la suerte suprema

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Pepe Bienvenida / La suerte suprema

sábado, 30 de mayo de 2026

San Isidro'26. Garcigrandes y Torrealtas, con Talavante de consentido de un presidente orejero. Márquez & Moore


'..Para dar fin de los Garcigrande se trajeron a Las Ventas a Morenito de Aranda, de azul marino y oro, para que no sea Talavante el que abre plaza; a Talavante, de burdeos y oro, y a Pablo Aguado, de oro y oro y más oro, todo el oro del Klondike en su vestido..'

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
Tras el bochornoso espectáculo vivido el jueves con los therian de Juan Pedro Domecq, la corrida de hoy casi podría haber pasado por cumbre torista. Quedamos a la espera de la siguiente cucharada de melaza juampedrera, que es un trágala que nos pone Plaza1 y que nos ha de llegar, sin que nadie lo haya pedido y si Dios no lo remedia, el próximo viernes.

Hoy, como decíamos, gran cumbre torista comparada con lo del día anterior, protagonizada por los seis de Garcigrande que se aprobaron por la mañana, más una tómbola de carne también de Garcigrande que iba de sobrero, más dos de Torrealta a los que hoy también les llegó su hora. Desde que vimos en la ficha al obeso de Garcigrande, Exiliado, número 89, ya estábamos relamiéndonos con la ilusión de que le tocase a Pablo Aguado, a ver qué era capaz de hacer él con esas 62,17 arrobas, y como a veces los sueños se cumplen, resultó que efectivamente ese animal que se hallaba en el rango de peso de un limosín, fue a las torpes manos de Aguado, aunque como dice el refranero «bien poco dura la alegría en la casa del pobre», porque sus caídas y caidillas desde su salida hasta su pase de consulta por el negociado equino, provocaron que el palco exhibiera el color verde que sacaba de nuestras ilusiones a Exiliado, quien partió, guiado por la parada de bueyes siderales del Ingeniero Aeroespacial don Gabriel Martín, a la Tierra de No Volverás.

La cosa del pañuelo verde se la achacamos y se la agradecemos por completo al celo veterinario de don Ignacio Ramón, hoy de servicio en el palco, que manifestaría sin duda su docta opinión sobre los febles y caedizos Arenisco, número 107, Frailón, número 56, y el ya dicho Exiliado, los cuales hallaron la horma de sus pezuñas en la pañolada cuyo color convenía a sus trazas, sin que el respetable se tuviera que desgañitar mucho, cosa que es de agradecer con el calor que hacía.

Para dar fin de los Garcigrande se trajeron a Las Ventas a Morenito de Aranda, de azul marino y oro, para que no sea Talavante el que abre plaza; a Talavante, de burdeos y oro, y a Pablo Aguado, de oro y oro y más oro, todo el oro del Klondike en su vestido.

El primero tuvo algo de toro porque era un poco listo. Lo mismo no valía para altos estudios superiores, pero para toro un poco incómodo sí. Fue saludado casi en los medios, de rodillas, por Morenito, luego recibió una vara y un leve picotazo y sin nada reseñable en banderillas se puso a las órdenes de la muleta de Morenito, que andaba un poco despistado por haber entrado en este cartel y con esta ganadería y pretendía ir de fino y estilista, cuando lo suyo es un toreo más de fiestas y de bota de vino de la Ribera del Duero. Mata de una estocada entera algo desprendida y muy efectiva.

El segundo era Guapito, número 87, que pasará a los anales de Las Ventas por ser el toro en el que la entrañable amazona doña Rocío ha amonestado a un monosabio que andaba jeringando al toro con su varita, allá en el tendido 3. Siempre hay una primera ocasión. 

