinguibles de los influencers pagados por el Barcelona, que reparte muy bien su presupuesto (o el del superagente Mendes) entre influencers manipuladores del mercado de fichajes, periodistas de bufanda y sujetos anónimos. Algunos de estos últimos contribuyen con pseudorazonamientos delirantes en su antimadridismo. Otros son simples amebas disfuncionales, dotadas del superpoder de escribir 280 caracteres en ausencia total de neuronas. Este es el ejército mediático de Laporta, una suerte de deshechos de tienta que ejercen un apostolado circense. Dan más pena que asco.

Nadie duda ya que los sorteos de Champions están amañados. Lo de las bolas calientes se ha convertido en una chanza que se permite el mismísimo Álvaro Arbeloa en rueda de prensa, conocedor de los intereses del negocio. Cómo iban a privar al mundo de un duelo del espartano madridista con el inventor del fútbol. Cómo no iban a llenar de campeones de Champions el cuadro del Real Madrid para que se machaquen entre ellos hasta que uno llegue exhausto a la final. 

Cómo no sucumbir a la tentación de propiciar una revancha de la Copa del Rey entre Atlético y Barcelona en cuartos, con el Bodo Glimt y un arbitraje Aytekinesco esperando en semis... Qué cosas tienen los malpensados madridistas...


Veo al Barcelona en semis sin oposición. Y lo veo porque así lo ha querido Ceferin y probablemente porque así se lo ha ordenado Infantino, después de susurrarle al oído al propio Joan su decisión de descender al Barça a 1a REF el próximo verano. Será en medio del mundial, pero antes le habrá dado la oportunidad de enjugarse las lágrimas con un título continental. Laporta fingirá tristeza, ya coronado y clamará justicia desde su trono, entre visitas al juzgado, payasadas varias y martinis con aceituna, sabiendo aliviado que pasará a la historia por algo más que la corrupción. Su mandato será el último de una serie inconcebible de presidentes del Barça, y le catapultará al sablazo que le va a proporcionar un desahogado y dorado retiro.

México.- Entre la vitalidad de la fiesta brava en los alrededores y la desolación en la ciudad


'..que tanto Cinco Villas como San Pedro Xalostoc registraron sendos entradones el 22 de febrero, mientras que en la capital solo van quedando los recuerdos..'

Entre la vitalidad de la fiesta brava en los alrededores y la desolación en la ciudad

Por Jorge Eduardo - México
Puesto que tanto Cinco Villas como San Pedro Xalostoc registraron sendos entradones el 22 de febrero, mientras que en la capital solo van quedando los recuerdos.

Y, a grandes rasgos, así hemos visto pasar febrero. Otrora mes de las grandes citas en la plaza más grande del mundo. El cinco de febrero, el octogésimo aniversario de la Monumental, los festejos oficiales fueron escuetos: una convocatoria precipitada para un evento a puerta cerrada vía redes sociales. Dada la escasa referencia a la tauromaquia, no quedó claro si su público objetivo fue la afición a los toros, o bien, a quiénes consideran los inquilinos del coso de Insurgentes como el público cautivo que podría responder a tal llamado. Vaya usted a saber, cosas del marketing.

Sin embargo, la plaza no se quedó sin su apapacho, pues los aficionados cabales nos citamos a las tres de la tarde afuera del coso. El agitador de esta celebración fue Jorge Arriaga el “Andariego”, gran aficionado no exento de polémica, quien puso lo que hacía para que los aficionados no pasáramos de noche en esta fecha tan señalada. Fue tal su tesón que, al final, pudimos entrar al coso, cosa que parecía, cuantimenos, poco probable. Ahí la Banda de Música nos deleitó con sus pasodobles y quienes quisieron echaron capa. Enhorabuena Plaza México, enhorabuena, afición mexicana.

Ante esta muestra de lo que puede lograr la voluntad en términos de agitación cultural, se hacen más y más grandes las figuras de José del Rivero, Alfonso Gaona, Ramón López, Diego Prieto y todos aquellos a los que les debemos que se consolidara la tradición taurina en nuestro país. Hoy hay más recursos, pero no hay la estatura empresarial ni taurina para alcanzarlos.

