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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

jueves, 24 de mayo de 2018

16ª de San Isidro en Madrid. Definitiva consagración de Roca Rey en Las Ventas Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante y Roca Rey. / por J.A. del Moral



¡Hoy me rindo del todo ante usía, don Andrés! Que vos sigáis así durante el mucho tiempo que le queda y que uno lo vea. ¡Chapeau!

Definitiva consagración de Roca Rey en Las Ventas
Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante y Roca Rey


J.A. del Moral · 24/05/2018
Vivido lo visto ayer con la lidia y muerte del sexto toro de Victoriano del Río, en cualquier época de esta plaza de Las Ventas, tenida por la más importante y, desde luego, la más trascendental del mundo, Andrés Roca Rey, el peruano-español que ya es tan nuestro como limeño, será aún más grande figura del toreo de lo que ya venía siendo, independientemente del numero de orejas que le dieron, solamente una, señores, solamente una tras enloquecer a toda la plaza con una faena más que épica que convenció a todos los presentes salvo al indeclinable sector que la desdora y la emborrona, como también y esto sí que tiene bemoles, salvo al señor presidente del festejo que obedeció las ruidosas indicaciones de la gentuza que intentó y consiguió impedir  que aquello no fuera premiado con las dos orejas del único animal que medio sirvió de la muy decadente y decaída corrida. Pero dado el ambiente triunfal que dominó el ambiente hasta grados pocas veces visto aquí, no importó nada que Roca Rey no pudiera salir a hombros por la Puerta Grande, últimamente y al parecer cerrada a cal y canto porque a no más 60 personas entre las más de 22.000 que abarrotaban la plaza no les pareció oportuno que lo consiguiera. Sin embargo, el parecer general fue que el aún jovencísimo diestro se había consagrado en Madrid definitivamente. No es de ahora el dislate. Madrid con las grandes figuras casi siempre fue injustísima. Podríamos traer ahora mismo a colación – argumentar, aducir razones y ejemplos, digo yo, de las muchas veces que aquí ha ocurrido lo mismo en todas las épocas.


Paso a relatar lo que yo mismo viví junto al gran Paquirri una tarde que terminó en injusta bronca de los ínclitos del tendido 7. Habíamos llegado al Hotel Goya, donde se vestía siempre el de Barbate, cuando sonó el teléfono que descolgó el propio gran torero. Era Luis Miguel Dominguín, tío político del años más tarde trágicamente desaparecido diestro y por tanto mitificado en la historia del toreo para siempre. Y esta fue la conversación entre ambos: “¡Enhorabuena, Paco ! Enhorabuena por qué, si esos malditos me han puesto a caldo”. “No deberías estar tan enfadado”, enfatizó riéndose Luis Miguel que siguió diciendo “lo mejor que te puede pasar en Madrid es que te abronquen aún habiendo estado bien. Es la señal que distingue aquí a todos los grandes del toreo”. Y Paquirri, repentinamente conformado con el sabio consejo de Luis Miguel, abandonó su agriado gesto y volvió a sonreír tan abiertamente como siempre lo hacía.  De  tal modo sucedió también  ayer o debió suceder con Roca Rey.



Miguel Ángel Perera

Muy poco nos queda por decir del resto del tan inesperadamente fracasado festejo. Las inefables saltilleras en un quite y los arranques de faena absolutamente contundentes de Miguel Ángel Perera en sus dos muy bien iniciadas faenas de muleta que esta vez no estuvo nada fino con las espadas con un toro que se vino muy a menos y con otro que se rajó enseguida; el mojado – otro diluvio repentino ayer – y muy breve aunque tan jugoso como sedoso trasteo de Alejandro Talavante, mas otra muy pronto interrumpida gran faena con el quinto que también se vino a muy menos mucho antes de la cuenta. Con la añadida, frustrada y otra vez mojadísima actuación de Roca Rey frente al también muy pronto arruinado tercero de la tarde. Arruinado aunque también esperanzador en su comienzo.
Alejandro Talavante

Las tormentas no nos han dejado y ya veremos si continúan o terminan de una vez por todas en este atípico final de la primavera.


Madrid. Plaza de Las Ventas. Miércoles, 23 de mayo de 2018. 
Decimosexta de feria. Tarde progresivamente nublada con dos tormentas y aguaceros apenas interrumpidos con breves escampadas y lleno de «No hay billetes».
Seis toros de Victoriano del Río, bien aunque desigualmente presentados y todos muy armados con muy poca casta y fuerza que se apagan demasiado pronto. Por algo más duradero y noble con reparos, destacó por mejor del conjunto sexto.
Miguel Ángel Perera (verde botella y oro): Dos pinchazos, media estocada y descabello, división de opiniones injustísima. Estocada desprendida y dos descabellos, silencio.
Alejandro Talavante (azul pavo y oro): Estocada y siete descabellos, silencio. Media estocada y descabello, silencio.
Andrés Roca Rey (verde inglés y oro): Pinchazo, estocada y dos descabellos, silencio. Gran estocada, oreja.

Destacó en la brega y en banderillas Juan José Trujillo. Y en pares sueltos, Juan José Domínguez, Paco Algaba y Francisco Durán “Viruta”.