El toro corretea por diversas partes de la plaza para que todos podamos comprobar cómo lleva de escobillado el pitón derecho, cosa que certifican las fotos de Moore. A saber qué les harán. El animal cumple en la primera vara y en la segunda se deja zurrar sin parecer que le importase mucho. Se aproxima Aguado al toro con su vestido de Fort Knox y con su capote enorme y le arrea unas verónicas low cost en las que se echa al toro para afuera y que ciertos visionarios subrayan con esos ¡bieeen! que nada dicen. 
Esperamos a Ambel a ver sus pares y nos deja con un par de narices, que sí, que primero clavó los dos palos y después ninguno, y luego quiere clavar una y no se clava, y al final ya puso el par. No fue su mejor día. Luego llega la parte muleteril y Talavante se percata en seguida de que el toro no hace la noria, y como su tauromaquia hortelana necesita noria, aquello no marcha. Al no disponer del elemento esencial para su toreo, decide, generosamente, mostrar diversas cosas que se pueden hacer con la espada tales como dar un pinchazo o bien dar media estocada atravesada o bien descabellar.

El tercero es Arenisco, que se va al guano, y se corre turno para que salga Visitante, número 57, que hace una salida de tener más mili en los corrales que el jubilado Florito. Aguado vuelve a desplegar sus metros cuadrados de tela para instrumentar esta vez unas verónicas de pegolete acompañando el viaje más que toreando y un bonito galleo por chicuelinas para llevar al toro al équido forrado de plástico donde le ponen la vara mientras él levanta la cara e inmediatamente se cae. En la segunda entrada recibe un picotazo buenista, pero eso no le impide volver a doblar sus manos, y eso debe ser, porque tal y como leí en un portal serio de información taurina debía adolecer de «falta de apoyo en las manos». Tras pasar por las manos de Iván García, que nuevamente vuelve a brillar con los palos, comienza el via crucis de Aguado, que se puede resumir en nada, nada y nada antes de cobrar dos pinchazos, un pinchazo atravesado y una estocada entera atravesada. Lo del atravesado es de lo fuera que se echa al herir, por si alguien no lo pilla.

Vuelve Morenito con otra disposición, sacada de su mente su anterior unción y dispuesto a ser más él. Entra el toro, Naviero, número 62, al penco y se le enreda el pitón con las faldillas, con lo que está tiempo y tiempo con el caballo intentando zafarse, casi como queriendo hacer una caricatura de aquél mítico toro Capitán, número 43, de Hernández Pla. A la segunda entra y sale sin más, y tras un quite guarripé viene el esperpento de las banderillas entre Pavón y Mellinas: dos al suelo, clava una, pasa en falso y ¡al fin! clava dos y clava dos. Morenito se va al calor del 5 a buscar aplausos sudorosos y allí se pone a lo suyo sobre todo por la derecha sin que la cosa fructifique. Ahí se tira un ratillo, para terminar entre el 9 y el 10 con una estocada entera algo caída mientras en la grada del 7 un tipo le arrea una patada en la cabeza a otro y se forma una tremolina hasta que la Policía Nacional con su grito de guerra: ¡cabayero, cabayero! irrumpe en la grada para llevarse a empujones al agresor

El quinto, Frailón, se desvanece ante nuestros ojos, no sin antes haber explotado toda su fuerza en derribar al penco de Manuel Cid, y sale Curioso, número 41, de Torrealta, de albos pitones. Su paso por el negociado de Equigarce se resume en que primero empuja sin brío, aunque Manuel Cid le tapa salida, cayéndose al salir y después choca con el kevlar y luego se desploma, para finalmente salir de naja y volver a caer: he ahí las tres caídas de Curioso. Tras la estupenda brega de Javier Ambel llega Talavante el camaleón y se planta de rodillas a imitar el inicio de Roca Rey del jueves. Es que lo lleva en la sangre, como un Zelig del toreo. Luego lo mismo de siempre con la falta de interés y de pasión de siempre, incluyendo lo de tirar el espadín falso y la novedad de unos atrabiliarios cambios de mano. Se aprovecha bien del trote cochinero del toro y mientras se produce un nuevo conato de agresión en la grada del 7 él vuelve a tirar el espadín para dar lugar a un final amorcillado y aletargante, un gazpacho de pases sin sentido ni unidad. Cobra una estocada entera delantera y atravesada soltando la muleta que provoca una tibia petición de oreja devaluada que, solícitamente, es concedida por Rodríguez San Román «el Magnánimo» y protestada con fuerza por media plaza. Oreja inútil y pueblerina que suma una más a todas las olvidadas orejas de Tala.