En fin, que hubo de esperar hasta el 22 de febrero para que hubiera toros cerca. No fue un día fácil. Como es sabido, la caída de un capo obligó a la cancelación de los festejos de Guadalajara y León. Nadie podrá decir que es una mala noticia, pero quienes en su momento estuvimos en contra de la militarización del país, vemos de vuelta la fórmula de capturar líderes mientras las estructuras criminales mantienen su poder fáctico y práctico, que tampoco se mermó en el sexenio anterior y que hoy se traduce en espeluznantes despliegues armados. Habrá que tener cuidado.


Total, que Cinco Villas volvió a recibir un festejo formal. Si bien no pudimos asistir, sí que podemos dar cuenta de los buenos comentarios sobre el encierro de Las Huertas y los triunfos de Diego Silveti y Marco Pérez. Bruno Aloi gustó mucho a la concurrencia. A juzgar por las fotos, el coso de Cuautlalpan registró un llenazo.

A donde sí asistimos fue a San Pedro Xalostoc. Los pueblos de Ecatepec son los ejemplos más cercanos a la capital del país del arraigo de la fiesta brava en la población asociado con las fiestas patronales. Si bien la afición a la tauromaquia por sí misma es fuerte, su papel ritual dentro de la festividad, en este caso de la Cátedra de San Pedro, es lo que la hace imprescindible.

Así pues, la plaza portátil La Giralda, montada como es costumbre en unas instalaciones deportivas, registró casi un lleno en una tarde gélida y nublada, con un viento que no molestó a la corrida pero que dificultó estar en los tendidos. Orgulloso, el pueblo de Xalostoc acudió a su fiesta.

Ante tal marco, se lidió un encierro de Torreón de Cañas disparejo de presentación, entre los que desentonó el muy anovillado cierraplaza. En cuanto al juego, estos fueron todos abantos, sueltos, correlones y andarines, mientras que más de uno terminó rajándose. No obstante el ganadero se dio una vuelta al ruedo a la muerte del quinto de la función.

José Mauricio tuvo una tarde desangelada, en la que de no ser por sus chispazos de buen toreo hubiera pasado inadvertido. Con el abreplaza comenzó su faena de muleta doblándose, tratando de fijar a la suelta res. Esta repetía sin transmisión y Mauricio cumplió sin más para escuchar una ovación. No mejoraron las perspectivas con el cuarto de la tarde, con el que no pudo bajar la mano ni gustarse.

Angelino de Arriaga encuentra toro en todas partes. Tiene un sitio y un oficio consumados, y así lo demostró haciéndose de la embestida del sueltísimo segundo de la tarde, que se escupió ostensiblemente del caballo y se mantuvo en esa línea durante toda su lidia. Aunque había poco más que hacer que aprovechar el viaje del toro, el tlaxcalteca extrajo algún buen trazo. Con las banderillas entretuvo al personal. Pinchó y perdió algún trofeo.

Al quinto de la tarde sí que lo metió en la muleta y le cuajó las dos mejores tandas de la tarde, una por el pitón izquierdo y otra por el derecho. Lo malo fue que, ya sabiéndose por encima del toro, volvió a echar mano de aprovechar el viaje, lo que fue en desmedro de la que pudo ser una faena maciza. Luego de pinchazo y estocada se pidió el mismo la segunda oreja y el juez aflojó rapidito y de buen modo.

Francisco Martínez en buen derechazo

Completó la terna Francisco Martínez, a quien le tocó en suerte el mejor toro del encierro, el serio tercero a pesar de lo corto de su caja. El guanajuatense revivió los muy poco vistos faroles invertidos, puso banderillas y más tarde inició su trasteo de rodillas. Entonado, aprovechando las virtudes del toro, engarzó una faena emotiva que llegó al gusto de los diletantes. Algunos remates por bajo fueron verdaderas pinturas. Tuvo suerte con los aceros y recibió dos orejas con muy poca petición de la segunda.

Con el sexto, el más chico y manso de la tarde, debió correr un auténtico maratón detrás del acobardado animalejo, al que debió tratar de meterle la espada cinco o seis minutos antes. Nadie se hubiera quejado de un bajonazo, sinceramente.

