la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 17 de abril de 2026

Sevilla. 6ª de Abono. Que tapien la Puerta del Príncipe... / por Álvaro Rodríguez del Moral

La Maestranza vive una tarde histórica con un Morante descomunal / Lances de Futuro

Morante corona una de las cumbres de su vida torera en una tarde para los anales de la plaza de la Maestranza.
La multitud enfervorecida lo acabó sacando a hombros por la puerta de cuadrillas.

Que tapien la Puerta del Príncipe...

Álvaro Rodríguez del Moral
Sí, que la tapien para que se enteren esos mediocres que miden la afición con un reglamento; para que quede constancia de lo que vivimos en el anillo de la Maestranza fue un punto y aparte; para que una norma no impida la verdadera explosión de júbilo popular. Para que los que no se enteran de nada, los mismos que impidieran que el grandioso artista saliera por esa puerta que se mira en el Guadalquivir, sepan que un día tuvieron delante una de las cumbres toreras de su vida, a uno de los toreros más grandes de la historia. Hay que perdonarles. No saben lo que hacen.

No les dejaron. Pero la multitud, que a veces es sabia, había sabido saltarse cualquier convencionalismo recuperando su papel de actor del espectáculo. No era para menos: habían presenciado una auténtica epifanía de manos de uno de los artistas más grandes de la actualidad, de cualquier faceta de la cultura. Cuando el genio de La Puebla soltó una mano en el primer lance, siempre pegadito a tablas, ya se intuía que podía pasar algo grande. El toro iba y venía, siempre suelto, pero Morante perseveró en el empeño hasta cuajar esas largas de otro tiempo que acabó hilando a un puñado de verónicas que resplandecieron como relámpagos en una tarde plomiza. A partir de ahí todo tuvo el ritmo, el hilo, el argumento de una obra compacta.

Hubo sabor y aroma en la larga cordobesa, reminiscencias del toreo del ayer en el quite por tijerillas -oportuno y preciso- y una auténtica conmoción cuando el genio reclamó los palos. Los primeros pares, con la cuadrilla un poco encima, tuvieron enjundia pero es que la cosa iba a revolucionarse por completo cuando el diestro de La Puebla -la inmensa montera decimonónica calada hasta las cejas- pidió una silla. Se la bajaron desde el palquillo de ganaderos. Morante se sentó con una pierna sobre la otra, pintando una estampa antigua, emulando los viejos grabados de La Lidia para plantar un hermoso par al quiebro que abrió un túnel en la mejor historia.

La locura ya se había desatado y el gran creador marismeño iba a emplear la misma silla -debería estar ya instalada en el Museo Taurino- para iniciar una faena inenarrable que sólo se puede describir desde la emoción estética, desde el desgarro y la conmoción de una creación que crecerá con el tiempo, que ya figura en la historia del toreo. ¿Cómo se puede contar algo así? ¿Cómo se puede pintar la gracia de un molinete, la profundidad de los naturales, la armonía del toreo diestro? El recuerdo, como una foto fija, hila un ayudado por alto a un natural imposible, eterno, inabarcable... La cumbre de la faena llegó, precisamente, con la mano izquierda pero es que siguió por el otro lado, yo qué se... La plaza entera era un manicomio pero la espada nos devolvió la cordura y enarcó las cejas de los que creen que una obra así se puede meter en los moldes de un reglamento. Le pidieron una oreja pero en ese punto sobraban los despojos y las componendas del palco. Las dos vueltas fueron apoteósicas: lentísima, paladeada la primera; trotando sobre la punta del los pies en la segunda. En los tendidos se comentaba que aquella revelación sólo podía ser sellada con la Puerta del Príncipe. Pero en esta vida se impone la dictadura de los mediocres.