¿Por donde empezar? Por el ambientazo de expectación desbordada y desbordante. No era para menos. Tres figuras en el mismo cartel y con una corrida de absoluta garantía sobre el papel, dados sus innumerables triunfos en esta misma plaza y en tantísimas otras. Pero como sucede tantas veces, los toros fallaron en sus tramos finales una vez comportarse con más o menos bravura en varas. Increíble pero cierto. Con el juego de los toros nunca se sabe antes de ser lidiados. Los de ayer tuvieron malange, salvándose de la quema aunque no del todo el sexto y último porque duró más que sus hermanos. Por desigualmente presentados, quizá algunos demasiado ensillados y estrechos de  los cuartos traseros, varios fueron injustamente protestados por los reventadores de siempre cada vez que actúan figuras. Los sietemesinos acudieron a “sus” Ventas dispuestos a reventar el festejo como fuera y como fuese. Y digo yo, ¿por qué no los denuncia nadie? Algo que está a disposición tanto de los profesionales como de los aficionados sensatos. Yo lo quise hacer en serio una vez con uno de los muchos, el último por cierto, que me han insultado toda mi vida y, enterado el sujeto de que la pena que le iban a imponer era tener que acudir cada tarde a la comisaría más cercana y quedar detenido allí mientras durara el festejo aunque, eso sí, podría ver las corridas por televisión,  el individuo se rajó asustado y, a partir de entonces, calló para siempre. De modo que, no me explico que nadie tome parecidas medidas de una vez por todas y hasta tengan que disponer un amplio salón de televisión en el que queden detenidos todos los reventadores habituales. Aunque ya varemos que no caerá esa breva…

No. En absoluto caerá en este mundillo de valientes y de cobardes a la vez. Pero bueno, fue un fiasco más aunque gloriosamente salvado al final por la soberana actitud y aptitud – ambas a la vez y en altísimo grado – del valentísimo e inteligentísimo Andrés Roca Rey que ayer nos entusiasmó con sustazo incluido por su no tan alocada como algunas veces parece impavidez. Fueron breves instantes de angustia total cuando cayó sobre la arena quedando brevemente inerte y, rapidísimo acto seguido, levantado a la vez que  ordenaba ferozmente a los dos peones que corrían a auxiliarle que se pararan y que se taparan de una vez por todas. La plaza ya estaba volcada ante tamaño volcán torero. Y en torero, más en gran torero que nunca anduvo Andrés, y más dispuesto que nuca a comerse el mundo entero.
Roca Rey

Magníficas por irreprochables en su interpretación las partes clásicas del faenón – durante la mayor parte de la gran faena salvo en la improvisada y arriesgadísima arrucina que puso la plaza a mil por hora – y sensacional además de rápidamente efectiva la estocada con que mató a su enemigo transformado en amigo por obra, gracias e infinita disposición del todavía jovencísimo gran torero y más con lo que le queda por delante.


Imagínense ustedes hasta donde podría llegar a poco que le respeten más los toros por lo dificilísimo que es torear al borde del abismo con tanta entrega y, por ende, tanta limpieza… y sin ninguna red. No nos alerta tanto todo esto para Roca Rey a quien salva su privilegiada inteligencia, su enorme capacidad de improvisar lo que conviene hacer técnicamente en cada caso, dadas las varias y repentinas acciones de los toros y, encima, lograrlo sobre la marcha. Puras y variadas las sorpresas que adornan casi todas sus actuaciones a poco o poquísimo que los toros se le presten.

¡Hoy me rindo del todo ante usía, don Andrés! Que vos sigáis así durante el mucho tiempo que le queda y que uno lo vea. ¡Chapeau!

SAN ISIDRO 2018. UNA OREJA DE CONSUELO / por Antolín Castro


Cuando se pone así la plaza se pone a cien, aunque no sean todos. 


La huella mayor la dejó el mal encierro de Victoriano del Río, quien otras veces no defraudó en la presentación de sus toros; hoy sí. Hoy salieron mal presentados. De comportamiento como  bueyes de carreta, pero en el tamaño pequeño.

UNA OREJA DE CONSUELO

S.I.18.- La oreja de la que les hablo no es la oreja de Consuelo, de mi amiga Consuelo. No, es la oreja de un toro de Victoriano del Río, que hizo sexto en la tarde de hoy.

Quien paseó ese trofeo se anuncia en los carteles como Roca Rey. Podemos afirmar que su determinación, su valor, encaja perfectamente con su primer apellido, Roca. Duro como ella es este torero peruano, a lo que une otras virtudes y también defectos, pero éstos sencillamente los pasan por alto sus seguidores, que lo son de forma incondicional.

Esa ya es una de sus virtudes, tener seguidores. Los ha alcanzado muy pronto y eso, ya lo vimos con el Benítez en los años sesenta, genera de forma automática pasión en los tendidos. Se le va a ver, se llenan las plazas y nunca quieren salir defraudados sus seguidores. A esa tarea se pone el joven peruano con verdadero ahínco y lo logra sí o sí. Hace un quite por la espalda, se pasa el toro por la faja, comienza con estatuarios sin mover los pies, se lo pasa por delante y por detrás, la plaza se pone a cien y a partir de ahí ya no hay nada que medir en el toreo fundamental. Ahí si hay defectos pero solo unos cuantos ojos los ven. Queda matar y mata con fe. Si el toro cae de inmediato el triunfo es seguro, incluido Madrid. Oreja en su última oportunidad en un San Isidro que se le iba sin dejar huella. Una oreja de consuelo para Roca Rey y los mojados asistentes.

La huella mayor la dejó el mal encierro de Victoriano del Río, quien otras veces no defraudó en la presentación de sus toros; hoy sí. Hoy salieron mal presentados. De comportamiento como bueyes de carreta, pero en el tamaño pequeño.

Huella mayor dejó también la tormenta de agua que descargó durante el segundo y tercero, que hizo que se despoblara la plaza, dejando los tendidos casi vacíos. Un lío que afectó a las lidias respectivas, que se convirtieron en un  desorden total. Gente que sale y que entra sin control nunca ha sido la fórmula para el mantenimiento del orden. En el tenis, por ejemplo, sería impensable una situación así.

Perera estuvo afanoso, y pesado, en sus dos trasteos, ante toros protestados por pequeños y por flojos. Realizó sus faenas, esas que tiene patentadas, allá penas si en los tendidos les apetecía verlas. Silencios tras de sus faenas, mal rematadas, además, con la espada.

Talavante pasó por San Isidro este año y no ha sido su año. Con ninguno pudo alcanzar nada y si algo ha hecho bueno ha sido ser breve. Al menos resultó menos pesado que su paisano.