Así, pues, la cultura taurina resiste. En las afueras de la ciudad se respira vitalidad, aunque sea ocasional y en contextos más complicados que la mera oferta y demanda de festejos taurinos. Mientras tanto, quienes regentean la Plaza México la explotan, pero ni la ven ni la oyen…

…Y mucho menos la escuchan…

sábado, 28 de febrero de 2026

Cardenal Cobo: propaganda y deslealtad institucional / por Carlos H. Bravo

'..más allá de alineamientos mediáticos o narrativas interesadas, lo que se espera es claridad, coherencia y lealtad institucional en la gestión de un asunto que afecta directamente a la naturaleza misma de un templo consagrado y a la conciencia de quienes lo consideran casa de Dios..'


Cardenal Cobo: propaganda y deslealtad institucional

Por: Carlos H. Bravo
En el debate público en torno al Valle de Cuelgamuros y a la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, la dimensión mediática ha sido tan relevante como la eclesial y la política. No solo por lo que se ha dicho, sino por quién lo ha dicho y ante qué interlocutores. La reciente cobertura mediática de eldiario.es, con Jesús Bastante como principal narrador del posicionamiento del cardenal Cobo, ha consolidado una línea editorial claramente favorable a su actuación en este asunto.

No se trata únicamente de una crónica puntual. La reiteración de ese enfoque, unida a la ausencia sistemática de contraste con otras sensibilidades eclesiales o con la propia comunidad benedictina, ha generado la impresión de que determinadas declaraciones del cardenal encuentran en ese medio un espacio privilegiado de difusión y legitimación.

A ello se suma que el propio cardenal Cobo ha descalificado públicamente como “pseudomedios” a determinados portales informativos que han cuestionado su actuación en este asunto. Esa calificación no es irrelevante en el contexto descrito. Porque el núcleo de la controversia no es menor: la firma de un documento en el que se afirmaba que, en la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, únicamente el altar y los bancos adyacentes constituían lugares de culto, mientras que la cúpula, la nave, el atrio y el vestíbulo no lo serían, quedando estos últimos abiertos a intervenciones promovidas por el Gobierno en el marco de su proceso de resignificación política e ideológica. La cuestión, por tanto, no se limita a un debate mediático, sino a la delimitación misma de qué espacios de un templo consagrado conservan su carácter propio y cuáles pueden ser objeto de reinterpretación externa.

En este contexto, resulta significativo que la comparecencia “off the record” convocada por el cardenal Cobo se dirigiera únicamente a un grupo seleccionado de periodistas, quedando fuera algunos de los medios de información religiosa con mayor audiencia en España. 
La combinación de descalificaciones públicas hacia ciertos portales y la selección restrictiva de interlocutores configura un modelo comunicativo que, lejos de disipar dudas, contribuye a concentrar el relato en espacios mediáticos afines. No se trata de cuestionar la libertad del arzobispo para elegir sus canales de comunicación, sino de advertir que, en un asunto de esta magnitud eclesial y social, la transparencia y la amplitud en la interlocución refuerzan la credibilidad institucional, mientras que la segmentación informativa tiende a aumentar la percepción de opacidad.

En esa misma línea, resulta especialmente preocupante que en determinados enfoques periodísticos se haya insinuado que la responsabilidad última del documento controvertido recaería sobre el cardenal Pietro Parolin, como si la iniciativa o el aval decisorio hubieran procedido de la Secretaría de Estado. Sin embargo, el hecho objetivo permanece inalterable: el documento fue suscrito por el propio cardenal Cobo. La eventual existencia de conversaciones posteriores no modifica la autoría ni la responsabilidad derivada de una firma formal. Desplazar la carga hacia Roma, sugiriendo que el impulso real no residió en quien estampó su rúbrica, no solo introduce confusión en la opinión pública, sino que proyecta una imagen que puede interpretarse como una forma de deslealtad institucional. En asuntos de esta gravedad, la claridad en la asunción de responsabilidades no es una cuestión retórica, sino una exigencia básica de coherencia eclesial.