Tras el toro gordinflas sale otro de Torrealta, Exitoso, número 35, que para no ser menos dobla las manos en la primera vara y aprieta algo más en la segunda. Iván García lo mueve con soltura y llega a la muleta de Aguado igual que todos los que aún quedábamos en la plaza, preguntándonos ¿por qué? Aguado ya piensa en irse al hotel a pegarse una ducha y quitarse los oros y como, además, no tiene nada que decir, y es un vino bastante aguado, le deja al toro una media suficiente que pone fin a un festejo que se hizo tolerable gracias a la compañía.




ANDREW MOORE















FIN

Madrid, la plaza de pueblo más grande del mundo

 

Oreja pueblerina y verbenera de Talavante ante un moribundo astado de Torrealta que pone la guinda a la degradación histórica que está sufriendo la plaza más importante del mundo.

Madrid, la plaza de pueblo más grande del mundo

Un encierro podrido y al limite de presentación de Garcigrande, sin un ápice de casta. Se lidiaron en total nueve toros, siendo tres garcigrandes devueltos por inválidos, los otros tres que pasaron la criba fueron noblones y con nula transmisión. Los dos sobreros restantes fueron de Torrealta, bien presentados e igual de descastados que los del hierro principal. Morenito de Aranda mostró actitud y ganas de triunfo, estuvo muy por encima de su lote, destacando las dos estocadas que recetó que le sirvieron para saludar sendas ovaciones. Talavante estuvo apático con el primero y pueblerino y vulgar con el de Torrealta, realizando una faena de novillero sin picadores a un moribundo toro que ni peligro ni intenciones de cogerle tenían, la petición -de media plaza- ante semejante pegapasismo y ridiculez, adornadas con una estocada contraria y baja, fue vergonzoso y la cesión del trofeo por parte del presidente, también. Aguado no dijo nada más que un buen toreo con el capote, en la muleta se le vio sin ideas y sin decir nada, siendo silenciado en toda la tarde.

San Isidro/26: Días de mucho… / por Antolín Castro

La tarde comenzó con gesto de Morenito. enfrentándose a esta embestida

'..Los titulares podían haber sido: Oreja a precio de saldo. 715 kg de toro. Ovaciones a la disposición y estocadas de Morenito..'

Días de mucho…

Antolín Castro
Opinión y Toros / Madrid/Madrid 29 Mayo 2026
Eso se suele decir, pero no es siempre así. Siempre puede haber más.

En el cartel toreros con capacidad suficiente para mantener al alza lo acontecido ayer. Regreso de Talavante, quien abrió la puerta grande el primer día de feria. Segunda tarde también para Pablo Aguado, a quien le dieron los tres avisos en su primera comparecencia y por delante de ellos la primera tarde de Morenito de Aranda, quien perfectamente podía ser un tapado en la feria. Los toros de Garcigrande, rematan las ilusiones de los espectadores.

Tras la lección clásica de Urdiales, el aficionado se perfilaba más exigente con reivindicar ese palo. La terna se enfrentaba a sus toros y a la memoria de los aficionados.

Días de mucho… vísperas de nada, así reza el refrán y se ha cumplido con creces. Poco o nada reseñable en una tarde perdida entre los toros de Garcigrande, que lo único que eran era, precisamente, grandes.

Enfrentemos los dos días que solo se han parecido en el metraje larguísimo del festejo. Ayer tres vueltas al ruedo con un apéndice en la mano, hoy tres toros devueltos por inválidos. Ayer hubo toreo del bueno y hasta del que hace vibrar a los espectadores, hoy toreo se intentó por Morenito y Aguado, pero no podemos decir que hubo mucho. Ayer Roca cortó una oreja con un toreo de masas, hoy la oreja cortada por Talavante ha sido una oreja de masas también, pero de un pueblo menor. En lo que más se ha parecido la tarde es en que un torero, Morenito, ha recetado dos grandes estocadas, ayer también hubo que decirlo con Urdiales.

Los titulares podían haber sido: Oreja a precio de saldo. 715 kg de toro. Ovaciones a la disposición y estocadas de Morenito.

