la suerte suprema

la suerte suprema
Pepe Bienvenida / La suerte suprema

viernes, 21 de agosto de 2026

Alternativa de paisano / por Ricardo Díaz-Manresa


'..Otra vez. En la alternativa de Julio Norte. Padrino, testigo y alternativado de luces y otro testigo…de paisano. El papá del nuevo matador de toros. Que no sé qué pintan en estas ceremonias los añadidos..'

Alternativa de paisano

Ricardo Díaz-Manresa
Otra vez. En la alternativa de Julio Norte. Padrino, testigo y alternativado de luces y otro testigo…de paisano. El papá del nuevo matador de toros. Que no sé qué pintan en estas ceremonias los añadidos. Estar cerca pueden estar. Por ejemplo, en el callejón. Pero había una costumbre que sólo deben estar en el ruedo los que se visten de luces mientras hay un toro en la arena.

Vayamos por partes para decir que esta nueva costumbre no es de hace mucho pero se está imponiendo como otras que no aportan, sino al contrario: rebajan la seriedad de uno de los actos más importantes del toreo. Por muy torero que haya sido el de paisano y por más amor que tenga a su hijo.

Dicen que es un acto familiar. Estar en el callejón no destruye el vínculo. Y, si tan familiar lo quieren hacer, pues pueden acompañarlo, los padres, los abuelos y otros miembros importantes. Más familiar imposible. Y además, y en estos tiempos, hay que defender a la familia más que nunca

O entre otras estupideces se me ocurre que dé directamente la alternativa el vestido de paisano. ¿No es matador de toros?

Sí, ya sé que no va contra la ley pero ¿quién iba a pensar que esto podría ocurrir?. Ni la imaginación más calenturienta.

El que quiera ser testigo, o padrino, de alternativa que se vista de luces o que se meta en el callejón. Que para eso está.

¿Recuerdan a toreros tan importantes como Litri y Paco Camino? Pues con sus añitos y sus problemas se vistieron de luces para dar la alternativa a sus hijos que es lo que había que hacer tratándose, además, de grandes figuras del toreo. Este es el ejemplo de toreros cumbres y el que hay que seguir e imitar.

Como vamos degenerando, el padrino y familiar podría ir vestido de luces pero no matar ningún toro. Descabellado también porque si no se cede toro, ¿vale la alternativa?.

Que los presidentes espabilen e impongan en el ruedo cordura y responsabilidad que para eso están.

Pero a algunos muy sentimentales les emociona ver a padre, de paisano, y a hijo, de luces, juntos en el ruedo. Padre e hijo o el parentesco familiar o sentimental que tengan.

Se me ocurre también que esto podría legislarse y decidir si, además de padrino, testigo y alternativado, podrían sumarse otras personas en el momento de la ceremonia del ascenso de un novillero a matador de toros.

Ya tenemos otra costumbre rarita como es la de brindar sacando a la arena a los brindados y no que éstos permanezcan en el callejón como se ha hecho siempre. ¿Tiene más categoría o valor hacerlo en el ruedo que separados por las tablas del callejón? A la misma distancia para hablarle y abrazarle. Pero no. Hay que modernizarse supongo que dirán. De estos vemos algunos ejemplos.Y además algunos brindados saben lo que está mejor y peor y se resisten a salir al ruedo pero les obligan los brindadores.

La realidad es que todo cambia y todo se acepta sea para bien o para mal o simplemente estúpido. Hace tiempo que no veía, y con preocupación, menos sentido crítico en la sociedad.

Frustrar la alternativa / por Javier Torres


'..Cada vez que hay un estallido social vemos que la revuelta queda diluida. Es un patrón repetido durante décadas, mucho antes de que Arkham Asylum abriera sus puertas a esta caterva de personajes de tebeos, al menos desde que los llamados movimientos cívicos..'

Frustrar la alternativa

Javier Torres
Resulta cada vez más grosera, por evidente, la operación en ciernes para frustrar cualquier alternativa al bipartidismo. En Ceuta volvimos a ver cosas raritas. Personajes que pulularon durante las manifestaciones contra la amnistía ante la sede socialista en Madrid regresan para dividir la protesta. No aparecen en todo el año, apenas proponen nada con un mínimo de consistencia, pero cuando hay posibilidad de rascar algo en la calle están los primeros para desviar el foco, parasitar causas nobles y frivolizar hasta liquidar cualquier atisbo de seriedad.

