la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 1 de julio de 2026

Españoles / por HUGHES


'..La palabra España a veces la agotan, pero la palara «españoles», de repente, se me vivificó (en labios de Bertín, como si fuera una ranchera). ¿Era el «españoles» con el que iniciaba los discursos cierto gobernante?..'

Españoles

HUGHES
Bertín Osborne ha montado, en compañía de otros, una empresa que se llama Española de Telefonía. Su imagen corporativa es la señal de wifi coronada por unas astas de toro. El cachondeito de los medios ha sido fino y en su propia defensa salió en un fotocol a contar que el personal que atiende (doscientos) es español, «damos trabajo a españoles y los socios somos españoles», y luego añadió unas correctas aunque más habituales consideraciones sobre la bandera, lo nuestro, el orgullo de ser español y el gran país que tenemos a pesar de los pesares,

Yo no sé si estaré ya muy mal pero a mí me tocó un poco la fibra. En el sentido de que me vine un poco arriba. Me gustó. Dije ole, esto es. Aunque me quedé pensativo: hombre, Paco, ¿no estás ya muy facilón?

¿Qué fue lo que me gustó? No fue cuando habló del orgullo. El orgullo de ser español. Yo no sé si la palabra es orgullo. Para mí fue el modo en el que Bertín repetía «españoles» y «españoles». La repetición, la reiteración, que anunciaba un empeño, terquedad, y que me sonaba un poco al «ganar y ganar» de Luis Aragonés. Españoles y españoles. Dos tazas. Y además de esa intensificación sonora, de ese efecto quizás puramente lingüístico, había otra cosa: la relación entre empleados y empleadores; la idea, que decidí creer y asumir como irreprochable, de españoles formando un negocio para contratar a españoles.

Aparecía el español-empresario y, sobre todo, el español-trabajador, llevados en abstracto a un plano en el que estaban solos en el mundo, en el que solo se tenían, en realidad, unos a otros. ¿Expresó Bertín Osborne, un poquito ya hasta las narices, y con cierta chulería connatural, una forma de solidaridad activa entre compatriotas?

La palabra España a veces la agotan, pero la palara «españoles», de repente, se me vivificó (en labios de Bertín, como si fuera una ranchera). ¿Era el «españoles» con el que iniciaba los discursos cierto gobernante?

Si se dice «españoles» parece que se revela su soledad, lo solos que están. Su debilidad y también su fuerza.

Háganlo ustedes. Piensen en españoles, Considérense eso: españoles. Piensen quizás en un momento en el que están en el extranjero y aparecen otros españoles, incluso adoptando la forma ruidosa nuestra del turista, ¿no emociona cualquier español en tierra extraña? ¿No es uno siempre Alfredo Landa ante el compatriota cuando está fuera? ¿No suena siempre una jota por dentro? Yo creo que el primer impulso alegre del español hacia el otro español nos define.

«Españoles». Qué rara palabra. Españoles. Es mucho o a lo mejor no es tanto. Pero es lo que somos. Somos españoles. Y sin perjudicar a nadie, no estaría mal si unos españoles deciden ayudar a otros españoles. Ni siquiera ayudar. Dar una oportunidad. En su condición de españoles y por su condición de españoles. Pueden coronar su propósito poniendo a cualquier cosa unos cuernos de toro, o una peineta, lo que sea.

Bertín dio con una tecla, al menos, dio con mi tecla. Seguramente necesito unas vacaciones.

Decir Julio es decir San Fermín / por Antolín Castro


 '..Pamplona figura en el mapa a nivel mundial y las tardes acaparan la atención de los aficionados con sus 8 corridas de toros, más la novillada y el festejo de rejones. Diez días la convierten en la feria más larga de julio..'
Decir Julio es decir San Fermín

Antolín Castro 
Cuando se pronuncia julio se suele pensar en vacaciones, los aficionados a los toros se acuerdan de San Fermín.

Terminado junio, con el final de San Isidro, las ferias de Alicante, Badajoz, León, Burgos, Soria…, dará comienzo julio. En ese mes destaca por encima de todas las demás ferias San Fermín en Pamplona.