Morenito de Aranda llegó muy dispuesto y nos lo mostró marchándose a la puerta de chiqueros. La larga cambiada de rodillas terminó siendo en pie al precipitarse el toro de mala manera hacia él. Con capote y muleta intentó acoplarse a sus dos toros, pero por una u otra razón no cuajaron las faenas. Creemos que tiene más capacidad con el toro fuerte que con estas almas en pena de Garcigrande. El colofón de la espada en ambos fue ovacionado por toda la plaza.

No termino de entender como un torero del nivel y capacidad como lo es Talavante, tenga que comenzar de rodillas y pasándose dos veces el toro por la espalda. Así lo hizo con el sobrero anunciado de Torrealta. No me cuadra en su tauromaquia y mucho menos para esta plaza. Una cosa es calentar la tarde y otra, muy distinta, cambiar el concepto que se tiene de torero. Además, resultó denigrante el abuso sobre el torito moribundo haciéndole monerías. El Talavante que conocemos, y que merece nuestro respeto, no es el que consigue orejas a base de convencer a los espectadores más influenciables.

Estuvo claro que Aguado quiso enmendar el mal recuerdo de su actuación anterior. Sobre todo, jugó la baza del toreo con el capote, sin que pudiera alcanzar grandes cotas. Verónicas de bella factura hubo, pero no como para lograr encandilar durante la tarde. Con la muleta hubo de enfrentarse a uno del hierro titular, tras correr turno y un sobrero de Torrealta que no sirvió.

La tarde se fue y ya vendrá otra, pero de esta muy poco quedará para el recuerdo del serial. Si acaso, que la primera estocada de Morenito se encuentre compitiendo entre las mejores.

MADRID/ 19ª San Isidro. Lamentable / por Jorge Arturo Díaz Reyes

Morenito de Aranda con “Orgulloso” el 1°. Foto: Las Ventas

Oreja protestada del segundo reserva, para Alejandro Talavante. Dos ovaciones con saludo para Morenito de Aranda, único que lidió su lote completo. Aguado silenciado. Corrida de nueve toros por diversas razones…

Lamentable

Jorge Arturo Díaz Reyes
CrónicaToro / Madrid, 29 V 2026
El tercero se cayó, corrieron turno, echaron el que era quinto, que salió más flojo y con el cual lo único relevante fueron los dos pares majestuosos de Iván García quien tuvo que saludar montera en mano. Tras de lo cual, de caída en caída, llegó a tres pinchazos cuarteados y una estocada delantera de manos de Pablo Aguado. Quien así quedaba daba en espera, como tercero bis, del primer reserva, del hierro titular Garcigrande, con el escandaloso peso de 715 kilos. Se llamaba “Exiliado”, el cual salió en sexto turno y sin haber blandeado más que los lidiados fue devuelto. ¿Razones?

Entonces echaron el tercer sobrero que no figuraba en el programa de mano “Exitoso” que ni mucho menos o fue, un colorado, salpicado astifino de Torrealta. Aunque antes habían devuelto al más pesado del sorteo un toro de 641 kilos que correspondía a Talavante, segundo reserva del programa, “Curioso” también de Torrealta, que fue un alma de Dios, blando hasta la postración, obediente y resignado con el que pasó lo que pasó. Si han sido capaces de seguirme hasta aquí en este trabalenguas, pues vamos a lo serio.

El único que lidió completo el lote que le deparó el sorteo fue el cabeza de cartel, Morenito de Aranda, quien se las vio con dos de opuesta condición; un mansurrón soso de solemnidad, y un encastado exigente que le opuso lo que un toro debe oponer cuando vienen a matarlo. A los dos los enfrentó con los argumentos y los recursos que sus veintiún años de alternativa le han aportado, pero también, como se lo reconoció la plaza llena, con la decisión y el esfuerzo del torero honrado. Es lo más que se puede pedir a un torero dar lo más que puede.