Cada vez que hay un estallido social vemos que la revuelta queda diluida. Es un patrón repetido durante décadas, mucho antes de que Arkham Asylum abriera sus puertas a esta caterva de personajes de tebeos, al menos desde que los llamados movimientos cívicos (manitas blancas, ausencia de banderas nacionales, pacifismo vergonzante del «ETA, escucha, aquí tienes mi nuca») contribuyeron a desactivar la ira popular que amenazaba el estatus quo separatista tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco.

Ahora no hay un grupo terrorista que ponga a prueba la reacción de la calle, aunque el sistema es igualmente eficaz en la detección de las rendijas por las que el tinglado oficial puede venirse abajo. El poder crea una estructura circular y se apropia de la indignación que él mismo ha creado. En Ceuta los únicos increpados fueron ellos, los reptiles de las cloacas, los CNI boys, y alguno hizo tal ridículo que huyó en un furgón policial (ejem, ejem).

Tras la pasarela otoñal en Ferraz (cómo olvidar el día que, desbordado Marqués de Urquijo, se fueron a rodear el Congreso) asistimos a la pasarela veraniega ceutí, avispero al que frikis de diverso pelaje se acercaron para satisfacer su adicción a la dopamina y cubrir el expediente. El Gotham City cañí está lleno de superhéroes que, como Batman, se cubren el rostro y de repente son Bruce Wayne dando ruedas de prensa. Es todo tan soez que da hasta pudor tener que escribirlo.

Esto es lo que vemos sobre la superficie. Detrás del telón es donde se cuece la opereta. A estas alturas de la obra muchos daban por amortizada a la única opción que podría cambiar las cosas, sin embargo, hace tiempo que arriba se dieron cuenta de que enfrente no está Ciudadanos —puro régimen bañado en colonia—, que salió corriendo de Cataluña. Por eso hay una maquinaria trabajando para que todo siga igual. A tal empeño se fajan con denuedo desde los grandes medios hasta los que fingen disidencia, como el incombustible Losantos. Diarios de papel o digitales amarillentos tienen algo en común: las noticias por encargo destinadas a frustrar la alternativa siempre las firman los mismos.

Otra de las pruebas del algodón del blindaje bipartidista es la política mediática. Gobiernen populares o socialistas en la tele mandan los mismos. La ausencia de pluralidad informativa en la pantalla es mucho más que desproporcionada. El reparto televisivo no responde a la realidad de la calle ni a la aritmética parlamentaria, sino a los intereses de la oligarquía. 

Movistar ha comenzado a emitir Canal Red, de Pablo Iglesias, y en noviembre La Séptima sale en la TDT. La última vez que el PP estuvo en la Moncloa doña Soraya llamó a los principales bancos de España para que refinanciaran la deuda del Grupo Prisa. Estos son los márgenes del sistema y los invitados al banquete.

Lo más gracioso es que el ecosistema que te expulsa de la televisión luego impone la censura en las redes sociales. Es como despedirte de una empresa e impedir que trabajes en otra. El embudo se estrecha hasta límites norcoreanos, la pulsión censora es tan voraz que lo peor siempre está por llegar. Aún queda el último recurso, el más desesperado, la ilegalización, herramienta que nos devuelve al corazón de Europa. AfD lidera las encuestas en Alemania con un intolerable 30% de intención de voto, así que más de mil juristas proponen ilegalizarlo justo antes de las tres elecciones regionales de septiembre en las que el partido de Alice Weidel tiene serias opciones de entrar por primera vez en un gobierno.

Veremos qué pasa en España cuando al príncipe de las tinieblas y a otros poderosos les entre el tembleque de piernas. Mucho ojo, porque hay cosas que ocurren y no necesariamente tiene que haber una responsabilidad. La frase es del ministro del Interior. En frustrar la alternativa están todos. Pero todos, todos, todos.

Andrés Roca Rey fija el 4 de octubre para su festival benéfico en Sevilla


'..La cita tendrá además un importante componente solidario. Los recursos obtenidos serán destinados a la Hermandad de la Estrella y a distintos proyectos de atención y apoyo a personas con trastorno del espectro autista..'