Es complejo terminar de narrar un buen espectáculo en el que cayó de pie el debutante Víctor Hernández, que maneja la mano izquierda con virtuosismo de elegido. Lo demostró en el tercero, al que cortó un orejón de categoría. No tuvo la misma suerte con el sexto, con el que perseveró hasta pasarse de rosca. Juan Ortega, por su parte, había dictado una faena incompleta con el segundo, al que toreó a placer por el derecho antes de encallar por el izquierdo. El quinto no le dio opciones. Morante, por cierto, había pintado tres o cuatro naturales con el ejemplar desfondado que rompió plaza. Había salido con la espada de matar sin darse coba. Se lo quitó de en medio. Bien que hizo.

  • FICHA DEL FESTEJO
GANADERÍA: Se lidiaron seis toros de Álvaro Núñez, debutantes en esta plaza que estuvieron bien presentados. Resultó desfondado el primero; tuvo un excelente pitón derecho el segundo y muy buena condición pero poco brío el tercero. También resultó noble y un punto flojo el cuarto. Deslucido el quinto y soso y mortecino el sexto.

MATADORES: Morante de la Puebla, de vino añejo y oro, silencio y dos aclamadas vueltas al ruedo; Juan Ortega, de oro viejo y oro, ovación y silencio; Víctor Hernández, de grana y oro, oreja tras aviso y ovación tras petición.

INCIDENCIAS: La plaza se llenó hasta la bandera en tarde espléndida y casi veraniega. Saludó el banderillero Marcos Prieto tras banderillear al sexto que antes había herido al caballo de picar.

jueves, 16 de abril de 2026

Madrid.- Próxima presentación en Las Ventas del libro sobre Carlos Arruza / Autor: Santos García Catalán


La figura inmortal de Carlos Arruza volverá a cobrar vida a través de la literatura con la presentación del libro “Carlos Arruza: Una leyenda entre España y México”, obra del escritor Santos García Catalán.

El acto, organizado por Editorial Temple, se celebrará el próximo 26 de abril de 2026 a las 12:30 horas en la emblemática Plaza de Toros de Las Ventas, concretamente en el Aula 'Antonio Bienvenida'.


Durante la presentación participarán destacadas voces del ámbito taurino y cultural, como el editor Vidal Pérez Herrero; el periodista y escritor Federico Arnás Lozano; el pintor e ilustrador José Antonio Moreda Maroto; el representante del Círculo Taurino Amigos de la Dinastía Bienvenida, Juan Lamarca López; así como el novillero mexicano Emiliano Osornio.

La obra busca rendir homenaje a una de las máximas figuras del toreo del siglo XX, símbolo de la unión taurina entre España y México, rescatando su legado, su dimensión artística y su impacto en la historia de la tauromaquia.

El libro se podrá adquirir en la Librería Rodríguez (Interior Plaza de Toros de Las Ventas).


Invitación de Editorial Temple

Atraco en Munich: Slavko Vincic se vistió de Negreira para echar a Camavinga y dejar fuera al Madrid cuando los blancos ganaban 2-3


'..Tras los graves errores cometidos por el árbitro en el partido de ida, el encuentro de vuelta también ha quedado marcado por la decisión de un Vincic que ha acabado con las opciones del Real Madrid..' 

Slavko Vincic se vistió de Negreira para echar a Camavinga y dejar fuera al Madrid cuando los blancos ganaban 2-3

El Real Madrid pierde en Alemania después de quedarse con 10 en los minutos finales, hasta ese momento había prórroga

El árbitro esloveno Slavko Vincic frustró la remontada del Real Madrid en el Allianz Arena con una polémica decisión que traerá cola. El colegiado expulsó por doble amarilla a Eduardo Camavinga por una acción inexplicable, por retener el balón unos segundos después de una falta en el centro del campo. El encuentro en ese momento estaba igualado, por lo que el tiempo corría igual para ambos equipos. Instantes después, el equipo blanco encajaba dos goles que dieron la clasificación al Bayern de Múnich.

