la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

miércoles, 21 de octubre de 2026

La danza de los taurinos. Más nombres raros de toreros y también de cursos de titulitis / por Ricardo Díaz-Manresa

 

Pues varias explosiones en una en la segunda parte de la de otoño y parece por lo sucedido en el Pilar que el toreo tendrá que aguantar a un torero con nombre tan torero como AARON y no se asusten porque tengo una lista con incluso más raros, pero no uno ni dos sino unos cuantos.

Ricardo Díaz-Manresa
Olvídense de los ANTONIOS, JOSÉS, MANUELES y no sean antiguos y acepten, si pueden, lo que viene. Ahora los papás creen que hay que bautizarlos con nombres originalísimos para que destaquen y se olvidan que el periodista más famoso de los últimos 70 años se llama JOSÉ MARÍA GARCÍA. Ya ven nombre compuesto y apellido rarísimos. Y GONZÁLEZ, RODRÍGUEZ y SÁNCHEZ son los apellidos de 3 presidentes del Gobierno del Psoe. Pero creen los de los nombres y apellidos rarísimos llegarán más lejos. Qué sociedad más lógica y cuerda…

Total, que llegan a MADRID en “mano a mano” (lo juro) FERRERA y ROMÁN y colocan el NHB, que si hace años bajan todos los ángeles del Cielo a decírmelo no me lo creo, y salen a hombros, algo que no sucedía desde el 2022 que dos cruzaran juntos la Puerta Grande de las VENTAS y eso con el público que hay ahora. Y la otra salida a hombros de pareja que se recuerda fue la histórica de 1991, mano a mano en corrida de Beneficencia, ORTEGA CANO-CÉSAR RINCÓN. Nada menos que 35 añitos. Ni los más viejos del lugar se esperaban que ANTONIO y ROMÁN consiguieran algo parecido. Nadie habría acertado. Y me acuerdo que hace muchos, pero muchos años, el recordado cronista ANTONIO GARCÍA-RAMOS VÁZQUEZ luchó como un cosaco por la quiniela taurina, sin éxito. Pues este resultado habría destrozado todas las combinaciones.

Pero lo consiguieron aunque me dicen los expertos que ninguno de los dos va a torear ni una más ni se le añadirá un euro a su caché. Veremos. Esto y lo que nos espera.

Y al día siguiente esperaban a MORANTE y su tarde no fue fácil. Lógico después de lo del año pasado.

El de LA PUEBLA compagina sus tardes de toros con otras actividades como regalar trajes de luces de sus tardes triunfales a populares del deporte como LUIS de la FUENTE y CARLOS SAIZ. Los malintencionados dicen que tiene un hijo jugador en Primera y que el seleccionador, fidelísimo al expresidente del beso, puede conmoverse.

Y también a promover monumentos a figuras del mundo taurino. El primero, a RAFAEL DE PAULA. Y el segundo, al Dr. VAL CARRERES. Los dos merecidísimos. Que se fije en usted y le levante el tercero. Suerte.

LAS VENTAS no se conforma con los NHB continuos y quiere aprovechar todo, todo, todo. Y está construyendo una carpa para 3000 personas para toda clase de acontecimientos en otoño-invierno.

El título profesional de las antiguas y serias Escuelas de Periodismo y las Facultades de información nunca ha servido para nada. Ejercer la profesión es libre. Hasta tal punto que nunca se me ocurriría hacer la carrera ahora y sí ejercerla por la cara. La Federación Nacional Taurina hace un curso de no sé qué de información y se olvida de los que han ejercido muchos años y ahí tienen nada menos que al Instituto Superior Internacional de Tauromaquia “Ignacio Sánchez Mejías” (no le falta de nada con ese título) que ofrece un certificado de Estudios Taurinos (módulo taurológico). Toma. Que el negocio sea bueno y que tengan alumnos paganininis para que después cuelguen el papel en el salón…Vaya sociedad con titulitis y cada vez con menos profesionales del periodismo y ya sin periodismo.