Andrés Roca Rey fija el 4 de octubre para su festival benéfico en Sevilla

La Real Maestranza de Caballería de Sevilla ya tiene fecha para uno de los festejos más esperados del otoño. El festival benéfico impulsado por Andrés Roca Rey se celebrará finalmente el 4 de octubre, poniendo el broche a la temporada taurina en el coso del Baratillo.

La cita tendrá además un importante componente solidario. Los recursos obtenidos serán destinados a la Hermandad de la Estrella y a distintos proyectos de atención y apoyo a personas con trastorno del espectro autista.

Roca Rey ha confeccionado un cartel de gran atractivo, en el que aparecen el rejoneador portugués João Moura y los matadores César Rincón, Alejandro Talavante, Pablo Aguado y el propio Andrés Roca Rey, además de otros participantes que completarán el festejo.

El festival llegará después de la tradicional Feria de San Miguel, que reunirá a las principales figuras en la Maestranza, y cerrará el calendario taurino del coso sevillano.

Una semana después, el foco taurino volverá a Madrid con la presencia de Morante de la Puebla el 12 de octubre en Las Ventas, en una temporada especialmente intensa para el torero sevillano y para la afición.

Sevilla prepara así un cierre de temporada con toreo, figuras y, sobre todo, un marcado carácter solidario.

LA ÚLTIMA TEMPORADA DE MANOLETE / por Víctor Ramírez “Vitico”


'..En total entre México, España y Portugal toreó 27 corridas ese año 1947, incluyendo la fatídica tarde de Linares a la que llegó extenuado por la exigencia, cansado de tanta presión.
“Islero” de Miura le esperaba para convertirse ambos en leyenda..'


LA ÚLTIMA TEMPORADA DE MANOLETE

Víctor Ramírez “Vitico”
Mérida-Venezuela, 21 Agosto 2026
El último año de la vida de Manuel Rodríguez Sánchez fue difícil en el plano personal y profesional, sobre todo por la tremenda exigencia de los públicos. “Manolete” incluso se refugió taurinamente en América en 1946 toreando en México, Perú, Colombia y Venezuela un buen número de corridas por sólo una en España, la de la Beneficencia del 19 de septiembre lidiando toros de Carlos Núñez alternando con el rejoneador Álvaro Domecq, Rafael Vega “Gitanillo de Triana”, Antonio Bienvenida y Luis Miguel Dominguín. Manolete en tarde tan señalada cortó dos orejas. 1947 lo abrió en México en Puebla el 1 de enero con toros de La Punta alternando con Fermín Espinosa “Armillita” y Felipe González. Seis fueron las tardes que sumó en su último paso por plazas mexicanas, destacando la corrida del 19 de enero en la Plaza México al cortar la oreja y el rabo del toro “Boticario” que lo volteó aparatosamente y le produjo conmoción cerebral. 

La última corrida de “Manolete” en América fue en Mérida (Yucatán) el 9 de febrero con toros de Palomeque alternando con Fermín Rivera y Gregorio García. Cortó una oreja y sin saberlo decía adiós al México taurino que lo estimó como nadie. En la plaza “Mérida” hay una placa promovida por la peña taurina “Yucateca” en su túnel de cuadrillas, placa que develó Carlos Arruza el 11 de enero de 1959

En España abrió su campaña en Barcelona el 22 de junio lidiando toros de Fermín Bohórquez alternando con Juanito Belmonte y Rafael Perea “Boni”, cortando “Manolete” dos orejas y rabo. Su segundo festejo fue en Badajoz el 24 de junio esta vez con Curro Caro y Parrita ante toros de Galache. Actuó también en Segovia, Alicante donde el 29 de junio le cortó dos orejas a la corrida de Conde de la Corte, Lisboa, Barcelona con dos orejas de toros de Urquijo y Escudero Calvo. Pamplona fue una tarde espectacular para “Manolete” el 10 de julio cortando cuatro orejas y dos rabos a toros de Urquijo compartiendo terna con Gitanillo de Triana y Julián Marín. 
Otro enorme éxito consiguió en La Línea de la Concepción con toros de Carlos Núñez alternando con Joaquín Rodríguez “Cagancho” y Rafael Vega “Gitanillo de Triana”. Tres orejas, rabo y hasta una pata paseó triunfalmente Manuel Rodríguez