Tras los graves errores cometidos por el árbitro en el partido de ida, el encuentro de vuelta también ha quedado marcado por la decisión de un Vincic que ha acabado con las opciones del Real Madrid. Los blancos tenían el resultado necesario para ir a la prórroga, pero el esloveno le ha sacado del partido de forma totalmente injusta. El madridismo se pregunta cómo se puede expulsar a un jugador de esta forma con tantísimo en juego.

Camavinga cometió un error, pero la roja es exagerada

Cabe señalar que Camavinga, que había visto la amarilla minutos antes de esa acción, cometió un grave error al quedarse con la pelota en las manos tras cometer una falta. Un error que puede penalizarle de cara al futuro, sin lugar a dudas. No obstante, en un partido de este calibre no es habitual que el árbitro expulse a alguien por este tipo de situaciones. Camavinga no estaba perdiendo tiempo, solo recuperando su posición. Desde la expulsión del francés, el Real Madrid perdió completamente el norte.

Los blancos, de este modo, han caído eliminados en cuartos de final de la Liga de Campeones de manera injusta, después de un partido en el que han merecido, como mínimo, llevar la eliminatoria al tiempo extra. El resultado de 2-3 hasta el minuto 86 demuestra que los blancos han dado la cara hasta el final.

Muere José Emilio Santamaría, leyenda del Real Madrid y exseleccionador de España

José Emilio Santamaría, posando con sus cuatro Copas de Europa ganadas con el Real Madrid

'..En el club blanco jugó de 1957 a 1966, sumando 337 partidos oficiales, apenas dos goles y una colección de títulos que lo sitúan en el panteón del madridismo: seis Ligas (1958, 1961-65), una Copa de España (1962), cuatro Copas de Europa (1958, 1959, 1960 y 1966) y la Copa Intercontinental de 1960..'

Muere José Emilio Santamaría, leyenda del Real Madrid y exseleccionador de España

Vestido de blanco, conquistó cuatro Copas de Europa (1958, 1959, 1960 y 1966) entre otros muchos trofeos. Ha fallecido a los 96 años.

José Emilio Santamaría ha muerto en Madrid a los 96 años, cerrando una de las biografías más singulares del fútbol del siglo XX: la de un central que fue leyenda en Uruguay y en el Real Madrid, internacional con dos selecciones y seleccionador de España en el Mundial de 1982.

Nacido en Montevideo el 31 de julio de 1929, hijo de gallegos, se formó y se hizo futbolista en Nacional, club del que siempre se declaró hincha apasionado.

Con el equipo tricolor conquistó cinco ligas uruguayas y se ganó un sitio en la selección celeste, con la que disputó el Mundial de 1954 -Uruguay fue cuarta- y la Copa América de 1957. Décadas después, ya instalado en España, seguía definiéndose sin matices: "Soy uruguayo a muerte".

Su gran salto llegó en 1957, cuando fichó por el Real Madrid de Alfredo Di Stéfano, Paco Gento y Ferenc Puskas, un equipo que definiría la primera era grande de la Copa de Europa.

En el club blanco jugó de 1957 a 1966, sumando 337 partidos oficiales, apenas dos goles y una colección de títulos que lo sitúan en el panteón del madridismo: seis Ligas (1958, 1961-65), una Copa de España (1962), cuatro Copas de Europa (1958, 1959, 1960 y 1966) y la Copa Intercontinental de 1960.

Era el jefe silencioso de la zaga, un central sobrio, durísimo en el cuerpo a cuerpo y casi siempre bien colocado, perfecto complemento para el talento ofensivo que desbordaba al equipo.

Su doble nacionalidad le abrió además las puertas de otra selección: tras 25 partidos con Uruguay, jugó 16 veces con España a partir de 1958, algo reservado a muy pocos futbolistas en la historia. Aquella España de Kubala, Luis Suárez o Gento no logró grandes éxitos en mundiales, pero Santamaría se convirtió en uno de los símbolos de ese puente futbolístico entre el Río de la Plata y el Bernabéu.