Al primero, cinqueño de 620 kilos, astifino y negro, lo recibió a portagayola y luego con con cinco verónicas y media, parándolo e los medios. Con la muleta logró su mejor tanda, inicial. Trincherazo, dos por bajo genuflexo, dos por alto, y un ayudado. Luego el Garcigrande comenzó a quedarse corto a tontear y el trasteo perdió conexión con el tendido, pero no empeño, exposición ni mérito. Sin embargo, la estocada cimera fulminante y reconectó. Hubiese podido dar una vuelta me imagino.

Con el cuarto, que le amagó y casi, casi, que se le quedaba bajo el brazo y que buscaba por arriba, se mantuvo en sus trece peleando el terreno, y logrando la mejor tanda de cinco derechas bajas en redondo y el de pecho, que fue costosa. Una serie de ocho naturales los tuvo de toda calidad desde alguno brillante, a otros enganchados. La pelea era de tu a tu. Tras tres ayudados la igualada resultó laboriosa, y la estocada desprendida y de través, aunque letal, y dio lugar a la segunda salida al tercio para recibir el homenaje de Las Ventas, montera en mano, muy serio.

Alejandro Talavante, que había pasado sin empeñarse con el segundo, al cual despachó con un pinchazo, media espada contraria ida, y un descabello, fue después beneficiado por todo ese tejemaneje de los cambios, que le quitaron de encima el zambombo del sorteo y le dieron cambio el segundo reserva de Gracigrande, del que hablábamos, y que fue la golosina de la tarde, con su obediencia ciega. Hizo de todo con él, abundando la noria, el injustificado medio pase y el efecto que explotaba la falta total de ofensividad de “Curioso”. Nada, la mayoría, hay que reconocerlo, aprobó la exhibición, sobre todo con la serie de naturales, cambios y derechas, uan y otra vez, plantado en los medios, llevando al dócil pallá y pacá, incluido un molinete con el toro en el suelo, y un desplante a lo Don Tancredo a toro rendido. La petición fue mayoritaria, cierto, pero la protesta fue más copiosa de los usual, con mensajes irreverentes a su señoría don José Antonio Rodríguez San Román, que con este cuestionado apéndice otorgado de su mano, pone al diestro extremeño en carrera para disputar el título de triunfador de la feria.

Pablo Aguado, estuvo y no estuvo. Busco en la memoria y en mis notas, alguno de sus consabidos muy celebrados destellos y no lo encuentro por ninguna parte. Ni los cambios le dieron oportunidad para ello tampoco.
  • FICHA DEL FESTEJO
Madrid. Viernes 29 de mayo 2026. Plaza de Las Ventas. 
19ª de San Isidro. Sol 34ºC. Lleno de “No hay billetes”. Nueve toros, siete de Garcigrande, incluyendo el 3º bis y dos de Torrealta 5º bis y 3º, dispares blandos y descastados en general.

Morenito de Aranda, saludo y saludo.
Alejandro Talavante, silencio y oreja protestada.
Pablo Aguado, silencio y silencio.

Incidencias: Saludo Iván Gracía tras parear al 5º de turno corrido.

"Lo que el franquismo hizo por España". Es un libro escrito por Carlos Astiz y Marta A. Lasuen.


'..Han pasado 90 años desde la sublevación militar del 18 de julio de 1936, un evento que desencadenó la Guerra Civil Española y los 40 años de régimen franquista. En la actualidad, existe un intento por parte de ciertos sectores de la izquierda de imponer una visión única y obligatoria sobre este período, silenciando cualquier mención positiva sobre Franco y su régimen. Sin embargo, esta aproximación ignora la complejidad de la historia y los logros del franquismo. 

La historia de ¿Lo que el franquismo hizo por España? comienza con la pregunta de dos jóvenes, Manuel y Mario, que se cuestionan si Franco hizo algo bien, a pesar de lo que les enseñaban en el colegio. Esta inocente pregunta abre la puerta a una exploración más profunda de la vida y el legado de Franco, un hombre que, como cualquier ser humano, tuvo errores y aciertos. 

LA HISTORIA ES COMPLEJA, NO ES SOLO NEGRA. Franco se guiaba por cuatro principios fundamentales: Dios, la Patria, la Familia y el Ejército. Su régimen, aunque autoritario, logró importantes avances en la modernización de España..'