¿Qué les sigue pasando a los de Canal Sur? Tras el desastroso legado de PALOMO, ahora otro peor : el de la última gran figura del toreo que ha habido, MANUEL BENÍTEZ “EL CORDOBÉS” contándonoslo unos personajes que ya, ya, y metiendo unos pasodobles históricos pero que nada tienen que ver con BENÍTEZ y no ponen el suyo…Delirium tremens..¿Han perdido la cabeza? Programas rancios e irrespetuosos. Y, sobre todo, malos.

JAÉN sube y ha ofrecido dos corridas triunfales de resultados y público.

Y un adiós cariñoso a LUIS BLÁZQUEZ en su retirada.

A vueltas con las hordas(«intelectuales» y musulmanas) al asalto de Francia / por Sertorio


Nunca hay que quedarse —es uno de los lemas de EL MANIFIESTO— en la espuma de los días. Hay que hurgar debajo de la superficie, bucear más allá de lo que nos ofrece la inmediatez del mundo, así haga falta irse dos siglos atrás: a la Revolución francesa, por ejemplo, y al pensamiento ilustrado que la inspiró. Es lo que hace Sertorio, quien para comprender lo que los bárbaros están desencadenando en Francia, afirma junto con Maurras que «doscientos años de democracia se pagan».

La République de la chusma
A vueltas con las hordas(«intelectuales» y musulmanas) al asalto de Francia

Sertorio
Lo más lamentable de la jacquerie francesa de este fin de semana no fue el incendio de ayuntamientos, ni el saqueo de comercios, ni el afán incendiario de la chusma, esa racaille que está convirtiendo a la dulce Francia de nuestros años infantiles en Haití. No, lo peor, lo más patético, fue el discurso del presidente Macron, el empleadillo de banca que descansa sus blandas posaderas sobre el mismo sillón donde se sentó De Gaulle. No hay mayor confesión de impotencia que una presunta firmeza expresada mediante alardes de una fuerza social que no se tiene, porque Macron es el retrato de una élite desbordada por el caos y la miseria que ella misma ha importado. El corazón de las tinieblas ya no palpita en el Congo del rey Leopoldo, de Kurtz y de Conrad; ahora la jungla está en la banlieue, en las barriadas tercermundistas de París. 

Para poca sorpresa de todos, este mandamás unánimemente detestado, porque sólo en esto están de acuerdo los habitantes de Francia, tiende su mano hacia los salvajes que han pisoteado en cuestión de unas horas la ilusoria multiculturalidad “francesa”. Estos antropófagos, estos calibanes, hijos de la educación progresista, producto de sesenta años de enseñanza deconstruida, han tenido el mérito de expresar a su manera la bancarrota moral y política de las élites liberales que les protegen. Todo esto no es sino la culminación del asesinato de Francia por la República, iniciado en 1789 y que llega a sus postrimerías en esta bacanal propia de Solana, de Ensor, de Callot. Los animales de bellota que han arrasado las calles de Francia no son la causa, sino el efecto de unas políticas migratorias, culturales y económicas que han destruido el tejido social de Occidente y están a punto de borrar su identidad. Este es el resultado de un proceso viejo de más de dos siglos. Desde 1762, cuando Rousseau escribió El contrato social.

Uno de los muchos coches incendiados por las turbas

Parafraseando al gran Maurras, podemos afirmar que doscientos años de democracia se pagan. Dos centurias de nihilismo liberal, de extravagancias demagógicas y de señorío de las mayorías sólo pueden acabar así, en el caos tribal, en la destrucción de cualquier forma de vida civilizada. El culto del buen salvaje y el predominio de la cantidad sobre la calidad, la hegemonía del número, necesariamente lleva escaleras abajo, hacia la identificación con lo más simple, a la igualdad por lo más estúpido y vil, por lo más elemental: a la barbarie. La civilización necesita de una jerarquía espiritual, de un orden orgánico, de unos valores permanentes, de una veneración por la tierra y los muertos, todo aquello que el igualitarismo ilustrado critica y destruye. Las ciudades de Europa seguirán ardiendo porque el afán de muerte de sus élites lo desea, porque el principal peligro son ellas y no sus cabilas de galeotes. La gasolina que incendia Francia no se fabrica en las mezquitas, sino en las universidades y los liceos.