Colgada las botas en 1966, comenzó una segunda carrera igual de extensa en los banquillos. Dirigió a la selección olímpica española en México 1968 y Moscú 1980 y dejó una huella profunda en el Espanyol, al que entrenó siete temporadas, con récord de partidos oficiales (252) e igualando la mejor clasificación liguera del club con un tercer puesto en la 72/73.

En 1980 fue nombrado seleccionador absoluto de España y condujo al combinado nacional en el Mundial de 1982, el de 'Naranjito', organizado en casa. La Selección, sin embargo, cayó en la segunda fase de grupos, muy lejos de las expectativas, y él quedó como uno de los técnicos más discutidos de la historia de la Roja.

Sus últimos años

En las últimas décadas vivió retirado en una zona residencial al norte de Madrid, muy ligado al Real Madrid, al que seguía visitando con frecuencia en el Santiago Bernabéu. El club blanco lo considera una de sus grandes leyendas y previsiblemente le rendirá homenaje en su próximo partido.

José Emilio Santamaría, junto a Florentino Pérez

Su final llegó tras un accidente doméstico sufrido hace unas semanas, que complicó seriamente su salud. La edad desaconsejó una operación y acabó contrayendo una enfermedad que no pudo superar durante su internamiento en un hospital madrileño.

Entre España y Uruguay, entre Nacional y el Real Madrid, entre la camiseta celeste y la roja, Santamaría construyó una vida repartida en dos patrias y dos hinchadas que lo sienten propio. En Montevideo dejó el recuerdo del defensa que fue figura celeste y mito tricolor; en Madrid, el del central que sostuvo la defensa del equipo que dominó Europa.

A sus 96 años, se marcha uno de los últimos testigos vivos de aquella primera edad de oro del Real Madrid y un seleccionador que, pese a las críticas del 82, nunca dejó de ser parte de la memoria sentimental del fútbol español.
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Feria de Abril: Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo / por Antonio Lorca

Aarón Palacio y su toreo al natural

'..Es como si el ganadero hubiera cambiado el protocolo, y la casta por la cordialidad, de modo que los toros ya no dan miedo, sino que ofrecen su mano para la amistad y se prestan al cariño, porque más que toros parecían mascotas de las que puedes llevar a tu casa y acariciarlas con mimo..'

Feria de Abril: 
Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo.

Perera, Galván y el debutante Aarón Palacio cortaron una oreja cada uno a una noble y artista corrida.

Por Antonio Lorca
Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo; ni por su presencia ni por su comportamiento. Al menos, esa ha sido la impresión que han ofrecido esta tarde en La Maestranza. No tuvieron la seriedad de antaño, esa que provoca admiración, justos todos de presencia, por debajo de lo acostumbrado en este hierro. Y han perdido carácter, pujanza y casta, y han ganado dulzura, nobleza, bondad; de tal modo, que los toros de Santiago Domecq se han presentado como artistas colaboracionistas con el toreo moderno.

Es como si el ganadero hubiera cambiado el protocolo, y la casta por la cordialidad, de modo que los toros ya no dan miedo, sino que ofrecen su mano para la amistad y se prestan al cariño, porque más que toros parecían mascotas de las que puedes llevar a tu casa y acariciarlas con mimo.

Por cierto, estos toretes artistas no están criados para el tercio de varas; de hecho, a los dos primeros no se les hizo sangre, y los cuatro restantes cumplieron el trámite en la primera entrada, sin empuje alguno, y nada más. Pero nadie se quejó; a todo el público le pareció correcto la desaparición del tercio de varas. Y es más, el picador del quinto levantó la vara para no molestar al animal y recibió una ovación.