La lluvia asustó al público pero damos fe que los toros no encogieron por culpa del chapuzón. Venían así de fábrica.

SAN ISIDRO 2018. LA CORRIDA DE VICTORIANO DEL RÍO EN EL OBJETIVO DE ANDREW MOORE.




MONUMENTAL DE LAS VENTAS. 

Miércoles, 23 de mayo de 2018. Decimoquinta corrida de Feria. Lleno de «No hay billetes». Toros de la ganadería de Victoriano del Río, con poca casta y fuerza; se apagan pronto. 

MIGUEL ÁNGEL PERERA, de verde botella y oro. Dos pinchazos, media y descabello. Aviso (silencio). En el cuarto, estocada desprendida y dos descabellos (silencio). 

ALEJANDRO TALAVANTE, de azul y oro. Estocada y siete descabellos (silencio). En el quinto, media y descabello (silencio). 

ANDRÉS ROCA REY, de verde botella y oro. Pinchazo, estocada y dos descabellos (silencio). En el sexto, estocada (oreja). 

- FOTOGRAFÍAS DE ANDREW MOORE -























San Isidro'18. XIV de Feria. Ni un solo muletazo digno de tal nombre entre tres toreros que anticipan la venida del Señor (de San Blas)


Simon & Garfunkel en Toriles

Joé con Victoriano del Río, qué digo del río, del arroyo de papel de plata del portal de Belén. Vaya gayumbada que se ha marcado el tío en Madrid, petardo gayumbo de los que hacen época, que tenía más cuajo la novillada del Conde de Mayalde del otro día, no siendo de las que meten miedo, que la corrida de hoy del Ganadero de las Estrellas.

Joé con Victoriano del Río, qué digo del río, del arroyo de papel de plata del portal de Belén. Vaya gayumbada que se ha marcado el tío en Madrid, petardo gayumbo de los que hacen época, que tenía más cuajo la novillada del Conde de Mayalde del otro día, no siendo de las que meten miedo, que la corrida de hoy del Ganadero de las Estrellas. Es que no se entiende que anden locos por matar los victorianos, que hoy eran más que nunca boquerones victorianos, y que anden yendo y viniendo, venga a veedores, venga a toros, venga a mirar las reatas, venga a zurraquear y después de toda esa movida traer estos seis mamarrachos que han traído a la Primera Plaza de Pueblo del Mundo, que es como si trajesen a los corrales de Florito el Tesoro del Delfín y lo que han traído es un camión de escombros que tenía que haberse quedado en el matadero Madrid Norte, en San Agustín de Gualalix, para haber despachado a esos seis desechos conforme a la certificación ISO 9001/2001a, Toros con Movilidad Rreducida (TMR) que nunca debieron hollar la arena de Las Ventas.

Para que se cumplieran las expectativas de los que animadamente se acomodaban en los asientos a las siete menos cinco quizás podría haber pasado otra cosa y ésa es que en vez de andar el ganado desplomándose por el piso de Plaza, como si don Victoriano hubiese eliminado lo anterior y hubiese comprado una punta de lombrices de tierra, que los toros se hubiesen medio mantenido en pie y hubiesen actuado como toros abducidos, toros zombies, que con ver flamear un trapo encarnado se acercan a él y lo siguen hasta que lo pierden de vista, momento en que se quedan parados con expresión perfectamente idiota esperando a que el trapo vuelva a asomar de nuevo para empezar de nuevo el correteo, favoreciendo el postureo de los coletas. Hay que reconocer que es ése, indudablemente, el toro por el que se pirran los toreros, y decir que sólo es cosa de los de la parte alta del escalafón es mentir porque a las primeras de cambio, todos, a nada que puedan, se apuntan a ellos. Se ha de decir que, en ese sentido, el ganadero se dedica a atender de manera servil los deseos de su clientela y eliminar mediante su selección pecuaria cualquier elemento indeseado relacionado con la casta, la fiereza, la fuerza o la inteligencia. Bien mirado, para los coletas es perfectamente comprensible preferir los toros sandios de don Victoriano, que menuda diferencia tan grande va entre estar frente a estas cucarachas a estar frente a la encastada seriedad y la listeza de la corrida de Baltasar Ibán, que a fecha de hoy sigue siendo la mejor que se ha visto en lo que llevamos de Feria.
Con su pan se lo han de comer los tres que estimaron que hoy sería su día con el cameo de los victorianos, que el año pasado se hinchó a vender toros y que mucho nos tememos que como le empiecen a salir en el registro de los de hoy en Madrid lo mismo se tiene que pasar al charolais, que, bien mirado, está ya muy próximo a lo que cría don Victoriano, salvo en la capa.

Los tres de la gesta con los Victoriano del Río fueron Perera, Talavante y Roca. Y por cierto, ya podían llamarse por el móvil los mozos de espada o ponerse un WhattsApp porque queda de lo más chusco que el que abre y el que cierra el cartel vayan vestidos igual, como si no tuviesen otro vestido. De lo que sí venían imbuidos los tres era de la cosa de la espalda, que a la mínima ya estaban echándose el capote a la espalda para demostrar que los toros en sí mismos no les impresionaban ni lo más mínimo. Entre los tres no dieron un solo muletazo digno de tal nombre, lo digo por si alguno quiere dejar la lectura aquí.