Una feria que atrae por su singularidad el interés del mundo entero, debido a sus famosísimos encierros. Pamplona será el punto de encuentro de miles de aficionados, aunque muchos de ellos lo sean solo por los encierros y la fiesta continuada.

Sea como sea, Pamplona figura en el mapa a nivel mundial y las tardes acaparan la atención de los aficionados con sus 8 corridas de toros, más la novillada y el festejo de rejones. Diez días la convierten en la feria más larga de julio.

Este año, además de estar pendientes cada mañana del encierro correspondiente, las cuatro últimas tardes, días 11, 12, 13 y 14, serán televisadas por OneToro, oportunidad para poder verlas desde cualquier lugar.

Se podrá ver en la pantalla a toreros como Antonio Ferrera, Juan Ortega, Roca Rey, Manuel Escribano, Fortes, Tomás Rufo, Fernando Adrián… También habrá representación americana (además del peruano Roca Rey) con el venezolano J.E. Colombo, el mexicano Isaac Fonseca y el colombiano Juan de Castilla. Entre las ganaderías se encuentra la legendaria de Miura y la exigente de José Escolar.

También en julio tendremos la feria de Valencia, ausente el pasado año, una plaza de primera. Teruel y Santander realizarán sus ferias en este mes, así como La Línea de la Concepción y Roquetas de Mar entre otras muchas localidades españolas, sin olvidarnos de las plazas francesas de Céret y Mont de Marsan.

Para cerrar el mes no nos olvidamos de la emblemática Azpeitia, quien se encargará de cerrar julio y comenzar agosto. Huelva dará sus primeros pasos en este mes, pero guardando lo fuerte para el mes siguiente.

Como puede verse el mes de julio viene cuajado de festejos por todas partes, con lo que los aficionados tienen distintas opciones para disfrutar de la fiesta brava.

Pero, y por encima de todas, será la feria pamplonica la que despertará el máximo interés. Decir julio es decir San Fermín.

Diego Urdiales, torero: “El que hace algo que no siente en la Plaza no suele salir bien”

'..El torero Diego Urdiales hará el paseíllo desmonterado en la próxima Feria de A Peregrina como una de las novedades de unos carteles en los que el torero de Arnedo intentará reverdecer los laureles obtenidos con su Puerta Grande en San Isidro como confirmación de su toreo sólido, puro y clásico..'
          
Diego Urdiales, torero: “El que hace algo que no siente en la Plaza no suele salir bien”

Por Ramón Rozas.
El torero Diego Urdiales hará el paseíllo desmonterado en la próxima Feria de A Peregrina como una de las novedades de unos carteles en los que el torero de Arnedo intentará reverdecer los laureles obtenidos con su Puerta Grande en San Isidro como confirmación de su toreo sólido, puro y clásico

Horas antes de su compromiso taurino en Segovia de este domingo, Diego Urdiales recala en Pontevedra para ayudar en la presentación y difusión de los carteles de la Feria de A Peregrina 2026 en el que su presencia es una de las novedades, junto con la del joven torero Marco Pérez. Diestro de larga trayectoria, de presencias medidas a lo largo de la temporada, defensor de un toreo despacioso y rotundo en la aplicación de un clasicismo cada vez más ausente de los ruedos, su salida a hombros de Las Ventas ha hecho poner el foco en quien no se siente demasiado cómodo con esa luz que equilibra a la siempre temida oscuridad que, de cuando en cuando, ensombrece la vida.

La temporada de Diego Urdiales viene marcada por esa salida a hombros en Las Ventas en el reciente San Isidro. ¿Cómo recuerda esa tarde?

Como una tarde muy bonita, en la que viví momentos increíbles con capote, muleta y espada. Poder hacer lo que uno siente y lo que busca siempre, significó llegar a esa profundidad de mi toreo y, hacerlo en Madrid, con un toro como es el de Madrid, con ese trapío, pues es muy difícil, y cuando lo consigues sientes una felicidad plena.

¿Qué siente un torero cuando se ve subido a hombros de tanta gente atravesando esa puerta sagrada?

Es algo especial, es el reconocimiento a todo lo que has hecho durante la tarde. En definitiva, una foto muy bonita para recordar el momento, pero lo realmente importante es lo que ha sucedido delante del toro, y poder sentir todo eso que se siente por dentro, entender que conectas con el público, que se emociona y que ruge de esa manera, es lo que verdaderamente te llevas.