No nos asombra que se siga tratando a esta escoria, a este lumpen, a esta canalla, como víctimas; ni tampoco que se abran canales de diálogo con estos salvajes, que amenazan con degollarnos a todos y que gozan del permiso del Estado para asaltar e incendiar a los contribuyentes, esos nativos privilegiados que deben trabajar para pagar los impuestos que mantienen bien subvencionados a los bárbaros que les saquean. Tampoco nos sorprende que los medios de comunicación consideren este aquelarre, en el que arden los liceos y se dan palizas a los profesores, como huelga de “estudiantes” que, por supuesto, luchan por sus derechos, entre los cuales debe de estar, sin duda, la destrucción de los establecimientos públicos de enseñanza. 

Desde Rousseau hasta el día de hoy, todo atentado contra la civilización occidental cuenta con el respaldo de la capa más privilegiada de Occidente, los intelectuales, ese lujo del que todavía no podemos prescindir. Son los bonzos de las cátedras y de los cafés los primeros que bendicen estas salvajadas. El producto final de la tradición republicana y laica de Francia es el islam salafí, que domina las barriadas y ha demostrado su fuerza en las calles en estas últimas horas, eso sí: con el indispensable auxilio de la izquierda francesa.

Paisaje después de la batalla

Por supuesto, no podemos olvidar que buena parte de esta catástrofe social tiene su origen la catástrofe económica de la guerra contra Rusia, que ha matado a la industria europea y ha demostrado a los trabajadores del continente que el Estado del Bienestar ha pasado a la historia y que la Europa social de hace tres decenios está enterrada. Pero nadie quiere mirar el rey desnudo. Sin embargo, hay anécdotas chuscas, episodios ibéricos, que coronan estos pandemonios de gamberros importados: en el Festival de Venecia, en medio del lujo y la sofisticación de la gauche caviar, vestido con un traje carísimo e inflado de fatua suficiencia, Javier Bardem tuvo el desparpajo de agradecer sus fechorías a los imbéciles embrutecidos que han sembrado el caos en Francia. No podía faltar un millonario miembro de la izquerda divina española para dejar su matiz borderline, tan característico de nuestro cine. Esperemos que la Historia le devuelva la boutade con una de sus hegelianas ironías; cuanto más sardónica, mejor.


Así ardía París el 17 de octubre


Fortaleza torera en Segura de la Sierra / por Antonio Cepedello

Plaza de toros de Segura de la Sierra Jaén

'..Es todo un lujo y una gozada especial poder ver una faena de las actuales desde los mismos lugares donde hace siglos las contemplaban nuestros antepasados..'

Fortaleza torera

Antonio Cepedello
Es una fortaleza y no sólo de piedra, sino de los valores de la Tauromaquia. La singular y coqueta plaza de toros de Segura de la Sierra (Jaén), que está enclavada en el patio de armas y las caballerizas del castillo medieval de esta localidad jiennense, permite trasladarse a los aficionados taurinos a otra época, donde nuestro rito milenario era ya una tradición legendaria y cultura popular. Es todo un lujo y una gozada especial poder ver una faena de las actuales desde los mismos lugares donde hace siglos las contemplaban nuestros antepasados, aunque fueran muy distintas, pero mantienen a los dos protagonistas fundamentales de este arte universal: el hombre y el toro bravo.