Pero el dolor era un compañero constante de “Manolete” que cayó herido en Madrid el 16 de julio en la corrida de Beneficencia por el toro “Babilonio” de Bohórquez que le pegó una cornada grave en la pantorrilla izquierda. Continuó la lidia a pesar de sangrar profusamente, mató al toro de gran estocada cortando sus dos últimas orejas en Las Ventas. Esa tarde alternó con Gitanillo de Triana y Pepín Martín Vázquez. Perdió por este percance ocho festejos reapareciendo en Vitoria el 4 de agosto estoqueando toros de Bohórquez junto a Gitanillo de Triana y Parrita. Repitió en esa misma plaza al día siguiente cortando una oreja, dos y rabo cortó en Santander el 6 de julio, otro rabo paseó al día 8 en Valdepeñas la tarde de la gravísima cornada de Pepín Martín Vázquez para proseguir Manuel su temporada en San Sebastián, Huesca, Gijón, Toledo y Santander haciendo doblete en algunas de estas plazas.

LINARES EN EL HORIZONTE

Linares y su feria estaban en el horizonte de “Manolete” que siguió su campaña en Gijón el 24 de agosto con toros de Ramos Paúl alternando con Gitanillo de Triana y Parrita. Ese año toreó doce tardes con Gitanillo, incluida la de Linares. La última vez que “Manolete” abandonó una plaza por su propio pie fue en Santander el 26 de agosto tras despachar toros de Rogelio Miguel del Corral junto a Juanito Belmonte y Raúl Acha “Rovira”. Sumó en España ese año 21 corridas de toros en 16 plazas diferentes cortando 29 orejas,7 rabos y 1 pata, lidiando toros de 17 ganaderías incluidos los que no estoqueó en Portugal, alternando con 13 matadores de toros y 1 rejoneador. En total entre México, España y Portugal toreó 27 corridas ese año 1947, incluyendo la fatídica tarde de Linares a la que llegó extenuado por la exigencia, cansado de tanta presión. “Islero” de Miura le esperaba para convertirse ambos en leyenda.

jueves, 20 de agosto de 2026

Ceuta, el chivo expiatorio y el enemigo interior / por José Javier Esparza

Esta vez, José Javier Esparza, siempre tan buen columnista, se ha puesto las botas en este artículo de La Gaceta. Agarrando el toro por los cuernos, nos ha dejado el más hondo y veraz retrato de la guerra con Marruecos (híbrida, la guerra; ¡tranquilo!, siga con sus gambas y tostándose al sol). La reflexión de Esparza queda plasmada en estas palabras que resuenan como un lema grabado a fuego: «Al final,nuestro problema se resume en una frase tan dolorosa como innegable: nos gobiernan nuestros enemigos»

A estas alturas ya sabe todo el mundo qué quiere decir «guerra híbrida»: ese tipo de guerra que no se limita al elemento propiamente militar, sino que pone también en juego recursos de cualquier otro carácter (económico, electrónico, psicológico, etc.) al servicio del objetivo mayor, que no es celebrar desfiles bajo banderas victoriosas, sino conseguir que el enemigo baje los brazos y renuncie a luchar. Nadie duda de que lo que estamos viendo en Ceuta es un ejemplo de guerra híbrida promovida por Marruecos para cobrarse plazas de territorio español en suelo africano, y sobre eso acaba de escribir el general Alejandre un brillantísimo artículo. [Lo reproducimos aquí].

A Rabat una guerra convencional le resultaría extremadamente costosa porque difícilmente la ganaría y, sobre todo, porque le crearía tal cantidad de problemas políticos y económicos que el régimen marroquí saldría tocadísimo. Por el contrario, en una guerra híbrida tiene todas las de ganar. Especialmente si utiliza como arma algo a lo que nosotros no sabemos hacer frente: carne, carne humana en grandes cantidades, carne sin uniformes y desarmada, lanzada en masa sobre una frontera que ya ha demostrado antes su fragilidad. Monseñor Argüello ha llamado a eso «biopolítica» y es una etiqueta muy acertada: las vidas humanas como instrumento de la política (y de la guerra). Los occidentales, en general, tenemos muchos miramientos con esas cosas porque, por civilización, mantenemos una cierta idea esencial de la dignidad de la vida humana, pero eso no rige en otras civilizaciones. Jünger lo estudió muy a fondo en El nudo gordiano. El régimen marroquí sabe que eso le funciona. Ya lo hizo en el Sáhara. Y le seguirá funcionando.