Se habló de ese triunfo como el triunfo de una forma de entender el toreo y la vida. ¿No sé si usted también lo percibe así?

Eso es lo que dicen los demás. Yo es lo que intento hacer, mejor dicho, lo que hago. Tengo una manera, como todas las personas, de ver las cosas, una manera de ver la vida y, en este caso, también una manera de ver el toreo, y es lo quiero llevar a cabo cada día y el objetivo es poder disfrutar de ese camino para que llegue ese momento y sea como fue en Madrid. Esa es la manera como lo entiendo y como lo siento.

¿Un torero como usted, con una trayectoria larga, cómo gestiona esos momentos más complicados y tan distintos de cuando llega el éxito?

Esta es una profesión muy dura y muy difícil, en la que hay momentos mejores y peores, rachas más buenas y otras menos buenas, pero hay que intentarlo siempre, es parte de nuestra profesión y de ese compromiso, con un componente artístico muy alto, pues hay que dominar ese territorio de lo psicológico. El jugarse la vida, el que vengan los contratos o no, o que tengas tu interior en perfecto estado para poder crear algo importante.

¿No sé si esos momentos lo son también de dudas, de intentar buscar otros caminos de expresión o eso sería dar un paso atrás?

Eso es algo que pasa por la cabeza, en mi caso más en el entorno, oyes comentarios de la familia, de amigos o de algún seguidor muy cercano que te dice: “si hiceras esto o lo otro, quizás…” pero yo tengo claro que mi camino es este, el mío, y que lo que consiga será gracias a que es el mío, no por el otro si hago algo que no siento. El que hace algo que no siente en la Plaza no suele salir bien.

Afortunadamente para nosotros este año le vamos a conocer en nuestra Feria. ¿Cómo le presentaría su toreo al aficionado de Pontevedra?

Creo que soy un torero clásico. Un torero que dentro de lo que a mí me enseñaron como cánones del toreo pues intenta hacer ese tipo.

¿No sé si le han hablado de cómo se vive el toreo en nuestra plaza o cuál es el conocimiento que tiene usted de ella?

Por amigos que viven aquí, y que conozco o que vienen por la ciudad y, por supuesto, por compañeros, me han hablado mucho de ella, y siempre de una manera muy positiva. Yo creo que la identidad de una plaza de toros es también la identidad del pueblo en el que está, y lo cierto es que me han hablado maravillas de la gente, o sea que es evidente que es una plaza que voy a disfrutar.

Y lo hará compartiendo cartel con figuras importantes como Sebastián Castella y Daniel Luque. ¿Qué nos puede decir de ese cartel?

Pues es un cartel muy variado en cuanto a la personalidad de cada uno de sus integrantes. Castella y Luque son dos toreros muy importantes que llevan logrando éxitos relevantes en el toreo durante muchos años. Creo que es un perfecto aliciente para todos los gustos y para que el aficionado pueda gozar de una buena tarde.

¿Y con el complemento de esa ganadería de Alcurrucén con la que se siente muy a gusto? Vamos, todo lo a gusto que uno se puede sentir delante de un toro, claro.

Sí, es cierto, pero es una ganadería con la que casi siempre he sentido cosas muy bonitas y muy especiales con ella, y con la que he tenido triunfos muy importantes. Es un encaste que me gusta y que ojalá nos ayude a todos. Sé y me consta que se encuentra atravesando un buen momento, así que ojalá podamos disfrutar, tanto mis compañeros como yo, y dar así una tarde muy bonita e importante para la afición, ya que eso sería bueno para todos.

martes, 30 de junio de 2026

La derecha domina Hispanoamérica / por HUGHES

'..Este resurgir político tiene más importancia porque, como si fuera otra cordillera colosal y funesta, el Foro de Sao Paulo y luego el Grupo de Puebla tenían organizada una izquierda con tentáculos criminosos. Será clave aquí la acción neurálgica de Trump en Venezuela, Cuba y las mafias..'