Tienen una importancia fundamental para la historia del toreo en general, y para la particular de esta zona de la espectacular, bella y peculiar Sierra de Segura, la labor y el esfuerzo de todos los que durante las últimas décadas han colaborado para mantener la celebración de al menos dos festejos anuales, los días 6 y 8 de octubre, con motivo de las fiestas patronales locales de la Virgen del Rosario, en este pintoresco coso, tanto por su ubicación como por su infraestructura y entorno. El torero alicantino Paquito Esplá, padre de los matadores Luis Francisco y Juan Antonio, fue uno de los principales impulsores de estos importantísimos acontecimientos, que han contado también con la colaboración de figuras del toreo como Enrique Ponce, Dávila Miura, Vicente Barrera, los hermanos Tomás y José Antonio Campuzano, El Fundi o Curro Díaz, entre otros.

Esta curiosa e histórica plaza de toros tiene forma rectangular, no circular, como es lo habitual ahora, pero sí lo era antes cuando se utilizaban para ello las propias plazas urbanas de las poblaciones. No tiene ya muros de protección, que el cruel y duro paso del tiempo se los ha llevado con la lluvia, el aire, los efectos de algún terremoto y la propia mano del ser humano. De todas formas, han durado muchísimo más que cualquier construcción actual. Por tanto, no cuenta con gradas, por lo que los espectadores deben situarse en las faldas del monte donde se asienta este castillo. Ello permite observar una imagen panorámica muy endémica del lugar, además de propiciar un ambiente muy popular y festivo. El cobro de entradas no es posible, lo que acerca más estos espectáculos taurinos a todo el mundo y hace también más aficionados.

Esta plaza, que es una de las más antiguas y curiosas de España, cuenta también con otra particularidad: una torre, que se utiliza de enfermería durante los festejos y que en su época de población amurallada era una de las puertas de acceso a su casco urbano. Una localidad que cuenta con una rica historia y relevancia durante las distintas civilizaciones de sus residentes, sobre todo de los musulmanes y cristianos, que la eligieron como la capital de toda esta zona con tanta riqueza no sólo forestal, sino también ganadera, agrícola, cultural, religiosa o política. Muy unida durante mucho tiempo a la Orden de Santiago, cuyo comendador era el escritor segureño Jorge Manrique. Cuenta por ello con una gran riqueza monumental, además de su castillo, como son la Iglesia y el Colegio de los Jesuitas o los Baños Árabes, junto a sus puertas de entrada y miradores con panorámicas de encanto.

La Sierra de Segura es la comarca de la provincia de Jaén con mayor tradición taurina en cuanto a festejos populares se refiere, porque en la mayoría de sus localidades los encierros de reses bravas son el centro y acto principal de sus celebraciones. Era y es también cuna de grandes matadores y banderilleros, como son los casos actuales de Alberto Lamelas, José Carlos Venegas o Víctor del Pozo, además de contar con los famosos 'toros ensogaos' de Beas. Cuenta también con varias ganaderías estables y algunas itinerantes que pastan allí durante determinados períodos de tiempo, porque aún llevan a cabo la trashumancia.

Los dos festivales taurinos de este año en Segura de la Sierra han sido triunfales, con grandes faenas y corte de numerosos trofeos, donde ha destacado, por su juventud e inexperiencia, la actuación de Alfonso Morales, novillero jiennense sin picadores, que sorprendió a los espectadores por la firmeza, valor y belleza de su lidia a un buen novillo de la ganadería de 'El Cotillo'. Otro de los aspectos positivos de estos festejos tradicionales, además de los indicados, es que suponen también una oportunidad e ilusión para los chavales que empiezan en esta vocación y profesión tan bonita y difícil a la vez, porque además de una oportunidad para torear, les permite hacer el paseíllo junto a matadores y figuras del toreo, como en esta ocasión han sido Víctor Puerto, Curro Díaz, José Carlos Venegas, David Galván, Alberto Lamelas, Juan Ortega, Víctor Hernández y Samuel Navalón.