Todos lo sabíamos

Importa subrayar los precedentes en la historia reciente porque uno lee ahora ciertos análisis sobre los acontecimientos de Ceuta y se diría que esto es la primera vez que pasa. Pero no, estamos ante una dinámica agresiva sobradamente conocida. La reivindicación marroquí de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla es un clásico de la política de Rabat. Nunca ha sido un farol: Marruecos necesita espacio y, sobre todo, plazas estratégicas que le permitan imponerse como potencia hegemónica en su área. Ceuta y Melilla lo son, como nuestras plazas de soberanía insulares y, a mayores, las Islas Canarias. Semejante pretensión supone una amenaza cierta sobre un país –nosotros– que pertenece a la Unión Europea y a la OTAN, pero la diplomacia marroquí ha jugado exactamente las mismas bazas: alianza inquebrantable con los Estados Unidos y asociación privilegiada con Bruselas, con pingües beneficios para los lobbies políticos y económicos europeos. Frente a eso, España no ha hecho nada. Rectifico: ha hecho lo peor que podía hacer, que es seguirle el juego a Marruecos.

Todo el mundo sabe en España, hace mucho tiempo, qué habría que hacer para pararle los pies a Marruecos, qué medidas puramente técnicas le pondrían de rodillas, como el famoso cable submarino que provee desde España hasta el 20% de la energía que consume Marruecos; qué medidas económicas convertirían a Ceuta y Melilla en ciudades de primer orden, como la potenciación de sus puertos; qué medidas militares harían de esas ciudades españolas plazas inexpugnables (vuelvo a remitirme al artículo del general Alejandre). Lo interesante es que esas medidas no se han adoptado nunca por ningún Gobierno, ni del PP ni del PSOE. Al revés, todo lo que se ha hecho ha sido siempre para beneficiar a Marruecos, y de forma especialmente obscena desde que gobierna Sánchez. Y también todo el mundo en España sabe por qué: por el conglomerado de intereses que Rabat ha sabido crear en España, y que hace que buena parte de nuestra oligarquía prefiera transigir con Rabat antes que defender el suelo español. Huele a traición. Lo es.

Todo el mundo sabe esto, en efecto, o al menos lo sabía, y por eso suenan tan patéticas todas esas cábalas que circulan ahora por ahí, bien alimentadas por el mismo Gobierno que ha facilitado la invasión, acerca de supuestas conjuras exteriores cuyo responsable local, en España, sería el único partido que viene denunciando la fragilidad de nuestra frontera sur, es decir, VOX. Sin duda VOX comete muchos errores, como todo el mundo, pero, sobre este asunto, basta tirar de hemeroteca para constatar que los únicos que advirtieron del peligro fueron sus portavoces. Frente a esas advertencias, todos los demás (socialistas, populares, musulmanes) se coaligaron para convencernos de que aquí no pasaba nada. Pues bien, ha pasado. Pero ahora resulta que, por arte de birlibirloque, la culpa es de los que lanzaron las advertencias, no de los que las ignoraron. Hay una finalidad política evidente: alguien advirtió que algo ocurriría, ese algo ha ocurrido, esto va a beneficiarle, por consiguiente… digamos que la culpa es suya. Burdo, pero eficaz, por lo que se ve.

La conexión Trump-Netanyahu-Abascal es una típica operación de «causalidad diabólica» (Poliakov) o, si se prefiere, de chivo expiatorio, en el sentido de Girard, que el Gobierno español se ha apresurado a promover para lavar sus pecados con la sangre de un enemigo imaginario. La primera acción de guerra híbrida marroquí sobre Ceuta tuvo lugar en 2021. No gobernaba Trump, sino Biden, y Marruecos ya empleaba el software Pegasus israelí. No recuerdo que en aquella ocasión nadie le echara la culpa de nada a Biden, mucho menos a Israel. Tampoco la Unión Europea hizo algo distinto a lo que ha hecho ahora: paños calientes con Marruecos. 

¿Pero de verdad alguien cree, en serio, que esto de ahora ha sido una conjura judeoalauí? ¿No es suficientemente transparente la pasividad del Gobierno español, su inconcebible negación de la realidad, su sumisión a Marruecos después de la invasión, su evidente voluntad de dejar que la situación se pudra (y, con ella, los ceutíes), su claro mensaje de que la culpa no es de Marruecos, sino nuestra? 