El texto examina las transformaciones sociopolíticas, económicas e institucionales vividas en España durante el Régimen de Franco. A través de un centenar de claves y basándose en hechos históricos, los autores abordan la evolución del país desde el contexto de posguerra hasta la Transición. 

Enfoque y temas clave del libro:
  • Desarrollo económico y social: Aborda el impacto de los planes de desarrollo, el incipiente estado del bienestar (creación de la Seguridad Social), y el nacimiento y auge de la clase media española.
  • Infraestructuras y servicios: Analiza la modernización de la red de carreteras, la red eléctrica y la construcción de infraestructuras básicas, así como la modernización agraria y el desarrollo de la industria.
  • Política exterior: Repasa la apertura internacional paulatina del régimen tras años de aislamiento, especialmente a partir de los años 50 con hitos como los pactos con Estados Unidos y el turismo.
  • El debate histórico: La obra plantea una visión que matiza la llamada "leyenda negra" histórica, proponiendo analizar los aciertos y la transformación material del país durante el periodo.
¿Sabía que durante el franquismo se construyeron más de cuatro millones de viviendas en España? ¿Que en apenas unas décadas el país pasó de una economía agraria a impulsar su industria y el turismo? ¿Que muchos de los rasgos que definen la España actual tienen su origen en ese periodo?

Han pasado casi noventa años desde el inicio en 1936 de la guerra civil española y décadas desde el final del franquismo en 1975. Y, sin embargo, el debate sobre aquel periodo sigue abierto, a menudo reducido a relatos parciales que dejan en sombra aspectos decisivos de aquel tiempo.

Lo que el franquismo hizo por España propone una aproximación distinta, volver a los hechos. A través de cien claves, el libro recorre algunos de los procesos, decisiones y transformaciones que marcaron la evolución del país entre 1940 y 1976. 

Desde la política económica y las infraestructuras hasta la sanidad, la educación o la proyección internacional, los autores plantean un recorrido que invita a observar ese tiempo con una mirada más amplia y menos habitual.

¿Es posible analizar aquel periodo sin prejuicios ni consignas? A partir de ahí, el libro reúne datos, episodios y contextos que rara vez aparecen en los relatos más habituales, con el objetivo de completar el panorama y abrir nuevas líneas de reflexión.

Sin ánimo de justificar ni de condenar, sino de comprender, esta obra se adentra en una etapa decisiva de la historia reciente de España para que el lector pueda formarse su propio juicio.

viernes, 29 de mayo de 2026

Colombo recobra el pulso en América / por Jesús Ramírez "El Tato"

Este domingo Colombo en nueva Plaza de toros en Lima

Tras el trago amargo del pasado 13 de mayo en la plaza de Las Ventas de Madrid, Jesús Enrique Colombo, redirecciona su temporada por plazas de la amplia geografía peruana.

Jesús Ramírez "El Tato"
Este domingo último de mayo, el venezolano actuará en la segunda corrida de inauguración de la plaza de toros "monumental Williams Moisés Herradas" en Cieneguillas, a una hora por accidentada carretera de Lima.

El cartel con toros de "Paijan", reúne a David Fandila "El Fandi", Uriel Moreno "El Zapata" y Jesús Enrique Colombo, trilogía de extraordinarios banderilleros.

El periplo peruano del joven espada tachirense, continuará en las plazas de San Pablo, Chota, Chumpi, Bambamarca, Acos, Palcamayo, Chalhuanca, Olaichea, Uzkiel y Huamachuco.

Gran triunfador en Puquio a hombros con Olga Casado

Precisamente en la Feria de San Juan Bautista de Chota, los únicos que duplican actuación, son Roca Rey y Colombo, aunque no coinciden en los carteles.

El 25 de junio con toros de Castillejo de Hiebra, Colombo hará paseíllo con Luis López y "El Fandi" y al día siguiente compartirá cartel con Fernando Adrián y David de Miranda con encierro de El Pilar.