Lo de Perera se despacha en un pis-pas: está como para irse. No es de ahora, que lleva ya unas temporadas que va arrastrando por esas Plazas de Dios su concepto completamente enfrentado a cualquier planteamiento afín al más leve clasicismo. El toreo de Perera se asienta en tres principios: ventaja, ventaja y ventaja, y sin ánimo de exhaustividad mencionaremos su cite con el más descarado de los picos, el echar a los toros lejos, el no estar colocado ni una sola vez… Parece que se le tiene hincha, y no es así, que somos del que lo hace, pero es que lo que trae Perera es un insufrible déjà-vu plúmbeo y solemne que no hay quien se lo coma. Diremos, como descargo y como prueba de que más o menos estamos atentos a lo que pasa en el redondel incluso en tardes como la de hoy, que el inicio de su faena a su primero fue una fantasía entre las rayas compuesta de tres derechazos, un cambio de manos, uno por alto y dos trincherillas que pusieron al personal a favor del extremeño, claro que dicho favor duró lo que se puso a torear ya en serio tan fuera de cacho como uno se pueda imaginar y con mucho muleteo sin objeto ni razón. 
En el cuarto, se dio la comprobación empírica del teorema del perpetuo movimiento que dice que mientras el toro se mueva tras de el trapo, el entusiasmo de las buenas gentes aumenta de manera exponencial. Lo hizo dos veces y no veas cómo le bramaron lo de ¡Bieeeeennn!. Por eso no se exagera si se dice que si acaso sus toros hubiesen sido incansables y repetidores y Perera les hubiese matado a la primera el público, festivo e isidril, se le hubiera entregado sin ambages y se habría llevado los apéndices que le hubiese dado don Justo Polo asomando su sábana al balcón, pero el juicio crítico respecto del torero sería el mismo, porque tal y como se pone Perera no se puede torear, se puede mover al toro de acá para allá, pero eso no es torear ni por el forro.

Talavante, el Camaleón, cerraba hoy su paso por la Feria del Isidro y lo ha hecho definitivamente sin pena ni gloria. Lo de su primero fue como para que actuase de oficio la Fiscalía, que el híbrido de bóvido y cucaracha que le tocó en suerte estuvo más tiempo reptando por el suelo que en pie. Se puso por aquí, se puso por allá, sin alma ni convicción, que la verdad es que la cucaracha no se las merecía, y se fue a por el estoque de verdad para hacer con el toro lo que se debía haber hecho en la lóbrega oscuridad de un matadero. El segundo se cayó menos, pero tampoco tenía ni media leche. Por algún momento quisimos ver a Talavante con cierto aire amorantado (de Morante), que este hombre es el Elmyr de Hory del toreo y tiene una innata capacidad de imitación. Las condiciones deplorables del animal y la inspiración del pacense nos permitieron ver lo que sería una faenita de Morante en alguno de sus muchos días de nula inspiración, teniendo como médium a Tala. Ahora ya se ha quitado de en medio el tostón de Madrid y puede completar su temporada, a la que Madrid no le afecta en modo alguno, y dedicarse a ir de acá para allá para que nos vayan contando los vates lo bien que ha estado en tal sitio o tal otro sin escatimar adjetivos.

Y luego Roca. The Rock, por no decir la pedrá que tiene el tío, que ya ha sido entronizado como el Rey del Espaldar. Lo de Roca es perfectamente insufrible si te gusta el toreo y un festín para los ojos si te gusta el circo. Valga decir que en sus delirios capoteros, florilegios de percal volandero, aún nadie le ha visto dar una maldita verónica. Es que ni una. Es que él se pone el capote por la espalda, que hay que ver la obsesión digna del doctor Freud que este hombre tiene con la espalda, y se lía a retorcer el capote y su propio tronco y forma unos festivales textiles que ya no se sabe ni dónde está el toro, ni dónde el torero ni dónde va del uno ni de dónde viene el otro. Una voz desde los altos, una voz clamando en el desierto, le pidió una verónica por caridad; una sola verónica, el lance básico del toreo de capa -junto a su remate natural que es la media- que nos redimiese de toda esa exageración física plena de confusión, pero se ve que hoy no era tampoco el día. En su primero se cargó literalmente al toro. Él venía a hablar de su libro (Tratado de la espalda) y con sus argumentos pueblerinos de cercanías, sustos y ¡ay! y de manera poco conmiserativa se dedicó a arrasar cualquier atisbo de embestida que el toro tuviera. Le cortó lo que pudo, le quitó las intenciones y dejó al animal sin lo poquito valioso que tenía, para ver si le salía su dibujo, pero no hubo manera, que el bicho se quedó exhausto y ya no había manera de montar los volatines con él. La oportunidad le llegó en el segundo, que iba y venía como un perro y ahí sí que desplegó la farfolla de medios pases, de cites deplorables, de recortes, de parones en la oreja del toro, de invertidos circulares con aroma a churro, de resolver a base de culerinas cualquier situación que le saliera un poco incierta y de buscar las cercanías a la caza del ¡ay!. De torero, como es natural, nada. Cuando metió el estoque hasta dentro del animal, del vómito de sangre ya ni hablamos, le dieron la oreja y con ella Roca se fue a Perú, o a donde se vaya, más contento que unas pascuas. Luego hay otros pequeños detalles: que Roca permanezca en el burladero durante el tercio de banderillas del cuarto toro, que se dedique a conversar con un peón en el 10 o que esté por el 4 desentendido de todo mientras banderillean, son cosas que le restan realeza a Roca. 

La cuadrilla de Roca venía muy conjuntada, con Juan José Sánchez de negro y azabache, Paco Algaba de gris perla y plata, y Viruta, que fue el único que hoy tomó el olivo, de gris plomo y azabache. Curro Javier lo pasó realmente mal cuando a la salida de un par, acosado por el toro, no hubo nadie que le hiciese el quite y al llegar al burladero, la tronera por la que debía entrar estaba ocupada, por lo que el peón tuvo que tratar de entrar por la otra y exponerse a una segura cornada de la que se libró por puro milagro.

Mañana (hoy para el lector) viene a su “Corrida Carambola de Fernando VII” el King of Seville, Curro de San Blas, al que el diario El País, en su número de hoy, ha hecho un publirreportaje para ir calentando la cosa del indulto.

Ay, ay, ay, que me sabe a Calisay


Sin billetes, pero con cemento

Preparado para torear bajo la lluvia

¿Qué le debe España a estos cerdos y repugnantes europeos?