Hemos visto a Don Julián entregando las llaves del Estrecho y el traidor dice que la culpa es del imperio bizantino, o sea, de la «internacional reaccionaria». Y no faltan, al revés, sobran hermeneutas que creen haber hallado aquí la clave para interpretar los siempre complejos libros de Hermes Trismegisto de la geopolítica planetaria. Es absolutamente irracional.

Nos gobiernan nuestros enemigos

La realidad es bastante más simple. Visto desde Washington o Tel-Aviv (o Moscú o Londres o Bruselas), el conflicto de la frontera sur española no deja de ser una riña local entre dos países que forman parte de la misma área de poder global (la americana), uno de ellos ascendente (Marruecos) y el otro descendente (España), y nadie quemará aquí sus esfuerzos mientras se garantice el control americano del estrecho de Gibraltar y la red europea (España incluida) de negocios con Marruecos, que es lo que a ellos les interesa. Por supuesto que en Washington o Tel-Aviv se habrán dibujado amplias sonrisas vengativas. La política exterior es una disciplina muy cruel. Nadie es tu amigo. Y tu aliado puede dejar de serlo. Si uno juega el papel de chico díscolo del barrio, está en su derecho, pero con la condición de que haya calculado previamente las consecuencias. Si no lo ha hecho, entonces la irresponsabilidad roza lo criminal, porque ha comprometido a toda una nación. Si además estás de hinojos ante el que te agrede, como es el caso del Gobierno español, entonces hay doble pecado. Al final nuestro problema se resume en una frase tan dolorosa como innegable: nos gobiernan nuestros enemigos.

Los hermeneutas de la conjura mundial harían bien en mirar la realidad tal cual es, antes que tratar de encajarla a golpes en los moldes que previamente han construido. Por ejemplo: «VOX es el partido de la oligarquía extranjera», decía esta semana un apresurado analista. Tiene gracia, en realidad. La «oligarquía extranjera» propiamente dicha no existe: desde hace más de un cuarto de siglo es una oligarquía transnacional que en España tiene sus propios agentes, y que no están al servicio del «extranjero», sino precisamente de esa misma oligarquía, que en nuestro tiempo es esencialmente apátrida. El programa de esta oligarquía es transparente y llevamos años sufriéndolo: abolición de fronteras, inmigración masiva, externalización de la producción, revolución industrial (léase transformación energética, con las políticas climáticas que le sirven de coartada), desnacionalización del poder, etc. 

Por supuesto que hay partidos que comparten este programa. No sólo partidos, sino instituciones transnacionales decisivas como la Comisión Europea. Ahora bien, de todos ellos, en España es justamente VOX el único que se opone abiertamente a ese programa: el único que ha denunciado la inmigración masiva, las fronteras lábiles, los acuerdos de librecambio transnacional, la pérdida de soberanía de las naciones, la transición energética… Curiosa forma de servir a «la oligarquía».

Al final, la impresión que a uno le queda es que toda esta polémica forma parte también de la «guerra híbrida»: nada mejor para poner de rodillas al enemigo que desviar su atención hacia una realidad imaginaria o, por lo menos, secundaria. Está claro que quien haya montado esto nos conoce bien. Lo lacerante es que, en el caso de Ceuta, la operación no la ha desplegado sólo el agresor, sino también el gobierno del agredido, con la colaboración de demasiadas voces con mucho adjetivo y bastante poca cabeza. Esto también es una enseñanza: el patriotismo español es tan endeble que el «debate patriótico» termina girando en torno a qué extranjero prefieres. Es una enfermedad que hay que curar.

Quede claro: nadie va a ayudarnos, ni americano, ni israelí, ni chino, ni alemán ni, mucho menos, marroquí. La soberanía se defiende desde la propia nación. La nuestra está en manos de gente que, muy visiblemente, la ha vendido, aún no sabemos hasta qué punto (pero pronto lo sabremos). Así las cosas, lo primero es neutralizar al verdadero enemigo, que es el traidor. Y después, pero sin perder tiempo, empezar a reconstruirlo todo desde cero (desde cero, sí). También aquí hay que reiniciar España.

Curro Romero supera un nuevo trance respiratorio y muestra una favorable evolución en Sevilla.


Curro Romero supera un nuevo trance respiratorio y muestra una favorable evolución en Sevilla.