Los artistas necesitan música y durante la lidia de cinco de ellos —la excepción fue el tullido quinto— hubo concierto de la banda del Maestro Tejera. Y los espectadores se divirtieron. Tanto es así que hasta tres orejas se pasearon y pudo haber caído alguna más.

Los toros del hierro jerezano se han presentado como artistas colaboracionistas con el toreo moderno

Pero, ¿qué pasó en el ruedo? Poca cosa. Claro que con esas embestidas celestiales —humillación, fijeza, acometividad y prontitud— hubo momentos brillantes, sobre todo con el capote. Así, se lució Perera por tafalleras y cordobinas en su primero, y por chicuelinas en un quite al tercero; Galván templó a la verónica en su lote, y Palacio recibió a su primero con dos largas afaroladas de rodillas en el tercio y dejó un sello de calidad en las cuatro verónicas y media con las que recibió al sexto.

El último tercio ya fue otro cantar.

Perera lleva ya 22 años como matador de alternativa, sigue siendo un torero poderoso y dominador, pero todo lo que hace suena a que ya lo hemos visto. Es como si su tarro de esencias se hubiera agotado. Su primero fue un toro de ensueño por su calidad, un santo varón, y Perera estuvo bien, desde sus iniciales muletazos cambiados por la espalda de rodillas hasta la estocada final, pero su labor no caló, no conmovió, careció de la pasión que su oponente merecía. Aún así le pidieron la segunda oreja que el presidente José Luque no concedió por fortuna. Bonancible también el cuarto, pero menos lucido y escasa movilidad, y aquello, con pasodoble incluido, no supo a nada.

Gran estocada la que recetó David Galván a su artista primero, y ese sería el motivo de que paseara un trofeo; no estuvo a altura del noble toro con un toreo superficial e insípido, solo resuelto al final con dos naturales hondos, unos ayudados por alto y un garboso remate. En el quinto no hubo música porque el animal carecía de vida,

Y debutó el zaragozano Aarón Palacio, que tomó la alternativa el pasado septiembre en Nimes. Se le notó que venía dispuesto a todo para triunfar; le traicionaron los nervios, quizá, en su primero, con un toreo acelerado que no caló en los tendidos ante un toro repetidor y con clase. Tanto es así que el director de la banda mando callar a los músicos, con lo que significa tal mensaje para el que está delante del toro.


Mejor, más sereno ante el noble sexto, y si bien ya se habían saboreado sus buenas maneras con el capote, dejó detalles de temple, hondura, personalidad y gracia torera en una medida faena, que rubricó con ayudados, una trincherilla y un garboso remate que sí dejaron un sello de calidad.

Y así acabó la fiesta. Toros artistas para disfrute de toreros y diversión del público. Los toros de Santiago Domecq ya no dan miedo. Y es una pena.

Domecq/Perera, Galván, Palacio

Toros de Santiago Domecq, justos de presencia, nulos en los caballos los dos primeros, y cumplieron el trámite los demás solo en el primer puyazo; muy nobles y de gran calidad los lidiados en primero, segundo, tercero y sexto lugares; desfondado el cuarto y amuermado el quinto.

Miguel Ángel Perera: estocada desprendida (oreja); estocada (ovación)

David Galván: gran estocada (oreja); estocada (silencio).

Aarón Palacio: estocada tendida y seis descabellos (ovación); estocada desprendida (oreja).

Plaza de La Maestranza. 15 de abril. Quinto festejo de abono de la Feria de Abril. Más de media entrada.

Publicado en El País

SEVILLA / 5ª de abono.- Cómo decir que no / por Jorge Arturo Díaz Reyes

David Galván tras la estocada de la tarde al 2º. Fotograma: OneToro

Perera, Galván y Palacio cortan de a oreja a una encastada, noble y ligera corrida de Santiago Domecq…

Cómo decir que no

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Cali, IV 15 2026
Cuatreños, variopintos, de amables caras, ligeros de romana, 512 kilos promedio (peso de novillada en Las Ventas), pero con mucha nobleza, codicia y fondo, los de Santiago Domecq brindaron una tarde feliz en la quinta del abono sevillano. Cinco se fueron ovacionados en el arrastre y tres dejaron una oreja de distinto peso en manos de cada uno de los lidiadores.