La derecha domina Hispanoamérica

HUGHES
La derecha acaricia la hegemonía en Hispanoamérica. Las últimas en ‘caer’ han sido Colombia y Perú. La derecha domina el cono sur y la zona andina, sin olvidar que Venezuela y Cuba están ya bajo el ala de Trump.

A veces se resume esto con Trump, Virus o influencia, según sensibilidades. Como si fuera la mera extensión de un dominio geopolítico, pero el continente responde, cada país a su manera, a problemas reales de inflación, violencia, penetración del narco… y lo hace con recetas variadas: la seguridad de Bukele, el libertarismo de Milei, la recuperación de valores conservadores de Kast… Esta heterogeneidad sí refleja en parte la síntesis de Trump, pero habla de la expresión particular de una corriente mundial, articulada en la libertad de lo cibernético, que en Hispanoamérica se manifiesta de un modo natural y democrático.

Porque la derecha ya dominó antes en Iberoamérica, pero no de esta manera. Como respuesta al comunismo hubo dictaduras militares, después, en los 90, aplicación de políticas neoliberales; una fase luego de vuelta a la tecnocracia o gestión, a la corrección del número y las formas, pero es ahora cuando la derecha es, primero, pulcramente democrática, y luego, una fuerza populista. Estas diferencias se aprecian, por ejemplo, en la evolución de gobiernos argentinos: Videla, Menem, Macri y ahora Milei. Cuatro mundos distintos.

Este resurgir político tiene más importancia porque, como si fuera otra cordillera colosal y funesta, el Foro de Sao Paulo y luego el Grupo de Puebla tenían organizada una izquierda con tentáculos criminosos. Será clave aquí la acción neurálgica de Trump en Venezuela, Cuba y las mafias.

El cambio coincide con la actualización en el continente de la nueva doctrina Monroe por parte de EEUU (frente a China y la acción también política del narco) y con eso se querrá desacreditar la ola libertaria-populista-conservadora. Resulta cómico leer a la izquierda o a cualquiera preocuparse ahora por la soberanía de estos países, despedazada hasta ayer entre el globalismo, el narco y el arriendo económico a China.

Otros, con un candor pueril o pérfido, querrán ver en ello una afrenta al hispanismo, sin querer reparar en que la agenda indigenista y antiespañola es la de la izquierda derrotada. La reconexión con el pasado hispánico y la verdad cultural americana se defienden por las derechas.

La sensación es que en España este vuelco político no se está valorando lo suficiente cuando lo de Zapatero demuestra que la influencia de Puebla llegaba hasta aquí, y así lo denuncio Foro Madrid, que ha contribuido a fortalecer una capilaridad (en sí misma una hispanidad) que ya es realización histórica.

Sucede que en España se desprecia lo hispanoamericano como subamericano, como mero producto yanqui. La electricidad de esta reacción política que podría ser de ida y vuelta, cual habanera, se amortigua y sofoca aquí por el consenso impuesto por Europa y ‘nacionalizado’ por nuestras élites.

TAL DÍA COMO HOY... 30 DE JUNIO DE 1957 Una tarde de fiesta / por Paco Delgado

'..Y en 1957, el último día de junio, se organizó una corrida en la que se anunciaron Miguel Báez Espuny “Litri”, Curro Girón y Vicente Blau “El Tino”, a quienes se enfrentó a un encierro de Ricardo Arellano y Gamero Cívico..'

Una tarde de fiesta

Paco Delgado
 
Hubo años en que la plaza de toros de Alicante enlazaba con festejos taurinos las dos grandes fiestas de la ciudad, las Hogueras de San Juan y la festividad de San Pedro y San Pablo, algo que últimamente también hace Eventos Mare Nostrum, la actual empresa arrendataria del coso de la Plaza de España.

Y en 1957, el último día de junio, se organizó una corrida en la que se anunciaron Miguel Báez Espuny “Litri”, Curro Girón y Vicente Blau “El Tino”, a quienes se enfrentó a un encierro de Ricardo Arellano y Gamero Cívico, cuyos toros dieron un juego excelente en aquel segundo festejo de la feria de tal año. Litri acabó siendo el gran y máximo triunfador en dicho festejo, puesto que fue premiado con una oreja del toro que abrió plaza y las dos y el rabo del cuarto; Curro Girón dio la vuelta al ruedo tras pasaportar al segundo y le cortó el rabo al extraordinario quinto, “Gorrón”, marcado con el número 252 y al que se premió con dos vueltas al ruedo.