Enhorabuena a todos los que ahora y antes permiten que la Tauromaquia cuente en la provincia de Jaén, dentro del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, que es el más extenso de España, con una auténtica fortaleza en defensa de nuestro legendario arte universal y rito milenario. ¡Va por ellos!


El odio hacia uno mismo o la caída de Occidente / por Guillaume d’Aram de Valada


En estos días en que se, sobre todo en Francia e Italia, se están viviendo las primeras escaramuzas de la guerra civil, al tiempo que se consolida  la alianza del islamismo y el izquierdismo, bueno será hurgar un poco más en lo que constituye el fondo último de nuestra degradación: el odio de Occidente hacia sí mismo

El odio hacia uno mismo o la caída de Occidente

Ceguera y odio

Hay una cita, que sirve de epígrafe a la novela Las espadas, de Roger Nimier, que puede hacernos reflexionar en estos tiempos turbulentos:

Sobre todo, no te mientas a ti mismo. Quien se miente a sí mismo pierde el respeto por él y por los demás. Puede ser el primero en ofenderse. A veces se disfruta ofendiéndose, ¿no es así?
Hasta el punto de sentir una gran satisfacción. De ese modo, se llega al verdadero odio.

«Mentirse a uno mismo» es más o menos lo que lleva haciendo Occidente desde el final de la segunda gran guerra europea, en mayo de 1945.

Poner tanto empeño en destruir poco a poco, alternando dosis pequeñas y fuertes, cualquier sentimiento de pertenencia, cualquier reacción ante el olvido de su grandeza pasada, es un suicidio metódicamente organizado.

Ahora estamos ahí: tenemos el cañón en la sien y el tambor está cargado, no hay ninguna posibilidad de escapar. Para salir adelante, para guardar la pistola en el cajón, hay que aceptar volver a decirse la verdad, enderezarse, rechazar el abandono y, por fin, repeler al enemigo que se instala en nuestro interior.

A ese enemigo lo conocemos desde hace mucho tiempo. Se llama: globalismo.

El motor de la desintegración: el globalismo

Es el globalismo el que está en el origen de la desintegración de nuestras sociedades occidentales, de esa falta de voluntad, de ese rechazo a ser fuertes y orgullosos, esa máquina de fabricar cobardía y de retroceder sin cesar ante los imperativos de un mundo sin fronteras: el dominio de los mercados financieros sobre la política interior, la desaparición de los lazos ancestrales que sustentan los equilibrios de la Ciudad.

Es, en cierto modo, la culminación de esa ofensa que nos infligimos a nosotros hasta llegar al verdadero odio hacia uno mismo.

No hay que buscarlo en otra parte.

El terrorismo, ya sea islamista o ideológico, no es, en definitiva, más que una consecuencia de este globalismo destructor de naciones.

Los autores de estos crímenes ciegos también lo saben; ésa es su principal fuerza.

Y los ideólogos, desde la extrema izquierda revolucionaria hasta los liberales apátridas, lo convierten en su principal argumento contra el bando nacional. Hay que diluir.

Síntomas políticos y llamamiento a la reacción

Las secuelas de la muerte de Quentin, ese joven linchado y asesinado en Francia, nos han aportado un testimonio más de esa autoflagelación crónica que consiste más en sufrir que en demostrar realmente no sé qué virginidad ideológica.

Es también otra expresión del odio hacia uno mismo.

Ya de por sí, sin poder esgrimir una razón objetiva y válida para no participar en el homenaje rendido a Quentin el pasado sábado, la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen volvió a considerar oportuno echar otra moneda en la máquina de la autodemonización.

Médiapart, como la oficina apenas encubierta de los servicios de inteligencia que siempre ha sido, consideró oportuno publicar un artículo sobre uno de los amigos de Quentin, asistente parlamentario de una diputada del RN de la Drôme, atribuyéndole mensajes publicados en las redes sociales que demostrarían su «nazificación comprobada».