Así se pide una hamburguesa en Mallorca

Han pasado ya 24 horas desde que el tribunal alemán de Schleswig-Holstein exonerase al golpista Puigdemont del deliro de rebelión y España sigue formando parte de ese club de putas mal avenidas comandado por Angela Merkel.

AD.- Advertidas quedan las repugnantes talegonas que abanderan la petición de cierre de AD. Nos referimos a los europeos que profanan  con su irreverancia estética y moral la hospitalidad que reciben. Nos insultan negándose a la extradición del golpista Puigdemont y denigran a la especie humana los turistas que acogemos. Ya nos advirtió el Caudillo sobre la corrosiva influencia de esta Europa puta y zafia en la que no nos reconocemos. ¿Qué les debemos para soportar tanta impostura? ¿Por qué no se les aplica la misma receta que merecen? ¿Qué impide al Gobierno de España a responder a esta gentuza porcina con el más severo correctivo en nombre de nuestra dignidad nacional?

Arranca la temporada turística en Mallorca y el turismo de borrachera empieza a ocupar las portadas de los medios británicos y alemanes con sucesos, las gamberradas y desmadres protagonizados por los jóvenes turistas que visitan la isla.

La última la recoge Bild, quien titula: «Así se pide una hamburguesa en Mallorca». El texto acompaña la imagen de una joven con las nalgas al aire junto al mostrador de un restaurante de comida rápìda.

El periodista explica que los hechos ocurrieron el domingo, alrededor de las 11.00, en Inca, «sólo a 47 kilómetros de la popular zona británica, Magaluf». La joven británica, que iba acompañada de dos amigos, entró en un restaurante de comida rápida para pedir una hamburguesa con este «especial atuendo», lo que generó bastante sorpresa entre las personas que se encontraban en el local.

Apuntamos recurrentemente a los islamistas como causantes del desorden social en Europa y hay lamentablemente que reconocer que (al menos en España) mantienen un comportamiento sobrio que está bien lejos del que suelen mantener los degenerados europeos. Mala gente que apesta la tierra española que pisa. El recurso machadiano nos permite definir a los turistas europeos como la tropa más pestilente que pisa suelo español. A los causantes de tanto desorden, a los que no observan el mínimo respeto por la gente del país que los acoge, a los que exhalan lo peor de la condición humana, a los europeos en fin, nuestro asco, nuestro desprecio, y nuestros peores deseos. Han conseguido lo imposible: que miremos con candidez a los islamistas que están destruyendo Europa. Al menos los islamistas representan el momento álgido de su fe, un vocablo que esta basura europea ha perdido para siempre.

De entrada, europeístas, esto es Europa. No podéis quejaros. No tenéis derecho ahora a quejaros cuando tantas veces fuisteis advertidos de lo que cabía esperar de ella. Esta Europa es la misma que definió Serrano Suñer como la gran ramera; la que durante décadas sirvió de cobijo y refugio a los matarifes de la ETA, mientras los nuestros caían asesinados como moscas; la que mordió el polvo al paso de nuestros Tercios de Flandes, en Breda y San Quintín. Esta Europa y esta Alemania es la que ha preferido la inmigración musulmana antes que tener hijos: la que deja que los yihadistas se follen a sus hijas sin oponer resistencia. Esta es la Europa de la Leyenda Negra contra España difundida por Lutero, el padre del nacionalismo alemán. El teólogo alemán (y los príncipes que se apoyaron en él para enfrentarse a Carlos V) intoxicó toda Europa de mentiras sobre los españoles, unos tópicos que aún persisten en el mundo anglosajón. Esta es la Europa que nunca nos perdonó la extensión de la cultura occidental en su versión española al resto del mundo a partir del Descubrimiento de América. Ni que produjésemos los primeros brotes del Derecho Internacional y que provocásemos la derrota del imperialismo napoleónico. Esta es la Europa que exterminó a docenas de naciones aborígenes, mientras la fe y la inteligencia española construían, no como los ingleses un imperio de muerte, sino una sociedad civilizada que finalmente se impuso como por mandato divino. Esta es la Europa que no ha sabido conservar el preciado legado de la sabia Grecia y la imperial Roma. Esta es la Europa aliada con el turco contra Felipe II y que lloró la victoria de Juan de Austria en la batalla naval de Lepanto. Esta es la Europa que nos odia desde los tiempos en los que, como admitió el propio Voltaire, “España tenía una clara superioridad sobre los demás pueblos: su lengua se hablaba en París, en Viena, en Milan, en Turín; sus modas, sus formas de pensar y de escribir subyugaron a las inteligencias italianas y desde Carlos V al comienzo del reinado de Felipe II España tuvo una consideración de la que carecían los demás pueblos”. Con una historia como la nuestra, así de impresionante, hay muchos más motivos para estar orgulloso de ser español que de ser alemán, inglés, francés y ya no digamos de ese retrete llamado Bélgica.

La cuestión es que los políticos traidores que han pilotado el infame régimen democrático nunca han estado orgullosos de su identidad española y mucho menos a la altura del peso histórico de España. Parece que las nieblas europeístas les han nublado el corazón y los sentimientos. Es la diferencia con Carrero, al que asesinaron en diciembre de 1973 por su rechazo al plan europeísta de sodomizar a los españoles, y a quien la claridad de su soleada España le hacía ver y oír mejor a Dios.

Pese a las advertencias de unos pocos, los mejores, que en la España democrática son siempre condenados al descrédito y el asesinato civil, nos hicieron tragar el euro y el cuento chino de que la Unión Europea era sobre todo un espacio común de cooperación económica y de Derecho. Nos garantizaron la inviolabilidad de las fronteras y que Europa no sería nunca un “paraíso judicial” para los delincuentes. El precio que hemos pagado ha sido décadas de inflación, devaluación, desindustrialización e invasiones de africanos, árabes, sudamericanos y chinos. Hoy nos lo pagan con un triple revés al mentón de la dignidad nacional: Alemania rechaza que Puigdemont sea perseguido político, pero lo deja en libertad sin fianza al no apreciar delito de rebelión. Bélgica deja en libertad y sin medidas cautelares a los tres exconsejeros huidos y Suiza nos presiona para que le entreguemos al confidente bancario Falciano, mientras Marta Rovira sigue oculta en el país helvético.