Por su parte, El Tino no quiso ser menos que sus colegas y saldó su actuación con el corte de dos orejas saliendo también a hombros aquella tarde de fiesta.

Aquellos sesenta… (XIX) Jorge Arturo Díaz Reyes

Paco Camino. Foto mural en Las Ventas 2026.Entre treinta y cuarenta años después (1999)

'..En la época mía, estaban: Pedrés, Rafael Ortega, Antonio Ordóñez, Antonio Bienvenida, Gregorio Sánchez, Manolo Vásquez, Fermín Murillo, Chamaco, Andrés Vásquez, Julio Aparicio, Litri, Mondeño, Puerta, El Viti, El Cordobés, yo... Creo que fue la verdadera “Época de oro” del toreo..'

Aquellos sesenta… (XIX)

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali, 29 VI 2026
Paco Camino gran protagonista de la década, volvió a ella y la definió entonces en conversación con Juan Antonio de Labra. Extracto:

–El toro insignia de la época fue el Santa Coloma.
–Yo de novillero me lo comía todo, y ya de matador de toros, Chopera el viejo, don Pablo, que me apoderaba lo prefería y le mataba toda la ganadería. Un toro, aunque con el trapío justo, muy enrazado, con mucha movilidad, muy listo, que no perdonaba, que cuando salía malo salía malo, y cuando salía bueno salía bueno, qué si le hacía las cosas, con valor, arte, inteligencia, embestía con nobleza y el público lo notaba.

Ese toro permitía faenas intensas y cortas. Eso de dar y dar pases y pases no es bueno, ni para la fiesta, ni para el aficionado, ni para el torero, ni para nadie. Ahora las faenas son muy largas. Yo toreé en Madrid cincuenta y tantas tardes, ni un aviso. En estos días en tres corridas, siete avisos. (En el pasado San Isidro 2026, en 27 corridas, 84 avisos). Y otro problema es la monotonía, torean todos igual. El Juli distinto, sí, pero es muy joven, no puedo aún opinar.

Salí de una familia muy humilde, y sin educación, sin estudio llegué a un sitio casi prohibido. Ser torero importante en el mundo. Lo hice fijándome siempre en el toro y escuchando a los que sabían, como Joaquín Buendía, como Atanasio Fernández, como Antonio Pérez Tabernero el viejo. Siempre gente mayor, que me podía enseñar. A la perfección nunca llegué. En el toreo nadie ha sido perfecto.

Debuté sin caballos en Zaragoza. Fui a torear una novillada y toreé catorce sin caballos y tres con caballos. Cuando me vieron dijeron, ¿esto que es? Decían que tenía buenas maneras y podía llegar a figura. Lo que pasaba es que ya tenía un recorrido, de los doce a los dieciséis años. Sabía algunas cosas, aprendidas en el campo y en las capeas, iba a todas. Y me dije, no puedo dejar escapar esta oportunidad.

Lo primero es dominar el miedo. El corazón es bruto, la cabeza es la que rige. Si un torero tiene valor, pero no tiene cabeza es torpe. Inteligencia, es la que tienen los que llegan a figura del toreo, siete, diez, quince años. La suerte no. La suerte existe un día. Que te embista un toro en Madrid y le cortes las dos orejas. Pero vale más la constancia. Todos los toros son distintos, hay que estar preparado mentalmente para eso.

El temple, es el que tenga el toro. Adaptarse a la velocidad que embiste. Me gustaban los toros con raza con temperamento, dejarlos crudos. Cada quién a su estilo, por ejemplo, El Viti les pegaba más.

En la época mía, estaban: Pedrés, Rafael Ortega, Antonio Ordóñez, Antonio Bienvenida, Gregorio Sánchez, Manolo Vásquez, Fermín Murillo, Chamaco, Andrés Vásquez, Julio Aparicio, Litri, Mondeño, Puerta, El Viti, El Cordobés, yo... Creo que fue la verdadera “Época de oro” del toreo. La historia buena del toreo va a ser esa, la de los sesenta. Esa, que del 63 al 74 fue la mejor mía, cuando ya era adulto y confiaba mucho en mí.