Apenas se publicó este artículo, sin tomarse la molestia de reflexionar, ni siquiera de comprobar una posible manipulación, el RN emitió un comunicado en el que se desmarcaba con virulencia de este asistente parlamentario e indicaba el procedimiento para su despido.

¿Por qué tal rapidez de reacción ante esta eterna y metódica campaña de demonización orquestada por sus peores adversarios?

Estos últimos siempre encontrarán, e incansablemente, comentarios y declaraciones —a menudo sacados de contexto— y etiquetas que validen esa demonización permanente.

¿Hasta cuándo el bando nacional y el RN, su principal representante capaz de tomar las riendas del poder político en 2027, seguirán cayendo en estas ridículas trampas, ante los peligros que nos acechan?

Porque, hablemos claro: ¿proviene el principal peligro que nos amenaza de la extrema derecha, a la que continuamente sacan a relucir los guardianes de un régimen en decadencia?

¡Por supuesto que no!

Estas burdas manipulaciones ideológicas sólo tienen un objetivo: alejar cada vez más al país real para obligarle a no saber ya quién es quién y quién hace qué.

Así pues, en lugar de convertirse en instrumento de su propio odio —no hacia el otro, sino hacia sí mismo—, el bando nacional haría mejor en ocuparse de lo esencial en lugar de lo superficial, que, en definitiva, sólo tiene un objetivo: reducirlo a reaccionar en lugar de actuar.

Entonces, por supuesto, se replicará que estas manipulaciones mediáticas y de otro tipo son un auténtico veneno y que es imprescindible responder a ellas.

Dudo mucho que se haga, y la actualidad reciente es prueba de ello.

El país legal, mediático e institucional se aleja inexorablemente del país real. Este último, sin olvidar quién es ni de dónde viene, y deseando seguir estando orgulloso de su historia y sus raíces, quiere salir de las tinieblas en las que el sistema vigente quiere precipitarlo para siempre.

Rechacemos la ofensa que se nos ha infligido, recuperemos el orgullo de lo que somos y de lo que hemos sido, y llegará el renacimiento. Será a costa de no caer más en el arrepentimiento perpetuo, sea cual sea.

La vieja máxima romana —«¿Qué importa que nos amen, con tal de que nos teman?»—, repetida una y otra vez, lleva mucho tiempo siendo aplicada por los sucesivos poderes políticos y sus secuaces. Estos últimos, como chacales solitarios, acechan y atacan en nuestras calles a todo aquel que se oponga a su ideal mortífero. No tienen otra motivación que obligar a sus oponentes a someterse a su única voluntad y hacerlos desaparecer.

Al fin y al cabo, solo se representan a sí mismos, al tiempo que acaparan toda la atención benevolente de aquellos que, con la mano en el corazón, proclaman su oposición a toda violencia política, venga de donde venga.

El problema, en nuestras viejas y saciadas naciones —y esto no es nada nuevo—, es el líder de la manada. A veces tose, se queda tumbado, a menudo se cree una oveja y bale de la mañana a la noche.

Se pone las zapatillas de estar por casa para abrigar sus convicciones, por miedo a que el frío glacial de sus traiciones llegue a congelarlo. He aquí, en cierto modo, ese «respeto humano», expresión que ha caído en desuso, que ilustra bien esa vieja actitud burguesa que consiste en preocuparse más por la opinión ajena y por lo que se dirá que por defender a capa y espada lo que hay que defender.

Ni Francia ni Europa necesitan zapatillas de estar por casa. Necesitan reencontrar un camino que las lleve a su propia liberación, y eso sólo puede hacerse aceptando levantar la cabeza en lugar de inclinarla ante la más mínima orden, manteniendo la mirada clara frente al enemigo en lugar de dejar que nos imponga continuamente su propia partitura.