A esta dinámica se ha sumado recientemente un artículo publicado en El País, otro de los medios convocados a la comparecencia “off the record”, en el que se calificaba de “ultracatólicos” e “integristas” a quienes han expresado alarma y sorpresa ante el contenido del documento firmado por el cardenal Cobo a petición del Gobierno. El uso de etiquetas ideológicas para descalificar una preocupación que se centra en la naturaleza litúrgica y jurídica de un templo consagrado no contribuye a elevar el debate, sino a polarizarlo. Reducir a categorías sociológicas lo que, en su núcleo, es una cuestión de coherencia eclesial y de respeto a la identidad sacramental del templo, desplaza el foco del problema y dificulta una discusión serena.

En este escenario, lo que está en juego no es una disputa mediática ni un pulso entre sensibilidades eclesiales, sino la credibilidad institucional de quienes ejercen responsabilidad pastoral y la confianza de los fieles en la transparencia de sus pastores. Cuando un documento firmado tiene consecuencias públicas y eclesiales de tal alcance, la asunción clara de responsabilidades no es opcional, sino exigible. La Iglesia puede soportar la crítica externa; lo que erosiona su autoridad moral es la ambigüedad interna. Por eso, más allá de alineamientos mediáticos o narrativas interesadas, lo que se espera es claridad, coherencia y lealtad institucional en la gestión de un asunto que afecta directamente a la naturaleza misma de un templo consagrado y a la conciencia de quienes lo consideran casa de Dios.

Espartaco y Fernando Fernández Román: un “mano a mano” brillante en La Empalizada de Montemayor de Pililla

Torero y periodista departieron duran casi dos horas ante un público expectante que llenó la sala La Panera de Montemayor de Pililla.

Diego Olmedo
Ayer viernes se cerraron los XVII Ciclos de Coloquios de la asociación cultural taurina La Empalizada en Montemayor de Pililla, donde se dieron cita más de 200 personas para escuchar, con ese silencio sepulcral que sucede en La Maestranza sevillana, a una de las máximas figuras del toreo que ha dado nuestro país, Juan Antonio Ruiz “Espartaco”.

Junto a él, como no podía ser de otra manera, estuvo en un mano a mano sensacional el periodista Fernando Fernández Román, socio de honor de esta asociación y que por cuarta vez acude estos ciclos.

La expectación era máxima en un pueblo que no llega a los 900 habitantes, pues no se recibe todos los días a figuras que han marcado tanto en el mundo de la tauromaquia.

Tras el aperitivo en el Bar La Torre, comenzó la charla con un previo para concederle al diestro de Espartinas el máximo galardón de esta entidad: socio de honor tras exhibir un vídeo, donde se mostró su trayectoria y su calidad humana.  Ambos protagonistas recibieron un detalle en forma de fotografía por parte del vecino y socio Tomás Pedraza.

Además, Espartaco recibió un detalle de manos del artista cuellarano Alfonso Rey que, un evento más, volvió a colgar sus obras taurinas en la sala, además de adornar el restaurante La Martina.

Cuando los ponentes cogieron los micrófonos comenzaron casi dos horas de pura magia, escuchando a dos amigos emocionados por el reencuentro para hablar de lo que nos une a todos, el toro.

Juan Antonio confesó que él comenzó a ser torero para satisfacer los deseos de su padre, Antonio Ruiz, que también lo fue. Fernando le habló del toro “Facultades” que lidió en La Maestranza de Sevilla en el año 1985 y que fue el impulso que necesitaba en su carrera, a lo que el torero relató que justo en ese momento estaba pensando en retirarse del toreo porque las cosas no le estaban saliendo bien, menos mal que apareció ese toro que le hizo salir por la puerta del príncipe y despegar su carrera como torero.

Uno de los temas que se trataron fue la presión que existe en La Maestranza, puesto que es cierto que es una de las plazas que más silencio guarda cuando se está lidiando el toro, el respeto que existe en dicha plaza es de admirar, pero sí matizaba Espartaco que, aunque hubiese silencio, es un aficionado duro y crítico.

Fernando preguntó al matador su opinión sobre la sugerencia por parte de ministros del Gobierno de prohibir a los menores de 16 años acudir a las plazas de toros, a lo que el torero dio una clase magistral a los asistentes de cómo defender la tauromaquia, sobre todo, a los chavales que ahora están en esas edades y que acuden, por suerte, masivamente a la plaza: 

“el toreo no es muerte, como dicen los contrarios, es vida, el toro acude a la plaza no para morir, sino para defenderse él y a toda su familia, sus padres, hermanos, abuelos… que siguen pastando en el campo gracias a que ese toro se lidia en una plaza”.