–¿Admiraba a El Cordobés? –Sí, sí, la técnica que tenía era perfecta para él.
–¿Fue difícil la convivencia siendo apoderados por la misma casa? –No coincidíamos, si nos veíamos era toreando, pero nada más.
–¿Fueron complementarios, usted ortodoxo y él heterodoxo? –Bueno el púbico que llegó con El Cordobés, fue un público nuevo. Pero tampoco era que no toreara bien. Fue a Sevilla y cortó un rabo. Eso no lo corta toda la gente, y en una plaza de aficionados al arte, una plaza de toros buena.

En el ruedo no hay que ir de buena persona, al que venga comérselo. Y todos venían por lo mismo, el triunfo y el dinero. Fui hosco en la plaza. Siempre hice lo que quise. Me apetece, no me apetece y se acabó. No me preocupaba lo que dijera el público. El que mandaba en la plaza era yo.

Lo que más me impactó cuando llegué a México fue la corrida de ocho toros en Guadalajara, y un toro, “Catrín”, ahí empezaron a creer en mí. Los toreros: Joselito Huerta, Capetillo, Procuna, Calesero, Juan Silveti, Jesús Córdoba, mayores que yo, muy buenos. Tuve amistad y rivalidad con Manolo Martínez, era de lo mejor. También Cavazos...

El toro español es más listo, no permite manoseo. El mexicano es muy dócil. De niño, mi padre me decía, cuando vayas a México ve a ver a Lorenzo Garza. Yo quiero torear algún día con el maestro, me dije. Toreé con él en un festival con Cagancho, Calesero, Arruza, Armillita, Silveti, Silverio, en la plaza de El Toreo (Ciudad de México).

–El gran Rodolfo Gaona (rival de Joselito y Belmonte) dijo que como lo había visto torear a usted con la mano izquierda, no había visto torear a nadie. –Esa frase de él, por ser de él, me llena de orgullo.

–La Beneficencia del 70 en Madrid.
–Me la ofrecieron en terna, pues no me habían pagado lo que pedí en San Isidro. Mato seis toros, les dije. No querían. La noche anterior no dormí. Me leí tres novelas de Marcial La Fuente Estefanía seguidas. Hasta que salió la corrida. Ya me quedé tranquilo al llegar a la plaza…, y pasó lo que pasó.

Es preferible que digan que no has querido, a que digan que no has podido. Sí no has podido das lástima, si no has querido das envidia. Pero hubo un toro que no pude con él, en Vinaroz, un toro de Galache, ganadería comercial. Ha sido el único. Pensaba, me coge, me coge... Me veía y me comía. Ha sido la única vez que he sentido impotencia. Lo pasé muy mal. Ese día pensé dejar el toreo. Lo maté al final, sí. Yo me iba arriba con las adversidades, pero me encontré impotente con ese animal. También quedaron los tres avisos de Lima, pero eso no fue impotencia, fue amor propio. Descabellando, me tiraron un bote de Cocacola, me cayó en el pie y me negué.

–Cómo le gustaría que lo recordaran.
–Como un buen torero, nada más. 

Consenso inconsensuado / por Jesús Laínz


'..En esta envidiable época nuestra de democracia y libertad de expresión, las discusiones sobre el cambio climático antropogénico se suelen zanjar con el argumento de que el debate está cerrado por consenso científico universal..'

Consenso inconsensuado

Jesús Laínz
Ya llegó el verano, ya llegaron las olas de calor nunca vistas, ya llegaron las noticias alarmantes, los horrores apocalípticos y los insultos a los ignorantes que siguen empeñándose en pedir calma y en llevar la contraria.

En esta envidiable época nuestra de democracia y libertad de expresión, las discusiones sobre el cambio climático antropogénico se suelen zanjar con el argumento de que el debate está cerrado por consenso científico universal. Pero ni este ni ningún otro debate científico puede estar cerrado puesto que siempre se pueden descubrir nuevos datos que cuestionen lo que antes fue tenido por indiscutible. Un ejemplo clásico fue el debate entre geocentrismo y heliocentrismo. Y otro, muy candente en la antropología de los siglos XIX y XX, fue el que enfrentó a los partidarios del monogenismo con los del poligenismo.