Han pasado ya 24 horas desde que el tribunal alemán de Schleswig-Holstein exonerase al golpista Puigdemont del deliro de rebelión y España sigue formando parte de ese club de putas mal avenidas comandado por Angela Merkel. 

Ni una acción de fuerza del Gobierno, ni un acto de repulsa en las calles, ni una medida contra los intereses económicos alemanes. Sólo silencio y resignación. Nos han hecho creer que estos hijos de puta eran nuestros aliados y amigos. Nos han embarcado en operaciones militares contra Rusia, un país que no nos debe un sólo acto de agravio en toda nuestra historia.

Resulta inverosímil pensar que un líder político germano se refugiara en España luego de proclamar la república independiente de Baviera y que la Audiencia Provincial de Murcia decidiera dejarlo libre. Esa inverosimilitud se debe sobre todo al grado de postración, sumisión y debilidad en el que nos ha dejado la democracia española. Europa ha dejado de respetarnos porque difícilmente puede respetarse a quien no es capaz de respetarse a sí mismo. Tenemos un Gobierno basura, una oposición basura, unos partidos políticos basura, unos servicios de inteligencia basura, una prensa basura, una intelectualidad basura, una población mayoritariamente basurizada. ¿Qué esperábamos?

Al tribunal alemán le debió resultar difícil entender cómo puede ser delito convocar un referéndum cuya celebración toleró y financió el propio Gobierno de España. Al tribunal alemán le debió resultar difícil entender cómo se puede condenar a Puigdemont por rebelión cuando el Gobierno español tolera y financia la trama delictiva creada por el expresident en Cataluña. Cómo se puede pedir respeto a los de fuera cuando los golpistas catalanes siguen campando a sus anchas en calles, carreteras, autopistas de peaje, parlamentos, comisarías, escuelas y platós televisivos.

Lo que hemos sembrado en 40 años de democracia no podía darnos mejor cosecha que la de un tribunal alemán, equivalente a una audiencia provincial, despachando a la ligera un trabajo pormenorizadio de meses a cargo de un magistrado del Tribunal Supremo español. Ha prevalecido el relato de los secesionistas ante la inacción y la rendición del Gobierno de Rajoy. No es extraño pues lo que ya barruntaba AD cuando todos los medios cantaban victoria. Dijimos que Europa no desaprovecharía la ocasión del desquite histórico contra España. Y por desgracia no nos equivocábamos.

Nos han vuelto a dejar a los pies de los caballos. Lo hicieron con la guerra del fletán, con la crisis del pepino, con ETA y ahora con el conflicto catalán. Si hubiese un conflicto entre Reino Unido y España por Gibraltar, sólo un tonto como Dastis dudaría de parte de quien se pondría la Unión Europea. Y ello pese al Brexit.


La democracia española no pinta nada en Europa porque nos hemos convertido en un país mediocre que no impone respeto ni seriedad. Nos hemos enemistado con Rusia por obedecer los dictados de UE, aceptamos refugiados porque lo ordenaba la UE, nos abrimos al mercado internacional sin tener un tejido productivo capaz de competir en igualdad de condiciones con el del resto de países avanzados. Incluso aceptamos cantar en inglés en Eurovisión para parecer más modernos.

Somos un país pobre, acomplejado, sin orgullo, sin dignidad, sin vocación de liderazgo. Este país no es más que el reflejo mortecino de su dirigencia política. Nos fue asignado el papel de servir de camareros a toda esa basura europea, borracha y vocinglera, que copa los bares de nuestras zonas turísticas.

Europa ha legitimado de facto el golpe en Cataluña y se ha ciscado sobre en nuestra soberanía nacional. Nos ha dicho alto y claro que no tenemos derecho a defendernos de quienes traten en el futuro de romper España a contrapelo de las leyes nacionales vigentes. Si no estuviésemos liderados por políticos tan traidores, hoy mismo tendría que haberse puesto sobre la mesa la renegociación de nuestra pertenencia a la Unión Europea y someterla luego a referéndum.

La justicia alemana ha rechazado la extradición de Puigdemont por rebelión, pese a las clamorosas pruebas aportadas por el juez Llanera, porque se ha impuesto la propaganda separatista, los millones de euros del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) destinados por la Generalidad a pagar publicidad en los medios y a las embajadas del odio a España.

Lo que mal empiueza peor termina. Tenemos a una casta política al nivel de las cloacas. Desde el primer momento renunció a tomar las decisiones que la gravedad del desafío catalán exigía a gritos. Lo dejó todo en manos de los jueces. Nunca se hizo el esfuerzo necesario para explicar a nuestros socios europeos lo que de verdad ha ocurrido en Cataluña, lo que supone el golpe separatista y la colección de delitos cometidos por Puigdemont y su banda desde mucho antes del 1-O.

La realidad es que el Gobierno también ha supeditado estas explicaciones -como todo lo demás- a su interés cortoplacista de no complicarse más su situación política, a un vano intento de no romper unos puentes con el separatismo que los propios separatistas habían dinamitado mucho antes y, por supuesto, a su incapacidad patológica para tomar decisiones complicadas.

Porque a un juez de provincias alemán, o de cualquier otro país, le debe resultar muy complicado entender cómo puede ser un delito gravísimo convocar un referéndum cuya celebración el propio Gobierno español no impide e incluso financie, y tras el cual tarda varias semanas en destituir a sus responsables.