Por cierto, la sala estuvo repleta de gente joven, otra apuesta de la entidad.

A preguntas del público intervino el empresario Carlos Zúñiga, que contó alguna anécdota con el torero antes de agradecer a los ponentes por el buen rato que hicieron pasar a los asistentes, entre los que se encontraba Asun Caminero, médica taurina, el ganadero Pepe Mayoral, componentes del Foro Taurino Tordesillano y numerosos aficionados que se desplazaron desde la capital y otras localidades colindantes.

También saludamos a la gráfica taurina Natalia Calvo, acompañada de su flamante compañero, Juanan Del Pozo, cuya boda se llevó a cabo recientemente en la ganadería de Eladio Vegas.

No podía faltar el vino español posterior a la charla a manos del Restaurante La Martina, así como la entrega de obsequios a los ponentes gracias a los patrocinadores de estas charlas como son Panadería Serna, Cerveza Milana y vino Yllera.

Es de valorar el trato cercano que tuvo el torero, pues no fueron pocos los aficionados que se hicieron fotografías con él, después de venir desinteresadamente desde Sevilla con su pareja.

Se nota la humildad y generosidad de una figura del toreo que ha dejado huella en los corazones de un pueblo como es Montemayor, y una asociación que hace lo posible para llevar con orgullo su nombre por todos los rincones de España.







Medallas de Oro. Manuel Benítez 'El Cordobés' y el Imibic, reciben el mayor distintivo del Real Círculo de la Amistad de Córdoba

El Real Círculo de la Amistad entrega sus medallas e insignias de oro en el Día del Socio / Víctor Castro

Medallas de Oro: Manuel Benítez 'El Cordobés' y el Imibic, reciben el mayor distintivo del Real Círculo de la Amistad de Córdoba

Ochos socios fueron reconocidos con las insignias doradas de la entidad.

El Real Círculo de la Amistad de Córdoba ha celebrado este viernes 27 de febrero, en el histórico Salón Liceo, uno de los actos más destacados de su calendario anual: la conmemoración del Día del Socio.

Durante este evento, se impusieron las tradicionales insignias de oro a ocho socios: Pedro López Castillejo, Juan Miguel Moreno Calderón, María de los Ángeles García Ortiz, María Victoria García de la Cruz Pineda de las Infantas, Francisco Porras Espinosa de los Monteros, María del Mar Prats Yusta, Francisco Summers Gil y Manuel Vázquez Silva, en reconocimiento a su prolongada dedicación y su contribución a la vida cultural y social del Círculo.

El director Científico del Imibic, Pablo Pérez Martínez, recoge la medalla de oro del Círculo de la Amistad / Víctor Castro

Medallas de oro, por sexta vez

Asimismo, por sexta vez en la historia de la institución, se otorgaron las medallas de oro del Real Círculo de la Amistad, la máxima distinción que concede la entidad a personas e instituciones cuya trayectoria representa un ejemplo de excelencia y servicio a la sociedad.

Una de ellas fue entregada al quinto califa del toreo, Manuel Benítez El Cordobés, en reconocimiento a su labor de proyección del nombre de Córdoba en las principales plazas nacionales e internacionales. La otra fue para el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic), por el trabajo invaluable de sus profesionales y su contribución al avance del conocimiento médico y la mejora de la salud.

¿Por qué no está invitado Roca Rey, protagonista de 'Tardes de soledad', a la gala de los Goya?

Albert Serra y Andrés Roca Rey, en el hotel Ritz antes de un rodaje. (Guillermo Navarro)

La Academia de Cine ha desperdiciado una oportunidad de oro y se ha olvidado del 'actor' principal de la cinta de Albert Serra, pura obra de arte con dos nominaciones

¿Por qué no está invitado Roca Rey, protagonista de 'Tardes de soledad', a la gala de los Goya?