Además, las verdades científicas nunca se han establecido por consenso, sino por demostración, incluidos los casos en los que la opinión finalmente demostrada como cierta fue sostenida por uno contra el mundo. Darwin, por ejemplo. La aplicación del sufragio universal al terreno científico es la mayor aberración imaginable de la ciencia y de la democracia.

La primera acusación falsa que se lanza contra los que no comparten el llamado consenso es que son negacionistas, algo así como si se negaran a aceptar la evidencia de que la Tierra no es plana. Pero ninguno de ellos niega que el clima cambie. Evidentemente, el clima no puede dejar de cambiar del mismo modo que el tiempo cambia de un día para otro y de una hora para otra.

Lo que sí niegan, o al menos ponen en duda, es la magnitud de eso que se llama cambio climático antropogénico porque constatan que el principal determinador del clima de la Tierra es el sol. Frente al poder de la estrella de nuestro sistema, cualquier otro factor es irrelevante, empezando por un CO2 que nunca ha influido en el cambio de temperatura y en cuya generación tiene el ser humano tan poca responsabilidad. Pero los adalides del consenso no admiten discusión: el responsable es el ser humano. Un ejemplo entre un millón: en julio de 2023 se presentó el informe climático de la Organización Meteorológica Mundial y el Servicio de Cambio Climático Copernicus, cuyo director, Carlo Buontempo, sentenció que «las emisiones antropogénicas son la causa última de estos aumentos de temperaturas”. Haciéndose eco de este informe, el secretario general de la ONU António Guterres insistió en que “para los científicos es inequívoco: los humanos son los responsables». Punto final. Hasta el papa Francisco, en su exhortación apostólica Laudate Deum, de 2023, pontificó que «ya no se puede dudar del origen humano —antrópico— del cambio climático». Y atribuye la culpa a los gases de efecto invernadero, en concreto al CO2.

¿También se sale uno del consenso por dudar de la capacidad del ser humano, al menos en el actual estado tecnológico, para predecir cómo será el clima a largo plazo? Hasta los más ignorantes legos que atendemos a los pronósticos meteorológicos del telediario sabemos que la predicción no es posible más allá de unos pocos días. Ningún científico puede asegurar cómo va a ser el tiempo en determinado lugar dentro de un mes. Sin embargo, se nos anuncia como hecho demostrado y consensuado lo que sucederá en siglos futuros.

No poca de la información con la que se nos bombardea para convencernos de la indiscutibilidad del cambio climático antropogénico está muy lejos de ser indiscutible, como asimismo explican esos científicos que osan salirse del consenso. Uno de los temas estrella es, sin duda, el del aumento del nivel del mar y la subsiguiente inundación de las costas debido al derretimiento de los hielos polares. Más del 90% del hielo de la Tierra se encuentra en la Antártida, que, por cierto, ha ganado hielo en las últimas décadas mientras el Ártico lo perdía. Además, la temperatura media anual del continente polar meridional es de -15º, y la de su interior, donde se acumulan los mayores espesores de hielo, de -57º, por lo que, incluso con el hoy por hoy indemostrable aumento de dos o tres grados que los más pesimistas prevén para el final de este siglo XXI, seguirá estando muy por debajo de la temperatura de derretimiento.

Groenlandia, por su parte, representa el 9% del hielo mundial. Por lo que se refiere al hielo ártico –menos del 1% del hielo mundial y cuyo 89% ya está sumergido–, al derretirse devolverá al mar el mismo volumen de agua que tomó cuando se congeló. El nivel del agua no sube cuando el hielo flotante se derrite. Su eventual derretimiento, por lo tanto, no afectaría a la subida de nivel de los océanos. Compruébenlo echando un par de cubitos de hielo en un vaso de agua lleno hasta el borde. Esperen un rato y comprobarán que, cuando se hayan derretido, no se habrá derramado ni una gota.

Pero, ojo, no se lo comente a su vecino ni a su cuñado, pues se arriesga a que le acusen de ignorante negacionista que no acepta el consenso científico. Y ése será el insulto más suave.