El mítico diestro hispalense permanece ingresado desde el martes en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla, tras sufrir una neumonía de la que podría ser dado de alta en breve.

Por David Jaramillo V.
El matador de toros Curro Romero se encuentra ingresado desde el pasado martes en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla a causa de un nuevo episodio de neumonía. A sus 92 años, el diestro evoluciona de manera favorable dentro de la atención médica que recibe en el centro hispalense, respondiendo de forma adecuada al tratamiento pautado para este tipo de afecciones respiratorias.

Según confirmaron fuentes cercanas a la familia a la agencia EFE, el estado general del torero de Camas es estable y satisfactorio. Durante las últimas horas ha mantenido buen ánimo y normalidad en la alimentación, una progresión constante que permite al equipo médico valorar su posible traslado al domicilio familiar en los próximos días si la evolución clínica se mantiene sin cambios.

Este ingreso se suma a otros episodios respiratorios recientes que han requerido supervisión hospitalaria. El pasado mes de abril, el diestro fue atendido por un proceso neumónico derivado de problemas en la deglución, antecedente que siguió a la neumonía complicada con covid-19 que sufrió en septiembre de 2025 en el mismo recinto sanitario.

En los últimos años, la salud del torero camero ha atravesado por diversos baches clínicos, entre los que se incluyen infecciones urinarias, una fractura de fémur, el diagnóstico de Parkinson y un proceso oncológico de laringe superado hace seis años. Pese a este historial, la respuesta clínica de Curro Romero en este último episodio muestra una rápida estabilización que apunta hacia una pronta alta médica.

La monodosis / por HUGHES



'..Todo lo que la UE retira parece banal y prescindible hasta que, por ella, nos damos cuenta de cuánta era su utilidad. Yo por ejemplo, ya veo en esos sobrecitos..'

La monodosis

HUGHES
Son pequeñas irritaciones sin importancia. Como cuando pides un desayuno en un bar y te ponen la tostada con el aceite en una monodosis.

Sabemos bien que la culpa no es del bar, que la culpa es del legislador, pero es irritante que el contenido de la cápsula apenas permita cubrir la tostada. El resultado de esa cicatería es ir racaneando con el aceite, además de que se pierde la belleza de verterlo. Tendría que haber una palabra como escanciar (seguro que la hay) para el acto de verter el aceite, ese chorrito cadencioso de luminosidad característica con el que parece que rubricamos la ensalada.

La vieja aceitera, que lo permitía, la tuvieron que retirar por higiene o por la tendencia general a la estafa.

Emilio Lara tiene un bonito libro, Un mar de oro verde, en el que explica que el aceite es la base de nuestra civilización. Los filósofos griegos ya se untaban con aceite antes de pensar. O sea, el aceite preparó a Aristóteles, aliñó el surgimiento de la conciencia humana. Somos oleocristianos, nuestra civilización es oleocristiana y el mediterráneo es el mar aceitoso. Por eso ir con la monodosis podría admitirse en Noruega, pero ¿aquí? Recuerda Lara que para los romanos, la mantequilla era propio de bárbaros.

La monodosis, y no digamos ya la monodosis de tomate picadito o el dedal de pulpa de tomate que la suele acompañar, parece cosa como de avión o de hospital. ¿Qué necesidad había de ir con estas estrecheces?

Odiábamos las monodosis, esos desayunos en sobrecitos, pero ahora los van a prohibir. Este agosto empieza el calendario para suprimirlas. La legislación europea quiere evitar tanto consumo de plástico, así que a partir de ahora irán desapareciendo y yo, que he mirado siempre esas monodosis con rechazo, ahora las voy a echar de menos porque me nace una solidaridad instintiva con todo lo que la legislación europea quiera retirar.

Sobrecitos de ketchup, capsulitas de cosas, ¡no supe quereros! Pero vuestro enemigo es el mío. La caprichosa máquina europea de legislar cargará ya siempre con el prejuicio de la pajita de plástico, porque todo lo que toca se le hace pajita de plástico. Todo lo que la UE retira parece banal y prescindible hasta que, por ella, nos damos cuenta de cuánta era su utilidad. Yo por ejemplo, ya veo en esos sobrecitos la libertad, el equivalente gastronómico de la aventurilla, del rollo de una noche. Monodosis, sobrecitos de un solo uso, ¡ya sois la vieja Europa para mí!