Como igualmente incomprensible debe resultar para un juez alemán que, tras destituir a los golpistas, ese mismo Gobierno convocase inmediatamente unas elecciones y se permitiese presentarse a las mismas a los presuntos delincuentes, y menos aún que incluso se llegase a decir que se veía “con buenos ojos” que el propio Puigdemont fuese candidato a ocupar el mismo cargo desde el que se supone que ha delinquido.

Del mismo modo que es muy difícil convencer a un tribunal alemán, belga, suizo o de cualquier otro sitio que a ese ciudadano europeo al que acusas ahora de ser un peligroso delincuente lo has dejado circular con total libertad y le has permitido protagonizar una fuga con ribetes tragicómicos.

Y como, finalmente, no hay forma de entender, se sea o no un juez de una audiencia regional alemana, que con el desafío independentista a todo tren desde el año 2012 en España no haya habido un gobierno capaz de incluir en la legislación un delito que encajase de una forma más clara en la evidentemente delictuosa actuación separatista -la inmensa mayoría de los países de nuestro entorno reconocen el intento de quebrar la unidad nacional como un delito grave- o de recuperar el delito de convocatoria de un referéndum ilegal que Zapatero retiró del Código Penal en un gesto -otro más- para pastelear con el separatismo.

Un pasteleo y una inacción que son, en el fondo, lo que nos ha llevado a lo ocurrido este martes en Alemania, después de que el Gobierno español lleve años esperando que sea la Justicia la que asuma el coste político de las decisiones que él mismo no ha sido capaz de tomar, y es prácticamente imposible hacerle entender eso a un juez en otro país al que, además, lo que le está llegando masivamente es la versión separatista de los hechos”.

La incapacidad del Gobierno frente a la agresión separatista que llevamos ya muchos años sufriendo ha hecho inútil la valiosa y valerosa reacción de la Justicia y el despertar de la conciencia nacional.

Lo que necesita ahora España no son columnas periodísticas sino una acción resolutiva y correctora. De entrada, expulsión de esta basura turística en nombre de la dignidad nacional. Esta Europa guarra y zafia representa lo peor de la condición humana. Combatirla con todos los medios a nuestro alcance se ha convertido en una exigencia que Dios nos manda cumplir a nosotros. Antes con los que claman “Allah Akbar” que con la guarra de la imagen.

miércoles, 23 de mayo de 2018

Baeza. Curso de Tauromaquia en Universidad Internacional de Andalucía - Sede Antonio Machado de Baeza



  • Dirección: 

D. Luis Francisco Esplá Mateo (Licenciado en Bellas Artes y torero).
D. Lope Morales Arias (Federación Taurina de Jaén).

SEDE ANTONIO MACHADO - BAEZA
El toro bravo en el origen, la evolución y la conservación del patrimonio natural y cultural

Duración: 20 horas
Importe: 30 euros
Inicio: 06 Septiembre 2018
Finalización: 07 Septiembre 2018

Dirección: 
D. Luis Francisco Esplá Mateo (Licenciado en Bellas Artes y torero).
D. Lope Morales Arias (Federación Taurina de Jaén).

AUTOMATRÍCULA
Información del curso
Objetivos, contenidos y destinatarios del encuentro

La Tauromaquia ha sido durante siglos el patrimonio cultural vivo que más ha condicionado la idiosincrasia de los españoles; toros, cultura y arte han ido siempre de la mano desde las pinturas rupestres de Lascaux hasta los cuadros de Picasso y el cine. Las fiestas de toros han sido y son un referente cultural y social de primer orden en España, no solo como forma de crear belleza y emoción con sus elementos propios, sino como fuente de inspiración para la práctica totalidad de las disciplinas artísticas. Son incontables las razones y expresiones que prueban la trascendencia de lo taurino en los ámbitos histórico, artístico, cultural, social, económico y hasta moral.

Pero más allá de esos valores, discutidos o discutibles, hay aspectos esenciales que explican la trascendencia de la Tauromaquia en nuestro territorio. Porque más allá de la “Fiesta”, los toros son un elemento fundamental en la conservación del medio ambiente, especialmente en ecosistemas en peligro como la camarga francesa o la dehesa española, en los que los toros de lidia son imprescindibles, siendo la provincia de Jaén un referente de integración del ganado bravo con la fauna, la flora, y los sistemas agrosilvopastorales propios. Pero además del patrimonio natural que supone la presencia del toro bravo en el campo o en la sierra, existe alrededor del mismo una serie de actividades folcklóricas, tradicionales y artísticas, que vienen a configurar una cultura, especialmente arraigada en el medio rural en la que el toro sigue siendo el eje principal. La importancia del tema nos hace programar un curso universitario donde se trate precisamente esta visión, poco conocida, no sólo del toro en el campo, sino de su trascendencia como patrimonio histórico, cultural, ecológico, turístico, económico y social.

Los alumnos a los que va dedicado este curso pueden ser de cualquier área tanto de las ciencias de la ecología, la agricultura o de la veterinaria, como de la antropología o de la historia, así como personas interesadas en profundizar en el conocimiento de la cultura del toro.

CRONOGRAMA
Jueves día 6 de septiembre

9,30-11,30 h.: De la marisma a la camarga. De la dehesa a la montaña. Ecosistemas taurinos y trashumancia de ganado bravo. D. Manuel Barneo Alcántara (Ingeniero agrónomo y consultor) y D.ª María del Carmen García Moreno (Veterinaria y fotógrafa).

11,30-12,00 h.: Descanso.

12,00-14,30 h.: El toro como material creativo y fuente de inspiración en las Bellas Artes.
D. Luis Francisco Esplá Mateo (Licenciado en Bellas Artes y torero).

14,30-17,00 h.: Descanso.

17,00-19,30 h.: ¿Cómo se hace un toro bravo?.
D.ª Isabel Carpio García y D. Juan José Urquía García (Veterinarios taurinos. Comunidad de Madrid).