La faena de Miguel Ángel Perera al primero fue sin duda la más completa. Despliegue capotero a gusto. De saludo, siete lances y medio templados: y en quites: dos tafalleras y tres cordobinas entre puyas, y después cuatro verónicas y media lujosas de Galván, echaron arriba de salida la quinta de abono. De rodillas y de largo dos cambios por espalda, dos por el pecho, cinco derechas en redondo, uno de pecho sin levantarse y un cambio y otro forzado ya de pie. ¡Pum! La banda y el jaleo. Las primeras tandas diestras, con la quietud y el aguante propios y cuando la muleta fue a la suerte natural perdió nitidez, pero no emoción. “Tallista” la mantenía en alto. El cambio de pitón volvió a subir la intensidad. La igualada se hizo laboriosa pero el volapié cumplido y la estocada desprendida y desarmada dieron pábulo para que su señoría, don José Luque Teruel de reconocido talante festivo, entregara el primer trofeo a la clamorosa parroquia. Pero a su favor hay que decir que se resistió a dar el segundo.

David Galván estuvo quizá un tris menos rotundo de salida con el segundo, brioso, que se dolió en banderillas, pero más sentido, íntimo y personal con la multa, en especial por la izquierda. Sus naturales, todos válidos, fueron algunos de belleza sublime. Lentos, largos, tersos, para dentro, rematados atrás, pusieron a rugir la maestranza. Es el arte ¿no? que cuando aparece no necesita pregones. Cala de una. Una serie de seis y forzado, otra de cinco y ese epílogo de ayudados, trinchera, natural y pecho tan ligado y puro, que Rancapino el cantante confesó luego a las cámaras: “Me llegó al alma”. Que faltaba, la estocada de la tarde, y la dio. Volapie perfecto, hasta los gavilanes en la cruz. Oreja.

El joven Aaron Palacio, puso sus ganas y su fogosidad por encima de las del tercero que las tuvo. La contagiosa emotividad de ambos llegó a la grada y todos a una por el triunfo. Faroles de rodillas, verónicas, medias, chicuelinas y jaleo. Cite de largo aguantando en tandas de a cuatro, música y oles, hasta la vuelta canela del toro, que de tanto humillar clavó las puntas en la arena tricentenaria, y giró sobre ellos. Se extrañaba un poco más de poso y la banda se calló. La estocada quedó suelta y sin efecto, y los cinco golpes de cruceta dejaron la cosa en un saludo. 

Pero con el sexto “Cumbreño”, se desquitaron, pues luego de una lidia con las mismas virtudes y glosas del anterior le pidieron y consiguieron la oreja tras una estocada baja. Sevilla está facilona. El toro se fue ovacionado. Bueno todos, menos el soso quinto. El ganadero estaba muy contento, y la gente también, como decir que no.

  • FICHA DEL FESTEJO
Sevilla. Miércoles 15 de abril. Plaza de La Real Maestranza de Caballería. 5ª de abono. Sol. Más de media plaza. Seis toros de Santiago Domecq, con 512 kilos promedio, encastados y nobles. Todos ovacionados en el arrastre, menos le 5º.
Miguel Ángel Perera, oreja con petición de otra y saludo
Davis Galván, oreja y palmas.
Aarón Palacio, saludo y oreja

miércoles, 15 de abril de 2026

Épica, Lírica y las dos juntas / por Rafael Comino Delgado


'..Julio Norte, de Salamanca, es de los pocos elegidos que representa ambas cosas, la épica y la lírica, lo tiene todo, de tal manera que, aunque llegar a figura es muy difícil, pienso que lo veremos en los carteles de las figuras la temporada que viene (tomará la alternativa el 13 de agosto en Dax), y si me equivoco lo asumiré, pero me arriesgo porque creo en él..'