Jean Cau lo decía mejor que nadie:

No sucumbir, no romper. No doblar las rodillas. No aceptar la derrota que se instala en nuestro interior. Rechazar la fealdad que nos lame con su lengua tibia. Decir NO para salvar nuestro SÍ. Nuestro valor, por ahora, está sólo en este bosque. ¿Qué hacer? Desbrozar. Trazar un sendero.

(Jean Cau, La gran prostituta)

martes, 20 de octubre de 2026

ACHO-LIMA: " UN COLOMBO VISLUMBRANTE EN CADA TERCIO . . . SIN SUERTE SUPREMA . . . " / Por Eduardo Ravell

IMPECABLE DE PODER A PODER, Colombo obstenta un gran record de rehiletero en ruedos peruanos y Lima ha sido con broche de oro tras su reciente encerrona en Cajabamba donde coloco hasta 18 pares en su sitio/ Foto de Jorge Luis Ramírez

Eduardo Ravell
Suena insólito el hecho de que Jesús Enrique Colombo haya sido malogrado por su acero, algo que cuesta creer por cuanto su "fusil " es un acertijo 100 % creíble a la hora de irse por uvas, pero así es éste lío del toro . . .

Una tarde dominical de grato clima limeño para quebrar ese hielo en la primera de abono ante el santo patrono Señor de los Milagros.

Casi lleno en el bicentenario coso de Lima ante un encierro desde las dehesas ibéricas de Caño del Río de Salamanca con encaste Domecq y Zalduendo que no dieron mejor comportamiento cómo era de esperarse y sólo el debutante salmantino tocó pelo en su primero y silenciado en su segundo, sexto de la corrida.

Colombo bordó el toreo de capa en su toro "Fantoche" con 509 kilos sin nada que envidiarle a las figuras de turno...
Y con la suerte de Zapopinas Levantó de sus asientos al público soberano limeño

UNA CONEXIÓN SIN PRECEDENTES... Por esto es que el venezolano se ha ganado a todo él Perú , conectando a casa tendido; sólo que en este domingo 18 octubre su espada le quitó los precios a ley. 

El Fandi, Colombo y Martín derrochando su oficio en el segundo tercio de banderillas: fué una especie de cartel de banderilleros de Oro que en cierto modo salvaron los muebles y el soberano terminó por entregarse al derroche de voluntad, pundonor y valor de cada diestro.

VIRACO DE AREQUIPA ES SU PRÓXIMA PARADA, Viernes 23 octubre con toros de Polo Saíz y Puerto San Luis para JE Colombo, él albaceteño Molina y el peruano Alguiar / Foto cortesía Jorge Luis Ramírez /

El Fandi sufrió fea volteretas en su primero en el tercio de rehiletes al violín; silencio y palmas. Colombo con sumo arte en su capote, de poder a poder en banderillas y sus impecables violines, entregando su muleta al máximo grado pero su acero le negó los trofeos en cada toro y su noveno aniversario de alternativa se vio malograda por fonde menos pudiese ser, la espada: silencio y palmas.

Ismael Martín una oreja a ley en su toro de regio debut y silencio en el quinto, su segundo.

Al final del festejo el soberano rindió fiel tributo entre ovaciones a la terna por su total entrega.

Las broncas también tienen su encanto / por Felipe Garrigues

Plaza de toros de la Misericordia de Zaragoza

'..Todos los toreros denominados “artistas” han sido irregulares: Cagancho (sobre todo en Almagro), Curro, Paula y ahora Morante. Gotas de esencia torera, a menudo muy espaciadas. Perfume caro. Lo poco se agradece, lo mucho empalaga..'

Las broncas también tienen su encanto

Columna de opinión por Felipe Garrigues
La última tarde de Morante en Zaragoza se saldó con una monumental pitada, almohadillas incluidas. Recordamos aquellas broncas estrepitosas de Curro y Paula en Las Ventas, saliendo protegidos por los escudos de los GEO, que sólo acudían en tales eventos. Una almohadilla de entonces desde la andanada te partía el cuello.