Viernes día 7 de septiembre

9,30-11,30 h.: Antropología taurina: el toro en el origen y la evolución de las culturas mediterráneas. Dr. François Zumbiehl (Catedrático de Letras Clásicas y Doctor en Antropología).

11,30-12,00 h.: Descanso.

12,00-14,30 h.: El Barroco y los toros: la fiesta del poder y el poder de la fiesta. Dra. Beatriz Badorrey Martín (Universidad Nacional de Educación a Distancia).

14,30-17,00 h.: Descanso.

17,00-19,30 h.: Tradiciones taurinas en la provincia de Jaén. San Marcos: el rito y la fiesta.
D. Lope Morales Arias (Federación Taurina de Jaén).

MATRÍCULA
Plazo de solicitud concluirá 72 horas antes del comienzo de la actividad académica, siempre que queden plazas disponibles.

PROCEDIMIENTO
Las personas interesadas en matricularse deberán formalizar su inscripción a través de uno de los siguientes procedimientos:

1. Presentación del impreso de matrícula en el registro de la Sede Antonio Machado de Baeza (Pza. Sta. Cruz s/n. Baeza – Jaén), debidamente cumplimentado y acompañado de la siguiente documentación:

a) Fotocopia del D.N.I./N.I.E./pasaporte.
b) Justificante de haber abonado el importe de la matrícula.

2. A través del procedimiento on-line disponible en la dirección: www.unia.es

El número de plazas es limitado, y se cubrirán por riguroso orden de entrada de matrículas.

DERECHOS DE MATRÍCULA

El importe es de 30 euros (incluye la cantidad de 8 euros en concepto de apertura de expdiente y expedición de certificado y/o diploma de aprovechamiento).

FORMA DE PAGO

Se realizará en un solo pago a través de uno de los siguientes procedimientos:
- transferencia bancaria o ingreso en la cuenta de LA CAIXA
N. CUENTA: ES78 210091 66752200074348
- sistema online en la dirección www.unia.es

Los gastos que generen las operaciones bancarias serán por cuenta de los/las interesados/as.
Las instrucciones de matrícula se encuentran disponibles en la web: www.unia.es

AYUDAS
Solo se contempla la modalidad de ayuda de alojamiento.

Plazo de solicitud: hasta el 13 DE JULIO de 2018

Documentación a presentar:

1. Impreso de solicitud normalizado disponible en la dirección: www.unia.es/impresos y en cualquiera de las Sedes de esta universidad.

2. Justificación documental de los ingresos familiares mediante fotocopia de la declaración del I.R.P.F. correspondiente al ejercicio 2017. En el supuesto de no disponer de ella por no haber estado obligado a su presentación, cualquier otro documento oficial que acredite la situación económica familiar o bien, en su caso, declaración jurada de los recursos económicos de la unidad familiar.

3. Documentación acreditativa de la titulación o titulaciones académicas, en caso de que la posea, y el o los expedientes académicos de las mismas.

4. Documentación acreditativa de las circunstancias socio-familiares.

5. Currículum vitae.

Para más información consultar las bases de la convocatoria en www.unia.es

CERTIFICACIONES
Quienes acrediten la asistencia al menos al 80% de las horas lectivas tendrán derecho a la obtención de un Certificado de Asistencia. Además, a quienes superen las pruebas de evaluación correspondientes, les será expedido un Diploma de Aprovechamiento, con expresión de la calificación obtenida.

SERVICIO DE RESIDENCIA
La Sede Antonio Machado de Baeza cuenta con servicio de residencia universitaria. El alojamiento en habitación compartida durante el desarrollo del encuentro asciende a 30 euros, e incluye 2 noches.

Hijos / por Ignacio Ruiz Quintano


La oreja de Toñete en Madrid



Abc
En la España excepcional (Snchz pide un estado de excepción, el 155, “indefinido”, y se queda tan pichi), a toreros se meten los hijos de los ricos y famosos, y el lunes fuimos a Las Ventas a ver a Alfonso, hijo del cómico Cadaval, y Toñete, hijo del posadero Catalán, como en los 80 veíamos a los hijos de Litri, Camino y Aparicio. Y Ponce en barrera mirando el futuro, que todo es suyo, con espejos de José Feliciano.

Los Morancos seguían a Emilio Temple Muñoz, hoy teórico del destoreo en la TV, pero en unos sanfermines el templador de Triana se retiró a sus aposentos y los Morancos continuaron de fiesta, coronada con un “Canto a Galicia” metidos en un contenedor donde los halló el torero de Chiva, y Ponce se hizo Moranco, y los Morancos, Ponce, el único, por cierto, que el lunes aguantó en barrera, tan terne, toda la “esaborición” del nublo venteño, mientras en el ruedo, Toñete, novio del agua, espumaba con gusto una yema de San Leandro de la confitería Mayalde, al que mojó una oreja.

–Señó Jeromo, cuéntenos el cuento del Arca de Noé –pedían al personaje de Pemán, nada que ver con esos novísimos revistosos del puchero que empiezan sus crónicas taurinas como Cándido Mestizo, el mulato de Ganga, su novela “¡Jierro, mucho jierro!”: “En el alba cárdena piaban las mariposas…”

En el “Moisés” de Freud se nos dice que la relación padres-hijos es representada en los sueños por el salvar de las aguas, y que la fantasía popular, al atribuir este mito natal a un personaje famoso, lo reconoce como héroe.

Toñete, héroe de su tiempo, que no es un tiempo cualquiera.

–Te permites el lujo de poner nombre a los hijos de Iglesias. ¿Quién coño te crees que eres? Estás pudriendo la democracia en España –abronca Monedero a un regeneracionista bautizado Don Pantuflo por Iglesias.

Toñete (quien, desde luego, tiene algo) y Cadaval son hijos-víctimas de la TV, y desempeñan el torivoltijo (un toro de granja dando vueltas detrás de una zanahoria de franela) que la TV vende por toreo.