Es Andrés Roca Rey, figura mundial del toreo, el protagonista indiscutible de 'Tardes de soledad', la grandiosa película con la que Albert Serra está nominado a los Goya por partida doble: mejor dirección –el único que lo logra con un documental– y mejor película documental. Pero la Academia de Cine, que ha tenido una oportunidad de oro para quitarse de una vez por todas ese sambenito de progresismo selectivo y corrección política a la carta, ha preferido pasar de largo. Se ha olvidado –o ha decidido olvidar– invitar al torero peruano, el «actor» sin guion, el 'personaje' principal de la obra de arte que ha rodado el cineasta de Banyoles. Según fuentes de la casa del cine español, no es costumbre invitar a los 'protas' que no tienen nominación y las entradas son a cuentagotas para los propios nominados (en el caso de Serra irá acompañado de los tres productores).

El director catalán se ha arrimado a la tauromaquia «con respeto e inocencia, sin prejuicios ni provocaciones» en un rodaje en el que se acercó como nunca a la parca. Así lo comentaba en la entrevista concedida a ABC: «Nunca había trabajado tan cerca de la muerte, es impresionante». «Muy atrevido en la pantalla», confesaba que había pasado «mucho miedo en la plaza, tenía que taparme los ojos».

Logró Serra lo imposible: poner un micrófono inalámbrico al torero mientras se jugaba la vida delante del toro: «Es una cosa extraña de explicar y sería una larga discusión, pero es un poco como aquello que dicen del toro y crecerse en el castigo, pues el actor o la persona que se sabe filmada se puede crecer en el castigo. A pesar de la presión de sentirse grabado, puede llegar a transformarlo en algo que no habría aparecido ni emergido jamás». Por lo que sea, no está nominada a mejor sonido. Tampoco a fotografía, música o montaje, como lamentaba Oti Rodríguez Marchante la semana pasada.

Contaba también el director de 'Tardes de soledad' –ganadora de la Concha de Oro de San Sebastián– que se identificaba con Roca Rey: «Se refleja la soledad, con Roca Rey tan hermético, como un compromiso muy serio, casi como un compromiso formal. Me identifico mucho con él, es como si no le importase lo que le pase; no es que sea un suicida, sino que siempre que va es para dar lo máximo».

Precisamente el primer Goya de Honor del cine español lo ganó un torero. Se llamaba Pepe Fernández Aguayo (hijo del famoso fotógrafo Baldomero)

Sorprende, por tanto, la no invitación al Cóndor limeño a la gala de los Goya, como si los de luces provocaran urticaria a aquellos que «gobiernan» la alfombra roja. Aunque quizá muchos no sepan que precisamente el primer Goya de Honor del cine español lo ganó un torero. Se llamaba Pepe Fernández Aguayo (hijo del famoso fotógrafo Baldomero), director de fotografía de clásicos como Currito de la Cruz y, sobre todo, apasionado de la Fiesta hasta el punto de vestirse de luces en 1927 en la plaza de Madrid con el apodo de Tabernerito. Así lo recuerda Federico Arnás en su libro '¡Qué sabré yo... de toros!'.

No estará Roca Rey (salvo que un gesto de última hora impere) en la alfombra del cine, pero sí en la pantalla y en las imágenes del documental nominado por partida doble. Una película que, según subraya 'The New Yorker', debería figurar también en los Oscar. Según su crítico de cine, Richard Brody, es una obra «estupenda» que se ha ignorado, que «se ha perdido». Dice que «mirar a Andrés Roca Rey en el 'ring' (en la arena) es como mirar a un bailarín que mira a la muerte en cada paso; es una película con sangre, pero a la vez terriblemente bella».

«Es tanta la verdad delante del toro que no se puede ser torero y actor al mismo tiempo»

Albert Serra
Cineasta

Belleza rebosa 'Tardes de soledad', en la que el cine de Serra, como el toreo, tenía un misterio que decir. «Es verdad eso de que hay un misterio que decir. Me esforcé por desvelarlo y no lo conseguí; entonces, es garantía de que el misterio es verdadero. Estamos hablando de Roca Rey, que ya de por sí es un ser bastante misterioso. De hecho yo lo he grabado mucho y poca gente lo ha estudiado tanto en la plaza. Quizá soy el máximo experto en Roca Rey que puede haber porque nadie ha tenido tanto acceso, pero el misterio continúa allí vivo».