Entre casi esa veintena peruana de actuaciones, Colombo actuará por cuarta vez consecutiva con toros de Miura en Pamplona el 13 de julio alternando con Manuel Escribano y Pepe Moral, el 1 de agosto regresa a Azpeitia plaza de inolvidable triunfo de indulto, también buscará reafirmarse en la Europa taurina con actuaciones en Cuéllar, Inca y Nimes.

Cuatro años consecutivos en Pamplona frente a los Miura

Y el 22 de agosto en el Coliseo de Táriba actuará Colombo mano a mano con el español Román en la lidia de reses de tres ganaderías venezolanas.

Una agenda rica en actuaciones en cuatro países y muchas millas llenas de ilusión.

San Isidro'26. Seis jureles de Domecq viendo («bedroom eyes») pasar el tren, que era la mecedora de Urdiales. Márquez & Moore

El pico

'..Como nos gusta siempre ir a lo positivo, diremos que lo mejor de la tarde fue la magnífica interpretación del himno nacional de España que ejecutó con unción y parsimonia la espléndida banda del maestro don Rafael Zahonero, y con esto se acabó lo bueno que nos deparó la tarde, en la que no ha existido el toro..'

JOSÉ RAMÓN MÁRQUEZ
La paremiología nos ofrece este aserto tan certero que reza: «Días de mucho, vísperas de nada», con el que se expresa lo corriente que es el hecho de que después de la abundancia no es raro que venga la necesidad. Ayer (miércoles para el lector) tuvimos un regalo en forma de tremenda corrida de toros y, para compensar, hoy tuvimos la nada taurina, pues estos pobres animales tan bondadosos, tan bobos, tan zompos que hoy salieron a Las Ventas apenas tenían nada que ver con las fuerzas desatadas de la naturaleza que hollaron ayer el ruedo proclamando las más incontrovertibles verdades del toro de lidia: la fuerza, el vigor, la casta, la bravura e incluso la mansedumbre. Hoy, como si vinieran de otro planeta, seis jureles de Juan Pedro Domecq fueron capaces de originar el mismo tipo de sopor que producen esos videos de pintura secándose que hay en YouTube y, si los asientos de la plaza fueran algo más cómodos, los ronquidos habrían superado incluso a los ¡bieeeen!, esos que tanto se estilan.

Como nos gusta siempre ir a lo positivo, diremos que lo mejor de la tarde fue la magnífica interpretación del himno nacional de España que ejecutó con unción y parsimonia la espléndida banda del maestro don Rafael Zahonero, y con esto se acabó lo bueno que nos deparó la tarde, en la que no ha existido el toro, que lo han cambiado por unos animalejos de mirada estúpida y perdida, esa mirada de Marilyn Monroe a la que se denominó «bedroom eyes», que evoca desvalimiento o vulnerabilidad; y en la que, salvo dos apuntes ínfimos, no existió el toreo, sustituido por ese vaivén como de mecedora que extasía a las buenas gentes y que tantísimo dista del toreo recio, verdadero y bien ejecutado, conforme a las reglas del arte, que se les hace a los toros.

En realidad más que una corrida de toros lo que hoy se dio en la calle de Alcalá 237 fue una amable kermesse con animales de ésas en las que se combina el ambiente de una feria con la exhibición, interacción o concurso de diferentes especies domésticas y de granja como en la Wendener Kirmes de Westfalia del Sur y otras que se dan en Alemania. Hoy se trataba de una kermesse centrada en bóvidos que exhibieron de manera incesante, ante los aplausos de la concurrencia, sus habilidades embestidoras, sus trotes alegres y despreocupados, sus mohínes de enfado al ser un poco hostigados, sus caiditas de slapstick y, sobre todo, su mirífica bondad, sus deseos de agradar y su disposición a acometer todas las pequeñas tareas y rutinas que se les iban encomendando a cada rato. No perderemos el tiempo en escribir el nombre de los seis manatíes que anduvieron hollando la arena de miga de Las Ventas, porque lo que deseamos es que su memoria desaparezca cuanto antes y con ella se borre de nuestra mente, de una manera absoluta, el denso sopor que nos ha ocasionado la contemplación de su absurda vida pública.

La ocasión para todo lo anterior venía dado porque hoy se celebraba la Corrida de la Prensa. Imaginen ustedes cómo está la prensa hoy día, para hacerse una pequeña idea de cómo fue la corrida de la prensa. 