Toreros de los sesenta me contaban que, en más de una ocasión, tenían que refugiarse en el centro del ruedo, donde los misiles en forma de fruta variada, huevos y algún que otro pedrusco no llegaban. El toro, que era la mitad, y los públicos eran más salvajes.

El torero José Antonio Morante de la Puebla durante una corrida de toros en la feria del caballo de Jerez de la Frontera

Hoy día no se producen porque el toro embiste mejor. Apenas hay “marrajos” en el ruedo y sin embargo abundan en la política. Todos los toreros denominados “artistas” han sido irregulares: Cagancho (sobre todo en Almagro), Curro, Paula y ahora Morante. Gotas de esencia torera, a menudo muy espaciadas. Perfume caro. Lo poco se agradece, lo mucho empalaga.

Es famoso el “quite del perdón” de Pepe Luis Vázquez: dos verónicas y una media y cesaban las hostilidades. Se decía que no tenían valor y no es cierto. La estética, el componer la figura, no es de cobardes. El temple tampoco. La cruz de la mayoría de los espadas (nunca peor dicho) era precisamente la suerte suprema. Cuando el Faraón de Camas cogía la tizona, cualquiera corría peligro ¡excepto el toro! La cuadrilla corría despavorida a refugiarse en los burladeros.

Existe una razón: la suerte de matar es la única en la que el torero es agresivo. Hay que entrar con mala leche. Es difícil cambiarse el smoking de la clase por el mono de matarife en pocos segundos.

Morante es una excepción en casi todo. Al arte se une el valor de pasárselos muy cerca y con la espada resuelve. No tiene nada del llamado “toreo moderno”. Él mira hacia atrás: Antonio Bienvenida, Pepe Luis, Pepín Martín Vázquez, tiene hasta cosas de Joselito El Gallo.

¿El mejor de todos los tiempos? El de ahora sí. En todas las épocas ha habido grandes toreros. Joselito y Belmonte, Domingo Ortega, Bienvenida, Luis Miguel, Ordóñez, Camino, El Viti, José Tomás… Tantos. ¿Velázquez o Goya, Di Stéfano o Messi? Al maestro Camino le preguntaron lo de “mejor que nunca”, contestando que él también había visto torear muy bien. Nunca es demasiado tiempo, siempre también… José Antonio ha exprimido en demasía el néctar de su propio arte. Quizá llegó el momento de descansar… Nadie es eterno, el toreo sí.

RECORDANDO A ENRIQUE PATÓN.- TAL DÍA COMO HOY...20 DE OCTUBRE DE 1974: Un cierre triunfal / por Paco Delgado


Siempre fue una persona cordial y dialogante, con un gran sentido del humor.

Como cierre de la temporada taurina de 1974, en la Monumental de Barcelona se celebró el 20 de octubre una corrida con cinco toros de Sánchez Rico y uno de Javier Pérez-Tabernero, siendo sus matadores Joaquín Bernadó, Enrique Patón y Rafael Torres.

Joaquín Bernadó fue ovacionado tras acabar con su lote. No hubo manifestaciones especiales para Rafael Torres cuando acabó con su primero y se llevó una ovación al pasaportar al que cerró plaza, en tanto que Enrique Patón, que fue el triunfador de la tarde, paseó las dos orejas del segundo toro y una del quinto, saliendo a hombros de la plaza.

Todo se le ponía de cara a este diestro catalán, pero una gravísima cornada sufrida en la Monumental de Barcelona en 1975 le hizo perder el sitio, retirándose definitivamente de los ruedos el 25 de septiembre de 1977, tras actuar también en Barcelona.

Posteriormente, Enrique Patón se hizo empresario taurino, llevando plazas como Valencia, Castellón, Vinaroz, Zaragoza y Las Ventas, además de dirigir a toreros como Dámaso González, Juan Carlos Vera, Manolo Montolíu y Matías Tejela.

Siempre fue una persona cordial y dialogante, con un gran sentido del humor.
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