Un misterio es el toreo, un misterio puede ser el cine y un misterio –o tal vez no tanto– la no invitación a Andrés Roca Rey a los Goya en la mismísima Cataluña, la arena prohibicionista de las corridas de toros. Perdonen, pero aquí nada parece casualidad. Qué pena, porque Roca Rey, bajo la mirada del genio Serra y sin dobles en la 'interpretación' («es tanta la verdad delante del toro que no se puede ser torero y actor al mismo tiempo» (Serra dixit), ha demostrado que el toreo y el cine pueden danzar en la misma arena. Pero para eso la Academia, la de las invitaciones a los de la chapa y la banderita, tendría que haber sacudido complejos y lidiar con valentía.

viernes, 27 de febrero de 2026

La estirpe del perjurio / por HUGHES

 

'..Ese impulso golpista desde dentro del Estado permanece. Los que están, por supuesto, necesitan el mito y necesitan la santificación del jefe de su tribu: son la prole de Juan Carlos..'

La estirpe del perjurio

HUGHES
A ver si uno lo entiende. Desclasifica el gobierno unos papelajos sobre el 23-F y el antisanchismo decide tomarlo en serio y dedicarle una semana al asunto. O sea, seguir la agenda de Sánchez, el malvado Sánchez, el enfermo Sánchez (de enfermedad moral somatizada), el autócrata Sánchez…

Y les parece, de inmediato, que con lo ‘revelado’ se demuestra la verdad del hecho histórico. ¡Y un jamón de los que no se comen los menas de Ayuso!

Esto no prueba nada, salvo las ganas que tienen los de la estirpe del Campechano, campechanos a su vez, cortesanos del Bribón y liberalios, que de ese tronco y ejemplo vienen, de arreglar su nombre y con el suyo el de todos.

Bien es verdad que en un país de golfos y etarras enaltecidos, no va a ser este hombre menos, pero deberían empezar por resolver el pequeño asunto de la pasta.

Del 23-F no se aclara nada y es muy revelador que quienes avisan de la complejidad de la historia ya tengan clara la inmaculada concepción de nuestra Transición. Los papelajos demuestran, si acaso, lo difícil que era quedar en tiempos sin teléfono móvil. «A tal hora, tal día, en tal sitio». Y había que ser un tío, un hombre de palabra, para quedar a cualquier cosa. Imaginen para dar un golpe… Imaginen presentarse a esa cita con la sola seguridad de una palabra dada.

Se entienden las dificultades de Tejero (q. e. p. d.) y aun más las palabras de su santa esposa, que tanta gracia han hecho a los tontitos izquierdistas (jaja, es berlanguiano; jaja, es de Torrente) y a lo más invertebrado de la campechanía. En la vida de algunos hombres se escucha de niño «tu hijo es tonto» y de maduro, «tu padre es tonto» y entre medias, si encuentran una mujer que les quiera un poco, «qué tonto eres…».

Esto a los otros les suena a diálogo de La Que Se Avecina porque es difícil imaginar que alguna esposa, madre o hija hable de ellos en los términos que hablaban de Tejero. También hay otra cosa… una risa de desprecio porque, lo sabemos, y lo saben, los golpes ahora, e incluso entonces, ya se daban de otra forma.

En Tejero, en cierto modo, agoniza un juramento y una cultura de honor llega a un callejón sin salida. Las amorosas mujeres lo entienden bien. Su figura se hizo expiatoria mientras se instituía el perjurio, que explicará en lo sucesivo la vida española.

Lo que era el Golpe se intuye, a medida que se va conociendo quién es quién, con sólo ver los que integrarían el gobierno de concentración. Los que estaban y los que no. De otra manera, en la idea de la concentración nacional siguen. Ese impulso golpista desde dentro del Estado permanece. Los que están, por supuesto, necesitan el mito y necesitan la santificación del jefe de su tribu: son la prole de Juan Carlos.

A los que no figuran ni figurarán en la concentración (los no convocados), unos les llamarán ultras, y otros, si hay cariño, si tienen quien les quiera, «jilipuertas»