Este año contamos con la presencia de SM el Rey, que estuvo acompañado por Victorino Martín en una barrera del 9 y ahí se pegaron la tarde, que lo mismo Victorino le explicó a Don Felipe la diferencia que hay entre esos peluches que había en el ruedo y lo que es el toro de Victorino, para que el monarca, que no es lo que se dice un gran aficionado, pudiera calibrar que esos mohínes, esos giros y esos tropezones, tan característicos del Bos Taurus Juampedrerus distaban una barbaridad del comportamiento de aquel toro bravo, Belador, número 121, cárdeno, encaste Albaserrada, ganadería de Victorino Martín, lidiado en esta misma plaza hace 44 años.

Para acompañar a los simpáticos animales en sus evoluciones y para estimular sus deseos de corretear contrataron a Diego Urdiales, que vino vestido con el terno de moda de este año, ese azul almacén que hace furor; a Roca Rey, de berenjena y oro, y a Bruno Aloi, que venía de blanco a abrir plaza y a confirmar la alternativa que le dio Roca Rey en Aguascalientes (Méjico) el año pasado.

Lo peor de la tarde fue Urdiales, porque sabemos que él tiene la moneda y no le dio la gana de sacarla para que se viese, prefiriendo poner su conocimiento al servicio del pajareo por las afueras y de esa ligazón en los pases que es tan cara a los públicos contemporáneos. Las condiciones de su toro -eran dos pero parecían el mismo- sin un mohín, ni una mirada, acudiendo presto y sin maldad al cite, bien merecían que el riojano hubiera mostrado un poco de generosidad para con la plaza y hubiera dejado dos lecciones de cómo y dónde se torea, pues él sabe esa materia. A cambio optó por el vaivén, el confort del pico, la posición en las afueras y, entre ese piélago de vulgaridad, camuflada en su elegante figura, dejó un par de buenas verónicas, un natural, un hermoso pase de trinchera y una soberbia estocada. No hubo más, pero las buenas gentes, felices de echar la tarde junto a su Rey, ondearon sus pañuelos sin una enorme convicción, pero que fue suficiente para que don José Luis González y González y González y González, tan comprensivo siempre, sacase el trapo blanco que ponía en manos del veterano torero de Arnedo primero una oreja y luego otra que le sirvieron para franquear la depauperada Puerta Grande de Madrid. Bien sabemos que esas orejas no valen ni para que se las lleve a El Perchas de la calle Laurel de Logroño que, como todo el mundo sabe hace unas deliciosas orejas picantes o rebozadas, y desde luego no son esas orejas las que quedarán en el recuerdo el día de mañana, cuando hablemos de Diego Urdiales.

De Roca poco hay que decir porque él tiene sus maneras, que rechazamos, pero lleva a las gentes a la plaza y ante eso, un respeto. Dio su pequeño mitin taurómaco en el que no faltaron cosas de rodillas, otras traídas por el espaldar y mucho trapo por aquí y por allá. Le vimos más espeso en el animal de la cara A y más suelto en sus modos en el de la cara B, en el que sacó más su personalidad. Otra oreja barata pasó a sus manos por la generosidad del susodicho y no sé si no andaba medio encolerizado con tantos que le negaban el pan y la sal. Allá él.

La corrida, por llamarla algo, se iba alargando y alargando y aquello nunca terminaba. A las 10 menos 19 minutos de la noche agarraba Bruno Aloi su muleta para comenzar su insulso trasteo, tiempo que empleamos en varias tareas de papiroflexia, creando aviones, pajaritas, aviones flecha y una bonita sombrilla con los restos del Programa Oficial número 27 de la temporada 2026. A las 10 menos 7 minutos dobló el juampedritis y salimos huyendo al bar a tomar un café solo doble que nos sacara del sopor, asombrados de haber sido capaces de aguantar tanto.

Hoy no trabajó Iván García, pero a cambio nos repitieron a «Pirri».

Zompo y yo


ANDREW MOORE










Las tres edades, 1923







El rey de los cowboys, 1925

FIN