Épica, Lírica y las dos juntas

Rafael Comino Delgado
El pasado sábado, día 11 de abril, había una buena oferta televisiva de festejos taurinos (novillada sin caballos en Villaseca de la Sagra, novillada con caballos en Motril y la corrida de toros de la Maestranza de Sevilla), y yo escogí ver en directo (las otras las vería en diferido) la novillada con caballos- del Circuito de Andalucía-que se dio en Motril (Granada), en la que actuaban, Julio Norte, Iván Rejas y Manuel Quintana, con novillos de Ave María. Por cierto, me he enterado de que tuvo una elevadísima audiencia en Canal Sur TV. 

Acerté porque la novillada salió muy buena y los novilleros, cada uno en su estilo, estuvieron muy bien-los tres salieron a hombros- como tienen que estar los novilleros, entregados al máximo, dando todo lo que tienen, a veces incluso atropellando la razón. Son tres muy importantes promesas para un futuro  próximo, con estilos muy diferentes, que van desde la épica total hasta la lírica más pura, aunque para mi, todos los toreros tienen una parte que podemos llamar lírica y otra épica, a pesar de que los solemos clasificar en eminentemente valientes (épica), eminentemente artistas(lírica), y ambas cosas juntas (lírica más épica), pero son  poquísimos los que poseen ambas cualidades a gran nivel.

Este cartel es buena expresión de esa clasificación. Manuel Quintana podemos decir que representa la lírica, pues tiene mucho gusto toreando, especialmente con la muleta; es de los que dice algo que nos toca la fibra que capta el duende o pellizco, como le queramos llamar. Córdoba anda buscando una gran figura, aunque la realidad es que la tiene en Finito de Córdoba, el torero de más calidad del escalafón, que no se ha retirado; estuvo muchos años en figura, pero ahora torea muy poco, por razones varias. Ojalá Córdoba encuentre en Manuel Quintana lo que busca.

El granadino Iván Rejas representa la épica en el más alto grado, es entrega total, un huracán en el ruedo, valiente hasta dejárselo sobrado, quiere hacerlo todo y mostrarlo en cada novillo que le sale. Se va a la puerta de toriles a recibir a sus novillos con mucha frecuencia, incluso banderillea siguiendo la estela de su paisano el Fandi, y lo hace muy bien, pero para igualar, en este tercio, a David Fandila hay que ser muy bueno. Yo creo que Rejas tiene muy buenas condiciones para llegar arriba, por su entrega, su capacidad, sus ganas y porque hace las cosas bien.  

Julio Norte, de Salamanca, es de los pocos elegidos que representa ambas cosas, la épica y la lírica, lo tiene todo, de tal manera que, aunque llegar a figura es muy difícil, pienso que lo veremos en los carteles de las figuras la temporada que viene (tomará la alternativa el 13 de agosto en Dax), y si me equivoco lo asumiré, pero me arriesgo porque creo en él. Tiene raza para hacer una docena de toreros, aunque en arte no es un Finito o un Morante, tiene su estética, su toreo no es solo técnica y valor, además dice algo sobre todo con la muleta; tiene un buen trazo, compone bien, la cabeza le funciona, conecta con los públicos muy rápido, y con la espada es un cañón, porque se tira a matar de verdad. 

Y todo ello lo mejorará con el tiempo, pues acaba de empezar. Ayer, día 14 de abril, le vimos en Sevilla, donde estuvo muy cerca  de abrir la Puerta del Príncipe. Creo que a la hora de entrar a matar al último se precipitó, porque el novillo estaba distraído y pinchó.  Síganle, porque este es un elegido para estar en todo lo alto del escalafón, y mandar en el toreo. ¡El tiempo lo dirá!